Está en la página 1de 4

PUENTES EN ARCO

Un puente en arco es un puente con apoyos situados en los extremos de la luz a salvar, entre los
cuales se dispone una estructura con forma de arco con la que se transmiten las cargas. El tablero
puede estar apoyado o colgado de esta estructura principal, dando origen a distintos tipos de
puentes arco en función de la posición relativa del tablero respecto al arco.
Los puentes en arco trabajan
transfiriendo el peso propio del
puente y las sobrecargas de uso
hacia los apoyos mediante
la compresión del arco, donde se
transforman en un empuje
horizontal y una carga vertical.
Normalmente la esbeltez del arco
(relación entre la flecha máxima y
la luz) es alta, haciendo que los
esfuerzos horizontales sean
mucho mayores que los verticales.
Por este motivo son adecuados en
sitios donde las cimentaciones de
los apoyos son capaces de proporcionar una buena resistencia al empuje horizontal.
Cuando la distancia a salvar es grande pueden estar hechos con una serie de arcos, aunque lo
habitual en la actualidad es utilizar otras estructuras más económicas. Los antiguos romanos ya
planeaban estructuras con múltiples arcos para construir puentes y acueductos.
Este tipo de puentes fueron inventados por los antiguos griegos, quienes los construyeron en
piedra. Más tarde los romanos usaron cemento en sus puentes de arco. Algunos de aquellos
antiguos puentes siguen estando en pie. Los romanos usaron solamente puentes de arco de medio
punto, pero se pueden construir puentes más largos y esbeltos mediante figuras elípticas o
de catenaria invertida.

Ventajas con el uso de materiales simples


La piedra y muchos materiales similares son resistentes a los esfuerzos de compresión, y algo en
los de cizalladura (cortadura). Pero en esfuerzos de tracción son muy débiles, por eso muchos
puentes en arco están diseñados para trabajar constantemente bajo compresión. En la
construcción, cada arco se construye sobre una cimbra provisional con forma de arco. En los
primeros puentes de arco en compresión, una piedra llave (clave) en el medio del arco, distribuye
el peso al resto del puente. Cuanto más peso se pone en el puente, más fuerte se hace la estructura.
Los puentes en arco de albañilería usan una cantidad de relleno (típicamente cascajo y grava
compactados) sobre el arco para aumentar el peso muerto sobre el puente y así prevenir que haya
puntos del arco que entren en tracción, lo que podría ocurrir cuando las cargas se mueven a través
del puente. También se utilizan para construir este tipo de puentes el hormigón en masa (no
armado) y el ladrillo. Cuando se usa cantería (piedra cortada) se cortan los ángulos de las caras para
minimizar los esfuerzos cortantes. Cuando se usa mampostería (piedras sin cortar ni preparar) se
usa un mortero entre ellas y el mortero se aplica y se deja endurecer antes de retirar la cimbra.

Uso de materiales modernos

Muchos de los puentes en arco están hechos con hormigón armado. Este tipo de puentes es posible
construyendo un encofrado (con una estructura provisional similar a los puentes de piedra) que soporte el
hormigón fresco y las armaduras. Cuando el hormigón ha adquirido la suficiente resistencia, se procede al
desencofrado, eliminando toda la estructura provisional.

Muchos puentes modernos, hechos de acero u hormigón armado, poseen forma de arco y tienen parte de
su estructura cargada en tensión, pero esto posibilita una reducción o eliminación de la carga horizontal
ejercida contra los contrafuertes, permitiendo su construcción en suelos más débiles. Estructuralmente no
son verdaderos arcos, más bien vigas con forma de arco. Véase puentes de arco de armazón para conocer
más de este tipo de puentes.

Una evolución moderna de los puentes en arco es el puente de arco en compresión de pista colgante. Este
tipo ha sido posible por el uso de materiales ligeros que sean fuertes a tracción, como el acero, hormigón
armado y hormigón potenzado.

PUENTES DE ARCO: Tipos de arco


En el tipo de arco más natural, la componente horizontal de cada reacción, o empuje, es llevada a un
contrafuerte, que también recibe la reacción vertical. A este tipo se hace referencia como arco verdadero.
Sin embargo, la aplicación de la construcción en arco puede ampliarse económicamente en forma
considerable soportando el empuje mediante un tirante, un miembro a tensión entre los extremos
(arranques) de la luz. A este tipo de puente se hace referencia como arco atirantado. Es de observar que el
arco atirantado viene a ser un equivalente al pretensado, pero con el cable dispuesto exteriormente.

El cuerpo del arco puede ser una armadura o una viga, y de acuerdo con eso, los puentes en arco se clasifican
como de armadura (celosía) fotografía 7.4.a o de costilla sólida (sección simple).

Puente New River George, W. Virginia (USA),


1976.
Longitud del vano: 518 m.
Puente de acero doble arco en celosía:
Tablero superior

Los puentes en arco también se clasifican


según su grado de articulación. Un arco
empotrado, en el cual la construcción impide
la rotación en los extremos de la luz, es
estáticamente indeterminado de tercer
grado en lo que respecta a las reacciones
externas. Si la luz está articulada en los
extremos, se convierte en un arco
biarticulado, y es estáticamente indetermi-
nado de primer grado. En los años recientes, la mayor parte de los puentes en arco se han construido
empotrados o con dos articulaciones. A veces se incluye una articulación en la clave, adicional a las
articulaciones de los extremos. El puente es entonces triarticulado y es estáticamente determinado. En
todos estos casos es requisito importante que el terreno de fundación sea de muy buena calidad para
garantizar su resistencia a las reacciones verticales y fundamentalmente a los empujes horizontales.

Además, los puentes en arco se pueden clasificar según la ubicación del tablero. El tablero se puede ubicar
en distintas posiciones con relación al arco, por lo que estos puentes pueden ser:
Arcos de tablero superior.

Puente Puddefjord, Bergen (Noruega), 1998.


Longitud del vano: 152 m.
Los arcos de tablero inferior o de paso inferior, son usados especialmente cuando la rasante del camino es
muy baja y por razones de estética se desea construir un arco, ver figura 7.6.c y fotografía 7.6 en el que
todas las péndolas trabajan en tracción. Normalmente la solución de este tipo de arcos es con tirantes, caso
en el que se los conoce como arcos atirantados.

Arco de tablero inferior.

Puente de Tangermunde sobre el Elba, (Alemania),


Diseñado por F. Leonhardt.
Longitud del vano: 185 m.

Los arcos de tablero intermedio o de paso intermedio, tienen ubicado a media altura su tablero, en algún
punto intermedio entre los arranques y la clave y son de buen aspecto arquitectónico. Se los emplea en
quebradas no muy profundas o en pasos superiores porque en su parte central se consigue el gálibo
necesario para el paso vehicular ver figura 7.6.c.

Arco de tablero intermedio