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Seis errores típicos de la comunicación y tips de "un millón

de dólares" para resolverlos.

UNO "Es que yo creía, es que yo pensaba, es que yo me imaginaba,


es que yo supuse, es que yo asumí..." "Asumptions are the mother of
all fuck ups"

Comunicación efectiva es que mi intención comunicacional, sea igual a mi


impacto comunicacional, en otras palabras, que lo que quiero que el otro
entienda, sea lo que el otro entienda. Y si no es así, tengo que chequear si el
otro a comprendido lo que yo intento decir. Y el otro tiene que chequear si lo
que ha comprendido es lo que yo he intentado decir ¡Sin suponer y dar por
hecho que es así!

Las suposiciones van en la comunicación al mismo sitio donde van los


supositorios...

En la comunicación es mejor pasar por humilde que por soberbio, creer que
uno sabe lo que piensa el otro, o que el otro crea que sabe lo que uno
piensa, siente o necesita, eso es lo peor. A buen entendedor pocas palabras
es el error más grave de la comunicación. A buen entendedor muchas
preguntas.

A veces las personas me dicen ¿Y tú como psicólogo lees la mente? Yo


respondo: No, pero hago muchas preguntas... ¿Para qué? Para saber si he
entendido lo que el otro intenta decir. Para saber que le pasa al otro. Para
conocer como piensa la otra persona. Para comprender como se siente el
otro. Y sobre todo para chequear si lo que yo supongo es verdad o no. Y
sabes que... muchas veces estoy equivocado, muchas veces entendí mal,
pero haber preguntado me permite aclararme y le permite al otro saber que
estoy haciendo un esfuerzo por comprenderlo... y que tarde o temprano voy
a lograr comprenderlo... porque quiero hacerlo.

DOS "El problema es que no nos estamos comunicando"

Lo siento amigos... hagan lo que hagan se están comunicando. Si hablas te


comunicas. Si no hablas también estás mandando un mensaje. Si miras la
computadora mientras yo te hablo me estás enviando un mensaje... ¿Cuál
será? Que no te importa lo que estoy diciendo, que no te importo yo. Es una
descalificación. Y si me escuchas me dices: te valoro, me importas, te
aprecio. El silencio comunica. El no devolver la llamada comunica. El no
responder el e-mail comunica. Tu cuerpo comunica. Tu mirada comunica. Tu
tono de voz dice algo. Y tus acciones gritan más fuerte que tus palabras.

TRES "La sinceridad total es la clave de la comunicación"

Comunicarse bien no es decir todo lo que te viene a la cabeza. Comunicarse


efectivamente es expresar y comprender todo aquello que mejora la relación
y permite alcanzar mejor los objetivos compartidos. Comunicarse bien es
decir aquello que agrega valor a la relación. Habrá cosas que no vale la pena
decir. Cosas con las cuales no vas a ganar nada, ni tú ni la persona con la
que te comunicas. Peor aún, habrán cosas que dañarán la relación si las
comunicas y que responsablemente tendrás que pensar en las consecuencias
antes de expresarlas. Toda comunicación genera consecuencias en los
demás. Nosotros afectamos a los demás con nuestra comunicación y de eso
tenemos que hacernos cargo. Esa es la responsabilidad comunicacional. No
hay palabras inocentes. Todas las personas son responsables de lo que
sienten, piensan, dicen o hacen y del efecto que esto tiene sobre los demás.
Y si el efecto que estoy produciendo no es el que quiero, tengo que revisar
con detalle como me estoy comunicando.

CUATRO "¡Ya te oí!"

Oír no es escuchar. Oír es la sensación de un sonido, sea tu voz o un martillo


que se cayó en la habitación de al lado. Escuchar es interpretar y darle
significado a lo que oigo. Es percibir, darle sentido, entender y comprender el
mensaje. ¿Cuál es la diferencia? Enorme. Puedo oírte sin escucharte. Puedo
repetir tus palabras como un loro y no entender su significado. Diálogo de
sordos. Diálogo significa un significado entre dos, un significado compartido.

Si no te escucho no hay diálogo. Si no te escucho no hay entendimiento. Sin


entendimiento no hay comunicación efectiva. Sin comunicación efectiva no
hay relación de calidad. Y sin relaciones de calidad no se puede tener éxito ni
en la familia ni en el trabajo.

CINCO “¡La culpa de que tú y yo no nos entendamos es tuya y sólo


tuya!”

La responsabilidad de la comunicación efectiva es de ambas personas. Quizás


yo no me estoy expresando bien, quizás yo no estoy chequeando que estás
entendiendo tú, quizás yo no estoy utilizando las palabras correctas de
acuerdo a tu cultura, quizás con la boca digo algo y con mis gestos, mi
cuerpo o mis acciones digo otra cosa muy diferente o incluso contraria a mis
palabras. O quizás tú no estás escuchando adecuadamente, quizás no me
dejas terminar de hablar, quizás no estás parafraseando lo que digo, es
decir, no estás repitiendo en tus propias palabras lo que estás entendiendo
para verificar si estás en lo correcto. Quizás no te estás poniendo en mi
lugar, no estás tratando de entender mi posición, lo que estoy
experimentando o lo que estoy sintiendo. La responsabilidad de la
comunicación efectiva es de ambas personas y eso es muy bueno si
queremos mejorarla, pues entre los dos podemos hacerlo si identificamos
que estamos haciendo mal y lo corregimos y si identificamos lo que estamos
haciendo bien y lo fortalecemos y mantenemos.

SEIS ¿Qué por qué no te escucho? ¡Porque si te escucho me


convences!

Escuchar no es estar de acuerdo. El buen escucha no juzga lo que escucha,


trata más bien de entenderlo y comprenderlo detalladamente. El buen
escucha está explorando, buscando y tomando información. No criticando y
juzgando al otro. Si lo que escuchas no te gusta puedes decidir que hacer
con eso. No tienes que matar al otro por expresar sus malestares. Las
palabras no matan. Las palabras nos fortalecen. Si hay un problema es mejor
saberlo para buscarle solución. Lo que daña en las relaciones no son los
malestares sino la manera de manejarlos y si las personas no nos están
comunicando algo puede ser por temor a las consecuencias, a las represalias,
a la rabia resultante. ¿De donde viene esa rabia? De la sensación de
amenaza. De creer que la persona que nos dice algo que no nos gusta, algo
que debemos mejorar de nosotros mismos, la que piensa distinto a nosotros,
es nuestro enemigo. Y en realidad es nuestro maestro. Nos está enseñando
algo de lo que no estamos conscientes. Nos está ampliando nuestro punto de
vista. Y si la vemos como oportunidad podemos construir una verdad más
amplia, más útil para todos. Ya no tendremos miedo y no generaremos
miedos que a los demás que le impidan o limiten su comunicación con
nosotros. Podremos aprender a comunicarnos mejor. Y estoy seguro que eso
nos permitirá vivir mejor en todos los planos de la vida. En el trabajo, en la
casa y con nosotros mismos.