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NOMBRE: JESSICA PAOLA SANDOVAL MONTELONGO

MATRICULA: ES1921017207

ASIGNATURA: ESTADO, CONSTITUCION Y GOBIERNO

DOCENTE: MANUEL SOSA BENITEZ

GRUPO: 020

UNIDAD 1

Contenido
SESION 1 ACTIVIDAD 1................................................................................................................. 2
SESION 1 ACTIVIDAD 2................................................................................................................. 4
SESION 1 ACTIVIDAD INTEGRADORA RELACION ENTRE ESTADO, CONSTITUCION
Y GOBIERNO ................................................................................................................................... 5
BIBLIOGRAFIA .................................................................................................................................... 12

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SESION 1 ACTIVIDAD 1

1. En un cuadro comparativo identifica las bases señaladas por Burgoa sobre la


corriente que indica que la Constitución crea al Estado y las de Carré de Malberg
que distingue la Constitución del orden jurídico.

IGNACIO BURGOA CARRE DE MALBERG


CONSTITUCION-ESTADO- Una comunidad nacional al Siendo el derecho el
ORDEN JURIDICO organizarse se constituye conjunto de reglas que se
primero generando la aplican a los hombres en un
norma fundamental, es territorio determinado por
decir la constitución, y una autoridad con
luego, a través de esta, capacidad imperativa y de
formando el estado, el cual coacción, estas
es creado como un centro características solo pueden
de imputación normativa, estar presentes en el estado
sujeto de derechos y mismo, por lo que el estado
obligaciones. Para el estado mismo, por lo que el
cumpla sus funciones, el derecho “solo puede existir
derecho le otorga el poder en el estado una vez
público (funciones formado este, y, por
legislativas, ejecutivas y consiguiente, es inútil
jurisdiccionales). Respecto buscar el fundamento o la
a la posición contraria que génesis jurídicos del
expone malberg de que estado. Por ser la fuente del
primero fue el estado y derecho, el estado, a su vez
luego el derecho, Burgoa no puede hallar en el
expresa que dicha tesis derecho su propia fuente”.
“deriva de una confusión
entre derecho primario o
fundamental que crea al
estado…. Y el derecho
secundario u ordinario que
emana de la función
legislativa (prevista) en el
derecho fundamental o
constitución sin el derecho

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fundamental no puede
haber estado.

2. Señala en otro cuadro las características de los siguientes elementos fácticos del
Estado:

CARACTERISTICAS
PUEBLO Elemento humano, indispensable en la
concepción del estado moderno. En el
pueblo reside la soberanía, de la cual
emana, a través de sus representantes, el
derecho y las instituciones del orden
jurídico.
PODER POLITICO La evolución de las sociedades puede
seguirse en buena medida conforme a la
evolución de los entes o sujetos que
detenten el poder político según la época o
circunstancias de la historia. Este poder es
la autoridad a la que están sometidos los
ciudadanos. El poder político es un poder
que gobierna porque así lo aceptan los
gobernados. En el principio de la historia
era detentado por el jefe patriarcal, luego
en las sociedades absolutistas por el rey a
quien se le confería un derecho divino, y en
los estados modernos el poder político
queda establecido desde la norma
fundamental y constitucional, con total
separación de cualquier connotación
divina, y que finalmente se personifica en
individuos u órganos pero que actúan como
meros representantes del pueblo en quien
reside la soberanía.
TERRITORIO El territorio es otro elemento esencial del
concepto de estado y condición de su
existencia. Es el espacio o ámbito físico de
organización de la comunidad constituida

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en estado, y sobre la cual este ejerce su
dominio y su capacidad de regulación
sobre los diversos aspectos de la vida
social, económica y política de una nación.

SESION 1 ACTIVIDAD 2

1. En un cuadro a doble entrada, señala las características de los tipos de Estado y


otro sobre las formas de gobierno.

