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HISTORIA DE LA CEBADA

Esta planta tiene más de 21 mil años de antigüedad. Ya en el antiguo Egipto la cebada era
empleada para la preparación de panes que servían de alimento al pueblo. Asimismo, era
usado como forraje para el ganado. Incluso se ha hecho referencia de este cereal en la
Biblia, cuando se menciona la octava plaga en el libro del Éxodo (Ex.10:1-20).

Asimismo, también en Grecia y Roma usaban la cebada para la alimentación, en el caso


de los romanos, era uno de los principales alimentos de los gladiadores. Y en el país
conocido como la cuna de la sabiduría, los pensadores como Platón y Pitágoras
recomendaban a sus alumnos consumir cebada ya que consideraban que ayudaba a pensar
y concentrarse mejor.

En Europa, principalmente en la Inglaterra decimonónica, los productos fabricados a base


de la cebada, como el pan, constituían el alimento de la clase trabajadora. Esto debido a
que esta planta era mucho más accesible que otros cereales, como el trigo, reservado solo
a las clases sociales más altas.

Como se puede observar, a lo largo de la historia, la cebada constituyó uno de los factores
para el desarrollo de las más grandes civilizaciones. No solo alimentando a los
pobladores, sino también a los animales que servían de comida o como apoyo en el trabajo
de campo.

espiga. De igual modo, la cáscara representa un 13% del peso del grano, y suele ser usado
en los procesos de malteado y cervecería.

Existen muchas variedades de cebada, pero entre las más conocidas está la cebada de dos
carreras o tremesina que se usa principalmente para la destilación de cervezas. Por otro
lado se encuentra la cebada de seis carreras o castellana que ya se usan para la
alimentación y que a diferencia del trigo, no necesitan de un suelo tan fértil, solo un
espacio bien drenado.

También se pueden clasificar de cuerdo al grano, si se encuentran protegidos por la lema


y la palea (cáscara), o no. En el primer caso, cuando la semilla está protegida se destina
su uso para la fabricación de bebidas alcohólicas o consumo animal. En el segundo caso,
la semilla desnuda es una variación que se adaptó para el consumo humano como panes,
pastas, entre otros.

La cebada aparece mencionada en la Biblia. Por ejemplo, en el capítulo VIII del


Deuteronomio Moisés señala los beneficios recibidos de Dios en el Desierto y dice:

"Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos de aguas de


fuentes de abismos que brotan por vegas y montes. Tierra de trigo y cebada y de vides é
higueras y granados, tierra de olivas de aceite y de miel comerás"

Nombres comunes de la cebada

La cebada recibe distintas denominaciones dependiendo de la región en que se encuentre.


Por ejemplo los vascos la llaman “garagarra”. En Alemania es conocida como Gerste, y
en Francia como Orge. En inglés se le conoce como Barley y en italiano se le llama Orzo.
Asimismo, la cebada también recibe denominaciones como hordiate, hordio, malta,
negrillo, ordio, alcacer, arroz de Alemania, caballar, cebá, cebada alfa, entre otros.

Nombre científico de la cebada

El nombre científico de la cebada es Hordeum vulgare, cuyo primer término era una
palabra latina usada antiguamente para denominar a la cebada, y la palabra que le sigue
hace referencia a la característica de vulgar, también en latín. Este nombre agrupa a sus
distintas variedades. Entre ellas, la que se usa para la industria de cervezas: Hordeum
vulgare var. Distichum; y la que se usa como forraje para animales: Hordeum vulgare
var. Vulgare. La cebada pertenece a la familia de las poáceas y están dentro del género
Hordeum.

La cebada en la antigüedad

Los antiguos Egipcios la utilizaban en su mesa, aunque preferían el trigo, dado que este
cereal por si solo resulta poco adecuado para fabricar pan, dado que posee un bajo
contenido en gluten. Aún así con él fabricaban panes sin levadura (panes ácimos). La
importancia de este cereal en el mundo Egipcio se basa en la fabricación de cerveza. Para
ello, dejaban fermentar el pan de cebada en agua.

La cultura griega le dio más importancia que la Egipcia al uso de la cebada. Su


alimentación estaba basada fundamentalmente en este cereal. Los panes se realizaban con
harinas refinadas en la que se mezclaba la cebada con el trigo para conseguir una mayor
panificación.

El fragmento siguiente del escritor griego Homero (Siglo VIII A.C.) en la Iliada da una
clara muestra de la importancia de este cereal en su cultura. De hecho califica a la cebada
como "sagrada" porque los griegos la utilizan en los sacrificios y ofrendas a los dioses.

