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Bioética en las organizaciones médicas y ecológicas para el desarrollo sostenible

Fernando Flor Bedoya


Laura María Yepes Vélez
Johanna Lucia Calderón Rodríguez
Diana Lorena Loaiza

Presentado a:

Carlos Alberto Jiménez

Universidad Libre, Seccional Pereira.


11/Octubre/2018
2

Tabla de contenido
Definición de Bioética ......................................................................................................................... 3
Sentido y proyección de la crisis medioambiental .............................................................................. 3
Ética en los seres humanos ................................................................................................................ 5
Ética en la medicina............................................................................................................................. 5
La justa distribución de los recursos para la salud .............................................................................. 7
3

“La poca conciencia en las organizaciones médicas y ecológicas frente a la crisis


medioambiental y de la conservación de la vida humana, generando un desarrollo
sostenible bajo”

Definición de Bioética
Para un estudio correcto de la bioética en las organizaciones se debe tener claro los
preceptos, donde se puede definir como Bioética a “el estudio sistemático de las normas y
acciones morales de todos individuos con las ciencias de la vida y la atención a la salud,
mediante un enfoque metodológico interdisciplinario” 1

Sentido y proyección de la crisis medioambiental


Uno de los hechos significativos de los que se puede tener conciencia en la época
contemporánea es, sin duda, el peligro implicado en las trasformaciones tecno científicas
que han venido siendo experimentadas por nuestro planeta desde el siglo XIX, pues, en
virtud de ello se han desencadenado fenómenos de desequilibrio ecológico que amenazan a
corto plazo la continuidad de la vida sobre la superficie del planeta, las grandes
organizaciones sociales, políticas y económicas se muestran totalmente incapaces de
manejar y superar estos fenómenos. 2

Las empresas hoy se encuentran en un océano rojo donde la competencia cada día es más
agresiva y esto está llevando a los patronos a exigir más de la cuenta a sus empleados y por
consiguiente al medio ambiente. Es evidente la expansión y la progresiva aceleración de
las transformaciones industriales que han ya alcanzado una dimensión global; tanto es su
cobertura como en el alcance de sus efectos.

La poca concientización de los empresarios frente al cuidado de la vida ha sido tan baja,
que el empleado siente que pierde su dignidad como trabajador al ver que toda la
producción industrial está afectando su salud, su rendimiento en su hogar y en sus
relaciones humanas particulares; porque el cuidado del planeta hace parte de crear vías
altamente competentes y favorables con la madre naturaleza desde la producción de
productos.

La Falta de Bioética en las organizaciones ha llevado a los gobiernos y más grandes


empresarios del mundo a no valorar la vida en todas sus etapas y han dejado de cooperar
entre gremios para tener todo el control sobre la oferta y la demanda de los productos en el
mercado y si vemos esto con lentes ecologistas gracias a intereses económicos y políticos
por la primera y segunda guerra mundial muchas tierras quedaron infértiles para la
siembra, muchas madres se les generaron abortos y se tomó poder en las últimas instancias

1
Ana Escribar, Bioetica Fundamentos y dimensión práctica, Santiago, Chile, 2004
2
Horacio Garcia Romero, Bioetica General, Mexico, 2009
4

de la vida gracias a las radiaciones tan fuertes que esto género en el planeta tierra. La
deshumanización de los gerentes en el sentido y proyección de la crisis medioambiental y la
poca valoración de la vida humana en la empresa, ha generado contaminación y
alteraciones en la salud de sus empleados.

Además es lógico y de entender que al sistema de salud le convienen más enfermos en los
hospitales que día a día busquen sus servicios y desde el desarrollo científico se han
pausado investigaciones a favor de erradicar problemas serios y crónicos por seguir
cartelizando medicamentos genéricos que terminan siendo un calmante para el ciudadano
vertiéndose esto en un círculo vicioso, donde el empresario que este a favor de preservar la
naturaleza de una manera genuina, puede terminar pagando los platos rotos de mal
intencionados capitalistas.

