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1.

- INTRODUCCION
En este informe analizaremos los puntos importantes sobre sobre:
-impacto económico del 5G
-Analizis económico de argentina y que repercusiones tiene a la
economía boliviana
-analizis económico de brazil y que repercusiones tiene tiene a la
economía boliviana
Análisis económico de venezuela y que repercusiones tiene a la
economía boliviana
El análisis económico que realizaremos nos traerá una perspectiva
que la economía extranjera y como nos puede afectar

IMPACTO ECONOMICO DEL 5G

En el marco del evento Qualcomm & France Brevets, Malik


Saadi, analista en ABI Research, ha expuesto el impacto
económico que generará el despliegue del 5G y su crecimiento
en el sector de la economía.

Malik Saadi, analista en ABI Research, inició su ponencia con un


repaso histórico de la adopción de la tecnología: desde el
nacimiento del avión, la llegada del teléfono, la primera televisión o
el primer ordenador. Para ello, expuso que la red 5G se va a
alcanzar en una velocidad inferior a un año.

De igual forma, ha hecho referencia a que en los últimos quince


años, se han logrado muchos avances tanto en nuevos tipos de
dispositivos como en nuevas marcas y servicios (Facebook,
Instagram, Spotify o Telecom). “Con la entrada de la red 5G, el
mercado crecerá de nuevo”, sostiene Maalik Sadi.

“La red 5G está aquí”, afirma Malik Saadi. El analista ha señalado


que más de 175 millones de suscriptores se esperan para finales de
2020. A su vez, más de 30 operadores se han comprometido con
los servicios que ofrecerá la red 5G para 2019-2020. “La mayoría de
los primeros dispositivos estarán equipados con chipsets de
Qualcomm”, ha indicado.
5G como catalizador de otros ámbitos

Por un lado, la aplicación del 5G Mobile Edge Computation que


permite algoritmos avanzados de Inteligencia Artificial (IA), la visión
artificial a través de muchas verticales empresariales, la analítica y
la recopilación de datos de sensores del Internet de las Cosas (IoT).

Por otro lado, la innovación en la Inteligencia Artificial permitirá una


mayor distribución del 5G. El 5G supone un nexo entre el cloud y la
inteligencia de las comunicaciones. Asimismo, incluye una serie de
elementos: la localización, la personalización, la privacidad, la
seguridad, la inmediatez, la latencia, la eficiencia y la fiabilidad.

Tres elementos son los esenciales para el desarrollo futuro de la


5G: estandarización, diversificación y colaboración.

Tres elementos son los esenciales para el desarrollo futuro de la


5G: estandarización, diversificación y colaboración. “La
estandarización es esencial para el desarrollo del 5G, más allá del
mercado de consumo de los usuarios y las empresas”, ha señalado
Malik Saadi.

Otro factor muy importante para el éxito de la red 5G es la


diversificación. Las empresas de telecomunicaciones tratan de
diversificar y aplicar tecnologías basadas en normas a sectores
afines, como la IoT de automoción o de consumo. El tercer factor es
la colaboración, ya que la industria de las telecomunicaciones están
focalizándose en nuevas áreas de crecimiento como la automoción
o la industria.

Impacto del 5G en el crecimiento económico

ABI Research ha creado un método para conocer el impacto que


generará el 5G en la economía. Para ello, indica tres factores que
se valoran para saber su impacto: los proveedores móviles, la
Inteligencia Artificial (IA) y la productividad.

Así, se estima que 4 trillones de dólares serán generados de


manera directa en el ecosistema del 5G. También, obtiene la
conclusión de que para 2035, el PIB sumará una contribución de
10,5 trillones de dólares. Las tres industrias que más beneficiadas
se verán son la fabricación industrial, los medios de comunicación y
el entretnimiento y el sector de la automoción y el transporte.
La contribución económica por parte de países como Estados
Unidos, China y la Unión Europea será de 38 billones de dólares.
No obstante, es latente una falta de coordinación y de orientación
entre los países para sacar el máximo partido al 5G. Al igual que se
pone en duda el tiempo del Retorno de la Inversión (ROI).

