Está en la página 1de 253

​ ​ A X I O M A

“Principio , sentencia , verdad o proposición tan clara y evidente ,


que no necesita demostración” - Enciclopedia de la Lengua Castellana.
“…
Un significado originario del término axioma es dignidad. Así en su acepción más
, por su dignidad misma , es decir ,
por ocupar un cierto lugar en un sistema de proposiciones debe ser estimado como
En tal caso los axiomas son proposiciones irreductibles ,
principios generales a los cuales se reducen todas las demás proposiciones y en los
“ Pero , “…
hoy no se vacila en tratar a los axiomas como enunciados hipotéticos…
Sin intentar de hacer del axioma un enunciado arbitrario…
los propios sistemas axiomáticos son definidos a veces como sistemas hipotético-
deductivos…
esto nos ha restituido una cierta libertad respecto al axioma :
la libertad de admitirlo , de rechazarlo , de sustituirlo por otro enunciado
, etc.” - Ferrater Mora.
Fácilmente se puede percibir el significado que en sentido extremo
-
muy en especial en lo que encuentra como su reino más encumbrado
, que es el de lo discursivo científico/matemático-
un enunciado presentado como axioma. Su condición clásica de principio de
de un inteligir llamado ahora sí como corolario a demostrar ,
en el dirimir ante lo que se está ,
en el campo entre lo verdadero y lo falso ,
o aún para el caso de alcanzarse la posición de un operar que concluya coh
Para Giambattista Vico co-
rrespondería con esta construcción en el discurso -
a la que él ya ubicaba a su manera en su característica
ficcional- el haberse alcanzado en su punto más logrado ,
el lugar de una certeza (Certum) ,
que sería para el hombre lo que él puede realizar como culminación en su
(Verum) , por medio de su pensar.
El axioma refleja a un funcionar mental -
indudablemente desde el Yo Pienso de la Consciencia-
que pretende escribirse tomando como punto de partida a su enunciar ,
hasta alcanzar su vocación de universalidad con su incidencia directa en lo
, si a todo se lo trata de articular , venido
en el razonar aristotélico propio del discurrir de Occidente…
Aunque también en su sentido contrario ,
podría hacérselo mediante la senda inductiva.
Es aquí , donde puede darse el caso -
muy exacerbado en los últimos cien años desde la aparición convenida del Principi
(Heisenberg)- de que la
vocación del pensador o el cientista se vea exasperada si no se encontrase con el
de hacerlo , al no hallar su presentarse en lo que se le re-presenta
objetivamente formalizado.
… Es por esto que en su caso , en el correr
de estos siglos del pensar ha ido surgiendo una disyunción ,
entre el querer reflejar a una idea movida hacia el horizonte de una verdad
que siempre guardará a su cosa incoercible-
y la alternativa de encontrar posiciones de método ,
que conformen discursos en sí mismos coherentes ,
constituidos sobre axiomas ,
que en realidad funcionan como siendo sus propias reglas de juego ,
a las que no se las pueda soslayar.
… Entonces… entonces… en este campo así con-formado ,
para los que piensan habitualmente en estos términos y para introducir y establecer
que está referida a lo que se trata aquí de exponer -es decir ,
su pertinencia- se hace necesario plantear que , en aparente paradoja ,
la ex-sistencia , pareciera erigirse en ser , precisamente , otro axioma ,
por el hecho de que siempre en el Otro Pensar -
que está en la estofa de lo que en este trabajo
se propone- se pretende partir de este dato para su conceptualizar… Es decir
, el ser su “principio”…
Así , al insistir , Heidegger desde “Ser y Tiempo” (1927) en su :
“El Ser del dasein es la ex-sistencia” , este enunciado que es de inicio -
tan fundamental para el armado de toda la trama de su pensar-
podría ser tomado rápidamente , con el formato de un axioma… Y así ,
si a esto se lo encausara de esta manera clásica del pensarlo ,
por lo anteriormente expuesto , al ex-
sistir del hombre le cabría la posibilidad de ser
formalizado entonces como un concepto… más…
Pero… pero , ocurre que la ex-
sistencia parte del absoluto incontrovertible en lo humano ,
del percibir el Ser del goce del ex-sistir ,
que es su atisbo de verdad primera… Así , el “ex-sisto…”
cae en el lugar de ser pronunciado como su dicho fundamental
y primero , ante su inexistencia de encontrarla en lo biológico , o ,
en sí en toda la compacidad natural …
aunque se ubique tal plantear en aquello a lo que quizás nunca se alcance
a ser proferido , por ser de aquello de lo obvio… Es decir ,
no es algo a lo que se llega , teorizándolo ,
sino que es por el percibir que ya cabe en el mismo hecho de aflorar el pensar
,
hasta incluso cuando a su cosa no se la haya considerado en la partida…
como lo que es , si se quiere ,
su hecho habitual al dárselo por sentado… Es eso ,
tal como lo capta cualquiera al “darse cuenta” de su hacerlo ,
sin que se tenga que mediar -por ser un hecho-
en el tener que adquirirla por derecho… Y aún entonces -
para el caso de un eventual querer a esto teorizarlo-
en el que siempre le aparecerá el característico sayo “esotérico” que le proviene de
Así , desde el primer grito al nacer a su asunto se lo “sabe” ,
aunque hasta no se dé el caso de acceder a constituirlo en lo esperable de un
, por ser radicalmente en esto otra
dimensión la que está puesta en juego en lo humano ,
respecto de lo biológico o natural. No es de nivel objetivable ,
como bien lo puede ser una cosa del mundo. Es necesario aquí considerar al
(Einsprung) , entonces dimensional ,
que hubo de darse sobre sobre la compacidad de aquél ,
que le está indudablemente incluido.
Co-rresponde a algo de una estructura dada sólo en lo hablante/ex-
sistente , habilitada por el Ser del lenguaje , que es siempre invocante.
… Se trata entonces del pensar que los “… Ex-sisto…” y los “…
Soy…” que le surgen , son sus bejahungs irrespectivas primarias ,
que exceden a lo pensable entre lo que es meramente verdadero o falso para lo qu
de la Consciencia ,
si es que se lo pretende hacer sólo desde la impronta cartesiana.
… Pero… pero… que también
llevan a tener que hacerse cargo del pensar que entonces el lugar en que resuenan
, no puede ser sólo el que está referido al que ocupa el
Sujeto del deseo inconsciente al que nos remite Freud ,
con su prístino haberlo descubierto… Es decir ,
se trata de entender que el ex-sistente -aquí planteado-
los tiene a ambos como siendo las maneras en que en su sí discurre ,
por estar constituido en la omnipresencia del estructural lenguaje…
En otras palabras : desde su ex-sistir ,
podrá el hombre con su inteligir o elucubrar ,
operar como lo hace sobre los entes de la compacidad natural que encuentra en su
, que va desde un decir posible que los aluda -
llevado por el buscar el conocerlos-
hasta llegar a las formas de un saber formal ,
o el que concluya en un absurdo ,
pero que es siempre algo demostrable.
… Pero… pero , con lo del “saber” sobre sí mismo -el del ex-
sistir con el múltiple afectarse y sus síntomas-
se trata indudablemente de otra cosa… Abarcará entonces a aquello de lo que le p
(Lichtung) -y esto , para poder ser acopiado hacia una ex-
sistencia más plena- como hasta la ignorancia más impropia ,
de también una ex-sistencia alienada ,
de la que tampoco podrá correrse… Hasta que ya no sea.

Se trata entonces de encarar aquí un hecho que en la práctica no cesa de hacerse
Y es el que el aquí convocado Otro Pensar (de Heidegger) ,
muestra al respecto la característica -
que también a su manera le cabe al psicoanálisis-
de que pareciera carecer de la rigurosidad a la que se debe todo método
en donde campee la incidencia de la impronta cartesiana ,
y que entonces deliberadamente se pretendiera elidir por esto ,
el lugar en el que ahí
formalmente se lo requiere para su dar cuenta. Su decir poiético no le deja al cien
-o al que no le cese su conceptualizar de ser ésta , su referencia-
de generar “sospechas”… Pero él no obstante ,
adquiere su específica exactitud al lograr “tocar” al cuerpo…
Es que se trata aquí de producir un discurso que al excluir desde luego
a lo inefable , avance con su lógica de no inconsiderar al ex-sistir ,
por asumir el imperativo de “no faltarle a esta Verdad (Verum)” ,
mediante la maniobra de partir desde él… Así -
volviendo a la temática de este trabajo- parece tomar por este rasgo ,
la apariencia de ser un plantear axiomático… Lo que implica entonces
, si no se le da curso a esta habladuría ,
el vérselas en ese avatar intelectual ,
que por esto se le abre paradójicamente como nuevo al uso del pensar habitual…

Se insiste que al ex-sistente , no se lo piensa desde la relación sujeto-


objeto traída por Descartes , la que al referirse sólo al conocer
desde el inaugurado sujeto -como algo ya antepuesto
a lo que hasta ese momento se consideraba desde la antigüedad-
trama de esta manera sus discursos.
Aquí se impone el palabrerear poético exigido por el bien-decir ,
al incluirse la hiancia venida con el lenguaje ,
por ser de lo esperable en la dimensión de lo humano
, que no puede ser abarcada por los códigos
binarios en los que discurre la ciencia. Se trata de un razonar que incluye a un
de eco lenguajero por el goce que porta en la invocación ,
absolutamente articulados , cumpliéndose también su viceversa.
Tal es su aporte de coincidencia actual con la teoría psicoanalítica ,
si es que ésta no descree -digámoslo- que lo planteado aquí , co-
pertenece a su senda… En donde por evidencias reales de rebasamientos de los dis
, se arriba a su posible Claro (Lichtung) ,
el que desde ya no puede ser sin palabras , pero afectadas éstas por el
exceso que impone el propio goce en juego , al ser devenida la ex-
sistencia de lo que trae el lenguaje con su hiancia… Es decir ,
son palabras que para ser rigurosas ,
siempre ya estarán tomadas por la dinámica subtendida entre el a y el pulular de

​ oooooOOOOOooooo

… Conjeturo en esto , mediante el posible escucharse al Otro Pensar ,


a cuestiones advenideras , discursos
emergentes en un futuro de intertexto… Posibilidades habientes en un trenzar
, que asuma fecundamente desde su medio-decir de verdad alcanzada ,
un reveer de aprés-coup ,
sobre los senderos del meditar previo… Manera con la que Heidegger abrió cabeza
, al operar
sobre lo aún no dicho sobre lo ya constituido como saber…

​ “A h o r a b i e n…
la afánisis hay que situ
,
a ese movimiento le he llamado el fading del sujeto…
Ha de haber en eso algo particular. A ese algo partic
(Lacan)

En la frase aquí tomada ,


con la que Lacan trae el conceptualizar a su idea tan profusamente difundida del
, pueden aparecer en lo concerniente a un interrogar polémico -
desde luego , apelando a cierta perspectiva- dos elementos en su trama ,
dos aspectos que no dejan de estar asociados…

Y es por el horizonte de verdad que se juega en la forma en que se pretende trat
,
que conviene no pasar por alto a la posibilidad de abrirse a una consideración crít
Estando este “abrirse”
en la necesidad de un “no cerrarse” a la posibilidad del pensarlo ,
porque anida en él no sólo una vocación del bien-
conocer lo que se “ve” ,
sino también el de poner en cuestión más plenamente al cómo y a “lo
Uno de ellos es el ubicado en la tribulación que le es propia y habitual al
sistente… Esto es la levedad habiente en su ex-sistencia ,
que parte indudablemente de la hiancia que le ha devenido al ser lenguajero
, como ser-hablado que es… Se trata en el fondo ,
de la condición que lo define como castrado… Y
entonces la incidencia del cómo esto se ve reflejado en la manera de ser
afanísica ,
del que aquí es llamado sujeto. La otra corresponde a una acepción de la
-a la que tocaría abrir a interrogar-
que está puesta en la definición planteada en ese factor letal que enuncia Lacan
, con lo que se propone darle el pie al pensamiento expuesto.
… Se tratará , como se verá en este breve trabajo ,
de entrever que pueden ser cuestionables estas afirmaciones en el aspecto de la for
en tanto que el alcance al que parecen conducir ,
apuntaría a darle existencia a un poder supuesto como directamente mortal
, que vendría a hacerse presente -como aquí se lo afirma-
en el mismo operar significante. Así ,
al plantearse a su cosa como algo “mortificante” -
indudablemente la muerte así invocada-
aparece lo pensable del quedar ella dicha mal , o mal-dicha -
es mi parecer , que invito a revisar- sobre lo que en esto sucede…
… Porque una cosa es hablar de lo desapareciente en su inscribirse ,
del sujeto del deseo Inconsciente ,
formato que le va por su manera de ser arrojada y abierta
que le cabe estructuralmente por pertenecer a la ex-sistencia ,
a la estructura lenguajera y entonces a esa característica de su mismo ser hablador…
Pero… pero , una otra es afirmar que esto es así ,
por el hecho de que estaría concernida aquí a lo que es en sí ,
la muerte…
Se dirá : desde luego , que ésta última “lo espera” -
como lo atisba cualquiera que ex-siste y accede a saberse mortal-
pero no en el orden de lo que se está diciendo. Más bien en el enunciado expuest
, que la tiene por ser así su Ser (Seyn) lenguajero ,
al estar en juego su condición ,
que lo distingue de lo dado en la vida del animal o la planta. En la frase parece
sistente al abismo de la nada absoluta -
que sería efectivamente su muerte-
respecto de aquello que ha quedado comprometido en una , si se quiere
, “espera , en un suceder gozante”,
por la vuelta moebiano/borromeica que sí fue la del “ocultarse” del Ser del
, desde la primaria lazada discursiva que al alguien
allí arrojó a un obligado “plus-de-gozar”… Pero… pero esto ,
como operatoria puesta en juego de lo que pertenece indudablemente a la propia
sistencia… aunque ,
a este hecho se le dé el caso de que hasta se lo pueda llegar a argumentar
-en el uso mundano- como trágico ,
en el juego de palabras de lo singular…
y aun a este último valorar se lo pretenda ubicar en lo que es calificado como un
Desde luego entonces ,
que ambos aspectos parecen apuntar a lo mismo por su condición “apalabrada”
, pero no son iguales ,
y su posible confusión aquí puede que provenga del hallarse en línea con la versió
, surgida del aforismo hegeliano que dice aproximadamente :
“El símbolo mata a la cosa” ,
al que Lacan en forma insistente recurre y cuyo peso parece por él ser tan aprecia
Hay aquí una manera , entonces si se quiere ,
de nombrar a la muerte en su peor sentido…
porque aporta a confundir y a elidirle al verdadero ,
que es el de ubicarla en el sendero fecundo que lleva hacia el saber-
se mortal (el Ser-hacia-la-
muerte heideggeriano). Las inflexiones que la enuncian a ella desde ángulos
, desde lo imaginario -éste en su más común sentido-
reducen el lugar del decir sobre la verdad
de lo que es la muerte. Resultan finalmente ,
por la vía que abren como corolario en el disponerse ,
el ser construcciones discursivas que le proveen al sujeto el habilitarle a que se le
(ver este tema en “Cronos”) ,
contribuyendo así a complicársele la posibilidad de una actitud que desde la clínica

… Aparece entonces una necesidad de re-pensar el posicionarse ,


que toca a la manera de concebir en esta acepción al mismo significante
, propia de Lacan.

Así , de comienzo ,
habría que considerar que en la constitución primaria ,
el lenguaje por acto invocante del advenimiento ,
abre a un goce que entonces ahí se crea , es decir ,
que viene traído con la misma ex-sistencia… Es decir , Acontecimiento
Apropiador (Ereignis) , acto , que produce sus consecuencias ,
en donde antes no las había por encontrarse todo , hasta tal evento ,
en lo natural inex-sistente… Esto es así , a no ser que se postule ,
en lo que se refiere al goce y a la lógica de su pensarlo ,
que ya lo habría en el Bios ,
en un modo sobre el que el mismo Lacan ,
insiste en negarlo. Se le daría así pie al posible argumento de concebirlo en una p
, por fuera de su hecho de ser ,
debida a una condición propia de lo lenguajero…
Tratando de dejar a esto último de lado , entonces aquí , se dirá :
¿A qué goce “matarían”,
o “mortificarían” los signos de la lengua si son además los encargados posibles de
-y siempre esto para estar habilitado a oscuramente recordarlo-
hasta al júbilo del nacer?
Se entiende -desde luego incluyéndolas-
que en las vicisitudes cotidianas del ex-sistente ,
en sus apuestas de goce para pretender una ex-sistencia más plena ,
haya “cáscaras” a las que se tiene que “romper” de lo ya fijado por el Principio d
, para dar ejemplo sobre el neurótico. Aquí hay que referirse ,
por ejemplo ,
a aquello de cuño incestuoso de lo que éste podría padecer ,
como también el del estarse a su vez ,
comprometido en la pretensión yoica de creerse un indiscutido ente ,
libre de toda tribulación , y a esta última
“insuflación” la vería vulnerada si así no se esforzase en su re-
afirmarlo…
Se trata siempre de ese poder al que en una forma específica supone ,
en el que está volcada su voluntad…
Tome y daca constante y habitual del tramar lenguajero -
hasta que llega su cese- de la economía de su goce… Pero… pero ,
que no es más -por el hecho de ex-sistir-
que el maniobrar de juegos de transformación sobre aquél goce que indudablement
, desde que nace…
Así , en todo análisis o en cualquier ex-
sistir se entiende que hay síntomas o padeceres que remover ,
operando mediante el propiciar el logro de que aparezca un significante que
se instale como liberado ,
con el fin de que emerja un desear al que el síntoma capturaba. Cambios
por corte , en síntesis aquí de una disposición del goce ,
que apuntará por estructura hacia una ex-sistencia más plena ,
a la que se intenta liberar y que Freud ya nombraba , por ejemplo ,
con su simple “amar y trabajar”.

… Pero… pero , entonces ,


¿por qué decir del lugar mostrado como universal e inconmovible de una significac
, o “letal” , o “mortificante , o
“petrificante” que sería propia del significante ,
cuando lo que en verdad están operando ,
son transformaciones con por esto , nuevas distribuciones de goce ,
que en el fondo ,
es lo que hay? ¿Por qué recurrir a conceptualizar sólo de esta forma negativa haci
, cuando es algo sí posible de darse ,
pero en la vicisitud singular de algunos que así lo pueden valorar desde su perfil
Sólo habría que apelar en este caso a referirse a un goce que se puede haber “
,
a la que desde luego se tendrá que apostar a remover para llevar al todo a condes
si se hace posible el hacerlo…

​ APORTE A LO MODAL
La compacidad natural -esa nada antepuesta a la ex-sistencia-
es lo que no cesa de estar ante el ex-
sistente. Se trata de lo que no deja de presentársele a su anteposición y que no c
Le es una verdad absoluta ,
por planteársele como ese estar que rodea a lo también absoluto que es su ex-
sistir. Le está ya dada y la encuentra en “todas partes” ,
como no podría ser de otra manera , por encontrarse él , con su ex-
sistencia , constantemente “entre” y “ante” ella… Y aun haciéndose esto
-por tener su lugar-
en medio de los reflejos de esa suerte de velamiento “bobo” como diría Lacan
, que en su habitualidad de topología esférica ,
se le produce desde su también “habladora” Consciencia…
Así ,
desde luego que todo este aspecto de constante elisión se le exagera cuando se tie
-a veces hasta en forma deliberada- en el inconsiderar a su propio ex-
sistir ,
encubriendo de este modo a la exigencia implicada en su ética expresa…
por ejemplo , por el haber llevado a su cosa a ubicarla en una creencia
, basada en la suerte de un no muy claro estar en su suponerla ,
como de una “automática” neutralidad… con lo que es esperable que entonces bajo
, tal velamiento no sólo podrá caerle con sus consecuencias sobre sí ,
sino que se le habrá de producir también sobre la misma ex-
sistencia del semejante… Y es siniestro lo que esto puede acarrear en el orden de
, como lo que ya ha podido suceder en el formato , por ejemplo ,
de la cámara de gas ,
o en el arrojar al mar a semejantes en estado semi-inconciente ,
desde aviones de un Estado , etc…
cuando a “algunos” hasta se les pudo/puede ocurrir , que
“científicamente”
se hacía/hace posible el oficiar formalmente a tal aniquilar ,
llegándose así al culmen acrítico de tal empuje exterminador… Y esto ,
bajo tal mismo sentido ,
con un aspecto quizás menos extremo y más asumídamente cotidiano ,
podría ser ubicado en esas enormes barriadas de segregación que se presentan en e
Se entenderá que respecto de aquello entonces venido de lo inerte inorgánico o has
-aunque ya en él reporte la vida- propongo con este enfoque ,
el conceptualizar a la compacidad natural -desde luego ,
de lo que sería un anamorfósico punto de mira-
visualizando en ella a la forma de un sustrato ,
localizable en aquello que está/estuvo previo al salto
(Einsprung) de cuño lenguajero ,
que en un momento excepcional del suceder de la Tierra habilitó al ex-
sistir humano , producto del acto que hubo de darse ahí.
… Así ,
si se le presta atención a la manera en que a esto se lo dice ,
ya se puede captar que se está nombrando al lugar de eso a lo que se lo define c
, que es para el hablante , el orden de lo que no cesa de inscribírsele…
pues es en esta forma -lo dicho y escrito así-
como se le puede plantear ese poner ,
al ya estar él en la condición hablante del Ser
(Seyn) y así poderlo decir ,
por hacerlo desde la propia estructura invocante que lo hace ex-
sistente.
Se percibirá entonces ,
que tal estar aquí nombrado tiene una inflexión diferenciada desde su propia condi
, ante la excepcionalidad específica que tiene lo humano ,
respecto de lo que se juega en la mera presencia en y de lo natural. En otras pal
,
el not des lebens freudiano ya no es el de las necesidades de la vida que surge d
, sino que aquí se trata del apremio del empuje
del goce implicado en la misma ex-sistencia
y su condición de hablante. Es decir ,
aquí ya no se implica a la necesidad ,
sino a lo necesario para lo humano… Son los requerimientos de esta necesidad
, pero ahora ya tan específica ,
devenida de su dimensión entonces advenida como ex-sistenciaria.
Avanzando así en esta particular toma de lo Modal , la “dit-
mensión” de la ex-
sistencia puede decirse que entonces trajo consigo lo que es para ella a lo ubicabl
, es decir , ya algo a lo que así se le ha hecho lugar ,
pero esto ahora de acuerdo a lo traído por el mismo lenguaje ,
ya que el hombre sólo es posible por lo lenguajero ,
mediante lo que se invoca , se dice y se inscribe…
Es decir ,
se produjo que con el salto dado con el lenguaje algo hubo ya dejado de darse
, en lo meramente natural…
Se hubo de abrir de esta forma , este hueco en lo que venía dado ,
mediante un azar excepcional y de otro ámbito. Se trata del haberse hecho pie
-la oportunidad ex-nihilo entonces-
del dejar hacer aparecer por contingencia (lo que cesa
, en este caso del no darse , o de estar como sumido en inex-sistencia)
,
y así terminar de cavarse con y por invocación con la convocada aquí lazada len
, lo ardiente de la hiancia propia ya del ex-sistir.
… Apelando al lenguaje se trata de una suerte de negación activa -
especie de un ¡No! por su acto-
que trae la misma lengua para su inscripción y entrar a ponerse en curso. Hace d
-porque antes no la había- llegando a ensamblar desde este lugar ,
a toda la arquitectónica palabrera a darse en lo allí ahora abierto
(Das Offene) y ya tender en su vicisitud ,
hasta el poder alcanzar a una ex-sistencia plena. Es decir ,
se le instala para “su siempre”…
hasta que cesa con la muerte… aquello que podrá ser percibido ahora como
, pero que es como se trata de exponer ,
de advenido novísimo cuño… Es eso que surge , pero que ahora debe -
para ser plenamente ex-sistente-
no cesar de escribirse al haberse apropiado de su primacía…
Y así ya meterse en lo valorativo de oficiar en su cuidado y en el tender de su
… Pero… pero que , entonces , al respecto , se sabe…
Éste “deber” está inevitablemente abierto a la tribulación que da ,
esa leve consistencia que le es propia a lo suyo…
devenida de su condición de estarse arrojado al evento que le aparece ,
ante ese vacío ardiente que la anima , con-
juntado a la significancia equívoca que éste concite…
Esto es lo que también le impone al hombre ,
su pertenencia al Ser del lenguaje… Se trata de esa específica endeblez
-
que no tiene la misma estofa del hablarse de una mera debilidad- que lo hace osc
ente capaz de la racionalidad de un pensar consciente ,
de hasta el creérsela en que “esto es así” en omnipresente completud
… constantemente articulada al sentir-
se a sí mismo atravesado por las formaciones de su Inconsciente ,
que le “recuerdan” a su condición con más carga de verdad ,
y lo atribulan... Entonces aquí , eso ,
que determina la dramática cotidiana de su ex-sistir :
de su siempre estar-se arrojado a su levedad… Que
incluye ahora a la variancia tanto de lo posible
y contingente del gozar en plenitud ,
como a lo del llegar a aplastársele el deseo…
O aún hasta el alcanzar a percibir de la manera más cabal ,
a la posibilidad última de que le sea imposible la misma ex-
sistencia…
… Y así , aquí se acaba de nombrar ya a la presencia de lo imposible
,
en el estar cotidiano del hombre… Que es lo que no cesa de no inscribírsele
, al referirse a aquello que lo apremia con su ardiente no presentarse ,
en la eventualidad de que esto le suceda ,
que continúa en toda esta temática con su tan especial nada…
y puede decirse que hasta con el azar del misterio que crea.
Pues sí ,
se alude en esto a que ya la cosa de lo imposible se halla apartada como muro
,
del juego del lenguaje…. que es el que permite no obstante y a su vez
, el hablar de su cosa.
… Pero… pero , en su caso aquí ,
en tanto el tratarse del suceder del hablante/ex-sistente ,
surge que los no que la estructura le trae para su uso ,
no son todos entonces ,
de un mismo tenor en la negación que tratan de instalar… Le aparecen así singula
: uno , el clásicamente nombrado para la nada absoluta ,
que es aquello que no cesa de no inscribirse ,
en el formato de hacerlo aquí en forma total y definitiva… Y ese otro… novísimo
-ya como denegación- venido con la condición lenguajera ,
que es lo que , si bien también no cesa de no inscribirse ,
no obstante con-forma al vacío ardiente , pero paradójicamente mudo ,
que no cesa de empujar y apremiarlo ,
y que le es propio al goce de ex-sistir… Hasta que le acaece la nada
, ahora sí absoluta , de la muerte.

