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La mirada del cíclope

Cuando somos pequeños y comenazamos a descubrir el lenguaje y su función, preguntamos por


el significado de las palabras, pero también preguntqmos por el origen de las palabras, es decir, por qué
el objeto mesa lo llamamos mesa y no puerta, y por qué al objeto puerta lo llamamos así, y así
sucesivamente con cada uno de los objetos, acciones y sentimientos que vamos descubriendo, que
ejecutamos o nos rodean. Cuando descubrimos que el origen del nombre de las cosas se pierde en los
laberintos del pasado y está vinculado con los orígenes de una lengua, la pregunta cambia. Dejamos de
preguntar por el nombre, y, através de un acto que indica mayor comprensión del mundo y un
desarrollo en nuestyra forma de pensar, comenzamos a preguntar si las cosas que vemos, oímos,
tocamos, degustamos, olemos, son tales o son nuestros sentidos que nos las hacen percibir de la
manera que las percibimos. La pregunta en concreto es si los senrtidos con que estamos dotados los
seres humanos nos permiten ver la realidad o la realidad es algo diferente y nuestra forma de percibirlos
está limitada por los cincos sentidos. El caso deun daltónico pareceser un buen ejemplo. ¿La realidad
cromática es para todos la misma mientras no se sea daltónico? ¿O la realidad es en verdad como la
percibe el daltónico y como alguien con poder ha dicho que lo desviado es el daltonismo, se ha fijado
que lapercepción visual normal no es la del daltónico? Dicho de otrea manera: si nuestros ojos no fueran
dos y no percibiéramos los colores que la luz nos permite ver persaríamos que la realidad es
monocromática o en escala de grises y los objetos lucirían muy disitntamente como hoy con nuestro
sentodo visual llegamos a percibirlos, de manera que la realidad sería otra, y por lo tanto sería
desceripta de diferente manera a como lo hacemos hoy. Según sabemos, las moscas tienen la misma
cantidad de ojos que los humanos pero cuentan con una gran cantidad de ocelos, es decir, pequeños
ojos que agudizan su percepción visual; o el conocido monocromatismo en escala de grises de los ojos
de los perros, dado que sus células visuales no están aptas para la captación del color. Así, podemos
suponer que los objetos vistos por los seres humanos y por las moscas y por los perros no son iguales,
aunque bien podemos suponer que los objetos sí son los mismos, que lo que cambia es la mirada, es
decir, lo que se modifica no es el objeto sino la forma de percibirlos.

Durante siglos se creyó que el sol atravesaba la bóveda celeste. A estaconclusión, creída y
sustentada por la ciencia del momento, basaba su conocimiento en la percepción sensorial: vemos que
el sol se mueve y en base a esa percepción se realizó una explicación de carácter científico como un
conocimiento fundado y válido, que el Renacimiento de dedicó a derrumbar a pesar de los pensadores

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más porfiados que, por tener el poder, intentó revalidar el conocimiento erróneo. Una observaación
profunda y no aparente dio cuenta de que la Tierra gira sobre su propio eje y eso hace que las horas
avancen, sucedan, observando que el astro no se mueve, trasladándose. En conclusión, los sentidos
pueden llevarnos a extraer conclusiones equivocadas.

La reflexión de Platón en el inicio del desarrollo del pensamiento filosófico occidental, al dividir
el mundo en dos planos, va en el sentido descripto más arriba. Hay un plano ideal, que es el de la
realidad que se percibe no con los sentidos sino con la razón, la inteligencia, el logos. Es una realidad
superior que no está contaminada por la captación que hace de ella los sentidos, es decir, por una
mirada subjetiva. Otro plano, el de los sentidos, es como ya vimos, engaños, induce a error. La imagen
utilizada por Platón para ilustrar la existencia de estos dos planos es la alegoría. Una alegoría es una
forma de pensamiento que permite ilustrar una idea a través de metáforas entrelazadas, cuyo conjunto
ofrece dos sentidos: uno recto, literal, y otro figurado, de manera que expresa una cosa pero dando a
entender otra distinta (Fernández: 2009, 15). La alegoría desarrollada por Platón, la de la caverna,
consiste en una sucesión de imágenes unidas por un relato y descripciones, a través de un diálogo con
Glaucón. Se puede leer en el libro VII de La República:

Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la
educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una es pecie de cavernosa vivienda
subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la
caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que
tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la
cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los
encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un
tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las
cuales exhiben aquéllos sus maravillas. -Ya lo veo -dijo. -Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa
paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos cuya altura sobrepasa la de la pared, y
estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos
portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados. -Qué extraña
escena describes -dijo- y qué extraños pioneros! -Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar
¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras
proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos? -¡Cómo -dijo-, si durante
toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas? -¿Y de los objetos transportados?
¿No habrán visto lo mismo? -¿Qué otra cosa van a ver? -Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no
piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos? -Forzosamente. -
¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara
alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cos a sino la sombra que veían
pasar? -No, ¡por Zeus! -dijo. -Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real
ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados. -Es enteramente forzoso -dijo. -
Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si,
conforme a naturaleza , les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a
levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto,
sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía
antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que

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es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una
visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus
preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había
contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba? -Mucho más -dijo.