-ANALISIS ECONOMICO DE ARGENTINA Y QUE


REPERCUCIONES TIENE EN BOLIVIA

Las autoridades bolivianas del área económica analizan los posibles


efectos en el país de la crisis de Argentina y cómo afrontarlos,
anunció hoy el presidente de Bolivia, Evo Morales.
En una rueda de prensa en La Paz, Morales explicó que ha pedido
al "equipo económico y productivo" de su Gobierno que trabaje
estos días para analizar la situación en el país vecino y "debatir la
próxima semana en qué nos afecta, cómo nos afecta y cómo
podemos resolver este tema".
El mandatario señaló que también el vicepresidente del país, Álvaro
García Linera, "está investigando qué está pasando en Argentina,
cómo podemos enfrentar" y qué efectos tendrá en Bolivia.
El Gobierno de Mauricio Macri definió el lunes nuevas metas
económicas y se reestructuró con fuertes ajustes ante la difícil
situación que atraviesa el país por la inestabilidad del tipo de
cambio y la incertidumbre en los mercados, una crisis que además
les llevará a renegociar el crédito que tenían con el FMI.
Este plan de contención llega tras una semana en la que la moneda
del país suramericano cayó un 21 % frente al dólar y acumuló un
desplome del 34 % en agosto y del 98 % en el año, situación que
generó preocupación entre la población argentina y de la que Macri
aseguró ser consciente.
Morales se ha referido recurrentemente en los últimos meses al
caso de Argentina para asegurar ante sus seguidores y los medios
que en aquellos países de la región donde ha vuelto a gobernar el
"neoliberalismo" hay problemas económicos.
En la comparecencia de este miércoles, el gobernante preguntó a
los periodistas si "quisieran que vuelva el neoliberalismo" a su país.
"Y donde vuelve, ¿cómo está Argentina?, fatal", agregó Morales.
Al respecto, señaló que hace unas semanas estuvo en poblaciones
del sur de Bolivia fronterizas con Argentina y pudo constatar que
"no hay mucho movimiento económico, hay desempleo", y han
bajado las ventas del sector inmobiliario.
Además, reiteró que ahora muchos argentinos prefieren ahorrar en
moneda boliviana en vez de pesos, por la situación problemática de
la economía en Argentina.
El mandatario boliviano señaló que también prevé llamar a
reuniones a representantes de la banca y de la Confederación de
Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) para escuchar sus
preocupaciones sobre la crisis argentina y ver qué propuestas
tienen para afrontar sus eventuales efectos en el país.

-ANALISIS ECONOMICO DE BRAZIL Y QUE REPERCUCIONES


TIENE EN BOLIVIA

Luis Arce Catacora es uno de los ministros del gabinete del


presidente Evo Morales que permanece mayor tiempo en una
cartera de Estado. En el primer gobierno de Morales (2006-2009)
empezó como ministro de Hacienda, luego continuó en el Estado
Plurinacional de Bolivia como ministro de Economía y Finanzas
Públicas. Aquejado por problemas de salud, dejó el cargo en junio
de 2017 y volvió en enero de 2019.
La autoridad recibió a Inversión de Página Siete en su despacho,
ubicado en el último piso del nuevo edificio (calle Loayza), que él
propició su construcción y traslado desde su anterior oficina, en el
Palacio de Comunicaciones. Dos secretarias manejan su agenda
diaria y son quienes autorizan el ingreso de toda persona a su
oficina. El despacho de Arce es amplio, un escritorio grande, una
mesa de reuniones y un living de cuero. Todo elegante y sobrio.
Algunos muebles tienen tejidos andinos; algunos cojines de los
sillones tienen forro de “poncho rojo”.
En la entrevista, Arce explicó el exitoso modelo económico que le
permite al Gobierno redistribuir los ingresos del país, disminuir la
pobreza y el desempleo, entre otros. Sostuvo que el Gobierno tiene
una estrategia de mediano y largo plazo para revertir las
importaciones con el desarrollo agropecuario, industrial,
exportaciones y el turismo.
¿Cuál es su análisis que hace de la coyuntura económica?
En esa época dijimos que había que tener cuidado con Brasil y
Argentina. Tampoco nos equivocamos, el principal problema que
enfrenta la economía nacional es la baja en la exportación de gas a
Brasil. El sector hidrocarburos es el que va a sufrir los efectos de
esta desaceleración brasileña. En realidad, Brasil cae y cae muy
fuerte en su economía. Eso disminuye la producción en Brasil, esa
menor producción en Brasil disminuye la demanda de energía
eléctrica en ese país y la menor demanda de energía
(también) demanda menos gas de Bolivia. Eso estamos viendo en
los últimos meses, una baja nominación de venta de gas a Brasil
(de 26 MMmcd que demandó en promedio en 2018, Bolivia solo
envió 22 MMmcd). Es decir, el efecto de la crisis brasileña (el año
pasado fue Argentina) este año va a tener sin duda un efecto
negativo en el crecimiento económico boliviano producto de este
hecho.
Este es un análisis de coyuntura externo que debemos tomar en
cuenta para poder ver lo que se debe hacer. Cuando anticipábamos
esto, cuando me hice cargo del ministerio en enero, tuvimos una
reunión con los ministros del gabinete económico y se diseñó la
estrategia en el actual periodo conflictivo a nivel internacional, que
está basado en el desarrollo agropecuario, desarrollo industrial,
exportaciones y en el turismo. Son los cuatro pilares en los que el
Gobierno nacional está apostando para compensar estos malos
momentos que atraviesa el mundo entero en la economía.

