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Sin dudas, el populismo que se inaugura con la revolución del 30 sirvió para manipular a las masas,

pero esta manipulación nunca fue absoluta. Fue una medio de manipulación de los sectores
populares, pero fue también un medio de expresión de los mismos. Una forma de que los sectores
del poder se aseguren la dominación, al tiempo que la ponían en peligro.
La revolución de 1930, dirigida por las clases medias y algunos sectores oligárquicos, fue un
quiebre en el sistema oligárquico que imperó en Brasil durante la primera república. La revolución
aparece como el punto culmine de la presión de las clases medias que buscaban garantías para el
sufragio hasta ese entonces manipulado de forma fraudulenta. Lo logran a través de una alianza con
el tenentismo. La alianza liberal.
A partir de 1930 el Estado amplía sus bases sociales. Quizás los más beneficiados por estas nuevas
políticas fueron los sectores industriales. Hubo un gran estímulo al desarrollo industrial, aunque esta
en discusión si este estímulo fue buscado conscientemente o si fue la respuesta a los efectos de la
crisis de 1929: frente a las caidas de las exportaciones, el gobierno busco transferir las perdidas del
sector cafetero al conjunto del país. Esto permitió la conservación del empleo y de la demanda
interna.Porque? Esto creo condiciones favorables para la inversión interna, sobre todo en la
industria. De esta manera, en los años siguientes, el sector industrial estará siempre en una relación
complementaria con el sector agrario.
La alianza liberal no busco la participación activa de las masas populares en la revolución, y las
masas populares no tenían la fuerza suficiente como para ejercer una presión de forma autonoma.
La introducción de las masas en el juego político se hará “desde arriba”. La política será transferir
los conflictos sociales de la esfera policial a la del derecho social. La legislación laboral
representará para las masas populares la primera forma de ciudadanía así como su derecho de
participación en los asuntos del estado. Esto es fundamental para entender el tipo de alianzas que
hicieron con los sectores dominantes.
Durante la república las masas no tuvieron participación política. Durante los periodos posteriores
(dictadura varguista y etapa democrática de 1945 a 1964) su participación siempre fue bajo la tutela
de un representante de los grupos dominantes, sin autonomía.
El nuevo gobierno pasa por una etapa de crisis hasta 1937, cuando se establece la dictadura. Los
problemas fueron principalmente en Sao Paulo, donde la agricultura estaba más desarrollada y
donde se situó la base del antiguo sistema de poder. La clase media radical se agrupo en la Alianza
Nacional Libertadora (ANL) dirigida por Prestes, la cual participó en una insurrección en 1935.
Este levantamiento le dio estabilidad a Vargas, cooptando el apoyo de aquellos que querían
combatir la amenaza comunista. Establecida la dictadura, Vargas logra eliminar al movimiento
integralista, agrupación de estilo fascista. Derrotados sus dos principales enemigos, Vargas genera
hegemonía relativa. Relativa porque si bien en 1930 se derrocó el poder político de la oligarquía,
esta seguía manteniendo el casi exclusivo control sobre los sectores de exportación, que seguían
siendo la parte más importante de la economía. Por eso Vargas tuvo que moverse en una serie de
compromisos y conciliaciones entre distintos intereses. Lo nuevo en esta etapa es que ninguno de
los grupos sociales (las clases medias, los grupos asociados al café, los otros grupos agrarios) ejerce
el poder con exclusividad ni puede hacer de sus intereses los intereses generales de la sociedad. La
nueva estructura política difiere de la anterior: ya no es un espejo inmediato de la jerarquía social y
económica. El jefe del Estado toma la posición de arbitro, y se suele confundir a este jefe con el
Estado mismo. Dada la crisis al interior de las clases dominantes, el Estado no va a tener más
remedio que apoyarse en las masas para conseguir legitimación. El jefe de estado es un arbitro entre
las masas y los sectores dominantes. Como representante de las masas, el decide cuales son sus
intereses. De esta forma, uno de los factores de dominación de los grupos dominantes sobre las
masas se trata de su propia debilidad en tanto clase. Incapaces de legitimar por si mismos la
dominación que ejercen, deberán recurrir a lideres populistas como Vargas. Así se leen los límites
del populismo: por un lado, las funciones gubernamentales dependen de la eficacia que tenga el
líder como arbitro, y por otro, la manipulación de las masas esta limitada por la presión que estas
puedan ejercer.
Aún así, no hay que creer que el Estado “inventó” una nueva fuerza social para lograr sus intereses.
El ascenso político de las masas populares responde también a una dinámica que les es propia.

¿Que significación se le puede dar a la legislación laboral? Esta solo se le otorga a los sectores
urbanos: son los que tienen mayor tradición de lucha y poseen mayor capacidad de presión sobre el
Estado. Al mismo tiempo, restringirla a los sectores urbanos permite no entrar en conflicto con los
latifundistas. La legislación laboral ilumina un punto interesante del populismo: se basa en una
relación asimétrica de paternalismo entre las masas y un dirigente con cargo público que “dona”
una ley favorable a los sectores populares. Pero el siguiente movimiento en esta dialéctica populista
es que una vez donada, esa ley se convierte en un derecho que las masas exigirán. De esta forma,
aunque basado en una asimetría, el populismo conlleva la expansión de la ciudadanía. Aún así, esta
relación de donación se hará con las clases de forma individual, es decir, el lider populista no
buscará la organización de los subalternos, y si lo hace, lo hará bajo su estricto control. La identidad
clasista destruye la identificación entre líder y masas.
La imagen para entender las relaciones de clase populistas es la de una alianza tácita entre sectores
de diferentes clases sociales. En esta alianza, la hegemonía coincide con los intereses de la clase
dominante, pero satisface ciertas aspiraciones fundamentales de las clases populares.
En la etapa democrática que inicia en 1945, con Vargas presidente en 1950 , el sustento de
legitimadad es el mismo: el compromiso entre masas populares y líderes populistas. El esquema de
poder es el mismo. Esto se puede ver en que el sistema de partidos se basaba en dos partidos
creados por Vargas al término de la dictadura: el Partido Social Democráctico (PSD), expresión de
los sectores conservadores vinculados a lo agrario, y el Partido Trabalhista Brasileiro (PTB), que
tuvo menor éxito. El tercer partido UDN (unión democrática nacional) se formó en la campaña a
favor del derrocamiento de la dictadura, integrado por clases medias y con una tendencia a la
derecha. En esta etapa, el acuerdo entre los diferentes sectores sociales sustentado por el Estado
entra en crisis. Vargas se suicida en 1954.