"Puso primero ella una mesa hermosa, con patas de esmalte azul oscuro, bien bruñida,
y en ella una fuente de bronce con cebolla para acompañar a la bebida, así como rubia
miel y granos de sagrada cebada"
No menos interesante resulta este comentario que el filósofo griego Platón dedica a
Sócrates en su República o coloquios sobre la justicia:

"Empecemos por echar una ojeada sobre el género de vida que llevarán los habitantes
de esta ciudad. Su primer cuidado será procurarse comestibles vino vestidos calzados y
alojamientos. Trabajarán en verano las mas veces desnudos y a pie descalzo por el
invierno bien vestidos y calzados. Seránles de sustento los panes y exquisitas tortas
preparados de la molida y amasada harina de trigo y cebada."
No menos importante fue la cebada para los Romanos. Estos aprendieron a realizar pan
de los Griegos. Al igual que ellos los panes contenían harina de diversos cereales, entre
los cuales la cebada tenía un papel importante. Los romanos conocían las propiedades
alimentarias de la cebada. Sabían de su poder nutritivo y de su capacidad para
proporcionar energía de una manera continuada. No hay que olvidar que con cebada
realizaban un potaje que constituía la base alimentaria de los gladiadores a los que se les
llamaba hordearii (Los que comen cebada)

La cebada hasta el siglo XIX

A partir del mundo clásico, la cebada fue perdiendo importancia como alimento humano.
El trigo ocupó su lugar, especialmente en las clases más pudientes. La cebada paso a
considerarse como un alimento más adecuado para el ganado, como alimento para las
clases más humildes o como un recurso general en caso de periodos difíciles en que
escaseó el trigo.

En las zonas frías del este de Europa la cebada ha sido un alimento básico hasta el siglo
XIX, cuando su importancia se ha visto superada por las patatas.

La cebada en la actualidad

En la actualidad su uso como cereal para fabricar pan es muy limitado, excepto en
poblaciones del Tíbet, donde constituye el alimento principal dado que otros cereales no
pueden cultivarse debido a un clima muy frío. Con la harina de cebada tostada los
tibetanos preparan tsampa, el plato principal de su comida.

Este normalmente se hace introduciendo un puñado de harina de cebada en un bol con un


poco de té. Posteriormente se remueve bien con los dedos hasta conseguir una pasta mas
o menos consistente. Este alimento, además de constituir la base de su dieta, se utiliza en
ceremonias budistas, aniversarios, cumpleaños o funerales. Es el alimento habitual de los
sherpas, a los cuales les proporciona una gran energía.

Igualmente crucial resulta su consumo dentro de la población berebere del Magreb.

DESCRIPCION

La cebada es una planta que crece de manera muy similar al trigo. Desarrolla espigas y
llega a alcanzar más de un metro envergadura. Sus raíces son fasciculadas, es decir que
no tienen una principal, sino que poseen raíces primarias y secundarias. Los tallos son
como un tubo hueco, y la planta de la cebada puede presentar una gran cantidad de estos,
ya que de cada uno de ellos sale una espiga. Lo tallos pueden tener alrededor de ocho
entrenudos, de los que salen las hojas, que son alargadas.

Por otro lado, el grano de la cebada es de forma ovoide, abultada en el centro. Crecen en
las espigas y además de estar protegidas por las cascarillas, están las glumas y páleas que
son como ramas muy finas que crecen alrededor de la

Origen de la cebada
La cebada desciende de la cebada silvestre (Hordeum spontaneum), la cual es originaria
del medio oriente. Aunque también se tienen vestigios de su cultivo en el sur de Asia y
África septentrional, restos arqueológicos hallados en el poblado neolítico de Ohalo II
muestran que en Israel ya se consumía la cebada.

El uso que se le daba a este cereal era como alimento para animales y personas. Su uso
era masivo debido a las pocas condiciones de fertilidad del suelo que requiere esta planta.
Puede adaptarse a casi todo tipo de climas, excepto los tropicales y demasiado húmedos,
llega a tolerar hasta los 16 grados Celsius bajo cero. Actualmente, se cultiva
principalmente en Europa, aunque existen algunos países productores en América, como
Estados Unidos, Argentina, Colombia y Ecuador.

Los primeros restps arqueológicos del uso de la cebada silvestre como alimento humano
se situan hace 21000 años en el poblado neolítico de Ohalo II en la costa suroeste del Mar
de Galilea en el valle Rif (Israel). Los restos de este emplazamiento muestran con perfecta
claridad el paso de las culturas nómadas de cazadores – recolectores a las primeras
civilizaciones sedentarias que basaban su sustento en la agricultura y ganadería.

La investigación fue llevada a cabo por el arqueólogo Israeli Daniel Nadel entre los años
1989 y 2000 sobre una superficie aproximada de 2000 metros cuadrados. Se descubrieron,
entre otras cosas, algunas viviendas, fogones exteriores adyacentes a las viviendas, una
tumba y herramientas lo cual demostraba que la gente del lugar había conseguido
mantenerse estable allí. Hoy en dia el emplazamiento se encuentra cubierto por el agua
del Mar de Galilea, asi que se espera que desciendan las mismas para poder seguir
investigando.

Sim embargo, lo más interesante de todo esto fue el estado de perfecta conservación en
que se encontraron 90000 especies de semillas y frutas dentro de una de las cabañas. La
forma en que se encontraron y la elevada cantidad indica que estaban guardadas allí a
propósito para poder sembrarla.