¿Qué tiene previsto hacer el Gobierno ante estos hechos?


No hay que perder de vista, según los opinadores que escriben para
su periódico y otros, nunca se habló de la estrategia de mediano y
largo plazo del país. Todo es coyuntura, darle palo al Gobierno de
cualquier tema. Hasta me hacen decir cosas que no digo,
especialmente en Página Siete, mentiras pero lo que nunca van a
poder negar es que Bolivia tiene una estrategia de mediano y largo
plazo que se elaboró desde el 2005 y se implementa desde el 2006
y está dando resultado.
Por ello, Bolivia tiene la tasa más alta de crecimiento de la región
(4,9% promedio en 13 años), les guste o no. Y eso tiene detrás un
modelo económico que está funcionando. Un modelo donde
estamos entrando a la generación de excedentes de los sectores
estratégicos; fue hidrocarburos y se viene el litio, el Mutún, las
hidroeléctricas y el desarrollo agropecuario que vemos venir. Ya
vemos lo que va a ocurrir con el turismo en nuestro país y esos son
los factores diversificadores de la economía nacional y que la
oposición y los opinadores no están viendo.
¿Cuándo se podrán ver los resultados de estas políticas?
En la coyuntura, a partir del (año) 2021 y 2022 ya vamos a
comenzar a ver estos resultados. Se siembra con anticipación, la
maduración de los proyectos lleva su tiempo, pero gradualmente
nos acercamos a la fecha en que vamos a comenzar a recibir los
frutos.
Resumo el horizonte de Bolivia en que el futuro es más promisorio
de lo que se imagina la gente y lo que piensan los opinadores
neoliberales, porque vamos a comenzar a activar muchos motores
de la economía que están en proceso de formación y nos van a dar
resultados en 2020, 2021 y 2022. Entonces la miopía de ver sólo el
corto plazo que se debe resolver de los sectores que identificamos
como gobierno nacional es absolutamente diferente a la estrategia
que veo en camino.
Tenemos también una mirada a corto plazo con sectores que van a
reaccionar más rápidamente, como desarrollo agropecuario. Usted
siembra ahora y en seis meses tiene la cosecha; son actividades de
corto plazo, actividades de sustitución de bienes a corto plazo como
el biodiésel, que es otro proyecto estratégico; vamos a reemplazar
la importación de diésel y en esa misma línea ya se está diseñando
programas de sustitución de varios proyectos de importación y de
fomento a la producción que vayan a sustituir esas importaciones.
Apertura de nuevos mercados. El presidente (Evo Morales) está
viajando a todo lado, abriendo mercados con varios países, como
Marruecos, China y Rusia para productos de exportación
importantes para cumplir con la demanda en cantidad y calidad que
demandan en estos mercados.

¿La economía no es un tema de coyuntura?