Mencionado lo anterior entra un concepto para las organizaciones y es el “desarrollo


sostenible” que parece proporcionar la estructura suficiente capaz de integrar las políticas
más ajustadas a la preservación del medio ambiente y las mejores estrategias de desarrollo
en un amplio sentido, pues el desarrollo sostenible busca satisfacer las necesidades y las
aspiraciones del presente, pero sin llegar a comprometer la posibilidad de continuar
haciéndolo en el futuro. Se entiende que todo crecimiento económico entraña severos
riesgos de perjuicio medioambiental. 3

En consecuencia los objetivos del desarrollo económico y social deben ser definidos desde
la perspectiva de la sostenibilidad, en todas las naciones sean o no desarrollas, e
independientemente de cual sea el modelo de economía que se hayan propuesto a llevar
adelante. Es suficientemente claro que la satisfacción de las necesidades y aspiraciones
humanas ha de ser la meta fundamental de todo proceso de desarrollo.

Ahora, es preciso tener en cuenta que los niveles de vida que van más allá del mínimo
básico que solo pueden ser sostenibles si es que contemplan las dimensiones de la
sostenibilidad. El filósofo estadounidense Bryan Norton señala que las políticas
medioambientales basadas en un amplio y extenso antropocentrismo – donde los valores
humanos de la generación presente y los de las generaciones futuras están igualmente
considerados- deberían ser indistinguibles de las políticas basadas en la controversial y
problemática noción de “Valor intrínseco” de la naturaleza. Esto es lo que el llama la
“Hipótesis de la convergencia” y urge a los filósofos ambientalistas para que adhieran a un
antropocentrismo conservador aunque débil y basen las políticas ambientalistas en el
espectro total del material humano, científico, estético, y en los valores espirituales de las
próximas décadas llevando todo esto a la empresa y sus movimientos productivos. 4

3
Cfr. Devall B, Sessions G. “Deep Ecology: Living as if nature mattered”, 1985
4
Norton B G Environmental Ethics and Weak Anthropocentrism. 1984
5

Ética en los seres humanos


El vertiginoso avance que ha experimentado en los últimos cincuenta años la ciencia y la
tecnología en el ámbito de la salud y en la práctica de la medicina obligan a replantear la
forma en que debe enfrentarse ese progreso desde una perspectiva moral. Los anuncios que
observamos en estos días, en ingeniería genética, en cáncer, en fertilización asistida, en
aumento de la expectativa de vida, en implantes biológicos de microchip, en telemedicina
etc.

Las organizaciones de atención de salud administran la atención mediante una variedad de


mecanismos, que incluyen incentivos financieros y la regulación de la utilización. Estas
políticas organizacionales pueden tener una influencia poderosa en los comportamientos y
las experiencias de los clínicos y pacientes cuando interactúan. Debido a que la atención
médica es esencialmente una empresa moral, es necesario evaluar el surgimiento de
organizaciones integradas de atención médica y sus procesos para administrar la atención
desde una perspectiva ética y no simplemente desde una operativa.5

Ética en la medicina
El conflicto potencial entre las perspectivas organizacionales e individuales requiere nuevos
principios éticos y políticas para las organizaciones de atención médica que abordan la
relación tríadica de pacientes, proveedores y organizaciones. La relación entre pacientes y
clínicos es la provincia tradicional de la bioética. Sobre la base de la antigua tradición
hipocrática de fidelidad y beneficencia, las formulaciones recientes de bioética han seguido
los movimientos modernos en la filosofía política con respecto a la autodeterminación y los
derechos de los individuos. Por el contrario, la ética empresarial se ha centrado en la
relación entre la organización y la manera en que produce bienes y servicios para sus
clientes

Los principios bioéticos de autonomía, beneficencia y justicia pueden verse superados por
los valores de la competencia del mercado y la responsabilidad fiduciaria de las inversiones
de capital. En medicina, la primacía de la conducta ética es fundamental, a pesar de la
realidad que a veces se practica en la brecha. 6

La ética empresarial ha llamado la atención sobre la importancia del papel de los líderes
corporativos específicos en la valoración y defensa de la conducta corporativa ética. Las
corporaciones generalmente reflejan los valores y el carácter de sus líderes y naturalmente,
varían según las partes específicas involucradas.

