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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena*

Juan Antonio González de Requena Farré**

Recibido: 18 de enero de 2016


Resumen
Evaluado: 10 de marzo de 2016

Aceptado: 1 de abril de 2016 Este artículo pretende caracterizar la ideología de la extrema de-
recha chilena a través de su historia. Se realizó un análisis del
discurso de los manifiestos y declaraciones de principios de cua-
tro formaciones de ultraderecha de distintos momentos de la his-
toria de Chile: el Movimiento Nacional Socialista, el Movimien-
to Revolucionario Nacional Sindicalista, el Frente Nacionalista
Patria y Libertad, así como Patria Nueva Sociedad. El enfoque
retórico de la ideología ultraderechista permite reconstruir las
autodescripciones ideológicas, las articulaciones del autoritaris-
mo, los marcos figurativos y las principales construcciones argu-
mentativas de la extrema derecha chilena.

Palabras clave: Extrema derecha, nacionalismo, autoritarismo,


discurso ideológico.

* Artículo de reflexión
** Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, profesor de la Universidad Austral de Chile. Correo electrónico: jgonzalez@spm.uach.
cl. C/ Volcán Corcovado, 5036, Puerto Montt, Chile.

HALLAZGOS / ISSN: 1794-3841 / Año 14, N.° 27 / Bogotá, D. C. / Universidad Santo Tomás / pp. 19-41 19
La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

The rhetoric of the extreme in the Chilean far right

Abstract Received: January 18, 2016

Evaluated: March 10, 2016


This article aims to characterize the ideology of the Chilean extre- Accepted: April 1, 2016
me right throughout its history. A discourse analysis was made
of the manifestos and declarations of principles of four far ri-
ght-wing formations from different moments in Chile’s history:
Movimiento Nacional Socialista, Movimiento Revolucionario Nacional
Sindicalista, Frente Nacionalista Patria y Libertad and Patria Nueva
Sociedad. The rhetorical approach to far right ideology allows us
to reconstruct ideological self-descriptions, articulations of au-
thoritarianism, figurative frameworks and the main argumenta-
tive constructions of the extreme Chilean right.

Keywords: extreme right, nationalism, authoritarianism, ideolo-


gical discourse.

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Juan Antonio González de Requena Farré

A retórica do extremo na ultra-direita chilena

Recebido: 18 de janeiro de 2016 Resumo


Avaliado: 10 de março de 2016

Aceito: 1 de april de 2016 Este artigo pretende caracterizar a ideologia da extrema-dire-


ita chilena através da sua história. Realizou-se uma análise do
discurso dos manifestos e declarações de princípios de quatro
formações de ultradireita de diferentes momentos da história
do Chile: o Movimento Nacional Socialista, o Movimento Revo-
lucionário Nacional Sindicalista, a Frente Nacionalista Pátria e
Liberdade, assim como Pátria Nova Sociedade. O enfoque retó-
rico da ideologia de ultradireita permite reconstruir as autodes-
crições ideológicas, as articulações do autoritarismo, os marcos
figurativos e as principais construções argumentativas da extre-
ma-direita chilena.

Palavras-chave: extrema direita, nacionalismo, autoritarismo,


discurso ideológico.

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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

En una perspectiva politológica, podríamos étnica o política, así como por una disci-
considerar —con Norberto Bobbio— que el plina y forma de organización paramilita-
aspecto extremista de una posición política res. Por otra parte, los partidos de extrema
radica en la apuesta estratégica por la exal- derecha de las últimas décadas del siglo
tación de la violencia, la temeridad heroica, XX no se caracterizan por un único rasgo
la resolución autoritaria y la impugnación como la hostilidad al progreso o la posi-
de los marcos de legitimación de la demo- ción antidemocrática o anticomunista, sino
cracia moderna (la soberanía popular y la que exhiben también aspectos como el na-
razón pública, así como las libertades igua- cionalismo extremo, el etnocentrismo, la
les y garantías personales asociadas al Es- xenofobia, el apego a la ley y el orden, la
tado de derecho), sobre el fondo de cierta demanda de liderazgos autoritarios, entre
denegación reaccionaria del legado de la otros. Betz (1993) describió a los partidos de
Ilustración (Bobbio, 1996, pp. 76-82 y 161- extrema derecha surgidos en la década de
163). Desde ese punto de vista, podríamos los ochenta como formaciones radicales, ya
considerar que la extrema derecha contem- que rechazan el sistema establecido cultural
poránea no solo ha naturalizado la división y político establecido (el Estado del bienes-
de lo social y la distribución desigual de los tar, la burocracia y los partidos políticos), a
recursos y oportunidades sociales, sino que la vez que apelan a la iniciativa y logro in-
además recurre al discurso antisistema, a dividuales en el libre juego del mercado, así
cierta retórica revolucionaria o a la justifica- como a la reducción de la intervención esta-
ción del empleo instrumental de la violen- tal. Además, serían partidos de derecha por
cia política, como herramientas para con- su rechazo de la igualdad, su oposición a la
traatacar las reivindicaciones igualitarias integración social de los grupos excluidos
asociadas a la revolución democrática mo- y su posición xenófoba o abiertamente ra-
derna, disciplinar orgánicamente lo social, cista. Por último, se trataría de formaciones
para la dominación autoritaria y el control populistas, que instrumentalizan los temo-
del orden, así como para la inmunización res y sentimientos del hombre común o el
comunitaria o la exclusión identitaria. descontento popular y consagran el sentido
común del pueblo.
Ciertamente, no existe un perfil homogé-
neo de la extrema derecha política. Los Según Mudde (2000), la mayoría de las ca-
fascismos del siglo XX no solo se caracte- racterizaciones del extremismo de derecha
rizaron negativamente por su rechazo del contemporáneo incluyen rasgos como el
parlamentarismo liberal y del materialismo nacionalismo, el racismo, la xenofobia, la
marxista. Según Michael Mann (2004), los posición antidemocrática y la valoración de
movimientos fascistas también se han de- un Estado fuerte, de manera que podríamos
finido positivamente por su proyecto na- reconocer un núcleo ideológico central de la
cionalista y estatista, en procura de cierta extrema derecha actual: al nacionalismo y a
trascendencia de los conflictos sociales en la aspiración a la congruencia político-cul-
un nuevo orden armónico; asimismo, se tural mediante la homogeneización interna
distinguen por el recurso a la exclusión de la sociedad y la expatriación de extran-
identitaria, la agresión y la purificación jeros, se suma la xenofobia como visión el

