Está en la página 1de 21
Manuales Amparo Gomez Rodriguez Filosofia y Pensamiento / Ciencias Sociales W “Filosofia y metodologia de las ciencias sociales BIBLIOTECA TCHESj sievioteca fs mg El libro universitario Alianza Editorial Primers ein: 2003 Primers epeia: 2008 Reservas tds fos desl contenio de et obra xt potepdopr Ia Ley, qu tabla eas de pris ois, ents as coespotenes inennzacine yoda pein, ata ques erode, lagi, dgbayeren ocomunicaenpblcament, eno en Fate, tna obra lier, atatica» inf, © x0 tek, itereetcén o eecucén atin Finda en eau po d pote ocomancaa waves de euskier medio, sn tx recep (© Amparo Gémer Rodrigue, 203 (© Alianza Evia, S.A, Mae 2008, 2005, (ote us geo La de Te, 15, 28027 Mai 913993885 swazlioals| ISHN 842063571 Depo eM. 77108-2005 Forge pes: A, Pagurus Moin 28850 Torn de Arde: Moi Pied in Spi La naturaleza de las leyes sociales El origen de las leyes esté en las hipdtesisy prineipios que se consoldan a través de a investigacién' Para que tales hipétesis sean consideradas leyes, han de satsfacer una serie de condiciones que han sido estipuladas en fa leratura especalizada y que estin sujetas a discusion. Esto supone Ia exis- tencia de diferentes formas de interpretar la naturaleza de las Icyes, tal como veremos en la primera parte de este capitulo, La segunda estaré cen- trada en el andlisi de ls leyes sociales’ " Para los empirstas, el paso dl fendmeno al ey ee el paso de reglaridas investi- gadas a una formula que sintetizn estas rogulvidades y permite pedir en el futuro sta concepein, que tiene su crgen en Hume, requiere el denominado fundamento de ‘a induecin, Ca catia al indutvismo se basa en el argumento de que sie andamento ‘ela induciénes el postulado dei uniformidad dela naturale, entonces se presupo ne fo que se trataba de demostar. Por tanto paso no puade ser meramentsindvetivo, problema de ta induce puede resumirse, sot Popper, en lo siguiente: no pode 0s justfcardeductivameneelprinepio de induccién, peo tampoco indutvarnents ues si fo hacemos caemos en contadiceién la justiicacion se rote indefnide Inente Por tanto, ara Popper, no puede haber razonamiento valid desde envnciados ‘de observaciones sngulres hata leyes universes, Pr ejemplo, K.R. Popper, 19832, pp. 51-198, y 1934, pp. 27-47 La palabra ley diva de tine latino fe (gla, norma), y Este del greg noma, que tiene varia sigifcacones: endear, so, costume, conveneién, mand, 23") 1. Las eyes cientificas BI debate acerca de la naturaleza de [as leyes ha sido eentral en filosofia le Ja ciencia y ha ocupado la atencién de destacados autores, Las diferentes interpretaciones y enfoques acerca de qué sea una ley comienzan con el ‘mismo término: ley ciemtifica, ley de la naruraleza, ley natural, ley fisica 0, simplemente, ly. Estos términos son utiizados, a veces, indistintamente, pero también de forma diferenciada distinguiendo entre leyes ciemtficus y leyes de la naturaleza. Esta distincion supone diferenciar entre las leyes ue son afirmadas por las ciencias del momento, lo que los cientificas[lp- ‘man snot ey pin ; ein ‘La misma nocidn de ley, en cualquiera de sus aserciones, nos dice Na+ gel, es «indudablemente vaga», ya que, aunque no parece haber dudas en aplicar el término en ciertos casos, hay diserepancias sobre la conveniencia de aplicarla en otros. Por tanto, «toda explicacién de su significado que pproponga una nitida demarcacién entre cnunciados legales y enunciados no legales debe ser arbitrarian’ Las leyes han sido caracterizadas fundamentalmente como enunciados {a veces como ecuaciones fundamentales de las torias) en la que se conoce ‘como concepeién sintictica de las teorias. Se entiende que su forma es la de un condicional, tiito 0 explicite (a veces, consttuyen algéritmos). Para ‘unos las leyes son derivadas deductivamente de teorlas fundamentales; para otras, son meras curvas correspondientes a datos empiricos, inidos) por una. serie de principios o Iyes fundamentals dela t0- ria, Esiructuralmente se distingue entre lyes fundamentals y eyes expo- cials, El ejemplo paradigmstico es el dela mecinica clisca de particles, en cuya teeonsruceién constan como leyes fundamentals los principios de Newon pero no figura, por ejemplo, la ey de Hooke, que es mis res- tringia. Las leyes fndamentaleslgan todos o casi todos ls térinos de tna teoris en una gran formula, Para la coneepeién semintca, las leyes jgualmentedeterminan mocelos de la tora, son pricipios bisicos de las teoras ecuaciones fndameatales, Las lees detrminan ls formas a to- mar por el espacio de estads y las tayestoraso seeuencia posbes sein 2 E.Nagel, 1961, p57. “N, Swartz, 1985, pp. 4 y 11. Swartz diferencia entre ambes. El habla de eyes fsicas 1 leyes cients: as primeras son las del yonundon; ls segunda, las def eieneia en las diversas etapas desu desarollo que son winstumentaless. Las leyescientifcas, {en el mejor de los casos, se aproximan a las fisicas reproducgndolas impesctarente IN. Swart, 1985, véanse por ejemplo, p. 3-13. * E Nagel, 1961, p58, la teoria (permiten restringir los estados fisicamente posibles y los fisica- ‘mente imposibles ‘aproximaremos brevernente ida una de ells, Respecto icontramos, al menos, cinco grandes pé En peimer ugar, lade aoe han re o,sezun Hempel, susceptibls de se ve sefialado Popper, as leyes cientificas son enunciados sinteicos y estricta- ‘mente universales que no pierden nunca el carfcter de hipdtesis (eso si, que han superado con éxito todos Tos intentos de refutacién), Son conjeturas que pueden aproximarse a Ia ver nunca pienten su carécter conjetural. En tercer lugar, ta dé quienes sostienen quid \depende de que asi sean con- sideradas por una comunidad cientifica en ef marco de un paradigma, En cuarto lugar est \r ejemplo de M. Friedman, ‘Una variante de esta posicion la encontramos en N. Cartwright para las leyes fundamentales de la fisica, que ella considera fal- sas. Lo que caracteriza a estas leyes es su manifiesto poder explicativo y predietivo (su concepeidn de las leyes fenomenotégicas es muy distinta)’. Y finalmente, en quinto lugar; estin aquellos que como Swartz afirman que deberiamos creer que para todo x six tiene la propiedad Fentonces tiene la propiedad G (para todo x sixes metal, entonces se dilata por el calor). Hemel entiende que son enunciados que dicen «que cuando quiera y donde quiera que se dan * C.G. Hempel, 1965 p 233, No se puede obseevarrigidamente el requisito de la ver- ad, nas dice Hemp, possto que enfonces éenunciados alas que comtnmente nos 1e- Ferimos coma la ley de Gallo y la ey de Kepler no se considearan lees. so se ccumplen de fonmaaproximade, yl teria fsicaexplica por qué esto esas. C,G, Hem el, 1966, p 86, Sepin M, Sehlick, se ha hecho not a menudo gue, eatrctamente, no ppodomos hablar nunca de una verifiacinabsoluta de una ley. significa que una Jey natural no tene en principio el cater de un enuncitd, sino ms bien de una prs ripen para a formacién de enunciadoso.Citado por K.R. Popper, 13, . 