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DEL ESTADO SOCIAL AL ESTADO DE CAPITAL
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"El~apitalismo le declaró la g:uerra a la clase obrera y la gan.gí', escr~-~e


Les ter Thurow. ~a manera de entrar en tema no es mala):a gtop[[i~éj9'
1

en efecto, 110 se ex lica orla revolución irúormática ni or l¡¡ bus ue · a e


nueva~ ~~lidas comerSJiile~. Al principio fue una res ues _él__e~en~cia mente
;eolíticaa Jo ue, hacia mediados de los a.il~_setenta se ama a" a crisis de
~. gobernabilidad". Esta risis rincipal preoCUj2ación e' ~oñSables . ·;.
'\S/ politices y_:pi!yiaos_~gÍyP.ado,A.gn.,d seno.,de1a.Tri1ateral, se m~ en
todos Jqs 11iY,~~de1?.s,o~ied~d:,$1 de_Us>~ -~~ªgosl lqs,.vmv~r;ü.Qªde.&.. ;i,~s­
cuelas, las em resas, las ciudade l hos itales los a aratos ue debían
ase~ar é! ¡;eprodw;dón ¡;:ultural de la sgdeda . .
""'"'E·n Estados Unidos, la crisis, a partir de la primavera de 1964, tomó for-
mr.s cas~ insurrec<.:ionales: los motines del proletariado negro, propagándose
del este al oeste, habían saqueado e incendiado barrios enteros de graqdes
ciudades -en Detroit, el levantamiento había durado cerca de una semana-
Y se habían prolongado hasta los años setenta por las acciq~es de -insubor-
dinación en masa y de sabotaje en las grandes fábricas y las i.miversida~es.
Con una diferencia de varios años, la "disid.encia" había ganadO: en 1987,
las universidades y los liceos de Alemania Occid~tal,luego se había exten-
i. .
dido a los centros industriales del resto de Europa y se habia prolongado
hasta mediados de los años sete~ta (hasta 1980 en Italia) por medio d~~c­
dones obreras que diferían fundamentalmente de las huelgas habitua j~:
rechazo de los tiempos impuestos; rechazo de la cotización por puesto; ne-
gativa a obedecer a los "pequeños.jefes"; autorreduc.ciones del rihno.de fa-
bricación; ocupaciones prolongadas cqn secuestro de patrones' o de ~irig,en-

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.:.u ••n::.~u1:1s ue1preseme, nqueza oe 10 posible Del Estado social al Eslado de capital 21

; :!~s; negáHva a delegat eh los"represe.htl!~tes lega-el personal el podar de denndor m o visible y a taca ble por u n ordenador invisible y anóni-

l
'·'¡;~egÓciar; ~egátiva.a trAnsigir s5>bte las reivindicaciones surgidas de la base; . mo, cuyas leyes sin autor se impon- rwn a o os por a erza a e las cosa.
~encillélmente rechélzo del trabajo: · ·-·. ' ··· · · · · f(l"' como· ':ley.es de la naturaleza", de m3nera irresistible. Ese ordenad or era el
, En esto habfa otras tantas mané'tas de rechazé\r -más all~ de !a organiza- mercado. · ·
ción' opresiva dé las'·gtan'dé~ fábtitas¡'de las ¿randes oficinl'IS, de las gran- . · :El mismo razonamiento valía Rara la <Crisis de_gol;ernabilid~' de las ~ \1\
des tiendas-In búsqUeda pem1ánente; casi Ínstitudonal, del compromiso de . empresl\s. El gigánbsmo de las gra ~1des fñ brica ~, las gtJHl_ges admirü~trJ1cio- 0
clase, ~úsqueda qué ei'a la base Í:l\isma del "compromiso fordista"·: Lds mo- nes propias del fordismo; la organizaci'ón ce n ~ra~,_jEt111 rqu ~, .rígi da, .' (.~ ··~ ·-
:Vimiet\toS sociales de)ó$ afias 1@9~ se situabah deliberadamente fuera de tareas parceladas, compartimen.t5t.Q.as.. coord inad as por..l.lM..P.l.étora de
t!_el terréno balizado pbr jas instituciones de la'sociedad-EStaau. En lugar de funcionarios y de funcionarios sub!!Iternos d ~~P!C?d~9._~~, j,acía a las
reivindicar, buscabárt cáinbiar eUos mismos '1a vida". lo que la..con.Q.kioni'l: empresas sumamente mJlner~les . En ese p lano tam bién se volvía urgen le
ba y aguello de lo gue estaba h!!cha. Cambiarla sustrayéndola a la lógka de reemplazar el poder demasiado visible del ordenador central porfom1as de
la roductividad, · ero también a la del frilba ·o abstracto, la estandarización, au to-organización descentrada, es decir, po r una orga ni zación en red de
~~ consumo ma · a norma idad la cuantificación, la sincronización.
1 subunidades relativamente autónomas que, ul coordinarse entre sí, también
, .! e;: mbiarla afirmando la es ecüicidad de las necesidades y de los deseos sin ::. permitieran economizar los costos de organi zación. Era urgente quebrar por \ r,
~se lado la combatividad de los asa lariados, el poder de negociación de los r\1) ,_' ,· : '
posi ~~a lS acc10n mercantil y monet~ -1 "La polémica feminista va mu-
~~10 m'ás lejos qu~ la de los econqmistas", escriben sob~e· este tema Pietro
· ·f u grao y ;Rossana.R<issanda, "ya que acusa a la esfera política de luchar so~
sindicatos, las "rigideces" que las convenciones col ectivas, los acuerd os de \ ' ,, \
em resas, los derechos social an introducido en las rela ciones de pro- ...-/
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bre parámetros esencialmente masculinos, esencialmente productivistas, y w;:Gián. Era preciso, en una palabra, "liberar el mercado de trabajo" de lo . ,'
. ·por lo,. timtQ competitivos1 por lo t~to belicistas, que hacen abstracción del que lo "falseaba". La palabra a la orden del día era"desregwaaoñ'' .
-. .cu~rpo, de la reproducción, de lá afectividad[.,!] El cuerpo, el sexo [... )se re- . -
. !.· ~isten ·poderosamente a la abs~acción jurídica, ésa reductio 11d rm11m que ni e-
' .· ~a.l11 disimetríi'l y·que és el fondo de la cultura y del poder masculinos." 3 ~2. EL ÉXODO DE CAPITAL l
,.
La t'crisis de gob~rnabilidadj' tanto en·eJ nivel de las sociedades con!o de-
)

