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TRABAJO DE FIN DE GRADO

Grado en Psicología

MORALIDAD CORPOREIZADA: ¿PUEDE LA MERA REPETICIÓN DE UN


RITMO MOTOR ALTERAR NUESTRO RAZONAMIENTO MORAL?

Autor: Ángel David Ayala Olmos


Tutor: Julio Santiago de Torres

Granada, Junio de 2019


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Resumen

¿Puede la ejecución de un ritmo motor interferir en la comprensión del significado del


lenguaje? ¿Puede extenderse dicho efecto al razonamiento moral? En este estudio
exploramos dichas cuestiones desde el marco teórico de la psicología corporeizada y la
comprensión del significado de acciones en base a los dominios de abstracción y
concreción. Varios estudios han demostrado el papel funcional que puede tener la
ejecución de un ritmo para con la comprensión del lenguaje de acciones, por ejemplo,
facilitándolo en términos de mayor nivel de concreción y menores tiempos de respuesta
en tareas de decisión léxica. Desde esta postura, encontramos un punto de convergencia
entre ello y los dos tipos de respuesta que uno puede dar a un dilema moral: utilitarista
(orientada a metas; su correlato es la dimensión de abstracción) y deontológica
(encargada de simular aspectos mecánicos y procedimentales; su correlato es la
concreción). Suponemos que la realización de un ritmo congruente con el efector motor
con el que se esté llevando a cabo la acción dilemática, podrá interferir en el
procesamiento del mismo y, por lo tanto, influir en el tipo de respuesta que se da. En
este estudio exploramos el efecto de facilitación, el cual creemos que se traducirá en un
aumento de las respuestas deontológicas en aquellas condiciones en las que exista
congruencia entre el ritmo y el efector motor. Consistente con nuestras predicciones,
encontramos cómo la ejecución del ritmo en una condición congruente aumenta la tasa
de respuesta deontológicas mediante la facilitación de la simulación de los aspectos
mecánicos y concretos de los que creemos que ésta depende.

Palabras clave: Dilema Moral, Respuesta Deontológica, Respuesta Utilitarista,


Concreción, Abstracción, Psicología Corporeizada, Facilitación, Comprensión del
Lenguaje, Ritmo.
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Abstract

Can the execution of a motor rhythm interfere with the understanding of the meaning of
language? Can this effect be extended to moral reasoning? In this study we explore
these issues from the theoretical framework of embodiment and the understanding of
the meaning of actions based on the domains of abstraction and concreteness. Several
studies have demonstrated the functional role that running a rhythm can play with
understanding the language of action, for example, by facilitating in terms of higher
level of concreteness and shorter RT in lexical decision-making tasks. From this
position, we find a point of convergence between it and the two types of response that
one can give to a moral dilemma: utilitarian (goal-oriented, its correlation is abstraction)
and deontological (in charge of simulating mechanical and procedural aspects; its
correlation is concreteness). We assume that the realization of a rhythm congruent with
the motor effector with which the dilematic action is being carried out interfere with the
processing of the same and, therefore, influence the type of response given. In this study
we explored the facilitation effects, which we believe will result in increased
deontological responses in those conditions where there is congruence between the
rhythm and the motor effector. Consistent with our predictions, we found how running
the rhythm in a congruent condition increases the rate of deontological responses by
facilitating the simulation of the mechanical and concrete aspects on which we believe it
depends.