5
Berlinguer, G., Bioetica cotidiana, Siglo XXI, México.
6
Daniels, N., Just Health Care, Cambrigde University Press, Nueva York, 1985
6

¿Pueden las corporaciones preocuparse por los individuos? Los muchos casos de
insatisfacción relatados en las prensas laicas y médicas revelan serias dificultades en la
transición, pero no responden si, en general, el nuevo sistema será más o menos equitativo
o responsable. Varios autores argumentan que una mayor supervisión de los planes de
atención médica debe incluir comités que involucren a proveedores y pacientes, así como a
administradores en las decisiones de políticas. Tales medidas de supervisión son necesarias
si la tríada clínica recientemente reconstituida debe ser verdaderamente relacional y
responsable, y capaz de asumir el difícil cargo de adjudicar las necesidades y objetivos
conflictivos del paciente individual y la población asegurada.

La bioética tiene en el derecho a la protección de la salud para todos uno de los campos de
acción más extensos y preocupantes. Es un hecho que el estado tiene el deber de asignar
con justicia los recursos. La razón de ser del estado es el hombre mismo no como
individuo, sino como ser social que cede parte de su libertad y de su ser individual en aras
de la convivencia con sus semejantes, lo que a su vez asegura su propio bienestar. 7

A pesar que se habla de igualdad de todos los seres humanos, estos nacen en un mundo en
el que prevalecen las desigualdades. Hay quien goza de condiciones económicas que le
permiten disfrutar a su manera los benéficos que la sociedad le ofrece y hay quien carece
de lo más indispensable para una subsistencia digna.

En los últimos tiempos, Toulmin ha hecho notar con razón que los temas médicos
constituyen la contribución más importante y el impulso más poderoso que ha recibido la
ética. Sin embargo en el área de la justicia distributiva el aporte de la medicina ha sido
pobre. A pesar de que se considera la justicia como uno de los cuatro preceptos prioritarios
de la Bioética, sus avances han sido lentos, escasos y en ocasiones se han sustituido por
regresiones que afectan la atención a la salud de la población. Buchanam señaló que está en
pañales la teoría sobre la justa distribución de los recursos para la salud, y peor se encuentra
su puesta en práctica. En particular, en los países en desarrollo la desigualdad en los
servicios para ricos y para obres es evidente.8 Los menos favorecidos reciben un paquete de
servicios que solo cubre algunas necesidades, y únicamente los más solventes, que son un
número pequeño de la población, tienen derecho a una atención de buena calidad. Se cree
que en Colombia el sistema de salud ya ha colapsado, el poco talento humano para
administrar salud, la falta de vocación de los médicos y la exigencia tan fuerte en las
esferas laborales lleva a los individuos a padecer enfermedades que no son atendidas o no
tienen el proceso adecuado de atención. En el país se tienen tantas incoherencias que el
aborto y la eutanasia es aplaudida mientras que la asistencia a las embarazadas y ancianos
es deficiente.

7
Nozick, R., Anarquía, Estado, Utopía, Fondo de la cultura Económica, México, 1988
8
Dieterlen, P., Ensayos sobre la justicia distributiva, Fontamara, México.
7

La industrialización de la práctica médica ha avanzado a un ritmo vigoroso en los últimos


años. La economía ha sido la fuerza impulsora en este proceso, que ha tenido amplias
implicaciones para la naturaleza de la práctica clínica. Dos disciplinas éticas diferentes son
relevantes para esta empresa; Ambos requieren una re síntesis para el cambio
organizacional. La bioética tradicionalmente ha tratado con los dilemas morales
individuales de la práctica médica moderna, mientras que la ética empresarial se ha
preocupado por cómo las corporaciones pueden incorporar una perspectiva ética en las
prácticas comerciales. Si bien la bioética ha tomado en gran medida un tacto individualista,
enfatizando la autonomía y los derechos, y no anticipó el desarrollo de un enfoque
corporativo para la prestación de atención médica, la ética empresarial ha luchado con una
visión estrechamente definida de su aplicabilidad en el mundo empresarial.

