Está en la página 1de 2

Método Orloff:

Es una técnica que se basa en la ejercitación mental, estudiando mentalmente.

Los resultados propvocan una mejoría asombrosa, permitiendo al ejecutante tocar con
fluidez, y adquirir rapidez en el aprendizaje y la seguridad al tocar.

Antes de imaginar el movimiento o de empezar a tocar, es necesario encontrarse en


un estado de total relajación.

Para ello, es necesario conocer y practicar alguna técnica de relajación.

Una vez relajados es cuando debemos empezar a representar el sonido y los


movimientos que lo provocan, siguiendo la partitura o de memoria con los ojos
cerrados.

Para poder llevar a cabo la representación de forma correcta es necesario conocer


los movimientos necesarios de antemano.

Es recomendable dividir la obra en fragmentos.

Se debe imaginar en el tempo que nos permita visualizar y sentir todo con relativa
claridad.

Ya sea un pasaje difícil técnicamente o una obra con un tempo final muy rápido,
debemos representarlo muy lentamente.

Se debe usar metrónomo y aumentar el tempo con precaución.

Para facilitar la representación de sonido y movimiento, debemos imaginar los


movimientos de una mano y de otra, la respiración, el fraseo, todo por separado.

Para representar todos los movimientos correctamente debemos estar muy relajados.

Como máximo, se puede realizar este tipo de práctica durante 45 minutos


sin descanso.

Ejecución:

Después de trabajar mentalmente, tocamos o cantamos el tramo que hemos trabajado al


tempo que lo hemos imaginado.

Las fases se repiten aumentando el tempo hasta conseguir el tempo necesario.

Ventajas:

Puede sustituir el estudio físico.

Reduce el tiempo necesario para preparar una obra.

Reduce tensiones al tocar.

Aprendizaje más rápido.

Eliminación de fallos.

Digita y toca los compases elegidos.

Divídelo en fragmentos para trabajar.


Cierra los ojos y sitúate en un estado de relajación.

Comienza con el primer fragmento e imagina los movimientos que realiza la


mano izquierda (muñeca, hombro, dedos...) de manera lenta y fluida.

Ten muy en cuenta representar mentalmente las notas de manera regular.

Después de imaginarlo, tócalo al mismo tempo.

Relájate de nuevo y vuelve a repetir el proceso en un tempo más rápido.

Continúa con el resto de fragmentos de la misma forma.

Cuando lleves dos días trabajando la mano izquierda, comienza con la derecha.

Aquí entrará en juego la percepción de acordes y la polifonía.

Imagina las posiciones de cada acorde con exactitud, imagina también los saltos de
uno a otro, la posición del brazo y cómo se mueve.

Una vez domines ambas manos, comienza a juntarlas en tu mente.

De nuevo te verás obligado a bajar el tempo.

Añade la representación del sonido que quieres conseguir.

También podría gustarte