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PATOLOGIAS RESPIRATORIOS PARTE BAJA

TRÁQUEA

TRAQUEÍTIS

Descripción General

La traqueítis se define como la inflamación aguda o crónica de la mucosa que tapiza


la tráquea (región anatómica de la vía respiratoria que une la laringe con los
bronquios).

Etiología

Lariingotraqueitis Stahpylococcus aureus Moraxella catarrhalis H. influenzae no


tipificables Germenes aerobios

La gran mayoría de las traqueítis son producidas por virus (influenza A, influenza B,
virus sincitial respiratorio (VSR), enterovirus y herpesvirus). Muchas veces puede ir
asociada a otras infecciones de las vías respiratorias
(laringitis, sinusitis, bronquitis, rinitis…).

La traqueítis de origen bacteriano es rara, suele ocurrir como complicación de una


traqueítis viral y predomina en niños menores de 5 años (Staphylococcus aureus,
Streptococcus pneumoniae, Streptococcus pyogenes, Moraxella catarrhalis y
Haemophilus influenzae).

Es una infección muy común en la estación de invierno. La forma de contagio es a


través de secreciones respiratorias (tos, estornudos, secreciones nasales…). La gran
mayoría de las veces suele tener un curso agudo, aunque también puede ser crónica
(sífilis, tuberculosis, traqueotomizados, postintubación…)

Por lo general, se trata de una enfermedad benigna y autolimitada a excepción de la


traqueítis bacteriana que puede ser potencialmente grave al poder producir
compromiso respiratorio.

Manifestaciones clínicas

Tiraje Fiebre alta Estridor Dificultad respiratoria Tos Apariencia toxica Rinorrea
Postración No babeo No disfagia No respuesta a manejo del crup

 Tos seca
 Irritación de garganta
 Expectoración
 Fiebre
 Dificultad respiratoria
 Dolor en el pecho
 Disfonía
 Ronquera
 Congestión nasa

Complicación

En la traqueítis bacteriana, la complicación más temida es la obstrucción de la vía


aérea con compromiso vital. Generalmente el diagnóstico es clínico mediante la
anamnesis (historia clínica) y la exploración física.

En ocasiones, puede resultar útil el estudio con radiografía y análisis de sangre. En las
bacterianas, se suele requerir de una endoscopia (diagnóstica y terapéutica para
eliminar secreciones de la vía aérea).

Tratamiento

La traqueítis viral suele resolverse de forma espontánea, no obstante, hay ciertos


medicamentos que pueden aliviar a paliar la sintomatología (analgésicos,
antiinflamatorios, antitusivos…). Además, es aconsejable una buena hidratación y
mantener un ambiente húmedo.

En el caso de las traqueítis bacterianas, se suele requerir realizar una endoscopia para
confirmar el diagnóstico y como procedimiento para eliminar los exudados de la vía
aérea. Posteriormente, una gran mayoría requieren de intubación e ingreso en unidad
de cuidados intensivos para vigilancia respiratoria y el uso de antibióticos.

Cómo prevenir una traqueítis

La traqueítis por norma general no suele presentarse por sí sola. En un primer


momento, la manía de fumar o incluso la contaminación que hay en el aire, puede
ayudar a que aparezca una tos crónica con secreciones que puede que sea uno de los
orígenes de esta enfermedad.

Después de esto, la mucosa traqueal puede ir presentando cuadros de inflamación


cada vez más frecuentes hasta llegar a convertirse en crónicos. Y es que como ya
hemos explicado líneas más arriba, los principales síntomas de la traqueítis es la
presencia de tos seca irritativa y de diversas molestias o dolor en el tórax, que pueden
llegar a agudizarse antes diversas variaciones atmosféricas, como puede ser pasar de
un ambiente más templado a uno mucho más frío.

En este caso el cuadro clínico no suele durar en el tiempo más de dos o tres días, pero
si juntos a estos síntomas aparecen otros como la sensación de constricción torácica,
pitidos o problemas para respirar, puede ser que los bronquios también hayan sido
dañados. si esto es así, la enfermedad se complica más, llegando a aparecer fiebre
alta, tos expectorante(en determinadas ocasiones acompañada de estrías de sangre),
problemas para respirar y hasta que la piel se vuelve azulada.

Cuidados en enfermería

Mantener permeable vía aérea Antibioticoterapia Manejo de infección si es secundario


a virus

ESTENOSIS TRAQUEALES

Estenosis traqueal. Concepto

Se entiende por estenosis traqueal, la disminución anormal del calibre de


la tráquea por retracción cicatricial o depósito de tejido patológico; la estenosis
traqueal, es una de las principales causas de obstrucción crónica de la vía área
superior.

Desde el punto de vista funcional, al igual que las demás causas de obstrucción de la
vía aérea superior (OVAS), se divide en variable y fija; la obstrucción variable, que
puede ser intra o extratorácica, es aquella que se ve afectada por la presión
respiratoria transmural

Descripción General

Las estenosis traqueales adquiridas más frecuentes son debidas a la intubación


traqueal y, a veces, también son secundarias a la traqueostomía en pacientes que
necesitaron dependencia de ventilación mecánica prolongada1. Los principales
síntomas respiratorios en la estenosis traqueal son el estridor y la disnea. Hoy día, la
incidencia de este tipo de lesiones es menor gracias a la mejoría de los materiales de
intubación, el uso de balones de sellado con mayor volumen y menor presión y a los
avances en los cuidados del paciente en las unidades de reanimación y de cuidados
intensivos.

Etiología

La estenosis traqueal puede presentarse siempre que se ha requerido una vía aérea
artificial, especialmente si se ha empleado en situaciones de urgencia, después de
intubación prolongada, cirugía traqueal (traqueostomía, resección) o después de
algunos de procedimientos endoscópicos.

En el caso de intubación, nasotraqueal, orotraqueal o traqueostomía, las lesiones


comienzan como una traqueítis superficial, que puede progresar a ulceraciones
mucosas poco profundas, por lo general, a los dos o más días de la insuflación del
manguito. Al erosionarse la mucosa traqueal, los anillos cartilaginosos quedan
expuestos y se “ablandan”, se superponen, se fragmentan y eventualmente, se
destruyen por completo. Tras la desinsuflación del manguito y la retirada del tubo, se
presenta fibrosis en la pared traqueal lesionada, lo que da lugar a la estenosis
cicatricial
En el caso de las traqueostomías, el estrechamiento de la luz traqueal comienza
típicamente 1 a 1.5 centímetros por debajo del estoma y afecta a 1.5-2 centímetros de
pared traqueal.

Otras localizaciones de la estenosis son el estoma y raramente la zona donde el


extremo del tubo estaba en contacto con la mucosa.

La estenosis post-intubación puede presentarse entre el 5 al 20% de pacientes que


han requerido intubación orotraqueal o traqueotomía, especialmente, por tiempos
prolongados. La mortalidad puede ser hasta de un 10%.

Fisiopatología

Independiente de la causa, la estenosis de la tráquea produce aumento de las


resistencias de la vía aérea (Raw) y disminución de los flujos. Cuando la obstrucción
es fija, se encuentra aumento de las resistencias inspiratorias y espiratorias y
disminución de los flujos inspiratorios y espiratorios.

En la obstrucción extratorácica, se encuentra aumento de las resistencias y


disminución de los flujos, especialmente durante la inspiración; por el contrario, en la
obstrucción variable intratorácica, se encuentra aumento de las resistencias y
disminución de los flujos, especialmente, en la espiración.

Dependiendo de la severidad de la obstrucción, puede o no, encontrarse signos de


atrapamiento de aire, dados por aumento del volumen residual (VR), de la capacidad
pulmonar total (CPT), del volumen de gas intratorácico (VGIT) y de las relaciones
VR/CPT y VGIT/CPT. Cuando hay atrapamiento de aire importante (aumento de VR,
CPT, VGIT) puede encontrarse en la espirometría o en la curva de flujo / volumen,
disminución de la capacidad vital (CV).

La obstrucción desvía la curva presión volumen a la izquierda; esto quiere decir, que
para generar cambios de volumen, se requiere de cambios más grandes de presión:
distensibilidad disminuida.

Las estenosis traqueales pueden localizarse a distintos niveles:


Factores que intervienen en la génesis de la estenosis traqueal:
• La presión del balón de neumotaponamiento constituye el principal mecanismo para
formación de estenosis traqueal postintubación.
• La presión de perfusión capilar de la mucosa traqueal esta en torno a 20-30 mm Hg. •
Cuando la presión del balón es superior a esta, se produce isquemia de la mucosa,
ulceración y condritis de los cartílagos traqueales. • La posterior formación de tejido
fibroso y de granulación conlleva a una estenosis traqueal progresiva. • Otro
mecanismo propuesto es el tiempo de intubación. No es necesario una intubación
prolongada para el desarrollo de estas lesiones pudiendo aparecer tras solo 36 horas
de intubación o incluso menos.
Localizaciones más frecuentes de estenosis traqueales: • Por encima del manguito
hinchable: a causa de las frecuentes secreciones retenidas a este nivel. • En el sitio
del traqueostoma: por cicatrización anómala. • A nivel del manguito: por excesiva
presión de éste sobre la pared traqueal. • En el extremo distal de la vía aérea artificial:
por traumatismo continuado sobre la mucosa.
Manifestaciones clínicas:

Dependen del grado de obstrucción que provoquen en la vía aérea del paciente. Se
ha comprobado que la sintomatología aparece cuando la luz traqueal queda reducida
a un 75% de su calibre normal.
Este hecho explica la existencia de estenosis traqueales asintomáticas, difíciles de
detectar si no se realizan exploraciones diagnósticas de modo sistemático en todo
paciente que haya sufrido una intubación endotraqueal o traqueotomía prolongada.

