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REFERENCIA MITOLÓGICA: es cuando una situación vivida por un personaje es

análoga o similar a la que vivió un ser mitológico. La mayoría, en cuanto implementa


esta técnica, se fija en la mitología griega, que es la que más conoce la gente. Sin
embargo, se puede hablar de cualquier tipo de mitología: escandinava, bávara, maya,
azteca, inca, guaraní, etc.

Veamos dos ejemplos:

Tal Ariadna dejó un hilo para que Teseo saliera del laberinto del minotauro, el anciano-
policía retirado-con su rectitud y disciplina fue un faro que alejó a ese joven de las
drogas y de la delincuencia. Sin embargo, la relación entre ambos todavía no superaba
el muro de la desconfianza. Pues él policía era negro y el joven adicto blanco, muchos
pensaban que debía ser al revés.

Jorge siempre odió su puesto de asesor, quería tomar decisiones y mediante lisonjerías a
sus superiores, consiguió un puesto ejecutivo en el gabinete. De todas maneras, servía
más para cumplir funciones que comprender contextos. Por consiguiente, cometió
tantos errores y tal Ícaro voló más alto de lo que debía y cayó sobre los arrecifes, ahora
Jorge se encontraba de simple supervisor administrativo y su salario, recibiendo una
tajada interesante, le provocaba severas discusiones con su esposa.

REFERENCIA LITERARIA: en este caso usamos conocimiento de la literatura


universal, para comparar una situación o emoción del personaje. Veamos ejemplos:
uno: Juan era apático al amor, era un Cuasimodo sin Su Esmeralda, un Quijote sin su
dulcinea, ni siquiera el creer le catapultaba de su amargura y decepción crónicas. Dos:
Como Ned Land ante el capitán Nemo, Jorge jamás aceptó la autoridad de Horacio y no
perdía la oportunidad de cuestionarlo, pese a que su jefe jamás fallaba y dirigía su
corporación hacia buenos periplos.

REFERENCIA HISTÓRICA: aquí usamos nuestro conocimiento de la historia para


hacer una analogía. Ejemplo: Tal César cruzó el Rubicón para conquistar Roma, Samuel
dejó sus miedos y aceptó la invitación en paracaídas de Joanna para estar más cerca de
ella y conocerla mejor.

SUSTANTIVOS CINEMÁTICOS: a veces podemos reemplazar un verbo o acción a


través de dos sustantivos relacionados que sugieren un movimiento o un vínculo. Por
ejemplo, veamos las acciones apuñalar y besar. Mi boca y su boca, óleo y pincel. Su
espada y mi pecho, nube y relámpago. En lugar de usar un verbo, aplico dos
sustantivos.

CUACIONES Y GRAFICACIONES CONCEPTUALES: introducir un poco los números en la


literatura para jugar con las palabras: hacemos analogías ilustradas para sentimientos o
experiencias de la vida. Muchos escritos y-con buenos argumentos-consideran esta técnica
antipática. No obstante, en mi opinión, cuando la domeñamos bien, puede darnos un toque de
distinción. Se puede usar de varias maneras. Algunos usan sumas y restas, otros la clásica
receta de cocina. De todas maneras, es más fácil aprender esta técnica con los ejemplos. Es
una técnica que no sale bien desde un principio y requiere de un proceso de depuración. Max
me lo dijo una vez: el amor era tres cucharitas de coincidencia y una rebanada de
contradicción y que el odio era un dolor causado por una injusticia cuya aguja de brújula
pendulaba entre la furia y la tristeza. Así es el miedo: realidad sobre capacidad. Cuando tienes
lo segundo, no te preocupa lo primero. Éxito: constancia + paciencia multiplicado por
insolencia. Progreso: conflicto + aprendizaje. A la fiesta de la sensación nunca van los
siguientes invitados: control, explicación y comprensión. Como hemos visto, estas técnicas se
pueden usar con imágenes, fórmulas matemáticas o simples listados. Es cuestión de ser
creativos e ingeniosos.

CONTEXTUALIZACIÓN: es introducir una historia dentro de la historia. Hay muchas maneras


de contextualizar, algunas contextualizaciones tienen relación con el hecho que viven los
personajes, otras actúan a modo de presentación de los personajes. De todos modos, ambos
repiten la mecánica de introducir una historia pequeña, breve, dentro de la gran historia.
Veamos una CONTEXTUALIZACIÓN INHERENTE que corresponde al momento que viven los
personajes: Natalia observó a Damián con una ceja roja en el cuello, producto de un corte de
navaja, tras el asalto. Ella había ingresado en la carrera de medicina, le fue muy bien durante el
primer año aprobando todas las materias, no obstante el segundo año conoció a Noel, que le
despertó la pasión por la música y empezó a faltar a clases y sus padres la llamaron por
teléfono, decepcionados porque ella abandonaba la medicina, rompiendo una tradición
familiar por la guitarra de Noel. Al poco tiempo ese muchacho la dejó por otra mujer y Natalia
se zambulló a un pozo depresivo, del cual su hermano Damián trataba de sacarla. De modo
que con lo poco que aprendió le haría un torniquete para que pudiera seguir respirando hasta
que llegara la ambulancia, a la cual había llamado desde su celular.

