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Gobernabilidad

Democrática

Introducción a
las Ciencias
Políticas y a las
Relaciones
Internacionales
1
Gobernabilidad
La democracia y su posibilidad de gobernabilidad
La gobernabilidad es, ante todo, una capacidad. En este sentido, de acuerdo
con quién posea la capacidad, podemos hablar de dos tipos de
conceptualizaciones al respecto: gobernabilidad como capacidad de un
gobierno -gobernabilidad desde arriba- o gobernabilidad como capacidad de
una sociedad -gobernabilidad desde abajo- (Mella, 2012).

La gobernabilidad desde arriba

Quienes definen a la gobernabilidad desde esta lógica entienden que es la


capacidad con la que cuenta el gobierno para ejercer control sobre la
participación y la legitimidad institucional con el fin de mantener la
estabilidad y el status quo -equilibrio-.

En la práctica, el ejercicio de esta gobernabilidad lo podemos observar por


ejemplo en la composición de los poderes legislativos en los países
republicanos.

Para hacerlo de manera gráfica, imaginemos al país A, cuyo parlamento está


conformado por 100 lugares que se ocuparán. Dado el resultado de las
últimas elecciones legislativas, los resultados de los comicios fueron
favorables al partido oficialista a cargo del gobierno, el cual ocupó un 80 %
de las bancas totales. Supongamos, también, que para la efectiva toma de
decisiones se necesita del voto de la mitad más uno, esto es: 51 votos. En
este caso, la gobernabilidad como capacidad de mantener el status quo y la
estabilidad se encuentran garantizadas, ya que las iniciativas impulsadas por
el oficialismo en el parlamento alcanzarían el mínimo de votos necesario. Sin
embargo, el principio democrático de la diversidad de opiniones y de
equilibrio de fuerzas pierde vigor por completo, ya que probablemente las
decisiones se tomen sin tantas discusiones previas.

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Figura 1: Gobernabilidad del país A

Composición del parlamento país A

6 %4 %
10 % Oficialismo
1ra mayoría
2da mayoría
4ta mayoría
80 %

Fuente: Elaboración propia.

Imaginemos, por otra parte, al país B. En este caso, el resultado de las


elecciones fue diametralmente opuesto al del país A. A priori, observamos
que, a diferencia de las demás fuerzas, el oficialismo tiene mayor cantidad
de bancas en el parlamento. Partiendo del mismo supuesto que el caso
anterior, también se necesita del voto de la mitad más uno: 51 votos. Como
observamos, el oficialismo cuenta con 45 votos, por lo que se verá obligado
a negociar sus propuestas políticas con las demás fuerzas a fin de garantizar
su aprobación. Si analizamos la situación desde las minorías, vemos que la
sumatoria de sus bancas supera el mínimo de 51, lo que da un total de 55,
por lo que si estas fuerzas deciden -como bloque opositor- encarar juntos
determinada propuesta, alcanzan el mínimo (51) de votos necesarios para
su aprobación.

Figura 2: Gobernabilidad país B

Composición del Parlamento país B

Oficialismo
5%
6% 1ra mayoría
7%
2da mayoría
8% 45 %
4ta mayoría

12 % 5ta mayoría
6ta mayoría
17 %
7ma mayoría

Fuente: Elaboración propia.

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Partiendo de los dos ejemplos ficticios, observamos cómo la capacidad de
construir acuerdos se torna crucial como garantía de la gobernabilidad,
entendiendo, en este caso, a la política desde una mirada del cálculo y la
racionalidad estratégica (Mella, 2012). El análisis anterior se redujo al
parlamento, pero, como ya lo hemos visto en lecturas anteriores, el rol de
los actores políticos extra-parlamentarios cumple una función fundamental
en la toma de decisiones y, por lo tanto, en el grado de gobernabilidad de
una comunidad política.

Para el caso, resulta interesante el aporte que realiza Ángel Flisfisch (1989,
como se cita en Mella, 2012) al analizar lo que, para él, son los criterios
básicos de la calidad de la acción gubernamental. Al respecto, nos dice que
estos son:

1) Criterio 1: oportunidad de las medidas


Este criterio pone atención en el tiempo en que se toman las medidas: no
basta con que las decisiones respondan a los problemas, también resulta
relevante, para estos efectos, el tiempo de las respuestas (Mella, 2012).

2) Criterio 2: eficacia de las medidas


Este criterio relaciona, de manera directa, las medidas que se han decidido
con la legitimidad que estas encuentran en la sociedad: consiste en la
capacidad del gobierno para transformar los procesos de implementacion de
políticas en adhesión social o, mejor aún, en intencion de voto (Mella, 2012).

3) Criterio 3: congruencia entre las políticas


Este último hace referencia a la sintonía entre las medidas y políticas que ha
decidio implementar un gobierno: que las decisiones políticas no sean
contradictorias entre sí y se encaminen a objetivos comunes (Mella, 2012).