Llegado a este punto se podría sintetizar por lo expuesto ,


que tal como lo postula la Lógica Modal , cuando algo se da (Es
Gibt) es porque ha advenido
(Ereignis) de la nada absoluta y entonces acaecerá que su forma de ser
, lo hará en las categorías de lo necesario , lo posible o lo contingente
, haciéndose así presente…
Al tiempo que lo imposible resulta ser aquello cuya característica fundamental es

oooooOOOOOooooo

Se concluirá…
que con esta síntesis tomada del reflejo extraído de lo Modal
,
se quiere insistir en lo que verdaderamente importa… Es la cuestión de reafirmar
, lo necesario venido con lo humano ,
que consiste en aquello de lo que le concierne por estos decires…
Y que es eso que no debe
cesar de inscribírsele… Éste es el paradigma de su Ética y sin que de ello se inte
Para el ser-hablante , para el ex-sistente ,
es lo que le da la posibilidad cierta , verdadera , de su ensamble -
de ahí ya su indelegable responsabilidad-
al encontrarse precisamente en lo actual tan inmerso en el des-
mundar posmo , que lo obliga al no retroceder ante ese emplazamiento
, con el que lo empuja constantemente la esencia de la técnica ,
a lo que Heidegger en su momento definió como Das Ge-stell.
Posición propiciante que implica al constante de-
cidir que se le impone como el inevitable hacer mundo ,
en donde sin duda que algo de lo más convocado aquí para ello ,
es el amor… Que es lo que hoy parece presentarse -
cuando se lo invoca-
como el hablar más desechable por su intrascendencia en la actual incultura que co
cierne desde la inmediatez de la técnica…

​ oooooOOOOOooooo
El Agujero/Vacío – Falta… con “el menos” , ó , el
“al menos”… Uno
Hay en la teoría psicoanalítica una enorme y sutil diferencia entre instancias
,
que por el desarrollo del trabajo constante sobre el discurso con vocación epistémic
-surgido evidentemente de la clínica-
se va desplegando desde su inicio con el des-encubrimiento
(Aleteia) freudiano…
y en especial por las sucesivas vueltas en su trama que realizó Lacan en su “retor
Se trata para la temática aquí encarada ,
por un lado de ese “algo que siempre falta”,
por ser devenido de lo hiancioso que le es propio a la ex-sistencia -
centralizado absolutamente en su estructura lenguajera-
que es el vacío ardiente…
Eso que metafóricamente tiene la imagen del silencio que en forma constante se ha
Todo en él lleva a la exigencia incoercible del tener que “inventarle” una marca p
,
que se le constituye al hombre como algo que está y desde allí insta a
,
pero sin poderle encontrar la forma fehaciente y completa de nombrarla
por lo que todo en ella si bien “llama” ,
parece que obliga a un enmudecer pleno de tensión…
Y por el otro , directamente a la falta ,
en la que ya como constructo simbólico , los simbolismos de la lengua
no cesan de aludirla finalmente al argumentar del falo con su tramar ,
por ser el “escribidor” desde su particular estar afuera , su faltar ,
como indudable referencia.
Siempre será referenciado el conjunto de la trama del lenguaje a estos dos elemen
,
que al pertenecer y estar en la misma lazada lenguajera devienen así articulados
en el algo que no es sino ,
el trabajo en donde se consuma su inscripción ,
hecho en el constante anudar con su volver repetitivo. Es decir ,
están los dos en ella por ser de lo mismo…
por estar en su mismo trazo y acto… pero al mismo tiempo ,
no ser en sí , iguales.
Son dos aspectos fundamentales convocados al discurso , se insiste ,
por el propio operar del lenguaje. No puede entonces el constante moverse discursi
, sino hacérselo en medio de su propio conjunto ,
en el no caberle aquí la completud de ser un código binario cerrado al modo de
Y por tal forma de conformarse ,
se alcanza a un punto en donde se determina que por este dato estructural
, toda significación en su ámbito se le paraliza , ya no fluye ,
si no está “la falta” incluida…
Esta es su condición que consiste en el sólo poder darse su Cosa en lo
(Das Offene) de su hiancia.
Es que se da en el hombre por su ser discursivo el ya no tratarse ,
por su dimensión hablante
, del único juego de lo que habría de encontrarse en el campo codificado entre l
expreso , al modo del signar del signo. Es decir , ya no se da ,
por ser su campo ahora eminentemente significante ,
la posible univocidad sin más ,
entre el signo y su significado… Hecho este último que a su vez no está no obsta
,
ya que podrá encontrársele en el accionar consciente dado en la comunicación
Al respecto , por haber estado asociado tal intríngulis de
complejidad a esta condición ,
en los albores del conflictivo conocer de la Lingüística ,
De Saussure ya se veía en la necesidad de dividir a la Lengua ,
del Habla. Decía moverse
“científicamente” en lo que para él podía definirse como la Lengua ,
considerando al Habla como de una cientificidad dudosa ,
y de estructura inabarcable… Y así , fue que su discípulo Benveniste ,
tuvo que encarar al Habla en su maniobra del incluir a la enunciación
para el teorizar a su campo ,
y tratar de hacer discurso sobre la tal carencia “cientificante” de su maestro
,
permitiendo así franquear de una manera a esta aporía en el pensar y abrirse a hac

Es decir , recapitulando… hay entonces el Agujero/Vacío : algo primero ,


abierto por el acto inaugural lenguajero ,
infringido sobre la compacidad natural , que queda ya en el ser-
ahí del hombre y que se encuentra portado en la hiancia
del propio lenguaje en su trama , produciéndose así la ex-
sistencia con el goce que la anima. Es eso
ardiente que será constantemente repicado como síncopa en la historia del
sistente ,
que opera en su suceder desde aquel vacío primordial advenido por la nombrada
-si se quiere , en estricta imposición lógica- primera lazada ,
propia del inicio.
Se realiza así este movimiento del ser-ahí-siendo ,
ahora instalado como un juego del goce ya indudablemente habiente que se le va
sistir… Del que se podrá -por disponérsele-
en algún momento a entrar en el juego del apostar a perderlo…
pero sólo ante la expectativa de un otro goce advenidero que se “esperaría” como
Por lo que como se percibe ,
se puede afirmar que no se pretendería perder nada ,
aunque sí se considere el estar en esto dispuesto en el instante abierto a la apuest
Es en este mover , que se aloja la objetalidad -
como configuración esperada de lo posible-
que se pretende desde el llamado objeto
a por Lacan… en un operar constantemente habilitado ,
hasta que llegue el acontecimiento final del ya no poder hacerlo por sobrevenir la
… Y al mismo tiempo , decíamos , hay también en el considerar ,
a la Falta : que es algo que no está… pero… pero ,
que se supone que es algo al que se lo dispone ,
por el hecho de ya estarse operando en el nombrar significante. Desde luego
, aquí primero será el falo faltante ,
como lo paradigmático del discurso traído así por el simbolismo del mismo
,
puesto en el lugar de “acomodarse” en aquel vacío primordial antes mencionado y
, en las lazadas en las que ambos van constituyendo…
para darle curso al propio empuje del goce de ex-sistir ,
que así convoca al desear , al amar
y al sexo. Se sostiene aquí entonces que el plus-de-
gozar de Lacan no es otro que el producir continuo de este movimiento
, dado así hasta el cese final del ex-sistir.

… Entonces ,
sintetizando y ubicando a toda la cuestión aquí traída en el contexto que le corresp
, resulta crucial el entender ,
en otro de sus aspectos que hacen al cómo se concibe su negatividad…
, de manera directa y sin ningún tipo de mediación ,
el “no hay” de la nada absoluta… Pero una otra son las formas de esa indudable
,
que le trae ya el lenguaje al hombre con su operar hiancioso… Este último aspe
, es referido al agujero mentado más arriba ,
que es en sí un vacío animado del pleno ardor del goce que es del ex-
sistir ,
al que se lo pretende lenguajeramente ficcionalizar como un objeto ,
el a… Y a su vez , otra cosa es eso diferente , que es la falta ,
como hecho surgido en el entramar propio del lenguaje ,
al faltar un ente -finalmente , el falo-
que es lo que aquí moviliza al discurso por su reclamársele.

Y esta cuestión tiene asideros muy cruciales para las formas en que se encara la c
, con sus consecuencias…

Así , surge la diferencia que se produce ,


siempre desde luego en una articulación en el discurso ,
entre el llamado “objeto de la Pulsión” -
más presente en la primera época de transmisión de Lacan-
y el constantemente mentado “objeto del deseo”.
El primero ,
es eso que en tanto primer movimiento para lograr objetalidad ,
está siempre invocado ante el puro apremio de la ex-
sistencia. Es entonces la versión más primaria apuntada a alcanzar a una
, pero devenida en lo anobjetal , que le va a lo propio del das Ding
(ver). Es de la imposibilidad de un aparecer en su inscribirse ,
surgida de la impronta que deviene de lo absoluto del ex-sistir ,
al jugarse su venida en el salto
(Einsprung) que lleva a su dimensión. El segundo es el ya objeto
(Gegenstand) señuelo ,
pero ahora configurado en lo múltiplemente variado de su significancia
, surgida ésta en el marco que le da el fantasma.
Se debe percibir , entonces también aquí ,
que estos pretendidos entes ficcionales ,
apuntan a ubicarse en un mismo lugar ,
sin ser iguales en lo conceptual y en el presentarse temporal ,
teniendo que considerarse además ,
las cuestiones de la imposible objetividad en ambos…
y de una diferencia a su vez que les es significativa ,
al ser la del primero , referida al interpretable a
primordial y la del segundo a la de los sucesivos “aes” del suceder ex-
sistencial ,
propios de la aleteia traída por Freud mediante la pluralidad de sus pulsiones
, estos últimos ,
serán los que ya se ven directamente articulados a los significantes aparecidos ante
del falo.
… Se insistirá aquí por esto ,
que es continuo el juego de la objetalidad convocada… Y entonces será continua
esta suerte de a losange aes ,
hasta que no… Es la polisemia entre estos aspectos del a ,
que no son más que las formas en su tiempo de lo ubicable en el sitio del

…Y es a partir…

del haberlos nombrado a estos elementos tan básicos en su


, que se nos permite acceder discursivamente ,
a una diferencia que puede surgir en un caso tan particular ,
entre el proponer , por ejemplo : “EL menos Uno” ,
respecto del “AL menos Uno…” ,
tomados de los múltiples decires a veces tan recurridos en el teorizar lacaniano.
La pretensión aquí es el intento siempre presente de encontrar formatos en donde q
aquello que se ve obligado a tomar de otras disciplinas para su tramar
,
en este caso de lo que es de la estofa del discurso de la lógica matemática.
Así , “EL menos Uno” ,
puede decirse que intenta plantear directamente al sendero dado por lo que aquí se
, por ejemplo , para el terminar diciendo el simple : “…entonces ,
falta Uno”. Aquí se nombra a un Uno que no está ,
como ese libro faltante en la biblioteca a la que entonces ya alguien puede no ver
y que entonces por esto impele , llamando a completarla. Así ,
si se lleva su cosa a elucubrarla haciendo base en los conjuntos
(Boole) , evoca también a esos Unos elementales ,
que desde luego son diferentes de ese Uno determinante y encumbrado
-el Uno uniente , o también el Haiuno de Lacan- (que no es a su vez ,
el psicopatológico Uno Único)… Uno , éste ,
al que se le puede adjudicar que por haber quedado afuera , produzca -
por la importancia que él tiene y su crucial referencia-
el que se funde el conjunto de los “como se los llame”… Para su caso
, si se sigue su teorización ahora hacia lo tomado -
con la impronta de Fregue- por la lógica de los números naturales ,
a ese también menos uno fundador de la sucesión para este elucubrar ,
se lo podrá nombrar ya como cero…si a éste antes se lo logró elevar
a la categoría de número ,
produciéndose un resultado algo parecido. Así queda aquí como falta para moviliza
,
lográndose tramar la enorme arquitectónica del calcular matemático en lo que es su
, en el tipo de infinito que aquí le es dable a su sucesión ,
que entonces es enumerable.
… Pero… pero , si se quiere para el caso ,
desde el psicoanálisis y ya no de un decir puramente matemático ,
ante el pretender semejanzas y aún como a veces se lo hace ,
homologías… por algo se dice en sus respectos , el : “AL
menos Uno…”. Se lo hace porque se percibe que tiene este Uno ,
otras razones que le son propias -
cuando se lo quiere homologar a lo anterior ,
no obstante como lo mismo-
respecto de aquello que le es algo que le va valorativamente al sendero matemático
… Se hace necesario entonces ,
el considerar a la estofa hacia la cual este Uno está ahora referida ,
planteando que la ex-sistencia es el único Uno aquí absoluto ,
venida con la característica tan específica para el ser-ahí-siendo ,
del apremio del tener que corroborarse cada vez… Es decir ,
para esto último , desde otro sentido :
no hay un sí mismo en el siempre ; hay un sí mismo en el cada vez…
Es que aquí , el Ideal en juego ,
que no puede ser sino el no faltarle a la Verdad del
caso que nos concierne en psicoanálisis ,
lo lleva a tener que elevar a su Cosa a la potencia que le va… Y ésta se esencia
sistente en acto al que se dispone con su Habla. Elevar a su potencia
, al “Al menos Uno…” , llevándolo al lugar de donde procede -
que es el fraseo aquí propio ,
usado para el caso en la lógica de la sexuación-
implica el ya ficcionalizado nombrar al avatar de un alguien que habla.
,
ahí se está haciendo referencia a algo/quien al que se lo estaría ubicando
, por ejemplo , como excepción , desde el discurso del falo
con su operar significante , y dejando de esta manera constituido , sí ,
al conjunto de los castrados. Se percibe bajo estas formas ,
que se da por sentado que ya hay entonces ahí actuante ,
un vacío ardiente y un tejido de entes ficcionales… que no son de la misma estof
, carente ésta desde su campo de aludir a la ex-
sistencia y a lo implicado en ella. Ante esta cuestión -ahora ,
si fuese requerida-
la lógica matemática sólo accedería a quedar absolutamente muda ,
porque su proceder no cuenta con el poder hacerle lugar ,
ni “escuchar” a lo que sólo se puede desplegar desde la verdad del ex-
sistir , que es gozante. Su alcance , si bien tramador ,
rico y transmisible para el ámbito de la ciencia pura , aquí es “neutro ,
pobre y romo” , como diría Heidegger…
Se reafirma que es notable que la falta que impera en la matemática no es ni pue
, que son los “estares” de la ex-
sistencia con su discurrir de poema. El posible “estar en falta” de estos
, hace redundante el invocar que se está hablando -precisamente-
de otra cosa.
A su vez , ya tomando esta salvedad ,
puede homologarse con claridad el “Al menos Uno” con el cero ,
y “El” Uno que falta , porque estos pueden aplicarse para el hombre ,
como el nombre de lo que en él se ubica en el orden de la privación.
Es decir , el así señalársele a él ,
aquello de lo que se encuentra privado por estructura… Pero… pero…
allí es precisamente donde está su ardiente vacío ,
donde no hay el significante en última instancia fálico , que
subjetivice al argumentar de su ya puro exceso ,
haciéndose posible por esto si fuera su caso ,
la promoción finalmente discursiva de una eventual aparición sintomal…
… Y es de a su vez -en el extremo contrario para el representar-
el considerarse que aquí , como se entenderá , el poema del ex-
sistente puede sí hacer uso del matema , en este caso del cero
y el uno… Pero es terminante el insistir en que no se puede recurrir a su vicevers
,
si es que no se tiene en cuenta constantemente a la salvedad de la dimensión
, en donde todo en ella es de poema.

​ oooooOOOOOooooo

La cosa del psicoanálisis es el poema del goce , del deseo y del amor ,
anudados en alrededor del agujero/vacío palpitante que ya no es de una mera aus
y aunque se apele a representarla como cero.
Ya es entonces ,
de un querer apalabrar a lo venido con la potencia del Ser del Lenguaje
, del que resulta hablando el ex-sistente.

CONJETURAS
HAY UNA VERTIENTE INTERROGATIVA QUE ME INSISTE DESDE

, A JORGE CANESTRI , EN ESE MOMENTO ,


MI MAESTRO… SE DIO QUE EN DETERMINADO MOMENTO DE

(FREUD) , SURGIÓ DE ÉL :
“¿Y QUE HACEMOS CON LA CONSCIENCIA…
CUANDO DESDE LA TEORÍA SÓLO ENFOCAMOS NUESTRO PENSA

… El asunto se ve que me quedó en el olvido ,


que no es eso necesariamente de lo haber caído en una mera ajenidad ,
sino que viene a ser casi siempre la forma que tiene su guarda ,
dado lo moebiano de su Cosa discursiva , que nos es constitutiva…
Y el caso es que me aparece resurgido ahora ,
con ya varias incontables vueltas en mi cabeza por el propio entramar lenguajero
,
pretendiendo aquí el proceder a exponerlas. Nótese en él la estofa de su provenien
, en donde resuena lo planteado por Freud , en su : “…
dos principios del suceder psíquico” , pero que , como se habrá de notar
, se encuentran las derivas tramadas desde este pensar ,
con perspectivas en desarrollo…
Se entiende que la clínica finalmente trae el necesario precisar con la mayor riguro
si no , el desvarío , o la improvisación atada al momento…
Tratar de acceder , aún en un medio-decir , al mejor bien-decir posible ,
si es que se está en posición de querer transmitir algo ,
siempre desde luego ,
con el deseo de “no faltarle a la verdad” -entendiéndola a ésta
, para su cuestión aquí- en un más allá de su acepción cogitante…
Y desde ya , con el ánimo a su vez -conviene anunciarlo-
de no querer organizar ninguna “cruzada” reivindicatoria al respecto…
El tema pega en un lugar complicado en donde se está citando a una Cosa
, que la incluye en lo que parece como siendo de lo obvio ,
pero que tiene esa característica fundamental ,
que de acuerdo con el sendero discursivo que se tome para el conceptualizarla
, puede que eso sea de lo accesible…
como hasta de lo imposible ya de entender o decir.
… Aquí , parto del postular , si se quiere , simple -que , sin embargo ,
ya dota por su perspectiva ,
a una especial anamorfosis para el pensar teórico-
que es el hecho de ser siempre de un alguien del que continuamente se habla en
Aunque siempre se pretenda de él ,
para el teorizar a lo que le va como campo propio al idiolecto de nuestra disciplin
, el enfocar su observación en un área relevante y verdadera de su ex-
sistir ,
que resulta ser sólo ubicable en los constructos de su Inconsciente.
… Y así ocurre que este formato buscado aquí en el decir ,
pareciera que tiende a vulnerar algún conceptualizar habitual -
al que entonces habría que pensarle cierta vocación totalizadora-
obligando inmediatamente a conducir a colegas a una suerte de “ponerse en guardi
Un apresurarse en catarata en no dejarse caer por esto en el error de confundir al
, con la “persona” , el “individuo” , el “Yo” , el “espíritu” , el “arquetipo”
, etc , etc… en fin ,
todos los nombres que pretendieron acercarse a lo que habitualmente se invoca com
“subjetivo”, que ya han quedado afuera del des-encubrimiento
(Aleteia) freudiano…
Pues bien ,
mi pretensión es la de llevar el discurso a un punto en que este horizonte de posi
, no sea el de una equivocación…

Es ,
desde luego importante el ponerse en el contexto de la piel de Lacan ,
cuando a mediados de los 50 del pasado siglo ,
quería con su “retorno a Freud” , arremeter contra el desbande ,
en especial imaginarizante en el que había caído el teorizar psicoanalítico…
Se trataba de su empuje de querer darle al asunto su sino verdadero…
que lo tiene por ser lenguajero. De ahí son sus arribos en su decir del tipo
, por ejemplo : “…El único sujeto que es de nuestra práctica , etc ,
etc…”
…Pero es que en mi caso ,
con el correr del tiempo de la investigación y la práctica ,
se me da que hoy ya no puedo pensar a la clínica si no parto de la ex-
sistencia… si no me oriento , desde ahí ,
por considerar que es lo absolutamente propio a lo humano… Y de esta forma pre
-
en donde esto no se plantea como el elemento fundamental de su tramar
, por no considerarlo…
Y entonces la necesidad del permitirme descalificarlos
por abrir a un horizonte de peligrosidad (Gefhar)
… Incide aquí mi lectura de Heidegger…
Me es importante al respecto , el rumbo que hace tomar su Otro Pensar
, permitiéndome incursionar en esta amalgama de inter-texto ,
entretejida entre el psicoanálisis y a lo que considero como el aporte heideggeriano
, en la medida en que el ex-
sistir mismo no es en sí algo que apremiase hacia hacer de él un concepto
, sino que viene ya aludido indudablemente ,
en la trama temporal de lo que se dice… El mismo lenguaje lo habla ,
sosteniéndolo así en forma compleja en lo corporal…
Planteo aquí que la consideración de este asunto ,
hace que se avance discursivamente sobre lo alcanzado -
dando un ejemplo- por el “O Yo no pienso ,
o Yo no soy” tomado por Lacan de De Morgan ,
y abre a un horizonte en el que se descubre que si así no se lo hace ,
se lo ve todo encaminado en una senda sin oposición sustentable ,
hacia la inex-sistencia… En este caso ,
hacia la inconsideración en lo teórico , del mismo ex-sistir…Al que ,
seamos claros , ni siquiera habitualmente se lo nombra…

… Y así me surge que el ex-sistente ,


tal cual me asumo y tal cual como el que percibo que viene a la consulta
, discursivamente despliega sus cosas , su suceder ,
en su más alto porcentaje como caído -“bobo” , lo llama Lacan ,
en tanto esférico pensar- … y también , en otro ,
paradójicamente más “claro” para entender lo que efectivamente le sucede
,
al que aun Heidegger lo tomaría como más cercano a acceder a lo que le es de u
, pero más Lacan , llamaría al primero : el sujeto del andar euclidiano ,
el supuestamente claro y transparente de la esfera yoica ;
el del transcurrir consciente en el sendero binario del pretendido maquinal de ser u
; el de los más o los menos ; del blanco o negro ; del vacío o lleno ;
del afuera o adentro , etc , etc… Y al otro : el del fallido ;
el del atribulado síntoma ; el de la “chispa” del chiste ;
el del que en forma encubierta aparece en el sueño ;
el del que no sabe qué lo angustia ;
el del que ya no puede con su ansiedad ; el que se corta las venas , etc
, etc… por lo que lo toca del goce del sentirse-ahí-siendo de su ex-
sistir.

Sí , yo ya me permito la maniobra de “juntar a ambos” , por percibir -


afirmando- que los hablantes , ex-sistimos así :
porque nuestro Inconsciente y entonces también nuestra Consciencia ,
no pueden ser producidos sino desde esa misma estructura que viene del Habla
, que es lo propio que nos diferencia dimensionalmente de la biología
,llevándonos al discurrir ficcional que nos es cotidiano y al pensar que nos habili
, a la posibilidad de ser comprensores de esto.
De esta manera ,
cabe proponer entonces que al clásico aforismo de Lacan ,
surgido de su polémica con Laplanche :
“el lenguaje es la condición del Inconsciente” , podría agregársele…
“y la del Yo Pienso de la Consciencia…” ,
si es que aquí a la palabra condición se la homologa a lo constitutivo.
Esto , desde luego ,
puede sonar a obvio y hasta perogrullesco para el pensar de algunos ,
al darlo por sentado… pero aquí ,
muchos sin hacerse cargo del decisivo peso elisivo que trae ésta muy habitual form
, si se lo hace como si esto fuera una mera obviedad ,
como algo así dado de suyo ,
y por tanto sin verse en la necesidad específica del hasta nombrarlo…
Porque tendría que pensarse el dársele cuenta -es decir ,
el transmitir bajo qué inflexión así se lo hace-
para que efectivamente su consideración tenga su incidencia en la teoría y en la pr
Pero…pero ,
es que resulta llamativo que sea hasta resistido de ser aceptado cabalmente por otr
ante ese si se quiere oscuro “no mezclarse” y percibirlo como un desvirtuar con él
, al descubrimiento freudiano… O aún ,
algo con el dudoso concebir el porqué de la eficacia clínica ,
que puede tener el plantear las cosas de esta manera…
ya que la “chispa” de lo que la atañe ya fue descubierta por Freud sin su expresa
, hace 13… años , y el paso por él dado es incontrovertible… Y éste ,
en tanto pensar soberano que es , ya ha ido dando sus frutos ,
por lo que desde ya sería tonto siquiera blandir el goce de una supuesta “ignoranc
, etc , etc…
Pero… pero , no obstante…
Por considerar que el discurso aquí analizado -
como puede ser el caso de cualquier otro- en su pertinencia invariante ,
se ve siempre empujado en lo temporal a lo abierto de la innovación y la urdimbr
recurro a la aplicación de lo que alcanzo
a aprehender que muestra la topología. Se entenderá que es en una forma de toma
, pretendida de ser adecuada al pensar clínico ,
en sus vueltas sobre lo lenguajero que se es… Del cómo el lenguaje ,
con la hiancia que trae en el acto que lo anima ,
en su constante engendrar…
hasta que ya no… determina en su entramar ,
a todas las estructuras que le van a la ex-sistencia.
Veamos…
Si se parte del considerar que la hiancia , el vacío , el agujero ,
que trae el lenguaje , es “lo nuevo” , que , Salto (Einsprung) mediante ,
se ha aplicado en el andar de lo que es todo código de lo dado en lo natural…
Imagen de un corte o tajo efectuado (ex-nihilo) sobre esa compacidad…
Si se acuerda en que esa hiancia ahí creada , ardiente y palpitante ,
es lo que muestra que el acto
invocante de su engendrar se ha consumado ,
al hacer aparecer su producto que es el ex-sistente/hablante…
Si se accede a que ese vacío funciona en dimensión tercera ,
atento a lo que ha tenido que realizarse en forma muy especial sobre lo binario
, por tanto de lo inex-sistente…
se pueden ya tener algunos elementos básicos para empezar a desplegar cierto esco
(Claro: Lichtung) ,
y entonces abrir a la posibilidad de una especial toma de esas algunas cuestiones t
, que encara el psicoanálisis y en especial Lacan.