36 " sto se ved con dtl mas adelante, © N, Swat, 1985, p. 5 lunas condiciones de un tipo especificado F, entonces se darn también, sie tas condiciones de otro tipo Gv”, Suponen ‘enunciados del tipo: existe una gran probabilida fod dé B; exis- {te una gran probabilidad de que un elevado porcentaje de A dé B; o para ‘cualquier A existe una probabilidad «x» de que B (por ejemplo, para cual- ‘uier domo de tritio, en cualquier tiempo que exista hay x probabilidad de «que ese tomo decaiga a un nivel inferior de cllos J. S. Mill, H. Reichen- ch, K. R. Popper, C. G. Hempel, . J. Good, W. C. Salmon, P. Suppes, R, Giore, B.C. van Praassen, N. Cartwright, E. Eells 0 B. Skyrms. En términos del enfoque semntico, R. Giereafirma que las le bills 5 r porque los padres ‘en general no determinan univocamente [os faclores poseidos por sus hijos. Solo determinan Ia probabilidad de que a ‘combinaciones posibles, Para Y. Fraassen las leyes estadistcas asignan Drohobilidedes a estadoz del cistoma ". Las leyes de suvesidn establecen pro- babilidades de transicién, y las de interaccién determinan la probabilidad de qué estados del ss lian de [a interaccién entre sistemas, Pueden mantener [a forma 7 tmiendo a cldusulas ceteris paribus a través de las que se reconoce que exis- ten circunstancias bajo las cuales no rige la ley 0, en otros términos, que existen causas perturbadoras. Adoptan, por tanto, la formula: siempre que se dé A, se dard B en ausencia de interferencias. Un tema central en la caracerizacién de la naturaleza de las ficas es el de si expresan mera regularidad rs events, fendmenos, fs, clases de propiedades o magnitudes numéicas, sein la poscidn que se sostenge). Concern, por tanto, aalgtin orden invariable. Esto ha sido entendido en términos de regulariad y uni. ormidas por ejemplo, C. G. Hempel stale que cbablando en sentido am- ° ©.G. Hempel, 196, p 86, © RN. Gier, 1984, pp. 92-93, "B.C. van Fraasen, 1972, y 1980, pp. 198-247. L Perdomo (2001), pp. 189-193, aborda esta evs, 126 lio un enunciado de este tipo afirma la existencia de tna conexién unifor- Ine entre diferentes fendmenos empiricos» 2, Pero también de necesida; las leyes suponen algo mis que meta regulardad; en ello se asienta su nomic. ad. Tenemos, ala naturaleza de las Para Tos necesitarsas, clas Te ‘minan qué conexiones pueden y no pueden ocurrr; las lees fsicas expre- sao que rir encircunstancias particulates ttgenstein o van Fraas- causal, éntca, dele queesy de occur ‘gencralizaciones materiales universales. ‘No implican necesidad y no hay distincién entre leyes y generalizaciones ‘aceidentaes, B.C. van Fraassen, desde su empiismo construcivista,niega que haya conexiones necesarias entre den natu Para los regularistas no hay distincion entre leyes y generalizaciones accidentales; la diferencia no 8 entre nomicidad y accidentalidad, Tenemos excelentes fundamentos ex. Perumentales y teSricos para creer en la verdad cle las regularidades que ex. presan las leyes sin roduc nomicidad Segiin Hempel las generalizaciones empiricas {forma universal) son leyes en la medida en que sean derivades de leyes fun- damentales. De hecho, la condicién esencial para considerar que dispone- mos de una ley es que ésta tenga un sétido apoyo tedtico, es decir, que se siga de una teoria bien asentada ¥, Por tanto, que wn enunciado de forma ‘universal cuente como una ley dependeri, en pate, de las teorias cientificas aceptadas. Sin embargo, Hempel admite que ello no quiere decir que gene- ralizaciones empiricas (enunciados de forma universal empiricamente bien Confirmados) que no tienen una base en la teoria no se consideren leyes, Las leyes de Kepler, Galileo o Boyle lo fueron antes de recibir una funda. mentacién tebrica © CG Hempel, 1966, pp. 85-86. Para autores como Page, l eglidad dela yes ientficas noes otra cosa que la aftmacién de la generalidad del hecho, 2 N Swartz, 1985, p38 Ni, Swartz, 1985p. 38, * C.G. Hempel, 1965, pp. 90.91, y 1965, p. 268 © C.G. Hempel, 1966, pp 99-91, ees Tlosofla y metodolagta de las clencas ¢ ‘Los necesitaisas, por ejemplo Popper, Kneal, von Wright, D. M. Ams- trong y F. Dreste, entenden las leyes como descripciones de lo que puede y debe ocurri; son irreductibles a afitmaciones acetea de lo que ocurre. Las eyes fisias tienen primacia sobre las meras ocurrencias, Distinguen entre leyes y gencralizaciones accidentales (aunque estas itimas tengan la forma de enunciados universales verdaderos). La principal diferencia entre ambas, segiin sefil6 Goodman ", es que una ley puede servir para justificar condicionales contrafécticos (Io cual manifiesta su cardcter model), pero tuna generalizacién accidental no. D.M, Amstrong mantiene una posici6n fuertemente necesitarista desde la que distingue entre uniformidades accidentals y leyes genuinas. Las le- yes suponen una relacin de necesidad entre propicdades universales(tipos de estados de coses) a partir cidn némica de necesidad In diferencia entre generlizaciones verdaderas por accidente y generaliza- cones que son leyes verdaderas em de en - sistoma de verdades como axiomas 0 teoremas, Una generalizacionverdadera es una ly si ven- caja en un sistema integrado de verdades que eombinan simpliciad y fuer- 2a de la mejor forma posiblen" W.C. Salmon sosiene una posicin éntica que da cabida a la probabil dad, No basta con la repulardad es necesario una teria acerca del mecanis- mo eausal entre dos eventos que ocutten en una secuencia temporal (n0 es sufiiente con que sean temporalmenteseguidos). Propone una teria dela naturaleza de las relaciones causals en la cual la causalidad es entendida fndamentalmente como un concepto probabilistico, La explicacién causal de los fendmenos no se limita a Ia mera subsuncién bajo regularidades; a unas regularidades son capaces de expicaci6n a un nivel mis profuno, ‘tras no, La visién laplacina tiene problemas para pasar del contexto deter- N, Goodman, 