Entre todos los cereales encontrados destacaba por cantidad la cebada silvestre (Hordeum
Spontaneum).

Entre otros cereales hallados podemos encontrar el Bromus pseudobrachystachys, el mijo


holciforme (Pipyatjerum holciforme), la cebada marina (Hordeum marinum), la cebada
Glauca (Hordeum glaucom) o la variedad de trigo conocida como (Triticum turgidum)

CARACTERISTICAS

¿Qué ES LA CEBADA?

La CEBADA (hordeum vulgare) es una planta de la familia de las poaceas. Es un cereal,


al igual que la avena, el arroz, el trigo o el maíz.

Tradicionalmente se ha utilizado la cebada para alimentar animales, bien sea para fabricar
piensos o comiendo el grano directamente. La importancia de la cebada en la agricultura
ha sido y seguido siendo enorme, basta pensar que es el cereal que tiene una producción
mayor después del trigo, el maíz y el arroz.

Las cebadas que se cultivan actualmente proceden todas las especies silvestres (Hordeum
spontaneum).

En el año 2007 se produjeron alrededor de 136 millones de toneladas de cebada en todo


el mundo.

¿Cómo es la cebada?

Existen muchas variedades de cebada. Todas ellas se caracterizan por presentar tallos
huecos en forma de caña que nacen de raíces fasciculadas. Al final de cada tallo, se
desarrolla una inflorescencia en forma de espiga donde se formaron los granos de cebada
o semillas.

Cada espiga consta de un eje principal o raquis sobre las que se distribuyen lateralmente
las espiguillas que nacen directamente del raquis. Según el número de espiguillas que
permanece en la espiga después de madurar se clasifican los distintos tipos de cebadas.
CLASES DE CEBADA

Dentro de la cebada, según el número de espiguillas, las diferentes variedades se


clasifican en:

- Cebada de dos carreras o cebada cervecera (Hordeum distichum): es aquella en


que, después de madurar la espiga, solamente queda la espiguilla central. (Ver
dibujo superior de la derecha) este tipo de cebadas de dos carreras son las más
antiguas ya que se parecen a la variedad silvestre que también posee el mismo
número de carreras. Tenemos restos arqueológicos que muestran su presencia
hace unos 9000 años.
- Cebada de seis carreras o cebada caballar (Hordeum distichum): es aquella que se
mantiene en tres espiguillas. Son las más modernas. Aparecen hace nos 6000 o
7000 años en Egipto o Mesopotamia.
- Cebada de cuatro carreras (Hordeum tetrastichum): es aquella que se mantiene las
dos espiguillas laterales después de desaparecer la central. Son las variedades
intermediasen el tiempo.
Según si las semillas están o no protegidas, clasificamos las variedades de cebada
en:
- Cebada con semilla protegida: Son aquellas que en la semilla está cubierta por la
lema y la pelea. Son variedades utilizadas para la fabricación de la cerveza o para
el consumo animal.
- Cebada de semilla desnuda: son aquellas en que la semilla no esta cubierta por la
lema y la pelea. Son variedades que ha evolucionado para ser utilizadas en la
fabricación de productos para el consumo humano. (Panes, pastas, etc.)

La cebada es un cereal altamente recomendable, dada sus excelentes propiedades


terapéuticas y nutricionales, sobre todo en primavera-verano ya que nutre, relaja y
refresca el hígado y la vesícula biliar.

Se ha de incluir la lista de cereales de uso regular aunque a menudo es “la gran omitida”.

Con esto quiero decir que se suele ensalzar los beneficios del arroz, por ser el cereal más
equilibrado, del mijo por su gran aporte energético o de la quinoa (aunque no sea un
cereal) por su ligereza y digestibilidad, pero se suele a menudo olvidar la cebada. Vamos
a ver que la cebada nada tiene que envidiar a las características citadas.

Muchos consideran a la cebada como un cereal más, sin embargo posee algunas
particularidades que la diferencian del resto. Tiene más proteína que el trigo, pero tiene
mucho menos gluten. Por esta razón los panes de cebada son más compactos y menos
esponjosos.

La mezcla que se hace en muchas regiones con harina de trigo, resulta muy benéfica: la
cebada aporta su mayor riqueza en lisina (aminoácido limitante en el trigo), con lo cual
el pan gana en valor proteico y la textura se hace más liviana.
La cebada es muy buena fuente de inositol, sustancia considerada durante mucho tiempo
como vitamina del grupo B. El inositol evita la rigidez de los capilares, es tónico cardíaco,
regula el colesterol, evita la acumulación de grasa en el hígado, protege el sistema
nervioso y combate ansiedad y depresión.

La cebada también posee vitaminas del grupo B, ácido fólico, colina y vitamina K.

En materia de minerales, la cebada es buena fuente de potasio, magnesio y fósforo, pero


su mayor virtud es la riqueza en oligoelementos: hierro, azufre, cobre, cinc, manganeso,
cromo, selenio, yodo y molibdeno. Esto la convierte en alimento ideal para estados
carenciales y para el proceso de crecimiento.