Síntomas

Como se mencionó anteriormente, la estenosis puede no causar síntomas en algunos


pacientes. Los síntomas se desarrollan muy lentamente y gradualmente. Muchas
veces, estos signos y síntomas se suelen confundir con otros trastornos. Esto provoca
retraso en el tratamiento correcto, sin embargo, algunos de los síntomas incluyen:

 Tos
 Dificultad para respirar
 El estridor al respirar debido a la obstrucción de la laringe o garganta
 Frecuente inflamación de los pulmones o infecciones respiratorias recurrentes
 La cianosis (color azulado de la piel) alrededor de la membrana mucosa de la boca
o la nariz
 Fatiga
 Sibilancias
 El asma que es difícil de tratar

Como se puede ver, los síntomas son muy similares a otros trastornos respiratorios.
Así, los pacientes muchas veces piensan que su problema es una enfermedad
respiratoria y no buscan ayuda médica inmediata.

Diagnostico

• La broncoscopía es el método diagnóstico más cómodo y eficaz en el descubrimiento


precoz de las estenosis traqueales, así como para su control posterior.

TRAQUEOMALACIA
Es el proceso patológico más llamativo entre las alteraciones de la dinámica traqueal.
Consiste en una flacidez anormal de la pared traqueal que provoca una disminución
importante del calibre durante la espiración y con la tos.
El proceso puede afectar a toda la tráquea o ser localizado. • Generalmente, la pared
que se invagina es la posterior, pero en ocasiones puede producirse el colapso de las
paredes laterales.
Las variaciones en el calibre traqueal durante el ciclo respiratorio y con la tos, en el
sujeto sano y en el enfermo, han sido cuantificadas por varios autores. Una
disminución de calibre traqueal hasta el 50 % se considera en el límite de la
normalidad.
Los grados de la traqueomalacia según la intensidad del colapso:
Colapso de primer grado, entre el 50-75% con la tos. Colapso de segundo grado, entre
el 75-100% con la tos.
Colapso de tercer grado de casi el 100% con la espiración.
La traqueomalacia puede ser idiopática o secundario a distintos procesos: a)
Broncopatía crónica, en la cual el colapso puede afectar a toda la pared traqueal
posterior. b) Establecimiento de una vía artificial, con malacia localizada a nivel del
manguito o el orificio de traqueostomía. c) Neoplasias, caso en que la extensión del
colapso depende de la fase evolutiva de la enfermedad.

Etiología

La traqueomalacia ocurre cuando el cartílago de la tráquea no se ha desarrollado en


forma apropiada. Las paredes de la tráquea son flácidas en lugar de ser rígidas. Debido
a que la tráquea es la vía aérea principal, las dificultades respiratorias comienzan poco
después del nacimiento. La traqueomalacia congénita es muy común.

Signos y síntomas de traqueomalacia

Son inespecíficos y generalmente corresponden a los de una bronconeumopatía


crónica; destaca la tonalidad “ronca” y la ineficacia de la tos.

Diagnostico

El diagnóstico de certeza debe hacerse con la radiología, la exploración funcional y la


broncoscopía.
La broncoscopía permite visualizar el prolapso de la pared posterior o de las paredes
laterales de la tráquea con la espiración o con la tos.
A menudo se puede observar una morfología anormal del calibre traqueal en reposo.
Unas veces el diámetro transversal está aumentado, y los cartílagos forman una
cúpula aplanada; esta forma va acompañada del colapso espiratorio de la pared
posterior, que fácilmente llega a hacer contacto con las paredes anteriores y laterales,
así como de la flexión en línea quebrada de la carina traqueal.
Otras veces se encuentra el aspecto de tráquea en desfiladero, con disminución del
diámetro transversal y arcos cartilaginosos estrechos.
En este caso, el colapso espiratorio se produce a expensas de una aproximación de
las paredes laterales que llegan a contactar una con la otra.
Con cierta frecuencia, la traqueomalacia se asocia con traqueobroncomegalia, es
decir, con la dilatación de tráquea y bronquios principales, con aumento importante de
sus diámetros transversales.
Cuadro clínico

Las manifestaciones clínicas de los pacientes con TMC son similares a las descritas
en los pacientes con ETC. Sin embargo, y a diferencia de ésta, la TMC es una
patología generalmente autolimitada en el tiempo que se suele resolver
espontáneamente antes de los tres años de vida. La clasificación en tres grupos
clínicos ha resultado ser especialmente útil y establece de manera concreta las
indicaciones de tratamiento quirúrgico o endoscópico.
Los episodios de apnea, o casi muerte súbita, representan la situación clínica más
grave y dramática. Es frecuente que ocurran durante la alimentación o pocos minutos
después. Afortunadamente, los pacientes que sufren estos episodios están
generalmente ingresados en el hospital y son reanimados por los equipos de guardia.
Un solo episodio de este tipo es indicación de tratamiento quirúrgico o endoscópico.
Esta situación se observa, de forma característica, en los neonatos o lactantes
intervenidos de AE y FTE, ya que es habitual encontrar un esófago superior dilatado
con peristalsis ineficaz y RGE asociado. No obstante, determinadas patologías
neurológicas o cardíacas pueden producir un cuadro de apnea similar, por lo que se
hace imprescindible una evaluación completa del paciente

BRONQUIOS

Concepto

Bronquiolitis

La bronquiolitis es una infección pulmonar común en bebés y niños pequeños. Causa


inflamación y congestión en las vías respiratorias pequeñas (bronquiolos) del pulmón.
Casi siempre, la causa de la bronquiolitis es un virus. Normalmente, el pico de la
bronquiolitis es durante los meses de invierno.

La bronquiolitis comienza con síntomas similares a los de un resfriado común pero


luego avanza con tos, silbido al respirar y, a veces, dificultad para respirar. Los
síntomas de la bronquiolitis pueden durar varios días hasta semanas, incluso un mes.

La mayoría de los niños se curan con cuidados en el hogar. Un porcentaje muy


pequeño necesita hospitalización.

Etiología

El virus respiratorio sincitial (VRS) es el virus detectado con más frecuencia en los
niños con bronquiolitis, seguido por rinovirus, bocavirus (HBoV), adenovirus,
metapneumovirus (hMPV), y con menos frecuencia parainfluenza y virus de la gripe.

La bronquiolitis ocurre cuando un virus infecta los bronquiolos, que son las vías
respiratorias más pequeñas en los pulmones. La infección hace que los bronquiolos se
hinchen y se inflamen. La mucosidad se acumula en estas vías respiratorias, lo que
dificulta el flujo libre del aire desde y hacia los pulmones.
La mayoría de los casos de bronquiolitis son causados por el virus respiratorio sincicial
(VRS). El VRS es un virus frecuente que infecta a casi todos los niños a la edad de
2 años. Los brotes de la infección por VRS se producen todos los inviernos. La
bronquiolitis también puede ser causada por otros virus, como los que causan la gripe
o el resfrío frecuente. Los lactantes pueden ser reinfectados con VSR porque existen
al menos dos cepas.

Los virus que causan la bronquiolitis se propagan fácilmente. Se pueden contraer a


través de las gotitas en el aire cuando alguien enfermo tose, estornuda o habla.
También se puede contraer al tocar objetos compartidos, como utensilios, toallas o
juguetes, y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca.

Síntomas

Durante los primeros días, los signos y síntomas de bronquiolitis son similares a los de
un resfrío:

 Moqueo

 Nariz congestionada

 Tos

 Fiebre baja (no se presenta en todos los casos)

Luego de esto, es posible que haya una semana o más tiempo durante el que se
presentan dificultades para respirar o un sonido tipo silbido cuando el niño respira
(silbido al respirar). Muchos bebés pequeños también sufren una infección del oído
(otitis media).

FISIOPATOLOGÍA

Las manifestaciones de la infección son el resultado del efecto citopático directo del
virus en las células del epitelio respiratorio y de la respuesta inmunitaria del huésped.
En respuesta a la infección se liberan diferentes citoquinas, como son la interleucina 6
(IL6), factor el de necrosis tumoral α, quimiocinas (IL-8, MIP-1 α, RANTES) y otros
mediadores de la inmunidad celular, que regulan la respuesta local y son la primera
respuesta a la infección. La interacción entre todos los factores es compleja, ya que
actúan de forma coordinada reclutando y activando células dendríticas, células
mononucleares y neutrófilos en la vía aérea. Existe una activación de los mediadores
inflamatorios neuronales no-colinérgicos y no-adrenérgicos.

Las lesiones anatómicas producidas por el virus son necrosis y edema del epitelio
bronquial, con destrucción de células ciliadas, aumento de detritos celulares y
aumento de la producción de moco, con formación de tapones, dando lugar al
estrechamiento de la vía aérea, mediada en parte por la liberación de leucotrienos,
prostaglandinas y óxido nítrico. Todo ello da como resultado la obstrucción de la
pequeña vía aérea. Estas lesiones conducen a la formación de atelectasias en unas
zonas y áreas de hiperinsuflación en otras. Las reinfecciones son frecuentes dado que
la respuesta inmunitaria primaria a la infección por VRS es pobre e incompleta, a
pesar de la presencia de títulos altos de anticuerpos neutralizantes.