1985 " D.M, Amsttong, 1983, "BL Dresko, 1977 La tesis de la pluraidad do los mundos le permite ofrecer una solucin al problema eos contafitios, desde una posicion relista modal Para su tratamiento dels le- yes, véase D. Lewis, 1973 y 1986, BD, Lewis, 1986a,p. 122. ® W.C. Salmon, 1984.14 Ng ‘minista al indeterminista, pero se puede sostener una posicién Ontica y man- tener! indeterminisino Para cllo es neesario una teria probabilistic de ln presan regularidades que son fecuencins estadisticas. Al entender las leyes \unversales como proposiciones descriptivas que son verdades contingen- tes, las proposiciones estadisticas también son leyes, ya que igualmente son proposiciones descriptivas que expresan verdades contingentes y condicio- nales. Tienen idéntica naturaleza metafisica que las leyes universales. La diferencia esti tnicamente en el grado de conexién que sostienen entre dos clases de eventos, estados, etc. Para unas esa conexién es univers, y para las otras, estadistica, No es necesario recurir a necesidades ocultas, ni uni- versales, ni estocistices. Para los necesitaristas las leyes estadisticas expresan conexiones estdi ticas causales entre secuencias o pares de eventos y entre series de estados. CComo en el caso de las leyes universales,sostienen que certas verdades (¢stadistcas) son némicas, mientras que otras no, son accidentales 0 mera ‘mente descrptivas (expresan s6lofrecuencias). Las eyes estdistcasimpli- ‘una conexién causal, como las leyes universal; la naturaleza de esta ‘onexién es némica, sus valores numéricos persist ‘Las leyes cientficas pueden ser intrpretadas en tézinos realists, erpi- vistas oinstrumeniaisas. La cuestion en juego es siexisen ef fa realidad le- yes que se correspondian con las leyes de la cienea, deci, si exstenleyes Ge la naturaleza 0 no, Tradicionalmente los relists responden afirmativa- ‘ment, 1s instrumentalistas negativamente y los empiristas podemos decir ‘que suspencen el jucio mas allé de las regularidades observadas. Enel caso de los realisas, esta afirmacién debe ser matizada, pues un realista puede mantener que las leyesfandamentales muy abstractas y matemitics son eeua- ciones bésicas de las teorias, no leyes de kn naturaleza, y en cambio sostener que si lo son ls lees causales de los fendmenos empiricos. R. Giere, que se ‘manifiesta realist constructvo y desarolla un marco de interpetacin basa- do en la acentuacién de la ciencia como activide, rechnza la idea de que las eyes cienificas proporcionen leyes de la naturaleza™. Propone expresiones allerativas que desempefian un papel fundamental en la ciencia: generaliza- ciones restringidas y princpios. Su postura no excluye la existencia de necesi- lad causal, que jusifca por recurso alos experiments *. Segin Gicre, lo que habitualmente se denomina leyes de Newton del movimiento y de la gravedad son ecuaciones que permiten constrir mode- los. La ecuacién describe la conducta del modelo con preisién, son verdad ® W.C. Salmon, 1984, pp 121-122. % R Giete, 1999, p85, % R Gier, 1999, p.95 129 el modelo, Sin embargo, «a retacén entre las ecuacionesy el mundo es indiecta» . Esta relacién es de similaridad aproximativa, el concepto de verdad es de poco valor para entndera, La conduct del modelo propor. ona una representacién de la conducta del sistema real, po ejemplo, tes rra-luna. Esto no significa que tengamas una ley natural universal, sino R.Gier, 1999, p94 ® R.Giere, 1995, p94, 2% R.Gieze, 199, p95, » W, Balzer, 1985p. 188. id ay ite a naturaleza de las leyessociates roso principio motriz para hacer ciencia» ®. Esto lo relaciona con el earic- ter empiricamente vacio de las leyes fundamentales, como la de la maximi- zacién de la utilidad™, 2. Las leyes universales de las ciencias sociales El andlisis de la Filosofia de las efenci yy de su naturaleza es un ten sociales. s disciplinas cientfies tienen en comin su pretensin de disponer de leyes universaes. La tesis de que el conocimient socal busca estableer e- yes unversales y se basa enellas ha sido ampliamenteaceptada, Estas leyes satisfarian los requisitos antes seialados para ser consideradas como tales, sea cual sca la formulacién de ellas que se sostenga, enunciativa o estructu- ral, ola forma en que se las interprete, empirist, realist, instrumentalist, Las leyes sociales universales, consideradas en términos enunciativos, serian leyes de la forma para todo x, si tiene la propiedad F,entonces tie. ne la propiedad G. Las leyes de este tipo pueden ser empiricas o tedricas Ejemplo de las primeras seria en todo grupo social el poder acaba siempre concenirdindose en pocas manos, es decit, para todo X, si X es un grupo soclal, entonces ef poder acaba concentrindose en pocas manos (sein lt ley de hierro de la oligarquia de Robert Michels). Este enuciado tiene identica estructura que la afirmaciOn para todo X, si X es metal, entonces se dilata por el calor. Ota leyes empiricas serian: la produciin, en todo sistema econémico, aumenta al comienzo,y luego crece a wn ritmo decre- lente a medida que aumenta la inversidn (ley de los rendimientos decre- cients); siempre que hay desigualdades de riqueca en un grupo, exisien privilegios (ley de priviegios) ef aumento del tamaio del grupo implica ‘aumemio en ta diferenciacién (ley de la diferenciacién); la poblacién au- ‘menta siempre en progresién geométrica, y los alimentos, en progresiam aritmética (ley de la poblacién de Malthus); si dismimuye la oferta, suben dos precos (ley de la oferta), la cantidad que se desea adguirir por uni- dad de tiempo seré tanto mayor cuanto menor sea el precio (ley de la de- ‘manda). Las leyes sociales de est tipo tendian que cumplir, 0 se supone ‘que cumplen, una de dos condiciones (o amas): estar justificadas empiri= camente y/o ser deducidas de Ins leyes fundamentales (de las teorias). Las leyes coneernientes a la oferta y demanda son leyes empirices, mientras «ue los principios de Ia tcoria del equiibrio de los cuales pueden ser deri- vadas son considerados fundamentales © U, Moines, 192, p 106, % UL Moulines, 1982.96 Ta aT Las leyes tedricas son formuladas como leyes universales eapaces de dar ‘cuenta de fas generalizaciones empitcas. Comte, S. Mill, Marx y Ricardo, entre otros, habrian propuesto leyes de este tipo. Asi tenemos la ley del va- lor o cantidad de trabajo de Ricardo: el valor de cambio de todas las cosas ¢s igual alirabajo aplicado o contenido en ella; ta afirmacin