Está en la página 1de 4

Fundación Educacional

Colegio Parroquial Santa María Goretti


Departamento de Lenguaje y Comunicación
Nivelación en Básica y Media

GUÍA DE CONTENIDOS
ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA COMPRENSIÓN DE LECTURA

1. Hallar la idea principal:

Todo lo que lees tiene una idea principal – diarios, artículos de revistas, pequeñas historias,
poemas, etc. – Un documental, una película y un programa de televisión también cuentan una
historia que tiene una idea central o principal. La idea principal nos dice de qué se trata algo.

La idea más importante se denomina idea principal. La idea principal identifica el tema y plantea
la idea más importante sobre él.
• La idea principal responde a la pregunta ¿Cuál es la idea más importante del tema?
• A veces puedes hallar la idea principal en la primera o en la última oración de un párrafo.
• A veces la idea principal no está en ninguna oración. Puedes identificarla al pensar en todas las
ideas sobre las que has leído. Pregúntate: ¿De qué trata principalmente el párrafo?

2. Recordar hechos y detalles:

En todas las historias que lees siempre hay una idea más importante. Esa idea se llama Idea
Principal. La información que te ayuda a reconocer mejor la idea principal suele estar en los
hechos y detalles de la historia.
Las oraciones que entregan más información sobre la idea principal se denominan hechos y
detalles. Los hechos y detalles explican o apoyan la idea más importante del texto. Los hechos y
detalles responden a las preguntas: qué, quién, dónde, cuándo, cuántos, por qué y cómo de la idea
principal.

3. Comprender la secuencia:

Cuando acontece un suceso cotidiano, las acciones que se desarrollan ocurren en orden. Si lees
un relato también en él los acontecimientos aparecen ordenados desde el comienzo, la mitad de
la historia y el final. Una obra de teatro, un discurso y hasta una melodía poseen un orden
particular. El orden que damos a las cosas o a los sucesos se llama secuencia.

El orden en que se organizan las ideas de un texto, las partes en que se divide un conjunto, los
pasos que deben seguirse para completar un proceso o los momentos en que ocurren los sucesos,
se llama secuencia.
 Algunas palabras clave que indican el orden en que se hacen las cosas o pasan los hechos
son: primero, luego, entonces, después, antes, por último, finalmente.
 Las horas del día, los días de la semana, los meses o los años y las estaciones son pistas
para comprender el orden de una secuencia.
 Cuando un texto no entrega pistas o palabras clave, se debe pensar en el orden en que
ocurren los sucesos o en las etapas de inicio, mitad y final para hallar una secuencia.
4. Reconocer causa y efecto:

Todos los días nos suceden una serie de situaciones. Estas situaciones pasan por una razón. La
razón por la que sucede un hecho se llama causa. El hecho que provoca una causa se llama efecto.

 Lo que sucede en un relato y la razón por la que ocurre se llama causa y efecto.
 Por qué ocurre algo es la causa. Lo que ocurre como resultado es el efecto.
 Una causa es el motivo por el que sucede una cosa.
 Un efecto es el suceso que resulta de una causa.
 Para encontrar una causa y su efecto debes pensar en por qué ocurren las cosas.
 Para reconocer una causa y su efecto debes buscar palabras clave como así, entonces, de
esta manera, puesto que, pues, como, por qué, porque, si, en efecto, la razón por la cual o
como resultado de.

5. Comparar y contrastar:

Las similitudes entre dos o más cosas se hallan al comparar. Las diferencias entre dos o más cosas
se hallan al contrastar.
 Algunas palabras clave que indican una comparación son ambos, iguales, semejantes,
parecidos, similares.
 Algunas palabras clave que indican un contraste son pero, a diferencia, sin embargo,
mientras que, la distinción y en lugar de.
 Si no hay palabras clave que te ayuden a encontrar comparaciones o contrastes, piensa en
los detalles que describen las cosas que leíste.
 Para hallar comparaciones, pregúntate: ¿en qué se parecen estas cosas?
 Para hallar contrastes, pregúntate: ¿en qué se diferencian estas cosas?

6. Hacer predicciones:

La palabra predecir se compone uniendo el prefijo pre al verbo en infinitivo decir. Si decir es
expresar y el prefijo pre indica que la acción se hace antes, entonces predecir significa “decir
antes”. O sea, expresas anticipadamente algo sobre una situación que todavía no ocurre y que sin
embargo sabes que va a suceder. En otras palabras, predecir es suponer. La suposición la haces
porque te basas en tu propia experiencia, porque tienes información del tema relacionado o porque
encuentras pistas en la misma situación que analizas.
Cuando lees una noticia o un cuento, puedes poner atención al título. A veces el título contiene
información suficiente para darte una idea del contenido del relato. También puedes fijarte en
los hechos y detalles, generalmente conocer cosas sobre los personajes de una historia o algunos
de los sucesos que ocurren te ayuda a comprender lo que podría suceder más adelante.