Así ,
recurriendo en esta exposición a la humilde línea del 8 interior con el que Lacan
, a la superficie moebiana -
que por ser de un solo borde se la puede asimilar al mentado especial
, encontrada en lo propio y en el otro/Otro-
ya se puede ir haciendo una aproximación sobre lo que está implicado en esa
torsión que ella trae en su plegarse. Entonces ,
del reparar aquí en ese vacío que tal giro trae ,
al ser separador y actuante ,
que porta en el “espacio” que ahora le quedará en su imposible “pegarse”
, aunque se la intente aplastar ,
por no plantearse para su caso el ser superficie de un “material” capaz de fundirse
: verdadera , propia , “soberana” ,
porque siempre todo lo que hace resulta desde su sí misma.
El “espacio” vacío que atrapa con su especial disponerse ,
no podrá desaparecer entonces y siempre quedará su moverse “ahí”…
si es que no media alguna maniobra en su contra ,
específica sobre él… y/o hasta que ella misma cese en su con-
formarlo… A su vez ocurre que si se lleva esta estofa hianciosa que la anima
, a lo nodal , el nombrado “espacio” , ahora borromeico -
cuando de éste se trate-
cumplirá la misma función de ser ese abismal lugar incoercible de los calces
, que por el hecho del trenzado ,
a esto se le sostiene y hace surgir el poliédrico pulular de sus superficies de inscr
…Y este hueco , necesario en la consecución lenguajera , porque
no debe cesar de estar ,
hace que no se pueda dejar de atenerse a sus consecuencias en lo que se refiere a
del hombre , como único ser que por ello es hablante y ex-sistente…
En otras palabras ,
no se trata aquí de un agujero que pueda ser algo homologable al mero
matemática , o al compacto punto que podría proponer una geometría…
Él , es un vacío en donde palpita -
siendo ésta aquí la característica fundamental- el goce ,
que sólo le es propio a lo humano y que como tal no es una nada absoluta…
No es una mera vacuidad.
… Es decir , se tiene que ya haber transpuesto (Entstellung) -
se trata aquí del nacer- mediante un acto ,
al código binario de la compacidad natural biológica ,
que estaba y está presente en el soma propio y en el a considerar en el
ahí materno -pero éste desde ya como supuesto Otro-
para que pueda suceder que ya haya una hiancia muy propia ,
capaz de invocar ,
entramadora de las estructuras de lo que es ahora novísimo discurso…
Hasta que llegue el momento de su cese ,
por la finitud en la que lo humano acaece…
Se ha transpuesto así el euclidiano , ya dicho , punto (fusional) ,
que se encontraría en la intersección de líneas ,
al que estaban obligados a recurrir aquellos primeros geómetras de la topología esf
,
por el no incluir aún a este avance discursivo en el conceptualizar que le es propi
…Pero… pero , claro , esto ocurre -
volviendo al “mundo de imágenes” de lo ficcional , por ser lenguajero-
si no se lo desarma con tijeras o no se encuentra a un Alejandro Magno y su esp
por referirnos a aquello del cómo puede estar actuando la consciencia -
como se conjetura aquí , que lo hace , y se intentará exponer-
en una habitualidad totalmente “humana” ,
sin que el alcance de ella sea por lo parcial que es ,
de tal grado de automatización , que haga perder el hecho de la ex-
sistencia en la que todo esto se desarrolla dimensionalmente… O ,
como el que parece darse desde otro ángulo más peligroso (Gefhar) ,
en la impensada incidencia compacta actual del esenciarse
(Wessen) de la tecno-ciencia ,
que tiende por sus circuitos binarios de simulacro de lo humano a un “hacer como
, y así directamente hacer ,
que se elimine el entretejido poemático de lo palabrero… O ,
también como en el que hoy se hace presente en cualquier terrorismo tiránico y de
, en donde lo único que puede llegar a hacerse evidente ,
es el cómo la plasticidad de lo humano puede llegar a desplegarse en el formato d
, pero sin poder ya desde sí , acceder a serlo…

​ ​ oooooOOOOOooooo

Avanzando , se puede decir que la superficie moebiana ,


al encerrar en sí misma a la hiancia aquí en juego ,
si se la refiere al ahora habitual operar del lenguaje ,
permite el mostrar , por ejemplo ,
el formato del funcionar constitutivo del sujeto del deseo Inconsciente ,
cuando se hace factible el realizar un corte sobre el tercio de ella. Se da esto
-puede decirse- ya en el hecho del producirse la “lalangue” ,
acuñada con el concurso de la “acción específica” materna.
Se trata con la superficie moebiana , del forzar hasta el límite ,
al lugar al que llega nuestra percepción intuitiva tridimensional “boba” ,
en el captado de la figurabilidad aquí buscada… Más allá ,
nuestros ojos comienzan a mirarse mutuamente…
Pero aún con lo planteado ,
ya se puede atisbar ahí la imagen de ese soplo ,
ese vacío que queda resguardado y que es el que muestra el adónde “puede haber
, el sujeto lacaniano…
el lugar y el momento en donde se da ahí su barradura…
De cómo puede ,
desde su inscripción en una parte de la vuelta en la Banda ,
a otra parte de la misma al seguir su trazo -
como lo habría de hacer la caminadora hormiga , entonces
hiancia/tiempo mediante- y así se haga que “un
significante represente a un sujeto
(“yéndose” éste en tal movimiento) para otro significante”
(surgido ante la espera -tempórea- del primero) ,
para realizarlo. Sujeto del deseo entonces , porque “se lo percibe-
ahí llamando”,
al estar tomado por el operar que busca a ese otro significante que le “promete” l
, al que quiere exhaustivamente capturar… Así ,
por de pronto se le configura su deseo ,
tal como se lo parece escenificar en el horizonte con una forma determinada
, su fantasma… Y todo activado por ese mismo goce ,
que a este constructo totalmente ficcional , sustenta…
Se despliega de esta forma ,
una manera de retratar el funcionar primario de base moebiana ,
que deviene como Inconsciente ,
en el que el mentado sujeto supone que es en donde está -
pero ya en el lugar al que él también supone como del Otro (*)-
ese significante (S2)… Y no porque el que ex-
siste lo suponga él al Inconsciente como estructura ,
del que ni siquiera sabe qué es ,
ni si está. Se explica así en este mover hiancioso de la Banda ,
cómo se da su acometer , al poderse re-encontrar -tanto si lo desea ,
como si lo hubo pretendido rechazar-
con ese estar ahí ya con lo que es de “lo mismo” , es decir ,
de su misma estofa discursiva…
pero habiéndose dado en tiempos diferentes…
habiéndose ya “caminado” en la Banda…
Sobre esto mismo y a su vez se considerará entonces también con su concurso
, al estar transitando en la misma y única cara ,
la vicisitud que se hubo de hacer sobre ella -
en su momento del suceder- la posibilidad el acto de un corte ,
pero ahora de característica retentiva/expulsiva ,
por el haber pretendido quedarse con aquello concebido como “lo bueno”
y también al rechazar a “lo malo” por su displacer o ya dolor ,
al que se lo querrá haberlo mandado a la ajenidad…
Pero que no obstante por no poder a esto controlarlo ,
pudo haberse alojado en lo/el prójimo , en forma insabida…
Este último es el tipo de “material” que será básico para el desconocimiento
Es que se tendrá que considerar en términos generales ,
que lo que se va inscribiendo en forma entonces aparecida ,
no será más que el envés del goce que incoerciblemente ahí le sucede
, y éste último allí quedando en silencioso ardor… hasta que no…
Así entonces ,
ante tal maniobra que será siempre de suposición volcada sobre lo que se inscribe
, se constituye la posibilidad estructural del equívoco…
que se consolida por la misma estofa moebiana de su asunto ,
al no darse aquí la posibilidad de una total equivalencia exhaustiva entre un
y un significado , como lo esperaría una Lingüística para el signo…
Se trata de percibir que constantemente “se va metiendo” entre esas dos áreas espe
, esa “barra” incontrastablemente propia , que es en realidad un vacío
como corte -por no ser en última instancia un plano de inscripción-
que no los deja coalescer ,
y que siempre va en progreso con lo que se inscribe , abriéndose
entonces a lo creativo , a lo poiético ,
por el constante empuje del goce de ex-
sistir… Hasta que ya todo se deja de hacer por la muerte…
Es este el modo de funcionar esperable de toda significancia ,
de toda significación (Bedeutung) ,
hecha por su capacidad de nominar presente en cada significante ,
por haber o ser capturado un goce e instalar
su diferencia absoluta (“exquisita” la llama Leclerc - Sem.
XII) con el significante que le precede ,
haciéndose así la posibilidad de lo inesperado y sorpresivo ,
fuera de todo “cálculo” ,
del formato hasta “loco” de cualquier formación del Inconsciente…
por ser metonímico y estar a su vez alejado de toda una mera contigüidad

… Pero decíamos de la tijera… que puede estar activa en el corte


(ahora para hacerlo sobre el papel y mostrarlo) ,
que podría ejercerse sobre la mitad de la banda en áreas de éste su mentado move
Se produce ahora la aparición ahí mismo ,
de un adentro y un afuera en el rulo cilíndrico que entonces se hace presente
, con la emergencia ya ahí de dos caras ,
en esto en que antes no las había. Aparece en tal formato ,
la disolución de lo abierto (Das Offene) -
dado éste siempre en la continuidad entre lo íntimo y lo éxtimo-
que era el generador de la equivocidad posible ,
y entonces así su desaparición. Se elimina con este tipo de corte mediano
(claro , ahora sólo en el papel ,
pero puede mostrarlo) la esperable tribulación que se hubiera podido generar a part
: ¿y esto qué es? , ¿de dónde salió? ,
para el caso de haber quedado su cosa alojada y encontrarse ahí con el hecho de
, como antes se afirmó que era lo buscado. Tal corte de la Consciencia
, estaría encargado de hacer emerger un pensar formal ,
encubridor y así ya no tan inquietante.
Se trata entonces con esto ,
de ver el posible muestreo del funcionar de la Consciencia. Del observar acerca de
, lo producido bajo el influjo de lo “loco” para éste , de la búsqueda -
por parte de un Inconsciente “más entrenado” en lo que apremia-
de una identidad de percepción…
en donde todo se hubo de dar en lo constituido primariamente en lo abierto
Es decir , hay en el proceso primario -y por qué no decirlo , primero ,
aunque siga estando en todo momento su operar-
la lógica actuante de un buscado re-
encuentro con la supuesta percepción de una experiencia que dio satisfacción
(Befriedigung)… Pero… pero , que está abierto a que también -
por estar inevitablemente ligado , al ser propio-
puede tratarse de aquello “olvidado” que causó displacer o dolor ,
y se pretendió haberlo expulsado a la ajenidad de un “nunca más”…
Es decir ,
hubo de habérsele acoplado a ambas percepciones la posibilidad de un reaparecer
, por el operar incontrolablemente equívoco de una atribución…

Oscuro operar , dice Heidegger , el de la Consciencia ,


llegando a preguntarse : ¿pero ,
qué es ella en su pretendida inmanencia?...
Ella siempre aparece siendo “objetiva” ,
al sancionar y dar por sentado en dónde está el sujeto y en dónde el objeto
El qué es lo que es de afuera y qué es lo que es de adentro. La del ,
este soy Yo y allí estás Tú… Y en esto habría que reconocerle
para el funcionar total del ex-sistente un “Dios nos libre” de lo peor ,
si no lo pudiera hacer…
Pero es que sólo en forma definitiva en lo verdadero ,
se podrá esperar de la Consciencia el percibir sensorial del reconocer de si se está
Por su actuar “pasa” la relación sujeto-
objeto. Ella es la que dice con su Razón ,
dónde estará hasta para un Hegel , el Bien del Saber Absoluto ,
que todo alcanzaría o alcanzará a conocer… Ella parece hacer su tarea ,
que es la de pretender hallarle un sentido
(Sinn) a todo lo que incumbe a la ex-sistencia ,
por una imposición que trae la misma estructura lenguajera.
Es que el lenguaje si bien no puede andar sin su hiancia a cuestas ,
tiene a su vez su cuestión de que su proceder porte ese otro aspecto que es la le
: que todo cuanto se diga , “debe” ser coherente ,
aunque lleve siempre a una incompletud…

​ ​ oooooOOOOOooooo

…Se pretende , para concluir este conjeturar ,


trazar las líneas de su pensar en esta síntesis : Hay entonces ,
en el habitual constituirse hiancioso/moebiano del ex-sistente ,
en estructural terceridad , un :
Proceso primario , anidado en el funcionar constante del lenguaje , con
Significación (construcción lenguajera equívoca ) - Sujeto del deseo Inc.-
Formaciones del Inc.
Se ve a un S1 y a un S2 , “significantizando”
(nominando) el goce de un a ,
por haberse alcanzado una diferencia absoluta entre ellos. Este es
,
posible de representarse al haberse cortado por el tercio
, el avance , que es moebiano , del lenguaje.

Y hay también , un Proceso de la Consciencia


(funcionar secundario del lenguaje por el corte de imposición legal de su cierre qu
- Sentido - Yo -
Pensamiento cogitante. Es así como el Yo Pienso de la Consciencia avanza en el
, del Sentido (Sinn). Se trataría de un S1 que pretende en espera ,
el logro del Saber fehaciente de un S2. Es el discurso habitual del ex-
sistente , en su condición “vigil”, cortando en áreas por el medio ,
el habitual avance moebiano del lenguaje.
Así el Sujeto del deseo Inconsciente y el Yo pienso de la Consciencia se erigen e
sistencia que es lenguajera por estructura…
Avance entonces de un argumentar “hacia adelante”,
finalmente acomodado al fantasear a la realidad con los a que va encontrando el
Pero que es aspirado en forma apremiante “hacia atrás” -
también finalmente- por La Cosa (das Ding) ,
que le impone en su discurrir , el juego argumental que se le instala ,
y que es el de la identidad de percepción
a su experiencia de satisfacción con el Otro Inolvidable (Freud).

Se ve que se puede así encontrar una vía para el pensar la Bedeutung


(Significación) y el Sinn (Sentido) ,
dados en el propio estructurar del lenguaje -que es del Ser
(Seyn) mediante el Logos- con su hiancia
activa. Del porqué el Inconsciente y la Consciencia ,
son las dos maneras que tiene el ex-sistir para desplegarse.

… Es decir ,
que puede entenderse esa cosa del funcionar lenguajero que produce ,
con su acto invocante , a la ex-sistencia y al ser-hablante :
lo dota desde esta apertura , con el andar para lo que es su dimensión
, que es , por el advenimiento implicado , su habitar en el ser-ahí-
siendo…
Atribulándolo entonces con su endeblez tempórea finita y mortal ,
a la que lo arroja su ardiente vacío ,
exigiéndole por esto el constante argumentarse en la ficción…
Y a su vez , con la imposición , al mismo tiempo ,
de la puesta en uso de su vía legal , que es la gramática del léxico ,
la coherencia en la tendencia al marco ,
al cierre de los universos en los que discursea ,
el empuje al hallazgo del enunciado verdadero que alcance al concepto…
que es como se debe signar finalmente a todo ente ,
como así en principio , lo pretende la Consciencia.
Así , el ex-
sistente se ve compelido a referirse al horizonte que le impone la verdad
(Verum), porque busca en esto para sí ,
la libertad que le prometería un saber más pleno sobre su ex-
sistencia… Pero… pero ,
así encontrándose con el hecho de que únicamente puede hacerlo “a medias”
, al discursear en la legalidad que no le es posible sortear ,
por su concentrarse habitual ,
que lo lleva sólo hacia el decir sobre los entes. Sólo podrá apelar a sus
, con la mayor aproximación que encontrará para su bien-decirse
(lo Certum) , en la poiesis pensante.
La poiesis pensante es la única manera que encuentra para hacer discurso sobre lo
a la que habrá de aproximarse ,
si expresamente se la busca en lo contingente del operar con su uso ,
en el moderno seting psicoanalítico , desde que se des-
ocultó la verdad freudiana. Se trata de la que emplea su Inconsciente ,
con su “loco” accionar desde la hiancia ,
con el operar equívoco del significante…
Diferenciado entonces de ese otro masivo y cotidiano ,
propio de la Consciencia y sus entes
de lo como si todo se diera en lo natural ,
cuando nunca el hombre podrá llegar a ser uno de su tipo ,
que es el del constante y único aplicar el pensamiento pretendido como consciente
, desde la relación sujeto-objeto.

…Se pretendió aportar en este escrito ,


sobre esos postulados dos andares discursivos en los que se concibe que ex-
siste lo humano.

oooooOOOOOooooo

… Y acerca del vacío y lo que se oculta

Son dos movimientos sobre los que se puede


conjeturar que operan desde lo mismo ,
al estar dados en el hacerse por el invocar moebiano.
El vacío del ex-sistente ,
como tal se ubica en la hiancia instalada del lenguaje desde el acto
de su advenimiento. Queda así su impronta gozante llamadora ,
que habrá de repicarse en cada repetición de goce -
el que podrá tener un formato ahora ya fantasmatizado-
desencadenado en el suceder del que ahí ex-siste…
Hasta que ya no lo hace… Es la manera que tiene aquí el Ser con su
ente tan especial que es el propio hablante/ex-sistente.
… Pero… pero , tendrá que conjeturarse que a su vez ,
el vacío gozante que ahí se logra ,
además de propender a la consecución del deseo en juego ,
es un lugar que será el encargado , también de recibir por ser abierto ,
a todo lo que pretenda ocultarse en el suceder del ex-sistir ,
por estar en juego el inscribir moebiano…
Es decir , se entenderá que en el constante operar lenguajero ,
cada significante nuevo que aparece y como tal se instala -
quedando así alojado en el acervo de la significancia del sujeto-
esto lo ha logrado ,
al haberse dirimido su cosa en la escisión entre lo que se ha afirmado como
y lo expulsado como malo por su dis-placer o dolor ,
como más arriba se planteó.
Así , lo guardado como significante ,
podrá hacerse presente en cualquier momento en que por alguna razón se lo convo
,
habiendo sido mantenido y procesado en la trama lenguajera y así quedando “suje
Pero… pero , es que entonces
el hecho también considerable de lo expulsado queda abierto al enigma…
apareciendo la pregunta que le es inevitable :
¿A dónde va? ¿En qué queda su cosa?. ¿También , y ya en deriva ,
cuál es entonces en esto la estofa que le incumbe al prójimo ,
al estar éste indudablemente tramado en el mismo mundo?...
… Interrogar que se redobla ,
si se considera que lo afirmado y lo que se rechaza eran de lo propio
en el mover de que se le guarde algo ahora efectivamente como propio para así c
, y por el contrario ,
el querer desprenderse de lo postulado como en lo absoluto ajeno
a él… Y siempre este suceder en el marco de no ser exhaustivamente “clara” a su
,
por estar todo dentro del operar de la ficción lenguajera que le hace suponer
… A su vez , en otro orden de cosas , el “a dónde va” ,
se vincula indudablemente al quantum del rechazo en juego ,
no tratándose aquí el del que le va al caso del psicótico , por ejemplo ,
que es el que tiene que vérselas con la anfractuosidad de su falla discursiva y ent
, etc.
Aquí , en el neurótico y en otros cuadros ya psicopatológicos ,
rige constitutivamente el hecho de que aquello que en alguna forma le ha concerni
, ha sido guardado en algún lugar contiguo pero propio -
por ejemplo en su prójimo- lo que para su síntoma ,
no puede dejar de aparecerle de alguna forma ,
en determinado momento pese al juego de la represión… Porque aunque a lo recha
en lo ajeno… siempre le podrá volver , por ser algo de su campo…
aunque , desde luego , de esto nada quiera saberse…
Y entonces le podrán aparecer sus consecuencias conflictivas…
Todo parece así determinado por el operar moebiano que rige al tramar lenguajero
, al hacerlo volver constantemente al vacío atractor gozante ,
ubicado en lo propio , que es ese sí mismo que como lugar ,
tiene con el Otro… Campo que ,
como estructura constituida y anudada que es…
se hará cargo de los “desechos”…
que siempre estarán dispuestos a volver como siniestros…

Concluyendo : Por una parte ,


se tiene como primario al acto del Ser lenguajero que finaliza su periplo
, para que así advenga el ente que ex-
siste… Pero considerándose también , que en su dimensión ya instalada ,
se pudo haber ocultado -aunque desde otra perspectiva-
aquello que en el lenguaje se marcó ficcionalmente como de dis-
placer o dolor , de un deseado vade-retro ,
de aspiración siempre fallida…
Se postula entonces que es la hiancia del lenguaje la que por su propio disponer
, opera , además de su condición de causante ,
como el “sumidero” atractor de lo rechazado y así quedando abierta la posibilidad
, desde su -por el contrario para el caso- pretendida ajenidad.

(*)Se considera aquí el concurso de la otra Banda en juego en todo este conjunto
, que es la del Otro , en donde campea la estructural suposición
por parte del sujeto de la existencia de tal instancia…
aunque de esto no esté enterado. Campo de la otredad o alteridad
para él , que lenguajeramente con-formada ,
se le articula en lo propio como verdadera unión de lo extímico
con su intimidad a la manera de áreas de lo poliédrico
de su misma hiancia. Corresponde a aquella a la que Lacan recurre ,
que encuentra en la paridad de bandas opuestas dada en la Botella de Klein
, estando en el mismo lugar de conceptualización ,
en lo considerado ya nodal , de los Toros combinados.

Cuerpo y Habla
…Ya en el mismo hecho de nombrarlo ,
le aparece la cotidiana inflexión al ex-sistente
(el Dasein ,
para el decir de Heidegger) de que todo parece presentárse
de su cuerpo…
costando interpretar que precisamente así se es como
corporal , por estar su cosa así articulada…

… Es que sucede que al estar éste -el Ser-corporal- con-


formado por partes o aspectos del alguien que unitariamente es ,
así se le plantea la manera lenguajera en que se le constituye su propia estructural
: le es complejo el decir “lo que él tiene con su cuerpo” ,
porque es ambigua la situación que le da la ficción del “tenerlo” ,
al abarcar esto al muy complicado para él percibir a la con-
figuración de lo que todo lo que , como sí mismo , él es…
Al ser algo que se co-rresponde con la estofa de la dit-
mension que se le debe reconocer ,
su Cosa sólo se ve alcanzada a través del nombrar de la humilde función copulativ
el que , como herramienta ésta simple de lo “bobo” del pensar habitual ,
como diría Lacan , constantemente esconde y hasta parece banalizar…
Pero… pero… a su vez sin dejar de traer tal palabra -aquí se agrega-
a ese aspecto crucial de lo activo y vibrante que se encuentra en aquello que ahí
Es entonces con distintos formatos como el cuerpo puede aparecer -
que es su presentarse en el decir-
en tanto parte que es de lo tramado en el nudo humano que le va ,
quedando de esta forma abierto a la posibilidad de un dársele a esto cuenta… o n
al nombrarlo. De todo este asunto ,
el animal o la planta no se hacen problemas… No pueden hacerlo ,
por no ser de apalabrado pensar… Porque al no ex-sistir ,
no son más que otro ente de lo natural…
… Pero… pero , en el mismo suceder y complicando a su tema ,
en la más estricta habitualidad del hombre ,
quitando el hecho de que no haya mediado dolor ;
o si no se considera el goce
eventual que pudo haber aparecido con el brillo libidinal de sus orificios o piel
; o no se lo haya elevado a ser una cosa de imagen casi fetichizada ,
como cuando se trata de cierto narcisismo , etc ,
etc… el cuerpo como tal , como afirmaba René Lériche ,
permanece en su silencio… como parece ser necesario.
Frase de un mural de propaganda de un gimnasio de moda
: ¿Podré hacer con esto un
abdominal?... en donde hay la imagen de una bella mujer ,
con indudable gesto de insatisfacción histérica , diciéndoselo.

