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La Batalla de El-Alamein aconteció en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial

en el norte de África entre las fuerzas del Eje y las fuerzas Aliadas. La batalla de El-
Alamein fue uno de las acontecimientos clave en el transcurso de la Segunda Guerra
Mundial (tal como también lo fueron la batalla de Midway, en el Pacífico, y la Batalla
de Stalingrado en el continente), un punto de inflexión que marcó un antes y un
después en la guerra. No obstante, además de lo que fueron los combates en sí, el
El-Alamein convirtió a sus máximos protagonistas, Rommel (el zorro del desierto) y
Montgomery (Monty) en héroes.

El 28 de junio de 1942 el Afrika Korps, al mando del general


Erwin Rommel, obligó a las tropas aliadas a retirarse al territorio
egipcio. Tras el fracaso de la ofensiva llevada a cabo por el 8º
Ejército británico en Mars Matruh, la batalla de Bir Hakim y la
masiva destrucción de tanques británicos en Knightsbridge, la
retirada resultó inevitable. El golpe decisivo fue la conquista de
la fortaleza de Tobruq, tras ocho meses de sitio. Con esta
victoria, las tropas ítalo-germanas tuvieron abierto el camino
hacia El Cairo. Tras el desastre de Tobruq, el Estado Mayor y el
primer ministro británicos lograron convencer al presidente
estadounidense Roosevelt y al Alto Mando norteamericano de la
importancia estratégica de África del Norte. Los británicos,
temerosos además de perder en Egipto una pieza clave en su
Imperio y dejar en manos alemanas la ruta del petróleo de
Oriente Próximo, elaboró un plan por el cual atacarían a Italia
desde Libia, en un intento de penetrar por el punto débil del Eje.
Para lograr este propósito existía, desde el punto de vista inglés,
un serio problema: Rommel. Había que destruir las fuerzas
alemanas e italianas en el norte de África, y eso fue lo que
ordenó Winston Churchill al general Alexander en agosto de
1942, al encargarle que tomase el mando de las fuerzas
británicas en Egipto y Siria, al mismo tiempo que el general
Bernard Montgomery es destinado a dirigir el 8º Ejército.

Para tener una idea de la envergadura del enfrentamiento es necesario describir las
fuerzas de ambos bandos:
 Las fuerzas aliadas estaban compuestas por 220.000 hombres, 1.230 carros de
combate, más de 1.200 cañones de campaña, 1.451 cañones antitanque, 13.000
vehículos artillados o semiartillados y 1.585 aviones. La tropas que participaron
pertenecían al 8º Ejército, el cual estaba compuesto de tres cuerpos con soldados
australianos, escoceses, neozelandeses, ingleses, estadounidenses, indios,
franceses, griegos y polacos. El armamento pesado se componía de carros de
combate Grant (M3), de 25 toneladas, con un cañón móvil de 37mm y un cañón
semimóvil de 75mm; carros Cruisader, de 26 toneladas, con 2 ametralladoras y
un cañón de 40mm; 270 carros de combate Sherman (M4), con cañones de alta
velocidad de 75mm. La principal arma de la Fuerza Aérea eran los bombarderos
Baltimore y B-25.
 Las fuerzas del Eje estaban compuestas por 103.000 hombres (49.000 alemanes
y 54.000 italianos), 548 carros de combate, 552 cañones de campaña, 1.063
cañones antitanque, 7.000 vehículos artillados o semiartillados y 350 aviones. El
armamento pesado estaba compuesto por carros de combate Pzkw III F y G y
Pzkw IV F2, de gran movilidad y grueso blindaje, provistos de cañones de alta
velocidad de 75mm. El principal arma aérea fueron los cazas Bf 109 F-4.
Importantes también fueron los cañones antitanque móviles de 75 y 88 mm.
Tras la toma de Tobruq el pavor invadió Londres, puesto que la posibilidad de la
pérdida de El Cairo era ya una realidad, y con ella peligraba todo Egipto. Rommel
instaló el ejército ítalo-alemán en el desierto egipcio, a la altura de El-Alamein, a
escasos 95 km. de Alejandría. El-Alamein era una pequeña estación ferroviaria
donde las tropas del 8º Ejército habían mantenido una sólida posición esperando la
oportunidad del contraataque. Es en este momento (agosto de 1942) cuando
Montgomery asumió el mando de la situación. Tras contener un nuevo ataque de
Rommel en Alam el-Halfa (31 de agosto), Montgomery inició los preparativos para
tomar la iniciativa y el 23 de octubre comenzó el ataque. La batalla estalló a las 9.40
(hora de Egipto) y más de mil cañones británicos abrieron fuego contra las baterías
alemanas, mientras que diez divisiones esperaban el momento de avanzar. El frente
se extendió 50 kilómetros, en una línea recta que bajaba desde El-Alamein, en la
costa, hacia el sur, donde la cerraban las prácticamente infranqueables arenas
movedizas de la depresión de Qattara. Rommel no estaba presente en el momento
del ataque, ya que convalecía en Austria de una enfermedad, aunque antes de su
marcha había dejado perfectamente planificada su defensa bajo las órdenes del
general Stumme. A lo largo del frente, y en una franja de 7 a 8 kilómetros de ancho,
los zapadores del Afrika Korps sembraron medio millón de minas, primera barrera a
flanquear por los aliados, además de que detrás les esperaban dos divisiones
Panzer desplegadas al norte y al sur, protegidas a su vez por una fila de baterías y
una cadena defensiva formada por dos divisiones de soldados. A estas fuerzas
había que sumarles todos los contingentes italianos. Frente a esto, los aliados les
duplicaban en efectivos y sobre todo en la calidad de las armas, mucho más
modernas gracias a la intervención de los Estados Unidos.

