Está en la página 1de 3

EL PAÍS, domingo 29 de agosto de 2010 45

Tinta de verano Música Nota de fin de curso

Los libros malos Matt Bellamy, un nuevo David Bisbal


solo tienen final / 48 mesías en Santiago / 49 canta en karaokes / 50

El escritor Mario Vargas Llosa, en su casa de Madrid durante la entrevista. / claudio álvarez

“El nacionalismo es la peor


construcción del hombre”
Mario Vargas Llosa ha dedicado tres años a reconstruir la vida de Roger Casement,
pionero defensor de derechos humanos, que protagoniza ‘El sueño del celta’
IKER SEISDEDOS, Madrid atormentado, reo ajusticiado… De la suma to en La tragedia del Congo). No fue esa la por el aireamiento de unos diarios repletos
de todos los casement resulta una obra que única amarga denuncia de Casement. La de escabrosas aventuras homosexuales cu-
Mario Vargas Llosa recoge en su nueva y Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) ha tar- situación de los indígenas al servicio del ya autenticidad aún es objeto de debate.
estupenda novela aquella reflexión del es- dado “tres años” en culminar, desde aquel sistema de la extracción del caucho en la “Es un personaje múltiple, con varias bio-
critor y político uruguayo José Enrique Ro- lejano y nebuloso “descubrimiento del per- Amazonia mereció otro de sus relatos de grafías que no encajan muy bien”, explica-
dó: “Un hombre es muchos hombres”. No sonaje en una biografía de Joseph Conrad”. estilo aterrador por su exacta sobriedad. ba recientemente Vargas Llosa en su casa
digamos ya en el caso de Roger Casement El tiempo se fue en documentar la peri- Entregado a la causa nacionalista irlan- de Madrid, donde se mostró tan brillante,
(1864-1916), personaje real inspirador de pecia de un cónsul británico que, desperta- desa, viajó a Berlín para conspirar contra preciso y generoso como la lectura de sus
uno de los lanzamientos más esperados del do a los horrores del colonialismo de Leo- Reino Unido en plena I Guerra Mundial, libros hacía presagiar. “Fue, sobre todo,
otoño literario. Diplomático reservado, sir poldo II, viajó por el Congo belga en 1910 participó en el Alzamiento de Pascua de uno de los primeros europeos que tienen
y escritor, temprano relator de derechos para documentar la barbarie con descarna- 1916 en Dublín y acabó condenado a morir una conciencia clara de lo que es el colo-
humanos, héroe irlandés, traidor británi- do realismo en el informe que le daría fa- ahorcado tras tres meses en prisión y un nialismo”.
co, torpe estratega militar, homosexual ma (y que ahora rescata Ediciones del Vien- juicio que conmovió a la sociedad británica Pasa a la página siguiente
46 EL PAÍS, domingo 29 de agosto de 2010