Entonces, Bolivia estuvo entrando en una fase que no lo escuchó o
vio en ningún medio de comunicación, porque esa mirada de
mediano y largo plazo es la que menos va a encontrar en los
opinadores que no entienden lo que sucede en la economía. Creen
que las coyunturas son las que marcan la política económica y eso
no es cierto, la política económica mira el mediano, largo plazo y
también el corto plazo.
Por eso vamos a salir a responder todas las mentiras que dice la
oposición y los medios de comunicación sobre la economía
boliviana. No hay una respuesta que nos haga ver que estamos mal
en el manejo económico por parte de estos opinadores y opositores
que no entienden lo que sucede en nuestro país. No lo entendieron
durante los 20 años que manejaron el país, desde 1985 hasta 2005,
en especial para la gente joven. La gente joven no vivió ese periodo
de 1985 al 2005 y nos acordamos cómo era, cómo había
desempleo, no habían ingresos y la clase media se empobrecía
cada vez más cuando había una discriminación de los indígenas
que no participaban de la economía de mercado.
Toda esa economía ya forma parte del pasado y esa economía de
pobreza, desempleo y falta de ingresos era la economía que
administraron por 20 años y era la economía de los economistas
que son los culpables de que el país estuvo mal.
¿Hoy cómo se ve la economía?
Hoy la óptica y hacia dónde va el país está clara. Después de
muchos años y recordará que muchos planes que vinieron de
afuera para impulsar la economía nacional eran ideas extranjeras
que venían a hacer experimentos en nuestro país, como el modelo
neoliberal que decía que la inversión extranjera va a llegar, vamos
a diversificar las exportaciones y nunca se cumplió. Hoy Bolivia, tras
muchos años, tiene ideas propias, modelo propio y que dieron
resultados positivos y favorables de la economía.
¿Cómo? Por el proceso redistributivo de los ingresos, sacamos a
mucha gente de la pobreza y hoy más de dos millones de
habitantes salieron de la pobreza extrema. Lo reconocen los
organismos internacionales, pero no los opositores.
Somos el país que más disminuyó el coeficiente de Gini. Eso
significa que de todos los países de América del Sur, Bolivia ha
mejorado sustancialmente su proceso de redistribución de ingreso.
En 2005, Bolivia y Brasil éramos los peores países en la distribución
de ingreso, es decir, que el ingreso estaba concentrado en pocas
manos.
Hoy, con todas las políticas, como el Bono Juancito Pinto, que toda
la oposición salió a criticar; hoy salen los candidatos
(presidenciales) a decir que van a mantener. Básicamente, fueron
instrumentos redistributivos del ingreso que sirvieron para que
mucha gente que no tenía las condiciones de mejorar su vida hoy
las tiene.
¿Qué dicen los organismos internacionales?
Bolivia es el país que mejoró un índice que muy poco se habla. Los
piropos del crecimiento económico, que somos la economía más
solida hasta el FMI y el BM nos lanzan piropos. Lo que no se habla
y que los economistas neoliberales nunca van a tocar son las
variables sociales. Este es un modelo que no sólo ha tenido éxito en
materia económica, sino que tuvo éxito en materia social.
¿Qué indicadores vemos? La esperanza de vida de la gente. Un
boliviano que nació en 2005 tenía una esperanza de vida de 63
años, hoy sobrepasamos los 73 años de vida. Eso significa que
todo lo que hicimos en este tiempo es aumentar la esperanza de
vida en 10 años. Ese no es un tema trivial, sencillo de hacer y lo
hicimos con nuestro modelo económico.
Somos el país que más aumentó la esperanza de vida en
Sudamérica de todos los gobiernos. Eso no se dice. Somos el país
que más redujo la pobreza extrema con políticas de mercado,
participación activa del Estado, modelo económico, social y
productivo.
De esos logros no se hablan, no escucho hablar a la gente de
oposición, a los opinadores de cómo bajamos el índice de
analfabetismo. Hoy Bolivia está libre de analfabetismo. Hoy
tenemos un índice de deserción escolar que prácticamente fue
desapareciendo. Reducimos la mortalidad materna infantil. Éramos
el país con la más alta mortalidad materna e infantil.
De esos resultados sociales nadie va a hablar porque son parte del
modelo; nosotros también miramos los indicadores económicos de
los que les gusta hablar a los opinadores como deuda externa,
reservas internacionales; estas cosas son las que no hablan porque
no les conviene, porque el modelo neoliberal tiende a empeorar las
cifras sociales. Pregunten a argentinos o brasileños cómo retornan
al modelo neoliberal, es un fracaso. Nuestro modelo es un éxito
económico y social.
¿Qué no se dice en el país?
Somos cuatro países en el mundo con una cobertura del 100% en
pensiones gracias a la Renta Dignidad. Nos comparamos con
Dinamarca, Suecia, Reino Unido y Bolivia. Eso tampoco se dice.
Hablamos de campeonatos sudamericanos, tenemos medallas de
oro en economía y variables sociales. Somos los que más hemos
reducido la pobreza, el índice de Gini y, por lo tanto, el que mejor
redistribuye su ingreso en los últimos 13 años en América del Sur.
Compartimos el campeonato mundial en cobertura de pensiones
con esos países desarrollados.
Pero hay una variable del que somos campeones mundiales. El BM
hizo un estudio de todos los países subdesarrollados o en
desarrollo para ver qué país aumentó el ingreso del 40% más pobre
de su población. Bolivia es el país a nivel mundial que incrementó
más el ingreso del 40% de su población más pobre. Eso no va a
escuchar de los neoliberales.
Entonces, en esa perspectiva la economía anda bien y va a seguir
bien por todo lo que mencioné. La estrategia de mediano a largo
plazo, las medidas de corto plazo, que son complementarias y que
nos da una perspectiva de país muy favorable. Estamos trabajando
para los jóvenes, para las futuras generaciones que van a gozar lo
que en 20 años nos han dejado los neoliberales.