CONTEXTUALIZACIÓN DE PRESENTACIÓN: aquí son historias que presentan características de


los personajes. Dentro del camarote viajaban los siguientes soldados: Jason, el pecoso
rubicundo, había sido peluquero junto con su padre. Confiaba que ese buen pulso le ayudaría
a tener puntería con las armas, aunque no le fue así durante el entrenamiento de tiro. Por su
parte, Morgan, con su estómago tonelesco y su rostro porcino, había sido liberado de prisión y
evitaría la pena de muerte combatiendo en la guerra. Había matado a cuatro guardias de
seguridad y esperaba matar 10 veces más cantidad de nazis. Por su parte, Harry, cuya madre
sobreprotectora jamás le dejaba salir de casa por miedo a que se contagie de enfermedades,
siempre había sido tímido y abusado en la escuela, a la cual había abandonado y ahora estaba
aprendiendo jardinería junto a su tío, que siempre se quejaba de su torpeza y sin lugar en el
mundo, respiraba en la guerra un aroma de consuelo. En tanto, Ray, el único que era militar de
carrera dentro de ese camarote, tenía la inteligencia y el conocimiento para ser coronel. Sin
embargo, su sinceridad le conducía a muchos conflictos y pleitos de bar. Había golpeado a un
teniente por una discusión acerca de cómo desplazar las tropas, nunca aceptaban sus ideas
innovadoras y pensó en una época dedicarse a ser un mercenario o un asaltabancos. De todas
maneras, no quería decepcionar a su padre, pidió perdón al teniente, pasó tres meses en
aislamiento y castigo y luego fue subido al barco. Era el único que no había hablado. La
contextualización, al respecto, cumple muchas funciones: describir a los personajes, poner
historias dentro de la historia para que el relato no sea lineal y adquiera cierta circularidad y
sobre todo, te permite entender porqué se toman ciertas decisiones. Es la contextualización,
entonces, un diálogo entre pasado y presente.
ANALOGÍA LÚGUBRE: cuando un personaje se muere, siempre se busca un
elemento que es parte de un conjunto y lo abandona. Por ejemplo, alguien agoniza y
una hoja abandona la rama de un árbol. Alguien avienta un baldazo a la fogata, el
caballo herido deja de mover sus ojos. Apagar algo, separar algo del conjunto da
sensación de viaje, de despedida y le agrega un poco de poesía a un momento tan
doloroso como la muerte, tal es la típica situación donde un cuervo mira desde la
cornisa y cuando el personaje muere, sale volando.

ILUSTRACIÓN SURREALISTA: en esta técnica, para muchos parecida a la


graficación conceptual, ilustramos algo, una experiencia. Por ejemplo escribimos de una
montaña de calaveras que sostiene una copa de vino para representar al sistema
capitalista o a la guerra. Podemos asociar y mencionar esa imagen con el concepto, para
ir aclarándole al lector de nuestra técnica: el capitalismo: una montaña de calaveras
sosteniendo una copa henchida de vino. También podemos olvidar el capitalismo y
dejar la ilustración para que el lector participe más y se guíe bajo su propia
interpretación: con eso puede pensar en competencia, en amor, en guerra, en las
intenciones humanas. A veces para definir conviene mencionar, a veces para estimular
la imaginación y pensamiento del lector conviene omitir. ¿Qué les sugiere a ustedes esta
imagen escrita? La muchacha, con el paragua enrollado en el museo, observó esa
pintura que le hipnotizaba: se trataba de dos frascos, uno cerrado con alfileres y otro
abierto con globos que ascendían.

RELIEVE: es para decir más elegante lo común. Son acciones o secreciones que le ocurren al
cuerpo. En lugar de decir, él llora, decimos y una lluvia exclusiva visitó su semblante, todos los
ríos nacieron en su rostro. En vez de decir, ella sonrió escribimos: una magnolia asomó en su
boca. Él grita: su boca fue un huracán de insultos y vituperios. Él sangra después de la herida.
Los disparos traicioneros le dibujaron tres lagos rojos en el pecho. Usamos elementos de la
naturaleza para graficar acciones recibidas o manifestadas corporalmente por los personajes.
Tras escuchar que lo despedían, su rostro fue una diadema de espinas. Al verla a ella miles de
burbujas flotaron por sus poros faciales. El relieve ayuda un poco a salir del realismo y darle
magia a la historia. Estimula la imaginación del lector. También se puede usar relieve en
situaciones de personajes, eróticas: la espalda de Ernesto fue un mar y las manos de
Constanza dos veleros, pacientes y serenos. Los labios del conde fueron un corcel sobre el
cuerpo prado de Maelle, más luego la boca de ella fue un colibrí dentro de la copa del
sicomoro, conforme el conde la cubría con el cobertor, sintiendo chispazos en las provincias
de su cuello, pecho y abdomen que encendían luces en el país de su cuerpo.

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