TIPOS DE ESTADO CARACTERISTICAS


AUTOCRATICOS La autoridad y la función regulatoria en la
sociedad se encuentran controladas por un
dictador, tirano o por un reducido grupo de
personas que detenten el control político e
incluso militar.
DEMOCRATICOS La soberanía reside en el pueblo quien
participa en la elección de sus
gobernantes, contempla también la división
de poderes (legislativo, ejecutivo y
jurisdiccional), garantías jurídicas para los
gobernados.

FORMAS DE GOBIERNO CARACTERISTICAS


DEMOCRACIA Participación activa del pueblo para elegir a
sus autoridades, contempla la distribución
del poder y sus controles tanto legales
como ciudadanos.
AUTOCRACIA El gobernante ejerce el poder sin limitación
jurídica.
MONARQUIA Es encabezado por un monarca o rey,
aunque en las modernas monarquías
constitucionales o parlamentarias el
monarca es jefe de estado pero no de
gobierno para el cual se contemplan
procesos de elección democrática.
REPUBLICA El poder, emanado del pueblo soberano, se
divide para su ejercicio en 3: legislativo,
ejecutivo y jurisdiccional.

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SESION 1 ACTIVIDAD INTEGRADORA RELACION ENTRE ESTADO,
CONSTITUCION Y GOBIERNO

Redacta un ensayo cubriendo los siguientes puntos:

 ¿Cuál es la relevancia respectiva del análisis jurídico y político de la


Constitución?

En la medida que profundizamos en el conocimiento del derecho y su desarrollo


histórico mayor es el entendimiento de que la evolución de nuestra sociedad esa
íntimamente ligada a la capacidad humana de darnos reglas e instituciones. Los
grandes saltos de la humanidad están siempre asociados a las capacidades
técnicas, pero también a las capacidades de autorregularnos en nuestro
comportamiento para asimilar, procesar y potenciar los avances tecnológicos. El
marco normativo e institucional es factor esencial en el desarrollo de las sociedades,
siempre que sea, por un lado, propiciatorio y desencadenante de la inventiva
humana, pero, por otro lado, que otorgue garantías y medios para la protección de
los derechos sociales e individuales, de tal forma que prevalezca una armonía social
que posibilite el continuado esfuerzo por el desarrollo en todos los ámbitos.

Este papel efectivo del derecho en la sociedad no es algo ya establecido con


carácter de permanente, sino que, al contrario, su rol debe ejercer diariamente y
estar generando nuevos avances que permitan cumplir con las responsabilidades
de su posición central antes esbozada. En este objetivo es que es imprescindible
que mantengamos un perenne análisis de nuestra norma fundamental: la
constitución, así como de todo el ordenamiento jurídico emanado de ella. El
conocimiento a profundidad de nuestra máxima norma, tanto en su vertiente jurídica
como política, es premisa para cualquier intento de actualización que busque

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mantener la vigencia de nuestro marco normativo y regulatorio y así conservar y
reforzar el impacto del derecho en nuestras sociedades.

Traemos aquí, en relación con lo antes expuesto, dos pasajes del gran jurista
mexicano Ignacio Burgoa, “es evidente que no puede haber ningún derecho positivo
especifico sin materia, pero también es ineluctable que esta, amorfa, es
inconcebible, y sin forma jurídica, estéril infructuosa e inoperante”. Entendemos este
pasaje como una forma contundente de dejar claro que el derecho da sentido y
viabilidad a las distintas áreas del actuar social, económico y político, que pueden
existir sin el derecho, pero al final, sin él, no cumplirían su teleología.

¿y por qué el análisis especifico precisamente sobre la constitución?, por esto: “la
ingente importancia del derecho… adquiere mayor significación tratándose del
derecho supremo y fundamental que se expresa en la constitución. En efecto, es
ella el ordenamiento jurídico que proclama los principios políticos, sociales,
económicos, culturales y humanos que se derivan del ser, del modo del ser y del
querer ser de un pueblo en su devenir histórico mismo, o sea, que manifestación
jurídica de su historia”. Que forma bella y clara de expresar la relevancia y el porqué
del análisis jurídico y político de la constitución.