Aquí ya
se está indicando su cosa en el giro que es propio de lo lenguajero ,
para este caso de la propaganda , afectado de cierto des-
amor descalificatorio. La cuestión es que lleva , por el hecho del decir
,
a que se lo tome habitualmente en la vía de esa suerte de “anulación”
bla-bla… llegándose a veces a producir así hasta la caída ,
mediante el operar con la fuerza del inteligir ,
en una total disyunción mente/cuerpo ,
cuando esto sucede y se extrema. La metafísica clásica y en especial con Descarte
, ha constituido enormes bibliotecas al respecto… Y de allí ,
sus consecuencias para el pensar de Occidente , cuando se abrió ,
basándose en el cogito ,
esa verdadera mutación cultural venida con el sujeto ,
mediante el hecho de reivindicar finalmente el “tener un cuerpo” y ya no “
… felizmente… del Señor…
… Pero… pero , contrariamente al respecto , como arriba se ha planteado
, también se deberá convenir ,
que a su conjunto puede llevárselo en nueva vuelta -
maniobrando sobre tal común disyunción ,
por así permitirlo el operar lenguajero-
y accederse al saber que son así las formas del Ser-corporal ,
si se lo pone a éste en el horizonte de su considerársele y se lo deja-
ser ,
escuchándoselo. Esto es así en tanto que no hay manera de arribar a un
-que es como aquí se está diciendo el Ser (Seyn)-
sino a través de lo que se constituye con el mismo anudamiento palabrero… Y en
Así , no es que la bella del cartel puede estar separándose
de tal forma de “su cuerpo” , porque “puede hacerlo” ,
mediante esa manera común del decir cuando se hace referencia a algo que “se tie
,
como estando ella pensando “desde otro lugar”… Desde luego que no…
pero en principio no hay otra manera que no sea sino diciendo… Ni siquiera porq
, al estar habilitada a “apalabrar” ,
lo pueda hacer desde el lugar de un supuesto Otro ,
queriendo bromear aquí en una suerte de hablar desde la enunciación… No. Al “
, en el ex-
sistente es menester encontrarle la forma apropiada de enunciarlo ,
en una polisemia que precisamente por imposición lenguajera al bien-
decir , obliga a apropiárselo y capturar así con ello cierta plenitud…
que al fin de cuentas será la vía que pueda asegurarle el alejarse del síntoma
, en la imagen traída ,
se puede afirmar que fue la posibilidad que se vio “elegida” y afectada
, que encontró esta mujer para referirse así
a lo que en última instancia es su estar implicada en su Ser-corporal ,
por ser así las múltiples formas que adopta éste en su irrespectivo presentarse…
sabiéndoselo o no… propiciándose este “saber” o no…
Es que redobladamente muy a partir de la modernidad ,
no se ha facilitado este horizonte hacia el bien-
decir… Se ha dado que el “estudio” del lenguaje -
el conocer técnico lingüístico-
ha tomado la senda de llevar a tal punto al “significantizar” a su cosa bajo la man
cientificado -
que es en la forma habitual del sólo buscar la primacía del presentarse
, elidiendo el oculto vacío de su goce- que hace que esta es-
cisión se instale con tal fuerza en la cabeza del que lo quiere así pensar
, que a éste lo lleva hasta a perder -velándolo-
al anudamiento venido con el goce del ex-sistir ,
que es lo que está continuamente ahí en juego en lo que se está diciendo
Es decir , se debe afirmar que el propio hablar del ex-sistente ,
aunque a veces no lo parezca , no se es-
cinde de lo que le es a su naturaleza -
es absurdo el pensar que esto pueda ser su buscada apuesta-
si no que lo anuda con sus formas ,
lo toma así en la configuración de su goce. Hay que , entonces ,
si se pretende no aplastar al goce del ex-sistir y dejarlo-
ser en la escucha , permitirse un saber -propiciándolo ,
en la pretensión de hacerlo continuo y relevante- sobre el acto
discursivo en el que siempre se está… hasta que ya no…

… Y hay que indudablemente , como se percibe ,


considerar aquí el hecho de que la Verdad depende -
y he ahí su “impotencia”- del hecho de que sea dicha…
Ella podrá decir orgullosa : “Yo , la Verdad , hablo”…
pero siempre dependerá de que alguien la intente decir…
… Se pretende traer , en tanto esta mentada Verdad ,
fuera de toda solemnidad , que la verdad
(Verum) a la que se trata de convocar , la que concierne ,
es la que toca al cuerpo…
La que hace pensar y aún el intentar proferirla en su poema. Es la que hace
,
de hacer resonar aquello que no está sino en el propio vacío del sujeto que ahí ex
siste…
que lo tiene cual “alma” de un tambor… Y que es lo que el hombre sabiéndolo o
, transporta en su sí por ser palabrero y así ex-sistir.
En la compacidad de la naturaleza , entonces , no se habla
de “verdades”. No hay allí la estructura del decir. No hay el lugar del resonar par
, porque no hay en ellos la hiancia que su lenguaje tiene en el humano
, al que debe su ex-
sistencia. El resonar en su cuerpo de aquella verdad que le concierne ,
hace que en el discurso , habitualmente “bobo” de su pensar esférico ,
se le permita configurar , cuando algo “no le guste” de él ,
a eso que como cuerpo le aparecerá ya escindido en el buscado e inmediato alivio
, que se le constituye con lo operado desde la Consciencia ,
que cree con su también poder de corte , poder “pensarlo todo”…
Pero… pero , que estará siempre ,
por el hecho de darse todo en el operar moebiano propio del lenguaje
, que con-
junta al acontecer contingente propio y al de eso pretendido como ajeno
-al que se lo ha mandado al basurero que ha erigido en el prójimo-
pero que le ha quedado , que hace que de alguna forma ,
finalmente pueda llegar a saber…
o no… del anudamiento que como ex-sistente , y ser comprensor ,
tiene en su Ser-corporal.

Completando este breve escrito ,


y en la moción de ubicar a su temática en el enorme campo que tiene más allá d
sistencial , se le pueden conjeturar sus alcances , por ejemplo ,
en la psicopatología… El hecho de que al neurótico ,
una palabra por su carga de verdad , pueda hacerle eco en su cuerpo , ó
, que el cuerpo , apareciéndole en su apalabrar lo haga , dice ,
como anteriormente se planteó ,
de ese agujero/vacío que anida en el lenguaje ,
como “caja” de su resonancia ,
para que esto así se dé… Esta es la esperable configuración de su estructura.

… Y se trae aquí , que es alrededor de tal con-


formarse en que se pueden pensar entonces ,
las posibles fallas que advienen en su operar.
Son , para tomar un ejemplo ,
las que a veces padecen ciertos psicóticos veros.
Si bien hay algunos agraciados ,
que hasta pueden en forma “tranquila” ex-
sistir con sus “voces” o con su “sonoridad de pensamiento”
(Schneider) y transcurrir así estabilizados… la mayoría ,
cuando esto les sucede ,
padecen de ese terror abismal que sienten al ser -aquí también-
“tocados” , por esas voces estructuradas o no ,
que los anegan o estallan incoerciblemente.
Surge así de ellos ,
el percibir la crucial diferencia que parece encontrarse entre la constitución del
del neurótico y aquello que muestra el psicótico ,
en donde ya se trata si se quiere de un desgarro
en la estructura discursiva. En él no hay -no puede haber-
el formato de esa palabra que se hace verdadera o plena por llegar a con-
mover como verdad
al tocar en resonancia al cuerpo… No. Aquí por el contrario ,
tratándose de lo productivo , es la invasión ,
por una falla en la construcción del mismo lenguaje ,
por lo que a su vez no se podrá decir entonces que el psicótico no es un
hablado y ex-sistente. Hay aquí , decimos , una cosa vera senso-
perceptiva e invocante , que por lo ensordecedora ,
lo paraliza en perplejidad o lo aterroriza… Aunque resulte paradójico el decir que
, su enmudecer ,
haga que se le presente “lo peor” de lo anonadante de su agujero abismal
, y a esto desde luego , no se lo prefiera.
Es por alrededor de este pequeño o gran agujero -
y he aquí entonces la pequeña o gran gravedad de su caso-
por donde en la mejor de sus posibilidades se tramará la suplencia de un
, o se podrá configurar un rígido delirio.
Quizás , ante este tan especial estar arrojado que muestra el ex-
sistir psicótico y el transcurrir tan alejado de lo avenido a la significación fálica
-a su tramar y a su ley-
es que caigan en ese su “descuido” de las normas equívocas en las que los otros
, y esto les allane hacia lo simple la senda en la que se habla ,
por lo que “sólo pueden decir la verdad
“… como vulgarmente se dice de ellos ,
de los alcoholizados o de los niños.
…Su caso es que sus allegados neuróticos ,
se encuentran con la inconveniencia del sólo tener que padecer ,
cuando aquellos a veces se empecinan con sus perseverativos dichos ,
y en a ultranza , querer tener nada menos que “razón”…
Pero esto último… ya concluyendo…

parece no haber sido la vicisitud biográfica que le acaeció a Joyce…
por el grado de aceptación y amor que consiguió de sus joyceanos…
al rescatar a la genialidad literaria que encontraron en su obra ,
escrita mediante esa su proclamada “destrucción” del idioma inglés. Siempre ha dad
, supuesta de haberla alcanzado con su locura…
Locura que aquí habría también que dirimirla más seriamente con un diagnóstico m
… A Joyce aquí se lo trae en relación a la temática de su ,
si se quiere , clínica -en el aspecto corporal
que a este trabajo le concierne- que tanto cautivó a Lacan ,
llevándolo a hacerlo a él ,
el factótum de su Seminario XXIII. Por intentar a Joyce “escribirlo” -
encontrarle la escritura que definiera a su caso-
no hizo más que el promoverle el avanzar con sus nudos ,
no siendo esto poca cosa para todo pensar que se precie de serio…
Lacan así dice que por esa falla en su anudamiento -
que encontraba en su ex-
sistencia/Real estando encadenada en forma directa a su Inconciente/Simbólico-
,
el Cuerpo/Imaginario no tenía en Joyce la manera de quedar tramado al modo borr
,
para hacer el “cadenudo” primario que le es habitual al neurótico… El Cuerpo
, por así decirlo , no podía “entrar” aquí para el quedar anudado ,
y así continuamente éste “se le iva”… “como una cáscara” ,
como él mismo metaforizaba , sin siquiera esto pensarlo , desde luego ,
bajo este decir topológico. Todo esto aparece en los dichos ante esa paliza percibi
,
por parte del grupo de tan “bulinistas” compañeros del Liceo en su pubertad. No
masoquista… Hay perplejidad… Pero hay también ,
un sutil percibir no obstante por ello ,
de lo extraño que le resultaba el no haberle dado rabia u odio por el proceder de
, ante el castigo infringido a esa “cáscara” tan , hasta enigmática ,
para él. El caso a Lacan lo movió a pensar -
por su escuchar de analista- que Joyce ante tal falla ,
aquí así presentada , se vio llevado a generar palindrómicamente ,
si se quiere ,
a lo grandioso de buscar con su obra “la lengua de una raza aún increada”…
Así , nominando “literario/joyceanamente” desde su “Irlanda sojuzgada” -
entonces , padeciendo como ex-sistencia percibida como aún no plena-
ubicaba su hecho arcaico desencadenado por un Padre no presente e inservible par
, no totalmente inexistente) con la que como Ego -aquí yo digo ex-
sistente-
intentó tan maravillosamente hacer el suturado de su resolución como suplencia
al proceder a abrochar con su nombre y quizás lograr impedir entre otras cosas la
, algo a ser considerado por otros como arte ,
para “los próximos trescientos años…”
… Poderoso hilván -por lo que ha conseguido-
logrado con la cuerda de esta sutura…

​ ​ ooooOOOOOooooo


Joya Joyce/Lacaniana que viene a cuento de esa complejidad que se viene plantean
, del anudamiento del ex-sistir , que es corporal…
De un tan especial tenerlo al cuerpo , o de una propiedad del ex-
sistente con él , desde luego imprescindible ,
pero porque ocupa su lugar en el nudo humano… si no , el estrago.
Ser-corporal que impide finalmente con su constante wünsch ,
el concebir a una supuesta alma a la que se ubicaría como estando separada
-pero en sendas tan diversas- la chica del cartel y Joyce…

DAS DING
​La compacidad en lo natural consiste entre la materia y el vacío.
​Pero en el hombre hay un vacío in
, y la lógica del significante ,
que es la lógica de lo lenguajero le cabe y es enterame
Así ,
entre estas dimensiones no hay ni puede haber ninguna
,
aunque se dé que siempre una sea el límite de la otra.

Temática que concentra a una cuestión


que le es tan esencial a la teoría psicoanalítica ,
por enraizarse en la propia condición de lo humano.
A fines del siglo XIX , Brentano ,
filósofo que fue un importante mentor en su apalabrarla ,
tuvo en la transmisión de sus clases a dos discípulos que la tomaron para el poste
, se intentará en este escrito ,
acercar algunas pistas a las que se percibirán sin duda asociadas ,
de las seguidas por estos pensadores ,
en el trenzado de los discursos que animan en lo actual al pensar que nos concie

Del das Ding podría decirse que se asume con él y a su cuenta ,


todo lo que se refleja alrededor de lo clásico metafísico ubicado en la cuestión ent
, y a lo que luego se le sumó en deriva ,
con el acontecimiento del Cogito ,
ese también juego en dupla de la moderna relación del sujeto con el objeto
,
resultó que siempre cada vez que hoy se insinúa el nombrar al lugar del
, hace su aparición la figuración de lo objetal ,
que es la polisemia que efectivamente resuena entre aquello devenido de una
, con su fluir anhelante de ser algo demandado ,
y lo que se comporta a su partir como lo ya directamente objetivizado
, al ser respuesta convocada por aquel primer movimiento.
Es por todo esto que a su hecho ,
también Heidegger lo nombra como el Ur-Sache (aprox.
Objeto Primordial) , en “Identidad y Diferencia”.
Veamos algunos giros de las cuerdas que se presentan en su anudamiento.
Hay , para darle imagen a su estofa , una alegoría
muy recurrida que apunta a representar a lo que se da en la escena en que todo
tiene lugar… y que en este caso toca a la ex-sistencia ,
que es lo propio de lo humano. Al respecto ,
insistentemente en estos trabajos se hizo mención a esa primordial lazada lenguajer
, que arrolla con su hiancia , ubicada en su generar…
Del acontecimiento (Ereignis) de este acto aquí novísimo (en ex-nihilo) ,
que resulta por su especificidad ,
inhallable en la dimensión natural dada hasta ese momento en lo inex-
sistente…
Heidegger con su poética , a su manera en “La Cosa” ,
aportó para su desarrollo , su ámbito , que es la cuaterna del Mundo
(Geviert). Planteaba allí que entre el cielo y la tierra ,
apareció el hombre con su formato ya de mortal . Con él -
por ésta condición traída por su finitud-
puede decirse que se introduce la dimensión de lo tempóreo ,
que no se aplicaba ni tenía porqué hacérselo ,
en la compacidad natural. A su vez ,
se le agregan finalmente a estos tres nombrados , los divinos ,
que son esos “algunos” venidos con el arribo de lo humano ,
capaces con su palpitar -
por ser estos sus dotados receptores mediante su expansivo y pleno ”mirar hacia ar
de transmitir al conjunto los dones de lo sagrado. El hecho central que se le debe
, es que los cuatro siempre se presentan necesitados entre sí ,
para que el Mundo , sea. Están articulados , anudados ,
no pudiendo ellos ser de otra manera…
Y la mentada alegoría , que Heidegger ubica orbitando en este inicio ,
es aquí la del vaso…
Sucede que no había , no se daba ,
aún en lo compacto de la tierra y el cielo , un hueco , un vacío
que tuviera la crucial y ardiente capacidad de estar abierto (Das Offene)
a algo tan dimensionalmente nuevo y fecundo , capaz de ser llenado…
En tal contexto previo a todo ex-sistir , hubo de darse
(Es Gibt) en novísimo salto (Einsprung) -
como concepto heideggeriano que aquí se aplica- el Er-eignis
(Advenimiento Apropiador) del hombre ,
implicado en el arribo de su ex-sistencia …
mediante la mencionada hiancia lenguajera para así serlo como ex-
sistente y hablante , capaz a su partir , de invocar. Tal es la con-
figuración de su llegada al ahí de su dimensión.
… Ahora , en cada cuenco que hace él con sus manos ,
para beber por ejemplo el agua que le da la vida ,
puede así no sólo sostener a su soma , sino también a su propio ex-
sistir…
Y entonces , he aquí ,
el novísimo hacerse así hincapié en la posible rememoración impensable en lo cons
-pero constantemente presente con su resonar-
de ese hueco primordial y ardiente
que lo llevó a lo excepcional de su condición ex-sistencial ,
que se le repica para el caso en cada vez que bebe ,
observable en lo que le sucede cuando lo hace con cierta fruición ,
estando en especial en amistad (Lisis) con otros…
Y que en ultimísima instancia es algo que se encuentra antepuesto ,
contrario , a lo que ahora ya podrá nombrar -por concernirle-
como muerte… siendo ésta la nada absoluta de toda inex-sistencia
a la que él , al advenir , ha dejado atrás... Pero… pero ,
nada con el latente posible atisbo de un saber que ella lo “espera”… Por eso es q
-en el sentido aquí considerado , librado de tragedia-
más le fulgura en lo valorado , su presente ex-
sistir… Así se le aparece el valor “dignificante” que anida en la muerte
… Y a su vez también ,
hasta el contingente poder pensar en el rasgo o huella que le otorga a tal hecho
, al atraer en empuje hacia
lo inolvidable de ese vacío que lo trajo a la ex-sistencia ,
y que no es como se insiste ,
el hueco de una mera vacuidad… Es un hueco hecho con la violencia presente en
, que a su manera fue como el gran grito lenguajero de auto-
afirmación de un ¡no! sobre la compacidad natural…
siendo que a esta última él la encuentra en todos lados ,
aun tanto en su sí como en sus otros/Otros… Y que es ,
aquella nada absoluta que su ex-sistir excluyó ,
estando reflejada en fuga en la palpitante hiancia ahí creada por su anudar
… Así le aparece al ex-
sistente la importancia fundamental que se le adjudica a tal momento… Le brotan
, los más primarios “Ex-sisto… Soy… ” ,
que lo pueden hacer en su vertiente aterradora ,
de desnuda menesterosidad ,
al percibirse ante esa nada de presencia abismal ,
en medio de la posible indiferencia de los otros/Otro…
escena a la que alude Lacan motivado ante el cuadro de E. Munch con su
pero , que puede ser , contrariamente y hay que decirlo ,
de hasta expansiva afirmación y júbilo cuando las cosas pueden estabilizarse en su
,
con el concurso alojante del otro/Otro materno… Ya por serle lo propio de este ab
, Spinoza tanto planteaba a la angustia y todo padecer ,
como a la alegría. Es decir , que de lo siniestro ,
que es la forma posible en el neurótico de ser conformado ya en negatividad a lo
, por el mero goce del ex-sistir sin argumento ,
se podrá pasar al fantasmático argumentar del goce fálico… Y así ,
el juego de la valoración que encuentre en esto será siempre según las condiciones
cididamente convoque en el momento en que se da su suceder (*)…
… Y ya , porque ex-siste ,
el hombre en cada “escuchado” acto creador que realiza para su Mundo es como s
,
en que se le consiste toda creación… Lacan también dice algo al respecto
(Seminario VII) cuando lo asocia al recurso sublimatorio de todo artista
,
como también en lo que le aparece en toda la fruición en el conocer que anima a
, y a su vez en la búsqueda que se hace en el amor ,
cuando se ha transpuesto ya con el semejante -
en una suerte de un saber y hacer-
a la sola especular escena del cuerpo propio ,
con el del partenaire erógeno…

… Volviendo a la alegoría ,
pudo el hombre así comenzar a oficiar de “alfarero” ,
ante tal llamado abierto por el goce que lo convoca… De creador ahora él de hue
, en vasos , potes , vasijas ,
etc. Se le hace posible el echar mano al “albedrío” de su de-cisión ,
en una suerte si se quiere de conducirse con el mensaje/imposición que le viene de
, al haber él quedado ubicado con su ex-
sistencia “entre la tierra y el cielo”. Ya puede percibir que las cosas se le dan de
, que será siempre de construcción ficcional , fantasmatizada ,
por serle lo que le va a su dimensión palabrera y en la que incoerciblemente depo
figuración.
Así ,
calmará su sed para vivir con el agua o el vino que ya pudo llenar a su vaso y p
, o aún de invocante temor a su dios ,
en la libación. Y ubicará en urnas o espacios creados a sus muertos ,
ante la eternidad que llega hasta a creer que tiene su Tiempo…
Para el esperado intento de que aquellos -y entonces también él-
puedan descansar en paz.
He aquí , entonces , lo que lo mueve su afección ,
cuando de alguna forma , lo apremia su ex-sistencia.

… Y no es otra cosa que esto ,


lo que Lacan constantemente merodea en su obra ,
desde el particular sendero psicoanalítico ,
por estar pensándola él ahora desde la Cosa freudiana y su clínica ,
al ser hasta hoy su más capacitado lector y entonces poder “reaccionar”
-como lo dice-
ante lo que trae Freud en su despeje. Es lo que repite en su transmisión
, de eso que “calienta” al hombre , como “…
esa música que le atraviesa las tripas” , cuando en todo tiempo ,
pensadores , artistas , poetas y cantores ,
se dedicaron a querer dar cuenta de eso… Que es lo ya nombrado como
goce… Que no está en lo natural …
Y al que “hay que” a su vez apalabrar ,
como única posibilidad para que no se lleve por delante ,
puede que por un culminante exceso , hasta al ex-sistir mismo.
… Porque el goce , inédito al instinto y al ser algo propio del hombre ,
atrapa en su paradoja… Se lo necesita… pero… pero ,
hasta un nivel adecuado ,
calibrado en la singularidad del cada uno desde el Principio del Placer
, al tener que reprimirlo , sublimarlo , derivarlo , sin “matarlo”…
Y a su vez pudiendo quedar anonadado ,
o con un cuadro psicopatológico… o aún hasta muerto…
si no se lo hace… Tal es el juego del goce ,
el que orbitará entre el placer y el dis-
placer o el dolor. Cercanía y lejanía de la que habla Heidegger ,
que se calibra desde la valoración que se tiene de lo absoluto del hecho de ex-
sistir , que le fue posibilitado por la transferencia (Übereignung) del Ser
(Seyn). “…Ahora sé , que la distancia no es real…” ,
puede decir en forma vibrante por esto , Eladia Vlázquez en un tango…

Es que el tema freudiano de la Pulsión con su satisfacción


(Befriedigung) , no puede remitir en lo humano ,
al formato que en lo biológico puede tener este sentido…
al que se lo ve también presentarse en la completud del discurso matemático
, cuando allí se dice por ejemplo , que algo “A” es igual a algo “B” ,
y queda así el todo como cumplido y completo… Tales son los planteos a veces
, a los que lleva la hiper-realidad del matema…
También en matemáticas se dice que “A” satisface ,
se resuelve entonces , en tal “B”… Pero… pero , en el hombre ,
su cosa singular no tiene tal tipo de cumplimiento… Aquí se trata de una
, localizable ante su insatisfacción… Aquí es el goce venido con la ex-
sistencia lo que manda desde su singular lugar ,
el que a su vez ordena por su temporacear ,
a seguir buscando satisfacción
aun cuando ésta eventualmente se haya cumplido… Hasta que sobreviene el total f
Y lo ejerce de una manera tal que a Freud lo llevó a pensarlo ,
por serle tal temática prioritaria en su tiempo ,
como la abreacción de una energía… Pero que en sí se trata -
si se lo pretende captar más claramente-
del tramar lenguajero de anudamientos… con el fin de que se alcance -
o puede que no- a una posición del sujeto ,
en que pueda alojarse en lo que ya ha dispuesto en singularidad el Principio del P
,
en una forma que nunca podrá ser exhaustiva… Y siempre esto bajo el característi
Es por esta Cosa que apelo a mi conjetura ya planteada en otros escritos
, de definir en nueva vuelta al Drang de la Pulsión ,
como siendo aquí el empuje del goce de ex-sistir ,
y en tanto mostrándose constante en incoercible variancia ,
hasta que sobreviene la muerte. Se lo pone así en el lugar del homólogo lenguajer
-por tratarse ya del hombre- al instinto de conservación ,
que sería su similar en el Bios.

​ ​ ooooOOOOoooo
Freud ,
para otro de los aspectos traídos en la conceptualización del das Ding ,
planteó el escenario que con él se configura del complejo del nebenmensch
,
en esos célebres párrafos que Lacan supo leer en el “Proyecto…”. Percibía aún ah
, como es la de tomar ahora sí a esta Cosa ,
en lo pasible de ubicarse en la miga lenguajera -y entonces poética-
que lo constituye. Él quiere mentar con él ,
a lo más entrañablemente propio ,
a eso que se le ofició en el “algo” de haber sido traído en la palabra de
, por su “semejantidad” -si así se permite decir- el semejante ,
en aparición ya orlada e investida como su
Otro. Sólo por amor él atisba que lo busca y lo hace mediante un encuentro
en la condición feliz de que así sea- de la que no duda que encarna a este
, en una irrenunciable demanda ,
pretendiendo que ella acuda con su amor y su deseo hacia él… Al menos así se l
, desde su amor… Es por esto que el lugar del Otro ,
siempre será subjetivamente reminisciente… observándose además que no puede ese
sistencia , el nombrador Padre “Otro inolvidable” de Freud ,
por ser el invocante en la escena con su Madre y el habilitador primario de toda
… Pero… pero , volviendo , el complejo del nebenschmensch ,
no carece precisamente , de “complejidad”…(**).
Por ser lo humano de investidura ambivalente ,
siempre desde su prematuro nacer -forjándose en una dualidad-
se ha ido constituyendo en ese/eso que resulta ser tan propio , próximo
, prójimo , tan culminante en su cercanía ,
mediante el único método del que dispone ,
y en medio de la tanta menesterosidad
(Hilflosigkeit) que lo apremia ahí en su inicio ,
ante el ya percibirse ex-
sistente… Tal es el juego que se le instala por el discursivo operar moebiano con
, entre lo que expulsa
(Ausstossung) como “malo” hacia lo que pretende ajeno ,
y lo que incorpora (Bejahung) para sí como lo “bueno”…
Adosándosele sobre esto último , lo que da por descontado
: la afirmación tan presente en su pensar , que por este proceder ,
él como tal , también como “bueno” , ya se estaría con-figurando… Y…
y… todo este con-formarse , es lo que cualquier futuro Yo ,
desconocerá…
Ocurre entonces que el odio y el rechazo ,
tenido que ejercerse ante el displacer o el dolor ,
por habérselo tomado de lo irrebatiblemente propio al haber sido de lo que le hub
,
y haberlo valorado mediante una habitual y así supuesta “identidad de percepción”
, como se afirma… Pero… pero ,
que se constituye en percepción en un asunto que habrá de reverberar como campo
sistente… Crucial cuestión ,
cuando a este valorar se lo quiera en algún momento el proclamárselo desde sí
, como blandiéndolo , hacia una ética con su moral…
Allí lo atrapará la equivocidad propiamente discursiva -
por el giro brusco incoercible a producírsele ,
pasible para Lacan de mostrarse en el paso por el agujero de una Botella de Klein
que se le abre entre lo que en su historia le “ha hecho mal” articulado ya sin má
,
respecto de lo que le “ha hecho bien” y que nombra como bondad… Es decir
, como cosa general : ese juego entre el bien y el mal ,
que ha tomado de lo que fue bueno o malo en forma indudable para él…
Se dirá : ¿puede encontrarse ,
un sendero más adecuado que éste escuchado ya por Freud y que así dio a prefigu
, como el que conduce al área de “todos los -creídos-
principios morales” del ex-sistente?..
al presentarse en forma indudable en toda cultura por estar siempre ella en lo que
Es aquello que por estar él implicado con “su cuero ,
su entre y su carne” , lo aferra para una responsabilidad...
Entonces , ¿por qué sino , a veces , la abyección confusa ,
pero tan directa proyectada sobre el semejante…? ¿O que el narcisismo de la pequ
, pueda convertirse en ser la entraña brutal del racismo…
O aún la aparición de aquél vecino del que a veces se hace un delirio?...
¿Porqué lo amado heimlich puede generar tal siniestro terror ,
de improviso?... Es que habrá de con-formarse ese otro ,
en donde incoerciblemente resonará su Otro de
la palabra que provee a sus discursos ,
con la miga del mismo mover de afección , con el mismo vibrar ,
que en lo cotidiano lo hace el goce como a , para Lacan ,
con su doble rostro a lo Jano… Y he aquí entonces la investidura de su complejo
(***)

​ oooooOOOOOooooo

Es el das Ding la forma más fundante de lo que se erige como lo objetal


en el hombre. En él se concentra todo lo que es para él la objetalidad
, como antes se afirmó ,
en esa verdadera “caja de resonancia” que implica a la hiancia del lenguaje
, desde el alemán se apela a designarlo con su artículo neutro ,
como “El” (Das) objeto. Eso que atrapa , captura , atrae , hostiga , llama ,
por su ardor , y que se constituye en lo más elemental a prefigurarse -
básicamente poderse hablar- a su partir , de una alteridad ,
que irá tomando forma desde él.
… Construcción también , así ubicable inevitablemente en este lugar -
aunque ya como ocupante explícito del lugar del objeto-
de la Madre con su deseo… Inmediata , nutricia ,
corporal y entonces complicadamente discriminable ,
a la que Lacan le reconoce ese lugar que ya Melanie Klein le hubo de dar ante e
, por el bebé y el niño.
… Pero… pero , lugar al que también se le agregaría el concurso -
aquí conjeturo- de aquél ya más ficcional , del Padre/Otro lenguajero ,
buscado con amor -y éste esperado de él- de la Identificación Primaria ,
siendo su palabra promotora ,
transmitida por la materna… Así aparecerá de esta forma un Padre ,
ahupado al comienzo -en lejanía- a la palabra materna…
El que a su hora , blandiendo el falo y su castración ,
planteará lo inevitable del dos del sexo con su interdicción agregada ,
haciendo resonar el valor que legaliza , ya de toda palabra -
al punto de que si no hay la ley el todo puede verse enmudecido-
cuando le toque salir a escena… Pero ,
si es que alcanza a imponer el logro del despliegue esperable de la ley del discurs
… Serán así , Madre y Padre , los ocupantes simbólicos -
bajo este cuño de acepción primordial- del lugar del Otro inolvidable ,
reminiscente de lo corporal y palabrero , anidado en el hombre.