En todos estos años nos dedicamos a construir el país, a darle una
lógica económica y lo hemos estado logrando en este tiempo.
Hemos conseguido logros económicos y sociales que el país no
consiguió en dos décadas del periodo neoliberal.
¿Quiénes son o serán los beneficiarios de lo que hizo el
Gobierno?
El mensaje es claro, los jóvenes y las futuras generaciones son los
que más van a disfrutar de todo lo que hacemos. En lugar de
recriminarnos, nos van a mirar en el futuro y van a mirar a un
presidente Evo (Morales) que va a quedar en la historia de Bolivia
como uno de los mejores presidentes del país.
¿Por qué todos los éxitos que menciona no se traducen en la
disminución del desempleo?
Hubo reducción del desempleo, en 2005 el desempleo era del 8,5%,
8,3, y hoy estamos en 4%. Hemos bajado a la mitad, no decimos
que lo resolvimos, pero lo bajamos a la mitad de lo que había en el
periodo neoliberal y vamos a seguir bajando. (La falta de creación
de empresas productivas) ese es un discurso falso. Primero, habían
64.632 empresas privadas en Bolivia en términos netos, ahora a
marzo tenemos 319 mil empresas privadas según Fundaempresa.
Hay empresas que cierran y otras que abren. Recuerdo un titular de
Página Siete, no estaba de ministro, decía que en Bolivia cada día
se cierran tres empresas, según presidente de la Cámara de
Comercio, y después estuvo candidateando para presidente de la
Confederación de Empresarios Privados de Bolivia.
Claro, son esas medias verdades que se convierten en mentiras
enteras. Puede que se cierren tres empresas diarias, pero se abren
nueve diarias; eso es lo que no dijo él (empresario) y por lo tanto es
una mentira. Esa es la base de gente de la derecha y de la
oposición, con mentiras. Si cada día se cierran tres empresas, de
las 64.000 al inicio ahora estamos con 300 mil. Esta es la
respuesta. Desde marzo se cerraron 836 empresas, pero se
abrieron 4.800 empresas. Lo que sucede es que cambian de rubro,
se fusionan, otras evidentemente quiebran y se van; pero otras se
fusionan e incluso cambian de NIT para no ser correteados por el
SIN. Lo cierto es que en términos netos hay más empresas.
¿Es el mejor momento del sector empresarial?
Este es el mejor momento del sector empresarial, paradójicamente,
cuándo en Bolivia tenemos 318 mil empresas. No me pueden decir
que estamos mal. Ahora, un tema de idiosincrasia es que la mayor
parte son unipersonales. Eso no significa que sean chicas. Por
ejemplo, en Toyosa hay un propietario y es unipersonal. El estigma
de decir unipersonal es un juego psicológico de estos opinadores
para que quede en la mente de los bolivianos que es pequeña y no
es así.
Lo que pasa es que en Bolivia, si los bancos no hubieran sido
obligados a crear sociedades anónimas, donde los núcleos son
familiares, no habría sociedades anónimas. No hay la cultura de la
asociación para hacer empresas en nuestro país. Siempre el
empresariado actuó solo, está la familia y ellos son los que
administran en la empresa. No es un tema que vaya a preocupar,
que haya más empresas unipersonales que sociedades anónimas.
¿Se reunieron sectorialmente con los empresarios?
Cuando una vez nos reunimos con Caboco (Cámara Boliviana de la
Construcción), dijeron que están dando construcción de carreteras a
todas las empresas extranjeras, pero les dijimos que se unan,
hagan una sociedad anónima, una sociedad de responsabilidad
limitada y entren a competir. El tema son las boletas de garantía y
las grandes empresas tienen la capacidad, pero las pequeñas no, y
no lo hacen. Igual son subcontratadas por las empresas extranjeras.
Es una aberración lo que hacen los constructores. Cuando deberían
organizarse y presentarse. Nosotros les dijimos que les daríamos
prioridad si se presentan, y nunca se presentaron. Son las grandes
las que lo hacen y éstas subcontratan a las pequeñas y ese es el
empresariado y por eso le digo: el periodo neoliberal 1985 – 2005
era un modelo para el empresariado privado, se liberó a costa de la
Ley General del Trabajo, con el DS 21060, se liberó el mercado de
trabajo, se les dieron todas las condiciones para que en esos años
sea el sector locomotor de crecimiento económico, se hizo cuando
los ministros eran empresarios.
Recordará a Goni (al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada),
creó su superministro, el Negro Romero, un empresario. El ministro
de Economía, otro empresario. Todos los empresarios estaban
como ministros. ¿Se desarrolló la empresa privada, generó
crecimiento, empleo, producción o exportaciones? No. Porque
nuestro empresariado tiene la mentalidad de los años 50.
Ahora hay que reconocer que hay un empresariado joven, mejor
preparado, porque la mayor parte estudió para ser empresario y no
son empíricos. Hay gente joven que está logrando éxitos y hace
buena empresa en nuestro país. Hay que reconocerlos, pero la gran
mayoría del empresariado tiene ese problema. No es que el modelo
no está generando las condiciones. ¿Cuándo los empresarios han
tenido ganancias como ahora? En broma les decía a los banqueros
¿cuándo van a colocar un busto del presidente Evo? Porque como
nunca han ganado en este periodo.
¿La economía crece pese a la adversidad?
Hemos enfrentado crisis internacionales como en 2008 y Bolivia
siguió creciendo; en 2011 cayeron los precios de los minerales y
siguió creciendo la economía; en 2014 se desplomó el precio de los
hidrocarburos y seguimos creciendo; eso desvirtuó todas las
mentiras de que Bolivia estaba bien porque los precios
internacionales estaban bien. Con bajos precios lideramos el
crecimiento económico. Que nos expliquen los neoliberales, que
decían que estamos bien por los precios internacionales. Hoy los
precios no están bien, hay problemas en los precios de los
hidrocarburos y Bolivia crece, y creceremos mucho más.
Creo que hay mucho por hablar a la población para desvirtuar todas