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mundo que considera lo ajeno a lo conven- Sofía Correa Sutil ha privilegiado la des-
cional o lo nacional como algo negativo y cripción de distintas oleadas de la derecha
amenazador y, por tanto, como un enemigo chilena en el siglo XX, enfatizando el prota-
interno o externo. De la combinación de na- gonismo de las élites organizadas, así como
cionalismo y xenofobia, se siguen políticas la flexibilidad, la capacidad de negociación
socioeconómicas en beneficio exclusivo del y la cooptación que caracterizaron a la de-
propio pueblo o de los connacionales (cierto recha tradicional, esto es, a los partidos
chauvinismo del bienestar) y políticas exter- conservador y liberal. En la reconstrucción
nas proteccionistas y de afirmación de la so- histórica de Correa, el estilo político flexible
beranía nacional de fuerzas exteriores. Por y negociador de la derecha tradicional dio
último, se da un apego a la ley y el orden, paso a posiciones populistas y nacionalistas
o sea al mantenimiento de un sistema legal (como las del Partido Conservador Social-
estricto y la aplicación rigurosa de las reglas cristiano o el Partido Nacional) que inten-
(Mudde, 2000, p. 177). En suma, pese a la taban canalizar o contener la emergencia y
diferencia de designaciones de la extrema creciente protagonismo de nuevas fuerzas
derecha contemporánea (derecha populista sociales y sectores populares en la realidad
radical, populismo xenófobo, nacionalismo económica y política del siglo XX. En el
populista o derecha radical), cabe reconocer escenario político posterior a la dictadura
algunos rasgos característicos de su marco pinochetista, Correa identifica la irrupción
ideológico: en primer lugar, la perspectiva de una nueva derecha en que confluyen
de cierto nativismo, la noción exclusivista y posiciones gremialistas y neoliberales; se-
etnonacionalista de la ciudadanía y su posi- mejante constelación ideológica habría sus-
ción antiinmigración; en segundo lugar, la tentado el diseño de la institucionalidad y
retórica populista y antiestablishment, que del orden económico-social que dieron for-
divide a la sociedad entre el pueblo y la ma al modelo político aún vigente en Chile
élite corrupta; por último, el autoritarismo, (Correa, 1989; 2005). En tanto que historia
el apego a la ley y el orden, el conformis- de la derecha de las élites tradicionales y
mo y la sumisión a los valores tradicionales reconstrucción de la conformación del ac-
(Muis e Immerzeel, 2016). tual modelo político y económico chileno,
los trabajos de Correa no dan cuenta de los
Por supuesto, existen variantes locales en el
movimientos de extrema derecha extrapar-
despliegue de los movimientos de extrema
lamentarios ni del influjo ideológico de la
derecha contemporáneos, por ello resulta
ultraderecha en la constelación política de
preciso estudiar específicamente las tenden-
la derecha en Chile.
cias históricas y constelaciones ideológicas
de las diferentes ultraderechas en cada rea- Otras reconstrucciones politológicas de la
lidad política; por ejemplo, en Chile. En las derecha chilena e historias intelectuales del
reconstrucciones históricas y politológicas pensamiento conservador en Chile también
de la derecha chilena, no siempre se ha con- llevan a cabo esta desconexión entre la de-
siderado el papel que han desempeñado las recha y la extrema derecha (Cristi y Ruiz,
posiciones de extrema derecha en el siglo 1992; Scully, 1996). Por otro lado, hallamos
XX. En sus reconocidos análisis históricos, reconstrucciones de la historia política de

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formaciones de ultraderecha como el movi- Precisamente, este estudio lleva a cabo un


miento nacionalsocialista chileno, que acen- análisis retórico de discurso de un corpus
túan el carácter singular y cada vez más re- constituido por los manifiestos o declaracio-
sidual del fascismo de este país (Etchepare nes de principios de cuatro formaciones de
y Stewart, 1995). No obstante, encontramos la extrema derecha chilena: en primer lugar,
trabajos que exploran el núcleo anticomu- el discurso de Jorge González von Marées
nista, antiliberal, nacionalista y autoritario que presenta las declaraciones fundamenta-
de extrema derecha, presente en la familia les, plan de acción, organización y progra-
política derechista, en sus vertientes ultra- ma del Movimiento Nacional-Socialista de
católica, gremialista o neoliberal (Bohosla- Chile (1932); en segundo lugar, las “Propo-
vsky, 2012). Incluso, hay obras que califican siciones políticas a las Comunidades de la
como partidos de ultraderecha a los parti- Nación” (1969) y los contenidos “Quiénes
dos más protagónicos de la derecha chilena somos”, “Qué hacemos”, “Qué queremos”
actual, la Unión Demócrata Independiente y “Preguntas Frecuentes”, alojados en la
y Renovación Nacional, por considerar que página Web del Movimiento Revoluciona-
defienden el legado de la dictadura mili- rio Nacional Sindicalista (la formación con
tar pinochetista y el encuadramiento de la más historia de la ultraderecha chilena, en-
sociedad bajo el orden moral de la civiliza- tre 1952 y la actualidad); en tercer lugar, el
ción cristiana occidental (Rodríguez Araujo, Manifiesto Nacionalista del Frente Patria y
2004, p. 80). ¿Resulta, pues, solamente mar- Libertad, publicado por Pablo Rodríguez
ginal y residual el discurso de la ultradere- Grez en 1971; por último, el texto Ciento
cha en la conformación del lenguaje de la once Conceptos para comprender el socialismo
derecha chilena, o es decisivo y constituti- nacional, publicado digitalmente por Alexis
vo, al punto de instalarse en el núcleo del López Tapia, el fundador de la formación
modelo institucional y socioeconómico del Patria Nueva y Sociedad, que operó entre
Chile actual? los años 1999 y 2010.

Al realizar un análisis del discurso de los


Autodescripciones
manifiestos y declaraciones de principios
ideológicas
de algunos movimientos representativos
de la extrema derecha chilena, se pueden En el marco del Análisis crítico del discurso
reconstruir los principales significantes mo- propuesto por Van Dijk (2006), los discur-
vilizadores, oposiciones nocionales, marcos sos reproducen ideologías que conciernen
figurativos y estrategias argumentativas a esquemas fundamentales para catego-
presentes en la constelación ideológica ul- rizar la pertenencia grupal y definir cierta
traderechista. Además, cabe reconocer las identidad social, a través de descripciones
deudas simbólicas entre esa ultraderecha autoidentitarias de quienes somos, lo que
considerada residual o marginal y, por otra hacemos, nuestras metas, intereses y valo-
parte, los lenguajes hegemónicos de la de- res, nuestros recursos y las relaciones po-
recha chilena contemporánea, que frecuen- sicionales con otros grupos, generalmente
temente se han investido bajo marcos retó- mediante la representación discursiva pola-
ricos e ideológicos de la extrema derecha. rizada del endogrupo y el exogrupo. En los

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textos de la ultraderecha analizados, encon- horizonte de cumplimiento de la propues-


tramos autodescripciones discursivas de ta del Movimiento Nacional Socialista, se
las distintas formaciones y sus propósitos, plantea cierta apuesta por realizar una con-
así como caracterizaciones antagónicas del cepción socialista del Estado como “motor
principal enemigo. e inspirador supremo de la vida nacional
en sus múltiples manifestaciones, ya sean
En el caso del nacionalsocialismo de los
estas administrativas o económicas, intelec-
años treinta, hay un distanciamiento con
tuales o afectivas” (1932, p.19). Por último,
respecto a la caracterización tradicional de
el antagonista del Movimiento Nacional So-
las fuerzas políticas como partidos, y se
cialista resulta descrito como la oligarquía
apuesta por la autopresentación del colec-
plutocrática, el régimen democrático-par-
tivo como un movimiento; semejante sujeto
lamentario, el liberalismo económico y po-
político enuncia su posición en tanto que
lítico, la mentalidad democrático-liberal, el
representante de Chile, de cierta fuerza (na-
comunismo soviético y, en general, el viejo
cional, política, espiritual y moral) e, inclu-
sistema de partidos políticos.
so, de la raza y el orgullo de raza. Concreta-
mente, el discurso de González von Marées El Movimiento Revolucionario Nacional
describe al nacismo como un movimiento Sindicalista (vigente desde 1952 hasta el
nacional, un movimiento popular, un movi- presente) también marca distancia con el
miento socialista (que antepone la función léxico de los partidos políticos tradiciona-
social), una fuerza moral y racial, pero tam- les a través de la autodescripción del grupo
bién una fuerza física (que no teme contra- como movimiento, como una doctrina, una
tacar con violencia). Pese a no ser declarada moral o un estilo, incluso, se atribuye un ser
en el texto, cabe reconocer una remisión revolucionario, que lucha por la instaura-
interdiscursiva del nacionalsocialismo chi- ción de un Orden Nuevo. En la enunciación
leno a las doctrinas del fascismo italiano; del discurso Nacional Sindicalista, el Mo-
concretamente, comparten la perspectiva vimiento dice representar a la Comunidad
dinámica de la fuerza y de la actividad vital, Nacional, en tanto que comunidad de des-
la concepción orgánica del mundo, la visión tino en lo universal, la cual integra políti-
heroica del pasado histórico, la consagra- camente las distintas funciones orgánicas
ción del Estado, la crítica de la democracia de la convivencia humana y los cuerpos
liberal y la apelación a la disciplina (Musso- comunitarios que las realizan (Familia y
lini, 1937/2015). También se atisba cierto so- Comunidad Social, Sindicato y Comunidad
lapamiento con el discurso expresado en los Económica, Comunidad Universitaria, Co-
principios originarios del Partido Nacional munidad Religiosa, Fuerza Armada y Co-
Socialista Obrero Alemán: aunque no se da munidad Armada). En sus textos, el Movi-
el énfasis racial y territorial del nazismo ale- miento señala explícitamente hablar por la
mán, el nacionalsocialismo chileno repro- escuela corporativa y recoger la herencia de
duce la condena de la especulación pluto- la tradición nacionalsindicalista española
crática, el llamado al deber productivo y la de Ramiro Ledesma y José Antonio Primo
concepción orgánica de la autoridad estatal de Rivera, así como del pensamiento social
(NSDAP, 1920/2015). Respecto al proyecto y católico y el tradicionalismo hispánico. En

