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biografia jose baquijano y carrillo

Hijo del acaudalado matrimonio entre Juan Bautista de Baquíjano, I Conde de Vistaflorida, y
María Ignacia Carrillo de Córdoba y Garcés de Mansilla, descendiente de conquistadores y
fundadores de Lima. Siguiendo la tradición de la nobleza, como segundogénito fue destinado
por su familia a la carrera académica. Realizó sus estudios de latinidad en el Real Colegio de
San Martín y luego ingresó al Seminario Conciliar de Santo Toribio. Posteriormente optó
grados de Bachiller en Cánones, y de Doctor en Leyes y Cánones en la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos, a los trece años. Recibido de abogado ante la Real Audiencia en 1769,
fue secretario del obispo electo del Cuzco, Agustín de Gorrichátegui, participando en el IV
Concilio Limense y viajando en su compañía al Cuzco, aunque pronto regresó a Lima.
Nombrado asesor del Tribunal del Consulado y del Cabildo de Lima, a poco viajó a España, a
solicitar alguna posición que estuviera de acuerdo con sus merecimientos personales y
antecedentes familiares. Sin embargo, su dispendiosa conducta y afición a los juegos de azar,
le ocasionaron recibir la orden de abandonar la corte en 1776.
De vuelta en Lima obtuvo las cátedras sanmarquinas de Instituta en 1778 y de Vísperas de
Leyes en 1780. Como profesor de la Universidad de San Marcos, lideró un movimiento
modernizador de la enseñanza que difundía el enciclopedismo y el concepto de la libertad de
prensa. Miembro y fundador de la Sociedad de Amantes del País 1790, fue además uno de los
ilustres colaboradores del Mercurio Peruano, en cuyas páginas publicó sus ideas.
Baquíjano escribió El Elogio a Jáuregui en la Universidad de San Marcos en 1781, discurso
con el que le dio la bienvenida al virrey Agustín de Jáuregui y en el que destaca su protesta al
sistema colonial, pues sabía que el cambio era necesario e ineludible. Sin embargo, no apoyó
la ruptura con España.
En 1790, fundó, junto a fray Diego Cisneros y los miembros de la Sociedad Filarmónica,
la Sociedad de Amantes del País, de la que fue presidente hasta 1793. Baquíjano escribió,
bajo el nombre de Cefalio, diversos artículos históricos y económicos a través del periódico de
la Sociedad, el Mercurio Peruano.
En 1792, se le concedió la Orden de Carlos III y al año siguiente se trasladó a España por
invitación de su hermano mayor, José Agustín, conde de Vistaflorida. Durante el viaje hizo una
parada en La Habana, en donde fue hecho socio de la Sociedad Patriótica y escribió artículos.
En España, fue personero de la Universidad de San Marcos y el Cabildo ante la Corte y fue
hecho alcalde honorario del Crimen de Lima. En 1797 consiguió el cargo de alcalde
propietario del Crimen y, por intervención del ministro Gaspar Melchor de Jovellanos, el de
juez de Alzadas de los tribunales del Consulado y Minería de Lima. Sin embargo, dos años
antes, Baquíjano había pedido su relevo como personero y tomado la decisión de regresar al
Perú por haberle llevado su afición al juego a tener pocos medios de subsistencia en la Corte
y no haber conseguido los propósitos por los que había sido enviado.
En 1799, al no poder regresar al Perú por la guerra de España con Gran Bretaña,
abandonó Madrid y se trasladó a Cádiz, ciudad asediada por los británicos, en la que enfermó
gravemente de fiebre amarilla. En 1802, pudo regresar al Perú y en 1806 el virrey José
Fernando de Abascal lo nombró vicepresidente de la Junta Conservadora del Fluido Vacuno y
años después juez director de estudios de San Marcos y visitador del Convictorio de San
Carlos.
En 1807 fue ascendido a oidor y ese mismo año falleció soltero en Génova su hermano mayor,
de quien heredó el Condado de Vistaflorida y sus mayorazgos (1809). La herencia dejada por
su hermano le permitió rehacer su fortuna y con ella se dedicó a la filantropía y a la protección
de algunas iglesias de Lima.
En 1812, el Consejo de Regencia de España lo nombró consejero de estado por lo que al año
siguiente partió por tercera vez a España acompañado del joven marqués de Torre Tagle.
En 1814, juró como consejero e hizo de su casa de Madrid el centro de los americanos
liberales temerosos de las tendencias absolutistas de Fernando VII, de cuyas represalias pudo
librarse por la protección del peruano duque de San Carlos y el mexicano Manuel de
Lardizábal; sin embargo, la caída de estos lo expuso a las iras reaccionarias y fue confinado
en Sevilla.
Finalmente falleció en 1817, en Sevilla.
Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y
Blanco
(Caracas, 24 de julio de 1783nota 1nota 22-Santa Marta, 17 de diciembre de 1830), más conocido
como Simón Bolívar ( pronunciación (?·i)), fue un militar y político venezolano, fundador de
las repúblicas de la Gran Colombia y Bolivia. Fue una de las figuras más destacadas de
la emancipación hispanoamericana frente al Imperio español. Contribuyó a inspirar y concretar
de manera decisiva la independencia de las
actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá,3 Perú y Venezuela.
En 1813 le fue concedido el título honorífico de Libertador por el Cabildo de Mérida en
Venezuela, que, tras serle ratificado en Caracas ese mismo año, quedó asociado a su
nombre.4 Los problemas para llevar adelante sus planes fueron tan frecuentes que llegó a
afirmar de sí mismo que era «el hombre de las dificultades» en una carta dirigida al
general Francisco de Paula Santander en 1825.
Participó en la fundación de la Gran Colombia, nación que intentó consolidar como una gran
confederación política y militar en América, de la cual fue presidente. Bolívar es considerado
por sus acciones e ideas el Hombre de América y una figura de la historia universal, ya que
dejó un legado político en varios países latinoamericanos, algunos de los cuales lo han
convertido en objeto de veneración nacionalista. Ha recibido honores en varias partes del
mundo a través de estatuas, monumentos, parques, plazas, etc. Sus ideas dieron origen a la
corriente política denominada bolivarianismo.
Simón, de la estirpe vasca de los Bolívar-Jauregui, nació en la noche del 24 al 25 de julio nota 2
de 1783 en una casa solariega ubicada en la plaza San Jacinto de Caracas.nota 3 Fue bautizado
el 30 de julio de 1783, en la catedral de Caracas, con los nombres de Simón José Antonio
de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, por el doctor Juan Félix Jerez de
Aristeguieta, su primo hermano quien, de acuerdo con Juan Vicente, padre del niño, le puso el
nombre de Simón.