las mentiras porque es una guerra de las mentiras. Como decía (el
ministro de la Presidencia) Juan Ramón, este es el cártel de las
mentiras.
¿Qué nos puede decir de las exportaciones e importaciones?
Toda América Latina sufrió el shock de los precios internacionales,
todos los países están enfrentando problemas y lo que hicieron fue
devaluar (su moneda) pensado que la devaluación, por sugerencia
del FMI, iba a resolver el problema de la balanza comercial y no lo
hizo. Pregunte a Colombia o Argentina si resolvieron su balanza de
pagos o Brasil, Perú que fue el más cauto, en el proceso de
devaluación. No sirvió de nada porque era un problema de
demanda externa.
Lo que pasó es que la crisis internacional afectó la demanda de
nuestros productos y de toda América Latina; todos enfrentamos
esos problemas. Evidentemente la balanza comercial se deterioró
en Bolivia, cayeron las exportaciones y seguimos con un
componente alto de importaciones porque estamos importando
bienes de capital. El 85% de las importaciones bolivianas son
bienes de capital y bienes de insumos intermedios para la industria
y no está mal tener una balanza deficitaria si es que estamos
acumulando capital, estamos importando bienes de capital e
insumos para la industria.
Sin embargo, este año vamos a comenzar a revertir el problema de
la balanza comercial, tocamos fondo. La economía mundial tocó
fondo el 2016, ahí fue el peor año de la economía mundial, el 2017
comenzó a recuperar un poco, el 2018 otro poco y el 2019 hacia
adelante vamos a comenzar a recuperar este indicador y, por lo
tanto, había que analizar y recuperar más este indicador.
¿Cómo se pretende revertir el déficit?
(De este tema) le gusta hablar a la derecha. “Ahí está tremendo el
déficit que tenemos”. Por qué no se fijan el tremendo déficit que
tenían ellos, nunca hablaron de eso. Su mala suerte es que
enfrentaron un problema estructural por el mal manejo del modelo
neoliberal. En nuestro caso ya se está revirtiendo. Usted verá que
ese déficit cada vez empieza a achicarse, lo que da la tendencia de
lo que va ocurrir con la balanza comercial.
ANALISIS ECONOMICO DE VENEZUELA Y QUE
REPERCUCIONES TIENE EN BOLIVIA
Una inflación de un millón por ciento. Eso es lo que proyectó el Fondo
Monetario Internacional (FMI) para Venezuela este año. Es la más
alta de la historia de ese país y una de las más elevadas de la historia
universal.
La noticia trajo a la memoria el fantasma de la hiperinflación
boliviana y no faltan comentarios en redes sociales indicando que
ése es el futuro que espera a Bolivia, por compartir sus gobiernos la
ideología del denominado socialismo del siglo XXI.
Sin embargo, hay muchas diferencias. Para empezar, la cruda
hiperinflación experimentada por Bolivia en la época de la UDP
alcanzó “apenas” 8.173,33 por ciento, un abismo de diferencia con lo
que aguarda a Venezuela.
En tanto, los economistas José Luis Evia, José Espinoza, Alberto
Bonadona y José Luis Barroso descartan que el país ingrese, al
menos a mediano plazo, en una crisis económica como la de los años
80 y menos como la de Venezuela.
Sin embargo, advierten que el modelo venezolano deja lecciones. El
96 por ciento de los ingresos de Venezuela provienen del petróleo, lo
que es una alerta para que Bolivia salga del modelo extractivista
dependiente de recursos naturales y diversifique la economía,
aprovechando la industrialización de gas, generar condiciones para
productos con valor agregado orientados a la tecnología y la
transformación de materias primas.
Mientras que los organismos internacionales estiman que Venezuela
finalice 2018 con una inflación de un millón por ciento de inflación, el
Gobierno boliviano proyectó en el Presupuesto General del Estado
(PGE) 2018 que el indicador inflacionario termine la gestión con 4,49
por ciento.
Para Espinoza, la proyección presentada por el Estado aún sigue
siendo “muy elevada”, asegura que no se debe relacionar una
inflación relativamente baja a un indicador positivo. “La meta para la
inflación parece elevada, probablemente cerremos por debajo del 3
por ciento. Esto no necesariamente es una señal positiva porque este
contexto de desaceleración económica significa menos ventas, por lo
tanto menos posibilidades de mejora”, sostiene.
Asegura que la imposibilidad de las empresas para incrementar los
precios al consumidor final y la falta de demanda de las personas que
fueron beneficiadas con las políticas de expansión salarial,
evidencian que los ciudadanos ya no ven una bonanza económica.
“Significa que la gente ya no está confiando en el modelo de
crecimiento del Gobierno”, agrega.
Mientras tanto, Evia sostiene que Bolivia controla la inflación gracias
a la política de tipo de cambio fijo, lo que favorece la estabilidad de
los bienes importados.
Respecto a las coincidencias con el modelo económico venezolano,
Evia señala la fuerte dependencia de los hidrocarburos, el
escepticismo sobre el rol de las inversiones privadas y la fuerte
expansión del gasto público. “Estamos muy lejos de llegar a la
inflación venezolana. Sin embargo, tenemos que tener una idea de
que la inflación surge porque el banco central pone mucho dinero en
el mercado, porque es la única manera que encuentra el sector
público para financiarse”, explica.
En este sentido, Bonadona atribuye la hiperinflación venezolana a un
gasto público excesivo y al fracaso del aparato productivo en manos
del Estado.
Por otro lado, destaca que Bolivia logró recibir una gran cantidad de
divisas en los últimos años, lo que favoreció al control de la inflación.
Por otro lado, resalta que las ferias de los precios justos lograron
frenar la especulación que se trató de impulsar en momentos
puntuales.
Finalmente, Barroso añadió que los bajos costos de los alimentos
que ofrecen los productores campesinos permiten controlar la
inflación, ya que muchas veces se comercializa por debajo de los
costos de producción.