Otro gran constitucionalista nos da mayores razones para el análisis de la


constitución, haciéndonos notar también que si concepto abarca muchos más
tópicos no solo los de orden jurídico, nos dice al respecto Giuseppe de Vergottini: “
a título indicativo recordemos que se ha desarrollado una noción deontológica de la
constitución ( en cuanto modelo ideal de organización estatal), una noción
sociológica- fenomenológica ( en cuanto modo de ser del estado), una noción
política y , en fin, particularmente, una noción jurídica. Esta última se identifica con
el ordenamiento estatal o, de modo más estricto, con la norma primaria sobre la que
se funda tal ordenamiento.”

Estamos hablando pues de que, por medio del análisis jurídico y político de la
constitución, en realidad estamos abordando el estudio de la historia de nuestras
sociedades desde diferentes enfoques, pero siempre desde la perspectiva jurídica.
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Y al hacerlo, no solo entendemos mejor los procesos históricos, sino que nos
prepara para estar en capacidad de aportar, con el respaldo de la enseñanza de los
grandes juristas, sobre los temas actuales de nuestra convivencia social, poseyendo
incluso los fundamentos y antecedentes para proponer cambios legislativos o
reglamentarios que requieran nuestras sociedades para continuar su desarrollo e
impregnándolo del contenido humanista que los estudiosos del derecho asimilamos
nuestras fuentes.

 ¿Cuál es la relación entre la Constitución, el Estado y del orden jurídico?

Por supuesto estos tres conceptos se encuentran ampliamente interrelacionados,


pero ciertamente dicha relación ha sido sujeta de intensos debates, cuyo centro de
discusión expondremos y comentaremos aquí.

La discusión sobre la relación entre tales conceptos va desde si el estado crea o


produce la constitución, o a la inversa, o bien si el estado y el orden jurídico son
conceptos equivalentes o si sus distinciones ameritan una denominación y
tratamiento por separado. Aspectos dignos de valorarse.

Dos de los conspicuos juristas que han expuesto con vehemencia sus visiones,
contrapuestas, sobre la relación de génesis y producto entre constitución y estado,
son el mexicano Ignacio Burgoa y el francés Carre de Malberg.

Burgoa, establece con toda claridad su posición en el sentido de que la constitución


es necesariamente precursora del estado y uno de sus elementos formativos, lo
dice de la siguiente forma:

“Hemos aseverado reiteradamente que el derecho es otro de los elementos


formativos del estado en cuanto que lo crea como suprema institución pública y lo
dota de personalidad. Pero al hablar en este caso del derecho, lo circunscribimos al
primario o fundamental, es decir, a la constitución que se establece por el poder
constituyente.

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El estado no produce el derecho, sino que el derecho crea al estado como sujeto
del mismo, dotándolo de personalidad, y que a su vez el derecho se establece por
un poder generado por la comunidad nacional en prosecución del fin que estriba en
organizarse o en ser organizada políticamente. De estas consideraciones se
desprende la trascendental significación que tiene el orden jurídico fundamental –
constitución_ en la formación del estado, ya que este es creado por el como persona
moral, es decir, como centro de imputación normativa, como sujeto de derechos y
obligaciones, y al través del cual la nación realiza sus fines sociales, culturales,
económicos o políticos, satisface sus necesidades, resuelve sus problemas, en una
palabra, cumple su destino histórico.

En contraposición a esta tesis, tenemos la que sostiene Carre de Malberg, en su


teoría general del estado, quien igualmente con énfasis manifiesta que
necesariamente existe primero el estado y este es el que genera el derecho, y sobre
quienes manifiestan la doctrina contraria dice que están equivocados y lo explica
así:

