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Publikation des Erich-Fromm-Archivs, Tübingen

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Erich Fromm y su concepto del ser humano

Jorge Silva Garcia

Paper written in August 1992.

Copyright © 2001 and 2009 by Jorge Silva-García M.D., Joaquín Romo 171, Tlalpan, 14410 México,
22 D.F., Mexico; E-Mail: jsilvag82[at-symbol]prodigy.net.mx.

Conocer al ser humano es el objetivo del queha- día y se opuso el sionismo porque a su entender
cer psicoanalítico y el concepto que de él se ten- „contradecía la interpretación humanista del ju-
ga es el que orienta y norma el arte (o técnica) daismo y del mesianismo de Cohen y Rabinkow
de la praxis psicoterapéutica. Este concepto nos (Op. cit. p 66).
lleva a comprender lo que le resulta inconsciente Su humanismo lo confirmo su contacto con
al analizando y que al hacerse consciente, le el „budismo a través de los libros de Georg
permite experimentar su presente y su pasado Grimm” (Op. cit. p 67).
desde una perspectiva objetiva y objetivante, Conoce las ideas de Sigmund Freud al en-
ampliando su horizonte de opciones y su futuro, trar, en 1924, en psicoanálisis personal con Frie-
con nuevas alternativas. Así se evita repetir pa- da Reichmann. Sus otros analistas fueron K.
trones de conducta negativos, aprendidos para Landauer, W. Wittemberg y, finalmente, H.
sobrevivir en el entorno familiar y social. Sachs.
Precisar el concepto que Fromm presenta Los estímulos más importantes para su asi-
del ser humano, resulta esencial para conocer lo milación de las ideas de Marx los recibió, segu-
que le es común en diferentes culturas, puesto ramente, de Max Horkheimer, cabeza de la Es-
que es una entidad definible desde la perspecti- cuela de Frankfort (Op. cit. p 74). e integra las
va biológica, psicológica y social (Fromm: ideas de Freud y Marx. Su propia experiencia
1990). „Nada humano es ajeno a nosotros” clínica lo lleva a abandonar la teoría de la líbido
(Fromm: 1962 p.27 y 1968 p.67). Sabemos que y el complejo de Edipo; pero Fromm nunca
los seres humanos pertenecen a una sola especie, pierde de vista ni los hallazgos ni el método
por lo que todos son iguales en su esencia a pe- científicos de S. Freud, como lo son la asociación
sar de las diferencias de género, de etnia y las libre, la comprensión de los sueños, la experien-
culturales del momento histórico. Corresponde cia de la transferencia, que constituyen las vías
al psicoanalista aprehender las diferencias par- regias al apercibimiento de lo que nos resulta in-
tiendo de lo general conocido, a lo particular y consciente... más deja de lado las interpretacio-
así ir conociendo las peculiaridades espécìficas nes teóricas que les dió Freud, consecuentes con
del otro. los conocimientos y normas patriarcales victo-
Fromm, igual que Freud, bebió de las fuen- rianas imperantes en su entorno.
tes del humanismo judío. En el caso de Fromm, Para Fromm (1961 p21), como para Marx,
lo recibió por ambas ramas parentales, pero so- la influencia de lo biológico como única y exclu-
bre todo por la rama paterna, con su abuelo, el siva explicación del comportamiento humano
rabino doctor Seligmann Fromm, y a través de resulta a todas luces insuficiente. Es cierto que en
éste, de su bisabuelo, el famoso rav de Würz- tanto animal, el ser humano desde neonato pre-
burg, Seligman Bär Bamberger (Funk: 1984). Es- senta necesidades biológicas, indispensables, que
tas enseñanzas perduraron toda su vida, aunque demandan su satisfacción de modo imperativo,
en 1930 abandonó la praxis de la ortodoxia ju- como son las de comer, de ingerir líquidos, el