de Comte: Jos instintos sociales accionan y reaccionan entre sf hasta producir por me- dio de un proceso equilibrador el orden espontineo de la sociedad; Ia ley del materialismo histrico: la historia humana evoluciona a través de eta ppas de progreso definidas por la naturaleca de las relaciones de produc- cin (o por el grado de desarrollo de la produccién). Leyes de la economia neockisica, como las leyes de la teoria del equilibro, las leyes que compo- nen Ia teoria de la empresa y las dela teoria de In eleccion del consumidor, serian de este tipo. Si doterminadas leyes sociales, tanto empiticas como tedricas, estén do- tadas de univeselidad, regularidad 0 nevesidad y verdad 0 aproximacién conjetural ala verdad, son equivalentes alas leyes universales de las cien- cas naturales. Por tanto, su capacidad explicativa y predictva es idéntica a la de aquélles. Esta conclusion, sin embargo, se reveléerrinea desce muy pronto. A la hora de su aplicacién, las leyes universes de las ciencias so- ciales no tenian el misino rendimiento explicativo y predictivo que las leyes “universales naturales. Este hecho planteé la nevesidad de responder a dos interrogantes bisicos: qué diferencia a as eyes sociales universales de las naturales?, donde esti la clave de la mayor debilidad explicativa y predic- tiva de las primeras? El intento de responder a ambas cuestiones ha marca- ‘doe tratamiento de las lees sociales desde el siglo xix. 2.4. Las causas perturbadoras s que reflexionaron detenidamente Intent6 dar cuenta del hecho de ue, a pesar de que nada diferencia teGricamente a las leyes sociales de las naturales, las prmeraspresentan algunas peculiaridades que se traducen en ‘un menor rendimiento explicativo y predictivo. mientras que éstas no; es decir, con frecuencia no se cumple exactamente lo que la ley afir- ‘ma, Su universalidad y necesidad peligran ante este hecho, y, por tanto, peligra Ia valdez de las leyes. Mill plante6 el problema y su solucién en términos de las causas perturbadoras *. En las leyes sociales la rela- % 4,8, Mill, 18435 vase sobre todo pp. 99-195, % 1S. Mil haba de weassas que contrarian un fendmeno, en vn de los eftos que producer (I. . Mil, 1843, p. 10), cidn invariante que afirma la ley se ve alterada por la existencia de lo que denomind causas perturbadoras. Estas causas interfieren con la relacién necesaria afirmada por la ley creando diserepancias entre 1o que la ley postula y lo que realmente ocurte, Las causas perturbadoras estén presen- tes en las situaciones reales que cubre la ley y son las responsables de esta discrepancia, Cuando aparecen discrepancies, lo que debe investgarse es qué causas perturbadorasintervienen conrarestando lo que la ley afitma. Po tanto, al aplicar ls leyes sociales ha de tenerse en cuenta no slo las circunstancias Pertinentes al fenémeno, sino también aquellas que no han sido estudiadas © reconocidas: hay que investigar las diserepancias y establecer las leyes aque las tigen”, Mill mantuvo al respecto que «nunca ser, por tanto, exce- sivo el cuidado que pongamos en Ia verificacin de nuestra teoras, proce- 0 por el cual compararemas, con referencia alos casos coneretos a 10s que tenemos acceso, los resultados que la teoria nos lleva & esperar y predecir con la recoleccién mis fiable posible de los hechos que realmente han ocu- sido, Las diserepancias que podamos encontrar entre nuestrasanticipacio- nes y los hechos efectivamente sucedidos es @ menudo lo que dirige nuestra atencién hacia causas perturbadoras de importancia que hasta el momento no habiamos tenido en cuenta» ™, Las causas perturbadoras estin sujetas tambien a leyes, son explicables y sus efectos calculables en ta aplicacin de la ley con le que interfieren ‘Tienen sus leyes, aval que las variables que vienen a modificar las suyas Los efectos de las eausas perturbadoras pueden ser conocidos por adelan- tado, Esto es lo que ocurtié con ls freciones en mecénica. Fueron consi- deradas en principio meras consecuencias poco conocidas cuya presencia hhabia de adivinarse y, sin embargo, con el tiempo fueron explicables por la ‘misma ciencia y sus efectos estimados por provedimiento fiables que ha- ‘cen posible predecira priori su naturaleza y dimensiones. Las lees que dan cuenta de las causas perturbadoras y las leyes mas generales a las que afectan son recurrentes, es decir, los efectos de las causas perturbadoras ddeben afiadirse o restarse al efecto de las leyes generates”. Esto significa ‘que la naturaleza de estas leyes es Ia de ser tendencias, ya que estin suje- {as a causas perturbadoras de ls cuales también podemos disponer de le- yes (tendencias). Lo que se aplica a los fendmenos reales es la combina- ‘cidn de ambas, y ello es lo que permite predicciones y explicaciones precisas“, S. Mil, como sefialamos en el primer capitulo, acepta la phura- lidad y composicién de causas; muchos fenémenos, y desde: luego los so- ™ J, $ Mil, 1843, pp. 134-135, % JS. Mill, 1836, p 332, » 5.5, Mill 143, p. 140, sfima: econosdas las lees dela causs indopondiontes unas de otras, tenemos que combina hciendo un clelo del efecto que produicny 1.5, Mill, 1843, p. 99 112 Fe to netodolagia de las ciencvs sock ciales, son producto de la combinacién de causas que actian como tenden- cias. S. Mill afirmé al respecto que «las causes obran como tendencias, y su efecto se vuelve ostensible si no esté contrariado", Con su andliss de las causas perturbadoras S. Mill agot6 con claridad el problema y Io que lo produce deiniendo el espacio en el que Ia filosofia de la abordando en el siglo siguiente 2.2 Las cléusulas ceteris paribus El problema de las leyes sociales universales se afronta en la filosofia de la ciencia posterior a Mil en términos de las cléusulas ceteris paribus. El an lisis de Tas leyes ceteris paribus se lleva a cabo desde diferentes enfoques filoséficos. La forma de entender el recurso a las cltusulas es clave en la definicién del estatus logico y metodologico de estas leyes, El planteamiento estindar del tema lo enconttamas en las aportaciones de autores provenientes del empirismo légico, interesados en las ciencias sociales en una medida w otra, coma es el caso de Nagel, Hempel Sn ue atidir que cierto tipo de leyes supone condiciones ideales, como oct re con las leyes que se formulan para, segiin Hempel, casas pure, 0 tipos ‘ideales®. Desde este pouty de vista no hay diferencias entre las leyes unt versales