Keywords: Moral Dilemma, Deontological Response, Utilitarian Response,


Concreteness, Abstraction, Embodiment, Facilitation, Language Comprehension,
Rhythm.
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Introducción

El estudio y reflexión sobre la moral humana ha sido siempre objeto de gran


interés para profesionales de disciplinas como la filosofía y la psicología. Los dilemas
morales se han convertido en un instrumento de uso habitual en dicha empresa. Un
ejemplo típico de dilema moral utilizado tanto en psicología como en ciencias
cognitivas es el ‘Dilema del Tranvía’, en el que un tranvía se encuentra a punto de
atropellar a cinco personas atadas a una vía. En este dilema se ofrece la posibilidad de
accionar una palanca que desvía el tranvía hacia otra vía en la que solo se encuentra una
persona ​(Fischer & Ravizza, 1992; Thomson, 1985​). Aquí reside el punto clave de todos
los dilemas usados en la investigación moral, a saber; que uno puede interferir en la
situación y, mediante la transgresión de una norma moral (en este caso, no matarás),
optar a un bien mayor. Este planteamiento da lugar a dos tipos de respuesta que sirven
para el estudio del razonamiento moral. Por una parte, una respuesta deontológica (no
accionaría la palanca), en la línea del imperativo categórico kantiano, en el que las
personas son consideradas como fines en sí mismos y no como medios para un fin
(Kant, 1788). De esta manera, la acción de matar sería intrínsecamente mala
independientemente del fin al que se oriente. Por otra parte, la respuesta utilitarista (sí
accionaría la palanca), la cual se orienta a conseguir el menor mal posible (o el mejor
bien alcanzable) teniendo en cuenta a la totalidad de las personas implicadas en la
situación. En otras palabras, se trata de maximizar el beneficio y minimizar el coste.
Volviendo al plano filosófico, dicha respuesta estaría en línea con la conocida cita de
Maquiavelo: ‘el fin justifica los medios’.
Por lo general, la presentación de dilemas morales en experimentación se lleva a
cabo en dos partes o momentos: Primero, se presenta el contexto general del dilema. En
éste, se detalla la situación y el contexto sobre el que se construye, comenzando a
entrever el posible conflicto. A continuación, se ofrece el curso de acción, en el que
llevar a cabo una transgresión moral posibilita optar a un bien mayor (Moore, Clark &
Kane, 2008).
Siguiendo los trabajos realizados por Green y colaboradores, la respuesta
deontológica se sustenta en un mecanismo intuitivo, automático y empático elicitado
por el contenido emocional del dilema y que se orienta a los aspectos más concretos del
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mismo, mientras que la utilitarista se sustentaría en otro mecanismo diferente, racional y
mediado por mecanismos de control cognitivo que se orientan a los aspectos más
abstractos. De y por dicha distinción, nace la famosa y aceptada teoría del
procesamiento dual ​(Greene, 2007; Greene et al., 2008; Greene et al., 2004; Greene et
al., 2001). ​La teoría del procesamiento dual de los dilemas morales establece que la
forma en la que se juzga el dilema y, por lo tanto, el tipo de respuesta que se da
(utilitarista frente a deontológica), depende del balance y el peso relativo de dos
mecanismos independientes pero necesarios, a saber: uno que aporta concreción y una
representación vívida e implicada emocionalmente, y otro que procesa los aspectos más
abstractos y ‘racionales’. ​El balance puede alterarse debido a variables personales o
relacionadas con el dilema (Christensen & Gomila, 2012). Asimismo, otros estudios han
demostrado como otras variables como la carga cognitiva (Greene et al., 2008), o el uso
de una lengua extranjera (Costa et al., 2014) pueden aumentar la tasa de respuestas
utilitaristas.
Ahora, pedimos al lector que nos permita desviarnos levemente de la cuestión,
en aras de hacer converger todo lo expuesto sobre dilemas morales con otra teoría que
está tomando cada vez más fuerza en ciencias cognitivas; la teoría de la psicología
corporeizada y su papel en la comprensión del lenguaje. Ésta es una teoría sobre el
procesamiento léxico-semántico que desafió al paradigma vigente hasta el momento,
según el cual, el procesamiento del lenguaje se lleva a cabo de manera amodal mediante
símbolos arbitrarios y abstractos combinados según reglas y esquemas sintácticos