las empresas marcaba el agotamiento d e u n mock!9. Duran te ceri:a de trein-


ta años, los gobiernos occidentales habían pr<~ctica d o ol~esian a s,
Q..illgiMQs.;.Ws Estados estimulaban la e.xga~~.i.9_ñ~ro d ucción y de la de··
wanda por medidas fiscales y mon e tarias;red istrihuí~ una parte cr.i9.=~ te
qe la riqueza p roducida¡ por medio_r.ig gasto p.úblic9 g:eaban tantos em-
Eieos como su rimían el r · · nto df l a.prodl!~lLYill'l~ en el seclor };?!'iYa- ,
~· Per la e an~ió~ de las econ m~c:.:}iba a e n.~~!.. desd~~1-1 zos de ., .
los años setentaJírrutes que las po tlC<lS de SOStén d e reactÍ Vél CÍOn aef cre- -.
cimiento no permitían super~. Los ;;;cad~~i,nte~s e·s aEa n sahmidos y
. n<:' justificaban i.nversiones de capacidad . La t producth•ícla margina del
· ~tál" (es decj,r. el crecimiento de las_zanalld~ procuraba una inver-
. 2. i>~demos h~·cerrt~~ \i~a ldea'd~ la radicalidad aiegremente subversiva de los movimien- sión adicional) tendfa a cero su hundim ien to D.UitCiaba clfin de una ipo-
tos· dé entonces leyendo ·ó releyendo Alexis Chas5agne, Gasten Nontracher. lA fin du trñvnil, cá, en el curso e a cual la producción, la dema nda,' la prod uctividad y las
Parls, ·Stock 2, 1976; compuesto por extractos de libros, revistas, diarios franceses, norteameri- ganancie~s podian·crecer de forma eqüih ra a. · ,_ .
·éanos e italianos; textos situÍÍdo~tas,'anarquistas Y marxistas, en los cuales "¡Abajo el traba- Co!l.la g_§acelet:ación..dela..expi!nsión ecoJ1Ó~3.!9? ~gmrunfas.d e 5:s.;ala ~l,
jo!" vuelve como un leitmotiv. Ver también Franco Berardi, llamado Bife: lL ciel tsl wfin lombl
Y. ~?:S bene~cios de productividad !~n d,íal} a, ?U ve.~ a htmd i.rse. El f:stadOJ<ey:.
sur la Terre, París, Le Seuii, j 978. '· . .. '
' ,; .. 3: P. trgr<~o, ~- R~:Ssarída:(lppJiritnprmli rli fine $ecolo, Romñ, Manifesto librl, l99S:-La últi ma ·
· nesiano y las políticas kejnesianas, poi: olTa parte, pi:esén't'Rban más 1nconv~
frase de esta cita da un'! excelente definición de lo que T.W, Adorno llamaba la categorfa de lo nientes que ventaj~s para el <;npitaHsmo: en nusenci;de unn expa;~sip1~ _ITo-
·•• ;,no-iMntlco" . ·ser~ fema
de "El sujetó de la crítica'' al Hnal de este volumen. · · n6mica importante, aumentaban _el~l a itúfu e~di d~o sobr~ la " 1·,

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'".:~ \¡ sociedad. E~ los paises con políticas sqciales más a- zadñs, los gastos públi- . es decir del aum- de su participaci61;1 en el,mercado mundiaLY.el-aU,..:·· ·
\\i~ cos se aproXllnaban y, a menu do, superaban el 70 W el producto bruto inter- - ')~ mento de su partictpación en el mercado mundial exigía la liber!!.Üzaciqn
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/i no, la tasa de déficits públicos, ellO %. Adoptado por el PartidoSocialdemó- , , .~ rÍo sólo de los intercambios de mercancías sirw también d~ la circi..llaciór,
crata sueco, el plan lvliedner d emosh·aba que la propiedad_ privada del capi- 1{-"Y/ de l~s. ~a itaies:.Ia. ~si.bilidact cte mvertu y d~ : · reducir .e n el extra:~jero, la
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lal dejaba de ser in tangible: preveía que los fondos sociales administrados por 't:'l EOSlpilidad de mc1drr en los merca . os . anq~ros e?(tr¡m¡e.ro~ .e;l;). ,las con-
¡; 1 los si.I1.dicatos iban a volver a comprar progresivamente las principales empre- W diciones más favorables. Ert la compe~enc~q ft la que se entregal?anTos gru-
..- ;~.= •..· )\ ~ sas del país para adrrú.nis trarlas y desarrollarlas como cooperativas obreras, pos, los que sufrían menos controles y lÍir\ita~iQ!l~S a su liberhtd d~ moví- .
- de acuerdo con el proyecto de civilización socialdemócra ta. · . miento tenían mejores oportunidades de infl'!:liJ' ~:f\ ell!'J..: Elt'~n}pe;~ativo __,~@ .
,, Amenazado .RQrlla so.~ión o la estatización¡,el~ital tenía el máxi-· competitividad'! conducía irresistil:;llement~ a la glo\>ali~acióqde la: econo ~ o;f:'~
¡¡ G D mo int.~ rés en .P-Oner fin a su simbiosis con un Es tado que se había vuelto in- . mía y al divorcio entre los intereses del capit<1l y los del Esmdo-N6d6n El c-Rt:g_•
l
,'¡'3< capaz de as e urar la ex ansión del mercado interno. La planificación o es1f13CÍO político (el de los Estados) y el es¡/qcip é~iú_u?wi¡:o (el cj~ )os g~ ca- ~\o{,,
= • ( ~-cf''¿--
1 -·/ _ '~concértación" económica no había si o u ti más que d urante- el período de pita listas) no podín11 coincidir más. ~el fin de lo que Robert 'Rejch]ll¡>.mó el ·
:, ~ "crecimiento extensivo", en el curso del cual la reducción de los costos uni- .
"pac1ona ¡·¡smo econom1co
' . ". .. - . .; , . :' ,·
\ ·\ ..____/' tarios se había obtenido por la producción en masa en series ~ez más . . . . . . ' i ' . : a.. y .

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\ ~por:_tan te~ y_e_:::..!;:;~~_a<?ones cada :ez
más gigantes;~s. Lar~, en-
· tonces, C:IebJa pJanJfuar con mucho hempo de a~telacwn sus inversiones y
La ~ no ha~ría podido desar:ollarse, ni siqulera co~.stder~
se, en ausencta d potenc1al. en. tda no ex lotado hasta e ~....-
\\ n.ecesi@ba de _l!n Estado ~u e E.~nilicara con mucho tiempo de antelación el mento, de las ' tecnolo ías de información ,. Si cada gran grupo hubte- · n'o
\l'l ay~nse_ ckJ<'5 in..f.!'?.e~~uctur~s y los servicios públicos indispensable~. éon ra esperado obtener una participación suplementaria en el mercado mun-
detención o la d esaceleración del crecimiento, no era por medio de una dial, sacando un partido mejo~ y más rápido queJos otros.de las posibili-
!¡!.·, plan ificación que funcion ara como fuente de i:igideces sino, por el contra- dades lat~ ntes que ofrecía la revolución informática, es verosfmil pensar
¡ 1io, a través ele la mayor movilidad y flexibilidad posibles, que las empre- que habría prevalecido la tendencia a la cartelización y a una rep,artición
\ sas tendrían oportunida d de agrandarse 9, por lo menos, de con5ervar sus del mundo por acuerdos de cartel (como en los años trei~ta) ~~br.e las
respectivas participaciones en el mercado. "El..impara.li.Yo...de_compe.titiyi- "guerras comerciale5" de las que resultó la glol:;lalización d~la economía.
\ , ,, .._~ ·: - dad" y la ~~c_es idad de res tabl ec~r la "gobern.a bilidad" iban .en el mismo P ·darse de las ex lic · · · · · evoludóri · \a-
~¡·; ~:7·f'~-¡:;tl,._,... sentido;era ~r~cis.Q._que. el~_i.tal.se desen~barazara de su dependencia del tica ~rmitió la lobalización, pero ésta, .inversamen~e, ·permitiÓ; lue o
- .-¡: :.~;· · _ Estado_Y.~lJJ~~~la s r~.nes soc1ales: era pr.eiliQ_gue el.Estado se ~xi ió el arrollo acelerado de lé\S tecno o 1as e ormación
\í \ · ,\. 1fl,t·~".. p].!s_iera í!lS~!Yicio de la "com etitividad" de las empresas, aceptando la
0 aplic.aciones. El~ tenía necesidad de- ·'
.~ ·':1' ,:J , ~~ ,,JJt'.l supremaóa de las ':leyes del mercado". La inversióf de la re act ma:eruer- ~risis del forclismo, liberarse de las restriccione es,
, J. \ "- J•.. (1 \J.;, zas seguiría de man era totalmente naturi!l. · bajar los costos Sa ana es ai!OS )' ace erar ·~1 crecimiento 'de id. rotluc-

1·:\;~,1~. -tentaEl~ ~e _caj¡mil, en >igo,, <e aceleró de<de c~~>ienze< de lo< a~os <e-e
1
lÍVl a . ero es a evo UCJ n ecrucé1- .n o po 1a·ponerse en "ciox~amiento
ffiásCiue si la relacion e as erzas sósiales y la relaCJÓn d~ fuer~as entre
...,.... con el d esarroUo de lo que, en la época, se llamó las "mUltinacionales": y ar
@pita! Estado' eran mismo tiempo y de manera ure¡nsfible l;I)Odí11ca-
,J.~f¡.:_· . ~decir firmas que instalaban filiales ~e producción en países extran1ffi's, cr¡is en favor del primero. · • ' .. ' ., , · !