naturales y las sociales. El contraste entre ellas se encuentra en ue las primeras afirman relaciones constantes, o necesarias,especificando fodas 10s factores relevantes al caso, mientras que las segundas no. Las le- yes sociales sélo pueden postular relaciones de este tipo si se mantiene, explicitamente, que ciertos factores que la ley no tiene en cuenta y que acompafian al fendmeno deben permanecer constantes y son irrelevantes para esa relacidn; lo sean, de hecho, 0 no, n Yerminos de Nagel, la clausula ceteris paribus significa: a igualdad de otras facores, 0 que otras cosas sean iguales, y en los de Hemp: sien- do iguales a irrelevantes todas las demés condiciones. Aunque su signifi- cado literal es todo lo dems igual 0 semejane, el uso dela cliusula ince ye la connotacién de irrelevancia. En palabres de Kaufmann, «pero en ‘verdad, cl sentido dc la cusula mencionada es que cierta clases de “fend- ‘menos acompafiantes” de los hechos en euestion deben permanecer inva- “1,8, Mil, 1843, p, 136, N. Cartwright coincide con Mil, como veremos © C.G, Hempel, 1965, pp. 161-175. E, age, 1961, p. 414-420. ‘© Exprsiones de E. Nagel, 1961, pp. 419 y 503. G. Hempel, 1965, p 170. ‘riables mientas que otas se consideran insignificantes para la relacién de causalidady *, Esto es fo que encontramos en la formulacin de eyes como a de In de- tnands, Esta ley es definida por R. Bilas como «la cantidad que se desea adquitir por nidad de tiempo serd tanto mayor euanto menor sea el precio, ceteris paribus (a igualdad de las dems eireunstancias)». Y estas cir. ‘cunstancias incluyen cosas imposibles de calcular por la teoria econémica actual, como la varicin de la riqueza (los recursos se suponen conceptual ‘mente constantes cuando se esudia la demands), la varacin de los gustos (ue se considera constantes también, la inetailidad de Ia economia, el cesempleo 0 las conducts iracionales. Es decir, se supone una economia estable, pleno empleo, mercado libre, consumidor racional y gustos eons- ‘antes Con la formalacién del problema en términos de elduslas ceteris pari dus, en lugar de hacer expicitas las causes pertubadoras, como proponia Mil lo que se hace es obvarias en la frmulacién de lay neutalizindo- las. Gracias a este recurso el problema se elimina de la enumcicién de la ley, que adquiere asi formalmentecardcter universal En las leyes de la fsica tos factores que no son tenes en cuenta en la formulacién de la ley son o bien desdeiables (variables residuals) o bien caleulables con preeisién cuando las leyessuponen conticiones limite (cs. $08 puros). Hempel afirms que las leyes ies, a pesar de su ran abstacs cid de I realidad, enuncianexplictamente todos ls fatores que se cons eran relevantes al caso, siendo los demis realmente irelevantes Ineluso ‘aquellasleyes que suponen condiciones limite, como la ley de Galileo para cuerpos en cada libre que implica el vaco, han lorado der cuenta de la ci ferencia entre la condiciones ideales y las reales, Disponen de medios para cxplicar factoresrelevantes que, com la ficeién,introducen cinta disere- pancia entre fo que arma la ley yo que ocure en realidad. Estos pueden ser tenidos en cuenia con exacttu,y sus consecuencias, previstas al apie cat Ia ley, Las condiciones ideales pueden aproximarse empirieamente de tal forma que son posiles explicacions y predicciones precsas, Los facto. tes relevantes estén sometidos a prinepios explicativos que dan euenta de ellos y que forman parte de a teoria en euestién, La teoria inclu la ley y puede expica la excepcién. Como sefalé Mill, no hay excepciones a las leyes que no obedezcan a otras leyesy que, por tanto, no puedan ser cau. dada Sin embargo, en el caso de tas leyes sociales esto no es asi Los proble- mas que han sido elininados dela formulacion reaparecen en la aplicacién 4elaley en forma de importantes disrepancias entre o que la ey afirma y “* F.Kaufinam, 1944, p. 77 © RA. Bilas, 1967.27 C.G; Hempel, 1966, pp, 114-117, ‘75m Filosofia y metodologia de las ciencias so lo que de hecho pasa entre lo que se prevé y los resultados reales, Es decir, las leyes presentan excepciones dado que ls facores que eubre la clausula ceteris paribus ni son irelevantes ni permanecen constantes. El menor ren- dimiento explicativo y predictivo de las leyes sociales se explica precisa- :mente en esios irminos. Por tanto, e3 necesario especificar estos factores y establecer las leyes que los gobiernan para poder tenerlos en cuenta pre- ‘viendo sus consecuencias al aplicar la ley, lo que supone lograr un acerca- ‘miento entre condiciones ideals y reales al modo del que se ha dado en las leyes de la fisica El problema para lograr este acercamiento con las leyes sociales estriba ‘en que: a) en muchos casos se desconoce qué factors originan las discre- pancias (por eso la cléusula se generaliza a todo lo dems); b) es dificil especificar qué factores son dominantes (éstos deben ser ademés constan- tes) y cudles irelevantes", c) generalmente se carece de leyes que den cuenta de ellos y, por tanto, de explicacién; y d) tales factores no pueden ser cuantificados ni sus consecuencias calcuiadas previendo con exactitud sus efectos Esto no significa que no se den casos en los que se cumpla alguno de es- tos puntos, sino que esto ocurre en escasa medida y que habitualmente no se eumplen todos los pasos sefslados. Sabre todo, es muy dificil egar a satisfacer las dos tltimas condiciones. a mera identificacién de cuéles son Ios facluics rclcvantes ¢s ya bastante complicada. Segin Kaufmann, cana de las dificultades mas importantes que surgen para establecerleyescient- fico-socales reside en que no es posible en este campo llevar a cabo tal ais- Jamiento (de los factores dominantes) en las mismas proporciones (que las leyes naturales). No es extraio encontrar importantes desacuerdos a a hhora de decidir cues son los factoresrelevantes y cules hay que conside- rar irrelevantes. 1 reconocimiento de esta situacién ha dado lugar a dos posturas dife- renciadas con importantes consecuencias sobre la definicin del estatus 16- ico y epistemoldgico de las leyes sociales universales ceteris paribus. ‘Ambas posiciones parten del reconocimiento de que las leyes sociales no pueden entenderse como leyes universales en sentido estricto, més allé de su formulacin, Son leyes cvasigenerales, afirma Nagel, que, aunque som cexpresadas de forma estrictamente universal, de hecho presentan diversas excepciones . O como mantiene Hausman para la economia, son leyes ine -xacta: cla egonomia emplea leyes inexactes y por tanto teorias inexactas, Uno podia decir que sus “leyes” poseen una verdad inexacta. No son lite= ralmente verdad». A partir de este diagnéstico, por un lado, se considera © F, Kaufinan, 1944, p19. *F Kautinan, 194, p73. © E, Nagel, 1961, . 