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Roger liberando a Angélica

Es una pintura 1819 por Jean-Auguste-Dominique Ingres, inspirado en


el Orlando furioso de Ariosto. Una pintura al óleo sobre lienzo que mide
147 x 199 cm, que es propiedad de la lumbrera. Ingres pintó
posteriormente varias variantes de la composición. Pertenece a los
movimientos del Realismo y Simbolismo. Además se encuentra en el
Fogg Art Museum
En la pintura se refleja la historia de Roger, un honorable caballero que
monta su criatura mística, un hipogrifo. Donde se encontraba en la isla
de las lágrimas, halló a una mujer desnuda atada a la tierra. Ella fue
atada y desnudada por los barbaros y la pusieron de presa a disposición
de un monstruo marino. Finalmente Roger atraviesa la bestia con la
lanza y salva a Angélica. Desde la crítica estética, se puede evidenciar
claramente cada objeto de la historia: el héroe, la mujer y la bestia.
Donde cada gesto y destello refleja claramente su situación. La mujer
mediante su rostro se puede percibir la desesperación y agonía, donde
su mirada se dirige al cielo, rogando por ayuda y misericordia de los
dioses, evitando así contacto directo con la bestia y calmarse. El héroe
con su rostro que muestra serenidad y decisión, donde con su valentía
y esfuerzo busca ganarse a la mujer, además con su hipogrifo como
bestia fantástica, es un claro referente a la mitología griega.
La pintura busca resalta la desnudez y debilidad de la mujer, por ello la
luz refleja directamente en ella como el objetivo, además la luz resalta
con la armadura del caballero imponiéndole poder. De fondo se
encuentra un tema oscuro, buscando mostrar lo malo y tenebroso que
es el contexto de la isla de las lágrimas y la terrible situación en la que
se encuentra la mujer con el monstruo