La cebada es el cereal mejor dotado de fibra (17%) y sobre todo en materia de fibra
soluble (beta glucanos). Esta fibra retarda el índice de absorción de la glucosa y reduce la
absorción de colesterol. Además la cebada posee otras sustancias benéficas, como los
lignanos, antioxidantes y protectoras del cáncer.

SUS PROPIEDADES

Gran cantidad de propiedades tiene la cebada: es emoliente, reconstituyente, digestiva,


diurética, desintoxicante, tónica, ligeramente vasoconstrictora, antiinflamatoria, laxante,
alcalinizante, antiséptica, mineralizante y galactagoga (incrementa la producción láctea).

Es un cereal muy digerible si está bien cocinado. Estimula el sistema neurovegetativo,


siendo aconsejado como tónico nervioso y cardiaco. Útil tanto para el trabajo físico, como
para la tarea intelectual.

Es indicado para las curas hepáticas de primavera. Además es desintoxicante, sobre todo
a nivel estomacal, intestinal y pulmonar.

En el germen posee una sustancia (hordeina) que actúa como antiséptico intestinal, siendo
indicada en enteritis, colitis, diarreas, cólera e infecciones varias.

El agua de cebada (se maceran 50g en un litro de agua, se hierven durante 15/20’, se cuela
y se puede endulzar con melaza) es un remedio popular que se utilizaba contra
tuberculosis y afecciones intestinales. También es útil para desintoxicar el bazo y los
riñones.

En EEUU descubrieron en la cebada la presencia de sustancias inhibidoras (tocotirenoles)


que bloquean la producción hepática de colesterol LDL (considerado como “malo”).

El efecto anticolesterol de la cebada se potencia por su contenido de fibra soluble (beta


glucanos).
Esta fibra también protege las mucosas intestinales irritadas y es responsable del efecto
hipoglucemiante, en asociación con su buen contenido de cromo.

Varios investigadores han hallado un efecto anticancerígeno en la cebada, sobre todo a


nivel del aparato digestivo, debido a la presencia de ciertas enzimas.

También la actividad digestiva general se ve tonificada por su contenido enzimático


(diastasas), razón por la cual se lo aconseja en la alimentación de niños, ancianos y
convalecientes.

La Universidad de Tel Aviv (Israel) comprobó la propiedad laxante de la cebada: con la


ingesta diaria de un tercio de taza cocinada, fue suficiente para que el 79% de los pacientes
eliminara el estreñimiento.

Esto se debe al buen contenido de fibra soluble, imprescindible para el equilibrio de la


flora intestinal.

En resumen, el consumo de cebada es indicado para: nefritis, cistitis, próstatitis,


afecciones pulmonares, gastritis, acidez, colesterol elevado, anemia, convalecencias,
debilidad, infancia, arteriosclerosis, afecciones coronarias, diabetes, depresión, ansiedad,
estreñimiento, menopausia (aporta fitohormonas de efecto estrogénico), tumores
(especialmente de estómago y colon), dispepsia, osteoporosis, lactancia, rigidez articular,
edemas, reuma, estrés, problemas hepáticos y biliares.

Rico en hidratos de carbono

Un 73,68% de la cebada está conformado por carbohidratos, principalmente el almidón y


la celulosa, que son carbohidratos complejos y son más beneficiosos para la salud. Esto
porque demoran en ser absorbidos por el organismo en la digestión, lo que hace que su
absorción sea más lenta y aporte energía al cuerpo por más tiempo. No obstante, también
posee algunos carbohidratos simples como la fructuosa y glucosa, pero en menores
cantidades.

El que la cebada tenga una gran cantidad de hidratos de carbono permite que su consumo
aporte mucha energía a nuestro organismo, y además gracias a los carbohidratos
complejos se mantiene una sensación de saciedad que evita que comamos de más. Si
comparamos los aportes de energía de la cebada con otros cereales, está supera con creces
al trigo que solo posee un 68, 3% de carbohidratos, a la avena que tiene 66, 27%, e incluso
el maíz que cuenta con un 74,2% de hidratos.

Fuente de inositol

La cebada es también una gran fuente de inositol, al igual que otros cereales. El inositol
es una vitamina descubierta hace más de un siglo y medio atrás por Josef Sherer, químico
alemán. Este compuesto orgánico está implicado en una serie de procesos del
organismo como la orientación de los nervios, la traducción de señales de insulina,
control de la concentración del calcio intracelular, desglose de las grasas y reducción del
colesterol en sangre, entre otros.

Esta vitamina también se usa como tratamiento para la depresión, trastorno de pánico,
trastorno bipolar, Trastorno Obsesivo Compulsivo (T.O.C.) y Trastornos Endocrinos
Metabólicos (T.E.M.).

Multivitamínico

La cebada es una gran fuente de vitaminas, especialmente la Vitamina B, que en 100


gramos de grano sin cascara se puede encontrar 0.191 mg del tipo B1, también conocido
como tiamina. La cantidad mencionada constituye un 15% del valor diario requerido y
ayuda al sistema digestivo, en la descomposición de carbohidratos y también contribuye
al sistema nervioso e inmunológico.