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mantener temperaturas óptimas de su habitat, su fin sea determinable (Fromm: 1968). La toma
protegerse de las inclemencias del clima, de de conciencia rompe la armonía con la naturale-
dormir y de soñar... de lo contrario, muere o za que caracteriza la vida animal e impone la
vulnera seriamente su estado de salud tanto físi- comprensión de su impotencia ante las limita-
co como mental. ciones de su vida (Fromm: 1955), además de en-
„Todas estas necesidades fisiológicamente frentarlo a la contradicción de pertenecer por
condicionadas pueden resumirse en la no- un lado a la naturaleza en tanto animal, y estar
ción de la necesidad de auto-conservación fuera de ella, en tanto humano, por haberla
inprorrogable; ellas constituyen, por lo tan- trascendido,
to, la motivación primaria de la conducta „Nunca se ve libre de la dicotomia de su
humana (Fromm: 1941. p. 41). Esta motiva- existencia: no puede librarse de su alma
ción primaria es evidente en los requeri- aunque quiera; no puede librarse de su
mientos imprescindibles de los recien naci- cuerpo mientras viva y éste lo impulsa a vi-
dos, de cuidados maternales o maternali- vir. La razón, bendición del hombre, es
zantes. también su maldición: le obliga a luchar
„Con todo y que las funciones de auto- sempiternamente por resolver esta dicoto-
conservación son improrrogables y que el mía insoluble y por ello, el ser humano se
ser humano inicie acciones para consumar- halla en un estado de desequilibrio constan-
las, ello no nos explica ni como se satisfacen te e inevitable... La evolución del hombre
ni cuando, ni explican la posibilidad de que se basa en el hecho de que ha perdido su
no las lleve a cabo como cuando alguien ethos1 originario, la naturaleza, y no podrá
cede su único y último pedazo de pan o nunca regresar a ella, no podrá nunca vol-
permite que lo destruyan antes de abando- ver a ser un animal“. Por esta dicotomía
nar sus convicciones“. (Fromm; 1955). única, „nunca nos vemos libres de las dos
tendencias antagonicas que la componen:
Las pulsiones sexuales, en tanto individuos, no una, la regresion al mundo pasivo y sumiso,
corresponden a las necesidades de auto- aislado del acontecer externo, simbólico del
conservación, ni son indispensables para sobre- retorno al útero materno (como en algunas
vivir. Son flexibles y pueden ser pospuestas, des- psicosis), a la certidumbre y la seguridad. La
plazadas, reprimidas, o satisfacerse por fantasías; otra, de progresion en la aventura esforza-
son intercambiables o reemplazables, hecho que da, gozosa, a veces dolorosa o ansiógena; a
resulta imposible en el caso de los requerimien- la búsqueda de nuevas pautas de armonía
tos biológicos primarios (Fromm: 1932. pp. con los seres, con el mundo de la naturaleza
168s) que la historia de la vida en nuestro plane- y de las cosas que nos rodean“. (Fromm:
ta, nos muestra cómo ésta busca manifestarse y 1955. p 27s. Enfasis agregado).
vivir.
Al emerger como humano, el ser toma El ser humano no puede soslayar el dar su pro-
consciencia de que ha sido arrojado al mundo pia respuesta a estas tendencias antagonicas que
en un lugar y en un tiempo accidentales y que expresan la dicotomía existencial, aunque la res-
será desalojado también sin su consentimiento; puesta se limite a la adaptación a las normas so-
vislumbra así su propio fin: su muerte. Siendo la
única forma de vida, consciente de sí misma, es
también capaz de razonar, posee una imagina-
1 „El ethos -como bien recuerda Heidegger,- significó
originalmente no tanto „hábito“ o „costumbre“ cuan-
ción creativa (Fromm:1955); su capacidad para
to „habitación“, lugar en que se vive, residencia o
conocerse y conocer al mundo que lo rodea morada; incluso, primero el ethos se refería a la gua-
puede ir en aumento; puede rendir cuentas de sí rida o madriguera de los animales.... su querencia.
mismo y de su situación existencial y poseé, Después el ethos significó también la morada del
además, el potencial para desarrollar nuevas ca- hombre. „El ethos, dice Heidegger, designa la región
pacidades tanto materiales como espirituales, abierta donde el hombre habita“ (González: 1982)
por lo que resulta ser un sistema abierto, aunque Hemos preferido el término de ethos al de patria,
como está en el texto en español.

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ciales prevalecientes y ser en consecuencia, co- yéndose a uno mismo). Vivir para poder expe-
mo lo plantea Ionesco, un rinoceronte enajena- rimentar, en la intimidad propia, la grandeza del
do mas. macro y del microcosmos. Y, siendo importante
„Esta dicotomía motiva todas las pasiones, la vida, debemos vivirla en el aqui y en el
afectos y angustias del ser humano y, si AHORA, en esa inmediatez que describe un
hemos de comprenderlo, debemos analizar proverbio persa señalado por Nikos Kazanzakis
las necesidades derivadas de las condiciones en su „Cartas al Greco“ cuando dice que hay
de su existencia“ (Op. cit.). que ver con los ojos del elefante: ver todo co-
mo si fuese por primera vez, ver todo como si
Al poseer alma y cuerpo, que ejercen sus de- fuese por ultima vez, lo cual es de enorme im-
mandas propias, debemos confrontar las ten- portancia sobretodo cuando somos conscientes
dencias antagonicas de la dicotomía existencial de que somos mortales. La vida es un proceso
de regresion o progresion. El cuerpo impulsa a dinámico donde puede acontecer lo accidental,
la progresión aunque sea sólo biológica y el al- lo inesperado y es precisamente nuestra finitud,
ma, puede retroceder por miedo a la soledad en esa corriente que nunca es la misma, la que
y/o a la libertad para, inherentes al proceso de nos obliga a darle un sentido propio. Resulta
individuación global, física y psicológica. Pero, consecuente, por ello, concebir a la muerte co-
como somos entes bio-psico-sociales, el grupo mo la vasija que contiene la vida y que nos
social al que se pertenece y la familia ascenden- obliga a darle una forma, un sentido propio. Vi-
te, pueden estimular, consciente o inconscien- da y muerte son como el Yang y el Yin del dia-
temente, al camino de progresión o de regre- grama chino simbólico del Tao que conforman
sión, o bien, como sucede con cierta frecuencia, una unidad. Una implica la otra: no hay muerte
a un camino mixto (véase a Peer Gynt de Ibsen), sin vida, ni vida sin muerte.
tomando algo de una y de la otra alternativa, Conviene señalar aquí que Freud, en „Más
en proporciones variables. Fromm considera Allá del Principio del Placer“ (1920) postula por
que cambiar de opciones (alternativas) es siem- primera vez la nueva dicotomía de Eros y del
pre posible si hay una toma de consciencia de instinto de muerte. Este fue su último gran des-
que el camino emprendido no es el deseado. El cubrimiento, donde sentó las bases para tras-
ser humano no es perfecto, pero es perfectible. cender la teoría instintivista, entrar en el campo
Siempre debemos tomar en cuenta al me- esencial de la biología y así plantear que el ser
nos a estas 3 polaridades existenciales comple- humano confronta la posibilidad de optar por
mentarias: vida-muerte; finito-infinito; masculi- un camino de vida y de lo vivo o por el camino
no-femenino, en que justamente su vigencia si- de la muerte y de lo muerto (Fromm: 1973. pp.
multánea, dialéctica, es la solución objetiva. Se 439-478 y Fromm: 1979. pp. 102-132). Los se-
puede intentar negar uno u otro extremo de ca- guidores de Freud no hicieron nunca una revi-
da polaridad, pero siempre será en detrimento sión a fondo de las limitaciones de la teoría de
de la realidad y de la calidad de vida como una la líbido porque, como dice H. Kohut (1984):
totalidad. Por ejemplo, se puede negar la muer- „La teoría del instinto de muerte no puede ser
te, con mengua del concepto de vida y de como removida del estupendo edificio del sistema teó-
se experimenta ésta, porque se está elimina una rico de Freud, sin modificar seriamente su cohe-
parte de la realidad y, en consecuencia, se vive sión y su consistencia internas“ (ver Chessick:
una experiencia ilusoria. 1992. p19). A lo que agrega Fromm (1979:
Fromm (1983. p 181s) no duda que el obje- p132) „Requerían (los discípulos de Freud) de un
tivo de la vida es vivir como principio biológico dogma en que creer y alrededor del cual organi-
supremo, demostrado por la supervivencia, la zar el movimiento (psicoanalítico). Esto lo con-
conservación y la evolución de ésta en nuestro firma la reacción de la mayoría de los freudianos
planeta. Siempre debemos estar conscientes de al instinto de muerte, al no poder proseguir esta
la polaridad complementaria vida-muerte, por- nueva y profunda especulación y se limitaron a
que ellonos lleva a reconocer la importancia de encontrar una salida al formular las ideas de
vivir la vida, amarla y amar todo lo vivo (inclu- Freud acerca de la agresión en términos de la