18, © D, Hausman, 1992, pp. 127-128. aac seo va aaah 4, La naturaleza de tas tees sociales ‘que el caricter de leyes universales estrctas es una cuestion que s6lo de- ede del desarrollo del conocimiento social. Por otto lado, 2.3 La especificacién como solucién La primera de las posiciones sefialadas supone que el recurso a las ckiusu- las ceteris paribus es algo transtorio. En la medida en que se desarrolle et conocimiento social, estas clausulas se irin especificando primero y exp cando después segin leyes generales que darn cuenta de ellas desde teo- vias fuertes. Las leyes sociales, igual que las naturales, resolverin sus dis- ctepancias entre las condiciones ideales y las reales investigando sobre las ccausas de las mismas. “Hempel considera que, igual que ha ocurtido con leyes fisicas que in- cluyen ceteris paridus (como la ley de caida libre de Galileo, las Leyes vn, loyes univerzales exaots at lac eéusulas cetovis peribus son afinitas ‘en nimero, especificas y direetamente aplicables» ®. Como seala Haus tan, el hecho de que ls leyes de la economia no sean esrictas es una caracterstca epistémica que se debe que desconocemos todos los fac tores que interfieren en el cumplimiento de la ley. Por tanto, «al compro- 1meterse uno mismo con una ley cualificada con una eléusula ceteris pa- ribus, imagina que la imprecisién en la extensién del predieado dlisminuiré sin limite tanto como el conocimiento cientfico de uno se in- crementey , lo que supone que la cléusula ceteris paribus implica alin predicado que aftadido al antecedente de la generalizacin ta convertiria con una ley exaeta, De hecho, as clausulas se han ido especificando en alguna medida. Sa- betos por ejemplo que la ley si dismimuye le oferta, suben los precios, ee- teris paribus (tal como se formula en los libros de texto) a veces no se ‘cumple porque hay control esricto de precios igualmente, si aumenta la oferta, los precios pueden no bajar porque los productores forman crteles, ® €.G. Hempel, 1965, p. 171 ® M.HollsyE. Nell, 1975.27. © D, Hausman, 1992p. 136 Como sefala Gibson as eyes de la oferta y Ia demanda entendidas como Heyes em pivoas universes srian puesta en cuestion cen el momento de topezar con un caso de contol de precios que fer rigid yefeciva»(Q. Gibson, 1961p. 198) Ta Sin embargo estas especificaciones son parcales y no han logrado el eta- ts dels establecidasenel caso de las leyes de la fsa Para lograr una especificacinadecuada de la eliusula ceteris paribus se necesita dar razén de los Factores que intecfiren, expicindolos, y calou. lando en qué medida interieren (clculando sus efectos). Pero se reconoce ue este programs no ha sido satsfecho a pesar del tempo pasado desde «que Mill sefial6 que la solucin estaba en dar cuenta de las causes perturba doras de forma cientficamente aceptable. La propuesta sigue teniendo ca. ricter de programa no cumplido a pesar de ls logros paciales obtenidos, Las especficaciones reatizadas no han llevado ala desaparcion de ls di zepancias en la aplicacin de las leyes. El mismo Nagel ha reconocido uc {as discepancas son tan grandes entre, por ejemplo, las condiciones su- Duestas para las que se han enunciado las leyes econdmicas y las circuns- {ancias reales del mereado econémico que es muy dificil siquiera determi= ‘ar los factores que actian en contra, es deci, hallar las suposiciones complementariasrequeridas para llenar este abismo Hoy por hoy seguimos eareciendo de investgacién, leyes y teoras que 'o permitan, El obsticulo principal ha sido seislado en la complejidad de Jos fendmenos sociales yl dificult para realizar experiments en las dis- Prob (Ci-F). Supon- amos ahora que hulbiese un cierto factor, digamos un factor genético (G), ‘que criba la asociacin entre C y F en el siguiente sentido: Prob (C/F& G) = Prob (C/G) y Prob (C/F& — G)= Prob (C/—G). Enionces no dirfamos que F es un factor causal de C. Esta concepeién hace de la probabildad algo consitutivo de la causalidad, Podriamos, puco, decir qe A es un factor’eausal de B si A esti conc cionado positivamente con B y no existe una criba C de esa correacién, Esto parece reflejar de un modo muy directo la préctica del control de va- Fiables en la investigacién cientffica, Es precisamente Ia falta de evidencia de una eriba como la supuestahipotéticamente en el ejemplo que scabamos de dar lo que lleva a os investigadores en biomedicna a sostener que la co- nexién entre famarcigarillos y el céncer de pulmén no es la de una mera cortelacién sino que lo primero es un factor eausal de lo segundo, Sin embargo, W. C, Salmon, aunque mantiene la teori de In relevancia cstadstica, tiene en cuenta no sélo la relevancia positiva, sino también la negativa. Accpta que la relevancia estaistica positiva tiene un rol funda- ‘mental para una feoria de la causlidad probabilistia. Pero también entien- de que una teorfa de la causalidad probabilistca no puede limitase a ella, ya que hay situaciones en las que la causaidad tiene que ver con la relevan= ‘ia estadistica negativa”. Es decir, situaciones en las que interviencn facto- res causafes que no son Tos positivamente relevantes y que, aungue tienen una probabitidad mnuy baa, intervienen en el proceso causal, El autor deja W.C. Salmon, 1984, p19. © N. Cartwright, 1989, p. 142, La relevanciaestadsicanegativa se selacona con las noiones de slabonercausa- les interplados y de reconicionalizacén snexion. W. C.Salinon, 1984, pp. 195-196 1 196-202, respectivamete Filosofia y motndologia de r claro lo que quiere decir con un ejemplo: la probabilidad de que una pelota de golf entre en el hoyo ¢s més alta sino tropieza casualmente en una rama de drbol, P(E/A) que P(EYA. R) Sin embargo, golpeada la pelot, de hecho, tropieza con la rama y entra en el hoyo". A pesar de ls probabilidades ne. gallvas, eR es un eslabén de la cadena causal y esti caisalmente entre el tiro de go y la pelota cayendio en el hayon”. Salmon entiende la eausalidad, en general, no en funcién de relacones entre eventos diseretos continuos espacial y temporalmente, sino de proce- 50s que trasmiten