7. Hallar el significado de palabras por contexto:

A veces es posible entender el significado de las palabras al pensar en el modo en cómo es usada
por parte del emisor. También te puedes fijar en aquello que se dice alrededor de la palabra
desconocida.
 Al descifrar el significado de una palabra que no conoces usando las frases y oraciones que
la rodean, hallas el significado de una palabra por contexto.
 Las palabras, frases y oraciones pueden servirte de pistas para comprender qué puede
significar un término que desconoces y que aparece junto a ellas. Esto es lo que llamamos
“pistas de contexto”.
 Las pistas de contexto a menudo se obtienen de la misma oración en que se encuentra la
palabra que deseas significar; o bien, pueden presentarse antes o después.
 Las pistas de contexto para hallar el significado de una palabra, pueden ser sinónimos o
antónimos, expresiones afines, definiciones o descripciones, comparaciones o contrastes.
 La temática, la trama, el ambiente y el estilo de un texto también pueden ser pistas para
hallar el significado de una palabra por contexto.
8. Sacar conclusiones y hacer inferencias:

Estas sacando una conclusión y haciendo una inferencia cuando “piensas en cosas que podrían
suceder o en ideas que las personas no han dicho pero pueden descubrirse”.
Poner atención a los hechos o detalles que aparecen en los textos, usar nuestros propios
conocimientos acerca del tema o de las situaciones que trata el texto y recordar y pensar en las
situaciones hemos pasado en nuestras propias vidas y que se parecen a los hechos del texto.

9. Distinguir entre hecho y opinión:

Un hecho corresponde a aquello que es objetivo, que puede ser probado porque corresponde a un
acontecimiento o a una situación que nadie puede poner en duda y que es observable.
Por ejemplo, decir la edad que realmente tienes es un hecho. Cuando le cuentas a un nuevo amigo
en qué colegio estudias, le estás contando un hecho.
Una opinión corresponde a aquello que no es objetivo, que se refiere a lo que crees, sientes,
esperas, imaginas, piensas, es decir se trata de algo subjetivo. Alguien podría pensar distinto o
sentir y creer diferente a ti. Cuando eso ocurre, estás frente a una opinión.
Cuando leas un documento o estés conversando con alguien, fíjate si la información que recibes
expresa detalles que se refieren a los sentimientos, a las creencias o a los pensamientos personales
de alguien o si contiene datos que son objetivos.
 Las opiniones generalmente emplean palabras clave que nos permiten distinguirlas, como
pienso, siento, creo, considero y parece.
 Otras palabras clave para distinguir una opinión son nunca, siempre, todos, ninguno, más,
menos, el más grande, el mejor, el peor.

10. Identificar el propósito del autor:

Todos los autores escriben por alguna razón. La razón por la que un autor escribe algo se llama
“propósito del autor”. Al averiguar por qué se escribió un relato, un poema u otro tipo de texto,
estás identificando el propósito del autor. Los autores escriben, principalmente, por alguna de las
siguientes cuatro razones: para informar, para entretener, para enseñar y para persuadir.
 Algunos textos principalmente describen una persona, lugar o cosa. La razón del autor para
escribir es informar.
 Algunos textos principalmente cuentan una historia personal o algo entretenido o usan un
cuento para dar una lección. La razón del autor para escribir es entretener.
 Algunos textos cuentan principalmente cómo hacer algo o contienen mucha información
sobre alguna persona, lugar o cosa. La razón del autor para escribir es enseñar.
 Algunos textos se escriben principalmente para intentar hacer que los lectores hagan,
compren o crean algo. La razón del autor para escribir es persuadir.

11. Interpretar el lenguaje figurado:

¿Has notado que con frecuencia, en vez de decir algo directamente, lo disfrazamos o lo
expresamos de otra forma? Por ejemplo, cuando hace mucho calor en un lugar, en vez de decir
eso, decimos: “Este lugar es un horno”. Si vemos a una persona muy delgada decimos: “Está
como un palillo”. Si alguien se levanta tarde decimos: “Se le pegaron las sábanas”. Estos son tres
ejemplos de lenguaje figurado. En el lenguaje figurado se dice lo mismo, pero de otra forma. Esta
manera de expresión no solamente se encuentra en el habla cotidiana, sino también en escritos.

 Reconocer la expresión o enunciado que se quiere interpretar.


 Analizar el contexto en el cual se encuentra la expresión (formarse una imagen mental de
la situación).
 Relacionar la expresión con el contexto en el cual se encuentra.
 Concluir, determinando el sentido de la expresión en ese contexto.
 Reemplazar la expresión, comprobando que se mantenga el sentido original del texto
12. Resumir:

Un resumen es un texto corto que dice el punto principal o las ideas importantes de lo que has
visto o leído, como novelas, películas, juegos o programas de TV. Cuando reformulas las ideas
principales estás resumiendo.
Al reformular las ideas importantes en una declaración breve, estás resumiendo.
Un resumen no se encuentra en el texto. Para crear un resumen, debes pensar en las ideas más
importantes y reformularlas.
Un buen resumen de ficción incluye el problema del personaje principal y su solución.
Un buen resumen de no-ficción incluye tanto la idea principal del texto, como la idea principal
de cada párrafo.