Infancia de Bolívar
Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas.

En enero de 1786, cuando Simón contaba dos años de edad, su padre murió de tuberculosis,
y así Concepción quedó como cabeza de familia, velando eficientemente por los intereses de
la familia hasta su muerte.
Sin embargo, las responsabilidades hicieron que su salud, también enferma de tuberculosis,
decayera rápidamente y, según la opinión de médicos historiadores, es posible que ya
entonces Bolívar sufriera la primo-infección tuberculosa con un tipo de tuberculosis que pasa
inadvertida mientras las defensas corporales son favorables. Una acotación muy importante
es que el segundo nombre de Simón Bolívar (Santísima Trinidad) viene de la capilla en la
que fue bautizado, que tiene ese mismo nombre, capilla que además era propiedad de su
familia Bolívar y Palacios.
Concepción murió el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años, pero tomando la
precaución de hacer un testamento en el que dispuso quién debería hacerse cargo de sus
hijos.
Los hermanos Bolívar pasaron entonces a la custodia de su abuelo, Feliciano Palacios, que
cuando asumió el papel de tutor se sentía tan enfermo que empezó a preparar también su
testamento para designar un sustituto como tutor de sus nietos y decidió pedir opinión a estos
para respetar su voluntad.
iento de su esposa. Fue en este estado de ánimo cuando juró no volver a casarse jamás.