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efecto, del Programa de la Falange Españo- pues, impropio el adoptar ideologías ex-
la se recoge todo el discurso de la nación tranjeras y no se reconoce como una forma-
como unidad de destino en lo universal, la ción nacista, ultraderechista o totalitaria. En
visión valórica del ser humano, el repudio al todo caso, pese a su escrupulosa afirmación
sistema capitalista, el concepto orgánico de de autoctonía, el texto de Patria y Libertad
la producción social, la concepción nacio- remite interdiscursivamente a la doctrina
nalsindicalista del sindicato único, así como de la seguridad nacional propagada por Es-
la apelación a un estilo ético revolucionario tados Unidos en Latinoamérica tras la revo-
(Falange Española de las J.O.N.S., 1934). Por lución cubana, y refleja nítidamente su anti-
otra parte, el Movimiento se desmarca del comunismo beligerante; también recoge el
nazismo alemán, por no compartir su teo- discurso autoritario y desarrollista del fran-
ría de la superioridad racial ni el principio quismo español, así como su defensa corpo-
de jefatura vertical; también se distancia rativista de la representación política orgá-
del nacionalismo chileno más combativo, nica, la apuesta por una producción social
por considerar que carece de proyecto po- sostenida en la propiedad privada y el deber
lítico. El proyecto del Movimiento Revolu- del trabajo, o bien la consagración y estímu-
cionario Nacional Sindicalista tiene como lo de la iniciativa privada (Ley de principios
meta la institucionalización del convivir del movimiento nacional de 1958, 1967). El
comunitario en un Estado de Comunidad proyecto del Frente Nacionalista apunta a
Nacional, pero también la realización de la concretar un Estado Nacionalista Chileno:
unidad de los pueblos de Iberoamérica en se trata de lograr un Estado Integrador, que
una Comunidad Iberoamericana de Nacio- unifique orgánica y armónicamente a la co-
nes. En cuanto a los términos antagónicos munidad chilena; un gobierno autoritario,
de la propuesta Nacional Sindicalista, se regido por la ley y el orden; una población
señalan la plutocracia, el liberalismo y el so- comprometida con la responsabilidad co-
cialismo marxista, la democracia liberal, el lectiva y encuadrada por la disciplina so-
reformismo y el imperialismo; con un po- cial; un programa juvenil que convoque a
sicionamiento abiertamente revolucionario, las nuevas generaciones; una empresa inte-
el Movimiento se autoconcibe como una grada, que involucre a los trabajadores en
“Oposición Extraparlamentaria y Anti-par- la codirección de la producción; finalmente,
tidista” (1969, proposición 44). una democracia funcional y corporativa, en
la cual se haga efectiva la participación real
Respecto al Frente Nacionalista Patria y Li- de los gremios y las corporaciones. Para
bertad de comienzos de los setenta, no exis- lograr este propósito de un Estado Nacio-
te renuencia a la autodescripción como una nalista Chileno, el Frente Patria y Libertad
ideología política, el nacionalismo, que pre- no tiene reparos en luchar por la conquista
tendería expresar inherente y transparente- del poder tanto mediante la colaboración
mente los intereses espontáneos del pueblo electoral con los partidos democráticos, sin
chileno, o bien de un nosotros inscrito como pactos ni alianzas, como mediante la lu-
nuestro pueblo o Chile, bajo la única inspira- cha revolucionaria, la escalada armada y el
ción de la Historia de Chile y el amor a la apoyo a un eventual pronunciamiento mi-
Patria. El Frente Patria y Libertad considera, litar. En el discurso del Frente Nacionalista

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Patria y Libertad se hace más explícito el an- interdiscursiva a la Nueva Derecha france-
ticomunismo y el antagonismo al marxismo, sa de los años ochenta y noventa: comparte
cuestionado como una ideología totalitaria, con ella el tono reflexivo metapolítico y la
foránea y destructora de los valores de la pretensión de hegemonía cultural; la crítica
civilización cristiana. También se esbozan del progresismo, del proyecto de moderni-
como antagonistas la demagogia, el siste- zación desarrollista y del nuevo orden mun-
ma político parlamentario imperante, los dial surgido de la globalización; la combi-
ideologismos intrascendentes, la burocracia nación de una cosmología naturalista y del
estatal, la manipulación de la juventud, la holismo ecológico con motivos comunita-
empresa capitalista, el Estado paternalista, ristas y con cierta reivindicación pluralista
la democracia liberal inorgánica, o bien el de las identidades culturales y del derecho
sectarismo y divisionismo de los partidos a la diferencia; el llamado a una democracia
políticos tradicionales. realmente participativa y centrada en la ini-
ciativa popular; por último, una organiza-
El discurso que la formación Patria Nueva y
ción de la producción que, más allá del pro-
Sociedad sostuvo entre los años 1999 y 2010
ductivismo, la especulación financiera y el
se autocaracterizó como una Cosmovisión
consumismo, se ponga al servicio de la vida,
Socialista Nacional, que no asociaba el so-
preserve lo local y asuma una escala huma-
cialismo a un modelo económico o a una
na (Benoist y Champetier, 2000). El proyec-
teoría política, sino a la expresión espiritual
to de Patria Nueva Sociedad involucra la
del altruismo vital y la reciprocidad natural
realización de un Estado Orgánico, bajo la
de los intereses comunitarios, y vinculaba
premisa de que el Estado no es un fin en sí
su concepción nacional a la pertenencia y
mismo, sino solo un medio artificial al ser-
preservación de la Comunidad del Pueblo,
vicio de la conservación, adaptación y ex-
más que al nacionalismo. En ese sentido, Pa-
presión de la identidad nacional, cultural y
tria Nueva y Sociedad habla primariamen-
natural de la Comunidad del Pueblo. En ese
te en nombre de la Comunidad del Pueblo,
sentido, el Estado Orgánico está en constan-
entendida como la expresión territorial, cul-
te proceso de adaptación a la voluntad de
tural, lingüística, tradicional e histórica de
la Comunidad del Pueblo y no constituye
una población humana; adicionalmente, la
una estructura institucional inmodificable
cosmovisión Socialista Nacional se presen-
sino un Estado óptimo y a escala humana,
ta como la verdad misma de la Naturaleza,
capaz de sostener la homeostasis social, de
de su sentido espiritual y su ecología de la
manera que la legalidad y el derecho solo
mente, la manifestación de la diversidad
obtienen legitimidad en la medida en que
cultural y biológica de los pueblos y razas
expresen la preservación de la justicia en la
humanas en el seno de la comunidad de
Comunidad del Pueblo. El proyecto político
vida planetaria. Por otra parte, Patria Nue-
asociado a la cosmovisión Socialista Nacio-
va Sociedad interpela a los chilenos orgullo-
nal involucra, además, el gobierno descen-
sos de sus tradiciones, cultura y estirpe, sin
tralizado, la jerarquización horizontal de
distinción de situación socioeconómica. De
las responsabilidades y la autoridad social,
modo implícito, en la cosmovisión de Patria
un modelo político corporativo, un orde-
Nueva Sociedad se reconoce la remisión
namiento gremialista de la producción, un

