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Capı́tulo 12

Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

El lenguaje de las funciones


generatrices

El lector, desocupado y atento, ha tenido cumplida ocasión de percatarse cómo en mu-


chas cuestiones combinatorias que hemos venido estudiando es natural especificar, aunque
de forma genérica1 , el tamaño, n, de un conjunto de referencia, o el paso (n también) de un
proceso de construcción combinatorio, o las veces (n, ¡cómo no!) con que se repite un proce-
dimiento2 . La respuesta a la cuestión de interés, que podemos nombrar, de manera genérica
también, como an , depende, naturalmente, de n. Si, como es habitual, n toma los valores
n = 0, 1, 2, . . . , las respuestas sucesivas conformarán una sucesión (an )∞
n=0 .
En algunas ocasiones, concienzudos análisis desembocan en una fórmula cerrada del
término general an de la sucesión en función del parámetro n. Por ejemplo, el número de sub-
conjuntos de un conjunto de tamaño n es an = 2n . O, por ejemplo, si elegimos repetidamente
números +1 ó −1 hasta un total de 2n y sumamos   los resultados, el número de elecciones
posibles en las que la suma final vale 0 es an = 2n n .
En otras ocasiones, el análisis desemboca en una recurrencia para los números an . Supon-
gamos, por ejemplo, que an cuenta el número de listas de ceros y unos de longitud n en las
que no aparecen ceros consecutivos, aunque sı́ se permite que aparezcan unos consecutivos.
Entonces, a1 = 2 y a2 = 3 y los an cumplen que an = an−1 + an−2 para cada n ≥ 3, como
vimos en el ejemplo 8.1.4; ésta es la recurrencia de Fibonacci. Como a1 = F3 y a2 = F4
(recuérdese la definición 8.1.1 de los números de Fibonacci), se tiene que an = Fn+2 para
n ≥ 1. En páginas anteriores han venido apareciendo recurrencia de variado cuño: para los
coeficientes binómicos, para los números de Stirling, para el número de particiones de un
1
Perdónesenos el oxı́moron.
2
Enésimo se define en el DRAE como:
Que ocupa un lugar indeterminado y elevado en una serie de cosas.
O, en ¡acepción matemática!,
Que ocupa un lugar indeterminado en una sucesión.
Fina discriminación ésta entre una serie de cosas y una sucesión. Aquı́, a veces, decimos el que ocupa el lugar
n-ésimo en la sucesión.

1
2 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

entero con ciertas caracterı́sticas, para el número de árboles casi binarios, etc. Una regla de
recurrencia (complementada con unas condiciones iniciales) es, sin duda, una buena manera
de describir una sucesión (an ). Pero, en muchas ocasiones, no nos permite entender cómo
es la sucesión: si crece o decrece, cómo de deprisa lo hace, etc. En el capı́tulo 8 aprendimos
diversas técnicas para resolver, esto es, para obtener una fórmula para los an en función de n
en ciertos tipos de ecuaciones de recurrencia. Pero no siempre es posible resolver y obtener
tal fórmula cerrada, e incluso en el caso de obtenerla, pudiera ser tan complicada que fuera
difı́cil extraer la información que encierra.
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Si queremos aprender sobre la sucesión (an ) en su conjunto, una posibilidad, en muchos


casos la mejor posible, es aprehenderla mediante un único objeto, una función generatriz. En
palabras de Herbert Wilf3 ,

[. . . ] una función generatriz es una cuerda de la ropa en la que tendemos una sucesión
de números para exhibirla.

La función generatriz4 de una sucesión (an )n≥0 es la función A(x) dada por la serie de
potencias
∞
A(x) = an xn .
n=0

Simplemente, se decide considerar a los números an como los sucesivos coeficientes de una
serie de potencias que nombramos como A(x). A veces abreviamos y escribimos

A(x) ←→ (an )∞
n=0

significando que A(x) es la función generatriz de la sucesión (an )n≥0 .


El término n-ésimo de la sucesión (an )n≥0 pasa a ser el n-ésimo coeficiente de Taylor de
la función A(x). Usaremos la (un tanto alambicada) notación

an = coefn [A(x)] .

para reflejar este hecho.


Al manipular la función generatriz A(x) se manipula la sucesión (an )n≥0 en su conjunto,
como un todo. Este enfoque parece, ¿verdad, lector?, algo inocuo y hasta esotérico a primera
vista, pero se revelará, como vamos a ver, a exhibir y a demostrar en el presente y venideros
capı́tulos de esta grande y verı́dica historia, como eficacı́simo método.

Para que propiamente podamos decir que la serie de potencias ∞ n
n=0 an x es una función
A(x), es preciso que su radio R de convergencia sea positivo. En ese caso, A(x) es una función
indefinidamente derivable en todo el intervalo (−R, R). Una buena parte de lo que vamos
3
En su muy recomendable Generatingfunctionology.
4
En ocasiones se usa el término función generatriz ordinaria, para distinguirla de las que se manejan
en otros contextos: funciones generatrices exponenciales o funciones generatrices de Dirichlet de las que nos
ocuparemos más adelante (consúltese el apartado 12.5 para las primeras, y el apartado 12.6 para las segundas).
Estas otras funciones generatrices son, simplemente, variaciones en el método de codificar: contienen la misma
información, pero preparada para cálculos y análisis particulares.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


3

a discutir en el presente y posteriores capı́tulos sobre funciones generatrices se puede desa-


rrollar en el contexto de las series formales de potencias, de manera puramente algebraica,
sin atender a cuestiones de convergencia y sin que se requiera que la función generatriz sea
realmente una función. Pero más adelante interesará evaluar la serie de potencias en valores
concretos de x y, sobre todo, usar técnicas del análisis matemático5 para obtener buenas
estimaciones sobre el tamaño de los coeficientes a partir de la función A(x). Por eso, que-
rido lector, hemos optado por ponernos en modo analista y prestar atención ab initio a las
cuestiones de convergencia. Detallaremos este asunto, y sus consecuencias, en el apartado C
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de esta introducción. Quizás no estarı́a de más, lector, si no le supone ningún inconveniente,


que consulte y repase el apartado 4.3 dedicado a las series de potencias, a las funciones que
éstas definen y a las funciones que son representables en series de potencias, es decir, a las
funciones analı́ticas.
En el estudio de una cuestión de recuento, donde, digamos, an denota el número de
objetos de tamaño n de cierta clase, no es infrecuente que argumentos de corte combinatorio
permitan obtener (infinitas) ecuaciones que han de cumplir los an , por ejemplo, una relación
de recurrencia, que al trasladar a la función generatriz A(x) nos da una ecuación para A(x)
de la que se obtiene A(x) y, por ende, los an . Esto se conoce, un tanto escolásticamente, como
el método de las funciones generatrices; lo veremos en acción en la resolución de ecuaciones
en recurrencias (vı́a funciones generatrices, claro) del apartado 12.3, ası́ como en algunas
otras aplicaciones en el apartado 12.4.
El método simbólico, en contraste, traslada la cuestión combinatoria directamente en
una expresión para la función generatriz A(x). Es éste un enfoque de amplio espectro que
desempeñará un papel central en el capı́tulo 13.
Ilustramos a continuación estos dos métodos con unos ejemplos. En ellos aparecerán
brevemente varios ingredientes técnicos especı́ficos que desarrollaremos posteriormente.

A. El método de las funciones generatrices


El ejemplo canónico, ¡y hasta canonizado!, de la aplicación de este método no puede ser
otro que . . . la sucesión (Fn )∞ 6
n=0 de Fibonacci:

F0 = 0, F1 = 1 y Fn = Fn−1 + Fn−2 , para cada n ≥ 2.


De esta sucesión mucho sabemos (sección 8.2, y en particular el ejemplo 8.2.1), ası́ que nos
servirá como buena piedra de toque.
Para empezar, a la sucesión (Fn )n≥0 le asociamos su función generatriz, que denotamos7
con F (x):


F (x) = Fn xn .
n=0
Por inducción se prueba directa y holgadamente que Fn < 2n , para cada n ≥ 0, e incluso
que Fn < (5/3)n , para cada n ≥ 0. Esto nos dice que el radio de convergencia de la serie
5
But of course!
6
¿San?
7
En un alarde de ingenio notacional.

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4 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

de potencias F (x) es al menos R = 3/5 y, en cualquier caso, que ese radio es positivo.
El lector √
aplicado recordará que de la fórmula de Binet del ejemplo 8.2.1 se deducı́a que
Fn ∼ τ n / 5,√cuando n → ∞, ası́ que el radio de convergencia es, de hecho, 1/τ . Recordemos
que 1/τ = ( 5 − 1)/2 ≈ 0.6180 . . . Pero no queremos hacer uso de esto, pues justamente la
fórmula de Binet es un objetivo del análisis de la presente modesta ilustración.
¿Qué nos dice la recurrencia de los (Fn )n≥0 sobre la función F (x)?
Las funciones F (x), xF (x) y x2 F (x) están las tres definidas (al menos) en el intervalo
(−3/5, 3/5); sus series de potencias son
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F (x) = F0 + F1 x+ F2 x2 + F3 x3 + · · · ,
xF (x) = F0 x+ F1 x2 + F2 x3 + · · · ,
2
x F (x) = F0 x2 + F1 x3 + · · · .

De donde, restando la segunda y la tercera de la primera y usando la recurrencia de los Fn ,


se deduce que

F (x) − xF (x) − x2 F (x) = F0 + F1 x − F0 x , para |x| < 3/5 .

Invocando las condiciones iniciales F0 = 0 y F1 = 1, deducimos que

F (x)(1 − x − x2 ) = x , para |x| < 3/5 ,

es decir,
x
F (x) = , para |x| < 3/5 .
1 − x − x2
¡Vaya!, una fórmula explı́cita para F (x). Si evaluamos en x = ±1/2 (que están dentro del
intervalo de convergencia), obtenemos

 ∞

Fn Fn
=2 y (−1)n+1 = 2/5 .
n=0
2n n=0
2n

¡Asombroso!, ¿verdad? ¡Hum!, aunque a decir verdad estas identidades se podrı́an haber
obtenido, como el lector aplicado podrá comprobar sin dificultad, de la fórmula de Binet
combinada con la oportuna sumación de algunas series geométricas. Bueno, vale, de acuerdo,
lector, la exclamación queda rebajada del escalafón de lo asombroso al pelotón de lo curioso.
Y sobre los propios Fn , ¿qué podemos decir? Los Fn son los coeficientes de Taylor de la
función F (x) = x/(1 − x − x2 ). ¿Cómo podemos obtener el desarrollo en serie de potencias
de x/(1 − x − x2 )? Anticipando un argumento general que describiremos con parsimonia
en el apartado 12.3, le respondemos, lector, que se consigue combinando la técnica de la
descomposición en fracciones simples, bien conocida del cálculo de primitivas, con la expresión
de la suma de la serie geométrica.
Veamos. Las raı́ces de 1 − x − x2 son justamente α = 1/τ y β = −τ . La descomposición
en fracciones simples de x/(1 − x − x2 ) resulta ser
x 1  α  1  β 
= √ − √ ,
1 − x − x2 5 α−x 5 β−x

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5

que reescribimos en la forma


x 1  1  1  1 
= √ − √ .
1 − x − x2 5 1 − (x/α) 5 1 − (x/β)
Y para qué esa conspicua reescritura, se preguntará el lector. La razón es que conocemos la
suma de la serie geométrica:
∞
1
xn = , si |x| < 1 ,
n=0
1 − x
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ası́ que con leves cambios de variable deducimos que


∞ ∞
1 n 1 1 n 1
() x = , si |x| < α , y que x = , si |x| < |β| .
n=0
α n 1 − (x/α) n=0
β n 1 − (x/β)
Con todo esto se obtiene el desarrollo en serie de potencias
∞  √
x  1  1 1  n 5−1
= √ − n x , si |x| < .
1−x−x 2
n=0
5 α n β 2

√ |x| < α, pues queremos que las


Observe, lector, que nos restringimos al intervalo en el que
dos series de potencias de () converjan, y tenemos que ( 5 − 1)/2 = α < |β|.
En consecuencia,
1  1 1 
Fn = √ − , para n ≥ 0,
5 αn β n
que es la fórmula de Binet.
Este análisis de la sucesión de Fibonacci es paradigma del método de las funciones ge-
neratrices. Podemos resumir este método como sigue: una vez que hemos definido la función
generatriz A(x) de una sucesión de números (an )n≥0 para ası́ tener codificada toda la sucesión
como un único objeto, se procede en los dos pasos siguientes:
En un primer paso, se traslada la información sobre la sucesión (an )n≥0 a una ecuación
con incógnita A(x), de la que nos esmeraremos en obtener una fórmula, una expresión
explı́cita para A(x).
En el caso de la sucesión de Fibonacci la información sobre la sucesión ha sido la
recurrencia y las condiciones iniciales. La ecuación para A(x),
(1 − x − x2 )A(x) = x
resulta ser fácil de despejar. Las reglas de manipulación que detenidamente estudiare-
mos en el apartado 12.1 nos vendrán de perlas para llevar a cabo esta labor en general.
Después, necesitaremos desarrollar A(x) en serie de potencias, pues, al fin y al cabo, nos
interesan sus coeficientes. O quizás nos baste con analizar las propiedades de A(x) como
función para, por ejemplo, evaluarla en ciertos valores. Para este fin, las herramientas
y resultados que recogemos en el apartado 12.2 serán particularmente útiles.
El apartado 12.3 nos permitirá comprobar la potencia del método de las funciones gene-
ratrices para resolver recurrencias, mientras que en el apartado 12.4 se desarrollan algunas
otras cuestiones que el uso de las funciones generatrices permite abordar.

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6 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

B. El método simbólico
El método simbólico es, en primer lugar, un procedimiento de generación de objetos com-
binatorios apoyándose en las virtudes de las operaciones algebraicas de polinomios y de series
de potencias que, en segundo lugar, con adecuada elección de la variables de los polinomios
usados en la representación, permite codificar con un polinomio o con una serie de potencias
el número de esos objetos de interés an que tienen tamaño n, es decir, obtener la función
generatriz asociada a la sucesión (an )n≥0 .
Ilustramos a continuación el método simbólico, que desarrollaremos en todo su esplendor
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en el capı́tulo 13, con un par de ejemplos.


El primero trata de la generación y al subsiguiente recuento de ciertos multiconjuntos que
reúnen determinadas caracterı́sticas en el contexto asaz modesto en el que sólo intervienen
tres sı́mbolos: {1, 2, 3}. Interesan los multiconjuntos, de los que no fijamos por ahora su
tamaño, que se pueden formar con los elementos {1, 2, 3} en los que a) el 1 aparece a lo sumo
dos veces; b) el 2 a lo sumo una vez; y c) el 3 a lo sumo dos veces.
Generación. Listemos todos los multiconjuntos que cumplen esta condición atendiendo a
su tamaño:


⎪ tamaño 0 → Ø

⎪ tamaño 1 → {1} {2} {3}



tamaño 2 → {1, 1} {1, 2} {1, 3} {2, 3} {3, 3}
Multiconjuntos:

⎪ tamaño 3 → {1, 1, 2} {1, 1, 3} {1, 2, 3} {1, 3, 3} {2, 3, 3}



⎪ tamaño 4 → {1, 1, 2, 3} {1, 1, 3, 3} {1, 2, 3, 3}

tamaño 5 → {1, 1, 2, 3, 3}

Cada uno de ellos se puede describir, de forma compacta e informativa, de la manera siguiente:

{1α , 2β , 3γ } con 0 ≤ α ≤ 2, 0 ≤ β ≤ 1 y 0 ≤ γ ≤ 2,

donde α indica el número de veces que aparece el elemento 1 en el multiconjunto, β el número


de veces que lo hace el 2 y γ, el 3.
Por otro lado, la propia notación anterior8 nos invita a considerar el siguiente producto
de polinomios:
(1 + x1 + x1 2 ) (1 + x2 ) (1 + x3 + x3 2 ) .
Si desarrollamos este producto y agrupamos los términos que nos aparecen según su grado
total (la suma de los grados con que aparezcan las variables x1 , x2 y x3 ), obtenemos:


⎪ grado 0 → 1

⎪ grado 1 → x1

⎪ x2 x3

grado 2 → x1 2 x1 x2 x1 x3 x2 x3 x3 2
Monomios:

⎪ grado 3 → x1 x2 2 x1 x3 x1 x2 x3 x1 x3 2 x2 x23
2

⎪ grado 4 → x1 2 x2 x3 x2 x2 x1 x2 x2


⎩ 1 3 3
grado 5 → x1 2 x2 x3 2
8
O divina inspiración; deus ex machina.

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7

Todos los sumandos ası́ obtenidos son de la forma

xα1 xβ2 xγ3 con 0 ≤ α ≤ 2, 0 ≤ β ≤ 1 y 0 ≤ γ ≤ 2.

De manera que los multiconjuntos y los monomios son la misma cosa: basta con dar una lista
de tres números, (α, β, γ), que cumplan las restricciones señaladas arriba, para tener, en un
caso, un multiconjunto de los que queremos generar y contar, y en el otro un sumando en el
desarrollo del polinomio. La regla (biyección) que permite pasar de unos objetos a otros es
  
x1 α x2 β x3 γ ←→ {1α , 2β , 3γ }
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. . , 1, 2, β .veces
= 1, α .veces . . , 2, 3, γ veces
... ,3 .

Además, el grado total de cada monomio coincide con el tamaño del multiconjunto que tiene
asociado.
Recuento. Tras este ejercicio de generación y codificación, la cuestión de contar el número
de multiconjuntos de tamaño digamos k que podemos formar con los elementos {1, 2, 3},
respetando las restricciones señaladas, se reduce al de contar cuántos monomios de grado
total k aparecen en el desarrollo del producto de polinomios escrito anteriormente.
El truco básico para llevar a cabo este recuento consiste en identificar las variables. Si en
el producto
(1 + x1 + x21 )(1 + x2 )(1 + x3 + x23 )
ponemos x1 = x2 = x3 = x, entonces todos los monomios de grado total k del desarrollo del
producto se transforman en xk , y el coeficiente de xk de

(1 + x + x2 )(1 + x)(1 + x + x2 ) = 1 + 3x + 5x2 + 5x3 + 3x4 + x5

registra, entonces, cuántos k-multiconjuntos hay con las restricciones impuestas; por ejemplo,
hay tres multiconjuntos de tamaño 4 con las dichas restricciones. Compruebe el lector, revi-
sando el listado de la página anterior, que hay 1, 2, 5, 5, 3 y 1 multiconjuntos con respectivos
tamaños 0, 1, . . . , 5.
Como ilustración adicional del método simbólico, sigue a continuación la representación
y el correspondiente recuento de las posibles formas de dar cambio usando monedas de
unas denominaciones concretas. El tratamiento simbólico de este ejemplo, tan mercantil él,
contiene una variante (generalización de hecho) del truco de identificar variables.
Ejemplo 12.0.1 El cambio de moneda. Disponemos de monedas de uno, dos, cinco y
diez céntimos de euro. Queremos contar de cuántas maneras distintas podemos dar el cambio
de, digamos, diez euros.
Si llamamos, respectivamente, x1 , x2 , x5 y x10 al número de monedas de 1, 2, 5 y 10
céntimos que entran en un cambio de éstos, estamos buscando las soluciones de

x1 + 2x2 + 5x5 + 10x10 = 1000
,
x1 , x2 , x5 , x10 ≥ 0
porque 10 euros son 1000 céntimos de euro y debemos tener en cuenta el valor de cada moneda.
La anterior no es una ecuación diofántica al uso, como las que analizamos con detalle en el
apartado 5.1.3, pues las variables x aparecen multiplicadas por ciertos coeficientes.

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8 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Pongamos en marcha la maquinaria simbólica. Llamemos, por ejemplo, P2 al conjunto de


todas las posibles combinaciones de dos céntimos y representémoslas simbólicamente como

P2 −→ 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 2 ...

donde el primer sı́mbolo significa que no se utiliza ninguna moneda de dos céntimos. Hagamos
lo mismo con las monedas de cinco céntimos:

P5 −→ ...
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5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5

Supongamos, por el momento, que se nos permite dar cambio utilizando monedas de dos
y cinco céntimos. Las posibles combinaciones (que llamaremos P2,5 ) serán

P2,5 −→ 2 5 2 5 2 5 5 2 5 5 5 2 5 5 5 5 ···

2 5 2 5 2 5 5 2 5 5 5 2 5 5 5 5 ···

2 2 5 2 2 5 2 2 5 5 2 2 5 5 5
···
.. .. ..
. . .
(Obsérvese que el orden de presentación de las monedas no importa). Podemos asociar a P2
un polinomio en una variable x2 ,

P2 (x2 ) = 1 + x2 + x22 + x32 + · · ·

La relación es transparente: el elemento de P2 que no tiene moneda alguna se corresponde


con el término 1 del polinomio, el que tiene una moneda, con el término x2 , etc. Lo mismo
podemos hacer para las monedas de cinco:

P5 (x5 ) = 1 + x5 + x25 + x35 + · · ·

El producto de los polinomios P2 (x2 ) y P5 (x5 ) codifica todas las configuraciones de monedas
que se pueden obtener al mezclar los dos tipos:
  
P2 (x2 ) P5 (x5 ) = 1 + x2 + x22 + x32 + · · · 1 + x5 + x25 + x35 + · · ·
     
= 1 1 + x5 + x25 + · · · + x2 1 + x5 + x25 + · · · + x22 1 + x5 + x25 + · · · + · · ·

Por ejemplo, dos monedas de dos y tres de cinco se corresponde con el término x22 x35 .
Introducimos los polinomios análogos P1 (x1 ), para las monedas de un céntimo, y para las
de diez, P10 (x10 ). De esta manera, toda la información sobre las configuraciones de monedas
que pueden aparecer usando los cuatro tipos de monedas queda codificada con el producto
de polinomios
  
P1 (x1 ) P2 (x2 ) P5 (x5 ) P10 (x10 ) = 1 + xj + x2j + x3j + · · · .
j=1,2,5,10

Ésta es la parte de representación.

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9

El objetivo, recuerde lector, es contar de cuántas maneras se puede dar cambio de diez
euros con estos cuatro tipos de monedas. Consideremos una configuración de monedas cual-
quiera, por ejemplo, la que contiene a monedas de 1, b de 2, c de 5 y d de 10. El “valor” de
esta combinación es a + 2b + 5c + 10d. Pero el término que en la representación simbólica
anterior lleva asociada esta configuración es

( ) xa1 xb2 xc5 xd10 .

Observe lector, que a + b + c + d cuenta las monedas usadas en la configuración.


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El truco propuesto de pasar a una única variable x transforma el monomio ( ) en xa+b+c+d ,


que no tiene el grado que queremos, a saber, a + 2b + 5c + 10d.
Tras breve9 reflexión, el lector se habrá percatado de que el cambio de variables adecua-
do es
x1 = x , x2 = x2 , x5 = x5 y x10 = x10 ,
de manera que, por ejemplo,

xa1 xb2 xc5 xd10 pasa a ser xa x2b x5c x10d = xa+2b+5c+10d ,

y todo cuadra. Con este cambio, el producto de polinomios se convierte en


    
1 + x + x2 + · · · 1 + x2 + x4 + · · · 1 + x5 + x10 + · · · 1 + x10 + x20 + · · · =
1 1 1 1
= .
1 − x 1 − x2 1 − x5 1 − x10
El coeficiente del término de grado 1000 en el desarrollo de este producto de funciones es la
ansiada respuesta a la cuestión planteada. Pero observe, lector, que en esta expresión están
codificadas todas las respuestas a los posibles problemas de cambio con monedas con uno,
dos, cinco y diez, y no sólo la de dar cambio de 1000 céntimos de euro.
Por cierto, la respuesta, el coeficiente milésimo es. . . 1 712 051. ¡Caramba! ♣

C. Intervalo de convergencia
Recuerde,
n lector, avive el seso y despierte (con la ayuda del capı́tulo 7), que un polinomio
k
P (x) = k=0 pk x puede verse a la vez como la lista de sus coeficientes
 (p0 , p1 , . . . ,
pn ) o como
la función real que a x ∈ R le asigna el valor nk=0 pk xk . De hecho, si nk=0 pk xk = nk=0 qk xk ,
para todo x ∈ R si y sólo si pk = qk , para cada 1 ≤ k ≤ n. Es decir, dos polinomios de grado n
coinciden como funciones si y sólo si son iguales en cuanto listas. Se trata de dos puntos de
vista complementarios, uno más algebraico o combinatorio y otro más analı́tico.
Las funciones generatrices pueden considerarse10 como polinomios de grado infinito. La
sucesión (an )n≥0 es el objeto algebraico/combinatorio. Nos gustarı́a disponer, paralelamente,
del
∞punto nde vista analı́tico de una función, es decir, que la función generatriz A(x) =
n=0 an x definiera, de hecho, una función.
9
Fugaz, si cabe.
10
Eulerianos estamos, Sancho.

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10 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Por esta razón vamos a restringirnos ab initio, decididamente y sin complejos, a las
sucesiones de números reales (an )n≥0 que llamamos lentas, o de la clase L, que son aquellas
que verifican la condición de crecimiento

() L = lı́m sup n |an | < +∞ .
n→∞

Si (an )n≥0 es una sucesión lenta, la correspondiente serie de potencias ∞ n
n=0 an x tiene
radio de convergencia positivo R > 0. De hecho, como bien sabe el lector (teorema 4.3.1 de
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Cauchy–Hadamard), el radio de convergencia R de esta serie de potencias viene dado por


R = 1/L. En este caso (L < +∞, y por tanto R > 0), la función generatriz A(x) define
una función en el intervalo de convergencia (−R, R) que es indefinidamente derivable y cuyas
derivadas pueden calcularse derivando término a término.
 ∞
Además, recuerde el lector el teorema 4.3.5, si A(x) = ∞ n
n=0 an x y B(x) = n=0 bn x
n

son dos series de potencias asociadas a sucesiones de las que llamamos lentas y con radios de
convergencia respectivos RA y RB , entonces, para un δ > 0,

A(x) = B(x) , para todo x ∈ R tal que |x| < δ

si y sólo si
an = bn , para todo entero n ≥ 0 .
Por supuesto, el tal δ no debe exceder RA ni RB .
Este hecho identifica las sucesiones lentas como listas infinitas, con sus funciones genera-
trices como . . . ¡funciones!, dadas por series de potencias de radio de convergencia positivo.
De manera que dos series de potencias coinciden como funciones (en un intervalo común de
definición) si y sólo si las listas de coeficientes son iguales.
Conviene resaltar, y resaltamos, que si partimos de una función f (x) que se puede repre-
sentar como serie de potencias de x en un intervalo (−δ, δ), es decir, que f (x) = ∞ n=0 an x
n

para x ∈ (−δ, δ), entonces, claro, f (x) es la función generatriz de los an . Los an son los coefi-
cientes del desarrollo de Taylor de f alrededor de x = 0, es decir, an = f (n) (0)/n!, para cada
n ≥ 0. Revise, lector, si le parece bien, el apartado 4.3 dedicado a las series de potencias.
El que una sucesión (an )n≥0 cumpla la condición () de pertenencia a L equivale a afirmar
que para un cierto M ∈ (1, +∞) se tiene que

|an | ≤ M n , para n ≥ 0 .

Esto quiere decir que los an crecen a lo sumo como una función exponencial de n, a saber,
exp(ln(M ) n); de ahı́ lo de “lentas”11 .
Sucesiones tan interesantes como an = n!, para n ≥ 0, que cuenta permutaciones de
{1, . . . , n}, o an = nn , para n ≥ 1, que cuenta aplicaciones de {1, 2, . . . , n} en sı́ mismo,
no son de la clase L, ∞y quedan fuera
∞ denlan discusión inmediata que sigue: sólo para x = 0
n
convergen las series n=0 n! x y n=0 n x . Pero le anticipamos, lector, que estas sucesiones
11
¡Vaya!, ası́ que las exponenciales van a ritmo de paseo. ¿El factorial quién es, Bolt?

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


11

sı́ caen dentro del ámbito de las llamadas funciones generatrices exponenciales, que son de la
forma
∞
an n
x ,
n!
n=0

y que nos ocuparán intensamente más adelante (apartado 12.5).


Esta decisión de restringirnos a las sucesiones de clase L es una cuestión de principios, un
Rubicón que una vez cruzado no permite claudicación ni repliegue, y que resulta indispensa-
ble para, por ejemplo, obtener estimaciones asintóticas precisas sobre los an apoyándose en
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

las herramientas del análisis (matemático) de la función A(x) en su intervalo de convergen-


cia (positivo). De manera que, en lo que sigue, tras (o antes de) cada manipulación con o
transformación de funciones generatrices, encontrará el lector la oportuna mención a o argu-
mento sobre radios de convergencia. Aunque por no interrumpir el discurso, alguno de estos
argumentos serán confinados a la sección 12.2 de complementos sobre series de potencias.
Queda a la elección del lector seguir con detalle esos comentarios, o saltárselos alegremente:
allá usted12 .
Como se mencionó al principio del capı́tulo, una buena porción de lo que aquı́ vamos a
discutir sobre cómo las funciones generatrices nos sirven para codificar y analizar cuestiones
combinatorias de variada ı́ndole puede abordarse desde el punto de vista de las series formales
de potencias. Tales series formales de potencias son objetos puramente algebraico, son de
hecho listas infinitas con operaciones de suma y producto que remedan las de los polinomios,
en las que no interviene la noción de serie o de convergencia y que no aspiran a definir
funciones. El apéndice 12.7 de este notable capı́tulo recoge una introducción al estudio de las
series formales de potencias y de su uso como funciones generatrices.
En el apartado 12.1 siguiente exhibiremos diversas operaciones y transformaciones que
permiten crear sucesiones y funciones generatrices combinando y/o manipulando sucesiones
y funciones generatrices más simples.
Ası́ que no está de más, lector, que demos una calurosa bienvenida a nuestras más dilectas
sucesiones de la clase L y a sus correspondientes funciones generatrices: las series de Taylor
de las funciones elementales, que en meritorio y encomiable afán de servicio desempeñarán
el papel de piezas básicas para obtener muchas otras.
Conviene enfatizar que los ejemplos que siguen son desarrollos en series de Taylor de
funciones que representan en intervalos alrededor de x = 0 a funciones básicas, conocidas e
importantes, y que, dándoles la vuelta, interpretamos como funciones generatrices de esas
sucesiones de coeficientes de Taylor.
• La sucesión constante an = 1, para n ≥ 0, es de L, claro y su función generatriz es la
serie geométrica de razón x:
∞
1
= xn ,
1 − x n=0
que tiene radio de convergencia R = 1. De aquı́ se deriva sin dificultad alguna que si α = 0,
la sucesión potencial an = αn , para n ≥ 0, es de L, claro, y su función generatriz es la serie
12
Hasta que descubra, con el paso de las páginas, que quizás merece la pena el esfuerzo.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

geométrica de razón αx:


 ∞
1
= αn xn ,
1 − αx
n=0

que tiene radio de convergencia R = 1/|α|.