(Chomsky, 1980). Por su parte, la psicología corporeizada afirma que el procesamiento
del lenguaje se ancla y edifica en la experiencia perceptual directa con el medio (Lakoff,
1987). De esta manera, la comprensión del lenguaje siempre implicaría un
procesamiento multimodal en el que, para cada frase, concepto o palabra, se reactivarían
zonas cerebrales análogas a su experiencia perceptual concreta. Esta tesis es avalada por
trabajos como los de Shtyrov, Butorinad, Nikolaeva, y Stroganova (2013), en los que se
encontró una activación específica y congruente de zonas premotoras propias de mano y
pie con verbos de acción con el mismo efector motor. Otros estudios han encontrado
una activación motora diferente para diestros y zurdos al comprender verbos de acción,
lo que apoya la tesis inicial (Roel, Willems, Hagoort, & Casasanto, 2010).
Todo esto sugiere que las personas crean simulaciones concretas e implícitas a la
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hora de procesar una frase que implica una acción. Asimismo, parece ser que zonas
motoras específicas del efector con el que se lleva a cabo la acción juegan un papel
mediador en el procesamiento léxico de la oración en cuestión. Así lo demuestran
estudios como el de Shebani y Pulvermüller (2013), en el que la realización de un ritmo
específico del efector de la acción que se propone interfiere en el procesamiento de la
misma. Si bien, aunque dicho estudio sólo se limitó a observar cambios cuantitativos en
el TR y el mantenimiento en la memoria de trabajo, si abrió diversas cuestiones sobre el
papel que podría tener una interferencia motora en la comprensión del lenguaje
-siempre dentro del marco de la psicología corporeizada-. Por otra parte, en la literatura,
encontramos efectos de facilitación en el mismo paradigma. La diferencia reside -y aquí
reposa un punto clave- en el momento temporal de la tarea en el que se lleva a cabo el
ritmo o tarea motora. En el estudio de Scorolli y Borghi (2007) se encuentra un efecto
de priming o facilitación cuando el ritmo se lleva a cabo antes de la tarea de decisión
léxica. Por su parte, el estudio de Shebani y Pulvermüller encontró una interferencia
realizando la tarea rítmica mientras tenía lugar la tarea léxica.
También encontramos los mismos efectos en el sentido opuesto, es decir; el
procesamiento léxico puede facilitar la ejecución de un movimiento congruente al
significado que se procesa (Glenberg & Kaschak, 2002).
Los estudios anteriores demuestran que la activación de las zonas motoras
facilita o dificulta el procesamiento del significado de oraciones que implican acciones.
Pero, ¿es posible alterar el propio significado al que se accede mediante la manipulación
de la actividad en zonas motoras específicas? ¿Qué relación puede guardar esto con el
estudio de los dilemas morales?
Para abordar dichas cuestiones -y precisar nuestra línea de investigación-,
encontramos harto acertado adscribirnos a las consideraciones de Vallacher y Wagner
(1989) sobre el procesamiento del significado de acciones. Según estos autores, el
significado de la acción se procesa en base a dos dimensiones; una abstracta orientada a
metas y/o consecuencias, y otra más concreta que procesa los detalles mecánicos y
procedimentales de la acción. Así, podemos establecer teóricamente un paralelismo
entre la respuesta utilitarista y la abstracción, y la respuesta deontológica y la
concreción. Varios hallazgos sustentan la validez de esta nuestra distinción. Primero,
existe evidencia sobre cómo el procesamiento de aspectos concretos -tanto a nivel
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semántico como de cognición social- pueden encontrarse propiamente corporeizados
(Shtyrov, Butorina, Nikolaeva & Stroganova, 2014; Goldman & de Vignemont, 2009).
Segundo, estudios recientes apuntan a que una mayor activación de la corteza
sensoriomotora, en su papel de simular y empatizar el dolor de un otro, predice la
respuesta deontológica (Christov-Moore, Conway & Iacoboni, 2017).
En línea con ello, en nuestro laboratorio (​Grounded Cognition Lab)​ probamos
cómo la actividad motora tiene un rol crucial en la construcción del significado de una
acción en el lenguaje. En dicho experimento (Escámez, Casasanto, Vigliocco &
Santiago, en revisión) se presentaban una serie de oraciones -descripciones de acciones