literatura

Viene de la página anterior Arriba, Mola mente de sentido, de valencia mo-


Pregunta. Sorprende el nacio- y Yoka, que ral, política.
nalismo fervoroso de su protago- perdieron P. El lector que desconozca el
nista. Un atributo poco común en las manos personaje histórico, quedará fas-
por torturas
sus héroes… cinado con otra dimensión, la
de los soldados
Respuesta. Siempre he tenido en el Congo novelesca…
terror de esa forma de fanatismo. de Leopoldo II R. Siempre va a quedar alrede-
El nacionalismo me parece la alrededor de dor de él una gran incertidumbre.
peor construcción del hombre. Y 1900. Abajo, ¿Qué cosas son ciertas de las que
el caso más extremo de nacio- juicio a Roger se le han atribuido? Sobre todo lo
nalismo es el nacionalismo cultu- Casement y mapa relativo a sus escandalosos dia-
ral. Aunque en ciertas circunstan- del Congo belga. rios, está hundido en los fondos
cias puede representar valores li- / anti-slavery de la inteligencia británica. Y en
international Irlanda, por una parte es conside-
bertarios…
P. ¿Hay un buen naciona-
lismo?
R. En ciertos pueblos aplasta-
dos por colonizadores, que aspi-
ran a liberarse del ocupante, el
nacionalismo tiene un valor posi-
tivo. Pero lo peligroso es cuando
se convierte en una ideología. El
nacionalismo significa violencia,
prejuicios, distorsión de valores.
Casement vive la parte más idea-
lista, que es la de la lucha contra
el opresor.
P. El libro está repleto, desde
su mismo título, de sueños y fan-
tasías.
R. El sueño del celta es un poe-
ma que escribió Casement, que
era muy mal poeta. A mí las fanta-
sías me sirvieron para tapar los
huecos de un personaje enigmáti-
co. Y luego están las fantasías polí-
ticas. Leopoldo II fue un gran fa-
bricante de sueños; él consigue
que le regalen el Congo porque
monta una ficción, un mito sobre
sí mismo, sus intenciones y sus
designios. Por eso Casement se va
al Congo, en pos de ese sueño.
P. Y se topa con el horror más rado un héroe, pero por otra hay
absoluto y conradiano, el horror una incomodidad absoluta. Nadie
del coronel Kurtz… lo reivindica abiertamente por-
R. Es un libro también sobre que provoca mucho malestar,
cómo ciertas circunstancias porque es un país católico, mora-
deshumanizan a los hombres has- lista, tradicionalista. Hablas con
ta hacerlos monstruos. Eso tam- los independentistas, reconocen
bién lo vivió en el Perú, con el que es un héroe y niegan de entra-
sistema de extracción del caucho. da todo lo que se le ha atribuido.
Se cometían las mayores atrocida- P. ¿Cree que sus diarios fueron
falseados?
R. Es una polémica que siem-
“No hay barbarie pre está muy viva. Quedan histo-
riadores que sostienen que los dia-
comparada a la del rios son falsificados. Mi impre-
colonialismo. África sión tiende a aceptar que si no
totalmente, en gran parte son au-
nunca se recuperó” ténticos. Es una cosa de novelista,
no de historiador. No había ma-
terialmente tiempo para que se
“Nunca he hecho hiciera una falsificación ajustada
novela histórica. a los pormenores de la vida de
Casement. Pasaron tres meses
Para mí, la historia entre que lo apresaron y su eje-
es materia prima” cución. Por otra parte, las bar-
baridades que él cuenta, sobre
todo las sexuales, es casi imposi-
des desde la impunidad más abso- hay manera de que el Congo se que hay países incapaces de cons- violan porque la violación se ha ble que las cometiera sin que lo
luta. Es como una especie de in- ponga en pie. Leopoldo II ha sido truir una democracia? convertido en un arma política, supieran los de alrededor, sin que
mersión en el mal. Casement vive la gran maldición del Congo. R. En lo inmediato no creo que militar. Haces daño al enemigo fuera la comidilla de la comuni-
eso y mantiene una distancia, lo P. Sin olvidar al bestial dicta- haya ninguna posibilidad para el violando a sus mujeres. Es el obje- dad de colonos. Y luego están las
escribe, lo documenta y no se dor que fue Mobutu… Congo. Es el país que peor lo ha to más vulnerable, codiciado que proezas sexuales, técnicamente
vuelve loco. R. Les ha tocado lo peor. Tal pasado en el África y probable- hay. Y me impresionó muchísi- imposibles...
P. ¿La barbarie de África, que para cual. Los horrores que hicie- mente en el mundo. Hay una fuer- mo. Me contó varios casos espan- P. De la novela se deduce que
se suele despachar como un conti- ron ambos... za de las Naciones Unidas a la tosos y se echó a llorar. ¡Qué extre- era su forma cobarde y tímida de
nente sin remedio, es heredada? P. ¿Diría que la figura de Leo- que han dado unas instrucciones mos de barbarie! Todo esto lo vio vivir cosas que no le estaban de-
R. Por supuesto. No hay barba- poldo II ha quedado fijada en la completamente disparatadas, yo Casement de una manera muy paradas.
rie comparada a la del colonialis- historia en su justa envergadura lo pude comprobar cuando viajé premonitoria. Sus informes son R. Creo que así fue. Lo más pro-
mo. Y además deja unas secuelas genocida? con Médicos Sin Fronteras para de una enorme riqueza etno- bable es que llevase su homo-
de las que África nunca se ha podi- R. En Bélgica, no. Sigue tenien- escribir un reportaje en El País lógica, antropológica y desde lue- sexualidad de una manera muy re-
do recuperar. No dejó nada positi- do un museo maravilloso, que es Semanal. Solo actúan para que se go política. Luego es muy intere- primida, tomando inmensas pre-
vo. En otras partes se puede decir una especie de pequeño Versa- apliquen los acuerdos de paz, pe- sante la evolución del personaje, cauciones. No solamente la moral,
que algo quedó… lles. No sabemos cuántas, pero se ro les prohíben que intervengan cómo siendo un anglófilo imperia- la legalidad victoriana era feroz.
P. ¿Como en América? calcula que murieron 10 millones en los asuntos internos. lista y anglicano se hace indepen- Uno podía acabar en la cárcel. Qui-
R. Allá se trasladó una parte de personas en su época. Casi co- P. Los periódicos informan re- dentista irlandés y católico. Vive zá su desfogue eran sus diarios.
de Europa que echó raíces. Se re- mo dos veces el Holocausto judío. gularmente de episodios pavoro- una contradicción permanente P. La historia de Casement nos
creó una nueva versión de Occi- Es, de hecho, el primer gran Holo- sos como las recientes violacio- siendo diplomático británico se enseña que, por mucho positivo
dente. Pero en África fue el sa- causto moderno. Ahí siguen toda- nes en masa acaecidas en Congo instala en la duplicidad que en que uno haga, su imagen pública
queo por el saqueo. Como eran vía, entre matándose, con ejérci- ante la pasividad de la ONU. realidad es una triplicidad, si se valdrá lo que sus últimos actos.
culturas muy primitivas fueron tos extranjeros interviniendo en R. Cuando viajé, un médico añade el asunto de su homosexua- ¿Llegó a sucederle a usted con su
arrolladas sin ninguna oposición. el Congo. me habló de que el gran proble- lidad. Depende del ángulo desde incursión en la política a princi-
Fíjese, tanto tiempo después no P. ¿Cree, como Robert Kaplan, ma eran las violaciones. Todos el que lo mires cambia completa- pios de los noventa?
EL PAÍS, domingo 29 de agosto de 2010 47