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antigua teoría de los instintos. Así Freud, el desde hace muchos miles de años. Sólo 2 de los
Maestro, se convirtió en el prisionero de sus fie- 46 cromosomas determinan el sexo del ser
les y no-creativos discípulos. humano. Fromm (1956. pp. 14-15) afirma que la
Chessick (Op. cit. p24s) reafirma lo anterior existencia de diferencias no se opone a la igual-
al confundir la tesis hegeliana cuando dice: dad de los sexos. Lo que ocurre y ha ocurrido
„Hegel (1812 (La ciencia de la lógica)) reconoció por tendencias xenofóbicas y racistas y las co-
que debemos definir todos los aspectos de la ra- rrientes de sexismo, que aún persisten (aunque
zón, de la salud, de la cordura y de la civiliza- disminuídas estas últimas), es que con demasiada
ción por el otro, el límite o área obscura, antité- frecuencia se confunde „igualdad“ con „mismi-
tica, que contiene lo irracional, lo enfermo, lo dad“2 y dentro de las tendencias arriba señala-
bárbaro, la Nada que delimita al Ser. Del horri- das, lo que no es lo mismo es por ello diferente
ble mega-estado de destrucción de la I Guerra y en consecuencia, inferior. Esta pseudológica,
Mundial surgió el pesimismo de Spengler y el in- oportunista sirvió, y sigue sirviendo, para que
tento de Freud de destacar este vacío o nega- unos exploten a las otras.
ción con su concepto de instinto de muerte que Freud (Bonaparte, Freud y Kris: 1954), y
se basa en su conviccion intuitiva de la polari- antes que él Fliess, señalaron la bisexualidad psi-
dad hegeliana de la vida en evolución... El cologica como normal en todo ser humano. (No
hecho de que, en principio no se pueda ni cuan- confundirla con la bisexualidad sexual). A pesar
tificar, ni validar al instinto de muerte, no signi- de esto, Freud nunca pudo aceptar la igualdad
fica que sea un concepto inútil, ni que deje de de la mujer y del hombre en cuanto a su esencia
jugar un papel vital para comprender el funda- o naturaleza humana y siguió considerando a la
mento y los horizontes de la vida y del esfuerzo mujer la mitad castrada, devaluada de la huma-
humanos“. (Enfasis agregado). nidad. Sólo comprendiendo cuan difícil es, en la
Continuan con la idea de un instinto de práctica diaria, trascender los conocimientos de
muerte y desconocen que „la segunda visión que nuestra época y el marco de orientación del gru-
marca la nueva teoría de Freud no sólo carece po o subgrupo social donde crecimos, al que
de antecedentes en su teoría previa, sino que pertenecemos, podemos entender la perspectiva
además está en franca contradicción con ésta... de Freud.
Freud descubrió el amor no-sexual... amor que En „Sexo y Carácter“, Fromm (1963) insiste
identifica con la vida y el crecimiento. En su an- en la igualdad de los sexos, a la vez que señala
tigua teoría, Freud concebía al ser humano lle- cómo algunas diferencias anatómicas y fisiológi-
vado por dos impulsos: uno para sobrevivir (ins- cas matizan la conducta sexual y agrega: „esta
tinto del ego) y uno para obtener placer al ven- coloración es insignificante en comparación con
cer las tensiones inducidas químicamente y loca- las diferencias de raíz social, pero no debe ser
lizadas en las ‘zonas erógenas’ de las cuales los dejada de lado“. (Op cit. p109).
genitales eran una de ellas... Cada ser humano El pene del hombre es un órgano caverno-
(por lo tanto) sólo está preocupado por la satis- so-esponjoso, capaz de erguirse cuando retiene
facción de sus necesidades... En tanto que la teo- sangre. Un pequeño músculo que funciona de
ría de Eros es totalmente diversa: La vida, el manera refleja, controla el flujo y reflujo san-
amor y el crecimiento son fenómenos equivalen- guíneo en dicho órgano. Es consecuente que, en
tes y con arraigo profundo en todo el ser y mu- la relación sexual, tiene que mostrarse capaz de
cho más esenciales que la sexualidad y el pla- lograr una erección; su incapacidad es del todo
cer“. (Fromm Op. cit. 106s). visible y lo expone al rechazo, al menosprecio o
Desde la perspectiva biológica, hay dos gé- al ridículo con la angustia concomitante. La mu-
neros: femenino y masculino, mujer y hombre, jer sólo tiene que mostrarse dispuesta y su an-
quienes se complementan y son iguales en su gustia puede surgir al no sentirse deseable. No se
esencia humana, aunque diferentes en su ana-
tomo-fisiología y en su patología específica. 2 Se utiliza aquí el texto en inglés porque „sameness“

Nuestro código genético proviene de todos los sólo se puede expresar con el neologismo „mismi-
seres, de ambos sexos, de quienes descendemos dad“, no como „identidad“ como se tradujo en el
texto en español.