La tos es el síntoma predominante. Suele ser seca, en accesos, paroxística, pero no


suele cursar con el “gallo” inspiratorio típico de la tosferina, con la que es necesario
hacer el diagnóstico diferencial. La dificultad respiratoria de intensidad creciente
alcanza su máxima expresividad en 24-48 horas, momento en el que se producen la
mayoría de los ingresos hospitalarios, para después mejorar gradualmente. La apnea
puede ser el síntoma más llamativo en los pacientes menores de un mes.
Afortunadamente la mayoría son formas leves y los síntomas desaparecen en menos
de una semana, aunque la tos, que es el último síntoma en desaparecer, puede
persistir hasta 3-4 semanas. En la exploración física se aprecian los signos de
aumento del trabajo respiratorio, taquipnea, uso de los músculos accesorios, aleteo,
retracciones. En la auscultación se aprecia hipoventilación con estertores crepitantes,
sibilancias espiratorias e inspiratorias y espiración alargada

Los siguientes signos y síntomas son motivos para buscar atención médica
inmediata:

 Vómitos

 Silbido al respirar audible

 Respiración muy rápida, más de 60 inhalaciones por minuto (taquipnea), y


superficial

 Respiración fatigosa: las costillas parecen succionarse hacia el interior cuando el


niño inhala

 Aspecto de pereza o letargo

 El niño se rehúsa a beber una cantidad suficiente de líquidos, o la respiración se


torna muy rápida al comer o beber

 La piel se torna azul, especialmente los labios y las uñas (cianosis)

Cuadro Clínico

Tras un breve periodo de incubación, el cuadro clínico se inicia con síntomas de vías
respiratorias altas como rinorrea, estornudos y tos, con o sin fiebre, habitualmente no
muy elevada. En un periodo de 1 a 4 días, la tos se hace más persistente, apareciendo
irritabilidad, rechazo de la alimentación, taquipnea, disnea espiratoria, auscultación
con sibilancias y/o crepitantes y dificultad respiratoria.

Factores de riesgo

Los bebés menores de tres meses tienen mayor riesgo de padecer bronquiolitis debido
a que los pulmones y el sistema inmunitario no se desarrollaron por completo.
Otros factores asociados con un mayor riesgo de bronquiolitis en bebés, o
enfermedades más graves debido a la bronquiolitis, son:

 Nacimiento prematuro

 Una afección cardíaca o pulmonar no diagnosticada

 Sistema inmunitario debilitado

 Exposición al humo de tabaco

 Nunca haber recibido lactancia materna; los bebés que reciben lactancia materna
obtienen beneficios inmunitarios de la madre

 Contacto con muchos niños, por ejemplo en un centro de cuidado de niños

 Vivir en un entorno de hacinamiento

 Tener hermanos que van a una escuela o centro de cuidado de niños y llevan la
infección al hogar

Complicaciones

Las complicaciones de la bronquiolitis grave pueden incluir:

 Piel o labios que se vuelven azules (cianosis). La cianosis está causada por la
falta de oxígeno.

 Pausas en la respiración (apnea). Es más probable que la apnea ocurra en


bebés prematuros y en bebés de hasta dos meses de vida.

 Deshidratación.

 Niveles bajos de oxígeno e insuficiencia respiratoria.

Si esto ocurre, es posible que tu hijo necesite ser internado en el hospital. En caso de
insuficiencia respiratoria grave, quizás sea necesario introducir un tubo por la tráquea
del niño para ayudarlo a respirar hasta que la infección haya desaparecido.

Si tu bebé nació prematuramente, tiene una afección cardíaca o pulmonar, o su


sistema inmunitario está comprometido, obsérvalo detenidamente para ver si presenta
los signos iniciales de la bronquiolitis. La infección puede agravarse con rapidez. En
estos casos, el niño generalmente necesitará ser internado en el hospital.

Prevención

Como los virus pueden hacer que la bronquiolitis se trasmita de una persona a otra,
una de las mejores maneras de prevenirla es lavarte las manos con frecuencia,
especialmente al tocar a tu bebé cuando tienes algún resfrío o enfermedad
respiratoria. Usar una máscara en este momento es adecuado.
Si tu hijo tiene bronquiolitis, no lo saques de tu casa hasta que la enfermedad haya
pasado para evitar que contagie a otras personas.

Otras formas que ayudan a controlar la infección con sentido común incluyen:

 Limitar el contacto con personas que tienen fiebre o resfrío. Si tu hijo es


recién nacido, especialmente un bebé prematuro, evita la exposición a personas
con resfríos durante los primeros dos meses de vida.

 Limpia y desinfecta superficies. Limpia y desinfecta las superficies y objetos


que las personas tocan con frecuencia, como los juguetes y las perillas de las
puertas. Esto es especialmente importante si un familiar está enfermo.

 Cúbrete la boca al toser o estornudar. Cúbrete la boca y la nariz con un


pañuelo. Luego desecha el pañuelo y lávate las manos o usa un desinfectante de
manos con alcohol.

 Usa tu propio vaso. No lo compartas con otras personas, especialmente si


algún familiar está enfermo.

 Lávate las manos con frecuencia. Lávate las manos y también lava las de tu
hijo con frecuencia. Ten a mano un desinfectante de manos con alcohol para
usar tú y tu hijo cuando están fuera de casa.

 Amamanta a tu hijo. Las infecciones respiratorias son significativamente menos


frecuentes en los bebés que son amamantados.

Cuidados en enfermería

Tratamiento de soporte

1. Patrón respiratorio ineficaz:


- Posición semifowler
- Monitorización de constantes: FC, FR, Tª y Sat. O2
- Oxigenoterapia, con gafas nasales, mascarilla venturi o mascarilla con reservorio,
según score clínico.
- Lavados nasales con suero fisiológico y aspiración de secreciones según
necesidades.
2. Patrón descanso/sueño:
- Favorecer el descanso, planificando los cuidados y evitando la excesiva
manipulación del niño.
- Restringir las visitas a las personas esenciales para el tratamiento
- Ambiente relajado, tranquilo, habitación ventilada, la temperatura no debe exceder de
19ºC y eliminar los irritantes ambientales particularmente el tabaco.
3. Hidratación y nutrición:
- Garantizar el aporte hídrico basal mas las pérdidas extraordinarias por fiebre,
taquipnea, vigilar el grado de deshidratación existente.
- Si las circunstancias lo permiten, el aporte hídrico debe ser por vía oral, mediante el
fraccionamiento de las tomas. Si no fuera posible, se empleará la vía parenteral. Si se
indicara la vía nasogástrica, se utilizará la sonda de menor calibre posible, porque
favorece la aparición de reflujo gastroesofágico.
4. Detección de signos de alarma:
- Saturación de oxígeno < 92%
- Complicaciones como hipoxia, respiración superficial con bradipnea, cianosis y
decaimiento (niño agotado)
- Presencia de fiebre

 BRONQUIECTASIA

Descripción General

La bronquiectasia es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas que implica la
dilatación de los bronquios “es un daño irreversible que no vamos a poder resolver, lo único
que podemos hacer es tratar de paliar las posibles complicaciones para prevenir que
progresen”. Afecta a las vías respiratorias mayores y ocasiona su ensanchamiento.

Puede ser congénita, si el bebé nace con ella, o bronquiectasia adquirida, si se contrae
después de nacer. Se suele producir primero gracias a una agresión del sistema
respiratorio, que suele ser una infección que ataca al árbol bronquial de los pulmones.

Causas

Una de las causas más frecuentes es la infección o inflamación recurrente de las vías
respiratorias y de la mucosa bronquial. Los casos de bronquiectasias por infección suponen
un 35 por ciento, dentro de los cuales la mayoría son por tuberculosis. Se puede padecer
tras pasar una infección respiratoria grave o si se ha introducido un cuerpo extraño en las
vías respiratorias del paciente. Otras posibles causas son la fibrosis quística y algunas
afecciones genéticas.

Las inmunodeficiencias, algunas patologías sistémicas, alteraciones congénitas y otras


enfermedades aumentan el riesgo de padecer bronquiectasias. El VIHdebilita el sistema
inmune del paciente y ayuda a las infecciones a instalarse en el organismo y sufrir la
enfermedad.

Etiología

Es mejor considerar a la bronquiectasia como el punto final común de diversos


trastornos que causan inflamación crónica de las vías respiratorias. Las
bronquiectasias pueden afectar muchas áreas del pulmón (bronquiectasias difusas)
o aparecer en solo 1 o 2 áreas (bronquiectasias focales).