;¿.p;: , ;ro~,)· con el ün .de poder acceder al mercado m terno de éstos. La grat} mayoría de o u e hizo posible el éxodo del capital, finalmente lo hlzo tarpbién ne-
((\ , ~~ e\\\'..l ~~
liltina~onaiiJ era~ n~qrteamencana~. E~~bamo~ jos de 1~ globaliza- !e cesario. La "transnaciona IZacr n e as . u éxodo d-e=l esp~c10 polí-
~ \ .\ ton que se tmpuso hac1a 1990. Pues la libre ctrculaciOn de las mercancías , , ·•·· · , . 1a e_ri un "i.mperativci'd.(sup~fv)vend};l'. -!?ara cada (\)
<. .,:;. ';.-r estaba todavía l~tada por barreras ad~er.a_s y la tr~!lsferencia decapita- ,.. _.. una. de ellas. Debían d~. , er-emp~•a . . . . · .. , · · . · · .e \¿_.)
. ¡ les estaba sometida al control y a la autonzaciOn prev¡a de los Estados. Sólo 1 , •• que coordinan y_relacionan entre.sÍ una
m~itípli~idq,d de m~rc~~os y_d ·,
~ a partir de fines de los años setenta, estas trabas a la circulación iban a ser ·:/ proveed,ores de todo tipo dispersos ~n· el mundo.enterl=!, Robert R~~ch ~ta e
progres~vamente abolidas, bajo la presión de los grandes grupos. De multi- · ejemplo' de una Pontiac Le Ma..nS; c;uyo costo de proñ!lcción·se rel?arte ara-
\. \ (nacionales iban a convertirse en transnacionales, mundiales. · . " · · ·· , ·zón del39% en ~allere!l de montaje deCo~ea ·d.!:!l Sur, d~l ~7,5~.% ~n fabrican-·'---- '
\ (¡\ ¡ ;; · . El ~azonam iento era en todas partes el mis_mo: la bús ued~ del.cr~ci­ · .. t~s. j~po,n~!ies q~ n;otC?rJs~ .~~.ele~~·~~os,:e~~~~.nicos, :Y.?e p~~~.~s; 7,5 .% 1=:¡
'\J I!'~- epe.::_ 1a, par~~EP.?' e crecumento de su~ exportaciOnes, en estilistas alemanes, del 4% en Ta1wan, Smgé\pu,r y Japon por peqv.enas p1e-
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.;.•• 1vu:;tmeis uetpreseme, nqueza oe 10 postble

~as, del3 % en Gran Bretaña, Irlanda y B:rbadostt servicios informáticos y Jps stad~ La~!:_t!:__a ~~~ exi&~t1Cias
· d e2a& ita la polftica, de movilidaJ, 1
ge marketing. de flex!bilida ', de privatización, de desr~g¡Jla.ción. de reducción de los \)
gastos·pub icos. costos sriciales y salarios, todas cosas pretendidamenle ilt- '-
q ispe~sé\bles para el libre juego de la ley del mercado. .
· La · · sn·acionalizaci6n de las econonúa eviden tem ente tropieza con re- \ (.'"\
sistentias-(moperan~es por sernac1on es que éortan en dos tanto a la el ere- JV
cha cbri-\6 ~· la iúp.iierda política.- A un costado e~~ la bu rguésía globaliza- 1
da~ ~e~l~~·~ral, ~de~l6gicame_nte'<si no políticamente) pro-~ort~amGricéln~ , ,
p~rhdana·. de d1so}ver la Uruóh Euro ea en una zpna de hbre rntercambw (!_ )
con Estadbs Urú os; ·bffo cdstaQ.o las bur esías· as w ustrias. tradicio-
n es os · 6 so heS ' reca· lta tstas, tiria arte de lo's sindiCatos. Frente a la/
unidad ofensiva del ·apital globilisté} s'e encuentra· tamqi én la résistenda en
orden disperso·de bolsones y de clases antagónicas gue van d.e Ic( extrema tfj·.)
derecha a la ext±emai.Zquierda, las cuales por lo general no en'cuer\tran, para'\!_)
oponerse a la globalizaeton,del capital, más que diversas formas de nacio-
nal-conservadurismo b nacional-estatismo.
Pero negarse a la globalizRción, pretender re_sistirs.e a ella nacion almen-
te, conduce infaliblemente a capitular frente a esta globalizaci6n. No es con-
-l (D
tra la globalización·que hay que luchar tratando de sustraerse a ella; es en el
SQ_ntexto de la globalización en curso que es preciso luchar por una globa)i- ·
.z adón diferente. La resistencia al capital transnacional no puede ser ella .
misma más que transnacional; la resistencia a los agentes de esta globaliza-
cl?n.exige, ante todo, agentes de otm lobalizadó n, iada or una visión, .
· ~m a solidaridad, un proyectq de civilizi'ldón planetarias. Ala · aao no les
f~ltan las palancas ara cambiar la orientación y la na turaleza e a lobali- K2.: 1
zadón;tles fa tan a cada uno e.e os toma os al5 a amente, lo gue no·.es lo
misrgp. 1_es faltan, porque carecen de la voluntad política común de nicon-
~istai juntas, contra el capital globalizado. Lma@pé~ qve no puede ser
sino común. La potencia irresistihl11 del capit:alglobalizado se debe sobre (t_. . )
todo a la competencia a la -que se entregan los Estados para atraerse los ca-
pitales por medio de los favores ~ue le conceden, en lu_gar de negarse con-
íiJntamente a dejarse enfrentar entre sí. Veremos más ad elan te que la impo-
tencia de los Estados-Nación no es sólo algo a lo que se ven sometidos: taJn-
bién es la coartada para restablecer pri\·ilegios que el fordismo habío d e5ca-
bezado y para abolir derechos que había fundado.

La;t:baHzadíffi)Ia inten•ifimión de 1: .c ompetencia en todo• 1?'


m~rca os d!Uodo~aí5e5-SH'Ven-pa-t'a-l-egrtimarcuait¡nler cosa: l':r d 1s- ( ? ¡
1/--
';~ 1, -. -~=: .. .; ~ ..
~¿nución de los salarias rea les, el demHte.lami.eiito..d.elas..p.r.cit~ccion es \S

,
. . 4. Marco Revelli: "Eco~omi~ e ~ódello social e ~el passagio tra fordismo e toyotismo," en
r.'\!' Ingra~ y R J\ossanda: oh. 'at., págs. 211-213. sociales, la explosión del desempJ~e..P..I!:<;ari ed a d de todos los.e m -'
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26 Miserias del presente, riqueza de.lo posible