Ataque aliado 10 pm 23 Octubre


Contraataque del eje 6pm 24 Octubre
Los aliados intentan romper el frente: noche del 25 Octubre

El plan de Montgomery era irrumpir en el norte con las divisiones del XXX Cuerpo,
mientras que el XIII Cuerpo distraía al enemigo en el frente sur. Los australianos del
XXX Cuerpo abrieron dos pasillos en la zona minada para dar así paso a los
blindados del X Cuerpo. Por la noche de ese mismo día, Montgomery desvió la
dirección de su artillería descargando sobre la infantería italiana, momento
aprovechado para iniciar el avance. Durante la noche del 23 al 24 dos divisiones
aliadas avanzaron lentamente, pulverizando la débil defensa italiana. Sin embargo,
el avance resultaba lento y Montgomery presionó a sus mandos para acelerar el
ataque, lo cual surgió efecto; la situación para los ejércitos ítalo-germanos se hacía
cada vez más delicada, a lo que hubo que sumar la muerte del general Stumme,
que dejó sin mando efectivo a las tropas de Rommel, quien, pese a sus cada vez
mayores discrepancias y desconfianzas hacia Hitler, regresó de inmediato a África,
pasando antes por Roma para quejarse, de nuevo, de la falta de combustible y
refuerzos para sus tanques y tropas. Antes de que Rommel retomara la dirección de
sus tropas, hubo un factor que determinaría más adelante la derrota del Eje: la RAF
y la USAF hundieron en las semanas previas un 66% de los suministros de
combustible enviados desde Italia por el Mediterráneo.
Contraataque del eje y ataque de la 9ª División de Australia: noche del 25 de
octubre
La Division de paracaidistas Folgore ataca desde tres direcciones: 10:30pm 25
octubre las 3am del 26 de octubre
Avance aliado, la 51ª División Higland toma Kidney Ridge, mientras la división
armada Littorio contraataca: 5pm 26 Octubre
Repliegue y reestructuración de ambos bandos: noche del 26 al 27

Con Rommel ya sobre el terreno, se iniciaron los movimientos, en la madrugada del