Las bronquiectasias difusas se desarrollan con mayor frecuencia en pacientes con


defectos genéticos, inmunológicos o anatómicos que afectan las vías aéreas. En los
países desarrollados, muchos casos inicialmente aparentan ser idiopáticos,
probablemente en parte debido a que la aparición es tan lenta que el problema
desencadenante no puede ser identificado para el momento en que se reconoce la
bronquiectasia. Con las nuevas pruebas mejoradas, genéticas e inmunológicas, un
número creciente de informes describe el hallazgo de una etiología en estos casos
idiopáticos después de una evaluación cuidadosa y sistemática.
La fibrosis quística (FQ) se suele asociar con este trastorno y la FQ no diagnosticada
previamente puede representar hasta el 20% de los casos idiopáticos. Incluso los
pacientes heterocigotos, que normalmente no tienen manifestaciones clínicas de la
FQ, pueden tener un mayor riesgo de bronquiectasias.
Las deficiencias inmunológicas como la inmunodeficiencia común variable (IDCV)
también llevan a la enfermedad difusa, al igual que las anormalidades raras en la
estructura de las vías aéreas. La desnutrición y la infección por HIV también parecen
aumentar el riesgo.
Los defectos congénitos en el mecanismo de limpieza mucociliar, tales como los
síndromes de discinesia ciliar primaria (DCP) también pueden ser una causa, lo que
explica el casi 3% de los casos previamente idiopáticos.

Las bronquiectasias difusas a veces complican afecciones autoinmunitarias más


comunes, como la artritis reumatoide o el síndrome de Sjögren, y pueden ocurrir en
presencia de una neoplasia maligna hematológica, un trasplante de órgano o debido
al inmunocompromiso asociado con el tratamiento de estos trastornos.

La apergilosis broncopulmonar alérgica, una reacción de hipersensibilidad contra


especies de Aspergillus que se produce sobre todo en personas con asma, pero a
veces en pacientes con fibrosis quística, puede causar las bronquiectasias o
contribuir con ellas.
En los países en desarrollo, la mayoría de los casos son probablemente causados
por la tuberculosis, especialmente en pacientes con la función inmune alterada
debido a desnutrición e infección por HIV.

Las bronquiectasias focales se desarrollan como resultado de neumonías sin tratar


o de una obstrucción (p. ej., debido a cuerpos extraños, tumores, modificaciones
posquirúrgicas, adenopatías). Las micobacterias (tuberculosas o no tuberculosas)
pueden causar bronquiectasias focales y colonizar los pulmones de los pacientes
con bronquiectasias debidas a otros trastornos

Fisiopatología

La fisiopatología de la bronquiectasia no se entiende completamente, probablemente


en parte debido a que es el punto final común de un grupo heterogéneo de
trastornos que predisponen a la inflamación crónica de las vías respiratorias.

Las bronquiectasias difusas ocurren cuando un trastorno causal provoca la


inflamación de las vías respiratorias pequeñas y medianas, con liberación de
mediadores inflamatorios desde los neutrófilos intraluminales. Los mediadores
inflamatorios destruyen la elastina, el cartílago y el músculo en las vías aéreas más
grandes, dando como resultado la broncodilatación irreversible. Simultáneamente, en
las vías aérea pequeñas y medianas inflamadas, macrófagos y linfocitos forman
infiltrados que engrosan las paredes mucosas. Este engrosamiento provoca la
obstrucción de la vía aérea frecuentemente observada durante las pruebas de
función pulmonar.
Con la progresión de la enfermedad, la inflamación se extiende más allá de las vías
respiratorias, causando fibrosis del parénquima pulmonar circundante. Lo que
inflama las vías respiratorias pequeñas depende de la etiología de las
bronquiectasias. Los contribuyentes comunes incluyen una limpieza deficiente de las
vías respiratorias (debido a la producción de moco espeso, viscoso en la FQ, la falta
de motilidad ciliar en DCP, o daños a los cilios y/o las vías respiratorias secundarias
a infección o lesión) y el deterioro de las defensas del huésped; estos factores
predisponen a los pacientes a la infección crónica y la inflamación. En el caso de
deficiencia inmune (particularmente IDCV), la inflamación autoinmune también puede
contribuir.

La bronquiectasia focal por lo general ocurre cuando una gran vía respiratoria se
obstruye. La incapacidad resultante para eliminar las secreciones conduce a un ciclo
de infección, inflamación y daño de la pared de la vía aérea. El lóbulo medio derecho
está involucrado con mayor frecuencia debido a que su bronquio es pequeño y
angulado y tiene ganglios linfáticos en las proximidades. La linfadenopatía debida a
infección por micobacterias a veces causa obstrucción bronquial y bronquiectasias
focales.
Como la inflamación en curso cambia la anatomía de las vías aéreas, las bacterias
patógenas (a veces incluyendo micobacterias), colonizan la vía aérea. Los
organismos más comunes incluyen

 Haemophilus influenzae: 35%


 Pseudomonas aeruginosa: 31%
 Moraxella catarrhalis: 20%
 Staphylococcus aureus: 14%
 Streptococcus pneumoniae: 13%
La colonización por S. aureus está fuertemente asociada con la FQ; el hallazgo de S.
aureus en un cultivo despertar preocupación por una FQ no diagnosticada. Además, la
colonización con P. aeruginosa tiende a indicar una enfermedad grave y augura una
rápida disminución de la función pulmonar. La colonización por múltiples
microorganismos es común, y la resistencia a los antibióticos es una preocupación en
los pacientes que requieren cursos frecuentes de antibióticos para el tratamiento de
las exacerbaciones.

Cuadro clínico

Pueden ser totalmente asintomáticas, sobre todo las que se localizan en los lóbulos
superiores que drenan por gravedad.

Lo más frecuente es que exista tos crónica con expectoración abundante. La tos es
intermitente durante todo el día y empeora al levantarse por la mañana.

Hemoptisis, que cuantitativamente puede variar en una escala de gravedad desde


leve, (esputo hemoptoico), hasta grave (hemoptisis franca abundante).

Otros síntomas pueden ser hiperreactividad bronquial, disnea, dolor pleurítico, sinusitis
Síntomas
La sintomatología en el paciente se va presentando progresivamente. El tiempo depende
del caso. Puede pasar desde unas semanas, hasta años tras el suceso que provoca la
bronquiectasia. Los síntomas son variados y pueden incluir:
 Piel con color azul.
 Halitosis o mal aliento bucal.
 Tos crónica con esputo fétido (flema originada en el pulmón con mal olor): viene
acompañada de expectoración (expulsión por la boca de sustancias que provienen de los
pulmones) y es más fuerte por las mañanas a causa de las secreciones que acumula el
paciente por la noche.
 Infecciones bronquiales repetidas.
 Dedos de la mano hinchados en la parte más distal (en palillo de tambor).
 Expectoración con sangre originada en los bronquios o los pulmones.
 Fiebre.
 Tos cuando el paciente se tumba, especialmente de lado. La tos suele producir
expectoración con pus.
 Fatiga.
 Dolor torácico.
 Palidez.
 Disnea o problemas respiratorios y descenso progresivo de la función pulmonar, en especial
cuando se hace deporte.
 Reducción del peso.
 Sibilancias o sonido que hace el aire que se genera en las vías respiratorias cuando están
obstruidas o congestionadas.
Signos: estertores secos y húmedos, puede aparecer soplo bronquial sobre las áreas
de bronquiectasias, espiración prolongada, sibilancias; en fases avanzadas cianosis,
acropaquia y caquexia.

Historia natural: inicio insidioso con predominio de tos progresivamente más intensa
y productiva, terminando en el desarrollo gradual de insuficiencia respiratoria.

Prevención

Una de las medidas de prevención de la bronquiectasia es evitar las infecciones


pulmonares como la neumonía (infección del parénquima pulmonar). Para esquivar
infecciones como la tosferina o el sarampión, lo mejor es vacunarse frente a ellas..

Otra de las recomendaciones es poner a los pacientes de cualquier edad la vacuna anual
antigripal y la antineumocócica, para tratar de disminuir las agudizaciones.
El tabaco y la contaminación son factores que incrementan la posibilidad de padecer una
infección y por consiguiente, bronquiectasias. Se recomienda huir de estos hábitos
y mantener un control ambiental de la zona donde se habita fundamentalmente.

Tipos

Cuando los casos de bronquiectasias presentan otras características dominantes distintas,


la enfermedad se considera como un componente más en el cuadro clínico de la otra
patología (como por ejemplo, en los pacientes con alveolitis alérgica extrínseca o fibrosis
quística). Las bronquiectasias se pueden clasificar de varias formas:

 Congénitas: en el caso de los enfermos que nacen con bronquiectasias.


 Adquiridas: puede ser gracias a infecciones, obstrucciones bronquiales localizadas (tanto
extrínseca u originadas en el pulmón, como intraluminal provocado por un objeto externo) o
por daño bronquial debido a factores químicos.
Caballero clasifica las bronquiectasias en dos tipos dependiendo de su localización:

 Localizadas: situadas en una zona concreta del pulmón, aparecen por tener una infección
localizada.
 Difusas: en pacientes con fibrosis quística o inmunodeficiencias.
Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), podemos clasificar las bronquiectasias
en dos tipologías en pacientes de edad temprana:

 Primarias: instalada en pacientes sin otra patología previa. Las bronquiectasias surgen
a raíz de una infección respiratoria que se cronifica. Una de las infecciones que sobresale
es causada por el VIH, pero pueden ser de orígenes diversos como provocados por virus,
bacterias o tuberculosis entre otros motivos.
 Secundarios: las bronquiectasias es una complicación de otra enfermedad previa como la
fibrosis quística, los defectos inmunológicos, síndromes aspirativos, el asma, la aspergilosis
broncopulmonar, la displasia de los cartílagos bronquiales o por alteraciones del
aclaramiento mucociliar.

Diagnóstico

El médico ausculta los sonidos que provienen del tórax del enfermo para ver si localiza
alguna anomalía. También se realizarán otras pruebas de imagen y diagnóstico, como son:

 Prueba de precipitina para asperglosis.