literatura

R. Si tuviera que hacerlo de lle. Fue además una fuente ma- der el pie. Hay que tratar de man-
nuevo no la haría. No lo lamento, ravillosa de temas, de personajes. tenerse lúcido, no volverse una
ya lo viví. Aprendí cosas… Más ne- No sé qué porcentaje, casi la ruina humana. Uno hace lo que
gativas que positivas. Pero me sir- mitad de las cosas que he escrito puede… Lo que no creo que deba
vió. Normalmente, un intelectual provienen de mis tiempos de pensar un escritor es en retirar-
ve de la política lo mejor. No ve la periodista. se. Si el tiempo te retira, la enfer-
cosa menuda, pequeña, mezqui- P. ¿En qué trabaja ahora? medad te retira, claro, pero si tie-
na… todo lo que se relaciona con R. En un pequeño ensayo, La nes ilusiones hay que seguir tra-
el poder es muy degradante. Si no civilización del espectáculo. Cómo bajando.
quieres que la política sea peor de la cultura contemporánea prima P. Edward Said hablaba del in-
lo que es, tienes que actuar. Y eso el espectáculo. Lo que no pasa terés de cierto estilo tardío…
implica, como decía Max Weber, por el espectáculo no es cultura. R. Sí, claro, pero siempre me
vender el alma al diablo. La políti- P. ¿Hay vuelta atrás para eso? ha angustiado mucho la idea de
ca no es para los puros. Es huma- R. No creo que se pueda recu- esos escritores que pierden el fue-
na en el sentido más terrible de la perar. El espectáculo se ha conver- go, se callan. Me sentiría muy des-
palabra. tido en el valor de nuestra época. graciado si no pudiera trabajar.
P. El sueño del celta guarda Ya no hay valores, nadie sabe qué Con el tiempo se pierden capaci-
cierta similitud con La fiesta del cosa es buena, qué cosa es mala, dades, me temo que sí, pero hay
chivo, parte de la historia como qué cosa es bella, qué cosa es fea. que mantener la lucidez y el espí-
pretexto de ficción… Vivimos en una de las épocas más ritu crítico. Perder el espíritu es
R. No he hecho nunca novela confusas de la historia. una enfermedad en la que caen
histórica. No es lo mío ofrecer P. Ensayos, obras de teatro, co- muchos escritores. Es como vol-
una versión más o menos ani- lumnas de opinión… ¿No teme verse una estatua en vida.
mada de los hechos. La historia que la superproducción le impida P. ¿Y el Nobel de Literatura?
ha sido para mí siempre una ma- estar a su propia altura? R. Pensar en ello es malo para
teria prima, para fantasear, para R. Siempre hay miedo a per- el estilo, tardío o no.
intentar a partir de ahí contar
una ficción.
P. Sostiene la periodista cultu-
ral Janet Malcolm que toda bio-
grafía es un acto de traición…
R. Es un acto frustrante. Sartre
dedicó muchos años a escribir so-
bre Flaubert. En El idiota de la
familia trataba de averiguar va-
liéndose de todos los adelantos in-
telectuales de nuestra época qué
se puede saber hoy sobre un hom-
bre. Escribió tres enormes volú- eduardo estrada
menes, inmensos, que te tomaba
meses leer, al final no había llega-
do siquiera a Madame Bovary. me cago en mis viejos III
P. ¿Hemos de advertir un cier-