Asimismo, por cada 100 gramos de cebada se encuentra 0.114 mg de vitamina B2, que
constituye un 8% del valor diario requerido y ayuda a descomponer grasa, proteínas y
carbohidratos. También, en las mismas proporciones se encuentran 4.604 mg e niacina o
vitamina B3, que es usado para el tratamiento de la diabetes y trastornos de la piel. De
igual modo, también se cuenta con 0.260 mg de vitamina B6 que interviene en el
metabolismo de neurotransmisores que regulan el estado de ánimo. Ayudando así a tratar
algunos problemas como depresión, alteraciones de sueño y estrés.

Este cereal también es rico en vitamina K, el cual ayuda a la coagulación de la sangre,


por ellos es usado en algunos lugares como tratamiento para heridas. Además, la cebada
posee Vitamina E, que actúa como antioxidante y protege a las células de radicales libres.

Rico en minerales

La cebada es también una gran fuente de minerales, los cuales ayudan a nuestro
organismo a desarrollarse y reponerse. Uno de ellos es el calcio, que por cada 100 gramos
de cebada tiene 29 mg de este mineral. El cual ayuda al crecimiento y fortalecimiento de
los huesos y dientes. Asimismo, por cada 100 gramos del cereal se encuentra 2.5 mg de
hierro, que posibilita la formación de hemoglobina de la sangre.

Además, la cebada es rica en magnesio, mineral muy importante para la relajación


muscular y la repolarización de las neuronas, que actúa como energizante y calmante en
el cuerpo. Este cereal también posee fósforo en grandes cantidades, el cual ayuda a
mejorar la memoria y aporta energía al organismo.

De igual modo, también podemos encontrar potasio en la cebada, mineral importantísimo,


que regula el agua dentro y fuera de las células de nuestro cuerpo. Finalmente, en esta
planta se halla grandes cantidades de zinc, que es esencial porque nuestro cuerpo no lo
sintetiza y debemos buscarlo en fuentes externas. Es fundamental para la división celular
y la síntesis del ADN y de proteínas.

Gran fuente de fibra

Como ya mencionamos, la cebada es una gran fuente de carbohidratos, y dentro de ellos


se encuentran las fibras no solubles. Estas, como por ejemplo la celulosa, no pueden ser
digeridas por el sistema digestivo humano y deben ser expulsadas con rapidez del cuerpo.
Este tipo de fibra también es conocida como fibra dietética ya que ayudan a mejorar el
tránsito y la flora intestinal.

Cuando la fibra ingresa al estómago, se hincha por la acción del agua y no se absorbe por
el organismo. Empuja las paredes intestinales para poder ser expulsado, con lo que ayuda
a retirar con mayor efectividad los desperdicios de nuestro cuerpo que se acumulan en el
intestino con forma de heces. Ya se sabe que es tóxico para el cuerpo mantener por mucho
tiempo los residuos en los intestinos, por lo que la fibra es una gran alternativa para
mantener sano nuestro sistema digestivo.

Tiene propiedades galactogogas

La cebada, además de las propiedades ya mencionadas, posee una capaz de ayudar a las
mujeres que atraviesan la etapa de dar de lactar al bebé. Este cereal es “galactogogo”, es
decir ayuda a la producción de leche materna, o a mantener los niveles de este líquido
esencial para el niño en un rango normal.

Esta propiedad no se pierde en ninguna de las variaciones que puede sufrir la cebada. Ya
sea consumiéndose como grano, como agua de cebada, café o incluso cerveza sin
alcohol; ayuda a la producción de leche.

Beneficios de la cebada
La cebada previene enfermedades coronarias

Las enfermedades coronarias constituyen una de las principales causas de muerte en el


mundo. Uno de los factores que influyen en el desarrollo de estas enfermedades es el
elevado colesterol en la sangre. Estudios han comprobado que la cebada es capaz de
reducir estos niveles de colesterol gracias a un tipo de fibra llamada beta-glucano,
producido por esta planta.

Este compuesto, tiene una alta viscosidad y a nivel intestinal inhibe la absorción de lípidos
y colesterol LDL (malo para la salud), producido por el hígado. Asimismo, los beta-
glucanos también modifican el metabolismo de los ácidos biliares en el intestino. Esto
provoca la excreción del colesterol LDL y el colesterol total, y su consecuente
disminución.

La cebada ayuda a regular el azúcar en la sangre

La cebada tiene un bajo Índice Glicémico (ID), es decir, que los carbohidratos de esta
planta se demoran en ser digeridos y absorbidos por el organismo. Lo cual evita que sean
rápidamente absorbidos y aporten sólo energía por un breve periodo de tiempo, como es
el caso del azúcar u otros dulces. El bajo ID, ayuda a regular el nivel de azúcar en la
sangre, ayudando a prevenir enfermedades como la diabetes tipo 2.