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sistema empresarial sinérgico basado en el la superstición y los estereotipos, la afirma-


trabajo y la propiedad, la subordinación del ción del poder y la dureza, la visión proyec-
economía a la política social, así como una tiva del mundo como un lugar peligroso o
reestructuración del ámbito de la salud y la la preocupación desmedida por la sexuali-
seguridad social, más allá de la lógica del dad (Adorno, Frenkel-Brunswik, Levinson
mercado; en última instancia, proyecta un y Sanford, 2006). A pesar de las críticas
modelo de desarrollo ecológico que atienda metodológicas que generó, la investigación
a la sustentabilidad de la Naturaleza y pro- sobre la personalidad autoritaria tuvo cierta
mueva una nueva civilización planetaria continuidad en el tiempo. Así, en los años
“basada en las leyes trascendentes del Es- ochenta, Robert Altemeyer desarrolló una
píritu, de la Vida y de la Naturaleza” (con- escala simplificada para dar cuenta del au-
cepto 110). Como antagonista, el discurso toritarismo de derechas (RWA), que preten-
de Patria Nueva Sociedad sitúa al Nuevo día medir la covariación de tres grupos de
Orden Mundial, con su modelo materialis- actitudes: la sumisión autoritaria, esto es,
ta y de mercado; pero también se expresa un alto grado de adhesión a las autoridades;
la oposición al capitalismo trasnacional, al la agresión autoritaria, o sea, una marcada
marxismo, al igualitarismo liberal, la parti- hostilidad contras aquellas personas cues-
tocracia, la oligocracia, los poderes fácticos, tionan la legalidad y la autoridad; final-
el individualismo materialista, el consumis- mente, el convencionalismo o la aceptación
mo y el nihilismo. acrítica de las normas sociales, del orden
vigente y de la autoridad establecida. Existe
Articulaciones discursivas abundante investigación en psicología polí-
del autoritarismo tica que correlaciona los puntajes obtenidos
en la Escala de Autoritarismo de Derecha
Desde los años cuarenta, la investigación con el racismo, el sexismo, el conservadu-
social trató de explicar el auge del fascismo rismo político, el apoyo a la pena de muerte,
en Europa, a través del estudio empírico el patriotismo, el fundamentalismo religio-
de la personalidad autoritaria; se trataba so y el militarismo, entre otros aspectos (Al-
de aclarar la pauta ideológica y la conste- temeyer, 1993).
lación de convicciones que subyacen al an-
En la última década, se ha propuesto rede-
tisemitismo, al potencial antidemocrático
finir los tres aspectos del autoritarismo pro-
y a la adhesión a la propaganda fascista.
puestos por Altemeyer (agresión autoritaria,
En ese sentido, la investigación de Ador-
sumisión autoritaria y convencionalismo)
no, Frenkel-Brunswik, Levinson y Sanford
como dimensiones relativas a actitudes so-
(2006) sobre la personalidad autoritaria in-
ciales o ideológicas, más que como rasgos
trodujo una Escala de Tendencias Antide-
de personalidad: el autoritarismo corres-
mocráticas o de Fascismo Potencial (F) que
pondería a actitudes que favorecen el con-
medía variables como el convencionalismo,
trol social punitivo estricto y severo, por
la sumisión autoritaria, la agresión autorita-
contraposición a la indulgencia con la in-
ria hacia quienes infringen las normas con-
fracción de las normas; el conservadurismo
vencionales, la oposición a la subjetividad,
define aquellas actitudes de obsecuencia

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con las autoridades e instituciones sociales, constructos del autoritarismo de derechas y


a diferencia de las actitudes de oposición; la orientación a la dominación social, que se
por último, el tradicionalismo se entiende asocian a diferentes motivaciones, creencias
como las actitudes que fomentan la mora- y comportamientos socio-políticos. Con-
lidad, normas sociales o valores tradiciona- cretamente, el autoritarismo de derechas
les, frente a la moralidad, normas y valores expresaría una visión del mundo como un
modernos, liberales y seculares. En esas ac- lugar peligroso, en contextos sociales ame-
titudes está en juego el apoyo u oposición a nazadores y con personalidades confor-
subordinar la libertad individual y la auto- mistas; por otro lado, la actitud ideológica
nomía personal al colectivo y su autoridad; caracterizada como orientación a la domi-
esto es, si se privilegia la autonomía indivi- nación social da cuenta de una visión del
dual y la autoexpresión, o bien la seguridad mundo como un ámbito de lucha competiti-
colectiva y la cohesión grupal (Duckitt, Bi- va, sobre el trasfondo de personalidades rí-
zumic, Krauss y Heled, 2010). gidas y contextos sociales de competencia o
dominación grupal (Duckitt y Sibley, 2009).
En la investigación contemporánea en psi-
cología política ha ganado terreno la idea En los manifiestos y declaraciones de prin-
de que, además del autoritarismo, resulta cipios analizados, cabe reconocer posiciona-
preciso considerar otro constructo que sub- mientos declarativos y enunciados valorati-
yace a las actitudes de derecha, el prejuicio vos que expresan explícitamente las actitudes
etnocéntrico, el racismo o el clasismo: la asociadas al autoritarismo psicopolítico.
orientación a la dominación social (Sida- En ese sentido, el tradicionalismo aparece
nius y Pratto, 1999). Desde esa perspectiva, abiertamente articulado en los propósitos de
la aceptación de ideologías que legitiman la Movimiento Revolucionario Nacional Sin-
desigualdad respondería al deseo general dicalista, en la concepción de Patria Nueva
de las personas por la dominación social, Sociedad y, en menor medida, en el Frente
esto es, a la orientación a la dominación Nacionalista Patria y Libertad. El Movimiento
social, que permite entender diferencias Revolucionario Nacional Sindicalista asume
individuales en las actitudes y conductas una vocación decididamente revolucionaria,
socio-políticas tales como el favoritismo crítica del reformismo y no confesional, pero
hacia el endogrupo o el involucramiento considera que el Estado de Comunidad Na-
con papeles sociales asociados al grado je- cional proyectado ha de erigirse como de-
rárquico. Al alero de la teoría de la domina- positario de una tradición arraigada en la
ción social de Sidanius y Pratto, la Escala de comunidad social del pueblo y en la historia,
Orientación a la Dominación Social (SDO) de modo que la apuesta revolucionaria no
fue desarrollada precisamente para medir involucraría una impugnación de la tras-
la predisposición de los individuos a man- cendencia metafísica y religiosa. En el caso
tener relaciones intergrupales jerárquicas de Patria y Libertad, pese a que, desde una
y desiguales. En ese sentido, cabría pensar posición beligerante de vanguardia contra-
que las actitudes ideológicas derechistas rrevolucionaria, se cuestionan los esquemas,
se organizan en virtud de dos dimensio- corrientes y partidos políticos tradicionales,
nes aprehendidas respectivamente por los encontramos apelaciones “a la idiosincrasia

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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