tanto de pie como de mano- a las que se seguían dos posibles interpretaciones, bien
concreta o bien abstracta. Por ejemplo, ante la frase “Escribir un mensaje en el
ordenador”, se ofrecen dos posibles interpretaciones; una más concreta (teclear letras) y
otra más abstracta (comunicarse con alguien). Se encontró que la realización de un
ritmo (15 segundos) de mano -cuando la frase implicaba un acción de mano- o de pie
-cuando la frase implicaba una acción de pie-, llevaba a los participantes a escoger la
interpretación abstracta frente a la concreta, es decir; un ritmo congruente con la acción
que se plantea mediante el lenguaje puede interferir e influir en cómo se procesa esa
descripción.
Estudios posteriores de nuestro laboratorio han explorado el efecto del momento
temporal en el que se lleva a cabo el ritmo. En el estudio de Omar y col. (en revisión), el
ritmo se realizó tras haber presentado los aspectos motores, condición a la que
llamaremos de demora larga por el intervalo temporal existente -ocupado por el ritmo-
entre la presentación de la oración y sus interpretaciones. En esta condición,
encontramos un aumento de la tasa de elección de la opción más abstracta, consistente
con una interferencia con la realización de simulaciones mentales detalladas de la
acción descrita.
En los estudios siguientes generamos una condición de demora corta. En esta
condición, el ritmo se realizaba antes de la presentación de los aspectos motores, por lo
que la demora que existía entre la oración y sus interpretaciones era mínima. Bajo esta
nueva condición encontramos un patrón de resultados totalmente inverso a la condición
anterior. En lugar de una interferencia, encontramos un efecto de facilitación, es decir,
una mayor proporción de interpretaciones concretas en las condiciones congruentes.
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Atendiendo entonces a estas evidencias, podemos aunar todo lo expuesto sobre
dilemas morales, psicología corporeizada y comprensión de oraciones en un mismo
paradigma experimental. Si asumimos el paralelismo conceptual entre
abstracción/concreción y las respuestas utilitarista y deontológica de los dilemas
morales, creemos poder afectar -mediante una tarea de ritmo motor- a la decisión que se
toma en un dilema, afectando a la concreción o abstracción con la que se procesa el
significado del mismo. En función de la condición de demora que manipulemos,
podremos facilitar o interferir en el mecanismo concreto-deontológico, influyendo en el
tipo de respuesta que se dará al dilema. Si inducimos un nivel de abstracción más bajo,
más concreto, usando una demora breve, favoreceremos la respuesta deontológica. En
cambio, una demora larga inducirá un nivel más alto, más abstracto, y favorecerá la
respuesta utilitarista.
Existe evidencia sobre la posibilidad de inducir un nivel de abstracción más alto
y, así, favorecer la elección de una respuesta utilitarista. Por ejemplo, Costa, Foucart,
Hayakawa, et al. (2014) demostraron cómo el procesar el dilema en una lengua no
nativa aumenta la probabilidad de tomar una decisión utilitarista. Esto se debe a que el
uso de la lengua nativa implica la creación de una representación mental menos
detallada y concreta de la situación, que haría más fácil abstraerse de los detalles
sensoriomotores de la realización de la acción conflictiva en el dilema y tomar la
decisión utilitarista.
En el presente estudio nos centraremos en la condición de demora corta. Para
ello, crearemos aleatoriamente dos grupos de participantes: uno realizará el mismo
ritmo de Omar y col. (en revisión) con los pies y el otro con las manos. Ambos grupos
se enfrentarán a dilemas morales en los que la transgresión moral se lleva a cabo, bien
con el pie, o bien con la mano. El ritmo se hará entre la presentación del contexto del
dilema y la descripción de la acción moralmente conflictiva. Justo tras ésta se pedirá la
decisión moral. Esto nos lleva a esperar una mayor tendencia hacia la respuesta
deontológica en las condiciones donde el efector que se usa en la acción conflictiva es el
mismo que ha participado previamente en el ritmo.
En este estudio solo nos centraremos en la hipótesis de la demora corta, pero en
futuros estudios pondremos la hipótesis de la demora larga a prueba, en pos de una
comprensión más amplia y exhaustiva del fenómeno aquí planteado.
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Método