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desconoce que la congestión de los labios mayo- nera, el binomio madre-padre siempre está ahí,
res y menores de la vulva y del tercio exterior sea como cómplices o como subordinados co-
de la vagina son elementos necesarios, además participantes, pero nunca como factores únicos.
de la erección de los pezones, para alcanzar una No es fácil expresar este binomio en nuestras
respuesta orgásmica. Para Fromm, ambos sexos comunicaciones habladas o escritas, pero debe-
deben y pueden ser participantes activos en el mos intentarlo y hacer hincapié en ello.
acto sexual, en tanto que para Freud (1925), Hablemos ahora de un aspecto de suma
inmerso en su mundo patriarcal, victoriano, al importancia para el conocimiento del ser huma-
escuchar la vida sexual de sus pacientes judías no y veamos el concepto de consciente-
burguesas, deriva lo que él consideró las tres ca- inconsciente, pivote esencial sobre el que giran
racterísticas psicológicas normales de la mujer: la teoría y la praxis del psicoanálisis. ¿Qué es in-
ser sumisas, pasivas y masoquistas. consciente? ¿Cuál es el concepto consciente-
Vivimos una época de transición en que va inconsciente? ¿Qué se reprime y por qué? ¿Qué
desapareciendo la estructura del hogar burgués coadyuva a la represión? Y, entre otros hechos
tradicional de la mujer-madre abnegada, dedi- teóricos y prácticos: ¿Qué encontramos al des-
cada tiempo completo a la casa y a los hijos, pe- reprimir?
ro devaluada en el ámbito social, predominan- En el pensamiento de Freud, el inconscien-
temente sado-masoquista que sólo valora al te, en su esencia, contiene las pulsiones antiso-
prestigio, al poder y al dinero. En estas condi- ciales y lo poliformo-perverso-sexual infantil, es
ciones generadoras potenciales de resentimien- decir, según Freud, todo lo que resultaba in-
tos suprimidos y reprimidos, la madre es el eje y compatible con las exigencias culturales y socia-
la satisfactora de las necesidades primarias bio- les. De ahí que es necesario sublimar estas pul-
lógicas, con lo que se favorece la fijación prege- siones a fin de dirigirlas hacia metas aceptables
nital, la dependencia y la sumisión de los hijos a que cumplan con dichas exigencias. Freud des-
ella; comprendemos, por lo anterior, su fuerza cubrió, que lo que pensamos no es, por necesi-
en el seno de la familia, como comprendemos dad, idéntico a lo que somos, rompiendo así
que con frecuencia resulta un fuerte obstáculo a con la larga tradición del idealismo filosófico y
la individuación. popular en que se suponía que se pensaba lo
No sabemos, con exactitud, cuál será el de- que se sentía y que eran idénticos a lo que se
venir de la familia humana; lo que si sabemos es decía o se manifestaba de otra manera, eran
que la mujer ya no tan fácilmente aceptará verse idénticos. Su teoría es crítica, pero restringió la
supeditada ni devaluada y buscará un tipo de importancia de su descubrimiento al dar un sen-
unión que le haga sentido, que le resulte grata, tido demasiado amplio a su concepto de sexua-
donde encuentre bienestar y con el número de lidad. No hay duda que, en su época y en su
hijos que en verdad desea (Badinter: 1986). medio, se había extendido la represión de los
Una consecuencia directa de la polaridad deseos sexuales (Fromm: 1979. pp. 36 ss).
existencial complementaria: masculino- Para Fromm (1950. p97s), aquello de lo
femenino, es que el sexo opuesto siempre está que somos inconscientes contiene lo más eleva-
„presente“ en las actitudes y actividades del suje- do y lo más bajo, lo peor y lo mejor de noso-
to de quien se trate. Ese „presente“ o „presen- tros mismos. Debemos acercarnos a lo incons-
cia“ puede ser objetivo, real, porque ahí está. ciente, no como si fuera un dios a quien venerar
Debemos agregar que aún si está ausente, de to- o un dragón a quien matar, sino humildemente,
dos modos está „presente“ sea de modo cons- con un profundo sentido del humor, en el cual
ciente o inconsciente, implícito o explícito, en vemos esa otra parte de nosotros tal como es,
los pensamientos, en las actividades y, sobre to- sin horror y sin miedo. Al entrar en contacto
do, en los sentimientos del otro. No hay manera con el disociado mundo de lo inconsciente, uno
de borrar, eficientemente, la existencia del otro reemplaza el principio de represión por el de la
o de la otra. Esto se refleja en la praxis psicoana- permeación e integración. La represión es un ac-
lítica en que no se puede atribuir tal o cual error to de fuerza, de supresión, de ‘ley y orden’.“
sólo a la madre o sólo al padre; de alguna ma- En contraste con Freud, quien tenía un

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concepto topológico de consciente-inconsciente, mayoría manipulado por aquellos que de-