 Análisis de sangre.
 Radiografía de tórax.
 Cultivo de esputo: examen de laboratorio en el que se buscan las causas que originan una
determinada infección.
 Análisis sanguíneo completo (Hemograma).
 Prueba de sudor para la fibrosis quística.
 Pruebas cutáneas para averiguar si el paciente sufrió tuberculosis en el pasado
(tuberculina).
 Electroforesis de inmunoglobulinas en suero: prueba que mide los anticuerpos a partir de un
análisis de sangre.
 Tomografía Computerizada de tórax.
 Broncoscopia es una prueba que explora la vía aérea y permite obtener muestras
biológicas.
 Gammagrafía de ventilación-perfusión: es una técnica que consiste en la introducción de un
radiofármaco en el organismo que facilita la localización de zonas afectadas por las
bronquiectasias.
Tratamientos

“La principal vía de tratamiento consiste en mantener libres las vías respiratorias y evitar
posibles obstrucciones y complicaciones derivadas de las bronquiectasias. A lo largo de la
historia natural de la enfermedad se van produciendo una serie de agudizaciones de perfil
infeccioso que, en muchas ocasiones, requieren la hospitalización del paciente con el uso
de antibióticos por vía intravenosa”.

El objetivo de la terapia es controlar las infecciones y el esputo (secreción o flema que


puede provenir de cualquier zona del aparato respiratorio). Para mejorar la salud de los
pacientes de bronquiectasia y curar la patología.

Medicamentos: como expectorantes destinados a fluidificar las secrecciones. También se


pueden suministrar broncodilatadores, antiinflamatorios o antibióticos.

 Drenaje diario: para eliminar el esputo que se va acumulando en las vías respiratorias. Se
realiza mediante fisioterapia respiratoria y favorecer el tratamiento postural.
 Ejercicios: los tiene que hacer el paciente para la expectoración o la eliminación de la
mucosidad.
 Cirugía: para extirpar parte del pulmón si presenta sangrado en el órgano y los
medicamentos no dan resultado. Solo se escoge esta forma de tratamiento para pacientes
cuya patología está localizada y para casos de hemoptisis grave.
 Antibióticos: para el tratamiento de las colonizaciones bacterianas y disminuir el esputo,
aunque no es la forma habitual. También se puede combatir gracias a antibióticos inhalados.
Los antibióticos y los antiinflamatorios se suministran al paciente por vía oral, inhalada o
intravenosa. Se usan en caso de agudización o infección bronquial crónica, provocada por
el microorganismo pseudomonas aeruginosa, el más virulento para pacientes con
bronquiectasias.

En el caso del tratamiento con antiinflamatorios, los más habituales son los macrolidos,
gracias a su efecto inmunomodulador. Las bronquiectasias, afirma Martínez García, es
multidimensional desde el punto de vista terapéutico, porque se tienen que tratar otros
factores, como la hipersecreción mucosa (mediante rehabilitación y fisioterapia respiratoria y
mucolíticos), la hiperreactividad bronquial (con broncodilatadores y esteroides inhalados), los
aspectos nutricionales y el tratamiento etiológico.

Cuidados de Enfermería:

Un objetivo importante de la enfermera es promover el drenaje y la eliminación del


moco bronquial. Para ello puede hacerse uso de diferentes técnicas que van a permitir
facilitar la expulsión de secreciones.

 Enseñar al paciente a practicar ejercicios eficaces de respiración profunda y de


toser.
 La fisioterapia respiratoria con drenaje postural de las partes afectadas es
recomendable. Algunos pacientes requieren la elevación del pie de cama unos
10-12 cm para facilitar el drenaje. Las almohadas sirven en el hospital y en casa
para ayudar al paciente a adoptar las posturas adecuadas de drenaje.
 El uso de dispositivos de aclaramiento de moco, como el de flutter: se trata de
un aparato manual que hace vibrar la vía aérea durante la fase espiratoria de la
respiración.
 La terapia de presión positiva espiratoria (PPE) consiste en una maniobra
respiratoria que se lleva a cabo contra una resistencia espiratoria y que se usa a
menudo junto con la medicación nebulizada.

El reposo es importante para prevenir un sobreesfuerzo. El reposo en cama puede


estar indicado en las fases agudas de la enfermedad. Se debe evitar el enfriamiento y
el exceso de fatiga.

Una buena nutrición es importante y suele ser difícil de mantener porque el paciente a
menudo esta anoréxico. La higiene oral para eliminar detritus y expulsar las costras
secas de esputos ayuda a mejorar las ganas de comer del paciente. Ofrecerle
alimentos apetitosos también puede ser un aliciente.

Es muy importante una correcta hidratación para fluidificar las secreciones y para
eliminarlas con más facilidad. A menos que haya contraindicación, como insuficiencia
cardiaca congestiva o enfermedad renal, el paciente debe beber al menos tres litros de
líquido al día y para ello es necesario que aumente la ingesta de líquido en muchos
casos. Además, hay que aconsejar al paciente que consuma líquidos con poca sal
para evitar la retención sistémica de fluidos.

La hidratación directa del aparato respiratorio puede ser igualmente beneficiosa para
expectorar las secreciones. Normalmente se utiliza un aerosol suave con suero
fisiológico suministrado por un nebulizador a chorro. En casa, puede hacer uso de la
ducha de vapor. Se le indicara también que tome un broncodilatador inhalado 10-15
minutos antes de utilizar el aerosol suave para prevenir la broncoconstricción.

ENFERMEDAD DEL PULMON

ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA (EPOC)

Descripción general

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad crónica


inflamatoria de los pulmones que obstruye el flujo de aire desde los pulmones. Los
síntomas incluyen dificultad para respirar, tos, producción de mucosidad (esputo) y
silbido al respirar. Es causada por la exposición a largo plazo a gases o partículas
irritantes, en la mayoría de los casos del humo de cigarrillo. Las personas con EPOC
tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón y una
variedad de otras afecciones.

El enfisema y la bronquitis crónica son las dos afecciones más frecuentes que
contribuyen a desarrollar la EPOC. La bronquitis crónica es la inflamación del
revestimiento de los bronquios, que llevan aire hacia y desde los sacos de aire
(alvéolos) del pulmón. Se caracteriza por la tos diaria y la producción de mucosidad
(esputo).

El enfisema es una afección en la cual los alvéolos que están en los extremos de las
vías aéreas más pequeñas (bronquiolos) de los pulmones se destruyen como
resultado de la exposición dañina al humo de cigarrillo y a otros gases y partículas
irritantes.

Síntomas

Los síntomas de la EPOC no suelen aparecer hasta cuando ya se ha producido un


daño significativo y, por lo general, empeoran con el tiempo, particularmente si el
paciente sigue expuesto al humo del tabaco. Los pacientes con bronquitis crónica
presentan una tos diaria y producción de mucosidad (esputo) como síntoma principal
durante al menos tres meses al año en dos años consecutivos.

Otros signos y síntomas de la EPOC pueden incluir los siguientes:

 Dificultad para respirar, sobre todo durante la actividad física

 Silbido al respirar

 Presión en el pecho

 Tener que aclararse la garganta temprano a la mañana, debido al exceso de


mucosidad en los pulmones

 Una tos crónica que puede producir mucosidad (esputo), la cual puede ser
transparente, blanca, amarilla o verdosa

 Color azul en los labios o los lechos ungueales (cianosis)

 Infecciones respiratorias frecuentes

 Falta de energía

 Pérdida de peso involuntaria (en los estadios más avanzados)

 Hinchazón en los tobillos, los pies o las piernas

También es probable que las personas con EPOC tengan episodios llamados
reagudizaciones, durante los cuales los síntomas empeoran más que la variación
habitual diaria y duran al menos varios días.

Etiología

La causa principal de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en los


países desarrollados es el tabaquismo. En los países en vías de desarrollo, la EPOC a
menudo se presenta en personas que están expuestas a gases combustibles usados
para cocinar o para calefaccionar en viviendas con mala ventilación.
Solo aproximadamente el 20 al 30 por ciento de los fumadores crónicos pueden
tener EPOC clínicamente aparente, aunque muchos fumadores con antecedentes de
tabaquismo de larga data pueden presentar una función pulmonar reducida. En
algunos fumadores se manifiestan afecciones pulmonares menos frecuentes. Se las
puede diagnosticar mal como EPOC hasta que no se realiza una evaluación más
minuciosa.

 Exposiciones por inhalación


De todas las exposiciones por inhalación, el hábito de fumar cigarrillos es el principal
factor de riesgo en la mayoría de los países, aunque sólo cerca del 15% de los
fumadores desarrolla EPOC clínicamente evidente; el antecedente de exposición a 40
o más paquetes por año es especialmente predictivo. El humo proveniente de la
cocción o la calefacción en ambientes cerrados es un factor causal importante en los
países en vías de desarrollo. Los fumadores con reactividad preexistente de las vías
aéreas (definida por la mayor sensibilidad a la metacolina inhalada), aun en ausencia
de asma clínica, tienen un riesgo mayor de desarrollar EPOC que los que no
presentan esta reactividad.

El bajo peso corporal, los trastornos respiratorios de la niñez y la exposición pasiva al


humo de cigarrillo, la contaminación ambiental y el polvo ocupacional (p. ej., polvo
mineral, polvo de algodón) o las sustancias químicas inhalada (p. ej., cadmio)
contribuyen al riesgo de EPOC, si bien son de menor importancia que el humo del
cigarrillo.