Se reafirma que con el complejo del nebenmensch sobre la impronta del


, se juega en el ex-sistente , como campo de topología moebiana que es
, lo que le es lo más propio , lo más íntimo ,
unido a lo que le va como exterior , aquí como éxtimo…
quedándole absolutamente afuera lo indiferente que no le incumbe ,
como ajeno verdadero , en un mover que le resulta como ya se advirtió
, inaprehensible…
Y así como tendencia se le da eso que lo hostiga y apremia al impulsarlo a ex-
sistir ,
a lo que sólo puede aquí apelar a ficcionalizarlo como siendo de la estofa de un
al que aspira a encontrar…

Freud a su manera , se dijo ,


intuía así a toda esta área como constitutiva de la matriz moral ,
en realidad de toda la ética verdadera que pueda darse para una conducta
, dado lo elemental de su operar en tanto lo que exige la ex-
sistencia por serle insoslayable , la cuestión del co-
rresponderse ante la exigencia del corroborarse y asegurarse de su continuidad
, con la presencia invocante del otro/Otro… Hecho que desde luego ,
nunca puede ser algo exento de actitudes a asumir en terreno tan equívoco…
… Por eso es que en el otro extremo de esta instancia polisémica -
para pensar en un lo mismo
quiasmático que los enmarca como campo del objeto ,
está ya directamente , ahora sí- el semejante ,
concebido directamente como otro del Mundo. Con él puede decirse que se alcanz
, es más ,
se trata del alguien necesario con el que se pone en movimiento todo
“palabrerear”… Y con el que se tendrán entonces , esperables “mal-
entendidos” ,
conducidos esencialmente por la exigencia de la ahora expectativa advenidera del
, a “eso” -que tanto hostiga y encandila ,
por habérselo tramado en el insistente marco de la experiencia de satisfacción
se lo “vuelva a encontrar”… alguna vez en alguna parte…
Y en especial , en la forma en que se cree esperárselo ,
consistiendo el campo en el que el otro , también ex-sistente ,
como tal se hace presente con sus propias demandas.

Es que es con el concurso necesario del semejante , con el que el ex-


sistente se proveerá de la constitución ya en formato final de la escena mundana
, para ser sujeto entre significantes ,
mediante el andar pleno de la apertura y cierre de su Inconsciente ,
infiltrando y haciéndose emergente en el pensar cotidiano de su Yo. Es nombrado
-que habrá de conformarse en compromiso por represión- y
que podrá estar presente en todo síntoma , por ejemplo.
… Pero… pero… al respecto de esto último ,
la senda tomada en esta exposición permite también colegir la posibilidad desde su
,
del despliegue de otras perspectivas en su campo… Es que ocurre que hay
-o puede haber-
el contexto articulado para esa vía pulsional que ya no se presenta comprometida e
Así , puede el goce más primario del das Ding ser canalizado -
como más arriba se dio a entrever-
por lo más resolutivo de la sublimación (Ver)
… en la que Lacan entre-
abre a ubicar a la estofa de algo a ser considerado a través del fundamento discur
al/del Padre , actuante en la castración…
siendo ésta última la forma más primaria con la que se subjetiviza -
como suerte de un hacerse cargo-
a lo que viene siendo empujado en todo momento en la ex-sistencia ,
desde el ensamble de trama que surge de la hiancia del lenguaje…

Se dirá , concluyendo ,
que lo característico del no obstante absolutamente lenguajero das Ding
, es el ardiente mutismo de su anobjetalidad , que apremia al ex-sistente
, al no estar dado aún desde sólo él ,
lo completo de un operar significante ,
y entonces escapado de un poder ser exhaustivamente capturado en un decir
No puede haber con él , la con-
figuración de algo cabalmente asimilable… En otras palabras :
se da que es finalmente la marca , la huella , como letra
impulsada desde el das Ding , la que llamará a un significante
a que le co-rresponda en inscripción ,
abierto así a la posibilidad de ser leído ,
que aparecerá con su diferencia “exquisita” con otro y entonces el instalarse de un
En un movimiento que sólo se detendrá definitivamente con la muerte…

Se trata entonces con el das Ding , del campo de una objetalidad ,


constituida en lo íntimo del vacío ardiente del ex-sistente ,
enlazado inextricablemente a lo que espera de lo éxtimo ,
en la objetividad que ahí le surja ,
encarada por el significante. Lacanianamente hablando ,
siempre así se abrirá su cosa ,
a lo que emergerá como a con sus significantes.

​ oooooOOOOOooooo

Necedad inevitable del Yo , que con su error en su “creérsela” ,


pretende llegar a ser un ente como cualquier otro de lo natural ,
entonces capaz de alcanzar así el fin de toda tribulación y endeblez. Siempre apela
-
que en lo actual parece hacerse tan improntado en su ilusionarse en la
que lo saque de su condición castrada y mortal.
Errancia en un errar que no obstante es el que sostiene y anima al mismo ex-
sistir , con lo necesario del semejante ,
por ser el único habilitado finalmente a corroborarle lo que el és como
sistente. Este es el “Principio moral” verdadero que más allá de toda proclamada “
,
lo lleva a su irrespectiva responsabilidad para consigo mismo y para con aquél
,
independientemente de toda la culpabilidad que se le pudo haber adicionado en su
, creída en el intercambio social.

​ oooooOOOOOooooo
Finalizando , planteo aquí otra alegoría ,
que en esta temática trata de apuntar a lo mismo que concierne a lo que alude la
, el fuego y el bombero.
El fuego -como el rayo , o una melodía , o aún si se quiere ,
y a su manera también , el mítico grito invocante-
siempre ha tenido esa suerte de imagen fascinante ,
que para su caso parece venir ya del calor necesario a lo humano apremiado
,
en el contexto dado ante la glaciación. Es lo que le hace decir en humildad a Her
, utilizando su imagen ante la llegada de arrogantes viajeros ,
que respecto de su fogón ,
“ahí también están los dioses”… Polisemia que surge ,
que ya aparece dada en la palabra hogar… En este sentido ,
se percibe que los animales contrariamente sólo atinan ante el fuego ,
a huir…
Tiene el fuego casi la imagen de la sublimación ,
que para la Física es como se nombra a la transformación de un sólido en gas…
, de algo que se presenta y desaparece como “nada” ,
como hasta pareciendo ocultarse. Pero sobre todo siendo eso ardiente que atrae y c
que “llama”. Viene a la sustitución lenguajera casi perfecta , del vacío
(del “vaso”) en lo que aquí aparece con todo su ardor
quemante… su afectarse , por ella. Y que ante su brotar ,
acude socorriendo el chorro de agua del bombero en la simbólica aludida de quere
, como lo hace la palabra al “apagar” al goce desmedido ,
por estar asociada al necesario bajar su potencia ,
sino a todo “quemaría”… Y sin olvidar que es una llama a la que hay que
,
pero porque ella ya está allí… Su asunto no es el de ser una nada absoluta
A su vez el bombero , sin siquiera quererse aquí implicarlo en lo fálico
, “se enciende” a toda sirena , en la acción -porque lo apremia- el ir
ahí y apagarla , con un “aquí estoy , ya llegué” ,
en una suerte a su manera de decirse en la escena : “Ex-sisto”…
y así el posible secuenciarse ,
afirmándose en los “Soy…” que encuentre.

Y siguiendo en este no querer deliberado de hacer freudismo con el bombero
, el piromaníaco en el otro extremo de la escena ,
como loco gozador que es , palindrómicamente -
por el así presentarse en la vuelta moebiana de este asunto-
se “enciende” en cada fuego que crea ,
buscando el fallido rememorar del goce ,
al que no obstante satisface por realizársele para el caso con esto el sentirse-
ahí-siendo del ex-sistir , al proveerse del re-
crear el encuentro con la llama.
…Que lo “llama” a él insistentemente ,
desde este clamar… Al que ya todos dicen ,
en el compartir el palabrerear actual urbano y cotidiano… que es todo de “adrenal

(*)Temática ésta en donde la angustia automática de Freud se da como el


, en su caso extremo , ante la llegada ahí a su dimensión de ex-sistente
,
si se toma este ejemplo. Aquí correspondería a lo que Otto Rank planteó como
, a la que éste autor le dio un carácter tan abarcativo , y en especial ,
único para el argumentar humano ,
que encontró la oposición de Freud. Confluyentemente ,
al respecto y en otro sentido , se puede considerar aquí ,
el posible terror del ex-
sistente ante el morir por alguna causa inmediata externa o física ,
como su ejemplo opuesto. Se puede percibir entonces ,
la imagen del corto recorrido que tendría en esto el necesario argumentar heidegge
hacia-la-Muerte. Así ,
en ambas situaciones aparece el jugarse el horror menesteroso casi impensable
, capaz de ser percibido por el que adviene al ex-sistir con el nacer ,
como también el del que ya pierde su ex-sistencia ,
con el morir súbito… Es decir ,
el discurso para esta área del pensar sólo puede subjetivarse en lo crudo de la disy
sistir o la muerte.
Una otra cosa -y bien por Freud- es la angustia señal ,
en la que el argumentar del falo y su ley traída por el nombrar paterno
,
se mueve en la castración y el horror al incesto. Ya hay aquí el circuito discursiv
y el retorno de lo reprimido tramado en la constante repetición
que aplica sobre el goce la significancia fálica ,
dado por la posibilidad que ya abre , la escansión temporal.

(**)
Este punto se refiere a lo que Freud consideraba que eran las dos maneras en que
(según traducción de López Ballesteros).
Es un hecho hasta de supuesta ley física , que lo ajeno ,
lo áltero al sí mismo , impacte en el ser aquí ex-sistente ,
cuando se da esa posibilidad de ser “tocado” por aquello... Conmoción inevitable q
, ante este “complejo cosa” , ubicado en lo prójimo , próximo ,
íntimo que es , al que buscará inmediatamente ahí mismo de argumentar
-ahora , como “complejo atributo”-
ya pensándolo en búsqueda/confronte con lo conocido que le haga semejanza
y pretendiendo nombrarlo con la palabra que se le asemeje… Que estará siempre v
, vía invocante ,
en lo proferido y gestos de ese otro semejante ya encumbrado al que él no deja
, que encarna a su Otro… Dice en esto Lacan en su Seminario VII :
“… Por eso ese Gute , a nivel del Inconsciente ,
es también y en su fondo , el objeto malo ,
del que la articulación kleiniana aún nos habla. Incluso hay que decir que
, porque ya en relación al bueno ,
se mantiene a distancia. No puede soportar lo extremo del bien que puede aportarl
,
con más razón todavía no puede situarse respecto de lo malo. Puede gemir
, estallar , maldecir , no comprende ,
nada se articula aquí ni siquiera por metáfora. Hace síntomas ,
como se dice ,
y esos síntomas están en el origen de los síntomas de defensa…”
(El subrayado es mío).
Se percibirá entonces que hay un incontrastable inicio en esta toma ,
de incertidumbre hostil (Fremde) , ante este “no saber”…
Que desde luego ,
tendrá ya sin mediaciones su valoración negativa si se hace de entrada su presenci
,
lo que Freud encuentra en esa diferencia entre eso primero arriba nombrado
, y lo que es ya de un orden entramado -en una “memoria” , dice-
de lo segundo… dándole él , a su vez en su escrito a este operar ,
el valor de ser los puntos de inicio de todo lenguaje ,
según su teorizar sobre los orígenes de éste ,
bajo una manera a la que podría considerársela como “adquisitiva” ,
que tendría aquél.
Se notará aquí que la primera forma expuesta resulta ser absolutamente
pero , estando ya sin duda involucrada -porque lo desencadena-
en el movimiento de la objetalidad , capaz de entramarla como objeto ,
con una valoración ahora sí definitiva al respecto y llegar a éste a tomarlo
(Bejahung) cuando es de placer , o terminar por expulsarlo
(Ausstossung) si es de displacer o dolor… Y así caer en ser maniobra de
algo supuesto ,
dada la equivocidad de toda palabra que a su cosa entrame -siempre
en lo ficcional- que le dé su nombre y entonces su cabida en el acervo
… Convendría aclarar -por actuar como factor que complica-
que en todo este intríngulis palabrero ,
como a su manera lo explicita el traductor en un pie de página ,
Freud no define en su exposición del “Proyecto…” las diferencias habientes entre l
, que son : sache , gegenstand , das Ding… Lacan en su “retorno” ,
trata de explicitar su esfuerzo en esto.

(***)Como se dijo ,
prójimo está referido aquí a aquello de lo propio insabido ,
desviado al otro ,
que ha alojado para el caso a lo que se ha valorado como lo más aborrecible
, pretendido de “nunca volver a encontrarlo” ,
porque en ello se presume que se ha jugado -para hacerse- el ser…
precisamente , la ex-
sistencia… Al menos así la ficción lenguajera lo lleva a creerlo… Y en esto
, a esta estofa negativa -como la clínica lo demuestra-
el que tomaría a su cargo más vívidamente a la función invocante de su cosa de
, es el Super-Yo… Conjunción de lo prójimo con el Super-Yo ,
que es lo que por su imperatividad , anima precisamente al no dejar-
ser a lo que haga más plena a a la ex-sistencia…
Se entiende así la protesta freudiana ante el “Amarás a tu prójimo como a ti mism
… Pero… pero , sin dejar de agregar ,
en el más allá de toda polémica por la acepción de la palabra ,
el hecho de presentarse en ella el no/sin… Es decir :
una sin que falte el concurso de la otra…
entre lo que le va al prójimo y lo que es del semejante…
Es así que ante tal quiasma ,
mi versión es que aquí directamente se ha confundido -quizás por error
, o al traducir- prójimo con semejante ,
y se debe entonces intentar de despejar a un mal-decir…
… Porque al respecto , si hay un mandato que acatar , amando ,
tendría que hacérselo sin duda sobre el semejante…
en especial el dirigido a quien nuestro poeta Yupanqui ubicó en su forma culminan
, al que llama : “el otro ,
con el mismo cuero”… He aquí su conexión con lo moral más verdadero
,
al ser algo propio capaz de ser considerado y reflejarse en lo universal.

Del a y el sujeto barrado…



En donde no había nada de ex-
sistencia ,
se instaló con ella el goce mediante la
en donde sólo había el código de lo natural
, se ubicó el lenguaje…
Dibujo de a….S barrado
Algoritmo en donde Lacan en numerosas oportunidades ,
trata de representar a la sucesión acontecimiental , al acaecer -
como hecho temporal
al que indudablemente se lo habrá de localizar en una lazada lenguajera-
Se trata de ese estar ,
subtendido entre el goce ya habiente ahí por el hecho de ex-sistir ,
al que aquí se lo nombra como letrado en el a ,
por ser él ya la marca
de una convocatoria de lengua de lo allí ardiente en juego…
Hecho que desde luego , viene siendo promovido -se convendrá en esto-
desde aquel inicial primer movimiento consumado en el nacer ,
si es que se pretende darle a éste su indudable consideración verdadera y lógica…
por la otra parte ,
lo que ha de devenir como producto por el juego a replicarse de su mismo operar
, que acaece con-formado entonces entre la dupla significante
que ya pueda decir ahí del sujeto evanescente engendrado en y para el propio fun
Así , tal sujeto tendrá -ante su condición misma arrojada ,
que le va por ser de ex-
sistencia y su hecho hiancioso de ser lenguajero-
esa característica singular de desaparecer y ser fugaz en su presencia ,
recurriéndose en psicoanálisis para esto ,
al medio inscripcional de representarlo con una barradura… En otras palabras
: movimiento siempre de la significancia operante en el trazo creador ,
que participa con aquello de lo que agujerea -
estando el sujeto mismo implicado en tal hiancia ,
desde su inscribirse- acaeciéndole luego en forma inevitable por esto
, el hecho de su desvanecimiento… Se trata aquí de un sujeto -
como se percibe , muy especial-
del que conviene por tanto insistir en aclarar a su polisemia ,
inaugurada por la chispa de Descartes… al ser algo que sucede en alguien
, ex-sistente…
Se considera pues , del caso de la temática general del a , hacia
(Zum) lo que finalmente se con-formará como el S barrado ,
mediante el juego significante… y que en forma precisa Lacan ,
en un intento si se quiere de generalizarla en lo formal ,
la ubica en el “numerador” del algoritmo del discurso que sin duda le compete al
-y entonces a su vez aquí haciéndole lugar , llamando ,
al debido posicionarse profesional de su agente-
cuando despliega a sus cuatro discursos (Sem. XVII). El tema no es menor porque
-le plantea por él al analista- el lugar en donde debe estar implicado ,
si su operar pretende incidir sobre las variadas razones del sujeto del deseo
, que le son propias a su psico-analizante.


Y al mismo tiempo se podrá agregar que al profuso uso de esta inscripción
,
la ubicará también mediante la saga que ella trama y de la que depende
, en donde en su lugar , en sucesivas entradas se podrán hallar , el : a…
Uno , el a…Otro , o ,
el a…cualquier significante… Que así devienen por la poiesis del lenguaje
y su hiancia ,
al ser instalados ambos elementos que la conforman por el juego de sus
Es decir , sintéticamente , siempre en psicoanálisis ,
se ubicará al lenguajero articularse de un a con un significante.
Es que en la constitución subjetiva -
porque no es de otra cosa de lo que aquí se trata-
hay primero un goce venido en su acto (Er-eignis) ,
como es el movimiento que acaece desde la interpretable inicial lazada que se pro
(Ex-nihilo). Se trata de ese primer hacer (Machen) nominante ,
de “excavar” un vacío en la compacidad inex-
sistente… Es un “excavar” -éste , el inicial- de rechazo
(Ausstossung) , si se quiere como estruendoso ¡NO! ,
que será entonces muy particular , de inevitable requerir lógico ,
porque rechaza a una nada para que “algo” ex-sistente sea ,
en donde obviamente no lo hay…
que resulta ser muy diferente respecto de la naturaleza de esas otras a considerar
, propias de la ex-sistencia ya instalada ,
en donde se opera sobre lo que podría expulsarse en tanto que “algo”
Se da (Es Gibt) así ,
un goce palpitante y mudo que actúa en el habilitar al tramar lenguajero
, que al fin dará cuenta de su presencia en el propio correr del Habla…
Movimiento primario entonces del lenguaje ,
por el goce allí inaugurado y el signar que él entonces empieza a capturar median
ya establecido , entre lo que se rechaza
(ausstossung) y lo que se atrapa (Bejahung). Y así ,
goce cuyo ardor quedará sin duda finalmente signado por su valor -
es decir , adquiriendo la característica que le quede en su valorizarlo-
que abarcará desde el placer hasta el dis-placer o el dolor…
De esta manera se da , desde la más primitiva ex-sistencia ,
lo más inicial de ella , planteando Lacan -
por encontrarse él en este asunto convocado a darle forma mediante una escritura-
que la Cosa (das
Ding) que aquí se plantea como vacío primordial del ex-sistente ,
será lo que aloje a los sucesivos goces parciales mediados en el cuerpo
e invocados como a -como la nombrada letra iniciática-
en el juego con los significantes ya fálicos ,
que habrán de aparecer en el suceder de toda ex-sistencia.
Ocurrirá así que aquella primera marca surgida ,
en un acaecer ya encausado por su funcionar lenguajero hacia una significancia
-en la medida en que , como cualquier unidad de lenguaje que ya es ,
no puede representarse (y así “responderse”) a sí misma-
buscará al significante pretendido como dador de sentido ,
en un movimiento hacia el advenir que de esta manera se le inaugura ,
por ser así las formas que se le imponen al ser-hablante ,
en el marco de su estar sumido en una exigencia de continuidad…
al ser ésta otra condición que le presenta el lenguaje… hasta que muere.

… Y ocurre que en todo este anudar , el lugar


en donde se lo va produciendo en lo entonces ahora inaugurado -
por así suponérselo en este constructo ficcional que es de estructura-
será el llamado por Lacan como el del Otro… Éste ,
es el que refulge con su palabra de pretendido saber ,
demandado y esperado en el horizonte de la verdad ,
al ser el que en última instancia contaría con el supuesto y “deseado” poder
, de llegar a corroborar de alguna manera el ex-
sistir del que ahí acaece con su demanda… Por eso aquí se presenta ,
el a… Otro.
Se entenderá por esto -
si se quiere por lo que comparten del empuje apremiante para el hacer
se del sujeto y por ello el crucial acuñarse de ambas instancias-
a los comentarios de Lacan en su (Sem.
XVI) cuando dice que además de su inexistencia en lo real ,
está lo necesario del Otro , y el hecho entonces de estar con-
formado éste , “al modo del a” ,
ante el impeler gozante de su estofa. Es decir : el constituirse del Otro
, no es más que por el “apriete” del goce que a su caso inviste ,
y lo hace estructurar así como Otro lenguajero… como el Otro
de la palabra…
Así , de este Otro al que se lo supone ,
algunos podrán pretender en algún momento o circunstancia ,
que hasta alcance aquí a “proveer” al significante siempre investido como
, ahora como Uno aparecido capaz de dar una “Toda” respuesta…
y que entonces hasta podrá deslizarse a tomar el formato del Uno como
, omnisciente , idealizado , por ser aquél creído como total ,
como completo explicante y así sin más , capaz de dar cuenta ,
si se quiere definitiva , de la propia ex-sistencia al demandársele…
Por eso se plantea el : a…Uno.

… Pero… pero , esto nunca le podrá ser exhaustivamente co-rrespondido


al neurótico ,
aunque pueda ser algo que de alguna forma se pretenda del llegar a producírsele
, de acuerdo al calibre allí de la posible ya psicopatología en juego…
De esta manera , al no alcanzarse en el Otro , como constante habitual ,
el obtener aquel significante en el que se
“presentaría” tal relevante hecho -
y ante el apremio metonímico que ya tiene de continuidad por el hecho de ex-
sistir- se consolida el juego del no obstante co-rresponder a tal intento ,
mediante el despliegue repetitivo del juego de la demanda… siempre hacia “adelant
, ante ese oscuro empuje impuesto por el “a seguir” ,
en el que obliga la ex-sistencia…
He aquí entonces el juego en donde se trama su Alienación… Y así ,
le aparecerá en esto , algo que le es tan característico y particular :
que su proceso se encontrará -en su sentido más primario-
arrastrado hacia “atrás” , hacia el inicio ,
ante el ardor de aquel goce extra-ordinario del primer movimiento -
por de pronto , “aún” sin el significante
capaz de abrir entonces su esperable implicación en el juego de llamada- del
sistencia y que se hace por esto de envergadura imborrable… al que además se le
-en especial por su investidura- que son los de la arcaica y pseudo-
fusional díada con lo materno…
Se trata entonces , de ese movimiento general de “Otra vez” (Aún) ,
síncopa presente en la secuencia del devenir que abre a lo advenidero ,
en un empuje que al repicarse lleva precisamente a la instalación de la
, en principio,
seguramente disparada ante una situación aparecida de réplica en la realidad
,
que hará presentarse a la tendencia a una pretendida identidad con lo supuestament
, aquí tan buscadas y refulgentes.
… Pero… pero ,
sobre lo que hay que considerar que por tratarse de un campo abierto
(Das Offene) ,
es un suceder al que bien le cabe también el poder arribar en tal movimiento regr
, a torcerse ,
mediante una posible contingencia hacia un otro surco significante ,
porque no hay que olvidar la dimensión del acto que constantemente está implican
sistente… Es que ,
como es la hiancia lenguajera la que está estructuralmente presente en el proceso
, se plantea el hecho de que este suceder abierto a lo azaroso ,
se dé a su vez , sobre sus diferentes horizontes… Es decir… será :
de lo puramente regresivo y entonces de lo reprimido… o no… O como algo
…Por eso se mienta aquí , también , la posibilidad del : a…
cualquier significante que aparezca…
De esta forma , con este movilizar “adelante/atrás” -por así decir-
se puede dar una imagen del juego tejedor de sus lazadas ,
y percibir al mismo tiempo aquí ,
lo que son sus movimientos y la posible eficacia entonces hallable en su capacidad
Se trata de mostrar al mecanismo que se abre en toda repetición tal como la descr
,
por el volver reiterativo al goce de algo pretendido como idéntico a lo percibido e
pero , por la discursiva ficción que es de estructura ,
incluyéndose la temporación (Zeitlichkeit) que lo imposibilita ,
esto no puede ser todo logradamente co-rrespondido ,
abriéndose entonces al retorno ahora por lo que se disponga como una nueva apue
, si se quiere , “consistencia” indigente del ex-sistir , en el plus-de-gozar
que encuentra en lo que no es sino la sucesión de un puro responder fallido a su
, en la imposibilidad implicada en la muerte…

Es en la estofa que se viene nombrando ,


que al tal goce se lo subjetivará como “perdido” en el teorizar de Freud
,
por la imposición habitual y generalizada de esta forma del argumentársele…
cuando como se percibe ,
se busca el no perder nada y el abarcarlo todo…
Y es mucho más flagrante en este sentido ,
el caso de si se contempla a lo advenido en el inicio…
por ser el marco en que verdaderamente se ha ganado algo que es la aparición o
sistencia , en tanto que antes no la había…
Es que este nada inicial “perdido” ,
así sancionado desde lo inscripcional ,
es de sólo ardor y de silencio y de ahí que no pueda ser objetivizado en una
, a la metafísica del Ser (Seyn) , y entonces ,
los pataleos de ésta… Nunca podrá ser exhaustivamente “dicho” ,
por lo que tendrá que ser definido entonces como “un
nada” muy diferente de lo que es la nada absoluta de la compacidad in
sistente. Es , como se afirma ,
una nada constituida. Algo en lo abierto…
que ha quedado sin duda en lo que apremia a ser articulado.