para Formm (1967) consciente-inconsciente3 son tentan el poder (Ibid p. 6)... el consenso
aspectos de la función humana del saber, de co- transforma lo inmoral en moral, lo irracio-
nocer: se tiene o no se tiene conocimiento de nal en racional, lo feo en bello“ y agrega-
algo. ríamos: la mentira en verdad. Freud no
„Esto nos lleva a decir que estar consciente „percibió suficientemente que gran parte de
de algo significa tener conocimiento u ob- lo que nos es consciente es ficticio y gran
servar lo que existe dentro y fuera de noso- parte de lo que nos es inconsciente es ver-
tros y estar inconsciente significa no ver, es- dad, que no se le permite que llegue a la
tar ciego“. (Ibid p. 3). „Son dos las formas conciencia... Más aún, cada sociedad crea
de consciencia: la consciencia de vigilia y la también una especie particular de repre-
consciencia del sueño, ambas representan sión... de inconsciencia social que es necesa-
mundos distintos... ¿Cuál es la función de la ria para el funcionamiento y la superviven-
consciencia de la vigilia? Es uno de los me- cia de esa sociedad“ (Ibid p. 7).
dios humanos para adapatarse a la reali-
dad... la función sociobiológica de la cons- Fromm designó como filtro social al mecanismo
ciencia es tomar conocimiento de todo lo mediante el cual ciertas categorías de hacer y de
que es significativo para mi, si deseo sobre- pensar permanecen conscientes unas e incons-
vivir“ (Ibid. p. 4). cientes otras. El filtro social se compone esen-
„Freud demostró que el motivo princi- cialmente de tres partes:
pal de la represión, ya sea que la experien- 1. El lenguaje, como en nuestro hábito de
cia no llegue a ser consciente o que sea des- hablar de cosas en lugar de usar el sustanti-
echada, es de carácter afectivo. Suponía que vo o verbo correspondiente, o nuestra ten-
el sentimiento principal que lleva a la repre- dencia a considerar „científico“ sólo lo que
sión es el temor: temor a la separación que es conmensurable (Ibid p. 7s).
se produce originalmente en el proceso del 2. La lógica: si utilizamos sólo la lógica Aristo-
nacimiento y, más tarde, temor a la castra- télica, según la cual A no puede ser no-A,
ción; pero también temor al superego (Ibid nunca podremos comprender el fenómeno
p. 5)... Freud no tomó en cuenta la causa de la ambivalencia que requiere el conoci-
afectiva más importante de la represión que miento de la logica paradojica o dialectica
emerge de los temores que toda sociedad según la cual A es A y al mismo tiempo no-A
en la historia ha engendrado en el hombre, (ibid p. 9).
con excepción, tal vez, de algunas socieda- 3. „Los tabúes sociales“, esto es, aquellos asun-
des llamadas primitivas. Si alguien la amaga, tos en los que no se debe pensar porque
la sociedad amenaza a sus miembros con la podría resultar demasiado peligroso para la
muerte, la pérdida de la libertad, el ham- supervivencioa de ese grupo social. (Ibid p.
bre, la pobreza, la vergüenza o el ostracis- 9 s).
mo“. La familia actúa como agente de la
sociedad y transfiere las amenazas al niño, Pero existe un cuarto elemento que determina
quien debe conocerlas para acatarlas o su- lo que nos es consciente y que es la considerable
frir la condena de la sociedad particular que masa de ficción manufacturada que todas las so-
le corresponda. ciedades transmiten a los individuos (Ibid p. 10),
„Mucho de lo que consideramos como llámese propaganda política, comercial o endoc-
realidad son fenómenos que condiciona la trinamiento.
sociedad... que no es sino el consenso de la Dos son los factores que inducen a la repre-
sión: la amenaza de aislamiento u ostracismo y
3 Se debe tomar en cuenta que conCiente, únicamente segundo, el poder, como el peso de la fuerza
con C significa saber distinguir el bien del mal. ConS- para cumplir amenazas. Dice Fromm (Ibid p. 11):
Ciencia con SC señala la función del conocer: si somos „Desde un punto de vista puramente bioló-
conscientes, conocemos algo e inconsciencia, es no gico, el temor a la muerte es quizá el más
saber, no conocer algo.

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profundo; y, desde el punto de vista especí- ya no tiene conocimiento de querer herir o


ficamente humano, el miedo más grande es causarle dolor a alguien, pero el acto sádico
a la locura... ambos son expresión del mie- inconsciente se lleva a cabo y el sujeto se ve
do supremo, de no ser, de dejar de ser“. obligado a tratar de justificar esa acción.
Los principios de la fuerza y de la amenaza, (Ibid p. 105).
invaden a todas las capas sociales pero, par- 2. El descubrimiento de lo que nos es incons-
ticularmente impactan a la niñez. ...La des- ciente no debe ser tan sólo un acto intelec-
obediencia es transformada en pecado y tual. Es indispensable que la advertencia de
cualquier violación provoca sentimientos de lo que nos era inconsciente sea una expe-
culpa o temor“. es por esto que agrega riencia afectiva plena, a la vez intelectual y
Fromm (Ibid. p15): „Con el debido respeto afectiva (Ibid. p. 107s).
a la importancia de haber descubierto las
causas individuales de la represión, debo Si estamos conscientes de que lo que se reprime
decir que la meta de Freud de hacer cons- son los afectos y todo aquello que pudiese servir
ciente lo inconsciente, tiene una condición para sacarlos a la luz, resulta congruente que, en
primordial esencial, el ejercicio de critica so- la praxis del psicoanálisis, debemos estar alertas
cial y de crítica de ideologías, ya que sin es- a percibir los afectos reprimidos y/o aquellos ji-
tas actitudes, el hombre queda preso por las rones del ropaje que los envuelve para lograr
categorías que la sociedad construyó en su des-reprimirlos. A este fin, es necesario saber que
inconsciente“. todo lo que hacemos, nuestras actividades coti-
dianas, todos nuestros movimientos, comunican
Con lo anterior Fromm, esclarece que la repre- tanto afectos explícitos como implícitos. Esta es
sión se ejerce sobre el individuo por dos vecto- la base de la riqueza potencial de la comunica-
res: el primero es aquello que reprime para po- ción no-verbal; a ello, debemos agregar lo que
der sobrevivir en su familia y, el segundo, es lo el sujeto dice y lo que no dice; todos revelan
que reprime para poder funcionar, para poder contenidos inconscientes para el sujeto. Estos
vivir en el seno de su grupo o subgrupo social. son algunos de los „Caminos Reales“ a lo que
Fromm explica así su nuevo concepto: „el con- nos es inconsciente además del que señaló Freud
cepto de lo inconsciente social comienza con (1900. p. 608): los sueños.
nuestro conocimiento del carácter represivo de En relación a los sueños, Fromm plantea
la sociedad (Fromm: 1962 pie de calce p. 127); hechos de suma importancia: la vigilia y el soñar
me refiero a aquellas áreas de represión comu- son los dos polos de las vivencias humanas
nes a la mayoría de los miembros de una socie- (Fromm; 1951 p 34). Así, las experiencias de la
dad (Ibid. p. 102); lo reprimido son aquellos vigilia deben ayudar a comprender los sueños y,
contenidos que una sociedad determinada no se a su vez, los sueños deben aclarar el acontecer
puede permitir el lujo de que sean conscientes, de la vigilia. En los sueños somos libres del
para que su funcionamiento sea satisfactorio a mundo enajenado en que vivimos; en ellos, nos
pesar de sus contradicciones específicas“. Por alejamos de presiones y tensiones que pueden
ejemplo; esta sociedad actual exige que todos deformar nuestras percepciones. Pero los sueños
sus miembros consuman lo superfluo, lo innece- se manifiestan con el lenguaje universal de los
sario y aún lo obsoleto a corto plazo como las símbolos y de la metáfora, que debemos deci-
modas en el vestir. frar, decodificar para que se nos revele su lógica
precisa.
Se deben enfatizar dos hechos acerca de lo que Los sueños son sistemas abiertos y sus sím-
nos es inconsciente: bolos son multi-determinados; por ello Fromm
1. Se reprime la tendencia, el impulso que deja nunca interpreta los sueños. Para él, lo impor-
de ser consciente, pero dicha tendencia, aún tante es comprenderlos en toda su riqueza ex-
inconsciente, persiste. Por ejemplo, se re- presiva y así acontece, entre más conocemos al
primen impulsos sádicos, pero sucede que el soñante. Poco a poco entendemos los símbolos
sadismo permanece inconsciente: el sujeto parciales, guiados por los afectos, sobre todo