 Factores genéticos
El trastorno genético mejor definido es la deficiencia de alfa-1 antitripsina, que es una
causa importante de enfisema en los no fumadores e influye en la susceptibilidad a la
enfermedad en los fumadores.
En los últimos años, se han encontrado > 30 variantes genéticas que se asocian con la
EPOC o la disminución de la función pulmonar en poblaciones seleccionadas, pero
ninguna ha demostrado ser tan consecuente como la alfa-1 antitripsina.

Cómo resultan afectados los pulmones

El aire se traslada por la tráquea e ingresa en los pulmones por medio de dos tubos
largos (bronquios). Dentro de los pulmones, estos tubos se dividen muchas veces,
como las ramas de un árbol, en tubos más pequeños (bronquiolos) que tienen en sus
extremos sacos de aire diminutos (alvéolos).

Los sacos de aire tienen paredes muy delgadas repletas de vasos sanguíneos
(capilares). El oxígeno presente en el aire que inhalas atraviesa estos vasos
sanguíneos e ingresa en el torrente sanguíneo. Al mismo tiempo, se exhala dióxido de
carbono (un gas que es un producto de desecho del metabolismo).

Los pulmones dependen de la elasticidad natural de los bronquios y de los sacos de


aire para que el aire salga del organismo. A causa de la EPOC, pierden su elasticidad
y se estiran en exceso, por lo cual queda aire atrapado en ellos al exhalar.
Causas de la obstrucción de las vías respiratorias

Las causas de la obstrucción de las vías respiratorias incluyen las siguientes:

 Enfisema. Esta enfermedad de los pulmones destruye las paredes frágiles y las
fibras elásticas de los alvéolos. Las vías respiratorias pequeñas colapsan cuando
exhalas, lo que impide el flujo de aire hacia afuera desde los pulmones.

 Bronquitis crónica. Si padeces esta enfermedad, los bronquios se inflaman y se


estrechan, y los pulmones producen más mucosidad, lo cual puede bloquear aun
más los bronquios que están estrechos. El paciente puede presentar una tos
crónica por tratar de limpiar las vías respiratorias.

Deficiencia de alfa-1 antitripsina

Aproximadamente, en el 1 por ciento de las personas con EPOC, la enfermedad se


produce a causa de un trastorno genético que provoca niveles bajos de una proteína
llamada alfa-1 antitripsina. La alfa-1 antitripsina se produce en el hígado y se segrega
al torrente sanguíneo para ayudar a proteger los pulmones. La deficiencia de alfa-1
antitripsina puede afectar al hígado además de a los pulmones. El daño en los
pulmones puede producirse en bebés y niños, no solo en adultos con antecedentes de
fumadores de larga data.

Para los adultos con EPOC relacionada con la deficiencia de alfa-1 antitripsina, las
opciones de tratamiento son las mismas que para las personas que tienen tipos más
frecuentes de EPOC. Además, el tratamiento de algunas personas podría consistir en
reemplazar la proteína alfa-1 antitripsina faltante, lo cual puede evitar daños
adicionales a los pulmones.

Diagnóstico

Cuando se hace una exploración física el médico puede no hallar nada anormal, aparte de
la respiración sibilante que escucha con el fonendoscopio.
Las radiografías de tórax también pueden dar resultados normales. Además, a medida que
evoluciona la enfermedad, los movimientos del tórax disminuyen durante la respiración y se
hace más difícil escuchar los ruidos de la respiración con el fonendoscopio.

Por este motivo, para hacer un diagnóstico correcto se requiere un aparato


denominado espirómetro, que mide el volumen espiratorio máximo por segundo y otros
flujos y volúmenes respiratorios. Sólo con esta prueba se puede demostrar la obstrucción o
reducción del flujo de aire que presenta una persona que tenga la enfermedad.

Esta prueba es inmediata y no produce dolor.

Según los especialistas, la espirometría se debería realizar a todos los fumadores mayores
de 35 años y con síntomas de tener la enfermedad
FISIOPATOLOGIA

Los factores de riesgo para la EPOC incluyen los siguientes:

 Inflamación: Las exposiciones inhalatorias pueden desencadenar una


respuesta inflamatoria en las vías aéreas y los alvéolos que lleva a la
enfermedad en personas genéticamente susceptibles. Se considera que este
proceso está mediado por el aumento de la actividad de proteasa y una
disminución de la actividad de antiproteasa. Las proteasas pulmonares, como
la elastasa de los neutrófilos, las metaloproteinasas de la matriz y las
catepsinas, degradan la elastina y el tejido conectivo en el proceso normal de
reparación tisular. Su actividad está normalmente contrarrestada por las
antiproteasas, como la alfa-1 antitripsina, el inhibidor de la leucoproteinasa
derivada del epiteilo de la vía aérea, la elafina y el inhibidor tisular de la
metaloproteinasa de la matriz. En pacientes con EPOC, los neutrófilos
activados y otras células inflamatorias liberan proteasas como parte del
proceso inflamatorio; la actividad de proteasa excede la actividad de
antiproteasa y esto da por resultado la destrucción y la hipersecreción de
moco.

 Personas con asma que fuman. La combinación de asma, una enfermedad


inflamatoria crónica de las vías respiratorias y el cigarrillo aumenta incluso más el
riesgo de EPOC.

 Exposición ocupacional a polvos y sustancias químicas. La exposición por


un largo plazo a gases, vapor y polvo de sustancias químicas en el lugar de
trabajo puede irritar e inflamar los pulmones.

 Exposición a gases de la combustión. En el mundo en desarrollo, las


personas expuestas a gases de la combustión para cocinar y calentar en
hogares con mala ventilación tienen mayor riesgo de padecer EPOC.

Complicaciones

La EPOC puede causar muchas complicaciones, incluidas las siguientes:

 Infecciones respiratorias. Las personas con EPOC tienen mayor probabilidad


de sufrir resfríos, gripe o neumonía. Cualquier infección respiratoria puede
dificultar mucho la respiración y causar un mayor daño al tejido pulmonar. La
vacunación anual contra la gripe y las vacunaciones periódicas contra la
neumonía neumocócica pueden prevenir algunas infecciones.

 Problemas del corazón. Por motivos que no se comprenden del todo,


la EPOCpuede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, incluido el
ataque cardíaco. Dejar de fumar puede reducir este riesgo.

 Cáncer de pulmón. Las personas con EPOC tienen un riesgo más alto de
padecer cáncer de pulmón. Dejar de fumar puede reducir este riesgo.
 Presión arterial alta en las arterias pulmonares. La EPOC puede causar
presión arterial alta en las arterias que hacen circular sangre a los pulmones
(hipertensión pulmonar).

 Depresión. La dificultad para respirar puede impedir que hagas actividades que
disfrutas. Además, vivir con esta enfermedad grave puede contribuir a que el
paciente presente depresión. Habla con tu médico si te sientes triste o impotente,
o si piensas que puedes tener depresión.

Cuidados en enfermería

Colocar al paciente con respaldo


 Hidratación endovenosa
 Asistencia en la colocación de oxigeno
 Cumplimiento de bronco dilatadores
 Asistencia en las nebulizaciones
 Colocar en cuarto donde no hayan desencadenantes de otro ataque como
polvo, flores y otros
 Asistir en el drenaje postural
 Educar sobre el cumplimiento de sus medicamentos.
 Educar sobre evitar el contacto con alérgenos
 Educar sobre el uso correcto de la respiración al hacer ejercicios o actividad
física Vigilancia de signos vitales Cuidados de enfermería
 Agonistas de los receptores adrenérgicos beta de corta duración, tales como el
salbutamol, levalbuterol, terbutalina y bitolterol.
 Los efectos secundarios que incluía la aparición de temblores, se han reducido
grandemente con los tratamientos inhalados, que permite que el medicamento
haga blanco específicamente en los pulmones  Esta la utilización de otros
medicamentos como la epinefrina y efedrina  Medicamentos colinérgicos
como el tropium. El inhalador
 NEUMONÍA

Descripción general

La neumonía es una infección que inflama los sacos aéreos de uno o ambos
pulmones. Los sacos aéreos se pueden llenar de líquido o pus (material purulento), lo
que provoca tos con flema o pus, fiebre, escalofríos y dificultad para respirar. Diversos
microrganismos, como bacterias, virus y hongos, pueden provocar neumonía.

La neumonía puede variar en gravedad desde suave a potencialmente mortal. Es más


grave en bebés y niños pequeños, personas mayores a 65 años, y personas con
problemas de salud o sistemas inmunitarios debilitados.

CUADRO CLINICO

Signos

taquipnea, taquicardia; sobre el área del infiltrado inflamatorio se puede apreciar


matidez a la percusión, crepitaciones, broncofonía, a veces soplo bronquial, en caso
de derrame pleural se aprecia matidez a la percusión, abolición de las vibraciones
vocales y disminución de los ruidos respiratorios.

Síntomas

Los signos y síntomas de la neumonía varían de moderados a graves y dependen de


varios factores, como el tipo de germen que causó la infección, tu edad y tu salud en
general. Los signos y síntomas moderados suelen ser similares a los de un resfrío o
una gripe, pero duran más tiempo.