La gobernabilidad desde abajo

Desde esta perspectiva, en cambio, se pone el énfasis en la legitimidad, la


participación, la construcción de confianza en torno al gobierno vigente y la
exigencia de la rendición de cuentas. Esta mirada de la gobernabilidad
“desde abajo” pone en el centro del debate a la capacidad de la sociedad -y
sus actores- de establecer poderes desde las bases.

Según Amparo Menéndez Carrión (1991, como se cita en Mella, 2012),


existen dos mecanismos de generar ese poder desde las bases, a saber:

 sometimiento del gobierno al control social;


 regulación cotidiana de la convivencia.

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La crisis argentina del 2001 es un claro ejemplo de cómo se puso en jaque
esta gobernabilidad desde abajo, lo que provocó una crisis de legitimidad
que desembocaría luego en una completa crisis política e institucional. De
igual forma, podemos hacer referencia a la famosa “primavera árabe” 1,
movilización ciudadana y popular a favor de la democracia y la reivindicación
de los derechos humanos que tuvo lugar en países árabes (Arabia Saudita,
Argelia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán, Jordania, Kuwait, Líbano,
Libia, Marruecos, Mauritania, Omán, Palestina, Qatar, Sahara Occidental,
Siria, Sudan, Túnez y Yemen) entre el 2010 y el 2013.
Entendemos que el concepto de gobernabilidad es uno de los tantos que
encuentra dificultad en su definición. A modo de síntesis, tomaremos la
definición que nos ofrece Xavier Arbós y Salvador Giner:

La gobernabilidad es la cualidad propia de una comunidad política según la


cual sus instituciones de gobierno actúan eficazmente dentro de su espacio de
un modo considerado legítimo por la ciudadanía, permitiendo así el libre
ejercicio de la voluntad política del poder ejecutivo mediante la obediencia
cívica del pueblo.
(Arbós y Giner, 1993, como se cita en Mella, 2012, p. 221).

Actores políticos y gobernabilidad


Tal como lo mencionábamos anteriormente, el juego de la gobernabilidad
no solamente se encuentra presente dentro de las instituciones del Estado,
sino que se manifiesta y distribuye en las interrelaciones de los actores de la
escena política.

En este sentido, analizaremos a continuación los tipos de gobernabilidad


descriptos por Vargas, Leinius y Pietri (2007, como se cita en Mella, 2012),
en donde se analizan las alternativas de incorporación de actores con poder
de veto en determinados procesos políticos.

1
Para leer un poco más a propósito de los sucesos de la primavera árabe y, sobre todo, de las
consecuencias que tuvo para cada una de las sociedades que la vivieron, se recomienda leer el “La
primavera árabe 5 años después” (s. f.), disponible en Internet en el siguiente enlace:
https://goo.gl/1Novu4

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Tabla 1: Tipos de gobernabilidad y niveles de empoderamiento de actores

Capacidad de
Tipos de Actores con Toma de
control del
gobernabilidad poder de veto decisiones
gobierno
Los actores sociales
son pasivos.
La oposición
Los grupos de
Gobernabilidad El gobierno ignora extraparlamentaria
interés no tienen
mayoritaria a la oposición. capacidad de veto queda totalmente
social ni de fuera de la toma de
definición de decisiones.
agenda.
La toma de
decisiones queda
en mano del
gobierno, ya que
no existen espacios
Gobernabilidad El gobierno tiene
de participación
mayoritaria capacidad de fijar Grupos de interés.
efectivos para los
antagónica agenda.
actores con veto
social, por lo que
existe un clima de
conflictividad social
elevada.
La participación de
otros actores en la
Gobernabilidad El gobierno tiene
toma de decisiones
neocorporativa capacidad exclusiva No existe.
solo se da si la
mayoritaria de fijar agenda.
conflictividad social
está en juego.
Con el fin de evitar
el veto social, la
toma de decisiones
Gobernabilidad Poder compartido se sustenta en la
Gobierno y grupos
neocorporativa entre gobierno y deliberación y
de interés.
consensuada grupos de interés. negociación
efectiva entre el
gobierno y los
grupos de interés.

Fuente: Elaboración propia a base de Vargas, Leinius y Pietri (2007) (Mella, 2012. P. 221-224)

Para concluir el abordaje de esta lectura, resulta interesante comprender el


rol de fortalecimiento democrático que cumplen los diferentes actores
presentes en una sociedad política, entendiendo que estos se tornan

6
factores coadyuvantes del proceso de políticas y de la consolidación
democrática (Vargas, Leinius y Pietri 2007 como se cita en Mella, 2012, p.
224).

7
Referencias
Mella, M. (2012). Elementos de ciencia política. Vol. 1: conceptos, actores y
procesos. Chile: RIL Editores.

La primavera árabe cinco años después. (s. f.). [Artículo sin datos de autor]. En
Amnistía Internacional. Recuperado de
https://www.amnesty.org/es/latest/campaigns/2016/01/arab-spring-five-years-
on/