de nuestro pueblo y a una larga tradición implica sumisión, sino colaboración respon-
histórica que nos revela como libertarios, sable. Del mismo modo, en los discursos del
amantes del derecho y de la juridicidad” Movimiento Revolucionario Nacional Sindi-
(1971, p. 32) y a “los valores esenciales de la calista y en Patria Nueva Sociedad, se hace
civilización cristiana” (p. 5). Por lo que res- presente la valoración de la jerarquía. No en
pecta a Patria Nueva y Sociedad, las tradi- vano, los nacionalsindicalistas consagran la
ciones y costumbres históricas se consideran jerarquía como expresión de la trascenden-
constitutivas de la identidad cultural y la ex- cia humana que toma forma en culturas y
presión de la nacionalidad de la Comunidad derechos y deberes humanos, y se proponen
del Pueblo, de manera que han de ser valo- crear cultura y reconocer la jerarquía para
radas, respetadas y promovidas, en nombre posibilitar la realización humana; al fin y al
de la preservación del equilibrio ecológico y cabo, la jerarquía se perfila como un princi-
sustentabilidad de las formas de vida. A di- pio trascendente que “operando en función
ferencia de las otras formaciones de extrema de valores, posibilita la integración, ordena-
derecha, el Movimiento Nacional Socialista ción y dinamización del proceso histórico de
de los años treinta se caracterizaba por una un pueblo” (1969, proposición 3). Asimismo,
decidida inspiración revolucionaria, que Patria Nueva Sociedad defiende una estruc-
se expresa en la constante invocación de lo turación del poder sociopolítico sustentada
nuevo de la situación: la nueva etapa, las en “jerarquías horizontales y circulares, que
nuevas aspiraciones y las nuevas fuerzas. reflejen la ordenación y flujo natural de la
responsabilidad y la autoridad social” (2003,
El conservadurismo, la obsecuencia con la
concepto 55); se trata de una valoración de
autoridad y la sumisión autoritaria también
la jerarquía que no asume los privilegios,
se encuentran articulados en los manifiestos
sino que antepone la responsabilidad colec-
y declaraciones de propósitos de la extrema
tiva de los individuos con la Comunidad del
derecha chilena. El principio de autoridad se
Pueblo. La asunción de que el individuo ha
afirma explícitamente en los textos del Fren-
de trabajar para el colectivo y subordinar sus
te Patria y Libertad y en las concepciones de
intereses a los de la sociedad y a la función
Patria Nueva Sociedad. En efecto, Patria y
social aparece con fuerza en el discurso del
Libertad apuesta por un gobierno autoritario
Movimiento Nacional Socialista; al mismo
que restituya el principio de autoridad, sin
tiempo que el nacismo chileno apela a la se-
el cual no habría orden, progreso, armonía
lección de personalidades fuertes y decidi-
social, justicia legal o democracia legítima,
das, define su ética política en términos de
pues no se cumplirían y acatarían las normas
disciplina, orden y renuncia individual en
ni se sancionarían las infracciones sin privi-
beneficio de la Comunidad del Pueblo. Tam-
legios ni sectarismos. Por su parte, Patria
bién el Frente Nacionalista Patria y Libertad
Nueva Sociedad consagra la autoridad legí-
considera esenciales la disciplina social y la
tima que emana de la voluntad de la Comu-
responsabilidad colectiva, como medio para
nidad del Pueblo y resulta representada por
la organización de la comunidad sin discri-
los mandatarios y la “vocación de servicio
minaciones, el abandono de la demagogia y
de los líderes” (concepto 56). En todo caso,
el logro de la justicia social.
se argumenta que semejante autoridad no

30
Juan Antonio González de Requena Farré

Las actitudes autoritarias, la adhesión al prin- vida, a la salud, al patrimonio, a la cultura


cipio de ley y orden, así como la hostilidad y a los fundamentos de la vida en sociedad,
ante las infracciones de las normas, se hallan deben ser castigados con el máximo rigor de
expresamente formuladas en los discursos la Ley” (concepto 50).
de Patria y Libertad y en las concepciones
La idea de que la realidad social encierra
de Patria Nueva Sociedad. El Manifiesto
conflictos violentos, competencia y luchas
Nacionalista de Patria y Libertad afirma
por el poder también se hace presente en
explícitamente la vocación de “restablecer
los discursos de las formaciones chilenas de
el orden y el imperio de la ley” (1971, p. 8);
ultraderecha. El discurso del Movimiento
además, lamenta la incapacidad de algunos
Nacional Socialista justifica explícitamente
gobiernos para sancionar a los infractores de
el recurso a la violencia cuando no resultan
la ley, y considera prioritario disponer de un
suficientes las razones; de hecho, el nacis-
gobierno autoritario que no dude en castigar
mo se autodescribe como una fuerza física
al infractor, así como garantizar una justicia
“que a la violencia no trepidará en respon-
legal que permita “reparar o sancionar el
der con la violencia” (1932, p. 17). Del mis-
quebrantamiento de la ley, efectiva y oportu-
mo modo, el Movimiento Revolucionario
namente” (p. 15). Por su parte, Patria Nueva
Nacional Sindicalista se presenta como una
Sociedad considera que la legislación penal
organización en lucha e involucrada en la
debe procurar la efectiva expiación de la cul-
conquista del poder mediante la acción
pa y la protección del pueblo contra aquello
directa; por eso, defiende la utilización es-
que impugne su conciencia de justicia na-
tratégica de la vía armada y el derecho a
tural; por eso, argumenta que “el daño a la
rebelión en circunstancias de opresión o

Tabla 1.
Expresión de actitudes de autoritarismo de derecha y de orientación a la dominación social en algunos
partidos de la extrema derecha chilena.

Movimiento
Movimiento Revolucionario Frente Nacionalista Patria Nueva
Nacional Socialista Nacional Patria y Libertad Sociedad
Sindicalista

Tradicionalismo + + +

Principio de
+ +
autoridad
Disciplina y
+ + +
responsabilidad
Jerarquía y Subor-
+ + +
dinación individual
Principio de ley y
+ +
orden

Rigor sancionador + +

Justificación de la
+ + +
lucha violenta

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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

represión políticas. En cuanto al Frente Pa- de la condición histórica constituiría uno


tria y Libertad, se autocaracteriza como una de los elementos decisivos de la ideología
posición de vanguardia en la lucha contra el fascista y la fuente de algunos de sus mitos
marxismo, e invita a los chilenos a combatir políticos fundamentales: el mito de autocto-
en esta “cruzada” (1971, p. 32), que no du- nía que mistifica la natural comunidad or-
dará en servirse de los medios de la lucha gánica del pueblo sustentada en la tierra y
armada revolucionaria o apoyar un pro- la sangre; la consagración de las diferencias
nunciamiento de las fuerzas armadas. Solo raciales y la selección de las razas en nom-
la cosmovisión de Patria Nueva Sociedad bre de la fortaleza y salud de las especies; la
rechaza y condena abiertamente “toda for- concepción biologicista de la vida y la evo-
ma de violencia, violación de los Derechos lución de la humanidad, así como la exalta-
Humanos y de la Naturaleza como formas ción mítica del cuerpo; o bien el culto de la
de acción política” (concepto 69). maternidad, de la sexualidad reproductiva
y del engendramiento numeroso (Lukacs,
En suma, las actitudes ideológicas vincu-
1975, p. 35; Marcuse, 1969, pp. 30-36; Reich,
ladas al autoritarismo de derechas y a la
1972, pp. 101-102).
orientación a la dominación social se expre-
san y articulan de manera explícita y varia- Los discursos de la extrema derecha chile-
ble en los discursos de la extrema derecha na también aparecen investidos bajo cierto
chilena, como se aprecia en la tabla 1. marco figurativo naturalista y organicista,
que tan pronto resalta la vitalidad dinámi-
Marcos figurativos ca de las fuerzas históricas como destaca
las funciones orgánicas de las comunidades
Desde los años treinta, los críticos del fascis- humanas; tan pronto enfatiza la pluralidad
mo llamaron la atención sobre su tendencia de los cuerpos sociales o las formas de vida
a la mistificación naturalista de la situación como remarca la integración orgánica de la
sociohistórica como una totalidad orgánica vida en común. En el caso del manifiesto del
auténtica y una realidad natural eterna. Las Movimiento Nacional Socialista, el léxico de
primeras reflexiones sobre la personalidad la fuerza proporciona un trasfondo figurati-
autoritaria de los fascistas ya destacaban vo para cierta representación dinámica de la
cómo el doble impuso de dominación y de actividad política e histórica; bajo ese mar-
sumisión ante un poder omnipotente invo- co dinámico, la trama de la realidad social
lucraba cierta invocación de una naturaleza consistiría en un juego de fuerzas activas y
providencial e inevitable; por ejemplo, en la creadoras, ya se trate de fuerzas naturales,
retórica hitleriana se expresa constantemen- espirituales, morales o políticas. El nacismo
te el sometimiento a una naturaleza tremen- chileno vincula además esa trama dinámica
da, la naturalización de la crueldad y la afir- con cierto enmarcado vitalista de la activi-
mación de un crudo darwinismo social que dad política e histórica: las naciones, las
consagra el instinto de autoconservación, la instituciones y las fuerzas socio-históricas
lucha por la supervivencia y la dominación exhiben mayor o menor vitalidad e instinto
del débil (Fromm, 2006, cap. 6). En efecto, de conservación, y la apuesta del nacional
la naturalización y cosificación organicista socialismo consiste “en crear una fuerza