día 27, con un contraataque blindado en el que el mariscal alemán concentró a todos
los carros de combate del Eje disponibles, a fin de compensar con una ventaja
táctica la enorme inferioridad estratégica, gracias a una cortina de proyectiles.
Rommel dirigió los tanques hacia los flancos de los blindados británicos, que habían
consolidado sus posiciones. Montgomery respondió por su parte con una táctica
defensiva que arrastró a los blindados alemanes a un combate de desgaste que
diezmó a las ya de por sí debilitadas columnas de Rommel. La situación era crítica
para el mariscal alemán, que tuvo que recurrir, una vez más, a convertir rápidas
misiones de reconocimiento en ataques por sorpresa en los puntos más débiles del
enemigo; sin embargo, el espíritu cauteloso de Montgomery hizo que por cinco
veces fracasaron los intentos alemanes, a lo que hubo que unir la noticia del
hundimiento de tres petroleros italianos en el Mediterráneo. En este punto Rommel
era ya consciente de que la derrota era inminente. Pese a tener todos los factores
en contra, Rommel reunió a todos sus efectivos para intentar un último ataque. Los
carros alemanes e italianos se agruparon en la denominada “loma del Riñón”, pero
la aviación aliada barrió las posiciones del Eje antes siquiera de iniciar la ofensiva.
Era, pues, el turno de los aliados, que desencadenaron el inicio del ataque definitivo
la noche del 28 de octubre, el cual obligó a retroceder a Rommel. Entre los días 29
y 31 se produjo el reagrupamiento del 8º Ejército y de lo que quedaba del ítalo-
germano. El ataque se reanudó en las primeras horas de la madrugada del día 2 de
noviembre, rompiendo de nuevo las líneas enemigas. Rommel opuso todavía una
tenaz resistencia, consiguiendo crear una línea defensiva de artillería, al tiempo que
se produjo unos de los combates acorazados más importantes de la historia.
Durante todo el día continuó la expansión de las columnas motorizadas del 8º
Ejército, que rechazaron uno tras otro los persistentes ataques de los Panzer
alemanes. Montgomery se vio sorprendido por la dura resistencia alemana, mientras
que Rommel, enfermo y agotado, sin municiones ni combustible, retrasó la derrota
ya inevitable, destruyendo aún 87 tanques británicos y defendiendo, bajo el feroz
bombardeo de la RAF, la insostenible línea tendida, un tenue bastión a lo largo de
la pista de El-Rahman.

El Eje fracaso en su intento de reconquistar Kidney Ridge: 8am del 27 Octubre


Los aliados intentan empujar hacia atrás a la División Trento: 28 Octubre
Rommel reestructura su posición: 29 Octubre
Inicio de la Operation Supercharge: la 9ª División Australiana fracaso en su intento
de ruptura del frente: 11pm del 31 octubre

Justo en el momento en que Rommel era ya consciente de la derrota y comenzaba


a ordenar el repliegue, llegó la orden desde Berlín de mantener la posición mientras
quedara un hombre con vida, una orden firmada por el propio Führer. Rommel vaciló
entre salvar a su cuerpo de elite o acatar la orden como militar; sin embargo, el 4 de
noviembre se produciría el desenlace final, y Rommel decidiría retirarse con su
ejército: tras un ataque por sorpresa de los aliados, el débil frente que aún mantenían
los alemanes quedó roto y los aliados ya estaban en la retaguardia de Rommel. La
noche de ese mismo día el mariscal ordenó el repliegue definitivo. Por delante tenía
1.250 km de desierto, con pocos víveres y combustible para los 38 Panzers que
habían sobrevivido de los 260 que empezaron la batalla de El-Alamein. Montgomery
inició su persecución, pero un inoportuno aguacero le retrasó, de modo que Rommel
logró alcanzar Túnez en quince días, en un repliegue que, según su ayudante, el
general Bayerlein, fue la mejor operación que realizó Rommel en África.
Batalla de Tanques de Tell el Aqqaqir: 9am del 2 de noviembre.
Las fuerzas del ejes se ven obligadas a retirarse: 10pm 2 noviembre
El eje está a punto de sufrir una nueva derrota: 3 de noviembre
Las fuerzas del eje detienen su retirada: 3 de noviembre
Los aliados rompen nuevamente el frente a las 7am del 4 de noviembre

En el campo de batalla quedaron más de 450 tanques y 1.000 cañones destruidos,


a lo que había que sumar los 350 blindados y 400 baterías recuperadas por los
vencedores. Las bajas humanas fueron relativamente reducidas, considerando la
magnitud de la batalla: 2.350 bajas en el contingente aliado y 3.000 en el Eje,
mientras que los heridos fueron entre los primeros 8.950 hombres y 7.000 en los
segundos. Los prisioneros alcanzaron la cifra de 22.071 italianos y 7.802 alemanes.
La victoria aliada había sido total, con lo que quedaba abierta la puerta para el
desembarco en Italia