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La relación sociedad-naturaleza

La relación sociedad-naturaleza en la que el ser humano, buscando casi siempre su bienestar, actúa sobre ella generando
una serie de contradicciones, fruto del afán humano en aras de su progreso, implica progresivamente el riesgo de causar
daños irreversibles sobre el medio como hábitat humano. Dicha relación, por lo tanto, debe conducir a racionalizar las
formas como el ser humano ve su entorno, así como la manera en que se concibe el desarrollo sin que ello conduzca al
daño ambiental que hoy conocemos.

Los riesgos que genera la relación del ser humano con la naturaleza no pueden dejarse de lado, ya que conocemos la
crisis ambiental que en los momentos actuales produce su desconocimiento e intervención hacia la superación de los
efectos globales que genera. Como señala Galaffasi:

“Si en el pasado el aspecto principal para comprender la organización social se encontraba en las relaciones (o en las
contradicciones) sociales, el surgimiento de serios inconvenientes ocasionados por el accionar humano sobre el medio
ambiente, ha hecho que contemporáneamente el interés en la relación sociedad-naturaleza se incorpore también a esta
interpretación. La alteración del clima, la desaparición de la biodiversidad, la acumulación de enormes cantidades de
desperdicios industriales y domésticos, nos hablan no solo del ambiente característico del siglo XX, sino de la propia
sociedad que lo genera y de los supuestos racionales sobre los que se sustenta”2.

2 Galafassi,G. (2000). La articulación sociedad naturaleza y la problemática ambiental: Una aproximación a su análisis.
Segundo Congreso virtual de Arqueología y Antropología, NAyA.

En el pasado, el desarrollo tecnológico y científico del ser humano lo colocaba por encima de la naturaleza con un carácter
de conquistador y de usufructuador de unos recursos que parecían ilimitados y de una naturaleza con una capacidad propia
de autorregulación y sostenibilidad que no requería de la acción humana: era la creencia de que el progreso y el desarrollo
de las sociedades apuntaba hacia un crecimiento económico sin límites.

La Sociología como parte de las ciencias sociales tuvo una escasa preocupación por las contradicciones que surgían de
la relación hombre-naturaleza. Solo se preocupó por las relaciones económicas, políticas y culturales. La interacción del
hombre con el medio y los efectos dañinos que surgían de dicha interacción, solo era preocupación de las ciencias
naturales, de saberes fisicoquímicos y de áreas propias de las ingenierías, quienes generaban la mayor parte de las teorías
en torno a la problemática ambiental.

En los tiempos actuales, se empieza a considerar que la problemática ambiental tiene su carácter antrópico, es decir, surge
de la manera como la estructura social interactúa con el medio, o sea, de la manera como una sociedad, que requiere cada
vez más recursos, con unos problemas demográficos amplios, con una tendencia desbordada hacia el consumo, se vincula
con la naturaleza, en la que construye su hábitat y en la cual genera su sistema económico y reproductivo.

Pese a lo anterior, todavía no son significativos los aportes que las teorías sociológicas deberían hacer a las problemáticas
ambientales, es decir, existen resistencias a que los paradigmas de las ciencias sociales, involucren la relación sociedad-
naturaleza a sus marcos teóricos (PNUMA, 1985; Leff, 1988).

Abordar la temática ambiental desde las ciencias sociales se constituye en una necesidad teórica, pero también en una
necesidad de las sociedades actuales, que han descubierto que el progreso no puede desbordarse de manera irracional y
que la búsqueda del desarrollo no puede ser ajena a las contradicciones que surgen del orden social con el orden natural.

La exigencia que se produce, es el reconocimiento de que estamos en la “sociedad del riesgo”3 y que la problemática
ambiental no es ajena a los riesgos que el ser humano tiene que asumir en los tiempos contemporáneos, que siendo una
problemática compleja, no puede dejarse de lado por las distintas disciplinas científicas encargadas de estudiar la
interacción del ser humano con la naturaleza.

3 “La sociedad del riesgo es entendida como una serie de cambios inadvertidos que ocurren en la sociedad postmoderna
o postindustrial, tal como puede considerarse la crisis ambiental”. Beck, U. (1994). La sociedad del riesgo. Hacia una nueva
modernidad. Barcelona: Paídos.

La forma como se articula la sociedad con la naturaleza, nos conduce a afirmar que todos los elementos de la naturaleza
son parte del sistema social y de la manera como los hombres actúan, piensan y se organizan en la sociedad. Aspectos
biológicos y culturales, son parte de la unidad inseparable entre naturaleza y cultura; se hace incomprensible que se
pretenda separar lo biológico de la cultural.

Sólo si consideramos el carácter global de la compleja estructura de la realidad socio-natural, podemos entenderla en sus
componentes esenciales. Al respecto se puede entender el sentido de la siguiente consideración:

“La totalidad socio-natural involucra elementos y relaciones de diferente orden. La red o constelación de conexiones
causales se establece entre una infinidad de componentes en los que influyen factores de distinto nivel categorial. Todo lo
social tiene un sostén-portante que es físico-biológico y la relación hombre naturaleza puede ser vista como una relación
de intercambio, en donde lo esencial es poder definir y explicar el tipo y grado de relación. La articulación sociedad-
naturaleza no puede pensarse como formada por relaciones lineales que se establecen en forma simple y directa entre
fenómenos de racionalidades similares. Como ya se dijo, los procesos naturales se configuran en base a una serie de
principios propios de lo físico y biológico, y se diferencian de los procesos sociales y culturales que se definen y cobran
significación a partir de condiciones y factores específicos. Así, lo social no puede reducirse a un conjunto de fenómenos
que se igualan en su explicación y comprensión a los fenómenos de la naturaleza. Partiendo de un sustrato común, cada
uno de ellos se organiza y construye en base a determinaciones propias. Así, A. Giddens (1976:15) define la diferencia
entre los dos órdenes, y ella estriba en "que la naturaleza...no es producida por el hombre...Aunque no es creada por una
única persona, la sociedad se crea y se recrea de nuevo, por los participantes en cada encuentro social".