DATOS
El INE actualizó el listado de IPC en febrero de 2018. Dentro
de los productos para el cálculo del índice de IPC se tomaron en
cuenta 12 divisiones: alimentos y bebidas no alcohólicas;
bebidas alcohólicas y tabaco; prendas de vestir y calzado;
viviendas y servicios básicos; muebles, bienes y servicios
domésticos; salud; transporte; comunicaciones; recreación y
cultura; educación; alimentos y bebidas consumidos fuera del
hogar; bienes y servicios diversos.
Alimentos y bebidas no alcohólicas al tope. La división
mantiene el escalón más alto en la demanda de productos por
el listado de Índice de Precios al Consumidor (IPC) con 36,54
por ciento en 1991; 27,37 en 2007 y 27,06 en 2016.
DIVERSIFICAR CON VALOR AGREGADO Y TECNOLOGÍA
El economista Alberto Bonadona señala que es necesario que
Bolivia realice ajustes al modelo económico para reducir el
impacto de la caída de los precios internacionales en el mercado
local.
Para ello, sugiere que a corto plazo se hagan ajustes
comerciales a las plantas de urea de Bulo Bulo y a las
separadoras de líquidos Gran Chaco y Río Grande, como
estrategia para combatir la caída de las materias primas.
“En el mediano y largo plazo se debe apuntar a desarrollar más
las actividades agropecuarias y forestales, además de impulsar
el turismo”, dice .
El analista económico José Espinoza coincide con Bonadona y
añade que no sólo se puede depender de la inversión pública.
“Tenemos que pensar en generar herramientas que incluyan al
sector privado y empezar a apuntar al desarrollo de sectores,
como el comercio y los servicios de alta tecnología con
innovación para la economía en desarrollo”, precisa.
Por otro lado, el especialista José Luis Barroso, considera que
en Bolivia no existen sectores productivos desarrollados.
“Hay que apoyar los nuevos emprendimientos que están
desarrollando los jóvenes con innovación a partir de la aplicación
de la tecnología. De lo contrario, llegaríamos a los mismos
resultados”, indica.
Sin embargo, el pasado martes, el ministro de Economía, Mario
Guillén, informó que el crecimiento del Producto Interno Bruto
(PIB) al primer trimestre de 2018 fue de 4,44 por ciento,
fomentado por el sector agropecuario.