• La sucesión an = 1/n!, para n ≥ 0, de los recı́procos de los factoriales, es de L, claro,
y su función generatriz es la exponencial:
∞
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

x 1 n
e = x ,
n=0
n!

que tiene radio de convergencia R = +∞. En general, para β ∈ R, la sucesión an = β n /n!,


para n ≥ 0, es de L, y su función generatriz es la serie de tipo exponencial


βx βn
e = xn ,
n!
n=0

que tiene radio de convergencia R = +∞.


• Más adelante, véase el apartado 12.2.2, presentaremos en su totalidad a la que conoce-
mos como familia binómica de desarrollos en serie de potencias. Dos de sus más significados
miembros son ya viejos conocidos. La fórmula del binomio, para un exponente entero k ≥ 0,
dice que
k  
k k n
(1 + x) = x ,
n
n=0

De manera que(1 + x)k es la función generatriz, con radio de convergencia +∞, que codifica
la sucesión nk n≥0 ; sucesión ésta que se hace 0 en cuanto n ≥ k. Además, para cada entero
k ≥ 0, tenemos, véase el ejemplo 4.3.7, que
∞ 
 
1 n+k n
= x , para |x| < 1 .
(1 − x)k+1 k
n=0

Multiplicando por xk obtenemos, tras la oportuna renominación del ı́ndice de sumación, que
∞  
 ∞  
xk n n  n n
= x = x , para |x| < 1 .
(1 − x)k+1 k n=0
k
n=k

En suma, para entero k ≥ 0,


k  n xk
←→ (1 + x) k
y ←→ .
n n≥0 k n≥0 (1 − x)k+1
 
La sucesión nk n≥0 (ı́ndice superior fijo en k) se hace 0 para n > k, solo tiene un número
finito de términos no nulos y su función generatriz (que es un polinomio) tiene radio de

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 13

 
convergencia +∞. La sucesión nk n≥0 (ı́ndice superior fijo en k) se hace 0 para n < k, y su
función generatriz tiene radio de convergencia 1.
Por mor de su relevancia y utilidad ulterior (en concreto para el desarrollo en serie de
potencias de funciones racionales, véase el apartado 12.2.3), registramos a continuación una
variante del desarrollo anterior, que se obtiene con un sencillo cambio de escala. Para cada
a = 0 y cada entero k ≥ 0, consideremos el desarrollo de la función x → 1/(a − x)k+1 para
|x| < 1/|a|; tras escribirla en la forma
1 1 1
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

= k+1 ,
(a − x)k+1 a (1 − x/a)k+1
se obtiene
∞  
1 n+k 1
= xn , |x| < 1/|a| .
(a − x)k+1
n=0
k an+k+1

En el caso k = 0, tenemos
 1 ∞
1
= xn .
a−x an+1
n=0
• El desarrollo en serie de potencias
 1   ∞
1 n
ln = x , para |x| < 1,
1−x n=1
n

nos dice, claro, que ln(1/(1 − x)) es la función generatriz de la sucesión (an )n≥0 dada por
an = 1/n, si n ≥ 1, y a0 = 0, es decir, de los recı́procos de los enteros ≥ 1. El radio de
convergencia de esta serie de potencias es 1.
• Como hemos visto en la introducción, la función generatriz F (x) de la sucesión de
Fibonacci (Fn )n≥0 es
∞
x
F (x) = Fn xn = ,
n=0
1 − x − x2

que tiene radio de convergencia ( 5 − 1)/2.

12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices


Para que la codificación de sucesiones con funciones generatrices nos sea de utilidad he-
mos de analizar cómo las operaciones con sucesiones se traducen en operaciones con funciones
generatrices, y cómo las trasformaciones de sucesiones dan lugar a transformaciones de fun-
ciones generatrices; y recı́procamente, desde las funciones generatrices a las sucesiones.
Se trata, insistimos, de una verdadera equivalencia de operaciones y transformaciones de
sucesiones con operaciones y transformaciones de funciones generatrices.
En este apartado iremos ilustrando este análisis de las operaciones y transformaciones
con diversos ejemplos pertinentes. Pero le adelantamos al lector que usaremos con denodada
y eficaz fruición este diccionario en éste y en los venideros capı́tulos de esta sobrecogedora
historia dedicada a exhibir las asombrosas prestaciones de las funciones generatrices.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


14 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

12.1.1. Operaciones: suma, producto y composición


Sean (an )n≥0 y (bn )n≥0 dos sucesiones lentas y denotemos por A(x) y B(x) las respectivas
funciones generatrices con radios de convergencia respectivos RA y RB , ambos positivos.

A. Suma/combinación lineal
Sea (cn )n≥0 la sucesión suma, es decir, la sucesión dada por cn = an +bn , para cada n ≥ 0.
Denotemos por C(x) a su función generatriz. No sorprenderá al lector que C(x) coincida con
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

A(x) + B(x):

A(x) ←→ (an )n≥0
=⇒ A(x) + B(x) ←→ (an + bn )n≥0
B(x) ←→ (bn )n≥0

Para la suma de más de dos sucesiones la regla es la misma: la función generatriz de la


suma es la suma de las funciones generatrices.13
Con más generalidad, para las combinaciones lineales de sucesiones se tiene:
Lema 12.1.1 (Combinación lineal de funciones generatrices)

A(x) ←→ (an )n≥0
=⇒ αA(x) + βB(x) ←→ (α an + β bn )n≥0 .
B(x) ←→ (bn )n≥0

Lector, el lema anterior nos dice, primero, que la función generatriz C(x) cuyos coeficientes
son cn = αan + βbn , para cada n ≥ 0, es una serie de potencias con radio de convergencia RC
positivo (de hecho, se tiene que RC ≥ mı́n(RA , RB )); y segundo, que para cualquier |x| < RC ,
se tiene que C(x) = αA(x) + βB(x).
O en otras palabras, letánicas14 , la combinación lineal de sucesiones lentas es una sucesión
lenta.
El argumento para probar el lema 12.1.1 es bien directo; inténtelo el lector interesado, y
si no, vea los detalles en el apartado 12.2.1.

B. Producto (de Cauchy) de sucesiones y producto de funciones generatrices


El producto de Cauchy, también conocido como convolución, de dos sucesiones
(an )n≥0 y (bn )n≥0 es la sucesión (cn )n≥0 dada por

n
cn = aj bn−j = a0 bn + a1 bn−1 + · · · + an b0 , para n ≥ 0 .
j=0

Podemos escribir los cn , alternativamente, como



cn = aj bk , para n ≥ 0 .
j+k=n;
j,k≥0
13
¡Cuánto gustan estas letanı́as trasponientes!
14
¡Perdón!

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12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 15

Este producto de Cauchy es una cierta sorpresa; aunque no para quien recuerde la regla
de multiplicación de polinomios (apartado 7.2), claro15 .
Denotemos por C(x) a la función generatriz asociada a los (cn )n≥0 .
¿A qué operación de las funciones generatrices corresponde este producto de Cauchy de
sucesiones?, se estará preguntando el lector. Pues, al producto usual, el producto punto a
punto de las funciones generatrices:
C(x) = A(x)B(x) .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Lema 12.1.2 (Producto de funciones generatrices)



A(x) ←→ (an )n≥0  n 
=⇒ A(x)B(x) ←→ cn = aj bn−j .
B(x) ←→ (bn )n≥0 j=0
n≥0

Como en el caso de la suma, y para no perder el hilo de la argumentación que ahora nos
interesa, diferimos al apartado 12.2.1 la justificación de que
1. C(x) tiene radio de convergencia RC que cumple RC ≥ mı́n(RA , RB ),
2. y que C(x) = A(x)B(x) para todo x tal que |x| < RC .
En otras palabras, la convolución de dos sucesiones lentas es asimismo una sucesión lenta.
Para apaciguar, que no aplacar, la potencial desazón metodológica que pudiera embargar
al lector de estricta observación matemática el uso de resultados sin demostración, le pro-
ponemos la siguiente justificación puramente formal, que trata las series de potencias como
polinomios y en la que alegremente y hasta desconsideradamente intercambiamos orden de
sumación y agrupamos sumandos sin miramientos ni escrúpulos:
 ∞  
∞   ∞  ∞
A(x) · B(x) = ak xk bj xj = ak bj xk+j
k=0 j=0 k=0 j=0

∞   
∞ n 
= ak bj xn = aj bn−j xn .
n=0 k+j=n; n=0 j=0
k,j≥0

Observe, lector, y ésta es la clave, que para cada n ≥ 0, hemos agrupado los sumandos donde x
aparece con exponente n. Pero, insistimos, el apartado 12.2.1 justifica que A(x) B(x) = C(x).
La regla de multiplicación del lema 12.1.2 se puede extender, sin mucha dificultad, aunque
con cierta complejidad notacional, al producto de varias funciones generatrices. Especialmente
interesante resulta el cálculo de las sucesivas potencias de una función generatriz A(x) =
 ∞ n
n=0 an x . El caso del cuadrado es, simplemente,
∞ 
  
2
A (x) = aj1 aj2 xn ,
n=0 j1 +j2 =n;
j1 ,j2 ≥0
15
A primera vista, la regla del producto cn = an bn , para n ≥ 0, puede parecer más natural. Este tipo de
producto se conoce como producto de Hadarmad. Pero para las discusiones combinatorias que nos conciernen,
es mucho menos relevante que su homólogo de Cauchy.

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16 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

aplicando directamente el lema 12.1.2. Observe, lector, cómo hemos escrito los coeficientes,
preparando el caso de potencias mayores, como la tercera, que quedarı́a
∞ 
  
A3 (x) = aj1 aj2 aj3 xn ,
n=0 j1 +j2 +j3 =n;
j1 ,j2 ,j3 ≥0

o, en general, la potencia m, con m ≥ 1:


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018


 
Am (x) = a(m) n
n x , donde a(m)
n = aj1 · · · ajm .
n=0 j1 +···+jm =n;
j1 ,...,jm ≥0

El radio de convergencia de esta serie es RA , el original de A(x).


Veamos ahora un par de aplicaciones del lema 12.1.2.
Ejemplo 12.1.1 El teorema del binomio y otras identidades.
Fijemos α, β ∈ R. Como e(α+β)x = eαx eβx , para todo x ∈ R, se tiene que
   
coefn e(α+β)x = coefn eαx eβx , para cada n ≥ 0 ,

y, por consiguiente,

(α + β)n  αj β n−j
n
= , para cada n ≥ 0 ,
n! j! (n − j)!
j=0

que multiplicando por n! se reescribe:


n  
 n
n
(α + β) = αj β n−j , para cada n ≥ 0 ,
j
j=0

que es la fórmula del binomio; α y β son números reales arbitrarios.


Fijemos ahora α, β ∈ R, ambos no nulos. Consideremos las funciones generatrices

 ∞  ∞
1 1
= αn xn y = β n xn ,
1 − αx 1 − βx
n=0 n=0

de radios de convergencia respectivos 1/|α| y 1/|β|. Sea R = mı́n(1/|α|, 1/|β|).


Supongamos además que α = β. Escribamos el producto de estas dos funciones genera-
trices en la forma
1 1 1  α β 
= − .
1 − αx 1 − βx α − β 1 − αx 1 − βx
Esta identidad es válida, por ejemplo, para |x| < R. La verificación algebraica de esta iden-
tidad funcional es inmediata; es un ejemplo de la técnica de fracciones simples, que el lector

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 17

conoce bien y sobre la que nos extenderemos en el apartado 12.2.3. Igualando n-ésimos co-
eficientes deducimos que

αn+1 − β n+1  j n−j


n
= α β , para cada n ≥ 0 ,
α−β
j=0

una identidad que podrı́a también haberse obtenido usando en la última suma la fórmula de
la suma de una progresión geométrica finita. ♣
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Ejemplo 12.1.2 Momentos binomiales alternados, revisitados.


Como vimos en el teorema 5.1.9, para n ≥ 1 se tiene que
n  
 n
(−1)j j m = 0 , para 0 ≤ m < n .
j
j=0

Pasen a la palestra nuestros más dilectos codificadores de coeficientes binómicos a saber:


para n ≥ 0, tomemos
∞  
 n j
( ) (1 + x) = n
x , para x ∈ R ,
j
j=0

y para m ≥ 0, tomemos
∞  

xm j
= xj , para |x| < 1 .
(1 − x)m+1 m
j=0

Hemos puesto la sumación en todo el rango j ≥ 0, que ya se encargan los coeficientes


binómicos de cancelarse para j > n en el primer caso y para j < m en el segundo.
Cambiando x por −x, reescribimos la segunda en la forma
∞  

xm j
( ) m+1
= (−1)m−j xj , para |x| < 1 .
(1 + x) m
j=0

Al multiplicar ( ) por ( ) con n > m ≥ 0, obtenemos


k 
∞ 
   
n k−j j
(1 + x) n−m−1 m
x = (−1) xk , para |x| < 1 .
k−j m
k=0 j=0

En la izquierda tenemos un polinomio de grado n−1. Por tanto, en particular, el coeficiente


n-ésimo en la derecha es 0. Es decir,
n 
   
n n−j j
(−1) = 0, para n > m ≥ 0 ,
n−j m
j=0

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18 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

 n  n
de donde tras ligero aseo algebraico y usando que n−j = j , obtenemos que
n  
 n
(−1)j j(j − 1) · (j − m + 1) = 0 , para n > m ≥ 0 .
j
j=0

Esta colección de identidades equivalen a que


n  
n
(−1)j j m = 0 , para n > m ≥ 0 ,
j
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

j=0

como ya se comprobó en el teorema 5.1.9. ♣

C. Composición/sustitución

Tenemos una serie de potencias ∞ n
n=0 an y con radio de convergencia RA positivo. Esta
serie de potencias define una función A(y) para y en el intervalo (−RA , RA ). Hemos denotado
la variable de la serie de potencias como y, en lugar de la habitual x, por razones que se harán
patentes en un momento.

Tenemos además otra serie de potencias ∞ n
n=0 bn x con radio de convergencia RB > 0 y
con ¡atención!, hipótesis adicional y crucial, b0 = 0. Esta serie de potencias define a su vez la
función B(x) para x ∈ (−RB , RB ), con B(0) = 0.
Interesa entender la función C(x) que se obtiene componiendo estas dos funciones:

C(x) = (A ◦ B)(x) = A(B(x)).

Para que esta composición tenga sentido, la hipótesis B(0) = 0 es fundamental. Veamos la
razón. Como B(0) = 0, y B(x) es continua en x = 0, podemos hallar 0 < T ≤ RB de
manera que
|B(x)| < RA , si |x| < T .
Observe, lector, que esto significa que si x ∈ (−T, T ) entonces y = B(x) está en el dominio
de definición de A(y), y que podemos evaluar la función A en el punto B(x). Sin la condición
B(0) = 0 no podrı́amos asegurar ni siquiera que A(B(x)) estuviera bien definida.
La pregunta natural, ¿verdad, lector?, es si la función (A ◦ B)(x), la composición de A(y)
con B(x), se puede representar mediante una serie de potencias en un cierto intervalo en
torno a x = 0, y, si es ése el caso, cómo se obtiene esa serie de potencias a partir de las de
A(y) y B(x).
La respuesta es que la serie de potencias de la composición (A ◦ B)(x) de las dos series de
potencias efectivamente converge en un intervalo en torno a x = 0, y se obtiene sustituyendo
formalmente la y de la serie A(y) por y = B(x): las funciones se componen y las series se
sustituyen.
Empezamos con un ejemplo sencillo, e interesante a la par. Digamos que B(x) = x2 . En
este caso,
∞
A(B(x)) = A(x2 ) = an x2n ,
n=1

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 19

de manera que la lista de coeficientes de A(x2 ) viene dada por

(a0 , 0, a1 , 0, a2 , 0, a3 , 0 . . . )

Observe, lector, cómo hemos “separado” la lista de los coeficientes originales de A(x). Tome
nota de este truco, lector,
√ para futuros usos. El radio de convergencia de la serie de potencias
de A(x ) es, claro, RA . Extienda el lector el argumento al caso en el que B(x) = xm ,
2

con m ≥ 2.
Pero claro, el anterior es un caso bastante especial. ¿Y si B(x) fuera un polinomio más
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

general? ¿O si, con máxima generalidad, fuera una serie de potencias?


Vamos ahora a calcular, formalmente, cuál serı́a la serie de potencias de A ◦ B en el caso
general. Denotemos, para cada k ≥ 0,


k
() B (x) = b(k) n
n x ,
n=0

donde, usando las reglas de multiplicación del apartado anterior, tenemos que, para k ≥ 1,

() b(k)
n = b1 · · · bk .
1 ≥1,...,k ≥1
1 +···+k =n

(0) (0)
La potencia k = 0 es especial: bn = 0 si n ≥ 1 y b0 = 1.
Observe, lector, que los ı́ndices de la suma múltiple anterior son todos ≥ 1, porque desde
(k)
el principio hemos fijado que b0 = 0. Ası́ que bn = 0 si n ≤ k, lo que es reflejo de que la
serie de potencias () de B k (x) empieza (como mı́nimo) con la potencia xk , pues B(0) = 0.
Vamos ahora a sustituir las series de potencias de () en la serie de potencias que define
A(y), formalmente, con alegrı́a, y sin la menor consideración hacia cuestiones de convergen-
cia, para luego cambiar orden de sumación, con desparpajo, como si no nos fuera nada en
ello, como cuando rebosantes de entusiasmo nos venimos arriba, para obtener la siguiente
expresión de (A ◦ B)(x) como serie de potencias:

  ∞ ∞
 
∞  ∞ 
n 
A B(x) = ak B k (x) = ak b(k)
n x n
= x n
ak b(k)
n .
k=0 k=0 n=k n=0 k=0

De manera que, al menos formalmente,



n
coefn [A(B(x))] = ak b(k)
n , para n ≥ 0 ,
k=0

Lema 12.1.3 (Composición de funciones generatrices)



A(x) ←→ (an )n≥0  n 
=⇒ (A ◦ B)(x) ←→ cn = ak b(k)
n ,
B(x) ←→ (bn )n≥0 , con b0 = 0 k=0
n≥0

(k)
donde para n ≥ 0 y 0 ≤ k ≤ n, los bn vienen dados por la expresión () anterior.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


20 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

La justificación del lema 12.1.3, con las oportunas menciones al radio de convergencia de
la serie de potencias de la composición, aparecen en el apartado 12.2.1.
La fórmula de los coeficientes de la composición es bastante aparatosa; en la práctica,
uno calcula la expresión para las potencias de B(x), la sustituye en la de A(y), para después
tratar de asear la expresión obtenida en busca de una fórmula para los coeficientes. Veamos
una ilustración.
Ejemplo 12.1.3 Sustitución y Fibonacci. Comprobamos que, para cada n ≥ 0,
n  
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

 k
Fn+1 = .
n−k
k=0

Revise primero, querido lector, el argumento combinatorio del apartado 8.3.5.


Ya hemos visto que F (x) = x/(1 − x − x2 ) es la función generatriz de la sucesión de
Fibonacci (Fn )n≥0 .
Interpretamos ahora la función 1/(1 − x − x2 ) como como la composición de A(y) =
1/(1 − y) con y = B(x) = x + x2 .
Como B(0) = 0, la regla anterior nos dice que podemos sustituir formalmente y sin peligro
y = B(x) en 1/(1 − y).
La potencia k-ésima de B(x) se desarrolla como sigue:
k  
 k   2k  
k k k k j  k k+j
k
 k
B(x) = x (1 + x) = x x = x = xm .
j j m−k
j=0 j=0 m=k

Por tanto,

∞ ∞  2k  
1 1 k k
F (x) = x = x = x B(x) = xm+1 ,
1 − (x + x2 ) 1 − B(x) m−k
k=0 k=0 m=k
∞    k 
= xm+1 ,
m=0
m−k
m/2≤k≤m

de donde, comparando coeficientes, obtenemos, para cada m ≥ 0,

   m 
 
k k
Fm+1 = = ,
m−k m−k
m/2≤k≤m k=0

que es la identidad que querı́amos probar. ♣


Pero no descarte, querido lector, extraer información a partir de la fórmula general.
Ejemplo 12.1.4 Identidades que se obtienen a partir de que
1   1 
= exp ln , para |x| < 1 .
1−x 1−x

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 21

Con la notación general que estamos empleando,


 tomamos
 A(y) = ey , cuyos coeficientes
son an = 1/n! para cada n ≥ 0, y B(x) = ln 1/(1 − x) , con coeficientes bn = 1/n si n ≥ 1
y b0 = 0.
La composición (A ◦ B)(x) se puede representar como serie de potencias, con cierto radio
de convergencia positivo; aunque en este caso ya lo conocemos de antemano, puesto que
(A ◦ B)(x) coincide con 1/(1 − x).
Usamos, para los coeficientes de (A ◦ B)(x), las fórmulas del lema 12.1.3. Por un lado,
(0) (k)
c0 = a0 b0 = 1. Y para n ≥ 1, usando que en este caso bn = 0,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018


n 
n
1  1
cn = an b(k)
n = .
k! 1 · · · k
k=1 k=1 1 ≥1,...,k ≥1
1 +···+k =n

Pero como la composición es la función 1/(1 − x), cuyos coeficientes son todos 1, obtenemos
que, para cada n ≥ 1,
n
1  1
1= .
k! 1 · · · k
k=1 1 ≥1,...,k ≥1
1 +···+k =n

Ya puestos, lector, vamos a remedar el argumento anterior, pero ahora partiendo de la


identidad  
1 + x = exp ln(1 + x) .
Aquı́ A(y) sigue siendo ey , pero ahora B(x) = ln(1+x), cuyos coeficientes son bn = (−1)n+1 /n
para n ≥ 1, además de b0 = 0.
En este caso, se obtiene que los coeficientes de la composición A(B(x)) son los siguientes:
c0 = 1 y, para n ≥ 1,

n 
n
1  (−1)1 +···+k −k  (−1)k n  1
cn = an b(k) = = (−1)n .
n
k! 1 · · · k k! 1 · · · k
k=1 k=1 1 ≥1,...,k ≥1 k=1 1 ≥1,...,k ≥1
1 +···+k =n 1 +···+k =n

De donde, comparando con los coeficientes de 1 + x, se obtiene que c1 = 1 y que, para n ≥ 2,



n
(−1)k  1
0= .
k! 1 · · · k
k=1 1 ≥1,...,k ≥1
1 +···+k =n

Asombrosa colección de identidades. ♣

12.1.2. Interpretación combinatoria de suma y de producto de Cauchy


Para asuntos combinatorios, el interés de la codificación de sucesiones con funciones ge-
neratrices radica en las interpretaciones que siguen de la suma y, sobre todo, del producto
de Cauchy16 .
16
¿Y la composición? También tiene interés combinatorio, como iremos viendo más adelante.

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22 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

A. Suma. Imaginemos que tenemos objetos de dos tipos, A y B. Para cada n ≥ 0, hay an
objetos de tipo A y tamaño n, mientras que existen bn objetos de tipo B y tamaño n.
Supongamos que las clases A y B son disjuntas, es decir, que no hay objetos que per-
tenezcan a las dos clases. Formamos ahora una clase C reuniendo los objetos de A y los B.
En C hay cn = an + bn objetos de tamaño n.
La función generatriz de la clase suma es la suma de las funciones generatrices de las
clases.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

B. Producto (de Cauchy). Imaginemos que tenemos objetos de dos tipos, A y B. Para
cada n ≥ 0, hay an objetos de tipo A y tamaño n, mientras que existen bn objetos de tipo B
y tamaño n.
El objetivo es formar objetos de tamaño total n que estén formados por uno de tipo A
y otro de tipo B. Para construirlos, aplicamos las reglas combinatorias de la suma y del
producto:

1. Llamamos k al tamaño del objeto de tipo A elegido. El parámetro k se moverá entre 0


y n; y el tamaño del objeto de B que conformará la pareja será, claro, n − k.
2. Elegimos el objeto de tipo A de tamaño k. Esto se podrá hacer de ak formas.
3. Elegimos el objeto de tipo B, que tendrá que ser de tamaño n − k: se podrá hacer de
bn−k maneras.

En total, si llamamos cn al número de objetos que podemos construir con esas caracterı́sticas,
se tendrá que
n
cn = ak bn−k .
k=0

En términos de las funciones generatrices asociadas, si llamamos A(x) y B(x) a las funciones
generatrices asociadas a las sucesiones (an ) y (bn ), respectivamente, la función A(x)B(x) será
la función generatriz de los cn .
La función generatriz de la clase producto es el producto de las funciones generatrices de
las clases.
Para ilustrar esta interpretación, consideremos el siguiente ejemplo.

Ejemplo 12.1.5 Un consejo de administración está formado por s mujeres y t hombres:


s + t en total. Se desea contar cuántos comités distintos de m personas se pueden formar.
 
El análisis combinatorio habitual nos darı́a inmediatamente la respuesta s+tm , pues hay
que elegir m de entre las s + t posibles. Y también, clasificando por el número j de, por
ejemplo, mujeres en el comité,
m   
s t
.
j m−j
j=0

El que estas dos cantidades coinciden es la fórmula de Vandermonde del lema 5.1.2.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 23

Vamos ahora a usar funciones generatrices. En la terminologı́a anterior, los objetos de


tipo A serán las posibles selecciones de mujeres que forman parte del comité, y los de tipo B,
las de hombres. Llamamos
     
formas de escoger n s formas de escoger n t
an = # = y bn = # = .
de entre las s mujeres n de entre los t hombres n
Sus funciones generatrices asociadas son
∞  
 ∞  

s t
A(x) = xn = (1 + x)s y B(x) = xn = (1 + x)t .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n n
n=0 n=0

La respuesta que buscamos es el coeficiente cm de la función C(x) = A(x) · B(x).


Por un lado,
 
s t s+t s+t
A(x) B(x) = (1 + x) (1 + x) = (1 + x) =⇒ cm = coefm [A(x) B(x)] = .
m
Y por otro, por la definición del producto de Cauchy,
m   
s t
cm = .
j m−j
j=0

Vandermonde (re)justificado. ♣

12.1.3. Transformaciones
Discutimos a continuación un verdadero vademecum de transformaciones de una sucesión
(an )n≥0 dada, al tiempo que, en paralelo, exhibimos
 cómo se reflejan estas transformaciones
en la correspondiente función generatriz A(x) = ∞ a
n=0 n x n.

Suponemos, claro, que (an )n≥0 es una sucesión lenta, es decir, que A(x) tiene radio de
convergencia positivo.
Pertinaz, y un tanto cansinamente, hemos de admitir, seguiremos la pista del radio de
convergencia de la serie de potencias B(x) transformada de la A(x), para asegurarnos de que
es un número positivo, aunque aquı́, como verá el lector, el análisis será generalmente directo.

A. Desplazamiento de sucesiones. En muchas ocasiones interesa considerar la sucesión


que se obtiene desplazando los coeficientes de (an )n≥0 hacia la derecha o hacia la izquierda.
Al multiplicar A(x) por x, se obtiene

 ∞

x A(x) = a0 x + a1 x2 + a2 x3 + · · · = aj xj+1 = an−1 xn .
j=0 n=1

Es decir, el coeficiente n-ésimo de xA(x) es el coeficiente n − 1 de A(x). Pero, cuidado, sólo


para n ≥ 1, pues el coeficiente cero de x A(x) es ahora 0:
x A(x) ←→ (0, a0 , a1 , a2 , . . . ) .
Si multiplicamos por una potencia de mayor grado, xm , con m ≥ 1, desplazamos la sucesión
hacia la derecha m posiciones y colaremos ceros en las m primeras posiciones.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


24 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

La regla general es:

Lema 12.1.4 (Desplazamiento hacia la derecha de sucesiones) Dado m ≥ 0,

A(x) ←→ (an )∞
n=0 =⇒ . . ., 0, a0 , a1 , a2 , . . . ) = (an−m )∞
xm A(x) ←→ (0, 0, (m) n=0 .

La última expresión es simplemente una notación abreviadora, en la que aplicamos el


convenio de que si el ı́ndice del coeficiente es negativo, entonces el coeficiente vale cero.
Observe, lector, que los radios de convergencia de xm A(x) y A(x) coinciden.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

El desplazamiento de coeficientes en el otro sentido requiere un análisis más cuidadoso.