Así , en el intento de sintetizar lo hasta aquí expuesto ,


quizás podría decirse : todos nacemos en el vacío ardiente del Ser
(Seyn) , y al ya “ser”lo como tal , como ex-sistente ,
cada uno tiene su propio vacío. Y ese hueco primordial de cada quien
, portador del goce para él habiente , llamará , atraerá , apremiará
(“hacia atrás”) , en el constante suceder advenidero
(“hacia adelante”) que le es propio al ex-sistir ,
produciéndose ahí el discurso fálico del pretendido tener ,
en cada serlo.

​ oooooOOOOOooooo

A su vez , en otro de sus aspectos ,


este nada y su signar forman parte del contexto de eso que Freud/Lacan nombraro
(Einziger Zug). Lacan asoció a esta temática con el rasgo identificatorio
-que encontraba en lo que era para Freud su Segunda Identificación -al
desarrollar su teorización del Sujeto del deseo Inconsciente ,
haciendo así quedar en una suerte de limbo a la Primera y su caso entonces ha d
, como polémico… Se dirá aquí que al estar su planteo
en la manera en que se lo hizo ,
se siguió abonando al hecho de que se cayera en el error del no discriminar al
sistente , del sujeto del psicoanálisis.
Porque como se ha venido desarrollando , hay el advenimiento a la ex-
sistencia de ese alguien al que se lo explayó concurriendo a realizar a su
, por el acto de ahí constituirse lenguajero... Si se quiere -
planteando en extremo a su cosa-
aquí tomaría también su primer o inicial , Rasgo Unario ahora fundante
,
sin que haya aún podido darse en forma cabal el juego entre significantes
formación del sujeto del Inconsciente ,
por ser este “unario” directamente aquí ,
único. Se entenderá que hacen falta múltiples rasgos
afirmados en significantes ya devenidos ,
que desde luego blandirán esa diferencia absoluta entre sí que les es propia
, y entonces , sí , única , que guardan con los otros ,
para que funcione el básico par ordenado ,
requerido en aquel funcionamiento nombrado para el ya sujeto del deseo
Es que ocurre que si no se le da al ex-sistente -
aún en esos momentos de precariedad constitutiva-
ese valor absoluto que en la estructura tiene ,
las teorizaciones que devienen ,
como es aquí la tocante hacia el rasgo unario ,
se ven complicarse… Ya en otros trabajos se trató a su vez esa otra cuestión emin
, cuando se con-funde , por ejemplo , al a -que es el llamado “objeto”-
con el que ahí indudablemente ya ex-siste… Es decir , afirmando :
una cosa es el aquí objeto y una otra es el alguien que ya ex-
siste ahí ,
al que se lo encontrará en la ocasión de su nacer en su desde luego condición de
, ocupando sin duda el lugar de objeto… pero… pero…
para lo que es aquí el caso más primario del deseo de sus progenitores… Se enten
mismo están ahí… pero no son iguales ,
por ser asuntos absolutamente diferentes…
y entonces por ello tiene cada uno un nombre para usarlo con la debida propiedad
Es que la complejidad de este proceso ,
le trae al intento de dársele cuenta en su escritura -
por la propia legalidad que impone lo lenguajero-
grandes dificultades. Como se percibe ,
por ejemplo en otra de sus versiones , puede llegarse a plantear ,
en forma no deliberada bajo cierto proceder discursivo ,
que lo aparecido como significante
(aquí como el clásico ente) sea lo que monopolice en operar retroactivo a todo el
Y se vele por una fruición en su hallazgo -
enraizada en el académico sólo considerar a lo que se hace presente-
aquello que en realidad ya se encuentra mentado en el a lacaniano ,
si se avanza en su reconocerlo cabalmente…
al ser éste el verdadero llamador en la misma lazada de lo que se inicia con el m
, que “da vida” al ex-sistir.
Así , se insistirá -como se viene planteando en este artículo-
que es al constructo lenguajero del agujero con la falta a lo que se debe hacer co
, y no a lo que sería un supuesto poder per-
formativo que tendría en retroacción sólo lo aparecido del significante
para el logro de su engendrar discurso…
Criterio que proviene del operar genético
con el que se basa la lingüística…
Es que también al respecto ,
conviene siempre insistir aquí que no es el a un objeto “objetivo” ,
por así decir , sino dicho para una objetalidad ,
la que siempre mostrará su gama plural y múltiple devenida de su condición lengu
, proviene el a , de un movimiento “objetalizador”
por el empuje a buscarle sentido
a algo que no lo puede tener sino en lo interpretable , lo ficcionalizable
, por ser un vacío ,
y que terminará quedando como “objetivizado” por este “esperanzado” operar con e
, de que si eventualmente se lo desvía de su sutil sendero discursivo ,
se llega a precipitarlo en una inadecuada sustancialización que cuando ocurre lo co
Volviendo , no es entonces el Rasgo Unario tampoco un “palote” -
como mero símbolo de un no claro simbolismo-
que inicia el movimiento ,
si no la mentada construcción del ardor de un hueco , anudado
en consecuente aferramiento a ese
algo que devendrá como marca signante y así quedando abierta -
por ser ya lenguajera-
a la necesidad del rescate de todo decir o escritura. Marca que no puede dejar de
, y entonces no ser la de que , por una supuesta primacía ,
le fuera asignada solamente a uno de sus aspectos ,
planteado como el simbólico. Para un mejor-pensarse a su cosa ,
en términos generales ,
hay que darle en ella la misma importancia tanto a lo que se oculta como a lo q
, por tratarse siempre de un producto articulado de ambos ,
al ser su estofa , del lenguaje con su hiancia.
… Se dirá en este contexto ,
que el acto del lenguaje con su hiancia traen al ser-
hablante y a la ex-sistencia. Y así -pero por ya estar en ella-
podrá parecer que “el símbolo” por su potencia , pueda per-
formar y hasta llegar así a “matar a la Cosa” ,
en el constante tramar palabrero de semblante… Hasta que no…

oooooOOOOOooooo

No hay aquí planteada ,


en toda esta versión poiética de la temática del comienzo ,
como se intentó razonar : ni la dación de un Creador…
ni tampoco el proponer una declaración del infinito entonces de una supuesta
, que como tal al no estar convocada una temporalidad (Zeitlichkeit)
no le puede dar cabida a la humana muerte… Si bien en nuestro campo no se dej
imponente -pero aquí no pertinente-
que se despliega en la específica exactitud que le cabe al discurso matemático
,
en la maniobra del tomárselo como el único marco posible de rigurosidad

…Y así entonces , hasta también podrá retornar aquí ,


aquella prístina frase de Einstein : “Dios no juega a los dados…” …
Es que no se le encontrarían contendientes… Por lo que se podría agregar
: “…Ni tampoco , entonces , Él en su hacer
(Factum) se interesaría específicamente en un discurso que apele a un cálculo
, directamente sería , sin tener que dar cuenta a nadie de ello…

Es decir , sólo el hombre -concluyendo en esto- que por ex-


sistir accede a un pensar , tiene la pretensión del rigor para un mejor
conocer , al estar exigido por una mayor certeza en lo que piensa
(Certum). Es la imposición a la que lo obliga su ser-hablado ,
si pretende “no faltarle a la Verdad” (Verum)
… y más cuando todo se le refiere como aquí ,
a lo que le concierne…
al hacerlo con la única herramienta que para esto dispone : que es ,
la del lenguajero poematizar.
​ ​EL DISCURSO SEXUAL
A partir del des-encubrimiento (Aleteia) freudiano -
en el discurso que emergió así para la teoría ,
catapultándose desde él- viene planteando el psicoanálisis para este fundamental ám
sucesivas versiones que permiten , con los avances de su enfoque ,
aproximarse al conocimiento que en su desarrollo tienen precisamente las propias
, que desde su inicio , van produciéndosele en lo sexual al ex-
sistente… Discurso que desde ya ,
se acuerda en que se dirá que se lo encuentra enteramente referido a la incidencia
Llevado por la vocación que encuentra su límite en un imposible logro teórico que
Es decir , no se hace posible para el teorizar en el campo psíquico ,
el seguir la senda de un habitual cogitar cartesiano ,
aunque se le tome su referencia… se pretende un decir sobre la pregnancia que el
nombrado significante -por su excepcionalidad-
muestra del brillo del goce en juego ,
al producirse con él el mover del Ser-en-el-Mundo ,
y erigirse en el elemento que acapararía a su vez a la potencia. Puede plantearse
-tan recurrida con su ambigüedad en psicoanálisis-
no es más que el discurso constituido por el empuje del goce ,
que para lo sexual , aquél promueve.
… Así ,
traído desde la comprensible incidencia que tiene en su constitución la primacía inv
,
se erige el falo en ser lo que podría ubicarse en principio como el universal
, por el campo que abre no estando en él ,
campo al que por esto -
conjeturando con la lógica de Boole-
se lo puede asimilar al movimiento que él promueve con su “quedar afuera”
, tendiente a la con-formación de un conjunto ,
con su específica particularidad aquí de hacerse éste en un formato abierto…
,
con el hecho de que cada uno de los componentes que lo forman resulta incapaz d
,
teniendo así que estar siempre referenciados para el asegurarse de su pertenencia
, en el nombrado falo. A modo de síntesis ,
podría decirse que aquí los significantes operan como entes elementales
, en el campo que instala el falo , como significante fundamental…
Se da entonces por esto el “algo” que culminará en configurar esa imagen
“porosa” del Todo de castrados (Todo x Fi x) ,
que es la característica crucial que al respecto anida en lo constitutivo de la
sistente y lenguajera. En otras palabras :
se está castrado en la condición hablante ,
por estar a su vez todos imbuidos -
cada uno con un posicionarse a su manera- del discurso del falo…
en el que se tiene que considerar que se trata de un discurso que ya viene
hecho que resulta ser co-
rrespondiente a la falta de aquel significante excepcional.
Es decir , insistiendo , esa lógica indica a este significante tan especial -
el Fi- que entonces tiene esa manera de no formar parte del conjunto -
estar como faltante en él- y que con su estar afuera ,
a éste como tal lo con-forma , quedando en él sin duda su incidencia ,
desde su constante referencia… Significante entonces “extraño” ,
que hace actuar y hablar “adentro” -si se quiere así decir-
desde su inexistencia ahí…
Esto es lo que confirma en el Fi su condición excepcional ,
al determinarse desde él ,
el comienzo del suceder de su ciclo de despliegue argumental ,
en el que habrán de aparecer sus consecuencias nada menos que sólo
finalmente culminando en su forma mochada como menos fi.
Así , desde el inicio ,
este significante parece arrogarse la potencia del goce casi “puro” ,
tomando a su cargo el empuje a ex-sistir del pequeño/a ex-sistente ,
estando éste/a aquí todavía totalmente en el enredo del juego dual de lo que toma
, entre la expulsión (Ausstossung) y la afirmación (Bejahung)…
Se encuentra así el novel ex-sistente ,
con un formato que pese a la afectación que su situación le produce ,
no presenta todavía la diferencia sexual. Es decir ,
sólo puede apelar en esta etapa ,
al funcionar en el exceso de goce que aparece en la díada casi-
fusional que con-figura con su madre , ante una alteridad con ella ,
aun no posible de reconocerse. Sólo estará atento/a a lo incapturable de la totalidad
,
cosa que se le hará cada vez más patente cuando le avance ya el juego de la may
,
para él/la puede llegarle el momento de tener por delante un supuesto “decirse” a
: “…Si tú pretendes el falo ,
ahora que se me demarca en forma clara que no lo tienes… pues ,
Yo lo soy…” …
Y ésta sería la forma más brillante del investirse que tendría en su historia este
si él como tal pudiera hacerlo…
Es la manera que él/la aquí adopta para identificarse a la potencia ,
mediante su rara de-cisión del “ser”lo…
… Pero… pero… ocurre que el brillo de esta omnisciente potencia ,
inevitablemente también muestra las variantes que la encaminan hacia su
, para su caso ,
de la metáfora de la transformación en lo temporal de toda energía ,
retratada sobre la incoercible y hasta insoportable variancia de la potencia
con sus formas , que siempre está , no cesa en esto… hasta que no…

Así surge -como buscándole el puntapié inicial- todo un discurso ,


en forma muy especial del lado de los futuros “Caballeros”… evidentemente facilit
,
ante lo que se toma como prioritario por la ya activa presencia de su ahora erectiv
, en el movimiento de pasaje del concentrársele al parecer en ella ,
casi toda la vibración de lo corporal…
y en medio de esas escenas de manoseo que no dejan de acalorarlos… Aparecen e
,
seducidos por lo que tienen tan presente en el seguimiento y la consideración dispe
, que ya ha pasado a orbitar en una en aumento primacía ,
respecto de la Madre… Y también por esto ,
la capacidad de llegar a ser violentados hacia el idear parricida ,
al llegar a armar cada uno su novela singular ,
a la que Freud le puso el nombre mítico del “Padre de la Horda”…
A su vez , del lado que será de “Damas” -
si bien sin perjuicio de su pleno ardor ,
por poseer también su respectivo goce -no se presenta el estar éstas ,
en principio ,
tan conmovidas por el argumento de la tal dramática expuesta para el varón
,
más que por lo que les llega desde el saber ya de encontrarse en esto
, en privación… Y
por ello en esa suerte que les toca de aparecer no estando tan participantes de esta
, “nueva” movilización en el pensar… venida por el discurso del falo
de un Padre que impone el dos del sexo y blandiendo un no! a lo que entonces
-ante un posible no acatamiento-
como algo de lo incestuoso… Así se presentan ellas en lo fundamental pertrechada
para el caso ,
con la plena vigencia del ancestral y universal amor a aquel Padre/Otro
lenguajero ,
traído en la cotidiana plenitud que encuentran con su Madre…
que ya las ha hecho ,
desde su lugar y también con esta temática ficcional subjetivante ,
el pertenecer común a la dimensión de este Todos “ex-
sistente y hablante”… Y en un mundo -se reconocerá-
en el que a todos por otra parte , ya se les venía presentando ,
como neutralmente dividido en esas dos mitades -masculino y femenino-
que en una exterioridad podía observarse… Es decir ,
ya hubo un dos actuante desde siempre , por decir así ,
a la espera de ser fundantemente articulado…

… Secuenciado despliegue complejo , entonces ,


el discurso del impar falo… que en su instalación significante plena ,
finalmente “ordena”
(manda y además organiza a lo sexual) para que haya dos posiciones legales ante
: varón y mujer… Que si bien
“recubren” a las esperadas para la procreación que se presentan en la biología com
,
ya no lo hacen al modo de cómo lo sería desde esa dimensión del Ser…
Es que en crucial interín estructural ha mediado para con lo humano sobre lo bioló
, el acto de un salto (Einsprung) dimensional… Ahora el lenguaje
en su despliegue temporal ha transpuesto a su cosa instintiva y lo hace bajo una
Es decir , si bien hay dos posiciones ,
no hay indicaciones expresas acerca de lo que debe adoptar cada uno…
no hay aquí dos universales para lo que hubieran sido los dos sexos habituales del
, más específicamente , el universal esperable para lo femenino que co-
rrespondería a su área… Y esto inevitablemente ,
al repercutir sobre el lado masculino , habrá de traer consecuencias ,
dificultando con circunstancias singulares , hasta al goce de los cuerpos.
… Pero… pero…
todo en medio del que habitualmente no cese de haber esa teoría infantil que corro
-como fue cuando Juanito vio que su hermanita “no lo tenía”-
lo que sólo él pudo pensar de lo que ,
ante tal evidencia pudo ocurrírsele : que “se lo tiene ,
o se es castrado”… Resultando indudable que se exageraría la importancia de tal p
-moción iniciadora , si se quiere ,
de toda la caterva que le pueda ir a la común concepción que desvía hacia lo “ma
si sólo por tal “ver” infantil se lograse darle lugar a la lógica universal que aquí e
, incluso sobre los órganos… Más bien , desde luego ,
tendría que pensarse que es esta lógica -
al estar “metida en su cabeza”-
la que está llamada a producirle a Juanito , tal “ver”… En este sentido
, al respecto de su paridad ,
ha surgido que se ha podido hablar muy poco en lo teórico ,
de lo que habría podido pensar en esto -en sentido contra-fáctico ,
por ejemplo- su legendaria hermana , y esto ya resulta llamativo ,
para lo que aquí se intenta afirmar ,
referido indudablemente a la cuestión abierta por lo impar del falo…
Así , se concluirá que el discurso sexual humano es sólo uno -
el del falo- del que deviene la alteridad de las dos
posiciones sexuales a tomar , sin que existan formalmente dos sexos.
Es decir , no hay en forma acabada ,
un discurso para lo masculino y un otro para lo femenino… Pero…
pero hay ,
dos posiciones inevitables para lo sexual por estar siempre la referencia al
, la llamada bisexualidad -
sólo hallable en aquel que meramente a sí mismo se la diga-
no puede transponer en lo real la exigencia fálica
del tener que sólo pertenecer a una de las posiciones… Aunque en su “individualid
, el sujeto implicado en esto , lo crea o no…
… Y pareciera que hay que entender además acerca de esta temática ,
que al no haber “la” mujer -como lo afirma Freud , desde luego ,
no en el mundo sino en el orden significante-
aparece la complejidad en su pensarla… A ellas , por ejemplo ,
se les deriva -en circunstancias-
en ciertas dificultades en su capacidad para el hacer serie en lo legal devenido del
,
surgiéndole así a veces su abierta posibilidad de caída en una infinitización enloqu
, al no disponer del elemento que “ancle” para el capitoneo…
El caso de Medea dice algo al respecto…
Así , para este asunto , el falo , indudablemente provee ,
teniendo ellas no otra opción que “meterse” entonces en el universo argumental qu
, mediante una especial adscripción a su discurso…
Y es que a tal punto opera la excepcional pregnancia del falo como impar que es
, que alcanza para que finalmente todas pretendan -y aún “todo” ellas-
hasta el serlo en la contingencia del “apareamiento”… Es más ,
su universalidad alcanza a la ficción o aún a aquella creencia pasional de que pue
, llamada “LA mujer” -
que se le agrega aquí y completa el cierre de este locus discursivo-
en el sentido del pretender encausar la lógica de su fantasma ,
tanto en la cabeza de los hombres como en la de ellas… ¡Todo un logro
-aquí no tan “legal”,
y promotor de psicopatología- de este argumentar sobre el sexo ,
que constituye el falo!..

… Es así que ,
ante la complejidad que traía no obstante lo abierto de este intríngulis de lo femen
, declinando él una respuesta a esto ,
Lacan fue llevado a pensar a ese aspecto que también ella en lo propio muestra
,
que abonaría el parecer ponerla afuera de esta universalidad del conjunto fálico…
pero que más bien la ubica en un estar , que al ser siempre
referido a aquél , configura aquí de esta manera al No-
Todo que el propio Lacan trae ,
al enfocarse con esto al goce femenino. “No-Todo” ,
no quiere aquí decir más que :
algo surgido en el nombrar a un elemento (en realidad , sub-
conjunto) del conjunto , que aparecería como excluido de él…
pero al que no cesa de estarle referido -
al estar ya desde lo lenguajero-
ubicada en tal conjunto. Lacan con esto pretende -y logra-
con este formato que le encuentra al Cuantor ,
transponer la universalidad de los pros-diorismos aristotélicos ,
que sólo hacen hincapié en la existencia de la universal afirmativa y la particular n
Es decir , aquí la posibilidad misma de ésta última de existir ,
invalidaría al Todo. Es por ello que en las afueras de su lógica cerrada
, Aristóteles no podía pensar sino en la monstruosidad…
Se abrió así con este bucle en el discurso psicoanalítico ,
al sendero de que no podía quedar el teorizar ,
en el pensar infantil que encerraba al sexo en el escenario realmente pobre entre “
, porque de no hallarle tal humano
giro en las vueltas de esta lógica para lo sexual ,
se terminaría en el hecho de que se plantease aquí en su especificidad
, la posibilidad de un Todo completo fálico…
Un imposible universo cerrado anidado en el discurso del ex-sistente ,
que entonces no alcanzaría como área a ser tomada por la omnipresente
, al mismo tiempo que a su manera lo sustenta , lo incompleta…
Se da de esta forma el lugar para pensarse la posibilidad del horizonte de lo que
-entonces tan especial No-Todo- le inscribe al Todo ,
al abarcar indudablemente su resonar , también a lo masculino -
ya que el campo sexual no puede ser sino un conjunto que por “ley” es de
como ya se indicó. Esto se confirma en el hecho de que el varón sólo puede “hac
entendiéndose esto como dándose no sólo en el deseo ,
sino también en el amor-
si se aviene a relacionarse como castrado… Es que ante el plantearse el “tener el
, sólo puede concurrir él con su pene , que queda tan lejos de aquel ,
mediante esa torsión discursiva que le es a él característica. Al respecto Lacan tam
, que el sujeto del Inconsciente -siempre con su barradura-
sólo puede “hallar compañía” en la alteridad que encuentra en el a que busca
, teniendo toda esta escena entonces , el contexto de lo fantasmático…
Y en un suceder humano que podrá llegar aquí a acercarse a la completud en tod
si “hay” amor…(Ver :”Del Amor”)
Finalizando , al respecto de toda esta temática ,
se puede arribar a la sentencia de Lacan ,
postulada en su Seminario XV ,
al afirmar que no hay ni puede haber un acto en lo sexual ,
dicho en el sentido de lo que podría pensarse si fuera de la exigencia de una biol
, es decir ,
el posible surgimiento en él del advenir el nominarse a un macho respecto de una
No… Pero… pero… su Cosa de acto no se pierde -en otros sentidos-
ante el ejercicio real de su experiencia… Así ,
si bien en la dimensión lenguajera , por lo que se vino exponiendo ,
no puede haber relación sexual -su hechura exacta es imposible-
la estofa de lo que en él se juega para el ex-sistente ,
es absolutamente verdadera… Fuera de toda tauromaquia ,
es una “hora de su verdad”…

​oooooOOOOOooooo

Se entenderá la vicisitud compleja que le es propia al discurso del falo


, como se intenta desarrollar aquí para su pensarlo… Se ve que
constantemente “faliciza” lo que le viene y llega pletórico de un goce “
izado” venido desde lo seudo-fusional con la madre…
Haciéndolo en ese formato múltiple que le es tan característico ,
de tanto empujar a lo expansivo del polimorfismo y a la transgresión ,
como a la castración sostenida por el ¡No! interdictivo paterno ,
cuando se llega a consumar la totalización de su despliegue discursivo y terminar s
al haberse producido en su interín el lastrado del objeto a ,
articulado en las lazadas que lo traen como deseo…
Y así quedando abierto a la contingencia del amor…

Ad Matrem

Es que este conceptualizar lleva entonces a incluir en el contexto de su campo a


,
que si bien no tiene aquella clara connotación sexual que gobierna el falo
-es decir , el disponer de un goce por él no completamente tramitado-
tiene no obstante , mostrando ese hecho llamativamente paradójico ,
de que se lo sigue ubicando como lo que no obstante ,
no ha quedado afuera de su referencia.
Hay que reconocer al respecto -
cuya estofa fue traída como campo esbozado más arriba para el goce
femenino- a un otro aspecto ,
al que aquí se lo viene nombrando como “a-
sexuado”… Se lo halla en particular articulación con el falo en
el común constituirse del neurótico ,
por no hallarse en él una específica mención de haber quedado totalmente afuera
,
como sería el caso paradigmático de una psicosis vera. No se trata aquí entonces
,
pudiendo formalizarse a su hecho desde el topos de una Banda de Moebius
, al tener ésta la característica de dejar en su ámbito como propio ,
tanto a lo cercano como a aquello que le es lejano ,
pero siempre el todo claramente diferenciado de lo ajeno.
La clínica nos lo trae , por ejemplo ,
en el estrago a veces surgido entre una madre y una hija.
En él no se puede hablar claramente de un goce sexual. No es el caso
, porque llevaría su cuadro al sexo definido entre lesbianas ,
en donde sí habría una de ellas que hace de mujer y otra de varón ,
siguiendo el formato de lo universal que indicaría el dos del sexo ,
al que manda el falo. En el caso mentado es clara la anulación de lo sexual de u
, pero que está por alguna inflexión aquí renegatoria del goce ,
eliminado por ambas protagonistas y así es su cosa ,
por lo que no se hace posible el hablar claramente de incesto.
Pretendiendo abrir su campo y su variancia al respecto ,
aparecen también esas “parejas” de mujeres , que puede decirse ,
se hacen entre “simbólicas” madres/hijas sin serlo en lo real ,
con ningún atisbo claro de deseo sexual ,
aunque sí de goce indiscriminado ,
fusional. Aquí también la incidencia de un Padre/varón es casi nula al conformarse
,
si un “Padre/varón” hubiera aparecido con alguna primacía por la potencia
, se desarrollaría lo fálico vero por retroacción ,
con la castración y su ley , que aquí parece estar tan poco actuante...
Es que se trata de cuadros en donde en su fondo brilla una “Matrem”
,
con lo que a lo suyo no se lo podrá llamar “deseo” y que estará lejos de hacer p
, con una “pareja” que oficie de “Padre”.
Todo conduce oblicuamente a pensar aquí a la complejidad discursiva que anida en
Ocurre que la Madre , si se quiere ,
no brilla por su alteridad… Refulge por otros dones. Es siempre de un orden que
,
parece aún trabar al empuje al exterior que hasta llega a incluir en esto al espacio
sistente , de un complejo trabajo encargado a la discriminación ,
que exceda al marco de lo endofamiliar. Se da aquí esa clínica que sin caer fuera
, articula a padres débiles o no aparecientes ,
con madres que todo parecen ocuparlo , abonando -por ejemplo-
el horizonte de una fobia…
Casi no es la Madre por su palabra ,
aunque precisamente su función más fecunda -y he aquí su quid-
además de la nutricia ,
sea proveniente de/con ella lalengua que el niño se logra producir. Su decir
-como es la forma del referirse al seriar algo pleno-
lo es entonces por la palabra que trae ,
que no será otra que la venida del Padre/Otro-lenguajero… que le es ,
por el amor que ahí debe estar implicado ,
tan estructural para su propia ex-
sistencia como para su trabajo del criar. Palabrerear tan crucial que aparece en esa
, ubicado en la toma de la identificación primaria ,
actuante ya en aquél que ha advenido al ex-sistir.