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por los afectos implícitos, hasta que se nos reve- energía se canaliza en el proceso de vivir“. (Ibid.
la la comprensión global del sueño. p. 87s).
Hoy en día sabemos que el dormir y el so- Fromm no toma en cuenta, en la forma-
ñar son indispensables para la salud tanto física ción del carácter, „a los varios tipos de organi-
como mental del individuo, Durante estas fases zación de la líbido (ver Alford). Para Fromm, lo
del dormir y del soñar, se generan enzimas y importante es conocer los modos específicos de
hormonas, como las del crecimiento, por lo que relación de la persona con el mundo exterior.
ya no podemos considerar al soñar, como el En el proceso de la vida, el hombre se relaciona
„Guardián del Dormir“ (Freud: 1900 p. 233). con el mundo: 1) Creando, adquiriendo, utili-
Hoy en día se piensa que la fase REM (MOR) zando y asimilando objetos y 2) relacionándose
sirve de vigia que guarda nuestra vida y nos con otras personas y (consigo mismo). Llamaré
alerta en caso de peligro (Aronoff: 1991 p. 23). al primero el proceso de asimilacion; al segun-
También sabemos que los sueños muy pocas ve- do, el proceso de socializacion. Ambas formas
ces cumplen deseos (Freud; Op.cit. pp. 96, 219, de relación son ‘abiertas’ y no, como en el caso
234...). Pensamos que abren puertas a la per- del animal, instintivamente determinadas“.
cepción crítica de nuestro acontecer interno y a (Fromm: 1947 p. 67). Y agrega: „Concentrando
la realidad de todo lo que nos rodea y objetiva nuestro enfoque en los métodos de enseñanza
lo que antes era confuso (Fromm:1979 pp. 93 y infantil, jamás podremos explicar el carácter...
119s). Concebidos así, los sueños resultan un es- Los métodos de educación infantil sólo son im-
tímulo a la auto y heterocrítica objetivante y es portantes mecanismos de transmi-
de gran importancia para el proceso de indivi- sion“(Fromm:1962 p. 97) para cubrir los requisi-
duación y de progresión. El sueño en su totali- tos de una sociedad específica.
dad con su guión, su escenografía, sus actores y No se puede agotar el tema dentro del
comparsas, todos involuntarios, resulta un „re- marco de este trabajo, pero se debe transcribir
trato instantáneo“ (Silva: 1990 p. 144s) del so- un aspecto del pensamiento de Fromm, por lo
ñante, en esa noche de su soñar, revelador de su que más adelante se ha de elaborar:
ser, de su estar y/o de su entorno. No cabe duda „puede definirse el carácter como la forma
que los restos diurnos, del día del sueño y las (relativamente permanente) en que la ener-
asociaciones libres, son de gran importancia en gia humana es canalizada en los procesis de
el quehacer de entenderlos. asimilacion y socializacion. Esta ‘canaliza-
Tauber y Green (1959) señalaban, entre ción’ de la energía psíquica tienen una fun-
tantos otros hechos ricos en su significado e im- ción biológica muy importante, puesto que
portancia, que los sueños no sirven como indi- las acciones del hombre no se determinan
cadores de la orientación del carácter del soñan- por patrones instintivos, innatos, la vida se-
te. Para Freud, como para Fromm, es importan- ría precaria en verdad, si el hombre tuviera
te conocer la estructura del carácter, en la prác- que tomar una decisión deliberada cada vez
tica clínica. „Freud elaboró no solamente la que actúa, cada vez que da un paso. Por el
primera sino una de las más penetrantes y con- contrario, numerosas acciones deben ejecu-
sistentes teorías del carácter. Lo concibió como tarse con mucha mayor rapidez de la que
un sistema de impulsos que forman la base de la permite una deliberación consciente“. (Ibid.
conducta, pero que no son idénticos a ésta. p. 67s Enfasis del autor).
(Fromm: 1962 p. 86) El estudio del carácter tra-
ta ‘de las fuerzas que motivan al hombre’; seña- Fromm (1947 pp. 63-121) considera dos tipos
ló que la forma en que un individuo actúa, sien- básicos de carácter: el productivo y el improduc-
te y piensa, está determinada en gran medida tivo. „Productividad es la capacidad del (ser
por la especificidad de su carácter y no es sim- humano) para emplear su fuerza y realizar sus
plemente el resultado de respuestas racionales a potencialidades,“ con ello „se implica que debe
situaciones realistas. Freud reconoció la cualidad ser libre y no dependiente de alguien quien con-
dinámica de los rasgos de carácter: su estructura trole sus poderes. Implica, además, que es guia-
representa una forma específica por la cual la do por la razón puesto que únicamente puede