32
Juan Antonio González de Requena Farré

civil, pletórica de vida, de la que habrá de comunitarios. De ese modo, el enmarcado


surgir una nueva concepción del Estado, en organicista faculta el reconocimiento de
armonía con las tendencias sociales, econó- ciertas funciones permanentes e intransferi-
micas y espirituales del siglo” (1932, p. 16). bles connaturales a la actividad humana y
Por eso, el nacismo chileno de los años trein- la convivencia nacional; se trata de una in-
ta consideraba que los partidos políticos tra- vestidura figurativa idónea para sustentar
dicionales no eran más que cadáveres que la ideología del corporativismo político, tan
habrían fallecido con la etapa histórica libe- cara a ciertos sectores de la extrema derecha
ral que los engendró, sin que quepa resu- chilena.
rrección posible de un pasado “condenado,
El manifiesto del Frente Nacionalista Patria
fatalmente, a morir” (p. 12). Por otra parte,
y Libertad no es ajeno al léxico organicista
la retórica nacionalsocialista chilena vincu-
y funcional característico del corporativis-
la el mantenimiento de la vitalidad de las
mo. No en vano, el texto introduce signifi-
actividades e instituciones sociales al sano
cantes claves con una marcada resonancia
cumplimiento de su función, y justifica la
corporativista, y asocia la auténtica parti-
subordinación del individuo a la voluntad
cipación y convivencia democráticas a una
de la Comunidad del Pueblo, en términos
democracia corporativa y a una democracia
de cierto vocabulario de la función social.
funcional, capaces de incorporar plenamen-
En los discursos del Movimiento Revolu- te la actividad social. Asimismo, el léxico
cionario Nacional Sindicalista, la actividad de la integración, esto es, la apelación a un
humana e histórica se concibe bajo el signo Estado Integrador y una Empresa integra-
de la trascendencia cultural y ética, pero la da, proporciona un marco para armonizar
naturalización de la esencia humana y de la convivencia nacional y la colaboración
la convivencia comunitaria se lleva a cabo productiva. Sintomáticamente, las metáfo-
en el marco de todo un léxico funcional y ras patológicas conviven con las organoló-
bajo la premisa de que “las funciones ge- gicas en una formación que se autoconcibe
neran organismos que son expresión de como vanguardia contrarrevolucionaria: el
actividades connaturales al hombre” (1969, sistema y el gobierno establecido aparecen
proposición 22). En ese enmarcado fun- figurativamente enmarcados como gusanos
cional de la vida social, la función cultural, o un cáncer que carcomen toda la organiza-
económica, religiosa, defensiva o política se ción social.
realizarían en sus respectivas comunidades,
Sin embargo, la ultraderecha New Age, que
orgánicamente integradas en el Estado de
representa Patria Nueva Sociedad, es la que
Comunidad Nacional, que institucionaliza
hace explícito el enmarcado naturalista y
el convivir comunitario y la organización
orgánico de la actividad social y la praxis
de las tareas humanas y organismos socia-
política. De hecho, el Socialismo Nacional
les. En sus textos digitales, el Movimiento
de Patria Nueva Sociedad se presenta como
Revolucionario Nacional Sindicalista carac-
una cosmovisión natural, arraigada en la
teriza como cuerpos sociales a las unidades
comprensión de la naturaleza y expresión
orgánicas de la comunidad nacional que
de toda una ecología de la mente y de la
cumplen funciones y generan organismos

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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

actividad humana. El fundamento natural de la Comunidad del Pueblo. La concepción


de semejante Socialismo Nacional no es política de Patria Nueva y Sociedad se en-
otro que “el sostenimiento de la Vida en cuadra abiertamente en un modelo corpo-
todas sus manifestaciones” (2003, concep- rativo, que integra orgánicamente “la tota-
to 8), de manera que la concepción del ser lidad de las organizaciones que representan
humano solo resulta posible en el marco a los cuerpos sociales, agrupadas según su
de la Naturaleza y como “uno más de los naturaleza, función, servicios y objetivos a
organismos de la comunidad de Vida del nivel nacional” (concepto 62). En suma, el
Planeta” (concepto 10). La praxis social y Socialismo Nacional se enmarca explícita-
política son consecuentemente enmarcadas mente como una auténtica ecología política
como un asunto de adaptación de las co- al servicio de la sustentabilidad de las na-
munidades a sus territorios y de evolución ciones, del equilibrio planetario de las co-
biológica, pero también de preservación munidades y de la creación de una nueva
de la biodiversidad y mantenimiento de la Civilización basada en las leyes de la Vida
sustentabilidad ecológica. En ese sentido, la y la Naturaleza.
cosmovisión del Socialismo nacional privi-
legia la conservación del ciclo de la natura- Construcciones
leza sobre cualquier proyecto de desarrollo argumentativas
lineal que amenace la vida de los pueblos
y a las generaciones futuras. Patria Nueva A pesar de sus arrebatos apasionados y ex-
Sociedad naturaliza su Socialismo como clamaciones beligerantes, los discursos de
expresión del altruismo espontáneo de la la extrema derecha chilena no son la expre-
vida y promoción de cierta homeostasis y sión inmediata y cruda de algún irraciona-
sinergia sociales. Como ocurre en las otras lismo político, sino que encierran pretensio-
formaciones de extrema derecha chilenas, nes de validez acorazadas tras una lógica
la naturalización de la praxis y la institu- aparentemente férrea. En el razonamiento
ción política se concentra en el significante ideológico de los movimientos de extrema
nación; en ese sentido, Patria Nueva Socie- derecha chilenos encontramos, pues, esa
dad explicita el mito político de autoctonía coacción lógica que —según Hannah Aren-
natural del nacionalismo, conforme al cual dt (1974, pp. 569-570)— resulta característi-
“la Nación es natural, el Estado es artificial” ca de ciertas ideologías contemporáneas, en
(concepto 29). Para concebir una institucio- tanto que lógicas de las ideas, deducciones
nalidad política que preserve la vida de la concluyentes y explicaciones absolutas a
Nación, el Socialismo nacional defiende un partir de alguna idea convertida en pre-
Estado orgánico “en continua evolución y misa. De hecho, la premisa ultraderechista
permanente adaptación a las necesidades y que contiene el despliegue de toda deduc-
desarrollo de la Nación” (concepto 32), que ción lógica y de toda explicación no es otra
funcionaría como el cuerpo obediente ante que el principio de identidad lógica, erigi-
los propósitos de la mente nacional. Para do en tautología identitaria: la comunidad
resultar legítimos, también el derecho y la es la comunidad, el pueblo es el pueblo, la
justicia resultan orgánicamente naturaliza- raza es la raza y la nación es la nación. Se-
dos y tienen que arraigar en la Naturaleza mejante premisa identitaria concentra todo