Del Estado social al Es lado de capital 27
pleos, el de teri ~ro de Ja s condiciones de trabajo, etcétera. Todo eso, se
1980 y 21~6% en 1970. El monto de los beneficios 1~0 d~jó, ·d esde 1992,·d~
~rice, es mev1fliole y necesario. ¿Por qué? Porque, explica con una lógica
ser sup~nor al monto de las inversiones. En 1993; superó a estas últimas
urefutable P ierre-Noel Giraud, la capacidad competitiva de las firmas
en 71 nullones de francos. 71 millones ganados gracias·a reducciones de ,.
depen de de sus inversiones de producci ón. "Deben tener al por mayor personal, a "reestructuradones" y a la "flexibilización" d.e efectivos, a la .t
la misma tasa de invers iones" para seguir siendo capaces de competir. precariedad. 71 millones esterilizados, puestos en los mercados financie~ ··
!'
J/Eso significa que la relación salarios-ganancias de ahora en adeliü1te no ros .
pu~de [ser elegícl'asegun los cntenos cletqmiitica-económic~e/ En Alemania, los salarios netos representaban, en 1978iel54% del ingre-
~) _territorio es el qrte tiene In participnció11 má~ favorable en lns' ganancias, es ~e- so nacional disponible; l()s ingresos de capital representaban el22 %, las
{ cir. el crecimiento potef!cial más grande [de las inversiones], es lo lJ.ill..lll!.- prestaciones sociales y jubilaciones el23 o/o. En 1994,la pal:te conespondien-
pQJllllU.Wtlnf!-!!S. . te a los salarios había caído al45% (es decir una reducción del17 %),la par-
Dicho de otra manera, para poder sostener la,competencia con firmas te correspondiente a los ingresos de capital y a los beneficios pasó al 33. %
norteamericanas o japonesas, por ejemplo, sería preciso que las empresas (es decir un aumento del 50%). En moneda constante, los beneficios aumen-
e.uropeas tuvieran tasas de beneficio norteamericanas o japonesas. Ese razo- taron el 90 % entre 1919 y 1994, los salarios un 6 %, pero ·la proporción del
namiento formalm ente correcto no sería sin embargo pertinente mcís que si . Íll!puesto sobre los beneficios en el total de los ingreso~ fiscales disminuyó
las tasas de inversión de las firmas fueran iguales a su tasa de beneficio, di- la mitad durante esos quince años~ pasando del25 al13 %. Era del35 % en
cho de oi:Ta manera, si la totalidad de los beneficios fuera reinvertida. Pero 1960, llil período de fuerte expansión económica. ·.
la realid ad es muy diferente. · ¿Era con certeza la presión de la competencia internacional lo que exigía
Durante lo~ años och enta, gracias al reingeneerillg,los beneficios -antes "•. .
~
esos cambios? ¿No sirve más bien corno coartada para redistribuciones de
de la aplicación de impuesto.s - de las quinientas firmas norteamericanas abajo hacia arriba, de los más pobres a los más neos, y para las ofensivas
más gra~des aumentarori un 92% como media. En 1987, se los metieron en contra "el estado social" y los "privilegios" de los asalariados? ¿En qué ex- "'
el bolsillo a razón del 61 % (contra el22 % en 1953) los P-D-G [Primeros Di- · plica la competenCia internacional que los editores frariCe~es hagan compq- ':
rectores GeneraJesJ(Ios c/z ief exec11live officers o CEO) de dichas firmas; en · ner sus obras en Madagascar, en Túnez, en la isla Mai..íricio, para ganar al~ ' '
muchos casos, los divfd endos dish·ibui dos entre los accionistas se multipli- gunas decenas de céntimos sobre el precio de -cost!J de i,m libro? ¿Es para ·1:
caron por cuatro. Los dos tercios del crecimiento económico norteamerica- sostener la competencia que los fabricantes d~ camisas de lujo hacen coser . !:
no fueron acaparados por ell %de la población activa. 6 En 1994, un P-D-G en China artículos que venden cincuenta o cien\•eces má~ .caros que sy pr.é:.: 1![
(CEO) ganaba, promedio, 187veces más que un obrero o unuempleado. Ga- cio de costo.? ¿O que Nike (o Reebok; o Puma) h¡igan fabriCar sus zapatillAS !;, ;
naba "solamente" 41 veces más en 1975 y 145 veces más en 1992.7 La misma en las Filipinas, luego en Indonesia, luego en Chiné\ y en Vi~tnam, donde · ~~ ;-,::
tendencia se registró en el resto del mundo. En Francia, llamativamente, las costo salarial de un par de "Pegasus'', que se venden .a 70 dólares, es de 1,66 ;ii ·•
disminuciones fiscales acorda das a os ingresos financieros entre 1989 y 1991 dólares, y que Jos catorce gerentes norteamericanos de la firma hn);éln· pocli~ - f;,
habrían privado al Estado de 80 millones de ingresos por año. En todas par- do embolsarse un ingreso anual igual a los salarios 'd.~ 18.000 obrerqs. t~, .. ..
tes se explicaba gravem ente que "el imperativo de la competitividad" exi- filipinos? ¿O que Ford e~e de la noche a la IDi'.\Íl.a na: a lo·s-asalariadós de q<?s 1.!~· r . · '
gía una reducción de los impuestos sobre los ingresos altos, pues el ahorro de su filiales mexicanas, que protestaban contra la semana de 50 horas>.i.rrl- 1{ .
de los ricos es lo que financia (en parte) las inversion·es indispensabl(!s para puesta violando la ley mexicana? ¿Por qué, segun la exceie'nte fórmulá d~ ~~
la competitividad de las firmas. A1a.in Lipietz, la "competitiVidad" exige los costós'salaria~es más bajos~ péro 'f: ' '
Pero lo que se produjo fue lo contrario, y no sólo en Estados Unidos. acepta los costos patroual~s inás altos? 8 · ,;
:gn Francia, llamativam ente, la tasa de inversión de las empresas cii.yó.en ¿Qué hicieron las firmas transnacionales con stis beneficios? S11s lasas de
1995 a su nivel más bajo en treinta y cinco años: 16,2% contra 19,4 '!o en iuversió11 en realidad Jrnu bajado e11 relación .con su nivel de los míos sesenta y·se- i< ::; l .. . '
· twla. 9 Lo que aumentó mucho, en cambio, es la ,qistribudón entre los a celo- !, '
rustas, la remuneración de los administradores y de los CEOs; y:
S. P. -N. Giraud: L'i11égalill 1ftt monde, París, Gallimá rd, 1996, págs. 212-~ . La bastardilla
es 1nía.
6. Según ]. Rifkin: ob. cit., cap. 11 , págs. 173·174. S. A . Lipietz: Úl societl! w Sllblier, Parfs, Gallimard, col. "La Découverle", 1996.
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;¿t:J _Misetias del pres~nte, riqueza de lo posib~e Oel Es lado social al Eslado de capilal 29

::! l.:i~s co~pras d~empresas po~ parte de otral mpresas (las "fusiones")·,
) ciones,}:lan intro , cido u na práctica que, habitualmente, se llama "chanta-
je y extorsión de fondos" o, en norteamericano, "racket". Eligen ·algunas fir-
., , ~que h.~n dado lugar a transacciones de un monto de 400 a 800 millones de
"dólar~s por año, contra 20 a 40 núllones a comienzos de los años ochenta. El mas prósperas y bien cotizadas, compran en la Bolsa cantidades importan-
financ.!_amiehto de e~tas· fusi~~es absorbiÓ el90 % de las inversiones de las -~- tes de acciones, luego ponen a los dirigentes ante es ta alternativa: o nos ase-
~ra~snacipnales en e,l ~xtranjeto;1° · . guran un cj.ividendo por lo menos del lO %, o cortamos el curso de sus ac-
. ' 2. ~as colotacion~s purame':'lte firtancieras en el mercado monetario y el ciones. Esta práctica, que hace de la máxima rentabilidad fina nciera a corto
mercado de cambios, sobre todo, con las cuales innumerables firmas (en . · plazo el imperativo supremo, ha hecho suqir el rendi.m.iento de las acciones
espec_tal Siemens, que"es el trust europ'eo más grande) ganan más que con (e1shareltolder val11e) a niveles sin preceden tes. ·
~us acti~idades produdívas. ... . Estos hechos vuelv~n ~rrisorio el argumento s.e gún el cual el aumento
. • ; 1~ erativo e a COmpehtiVI a lene espa as anc 1as; a lo a 1 de Jos gastos públicos reduce "el ahorro susceptible de concedérseles a las
'4~-ctó., . Ien~ es aldas anc.1a 1. ara sus actores prinCipales, no es una restric- empresas[ ...] y así su capacidad de defender su competitividad" Y ¿Por
~Ion Iflpuesta; es 1.p"i conjunto de restricciones que imponen con el fin,...de qué, con_gastos públicos equivalentes a un 62% del PBI, una tasa de de-
~p;po~er _ ~ tnundo ~updde(?se poder _Ianetario e~tá caneen& ducciones obligatorias del 52% del PBI, un salario mínimo horario.de SO
:· -~ ume~o de manos q¡da vez menor. o re las 37.000 firmas transnacionales · t
eh un ,. . F, una distribución del desempleo equivalente al90 % del salario durante
rf:;\ _que controlan el40 % de los intercambios mundiales un tercio de la ro- cinco años y una tasa de desempleo de jóvenes sin mayor importancia, Di-
\!). ~ucción r:'und!al contab' _'ziible; 370 firmas (es decirell %) controlan el 50% · namarca tiene una de las ·economfas más prósp eras y competitivas del
..,a e los.activos fmancieros. S~gún el Fondo Monetario Internacional (FMI); no mundo? ¿Por qué con una de las tasas de descuentos obliga torios más ba-
'l!'ás de 50 bancos controlan las transacciones cotidiana~. de un monto de jas del mundo, Esta dos Unidos tiene de todos modos una de l as tasas ele
'· ~.400 inillones de dólares. en los mercados de cambiQS; No más de seis ban- ahorro más bajas y un end eudamien to enorme de los .particulares, de
J ~s comerciales coiúrolan ei 90 % de las operaciones sobre los productos 60.000 dólares por hogar?
de,tivados.ll "No vemos por qué el obrero fr~ncés ganaría de manera duradera mu-
1
"· ,. ~ho más que el obrero chino que hace lo mismo que él co n una productivi-
.r . :.•
t
dad comparable", ol?serva P.-N. Giraud.H Pero no se entiende tampoco p~r
\'