influencia casual de una regin del tiempo y el espacio & otra. Los procesos causal interaccionan con el medio de diversas formas trasmitiendo energia, informacion, mareas,signos y propensiones a prot- cir cieros efectos. Las nociones centales son las de procesos, propaga ‘ib de influencia casual einteraccin. Los procesos consttuyen la conexién fisica que buscaba Hume. Para la fisicaclisica era adecuaca una ontologia de cosas fisicas; para la relativista, tna ontoogia de procesos, La teria de la reatvidad especial demanca la «listinién entre procesos causales y pseudocausales. Los causales son capa- 28 de transmitir signos, informacién, propensiones; los pseudocausales, no. El entero de trasmisin es central para distinguirls: un coche por Ia carretera es un proceso causa, interacciona con el medio de diversas for- mas transmiticadoinfluencia causal; su sombra, no, Las personas, en cut ‘o agentes, tienen la cualidad de transmit influencia causal La influencia causal es entendda findamentalmente en términos proba- bilisticos. Salmon afirma que ni él ni P. Suppes, al abogar por la nocién de causalidad probabilistica, niegan que haya causas suficientes, pero éstas son un caso limite de las eausas probabilstcas . Lo contraio supone una vision muy restringida de la causalidad. En los procesos causales nos en- contramos con dos casos muy relevantes para Salmon: aquellos en los que hhay causas comunes para dos 0 més efectos (remite al principio de causa comin de Reichenbach) y aquellos en los que hay dos causas para un mi mo efecto (ambos casos pueden ademés darse conjuntamente), Esto supone interacciones causales compleja, y es interesante para explicar ls ocurren- cias improbables y lo que pareven coineidencias fortitas™, El autor sefala "Lo que Suppes llama el problema de las consecuencas improbables (P. Suppes, 1970, p41), WLC. Salmon, 1984, p. 195, ejemplo dela pelota de olf syne exabones intenne- os dts cadens causes poco probables, Eempla en W. C Salmon, 198, pp. 193-195, * WC Saino, 1984, p. 133, © W.C Salmon, 1984, p. 190, % W. C. Salmon en 1998, p. 56-58, reconcce In ocurrencia de efectos con baja pro= tebilidad: un fictor con ura ba probabilided puede caus un efecto con baja proba lidad. No todos ts casos de explcaciin extadstica wobligatoramente nos dan alas probabilitades» (p. 56) Hay explicacions en las que wl evento del explanandum no ¢ alamente probable ala luz de los hechesexplcativosy, Per lo gue evntao es ct 54 j | : ; que en cuanto una causa produce mis de un efecto, o dos causas un efecto, se rompe la causalidad en términos de condiciones necesarias y suficientes aque exige que una causa produzca un efecto y un efecto sea producido por una causa, como sefil Hume”. 1 elemento fundamental de una teria dela causalidad es la trasmisién probabilistica de influencia eausal. Un ejemplo de proceso causal que tras mite probabilidades es el de la barca que vuelca, © no, por la ola formada por la caida de una piedra, El resultado depende de To cerca que esté el bote, de su direcciény de la fuerza de In ola. Para ciertas distancia la pro- babilidad es uno, o cerca de uno; para otras, cero. Pero para las distancias intermedias la probabilidad tiene un intervalo de valotes intermedios. La barca es un proceso causal, y a ola, propagindose, también. Cuando inte- ractian, hay una cierta peobabitidad, de un cierto tipo, de que ocurra una cosa y una cierta probabilidad de que no ocurra. Lo que ocurra depende de la combinacién de ciertos factores causales que se dan en cada caso: a veces vuelea y a veces no. Esas combinaciones son probables. Estamos ante sistemas abiertos que interactian, no cerrados, como los de a fisica clisica, El mecanismo causal bisico es un proceso causal que transport distri- bbuciones de probabitidad para varios tipos de interacciones; esta probabil dades son propensiones. Las propensiones quedan definidas como dispo- siciones probabilisicas. Salmon sefiala como ejemplo de lo que quiere decir ef hecho de que la palabra madre en un auditorio produce diferentes resultados sobre un individuo w otro; la palabra trasmite un conjunto de propensiones a produc una respuesta uw otra. Solamente algunas probabi- lidades de las que tratamos con el edleulo de probabilidades pueden ser ra- zonablemente construidas como propensiones (no todas las probabilidades son causales, y seria un errr tratarlas ai) Existen procesos causales que tienen propensin a desarrollar cambios, incluso si no existen previamente procesos exteros que precipiten el cam- bio, Un étomo de carbono 14 tiene la probabilidad de fide emitir un clec- ‘rn negatvo transformendose en nitrégeno 14 en un pesiodo de 5.730 aos. ‘Aunque sea una ocurrencia espontinea, es un proceso causal que trasmite la propensién senalaa Estamos en el terreno de la indeterminacién causal. Segin Salmon, la interpretacion de la teoria eudntica que domina actualmente mantiene que ado de probabilda, sino identificar los factores que son estaiticamentereleventes (p50, © W.C. Salmon, 1984, p. 185.4. S. Mil, como hemos visto, también rompe con esta ley genera 'W.C. Salmon, 1984, . 205, W.C Salmon, 1995, p. 5, habla de eausal indeterminacy, Salmon considera compa ‘ible la causalidad yl indterminismno; vase L998, p. 24,3236, 63-66 y 200-207. ‘ae los fenémenos cuntcos son fundamental, e rreductblemente, de caricter indeterminista, La deeadencia radiactiva del nicleo de urani al desprender lua particula alfa esta enferamente gobernada por la probabilidad, Dados dos micleos, uno de los cules degenera mientras que el otro no, la interpre- tacidn estacstica simplemente dice que hay un cierta probabilidad pare que cada uno decaiga, y no hay factores adicionales que determinen cual debe- ra decaer y cual no. Esto no es una cuestin de ignorancia humana; es una indeterminacién fundamental en el mundo. La explicacin estadistica es mas armoniosa con la fisica contemporénea que la. aplaciana Esta forma de entender la causaidad es muy interesante para la cien- cias sociales, ya que permite abordar la estructura causal que subyace alos fendmenos sociales y no reduc la probabilidad a mero desconocimiento, En ciencias sociales estamos en el terreno de los sistemas abiertos de los que no es posible una descripcién precisa ni, por tanto, una predieeién de~ terminista basada en leyes causales universales ". Nociones como las de hrorquillas causales, y eausas comunes, son de gran utilidad