El error es, en efecto, creer que sea posible dar una constitución jurídica a los
acontecimientos o a los actos que pudieron determinar la fundación del estado y de
su primera organización. Para que semejante construcción fuera posible, seria
preciso que el derecho fuese anterior al estado y en este caso, el procedimiento
creador de la organización originaria del estado podría considerarse como regido
por el orden jurídico preexistente a él. Esta creencia en un derecho anterior al estado
constituye el fondo mismo de los conceptos emitidos en materia de organización
estatal, desde el siglo XVI al XVIII, por los juristas y los filósofos de la escuela del
derecho natural; inspiro igualmente a los hombres de la revolución, pero, si bien no
es posible discutir la existencia de preceptos de moral o de justicia superiores a las
leyes positivas, también es cierto que estos conceptos, por su sola virtud o
superioridad, aun que esta sea trascendente no podían constituir reglas de derecho,
pues el derecho, en el sentido propio de la palabra, no es sino el conjunto de las
reglas impuestas a los hombres en un territorio determinado, por una autoridad
superior, capaz de mandar con potestad efectiva de dominación y de coacción

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irresistible. Ahora bien, precisamente esta autoridad dominadora solo existe en el
estado; esta potestad positiva de mando y de coacción es propiamente la propiedad
potestad. Por lo tanto, se ve que el derecho propiamente dicho solo puede
concebirse en el estado una vez formado este, y, por consiguiente, es inútil buscar
el fundamento o la génesis jurídicos del estado. Por ser la fuente del derecho, el
estado, a su vez, no puede hallar en el derecho su propia fuente. Resulta de esto
que la formación inicial del estado, así como su primera organización, no pueden
considerarse si no como puro hecho, no susceptible de clasificarse en ninguna
categoría jurídica, pues ese hecho no está gobernado por principios de derecho.

Al respecto, Burgoa replica que la posición de carre de malberg se deriva de una


confusión pues es el derecho primario o fundamental es el que crea el estado, a
través del poder constituyente, y no se crea por el derecho secundario u ordinario,
el que procede de la función legislativa prevista en la constitución. Sin el derecho
fundamental no puede haber estado, cuyo ser no pertenece al ámbito ontológico o
real, si no al normativo. El estado es, según lo hemos expuesto, un producto cultural,
no una realidad social, como la nación o pueblo. No es un hecho sino una institución
con personalidad moral y todo ente institucional crea por el orden jurídico, que es,
consiguiente su causa eficiente o determinante. Carre de malberg invierte esta
relación de causalidad y si se aceptase su opinión, se tendría que concluir que el
estado, al preexistir al derecho, no es una institución, sino una unidad real,
confundiéndose con la nación. Es verdad que le estado, una vez producido crea el
derecho, pero este derecho es el ordinario o secundario y su génesis deriva
directamente del poder público estatal, que es distinto del poder constituyente.

Pasemos ahora a analizar lo relativo al orden jurídico en su relación con el estado y


la constitución. Para una mejor apreciación del tema estimamos conveniente que
iniciemos con una de las definiciones de este concepto: “conjunto de reglas
imperativo atributivas que en una época y lugar determinados el poder público
considera obligatorias”.

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A partir de esta breve pero atinada descripción, podemos ahora plantear que existen
teóricos del derecho que equiparan el concepto de estado con el de orden jurídico,
de manera sobresaliente lo encontramos en Kelsen en su teoría pura del derecho”
orden jurídico total, que comprende el conjunto de los órdenes jurídicos parciales y
es denominado habitualmente con el nombre de estado.” Y la “persona jurídica del
estado, que es la personificación de un orden jurídico nacional”.

No obstante, existen también criterios distintos, como aquellos que conceptualizan


al estado más allá de un orden jurídico, pues al considerarlo como un ente con
personalidad jurídica, es decir con capacidad jurídica, imputable de derechos y
obligaciones, tiene necesariamente que consistir en una estructura que comprende
al orden jurídico pero que no se asimila a él.