5. LA ;RJ!~asrrnLE
' ¡•

orcrKmrnA.
. ..

oE 'i.os MERcADos. FINANCIERos


, .-J . -~ ~
·1
1:' qué·rio ha?¡:ía, para los asalariados, como lo afirma P.-N. Giraud, "más que .
~- . . ·. r.
una alternativa: es decir hacedo que los países de bajo salario no saben to-
~fi: ~ ~i
davía haéer, por lo tanto, en mi vocabulario, unirse al grupo de los 'campe- ~
o o o _R o o 1 & .. O

.~ . ~~.... . ,• . . --: ~ ¡ ... '._:·.~ .;·:,.·_ ·. . . . .. . .


' . ;_' 1~ Lal6gica .financiera· puéd~ _n iás que las Iógkas económicas, la renta tnás titivos'; sea ponerse al servicio de estos últimos" aceptand o -una reducción
l' . ' ' · · . u e e:~eneficio. El~óªer iiñ~cieJ0!1al s_.Ye.púdica¡nen_ te se llama ''los i:ner~ ~ del ingreso.15 ¿Por qué un crecimiento, en el seno de una población, de la
.. ~ 1 ,oados-. se autonorruz~ respe ~tode las socredades de la economfa reál e proporción de "competitivos", cuyos ingresos son por 16 general muy.sun e-
-0 , pone s~s.rtormas .d.e rentabilidad a las empresas y a los Esta b El presi- -
,d ente.del Bundesbank; Hans Tietmeyer, lo decía claramente en Davos, en
¡;¡
{
!t
ríores a la media, no se acompañaría de tma redis'tribución fiscal? ¿Por clué
aquellos hombres y mujeres cuyo trabajo ha sido transferido a los obre¡·os
;-i.¡ l [ebrero de 1996: ''Los mercados financieros 'u arán' cada vez más el a el chinos no podrían estar al servicio, no ya de los "G:ornpetitivos", que les pa-
· ;: :~e .~ . .. . . ·. os .: deben com render ue·ahora están bajo el garían personah'nente por sus servicios personales; sino de las innumerables
@) f 0 4~~~_de los mer~ad9sfínan~ieros y n<? solamente de los debates naaona- necesidades colectivas que siguen insatisfechas porque la colectividad no se
atribuye los medros para financiar colectiv~rnente su cobertura? ¿Por qué
,~ , ... ,.. . . ., .. ·. . ..
·, En esos mercado~ fiJ,1ancfer~?, los fondos de pensión norteamericanos, habrfa que disminuir continuamente los impuestos sobre los ingresos supe-
,~u e administran s.oqp millones de dólares, y los fondos comunes de coloca- dores (es 9-ecir los de los "competit_ivos"), sobre .Ios·ingresos financ i ~ros,
sobre los beneficios no reinvertidos? · .._
1 .= ...
·.,
.· .
13: P. -N. Giraud: ob. cit., pág. U4. . •..
...:_;
14. Ibld., págs. 277-278.
15. P. -N., Giraud: ob. cit.
: .~ ., ·. .. ..
;

r•.·.•

.. . ~-· ~ . .1'
;
3 ~ ise ri as del presenle, riqueza de lo posible
• ~-

t.
• Del Estado social al Eslado de capital .
j
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'· .. \·:.

La resp u esta a estas preguntas no es económica; es política e ideológica. James Tobin, premio Nobel de Econorrúa, recomendó desde 1978 una de
Las reducciones y las desgravaciones fiscales no reflejan elecciones econó- estí\s acciones. Para encauzar las operaciones puramen,te especul ativas en
' ni c~m ente racionales. Significan simplemente que los gobiernos nacionales los merecidos financieros, en ese momento preconizaba un-impuesto del 0,1 o/o
se disputan el privilegio de re lener en sus países o de atraer a ellos capitales sobre las operaciones de cambio. 1 ~ Este impuesto, estimaba, disminuiría en
fin cmcieros que, en busca de beneficios máximos inmediatos, se desplazan dos tercios el volumen de las transacciones y aportaría alrededor de 150
de un mercado al otro, de una divisa a la otra, a la velocidad de la luz, miles millones de dólares por año a los Estados. En 1995, en respuesta a ~as obje-
de veces por día. No se trata ya de que los Estados favorezcan la inversión ciones que se le habían hecho, Tobin presentó una nueva versión de su pro-
prod uctiva; se trata solamente de que eviten o frenen el éxodo de capitales puesta: apuntaba a impedir a los bancos sustraer su5 operaciones a los im-
de su territorio, o que atraigan por el dumping fiscal; el dumping social, el puestos al ir a instalarse -como habían amenazad.o eón_hacerlo- en "paraí~
di!lllp ing salarial, ias sedes sociales de las transnacionales, como lo hacen, sos fiscales" o sobre barcos en alta mar. Esta nueva vers(ón19 prevé que los
con sus "centros de gestión" ,16 Bélgica y los Países Bajos. diferentes países, y en particular la Unión Eui9pea, gqlpearían con un · im~ .
:_a ten d encia a reemplazar los sistemas de protección social por seguros puesto suplementa-rio (del 0,04 o/o) cercano a SJ4 .divisQ\ i lós organismOS fi-
p tj vados y cajas de jubiJaci~n privadas (por capitalización) se inscribe en la nancierOS 'extranjercv;, comp.rendidas las filiale{ extranjeras de sus propios
misrna lógica: reemplazar la redistribución fiscal por el seguro privadO; sus- b~-:-0.:. E~~e !!11puesto, que tendría una influencia ~h1E::-.~ s~brc !os i~.:c: ­
·\,)'',j tituir la administración social de la protección social por parte del poder po- carilbios comerciales y las inversiones, estrangular-ía en cambio las operacio-
lítico po r una aJ ministnción privada por parte del poder financiero. 17 nes puramente especulativas, cincuenta veces más importantes que los in- :
Con estas observaciones no preterido en absoluto negar que sea nei:e- lercambios de mercaderías, y reduciría muclúsimo la capacidad de los mer- '·
sa rio repensar y refundar sobre nuevas_bases los sistemas de pro~~~cción .. cados fi.nancieros de incidir sobre la política de los Estados.
soc ial. Se lo trata r ej. en la cuarta parte. Dtgo solamente.que son soc1al, po- ·i~r\. Harían falta por cierto otros instrumentos para poner fin a la dictad1;ra · ·
Jífieay moralmente.L."'l~pt<rbteSTa'S""reformas'' que desmantelan los sis- del capitalfinanci , . !untad olitica común .:
f~~reC:CiOi1soaa:l so retexto ·ae que constltüyen "ad uisicio-
ne:>" ca ucas que, faltas de recursos, no son mas maneJa es. Si on
'fí.
¡
de os stados. Haría falta comprender y hacer comprender que el"ooder ·
i~resistible de los mercados" no existe más que por la .sumisión de los go- .
n; ás hnancliilJ es, no es porque os recursos falten o porque deban ser biemos al poder financiero, al que le sirve deéqartada para retomar ·pon -:
af¿ctadas pnonrar~ame!üe respecto de la mversión de productividad: Si su cuenta "la guerra ue el ca · italis~o le deciaró a la clase obrera", ' ri- ~~-'
1 oso n mas-fí:mffiCiá.ol'es, es porque una parte creClente del PBI está afee-· . mero, a la soc1e ad después. A am Lipietz no es ~1 único en d
lad o a remw1erar el capital y porque la proporción atribuida a remune-
ra r el trá6aJéf11'0CeScfctetlism inmr. Pero prmc1palmente sobre ella .se :
as ierífcléTii.ñanclarnJ ento d e la protección social. Las luchas sociales que
se han llevado adelante para defender las "adquisiciones sociales" deben
ser entendid as, ante todo, como la defensa de un principio, a saber: para ¡