Los signos y síntomas de la neumonía pueden incluir lo siguiente:

 Dolor en el pecho al respirar o toser

 Desorientación o cambios de percepción mental (en adultos de 65 años o más)

 Tos que puede producir flema

 Fatiga

 Fiebre, transpiración y escalofríos con temblor

 Temperatura corporal más baja de lo normal (en adultos mayores de 65 años y


personas con un sistema inmunitario débil)

 Náuseas, vómitos o diarrea

 Dificultad para respirar


Puede que los recién nacidos y bebés no muestren signos de estar sufriendo la
infección. O bien, pueden vomitar, tener fiebre y tos, parecer inquietos o cansados y
sin energía, o presentar dificultad para respirar y comer.

ETIOLOGIA

Son varios los gérmenes que pueden causar neumonía. Los más frecuentes son las
bacterias y los virus que se encuentran en el aire que respiramos. Generalmente, el
cuerpo evita que estos gérmenes infecten los pulmones. Sin embargo, a veces, estos
gérmenes pueden ser más poderosos que tu sistema inmunitario, incluso cuando tu
salud en general es buena.

La neumonía se clasifica de acuerdo con el tipo de germen que la causa y el lugar


donde tienes la infección.

Neumonía adquirida en la comunidad

La neumonía adquirida en la comunidad es el tipo más frecuente. Ocurre fuera de los


hospitales y de otras instalaciones de cuidado de la salud. La causa puede deberse a
estos factores:

 Bacterias. Este tipo de neumonía puede producirse sola o después de que


hayas tenido un resfrío o una gripe. Puede afectar una parte (lóbulo) del pulmón;
esta afección se llama neumonía lobar.

 Organismos tipo bacteria. El micoplasma pneumoniae también puede causar


neumonía. Generalmente produce síntomas más leves que los producidos por
otros tipos de neumonía..

 Hongos. Este tipo de neumonía es más frecuente en personas con problemas


crónicos de salud o un sistema inmunitario debilitado, y en personas que han
inhalado grandes dosis de estos organismos. Virus. Algunos de los virus que
causan los resfríos y la gripe pueden causar neumonía. Los virus son la causa
más frecuente de neumonía en los niños menores de 5 años

Neumonía adquirida en el hospital

Algunas personas contraen neumonía durante su estancia hospitalaria debido a otras


enfermedades. La neumonía adquirida en el hospital puede ser grave debido a que la
bacteria que la causa puede ser más resistente a los antibióticos porque las personas
que la contraen ya están enfermas. Las personas que se encuentran con respiradores,
los cuales suelen utilizarse en unidades de cuidados intensivos, tienen más riesgo de
contraer este tipo de neumonía.

Neumonía adquirida por cuidado de la salud

La neumonía adquirida por cuidado de la salud es un tipo de infección bacteriana que


ocurre en personas que viven en instalaciones de cuidado de la salud por largo tiempo
o que reciben cuidados en una clínica de atención ambulatoria, incluso en los centros
de diálisis. Al igual que la neumonía adquirida en el hospital, este tipo de neumonía
puede manifestarse a causa de bacterias que son más resistentes a los antibióticos.

Neumonía por aspiración

La neumonía por aspiración ocurre cuando inhalas comida, bebidas, vómito o saliva
que llegan a tus pulmones. La aspiración es más probable que suceda cuando algo
altera tu reflejo de náusea, como una lesión cerebral o dificultad al tragar, o el
consumo excesivo de alcohol o drogas.

FISIOPATOLOGIA

Los casos de neumonía infecciosa a menudo presentan una tos que produce
un esputo(flema) de color marrón o verde y una fiebre alta que puede ir acompañada
de escalofríos febriles. La disnea es el signo temprano más específico y sensible. El
dolor torácico pleurítico también es común, (dolor agudo o punzante que aparece o
empeora cuando se respira hondo.) Los enfermos de neumonía pueden toser sangre,
sufrir dolores de cabeza o presentar una piel sudorosa y húmeda. Otros síntomas
posibles son falta de apetito, cansancio, cianosis, náuseas, vómitos y dolores
articulares o musculares. Las formas menos comunes de neumonía pueden causar
otros síntomas, por ejemplo, la neumonía causada por Legionella, ya que puede
causar dolores abdominales y diarrea,4 mientras que la neumonía provocada
por tuberculosis o Pneumocystis puede causar únicamente pérdida de peso y sudores
nocturnos. En las personas mayores, la manifestación de la neumonía puede no ser
típica. Pueden desarrollar una confusión nueva o más grave, o experimentar
desequilibrios, provocando caídas.5 Los niños con neumonía pueden presentar
muchos de los síntomas mencionados, pero en muchos casos simplemente están
adormecidos o pierden el apetito.

La exploración física de los pulmones puede ser normal, pero a menudo presenta una
expansión (amplexión) mermada del tórax en el lado afectado, respiración bronquial
auscultada con fonendoscopio (sonidos más ásperos provenientes de las vías
respiratorias más grandes, transmitidos a través del pulmón inflamado y consolidado) y
estertores perceptibles en el área afectada durante la inspiración. La percusión puede
ser apagada (mate) sobre el pulmón afectado, pero con una resonancia aumentada y
no mermada (lo que la distingue de un embalse pleural). Aunque estos signos son
relevantes, resultan insuficientes para diagnosticar o descartar una neumonía; de
hecho, en estudios se ha demostrado que dos médicos pueden llegar a diferentes
conclusiones sobre el mismo pacient

Complicaciones

Incluso habiendo recibido tratamiento, algunas personas que tienen neumonía,


especialmente aquellos que se encuentran en los grupos de alto riesgo, pueden
experimentar complicaciones, incluidas las siguiente:
 Bacterias en el torrente sanguíneo (bacteriemia). Las bacterias que ingresan
en el torrente sanguíneo desde los pulmones pueden propagar la infección a
otros órganos y, potencialmente, provocar una insuficiencia orgánica.

 Dificultad para respirar. Si la neumonía es grave o si tienes enfermedades


pulmonares crónicas ocultas, posiblemente tengas problemas para obtener
suficiente oxígeno al respirar. Es posible que debas hospitalizarte y utilizar un
respirador artificial (ventilador) hasta que tus pulmones sanen.

 Acumulación de líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural). La


neumonía puede causar la acumulación de líquido en el fino espacio que hay
entre las capas de tejido que recubren los pulmones y la cavidad
torácica (pleura). Si el fluido se infecta, es posible que deban drenarlo a través de
una sonda pleural o extraerlo mediante una cirugía.

 Absceso pulmonar. Un absceso tiene lugar si se forma pus en una cavidad en


el pulmón. Normalmente, los abscesos se tratan con antibióticos. A veces, se
necesita una cirugía o un drenaje con una aguja larga o una sonda que se coloca
en el absceso para extraer el pus.

Prevención

Para contribuir a prevenir la neumonía:

 Vacúnate. Existen vacunas para prevenir algunos tipos de neumonía y la gripe.


Habla con el médico sobre estas y otras vacunas. Las pautas de vacunación han
cambiado con el tiempo; por lo tanto, asegúrate de revisar el estado de tus
vacunas con tu médico incluso si recuerdas haberte vacunado anteriormente
contra la neumonía.

 Asegúrate de que los niños se vacunen. Los médicos recomiendan una


vacuna para la neumonía diferente para niños menores de 2 años y para niños
de 2 a 5 años que son particularmente propensos a contraer la enfermedad
neumocócica. Los niños que concurren a una guardería grupal también deben
recibir la vacuna. Los médicos además recomiendan la vacuna contra la
influenza para niños menores de 6 meses.

 Practica una buena higiene. Para protegerte de las infecciones respiratorias


que a menudo derivan en neumonía, lávate las manos regularmente o usa un
desinfectante para las manos a base de alcohol.

 No fumes. El tabaquismo daña las defensas naturales que protegen a tus


pulmones de las infecciones respiratorias.

 Mantén fuerte tu sistema inmunitario. Duerme lo suficiente, ejercítate


regularmente y lleva una dieta saludable.

Diagnóstico

Radiografía de pecho que muestra la neumonía Primero, el médico te hará


preguntas sobre tu historia clínica y, luego, te realizará una exploración física en la
que, entre otras cosas, te escuchará los pulmones con un estetoscopio para detectar
cualquier sonido anormal de burbujeo o crepitación que sugiera la presencia de
neumonía.

Si existe una sospecha de neumonía, el médico puede recomendarte los


siguientes exámenes:

 Análisis de sangre. Los análisis de sangre se usan para confirmar una infección
e intentar identificar el tipo de organismo que está causando la infección. Sin
embargo, la identificación precisa no siempre es posible.

 Radiografía torácica. Esta ayuda al médico a diagnosticar la neumonía y a


determinar la extensión y la ubicación de la infección. No obstante, tu médico no
puede saber por medio de una radiografía qué tipo de germen está causando la
neumonía.

 Pulsioximetría. En esta prueba, se mide el nivel de oxígeno de la sangre. La


neumonía puede hacer que los pulmones no sean capaces de pasar una
suficiente cantidad de oxígeno al torrente sanguíneo.

 Prueba de esputo. Se toma una muestra de líquido de los pulmones (esputo)


que se obtiene haciendo toser profundamente al paciente; luego, se analiza la
muestra para ayudar a identificar la causa de la infección.