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hacer uso de sus poderes si sabe lo que son, có- re a una orientación social particular surgida de
mo y para qué usarlos. Productividad significa la estructura de mercado en nuestra sociedad
que se experimenta a sí mismo como la personi- capitalista. Dentro del carácter mercantil pueden
ficación de sus facultades y como el ‘actor’ de ser definidos los tres tipos básicos de la orienta-
éstas“. Y agrega: „la productividad es la abilidad ción del carácter improductivo arriba señalados.
del ser humano de usar sus capacidades y para Nunca encontraremos en el ser humano
desenvolver sus potencialidades que le son pro- orientaciones del carácter puras (Fromm: 1947
pias“. (Ibid pp. 84ss. Enfasis en el texto). pp. 117ss) y, si se describieron por separado, só-
En página tras página describe en detalle y lo se hizo así con fines didácticos. Lo que sole-
con lucidez aspectos que componen la orienta- mos encontrar son distintas combinaciones, tan-
ción productiva del carácter: la actividad, el uso to de los 3 carácteres improductivos entre sí,
y el desarrollo de nuestras potencialidades; nues- como de éstos con rasgos del productivo (Ibid
tro poder definido como potencia, como capa- p. 21).
cidad; la profundidad y la extensión de nuestra „El problema de la estrcutura del carácter
posibilidad de experienciar la vida; el desarrollo adquiere una importancia que trasciende
y el significado real de lo que es amar; el pen- con mucho lo individual, si se puede de-
samiento reflexivo como objetivo y objetivante, mostrar que las naciones, las sociedades, o
interesado en la verdad4 y en los objetos o suje- las clases dentro de una sociedad dada, po-
tos de su dedicación; la opción para el disfrute, seen una estructura caracterológica que les
el gozo, el reposo o descanso. En el sentido po- es característica, aún cuando los individuos
lítico-psicológico, Fromm realiza una estupenda difieren en muchos aspectos específicos y
descripción del carácter productivo cuando aún cuando siempre existirá un cierto nú-
habla de „El carácter revolucionario“ (Fromm: mero de individuos cuyo carácter no se
1955b: pp. 137-154). ajuste en lo más mínimo a la pauta general
El segundo grupo en que Fromm clasifica al común al grupo. A este carácter típico lo he
carácter, es el improductivo, que corresponde a llamado ‘carácter social’„. (Fromm: 1962 p.
quienes no han desarrollado ni sus potencialida- 91s).
des ni su fuerza salvo, tal vez, en el área de su
labor cotidiana, porque necesitan saber trabajar; Freud vislumbró esta posibilidad tanto en su
tampoco han alcanzado lo óptimo de su liber- „Psicología de las masas“ (1921 p. 69) como en
tad, de su independencia, ni de su capacidad re- „El malestar en la cultura“ (1930 p. 144), aunque
flexiva. Su fijación pre-genital a la madre los no la llegó a precisar. Creyó, erróneamente, que
torna dependientes y en consecuencia alguien de lo individual se derivaría la dinámica de lo
fuera de ellos ejerce un control consciente y/o consciente-inconsciente social y no al revés, co-
inconsciente sobre su vida, lo que les impide al- mo en realidad acontece; error que prolongó
canzar su plenitud psicosexual y ser su propia Erikson (1950 pp. 95-160), como ya se señaló, al
autoridad. hablar de los Yurok y de los Sioux Ogalala.
Fromm (1947: Cap III inciso B) consideró Se puede demostrar la influencia de los so-
tres tipos básicos de orientación del carácter in- cial sobre el individuo con facilidad si conside-
dividual improductivo: el receptivo (oral- ramos los cuatro preceptos básicos (Edwards,
pasivo) de Freud y el explotador (oral-agresivo) Reich, Weisskopf: 1972) de todo sistema capita-
y el atesorador (anal); en „Más allá de las cade- lista, independientes de las variaciones existentes
nas de la ilusión“ (1962 pp. 88ss) sólo menciona del capitalismo:
estos 3. La orientación mercantil del carácter 1. Todo debe reducirse a números, para así
(1947 pp. 76ss) tan bien descrita por él, se refie- poder cuantificar y controlarlo todo.
2. Es necesaria la explotación del trabajo y de
4 Llegar a conocer lo inconsciente, significa descubrir los recursos de otros a fin de acumular capi-
la verdad. Este concepto de verdad no es el tradicio- tal.
nal, sino que es un cioncepto dinámico, según el cual 3. Es indispensable la acumulación de capital.
la verdad es la acción de eliminar engaños, de reco- 4. La expansión es un proceso inevitable deri-
nocer lo que el otro NO es. (Fromm: 1990b: p. 77).