Nos preguntamos por la función generatriz B(x) asociada a la sucesión (a1 , a2 , a3 , . . . ). Los
coeficientes bn de esta nueva función vienen dados por bn = an+1 , para cada n ≥ 0.
Primero, claro, hay que eliminar el coeficiente a0 , ası́ que debemos considerar la función

A(x) − a0 = a1 x + a2 x2 + a3 x3 + · · ·

Ésta no es todavı́a B(x), pues la función A(x) − a0 es la función generatriz de la sucesión


de números (0, a1 , a2 , . . . ), mientras que B(x) está asociada a la sucesión (a1 , a2 , a3 , . . . ).
Con la regla de desplazamiento hacia la derecha, observamos que xB(x) genera la sucesión
(0, a1 , a2 , a3 , . . . ), que es, precisamente, A(x) − a0 . De manera que

A(x) − a0
x B(x) = A(x) − a0 =⇒ B(x) = .
x
No se azare, lector, por la presencia de una x en el denominador; es pura apariencia: la serie
de la función A(x) − a0 no tiene término independiente, ası́ que al dividirla por x obtenemos
una serie de potencias legal. Obsérvese que, de hecho, los radios de convergencia de B(x) y
de A(x) coinciden.
El caso general sigue los mismos argumentos.

Lema 12.1.5 (Desplazamiento hacia la izquierda de sucesiones) Dado m ≥ 0,

A(x) − a0 − a1 x − · · · − am−1 xm−1


←→ (am , am+1 , am+2 , . . . ) = (an+m )∞
n=0 .
xm

La operación del numerador sustituye los primeros m coeficientes por 0 y la “división”


por xm , o multiplicación por 1/xm , los elimina.
(Obsérvese que, de paso, hemos hallado una “regla” para sustituir un término cualquiera
de (an )n≥0 , digamos el m-ésimo por 0: considerar A(x) − am xm ).
Resumimos las dos reglas de desplazamiento de coeficientes en

coefn [A(x)] = coefn+m [xm A(x)] ,


 A(x) − a − a x − · · · − a m−1 
0 1 m−1 x
coefn+m [A(x)] = coefn .
xm

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12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 25

Como ejemplo de aplicación de estas transformaciones, consideremos la función 1/(1 − x),


asociada a la sucesión (1, 1, 1, . . . ). Entonces,
x x2
←→ (0, 1, 1, 1 . . . ) , ←→ (0, 0, 1, 1, . . . ) , etc.
1−x 1−x
En el otro sentido, si por ejemplo desplazamos la sucesión hacia la izquierda tres posiciones,
volvemos a tener la sucesión de unos. Reflejo cristalino de que
1
− 1 − x − x2
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

1−x 1
vuelve a ser, como debe, .
x3 1−x

B. Multiplicación de an por nk . Nos referimos a transformar la sucesión (an )n≥0 en la


sucesión (an nk )n≥0 , donde k es un entero positivo dado, aunque luego discutiremos también
el caso de k negativo.
Comencemos con el caso k = 1. ¿Qué función genera la sucesión (n an )n≥0 ? Buscamos una
trasformación de A(x) que haga que sus coeficientes aparezcan multiplicados por la posición
que ocupan. No es difı́cil adivinar que esa transformación ha de ser la derivación (o casi),
puesto que
∞ ∞
n 
A(x) = an x =⇒ A (x) = n an xn−1 .
n=0 n=1
Ası́ que A (x) está asociada a la sucesión (1a1 , 2a2 , 3a3 , . . . ). Casi lo tenemos, salvo que el
primer coeficiente deberı́a ser el producto 0a0 , es decir, 0. Ası́ que debemos desplazar la
sucesión hacia la derecha una posición, usando la regla anterior:
x A (x) ←→ (0a0 , 1a1 , 2a2 , 3a3 , . . . ) = (n an )∞
n=0

Si pretendemos obtener la función asociada a la sucesión (n2 an ), el mismo argumento,


pero ahora aplicado a la función x A(x) (cuyos coeficientes son n an ), nos lleva a que
 
x x A (x) ←→ (n2 an )∞ n=0 .

Y ası́ podrı́amos seguir repitiendo la operación, para conseguir factores extra n en el coefi-
ciente.
Por abreviar, llamemos D al operador que actúa sobre una función derivándola primero
y multiplicándola por x después. Y denotemos por D k a la aplicación sucesiva k veces del
operador, con el convenio de que D 0 es la identidad, es decir, D 0 (A(x)) ≡ A(x).

Lema 12.1.6 (Multiplicación de an por nk ) Dado k ≥ 0,


A(x) ←→ (an )∞
n=0 =⇒ D k (A(x)) ←→ (nk an )∞
n=0 .

Como ilustración, veamos cuál es la función generatriz B(x) de la sucesión de números


(0, 1, 2, 3, . . . ). Como 1/(1−x) genera la sucesión (1, 1, 1, . . . ), basta aplicarle xD para obtener
lo que buscamos:  1  x
x = ←→ (0, 1, 2, 3, . . . ) .
1−x (1 − x)2

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


26 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Ası́ que la función x/(1 − x)2 codifica la sucesión de los enteros no negativos, que es una
progresión aritmética que arranca en 0 y tiene diferencia 1. Con más generalidad, la función
generatriz de una progresión aritmética general (a + dn)n≥0 , que empieza en un cierto a y
tiene diferencia d, es
a xk a + x (k − a)
+ = ←→ (a, a + k, a + 2k, a + 3k, . . . ) = (a + d n)n≥0 .
1 − x (1 − x)2 (1 − x)2
Cerciórese el lector, combinando la regla de derivación (lema 12.1.6) con la de la suma de
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

funciones generatrices (lema 12.1.1).


Ejemplo 12.1.6 Función generatriz de la sucesión (P (n))n≥0 , con P un polinomio dado.
Pongamos que el polinomio P (x) se escribe

m
P (x) = γj xj .
j=0
m
Denotemos por DP al operador de derivación dado por DP = j=0 γj D m , que actúa sobre
una función generatriz A(x) dando lugar a

m
DP (A(x)) = γj D j (A(x)) ,
j=0

y donde D 0 (A(x)) ≡ A(x). Entonces,

lema 12.1.1

m
lema 12.1.6

m
coefn [DP (A(x))] = γj coefn [D j (A(x))] = γj nj an = an P (n).
j=0 j=0

Es decir,

m   
DP (A(x)) ←→ γj nj an = P (n) an n≥0 .
n≥0
j=1

En particular, tomando A(x) = ∞ n=0 x = 1/(1 − x), obtenemos que
n

 1 
DP ←→ (P (n))n≥0 . ♣
1−x

B1. Derivadas. Tras la discusión anterior, es natural e ineludible, ¿verdad, lector?, pre-
guntarse por el efecto que tiene sobre la sucesión (an )n≥0 la simple derivación de su función
generatriz A(x). Con “simple derivación” nos referimos a tan solo derivar, sin luego multipli-
car por x, como hemos hecho en las lı́neas anteriores. Observe, lector, que

 ∞

A (x) = n an xn−1 = (n + 1) an+1 xn
n=1 n=0
∞ ∞

A (x) = n(n − 1) an xn−2 = (n + 2)(n + 1) an+2 xn
n=2 n=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 27

y, en general, para un número m de derivadas sucesivas de A(x),




A(m) (x) = (n + m)(n + m − 1) · · · (n + 1) an+m xn ,
n=0

que escribimos más compactamente, dividiendo por m!, en la forma


∞  
A(m) (x)  n + m
= an+m xn .
m! m
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0

Como ilustración, partamos de la serie geométrica A(x) = 1/(1 − x) y tomemos un entero


m ≥ 0. Entonces
∞  
A(m) (x)  n + m n
= x .
m! n
n=0
Se comprueba fácilmente que
dm  1  m!
= ,
dx m 1−x (1 − x)m+1
de manera que hemos obtenido el conocido desarrollo
∞ 
 
1 n+m n
= x ,
(1 − x)m+1 n
n=0

que hemos recordado al comienzo de este capı́tulo.

B2. Derivadas D sucesivas. Sea A(x) una función generatriz. El operador D nos da, por
definición, D(A)(x) = xA (x).
Si D-derivamos sucesivamente unas pocas veces vamos obteniendo
D 2 (A)(x) = xA (x) + x2 A (x)
D 3 (A)(x) = xA(1) (x) + 3x2 A(2) (x) + x3 A(3) (x)
D 4 (A)(x) = xA(1) (x) + 7x2 A(2) (x) + 6x3 A(3) (x) + x4 A(4) (x)
..
.

A partir de la segunda linea hemos pasado a la notación A(k) (x) para denotar derivada (usual)
k-ésima de A(x), para evitar la proliferación descontrolada de las primas: A··· . Sugerente,
¿verdad, lector? ¿No reconoce los coeficientes? ¡Números de Stirling de segunda especie! Sı́,
ası́ es. Y de primera especie, también.

Proposición 12.1.7 (Fórmula de Cesàro) Para cualquier función generatriz A(x) y cual-
quier entero n ≥ 1 se tiene que

n 
n
D n (A)(x) = S(n, k) xk A(k) (x) y xn A(n) (x) = s(n, k) D k (A)(x) .
k=1 k=1

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28 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

demostración. Observe lector que para cualquier k ≥ 1 se tiene que


D(xk A(k) (x)) = k xk A(k) (x) + xk+1 A(k+1) (x).
Invocando inducción tenemos entonces que
 n  n  n
D (n+1)
(A(x)) = D D (A(x)) = D k (k)
S(n, k) x A (x) = S(n, k) D(xk A(k) (x))
k=1 k=0

n
 
= S(n, k) kxk A(k) (x) + xk+1 A(k+1) (x)
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

k=1

n 
n
= S(n, k) kxk A(k) (x) + S(n, k) xk+1 A(k+1) (x)
k=1 k=1
n 
n+1
= S(n, k) kxk A(k) (x) + S(n, k − 1) xk Ak (x)
k=1 k=2

n+1 
n+1
= S(n, k) kxk A(k) (x) + S(n, k − 1) xk Ak (x)
k=1 k=1

n+1 
n+1
= (S(n, k)k + S(n, k − 1)) x A k (k)
(x) = S(n + 1, k) xk A(k) (x)
k=1 k=1

Hemos usado que S(n, n + 1) = S(n, 0) = 0 y la recurrencia básica de los números de Stirling
de segunda especie (apartado 5.3.1).
La segunda expresión del enunciado se obtiene k de la primera
 fijandox y aplicando inver-
sión de Stirling (ejercicio 5.3.8) a las sucesión x A (x) k≥1 y D (x) k≥1 .
(k) k 
Ejemplo 12.1.7 El cambio de base en los polinomios

n
xn = S(n, k) x↓k , para cada n ≥ 1
k=0

Recuerde, lector, la notación x↓k = x(x − 1) · · · (x − k + 1) de la definición 5.1.32.


Fijemos un entero m ≥ 1 y tomemos A(x) = xm . Observe, lector, que D n (A)(x) = mn xm .
Por otro lado, xk A(k) (x) = m(m − 1) · · · (m − k + 1)xm . Si k > m, esta última expresión es 0.
La fórmula de Cesàro de la proposición 12.1.7 aplicada a A(x) = xm nos da que

n
m x n m
= S(n, k) m(m − 1) · · · (m − k + 1) xm .
k=0
Sustituyendo x = 1, se deduce que

n
n
m = S(n, k) m(m − 1) · · · (m − k + 1) , para n, m ≥ 1 .
k=0
n ↓k
Por tanto, los polinomios xn y k=0 S(n, k) x coinciden en cada entero m ≥ 1, y, por
tanto coinciden para todo x ∈ R. ♣

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12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 29

B3. División de an por n. Nos preguntamos ahora por la transformación que lleva la
sucesión (an )n≥0 , con a0 = 0, en la sucesión (bn )n≥0 dada por b0 = 0 y bn = an /n, para
n ≥ 1. Nótese que ahora se multiplica an por n−1 , y no por n.
Con la debida atención a los valores iniciales a0 = 0 y b0 = 0, ésta es la operación inversa
de la multiplicación por n que en el lado de la función generatriz se traduce en derivación, o
mejor, en aplicación de D, ası́ que en este lado esperamos ahora. . . integración.
 ∞
Pongamos que A(x) = ∞ n
n=1 an x y que B(x) =
n
n=1 bn x . Observe, lector, que A(x)
y B(x) tienen el mismo radio de convergencia, y que como a0 = 0, la función A(x)/x es
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

asimismo una serie de potencias con el mismo radio de convergencia que A(x).
Tenemos que

 ∞
xB  (x) = n bn xn = an xn = A(x),
n=1 n=1

de manera que  x
A(y)
B(x) = dy ;
0 y
es decir, B(x) es la integral definida de A(x)/x que en x = 0 vale B(0) = 0.

Lema 12.1.8 (División de an por n)


 x  a a a 
A(y) 1 2 3
A(x) ←→ (0, a1 , a2 , a3 , . . .) =⇒ dy ←→ 0, , , , · · · .
0 y 1 2 3

Como ilustración tomemos A(x) = x/(1 − x), que es la función generatriz de (0, 1, 1, . . .).
La función generatriz B(x) de la sucesión (0, 1, 1/2, 1/3, . . .) de los recı́procos de los números
naturales es  x  x  1 
A(y) 1
B(x) = dy = dy = ln ,
0 y 0 1−y 1−x
ası́ que
 1  1
ln ←→ (0, 1, 1/2, 1/3, . . .) =
1−x n n≥1
un resultado éste que conocı́amos y que hemos recordado en la introducción de este capı́tulo.
La discusión anterior invita ahora a aplicar otra vez la integración para ası́ obtener la fun-
ción generatriz de (1/n2 )n≥1 (y, ya puestos, iterar, y obtener las de las sucesiones (1/nk )n≥1 ,
para entero k ≥ 3).
La función generatriz de (1/n2 )n≥1 es
 x
1  1 
ln dy .
0 y 1−y

¡Hum!, tras unos cuantos infructuosos intentos de aplicar la panoplia al uso de trucos de
integración: integración por partes, cambios de variables,. . . , le avisamos lector de que no,
que no hay una fórmula, que no existe una expresión explı́cita y cerrada de la integral anterior
en términos de funciones elementales: logaritmos, potencias, exponenciales. ¡Es lo que hay!

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30 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

A la función17
∞
1 n
Li(x, k) = k
x
n=1
n
cuyos coeficientes son los números 1/nk , donde k es un entero ≥ 1, se le denomina poliloga-
ritmo de orden k. Para k = 1 tenemos una fórmula, Li(x, 1) = ln(1/(1 − x)), pero no ası́ para
k ≥ 2. Observe lector en todo caso que Li(x, k) está definida en el intervalo −1 < x < 1, pues
la serie de potencias que la define tiene radio de convergencia R = 1.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Ejemplo 12.1.8 Las sumas



n   
n  
1 n 1 n
1) y 2)
k+1 k k k
k=0 k=1

Buscamos fórmulas cerradas para estas sumas; es decir, a ser posible nos gustarı́a disponer
de fórmulas que dependieran explı́citamente de n. Las sumas son parecidas, pero en cuanto
a exhibir fórmula cerrada, en la primera tendremos más éxito que en la segunda.
Para analizar la primera suma, consideremos, para n ≥ 0, el polinomio
n  
1 n k
An (x) = x .
k+1 k
k=0

Observe lector que


   n  
n k+1   n k
n
 1
(xAn (x)) = x = x = (1 + x)n
k+1 k k
k=0 k=0

(nótese cuán hábilmente hemos derivado el producto de x por A(x), en lugar de derivar
únicamente A(x), o aplicarle el operador D). De manera que

1 x 1 (1 + x)n+1 − 1
An (x) = (1 + y)n dy = .
x 0 n+1 x
Evaluando en x = 1 se obtiene la fórmula cerrada buscada
 n  
1 n 2n+1 − 1
= .
k+1 k n+1
k=0

Por cierto, ya puestos, al evaluar en x = −1 se obtiene:


n  
(−1)k+1 n 1
= .
k+1 k n+1
k=0

No ha estado mal, ¿verdad, lector? Aunque hay que señalar que ambas fórmulas se pueden
obtener directamente de la conocida identidad (lema 5.1.3)
   
1 n 1 n+1
= , para 0 ≤ k ≤ n ,
k+1 k n+1 k+1
17
¡Puro y adánico afán nominativo!

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 31

como mostramos a continuación:

      n+1  
1  n+1
n n
1 n 1 n+1 1
= = = (2n+1 − 1) ,
k+1 k n+1 k+1 n+1 k n+1
k=0 k=0 k=1
m m
donde hemos usado que j=0 j = 2m , para cada m ≥ 0. Por otro lado,

    
1 
n n+1
(−1)k+1 n k n+1 1
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

= (−1) = ,
k+1 k n+1 k n+1
k=0 k=1
m  
j m
donde hemos usado que j=0 (−1) j = 0, para cada m ≥ 0.
Vamos ahora con la segunda suma. Es muy próxima, en apariencia, a la primera suma,
pero en cuanto a obtener fórmula es bien distinta. Para n ≥ 1, consideremos el polinomio


n  
1 n k
Bn (x) = x .
k k
k=1

Interesa Bn (1). Observe lector que Bn (0) = 0 y que


n  
 n
xBn (x) = xk = (1 + x)n − 1 .
k
k=1

De manera que, habida cuenta de que Bn (0) = 0, con el cambio de variables z = 1 + y, y


usando la fórmula de la suma de una progresión geométrica finita,
  2 n  2
(1 + y)n − 1
1
z −1
Bn (1) = dy = dz = (1 + z + · · · + z n−1 ) dz
0 y 1 z−1 1
 z z2 z n 2   2k
n
= + + ··· +  = − Hn ,
1 2 n 1 k
k=1

donde, Hn designa, como de costumbre, al n-ésimo número armónico. En suma,


n   n
1 n 2k
( ) = − Hn .
k k k
k=1 k=1


¿Ya está?, dirá el lector, ¿y la suma nk=1 2k /k? ¿Tiene fórmula cerrada? No, que sepa-
mos18 . En cualquier caso, nuestro dilecto viejo conocido Hn tampoco tiene fórmula cerrada.
Curiosamente, la suma alternada análoga tiene expresión más sencilla:
  
0
(1 + y)n − 1 1
zn − 1 1
Bn (−1) = dy = dz = (1 + z + · · · + z n−1 ) dz = Hn ,
−1 y 0 z−1 0
18
¡Helao mas dejao!

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32 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

es decir,

n  
1 k n
(−1) = Hn .
k k
k=1

A pesar de cuán diversas son en cuanto a admitir fórmula cerrada, y como es aparente,
las dos sumas son similares cuando n es grande. Vea el lector interesado los detalles en el
ejercicio 12.1.5. ♣
n
k=0 ak y diferencias an − an−1 . Nos interesa, para empezar, la
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

C. Sumas parciales
sucesión de sumas parciales de (an )n≥0 , es decir, la sucesión (sn )n≥0 dada por

n
sn = aj = a0 + a1 + · · · + an , para todo n ≥ 0.
j=0

En términos de A(x) = n=0 an xn , ¿cuál es la función generatriz S(x) de (sn )n≥0 ? Bien
sencillo, basta multiplicar A(x) por 1/(1 − x) = ∞ n
n=0 x , la función generatriz de la sucesión
constante (1, 1, 1, . . .), pues por la regla del producto de Cauchy de sucesiones se tiene que

1 
∞  ∞ ∞ 
n  ∞
A(x) = 1 · xj an xn ) = 1 · aj xn = sn xn = S(x) .
1−x n=0 n=0 n=0
j=0 j=0

Lema 12.1.9 (Sumas parciales)

A(x)   ∞ n
A(x) ←→ (an )∞ =⇒ ←→ ak .
n=0
1−x n=0
k=0

Tome nota, lector, de que si el radio de convergencia de A(x) es R > 0, entonces (le-
ma 12.1.2) el radio de convergencia de A(x)/(1 − x) es al menos mı́n(1, R), que es positivo
en cualquier caso.
Ejemplo 12.1.9 Calculemos de nuevo la suma de los primeros n números naturales.
Resultado bien conocido, ¿verdad, lector?19 , desde el ya lejano y gaussiano ejemplo 1.2.1.
Obtengámoslo una vez más, ahora mediante funciones generatrices. Como vimos unas páginas
atrás, la función x/(1 − x)2 es la función generatriz de la sucesión (0, 1, 2, 3, . . . ). Es decir,
que su coeficiente k-ésimo es, justamente, k.
Ahora, usando el lema 12.1.9, resulta que

1 x x 
n ∞
= ←→ k
1 − x (1 − x)2 (1 − x)3 n=0
k=0

Pero como
∞ 
  ∞ 
  ∞  
1 n+2 n x n + 2 n+1  n + 1 n
= x =⇒ = x = x ,
(1 − x)3 2 (1 − x)3 2 2
n=0 n=0 n=1
19
No lo niegue: hasta la cansina saciedad, ha dicho para sı́, querido lector.

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12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 33

deducimos que

n  
n+1 n(n + 1)
sn = k= = , para n ≥ 1 .
2 2
k=0
Para n = 0 se tiene, claro, que s0 = 0.
Sı́, lector, argumentos análogos permiten obtener la suma de los primeros n cuadrados,
cubos, etc. (consúltense los ejercicios 12.1.2 y 12.1.3). ♣
n
Ejemplo 12.1.10 Función generatriz de la sucesión de números armónicos Hn = k=1 1/k,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

para n ≥ 1:
1  1   ∞
ln = H n xn .
1−x 1−x
n=1

Esta representación se obtiene directamente de que



 1 n  1 
x = ln . ♣
n 1−x
n=1

Vamos a ir a ahora en sentido contrario. Vamos a considerar diferencias en lugar de


sumas. Extendemos ahora cualquier sucesión (an )n≥0 para valores negativos de n, conviniendo
simplemente que an = 0 para n < 0.
Definamos la sucesión (dn )n≥0 de diferencias dada por dn = an − an−1 , para n ≥ 0.
Observe lector, que d0 es especial: d0 = a0 , y que

 ∞
 ∞
 ∞

n
dn x = a0 + (an − an−1 ) x = a0 +
n
an x − x
n
an−1 xn−1 = (1 − x)A(x) .
n=0 n=1 n=1 n=1

En el enunciado de la siguiente regla, por homogeneizar y no estar separando el caso


n = 0, extendemos ligeramente la sucesión (an ) tomando a−1 = 0.
Lema 12.1.10 (Diferencias)
A(x) ←→ (an )∞
n=0 =⇒ (1 − x) A(x) ←→ (an − an−1 )∞
n=0 .

Note lector cómo las operaciones de los lemas 12.1.9 y 12.1.10 son inversas una de la otra:
algo evidente en el lado de las funciones generatrices (dividir por (1 − x) y luego multiplicar
por (1 − x), o viceversa), y también en el lado de las sucesiones. Por ejemplo, si tomamos la
sucesión de diferencias dn = an − an−1 (con el convenio a−1 = 0 de antes) y calculamos sus
sumas parciales,
n n
dk = (ak − ak−1 ) = an ,
k=0 k=0
por simple cancelación telescópica. Y al revés, si tomamos la sucesión de sumas parciales sn
y calculamos diferencias,

n 
n−1
sn − sn−1 = ak − ak = an .
k=0 k=0

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34 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

El lector interesado podrá encontrar, en el ejercicio 12.1.6, cómo proceder si desea iterar
estas operaciones: bien haciendo sumas parciales de sumas parciales de. . . , bien diferenciando
diferencias ad infinitum.

D. Filtrado de coeficientes y raı́ces de la unidad. El objetivo20 es filtrar coeficientes,


es decir, quedarnos sólo con una subsucesión de ellos, por ejemplo, los términos de ı́ndice par,
o los de ı́ndice impar, o los que tienen ı́ndice múltiplo de 5, pongamos por caso. Denotemos
con R al radio de convergencia de la función generatriz A(x) de los an .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Veamos un primer caso. Llamamos A(x) a la función generatriz de una sucesión de


(an )n≥0 . Queremos quedarnos únicamente con los coeficientes de ı́ndice par. Si escribimos

 ∞
 ∞

A(x) = an xn , entonces A(−x) = an (−x)n = an (−1)n xn .
n=0 n=0 n=0

Obsérvese que el radio de convergencia la serie de A(−x) coincide con el de A(x).


Ahora, como el lector atento21 ya habrá imaginado, si sumamos las dos series,

A(x) + A(−x) = (a0 + a1 x + a2 x2 + a3 x3 + · · · ) + (a0 − a1 x + a2 x2 − a3 x3 + · · · ) ,

sólo sobreviven22 los términos de ı́ndice par (multiplicados por 2), ası́ que

 ∞

A(x) + A(−x)
= an xn = a2k x2k .
2 n par k=0

Resumimos esta transformación en:

Lema 12.1.11 (Filtrado de coeficientes de ı́ndice par)

A(x) + A(−x)
A(x) ←→ (an )∞
n=0 =⇒ ←→ (a0 , 0, a2 , 0, a4 , 0, a6 , 0, . . . ) .
2

La lista de coeficientes de (A(x) + A(−x))/2 tiene ceros en las posiciones impares, como
aquella que se obtenı́a, en el apartado de la composición, considerando A(x2 ). Las ponemos
en paralelo:

A(x) + A(−x)
←→ (a0 , 0, a2 , 0, a4 , 0, a6 , 0, . . . ) y A(x2 ) ←→ (a0 , 0, a1 , 0, a2 , 0, a3 , 0, . . . )
2
¡Atención!, en el filtrado del lema 12.1.11 han desaparecido los coeficientes de ı́ndice impar,
los a2j+1 ; en la evaluación en x2 simplemente se han esparcido y reubicado, pero no ha
desaparecido ninguno.
20
¡En la vida, querido lector, hay que tener sueños!
21
. . . cualquiera de los nuestros, claro.
22
¡Qué violencia!

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12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 35

Quizás el lector quiera combinar los dos efectos para conseguir la función generatriz P (x)
de la sucesión (a2k )k≥0 (sin los ceros intermedios). Obsérvese que
∞ ∞
A(x) + A(−x)  
= a2k x2k , mientras que P (x) = a2k xk .
2
k=0 k=0

Como es evidente a partir estas expresiones,

A(x) + A(−x)
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

P (x2 ) = , si |x|2 < R .


2
Si se dispone de una fórmula para A(x), la fórmula para P (x) se obtiene sustituyendo√ x2
por x en la expresión de (A(x)+A(−x))/2. El radio de convergencia de P (x) es al menos R;
positivo, en cualquier caso.
De manera análoga al caso de los ı́ndices pares, al restar las series A(x) y A(−x), se
seleccionan los términos de ı́ndice impar (que aparecerán también multiplicados por 2):

Lema 12.1.12 (Filtrado de coeficientes de ı́ndice impar)

A(x) − A(−x)
A(x) ←→ (an )∞
n=0 =⇒ ←→ (0, a1 , 0, a3 , 0, a5 , 0, . . . ) .
2

Como antes, si nos interesamos por la función generatriz I(x) de la sucesión (a2k+1 )k≥0
(sin los ceros intermedios), observando que
∞ ∞
A(x) − A(−x)  
= a2k+1 x2k+1 , mientras que I(x) = a2k+1 xk ,
2
k=0 k=0

se deduce que
A(x) − A(−x)
I(x2 ) = , para |x|2 < R ,
2x

lo que nos da que I(x) tiene radio de convergencia al menos R y que, si disponemos de una
expresión explı́cita para A(x), la fórmula para I(x) se obtiene sustituyendo x2 por x en la
expresión de (A(x) + A(−x))/(2x).
El lector inquieto estará ya preguntándose si existe, análogamente, un plan detallado para
seleccionar, por ejemplo, los términos de la sucesión cuyo ı́ndice sea un múltiplo de 3, o quizás
de 4, o más generalmente, de un entero m ≥ 2. Lo hay, sı́. Aunque, como se podrá imaginar,
no se trata de una operación tan sencilla como ésta del caso par o impar. El ejercicio 12.1.7
contiene los detalles. Aunque, ¡atención!, será allı́ necesario evaluar series de potencias en
números complejos, en concreto en las m-ésimas raı́ces de la unidad, para aprovechar sus
benditas propiedades combinativas. Por cierto, en el caso par hemos combinado A(x) con
A(−x); observe, lector, por si le pone sobre la pista, que 1 y −1, son las dos raı́ces cuadradas
de la unidad. Y ya puesto sobre la pista, no pierda la presa y consulte el citado ejercicio.
Ilustramos a continuación esta técnica de filtrado de coeficientes (pares y/o impares).

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


36 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Ejemplo 12.1.11 Filtrado de coeficientes binómicos. Para todo k ≥ 1,


k 
= 2k−1 .
2j
j≥0

En otras palabras, fijado k ≥ 1, la suma de los coeficientes binómicos de ı́ndice inferior


par es la mitad de la suma de todos los coeficientes, que es 2k . Por supuesto, la suma de los
impares es también 2k−1 .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Basta con evaluar  


1   k
(1 + x)k + (1 − x)k = x2j
2 2j
j≥0

en x = 1.
  
No le ocultamos al lector23 que esto se sigue directamente de que kj=0 (−1)j kj = 0 para
  
cada k ≥ 1, que a su vez resulta simplemente de evaluar (1 + x)k = kj=0 kj xj en x = −1.
Por cierto, si en lugar de filtrar por múltiplos de 2 queremos filtrar por múltiplos de 3, la
respuesta no es, como ingenuamente pudiera pensarse, 2k /3, sino el más aparatoso
k  1   
= 2k + 2 cos kπ3 , para k ≥ 1 .
3j 3
j≥0

El ejercicio 12.1.8 pide comprobar esta fórmula, ası́ como la correspondiente al caso de los
múltiplos de 4 y, además que, para cualquier N , la suma de coeficientes binómicos con ı́ndice
inferior que son múltiplos de un N e ı́ndice superior k vale aproximadamente 2k /N si k es
grande. ♣
Ejemplo 12.1.12 Filtrado de números de Fibonacci. Las funciones generatrices de los
números de Fibonacci de ı́ndice par y de ı́ndice impar son:

 ∞

x 1−x
F2n xn = y F2n+1 xn =
1 − 3x + x2 1 − 3x + x2
n=0 n=0

Arrancamos24 con la función generatriz de los números de Fibonacci,



 x
F (x) = Fn xn = .
1 − x − x2
n=0

Escribimos la función generatriz de la sucesión (F0 , 0, F2 , 0, F4 , 0, . . . ):

1   ∞
F (x) + F (−x) x −x x2
G(x) = = + = = F2n x2n .
2 2 1 − x − x2 1 + x − x2 1 − 3x2 + x4
n=0
23
¡Faltarı́a más!. ¡Transparencia, transparencia!
24
¡Brrm!, ¡brrm!