el podÚ del ca pital hay límites infranqueables en lo político, limites ·in- ~
¡j·
franqueables p ara los d e1;echos de lo económico sobre la sociedad: La ,l
t ·...
!!< .
reddinición de la p rotección social no es aceptable más.que sobre la base
clt:l reconocimiento de este pril1cipio. Y el reconocimiento de este pr~nci­ ~·
p io imp lica y exige, ante todo, que las sociedades recuperen _el poder ·- ~ -
~ 18. Ver James Tobin: u A propasa) for Intemational Monetary Reform", Eastern c_,v,norw¡;,
sobre sí mismas, poniendo fin, por una acción concer tada, al pod er que i
Jounral, 3-4, julio-octubre, 1978. . · · ' •·
el ca p it al financiero ha adquirido sobre ellas. 19. J. Eichgreen, J. Tobin, C. Wyplosz: "1\vo Cases for Sand in the Wheels of
Finance", The Economic ]oumal, 105,1 995. En Die Globatisitm.engsfa/le, Rowohlt, 1996,
H.P. Martín, H. Schumann ofrecen un acercamiento muy bueno a las objeciones y a
f
1" suscitados por la proposición de Tobln en los medios político-financieros.
"
16. Los centros d e gestión permiten a cualquier fu-ma sustraerse totalmente al impues to so- i: 20. A. Lipie~ ob. dt., págs. 318-~ 22.
t.;~ Jos b<:nelicios o los plus-valores. El propio c~ntro paga sólo un impuesto global módico. . r. 21. L Thurow: ob. cit., estima que sólo hi Unión Europea tendria los medi os para
17. V.:r por este tl!ma R. Pass; t: "La grand¿ my>tifica tion d es fonds de pension", Le Monde ~ . otras reglas de juego, co~1prendidas en las relaciones con los países p~riféricos . En el ,
o/ 'IJ, ,, . ,,. I :,,,, f".,r .. i" ,..-1,.. 100 7 .. ..... , ¡,.l~"~ , .,..rl-lT> ll..f nr-H·-. · ·LI c .. ¡ ... ,,~ - n ......... h ..- :• ................ ..,an ."ltY7 .,...,., .,.., .,.
:1 J¿: : IVII:Ot:llla:. U"\ !Ji c~dllttJ, llt¡ubLa Ud IU f)v~~t.. , d e · ~
.....,.., , L....J\Cl\JV ~vt,;,c:tl tu L. :::u avv UG vu t.JIIC11