Participantes
La muestra se compuso de 70 estudiantes castellanoparlantes (31 hombres; 3
zurdos) de la Universidad de Granada. La mitad de ellos se asignó aleatoriamente a la
condición de ritmo de mano y la otra mitad a la de pie.

Materiales
La base inicial de dilemas surgió de la adaptación al español de la batería de
dilemas morales de Moore (Carmona-Perera, Caracuel, Verdejo-García & Perez-García,
2013). Cada dilema constaba de una versión personal y otra impersonal. Para cada una
de las versiones de cada dilema, se creó una homóloga con un nuevo efector, de manera
que resultó en una versión con el efector mano y otra con el efector pie. Estos dilemas
fueron sometidos a un pretest para elegir aquellos que tuvieran una proporción entre el
40% y 60% de realización de la acción conflictiva, los cuales serían los más adecuados
para detectar posibles efectos de sesgo inducidos por el ritmo en el experimento
principal. El pretest también nos permitió asegurarnos de que no existiera una diferencia
en la proporción de respuesta debida al tipo de efector.
Partimos de un conjunto de 16 dilemas morales, de los cuales, 12 contaban con 4
versiones: impersonal de mano, impersonal de pie, personal de mano y personal de pie.
Los otros cuatro dilemas sólo contaban con 2 versiones, o bien personal de mano y pie,
o bien impersonal de mano y pie. Esto ocurrió debido a la dificultad de de generar
versiones de mano y pie que mantuvieran un cierto grado de verosimilitud.
Debido a que no pueden aparecer todas las versiones en un mismo cuestionario,
a fin de no repetir contextos, elaboramos cuatro diferentes cuestionarios adecuadamente
contrabalanceados y que contenían todas las versiones de cada dilema, pero cada
cuestionario contenía sólo una. Aquellos dilemas que contaban solo con dos versiones,
aparecían dos veces en los cuatro cuestionarios.
Por último, para controlar que el orden de presentación de los dilemas no
afectase a las respuestas, se generaron dos secuencias aleatoria de presentación de los
mismos. Por tanto, se generaron un total de ocho cuestionarios diferentes, que se
presentaron a 63 participantes, ninguno de los cuales participó en el experimento
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principal.
Tras analizar el estudio normativo, quedaron 12 versiones pertenecientes a 6
dilemas distintos, 6 versiones de pie y 6 de mano. De los seis dilemas, 4 eran personales
y 2 impersonales. Este grupo de dilemas es el que se utilizó para llevar a cabo el
experimento principal. Estos dilemas se presentaron divididos en tres estadios de
presentación: Contexto - Ritmo - Respuesta/Transgresión moral (donde se explicita el
efector motor con el que se lleva a cabo la acción). Para el bloque de prácticas nos
servimos de 3 dilemas que no pasaron el análisis normativo inicial. A fin de que cada
participante no fuera expuesto a contextos repetidos, se crearon dos listas
experimentales, la primera con la versión de pie de tres dilemas y la versión de mano de
los otros tres, y la segunda con las seis versiones alternativas. Los participantes fueron
asignados aleatoriamente a una u otra lista. La presentación de los dilemas dentro de
cada lista durante el experimento también fue aleatorizada.

