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1.

Campo de análisis:

Según Lechner: “en lugar de reducir los procesos microsociales al plano de lo individual; habría
que visualizar la vida cotidiana como una cristalización de las contradicciones sociales que nos
permiten explorar en la sociedad algunos elementos constitutivos de los procesos
macrosociales. Desde este punto de vista, la vida cotidiana es fundamentalmente el campo de
análisis de los contextos en los cuales diferentes experiencias particulares llegan a reconocerse
en identidades colectivas. Heller entiende por vida cotidiana ‚el conjunto de actividades que
caracterizan la reproducción de los hombres particulares, los cuales, a su vez, crean la
posibilidad de la reproducción social‛. Hay que situar la vida cotidiana en el cruce de dos
relaciones. Por un lado, la relación entre procesos macro y microsociales.
El campo de análisis microsocial sería cada de situación de desigualdad que sufren las mujeres
(estas pueden ir desde ganar un salario y alcanzar puestos de trabajos más precarios en relación
a los hombres, el “trabajo gratuito”, el ejercicio de la prostitución como única salida laboral,
hasta llegar a las diversas situaciones de violencia física y psicológica que muchas veces
desencadenan en femicidios). En relación a lo macro podemos delimitar el campo de análisis
dirigiéndolos a las políticas neoliberales impuestas por el capitalismo y al sistema patriarcal,
que reproduce un sistema de dominio, proyectando una imagen de mujer subordinada al
dominio masculino.
2. Homogeneidad, heterogeneidad y jerarquía de la vida cotidiana según Heller.

Homogeneización
Proceso por el cual se enfrenta la supuesta cotidianidad; está formado por tres momentos a los
cuales se dedica de cuerpo entero: concentración en la actividad, suspensión de lo particular,
postura crítica y coherente. Esto les permite a las personas “levantarse” por encima de la
cotidianidad, que es por definición heterogénea (está pendiente de muchas cosas a la vez) y
relativamente “superficial” (no profundiza en nada), para concentrarse en una única actividad,
reflexionar sobre cómo se puede cambiar la sociedad en que vivimos. Así el hombre puede
expresar mejor ese “momento” de superar a lo cotidiano, y se dedican “de cuerpo entero” a una
actividad que es más “específica” que “particular”. Se abandona aquí la conciencia de “mí”
como ser único e irrepetible, es decir que se abandona la extrañación en donde quedaba
separado el ser particular del ser social.
Sin nos remitimos al artículo en análisis, podemos decir que a través del feminismo se da el
proceso de homogeneización, ya que este se levanta por sobre la cotidianidad y nos permite
reflexionar sobre el machismo, el patriarcado, el capitalismo y sus implicancias en la vida de
las mujeres.
Heterogeneidad y jerarquía según Heller.
La heterogeneidad refiere al carácter completamente diverso de las actividades que conforman
la vida cotidiana (trabajar, estudiar, cuidar de los hijos, etc.). La vida cotidiana es el ámbito
donde las personas se reproducen, “los particulares” tal como lo expresa Heller, y si justamente
refiere a los particulares podemos afirmar que la vida cotidiana es heterogénea. Justamente las
actividades que son necesarias para la reproducción social y la propia no son siempre las
mismas, ni tampoco las realizamos habitualmente, en consecuencia son muy diversas. Si la vida
social solo fuera heterogénea la producción social y el intercambio sería un caos. Por lo cual la
vida cotidiana no solo es heterogénea sino jerárquica. Que es la jerarquía según Heller? Poner
cierta prioridad en las actividades que hay que realizar. La jerarquía es lo que le da organicidad
a la vida cotidiana. Esa jerarquía no es subjetiva, esta impuesta por la estructura socioeconómica
vigente y el grupo social al que pertenecemos.
Con la definición de heterogeneidad que nos da Heller nos queda claro la diversidad de
actividades humanas existentes para la reproducción social. Pero sin dudas en una sociedad
capitalista como la nuestra el trabajo se constituye en la actividad central. Con trabajo no solo
nos referimos al trabajo asalariado sino también al trabajo no remunerado que realizan las
mujeres en sus casas. Es el capitalismo con sus políticas neoliberales, y aliándose a una
estructura patriarcal de la sociedad; el que impone el trabajo gratuito en las mujeres, y el que
propicia también una desigualdad salarial en donde las mujeres terminan ganando menos que
sus compañeros varones. Sin duda esto responde a la jerarquización que se impone desde este
sistema económico y social, que considera al hombre como superior. Por lo tanto las políticas
de ajuste neoliberales golpean con más fuerza en las mujeres que se hallan ya en una situación
de desigualdad. Situación que por supuesto no fue elegida por ellas sino que les fue impuesta
de modo irreflexivo, lo que Heller llamo jerarquía espontanea. Esta jerarquía que deja a la mujer
en una posición inferior, trae desigualdad y violencia; se le da al varón y al Estado la potestad
sobre los cuerpos femeninos. Esto lleva a situaciones de violaciones, femicidios, penalización
del aborto, en donde el otro se constituye en administrador del cuerpo de la mujer y de esto sin
dudas tiene que ver el estar en un lugar jerárquico menor al de los varones.
3. Extrañación:
El individuo es un ser social, es como si dijéramos que dentro de él mismo está la sociedad.
Si la tendencia al ocultamiento del ser específico se llega a cristalizar, es decir, a volverse tan
sólida que ya no permite en absoluto esa conciencia, se produce el fenómeno de la extrañación.
Cuando no soy consciente de que estoy formado socialmente, de que mis propias necesidades
son necesidades sociales, ocurre que la sociedad se me aparece como algo extraño a mí mismo,
como algo independiente de mi propio ser, como algo, que tiene vida propia y se me impone
desde fuera. Si no remitimos al texto, podemos encontrar un ejemplo de extrañación en la
prostitución y al tabú que ésta todavía representa para la sociedad. Para la mayoría de la gente
es un tema que nada tiene que ver con ellos ni con el resto. Cuando es bien sabido que la
prostitución no solo es un fenómeno humano sino también uno social. En donde intervienen
muchos factores, pero el que quiero remarcar es que tanto la prostitución como la trata de
personas no funcionarían si no tuviera complicidad de algunos sectores de la policía, el poder
judicial y el poder político. En definitiva, todos representantes del aparato estatal, del cual
somos todos parte. La indiferencia voluntaria sobre el tema hace que se desconozcan los
padecimientos de las personas que la ejercen y la gravedad de las consecuencias que acarrea.