Segundo viaje a Europa


En el mismo año de la muerte de su esposa viajó a París. Allí reencuentra a su antiguo
maestro Simón Rodríguez. Este último logra encauzar la desesperación sentida por Bolívar
tras la muerte de María Teresa hacia la política y la causa de la libertad de su patria. No en
balde Bolívar siempre verá a la muerte de su esposa como el momento decisivo de su vida
que lo transmutará en un hombre público llamado a un destino mayor. Simón Rodríguez
también lo orienta hacia la lectura de los clásicos y a ilustrarse en diversos campos del saber
universal. Viajó luego por Italia en compañía de Rodríguez y del primo hermano de su fallecida
esposa Fernando Rodríguez del Toro y el 15 de agosto de 1805 en el Monte
Sacro de Roma se comprometió solemnemente ante estos a libertar a su patria. Regresó a
Venezuela en 1806 y a la vez que administraba los negocios familiares unió sus esfuerzos a la
causa revolucionaria.15

Juan Pablo Viscardo y Guzmán

Nació en la aldea de Pampacolca, al pie del Coropuna, en la sierra arequipeña. Sus padres
fueron el hacendado Gaspar Viscardo y Guzmán y doña Manuela de Zea y Andía. Era
descendiente de un español asentado en el valle de Camaná desde principios del siglo XVII.
Vivió sus primeros años en su pueblo natal, hasta que viajó a Cuzco para estudiar en el Real
Colegio de Nobles de San Bernardo, regentado por los jesuitas. Cuando en 1760 falleció su
padre, ingresó al noviciado de la Compañía de Jesús en dicha ciudad. Hizo sus primeros
votos en 1763. Su hermano José Anselmo también se inició como novicio en la misma orden.
Pero en 1767 el rey Carlos III ordenó la expulsión de los jesuitas de España y sus dominios.
Viscardo y sus compañeros fueron arrestados y llevados a Lima, siendo luego embarcados
rumbo a España. Tras una penosa travesía arribaron a Cádiz.
Pese a que, presionado por la corona española, pidió su secularización, fue transportado con
el resto de sus colegas a Italia, siendo desembarcado en las costas de los Estados Pontificios.
Junto con su hermano José Anselmo, se instaló en Massa y Carrara, próxima a Génova, en
la Toscana, donde fue acogido por la familia Cybo. La corona española le prohibió, bajo pena
de muerte, volver al Perú y también que se comunicase con los suyos. Asimismo, quedó
impedido de poder usufructuar de los bienes heredados que dejó en América. En
compensación, se le otorgó una pensión irrisoria, equivalente al sueldo de un sirviente inferior.
Desde 1773, ambos hermanos Viscardo lucharon tenazmente por el envío regular de la renta
que les correspondía del patrimonio familiar, aunque no lograron éxito. Por lo demás, sus tres
hermanas que quedaron en el Perú se casaron y se repartieron toda la herencia familiar, no
dejando nada para los hermanos exiliados.
Se hallaban ya agobiados por el desengaño, cuando en 1781 se enteraron de la rebelión
de Túpac Amaru II en el Perú. Entusiasmado, Juan Pablo se puso en contacto con el cónsul
inglés en Liorna, a quien le informó de los sucesos del Perú, que para él era una clara muestra
del descontento que allí existía contra la dominación española. Sostuvo también que era el
momento oportuno para que Inglaterra, entonces en guerra con España, ayudara a las
colonias hispanoamericanas a lograr su emancipación. Él mismo se ofrecía como guía y como
intermediario porque conocía el idioma quechua, que era su lengua materna. Ignoraba que ya,
a esas alturas, la rebelión tupacamarista había sido debelada. De todos modos, sus
argumentos interesaron a los ingleses, quienes lo invitaron a Londres ese mismo año. Los
hermanos Viscardo viajaron de incógnito, por vía de Alemania. Juan Pablo adoptó el nombre
de Paolo Rossi y su hermano Anselmo el de Antonio Valessi...