Procedimiento
Los participantes se situaban frente a la pantalla del ordenador acompañados del
experimentador. El experimento daba comienzo con la presentación de las
instrucciones. En ellas, el experimentador instruía a los participantes a visualizar y
atribuir credibilidad a los dilemas que se expondrían. También se informaba a los
participantes de que el experimentador se sentaría tras ellos para recoger sus respuestas
mediante el teclado, pero que no sabría a qué dilema estaban respondiendo en cada
ensayo, a fin de evitar que se sintieran cohibidos a la hora de responder. Después, se
practicaba el ritmo con el participante hasta que éste era capaz de ejecutarlo con fluidez.
El participante avisaba entonces al experimentador de que pasase a la siguiente pantalla.
Después daba comienzo un bloque de prácticas conformado por tres dilemas, y a
continuación comenzaba el bloque experimental, formado por seis dilemas. La tarea
experimental era simple. Primero se presentaba en pantalla el contexto del dilema. Tras
su lectura, el participante indicaba al experimentador que estaba listo para pasar a la
siguiente pantalla. La siguiente pantalla indica la realización del ritmo. Durante los 10
segundos que duraba esta pantalla, el participante ejecutaba un ritmo tipo DIDDIDII
(donde D es derecha e I es izquierda), dando golpes bien con las manos o con los pies,
según el grupo al que hubiera sido asignado. Esta tarea de ritmo fue utilizada por
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primera vez por Shebani y Pulvermüller (2013). Tras estos 10 segundos, aparecía el
resto del dilema, incluyendo la descripción de la acción conflictiva y sus consecuencias.
Bajo esta descripción aparecía la frase “¿Lo harías?”. . El participante debía decir “Sí”
si cometería la transgresión moral en pos de un bien mayor (respuesta utilitarista) o
“No” si no lo haría (respuesta deontológica). El experimentador registraba la respuesta
usando el teclado del ordenador. Este método de registro se utilizó para evitar que el
participante usara sus manos para responder. Por último, aparecía una pantalla en negro
como intervalo entre ensayos, con una duración variable entre 1 y 2 segundos.

Resultados

Análisis
Para nuestro análisis nos servimos de un modelo lineal mixto generalizado,
aplicado con el programa R (R Development Core Team, 2006) y usando el paquete
lme4 (Bates, Maechler, Bolker, & Walker, 2015). Los factores Verbo (Mano vs. Pie) y
Ritmo (Mano vs. Pie) se codificaron usando valores dummy centrados (+0.5 y -0.5). La
variable dependiente (hacer o no la respuesta conflictiva) era una variable binomial que
se codificó como 1 (acción) o 0 (inacción). El modelo generalizado utilizaba la familia
binomial con un vínculo logit.
Para la aplicación del modelo, comenzamos con el modelo máximo permitido
por el diseño para evitar aumentar la probabilidad de cometer error Tipo l (Barr, Levy,
Scheepers, & Tily, 2013). El comando que usamos para estimar el modelo fue el
siguiente:

glmer(data = fulldataset, RESP ~ Verbo + Ritmo + Verbo:Ritmo + (1 +


Verbo|Sujeto) + (1 + Ritmo|Dilema), family = binomial(link = logit))

Este modelo máximo generó un error de convergencia. Para solventarlo,


simplificamos el modelo eliminando las pendientes aleatorias y manteniendo sólo
intercepts aleatorios por sujeto y dilema. El modelo quedó de la siguiente manera:
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glmer(data = fulldataset, RESP ~ Verbo + Ritmo + Verbo:Ritmo + (1|Sujeto) +
(1|Dilema), family = binomial(link = logit))

Este modelo convergió con éxito. Para obtener los valores ​p ​de los efectos
usamos la función Anova(), que que nos aportó valores chi-cuadrado tipo Wald y sus
correspondientes valores de significación.
A continuación, segmentamos el modelo entre las dos condiciones entre-grupos
para explorar la dirección de la interacción:

glmer(data = RitmoPieData, RESP ~ Verbo + (1|Sujeto) + (1|Dilema), family =


binomial(link = logit))

glmer(data = RitmoManoData, RESP ~ Verbo + (1|Sujeto) + (1|Dilema), family


= binomial(link = logit))