4-Poder sobre la vida de Foucault


En la época clásica existía la sumisión al soberano quien tenía el derecho de vida y de muerte
de las personas. Pero a través del tiempo se transformaron esos mecanismos de poder. El
derecho de muerte tenderá desde entonces a desplazarse o al menos a apoyarse sobre las
exigencias de un poder que gestiona la vida». El poder se convierte en «control», «vigilancia»,
«mejora» y «organización» de las fuerzas que somete, con el fin de moldear al individuo para
integrarlo en la sociedad y convertirlo en un elemento útil. Eso no significa que prescinda del
derecho de muerte, sino que se desplaza, de hace complementario.
En la entrevista se destacan la prohibición del derecho al aborto como una clara manifestación
de ese poder regulatorio y de gestión sobre la vida del cual habla Foucault. Y también la
regulación de la prostitución en Holanda es otro ejemplo.

5. Sociedad de control
A lo largo de la historia se intentó controlar a las personas y sus actividades. En los siglos XVIII
y XIX se hacía mediante la organización de grandes centros de encierro en lo que se llamó
sociedades disciplinarias. Pero hoy en día las sociedades de control están sustituyendo a las
disciplinarias que actuaban en centros cerrados (hospitales, cárceles, escuelas, etc.). Hoy el
control se realiza al “aire libre” (ej. hospitales de día, atención medica a domicilio, arresto
domiciliario con pulseras electrónicas). La empresa sustituye a la fábrica (representativa de los
sistemas de encierros). Las sociedades de control actúan mediante máquinas de un tercer tipo,
computadoras personales, celulares, etc. Ya no somos números sino cifras dentro de un
ordenador que contiene nuestra información (datos bancarios, preferencias, opiniones políticas,
etc.) Esto no responde solo a una evolución tecnológica, es una profunda mutación del
capitalismo. Un mercado se conquista cuando se adquiere su control, no mediante la formación
de una disciplina; se conquista cuando se pueden fijar los precios, se conquista mediante la
transformación de los productos y también mediante el acceso a información personal de las
personas. El instrumento de control social es el marketing. La creatividad es un imperativo, en
donde el marketing y la publicidad pasan a ser los patrones de normalización. Con todo esto
nos vamos a nuestra entrevista y el punto más a fin es el tema del trabajo gratuito que recae
indefectiblemente en las mujeres. Se normaliza que ellas deben ser las encargadas de estos, a
través de las publicidades que muestran a mujeres cocinando, lavando, cuidando de los hijos,
etc. La publicidad tira patrones de normalización que responden claramente a los intereses de
una sociedad capitalista y patriarcal.