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Los 12 apóstoles fueron

Simón: Jesús lo llamó Pedro, que significa piedra, quizás por su fuerte carácter y temperamento.
Siempre actuaba con mucha pasión. Era pescador de profesión y negó a Jesús tres veces cuando fue
arrestado. Aun así, después de recibir perdón, fue usado por Dios para dar el primer discurso
evangelístico después de la resurrección.
Jacobo: Hermano mayor de Juan y primo de Jesús. Su ministerio fue predicar en Jerusalén y en
Judea, hasta que Herodes lo mando a matar en el 44 a.D.
Juan: El más joven de todos y el autor del cuarto evangelio, 1,2 y 3ra de Juan y Apocalipsis. Fue el
único que no abandono a Jesús durante su juicio. Jesús lo llamo "el discípulo amado".
Andrés: Como su hermano Pedro, era pescador. La tradición dice que fue condenado a crucifixión.
No sintiéndose digno de morir al igual que Jesús, lo crucificaron con la cabeza hacia abajo.
Felipe: Quizás un pescador, profesión común en Betsaida de donde era. Predicó el evangelio en
Frigia y Hierápolis.
Bartolomé: Su primer nombre fue Nataniel, y cuando Jesús lo llamó dijo que este era "un verdadero
israelita".
Mateo: También llamado Levi, es el autor del primer evangelio. Era un colector de impuestos y por
eso tenia mala fama de ser ladrón y traicionero. Su vida cambió cuando Jesús lo llamó.
Tomás: Al escuchar sobre la resurrección dijo que tenía que verlo para creerlo.
El ser testigo de la vida, muerte y resurrección de Jesús hizo que Tomas viajara hasta la India
predicando. Allí murió.
Jacobo: Era de Galilea y algunos creen que era hermano de Tadeo. Llevó el evangelio hasta
Palestina y Egipto, donde murió.
Tadeo: También lo conocían como Judas y Lebeo. Llevó el evangelio hasta Edesa cerca del río
Éufrates. Se dice que también era un nacionalista.
Simón el cananista: Un judío nacionalista fanático que odiaba a Roma. Jesús cambió su corazón
y Simón dedicó su vida al evangelio. Un contraste total de su vida anterior.
Judas Iscariote: Posiblemente era de Judá. Traicionó a Jesús y fue cómplice de su arresto. Al
darse cuenta de la gravedad de sus acciones, Judas se ahorcó.
Matías: No fue uno de los originales, pero fue escogido por los otros 11 para tomar el lugar que
Judas dejó vacío.
Robos en el parque policial

Había una vez un parque al que entraban a robar. Los ladrones se llevaban cualquier cosa. Lo
mismo les daba robar flores que llevarse un banco o una papelera. Y si no se lo podía llevar, lo
destrozaban.
Para evitarlo, el ayuntamiento decidió poner vigilancia en el parque. El jefe de policía repartió los
turnos y ese mismo día siempre había un policía patrullando por el parque a cualquier hora del
día.
A Don Canuto le tocó hacer el turno de noche. Don Canuto insistió que no era buena idea que él
hiciera ese turno.
-No te escaees, Canuto, que te ha tocado en suerte -le decían sus compañeros.Los robos y el
vandalismo cesaron durante el día, pero no pasó lo mismo por la noche. Toda la ciudad estaba
muy enfadada, y la pagaron con Don Canuto.
-Es en tu turno cuando roban, Canuto. ¿Te duermes o qué? -le dijo el jefe de policía

-Yo no veo nada -contestó Don Canuto.


-No, si eso es evidente. Que ni ves ni te enteras -insistía el jefe de policía.
-Que no, que lo que pasa es que no veo nada por las noches -dijo Don Canuto.
-Pero, ¿por qué no lo has dicho antes? -preguntó el jefe de policía.
-Lo intenté, pero todos me acusaron de querer escaquearme de mis obligaciones. Pero tengo una
idea para cazar a los ladrones.
Don Canuto propuso que el resto de agentes se escondieran en el parque y en los alrededores
para poder pillar al ladrón.
Así lo hicieron. Y el ladrón fue apresado. A Don Canuto le dieron una medalla por su gran idea y le
pidieron disculpas por no haberle escuchado.
Los robos en el parque cesaron y toda la ciudad pudo volver a disfrutar de él, como siempre.