La metáfora paterna , desplegada en la pregnancia


enarbolada por el significante fálico y su capacidad discursiva -
estando éste , como se explayó , ya presente desde el nacer-
será ese acontecer constitutivo del ex-sistente ,
dado en el pasaje de un estado a-sexuado -por estar todavía lo sexual
en lo no aparecido expectante-
a otro que ya lo puede ser con sus vicisitudes. Todo se jugará en las diferentes po
, ahora emergido -o no- en el proceso.
​ oooooOOOOOooooo

… Se puede así ir percibiendo ahora por todo lo expuesto ,


la prefiguración de los diferentes campos que devienen con el falo y su
Uno es en el que aparece su incidencia aquí planteada para con el sexo
, en donde se da su andar directo (varón) , o -
como aquí se ha propuesto- “en adscripción” (mujer) ,
para connotar a lo que deviene del deseo sexual. Se trata de ese dos
-el mandato a posicionarse como varón o mujer-
que allí se presenta comprometido. Se pretendió entonces esbozar el desarrollo histó
hasta llegar a la clara diferencia en las posiciones sexuales.
…Y un otro ,
es en el que surge también ese aspecto fundante venido con el significante
fálico ,
como es su potencia para el armado mismo del tejido lenguajero ,
por no ser aquí ya a lo que atañe al incidir sexual ,
sino aquello que se da en sí ,
en lo constitutivo de su tramado general… presentándose en lo que puede alcanzar
, ante sus fallas , a tener ribetes psicopatológicos. Al respecto ,
las carencias de su incidencia ,
determinarán las formas discursivas presentes en las psicosis ,
o en los otros cuadros tenidos como graves.
Es que se deberá insistir en la importancia que tiene el empuje del deseo sexual
la impulsión de su erótica- en todo esto.
De cómo constituye , basándose en su potencia -con su tramar-
el falo. Se trata de la pregnancia armadora de su tejer para el Ser-en-
el-Mundo , “domesticando” -es decir , tramitando sin perderla-
hasta a la omnisciente violencia ,
desplegada por la potencia desmedida que pudiese traer el goce. Aquí hay que inc
, que anida en el significante fálico… Con él ,
todo goce en el adulto parece presentarse -es innegable su apariencia-
en el discurso mundanal como “teñido” de sexual dando señas desde su brillo… a
, haciendo cargar así al palabrerear implicado ,
con la posibilidad de llevarlo todo al equívoco. Son así sus alcances velados en el
, o en toda agudeza ,
por ejemplo… Pareciera que su presencia es casi como de contraseña en lo que in
, aunque se le quiera seguir denostando desde lo moral a Freud -
cuando no se lo interpreta cabalmente- con su “pansexualismo”…
A su vez -para el caso- el “Divino Marqués” (Sade) ,
parece que a esto lo tenía claro , cuando trataba de atrapar y llevar ,
a través de lo que en estas latitudes llamamos “calentura” ,
a lo que son sus escenas aberrantes , por su loco oficiar ante su Amo
(Ser-supremo-en-maldad)…
Que es eso que apunta ya a no tener nada que ver aquí con el sexo
,
al tomar a su cosa de carnada/”encarnada” articulada al atrape del semejante
,
y así haciendo a su confuso enmascararse. Se trata en esto de percibir que en el
,
anida el sendero que abre hacia esa equivocidad que conducirá a la simple picaresc
, o ,
a la ya desembozada perversión… Juego en donde no sin ribetes epocales incide la
, que puede entreverse ya en el tramar discursivo ,
en el pasaje de aquello en donde no siendo claro el campo del corte que delimitar
, hace declinar todo estructurar ,
en lo infinito. Menciones de esto las tenía Freud cuando planteaba su :
“… en el Inconsciente no rige la contradicción…” Es que…
así trata a su manera de decir ,
que a aquél parece no alcanzarlo la ley que desde luego impera en el Todo lengu
sino : ¿cómo podría discernirse lo que está “fuera de la ley” ,
en ninguna parte escrito?
… Entonces , como en otras escenas de la vida cotidiana ,
parece despuntarse un goce a-
sexuado que brota desde la indiscriminación con el otro/Otro. Hay con él una pret
Haciéndole lugar por esto , por ejemplo
, al pasaporte para la posibilidad de toda siniestra violencia. Goce ubicable
, por decirlo así ,
en la antípoda de lo que es incidido por lo legal y aún por lo legal institucional…
, cuando este Padre , ya no es él mismo -por su posicionarse-
agente de la ley…
… Es que el dis-
curso del falo despunta en sus inicios mediante los empujes expansivos del
, venidos en su blandir la potencia -
así se posiciona para el hacer su campo-
abarcando su despliegue hasta el ¡No! interdictivo de un Padre
al que se lo habrá de escuchar. Los alcances de este
¡No! inciden como castración en la final alteridad necesaria que el pequeño
sistente encontrará para su libertad ,
ya respecto de su Madre. La incidencia de esta estructural separación
hará posible la existencia esperanzada y plena de todo desear ,
en donde ya aparece más clara la figura del semejante no parental.

​oooooOOOOOooooo

Concluyendo. Es bajo este sintetizado aquí esbozo de las complejas vicisitudes de


,
que se puede hacer un poco más visible lo calificado antes como inmediato
Aparece ese primer momento a-sexuado ,
al que se lo tiene que ver entonces como el de un aún no desplegado
-y precisamente él en refulgencia creída como Fi-
respecto de ese otro instante cargado con el mandato de la división sexual y con e
, como horizonte de toda ley castrante , como menos fi. Es decir ,
comenzará con el vínculo fusional con una Madre… que requerirá de un
, esta Madre y este Padre , los personajes del Otro ,
quienes como semejantes privilegiados incidirán por tal investidura en lo fáctico
, en aquél que tendrá que vérselas con su posición sexual y/o -o no-
con las alternativas que le aparecerán , propias ya de la psicopatología.

… Zarza ardiente…

del Sinaí que le “habla” a Moisés diciendo a su manera


: “Yo soy el que Soy” , y corroborándolo así a su legendario personaje
-también a su manera- con un “Tú eres”… en su ex-sistencia ,
ahí tan atribulada. Aquí ,
como escena subjetivada en una grandiosidad sin par -
e irreal por el sólo poder sostenerse con el creyente discurso religioso-
se presenta como alegoría ,
la disyuntiva más primaria que le es fundante a lo humano ,
en la forma del : “ex-sistir , o la nada/muerte” (*).
Nada que es para él ,
la Muerte y que puede aparecer en la escena sintomal del suicidio o asesinato
,
cuando se da el caso del empuje paradójico del goce no bien apalabrado…
o , o , el que también aparece en lo tan bien-
conformado del discurso de la culminación épica ,
aquel del estar obligado a reivindicarse en la ex-
sistencia. Veamos esto último , y escuchemos ,
al primitivo y simple juego del nietito de Freud cuando apuesta a hacer-
se (Machen) desaparecer ,
o a la ya magnífica pieza shakespeariana con la que Enrique
V arengaba a su tropa. Se trata de escuchar que en determinado escenario
, la de-cisión de matar o el verse enfrentado al morir ,
resulta ser a veces la convocatoria al intento más extremo del reivindicar el sosten
sistente...
Mención entonces aquí , articulada al mito freudiano del tabú -
como ficción fundamental- del super-macho de la horda primitiva ,
imagen del simio monopolizador del goce sobre La Toda mujer
(es decir , todas las mujeres) , al ejercer ,
por su dominio sobre los otros masculinos ,
precisamente la prohibición del goce ,
planteando el acceder sólo él a ellas... Y que por reivindicar-
se ellos en el gozar -exigidos por su propio ex-sistir-
lo pretendieron los miembros/hijos de la tribu ,
al mancomunarse en el asesinato ,
como medio que imaginaron para alcanzar así a su goce…
Y encontrarse allí…
que además de verse ya atravesados por el odio envidioso del posible goce
competitivo ante la nueva paridad entre sí ,
por su repercusión ahora del tener que hacerse cargo del repartirse a las mujeres
, les surgió el error/errar mítico del tener que cargar con la culpa ,
por haber matado al que recién ahí les emergió como Padre…
Y enterarse por su acto , de que hubieron/ran de amarlo ,
al haberse completado en toda esta escena , el salto
(Einsprung) a lo humano… Mismo y oscuro personaje entonces que campea en ese
, que ha quedado en tal maniobrar de acto , primariamente reprimido.
… Se les dio que sobre esto… y es más , por esto ,
con su indudable resonar incestuoso…
que ahora pudieron hablar y entonces con cultura ,
al haberse cabalmente encontrado con algo estructural y poder así ya seguir hacién
, por el también surgimiento ahora del mandato del “No matarás” ,
al hallarse ante el calibre fundamental del haber estado su cosa implicada en la mu
impensable , en la tribulación palabrera , y transpuesto
(Entstellung) definitivamente ya a la dimensión de lo natural.
Entonces así la ley primera , que obliga al ex-sistir/hablando ,
empujando sobre el mandamiento bajado por Moisés en el Sinaí , del :
“No matarás”… en lo fundamental a tu Padre…
estando ante el ámbito que lo imposibilita porque él ya no está -
y así no tener que hacerlo-
cumpliendo entonces con su estructural función ,
que por el hecho ahora parece agregársele.

oooooOOOOOooooo

Y…“Siempre se vuelve al primer amor…” , dice el tango.

… Es decir ,
a la madre y a lo que pudo mover primitivamente el falo…
Y el ya así decirlo , puede por lo primero , hasta llegar a meter culpa ,
ante el vibrar de lo fusional y entonces ahora tomada por darse a concupiscencia
, en una forma que no dejará de hacer pensar o soñar…
En este sentido , ya ahí la Madre fálica -
el posible presentarse de esta configuración-
es la respuesta de oposición empecinada que se presenta en algunos ante el momen
Siempre aquí en una no feliz historia…
Es decir ,
llegado el instante de encontrarse con la reivindicación del Padre al falo
-
y entonces ya pudiendo este significante hacer así su total despliegue en nueva vue
hizo que apareciera lo legal del dos del sexo. De esta manera ,
a algún ex-sistente , muy imbuido de polimorfismo ,
o ya en versión perversa y así en carencia de responsabilizarse -
por voluntad de goce-
esto le dé quizás para decir con variable peso real ,
en una forma aproximada : “…
Se me hace ahora presente que mamá tenía pito ;
es de lo que no me daba cuenta de ella ,
en aquella legendaria y expansiva primera época…”.
Es que finalmente hasta el Fi -
que es la forma legendaria casi pura del goce , con que se inscribiría ,
de poder hacerlo , este significante ,
dado en la identificación del ser el falo- puede pasar finalmente a ser ,
“sin escalas que compliquen” ,
el falo imaginario de la madre de algunos…
con tal de no perderlo en su potencia. Es el falo
poderoso que aquí viene a reivindicar ,
con la fuerza que se le pueda otorgar ,
el no estar castrado… Oblicuo aparecer -en la forma de renegar
de ello- cuando ha llegado el momento de proclamarse el dos del sexo
, por el falo interdictor , que ha venido a presentarse a su vez ,
cargado con ese otro aspecto final que también trae la sexualidad ,
llamado castración… Aquí el fetiche como objeto que vela la castración
, bien puede entonces , venir a oficiar de “pito” desplazado ,
en el vínculo especial que el sujeto del caso habiente tiene con su Madre
… A su vez , y siguiendo con su despliegue ,
es también por esta significación discursiva posible de constituirse para todos
, que se puede hacer también pensable , ficcionalizable ,
que en ese “todos” ahora de los machos pensantes -
aparecidos como los que más están tomados por esta temática-
“podrá haber” uno que le haya dicho que “No” a la castración que el mismo
Y entonces así capaz de “hacer pareja” -
resolviéndose en forma lógica este discurso-
con esa otra que viene a ser “La” Mujer de este verdadero “Padre de la horda”…
Se hace de esta manera aparecer la tal escena fantasmática que por supuesto termin
… Y este discurso fantasmático “sexualmente concebido desde tal
ardiente a-sexuación” -si así se atinara a decirlo , ante el goce en juego-
parece volver y se repica moebianamente sobre la supuesta díada Madre
hijo ,
desde y hasta la posible llegada ya incidente de la castración… Porque la aparició
,
permitirá finalmente sepultar o disolver a la totalidad de esta escena con sus prota
o pretenden hacerlo- a esta primaria escena gozante…
los que entonces se encontrarán
descargados de este conflictivo goce enloquecedor de la tal legendaria pareja…
al estar alcanzados por el estar castrados de él… Sin que hasta aquí parezca
cisión ni renuncia claramente activa de su parte… Y , es más ,
aunque no se quiera saber nada de todo esto… Maravilla pacificante del Edipo… D
, siempre que se le logre su “buen sepulcro”…
… ¿Pero , al respecto , un sepulcro para quién o qué?...
siguiendo en su “buclear” al lenguaje que se debe…

Es que siempre el goce parece estar interesado en intentar redoblar la apuesta
Su sino consiste en su misma insistencia de hacerse presente en forma incoercible
, desmedida , vociferante… Y en especial hará su aparición ,
desde luego… “si no hay amor”… Amor que por estructura ,
siempre es finalmente devenido del/hacia el Padre/Otro lenguajero ,
valiendo el genitivo… Éste siempre es el “primero” que se pre-
figura en lo humano…
… Porque el castrado del lado masculino , por ejemplo ,
es pasible “de seducción” ante tanto poder gozante de ese Padre gozador sobre Es
, que él tiene en su cabeza… Y que no deja de “hacérsela”… Por eso ,
es que es posible que aparezca ante tanta rivalidad y susto en su ficcionalizar fant
,
la idea de un goce final que es el de creer que se lo alcanza llegando a
, y/o hacerlo desaparecer así de la escena…
Aquí se presenta desde otro ángulo y en lo básico ,
esta aparente oposición discursiva que tiene más de oxímoron ,
que puede traer a lo más arcaico e indiscriminado del goce ,
en el decirse : “ex-sistir o muerte”…
Constructo de una potencia que sólo se puede transponer
(Entstellung) si es bien-
entramada en las lazadas que da el mismo lenguaje. De no ser así ,
se le redobla al neurótico , por ejemplo ,
el aspecto culpable que viene a engrosar con padecimiento lo pasivo de la
,
por la interdicción ya en juego… que se ve aprovechada indudablemente por el Su
Yo.

Tendrá que haber aquí entonces una renuncia activa para el relanzar a tan empanta
Pero… pero , que es sólo bien-lograda ya en nueva vuelta ,
cuando su condición es de cuño amoroso…
Se entiende así que entonces ya no será una mera “renuncia” ,
sino algo oficiado para una plenitud buscada , percibida como posible…
Algo que haga que esta maraña pasional de enredos ,
resolutivamente cese de inscribirse… Algo que sea capaz de tramitar -
que no es posible sino , en senda castrada-
a aquél goce arcaico y desmedido y por ello feroz ,
que por esto no lo deja gozar , precisamente , de la propia ex-
sistencia… Goce arcaico y presente aquel , que puede intentar volver ,
y que cuando lo hace , se hará presente como vociferante Super-Yo ,
sobre el gozante ahí , como se reafirma…
Es por todo esto que se puede afirmar que el amor es la final respuesta resolutiv
Es decir , a su culpa y a su ensordecer…
Es aquello que Lacan dice que es lo que posibilita condescendérselo en el
, haciéndole al mismo tiempo , su lugar. Es la única manera ,
compleja pero verdadera , que le ha aparecido al ex-
sistente para habitar la tierra y “crecer y multiplicarse” en ella…
Al ser pasible de abrirle a él la vía libre de acceso “a aquella otra” ,
y a ella la del desear al hombre que no le sea culpablemente prohibido…


La vía del haberse iniciado en el calar profundo y compartido del contingente per
ahí-siendo , que está dispuesto/a a darse todo/a en lo que es -
sin poder llegar a serlo- , a aquel/a que bajo esta forma hianciosa ,
le toca también la ambigüedad del no serlo.
(*) Quizás por fuera de lo místico de esta escena , Bergman ,
con su impresionante “El séptimo sello”,
trae algo acorde a lo que se plantea…
Es la célebre jugada que realiza el caballero con La muerte para el hecho argumen
, que aquí no viene al caso. Allí se trata de darle forma a esa “
persona” , hasta sensual pero siniestra ,
como siendo alguien con la que se podría conversar y apostar a ganarle…
Último resquicio , si lo hay ,
de una creencia irreal que más allá del genio del artista aparece tan profusamente
, metida en la equivocidad de sus producciones. Irreal se dirá ,
porque aquí la única ex-sistencia
en juego es la del que cree tal escena… Es sólo el ex-sistente
el único que puede reivindicar lo suyo ante la nada absoluta ,
a la que por él ex-sistir , la nombra como muerte.

Del Amor
​ “…Y si el amor te hace caso ,
no le niegues tu pedazo de candor, que es lindo creerle al amor….”

“Mensaje”- Tango
Enrique S. Discépolo

Hay amores y no sólo “el amor” ,


si es que se quiere pensar la esencia polisémica que surge al evocarse esta palabr
, al ser algo dado siempre con la presencia de un semejante ,
en lo abierto (Das Offene) que es lo humano ,
en lo eminentemente ficcional y temporal de su constitución lenguajera…
Ello se hace presente ya en la diversidad del configurar histórico discursivo
, en las acaecidas miles de culturas que por esto nos conciernen…
Encerrando siempre en forma inevitable ,
a su cosa expansiva y plena en el que lo siente-ahí-siendo…
Como también en el dolor del que llega a tener ,
que por circunstancia desdichada , padecerlo.
… Lógica muy especial , la que trae el amor ,
porque como todo lo que es de lo ex-sistenciario ,
se constituye en la estructura hianciosa que le es propia al lenguaje… Y entonces
, incurriéndose en esas suertes de corto-circuitos ,
realizados en maniobra que termina en un habitual velar a su cosa ,
respecto de lo que realmente tiene de verdad estructural…

Se propone aquí ,
el meterse en un nuevo intento de un tratar del mejor conocerlo…
De un avanzar sobre su Certum para un posible teorizarlo… en donde las cuestion
,
son las de aquellas en que a la ciencia sólo se la ve atinando en su constante ab
,
siendo que éstas se aproximan aquí más al lugar adonde aquella no llega en forma
… Pero… pero ,
que a su vez se trata del encarar a esos sitios a los que tampoco con lo
, por ser de esa dificultad sobre lo que se quiere arribar con el decir ,
y así encontrarse con que es aquello de lo que sucede en cualquier acto…

… Comencemos por el hay un amor -si se quiere ,


porque por él corporalmente se empieza-
en el vínculo con la Madre. Él es el primero que en la escena mundana se presen
,
en la lógica de su entramado estructural… en la circunstancia feliz de poder haber
Con la Madre hay un goce cuasi
puro en esa primitiva interfaz de primero membranas y después de piel
, en que aquí lo cuasi-
fusional que lo caracteriza es “cuasi” porque lo único que impediría la culminació
en lo fáctico con ese otro -
como estructuralmente con cualquier semejante-
no es otra cosa que lo absoluto del propio ex-sistir. La ex-
sistencia es así el único Uno verdadero del que precisamente sólo el hombre puede
Que se erige siempre en ese estar opuesto a ese también absoluto que comparte co
, al encontrarse que con ésta última hace una instancia ,
que es el no/sin entre ellas.
Así el vínculo con la Madre , el goce en y con su cuerpo , se presenta
en este campo como totalizador y ciego ,
y no puede ser de otra manera en esos primarios momentos de inmediatez y desde
,
casi impensable alteridad… La necesidad que nutre no se discrimina allí aún
, de las palabras y el canto que puedan ser traídos por aquella ,
en lo que se despliega por el propio empuje del goce de ex-sistir.
Es que en el ex-
sistente desde su inicio se ha dado el campo de la promovida objetalidad
, impulsada por el das Ding y su vacío gozante (ver) ,
comenzándose con él así la repetición de un retorno hacia aquel goce inalcanzable
, ubicado en lo abismal del acto del nacer…
Y entonces el imposible no encontrarse con el hecho de que ahora al goce del cue
-el más logrado como objeto- por ubicarse con tal brillo en ese agujero
, al que por sus marcas de satisfacción , entonces ,
habrá de pretenderse re-encontrar en todo su ex-
sistir… Es por el concurso del giro relevante de lo jugado en este espacio/tiempo
, que a aquél famoso paciente citado por Freud , se le
arma la “mentira” de afirmar : “… seguramente , no es mi madre…”
… Así podrá quedar un amor con esta impronta , para toda la ex-
sistencia… Con su esencia de hasta oceánica indiscriminación ,
que ha sembrado a la tierra de
monumentos a la Madre… Y que puede que también lo hagan las muestras graves
Tan presentes en los medios -a veces tan ávidos de mostrarlas-
con su carga posible de enorme violencia y promiscuidad.

Avanzando en el suceder ,
que es siempre de la producción de un tramado hecho en las repetitivas
, hará su consideración al fin , el falo , que fue ya
traído por la madre en la propia constitución de sus palabras.
Es decir , siempre él estuvo -de entrada está ,
en el mismo lenguaje materno- y a tal punto ,
que es el que con su capacidad argumental de horizonte centrado en la
, va dando pautas discriminantes acerca de aquello ya “bueno” ,
como tal ahora reconocido -que se quedará como propio ,
al guardárselo de sí o tomárselo del otro/Otro-
… como también dando muestras respecto de lo “malo” que habrá de expulsarse…
, pensando , el novel ex-sistente -ya pudiendo pensar-
es como si empezara a poder decir-se ,
habilitándose a discriminar en este campo no carente de confusión : “…
Si ella -siendo tan importante para mí-
está tan abstraída por eso que se le impone… Si ella quiere el falo ,
entonces , porque no lo tiene… Si eso es su “bueno”…
todo lo que ya se me ha ido conformando a mí como “bueno” ,
en tanto que por esto “Yo lo Soy”… Entonces , para ella… “Eso ,
lo soy Yo…”
Este tan especial argumentarse ,
desde luego que abre a un mundo nuevo… ya transpuesto
(Entstellung) del que hasta ahora se le planteaba ,
dejando de ser ese que sólo se encontraba con la necesidad de expulsar
… “Lo bueno , lo Soy” -entonces , el “falo de mamá”-
concierne a un estar-se expansivo de goce ,
difícilmente sentido de poder superarse por presentar el brillo co-
rrespondedor a lo indicado por el falo
(aquí como el faltante y ficcional Fi ,
que haría “poliédricamente” hablando , a la cara más expansiva de éste)
… O aún -sobre lo mismo ,
y según el consolidado planteo aquí esbozado-
como el aparecer del estar haciendo una suerte de semblante del a primordial
pero , no obstante ahora , con la característica de un ser-el-
falo en un grado de alteridad desarrollada ya como un claro dos sobre el primitivo
uno indiscriminado -e indiscriminable en lo manifiesto-
que se situaba en la etapa anterior. Se da su caso en forma a su vez coincidente
, en otro área de su escena ,
con el momento de la asunción especular de la propia imagen corporal
,
ávidamente buscada de que sea asentida y confirmada por aquel otro/Otro
, con su amor y su deseo.
… Se abre entonces -mejor- se comienza a abrir ,
con la “nueva” de ese quiasma de ser el falo y la asunción unificada de la imagen
, la expectativa deseante de la escena de “Su Majestad” , ante el amor
y el deseo de su “Reina” ,
la que debe concurrir en esto… para que las cosas funcionen…
Se dirá ya , hay un “más claro” amor , porque como tal ,
éste constantemente exige la reciprocidad con un semejante…
Siempre el amor se desplegará en un horizonte que será con un otro…
Se plantea con él algo pretendido como recíproco ,
ya que siempre es polémico ese indudable amor que se hubo de dar ,
por ejemplo , en un Narciso ante su propia imagen en el estanque ,
como posibilidad de abierto resonar , que se abre en esta etapa ,
ante el aporte confluyente de sus componentes…
Y aquí ya se percibirá ,
por la estructuración en juego a la que se arriba ,
que empieza a poder nombrarse al deseo , el que ,
como se intenta mostrar , trae su indudable estofa sexual ,
por ser argumentado ahora desde el falo… Es decir ,
ya lo que se da no es algo que sólo lleva a lo desmedido y excesivo del
, por el falo , del goce fálico ,
con su pautar universal de carácter encausador… Pero… pero ,
como también de todo aquello que como campo , por su activo tramar ,
es de lo que además va quedando inevitablemente afuera de él…
Y que es el del posible presentarse de su incidencia tanto para la “normalidad” de
, como en todo formato psicopatológico…
… Así podrá quedar un amor con esta impronta , para toda la ex-
sistencia… Y puede que también lo hagan las muestras de su consecuente fracaso
, hechas de odio ,
reproches envidiosos y amargura si devienen empantanadas sólo en el marco dado
, que es un nombrar primarizado ,
pero ya enmarcado en el conflicto por el discurso fálico…

… Pero… pero…
siguiendo con la senda que ya han tomado en lo discursivo…
en determinado momento , esta “Reina” y este “Rey” ,
comenzarán a ser destronados… si un Padre posicionado él en primacía
, desde ya habilitado por la dupla reinante para poder hacerlo…
y si resuena el amor. Si un Padre , decimos ,
nombra a la interdicción de lo que aparecerá allí denostado ante la “posibilidad” d
en lo real , del sancionar ahora a tal relación , como incesto.
Es que al terminar de proclamarse ya abiertamente el dos del sexo por el nombrar
, se descarga su resonar ,
en esa especie de “alma de un tambor” de alteridad ya instalado en lo irremediabl
, apareciendo la universalidad por decreto -pero desde antes esbozada-
de la diferencia sexual… Y se da entonces lo sexual en sí ,
que ahora pasa a teñir por el discurso fálico ,
a todo goce… Ocurre que por toda esta temática ,
lo corporal con la Madre aparecerá ahora prohibido por ser ya denostado de incest
Así lo enormemente logrado como constitutivo en la etapa ,
pasa a ser cuestionado por un ¡No! de un Padre que así legaliza… Pero
pero ,
porque es a través de un argumento que viene a desgarrar el velo de también cue
, había una total observancia de su deseo ,
surgían momentos del percibirse el “no ser todo para ella”…
Había aun situaciones de asfixia contenida o desplegada en su Majestad por su Re
Había/hay la imagen incontrastable de la detumescencia en situaciones ,
como posibilidad abierta anidada en tal grandioso goce…
Es que éste es en su pretensión totalizador y excesivo… pero siempre el empuje q
Aparece así el resquicio posible de la apertura entonces para el poderse ficcionaliza
, que la castración -recién proclamada al ser traída por el Padre-
podría conducir a algo a juzgarse como “mejor”,
si es que la escena en última instancia se sostiene con el concurso que lo tiene al
Es que desde siempre existe ese empuje hacia lo que finalmente todo tenga que va
, todo tenga que calibrarse , en el sentido de una mayor plenitud ,
marcada por la propia percepción de lo que ordena la misma ex-
sistencia… en la suerte del reflotarse aquí ,
el relumbrar y el resonar oscuro y arcaico del amor de aquél Padre/Otro inolvidab
, del que provino la palabra…
o también de lo que quizás esto no fue… o no sea posible…
Entonces , casi milagrosa paz que puede surgir del acto del ahora ¡No!
paterno… Y desde ya ,
cuando es exitoso también el camino que lleva a su “sepultura”… Se puede ahora
, por el mediar del falo castrado , traído por un Padre en primacía ,
que empuja al sexo ya no incestuoso ,
y por así abrirse la indicación a un otro semejante a encontrar en el mundo.
… Se abre en acto así , la vicisitud más clara de lo que acontece ,
como lo que resulta estar
siempre enmarcado en un balanceo de la economía del goce…
Se plantea su escena constante , quizás ya para una convicción ,
en donde algo sólo cambiará si hay intercambio en sopesadas equivalencias. Es dec
: si se pretende algo más pleno , no podrá ser , no será ,
si no media la apuesta de que algo de lo propio , tendrá entonces antes
,
que quedar abierto a perderse. Esta es la apuesta fundamental guardada en la
, que se le abre a todo ex-sistente -
por la paradójica libertad que emerge aquí con la intervención paterna-
pues lo lleva ya a encontrarse en calidad de poder de-
cidir más directamente , incluso hasta para el hecho de su sexo ,
al quedar ahora en este caso , en el lugar de estar “des-
madrado” de su Madre.