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12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 37

Observe, lector, que G(x) es en realidad una función de x2 , y que en su desarrollo en serie de
potencias sólo aparecen potencias del tipo x2n . Definimos la función H(x) mediante H(x2 ) =
G(x) (es decir, cambiamos x2 por x en la fórmula de G(x)) para obtener que

 ∞
x
H(x) = = F2n xn
1 − 3x + x2
n=0

es la función generatriz de la sucesión (F0 , F2 , F4 , . . . ).


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Con un argumento análogo, se obtiene que la función generatriz de los números de Fibo-
nacci de ı́ndice impar es
∞
1−x
F2n+1 xn = ;
n=0
1 − 3x + x2

un resultado que también se puede obtener a partir de la función generatriz H(x) de los
Fibonacci de ı́ndice par sin más que observar que F2n+1 = F2n+2 − F2n . ♣

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38 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

EJERCICIOS DE LA SECCIÓN 12.1

12.1.1 Si f (x), g(x) y h(x) son las funciones generatrices de las sucesiones (an ), (bn ) y (cn ),
respectivamente, ¿cuáles son los coeficientes de la función f (x)g(x)h(x)?
12.1.2 Compruébese que
∞ ∞ 
n 
x + x2 x + x2
= n2 xn y dedúzcase que = k 2
xn .
(1 − x)3 n=0
(1 − x)4 n=0 k=0
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Calcúlense los coeficientes de la función de la derecha para comprobar que que la suma de los prime-
ros n cuadrados vale n(n + 1)(2n + 1)/6. Constrúyase también el argumento que permite evaluar la
suma de los primeros n cubos.
12.1.3 Considérense las dos funciones
n
 n

xn+1 − 1
f (x) = xk = y g(x) = k xk .
x−1
k=0 k=1

Compruébese que g(x) = xf  (x). Obsérvese que g(1) = f  (1) nos da el valor de la suma de los
n primeros números naturales. Calcúlese f  (1), derivando directamente en la fórmula de f (x) (y
aplicando dos veces la regla de L’Hôpital). Constrúyase un argumento similar para comprobar que la
suma de los primeros n cuadrados vale n(n + 1)(2n + 1)/6.
12.1.4 Recordando, del ejercicio 8.3.1, que Fn2 + Fn+1
2
= F2n+1 para cada n ≥ 0, y apelando al
ejemplo 12.1.12, compruébese que

 x(1 − x)
Fn2 xn = .
n=0
1 − 2x − 2x2 + x3

12.1.5 Consideramos las sumas


n
   n
  
1 n 1 n
an = , bn = , para n ≥ 1
k+1 k k k
k=0 k=1

del ejemplo 12.1.8. Téngalo a mano, lector. Comprobamos aquı́ que an ∼ bn , cuando n → ∞.
De hecho, como an = (2n+1 − 1)/n, se tiene que an ∼ 2n+1 /n cuando n → ∞. El objetivo del
ejercicio es comprobar que, asimismo,

2n+1
bn ∼ cuando n → ∞.
n
a) Observa primero que
n
   n  
1 n 1 n
bn = ≥ = an − 1,
k k k+1 k
k=1 k=1

y deduce que lı́m inf n→∞ nbn /2n+1 ≥ 1.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 39

b) Para acotar la otra dirección, partimos de que


n
 n

2k 2k
bn = − Hn < .
k k
k=1 k=1

Fijamos λ ∈ (0, 1) (que luego haremos tender a 1), para separar los sumandos importantes de la
suma de los que lo son menos, como sigue:
n
  
2k 2k 2k
bn < = + .
k k k
k=1 1≤k≤λn λn<k≤n

Comprueba que
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

 2k  2k 1 2n+1
≤ n 2λn , y que < .
k k λ n
1≤k≤λn λn<k≤n

Deduce, de estas dos desigualdades, que


bn 1
lı́m sup ≤
n→∞ 2n+1 /n λ

para cualquier λ ∈ (0, 1), y, por consiguiente, que lı́m supn→∞ nbn /2n+1 ≤ 1.
12.1.6 Iteración de sumas parciales y de diferencias.
a) Partimos de una sucesión (an )n≥0 con función generatriz A(x). Consideramos primero la
sucesión de sumas parciales, que aquı́ denotamos como
n

sn1 = aj , para n ≥ 0 ,
j=0

y cuya función generatriz es A(x)/(1 − x) (lema 12.1.9).


k+1
Definimos recursivamente para entero k ≥ 1 la sucesión (sn )n≥0 mediante
n
 k
sk+1
n = sj , para n ≥ 0 ,
j=0

k+1
Pretendemos obtener una fórmula para sn en términos de los (an ) de partida.
Prueba que, para cada k ≥ 0,

 1
sk+1
n xn A(x),
n=0
(1 − x)k+1

y deduce que
n 
 
k+j
sk+1
n = an−j , para n ≥ 0 y k ≥ 0 .
j=0
k

b) Vamos a ir a ahora en dirección contraria, considerando diferencias en lugar de sumas. Ex-


tendemos ahora la sucesión de partida (an )n≥0 para valores negativos de n, conviniendo simplemente
que an = 0 para n < 0.

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40 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

1 1
Definamos la sucesión (dn )n≥0 de diferencias (de orden 1), dada por dn = an − an−1 , para
n ≥ 0. Su función generatriz es
∞
d1 n
n x = (1 − x)A(x) .
n=0

En general, si para k ≥ 2, definimos la sucesión de k-ésimas diferencias recursivamente:


k−1
dk k−1
n = dn − dn−1 , para n ≥ 0 ,

manteniendo el convenio sobre ı́ndices negativos. Comprueba que, para k ≥ 1,




dk n k
n x = (1 − x) A(x) ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0

y deduce que
n
  
k
dk
n = (−1)j an−j , para n ≥ 0 y k ≥ 1 .
j=0
j

Filtrado de coeficientes
En los ejercicios que siguen usaremos algunas propiedades de las raı́ces N -ésimas de la unidad. Se
permite25 el uso liberal de argumentos complejos en las funciones generatrices involucradas.

12.1.7 Selección de coeficientes con ı́ndices múltiplos de un entero. Ya hemos visto que
si f (x) es la función generatriz de la sucesión (an ), entonces g(x) = (f (x) + f (−x))/2 genera la
sucesión (a0 , 0, a2 , 0, a4 , 0, a6 , . . . ). Descubriremos en este ejercicio cómo hallar la función generatriz
de la sucesión en la que sólo aparecen los términos de ı́ndice múltiplo de un cierto N .
a) Compruébese (a mano) que

f (x) + f (ix) + f (−x) + f (−ix)


g(x) = genera la sucesión (a0 , 0, 0, 0, a4, 0, 0, 0, a8, 0, . . . ).
4

b) Dado N ≥ 2, consideramos las raı́ces N -ésimas de la unidad, 1, ω, ω 2 , . . . , ω N −1 , con ω =


2π i/N
e , que cumplen que
N −1
1  j t 0 si t no es múltiplo de N ;
(ω ) =
N j=0 1 si t es múltiplo de N

(véase la página 32). Utilı́cese esto para comprobar que si f (x) genera la sucesión (an ), entonces
N
1 
g(x) = f (ω j x) genera la sucesión (a0 , 0, . . . , 0, aN , 0, . . . , 0, a2N , 0, . . . ).
N j=1

c) Obsérvese que la función g(x) definida en el apartado anterior es una serie de potencias de xN .
Verifı́quese, finalmente, que la función h(x) definida a través de h(xN ) = g(x) genera la lista de
coeficientes (a0 , aN , a2N , a3N , . . . ).
25
¡Vaya!, muchas gracias, ¡qué magnanimidad!

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.1. Manipulación de sucesiones y funciones generatrices 41

12.1.8 Utilizando el ejercicio 12.1.7 compruébese que para k ≥ 1 se tiene que


  k  1  
= 2k + 2 cos kπ3 ,
3j 3
j≥0
  k  1  
= 2k + 2 2k/2 cos kπ
4 .
4j 4
j≥0

Compruébese que, en general, para entero N ≥ 1 y para k ≥ 1 se tiene que


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

 k  1 k 
N −1 
l k
= 2 + (1 + ωN ) ,
Nj N
j≥0 l=1

donde ωN = e2πi/N . Dedúzcase que para cada entero N ≥ 1


 
1  k 1
lı́m k = .
k→∞ 2 Nj N
j≥0

12.1.9 Recordando que la función ex genera la sucesión (1/n!), y utilizando el ejercicio 12.1.7,
obténganse fórmulas explı́citas de las funciones generatrices de las sucesiones
 1 1 1   1 1 
0, 1, 0, , 0, , 0, , 0, . . . y 1, 0, 0, 0, , 0, 0, 0, , 0, . . .
3! 5! 6! 4! 8!

12.1.10 Compruébese, que análogamente a la derivación usual, para el operador D se cumple la regla
de Leibniz para derivadas de orden superior:
n  
 n
Dk (AB)(x) = Dk (A)(x) Dn−k (B)(x)
k
k=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


42 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias


∞ n
Sea (an )n≥0 una sucesión y sea A(x) = n=0 an x su función generatriz.
Como hemos ejemplificado en la introducción de este capı́tulo de esta magna obra al
presentar el método de las funciones generatrices, si la sucesión (an )n≥0 satisface una recu-
rrencia (lo que supone infinitas condiciones), entonces la función generatriz f (x) satisfará
una (única) ecuación de la que, si los dioses no nos desamparan y a poco que nos ayuden,
podremos extraer una “fórmula” para f . Y entonces, ¿qué?, claro, de la fórmula para f (x)
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

queremos extraer sus coeficientes, es decir, los an .


Sobre este proceso último: de función f a series de potencias, o mejor, a su serie de Taylor,
ya tiene el lector mucha información. Le instamos, lector, en cualquier caso, a que, si lo tiene
a bien y no le resulta inconveniente, revise el apartado 4.3 del capı́tulo 4.
En la introducción de este capı́tulo hemos recogido y visitado un muestrario de series
de Taylor de funciones explı́citas, que nos va a ser la mar de útil y, por tanto, muestrario
asimismo de funciones generatrices de sucesiones, que pueden y deben usarse, y como será el
caso usaremos, como piezas para desarrollar otras funciones.
Necesitaremos algunos desarrollos más: el apartado siguiente 12.2.2 nos mostrará los desa-
rrollos en serie de Taylor de una familia amplia de funciones (generatrices) que aparecen con
frecuencia en cuestiones combinatorias, las funciones x → (1 + x)α donde α es un parámetro
real, la que aquı́ llamamos familia binómica. Más adelante, apartado 12.2.3, analizamos los
desarrollos de Taylor alrededor de x = 0 de las funciones racionales, es decir, de los cocientes
de polinomios, desarrollos que tienen un papel determinante en la aplicación del método de
las funciones generatrices a la resolución de ecuaciones en recurrencias lineales y con coefi-
cientes constantes. El remate de la sección, apartado 12.2.4, da cuenta de la increı́ble (pero
alegre) historia de Euler y el reto de Basilea.
Pero antes, lector, y con el firme y perentorio objetivo de saldar una deuda pendiente,
dedicaremos un primer apartado a analizar desde el punto de vista de la convergencia la
suma, el producto y la composición de series de potencias; con especial atención al producto,
que ya venimos usando con liberalidad desde que apareció como contraparte del producto de
Cauchy de sucesiones.

12.2.1. Suma, producto y composición de series de potencias


∞ ∞
Supongamos que tenemos dos series de potencias A(x) = n=0 an xn y B(x) = n=0 bn x
n

con radios de convergencia respectivos RA y RB .

A. Suma. Observe, lector, que si RA y RB denotan, respectivamente, los radios de con-


vergencia de A(x) y de B(x), entonces el radio de convergencia R de A(x) + B(x) cumple
que R ≥ mı́n(RA , RB ). Veámoslo, invocando la fórmula de Cauchy–Hadamard. Si 0 < ρ <
mı́n(RA , RB ), entonces para n ≥ N se tiene que

1 1
|an | < y |bn | < .
ρn ρn

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 43

Para la serie de potencias suma se tiene entonces que


2
|an + bn | ≤ , para n ≥ N ,
ρn
de donde
1 
n
lı́m sup , |an + bn | ≤
n→∞ ρ
y, por tanto, el radio de convergencia R de la serie de potencias suma es al menos ρ. Y
como esto es válido para todo ρ tal que 0 < ρ < mı́n(RA , RB ) se deduce, como habı́amos
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

anticipado, que R ≥ mı́n(RA , RB ).


En general, el radio de convergencia  R de A(x) + B(x) no es el mı́nimo
∞ de RA y RB .

Basta considerar A(x) = 1/(1 − x) = n=0 x n y B(x) = 1/(x − 1) = n
n=0 (−1)x en
que RA = RB = 1 pero R = +∞. Sin embargo, si RA = RB entonces sı́ se cumple que
R = mı́n(RA , RB ). Consúltese el ejercicio 12.2.1.

B. Producto. Sea (cn )n≥0 la sucesión producto de Cauchy de (an )n≥0 y (bn )n≥0 . Conside-
remos la serie de potencias que tiene estos cn como coeficientes:

 ∞ 
 n 
C(x) = cn xn = aj bn−j xn .
n=0 n=0 j=0

Lema 12.2.1 El radio de convergencia RC de C(x) cumple que

() RC ≥ mı́n{RA , RB } .

Observe lector, que, en particular, el lema nos dice que el radio de convergencia de C(x)
es positivo.
Demostración. Para verificar la cota () bastará comprobar que si 0 < ρ < mı́n(RA , RB ),
entonces RC ≥ ρ. Fijemos un tal ρ.
En virtud de la fórmula de Cauchy–Hadamard existe un entero N = Nρ ≥ 1 tal que
1 1
|an | ≤ y |bn | ≤ , para n > N .
ρn ρn
Como cada cn involucra todos los aj y todos los bj con j ≤ n, para acotar los cn será menester
disponer de cotas de los an y de los bn válidas para todos los n ≥ 0. Para ello argumentamos
como sigue: tomemos H = máx{|an |ρn ; 0 ≤ n ≤ N } y J = máx{|bn |ρn ; 0 ≤ n ≤ N } y,
finalmente, Mρ = máx{1, H, J}. Entonces,
Mρ Mρ
|an | ≤ y |bn | ≤ , para todo n ≥ 0 ,
ρn ρn
lo que nos permite acotar

n 
n
1 1 1
|cn | ≤ |aj | |bn−j | ≤ Mρ2 j n−j
= Mρ2 (n + 1) n , para todo n ≥ 0.
ρ ρ ρ
j=0 j=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


44 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Por consiguiente,

n 1
lı́m sup |cn | ≤ .
n→∞ ρ
La fórmula de Cauchy–Hadamard nos dice entonces que 1/RC ≤ 1/ρ, es decir, RC ≥ ρ, como
era menester. 
Conviene notar, y hacemos constar, que RC puede ser mayor que mı́n{RA , RB }. Por
ejemplo, si A(x) = 1 − x, con coeficientes (1, −1, 0, 0 . . . ) y RA = +∞, y si B(x) = 1/(1 − x),
con coeficientes (1, 1, 1, . . . ) y RB = 1, entonces
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018


n
c0 = a0 b0 = 1 y cn = aj bn−j = a0 bn + a1 bn−1 = 1 − 1 = 0 para n ≥ 1,
j=0

ası́ que C(x) ≡ 1, con RC = +∞. O, mejor, las funciones generatrices

 ∞
1+x 2x
A(x) = =1+ =1+2 xn ←→ (1, 2, 2, 2, . . . )
1−x 1−x
n=1

∞ ∞
1−x 2x
B(x) = = 1− = 1−2x (−1)n xn = 1+2 (−1)n xn ←→ (1, −2, 2, −2, 2, . . . )
1+x 1+x n=0 n=1

tienen ambas radio de convergencia 1. Pero c0 = 1, mientras que, para cada n ≥ 1,


n 
n−1
cn = aj bn−j = 2 · (−1)n + 4 (−1)j + 2,
j=0 j=1

que resulta ser 0, como se comprueba en un instante distinguiendo si n es par o impar. Ası́
que C(x) ≡ 1 y tiene radio de convergencia RC = +∞.
El lema 12.2.1 garantiza la convergencia de la serie de potencias C(x) en un entorno del
origen. El siguiente resultado comprueba que, en ese rango, la función C(x) es, de hecho, el
producto puntual de A(x) y B(x):

Teorema 12.2.2 Para |x| < mı́n{RA , RB } se cumple que

C(x) = A(x)B(x).

Por supuesto, lector, el teorema 12.2.2 se cumple trivialmente si A(x) y B(x) fueran
polinomios. Hacemos notar que si A(x) y B(x) fueran polinomios con grados a lo sumo k
entonces A(x)B(x) es un polinomio de grado a lo sumo 2k.
Demostración. Para cada entero N ≥ 0, denotamos por AN (x), BN (x) y CN (x), respec-
tivamente, a los polinomios que 
se obtienen truncando A(x), B(x) y C(x) en el término de
grado N . Por ejemplo, AN (x) = N n
n=0 an x .

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 45

Para x tal que |x| < mı́n{RA , RB }, tenemos que lı́mN →∞ AN (x) = A(x), lı́mN →∞ BN (x) =
B(x) y lı́mN →∞ CN (x) = C(x).
Si tuviéramos que AN (x)BN (x) = CN (x), tomando lı́mites cuando N → ∞ ya tendrı́amos
el resultado buscado. Pero no, no es el caso, pero casi. Veamos.
Para N ≥ 0, consideremos una versión truncada de los cn que denotamos cN,n :

cN,n = aj bk .
k+j=n;
0≤k,j≤N
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Observe, lector, que cN,n = cn para n ≤ N .


Si 0 < ρ < mı́n{RA , RB } tenemos, usando las notaciones de la demostración del le-
ma 12.2.1 y argumentando análogamente, que
1
() |cN,n | ≤ Mρ (n + 1) n , para N ≥ 0 y n ≥ 0 .
ρ
Para |x| < mı́n{RA , RB }, tomemos ρ tal que |x| < ρ < mı́n{RA , RB }. Entonces se tiene que

N  
N  2N 
N 
2N
an xn bn xn = cN,n xn = cn xn + cN,n xn .
n=0 n=0 n=0 n=0 n=N +1
Por tanto,
  
2N
AN (x)BN (x) − CN (x) ≤ |cN,n | |x|n .
n=N +1
Este es el “casi” que mencionábamos más arriba, pues la suma que ahı́ aparece como
cota en la derecha es un término de “error” que, como vamos a ver seguidamente, tiende a 0
cuando N → ∞. Esta comprobación culminará la demostración. Veamos.
Usando () tenemos

2N 
2N  |x| n
|cN,n | |x|n ≤ Mρ (n + 1)
ρ
n=N +1 n=N +1

Observe lector que



  |x| n
(n + 1) < +∞
ρ
n=0
pues |x|/ρ < 1; de hecho,

  |x| n 1
(n + 1) = .
ρ (1 − |x|/ρ)2
n=0
En particular, la cola de la serie converge a 0 y

2N  |x| n 
+∞  |x| n
(n + 1) ≤ (n + 1) −→ 0 .
ρ ρ N →∞
n=N +1 n=N +1

¡Deuda saldada!26 
26
¡Qué alivio!

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46 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Quizás, lector, no esté de más comprobar que si ya supiéramos que el producto A(x) B(x)
es una función que se puede representar como serie de potencias en un cierto intervalo (−δ, δ)
para cierto δ > 0, entonces∞la serie de potencias A(x)B(x) es precisamente C(x). Veamos.
n
Denotemos por D(x) = n=0 dn x a la serie de potencias A(x)B(x). Queremos ver que las
series D(x) y C(x) coinciden, es decir, que tienen los mismos coeficientes: dn = cn , para
n ≥ 0. Esto se sigue de la regla de Leibniz para la derivada n-ésima de un producto, pues
 n   j
dn D n d A dn−j B
n! dn = (0) = (0) n−j (0)
dxn j dxj
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

dx
j=0
 n   
n
n
= j! aj (n − j)! bn−j = n! aj bn−j = n! cn , para k ≥ 0 .
j
j=0 j=0

C. Composición. Retomamos aquı́ la discusión sobre composición de funciones definidas


por series de potencias que iniciamos en el apartado C de la sección 12.1.1, con el objetivo
de completar detalles técnicos que allı́ le hurtamos al lector27 .
Tenemos
∞ dos funciones definidas a través de sendas series de potencias. Laprimera es
A(y) = n=0 an y , con radio de convergencia RA > 0. La segunda es B(x) = ∞
n n
n=0 bn x ,
con radio de convergencia RB > 0. Ponemos, como exigencia adicional, que B(0) = b0 = 0.
Interesa entender la composición

C(x) = (A ◦ B)(x) = A(B(x)),

en dos sentidos: si efectivamente C(x) viene dada por una serie de potencias (con cierto radio
de convergencia), y si ése es el caso, cómo se escriben sus coeficientes en términos de los de
A(y) y B(x).
Recuerde, lector, que la exigencia B(0) = 0 permite encontrar un entorno del 0 en el que
los valores de y = B(x) queden dentro del radio de convergencia de A(y), de manera que la
composición esté bien definida.
La respuesta a la cuestión, ya recogida en el lema 12.1.3, es que la serie de potencias de
la composición (A ◦ B)(x) de las dos series de potencias se obtiene sustituyendo formalmente
la y de la serie A(y) por y = B(x): las funciones se componen y las series se sustituyen.
Más concretamente, consideramos las sucesivas potencias de B(x): para cada k ≥ 0,


B(x)k = b(k) n
n x , para |x| < RB .
n=k

Para cada k ≥ 1, los coeficientes de estas funciones vienen dados por



b(k)
n = bj1 · · · bjk , para n ≥ k,
j1 ≥1,...,jk ≥1
j1 +j2 +···+jk =n

(0) (0)
junto con el caso especial k = 0, para el que bn = 0 si n ≥ 1 y b0 = 1.
27
Lo que probablemente nos agradeció.

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 47

La conclusión es que, para |x| < δ, donde δ es un cierto número positivo,


∞ ∞ ∞ ∞  
      n
A B(x) = ak B(x)k = ak b(k)
n x n
= a b(k)
k n xn .
k=0 k=0 n=k n=0 k=0

Falta, en este argumento de sustitución formal, justificar el intercambio de orden de


sumación, y decidir con quién está relacionado ese por ahora misterioso δ > 0.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Antes de enunciar y suministrar la oportuna demostración, consideremos la serie auxiliar



de B(x) que tiene como coeficientes los valores absolutos de los de B(x), es decir,



B(x) = |bn | xn , para |x| < RB .
n=0

Como la fórmula de Cauchy–Hadamard sólo atiende a los valores absolutos de los coeficientes,

los radios de convergencia de las series B(x) 
y B(x) coinciden. Además B(0) = 0, ası́ que
 
podemos hallar un radio T > 0 tal que T ≤ RB y de manera que


B(|x|) < RA , para |x| < T .

Para las series de potencias de las sucesivas potencias B(x) 


 k de B(x), que precisaremos
en breve, usaremos una notación análoga a la empleada en las potencias B(x)k de B(x):


 k=
B(x) p(k) n
para |x| < RB .
n x ,
n=0

Observe, lector, que se tiene la siguiente comparación entre los coeficientes de las potencias

de B(x) y los de las potencias de B(x)
 (k)    
( ) bn  ≤ bj · · · bj  = b(k)
n , para n ≥ 0, k ≥ 0 .
1 k
j1 ≥1,...,jk ≥1
j1 +j2 +···+jk =n


Y, ya puestos y para completar, incorporemos al elenco a la serie de potencias A(y) dada
por



A(y) = |an | xn
n=0

que tiene el mismo radio de convergencia que A(y), es decir, RA .



Observe lector, que como el radio de convergencia de A(y) es RA , la definición de T nos
  
da que si |x| < T entonces y = B(x) está en el intervalo de convergencia de A(y).
Con toda esta parafernalia preliminar, la prueba del anunciado y siguiente teorema será
bien directa. Puede ser conveniente, de todas formas, que el lector relea someramente la
discusión sobre series dobles del apartado 4.2.7.

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48 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Teorema 12.2.3 (de sustitución de series de potencias) Con las notaciones anterio-
res, enfatizando que B(0) = 0, se tiene que para cada n ≥ 0, la serie numérica cn :=
∞ (k)
k=0 ak bn es absolutamente convergente.
Además, la composición A ◦ B es analı́tica y, de hecho,


(A ◦ B)(x) = cn xn , para |x| < T .
n=0
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

En resumen, y en román paladino, la sustitución formal de la serie de potencias y = B(x)


en la serie de potencias A(y) es legal y da de hecho la serie de potencias de (A ◦ B)(x). El
radio de convergencia de la composición A ◦ B es al menos T.
Demostración. Fijemos |x| < T. Veamos que la siguiente serie doble de términos positivos
es convergente
∞ ∞
( ) |ak | |p(k)
n | |x| .
n

n=0 k=0

Como es una serie de términos positivos podemos intercambiar orden de sumación:


∞ 
 ∞ ∞
 ∞
 ∞
 ∞

|ak | |b(k) b(k) |x|n
n | |x| |ak | |b(k)
n | |x| ≤ |ak |
n n
= n
n=0 k=0 k=0 n=0 k=0 n=0

  
= 
|ak | B(|x|)k  B(|x|)
=A  < +∞ .
k=0

Esto nos dice para empezar que, en efecto, para cada n ≥ 0, la serie


cn := ak b(k)
n
k=0

es absolutamente convergente.
Como la serie ( ) es convergente el siguiente intercambio de orden de sumación está
justificado:

  ∞
∞  ∞
 ∞
 ∞
  
cn xn = ak b(k) n
n x = ak b(k) n
n x = ak B(x)k = A B(x)
n=0 n=0 k=0 k=0 n=0 k=0

En suma,

  
cn xn = A B(x) , si |x| < T ,
n=0

como querı́amos ver. 

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 49

12.2.2. La familia binómica de series de potencias


Recuerde, lector, que en el comienzo de este capı́tulo nos hemos topado con las funciones
generatrices asociadas a dos sucesiones de coeficientes binómicos con un entero k fijo como
uno de los ı́ndices.
En primer lugar, para entero k ≥ 0 se tiene que
∞  
 k
(†) xn = (1 + x)k , para todo x ∈ R .
n
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0

Hemos escrito que el rango de la serie abarca desde n = 0 hasta n = ∞, pero, en realidad, la
suma se para en n = k, pues nk = 0, si n > k.
Además, para entero k ≥ 0 se tiene que
∞  

xk n n
(‡) = x , para cada x ∈ (−1, 1) .
(1 − x)k+1 k
n=0
 
En realidad, podrı́amos comenzar la sumación en n = k pues nk = 0, si n < k.
Estas dos colecciones de funciones generatrices correspondientes a sucesiones de corte
binómico constituyen el caso de exponente α entero de la familia binómica que se deriva del
siguiente teorema.

Teorema 12.2.4 (general del binomio) Sea α ∈ R. Entonces



 α(α − 1)(α − 2) · · · (α − n + 1)
(1 + x) =α
xn , para todo x ∈ (−1, 1) .
n=0
n!

Atención, insistimos, el teorema es válido para cualquier número real α ∈ R, entero o no,
positivo o negativo.28 El teorema afirma que para cualquier α el intervalo de convergencia de
la serie de potencias contiene al intervalo (−1, 1); en algún caso se tiene convergencia en un
intervalo mayor, por ejemplo29 si α es entero no negativo, en cuyo caso la serie de potencias
es, de hecho, un polinomio y se tiene convergencia en todo R.
Introducimos notación: para α ∈ R y n entero, n ≥ 1, llamamos coeficiente binómico
generalizado a  
α α(α − 1) · · · (α − n + 1)
:= ;
n n!
   
para n = 0 convenimos α0 = 1, cualquiera que sea α ∈ R. Nótese que en el numerador de αn
aparecen
α un total de n factores. Por supuesto, cuando α es un entero mayor o igual que n,
n coincide con el habitual coeficiente binómico.
28
Parece ser que este resultado, en sucesivas generalizaciones de los α admisibles (entero, racional, real), es
debido a Newton, Maclaurin, Euler y, finalmente, Abel. Nada menos.
29
En realidad, éste es el único caso: el radio de convergencia de una serie binómica es R = 1 si α no es un
entero no negativo, mientras que R = +∞ si α es un entero no negativo.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


50 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

  términos, el teorema (general) del binomio nos dice que para cada α ∈ R la
En estos
sucesión αn , con n ≥ 0, es lenta (y da lugar a radio de convergencia al menos 1), y que su
función generatriz es la función (1 + x)α .
Note lector que para α ∈ R y x ∈ (−1, 1), la cantidad (1 + x)α es un número real bien
definido. Prudentemente30 nos restringimos a ese intervalo para evitar problemas como la
combinación x = −1 y α < 0. Observe lector que
d
(1 + x)α = α(1 + x)α−1 , para x ∈ (−1, 1) ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

dx
y, en general, que
 
dn   α
n
(1 + x) = α(α − 1)(α − 2) · · · (α − n + 1) (1 + x)
α α−n
= n! (1 + x)α−n ,
dx n
lo que en x = 0 nos da que  
dn 
α α
n
(1 + x) x=0 = n! .
dx n
 α n
Esto significa que la serie de potencias ∞ n=0 n x es la serie de Taylor de x → (1 + x) y
α

que sólo ella puede representar a esta función.


