Está en la página 1de 4

ARMINIANISMO CALVINISMO

I - Libre albedrío o habilidad humana I - Depravación total


Aunque la naturaleza humana fue seriamente afectada Debido a la caída, el pecador es incapaz de creer en el
por la caída, el hombre, sin embargo, no ha perdido del evangelio y ser salvo, ya que está muerto, ciego y sordo a
todo su capacidad espiritual. Dios en su gracia capacita las cosas de Dios; su corazón es engañoso y perverso en
al pecador a fin de que por su propia voluntad se gran manera. Su voluntad no es libre, sino que está
arrepienta y crea. Cada pecador tiene libre albedrío y su esclavizada a su naturaleza pecaminosa; por tanto, no
destino eterno depende de cómo lo use. La libertad del quiere y, de hecho, no puede escoger el bien y rechazar el
hombre consiste en poder escoger el bien y rechazar el mal en lo que a las cosas espirituales respecta. La mera
mal en la esfera de lo espiritual; su voluntad no está ayuda del Espíritu, por consiguiente, no es suficiente para
esclavizada a su naturaleza pecaminosa. El pecador traer al pecador a Cristo, sino que es absolutamente
puede o cooperar con el Espíritu de Dios y ser necesaria la regeneración en virtud de la cual el Espíritu
regenerado o resistir la gracia de Dios y perderse para imparte vida y una nueva naturaleza al pecador. La fe no es
siempre. El pecador necesita la ayuda del Espíritu, pero algo con lo cual el hombre contribuye a la salvación sino
no tiene que ser regenerado por el Espíritu antes de que que es en sí una parte del don de la salvación, es el don de
pueda creer, ya que la fe es un acto del hombre y Dios al pecador, no el don del pecador a Dios.
precede al nuevo nacimiento. La fe es el don del
pecador a Dios; es con lo que el hombre contribuye a la
salvación.
II - Elección condicional II - Elección incondicional
El que Dios haya escogido a ciertos individuos para El que Dios haya escogido a ciertos individuos para
salvación antes de la fundación del mundo se debe al salvación antes de la fundación del mundo se debe
hecho de que Dios vio de antemano que dichos únicamente a su voluntad soberana. Su elección de ciertos
individuos habrían de responder a su llamado. Dios pecadores no está basada en un conocimiento previo de
escogió sólo a aquellos que él vio de antemano creerían una respuesta o acto de obediencia (tales como la fe, el
en el evangelio de su propia voluntad. Las obras futuras arrepentimiento, etc.) por parte de los pecadores. Al
de dichos individuos determinan, por tanto, la elección. contrario, Dios es el que da la fe y el arrepentimiento a cada
La fe que Dios vio de antemano y sobre la cual basó su persona elegida. Dichas obras son el resultado, no la causa
elección no fue impartida por el Espíritu Santo, sino que de la elección divina. La elección, por tanto, no está
surgió de la voluntad del hombre mismo. Pertenece al determinada ni condicionada por virtud alguna u obra
hombre, por tanto, la prerrogativa de quién ha de creer meritoria prevista por Dios en el hombre. Aquellos a quienes
y quién ha de ser escogido para salvación. Dios escogió Dios ha elegido en su soberanía son movidos por el Espíritu
sólo a aquellos que él sabía habían de escoger a Cristo Santo a aceptar a Cristo. Por tanto, la causa fundamental de
por su propia voluntad. La causa fundamental de la la salvación no es la decisión del pecador de aceptar a
salvación es, por tanto, la decisión del pecador de Cristo, sino la elección del pecador por parte de Dios.
escoger a Cristo y no la elección del pecador por parte
de Dios.