Esta concepción la vemos en Burgoa: las teorías que aseveran que el estado es un
orden jurídico cometen el error de identificarlo con uno de los elementos que
componen su ser esencial, sin advertir que, tras el poder y el derecho esta un
elemento que los genera y produce, cual es el pueblo o la nación, o al menos, un
grupo o una persona dominante, que al desplegar el uno crea al otro y lo impone.
Además, ninguna de tale teorías puede explicar por qué el estado es sujeto de
derecho y obligaciones interior y exteriormente, pues es evidente que el solo poder
como actividad, fuerza o dinámica, y el derecho, como conjunto de normas, no
tienen esa capacidad. Un poder no puede contratar, ni obligarse, ni adquirir
derechos y muchos menos puede realizar estos actos el orden jurídico, que solo
son susceptibles de efectuarse por las personas físicas o morales. Por ende,
sostener que el estado es un poder o un orden jurídico, significa postular un estado
son personalidad, o sea sin la capacidad mencionada y concluir que los tratados y
convenio internacionales, por ejemplo, son inexistentes por falta de sujeto
contratante, lo que sería verdaderamente paradójico. En esta visión, el estado
contiene no solo al orden jurídico como uno de sus elementos, sino también al poder
del que emana: en el estado convergen elementos formativos, o sea, anteriores a
su creación como persona moral o jurídica, y elementos posteriores a su formación,
pero que son indispensables para que cumpla sus finalidades esenciales. Dentro

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los primeros se encuentra la población, el territorio, el poder soberano y el orden
jurídico fundamental, manifestándose los segundos en el poder público y el
gobierno.

Respecto a la primera pregunta que hemos tratado de responder con ese ensayo:
¿Cuál es la relevancia respectiva del análisis jurídico y político de la constitución?,
nuestra crítica y posición al respecto ya la hemos dejado sentada en el cuerpo de la
respuesta que aquí hemos ofrecido. Por ello, y para no ser repetitivos, en este
apartado nos abocaremos a exponer nuestra opinión sobre lo correspondiente a la
segunda pregunta que nos plantea la relación entre constitución, estado y orden
jurídico.

Ante el debate aquí analizado, sobre cuál es el orden en la génesis producto del
binomio constitución estado nos inclinamos definitivamente por la doctrina expuesta
por el maestro Burgoa. Es decir que es la constitución, como norma fundamental, la
que crea al estado. Pero aquí haremos una acotación que consideramos necesaria
para aclarar nuestro punto de vista.

Lo anterior lo validamos siempre que consideramos al estado den su concepción


jurídica, pues si nos circunscribimos a considerar al estado solo en su aspecto
político o sociológico, estaríamos más cerca de carre malberg que plantea que
primero es el estado y después la generación del orden jurídico.

Nos identificamos con la primera posición, pues si bien concordamos con carre de
malberg, que interpretamos en el sentido de que puede haber o existen estados
antes de cualquier derecho positivo, tales estados podemos entenderlos que existen
en un nivel básico o en formación, que serían sociedades organizadas, pero en un
orden político y social que podemos denominar como factico, en tanto no cuentan
con un soporte institucional basado en un derecho positivo. En cambio, si como
estado entendemos la concepción jurídica que aquí hemos revisado (con

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personalidad jurídica sujeto de derechos y obligaciones), entonces no cabe duda de
que su generación tiene que proceder necesariamente de una norma fundacional o
constitucional, tal como Burgoa lo expone.

Así mismo el concepto de orden jurídico no lo podemos concebir en los términos


establecidos por Kelsen en cuanto a que lo equipara con el estado, conforme a las
citas que aquí hemos traído y tomadas de su obra fundamental teoría pura del
derecho. El concepto de estado debe comprender una amplitud mayor de manera
que subsuma al orden jurídico como uno de sus elementos, pero no como un
sinónimo, pues de otro modo estaríamos acotando demasiado al estado, que no
puede dejar de considerar como elementos formativos al poder soberano y a la
norma fundamental, siendo las normas secundarias una consecuencias o producto
de este esquema. Entendiendo así al estado entonces su personalidad jurídica
queda a salvo en este análisis teórico, que de otra manera quedaría comprometido
en un sistema lógico jurídico.

BIBLIOGRAFIA
ARMENTA LOPEZ, L.(2005). La forma federal de estado. Mexico: unam

BURGOA O, I. (2009). DERECHO CONSTITUCIONAL MEXICANO. ( EDITORIAL


PORRUA, 20ª Edicion, Ed.) Retrieved from

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