Asimismo, el beta-glucano presente en este grano tiene la capacidad de ralentizar la


absorción de los hidratos de carbono que se consuman, reduciendo los niveles de glucosa,
previniendo enfermedades como la hipoglucemia.

La cebada ayuda a prevenir el cáncer de colón

Gracias a su alto contenido en fibras, tanto solubles como insolubles, la cebada es una
gran ayuda para evitar desarrollar el cáncer de colón. Esto debido a que la acción de la
fibra permite mantener limpio el organismo, ya que acelera el tránsito intestinal y expulsa
rápidamente las heces.

Bien se sabe que las personas que mantienen durante mucho tiempo los desechos
alimenticios dentro del organismo son más propensas a desarrollar cáncer de colón.
Debido a que las heces contienen las sustancias que el cuerpo no absorbe porque no
necesita, y deben ser expulsadas ya que son tóxicas. Por lo que la fibra ayuda a desechar
las heces con mayor rapidez, manteniendo el equilibrio dentro del sistema digestivo.

La cebada es un buen laxante

Como ya se mencionó, la cebada es muy rica en fibra por lo que ayuda a limpiar el
organismo. No obstante, también ayuda a combatir el estreñimiento. La Universidad de
Tel Aviv, de Israel, comprobó la propiedad laxante de la cebada. Bastó con que la
muestra de personas ingiriera diariamente un tercio de taza de cebada cocinada para que
se normalizará el tránsito intestinal.

El 79% de los pacientes eliminó el estreñimiento totalmente. Este resultado se debe a que
como ya explicamos, la fibra, al no ser digerida insta al organismo a expulsarla. Para
obtener el efecto laxante, se debe consumir una mayor cantidad de cebada y por un
periodo constante.

Ayuda a calmar los nervios


Debido a la gran cantidad de minerales y vitaminas que presenta la cebada, sirve para
relajar el organismo, especialmente si se consume en forma de tónico. Asimismo, su alta
concentración en magnesio permite la relajación del sistema nervioso.

De igual modo, el magnesio presente en la cebada ayuda a combatir el estrés y evitar


sensaciones como la opresión en el pecho, hormigueos en las piernas y que el ojo tiemble.
Además, el magnesio interviene en la producción de ATP, que es la que brinda la energía
a los procesos de nuestro metabolismo.

Investigaciones científicas

En 1967, Fisher y Griminger comenzaron a estudiar la capacidad de la cebada para


disminuir el nivel de colesterol en la sangre. Después de varios estudios se
llegó comprobar una la relación que existía entre el consumo de β-glucano (componente
de la cebada) y la disminución del colesterol.

Los estudios se realizaron primero en ratas, las cuales fueron alimentadas con β-glucano
y se manifestó una reducción significativa del colesterol LDL y triglicéridos. A diferencia
de las ratas que fueron alimentadas con una dieta regular, que no presentaron ninguna
mejora. Posteriormente se llevó a cabo ensayos con humanos y se comprobó el efecto
positivo del β-glucano en la disminución del colesterol.

Preparación de la cebada
Agua de cebada

Una de las maneras más comunes de consumir la cebada es preparándola como un


refresco. Para ello, se debe hervir un puñado de granos de cebada (con o sin cáscara) en
dos litros de agua durante 30 minutos. El resultado de esta mezcla es un agua ligeramente
viscosa y de poco sabor. Por ello, si se desea se puede sazonar con un poco de azúcar y
limón. Asimismo, si se prefiere un sabor más intenso se puede agregar más cebada a la
preparación.

Cebada tostada
Como ya mencionamos, la cebada es muy similar al trigo, por lo que también puede
consumirse tostada. Se puede ingerir como un tipo de cancha o moler para la preparación
de alimentos como café.

Harina de cebada

Existen procesos que convierten la cebada en harina, que puede ser preparada de distintas
formas. Una de ellas es el pan, no obstante, debido a su bajo contenido en gluten, el
producto que se obtiene es algo achatado y denso. Si no se gusta de esa textura se puede
mezclar con harina de trigo para mejorar su presentación.

Mazamorras y guisos

Los granos de cebada también se pueden preparar como mazamorras y guisos. Para ello
se debe sancochar la cebada con un poco de agua y dejar que esta absorba el líquido y se
hinche. Una vez obtenido este producto se le puede aderezar para cocinar un guiso, o
agregarle azúcar y canela para servir una rica mazamorra.

Precauciones

La cebada no presenta ninguna contraindicación, y puede ser consumida con normalidad


por todas las personas. No obstante, la cebada no es recomendable para aquellos que
sufran la enfermedad celiaca, puesto que contiene gluten. Aunque los niveles de gluten
que presenta son realmente bajos en comparación al trigo y al centeno, aun así despiertan
reacciones adversas a quienes presentan esta enfermedad.

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cebada, te recomendamos que visites nuestra categoría de Plantas Medicinales.