Resultados
En línea con lo esperado, aquéllos participantes que realizaron un ritmo
congruente con la acción motora que producía la transgresión moral tendían en menor
medida a escoger la opción utilitarista para resolver el dilema (interacción Ritmo X
Verbo: 95% CI=[-2.1, -0.41], ​χ​2​= 8.57, p < .01​; véase la Figura 1). ​No fueron
significativos los efectos principales de tipo de verbo (​χ​2​= 0.83, p = .36) ni de tipo de
ritmo (​χ2​​ = 0.12, p = .73).
La interacción se compone de los dos efectos simples principales, los contrastes
entre verbos de pie y de mano dentro de cada grupo de ritmo. Al explorarlos,
observamos que los participantes que llevaron a cabo el ritmo con las manos
presentaban una menor tasa de respuestas utilitaristas en aquellos dilemas en los que el
verbo de la transgresión era de mano (95% CI=[-1.38, -0.12], χ2= 6.9, p < ​.01​).
En cambio, en la condición de ritmo de pies la diferencia entre los dos tipos de
verbos no alcanzó el nivel de significación esperado (95% CI=[-0.16, 1.03], χ2= 2, p =
.154).
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Figura 1. Proporción de respuesta utilitarias escogidas por los participantes


asignados bien al grupo que realizaba el ritmo con las manos (barras de la
izquierda) o bien al grupo que lo realizaba con los pies (barras de la derecha)
en las descripciones de acciones moralmente conflictivas llevadas a cabo con la
 mano (gris) o con el pie (negro).

