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  LA ESCRITURA DESATADA |

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12 La escritura experimental

La escritura tiene reglas, como la música, la pin- “Si lo que escribo no puede ser valorado posi-
tura o la arquitectura. Pero las reglas se hacen tivamente por su calidad, que al menos lo sea
para poder romperlas, y lo contrario sería estar por su novedad.” Esa postura implica una doble
eternamente creando bajo unos mismos presu- descalificación: hacia los escritores previos, inca-
puestos. El problema está en cuáles, cuándo y paces de descubrir la Luna; y hacia uno mismo,
cómo romperlas. por no creerse capacitado para escribir historias
consistentes en sí mismas, al margen de su inno-
Todos los escritores tienen algo de exploradores,
vación formal.
y en algún momento de su vida han intentado
rebasar los límites, traspasar las fronteras e in- Anderson Imbert (Teoría y técnica del cuento) ad-
vestigar en otros mundos desconocidos. Experi- vierte:
mentar y ser el primero que hizo algo que otros
imitarán es muy tentador, cercano a la gloria li- Muchos de los cuentistas contemporáneos, en su afán
teraria y, de algún modo, una de las obligaciones experimental, han roto con casi todas las estructuras
de los escritores. Pero para romper las reglas, re- narrativas, pero es evidente que aun en los casos más
ventar las fronteras y expandir el universo litera- extremos, además de ese mínimo de coherencia sin
el cual la obra sería ilegible, hay una forma: ésa, pre-
rio, primero hay que conocerlo. Es frecuente que
cisamente, contra la que escriben. [...] La disolución
muchos autores primerizos descubran la pólvo- del narrador, de los personajes, de la trama, del orden
ra: que escriban algo pensando que es nuevo tempoespacial, de la gramática, etc. tiene sentido so-
novísimo, sin saber que cincuenta, cien, y hasta lamente si pensamos en los cuentos indisolubles. Los
quinientos años antes sus antepasados ya lo hi- experimentos experimentan con el poder de resisten-
cieron del derecho y del revés. Es como enterar- cia de los materiales narrativos. Paradójicamente, la
se, a estas alturas, que existe la retrospección, que negación de la historia solo vale para quienes tienen
es posible usar el tiempo presente para sucesos una educación literaria basada en la historia.
del pasado, o que distintas primeras personas
pueden alternarse para hilar una narración. Si
ese descubrimiento es todo el mérito de lo es- Romper las normas
crito, habremos avanzado muy poco (por decirlo La ruptura de las normas puede surgir en el
de un modo generoso). En muchas ocasiones el mismo proceso de la escritura, si el autor es no
deseo de experimentar surge de una inseguridad una persona, sino un colectivo, como en el juego
en la propia escritura. Parece que el autor piensa: creativo de los surrealistas franceses conocido
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como los cadáveres exquisitos: Varias personas los textos y su secuencia ya significan claramen-
van escribiendo una historia, de modo sucesivo, te una opción por parte del autor, y con ello una
sin conocer apenas nada más que la frase prece- toma de postura. No existen narradores (o no-
dente a la que tendrán que escribir. El resultado narradores) objetivos, tal y como advierte Sara-
suele ser caótico, pero en algunos casos con ha- mago.
llazgos sorprendentes.
A veces la experimentación está en el tiempo de
El propio Flaubert, considerado por muchos la novela. En El manuscrito encontrado en Za-
como el padre de la novela moderna, en una ragoza, de Jan Potocki, escrita a principios del
carta dirigida a su amante Luise Colet, el 16 de siglo XIX, el tiempo se trastoca y entra en una
enero de 1852, decía: espiral casi circular, donde el protagonista nunca
consigue atravesar Sierra Morena, porque cada
Lo que me gustaría hacer es escribir un libro que no vez que se queda dormido, despierta a la mañana
tratara de nada. Un libro que no hiciera referencia a siguiente bajo la sombra de dos ahorcados.
nada que estuviera fuera de él mismo, que se susten-