¡ d"t · 1 de un a iron.la· devastadora, qu e


.,. den'.darse los medios de presentar "una altt;!rnativa a las polfticas maneta- . Es prec1s o citar largamente e e ~ ona, . . . , · P-
T7re Asimr Wnll Streel Jollnrnl consagro a este ti po d e pronós ll cos en su n ui11 -
;' r ía s ~nglosajonasU:1 Puede, agrega Patrick Viveret, utilizar el eurÓ como pa-
: · lanca con el fin de "opon~r ~~ modelo de desarrollo ecológico y social al ro del26 de octubre de 1995:
'·. modelo anglosajón con tendencia al/nissez fnire"Y Puede transformar las
L~ idea de que el siglo XXl $erá el siglo de Asia y manten drá la salud el~! ca·
,,: relaciones Norte-Sur iinpó11iendo sobre sus importaciones lo que Lipietz pitalismo occidental es uno de Jos fant asmas más extraños que jamás se \aya
... llama los "socioimpuestos" y los "ecoimpuestos",23 cuyo producto sería apoderado de la ima~inación occidental[...] Para los o~servadores dotad~s de es-
integralmente r estituido a los países exportadores del Sur, para mayor
p íritu C"r!Hco es cada vez más evidente que las capactdades de p roducoón de la
, ven ~aja de las dos partes. 24 ,
región· crecen' mucho más rnpt" ·ct o que ¡as sa lid a s que ofrece a sus produ ctos. .El
,. ·j', • crechniento· demasiad~- l eñto de la demanda solvente es el reverso de los b~¡os
,.. r . . .• 1' ••• ;. costós "de producción.26 •

~~~·~SP~~

!;
. ! . ,
En ,re~umeh ~o ~~· han reuiudo las condiciones de un crecirnie1;to en~ó-
,~ · A co;to o media"p.o plazo~- y con la cpn¿ición de unirse pát<( es~ fin; a los r ·- · ,...; ' . · desde .corru·enzos de 1994 Jap ón trans fi ere mas có.p; ta-
geno, por was qu~, o - o ,

:: Esta(:los no les faltatiri los:mecli9s necesarios para aflojar la domú:ü1ción del • ; les a. Otci~ente de los que mv1erte e n Asta. :
,;¡capital .desterritorializado, reto"nquistar márgenes de autonomfa mayor e
,;·iniciar las transforrpaciones e_con.ó micas, ecológicas y sociales fundameh t~ ­
~¡~ Ies que conducirán ·!l: la superación de la sociedad salarial. No hace falta más
1

·,;que la voluntad política. Se me dirá que esa necesidad de salir de la socie- 1'¡··
1
; dad salarial es un típico lujo de H:telectual occidental en una época en 1a"que · •··
' la China y la India entran en ella a paso Tedoblado y cuando Jos expertos 1'
. anu ~cian una nueva' "ond~ larga" de expansión económica, propulsada por
1
)os "7~0. millones de consumidores" que, sólo en Asia, deberán disp~neren
,, el20,1.0 de un po4er d e compra comparable al de le:; s~larios de los países
. ., ricos:. E~ mercado asiático debería rendir su salud y su dinamismo al capita-
,.Iismo global y a las econortúas occidentales. El crecimiento lbgrado debería
:. hacér retroceder el des empleo .en t?d~s partes .25
·~ '! • ;!
. ~ ...
.'.

•.· ..,

22.
• .• •. :!.~ 11 ' • •• i- ~. ~ .
P. Viveret: ·~onnaie _e t ·9~oy,enneté européenne': en!ITmrtsvrrsnles, 42, noviembre-di~ f_l¡¡ .
: • deml:ire, 1996. Este articulo desarrolla de forma coiwinéente la tesis sugerida por el ex canci-
. }ller Schfuidt en el diar!Ó li Monde del 9 de nóViembre de 1996: no ·dejando de endurecer los
: crlter.ios de convergen~! a "definidos eh el Tratado de Maastrlch t; el Eundesbank busca
.; "torp,edea¿• el euro poniendo a los pueblos europeos (incluido el pueblo alemán) contra la
monefla única, cuyo cesio social vuelve exorbitante. Inclusive si el euro es Introducido como
(
:, ' drí. ·d, der d.e ~ampra "por lo menos igual al de la medía de los habitan-
. se pr~.v~. la polflica m~n~tii.rlsf~. _anti~6.cia], est!'-'cturalmente de(:ladonista que impondría a res que d1spon an . eunpo . r ,
,:~ Europa sú gobierno econÓmi~d por Ún ·banco ce.niraJ soberi\no, prpYocarfa más tarde o más tes de.1cis¡iaíses ricos i...] El crecimiento explosivo y la grande.~ absoluta de las ~!ases mee la .
· •·• • J '
deAsiii en c01isecuendn uebennn crenr para e mun o e 1 d d Jos.·he¡;odos y de las fmnn 7..ns
. -:opor-
:,'temp·rano la desintegrádórt dé la UnióiÍ. La estrategia del poder fimmciéro planetario con-
-:~· ~iste, _ en suma, en serVi rse del l!uro para ''torpedear'' el euro y de la Unlón .Eurcpea para tunidades que se contari~n enlre las más grandes qu e la histoda jamás les hay~ ofrecidO. A la $
;,. "torpedear" a la Unión ·Europea eh función de una hegemon!a del dólar ~ecundado por el
.
firmas occidentales bien alHtas y sus asa1a n. ad os se 1es a_e
e guraqueaprovecharanenormemen·
. .. . m
: ' Deu~sthemark. Pero es precisamente para poner fin i\ esta hegempnía que originalmente se " c ·t
te esto . 1 a o pord · Rich d Snu'th·· "China and theGlobal EnVLronmenl ,-NtTo Lefl RcmetlJ,
ar . · · b ¡

,;;dlseñóla moneda única. · · ·" ·· ' · arzo-abril 1997. Para una población de casi 950 millones de personas, lnd1a no ~onl'.l "' 3
1
¡
23. A: Lipietz: ob. cit., pág. 326.
2_4; P.-N. Giraud de~ueslra de manera concreta el carácter mutuamente ventajoso de una .
!_
comienzo de' lbs. -áños noventa mas que con 600 .000 hogares qu e disponfan de un 1ngreso de.
m
· JO.OÓO d~lare~ o más por año. · d 1.
26. Esta dt;i, as[ como los comenta rlos que siguen, están lomados e ~n ~JI\0 ar ~u 0 .. ~
v 1 ,-¡ ·
política tal en L'In!gnlil(tlu mo¡ttfe, ob. ciL, págs. ~14-315.
• · ler és d e R""d
1m " r M achelzki , del Instituto de .Estud ios As>áticos .•(l.nslllut fu>
.... ~: .É.n un c~Íebre arl;fculd publicádo por TI~e Ecouomisf Asi~ Suroey, dei 30 de ochJbre de
1993, John Rohwer prededa que en el año 2000 Asia contarla con 400 miUones de consumido-
·-- ,- .
exccpoona u 1ge
Asienkunde) de Hamburgo, Di~ Zeil, 10, 1° de marzo 1996, pág. 14. ·

·· )".
·· ··'- -~----· --· --
/ -. .· ---·
.
- --- -····----- ·· -
34 Miserias del pre~ente, riqueza de lo posible

. f~!~~a ~:.e repr~duc!:án en todo el resto del mundo. La esh-ategia econó-


• Del E~tado social al Est¡tdo de capital

y 20 % la, tasa de desempleo actual de la población urb~na china, con extre-


35

1:~ qa~ptada por los nüSínos "inwtsores' occtde~les excluye la posibi- mos del34 %. 29 La:; "zonas económicas especiales" don.de se implantar. las · :
J li~ · Basta, para darse cuenta, con leer a Keinich Ohriiae, uno de los más 17 h·ansnacionales, emplean 7 millones e\ e personas en total.J<l '{ya la industria- ,,
enunen tes estrategas del nuevo modelo de d¡;!2arrollo capitalista: el "d.esa- lizadón extensiva, la que crea masivamente empleos, pasó el límite de lo ...
nollo a rayas". Es '!~~ir el desan-ollo no la del aís o de terntonos SI.I1~ so- que es soportable desde el punto de·vista ecológico.
~ament:, en China entr~tros países, d e_enclaves (una vern en a cuy~ u1gre- Hay que saber, en efecto, que con tin quinto de la población mundial, .
-~, _segu n ~P2ª.@ _l.{~g¡g_2~dlez o veinte veces más eieYaao:por China no dispone más que de 85 metros cuadrados de superficie cultiva-
1-Bfu~~~cgue el mg_r~so~~gs habitante~ ~to del país. El/ctesarr'7illo:', ble por habitante; que el 40 o/o de las superficies cultivables han sido des-
J ~],no cj.gber~ d~:ºjrgj_~_de los encl~lasr1quez~~eéStos
. n~~. «:~_e_r_ redl~~J~w_d~~-_p-=or_Ios _Es~ad~s-Nación:.É_1 OE!~o debe ~
truidas desde 1995: 5 % por erosión y desertificación, 35% por urbaniza-
ción e industrialización. Hay que saber que de las diez ciudades más con- ·
· P~~.l,:_1_producu su proE!_a espeCialidad dJSOC!ada de la de la nación: deberá
~ .
taminadas del mundo, cinco se encuentran en China; que ésta sufre de una
P¿;)aer amui?~~~-~n .::~tad_?s-~iudnd~s,;-yen ~ -~omo ya
s_~1c uen~ran en Es_t~~~l¿rudo_:;, conducir sus "gverras privadas" contra
rf. dramática escasez.ae·agua; que la mitad de los cursos de a a han sido es-
ten a os or es 1ec 9s m ustriales y no tienen más peces; que el G)ü
la~_po~~~lO~~~ve_r~~.?2. ~r~_!l~made~_8Uerreras tras la descomposición 1
¡.,. agua embotella a se ven e ~n e rn rn~s cara que a e e y que os :·ba- l
de laSoC!ed~<i·. Vuelta a las "guerras endémicas, sin forma, dlfícilESa.e es- res de oxígeno" venden aire-puro a los consumidores. Que dos terciq_s de ·
ll_·a ngu1ar'',23 cercanas a las mnd-mnxeríns a las que ya se parecían las guerras la ,población, de la agricultura y de la industria están concentrados en los
sm fr:n te que los ejércitos de ladrones emprendieron en Liberia y en Mo- valles, a los que sólo diques en constante coristrucció~ pueden proteger .