PROPIEDADES Y USOS DE LA CEBADA

La cebada es un cereal altamente recomendable, dada sus excelentes propiedades


terapéuticas y nutricionales, sobretodo en primavera-verano ya que nutre, relaja y refresca
el hígado y la vesícula biliar. Se ha de incluir la lista de cereales de uso regular aunque a
menudo es "la gran omitida". Con esto quiero decir que se suele ensalzar los beneficios
del arroz, por ser el cereal más equilibrado, del mijo por su gran aporte energético o de la
quinoa (aunque no sea un cereal) por su ligereza y digestibilidad, pero se suele a menudo
olvidar la cebada. Vamos a ver que la cebada nada tiene que envidiar a las características
citadas.

CARACTERÍSTICAS NUTRICIONALES

Originario de Asia occidental y África nororiental, este cereal es el más antiguo en cuanto
a empleo alimentario.Muchos consideran a la cebada como un cereal más, sin embargo
posee algunas particularidades que la diferencian del resto. Tiene más proteína que el
trigo, pero tiene mucho menos gluten. Por esta razón los panes de cebada son más
compactos y menos esponjosos. La mezcla que se hace en muchas regiones con harina de
trigo, resulta muy benéfica: la cebada aporta su mayor riqueza en lisina (aminoácido
limitante en el trigo), con lo cual el pan gana en valor proteico y la textura se hace más
liviana.

La cebada es muy buena fuente de inositol, sustancia considerada durante mucho tiempo
como vitamina del grupo B. El inositol evita la rigidez de los capilares, es tónico cardíaco,
regula el colesterol, evita la acumulación de grasa en el hígado, protege el sistema
nervioso y combate ansiedad y depresión. La cebada también posee vitaminas del grupo
B, ácido fólico, colina y vitamina K.

En materia de minerales, la cebada es buena fuente de potasio, magnesio y fósforo, pero


su mayor virtud es la riqueza en oligoelementos: hierro, azufre, cobre, cinc, manganeso,
cromo, selenio, yodo y molibdeno. Esto la convierte en alimento ideal para estados
carenciales y para el proceso de crecimiento.

La cebada es el cereal mejor dotado de fibra (17%) y sobre todo en materia de fibra
soluble (beta glucanos). Esta fibra retarda el índice de absorción de la glucosa y reduce la
absorción de colesterol. Además la cebada posee otras sustancias benéficas, como los
lignanos, antioxidantes y protectoras del cáncer.
PROPIEDADES DE LA CEBADA

Gran cantidad de propiedades tiene la cebada: es emoliente, reconstituyente, digestiva,


diurética, desintoxicante, tónica, ligeramente vasoconstrictora, antiinflamatoria, laxante,
alcalinizante, antiséptica, mineralizante y galactagoga (incrementa la producción láctea).
Es un cereal muy digerible si está bien cocinado. Estimula el sistema neurovegetativo,
siendo aconsejado como tónico nervioso y cardiaco. Útil tanto para el trabajo físico, como
para la tarea intelectual.

Es indicado para las curas hepáticas de primavera. Además es desintoxicante, sobre todo
a nivel estomacal, intestinal y pulmonar. En el germen posee una sustancia (hordeina) que
actúa como antiséptico intestinal, siendo indicada en enteritis, colitis, diarreas, cólera e
infecciones varias. El agua de cebada (se maceran 50g en un litro de agua, se hierven
durante 15/20’, se cuela y se puede endulzar con melaza) es un remedio popular que se
utilizaba contra tuberculosis y afecciones intestinales. También es útil para desintoxicar
el bazo y los riñones.

En EEUU descubrieron en la cebada la presencia de sustancias inhibidoras (tocotirenoles)


que bloquean la producción hepática de colesterol LDL (considerado como “malo”). El
efecto anticolesterol de la cebada se potencia por su contenido de fibra soluble (beta
glucanos). Esta fibra también protege las mucosas intestinales irritadas y es responsable
del efecto hipoglucemiante, en asociación con su buen contenido de cromo.

Varios investigadores han hallado un efecto anticancerígeno en la cebada, sobre todo a


nivel del aparato digestivo, debido a la presencia de ciertas enzimas. También la actividad
digestiva general se ve tonificada por su contenido enzimático (diastasas), razón por la
cual se lo aconseja en la alimentación de niños, ancianos y convalecientes.

La Universidad de Tel Aviv (Israel) comprobó la propiedad laxante de la cebada: con la


ingesta diaria de un tercio de taza cocinada, fue suficiente para que el 79% de los pacientes
eliminara el estreñimiento. Esto se debe al buen contenido de fibra soluble,
imprescindible para el equilibrio de la flora intestinal.

En resumen, el consumo de cebada es indicado para: nefritis, cistitis, próstatitis,


afecciones pulmonares, gastritis, acidez, colesterol elevado, anemia, convalecencias,
debilidad, infancia, arteriosclerosis, afecciones coronarias, diabetes, depresión, ansiedad,
estreñimiento, menopausia (aporta fitohormonas de efecto estrogénico), tumores
(especialmente de estómago y colon), dispepsia, osteoporosis, lactancia, rigidez articular,
edemas, reuma, estrés, problemas hepáticos y biliares.