tara por sí mismo, por la fuerza interior de su estilo. Otros modos de experimentación son de tipo
Igual que la tierra se mantiene en el espacio, sin apo- lingüístico, como es el caso de Finnegans Wake,
yo alguno. Un libro que apenas tuviera tema o, por lo de Joyce, donde existe una invención perma-
menos, que este fuera escasamente perceptible, si nente del lenguaje. O desde el punto de vista
ello fuera posible.. del narrador, no ya alterno entre varias prime-
ras personas, como en la novela estereoscópica
Sin saberlo, Flaubert se estaba adelantando un o polifónica (Hablando del asunto, de Julian Bar-
siglo a los deconstructivistas y a la metaliteratu- nes), sino hasta el cambio de punto de vista del
ra en estado puro. narrador en una misma frase de modo constante
El beso de la mujer araña, de Manuel Puig, es (La escala de los mapas, de Belén Gopegui).
una novela sin narrador. Esa función recae en
el lector (por insólito que esto resulte). Para ha- La experimentación estructu-
cer esto, Puig presenta a lo largo de la novela
los materiales primarios con los que se debería
ral
construir la trama: monólogos interiores, infor- La experimentación usualmente tiene que ver
mes policiales, diálogos sin acotaciones y textos con la estructura narrativa: las coordenadas es-
científicos. No hay ningún narrador (ni externo paciotemporales, el ordenamiento de la trama o
ni interno) que los hile o los narre, ni siquiera la ruptura del género.
que actúe como tránsito de unos textos a otros.
Rayuela, de Julio Cortázar, se ha considerado
Deberá ser el lector el que construya en su men-
desde el primer momento como una antinovela,
te el hilo de la historia que nos ofrece Puig.
con sus capítulos desordenados y una invitación
Podría parecer que este es un caso extremo de al lector a leer el libro con dos secuencias. En
objetivismo, puesto que el narrador está no ya otra de sus novelas, El libro de Manuel, uno de
distante, sino ausente, pero la sola selección de los protagonistas se llama “el que te dije”, desde
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principio a fin de la novela. Y en el mismo li- La originalidad no consiste en escribir sin puntos ni co-
bro, Cortázar incorpora fotocopias de artículos mas o en contar sucesos que nadie haya podido ima-
de periódico, anuncios y textos fragmentados ginar, sino en ver la realidad entera desde uno mismo,
ajenos y complementarios. En la narración in- y que otro sienta: eso es exactamente lo que yo sentía.
corpora también diminutas líneas de escritura [...] No intentes ser original ni llamar la atención. Para
entre renglones para informar al lector de los eso no hace falta escribir cuentos o novelas, basta con
pensamientos de algún personaje mientras hace salir desnudo a la calle..
o dice algo.
La escritura, a diferencia del cine o la pintura, Una sugerencia
es sucesiva: el lector sólo puede seguir un hilo
Busca en tu entorno a otras personas que escri-
de palabras sucesivas que van configurando un
ban, y que estén dispuestas a la experimentación,
mundo que se retrata. Pero en una escena, la
al desafío, al juego —a un juego que no tiene por
mayoría de las veces, suceden varias cosas a un
qué ser frívolo—.
tiempo, y en el mismo instante se entrecruzan
voces, olores, luces, pensamientos y actos. La fo- Retorced el lenguaje, inventad palabras, des-
tografía, la pintura y las artes escénicas pueden cuartizad el tiempo, trastocad el espacio. En la
jugar con la simultaneidad, pero el lector está búsqueda de la autenticidad literaria no preten-
sometido a la sucesividad. das llegar a la meta sin hacer la carrera, a través
de atajos o con trampas.
Pero hay más posibilidades de experimentación.
En Si una noche de invierno un viajero, de Italo Si te impones el desafío de experimentar, juega
Calvino, el protagonista es el lector: limpio: convierte tu exploración en una expe-
riencia lúdica que privilegie el poder de la es-
Estás a punto de leer la última novela de Italo Calvino, critura, derrocha adrenalina creativa, aprende de
Si una noche de invierno un viajero. Relájate. Recóge- la técnica y de los buenos competidores que ya
te. Aleja de ti cualquier idea. ocupan los podios y ostentan los laureles.