II. -Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían
los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que
consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran? -Así es -dijo. -Y, si se lo
llevaran de allí a la fuerza -dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran
antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y,
una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las
cosas a las que ahora llamamos verdaderas? -No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento. -
Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más
fácilmente serían, ante todo, las sombras. (Platón: 1999, 455 y ss.)

La mirada tradicional que se ha hecho sobre el aporte de Platón sobre las ideas es que el filósofo
griego distingue dos modos de realidad: una, a la que llama inteligible, es decir la idea, se cartacteriza
por su inameterialidad, ser eterna intemporal, imposible de ser destruida o reducida, no se rige por las
leyes naturales que están sujetas al cambio, y a su vez es el modelo de la otra realidad, a la que llama
sensible, constituida por las cosas, y por lo tanto es material, se genera y se destruye, se modifica, y no
es más que una copia de la realidad inteligible. Siguiendo a ......primera pñagina de las fotocopias la
primera realidad representa el verdaddero ser, mientras que la segunda, la realidad material, marcadas
por el devenir temporal, nunca podrán ser vistas como que vberdaderamente son porque son
suceptibles de opinión (doxa), en cambio la realidad de las ideas es el verdadero conocimiento
(episteme). De esta manera, y Platón lo ilustra con la alegoría indicada, platón separa lo sensible de lo
inteligible, siendo los sentidos engañosos para el conocimiento, como le ocurre a los habitantes de la
caverna que tienen una visión parcialde la realidad, al ver solo sombras reflejadas en una pared y como
siempre han vivido bajo esa persdpectiva no hay para ellos más que esa realidad. Delmismo modo
operan los sentidos sobre el conocimiento y la verdad. No podemos acceder a ellos sino a través de la
razón.

Los críticos de Platón han instaladoa partir de él la dualidad mundo sensible (kósmos
horatós/mundo inteligible (kósmos noetós) y Aristóteles, seguidor de Platón en algunos aspectos, ve en
esta oposición un problema para aceptar la teoría de las ideas.

Pasados veinticinco siglos, ya en el siglo XX, Maurice Merleau-Ponty, ha dedicado su vida a la


enseñanza y a la investigación de la filosofía, en 1942 publica un ensayo titulado "Fenomenología de la
percepción" en el cual intenta definir la perdcepción fenomenológica, lo que implica un avance
significativo con respecto a la teoría de las ideas de Platón. En el capítulo 6 afirma:

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una filosofía de la percepción (...) restituirá a la pintura (...) su verdaderro lugar, su
verdadera dignidad y nos predispondrá parta aceptarlos en su pureza. (...) Es imposible separar las
cosas y su manera de manifestarse. Indudablemente, cuando defino una mesa (...) puedo tener la
sensación de alcanzar algo así como la esencia de la mesa y me desintereso de todos los accidentes
con que puede acompañarse: forma de las patas, estilo de las molduras; pero eso no espercibir sino
definir.

La fenomenología se presenta como una superación de la oposición platónica de la realidad de las


cosas y la realidad inteligible dado que establece que el sujeto crea al objeto y que a su vez el objeto
crea al sujeto. Dicho de otra manera, no existe una realidad objetiva, independiente del sujeto que
percibe sino que en la percepción el objeto cobra forma, sentido, significado. Para Merleau-Ponty esto
se manifiesta claramente en elmomento de la percepción de la obra de arte. Dice ningún análisis por
precioso (...) que pueda ser (...) podría reemplazar la experiencia perceptiva y directa que hago de ella
(Merleau-Ponty: 19.., 61). En definitiva, lo que afirma con lo dicho es que no es posible en arte obtener
datos de objetividad y que el vínculo que se establece entre laobra artística y el sujeto es un diálogo
único, insustituible. Además, la construcción del objeto artístico no es imitar el objeto real. Su objetivo
jamás es evocar el propio objeto, sino fabricar sobre la tela un espectáculo que se baste por sí mismo
(Merleau-Ponty: 19.., 62). Debemos recordar que para Platón el mundo sensible es una imitación del
mundo de las ideas. Un carpintero hará una cama de acuerdo a cómo es una cama en el plano de las
ideas. Por esta misma razón, otro carpintero hará una cama diferente a la del carpintero anterior
porque cada uno imita elmundo de las ideas de manera diferente. Cuando Platón revisa la teoría de las
ideas, se centran en vínculo existente entree las ideas y las cosas, y expone dos fgormas de relación: la
imitación y la participación. Cada una de estas miradas sobre la cuestión generan problemas que
trataremos de resumir brevemente: la semejanza que existe en las dos camas realizadas por los dos
carpinteros y la idea deberán tener una razón explicativa. Ahora, si hablamos de participación en vez de
imitación, elproblema se mantiene dado que el objeto sería una parte ede la idea y esto atenta contra
la idea de indivisibilidad de la idea. Con la creación que el artista realiza estaría ocurriendo algo
semejante: ante la misma realidad sensible, cada pintor ofrecerá (pintará) su manera de percibir el
objeto, lo construirá de nuevo sobre la tela, le dará una nueva forma. Y es aquí donde el autor francés
se pregunta ¿Queremos decir que en el arte únicamente la forma importa y no lo que se dice? E
inmeediatamente después responde: De ninguna manera. Quereos decir que la forma y el fondo, lo que
se dice y la manera en que se lo dice no pueden existir por separado (M-P: 19.., 63).