34
Juan Antonio González de Requena Farré

el movimiento lógico y el discurso explica- las partes, incluir a todos los elementos so-
tivo de una extrema derecha que naturali- ciales y definir las funciones sociales que
za y consagra la expresión de lo propio, la integran el conjunto de la vida colectiva.
autenticidad identitaria y la autorreferencia Bajo la premisa identitaria de tratarse de
de toda pertenencia comunitaria e identi- un movimiento concerniente al conjunto
dad cultural, al mismo tiempo que excluye nacional, los nacionalsocialistas chilenos
la intromisión externa, el influjo foráneo y comprometían autorreferencialmente con-
las ideas extranjeras. Como premisa, la tau- sagrarse como chilenos en nombre de Chile
tología de la identidad implica toda esa lógi- para la grandeza de Chile. De modo análo-
ca identitaria de conjuntos que Castoriadis go, el Movimiento Revolucionario Nacional
(1989, pp. 22-34) caracterizó como la deter- Sindicalista caracteriza la cultura en térmi-
minación exhaustiva de relaciones entre los nos identitarios, como “la expresión de la
distintos elementos de un conjunto defini- autenticidad de un pueblo en el enfrenta-
do; de esa manera, cada elemento y cada miento consigo mismo, la sociedad, la his-
individuo pueden ser adscritos e identifi- toria y el universo todo” (1969, proposición
cados como contenidos de algún conjunto, 6). Además, la doctrina nacionalsindicalista
y, bajo esta lógica identitaria conjuntista, se concibe la revolución como un reencuentro
esbozaría un sistema social completo, com- con los valores propios y una consumación
puesto como una jerarquía estáticamente de la comunidad nacional de los chilenos, y
articulada de conjuntos o subsistemas. El promueve un Estado de Comunidad Nacio-
discurso de la pertenencia comunitaria y nal en que las distintas funciones sociales se
el léxico organicista de los cuerpos sociales asocian a organismos definidos y cuerpos
expresan nítidamente esa lógica identitaria sociales acotados, de modo que las activida-
conjuntista en los textos de la extrema dere- des humanas se organizan como funciones
cha chilena. del conjunto de la nación y de la conviven-
cia de las comunidades. El Frente Patria y
En la extrema derecha chilena existen dis-
Libertad lleva la premisa identitaria hasta el
tintas modulaciones de la premisa tautoló-
paroxismo, en la medida en que considera
gica de la identidad y de su lógica identi-
que Chile, como cualquier otro país, tiene
taria conjuntista, según el modo en que se
que inspirarse en su propia realidad y re-
especifican las relaciones que definen las
chazar la injerencia externa o la influencia
pertenencias de conjunto: la autoexpresión
foránea. Desde ese punto de vista, el nacio-
genuina de lo propio, la autorreferencia
nalismo sería una ideología propia de cada
inmanente del conjunto e, incluso, la co-
país que afirma su peculiaridad identitaria,
pertenencia de medios y fines, o bien de
se inspira en el amor a la patria y en las pro-
problemas y soluciones. En el Movimien-
pias tradiciones, y trata de dar una respues-
to Nacional Socialista Chileno de los años
ta nacional a los problemas nacionales. El
treinta, ya se hallaba presente la premi-
nacionalismo que defiende el Frente Patria
sa identitaria y la lógica conjuntista, en la
y Libertad sería un desarrollo de la tautolo-
medida en que el nacismo se definía como
gía identitaria en forma de ideología prácti-
un movimiento nacional capaz de activar
ca: “una respuesta chilena a los problemas
el orgullo de pertenencia racial, armonizar
chilenos” (1971, p. 9). Pero, para consumar

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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

esa autorreferencia identitaria, Patria y Li- fuerza una percepción dicotómica de la si-
bertad requiere de una concepción integra- tuación. Puesto que uno de los cuernos del
dora del Estado y de la empresa, así como dilema aparece marcado negativamente, la
de la democracia funcional, de modo que estrategia argumentativa de la dilematiza-
todos los elementos chilenos puedan parti- ción refuerza la conclusión lógica de que la
cipar en el conjunto de la decisión política vía correcta es la propuesta defendida por
y la producción social. Por último, también la parte que argumenta, sin que resulten
el discurso de Patria Nueva Sociedad res- concebibles otras opciones. Por ejemplo, el
ponde a la lógica identitaria y desarrolla la Movimiento Nacional Socialista de los años
premisa tautológica de la identidad, aun- treinta describía una encrucijada fatal en
que su concepción de los conjuntos sociales que estaría comprometido el provenir his-
y de la jerarquía de los sistemas y subsis- tórico de Chile: o bien se seguía el camino
temas alcanza un rango planetario y ecoló- agotado de la democracia liberal, del libe-
gico. En ese sentido, el Socialismo Nacional ralismo económico y político, así como del
de Patria Nueva Sociedad concilia la visión constitucionalismo y el régimen parlamen-
identitaria de las pertenencias, las solida- tario, que nos arrastraría por la pendiente
ridades y las expresiones auténticas de lo de las revueltas, la anarquía y las aventuras
propio, con una visión pluralista, orgánica caudillistas; o bien se apostaba por el cami-
y corporativa de los conjuntos sociales e no escarpado y riguroso en que una nueva
institucionales (esto es, las Comunidades fuerza política regenere la vitalidad de la
de los Pueblos y sus ordenaciones políticas), nación, rescate el orgullo de raza y encauce
ecológicamente incluidos en el sistema de el destino colectivo, como pretendía el Mo-
sistemas de la Naturaleza. En suma, bajo vimiento Nacional Socialista. El dilema es
la premisa tautológica de la identidad, la tan aparente como obvia es la conclusión in-
extrema derecha chilena desarrolla impla- ducida: la vía correcta es la del extremo na-
cablemente las implicaciones lógicas de la cionalsocialista. En el Movimiento Revolu-
relación de pertenencia, de la expresión cionario Nacional Sindicalista, encontramos
de lo propio y de la inclusión de las partes, algunos ejercicios semejantes de dilemati-
como si existiera una distribución fija de los zación: se nos hace elegir entre el reformis-
elementos en relaciones determinadas y en mo que solo reajusta el aparataje del Esta-
conjuntos definidos. do, reducido a la fórmula de la democracia
liberal, de manera instrumental a la domi-
En la arquitectura lógica de los discursos de
nación plutocrática, y, por otra parte, el ser
la extrema derecha chilena, cabe reconocer
revolucionario, que pretende conquistar el
cierta estrategia argumentativa de pola-
poder y crear una nueva forma de vida, sus-
rización tajante de las opciones y división
tentada en la trascendencia, la jerarquía y la
excluyente de los términos, que podríamos
plena realización de lo humano. El Frente
designar como dilematización. Al presen-
Patria y Libertad utilizó profusamente los
tar la situación social e histórica como una
dilemas aparentes para forzar cierta repre-
encrucijada de caminos divergentes, se in-
sentación de la situación política entre los
viste como un dilema lógico cierta codifica-
años sesenta y comienzos de los setenta.
ción ideológica del escenario político, y se
El principal ejercicio de dilematización de

36
Juan Antonio González de Requena Farré

Patria y Libertad consistió en contraponer principio del tercio excluido. En efecto, las
rígidamente dos vías para modernizar la formaciones de la extrema derecha chilena
vida política y responder a la crisis de la suelen definir su posición como una terce-
democracia liberal: el marxismo, basado ra vía que excluye los polos opuestos del
en una ideología foránea y totalitaria, en espacio político (izquierda y derecha, ca-
la democracia popular y el capitalismo de pitalismo y marxismo, democracia liberal
Estado; o bien el nacionalismo, sustentado y democracia popular, etc.) y, en un gesto
ideológicamente en la propia realidad chile- hiperbólico de superación, las trasciende
na, y promotor de la democracia y empresa en una forma de vida y una organización
integradas. Para Patria y Libertad, el nacio- institucional más lograda y más allá de las
nalismo era “el único camino de quienes as- oposiciones convencionales. Por ejemplo, el
piran a frenar al totalitarismo prosoviético, Nacional Socialismo chileno se autodescri-
superando nuestros problemas y encarando be como un movimiento que no se identi-
resueltamente nuestras debilidades y defec- fica con el tradicional sistema de partidos
tos” (p. 10). Pese a su pretensión de aportar de la democracia liberal ni con el marxismo
una cosmovisión comprehensiva, el discur- internacional; se opone igualmente a la plu-
so de Patria Nueva Sociedad no elude la tocracia asociada al liberalismo económico
representación polarizada de las opciones y al materialismo económico del “comu-
sociales y políticas; incluso las amplifica a nismo moscovita” (p. 21). De ese modo, el
escala planetaria como un dilema cósmico Nacional Socialismo a la chilena prometía
concerniente a la vida misma de la Natura- trascender una situación histórica superada,
leza: por un lado, está el camino del nuevo mediante el enérgico movimiento discipli-
orden mundial, del dominio del mercado nado de una nueva fuerza espiritual. Por
trasnacional capitalista, de la mercantiliza- su parte, el Movimiento Revolucionario
ción global de todas las formas de vida, del Nacional Sindicalista apuesta más explícita-
consumismo, el materialismo productivista mente por la trascendencia revolucionaria
y el nihilismo; por otro lado, aparece la vía creadora de cultura y de valores, más allá
de quienes expresan auténticamente las tra- de la opción entre el régimen demo-liberal
diciones, cultura y estirpe de la Comunidad imperante y su alternativa marxista, en vir-
del Pueblo, y quienes luchan por forjar una tud de un Estilo ético en abierta oposición
nueva Civilización planetaria acorde a la anti-partidista. También el Frente Nacio-
ecología del espíritu y del equilibrio de la nalista Patria y Libertad se presenta como
Naturaleza. En ese sentido, los argumentos una vanguardia en oposición al marxis-
del extremismo de derecha se sirven cons- mo totalitario y a la democracia partidista.
tantemente de la retórica de los extremos y Abiertamente, el Nacionalismo de Patria y
de la estrategia de la dilematización. Libertad se posiciona como una ideología
que no es ni de derechas ni de izquierdas,
Aunque el pensamiento político de la extre-
y se sitúa más allá de la democracia liberal
ma derecha chilena se pliega a la premisa
y la democracia popular; el nacionalismo
identitaria y fuerza la dilematización de
trascendería ambas opciones mediante una
la situación histórico-social, no puede de-
organización de avanzada auténticamente
cirse que su lógica respete exactamente el
democrática y libertaria, que compartiría