Y en cada capítulo hay un cambio radical de es-


tilo en la novela, como si estuvieran escritos por En palabras de Gonzalo Santonja
distintos autores. Sólo al final el lector descubre,
no sin asombro, que el protagonista es el propio En ...y es que se trataba, según sus propias palabras
lector. [las de Sinesio Delgado] de escribir una novela “sin
género ni plan determinado”, siendo cada capítulo de
Otra ruptura imaginativa es que la encontramos un autor diferente y dispuestos éstos, además, al libé-
en la novela juvenil de José María Merino No soy rrimo orden fijado por el director, cuyo único criterio
un libro, en donde el propio libro, físicamente, consistía en “evitar que unos y otros [autores] puedan
dice no ser un libro, sino la llave de una puerta. ponerse de acuerdo, reservándose la elección del que
ha de continuar, hasta el momento preciso de la pu-
Y como última recomendación, un apunte del blicación”. De ese modo, sugería Delgado, quedaba
escritor argentino Abelardo Castillo: garantizado un caos a su entender muy conveniente,
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porque, enfrentados a tan difícil coyuntura, los distin- Ana a Blas. ¡Ah! ¡ráfagas claras bajadas a las almas
tos escritores se verían obligados a poner en liza sus arrastradas a amar! Gratas pasan para apalambrarlas
mejores recursos para salir airosos del trance. La no- mas, para clavar la azagaya al alma. ¡Ya nada habrá
vela revolucionaria de quiosco (1905-1939) capaz arrancarla!
Amar hasta fracasar (Trazada para la A), Mundial
Magazine, París, 1913.
Un texto de Rubén Darío
Un texto con la “a” Desentrañar el texto
La Habana aclamaba a Ana, la dama más agarbada,
más afamada. El lenguaje siempre ha sido y será el principal
Amaba a Ana Blas, galán asaz cabal, tal amaba recurso de los juegos de ingenio. Hay juegos por
Chactas a Atala. adicción y por sustracción.
Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas; mas Los lipogramas, textos en los que hay una au-
nada alcanzaban. Casar trataban, mas hallaban
sencia premeditada de una letra del alfabeto,
avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal plan.
La plaza llamada Armas, daba casa a la dama; Blas la forman relatos y hasta novelas completas escri-
hablaba cada mañana; mas la mamá, llamada Marta tas sin una de las vocales se practicaban ya en el
Albar, nada alcanzaba. La tal mamá trataba jamás siglo VI AC (Oda a los centauros).
casar a Ana hasta hallar gran galán, casa alta, ancha El ejemplo más conocido en España es el de
arca para apañar larga planta, para agarrar adahalas. Alonso de Alcalá y Herrera (1599-1662): Va-
¡Bravas agallas! ¿Mas bastaba tal cábala? Nada ¡ca!
rios effectos de amor en cinco novelas exemplares (Y
¡nada basta a atajar la llama aflamada!
Ana alcanzaba la cama al aclarar; Blas la hallaba ya nuevo artificio de escrevir prosas, y versos sin una de
parada a la bajada. Las gradas callaban las alharacas las cinco lettras vocales, excluyendo Vocal differente
adaptadas a almas tan abrazadas. Allá, halagadas en cada Novela).
faz a faz, pactaban hasta la parca amar Blas a Ana, Este artificio llega a su máxima rigurosidad

cuando el autor se obliga a escribir omitiendo cuatro vocales, como en este extraño cuento de
Rubén Darío.
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Es como... no ser que quieras que nadie, ni tú mismo,


entienda lo que escribes.
La música de fusión, que da lugar a sonidos en
los que se incorporan distintos géneros y ritmos: Ahora te toca a ti
el latin jazz, el cowpunk (country+punk), el ska
(soul+calipso), el folk-rap, entre muchos otros. Una sola frase
Puede haber distorsión de los sonidos y de las Escribe una historia, descripción, narración,
voces a través de ordenador, instrumentos ex- monólogo... de al menos 800 palabras con una
céntricos, fragmentos pegados a lo largo de la sola oración.
melodía, o que forman por sí mismos la melo-
día (como en algunas composiciones de Manu O con el menor número de oraciones posibles.
Chao), pero al final habrá música, a pesar de las Se trata de trabajar la frase larga, llena de mati-
protestas de oídos muy refinados. ces. No vale hacer trampas, como poner coma o
punto y coma donde en realidad la sintaxis pide
Dicho en otras palabras poner un punto.
1. Las estructuras y técnicas tradicionales de La oración debe ser comprensible, así que no
la escritura no constituyen una “camisa de abuses de la subordinación encadenada, y busca
fuerza”. Puedes explorar nuevas posibilida- más las oraciones coordinadas o las yuxtapues-
des de expresión literaria siempre que ten- tas.
gan un sólido fundamento.
2. Inténtalo realizando un cruce entre varios Extensión recomendada
géneros, expande los espectros espaciotem- 800 palabras
porales dentro de la narración, crea nuevos
lenguajes, busca compañeros de juego y per-
suade al lector con propuestas inteligentes,
no con lo descabellado.
3. Eleva la tradición literaria por medio del
mismo tono del narrador, de los nombres de
lugares y personas, de la forma auténtica de
expresarse de tus personajes.
4. En la experimentación, con más frecuencia
de lo que piensas, hay lugares comunes y es-
tereotipos: huye de ellos como de los chistes
fáciles.
5. Rompe las normas, pero no todas a la vez, a