Pero si salimos del ámbito de la pintura donde esevidente que hay una intención creativa dee
parte del artista y pasamos al de la forografía, nos ubnicamos en un campo en donde la imagen, salvo

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por el ángulo, la luz y el encuadre no es una composición artística sino una reproducción análoga,
semejante a lo que llamamos la realidad tangible. Susan Sontag parte de la alegoría de Platón e indica
que nuestro mundo es la caverna descripta por el filósofo griego. Pero el lenguaje creado en 1839, y
con los avances tecnológicos que se han operado en la captación de un fragmento de la realidad a
partir de la luz (foto), nos da la impresión de que podemos contener elmundo entero en la cabeza, como
una antología (selección) de imágenes (Sontag: 1973, 13). El vínculo que se estable entre el fotógrafo y
lo fotografiado es de poder y conocimiento. El fotógrafo se aporpia de lo fotografiado y fija una forma
de ver el mundo, como la mirada de los habitantes de la caverna, que tenían una forma de ver el
mundo desde su perspectiva. Afirma la autora estadounidense: una fotografía pasa por prueba
incontrovertible de que sucedió algo determinado.La imagen quizás distorsiona, pero siempre queda la
suposición de que existe o existió algo semejante a lo que está en la imagen (Sontag: 1973, 16). Y
relacionando lo expresado por nosotras, siguiendo a Merlau-Ponty, con respecto a la pintura como
interpretación de la realidad, asegura que el arte pictórico o una descripción literaria no son más que
interpretaciones selectivas una fotografía puede contener una verdad, por lo tanto la imagen
fotográfica tendrá un estatuto de veracidad que las otras artes nombradas no poseen. De todos modos,
la fotografía no debería escapar a la sospecha de verdad que se establece en las demás artes.

Afirma que mediante las fortografías cada familia construye una crónica-relato de sí misma, un
estuche de imágenes portátiles que rinde testimonio de la firmeza de sus lazos (Sontag: 1973, 18). Esta
afirmación hecha hace más de 40 años nos hace reflexionar sobre nuesto tiempo, en el cualla fotografía
ocupa un lugar importantísmo de las relaciones sopciales y no solo familiares como afirma la autora.
Toda experiencia con amigos, toda experiencia social, en definitiva, se ve registrada mediante la
fotografía y hoy ya no hacemos algo sin tomar una fotografía. Hoy por hoy necesitamos de ese regristro
como parte de la experiencia vivida. Dada la época en que fue escrito su libro, la autora vincula la
fotograrfía con el turismo. Nosotras quisimos ver un poco más acá en nuestro tiempo, y observamos
que la fotografía es como el cierre de la experiencia que necesariamente culmina con la socialización de
la fotografía, es decir, no permanece en elámbito cerrado de la familia, sino que se expòne para todos,
no solo para los implicados en la fotografía, a teravés de las redes sociales.

Por todo lo expuesto hemos titulado este trabajo "La mirada del cíclope", dado que este ser
mitológico poseía un solo ojo, por lo tanto, presenta una percepción distorisionada del mundo material,
pero a su vez, dado que la cámara fotográfica también cuenta con un solo ojo, da una visión general,

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global, universalizada del mundo a pesar de que lo que se ve es un fragmento de la realidad tangible,
material. Si la cuestión es o no como la describió Platón, no lo podemos asegurar. Nos alcanza con
plantear el problema. Quizás no pueda resolverse nunca: ¿el mundo de los sentidos es una imitación
del mundo de las ideas o el mundo de los sentidos nos permiten elaborar las ideas necesarias para
poder comprender el mundo que vivimos y su complejidad?