Extraído del libro “Alimentos Saludables” de Nestor Palmetti.


Fuente de la información:

RECETAS CON CEBADA

Receta base:

 1 taza de cebada
 2 tazas de agua
 una pizca de sal marina
Lavar bien el cereal, colocarlo en el fondo de la olla, añadir el agua, llevar a ebullición,
hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre
la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 20 a 30mn.

Cuando transcurra este tiempo, levantar la tapa si es olla normal o dejar que el vapor salga
lentamente si es olla a presión.

Ensaladilla de cebada

Ingredientes:

 Un vaso de cebada
 un ramo de brócoli
 maíz tierno biológico
 zanahoria cortada a rodajas redondas
 cebolla cortada a cuadritos
 guisantes verdes frescos
 cebollino troceado pequeño
 nori tostada.
Preparación:
Cocer la cebada, 1 vaso de cereal por 2 de agua (previamente lavada).

 Dejar hervir 5 min, bajar el fuego y cocer a fuego bajo con tapa 35 min.
 Pasar inmediatamente por el agua fría.
 Lavar el brócoli y cortar las flores muy pequeñitas (reservar el tallo para la sopa).
 Escaldar 1 min. el brócoli y la zanahoria.
 Escaldar 15 seg. la cebolla.
 Cocer a parte los guisantes verdes.
 Agregar la cebada junto al maíz y el cebollino troceado.
 Agregar la vinagreta y finalmente las algas nori tostadas cortadas a tiras.

Salsa de mostaza con cebollino fresco:


Ingredientes: 4 cucharadas soperas de mostaza, 10 tiras de cebollino fresco, 1 cucharada
sopera de vinagre de arroz, 2 cucharadas soperas de melaza de arroz, un poco de aceite
de sésamo.

Pica fino el cebollino. Mezcla la mostaza con el vinagre de arroz y añade a pocos y
removiendo los demás ingredientes.

Guiso de cebada con verduras dulces

Ingredientes:

 remojar la cebada, una vez lavada durante 8h.


 1 taza de cebada
 4 tazas de agua
 una pizca de sal marina
Preparación:
Colocar el cereal en el fondo de la olla, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante
5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el
fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.

Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión. A
parte, remojar alga kombu durante 5h, y cortarla a tiras finas.

En otra olla, colocar en el fondo, por capas y en el siguiente orden:

- kombu + cebolla + calabaza + coliflor + cebada cocinada.

Añadir agua hasta cubrir el fondo y volver a cocinar durante 45mn.


- Se puede aliñar con copos de nori tostada.
Hamburguesas de cebada con lentejas

Ingredientes:
70% de cebada cocinada a presión con 30% de lentejas dupuy o pardinas

1 cebolla picada

1 zanahoria rallada

1 diente de ajo picada

1 cucharada sopera de perejil fresco

1 pizca de comino en polvo

1 pizca de cúrcuma

aceite de sésamo

shoyu

Preparación:
Saltea las verduras con un poco de aceite de sésamo, añadiendo las especias al principio
y unas gotas de shoyu al final de la cocción (unos 20mn). Tritura la cebada-lentejas y las
verduras con el perejil fresco bien picadito.

Forma hamburguesas con la masa anterior, déjalas enfriar y luego tuéstalas en una sartén
pincelada de aceite.

Muy ricas y completas!!

Cebada hato mugi gratinada con coliflor


La cebada hato mugi es una variedad muy antigua de cebada. Se ha utilizado la
fitoterapia tradicional japonesa para tratar la bronquitis y otras enfermedades
respiratorias y dolencias. Este grano se puede tomar también para favorecer la pérdida
de peso y la belleza de la piel.

Ingredientes:
2 tazas de cebada hato mugi hervida (se prepara como la reteta base)

Media coliflor dos cebollas aceite de sésamo tostado una pizca de pimienta negra sal
marina granillo de almendra para el "topping"
Preparación:
Saltea las cebollas cortadas a medias lunas en una cucharada sopera de aceite de sésamo,
con una pizca de sal y otra de pimienta negra recién molida hasta que estén blandas.
Añade la coliflor cortada en florecillas, cubre con agua, tapa y cocina unos 20mn.
Tritura el salteado hasta hacer un puré suave y aterciopelado.
Pon la cebada en una fuente para hornear, recúbrela con la coliflor, espolvorea con
granillo de almendra y hornea 10mn.

Crema de cebada para el desayuno


Ingredientes:
· 1 taza de cebada

· 7 a 10 tazas de agua

· una pizca de sal o 1 trocito de alga kombu.

Preparación:

Lavar bien la cebada (3 veces), colocar un trozo de alga kombu en el fondo de la olla,
poner la cebada, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con
la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el
fuego al mínimo y cocinar de 1h30 a 3h.

Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

Se puede aderezar con semillas de sésamo, granola, 1 ciruela umeboshi o cocinar con
verduras cortadas a trozos pequeños o con algo de fruta seca (orejones, pasas, ciruelas
pasas…) y una cáscara de limón.

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