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La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

con la izquierda la identificación con los ex- del realismo, la dureza, el pesimismo e, in-
plotados y recogería de la derecha el princi- cluso, el cinismo en la naturalización de lo
pio de la ley y el orden. Por último, Patria dado y, por otra parte, de cierto espiritua-
Nueva Sociedad participa de esta retórica lismo grandilocuente y fe indefinida en la
de la superación, al presentarse como una trascendencia. En ese sentido, la retórica de
cosmovisión más allá del marxismo y del lo extremo de la ultraderecha chilena no es
capitalismo, más allá del igualitarismo libe- sino el despliegue de las propias tensiones
ral y del colectivismo marxista, más allá del lógicas sin resolver derivadas de su marco
estatismo marxista y el “enanismo estatal” naturalista, sus tautologías identitarias, sus
(2003, concepto 35) capitalista y, en defini- dilemas aparentes y sus envites de seudo-
tiva, más allá de la izquierda y la derecha trascendencia total.
políticas tradicionales. La puja por rebasar
las posiciones políticas superadas lleva a Conclusión: la
Patria Nueva Sociedad a apostar por una ultraderecha en el poder
forma de trascendencia que, más que solo
política o económica, alcanza dimensiones Como parte de la labor de desconexión de
planetarias y ecológicas, pues se trata de la derecha chilena tradicional con respecto a
las “leyes trascendentes del Espíritu, de la los movimientos de ultraderecha, tampoco
Vida y de la Naturaleza” (concepto 110) que se suelen reconocer los vínculos ideológicos
debieran inspirar una Civilización superior. que atan a la Dictadura Militar con el pen-
samiento de la extrema derecha. Aunque
En suma, la arquitectura lógica del pensa-
algunos observadores contemporáneos no
miento de la extrema derecha chilena des-
dudaron en asociar a la derecha golpista
pliega tensiones argumentativas que pare-
y al régimen militar con una forma de fas-
cen seguirse consecuentemente del rigor de
cismo (Carmona, 1973; Ramírez Necochea,
sus premisas identitarias, de sus dilemas
1978), se ha vuelto frecuente la designación
excluyentes, de sus pretensiones de trascen-
de la dictadura militar como un tipo de Es-
dencia absoluta y, en el fondo, de toda la re-
tado burocrático autoritario, básicamente
tórica de lo extremo que se esboza en su dis-
caracterizado como una institucionalidad
curso. Estas tensiones se agudizan cuando
comandada por la Fuerzas Armadas y las
la premisa tautológica de la identidad de lo
grandes empresas. Se trataría de un tipo de
propio, la dilematización forzada de las op-
aparato estatal al servicio de la alta burgue-
ciones políticas y la seudotrascendencia de
sía trasnacionalizada, abocado a implantar
todas las oposiciones tradicionales se sitúan
represivamente el orden social, subordinar
sobre el trasfondo de todo un marco figu-
y excluir a los sectores populares, suprimir
rativo naturalista y organicista, que cosifica
la participación democrática y la represen-
la praxis social y las realizaciones institu-
tación popular, despolitizar los problemas
cionales humanas. De esta particular lógica
sociales bajo la apariencia de una raciona-
de la ultraderecha chilena, cabría sostener
lidad técnica, normalizar la economía y ga-
que —como Simone de Beauvoir afirmaba
rantizar la acumulación capitalista (O’Don-
del pensamiento político de la derecha, en
nell, 1982, pp. 60-62). Sin embargo, a pesar
general— induce una síntesis no dialéctica

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Juan Antonio González de Requena Farré

de la despolitización tecnocrática del régi- intermedios y de las funciones sociales in-


men militar, cabe reconocer en su discurso herentes va de la mano con la referencia a
ideológico la presencia de los temas típicos las formas naturales y a la naturaleza huma-
de la extrema derecha chilena. na. La pieza fundamental de la concepción
política de la Junta Militar la proporciona
En efecto, la Declaración de principios de
el léxico de la subsidiariedad, que integra
la Junta Militar apela a propósitos carac-
el reconocimiento corporativista de los
terísticos de los movimientos chilenos de
cuerpos intermedios y, por otra parte, la
ultraderecha, como la defensa de la propia
valoración de la autonomía de los agentes
tradición histórica e identidad cultural de
económicos, para que puedan desarrollar
la nación chilena, la consagración de valo-
su iniciativa individual y garantizar su
res fundamentales del alma chilena, el go-
propiedad privada sin interferencia estatal
bierno autoritario, el ejercicio riguroso del
alguna. Bajo el principio de subsidiaridad,
principio de autoridad, la sanción drástica
“ninguna sociedad superior puede arrogar-
de la indisciplina, la promoción del corpo-
se el campo que respecto de su propio fin
rativismo y el gremialismo, la implantación
específico pueden satisfacer las entidades
de un estilo moral basado en el esfuerzo y
menores” (“Concepción del hombre y de
la competencia, así como la despolitización
la sociedad”, punto 4, párrafo 3), de modo
de la vida colectiva y de la institucionalidad
que el Estado solo ha de asumir o subsidiar
política. Si analizamos el discurso de la De-
aquellas funciones que los cuerpos interme-
claración de Principios de la Junta Militar
dios no puedan desempeñar. En suma, con
(publicada por el régimen en 1974 y escri-
todo su marco asociado organicista y fun-
ta por uno de los principales ideólogos del
cional, el léxico de la subsidiaridad legitima
corporativismo chileno —y ex-militante de
tanto la libre empresa como la conservación
Patria y Libertad— Jaime Guzmán), resulta
de los cuerpos sociales tradicionales, y li-
patente la presencia de la premisa identi-
mita tanto la intervención estatal cuanto la
taria y la inspiración nacionalista; también
participación democrática.
se manifiesta la dilematización excluyente
que contrapone el modelo marxista y el de Desde esa perspectiva, la novedad ideoló-
las sociedades desarrolladas de Occidente; gica de la Junta Militar radica en la combi-
por último, la propuesta de reconstrucción nación calibrada de motivos nacionalistas,
nacional bajo el régimen militar se presen- corporativistas y neoliberales en un solo en-
ta como una misión histórica trascendente tramado discursivo, al mismo tiempo que la
que superará las contradicciones heredadas propuesta se presenta como una planifica-
y abrirá una nueva etapa en el destino na- ción técnica y un proyecto nacional ajeno a
cional, más allá del individualismo liberal todo mesianismo ideológico. Y es que, más
y del colectivismo, y más allá del materia- que como una ideología, el nacionalismo
lismo de las sociedades de consumo y del neoliberal y corporativista se autoconcibe
totalitarismo marxista. La Declaración de como un estilo ético y pragmático de con-
la Junta Militar también comparte el ima- ducción política. En ese sentido, el discurso
ginario naturalizado y organicista de la ex- de la Junta Militar se sitúa en el centro de la
trema derecha: el lenguaje de los cuerpos constelación ideológica de la ultraderecha

HALLAZGOS / ISSN: 1794-3841 / Año 14, N.° 27 / Bogotá, D. C. / Universidad Santo Tomás / pp. 19-41 39
La retórica de lo extremo en la ultraderecha chilena

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