EN LA TORMENTA - TERROR
Así era el tío Gerardo, cada que nos juntamos en el rancho de la familia, se ponía a platicar
de todas las anécdotas que tenia y que nos compartía a todos los sobrinos, pero ese día no
contó las andanzas si no un cuento de terror en la tormenta, de unos años atrás, y de la que
solo se supo, habían desaparecido muchas personas.
El cuento de terror en la tormenta, empezó en el estado de Tabasco, y según cuenta el tío,
de esos temporales empezaron a salir los cuerpos de los panteones, por las inundaciones,
algo que a los difuntos molesto y de ahí la anécdota.
El pueblo de tapijulapa, Tabasco, se encuentra a solo unos cuantos kilómetros de la capital,
siempre se escucharon rumores que en el panteón principal, los muertos salían de sus
tumbas, pero con el temporal todo cambio, ahora se veían rondar por los caminos, lo que a
la comunidad del pueblo asusto, ya no eran historias o mitos, las personas los veían vagar
por los caminos, como si deambularan en busca de algo.
Después de las tormentas, y de todos los cuerpos que se llevaron las aguas, empezaron a
desaparecer personas que trabajaban en los campos, como si se los tragara la tierra, sin
explicación alguna, desaparecían para no volver a verlos jamas.
Muchas personas se reunieron con el párroco de la iglesia del pueblo, para pedir por eterno
descanso de los desaparecidos y de los muertos que empezaron a verse por la región, lo
que hizo que todo se calmara.
No se sabe a ciencia cierta, si la desaparición de las personas, tenga relación con lo que la
gente vio de los muertos del panteón, pero ninguno se volvió a ver jamas, quedando todo
como una historia de terror o un mito urbano mas.
Los zánganos y las abejas cuento fantastico
Había una vez unos panales que no tenían dueño, pero que sí tenían miel. Los zánganos, que se
creían con derecho a comer sin trabajar, que para eso eran zánganos, querían quedarse con la
miel. Las abejas se oponían.
El enfrentamiento entre abejas y zánganos tuvo que resolverse ante una Avispa, que presidía el
tribunal.
Ardua era la cuestión. ¿A quién dar la razón?. ¿Quién debía comer la miel de aquel colmenar
abandonado? Numerosos testigos aseguraron haber visto alrededor de aquellos panales a unos
bichos alados, de color oscuro, parecidos a las abejas. Lo mismo dijeron los zánganos, que habían
visto bichos alados parecidos a las abejas..
La señora Avispa, que no sabía qué decidir, abrió de nuevo el sumario y, para mayor
ilustración,llamó a declarar a todo un hormiguero. Pero ni siquiera así pudo la Avispa aclararse con
lo que realmente estaba pasando.
-¿Me queréis decir a qué viene todo esto? -preguntó una abeja muy avisada-. Seis meses
hace que está pendiente el litigio, y nos encontramos lo mismo que el primer día. Mientras
tanto, la miel se está echando a perder. Ya es hora de que el juez se apresure, que bastante le ha
durado esta historia. Sin tantos autos ni providencias, trabajemos los Zánganos y nosotras, y
veremos quien sabe hacer panales también concluidos y tan repletos de rica miel.

Pero los zánganos no admitieron tal propuesta, con lo que quedó demostrado que el arte de hacer
la miel era superior a su destreza, y la avispa que presidía el juicio adjudicó la miel a sus
verdaderas dueñas, las abejas.
Así debieran decidirse todos los procesos, aplicando el sentido común, en lugar de tanto códigoAsí
no subiría tanto el coste del proceso, ni sucedería, como pasa muchas
veces, que el juez abre la ostra, se la come, y les da las conchas a los litigantes.