para abordar la complejidad causal de los fenémenos sociales. El planteamiento de Salmon permite dar cuenta de lo que diversos autores, empezando por Mill, han se~ fialado como caracterstico de fa causalidad social: a) la combinacién y plu- ralidad de causas,b) Ia existeneia de causes perturbadoras (que pueden in- ‘luir aceiones humanas que deliberadamente tratan de evitar algin evento «que va a ocurrt), ) Ia capaciiad causal de las personas y d) el hecho de «que la mayori de los fendmenos sociales tienen un muy complejo paquete cde causas sujetas ademas a cambio (histérico yo intencional). Como seiala M. Bulmer, no hay argumentos para rechazar la causalidad en ciencias so- ciales, ya que la equiperacién entre casualidad y determinismo no tiene ca- bia Si Salmon fundamenta la causalidad probabilistica en términos de una teoria de las propensiones, N. Cartwright lo hace en funcién de una teoria sd las capacidades"., Para la autora, el concepto bisivo es el de capacida- des causales, es decir, C causa E porque C tiene la capacidad de hacerlo, y ‘esa capacidad es alguna cosa que los Cs portan con ellos de una stuacién a otra, Relaciona propiedades y capacidades. Las propiedades portan sus '© Delos que habla W.C. Salon fete alo de la mectnic lise "9 J Hage y BF. Meck, 1988. Lo que como hemos visto suscriten W. C. Salmon y 1 Cartwright. "5 Bata autora afrma en su inroduccidn: amis capacdades deberan se Unmadas pro- pensioner pader»(N. Cartaright, 1989, p.9). "© N, Cartwright, 1989, p 146, Li autora mantene (1989, p. 9) que su concepcion exh muy cerca de lade Salmon ade E. Bells y, sobre todo, la de W. Spohn. Aboga explici- tamente por la cenvaidad de ls capacidades desde un fuerte empitsmo prictico. Se distancia explcitameate de Hume, peo sobre todo de Hempel y Nagel, mientras que clnide com 8. Mil. gees capacidades causales con elas; por ejemplo la propieded de ser una aspiti- na lleva con ella la capacidad de curar los dolores de cabeza. Son las proba- bilidades las que operan jaual que un instrument para medir as influen- cins causales. La tess central es que en el contexto de las teoras de la rmodelizacin de la causalidad clas probabildades pueden ser un instru- ‘mento completamente fiable para dar cuenta de las leyes causales»"™. Los ‘modelos causales que elaboran los cientificos deben proceder en este senti- do y mostrar eémo es posible empezar con eapacidades y terminar eon pro- babitdades que descrben las asociaciones en la naturaieza. Cartweightre- chaza la visién tradicional de que primero son las leyes de asociacién, luego las leyes causales y Iuego las capacidades. Las eapacidades son ms basicas que las modalidédes: «elles son algo en el mundo, son primarias y fndamentale. Las asociaciones que ocurren en la naturleza surgen como consecuencia de as acciones de estas capacidades mas fundamentals, Esto supotie que en alin sentido no hay leyes de asociacién del tad; son epife- menos» ", Cartwright sefalaexplicitamente le coincidencia entre su planteamiento 1 los postulados de S, Mill para las ciencias sociales y firma que «sustitu- yendo la palabra capacidad por lade tendenci, Mill firma exactamente 1o {que quiero establecer en este libro» ", Por eso todas ls lees, debido a su propensidn a ser contravenices,requieren serafirmadas como tendencias y 10 como leyes de resltados reales. Se preice no umn resultado real, sino tuna tendencia a ese resultado, un poder actuando con una ciertatendencia en esa direocin, La ciencia actual, nos die la autor, se toma en serio esta idea de poder. Nuesttos métodos y nuestro uso de la ciencin presuponen aque las tendencias 0 eapacidades son reales. Una ontologia que toma las capacidades eomo fundamentals y las aso- ciaciones como secundarias implica una vision muy distinta de la tradicio- hal. Esta visién coincide conta forma en que S. Mill trata I estructura pro- funda dela realidad: «lo que hay habitualmente en la naturaleza es un ir y venir de una cambiante mezcla de diferentes causasy'™. Sélo cuando esia ‘mezcla se concreta en algin period lugar puede emerger un patrén esta ble de asociacién, Pero las asociaciones no tienen el tipo de permanencia «que daria derecho a considerarlasleyes. Los ejemplos antiguos estén en los cielos, donde las causes perturbadoras son raras o su influencia pequefa ‘Los modemos estén en la fisica de laboratorio, donde el control estan pre- "© N, Carwwight, 1989, 11 "© N. Cattight, 1989, p, 181. Sela su oposicina Russell yal moda de lyes de cobertra de Hempel y Nagel, ya gue, al contario que ell, aceptan las ley, peo re chazan ls eapacidaes. Op. cit, pp. 7-8 "™ N, Cartwright, 1989, p 170, Como seflamas, 1S, Mil, 1843, p. 136, enlend las causas como tendencias "© N, Catriht, 1989, p. 182 xdemos regular la mezcla de causas, Pero ciso que nosotros mismos segin Cartwright, esta situacion es manifiesta para la economfa y la po- litica (y podtemos extenderlaa las dems ciencias sociales). Lo que e2 ellas ‘curre es altamente variable debido a la mezcla de causas. Por esto, de acuerdo con Mill, la induccion no es el método de descubrimiento en estas Ciencias: combinaciones especificas de causas no permanecen fijas sufi- icnte tiempo para producir los datos necesarios para una buena induceién, De ahi las ceteris paribus, que sblo significan que las generalizaciones se sostendrian si las causas perturbadoras estuvieran ausentes. Pero como no lo estén, lo que realmente tenemos son tendencias. Por tanto, para Cartw- right, las leyes sociales (ella se refiere a la leyes de la economia) sen ten- dencias, es decir, leyes acerea de capacidades y no sobre la secuencia de ‘eventos. Y esto tiene que ver com la estructura causal de la realidad, 5. Leyes y explicacién La cuestidn de las leyes y la causalidal est intimamente relacionada con la de la explicacién. En filosofia de las ciencias sociales la reflexin sobre las leyes universales ha estado asociada a la posibilidad de disponer de explica- ciones nomolégico-deductivas, Por tanto, la problematizacién de estas leyes hha afectado a tal posibilidad, como veremas. Del examen del modelo de ley de cobertura, y de la explicacién social en general, se dari cuenta en el pré- ximo capitulo, '% N. Cartwright, p. 182. Cartwright no compart Ia visi de un munda wniform com pletamenteordenado por una teria simple y elegant. rent ello propane Ia ea de ‘un patchwork de leyes de Ia naturaleza, Vase N, Cartwright, 1999, 158