ANÁLISIS
José Luis Barroso. Investigador Ceres
“Los cambios en los precios son acontecimientos importantes”
Los cambios de los precios de los alimentos son acontecimientos
importantes en la vida de las familias. Implican grandes costos
sociales y tienen grandes efectos.
La subida de precios de alimentos y del IPC en general implica una
pérdida del poder adquisitivo porque si bien los precios suben y bajan
no vuelven a los niveles de antes. Siempre hay un incremento, sobre
todo en mercados barriales.
Si bien los indicadores macroeconómicos, nutricionales y de pobreza
muestran que la población se ha adaptado bien y es “resiliente” frente
a estos cambios en los precios, se puede ver que en familias
vulnerables estos indicadores no tienen en cuenta ni muestran los
efectos que acarrean la adaptación y la resiliencia.
Por ejemplo, se puede ver que ante un incremento de precios,
muchas familias se ven obligadas a aumentar el tiempo de trabajo y
el esfuerzo necesarios para garantizar el alimento de las familias; los
efectos no monetarios en el deterioro de las relaciones de género,
sociales o familiares cada vez son más comunes; las consecuencias
para la salud mental como el estrés, una menor calidad de vida o el
hecho de que las personas se vean obligadas a comer alimentos
foráneos o de mala calidad, son sólo algunos efectos del incremento
de los precios, pero que son poco mencionados.