La justa distribución de los recursos para la salud


La distribución de los recursos del estado no puede seguir un modelo invariable. Las
desigualdades de desarrollo, de oportunidades, de cultura, ambiente familiar, capacitación,
ambiciones, inteligencia y de factores genéticos no solo entre las personas de diferentes
países de la tierra, sino entre diversas regiones y de hecho entre los individuos, da como
resultado que cada uno reciba una fracción diferente de lo que el estado reparte. Sin
embargo la justicia exige que la tendencia general sea homogeneizar en lo posible las
prestaciones sociales para que todos los individuos puedan recibirlas, y les permitan llevar
una vida digna con el mayor bienestar posible9.

La asignación éticamente correcta de los recursos que favorecen la salud de la población es


uno de los objetivos primarios de la justicia distributiva. Esta asignación se basa
fundamentalmente en la imparcialidad, el beneficio de todos, el incremento de las
capacidades y el aumento en la gama de oportunidades de los miembros de una comunidad.
En la práctica esto se logra si se cumplen con los siguientes factores:

a) La equidad
b) La eficiencia y la eficacia en la atención de la salud
c) La corresponsabilidad de la comunidad y los pacientes
d) La solidaridad
e) La asignación de un presupuesto adecuado para la salud.10

El rápido desarrollo de la industria del cuidado de la salud administrado crea la necesidad y


la oportunidad de una mayor interacción entre estas dos disciplinas. La bioética debe
9
Dieterlen, P., Ensayos sobre la justicia distributiva, Fontamara, México.
10
Rawls, J., Teoria de la Justicia, 2ª.Ed., Fondo de cultura económica, Mèxico, 2000
8

abordar los aspectos teóricos y prácticos de la industria del cuidado de la salud sin convertir
todas las decisiones en cuestiones de preferencia individual, claramente una práctica
insostenible para un sistema en el que los intereses individuales y grupales a veces entran
en conflicto. La ética empresarial debe ser informada por la ética moral de la práctica
médica, especialmente la beneficencia y la justicia, si se va a tratar los problemas de la
industria de la atención médica de manera honesta y directa.11 Lo que falta es una ética
social para dinamizarlo. El gran sueño del progreso parece venido a menos en los inicios
del siglo XXI. Para nadie es ya un misterio que la esperanza de una vida mejor ofrecida por
la ciencia al ser humano no se ha cumplido necesariamente de acuerdo a lo previsto en la
época moderna. Lejos ha quedado el tiempo en que lo hombres confiaban ciegamente en
que los avances del conocimiento les permitirían dejar atrás los problemas que nunca antes
en su historia habían podido resolver.

Es por eso que resultaría muy difícil sostener una visión enteramente optimista respecto al
futuro de la humanidad; sobre todo ahora que la evidencia de los grandes desequilibrios que
el mismo desarrollo científico-técnico ha generado resultan innegables y cuando las
soluciones que se implementan se muestran a menudo insuficientes ante la envergadura y la
previsible proyección de las dificultades12. Además, la característica fragmentación de la
moralidad en el presente que impide unificar criterios éticos capaces de enfrentar los
delicados escenarios en que transcurre la vida.

Para finalizar la posibilidad de que una empresa desde la salud y su responsabilidad con la
ecología tenga una razonable viabilidad depende de todos quienes sienten que todavía
siguen habiendo motivos suficientes como para asumir un desafío al respeto y tomar la
palabra en medio del desconcierto y el silencio reinante de la extraviada época técnica en
que nos ha correspondido vivir.

11
Lolas F. Proposiciones para una teoría de la medicina. Santiago, Chile, Editorial Universitaria, 1997
12
Laín Entralgo P. Antropología Médica. Madrid: Salvat, 1984