Ejemplo 12.2.1 La subfamilia binómica de exponente entero.
 
• Exponente α entero positivo. Pongamos α = k ≥ 1. Entonces αn coincide con el
coeficiente binómico usual, k!/(n!(k − n)!). El teorema del binomio (generalizado) para este
valor de α deviene en la fórmula (†) usual del binomio.
• Exponente α entero negativo. Pongamos α = −(k + 1), donde k es un entero k ≥ 0.
Observe lector que
     
−(k + 1) n k+n n k+n
= (−1) = (−1) , para cada n ≥ 0 .
n k n

El teorema (general) del binomio con exponente α = −(k + 1) nos dice entonces que

  
−(k+1) n k+n
(1 + x) = (−1) xn , para todo x ∈ (−1, 1) .
k
n=0

Sustituyendo x → −x y multiplicando por xk , obtenemos que


∞   ∞   ∞  
xk k + n n+k [m=n+k]  m m  m m
= x = x = x ,
(1 − x)k+1 n=0 k k m=0
k
m=k
m 
usando en el último paso que k = 0, si m < k. Ésta es la expresión (‡). ♣
Ası́ que cuando el exponente α es un número entero el teorema (general) del binomio nos
da como casos particulares las expresiones (†) y (‡).
30
¡Cobarde!

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 51

Antes de abordar la demostración del teorema 12.2.4, vamos a exhibir dos casos particu-
lares relevantes adicionales, a saber, los que corresponden a los exponentes a α = ±1/2.
Ejemplo 12.2.2 El caso α = 1/2 y los números de Catalan.

Buscamos el desarrollo en serie de potencias de la función 1 + x, para |x| < 1:
∞  
√ 1/2 1/2 n
1 + x = (1 + x) = x .
n
n=0
1/2
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Vamos primero a reescribir los coeficientes n en forma más reconocible. Para n ≥ 1,


tenemos
 
1/2 1/2 (1/2 − 1)(1/2 − 2) · · · (1/2 − n + 1) (−1)n−1 1 · 3 · 5 · · · (2n − 3)
( ) = =
n n! 2n n!
 
(−1) n−1 1 · 3 · 5 · · · (2n − 3)(2n − 1) 2 · 4 · · · (2n) n−1 1 2n 1
= = (−1) ,
2n n! (2n − 1) n
2 n! 2n − 1 n 22n
donde hemos usado que
2n n! = 2 · 4 · · · (2n) , para n ≥ 1 ,
es decir, que el producto de los n primeros números pares es 2n n!.
En suma, para x ∈ (−1, 1),
   
2n −x n
∞ ∞
√ 1 2n 1 n 1
1+x = 1+ (−1) n−1
x = 1 − .
n=1
2n − 1 n 22n
n=1
2n − 1 n 4

La expresión anterior clama por el cambio de variables −x/4 → x para obtener


∞  
√ 1 2n n
1 − 1 − 4x = x , para |x| < 1/4 ,
2n − 1 n
n=1

que, tras el oportuno desplazamiento de ı́ndices y la pertinente álgebra binómica, se escribe


√ ∞  
1 − 1 − 4x  1 2n n+1
= x , para |x| < 1/4 .
2 n+1 n
n=0

¡Vaya, vaya! La función de la izquierda genera una sucesión de números que son ya viejos
conocidos, los números Cn de Catalan,
 
1 2n
Cn = , para n ≥ 0 ,
n+1 n
sobre cuyas interpretaciones combinatorias nos extendimos en el ejemplo 2.3.2 y cuya expre-
sión explı́cita ya habı́amos obtenido en el ejemplo 5.1.6. En suma,
√ ∞ √ ∞
1 − 1 − 4x  n+1 1 − 1 − 4x 
= Cn x y por tanto, = Cn xn
2 2x
n=0 n=0

que nos da la función generatriz de la sucesión de números de Catalan (Cn )n≥0 . ♣

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52 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Ejemplo 12.2.3 El caso α = −1/2 y la función arcoseno.


Para α = −1/2, se tiene
∞ 
 
1 −1/2 n
√ = x , para x ∈ (−1, 1) .
1 + x n=0 n

Argumentando como en ( ) del ejemplo 12.2.2 anterior, tenemos que


   
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

−1/2 1 2n
n
= (−1) 2n , para n ≥ 1 .
n 2 n

Ası́ que, aislando el término con n = 0,

∞  
1 n 1 2n n
√ =1+ (−1) 2n x , para x ∈ (−1, 1) ,
1+x 2 n
n=1

o, con el cambio −x → x,

∞  
1 1 2n n
() √ =1+ x , para x ∈ (−1, 1) .
1−x n=1
22n n

De este desarrollo () obtenemos el de la función arcoseno, pues como

d 1
arc sen(x) = √ , para x ∈ (−1, 1) ,
dx 1 − x2

al integrar (y usando que arc sen(0) = 0) se deduce que



  
1 2n 1
arc sen(x) = 2n
x2n+1 , para x ∈ (−1, 1) .
2 n 2n + 1
n=0

Por cierto, como todos los coeficientes de este desarrollo son positivos, se tiene (véase el
abeliano lema 4.3.6) que

 1 ∞  
π 2n 1
= lı́m arcsin(x) = .
2 x↑1 22n n 2n + 1
n=0

¡Qué cosas!
El desarrollo del arcocoseno se obtiene sin más que observar que arc cos(x) = π/2 −
arcsin(x) para todo x ∈ (−1, 1):
∞  
π  1 2n 1
arc cos(x) = − x2n+1
2 n=0 22n n 2n + 1

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 53

Recuerde el lector que el desarrollo del arcotangente ya se obtuvo in illo tempore en el


ejemplo 4.3.6:

 (−1)n 2n+1
arctan(x) = x ,
2n + 1
n=0

también, como en los dos casos anterior, para x ∈ (−1, 1).


Observe también el lector que, sustituyendo x → 4x en (), se obtiene el desarrollo
equivalente
∞  
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

1 2n n
√ = x ,
1 − 4x n
n=0

válido para |x| < 1/4. Este último desarrollo en serie de potencias se obtiene del ejemplo 12.2.2
sin más que observar que
 1 − √1 − 4x  1
=√ , cuando |x| < 1/4 .
2 1 − 4x ♣

Demostración del teorema 12.2.4 (general) del binomio. Para α ∈ R, llamemos


Bα (x) a la función asociada a la serie de potencias
∞  
 α
Bα (x) = xn .
n
n=0
∞ α n
Vamos a verificar primero que el radio de convergencia de la serie n=0 n x es al
menos 1, lo que implica que la función x → Bα (x) está definida en el intervalo (−1, 1). En
un segundo paso comprobaremos que, de hecho, Bα (x) = (1 + x)α para todo x ∈ (−1, 1).
Radio de convergencia. Tomemos el entero k dado por k =  |α| , es decir, el suelo de |α|.
Acotamos, para n ≥ 1,
α |α|(1 + |α|) · · · (n − 1 + |α|) (k + 1)(k + 2) · · · (n + k)
   
  k+n k+n
 ≤ ≤ = = .
n n! n! n k

La fórmula de Stirling nos dice que lı́mn→∞ n n! = 1/e, y por tanto, que
 1/n α1/n
k+n  
lı́m = 1; de manera que lı́m sup   ≤ 1.
n→∞ n n→∞ n

Por cierto, el que este lı́m sup no excede 1 se deduce asimismo de que
∞  
n+k n 1
x = , para todo x ∈ (−1, 1) .
k (1 − x)k+1
n=0
∞ α
Ası́ que el radio de convergencia de la serie de potencias n=0 n xn es al menos 1.
Confirmación de que Bα (x) = (1 + x)α , para x ∈ (−1, 1).

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54 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Derivando término a término (compruébese en especial la manipulación de la segunda


igualdad), se obtiene que, para x ∈ (−1, 1),
∞  
 ∞  
 ∞  
 ∞  

α α α α
Bα (x) = nx n−1
= (α − k) x = α
k
x −
k
k xk .
n=1
n k k k
k=0 k=0 k=0

Por tanto,
Bα (x) = α Bα (x) − xBα (x) , para todo x ∈ (−1, 1) ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

es decir,
Bα (x)(1 + x) = αBα (x) , para todo x ∈ (−1, 1) .
Utilizando esta identidad, deducimos que, para todo x ∈ (−1, 1),
 B (x)  B  (x) (1 + x)α − B (x) α (1 + x)α−1
α α
= α = 0.
(1 + x)α (1 + x)2α

Ası́ que integrando y usando que Bα (0) = 1, deducimos

Bα (x) = (1 + x)α , para todo x ∈ (−1, 1) ,

como querı́amos demostrar. 

12.2.3. Series de potencias de funciones racionales


Nos centramos en este apartado cómo obtener los coeficientes del desarrollo en serie de
potencias de x de funciones racionales, es decir, de los cocientes de polinomios.
Tras los polinomios, lector, las funciones racionales son las funciones más sencillas. Le
anticipamos, lector, que las funciones racionales son las funciones generatrices de un tipo
bien particular, pero asaz relevante, de sucesiones; a saber, aquellas cuyos términos, a partir
de un cierto ı́ndice en adelante, verifican una ecuación en recurrencias lineal, de coeficientes
constantes y de grado finito; un asunto que desarrollaremos con detalle en el apartado 12.3.1.
Por cierto, los polinomios son justamente las funciones generatrices asociadas a sucesiones
que sólo tienen un número finito de términos no nulos.
Sea pues f (x) una función racional. La función f (x) se escribe como un cociente de
polinomios; tras la oportuna división entera de esos polinomios, podemos escribir f en la
forma
P (x)
f (x) = + R(x)
Q(x)
donde P (x), Q(x), R(x) son polinomios con grado(P ) < grado(Q), y donde P (x) y Q(x) no
tienen factores comunes.
Como el polinomio R ya está, digamos, desarrollado31 , centraremos nuestra atención en
el desarrollo en serie de potencias de P (x)/Q(x). Es decir, supondremos en lo que sigue que
f (x) = P (x)/Q(x), con P (x) y Q(x) como se ha indicado más arriba.
31
¡Y hasta crecidito!

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 55

Apelaremos seguidamente a la técnica de descomposición en fracciones simples que el


lector conoce bien del cálculo de primitivas de funciones racionales. Le recordamos al lector
que el apartado 7.5 del capı́tulo 7 dedicado a los polinomios contiene una cumplida y porme-
norizada justificación de por qué esa técnica funciona, ası́ como algunas fórmulas asociadas
y la relación de la descomposición en fracciones simples con polinomios de interpolación de
Lagrange y, más generalmente, de Hermite.
La técnica de fracciones simples aplicada a P (x)/Q(x) arranca con la factorización del
denominador para a continuación expresar P (x)/Q(x) como, ¡atención!, suma de fracciones
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

simples, por supuesto, de la forma


a ax + b
() o
(x − b)j ((x − c)2 + d2 )j
donde los coeficientes a, b, c, d son números reales y los exponentes j enteros j ≥ 1. Los
términos de la izquierda corresponde a raı́ces reales b de Q(x) simples y los exponentes j ≥ 2
aparecen si la multiplicidad de b como raı́z de Q es mayor que 1. Los términos de la derecha
corresponden a pares de raı́ces complejas conjugadas c ± id.
Con todo esto, la cuestión del desarrollo de f (x) en serie de potencias se reduce a la del
desarrollo de sumandos del tipo ().
Aunque P (x) y Q(x) sean polinomios reales, es más cómodo, mucho más cómodo, consi-
derarlos como polinomios complejos, porque en ese caso en la descomposición en fracciones
simples sólo aparecerán términos como los de la izquierda de (), pero ahora, eso sı́, con a y b
complejos. El algebra de los complejos ya se encargará, al final del dı́a y al cabo de la calle, de
que al agrupar coeficientes correspondientes a pares de raı́ces conjugadas se obtenga números
reales. Este paso de complejos a reales ya nos lo encontramos, lector, en la resolución de
ecuaciones en recurrencias lineales de coeficientes constantes vı́a su ecuación caracterı́stica.
Consúltese el apartado 8.2 del capitulo dedicado a las recurrencias, ası́ como el apartado 7.5
dedicado a la descomposición en fracciones simples del capı́tulo dedicado a los polinomios.
Como decı́amos ayer, . . . tenemos una función racional f (x) = P (x)/Q(x) donde el grado
del polinomio P (x) es inferior al de Q(x). El teorema fundamental del álgebra, teorema 7.2.10,
nos dice que podemos factorizar P (x) y Q(x) en factores lineales (recuérdese que como poli-
nomios de variable compleja). Podemos suponer que P (x) y Q(x) no tienen raı́ces comunes,
es decir, que no comparten factores lineales comunes, porque podemos dividir numerador y
denominador por ellos si los hubiera. Por conveniencia suponemos que Q es un polinomio
mónico, pues de lo contrario dividirı́amos numerador y denominador por el coeficiente de
mayor grado de Q.
Además, hemos de suponer que Q(0) = 0. Esto no es asunto de mera conveniencia, sino
hipótesis indispensable para que f sea indefinidamente derivable en un intervalo que contiene
a x = 0 y podamos considerar su desarrollo de Taylor alrededor de x = 0.
El polinomio Q(x) se factoriza

Q(x) = (x − α1 )(x − α2 ) · · · (x − αm )

donde αj son las raı́ces (complejas) de Q y αj = 0, para 1 ≤ j ≤ m. El grado de Q es m y


las raı́ces αj se pueden repetir.

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56 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Tratemos primero el caso en que las raı́ces αj de Q(x) son raı́ces simples, es decir, de
multiplicidad 1. En este caso, la descomposición en fracciones simples de P (x)/Q(x) es

P (x)  cj
m
=
Q(x) x − αj
j=1

para ciertas constantes cj que dependen, claro, del polinomio P . Esta identidad es válida
para todo x: cuando x = αj ambos lados de la identidad se hacen infinito.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Sabemos desarrollar en serie de potencias cada uno de los sumandos:


 1 ∞
cj
= −cj xn ,
x − αj αn+1
j n=0

recuérdese que αj = 0. Por tanto,

P (x)    −cj  n
∞ m
f (x) = = x .
Q(x) αn+1
j
n=0 j=1

1
Ejemplo 12.2.4 Desarrollo de f (x) = en serie de potencias de x.
x2 − 2x + 2
En este caso Q(x) = x2 − 2x + 2 tiene raı́ces 1± i. La descomposición en fracciones simples
nos da
1 i 1 i 1
= − ,
x2 − 2x + 2 2 ((1 + i) − x) 2 ((1 − i) − x)
de donde
i  

1 1 1
= − xn .
x2 − 2x + 2 2 (1 + i)n+1 (1 − i)n+1
n=0

Escribiendo 1 ± i = 2 exp(±iπ/4) y tras la pertinente manipulación compleja obtenemos

 sen(π(n + 1)/4)
1
= √ n+1 xn .
x2 − 2x + 2 n=0 2
Este ejemplo ilustra la aseveración de más arriba de que el álgebra de los números complejos
ya se encargará de exhibir los coeficientes de Taylor cómo números reales. ♣
En el caso de que Q(x) tenga raı́ces múltiples, la descomposición en fracciones simples de
P (x)/Q(x) resulta en una suma de sumandos del tipo
c
,
(x − α)j
con α = 0 y entero j ≥ 2, que tienen desarrollos explı́citos tales como
∞  
c j n+j−1 1
= (−1) c xn
(x − α) j
n=0
j − 1 α j+n

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 57

El desarrollo de P (x)/Q(x) se obtiene sumando tales desarrollos.


1
Ejemplo 12.2.5 Desarrollo de f (x) = x3 −x2 −x+1
en serie de potencias de x.
En este caso Q(x) = x3 −x2 −x+1 tiene raı́ces +1, doble, y −1, simple. La descomposición
en fracciones simples de f (x) da

1 −1/4 1/2 1/4 1  
= + + = 2(n + 1) + (1 + (−1)n ) xn ,
x −x −x+1
3 2 x − 1 (x − 1)2 x+1 4 n=0
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

que se puede compactar ligeramente para escribir




1
= (1 + x) (n + 1) x2n .
x3 − x2 − x + 1 ♣
n=0

Ejemplo 12.2.6 El desarrollo en serie de potencias de la función racional


P (x) x5 + x4 − 4 x3 + 4 x2 − 4 x + 4
f (x) = = .
Q(x) −x4 + 2 x3 − 2 x2 + 2 x − 1

En el ejemplo 7.5.1 del capı́tulo dedicado a los polinomios ya obtuvimos que la descom-
posición de f (x) en fracciones simples es
1+i 1 1−i 1 1 1 1
f (x) = −3 − x + + − − .
4 1 − ix 4 1 + ix 2 1 − x (1 − x)2
Si preferimos la descomposición real, podemos sumar los dos sumandos con números comple-
jos (que son conjugado uno del otro, ası́ que su suma será real) y obtener
1 1−x 1 1 1
f (x) = −3 − x + − − .
21+x 2 2 1 − x (1 − x)2
Para el desarrollo en serie de potencias de f (x) podemos usar, indistinta y equivalen-
temente, bien la descomposición compleja para luego pasar a real el desarrollo complejo
obtenido, bien utilizar directamente la descomposición real.
Si optamos por la primera alternativa, usamos la serie geométrica (y familia) para desa-
rrollar en serie de potencias:
∞   
 1+i n 1−i 1 n+1  n
f (x) = −3 − x + i + (−i) − −
n
x
4 4 2 1
n=0
∞  n  in+1   3 
i
= −3 − x + 1 + (−1)n + 1 − (−1)n − − n xn .
n=0
4 4 2

Si elegimos la segunda alternativa, obtenemos


∞ ∞ ∞  
1 1  3
f (x) = −3 − x + (−1)n x2n − (−1)n x2n+1 − + n xn
2 n=0 2 n=0 n=0
2

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58 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Distinguiendo el resto módulo 4 de n, obtenemos, con ambos desarrollos, por supuesto,


que para n ≥ 2: 
−n − 1 si n ≡ 0 ó n ≡ 3 (mód 4),
an =
−n − 2 si n ≡ 1 ó n ≡ 2 (mód 4)
Mientras que a0 = a1 = −4.
Los coeficientes que se obtienen son, desde luego, números reales. La función f (x) parecı́a
complicada, pero sus coeficientes son sorprendentemente32 sencillos. ♣

12.2.4. El gran Euler y el reto de Basilea


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Pertrechados con los desarrollos de la familia binómica como herra-


mientas del método de las funciones generatrices, vamos a a dedicar este
apartado a abordar el cálculo del valor (suma) de la serie

 1
() ;
n2
n=1

asunto éste, querido lector, de lo más clásico, una joya de (la historia de)
las matemáticas. El planteamiento de esta cuestión se remonta al me-
nos hasta Pietro Mengoli en 1644. Recuerde lector que el cura Mengoli
sabı́a (y ası́ se lo comunicó al mundo33 ) que la serie armónica divergı́a Figura 12.1: Johann
(y
∞ seguirá divergiendo por los siglos de los siglos, amén), y también que Bernoulli
n=1 1/(n(n + 1)) = 1. Ası́ que, puestos en modo matemático, pregun-
tarse por la suma de los recı́procos de los cuadrados era (es) completa-
mente natural, y hasta inevitable.
Fue Jacob Bernoulli quien desde Basilea (de ahı́ lo de problema de Basilea), popularizó
el reto de calcular (), proclamando, cuando claudicó en su empeño de resolverlo:
[. . . ] serı́a muy grande nuestro agradecimiento si alguien nos comunicara este cálculo
que, hasta ahora, ha eludido nuestros esfuerzos.

El gran Euler en 1735 resolvió la cuestión. Johann Bernoulli34 dirı́a:


32
¡Sin exagerar!, ¡oiga!
33
Y parece que el mundo no se enteró muy bien. Estas cosas pasan.
34
Johann Bernoulli (1667-1748) era un Bernoulli de pura cepa: competitivo hasta el extremo, y celoso de
los demás miembros matemáticos de su familia, acabó enfrentado tanto a su hermano Jacob como a su propio
hijo Daniel. Lector, no vaya a creer que estos enfrentamientos eran peleı́llas en el salón de casa, no; los bravos
Bernoulli no se cortaban y acostumbraban a airear sus disputas públicamente. Como otros miembros de la
familia, fue obligado a estudiar medicina (su disertación doctoral versó sobre un modelo matemático del
movimiento muscular), aunque pronto se decantarı́a por las matemáticas, de la mano (al menos al principio,
amistosamente) de su hermano Jacob. A Johann se le recuerda especialmente por sus aportaciones a lo que
hoy conocemos como cálculo variacional (braquistocrona, problema isoperimétrico), aunque también por sus
trabajos en mecánica y en la teorı́a de los fluidos. Johann Bernoulli, por cierto, fue tutor matemático del
Marqués de L’Hôpital, quien luego publicarı́a lo aprendido, entre otros, de Johann Bernoulli, en un libro de
texto sobre cálculo infinitesimal. Sı́, querido lector, sentimos informarle de que su querida y entrañable regla
de L’Hôpital no es del marqués, sino de nuestro Bernoulli. A Johann, por cierto, el asunto no le hizo ni pizca
de gracia.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 59

[. . . ] de este modo el más ferviente deseo de mi hermano se hace realidad. . . ¡si estu-
viera aquı́!

Por supuesto, lector, la suma de () es finita, porque, como 2n2 ≥ n(n + 1) para cada
n ≥ 1, se tiene
∞ ∞
1 1
2
≤ 2 = 2.
n=1
n n=1
n(n + 1)

donde hemos usado que la suma de la serie de Mengoli es 1.


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Imbuidos como estamos del puro espı́ritu de usuario de funciones generatrices ineludible-
mente hemos de considerar y consideramos la serie de potencias:

∞
1 n
f (x) = x .
n=1
n2

Esta serie de potencias tiene a (−1, 1) como intervalo de convergencia. Por el lema 4.3.6 del
lı́mite de Abel, la suma de (†) es simplemente lı́mx↑1 f (x).
En el estudio de la derivación de funciones generatrices en el apartado 12.1 ya nos las
vimos con esta serie de potencias. En concreto, en la discusión que sigue al lema 12.1.8, vimos
que, para |x| < 1,
 x
1  1 
∞
1 n
f (x) = x = ln dy ,
n2 0 y 1−y
n=1

que nos da, tomando lı́mx↑1 f (x), que


 1
1  1 

 1
(†) = ln dx .
n2 0 x 1−x
n=1

Con una pizca de ingenio, podemos evitar el moderadamente amenazante logaritmo y rees-
cribir (†) en la forma
∞  1 1
1 1
(††) = dy dx ,
n2 0 0 1 − xy
n=1

pues para cada x ∈ (0, 1),


 
1
1 1 1 y=1 1  1 
dy = ln = ln .
0 1 − xy x 1 − xy y=0 x 1−x

Pero bueno, dirá el lector, ¿tan difı́cil es calcular la integral doble (††)?: se integra sobre
el cuadrado [0, 1] × [0, 1] la función (x, y) → 1/(1 − xy), ni el dominio de integración ni la
función a integrar parecen entrañar dificultades35 .
35
Las hay. Pero se puede lidiar con ellas. Consulte el lector interesado el artı́culo A proof that Euler missed:
evaluating ζ(2) the easy way, de Tom Apostol (“The Mathematical Intelligencer, vol. 5 (1983), no. 3, 59–60.

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60 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

¡Vaya! ¡Puf! Hace falta algo más. ¡Puf!36 Por favor, que entre Euler en escena, ya, pero
ya. Sutilı́sima, inopinada, mágica e insospechadamente, Euler apela al desarrollo de Taylor
del arcoseno. En el ejemplo 12.2.3 obtuvimos, lector, ese desarrollo:
∞  
1 2n 1
(‡) arcsin(x) = 2n
x2n+1 para −1 < x < 1.
n=0
2 n 2n + 1

Vamos ahora a calcular la integral


 1
arcsin(x)
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

I=√ dx
0 1 − x2
de dos maneras diferentes y al comparar los resultados de los cálculos casi aflorará la buscada
suma de la serie.

(a) Como arcsin (x) = 1/ 1 − x2 , tenemos que
 1
arcsin(x)2 1 π 2
I= arcsin(x) d(arcsin(x)) =  = .
0 2 0 8
(b) Usando37 el desarrollo en serie de potencias () se obtiene que
 1 ∞    ∞    1 2n+1
1 2n 1 dx 1 2n 1 x
I= x 2n+1
√ = √ dx .
0 n=0
22n n 2n + 1 1−x 2
n=0
22n n 2n + 1 0 1 − x2
La última integral se obtuvo in illo tempore en el ejemplo 8.1.21:
 1 2n+1
x 22n 1
√ dx = 2n ,
0 1−x 2
n
2n +1
lo que sumado al cálculo anterior nos dice que
 1
I= .
n2
n impar

De estos dos cálculos concluimos que



π2  1  1
= 2
= 2
.
8 n=0
(2n + 1) n
n impar

Ya estamos cerca: sólo queda observar que



  1  1 ∞
 ∞
 ∞ ∞
1 1 1 1 1  1
2
= 2
+ 2
= 2
+ 2
= 2
+ ,
n n par
n n (2k) (2k + 1) 4 k (2k + 1)2
n=1 n impar k=1 k=0 k=1 k=0

de donde

 ∞
1 4 1 4 π2 π2
= = = .
n2 3 (2k + 1)2 3 8 6
n=1 k=0
36
. . . según consta que dijo en este punto Jacob Bernoulli mientras su mirada se perdı́a a través de los
cristales de la ventana en el infinito. . .
37
Queda como ejercicio para el lector con inclinaciones hacia el análisis matemático comprobar que se
pueden intercambiar los sı́mbolos de integración y sumación. Puede, por ejemplo, considerar la integral entre
0 y 1 − ε, donde tenemos convergencia uniforme, y concluir con un argumento de monotonı́a.

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12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 61

La (primera) demostración de Euler. La que hemos descrito no fue, en realidad, la


primera solución de Euler al problema de Basilea. Anteriormente habı́a propuesto la elegante
prueba que pasamos a exponer. Partimos de la función
x2 x4 x5 sen(x)
P (x) = 1 − + − + ··· = ,
3! 5! 6! x
entendida (al menos ası́ lo hacı́a Euler) como un polinomio infinito. Claramente, P (0) = 1,
y las raı́ces de la ecuación P (x) = 0 vienen dados por x = kπ, para cada entero k = 0. Si
aceptamos que a este “polinomio infinito” se le pueden aplicar los argumentos de factorización
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

de los polinomios usuales38 , podemos escribir que


  x  

x  x  

x2 
P (x) = 1− = 1− 1+ = 1− 2 2 .
kπ kπ kπ k π
k∈Z\{0} k=1 k=1

Si mantenemos nuestra fe en la validez de estos argumentos, podemos desarrollar el producto


infinito en serie de potencias e igualarlo a la expresión original de P (x), para obtener que
x2 x4 x5 1 1 1 1 
1− + − + ··· = 1 − + + + + · · · x2 + · · ·
3! 5! 6! π 2 4 π 2 9 π 2 16 π 2
Y ahora sólo resta igualar los coeficientes de x2 para obtener39 finalmente que
1  ∞

1 1 1 1 1 π2
− =− 2 1+ + + + ··· =⇒ = .
3! π 4 9 16 n2 6
n=1

Una tercera prueba de Euler se recoge con


cierto1 detalle en el ejercicio 12.2.6. El propio Euler
obtuvo fórmulas para las series ζ(k) = ∞ n=1 nk , esto es, para la función zeta de Riemann
(apartado 6.6.2) evaluada en k, cuando k es par 40 . Éstos son los primeros casos:

 ∞
 ∞

1 π4 1 π6 1 π8
ζ(4) = 4
= , ζ(6) = 6
= , ζ(8) = 8
= ,...
n 90 n 945 n 9450
n=1 n=1 n=1

Véalo, lector, escrito por el propio Euler:


38
Esto dista de ser un detalle trivial. Euler sabı́a que la factorización usando los ceros era correcta, en
particular, para sen(x)/x. Pero esto no es un hecho general. Por ejemplo, la función ex sen(x)/x tiene los
mismos ceros y no coincide con el producto infinito.
39
El mismo argumento permite obtener la fórmula de Wallis (que hemos visto con detalle en el apartado 3.7),
al menos en la versión en la que el propio Wallis la escribı́a. Si el lector evalúa la función P (x) = sen(x)/x en
x = π/2, podrá obtener, tras unas cuantas manipulaciones, que
2 1×3 3×5 5×7 7×9
= ···
π 22 42 62 82
(compárese con las expresiones del apartado 3.7).
40
Existe una fórmula general, que involucra números de Bernoulli, para el caso de los exponentes pares. Las
sumas con exponente impar son mucho más complicadas. Para dar idea de lo poco que se sabe de ellas, no fue
hasta 1978 cuando R. Apéry demostró que ∞ 3
n=1 1/n era un número irracional. Ni siquiera eso se sabe para
los valores k = 5, 7, . . . . La demostración de Apéry usaba, en realidad, métodos que eran ya conocidos por
los matemáticos del siglo XVIII, y por Euler en particular. Van der Poorten, en una recensión de 1979 sobre
la prueba de Apéry, la catalogaba como “A proof that Euler missed”. Véase también el artı́culo de Antonio
Córdoba Disquisitio Numerorum (La Gaceta de la RSME 4 (2001), no. 1).