Es posible que el médico solicite otros exámenes si el paciente tiene más de 65


años, si está en el hospital o tiene síntomas graves u otras enfermedades.
Estos pueden incluir los siguientes:

 TC. Si la neumonía no mejora en el tiempo esperado, es posible que el médico te


recomiende hacerte una TC de tórax para obtener imágenes más detalladas de
los pulmones.

 Cultivo de líquido pleural. Con una aguja que se inserta entre las costillas, se
toma una muestra de líquido de la zona pleural y se la analiza para determinar el
tipo de la infección.

 FIBROSIS PULMONAR
Descripción General

La fibrosis pulmonar es una afección en la cual el tejido de los pulmones cicatriza y, por lo
tanto, se vuelve grueso y duro. Esto produce dificultades a la hora respirar y es posible que
la sangre no reciba el oxígeno suficiente.
Cuando los expertos realizan los análisis de la función pulmonar,
mediante espirometría, pueden encontrar limitaciones pulmonares y modificaciones en el
intercambio habitual de gases que lleva a cabo el pulmón.
Etiología

Una combinación de factores ambientales, genéticos, y otros desconocidos probablemente


contribuyan a la disfunción o la reprogramación celular del epitelio alveolar, lo que conduce
a la fibroproliferación anormal en el pulmón. Hay investigaciones en curso sobre los aportes
de la genética, los estímulos ambientales, las células inflamatorias, el epitelio alveolar, el
mesénquima, y la matriz.

Fisiopatología

La fibrosis pulmonar consiste en la transformación gradual del parénquima pulmonar


en tejido fibroso normal. La sustitución cicatricial del tejido normal de pulmón provoca
disminución irreversible de la capacidad de difusión de oxígeno (oxigenación).3 Por
otra parte, la disminución de la distensibilidad pulmonar por fibrosis conforma
una enfermedad pulmonar restrictiva. Esta es la causa principal de enfermedad
pulmonar restrictiva en relación con el parénquima pulmonar. Por el contrario,
la tetraplejia4 y la cifosis5 son ejemplos de causas de enfermedad pulmonar restrictiva
que no pasan necesariamente por la fibrosis pulmonar.
Esta fibrosis y disminución de la oxigenización redunda en un aumento de la presión
pulmonar, reversible en un primer momento e irreversible desde el momento en que la
elasticidad del pulmón se compromete

Causas

Sus causas aún son desconocidas y los expertos continúan estudiándolas. Sin embargo,
hay ciertos riesgos que ayudan a fomentar esta enfermedad, por ejemplo, el tabaco. Según
el número de cigarros que se fumen al día, y los años de fumador, varía el riesgo de
padecer fibrosis pulmonar.
También se ha encontrado relación con algunos medicamentos comunes, como los
antidepresivos, aunque los expertos desconocen el porqué.
Otro motivo puede ser cuando el reflujo del ácido gástrico va hacia la vía respiratoria de
forma crónica. Asimismo, existen causas ambientales, tanto en el medio rural como urbano.
La exposición a ciertas sustancias como el serrín, el acero, el plomo, el latón o la madera de
pino, se asocia, también, con el desarrollo de esta enfermedad
Síntomas

Los síntomas son muy variables. Puede que el paciente no tenga ningún tipo de indicio o
que note sensación de ahogo al realizar cualquier esfuerzo.
Generalmente, el primer síntoma es la disnea al llevar a cabo ejercicios básicos que no
requieren un gran trabajo como, por ejemplo, caminar.
A esto suele unirse la tos (habitualmente en horas nocturnas) que puede ser seca o con
flemas. Otros signos que determinan que se puede padecer esta afección son el cansancio,
la pérdida de peso o los dolores musculares y en las articulaciones.
Factores de riesgo

Los factores que te hacen más propenso a la fibrosis pulmonar comprenden los
siguientes:
Edad. Si bien se ha diagnosticado fibrosis pulmonar en niños y bebés, es más
probable que el trastorno afecte a adultos de mediana edad y mayores.
Sexo. La fibrosis pulmonar idiopática afecta con mayor frecuencia a los hombres que a
las mujeres.
Tabaquismo. Muchos más fumadores y ex fumadores padecen fibrosis pulmonar que
personas que nunca fumaron. La fibrosis pulmonar puede producirse en pacientes con
enfisema.
Determinadas ocupaciones. Las personas que trabajan en minería, agricultura o
construcción o que están expuestas a contaminantes que se sabe dañan los pulmones
tienen mayor riesgo de presentar fibrosis pulmonar.
Tratamientos oncológicos. Recibir tratamientos con radiación en el tórax o
determinados fármacos para quimioterapia puede aumentar el riesgo de fibrosis
pulmonar.
Factores genéticos. Algunos tipos de fibrosis pulmonar son hereditarios, y los factores
genéticos podrían ser un componente.

Prevención

Dado que no se conocen las causas exactas de esta afección, no se disponen de protocolos
para prevenir su aparición.
No obstante, se pueden tomar medidas generales para mejorar la condición física y manejar
los síntomas que se produzcan, como dejar de fumar o realizar ejercicio regularmente.
Tipos

La fibrosis pulmonar se incluye dentro de las enfermedades intersticiales de pulmón. En la


actualidad, gracias a las biopsias pulmonares, se han podido diferenciar cuatro tipos de
neumonías intersticiales.
Neumonitis intersticial usual: Ocurre más frecuentemente en varones. Su pronóstico es malo
y la mortalidad a los 5 y 10 años de su diagnóstico es del 43 por ciento y 15 por ciento,
respectivamente.

Neumonitis intersticial descamativa: El 90 por ciento de los pacientes que la padecen son
fumadores. A diferencia de las otras, las personas que la sufren suelen ser más jóvenes y
tiene una buena evolución clínica.
Neumonitis intersticial aguda: Es una afección que evoluciona rápidamente, llegando incluso
a provocar disnea o hipoxia (falta de oxígeno).
Neumonitis intersticial no específica: Puede estar causada por una reacción a determinados
fármacos, asociado a enfermedades pulmonares o tener una causa desconocida.

Diagnóstico
El diagnóstico se lleva a cabo mediante un examen clínico completo, radiografías
torácicas, tomografía y, para completar, una biopsia que permita descartar otras
enfermedades.
Complicaciones

Entre las complicaciones de la fibrosis pulmonar, pueden mencionarse las siguientes:


Presión arterial alta en los pulmones (hipertensión pulmonar). A diferencia de la
presión arterial alta sistémica, esta afección repercute solo en las arterias de los
pulmones. Se inicia cuando el tejido cicatricial comprime las arterias y los capilares
más pequeños, lo cual incrementa la resistencia al flujo sanguíneo en los pulmones.
Esto, a su vez, eleva la presión dentro de las arterias pulmonares y en la cámara
cardíaca inferior derecha (ventrículo derecho). Algunas formas de hipertensión
pulmonar son enfermedades graves que se agravan progresivamente y, a veces,
provocan la muerte.
Insuficiencia cardíaca derecha (cor pulmonale). Esta afección grave se produce
cuando la cámara inferior derecha del corazón (ventrículo) debe bombear más que lo
normal para transportar la sangre por las arterias pulmonares que están obstruidas
parcialmente.
Insuficiencia respiratoria. A menudo, esta es la última etapa de la enfermedad
pulmonar crónica. Ocurre cuando los niveles de oxígeno en la sangre decaen
demasiado.
Cáncer de pulmón. La fibrosis pulmonar de larga data también aumenta el riesgo de
que se desarrolle cáncer de pulmón.
Complicaciones pulmonares. A medida que la fibrosis pulmonar avanza, puede derivar
en complicaciones como coágulos sanguíneos en los pulmones, colapso pulmonar o
infecciones pulmonares.

Tratamientos

Debido a que todavía se trata de una enfermedad cuyas causas son desconocidas, no se
ha podido establecer un protocolo común para su tratamiento.
Entre los fármacos recetados se encuentran los corticoides. Entre el 10 y el 30 por ciento de
los pacientes muestran mejorías tras seguir este tratamiento.
Es poco probable que la enfermedad desaparezca a base de estos medicamentos, pero sí
puede producir mejorías en los pacientes.
Otras formas de tratamiento que los expertos suelen recetar son la pirfenidona (se emplea
para tratar específicamente la fibrosis pulmonar y se toma por vía oral) o nintedanib,
utilizado en el tratamiento de la misma enfermedad y que pertenece al grupo de los
inhibidores de la quinasa.
Cuidados en enfermería:

1. Evaluar las características de las respiraciones.


2. Observar cambios de la frecuencia respiratoria y la profundidad de las respiraciones.
3. Observar aparición de polipnea, aleteo nasal, utilización de músculos accesorios para
respirar.
4. Aspirar secreciones siempre que sea necesario.
5. Colocar al paciente en posición semisentado.
6. Ayudar al paciente a expectorar proporcionándole nebulizaciones adecuadas.
7. Asegurar la ingestión adecuada de líquidos.
8. Proporcionar atmósfera húmeda.
9. Estimular la tos.
10. Valorar densidad de secreciones y la capacidad del paciente para expulsarlas

BIBLIOGRAFIA

Manual de Urgencias. Coordinadores y Edicomplet. Editor Grupo Saned-Edicomplet.


Edición patrocinada por Astra Zeneca.

Manual de protocolos y actuación en urgencias. Coordinador: Agustín Julián Jiménez.


Servicio de Urgencias. Complejo Hospitalario de Toledo. 2ª Edición, 2004.

https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-pulmonares/bronquiectasias-
y-atelectasias/bronquiectasias