III - Redención universal o expiación general III - Redención particular o expiación limitada
La obra redentora de Cristo brindó a todos los La obra redentora de Cristo tuvo como fin salvar a los
hombres la oportunidad de ser salvos, pero no elegidos únicamente y, en efecto, aseguró la salvación de
garantizó la salvación de ninguno. A pesar de que éstos. En su muerte Cristo sufrió como sustituto por el
Cristo murió por todos los hombres, sólo los que creen pecado de los elegidos en particular. Además de borrar los
en él son salvados. Su muerte hizo posible el que Dios pecados de éstos, la redención proveyó todo lo necesario
pudiera perdonar a los pecadores siempre y cuando para lograr su salvación, inclusive la fe que los une a él. El
éstos creyeran, pero no borró los pecados de ninguno. don de la fe es impartido infaliblemente por el Espíritu a
La redención en Cristo es eficaz sólo si el hombre todos por quienes Cristo murió, garantizando la salvación de
decide aceptarla. cada uno de ellos.
IV - El Espíritu Santo puede ser resistido IV - Llamamiento eficaz o gracia irresistible
eficazmente Además del llamamiento general a la salvación hecho a
El Espíritu llama de manera especial a aquellos que todos los que escuchan el evangelio, el Espíritu Santo hace
mediante el evangelio son llamados de manera a los elegidos un llamamiento especial, el cual
general; él hace todo lo que puede por traer a cada inevitablemente les conduce a la salvación. El llamamiento
pecador a la salvación. El llamado del Espíritu, sin general, hecho a todos sin distinción, puede ser, y a
embargo, puede ser resistido ya que el hombre es menudo es, rechazado; en cambio, el llamamiento especial
libre. El Espíritu no puede regenerar al pecador hasta hecho sólo a los elegidos no puede ser rechazado, sino que
que éste crea; la fe (que es lo que el hombre siempre resulta en la conversión de éstos.
contribuye) precede y hace posible el nuevo Mediante este llamamiento el Espíritu atrae irresistiblemente
nacimiento. El libre albedrío, por tanto, limita al Espíritu a los pecadores a Cristo, ya que no está limitado por la
en la aplicación de la obra redentora de Cristo. El voluntad del hombre en su obra salvadora ni depende del
Espíritu Santo puede traer a Cristo sólo a aquellos que hombre para lograr su propósito. El Espíritu induce
se lo permitan. El Espíritu no puede impartir vida hasta benignamente al pecador elegido a cooperar, a creer, a
que el pecador responda. La gracia de Dios, por tanto, arrepentirse, y a venir a Cristo espontáneamente y
no es invencible; puede ser, y muchas veces es, voluntariamente. Por tanto, la gracia de Dios es invencible;
resistida y frustrada por el hombre. siempre redunda en la salvación de aquellos a quienes se le
brinda.
V - El caer de la gracia o el perder la salvación V - Perseverancia de los creyentes
Los que creen y son verdaderamente salvos pueden Todos los escogidos por Dios, redimidos en Cristo, y a
perder su salvación por no perseverar en la fe. No quienes el Espíritu ha impartido fe, son eternamente salvos
todos los arminianos han estado de acuerdo en este y perseveran hasta el fin, ya que son preservados en la fe
punto; algunos han sostenido que los creyentes están por el poder de Dios, el Todopoderoso.
eternamente salvos en Cristo y que una vez el pecador
es regenerado jamás puede perderse

Según el arminianismo: Según el calvinismo:


La salvación es efectuada mediante los esfuerzos La salvación es efectuada por la omnipotencia del Trino
conjuntos de Dios (quien toma la iniciativa) y el Dios. El Padre escogió a un pueblo, el Hijo murió por él, y el
hombre (a quien le toca responder), siendo la Espíritu Santo hace efectiva la muerte de Cristo
respuesta del hombre el factor determinante. Dios ha conduciendo a los elegidos a la fe y al arrepentimiento y a
provisto salvación para todos, pero su provisión es que voluntariamente obedezcan al evangelio. El proceso
efectiva sólo en aquellos que de su propia voluntad completo (elección, redención, regeneración) es obra de
"deciden" cooperar con él y aceptar su oferta de Dios y es únicamente por gracia. Por tanto, Dios, y no el
gracia. En el momento crucial la voluntad del hombre hombre, determina quienes han de ser los que reciben el
juega un papel decisivo; por tanto, el hombre, y no don de la salvación.
Dios, determina quienes serán los que reciben el don
de la salvación.

JUAN WESLEY:
La teología occidental declara que el estado de pecado original, la corrupción de la humanidad en la que nacemos, nos
hace culpables delante de Dios, aunque nosotros no hicimos nada individualmente y por nuestra propia voluntad para
merecerlo. La culpa así como la corrupción son heredadas. Wesley mantiene, sin embargo, que el pecado original no trae
culpa, sino que solo una predisposición hacia el pecado. Nosotros somos culpables por los pecados que cometemos
voluntariamente. Wesley distingue claramente entre “pecado innato”, y pecado actual. Así que la clásica definición del
pecado usualmente citada por los Wesleyanos es: “El pecado es una trasgresión voluntaria a una ley de Dios conocida”

La via media viene por medio de la doctrina de la gracia preveniente de Wesley. La gracia que Dios da a cada ser humano
nacido en el mundo que le da a esta persona libertad de gracia.
Aunque una inclinación hacia el pecado es de hecho heredada, la gracia es dada para que el pecar- pecado actual- se
mantenga como una elección por la cual se nos puede justamente pedir cuentas.

GRACIA PREVENIENTE:
La salvación comienza con el regalo gratuito de Dios de la gracia preveniente, dado desde momento en que nacemos. La
gracia preveniente es la presencia y obra del Espíritu Santo. Es la gracia preveniente que nos trae o nos llama a Dios,
despertando nuestras almas a la necesidad de Dios

Este es el lugar donde nos sentimos culpables y convencidos de nuestro pecado y desamparo separación de Dios.
Hay otras tres funciones de la gracia preveniente que debemos notar:
 Primero: el Espíritu Santo esta tan activo en el mundo que podemos decir toda verdad es la verdad de Dios.
 Segundo: la gracia preveniente, que es dada a todo ser humano, proveerá gracia salvadora en situaciones donde
no es posible una aceptación completa de Cristo Jesús.
 Tercero: la gracia preveniente nos hace responsables delante de Dios por nuestro