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62 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.2. Complementos sobre desarrollos en serie de potencias 63

EJERCICIOS DE LA SECCIÓN 12.2

12.2.1 Sean A(x) y B(x) dos series de potencias con radios de convergencia respectivos RA y RB ,
ambos positivos. Sea C(x) la serie suma C(x) = A(x) + B(x) y RC su radio de convergencia.
Compruébese que si RA = RB entonces RC = mı́n(RA , RB ).
Compruébese que si RA = RB , entonces RC puede tomar cualquier valor en el rango [mı́n(RA , RB ), +∞].
12.2.2 Sea 0 < a < b < c. Dénse ejemplos de series de potencias A(x), B(x) y C(x) con radios de
convergencia respectivos a, b y c y tales que A(x)B(x) = C(x), para cada x ∈ (−a, a).
12.2.3 Obténgase el desarrollo en serie de potencias de x de las funciones (1 ± x)m/2 , con m entero.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

12.2.4 Demuéstrese que la serie de potencias




A(x) = an xn
n=0

da lugar a una función racional si y sólo si hay un entero positivo k, números r1 , r2 , . . . , rk y polinomios
p1 (x), p2 (x), . . . , pk (x) y entero M > 0 tales que

an = p1 (n)r1n + p2 (n)r2n + · · · + pk (n)rkn , para n ≥ M .

∞ n
∞ n
12.2.5 Sean A(x) = n=0 an x y B(x) = n=0 bn x dos funciones racionales con radios de
convergencia RA > y RB > 0. Considérese la serie de potencias C(x) dada por (producto de Hadamard
de A(x) y B(x))
∞
C(x) = (an bn )xn
n=0

que tiene radio de convergencia ≥ RA · RB , y demuéstrese que C(x) es una función racional.

12.2.6 La que sigue es una demostración alternativa, también de Euler, de que ∞ 2 2
n=1 1/n = π /6.
Partimos del siguiente polinomio de grado m:
m  
2m + 1
Pm (x) = (−1)j xm−j .
j=0
2j + 1

Utilizando la fórmula de de Moivre (lema 1.1.1) y la fórmula del binomio, se comprueba que

ei (2m+1) θ = cos((2m + 1)θ) + i sen((2m + 1)θ) ,


 2m + 1
2m+1
ei (2m+1) θ = (cos θ + i sen θ)2m+1 = (cos θ)2m+1−k (sen θ)k ik .
k
k=0

a) Compárense las partes imaginarias de las dos fórmulas anteriores para deducir que

sen((2m + 1)θ) = (sen θ)2m+1 Pm (cot2 θ) .

b) Dedúzcase que los números (reales)


 

rk = cot2 , k = 1, . . . , m
2m + 1

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64 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

son las m raı́ces del polinomio Pm (x).


c) Compruébese que
m

Pm (x) = (2m + 1) (x − rk ) .
k=1

d) Dedúzcase, a partir del coeficiente de xm−1 de Pm (x), que


m
 m
  
2 kπ m (2m − 1)
rk = cot = .
2m + 1 3
k=1 k=1
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

e) Ahora vamos a utilizar las dos siguientes estimaciones de tamaño de la función cotangente.
Por un lado,
1
cot θ < (si θ ∈ (0, π/2)).
θ
Por otro, como sen θ < θ si θ ∈ (0, π/2), se tiene que

cos2 θ 1 1
cot2 θ = = −1> 2 −1 (si θ ∈ (0, π/2)).
sen2 θ sen2 θ θ
Utilı́cense estas dos estimaciones en la identidad del apartado anterior para deducir que
m
π 2 2m (2m − 1)  1 π 2 4 m(m + 1)
< < .
6 (2m + 1)2 k2 6 (2m + 1)2
k=1

f) Por último, pásese al lı́mite m → ∞ en las desigualdades del apartado anterior para obtener el
resultado deseado.

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12.3. Resolución de recurrencias 65

12.3. Resolución de recurrencias


La descripción de lo que llamamos método de las funciones generatrices en la introducción
de este capı́tulo se ilustró con la resolución de la recurrencia de Fibonacci:
Fn = Fn−1 + Fn−2 , n ≥ 2,
con condiciones iniciales F0 = 0 y F1 = 1. Recordemos: tras codificar la sucesión (Fn )n≥0 con
su función generatriz:


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

F (x) = Fn xn ,
n=0
dimos dos pasos:
1. Traducción de las condiciones sobre los Fn (recurrencia y condiciones iniciales) en una
ecuación sobre F :
F (x) = (x + x2 ) F (x) + x,
que tras despejar da una expresión explı́cita para F :
x
F (x) = .
1 − x − x2
2. Desarrollo en serie de potencias (con la técnica de la descomposición en fracciones
simples) de la expresión de la función F , para obtener la fórmula de Binet:
√ √
1  1 + 5 n  1 − 5 n 
Fn = √ − , para n ≥ 0 ,
5 2 2
que, en suma, nos da la solución de la ecuación en recurrencias.
Como vamos a ver en los apartados que siguen, ese mismo planteamiento puede aplicarse,
con ligeras variaciones, a la resolución de recurrencias generales. Discutiremos para empezar
el caso de las recurrencias lineales, homogéneas y con coeficientes constantes como la de
Fibonacci, para a continuación extender y adaptar el enfoque primero a ecuaciones lineales
más generales, luego a recurrencias en dos variables, y, finalmente, a sistemas lineales de
recurrencias.

12.3.1. Recurrencias en una variable, lineales y de coeficientes constantes


Si el lector tiene a bien repasar el detalle de la resolución que acabamos de recordar de la
recurrencia de Fibonacci, no tendrá dificultad alguna en convencerse de que puede ser aplicado
a la resolución de cualquier recurrencia lineal homogénea y de coeficientes constantes.
Por mor de evitar equı́vocos, declaremos que la sucesión (an )n≥0 verifica una recurren-
cia lineal homogénea con coeficientes constantes y de grado r, si para ciertos coeficientes
β1 , β2 , . . . , βr , con βr = 0 se tiene que
() an = β1 an−1 + β2 an−2 + · · · + βr an−r , para cada n ≥ r .
Esta es la definición stricto sensu: se exige que la regla de recurrencia se verifique desde el
primer n posible, que es r; lato sensu se entenderı́a que se cumple para n ≥ N .

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66 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

La condición (), junto con


 los valores iniciales a0 , a1 , . . . , ar−1 , determina una única
sucesión (an )n≥0 ; sea A(x) = ∞ a
n=0 n x n su función generatriz.

Lo primero, ¿verdad lector?, deberı́a ser comprobar que la serie de potencias anterior tiene
radio de convergencia positivo. Por no interrumpir el relato, postponemos esta comprobación
al lema 12.3.2, y proseguimos centrándonos en describir una expresión cerrada (una fórmula,
vaya) de la función generatriz A(x) de (an )n≥0 .
Lo vamos a hacer únicamente41 en el caso en que la sucesión (an )n≥0 cumpla una recu-
rrencia lineal homogénea de coeficientes constantes y de grado r = 3. Este caso particular
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

ya contiene todos los ingredientes (del caso de grado r general), y nos ahorra una pizca de
notación, lo que siempre es de agradecer.
Supongamos que los an cumplen la recurrencia

an = β1 an−1 + β2 an−2 + β3 an−3 , para n ≥ 3 ,

con condiciones iniciales aj = γj , para j = 0, 1, 2. Aquı́ los βj y los γj son parámetros dados.
Entendemos, claro, que β3 = 0, para que la ecuación sea de grado (exactamente) 3.

Consideremos el polinomio B(x) = 3j=1 βj xj que codifica los coeficientes de la recurren-
cia (nótese que B(0) = 0), y los polinomios

C0 (x) = γ0 + γ1 x + γ2 x2 , C1 (x) = γ0 + γ1 x , C2 (x) = γ0 , C3 (x) ≡ 0 ,

vinculados a las condiciones iniciales. Note, amable lector, la peculiar indexación que hemos
elegido para estos polinomios Cj (x). Recalcamos que el polinomio B(x) y los polinomios
Cj (x) son datos. Por supuesto, la inclusión de ese conspicuo C3 (x) ≡ 0 es pura conveniencia
notacional.
Remedamos ahora (paso a paso) el argumento de la resolución de la recurrencia de Fibo-
nacci de la introducción del capı́tulo, aplicando las condiciones iniciales (CI) en los primeros
términos, la regla de recurrencia (R) a partir del coeficiente n = 3, y efectuando las habitua-
les manipulaciones con las funciones generatrices que van apareciendo, al tiempo que vamos
incorporando en la expresión los polinomios anteriores:

 ∞

n (CI+R) 2
A(x) = an x = γ0 + γ1 x + γ2 x + (β1 an−1 + β2 an−2 + β3 an−3 ) xn
n=0 n=3

 ∞
 ∞

n n
= C0 (x) + β1 an−1 x + β2 an−2 x + β3 an−3 xn
n=3 n=3 n=3
∞ ∞
 ∞

n−1 2 n−2 3
= C0 (x) + β1 x an−1 x + β2 x an−2 x + β3 x an−3 xn−3
n=3 n=3 n=3
∞ ∞
 ∞

= C0 (x) + β1 x an xn + β2 x2 an xn + β3 x3 an xn
n=2 n=1 n=0
= C0 (x) + β1 x (A(x) − C1 (x)) + β2 x (A(x) − C2 (x)) + β3 x3 (A(x) − C3 (x)) ,
2

41
Postponen la cuestión de la convergencia, ahora se parapetan en un caso sencillo. . . están medio blandetes.

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12.3. Resolución de recurrencias 67

es decir,
  
3
A(x) 1 − B(x) = C0 (x) − βj xj Cj (x) ,
j=1

y, finalmente, 3
C0 (x) − j=1 βj xj Cj (x)
A(x) = .
1 − B(x)
Lo interesante de esta fórmula es que nos dice que la función generatriz A(x) resulta
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3 una función
ser racional A(x) = P (x)/Q(x), donde P (x) es el polinomio P (x) = C0 (x) −
j=1 βj x Cj (x) y donde Q(x) es el polinomio Q(x) = 1 − B(x). El numerador P (x) tiene
j

grado a lo sumo 2 y el denominador tiene grado 3; además, el denominador Q(x) no se anula


en x = 0, y de hecho, Q(0) = 1.
El argumento es general, no se restringe al caso de grado r = 3, y constituye la parte
directa de la siguiente proposición:

Proposición 12.3.1 Sea (an )n≥0 una sucesión y A(x) su función generatriz.
Los (an ) satisfacen una regla de recurrencia de grado r como la de la ecuación () si
y sólo si la función generatriz A(x) es una función racional A(x) = P (x)/Q(x), donde el
denominador Q(x) no se anula en x = 0 y tiene grado r, y P (x) tiene grado a lo sumo r − 1.

Demostración. Hemos de comprobar tan sólo la implicación recı́proca. Pongamos que


A(x) = P (x)/Q(x), con P (x) y Q(x) como se indica en el enunciado. Como Q(0) = 0,
dividiendo numerador y denominador por Q(0) podemos suponer y suponemos que Q(0) = 1.
r B(x)j = 1 − Q(x). Ası́ que B(0) = 0 y B(x) tiene grado r.
Definamos el polinomio
Pongamos que B(x) = j=1 βj x . Entonces tenemos que

A(x) (1 − B(x)) = A(x) Q(x) = P (x)

Como el polinomio P (x) tiene, por hipótesis, grado a lo sumo r − 1, se tiene que
 
coef[n] A(x)(1 − B(x) = 0 , para n ≥ r .

Pero esto significa que, para n ≥ r, aplicando la regla del producto de Cauchy,

n 
r
0 = an − βj an−j = an − βj an−j .
j=1 j=1

Nótese cómo la suma se trunca en j = r porque ése es el grado de B(x). De manera que
los an cumplen la ecuación en recurrencia

r
an = βj an−j , para n ≥ r ,
j=1

que es una ecuación de grado r, puesto que βr = 0, ya que el polinomio B(x) = 1 − Q(x)
tiene grado r. 

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68 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

En el enunciado anterior se asume que los (an )n≥0 cumplen la ecuación () de grado r
en sentido estricto, es decir, para n ≥ r. El ejercicio 12.3.7 pide comprobar el resultado
correspondiente cuando nos conformamos con que la ecuación en recurrencias se cumpla en
sentido laxo: para n ≥ N , con N ≥ r, no necesariamente N = r.

Cerramos este apartado comprobando el detalle técnico de la convergencia. Partimos de


la sucesión (an )n≥0 que cumple
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() an = β1 an−1 + β2 an−2 + · · · + βr an−r , para cada n ≥ r .


∞ n
además de los valores iniciales a0 , a1 , . . . , ar−1 . Llamamos A(x) = n=0 an x a su función
generatriz.

Lema 12.3.2 Llamemos Υ = máxj=1,...,r {|βj |}. Entonces el radio RA de convergencia de la


serie de potencias A(x) cumple que

1
RA ≥ .
1+Υ

Demostración. Sea Δ = máxj=0,1,...,r−1 {|aj |}. Vamos a comprobar (por inducción) que

(†) |an | ≤ Δ (1 + Υ)n , para todo n ≥ 0 .

Para los |aj | con 0 ≤ j ≤ r − 1, esta cota se cumple por la mera definición de Δ y porque
1 + Υ ≥ 1. Dado m ≥ r, supongamos que la acotación se cumple para 0 ≤ n < m. Usamos
la recurrencia, la hipótesis de inducción, la definición de Υ y la fórmula de la suma de una
progresión geométrica para acotar |am |:


r 
r 
r 
m
|am | ≤ |βj | |am−j | ≤ Υ |am−j | ≤ Δ · Υ (1 + Υ) m−j
≤Δ·Υ (1 + Υ)m−j
j=1 j=1 j=1 j=1


m−1
(1 + Υ)m − 1
=Δ·Υ (1 + Υ)j = Δ · Υ < Δ · (1 + Υ)m ,
(1 + Υ) − 1
j=0

como querı́amos para confirmar (†).


De (†) se deduce que

lı́m sup n |an | ≤ (1 + Υ) ,
n→∞

y de ahı́, en virtud de la fórmula de Cauchy–Hadamard, se concluye

1
RA ≥ ,
1+Υ

como querı́amos. 

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12.3. Resolución de recurrencias 69

12.3.2. Ecuaciones en una variable, generales


Ampliemos horizontes. Las mismas ideas del apartado 12.3.1 anterior, aunque con algo
más de esfuerzo en la resolución, se pueden aplicar a recurrencias más generales que las
lineales (de grado fijo) de coeficientes constantes allı́ tratadas, abarcando ası́ ecuaciones no
homogéneas, con coeficientes variables, o con “grado” creciente,. . . , como vamos a ilustrar
en los siguientes ejemplos.
Ejemplo 12.3.1 Buscamos una fórmula para los términos de la sucesión de números (an )n≥0
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

que verifica la recurrencia (lineal, coeficientes constantes, pero no homogénea):


an = an−1 + an−2 + n , para n ≥ 2
con condiciones iniciales a0 = 0 y a1 = 1.
Le dejamos al lector que verifique por inducción que an ≤ n2n , para cada n ≥ 0. Esto
nos dice que la sucesión (an )n≥0 es lenta y que su función generatriz A(x) tiene radio de
convergencia positivo, de hecho, al menos 1/2.
Traducimos la información que tenemos sobre la sucesión (an )n≥0 (es decir, la recurrencia)
en una (única) ecuación sobre la propia función A(x):

 ∞
 ∞
 ∞

A(x) = a0 +a1 x+ (an−1 +an−2 +n) xn = x + x an−1 xn−1 + x2 an−2 xn−2 + nxn
n=2 n=2 n=2 n=2
x  
= x + x A(x) + x2 A(x) + − x .
(1 − x)2
Hemos usado aquı́ que

 ∞
 ∞
 x
nxn = n xn − x = x n xn−1 − x = −x.
n=2 n=1 n=1
(1 − x)2

Ya tenemos una ecuación para A(x),


x
A(x) = x A(x) + x2 A(x) + ,
(1 − x)2
de la que podemos despejar A(x) para obtener que
x
A(x) = .
(1 − x) (1 − x − x2 )
2

Queremos42 ahora el desarrollo en serie de potencias de A(x). Podrı́amos aplicar la técnica


de fracciones simples teniendo
√ en cuenta que las raı́ces del polinomio del denominador son
x = 1 (doble) y x = (± 5 − 1)/2.
Pero, como 1/(1 − x)2 es la función generatriz de (n + 1)n≥0 y x/(1 − x − x2 ) es la función
generatriz de los números de Fibonacci (Fn )n≥0 es (algo) más eficiente descomponer A(x) en
la forma
ax + b cx + d
A(x) = + .
(1 − x)2 1 − x − x2
42
¡Ansiamos!

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70 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Tras el pertinente ejercicio de álgebra de cocientes de polinomios (común denominador) e


igualando coeficientes, se obtienen los valores de a = 2, b = −3, c = 2 y d = 3, y, en suma, que
2x − 3 2x + 3
A(x) = + ,
(1 − x)2 1 − x − x2
de donde
an = 2n − 3(n + 1) + 2Fn + 3Fn+1 , para n ≥ 0 ,
que podemos compactar en la fórmula
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

(†) an = −n − 3 + Fn+4 , para n ≥ 0 .


No está de más, lector, que compruebe que, en efecto, estos an cumplen la recurrencia (y las
condiciones iniciales) del enunciado del presente ejemplo.
Por cierto, la regla del producto de funciones generatrices aplicada a
1 x
A(x) = ,
(1 − x)2 1 − x − x2
en combinación con (†) nos da (ası́ como de pasada, como quien no quiere la cosa, casi con
altanerı́a) la recurrencia siguiente para los números de Fibonacci:

n
Fn+4 = n + 3 + (k + 1)Fn−k , para todo n ≥ 0.

k=0

El ejercicio 12.3.2 pide, lector, extender (casi remedar) el argumento del ejemplo 12.3.1
para comprobar que si A(x) es la función generatriz de una sucesión (an )n≥0 que cumple una
recurrencia (lineal de coeficientes constantes de grado r, pero no homogénea)

r
an = βj an−j + P (n) , para n ≥ r,
j=1

donde P es un polinomio dado, entonces A(x) es una función racional que usando la técnica
de fracciones simples se puede desarrollar directamente en serie de potencias.
Como ilustración de lo que puede ocurrir al manejar recurrencias lineales con coeficientes
no constantes, consideremos el siguiente ejemplo:
Ejemplo 12.3.2 Consideramos la sucesión de números (an ) dada por a0 = 1 y
2n
(n + 1) an+1 = 3 an + , para cada n ≥ 0.
n!

Llamamos A(x) a la función generatriz de la sucesión:




A(x) = an xn .
n=0
Dejamos que el lector compruebe por inducción que, por ejemplo, an ≤ 3n , para cada n ≥ 0,
garantizando ası́ la lentitud de la sucesión (an )n≥0 y la positividad del radio de convergencia
de A(x).

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12.3. Resolución de recurrencias 71

Habitualmente, comenzamos tomando A(x), sustituimos a continuación el coeficientes an


por lo que dicta la recurrencia, y aplicamos masaje algebraico a discreción hasta que aflora
A(x). En este caso proponemos comenzar directamente con la recurrencia, multiplicar por
xn , sumar y manipular, discretamente, ¡oiga!, hasta conseguir que aparezca A(x).
Como la recurrencia es válida para cada n ≥ 0, se cumple que

 ∞
 ∞

n n 2n
(n + 1) an+1 x = 3 an x + xn .
n!
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0 n=0 n=0

Tras identificar las series de potencias que aquı́ aparecen, a saber de izquierda a derecha, la
derivada de A(x), la propia A(x) y la función e2x , obtenemos la ecuación que debe verificar
la función generatriz:
(†) A (x) = 3 A(x) + e2x .
Lector, ésta es una ecuación diferencial (lineal de orden 1 con coeficientes constantes) para
A(x). Y aunque este tipo de ecuaciones no forman parte del (casi inabarcable) negociado
del que trata este libro, para no dejarle con la intriga, le proponemos el siguiente truco para
resolverla, conocido en los ambientes43 como “de factor integrante”: multiplicando A(x) por
e−3x , derivando y aplicando (†) obtenemos
   
A(x)e−3x = A (x) e−3x − 3A(x)e−3x = e−3x A (x) − 3A(x) = e−3x e2x = e−x .

Al integrar esta expresión, se obtiene que

A(x) e−3x + C = −e−x ;

para una cierta constante de integración C. Como A(0) = a0 = 1, la constante C ha de ser


b = 2. Concluimos44 que
A(x) = 2 e3x − e2x .
Desarrollar esta función A(x) en serie de potencias, y con ello, obtener los números an , es
coser y cantar:
∞ ∞
3n n  2n n
A(x) = 2 x − x ,
n=0
n! n=0
n!

de donde obtenemos
1
(2 · 3n − 2n ) ,
an = para n ≥ 0 ,
n!
la expresión de los an que andábamos buscando. ♣
En algunas de las ecuaciones de recurrencia que vimos en el apartado 8.1, el término
general de la sucesión depende de todos los anteriores:
43
Diferenciales, ellos.
44
El lector avisado y ducho en la resolución de ecuaciones diferenciales lineales de coeficientes constantes
se habrá percatado de que e−2x es una solución particular de (†) y de que b e3x es la solución general de la
ecuación homogénea A (x) = 3 A(x).

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72 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Ejemplo 12.3.3 En el ejemplo 8.1.9 del capı́tulo de recurrencias veı́amos que los núme-
ros Mn , que cuentan el número de posibles montones (con ciertas caracterı́sticas especiales)
de barriles con n de ellos en la primera fila, cumplen que


n−1
Mn = 1 + (n − j)Mj para cada n ≥ 2,
j=1

junto con la condición inicial M1 = 1.


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Considérese la función generatriz M (x) asociada a la sucesión (Mn )n≥0 :




M (x) = Mn xn .
n=1

Observe lector que la serie comienza en n = 1, pues M0 no está definido; o alternativamente,


ponemos que M (0) = M0 = 0.
Utilizamos seguidamente la condición inicial, la recurrencia y nuestra ya acendrada ha-
bilidad en la manipulación de funciones generatrices para escribir, en abigarrado alarde ti-
pográfico que invitamos al lector que compruebe deslizando un dedo45 sobre las sucesivas
fórmulas, que

 ∞ 
 
n−1  ∞
 ∞ n−1
 
M (x) = Mn xn = x + 1+ (n − j)Mj xn = x + xn + (n − j)Mj xn
n=1 n=2 j=1 n=2 n=2 j=1

 ∞
 ∞
 ∞
x2 x
=x+ + Mj (n − j)xn = + Mj xj (n − j) xn−j
1−x 1−x
j=1 n=j+1 j=1 n=j+1

 ∞
 ∞

x j k x x x x
= + Mj x kx = + Mj xj = + M (x) ,
1−x 1 − x (1 − x)2 1 − x (1 − x)2
j=1 k=1 j=1

de donde, despejando M (x), obtenemos que


x(1 − x)
() M (x) = .
1 − 3x + x2
Como ya vimos en la discusión del susodicho ejemplo 8.1.9, los Mn satisfacen una ecuación
en recurrencias pasmosamente más simple que la del enunciado del presente ejemplo, a saber,

Mn = 3Mn−1 − Mn−2 , para cada n ≥ 3 ,

de donde asimismo se deduce directamente y con mucha menos faena la identidad () usando
que M0 = 0 y que M1 = 1.
Para obtener el requerido desarrollo de potencias de M (x) podrı́amos aplicar la técnica de
fracciones simples. Si ası́ procediéramos, los Mn aparecerı́an√como expresiones que combinan
potencias de las dos raı́ces del denominador, a saber, (3 ± 5)/2. ¡Caramba!
45
Preferiblemente suyo, el dedo.

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12.3. Resolución de recurrencias 73

Pero alternativamente podemos tirar de memoria y evocar el ejemplo 12.1.12 que nos dice
que la función generatriz de los números de Fibonacci de ı́ndice par viene dada por

 x
F2n xn =
1 − 3x + x2
n=0

¡Hum! De manera que




M (x) = (1 − x) F2n xn ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0

de donde
Mn = F2n − F2(n−1) = F2n−1 , para cada n ≥ 1 .
¡Voilà!, como ya sabı́amos del mencionado ejemplo 8.1.9 del capı́tulo de recurrencias. ♣
Si la ecuación en recurrencias no es lineal, las dificultades aumentan considerablemente,
y sólo en casos muy particulares vamos a disponer de métodos de resolución explı́cita. Por
su especial relevancia en cuestiones combinatorias, proponemos considerar a continuación el
siguiente ejemplo.
Ejemplo 12.3.4 La sucesión de los números de Catalan (Cn ) viene definida por


n−1
Cn = C0 Cn−1 + C1 Cn−2 + · · · + Cn−2 C1 + Cn−1 C0 = Ck Cn−1−k para cada n ≥ 1,
k=0

si convenimos en que C0 = 1.
En el ejemplo 5.1.6 obtuvimos ya una fórmula para estos números. Ahora abordamos la
cuestión utilizando funciones generatrices. Si C(x) es la función generatriz de la sucesión (Cn ),

 ∞ 
 k−1  ∞ 
 k−1 
k k
C(x) = Ck x = 1 + Cj Ck−1−j x = 1 + x Cj Ck−1−j xk−1
k=0 k=1 j=0 k=1 j=0
∞ 
 n 
=1+x Cj Cn−j xn = 1 + x C 2 (x) ,
n=0 j=0

pues la última suma entre paréntesis es el coeficiente n-ésimo de la función C 2 (x).


Esta ecuación de segundo grado (para C(x)) tiene dos posibles soluciones:
√ √
1 + 1 − 4x 1 − 1 − 4x
o bien .
2x 2x
El que C0 = 1, esto es, C(0) = 1, descarta la primera posibilidad (pero no la segunda, como
se puede comprobar, por ejemplo, con ayuda de la regla de L’Hôpital). Ası́ que
√ ∞
1− 1 − 4x 
= Cn xn .
2x n=0

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74 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Ahora sólo resta visitar el ejemplo 12.2.2 del apartado sobre la familia binómica que nos daba
√ ∞  
1 − 1 − 4x  1 2n n
= x ,
2x n+1 n
n=0

para obtener, de nuevo, la fórmula para los números de Catalan


 
1 2n
Cn = , para n ≥ 0.
n+1 n ♣
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

12.3.3. Ecuaciones en dos variables


Ya hemos visto algunas situaciones en las que las recurrencias involucran más de un
parámetro o variable, por ejemplo, las de los coeficientes binómicos o las de las dos clases de
números de Stirling.
Planteamos ahora, lector, cómo tratar estas recurrencias mediante las funciones genera-
trices.
Ilustramos al procedimiento general, recurriendo46 a dos de nuestras familias combinato-
rias favoritas: los números C(n, k), que cuentan el número de subconjuntos de tamaño k que
podemos extraer de {1, . . . , n}, y los números de Stirling de segunda especie, S(n, k).
Ejemplo 12.3.5 Las funciones generatrices de los C(n, k).
Digamos que n y k son enteros no negativos. Recordemos que los C(n.k) cumplen las
condiciones iniciales C(n, 0) = 1 y C(n, n) = 1 (el caso (C(0, 0) = 1 es, simplemente, una
convención) para n ≥ 0. La recurrencia es

C(n, k) = C(n − 1, k − 1) + C(n − 1, k) , si n ≥ 1 y 0 < k ≤ n .

a) Podemos empezar considerando, para cada n fijo, la función generatriz




fn (x) = C(n, k) xk .
k=0

En realidad fn es un polinomio de grado n, pues C(n, k) = 0 si k > n.


El caso n = 0 es especial: f0 (x) = C(0, 0) = 1. Para n ≥ 1,

 ∞
  
fn (x) = k
C(n, k) x = C(n, 0) + C(n − 1, k − 1) + C(n − 1, k) xk
k=0 k=1

 ∞

=1+x C(n − 1, k − 1) xk−1 + C(n − 1, k) xk
k=1 k=1

 ∞

=1+x C(n − 1, j) xj + C(n − 1, k) xk − C(n − 1, 0) ,
j=0 k=0
46
¡Qué graciosillos!

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12.3. Resolución de recurrencias 75

de donde se obtiene, usando que C(n − 1, 0) = 1, la siguiente recurrencia para las funciones
generatrices fn (x):
fn (x) = (1 + x) fn−1 (x) para cada n ≥ 1.
Si ahora iteramos esta relación hasta llegar al valor inicial, f0 (x) ≡ 1, se deduce que

fn (x) = (1 + x)n , para cada n ≥ 0


 n
De la fórmula del binomio se deduce, claro, la expresión habitual C(n, k) = k .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

2) Alternativamente podemos considerar, para cada k fijo, la siguiente función generatriz:




gk (x) = C(n, k) xn .
n=0

Al contrario de la anterior, esta gk (x) no es un polinomio. La suma se extiende en realidad


desde n = k hasta ∞. Como C(n, k) ≤ 2n , si 0 ≤ k ≤ n, tenemos que el radio de convergencia
de gk (x) es al menos 1/2. De nuevo, el caso k = 0 es especial:

 ∞
 1
g0 (x) = C(n, 0) xn = xn = .
n=0 n=0
1−x

Para k ≥ 1,

 ∞
  
gk (x) = C(n, k) xn = C(0, k) + C(n − 1, k − 1) + C(n − 1, k) xn
n=0 n=1

 ∞

=x C(n − 1, k − 1) xn−1 + x C(n − 1, k) xn−1
n=1 n=1
∞ ∞

=x C(n, k − 1) xn + C(n, k) xn ,
n=0 n=0

de donde
gk (x) = x gk−1 (x) + x gk (x) ;
esto es,
x
gk (x) = gk−1 (x) para cada k ≥ 1.
1−x
De nuevo, iterando, llegamos a que
 2  k
x x x xk
gk (x) = gk−1 (x) = gk−2 (x) = · · · = g0 (x) = .
1−x 1−x 1−x (1 − x)k+1
De manera que
∞ 
  ∞   ∞  
xk k k + j j  k + j j+k  n n
gk (x) = =x x = x = x .
(1 − x)k+1 k k k
j=0 j=0 n=k

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76 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Fı́jese, lector, en que para cada n fijo, fn (x) codifica los coeficientes binómicos de un “piso”
del triángulo de Tartaglia (en realidad, un número finito de coeficientes):
        
n n n n
fn (x) = (1 + x)n
←→ , , ,..., , 0, 0, . . . .
0 1 2 n
Mientras que, para k fijo, gk (x) codifica (la sucesión infinita de) los coeficientes binómicos de
una diagonal:
       
xk k k+1 k+2
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

gk (x) = ←→ 0, 0, . . . , 0, , , ,... .
(1 − x)k+1 k k k ♣

Ejemplo 12.3.6 Las funciones generatrices de los S(n, k).