Discusión

En este estudio mostramos cómo una actividad motora puede afectar a las
decisiones morales que tomamos las personas en situaciones moralmente conflictivas.
Basados en los estudios previos de nuestro laboratorio (Omar y col., en revisión,
además de los estudios de demora corta aún no enviados a publicar), proponemos que
este sesgo en la toma de decisiones morales está mediado por el nivel de abstracción
con el cual se conceptualiza la acción conflictiva como resultado de la comprensión de
la descripción incluida en el dilema.
En la sección de Introducción describimos cómo el tipo de respuesta que se da
frente a un dilema (utilitarista frente a deontológica) depende del peso relativo de los
dos mecanismos propuestos por la teoría del procesamiento dual. El primer mecanismo
se encarga de procesar los aspectos abstractos y orientados a metas del dilema, que
llevan a una respuesta utilitarista, mientras que el segundo simulaba los aspectos
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mecánicos y concretos referidos a las cuestiones procedimentales propias de la acción, y
tiende a generar una respuesta deontológica. A su vez, establecimos un paralelismo
entre dichos mecanismos y las dimensiones propuestas por V​allacher y Wegner (1989)
para la conceptualización de acciones, luego incorporadas y exploradas desde la
Construal Level Theory. Finalmente, extrapolamos los resultados de Escámez y col. (en
revisión) y experimentos posteriores de nuestro laboratorio para predecir que la
ejecución de un ritmo motor sería capaz de alterar el nivel de abstracción con el cual se
comprende y, por tanto, se representa una acción descrita mediante el lenguaje, y
predijimos que este nivel de abstracción sería capaz de modificar la tendencia a tomar la
opción deontológica o utilitarista en los dilemas morales.
Nuestros resultados son consistentes con la idea de que la actividad motora
específica del ritmo puede facilitar de forma específica el funcionamiento de las zonas
motoras que permiten al receptor simular los aspectos más concretos (sensoriomotores)
de la acción descrita en el dilema cuando hay una demora mínima entre la presentación
de la descripción y la toma de la decisión. Esta simulación más detallada y concreta de
la acción conflictiva hace más aversiva la realización de la acción conflictiva y, por
tanto, favorece tomar la decisión deontológica y optar por la inacción.
Uno podría preguntarse si estos resultados pueden interpretarse en base a un
efecto de priming. Hacer un ritmo con las manos puede dirigir la atención a esta parte
del cuerpo y hacer mayormente accesible la información relativa a la misma y, por lo
tanto, participar en mayor medida en la comprensión e interpretación del dilema. A
priori, esta crítica parece sólida, pero no debemos olvidar la dualidad de nuestro
fenómeno de estudio. Anteriormente mencionamos claramente cómo el efecto obtenido
puede invertirse en función del tipo de demora que manipulemos en el experimento.
Así, si recapitulamos el trabajo realizado por Escámez y col. (​en revisión)​ , la realización
de un ritmo congruente con una demora larga entre presentación de la oración y
decisión entre interpretaciones no llevaba a una facilitación de la interpretación
concreta, sino a una interferencia que se traducía en un aumento de la interpretación
abstracta. Si atendemos a estos hechos, la cuestión del priming pierde toda su fuerza. Si
esta argumentación es correcta, en un estudio futuro en esta línea replicaremos el
experimento actual introduciendo una demora larga entre descripción y decisión, y
predecimos que se producirá un aumento de las respuestas utilitaristas. Esto descartará
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definitivamente la explicación basada en priming.
Otra posible crítica a nuestro estudio fue puesta de manifiesto por varios de
nuestros participantes. Muchos de ellos, al conversar sobre el experimento,
hipotetizaron que el papel del ritmo podía ser el ocupar de alguna manera la
atención/memoria para conseguir un tipo de respuesta deseada por los
experimentadores. Ante dicha crítica debemos tener en cuenta que el resultado principal
del presente estudio no es el aumento generalizado de una de las dos opciones de
respuesta, sino la interacción encontrada entre un ritmo específico y un verbo
congruente con el efector utilizado por ese ritmo. Esta especificidad no puede ser
explicada por una posible interferencia en memoria de trabajo o atención.
Una aparente limitación de nuestro estudio es que los materiales no son muy
homogéneos. Por ejemplo, varios participantes alegaban que les era mucho más difícil
ser utilitaristas en dilemas como en el que se debía matar a un hermano o aquéllos en los
que participaban niños. Sin embargo, esta variabilidad entre dilemas no es una amenaza
para las conclusiones del estudio, pues en ningún caso podría generar la interacción
predicha entre el efector usado para ejecutar el ritmo y el implicado en la acción descrita
en cada dilema.
Durante el debriefing, una vez acababa la sesión del experimento, el
experimentador conversaba con el participante y le preguntaba por su proceso de toma
de decisiones. Todos y cada uno de los participantes afirmaban tener razones sólidas
para justificar cualesquiera que fueran las decisiones que tomaron. Absolutamente
ninguno de ellos tuvo la intuición de que el ritmo que habían estado realizando pudiera
haberles sesgado en su toma de decisiones. Dado que los resultados muestran
claramente la existencia de este sesgo, podemos entonces preguntarnos sobre la
naturaleza de dichos razonamientos. ¿Son las razones que aportan las personas las que
juegan un rol causal en la toma de decisiones, o son éstas meras justificaciones de un
proceso multidimensional que ocurre inconscientemente y toma las decisiones por
nosotros?
Diversas implicaciones aquí emergen y hacen temblar los cimientos de la
moralidad humana. ¿Tan frágil es nuestra razón como para verse influida por un simple
ritmo? ¿Qué credibilidad debemos darle entonces a nuestra moral y valores? Toda
solidez e inmutabilidad quedan entonces relegadas, asentándose toda la cuestión en un
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terreno ambiguo y difuso. Si bien, aunque somos conscientes de que esto no influye
para nada en el ámbito ético y práctico, he aquí un duro golpe epistemológico a las
bases de la moral y la razón que, bien encajado, debería llevarnos a asumir una postura
honesta y escéptica para con nosotros mismos.

Referencias

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