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vada de los tres incisos anteriores, como lo garemos a un tipo de industrialización en que
demuestran la globalización de muchas em- sólo se manufacture lo necesario, lo indispensa-
presas también llamadas „transnacionales“. ble, lo durarero y no lo obsoleto a corto plazo y
para que disminuya el consumo y el desperdicio
Al reducir todo a entidades conmensurables se desmesurado de energía etc. que tanto daño
ha reificado (cosificado) al ser humano y todas hace a la naturaleza.
sus manifestaciones artísticas, culturales, etc. No hay duda que los modelos de produc-
Además, de esta cosificación se desprende que ción y el estilo de vida que promueven dentro
sólo se considere „científico“ lo que es cuantifi- de las ideologías imperantes son los que deter-
cable. Dentro de este marco se incluye a la ver- minan la educación del ser humano desde la
dad, quitándole su mérito a la verdad dialógica más tierna infancia e influyen en la orientación
(Nicoll: ), esa verdad por consenso, que no por del carácter, (ver Erikson: 1950) tanto en lo so-
ello deja de ser científicamente valedera. Por es- cial como en las múltiples variantes individuales
te proceso de reificación, se han marginado los porque, desde recién nacido, ha de adaptarse a
valores humanos de amor, rectitud, bondad, su medio familiar y social si ha de sobrevivir; pe-
generosidad, la búsqueda de la paz, del bienes- ro ni aún la satisfacción más completa de sus ne-
tar y de libertad, porque no son computariza- cesidades fisiológicas, si se encuentra aislado, re-
bles. Saqueamos a la naturaleza y la hemos con- suelve su problema humano. Las fuerzas más
taminado, con la amenaza no lejana, de que es- poderosas son la intensidad de sus pasiones y
te proceso resulte irreversible. Siendo el „tener“ aquellas necesidades no enraizadas en su cuerpo,
mas deseable que ‘ser“ (Fromm: 1976) hemos pero que surgen de la peculiaridad misma de su
caído en la mentira como sistema; en la corrup- existencia, de su „situación humana“, al tener
ción, el atropello a la dignidad humana; en el que dar su propia respuesta a la dicotomía de su
sin-sentido de la „justicia“ y en la ausencia del vivir: o progresión o regresión. (Fromm: 1955a
Estado de Derecho. Ya no interesa lo confiable y p. 31s). En el „Psicoanálisis de la Sociedad Con-
el „consumo ha llegado a ser sólo la meta apa- temporánea“ (1955a Capítulo III pp. 26-61)
sionada de la vida para la mayoría, sino que Fromm plantea algunas de las necesidades y pa-
además se ha vuelto una virtud“ (Fromm; 1962 siones inherentes a la „situación humana“ que,
p. 94); con ello se va desbordando el carácter unidas a las que se señala en la „Anatomía de la
mercantil y aparece una nueva estructura social destructividad humana“ (1974 Capítulo 10),
del carácter: la del camino facil, que no niega conforman opciones de salud y de enfermedad
placer alguno y tanto mejor si viene sin enfuer- mentales. Por ejemplo: nuestra condición de
zo; un nuevo carácter que en la búsqueda de la participantes involuntarios de nuestro nacimien-
meta imposible de la seguridad y el disfrute des- to y de nuestra muerte, nos obliga a tratar de
de el nacimiento hasta la tumba, rehuye el su- trascender esta sensación de pasividad dentro de
frimiento consecuente con una vida esforzada dos opciones polares: o construir o destruir.
normal. La estructura del nuevo caracter social Ambas pasiones nos imponen una noción de ac-
del camino fácil, es uno de los factores psico- tividad propositiva, pero a Fromm le queda cla-
dinámicos importantes, significativos para la ex- ro que construir nos hace avanzar hacia la indi-
pansión insólita de adicciones múltiples (narcóti- viduación y la vida; en tanto que destruir nos
cos, alcohol, etc.). conduce al camino de la muerte y de lo muer-
La industria prolonga los modelos de la to... a la regresión. De ahí se deriva que él con-
economía de guerra de producción-consumo- sidere que la destructividad y la orientación ne-
desperdicio, estimulando el consumir y el des- crófila resultan de la frustración del impulso
echar al producir lo que resultará obsoleto a creador de vida.
corto plazo. El desperdicio produce un efecto Fromm nunca fue un soñador, siempre fue
psicológico importante: logra que el consumidor objetivo, sin ignorar los peligros que encierra el
le pierda el respeto al trabajo y, sobretodo, al futuro. En el „Epílogo“ a su libro „La crisis del
esfuerzo humano (Fromm: 1995 p. 274). psicoanálisis“ (1970) señala:
Hoy en día resulta utópico pensar que lle-

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„La verdadera crisis de hoy en día es la de la vi- -- (1920): „Beyond the pleasure principal“ S. E. Vol.
da misma.(...) Confrontamos la posibilidad que XVIII pp. 7-64. The Hogarth Press. London
dentro de 50 años–y tal vez antes–la vida en 1955.
-- (1921): „Group psychology and the analysis of the
nuestro planeta deje de existir, no sólo por un
ego“. S.E. Vol. XVIII pp. 67-143. The Hogarth
debacle termonuclear, químico y biológico (y
Press. London 1955.
cada año el avance tecnológico descubre arma- -- (1925): „Some psychological consequences of the
mentos más y más devastadores), sino también anatomical distinction between the sexes“. S.E.
porque el progreso tecnológico hace que la tie- Vol XIX. pp. 243-258. The Hogarth Press.
rra, el agua y el aire sean inadecuados para London 1961.
mantener la vida“ (Enfasis en el texto). -- (1929): „Civilization and its discontents“. S.E. Vol
„Tal vez, los dados ya han sido echados por XXI pp. 59-145. The Hogarth Press. London
el hecho de que tanto los que conducen 1961.
Fromm, Erich (1930): „El dogma de Cristo“ en „El
como los conducidos, llevados por sus am-
dogma de Cristo y otros ensayos sobre Reli-
biciones, su avaricia, su ceguera y su inercia
gión, Psicología y Cultura“. Editorial Paidós.
mental, están decididos a proseguir el cami- Buenos Aires. 3 de abril de 1964.
no a la catástrofe y la minoría que preveé el -- (1932): „Método y función de un psicología social
devenir, son como el coro del drama grie- analítica“ en „La crisis del psicoanálisis“ (1970)
go: sólo pueden comentar el curso trágico pp. 116-200. Editorial Paidós. Buenos Aires
de los eventos, pero carecen del poder para 1971.
cambiarlos. Sin embargo, ¿cómo dejar de -- (1941): „El miedo a la libertad“. Editorial Paidós.
sentir esperanza en tanto hay vida?“ Buenos Aires. 3a. Edición 1957.
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¿Si no eres para tí, quién? Buenos Aires 1956.
¿Si sólo eres para tí, de qué te sirve? -- (1951): „El lenguaje olvidado“. Librería Hachete.
¿Si no ahora, cuándo? Quinta Edición. Buenos Aires 1972.
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14410 México, 22 D.F., Mexico; E-Mail: jsilvag82[at-symbol]prodigy.net.mx.

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