La relación entre naturaleza y sociedad supone el entrar en juego instancias diferentes de la realidad que se conjugan en
un tiempo y espacio particular, originando objetos complejos que requieren un conjunto de categorías analíticas capaces
de discernir la trama aparente y las formas subyacentes de la problemática. Partiendo del hecho que la totalidad es distinta
de sus partes constituyentes y entendiendo que lo social se conforma de manera diferente de lo físico-biológico (a pesar
de que contienen a estos en su seno), se llega necesariamente a la conclusión de que la realidad socio-natural está
constituida sobre distintos niveles de especificidad. Por lo tanto, para su explicación es indispensable comprender cada
fenómeno de acuerdo a principios y categorías que lo definen; tanto lo social como lo natural tienen características
estructurales propias que es necesario saber distinguir en la investigación. Solo después es posible entender y explicar las
instancias y maneras en que se articulan”4. 4 Galafassi, G. idem.

Lo social y lo natural, se articulan en la medida en que lo natural es apropiado por lo social para su transformación y
consumo, que conduce a distintas formas de poder y control sobre la naturaleza, que depende de múltiples factores que
involucran lo económico, lo político y lo cultural.

La apropiación de la naturaleza se hace mediada por distintos actos humanos relacionados con el conocimiento y la
valoración que se haga del conocimiento y su poder sobre la naturaleza, o sea, que la relación sociedad-naturaleza está
mediada por formas materiales e ideológicas, construidas en la evolución de cada sociedad.

El desarrollo social involucra procesos productivos en el que intervienen distintas formas de trabajo y de capital, mediado
por los avances tecnológicos y el uso de los recursos naturales, generador de las contradicciones entre la sociedad y la
naturaleza. Todo lo anterior establece que todo acto humano afecta el hábitat y por lo tanto no puede generarse esa abrupta
ruptura entre sociedad y naturaleza que, además, debe tener en cuenta que el conocimiento de la naturaleza debe estar
involucrada en las ciencias sociales por esa relación inseparable entre lo social y lo natural. Es desde aquí que se reclama
a la Sociología involucrar sus paradigmas y marcos teóricos a las diversas problemáticas que produce el desarrollo humano
en su afán de progreso, en el que afecta el medio ambiente.

TALLER

1. De acuerdo con la lectura: ¿Cómo ha sido la evolución de la sociedad-naturaleza?


2. ¿Cuál es el papel que ha desempeñado la sociología en la explicación de esta relación?
3. De acuerdo con la lectura ¿Cómo se puede ver la problemática ambiental?
4. ¿A qué se refiere la lectura cuando habla de totalidad socio-natural?
5. Según la lectura ¿Cómo se articula lo social y lo natural y que implicaciones tiene?
SOLUCIÓN

1. La evolución de la sociedad- naturaleza a lo largo del tiempo ha sido más evidente, ya que se
reconoce que tienen una relación directa y por ese motivo se han buscado alternativas para que las
dos partes reciban beneficios.
Pero en el afán del desarrollo humano la naturaleza ha enfrentado grandes cambios, y actualmente
las crisis ambientales son mayores.
De cierta manera, el ser humano hoy reconoce la naturaleza como fuente de supervivencia, ya que
es proveedora de todo tipo de recursos, y está trabajando para mitigar y controlar los daños que ya
fueron ocasionados en ella.
2. La sociología en sus inicios no consideraba la naturaleza como una fuente inagotable, a lo largo del
tiempo y del desarrollo del ser humano la temática ambiental tomó fuerza y se reconoció el papel
fundamental que ejerce la relación entre estas dos partes.
Ya que las características de la sociedad son cambiantes y por lo tanto demanda cada vez más
recursos de la naturaleza, y llegará un punto donde estos no darán abasto.
3. La problemática ambiental se puede ver como la consecuencia de una relación no equilibrada entre
sociedad-naturaleza.
4. Se refiere a las interacciones que tiene la sociedad con la naturaleza, es decir que entre estos dos
agentes existe una relación de intercambio no de la misma magnitud ni orden porque influyen
factores y elementos en este proceso.
5. Lo social y lo natural se articulan en la medida en que lo natural es apropiado para que la sociedad
logre su transformación, para que sea fuente de consumo y de cierta manera se tenga un control
sobre la naturaleza.
Pero dentro de esta articulación se debe reconocer que las relaciones entre estas dos partes no
siempre son lineales, siempre depende de lo que la sociedad esté demandando.
Todo esto implica que la naturaleza siempre estará perdiendo recursos pero será fuente proveedora
para la sociedad hasta llegar a un punto donde la relación no podrá ser efectiva ya que la sociedad
crece de manera exponencial.