zambJque, entre alTos países. . . contra las inundaciones. H ay que saber todo esto p~ra medir hasta qué .
..Elp wdelo.p_reco1úzad_9 por Ohm ae es el mismo que .toma cuerp9:_en t punto, como escnbe )acq1,1es Robi.n, ~'el qisc~so sobre el :lütomóvil o la .,
Cl.ma.' er_•!~d~~~Ja! ~n . ex~~- 13raS'ú... En la era posiJ1dirWfa·l;
el F:~~ali.Smo propulsa zonas económicamente especiales" que de antema-_.

1
computadora individuales para todos está marcado por el absurdo para la :: '
ecología global." 31 · · ' ·:
n_o ~~..que ~~~er;!:~yac~~:l.tra ."!~~inmigración" sino ccm.t ra las núgra- ..
1
iTa
, ._. _____
CIOne., m temas, es den r esencliiliiiente contra los campesinos sin tierra1 con-
e exacto nitaT - .. · ---

j
¡-
rambién hay que saber que, en escala mundial, existen entre 600 y 800 .'
millones de desempleados; que habría que crear, por otro lado, 1.200 mi- . .
llones de empleos para extender la sociedad salarial a. aquellos o aq~ellas ·
que entrarán en el. "mercado de trabajo" de aqu(al añq 2025. 32 Hay que sa- ·
El[nodelo de ind us trializació:rn~_p_e_rmitjó el desarrollo de Occidente ber a casi totalidad (9~ %) del au~ento d~ la oblación (potencial- .
Y d_e Japón no €Xiste más. El ti o de industrialización que permitió urbani.- mente) activa mundial tendrá lugar en las poblaciones po res o muy_po- .
~~ry dotar. de salari o a las masas rurales no existe más. esa parecerá indu- bres de los países llamados periféricos: las que disponen de un "ingreso '
~f'~ en Chma,_don~e.pasó a ser obsoleta y no competitiva la industria tra- medio qe menos de 40 o de menos de 120 dólares por .tries. Y que las iny~r-·
c!..tcton~ que hizL~ ·:1V1r, antes del desarrollo del"comunismo de mercado", swne transriadonales en esos aíse{c~~~n a rr;~~~~o más deseJri-"
a_ l1 Om~ones d e asalariados empleados de por vida, a los ·c uales les· a~egu~ pleados · ue em leos nó ate ' do caso a extrema ·
r.lba su 'bofcrearroz de hierro", es decir, el.qúnimo vital en materia de ali- p.obrez~ d~ l~ masa. Ignacy Sachs señala, pór ejemplo, 'que "e~ la mu~ici- .
~~··en to, de-alojanuentlfYtlnervicti:;s:""- · . · .· ·'- palidad de Campinhas, uno de los principales polos tecnológicos de ~m~; ·
A los casi 100 lnillones de inmigrantes clúnos que -al igual que los ~'va­ rica Latina y responsable del9 % del PBI brasileño, el40% de}o~, h~l:ntan-
gabundos") los ''bandidos" del siglo XVIII europeo- van de ciudad en ciu:..

1
1
•·

dad y_de pueblo en pue~lo buscando ganarse el pan, se les sumarán otros
300 millones durante el primer decenio del siglo XXI. El BIT estima entre 17 l .
~- . .. . .. . ;, ... ..' :;;. '. i(;;;?{J
29.'El BIT (Bureau intemational du travail) define coql~ desempi~:a·das ~las perso,nas que ;.::.:-
. no pueden as.egurar su subsistencia con su trabajo. . ·._'," : ;::·, ~
· 30. Cf. Richard Smith; "China and the Global Environment", art. 9t;li:io.
31. Jacques Robi.n:" "Ocddentalisat!on et móndialisatipn: le prix a payer" en Uue terre w
27. Keinichi Olunae: De I'État 11ntiou .wx Éf,¡fs rtgio11, Parfs, Dunod, 1.996. K. Ohmae es di- wmissanu, Savoirs 2/ l.e Moude diplomntique. ,
red or po ra Japón de la ñm1a de consultor.:s .MclUnsey & Co. · 32. Según el informe de 1995 d el Banco Mundial, la p ob)ación activa mundia l pasa ~á de . .
28. Paul Virilio; "De la géopo litique il la m éll opolitique", TI-nust•asn /r.<, 41 . Se trnta de un 2.500 millones de personas en la actualidad a 3.700 milloqes de personas en el año 2025. Lll tasa
f.·;"\, ,.,,...., ,""1 .-1,.. T.t r •ifl ,, "' lrr ,., ,. , . ,.r, • f :" t'."" "' '',..;. r,, ,.,, ·:~• • "o fi ,.. ,-n~ ..,... ,-1 ,. 1 ~l •
~rtu;¡] dt> ti ~~l\\1"1 )1'1\ mun.ii,] P~ Vil "li"IPrinr ~)25 ~'._ ~~ ~ Olle P~ la nneit'ln l"ilc'ne ai g1Í n
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.. - --. - - - --·---:---:-::-:-:::~:r - --: -.,- .::-;__!.-. --:.:·::-·: --·······-- - -- ------- -.--- . :-:-:-
, .,
Capítulo 2

ÚLTIMOS AVATARES DEL TRABAJO

l. PosFORDJSMO

El fin del crecimiento "fordista" dejó a las empresas dos caminos para
intentar escapar del estancamiento: 1) la conquista de porciones de merca-
do suplemehtarias y 2) la renovación acelerélda de la gélma de sus p roduc-
~

(!i)•'
.

!
p

..
ciones, la obsoleScencia acelerada de sus produCtos. Para la conquista ele
porciones suplementarias de mercado, los esfuer~os prometían ser más·efi-
caces en la medida en que los mercados eran todavía relativamente "vú·ge-
nes", en consecuencia, las firmas debían busca,r ha cer pie en los países
"emergentes" . En euanto a la obsolescencia acele'r ada de los productos, no :.
-sólo 'exigfa esni'erzos intensos y sostenidos en mat~ria d e in-n ovación; exigía
también la capacidad de producir en series cada vez rriás cortas a costos
unitanos cada vez más bajos. ·
Uno y otro camino imponfan la ruptura con el modo d e producción
fordista. La competitividad no debía depender m á~ de las ewnomías de esca-
la obtenidas, en el pasado, por la producción en gran serie. Debía obtenerse,
. por el.contrario, por la capacidad de producir lU1a variedad creciente de pro"
' duetos en plazos cada vez más cotto~, en cantidades reducidas y a precios más
.'. ~
.. ,.- bajos.·De cuantitativo y material, el crecimiento d ebía volverse "cualita livo"
e "inm.a terial"_. Los productos debían imponerse por su "im~gen", su nove-
... ~ ·- · - ;:·.:.- ·· ' -. ~=-! : - -· ~· ..· 4
d ad, su valor simbólico. La competitividad eyJgía un máximo de movilidad ,
de fluidez, de ra pidez en la concepción y producci.ón de novedades. Las ern-
'[ .h I. SaC!;s: ;'L'urba~~~d6~ ~U:¡;{d_éru~~!Sa tion1" en nnnsver~nles, 41; septlemb~é-octubre. '
·¡,; presas debían ser capaces d~ improvisaciones con tinuas, debían saber susci-
· 1996.. . , • ..
~- . [
ir . . , , • . . .
tar, anticipar y explotar afondo los entusiasmos efímeros, las modas iffiprevi-
·· ~- 3~, VrrJ: Rifki.n: ''L'¡ut;~ati.sation'du tiers-mohde"; ob. cap.13. - .. . : 1 • • dl,
. .,: _3 5. El estado de Keral_a/ católiro y ComUnista, eñ el iadó sudoeste de India ' es por su tngre:.. u· sibles y-versátiles. En mercados virtualmente sat'liiados, el único tipo de a-e-
~o .percápita uno de los pruses m'ás 'pobres de la Federación India· -'ero su "indicador de des · · \ cimiento posible era el crecimiento de la diversidad de gustos y de modas, el
rrollo human 0 " ·1
· " 1· 1 ,.., · ' 1" · a- crecimiento de ia rapidez .con la cual éstos se sucedían. Para las empresas, no
mide . . -po: e cua . e .-rograma de las Naciones Uní d ~s para el Des~rrollo (PNUDJ
~-'.' la calidad de VJda_d_e las pobladóhes- es muy sup·enor aí de los Estados más ricos. se trataba simplemente de "responder" de manera casi instantánea a la "de -
.. 36. A. Tofller.l.n lrotstbne vague, París, Denoel, 1980. En esta obra monumental rech~zada
manda'' cada vez más versátil de los clientes: se tratal:la de acentuarla, an lici-
po: los marxistas con un desprecio estúpidamente sectario, hay que leer o releer ~nte lodo el
cap.ftu lo 2_3: "Phandl más_satélite~", crítica radical de jo que Serge Latouche llamará "la parla, crear la versatilidad, la inconsistencia, el caráde~ eff-mero de las modas
- · ~~9dental ¡ za';l6n del mundo:'. y que muestm la posibilidad de lntegTar las teatologfas de Ter- y de los deseos, oponerse a toda normalización y a :todo sen6.do de la nonna-
ra ola (la miCJuelectrónlca) a la cultura de las sociedades preindustrlales Ver tamb'1 · 1
i sé
lidad. La normalidad .. había vuelto un faCtor de rig-idez que restringía la
p!tWo 2 0, "Cuando el prosomma/eur sale de la sombra" donde Tof!Jer dem-uestra q e.~ e ca-
pare · fl' · ' ue 10 que ~ demanda; sólo la oferta de lo imprevisto,Ja sorpresa, podía estimular a aqu é-
. ce ~e aente cuando se razona tradicionalmente en términos de [producción para el mer- r¡. lla. Toda forma de'rigidez se convertía en una traba qtie se debía,rPJnina.r. ·
...,_ ~9ol puede ser extraorc!liiariarnente eficiente 61 se considera la economfa en su conjunto en !'"
.. u,~ar de no ver en ella más que un~ sol• p~rte". · Pero las rigideces eran propias d el modo de producción ford~'fa: lTabajo
.. -·- - · !-: --· . . -· ~· - - ·· ··-~-f__.__ __-=.::::...:._ - ·- . ··-··-··--- --- -
···-- ··-·- -·-··- . - .. - -
. ...... _ .. J~a:ce~a~~ en~~~~~~ c~~~~as d:montaje, concebidas para la producd<Sn en

-¡ ...

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