VEINTINUEVE
to agotamiento de la vida, de su
día a día, como fuente de inspira-
ción en su obra reciente?
R. Una historia que pasa en la
literatura no es una historia ante-
rior a la literatura. Es una histo-
ria que se vuelve literatura, por-
por Carlos Cay
que las historias que pasan en la
vida suceden no con palabras, si- n medio de este caos narrativo, sufro otro ata-
no con hechos. Al volverse litera- que de invisibilidad. Me viene en el retrete de la
tura, se convierten en otra cosa. Casa del Libro (el único sitio de Gran Vía donde
Se convierten en una cosa que va- puedes mear sin consumir nada). Esta vez no
le por el vocabulario, la simbolo- padezco mareos ni vértigos previos, como si mi
gía, el estilo, la estructura. La lite- cuerpo se hubiera adaptado ya a los cambios de
ratura se puede apropiar de todo. estado. Si no es por el espejo, en el que me miro
Lo que resulta es literatura, no es sin verme, casi ni me entero. Pero ahí estoy (o ahí no estoy,
sociología, historia o política aun- según), esta vez sin náuseas, sin miedo, incluso con un poco de
que de todo haya en una novela. gusto. Salgo a la tienda y empiezo a moverme entre los depen-
Lo maravilloso del género nove- dientes y el público sin que nadie repare en mí. Pueden atravesar
lesco es que es un género caníbal mi cuerpo (y yo el suyo) porque, además de invisible, soy sutil,
que se apropia de todo y le da otra una cualidad que, según Google, poseen los ángeles. Me percibo
dimensión. como un cuerpo porque no concibo otro tipo de existencia, pero
P. ¿Aún se considera perio- en realidad soy una idea, una mente, un pensamiento, no sé
dista? cómo expresarlo, que puede ir de un lado a otro de la tienda sin
R. Escribo en periódicos. Y a necesidad de andar, proyectán-
veces aún hago periodismo de ca- El irlandés Roger Casement. / corbis dose simplemente. Al principio
manejo ese no-cuerpo con Me percibo
grandes precauciones, como el
como un cuerpo
Literatura electrónica pasajera que estrena un coche cuyos
mandos no conoce bien. Pero
enseguida me doy cuenta de
porque no
que es sencillísimo (un meca- concibo otro tipo
El sueño del celta es la primera pantalla ejerce una influencia nada me produce tanto placer nismo intuitivo, como el de los de existencia,
novela de Mario Vargas Llosa sobre la creación. Tiende a in- como encontrar el libro adecua- móviles) a condición de que no
de la nueva era... del libro troducir una facilidad, a desta- do. ¿Mis últimos descubrimien- tengas miedo de viajar en él. Y
pero en realidad
electrónico. ¿Se ha atrevido el car por encima de todo el en- tos? Me fascinó El olvido que ya no tengo miedo. soy una idea
autor de Conversación en la ca- tretenimiento rápido, que es lo seremos, de Héctor Abad Facio- En la planta baja de la Casa
tedral con el formato digital? que ha pasado con la tele. Hay lince. Muy certero. Qué bonito del Libro, adonde llego atrave-
“No lo he hecho. Lo he visto, sí, cosas fabulosas en ese medio, libro. ¡Qué fina manera de ren- sando los suelos y los techos, veo a una piba guapísima leyendo
lo he sopesado, pero todavía pero predomina la cosa leve, dir un homenaje a su padre y al las primeras líneas de un libro. Me introduzco en su cuerpo, me
no me animo, no. La lectura ligera, pasajera. Mucho me te- mismo tiempo trazar un relato acoplo a él (el mío puede adoptar cualquier forma), sintiendo,
todavía sigue siendo mi gran mo que la literatura en panta- de toda una época! Y reciente- casi como propias, sus tetas, también su melena y sus muslos,
placer, claro, aunque en sopor- lla se convierta en eso”. mente descubrí a Irene Némiro- sus manos, sus dedos, sus uñas afiladas… Leo con ella, desde sus
te tradicional. No hay que re- ¿Y qué lee Vargas Llosa? vsky. Es una maravilla, te im- ojos, las primeras líneas del libro que sostiene entre las manos:
chazarlo de entrada. Los defen- “Leo por trabajo o por placer, y presiona cómo viviendo unas “Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín,
sores del libro electrónico ase- cuando leo por placer releo au- circunstancias absolutamente Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mu-
guran que solo es un soporte. tores clásicos. Me da un poco terribles, una judía francesa en jer por una amante joven; amó; no fue amado; y su vida acabó en
Así como el papel es un sopor- de vértigo el torbellino de las la II Guerra Mundial, pudo es- un desastre”.
te. Sin embargo, cuando yo veo novedades. Es absolutamente cribir Suite francesa, un libro Da la puta casualidad de que es el párrafo que nos leyó el
lo que ha pasado con la televi- imposible estar al día de todos tan controlado. Tan frío, mos- profe del taller, en una de las primeras clases, para explicarnos la
sión, veo que no es así, que la los autores jóvenes. Con todo, trado con serenidad”. figura del narrador invisible. ¿Quién habla? ¿Quién dice todo eso
de Albinus? No se sabe.

Intereses relacionados