El rango de interés es n ≥ 1 y 1 ≤ k ≤ n. Los S(n, k) son nulos fuera de este rango excepto
S(0, 0), que por convenio tomamos que vale 1. Los valores frontera son S(n, 1) = 1 = S(n, n)
para cada n ≥ 1, y la recurrencia es

S(n, k) = S(n − 1, k − 1) + kS(n − 1, k) , para n, k ≥ 1 ,

a) Empezamos considerando, para cada n ≥ 1 fijo, la función generatriz Tn (x), que en


realidad es un polinomio, de la sucesión (S(n, k))∞ n
k=1 = (S(n, k))k=1 (note, lector, que el
ı́ndice de la sucesión es k):

 
n
Tn (x) = S(n, k) xk = S(n, k) xk .
k=1 k=1

Si lo desea, puede añadir el polinomio T0 (x) = 1 a la colección.


A los polinomios Tn (x) se les conoce, en ciertos ambientes, perfectamente respetables,
como polinomios de Touchard. Obsérvese que, para cada n ≥ 1, Tn (0) = 0 y Tn (1) = Bn ,
donde Bn denota el n-ésimo número de Bell.
No disponemos de una fórmula explı́cita (en términos de n y x) para estos polinomios,
aunque sı́ diversas expresiones recurrentes de interés. Por ejemplo, como podrá comprobar el
lector usando la regla de recurrencia de los S(n, k), se verifica la siguiente relación:

Tn (x) = x Tn−1 (x) + x Tn−1 (x),

que es una regla de recurrencia que involucra derivadas, y que por tanto se salen del marco
de las recurrencias tratadas aquı́.
b) Definimos ahora, para cada k ≥ 1, la función generatriz

 ∞

Fk (x) = S(n, k) xn = S(n, k) xn .
n=0 n=k

Puede añadirse, si se desea, el caso F0 (x) = 1. Obsérvese que, por ejemplo,


x
F1 (x) = ,
1−x

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12.3. Resolución de recurrencias 77

pues S(n, 1) = 1 si n ≥ 1 y S(0, 1) = 0.


La ecuación de recurrencia de los S(n, k) se traslada directamente (tras unas manipula-
ciones similares a las del ejemplo 12.3.5, que dejamos como entretenimiento para el lector)
en la siguiente ecuación en recurrencia para las Fk :

Fk (x) = x Fk−1 (x) + k x Fk (x) , para k ≥ 2 ,

es decir,
x
si k ≥ 2 ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Fk (x) = Fk−1 (x) ,


1 − kx
de donde, iterando, se deduce que


k
x  1 k
Fk (x) = = xk , para cada k ≥ 1.
1 − jx 1 − jx
j=1 j=1

Al lector no le habrá pasado desapercibido47 que para cada k ≥ 1 la función generatriz


Fk (x) es una función racional, es decir, un cociente de dos polinomios, y que además su
denominador ya se presenta graciosamente factorizado en factores de grado 1; la técnica de
fracciones simples de la sección 12.2.3 viene que ni pintiparada para obtener el desarrollo en
serie de potencias de cada Fk (x). Vamos, pues, con ello.
Fijemos k, y pongamos que la descomposición en fracciones simples se escribe


k
1  γj
k
k
Fk (x) = x = .
1 − jx 1 − jx
j=1 j=1

Queremos obtener los coeficientes γj (que, como k está fijo, para no sobrecargar la notación,
(k)
no decoramos γj ). Fijemos 1 ≤ l ≤ k. Multiplicando Fk (x) por (1 − lx) y tomando lı́mite
cuando x → 1/l, obtenemos, usando la expresión de Fk (x) como producto, que

1  1 1 1
lı́m Fk (x) (1 − lx) = = (−1)k−l ;
x→1/l l k 1 − j/l l! (k − l)!
1≤j≤k;
j
=l

la última identidad es fruto de un balsámico masajeo algebraico. Si calculamos ese mismo


lı́mite cuando x → 1/l, pero usando ahora la expresión de Fk (x) como suma (de fracciones
simples), se obtiene
lı́m Fk (x) (1 − lx) = γl .
x→1/l

Igualando estas dos expresiones se deduce que


 
(−1)k−l 1 k−l k
γl = = (−1) , para 1 ≤ l ≤ k .
(l)! (k − l)! k! l
47
¡Por supuesto que no!, ¡cómo se atreve!

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78 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Con todo esto podemos expresar Fk (x) en la forma

k  
1  k (−1)k−j
Fk (x) = .
k! j 1 − jx
j=1

Podemos desarrollar ahora cada uno de los sumandos 1/(1 − jx) e intercambiar orden de
sumación, que es legal pues se trata de una suma finita de series de potencias, para obtener
que
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

k   ∞ ∞  k   
1  k k−j

n n
 1  k
Fk (x) = (−1) j x = (−1)k−j j n xn .
k! j n=0 n=0
k! j
j=1 j=1

A la derecha, en el paréntesis que engloba a los coeficientes de Fk (x), se lee directamente la


habitual fórmula para los números de Stirling S(n, k), que el lector ya conoce (lema 5.3.2)
de sus tempranos devaneos, ¡qué tiempos aquellos!, con el principio de inclusión/exclusión.♣

12.3.4. Sistemas de recurrencias


Veamos por último cómo se manejan, con funciones generatrices, sistemas de recurrencias.
El método que seguiremos es análogo al utilizado para una única recurrencia, pero ahora con
dos funciones generatrices: una por cada sucesión de números de interés, y el sistema de
recurrencias se transformará en un sistema de ecuaciones para esas funciones generatrices.
Al resolverlo obtendremos las expresiones de las funciones, para, finalmente, desarrollar en
serie de potencias cada una de ellas. Lo vemos en un ejemplo.
Ejemplo 12.3.7 Queremos encontrar las sucesiones (an )n≥0 y (bn )n≥0 que verifican que

an = 3 an−1 + bn−1 ,
para cada n ≥ 1,
bn = 2 an−1 + bn−1 ,

junto con las condiciones iniciales a0 = 1, b0 = 1.


En el apartado 8.2.3 vimos ya cómo resolver estos sistemas de ecuaciones en recurren-
cia con las herramientas del álgebra lineal. Introducimos ahora las funciones generatrices
asociadas a las sucesiones (an ) y (bn ):

 ∞

A(x) = an xn y B(x) = bn xn .
n=0 n=0

Trasladamos ahora las recurrencias de las sucesiones a ecuaciones en las funciones A y B,


haciendo usos de las manipulaciones habituales. La primera recurrencia se traduce en

 ∞
 ∞

n n−1
A(x) = a0 + (3an−1 + bn−1 ) x = 1 + 3x an−1 x +x bn−1 xn−1
n=1 n=1 n=1
= 1 + 3 x A(x) + x B(x) .

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.3. Resolución de recurrencias 79

Análogamente, la segunda ecuación viene a decir que

B(x) = xB(x) + 2x A(x) .

En conjunto, obtenemos el siguiente sistema de ecuaciones que han de cumplir A(x) y B(x):

A(x)(1 − 3x) = 1 + xB(x) ,
B(x)(1 − x) = 2x A(x) ;
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

recuerde, lector, que las “incógnitas” son aquı́ las series A(x) y B(x). Resolviendo este sistema
obtenemos que
1−x 2x
A(x) = 2 y B(x) = 2 .
x − 4x + 1 x − 4x + 1
Finalmente, desarrollando en serie de potencias se obtiene la solución de la cuestión planteada:
∞  √ √
 3+ 3 √ n 3− 3 √ n n
A(x) = (2 + 3) + (2 − 3) x
6 6
n=0
∞ √ √
 3 √ n 3 √ 
B(x) = (2 + 3) − (2 − 3)n xn
n=0
3 3

Los coeficientes de A(x) y de B(x) son, respectiva y justamente, las sucesiones (an )n≥0 y
(bn )n≥0 que satisfacen el sistema de recurrencias y las condiciones iniciales. ♣

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80 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

EJERCICIOS DE LA SECCIÓN 12.3

12.3.1 Sea (an )n≥0 una sucesión y sea A(x) su función generatriz.
Demuéstrese que si los an cumplen una cierta ecuación en recurrencias lineal homogénea con
coeficientes constantes de grado r para n ≥ N (no necesariamente N = r), entonces A(x) es una
función racional A(x) = P (x)/Q(x) donde el polinomio Q no se anula en x = 0 y tiene grado r y
donde el polinomio P tiene grado a lo sumo N − 1.
Demuéstrese el enunciado recı́proco.
12.3.2 Este ejercicio extiende el ejemplo 12.3.1.
(a) Sea P (x) un polinomio cualquiera. Compruébese que
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018



P (n) xn es una función racional .
n=0

Conviene quizás, lector, comprobar primero que para cualquier entero k ≥ 0 se tiene que

  d (k)  1 
nk xn = x ,
n=0
dx 1−x

donde (x d/dx)(k) significa aplicar sucesivamente k veces la operación de derivar primero y luego
multiplicar por x.
(b) Supóngase que β1 , β2 , . . . , βr y α0 , α1 , . . . , αr−1 son números reales y que P (x) es un polinomio.
Consideremos la siguiente ecuación en recurrencias (lineal con coeficientes constantes, de grado r, no
homogénea con término de no homogeneidad polinómico)
r

an = βj an−j + P (n) , para n ≥ k ,
j=1

con las condiciones iniciales


para 0 ≤ j < r .
aj = αj ,
∞
Sea A(x) la función generatriz de los an , es decir, A(x) = n=0 an xn .
Remédese el argumento del ejemplo 12.3.1 para comprobar que


A(x) = B(x)A(x) + C(x) + P (n)xn
n=k
r j
donde B(x) es el polinomio B(x) = j=1 βj x y donde C(x) es un polinomio de grado r − 1 cuyos
coeficientes dependen de los datos iniciales αj y los coeficientes dados βj . Conclúyase que A(x) es
una función racional.
12.3.3 Para cada n ≥ 1, sea an el número de n-listas con sı́mbolos {0, 1, 2, 3} que tienen un número
impar de ceros. Compruébese que a1 = 1 y que an+1 = 2an +4n para cada n ≥ 1. Dedúzcase, utilizando
funciones generatrices, que an = 12 (4n − 2n ).
12.3.4 Consideremos la sucesión de números (an )∞
n=0 que satisface la recurrencia:
 
100
an = an−2 + , n ≥ 2,
n

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.3. Resolución de recurrencias 81

junto con las condiciones iniciales a0 = 1 y a1 = 100.


(a) Calcúlese la función generatriz de esta sucesión.
(b) Escrı́base una fórmula para an y calcúlese a200 .

12.3.5 Considérense las dos siguientes sucesiones de números:



a1 = 1 A0 = 1
k−1 n
ak = 1 + ak−1 + j=1 aj para cada k ≥ 2. An = k=0 kAn−k , n ≥ 1.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Obténganse las respectivas funciones generatrices y compruébese que an = An = F2n para cada n ≥ 1.
12.3.6 Para cada n, k ≥ 0, llamemos b(n, k) al número de subconjuntos de {1, 2, . . . , n} de tamaño
k que no contienen enteros consecutivos (esta cuestión ya la tratamos en el ejercicio 5.1.16 y, con
un lenguaje distinto, pero equivalente, en el apartado 8.3.5). Nótese que b(n, k) = 0 si k > n y que
b(n, 0) = 1 si n ≥ 1, b(0, k) = 0 si k ≥ 1 y b(n, 1) = n si n ≥ 1. Definamos b(0, 0) = 1.
(a) Pruébese que
b(n, k) = b(n − 2, k − 1) + b(n − 1, k) si n ≥ 2, k ≥ 1.
(b) Llamemos Fk (x) a la función generatriz de los b(n, k) para cada k fijo. Compruébese que

1 x x2
F0 (x) = , F1 (x) = , Fk (x) = Fk−1 (x), si k ≥ 2.
1−x (1 − x)2 1−x

(c) Resuélvase la recurrencia para las funciones Fk (x) y dedúzcase que


 
n−k+1
b(n, k) = .
k

12.3.7 Sea (an )n≥0 una sucesión y sea A(x) su función generatriz.
Demuéstrese que si los an cumplen una cierta ecuación en recurrencias lineal homogénea con
coeficientes constantes de grado r para n ≥ N (no necesariamente N = r), entonces A(x) es una
función racional A(x) = P (x)/Q(x) donde el polinomio Q no se anula en x = 0 y tiene grado r y
donde el polinomio P tiene grado a lo sumo N − 1.
Demuéstrese el enunciado recı́proco.

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82 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

12.4. Ponga una función generatriz en su vida


La utilidad de las funciones generatrices va más allá, mucho más allá, de la resolución de
recurrencias que nos ha ocupado en el apartado precedente. En este apartado ilustraremos
la versátil capacidad codificadora de las funciones generatrices con varias aplicaciones. En el
capı́tulo 13 venidero nos detendremos a observar a las funciones generatrices en acción en un
amplio muestrario de contextos diversos.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

12.4.1. Sumas y funciones generatrices


Partimos de una matriz de números
 
bk,n k,n≥0
.
Observe, lector, cómo, anticipando la invocación a funciones generatrices, las filas y las co-
lumnas están etiquetadas desde k = 0 y desde n = 0 respectivamente.
Nos interesa encontrar expresiones cerradas de la suma de cada columna, es decir, de la
sucesión (an )n≥0 dada por


() an = bk,n .
k=0
No le ocultamos al lector que, en las ilustraciones más habituales, estas sumas son en
realidad finitas, porque la matriz de partida es triangular superior, es decir, porque bk,n = 0
si k > n.
En páginas anteriores hemos utilizado ya varias veces la tecnologı́a de las funciones genera-
trices para calcular sumas como las de arriba. Revise, lector, el ejemplo 12.1.3 sobre números
de Fibonacci usando trucos de sustitución, el ejemplo 12.1.5 con la fórmula de Vandermonde
utilizando productos, o el ejemplo 12.1.11 con la argucia del filtrado de coeficientes.
No olvide tampoco el lector que, si la suma () tiene la forma particular

n
an = bk ,
k=0

y si disponemos de una fórmula explı́cita para la función generatriz B(x) de la sucesión (bn ),
entonces automáticamente tenemos una fórmula para la función generatriz A(x) de la su-
cesión (an ), la dada por A(x) = B(x)/(1 − x). Este truco (sumas parciales) se usó en el
ejemplo 12.1.9 para obtener la fórmula de la suma de los primeros números naturales, y lo
volvemos a ver en acción en la siguiente ilustración.
Ejemplo 12.4.1 Llamamos Fk al k-ésimo número de Fibonacci. Para cada n ≥ 0,

n
Fk = Fn+2 − 1.
k=0

Ésta es una de las múltiples identidades con números de Fibonacci que tan entretenidos
nos tuvieron en el capı́tulo 8. La identidad anterior se puede probar por inducción, usando,
claro, la recurrencia de Fibonacci.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 83

Veamos cómo probar esta identidad


 con funciones generatrices. Obsérvese que el enun-
ciado no pide tanto calcular la suma nk=0 Fk , como certificar que vale Fn+2 − 1 para cada
n ≥ 0. Recordemos que
 ∞
x
F (x) = = Fn xn para |x| < 1/τ .
1 − x − x2
n=0

Por lo tanto,
1 x   ∞ n
Fk xn para |x| < 1/τ ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

=
1 − x 1 − x − x2 n=0
k=0
sin más que aplicar el lema 12.1.9 sobre sumas parciales.
Por otro lado,

 ∞
 ∞
 F (x) − F0 − F1 x 1 F (x) − x 1
(Fn+2 − 1) x = n
Fn+2 x −
n
xn = − = − ,
x2 1−x x2 1−x
n=10 n=0 n=0

donde hemos aplicado el lema 12.1.5 de desplazamiento y la serie geométrica. Pero como
F (x) − x 1 1 1  x 1 1+x x
− = − + −x) = − + = ,
x 2 1−x 1−x x 1−x−x
2 2 1−x 1 − x − x 2 (1 − x)(1 − x − x2 )
concluimos que los miembros de la derecha y de la izquierda del enunciado tienen la misma
función generatriz (en un cierto entorno de x = 0) y, por tanto, sus coeficientes coinciden. ♣
Una estrategia alternativa para obtener una fórmula para () pasa por considerar la serie
de potencias
∞
bk,n xk ,
k=0
asegurarse de que tiene radio de convergencia ≥ 1, obtener una fórmula explı́cita para la
función f (x) asociada y, finalmente, a la Abel, obtener an como lı́mx↑1 f (x). Si la serie de
arriba es en realidad un polinomio, basta evaluar en x = 1. Como ejemplo, el cálculo de
 n  
n
an =
k
k=0

se obtiene del binomio de Newton:


n  
 n
xk = (1 + x)n ,
k
k=1

que evaluando en x = 1 son da el archiconocida respuesta 2n . Vea también el lector esta


estrategia en acción (con desigual éxito) para las sumas del ejemplo 12.1.8.
En este apartado vamos a desarrollar48 una técnica (relativamente) general para calcular
sumasdel tipo (). Partimos de la sucesión doble (bk,n )k,n≥0 , y nombramos como an a la
suma k≥0 bk,n por columnas.
48
Ya era hora que nos dijeran qué novedades nos traen.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


84 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Para k ≥ 0, consideremos las funciones generatrices Bk (x) asociada a la fila k-ésima,




Bk (x) = bk,n xn .
n=0

Introduzcamos asimismo la función generatriz A(x) de los an .


Oportunamente nos preocuparemos, como es propio y menester, por los radios de conver-
gencia.
El plan, en cualquier caso, es expresar A(x) como serie de los Bk (x). Si los Bk (x) tienen
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

fórmula cerrada razonable y con cierta estructura, quizá podamos sumar esa serie de Bk (x)
y obtener una fórmula cerrada para A(x) y de ahı́ obtener fórmulas para los an .
Este enfoque pasará por un cambio de orden de sumación, ası́ que suponemos de partida
que para un cierto R > 0 se cumple que
∞ 
 ∞
(†) |bk,n | Rn < +∞ .
n=0 k=0

Recuérdese que la suma en k en realidad se extiende habitualmente desde k = 0 hasta k = n.


En cada caso habrá que verificar que se cumple (†).
Observe, lector, que si se cumple la condición (), tanto la función generatriz A(x) como
cada una de las Bk tienen radio de convergencia al menos R.
Sea |x| < R. Entonces, intercambiando el orden de sumación se tiene que

 ∞ 
 n  ∞
∞  ∞

n n n
A(x) = an x = bk,n x = bk,n x = Bk (x) .
n=0 n=0 k=0 k=0 n=0 k=0

En esto consiste el método. En cada caso, requiere primero comprobar la condición de


convergencia (†), para a continuación ser habilidoso en el cálculo de una fórmula para cada
Bk (x), que con suerte se podrá sumar en k, dándonos una expresión para A(x) de la que, de
nuevo empujados por vientos favorables, sacaremos una expresión para an .
Siguen a continuación, lector, un par de ejemplos de entrenamiento, que por otro lado
han sido liquidados anteriormente y sin miramientos con técnicas distintas. Los dos siguientes
ejemplos son un punto más exigentes49 .
 
Ejemplo 12.4.2 La sucesión doble bk,n = nk , para k, n ≥ 0.
El objetivo pasa por calcular,
n para
n cada n=0 n=1 n=2 n=3 n=4 ···
entero n ≥ 0, la suma an = k=0 k , que
k = 0 1 1 1 1 1 ···
k = 1 0 1 2 3 4 ···
como es bien sabido, vale 2n . En este caso, k = 2 0 0 1 3 6 ···
bk,n = 0 si k > n. Las Bk (x) son k = 3 0 0 0 1 4 ···
k = 4 0 0 0 0 1 ···
∞   .. .. .. .. .. .. ..
n n xk . . . . . . .
Bk (x) = x = ,
n=0
k (1 − x)k+1

que tienen todas radio de convergencia 1.


49
Gracias por avisar.

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 85

La condición de convergencia (†) exige que para un R > 0 se tenga


∞  n  
n
Rn < +∞ ;
n=0
k
k=0
 
pero acotando simple y holgadamente nk ≤ 2n , tenemos que si R < 1/2, entonces
∞ 
 n   ∞ 
 n ∞
n
Rn = 2n Rn < (n + 1)(2R)n < ∞.
k
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0 k=0 n=0 k=0 n=0

Ası́ que, si |x| < 1/2,

1   x k

 ∞
 ∞
xk
A(x) = Bk (x) = = .
(1 − x)k+1 1−x 1−x
k=0 k=0 k=0

De que |x| < 1/2 se deduce que |x/(1 − x)| < 1 y sumando la serie geométrica tenemos que
1 1 1
A(x) = = .
1 − x 1 − x/(1 − x) 1 − 2x
De aquı́ se obtiene el anunciado an = 2n . ♣
n
Ejemplo 12.4.3 Calculemos una vez más las (archi-)conocidas sumas an = k=0 k.
Los bk,n son en este caso n=0 n=1 n=2 n=3 n=4 ···
 k =0 0 0 0 0 0 ···
k, si 0 ≤ k ≤ n, k =1 0 1 1 1 1 ···
bk,n = k =2 0 0 2 2 2 ···
0, si k > n. k =3 0 0 0 3 3 ···
k =
.. 4 0. 0. 0. 0. 4. ···
. . . . . ..
De manera que, para k ≥ 0, . . . . . . .


 ∞
 ∞
 1
Bk (x) = bk,n xn = kxn = k xk xn−k = k xk , si |x| < 1 .
1−x
n=0 n=k n=k

La condición de convergencia (†) se cumple con cualquier R < 1, pues


∞ 
 ∞
 ∞
 ∞
 ∞
 ∞
1  k
n
kRn = k Rn = k Rk Rn−k = kR < +∞ .
n=0 k=0
1−R
k=0 n=k k=0 n=k k=0

Por tanto, para |x| < 1 tenemos que



1  k 1 x x
A(x) = kx = = ,
1−x 1 − x (1 − x)2 (1 − x)3
k=0

es decir,
∞ 
 
n+1
A(x) = xn
2
n=0
n+1
de donde, y como es archisabido, ¿verdad, lector?, an = 2 para n ≥ 0. ♣

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86 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Tras este calentamiento, analizamos un par de ejemplos algo más complicados.


Ejemplo 12.4.4 Calculemos las sumas
∞  
n + k n−k
an = 2 , n = 0, 1, 2, . . .
2k
k=0

En este caso, los bk,n son


 
n + k n−k
para n, k ≥ 0 .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

bk,n = 2 ,
2k
Nótese que, para k > n, se tiene que bk,n = 0. Ası́ que, para cada n, la suma representada
por an abarca en realidad desde k = 0 hasta k = n.
Para k ≥ 0, la función generatriz Bk (x) viene dada por
∞ ∞   ∞  
n n + k n−k n [n+k=m]  m m−2k m−k
Bk (x) = bk,n x = 2 x = 2 x
2k 2k
n=0 n=k m=2k
∞  
1  m () 1 (2x)2k 1  x k
= 2k k (2x)m = 2k k = .
2 x 2k 2 x (1 − 2x)2k+1 1 − 2x (1 − 2x)2
m=2k

Observe, lector, que hasta llegar a ( ) se ha realizado un inocuo cambio de nombre de la


variable de sumación. La igualdad ( ) requiere que |x| < 1/2. El radio de convergencia de
cada Bk (x) es justamente 1/2, para cada k ≥ 0.
Si tomamos R tal que 0 < R < 1/2 y tal que η := R/(1−2R)2 < 1 (es decir, para R < 1/4),
entonces
n   ∞ ∞  
n+k n−k n   n+k n−k n  1  k
∞ 
 ∞ ∞
R 1  k
2 R = 2 R = = η ,
2k 2k 1−2R (1−2R)2 1−2R
n=0 k=0 k=0 n=k k=0 k=0

que es una serie finita, pues 0 < η < 1. Ası́ que la condición de convergencia (†) se cumple
tomando R < 1/4.
De manera que podemos poner que

 1 1 1 − 2x
A(x) = Bk (x) = x = , si |x| < 1/4 .
1 − 2x 1 − (1 − 4x)(1 − x)
k=0
(1 − 2x)2
Fracciones simples y variantes de la serie geométrica se combinan para darnos que
∞ ∞ ∞  
1 − 2x 2/3 1/3 2 n 1 n  2 n 1
A(x) = = + = (4x) + x = 4 + xn .
(1 − 4x)(1 − x) 1 − 4x 1 − x 3 3 3 3
n=0 n=0 n=0

Identificando los coeficientes de A(x) como los an , concluimos que


∞  
n + k n−k 2 1
2 = 4n + , para todo entero n ≥ 0 .
2k 3 3
k=0

¡Vaya, vaya! ♣

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 87

Ejemplo 12.4.5 Fijemos un entero M ≥ 0 y comprobemos que αn = βn , para todo n ≥ 0,


donde
∞    ∞   

M n+k M n k
αn = y βn = 2
k M k k
k=0 k=0

Lector, para cada posible valor de M hay sendas colecciones de sumas (αn )n≥0 y (βn )n≥0 .
No incluimos, en la notación, ninguna mención a M , para no recargarla.
Para M fijo, cada αn y cada βn viene dado por una suma finita; en ambos casos el
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

contador se mueve entre 0 y M , para componer M + 1 términos.


No está de más apreciar el aspecto de las dos matrices de números involucradas. Las
exhibimos a continuación para el caso M = 3:

n=0 n=1 n=2 n=3 n=4 n=5 n=6 n=7 n=8 ···
k =0 0 0 0 1 4 10 20 35 56 ···
M n + k k =1 0 0 3 12 30 60 105 168 252 ···
−→ k =2 0 3 12 30 60 105 168 252 360 ···
k M k =3 1 4 10 20 35 56 84 120 165 ···
k =
.. 4 0. 0. 0. 0. 0. 0. 0. 0. 0. ···
. . . . . . . . . ..
. . . . . . . . . . .
n=0 n=1 n=2 n=3 n=4 n=5 n=6 n=7 n=8 ···
k =0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 ···
M n k =1 0 6 12 18 24 30 36 42 48 ···
2k −→ k =2 0 0 12 36 72 120 180 252 336 ···
k k k =3 0 0 0 8 32 80 160 280 448 ···
k =
. 4 0. 0. 0. 0. 0. 0. 0. 0. 0. ···
.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..
.

Observe, lector, que estas matrices no tienen la estructura triangular de las de los ante-
riores ejemplos; compruebe, de paso, que las sumas por columnas coinciden para estos casos
particulares; lo que no deja de ser ciertamente misterioso.
Sean A(x) y B(x) las funciones generatrices respectivas de (αn )n≥0 y (βn )n≥0 . Aquı́, de
nuevo, aligeramos notación ahorrándonos unos subı́ndices que indiquen de qué M se trata.
Vamos a comprobar que A(x) = B(x) para x en un cierto intervalo común de convergencia,
de los que deduciremos la igualdad de sus coeficientes.
Analizamos las primeras sumas. Llamemos

∞  
   
∞  
M n+k M n+k
Ak (x) = xn = xn
n=0
k M k n=0
M

a las funciones generatrices de las filas de la primera matriz. Aquı́, 0 ≤ k ≤ M .


Esta serie de potencias tiene radio de convergencia 1, y de hecho, para cada 0 ≤ k ≤ M ,

∞ 
  ∞
   ∞  
n+k n n+k n [m=n−M +k] M −k M +m m xM −k
x = x = x x = .
M M M (1 − x)M +1
n=0 n=M −k m=0

Ası́ que, para |x| < 1, tenemos la siguiente expresión cerrada para A(x), tras intercambiar

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


88 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

órdenes de sumación:

  M  
∞   
M M  

n M n+k n M xM −k
A(x) = αn x = x = Ak (x) =
k M k (1 − x)M +1
n=0 n=0 k=0 k=0 k=0
M 
  M  
1 M M −k 1 M j (1 + x)M
= x = x = .
(1 − x)M +1 k (1 − x)M +1 j (1 − x)M +1
k=0 j=0

Para el segundo caso, y para 0 ≤ k ≤ M , la función generatriz de las filas,


Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

 
∞  
k M n
Bk (x) = 2 xn
k k
n=0

tiene radio de convergencia 1 y, de hecho,


∞  
 ∞  
 ∞  

n n n xk
n
x = n
x =x k
xn−k = , para |x| < 1 .
k k k (1 − x)k+1
n=0 n=k n=k

Ası́ que, para |x| < 1,



  M   
∞  
M M  

n M n k n M xk
B(x) = βn x = 2 x = Bk (x) = 2k
n=0 n=0 k=0
k k k (1 − x)k+1
k=0 k=0
M  
1  M  2x k 1  2x M 1  1 + x M
= = 1+ = .
1−x k 1−x 1−x 1−x 1−x 1−x
k=0

En suma, hemos comprobado que A(x) = B(x) para todo x ∈ (−1, 1), y, por tanto, como
se habı́a propuesto, que αn = βn para cada n ≥ 0. ♣

12.4.2. Transformaciones binómicas y sus inversiones


Nos disponemos, lector, a analizar con funciones generatrices, con el objetivo de proyectar
nueva luz y entendimiento, las llamadas transformaciones binómicas (inferior y superior) y
sus correspondientes reglas de inversión que hemos estudiado ya con encomiable esmero y
considerable éxito en el apartado 5.1.7. Quizás no esté de más, lector, un vistazo recordatorio
a ese apartado antes de continuar.
Recordamos estas transformaciones a continuación con algunos de sus detalles particulares
para mejor y más cercana referencia.
Transformación binómica inferior. Partimos de dos sucesiones (an )n≥0 y (bn )n≥0 . Los
resultados del apartado 5.1.7, y en particular el teorema 5.1.25 de inversión binómica, nos
dicen que
∞  
 ∞  

n n
an = j
(−1) bj , para n ≥ 0 si y sólo si bn = (−1)j aj , para n ≥ 0 .
j j
j=0 j=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 89

Observe, lector, que las sumas anteriores sólo llegan hasta j = n, por la presencia de los
coeficientes binómicos.
Se dice que la sucesión (bn ) es la transformada binómica inferior de (an ), y viceversa.
Observe, lector, que todas las sumas que aparecen en las expresiones anteriores son finitas:
por ejemplo, cada an depende sólo de b0 , b1 , . . . , bn . Por eso, en cuanto a cuestiones de con-
vergencia, no es necesaria ninguna exigencia sobre las sucesiones involucradas en este asunto.
Transformación binómica superior. Sin embargo, la trasformación binómica superior,
que recordamos a continuación, sı́ que requiere una hipótesis adicional sobre las sucesiones.
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Partimos ahora de dos sucesiones (an ) y (bn ) finitas. Es decir, an = bn = 0 para todo
n ≥ N , para un cierto entero N ≥ 1. El teorema de inversión binómica en este caso, teorema
5.1.30, nos dice que
∞   ∞  
j j
an = (−1)j bj , para n ≥ 0 si y sólo si bn = (−1)j aj , para n ≥ 0 .
n n
j=0 j=0

La sucesión (bn ) es la transformada binómica superior de (an ), y viceversa.


Observe, lector, que de nuevo las sumas anteriores son finitas; de hecho, el rango de
sumación
j  para, por ejemplo an , va entre j = n y j = N : para j < n el coeficiente binómico
n es cero, y para j > N es bj quien es cero.
En contraste con la transformación inferior, cada an depende ahora de los bj con n ≤
j ≤ N , es decir que para calcular an miramos los bj con j desde n en adelante. El que las
sucesiones (an ) y (bn ) se anulen a partir de un cierto momento nos evita tener que analizar
posibles cuestiones de convergencia de las series correspondientes.
Queremos ahora hacer intervenir a las funciones generatrices. El plan es claro: formar las
funciones generatrices A(x) de (an )n≥0 y B(x) de (bn )n≥0 e intentar hallar qué transforma-
ción, si acaso, nos lleva B(x) en A(x). Esa relación ha de ser necesariamente simétrica, es
decir, la misma transformación aplicada a A(x) nos ha de devolver B(x).
Le adelantamos al lector que los requeridos argumentos sobre convergencia en estas trans-
formaciones binómicas serán ligera y conspicuamente distintos.

S. Transformación binómica superior


Supongamos que (bn )n≥0 es una sucesión tal que para un cierto entero N ≥ 1, se tiene
que bn = 0, para n > N . Llamamos (an )n≥0 a la sucesión que es su transformada binómica
superior, para la que también an = 0 para n > N .
 ∞
Las funciones generatrices B(x) = ∞ j
j=0 bj x y A(x) =
n
n=0 an x son de hecho polino-
mios de grado a lo sumo N , ası́ que B(x) y A(x) tienen radios de convergencia ∞.
Sustituimos ahora la variable x por −(1 + x) en B(x), es decir, consideramos la función
B(−(1 + x)), que es asimismo un polinomio con grado a lo sumo N . Apelando al desarrollo
del binomio,
∞ ∞ ∞  
j j j j n
B(−(1 + x)) = bj (−1) (1 + x) = bj (−1) x .
n=0
n
j=0 j=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


90 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Esta serie doble en n y j es en realidad una


 suma
 finita (doble), pues sólo los sumandos con
0 ≤ n ≤ j ≤ N son no nulos; un total de N 2+2 sumandos. Ası́ que no hay ningún obstáculo
para intercambiar el orden de sumación y escribir, para cualquier número real x, que

 ∞
  
n j j
B(−(1 + x)) = x bj (−1) ,
n
n=0 j=0

es decir,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

() B(−(1 + x)) = A(x) , para todo x ∈ R .

Ası́ que la transformación superior de sucesiones (nulas a partir de un ı́ndice en adelante)


se traduce en la transformación (). Si ponemos y = −(1 + x) entonces x = −(1 − y) y
tenemos que
B(y) = A(−(1 + y)) , para todo y ∈ R .
que demuestra la regla de inversión asociada a esta transformación.
Definamos la función T de R en R mediante T (x) = −(1 + x). La transformación su-
perior de la sucesión (bn )n≥0 en la sucesión (an )n≥0 corresponde en el lado de las funciones
generatrices a la composición A = B ◦ T . Como, para todo x ∈ R,
 
T (T (x)) = T (−(1 + x)) = − 1 + (−1 − x) = x

entonces A ◦ T = B ◦ T ◦ T = B, que es la regla de inversión.


Ejemplo 12.4.6 Trasformación binómica superior de la sucesión bj = (−1)j , para 0 ≤ j ≤
N y bj = 0 para j > N , donde N es un entero N ≥ 0.
 j 
La sucesión transformada es an = N j=n n , para cada n ≥ 0. En particular, an = 0,
para n > N .
La función generatriz B(x) es el polinomio


N
(−x)N +1 − 1
B(x) = (−1)j xj = .
−x − 1
j=0

Ası́ que por () se tiene que la función generatriz A(x) es

 +1   N  
N + 1 n−1  N + 1 n
N
(1 + y)N +1 − 1
A(x) = B(−1 − x) = = x = x .
y n=1
n n=0
n + 1

De donde se concluye la siguiente identidad binómica, bien conocida ella (ejemplo 5.1.5):

N  
  
j N +1
= , para 0 ≤ n ≤ N .
n n+1
j=n 

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 91

El análisis que nos condujo a la relación () es válido para sucesiones (bj )j≥0 que son
nulas a partir de un término en adelante. La pregunta natural es: ¿podemos ampliar el rango
de validez e incorporar sucesiones más generales? Veamos.
Partamos de una sucesión (bn )n≥0 , sin la restricción a priori de que bn = 0 sea cero de
un término en adelante. La posible aplicación de la trasformación superior impone severas
restricciones sobre los bj . Veamos los primeros términos.
∞ j
Para poder definir a0 necesitamos que j=0 (−1) bjsea sumable y esto requiere que
∞ j
lı́mj→∞ bj = 0. Para poder definir a1 se necesita que j=0 (−1) jbj sea sumable y esto
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

requiere que lı́mj→∞ jbj = 0. Para poder definir a2 se precisa que


∞   ∞
j j 1
(−1) bj = (−1)j (j 2 − j)bj
2 2
j=0 j=0

sea sumable, lo que requiere que lı́mj→∞ (j 2 − j)bj = 0, que con la exigencia del caso a1 exige
lı́mj→∞ j 2 bj = 0. En suma, la mera definición de los an requiere que lı́mj→∞ j n bj = 0 para
todo n ≥ 0. Es decir, para la simple aplicación de la transformación inferior se requiere que
la sucesión bj tienda a cero más rápidamente que j −n para cualquier n ≥ 0.

Lema 12.4.1 Sea (bj )j≥0 una sucesión dada. La transformación binómica superior de (bj )j≥0
está bien definida si y sólo si lı́mj→∞ j n bj = 0 para todo n ≥ 0.

Demostración. Ya hemos visto que la condición es necesaria; veamos que es suficiente.


Fijemos n ≥ 0 y comprobemos que el an de la transformación superior de (bj )j≥0 está bien
definido. De hecho vamos a ver que la serie que define an es absolutamente sumable, es decir,
que
∞  
j
|bj | < +∞ .
n
j=n

Como por hipótesis lı́mj→∞ bj j n+2


= 0, en particular tenemos que para un cierto Mn > 0
(que depende de n) se cumple que
|bj | j n+2 ≤ Mn , para j ≥ 0 .
Acotamos
∞   ∞
   ∞ ∞
j Mn j Mn j n M 1 M π2
|bj | ≤ n+2
≤ n+2
= 2
< < +∞ ,
n j n j n! n! j n! 6
j=n j=n j=n j=n
j 
donde hemos invocado la acotación n ≤ j n /n! y el euleriano valor de la suma de Basilea. 
Por supuesto, las sucesiones (bj )j≥0 que son nulas a partir de un término en adelante
cumplen de calle la condición del lema 12.4.1, y su transformada superior también.
Para una sucesión que tiende a cero exponencialmente como, por ejemplo, bj = (−1)j 2−j ,
para j ≥ 0, su transformación superior está bien definida. De hecho, en este caso
∞  
j 1
an = = 2 , para cada n ≥ 0,
n 2j
j=n

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


92 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

(¡asombroso!), como ya vimos en el ejemplo 5.1.7. Pero, y por eso exhibimos este ejemplo,
a la sucesión transformada superior (an )n≥0 , que es constantemente 2, ya no le podrı́amos
aplicar la transformación superior. La conclusión es que para tener regla de inversión hemos
de restringir un poco más el tipo de sucesiones (bn )n≥0 .

Definición 12.4.2 Decimos de una sucesión (bj )j≥0 que es una sucesión entera si

lı́m sup |bj |1/j = 0 .


j→∞
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

Observe, lector, que la función generatriz B(x) de una sucesión (bj )j≥0 entera tiene radio
de convergencia infinito, es decir, su intervalo de convergencia es todo R, y recı́procamente.
La transformación binómica superior está bien definida para las sucesiones enteras, pues
si (bj )j≥0 es entera, entonces, por ejemplo, para un cierto entero N ≥ 0 se tiene
1
|bj | ≤ , para j ≥ N ,
2j
y, por tanto, lı́mj→∞ j n |bj | = 0, para todo n ≥ 0.

Lema 12.4.3 Si (bj )j≥0 es una sucesión entera, entonces su transformada binómica superior
(an )n≥0 es asimismo entera.

Demostración. Demos graciosamente un ε < 1/4. Para N = Nε , se tiene que


|bj | ≤ εj ,
para todo j ≥ N .
 
Acotamos, para n ≥ N , usando la dadivosa cota nj ≤ 2j ,
∞  
 ∞

j (2ε)n
|an | ≤ |bj | ≤ 2j εj = ≤ 2 (2ε)n .
n 1 − 2ε
j=n j=n
 
Por tanto, lı́m supn→∞ n
|an | ≤ 2ε. De donde, como querı́amos, lı́m supn→∞ n |an | = 0. 
Sea ahora una sucesión entera (bj )j≥0 y sea (an )n≥0 su transformación superior, que como
hemos visto, es asimismo entera. Sean B(x) y A(x) las respectivas funciones generatrices;
ambas con intervalo de convergencia todo R.
Vamos a comprobar que para todo x ∈ R se tiene que B(−1 − x) = A(x).
Fijemos x ∈ R. Tenemos

 ∞ j  
j n
() B(−1 − x) = j
bj (−1) (1 + x) =j
bj (−1)j
x .
n=0
n
j=0 j=0

Queremos intercambiar orden de sumación en esta serie doble (con x fijo). Para justificarlo
vamos a comprobar que la serie doble de los valores absolutos es finita. Veamos. En una serie
de términos positivos podemos reordenar y agrupar relajadamente:
∞  j   ∞
 j   ∞
j j
|bj | |x| =
n
|bj | |x| =
n
|bj |(1 + |x|)j
n=0
n n=0
n
j=0 j=0 j=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 93

Para ε > 0 (cuyo valor fijaremos en breve) se tiene |bj | ≤ Mε εj , para todo j ≥ 0. Por tanto,

∞ 
 j   ∞

j  j
|bj | |x| ≤ Mε
n
ε (1 + |x|) ,
n
j=0 n=0 j=0

ası́ que tomando ε = 1/(2(1 + |x|), tenemos que

∞ 
 j   ∞

j 1
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

|bj | |x| ≤ Mε
n
= 2 Mε < +∞ .
n=0
n 2j
j=0 j=0

Ahora ya podemos cambiar orden de sumación en () y escribir


 j  
 ∞
 ∞  
  ∞
j j
B(−1 − x) = bj (−1) j
x = n
x n
bj (−1)j = xn an = A(x) ,
n=0
n n=0
n n=0
j=0 j=n

como querı́amos. En suma,

Lema 12.4.4 (Inversión binómica superior y funciones generatrices) Sea (bj )j≥0
una sucesión entera, y sea (an )n≥0 su transformación binómica superior. Llamemos B(x) y
A(x) a las respectivas funciones generatrices. Entonces

B(−(1 + x)) = A(x) y A(−(1 + x)) = B(x) , para todo x ∈ R .

I. Transformación binómica inferior

Para cualquier sucesión (bj )j≥0 , su transformación binómica inferior (an )n≥0 está bien
definida, pues para cada n ≥ 0 la fórmula para an sólo involucra un número finito de los bj ;
de hecho aquellos con 0 ≤ j ≤ n. La transformación binómica inferior de (an )n≥0 devuelve
los (bj )j≥0 .
Denotemos por B(x) y A(x) las respectivas funciones generatrices y por RB y RA los
correspondientes radios de convergencia. Comprobamos, primero, que estos dos radios de
convergencia no pueden ser independientes uno del otro.

Lema 12.4.5 Con las notaciones anteriores, RA > 0 si y sólo si RB > 0, y además
 1 1 

 −  ≤ 1.
RA RB
De donde, también, RA = 0 si y sólo si RB = 0.

Demostración. Supongamos que RB > 0. Tomemos ρ > 1/RB . Entonces, para un cierto
M > 0, se tiene que |bj | ≤ M ρj . Note, lector, que en la fórmula de an intervienen todos
los bj con j = 0, 1, . . . , n; por eso conviene controlar el tamaño de todos ellos (y no sólo de
un cierto ı́ndice en adelante), aún a costa de pagar con ese factor M .

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


94 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Tenemos entonces que


n  
 n  

n n j
|an | ≤ |bj | ≤ M ρ = M (1 + ρ)n , para cada n ≥ 0 .
j j
j=0 j=0

Por tanto, por la fórmula de Cauchy–Hadamard, se tiene que


1 1 1
≤ 1 + ρ, y, por consiguiente, ≤1+ .
RA RA RB
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

En particular, esto dice que asimismo RA > 0. Para completar la demostración observe,
lector, que intercambiando ahora los papeles de A y B se obtiene complementariamente
que 1/RB ≤ 1 + 1/RA . 
La acotación del lema 12.4.5 equivale a que
RB RA
RA ≥ y RB ≥ .
1 + RB 1 + RA
Y hay ejemplos en los que se tiene igualdad en la desigualdad de este lema 12.4.5. Por ejemplo,
si tomamos un número T positivo cualquiera, y consideramos la sucesión bj = (−1)j /T j ,
para cada j ≥ 0, entonces B(x) tiene radio de convergencia RB = T . Pero su transformada
binómica inferior es an = (1 + 1/T )n , para cada n ≥ 0. Y por tanto, A(x) tiene radio de
convergencia RA = T /(1 + T ).
El siguiente resultado exhibe cómo se codifica las transformación binómica inferior con
funciones generatrices.

Lema 12.4.6 (Inversión binómica inferior y funciones generatrices) Sea (bj )j≥0 una
sucesión con función generatriz B(x) de radio de convergencia RB > 0. Sea (an )n≥0 la trans-
formada binómica inferior de (bj )j≥0 y sea A(x) su función generatriz. Entonces

1  −x  RB
A(x) = B , para |x| < .
1−x 1−x 1 + RB

Por supuesto, se tiene asimismo que si RA es el radio de convergencia de A(x) es RA > 0


entonces  −x 
1 RA
B(x) = A , para |x| < .
1−x 1−x 1 + RA
Es posible probar el lema 12.4.6 usando el teorema 12.2.3 de sustitución de una serie
de potencias en otra; pero preferimos dar un argumento desde primeros principios como el
que sigue, que además nos permite cerciorarnos de la relación enunciada entre los radios de
convergencia.
Demostración del lema 12.4.6. Fijemos |x| < RB /(1 + RB ). Obsérvese que esto supone
que |x| < 1, y también que |x/(1 − x)| < RB . Y, por consiguiente, que la función
1  −x 
B
1−x 1−x

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 95

está bien definida en ese rango. Tenemos que


 −x  ∞ ∞
 ∞  

1 xj n n
( ) B = (−1)j bj = (−1)j
bj x .
1−x 1−x (1 − x)j+1 j
j=0 j=0 n=0

Querrı́amos intercambiar el orden de sumación. Para justificar ese intercambio, comprobare-


mos que la serie doble de valores absolutos es finita. Veamos. Tomemos s > 0 tal que
1/s RB
|x| <
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

< .
1 + (1/s) 1 + RB

Esto es posible, pues |x| < RB /(1 + RB ) y equivale a que (1 + s)|x| < 1 y s > 1/RB .
Por la fórmula de Cauchy–Hadamard se tiene que, para un cierto M = Ms ,

|bj | ≤ M sj , para cada j ≥ 0 .

Acotamos, en valor absoluto, la serie doble como sigue:


∞ 
 ∞   ∞ 
 ∞   ∞
 ∞   ∞

n n n j
|bj | |x|n ≤ M sj |x|n = M |x|n s =M (1 + s)n |x|n ,
j j j
j=0 n=0 j=0 n=0 n=0 j=0 n=0

que resulta ser una cantidad finita usando que (1 + s)|x| < 1.
Ahora ya podemos intercambiar el orden de sumación en ( ) y escribir
 −x  ∞ 
∞   ∞
1 n j n
B = x bj (−1) = xn an = A(x) ,
1−x 1−x j
n=0 j=0 n=0

y concluir ası́ al demostración. 


Ejemplo 12.4.7 Transformada binómica inferior de la sucesión de Fibonacci.
Sea (Fj )j≥0 la sucesión de Fibonacci. Definimos bj = (−1)j Fj , para j ≥ 0. Las funciones
generatrices respectivas F (x) de los Fj y B(x) de los bj son
x x
F (x) = y B(x) =
1 − x − x2 −1 − x + x2

ambas con radios de convergencia RB = ( 5 − 1)/2.
La sucesión transformada (an )n≥0 de la (bj )j≥0 viene dada por
n  
 n
an = Fn , para cada n ≥ 0 .
j
j=0

La función generatriz A(x) de los an viene dada, al menos para los valores de x tales que
|x| < RB /(1 + RB ), por
1  −x  x
A(x) = B = .
1−x 1−x 1 − 3x + x2

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96 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

En el ejemplo 12.1.12 de filtrado de coeficientes ya comprobamos que


 ∞
x
= F2n xn .
1 − 3x + x 2
n=0

De todo esto se concluye que


n  
 n
Fj = F2n , para n ≥ 0 .
j
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

j=0

Observe, lector, que RA = (3 − 5)/2 y que 1/RA − 1/RB = 1.
La transformada binómica inferior de los números de Fibonacci propiamente dichos es la
sucesión (cn ) dada por

n  
j n
cn = (−1) Fj , para cada n ≥ 0 .
j
j=0

Su función generatriz C(x) viene dada por

1  −x  1
−x
−x
1−x
C(x) = F = x2
= = −F (x) .
1−x 1−x 1−x 1+ x
− 1 − x − x2
1−x (1−x)2

Esto nos permite concluir que



n  
j n
(−1) Fj = −Fn , para cada n ≥ 0 .
j
j=0

Unas identidades con números de Fibonacci de lo más aparentes. ♣


Ejemplo 12.4.8 Las sumas
n  
  
n (−1)j 2j
an = , para n ≥ 0.
j 2j j
j=0

Si llamamos  
1 2j
bn = j , para n ≥ 0,
2 j
los an del enunciado,
n  
  
n (−1)j 2j
an = , para n ≥ 0,
j 2j j
j=0

conforman la sucesión transformada binómica inferior de (bn )n≥0 .


Recordemos del ejemplo 12.2.3 que
∞  
1 2n n 1
() x =√ , para |x| < 1 .
n=0
22n n 1−x

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12.4. Ponga una función generatriz en su vida 97

Apelando a () obtenemos la función generatriz B(x) de la sucesión (bn )n≥0 :


∞   ∞  
1 2n n  1 2n 1
B(x) = x = (2x)n = √ , para |x| < 1/2 .
n=0
2n n n=0
2 2n n 1 − 2x

Esta función generatriz B(x) tiene radio de convergencia RB = 1/2.


La función generatriz A(x) de (an )n≥0 cumple entonces que
1  −x  1 1 1
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

A(x) = B =  =√ , para |x| < 1/3 ,


1−x 1−x 1 − x 1+x 1 − x2
1−x

pues RB /(1 + RB ) = 1/3.


Invocando (), de nuevo, obtenemos que

 ∞
  
1 2n 2n
A(x) = n
an x = x , para |x| < 1/3.
22n n
n=0 n=0

Esto nos da que


 
1 2n
a2n = 2n y a2n+1 = 0 , para cada n ≥ 0
2 n
En realidad el radio de convergencia RA de A es 1. En este caso, se cumple que
1 RA 1 RB 1 1
RB = = , RA = 1 > = , y además − = 1.
2 1 + RA 3 1 + RB RB RA

Concluimos esta discusión sobre transformadas binómicas con la siguiente observación.
Recuerde, lector, que en el caso de la transformación binómica superior, si la sucesión (bj )
es finita, entonces la sucesión transformada (an ) también ha de serlo. Como vamos a com-
probar seguidamente, para la transformación binómica inferior ocurre todo lo contrario.
Supongamos que para un cierto N ≥ 0 se cumple que bj = 0, para j > N . Entonces
su función generatriz B(x) es un polinomio de grado a lo sumo N , y por tanto una función
definida en todo R. Sea (an )n≥0 la sucesión transformada binómica inferior de (bj )j≥0 . Por
el lema 12.4.6, la función generatriz A(x) de la sucesión (an ) tiene radio de convergencia
RA ≥ 1, y viene dada por  −x 
1
A(x) = B .
1−x 1−x
Pero como B(x) es un polinomio de grado a lo sumo N , podemos escribir

1   −x j 
N N
1 P (x)
A(x) = bj = bj (−1)j xj (1 − x)N −j = ,
1−x 1−x (1 − x)N +1 (1 − x)N +1
j=0 j=0

donde P (x) es un polinomio de grado a lo sumo N . De donde deducimos que el radio de


convergencia de la función generatriz A(x) es exactamente 1. Hemos probado que:

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


98 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

Proposición 12.4.7 Si (an )n≥0 es la transformada inferior de (bj )j≥0 y ésta sólo tiene un
número finito de términos no nulos, entonces la función generatriz A(x) de los an tiene radio
de convergencia exactamente 1.
En particular, la sucesión (an )n≥0 tiene un número infinito de términos no nulos.

En otras palabras, la segunda parte del enunciado afirma que las dos sucesiones (bj )j≥0
y (an )n≥0 no pueden ser ambas nulas de un N en adelante. El lector muy avisado puede
considerar este lema como una suerte de principio de incertidumbre de la transformada
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

binómica inferior.

12.4.3. Funciones generatrices de dos variables


Con lo que hemos visto hasta ahora de funciones generatrices no nos negará, lector, que
la sola presencia de una sucesión doble, digamos, (ck,n )k,n≥0 no le incita, incluso conmina, a
la consideración de una serie doble de potencias, es decir, de

() C(x, y) = ck,n xk y n .
k,n≥0

Vale, de acuerdo.
Tampoco, entonces, le ha de extrañar que sólo tratemos sucesiones dobles (ck,n )k,n≥0 tales
que para ciertos R > 0 y S > 0 se tenga que

|ck,n | Rk S n < +∞.
k,n≥0

Esto conlleva, en particular, que si x, y son números reales tales que |x| < R e |y| < S,
entonces la serie () es absolutamente convergente y que, por tanto, se pueda calcular su
valor sumando primero por filas y luego por columnas, o al revés.
Observe lector que si fijamos |y| < S, entonces
∞ 
 ∞ 
x → C(x, y) = ck,n y n xk
k=0 n=0

es una
∞serie denpotencias de x con radio de convergencia al menos R y cuyo coeficiente k-ésimo
es n=0 ck,n y , para k ≥ 0. Es decir, si para k ≥ 0 definimos la función generatriz


Bk (y) = ck,n y n , para |y| < S ,
n=0

entonces podemos interpretar C(x, y) como una serie de potencias de x cuyos coeficientes son
series de potencias de y:


C(x, y) = Bk (y) xk , para |x| < R, |y| < S .
k=0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


12.4. Ponga una función generatriz en su vida 99

Análogamente, podemos interpretar C(x, y) como una serie de potencias de y cuyos co-
eficientes son series de potencias de x: si para n ≥ 0 definimos la función generatriz


An (x) = ck,n xk , para |x| < R ,
k=0

entonces


C(x, y) = An (x)y n , para |x| < R, |y| < S .
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0

A estas dos formas de expresar C(x, y) como función generatriz de la sucesión (Bk (y))k≥0
y como función generatriz de la sucesión (An (x))n≥0 las podrı́amos denominar funciones
generatrices iteradas.
Ejemplo 12.4.9
 n 1
xk y n = , si |x| < 1, |y| < 1/2 .
k 1 − (1 + x)y
n,k≥0

Tomemos R > 0 y S > 0. Entonces, si (1 + S)R < 1, se cumple que


 n ∞ n  
 n ∞
1
k n n k
R S = S R = S n (1 + R)n = < +∞ .
k n=0
k n=0
1 − S(1 + R)
k,n≥0 k=0

Aquı́ hemos usado que en una serie doble de términos positivos la suma doble y las dos sumas
iteradas o son las tres infinitas, o son las tres finitas y coinciden. La condición (1 + R)S < 1
se cumple, por ejemplo, si R < 1 y S < 1/2.
Para x e y tales que (1 + |x|)|y| < 1, la convergencia absoluta nos permite transformar la
suma doble en iterada y escribir
 n  ∞
 n  
 n k  n

1
k n n
x y = y x = y (1 + x)n = .
k k 1 − (1 + x)y
k,n≥0 n=0 k=0 n=0

es decir,
1
C(x, y) = .
1 − (1 + x)y
Si ponemos x = y, con |x| = |y| < 1/2, entonces por una parte
 ∞
1
C(x, x) = = Fj+1 xj ,
1 − x − x2
j=0

donde los Fj son los números de Fibonacci. Por otro lado, también se tiene que

 n  ∞ 
 
j −k  j
n+k
C(x, x) = x = x .
k k
n,k≥0 j=0 k≥0

el discreto encanto de la matemática – 9 de diciembre de 2018 – pablo fernández y jose l. fernández


100 Capı́tulo 12. El lenguaje de las funciones generatrices

En consecuencia, (re)obtenemos la identidad


 j − k 
Fj+1 = , para j ≥ 0 .
k
k≥0

Observe, lector, que en este ejemplo,

yk
Bk (y) = , para k ≥ 0 ,
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

(1 − y)k+1

mientras que
An (x) = (1 + x)n , para n ≥ 0 .

Ejemplo 12.4.10 La relación de ortogonalidad del lema 5.1.28:

   
n k
(−1) k+m
= δn,m , para n, m ≥ 0 .
k m
k=0

Si n < m, ambos lados valen 0. Para n ≥ m, las sumas de la izquierda abarcan en realidad
desde k = m hasta k = n.
Consideremos la función generatriz de dos variables

 
∞   
k+m n k
C(x, y) = (−1) xn y m .
k m
n,m≥0 k=0

Si cambiamos el orden de sumación obtenemos que



 
∞   ∞    ∞ 
∞   k   
k n n k m k n n k m
C(x, y) = (−1) x (−y) = (−1) x (−y)
k m k m
k=0 n=0 m=0 k=0 n=k m=0
∞ 
−x (1 − y) k

 
xk 1 1 1 1
= (−1)k (1 − y)k = = = .
(1 − x)k+1 1−x 1−x 1−x 1+ x(1−y) 1 − xy
k=0 k=0 1−x

La serie que define C(x, y) es convergente para, por ejemplo, |y| < 1 e |x| < 1/3. En ese
rango, el intercambio de sumación está justificado, pues si |y| < 1 e |x| < 1/3, entonces para
la serie de términos positivos
∞   
1   |x|(1 + |y|) k
  ∞
 ∞
n k |x|k
|x|n |y|m = (1+|y|)k
= < +∞,
k m (1 − |x|)k+1 1 − |x| 1 − |x|
n,m≥0 k=0 k=0 k=0

puesto que
|x| (1 + |y|) |y|<1 2|x| |x|<1/3 2/3
< < = 1.
1 − |x| 1 − |x| 2/3

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12.4. Ponga una función generatriz en su vida 101

Y también la sumación final, puesto que si |y| < 1 e |x| < 1/3,
 x (1 − y)  |x| |1 − y| 1/3 · 2
 
 = < = 1.
1−x |1 − x| 2/3

De manera que, para |y| < 1 e |x| < 1/3,



 
1
C(x, y) = = xn y n = δn,m xn y m ,
1 − xy
Versión preliminar, 9 de diciembre de 2018

n=0 n,m≥0

de donde, comparando coeficientes, se deduce la relación de ortogonalidad del enunciado. ♣

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