Y es de importancia crucial el aquí repensar el campo de lo que se promueve alre
cisión , al considerársela respecto del amor ,
en un intento de rever desde el ángulo de su cosa…
Porque resulta que con la mera asunción de la imagen corporal -
que se ha planteado más arriba-
esto hubiera podido quedarse allí y desplegarse en el ahora unificado cuerpo
-en su ser sólo atrapado en aquella- podría terminar asfixiándose.
… O , o , el aparecer -por el contrario-
de la posibilidad del haberse podido orientar a su cosa hacia una más plena
sistencia , en el goce que buscará con el cuerpo de un semejante.

… Pero… pero… en todo esto último ,


lo llamativo es que hasta aquí parece llegar con claridad lo que viene siendo plan
,
en la forma en la que intenta exponerse para la resolución de lo anaclítico…
Ya en Ser-Corporal , se ha planteado una aproximación a su tema…
Para decirlo en la forma más directa y simple ,
el caso parece centrarse en el hecho de que todo quedara circunscripto al campo d
, en donde al semejante -
que desde ya él para poder ser convocado en esto debe tener su orla de estar “Ot
sólo se lo tomase en su condición de ser un partenaire ,
en tanto lo necesario aquí de su cuerpo ,
para dar curso a la “realización del deseo”… Cuestión que a su vez -
y esto en su deriva se reflejará- estará básicamente asociada ,
a lo que no habrá escapado al formato histórico que siempre se ha tramado desde
, como siendo de lo insatisfecho , lo imposible o lo prevenido… O , o ,
si en forma diferente ,
se lograse alcanzar a ubicar un orden mayor que lo abarque…
en donde sin duda tiene que incluirse el posible maniobrar sublimatorio
, que consiste en una reformulación del acto del desear…
Es decir , que se dé aquella cuestión intentada de poematizar por Lacan
, cuando planteó que “sólo el amor permite que el goce
pueda condescender (o condescender-se en el…) al deseo” ,
pudiéndose llevar esto a un sentido eminentemente más abarcativo y verdadero
, como sería la posibilidad del relanzar como decíamos ,
hasta al mismo desear…
… Pero… pero ,
para esto se hace necesario postular el plus de una otra vuelta discursiva que la qu
,
porque aún en lo teórico no resulta clara la diferencia ubicable entre el planteo co
,
a lo que le va tanto al cuerpo del partenaire/semejante como también al del propio
Por eso se viene postulando la consideración del Ser-corporal.
Si “el goce , no es (directamente) signo de amor” -Lacan (Sem. XX)-
es porque a ojos vista ,
el uno es diferente al otro. Casi aparece aquí Pero Grullo ,
pero a esto hay que fundamentarlo. Veamos.
Si todo quedase en el cuerpo erógeno -cosa que desde ya ,
éste indudablemente lo es-
no podría hablarse del lazo amoroso que aquí más
cabalmente podría haberse convocado.
Para hacer una “Carta de Almor” (Lacan) ,
es necesario el concurso de otros elementos que superen , traspongan ,
la cuestión de lo parcial de los entes ficcionales convocados en el deseo
, teniendo que por esto el no poder dejar de integrarlos ,
en el nudo mismo que es lo propio del ex-sistente.
Es decir , en este lugar del tramar lenguajero ,
se presenta redobladamente tan importante el falo como el a ,
pero es porque “hay de lo Uno” (o “Haiuno” -Lacan) ,
que no es otra cosa que lo uniente que los articula… en donde -
aunque su nombrarle cause alguna repulsa en el habitual idiolecto-
se tiene que ubicar al Ser (Seyn)… que en el hombre es su propia ex-
sistencia… Por eso , se afirma aquí : el a y el falo , son parciales ,
como todo lo que es de la ex-sistencia -al ser aspectos de su instancia-
y ser entonces ella la única que puede constantemente “proclamar” la naturaleza ab
, del que la tiene como ex-sistente que se es.
Ella es el único Uno verdadero al que puede referirse el que ex-siste ,
con su horizonte entonces de poder clamar desde allí. Por tanto es ella y sólo ella
,
donde así emergerá lo apremiante de su levedad… Y esto hasta que éste
, su vibrar que le viene desde su inicio ,
cese definitivamente en su hacerlo.
Así , para tal modo del pensar su cosa ,
se pueden postular dos áreas en que esto aparece : 1) en el Ser-
corporal ,
porque él trae la impronta de haber sido “embarazado/a” por aquella Otra
Primordial que lo/a tuvo “dentro” con sus cubiertas y en su piel…
Y cuando ya nacido/a ,
haber sido erogeneizado/a a través de lo nutricio y la higiene…
mirado/a , hablado/a , escuchado/a por ella con su deseo y su amor…
y experienciarse culminado/a en el abrazo ,
y de esta forma haber podido obtener su cuerpo su límite ,
en el juego del que se le hace tan ardientemente presente ante el de tal “
, encontrando así la cercanía
y la lejanía para el “espacio” de su propio Ser (Seyn)
… Es esta “plantilla” si se quiere así decir , del cuerpo total ,
superadora de la ubicable en el espejo por ser logradamente discursiva y totalizado
llamando por esto “hacia atrás” , hacia lo arcaico-
en “identidad de percepción” , como lo afirmaba Freud.
Y 2) , aquel más primitivo amor -
parece que se vuelve redobladamente por esto al comienzo del escrito y no por na
que también Freud ubicó en el “amor al/del Padre” ,
al que siempre se lo consideró como de lo mítico… Pero que no parece ser tan fa
-
si se le diese a esto la proveniencia de ser un rasgo de alguna “imaginación”-
con su carga de así entonces poder descalificarlo en lo teórico. No. Como lo haría
:
Hay aquí que diferenciar a la argumentación o subjetivación de un hecho
, respecto de la verdad que es en su suceder de acto. Así ,
cada quien podrá hacer de esto su mito ,
con una biografía como “le parece” , respecto de su suceder ,
tiempo al que podrá llegar a valorar hasta como eterno… Pero… pero ,
lo cierto es que ya debe haber amor en la toma del “testimonio” lenguajero
, para hacerlo ante la imposición que le es fundante , del si no , no-ser ,
con el plus además obligado de que esto tiene que lograrse en plenitud… Se trata
, cuya voz -culminación de lo invocante- tiene que ser in-corporada
precisamente para el Ser-se-corporal y así ex-sistir.
Por esto aquí se viene insistiendo en el verdadero quiasma que se halla instalado e
hablante y el Ser-corporal… Es la ex-sistencia ,
la que siempre por la levedad que irremediablemente le va en juego ,
empuja a su corroborarse. Es ella la que exige esa plenitud totalizadora
, y más cuando aparece el plus del evento de darse el amor ,
cual puerta que se le abriera para su aparecer , y se dijera a sí misma
: “ahora sí”…

… Indudablemente que al mismo tiempo ,


en otra área de todo lo que aquí se está nombrando ,
tenderá la escena del amor por primario e incoercible empuje ,
entonces también al Uno…
Siempre aparecerá aquí el apuntar primero a hacerse en lo único ,
que es a lo que tiende lo más primario del goce por ser de inevitable estofa
El que al darse en la dimensión que no es otra que la ex-sistenciaria ,
sólo habrá de ocurrir en lo que habrá de presentarse en el fantasmatizado
… Pero… pero , sucede que si se ha dado el haber podido transponer
(Entstellung) al goce parcial del mero órgano como su figura básica ,
sustentada paradójicamente en la imagen narcisística total ,
podrá surgir la contingencia de esa convocada unión con el otro/Otro ,
ya sin la “solución final” que terminaría en el hasta ser aniquilante sobre él…
Y que de darse de esta forma ,
será finalmente sobre sí… Podrá torsionarse su senda a dejar-ser así ,
a la posible plenitud del propio cuerpo en tanto Ser-corporal ,
que tiene al vacío capaz de resonar ,
y que llama a lo que sólo se la alcance en el lazo con el reminiscente y evocado
,
por el hecho crucial del encontrarse ahí con el repicar de su valor como
sistente.
… Así , bajo estas condiciones , nadie desde lo verdadero -
ya no de lo narcisístico , que está siempre anclado en la imagen-
plantearía aquí tener su cuerpo para el amor… sino el haber podido alcanzar el m
, con el cuerpo del otro/Otro , por ser el que en esta forma culminante
, si las hay , así confirma su deseo de percibir a su ex-
sistencia en la manera más plena… erigiéndose en algo que no deja de evocar al m

De esta forma en la aparente secuencia de este escrito ,


planteada aquí para su exposición a la manera de lo que podría ser tomado como
,
se quiere reflejar el aspecto dinámico que está comprometido en la economía de to
, porque nunca en su lógica ,
algo de su “sustancia” podría ser desalojado si no a través de aquello que califique
, en el ser-ahí-siendo.
… Pero la pregunta que siempre se redobla aquí será esta ,
que ya viene siendo cercada :
¿Qué es lo que le puede dar al semejante tal primacía para el propio ex-
sistente , al punto que lo lleva , como aquí se dijo ,
a desplazarlo del autoerotismo?... Se insiste :
iniciada desde su ser lenguajero ,
del tener que atenerse del sólo ser corroborada la propia ex-
sistencia por la presencia propiciante del otro/Otro ,
ella misma con su cuerpo -el Ser-corporal-
requiere en alteridad al otro Ser-
corporal como otro/Otro. Esta es la pauta fundamental… Su levedad de
hablante se lo empuja con su exigencia ,
porque el mundo de la palabra que es su sostén ,
no cesa en su ser equívoco… No hay alguna de aquellas que le cierre al hombre
, se disocian , por la condición hianciosa del mismo lenguaje
que lo hace esperar a la respuesta del que lo seguirá en la sucesión ,
dada la duplicación que le es estructural… Este es el meollo de su castración
sistir , empujará hasta la muerte…
… “Que será… será…” , cantó ya Chico Buarque…
Ocurre que es de su Otro lenguajero -
que es ese al que tiene en suposición-
del que se espera que traiga a esa palabra mencionada que le diría el Todo del ar
sistencia , por pretender alcanzarlo con ella…
Siempre basamentado en el empuje del goce de ex-sistir que es total -
por tender al Todo en esto- ignorante de su ignorancia…
Y que lo hace buscar al semejante por la necesaria alteridad que le exige este arg
, ante el posible estallarse de impotente e imposible solipsismo. Otro
otro/Otro entonces que le diga , finalmente asintiéndole en sí , de su ex-
sistencia y lo haga en su forma más plena.
Así , necesario Ser-corporal otro , que lo reconozca
(Anagnórisis) en el horizonte lenguajero del abrazo como Ser-
corporal que se es , cuando su historia es de haber-
sido en la interfase de membranas y piel que lo tuvo en aquella que ofició de ser
, iniciando al vacío ardiente de la serie que lo anima.
He aquí entonces el sentimiento de amor ,
que apunta a la pretendida totalidad que se le haga acorde y en línea con lo que
, que siempre para él es su ex-
sistencia. Amor que no puede hallarle lugar -
como pretensión de totalidad de poder ser Uno-
en lo que encuentra en lo parcial del a ,
o en lo que empuja desde el discurso sexual del falo… Y que sólo encontrará en
, a aquél/la que tampoco es… Pero ex-sistiendo en plenitud ,
en su a esto corroborarlo , por ser aquí el goce de la ex-sistencia ,
lo buscado.

La conclusión es que al amor no le alcanza con el sólo nutrirse en la estructuració


, sólo esto puede ser pleno ,
en el circuito de una pretendida totalidad buscada en lo que no es más que la
, actuante desde la Identificación Primaria ,
anudada al eco de la verdad traducida en el cuerpo -
por resonar en su propio hueco-
del repique del hueco que encuentra en el semejante ,
como otro/Otro a quien ama.

… Así podrá quedar un amor con esta impronta , para toda la ex-
sistencia…
Y puede que también lo hagan las muestras de su consecuente fracaso
, hechas del padecer su dolor…

Declaración de amor
…imposible , aunque pensable…(
¿Pero quién así esto diría?)...

No soy , sin esa nada portada que es la verdad de mi Ser…


Y entonces , a lo mejor que puedo alcanzar con eso (mi vacío/falta ,
“que no sé qué es”) , al percibirla también en ti…
es a abrazarte. Es la única forma que hallé en el mundo -
porque al estar contigo creo en el que no puede dárseme otra-
de alcanzar a percibir en este encaminarme , atisbos del Uno Uniente ,
que al Todo tiende a unir en su temporizar y al que ya ubico en mi finito ex-
sistir. Percibo que sin él -sin el horizonte de este Uno-
es imposible que se me haga tan evidente la existencia de esta alteridad
de este “tú también eres ; de este somos dos”-
que es lo que me hace presentir mi ex-sistencia -con su absoluto-
en su manera más plena. Es este sendero de construcción por tanto empecinado y
al haberse dado aquí en su conflictiva reciprocidad…
Y que es además algo que nos permite reconocer -en retorno ,
por la apuesta que implica-
a lo abismoso que somos con nuestro cuerpo.
Así , se me da que sin el milagro/misterio del amor,
cotidianamente funciono en ese soy del desconocimiento de mi carencia
-el Uno no castrado-
pretendiendo allí una identidad para mi Yo… Y entonces ,
atribuladamente “entero” ,
sólo me veo metido en esa puja diaria por tratar de hallar a mi otra “entera” med
mochado de esta plenitud ya abierta que hoy aquí te declaro.
Es que te amo y necesito de ti ,
aunque no lo seas… al no serlo yo tampoco… Ante el apremio por corroborar
, de mi propia ex-sistencia.

El otro y el Otro…
El otro…
El otro -
esa saga de la teoría que comenzó a ser planteada por Otto Rank-
es un ente ficcional (*)
que generalmente aparece haciendo su presencia “personificada” en un semejante
,
el que desde ya estará encarnando aspectos que en alguna manera siempre aparecer
, por el propio ex-sistente.
Como instancia lenguajera que es…
tendrá los determinantes que ésta impone con su trama y la penetración moebiana
: se deberá tener que considerar en lo fundamental -
porque en ello radica su Cosa y la posibilidad de su variancia-
el hecho de encontrarse , en uno de los aspectos que la determinan ,
atravesada en mayor o en menor medida ,
por el peso de la terceridad que el mismo lenguaje le trae ,
a través de su constitución hianciosa entre significantes… Así entonces resultará ine
, para el área de anudamiento que le es propia ,
que si se la lleva a una perspectiva con la que se le dé por esto una más lograda
, ésta oscilará en hacerlo… en el orden del Uno o en el del Tres ,
que le devienen del pertenecer a la dimensión de la ex-
sistencia… desde ya ,
si se le quiere dar cabida a la consideración del pensar a estos elementos de la m
, en ella…
Veamos.
Se trata de que si hay primacía del Uno -pero para el caso aquí ,
con el formato ya creído del operar como el del Uno único-
el sujeto adulto convocado en cuestión ,
estará en constante funcionar respecto de ese otro -
un semejante que le concierne del mundo-
mostrando lo posible de darse en los extremos de aparecer totalmente mimetizado a
O , o , igualmente , por el contrario ,
la del ubicarse pasional del “hacerle la contraria” en una forma en donde no le ca
, paradojalmente , confirmar que el todo de su escena ,
consiste en un absoluto y único sí mismo… Esta es , entonces ,
la creyente “unicidad” que lo anima , sin saberlo.
Así , muy especial unión u oposición ,
reforzadora de la manera de su pasión gozosa y loca ,
que lo lleva al creerse totalmente alienante y desde ya inconsciente ,
de estar fusionado a ese otro. No opera en su caso con tal otro ,
un Dos identitario ,
discriminado. Sólo hay un falso Dos que realza la potencia del goce de un
que él hace con ese otro , reivindicándose al todo como único ,
por la maniobra “unitariante” de creerse estar él en él , o aquél en él…
Y no con él en total alteridad… Casi como el de habérselo de alguna forma “eng
pero al modo de ese brillante escenario presentado por Freud ,
de la pulsional primaria “boca que se devora a sí misma”…
Es el Uno que entonces no escatima en el rechazo a todo lo que insinúe algo “otr
, con la pretensión inconsciente de que no puede haber ,
”no hay en el mundo”
más que él… con ese empuje que lo puede llevar al hecho del rechazador desvirtu
, si se quiere ,
hasta a la propia legalidad del lenguaje… Porque ocurre que ésta ,
cada vez que le impone su intervenir ,
le tiende constantemente a abrir al horizonte de primacía de lo que deviene del no
que siempre esto determina…
que entonces le interferiría a él lo que constantemente pretende sostener en su deci
, lo incontrolable de su violencia.
No habrá , desde ya ,
con esta suerte de “empecinamiento” que tiende al rechazo de la terceridad
del lenguaje , la posibilidad del amor con ese otro. Es más ,
aquí con él se abre la senda de la escalada posible de la persecución paranoide
, o hasta la de su directa aniquilación , en tanto que en este pseudo
“ambos” -en esta “dualidad” así planteada-
cada uno está en su cabeza en el erigirse el ser el uno ,
el otro siniestro del otro.

Puede decirse que hay aquí el presentarse el sentido más claramente acabado
, de esa si se quiere ,
ley primera disyuntiva que impera en el relacionarse del ex-sistente
con el semejante : la de que siempre con él deberá haber diálogo -
contextuado en una terceridad- o sino… habrá violencia…


Ahora bien que muy distinta será la posición del que en forma plena ,
funciona en una terceridad discriminante -desde luego ,
sin querer nombrar aquí a una “perfección” que pudiera aludir a la existencia supu
en donde no opera , y es lo que aquí se pretende afirmar ,
la tal primacía del Uno único. Allí se le hace lugar verdadero al deseo
, a la broma y al amor. Hay en el fondo en esto ,
no una mera bonhomía -
algo como del haberse logrado una culminación en lo moral-
sino el resonar del reconocimiento de la necesidad de ese otro/Otro llamado a corr
sistencia… al estar ésta continuamente sumida en última instancia ,
en la levedad a la que la conduce la hiancia del mismo lenguaje y que se hace p
, quien en discurso intervino -aún en abrazo para el ser-corporal-
en el ser-ahí-siendo , abriendo a la posibilidad de un de
y un para un más pleno goce de la ex-sistencia…. Y entonces ,
he aquí , la posibilidad de su poder de primacía.

… Asociando la cuestión aquí expuesta al maniobrar del psicoanalista ,


de alcanzar su buen puerto -
hecho que sólo puede iniciarse en el abrirse primero él a la transferencia
-para propiciar el que se arribe a su posible acto…
si se ubica y espera desde tal posición de estructura ,
que lleva hacia el intentar constantemente al que se propicie el vacío -
desde luego , si éste ya es ahí actuante-
en donde hasta se pueda dar el caso del escuchar el emerger de un significante
, que a su manera diga que no con su potencia ,
a la presencia del goce desmedido… Puede que esto sea por el haberse metido en
, que no lo lleve al desvío del investirse , sabiéndolo o no ,
en el consolidado oficiar de ser un Padre real… y/o lo
consabido de no buscar de ubicarse en ser un personaje
“digno” de identificación…
Son las vicisitudes a las que se expone al intentar arribar a la posición de querer
, desde un Otro con su saber barrado… Es decir , un saber escuchar…

… Pero entonces también hay un Otro…

al surgir aquí la necesidad teórica de


intentar discriminar a este convocado otro , mediante giros discursivos ,
respecto de ese también ente ficcional llamado “Otro”, por
ser idéntica su palabra…
Pero no ser ya lo mismo… Son esas vicisitudes a las que nos tiene acostumbrados
, aquí a su vez forzada por el teorizar y su imposición hacia un bien-
decir, en donde como se viene planteando ,
se reflejan aquellas cuestiones aquí convocadas del Uno ,
del Dos y de la terceridad.
El otro y el Otro en su teorizarlos , requieren del estar bien-dichos ,
ocupando cada uno su lugar ,
con la característica aquí complicada por añadidura ,
de que siempre se encuentran inextricablemente articulados… Es decir ,
siempre el semejante/otro que nos concierne e implica ,
lo estará por su reflejarse en él “las cosas” de nuestro Otro ,
al mismo tiempo que desde éste
, no se cesará en el pretender encontrar a su encarnadura…
y que por esto a “aquél” semejante se lo llegue a apreciar… o no…
En principio se dirá que el llamado Otro ,
trae respecto del otro especular y mundano una diferencia que ya no es ubicable
Introduce él una dismetría ,
a la que inscripcionalmente se la pretende marcar en la teoría mediante la diferenc
,
jugándose en esto la convocatoria por parte del estar ubicado el “pequeño” en la “
, siempre hará su lugar aquí , el horizonte ficcional
expansivo de que se lo remita a una “proveniencia”…
y hasta a una “providencia”…
Se ubica con
ellos un estatuto en donde campea el estar planteado el lugar de una
demanda o un deseo ,
que siempre estarán en su sentido más básico puestos en juego en el sujeto
,
ante el verse implicado por el nombrado apremio del corroborarse en el ex-
sistir y estar totalmente incluidos ambos -el otro y el Otro-
en la consecución del entramado del discurso que los sustenta… Es decir
, que no puede haber ningún discurso del ex-sistente ,
si no hay tal “diálogo” con ellos…
Avanzando , entonces ,
sobre una característica importante de estos “otros” ,
y muy en especial de este Otro ,
que ante aquella demanda parece elevarse , se deberá cuidar ,
diremos en su nombrarlo ,
el aspecto de no abonarle hacia una sustancialización
que haga intensificar su investidura como persona ,
porque su estofa verdadera , si bien en esto busca sus apoyos ,
no se trata de tal. En otras palabras ,
se entenderá en lo expuesto hasta aquí ,
que es un decir sobre el hecho de que este ente
orbita en la propia estructura ,
obligada por el específico funcionar del Habla y no meramente en la figura de aq
, si se quiere habilitar a un pensar verdadero ,
alejado del que sólo lo especularice en las escenas del Mundo… Aunque
, aunque , se insiste ,
su articulación con y entre ellos sea indudable y necesaria.
Así , mediante una maniobra que tendería por esto a des-
ocultar el peso que efectúa el genitivo ,
que desde su “de” parece dar pertenencia y refuerza así a tal aspecto de su
aquí ex-profeso , se propondrá invertir la manera habitual de
mostrar a los dos formatos en que habitualmente al caso del Otro en la teoría
,
se lo presenta respecto del deseo y del goce… Se propone entonces a no nombrarl
, como deseo o goce del Otro ,
sino invirtiendo su decir al plantearlos como :
Otro del deseo u Otro del goce ,
para intentar el hacer hincapié en el hecho de que es por la acción del desear o d
, que estos entes se le configuran desde el lenguaje. Así ,
planteo de este modo , éste conjeturar…
Tenemos :
Al Otro del deseo : … Del deseo del deseo del Otro ,
que deviene entramado en la castración. Es un Otro configurado en la transgresión
, con el hecho de haberse instalado en total despliegue ,
el dos que diferencia a sus esperables posiciones. Se percibirá aquí esa inflexión a
,
en este pretender un sentido de cuño no entificante. La barradura que se le hace d
,
pretende indicarle tal condición. Su senda siempre estará planteada directamente y e
…Y al Otro del goce : … Que ya no es “tan” Otro , por así decir ,
si se lo quiere remitir a una clara alteridad ,
a una definida separación. Está “desvirtuada” su otredad. No hay aquí un
discriminado desde el campo de una actuante terceridad…
Aunque éste aparezca y se muestre a veces como el más potente de los “
, por presentarse con la máscara de lo exhaustivo , completo ,
omnisciente y total para el sujeto. Corresponde su formato a lo que más arriba se
Es que con él se da algo de lo reminiscente , si se quiere ,
de aquello que habitualmente campea entre un novel ex-
sistente y su Madre ,
en donde por falta aún de un total despliegue discursivo de lo fálico ,
se pretende estar inmerso con ella -
por no alcanzar a ser plenamente percibida como “otra”-
en una realidad que es pseudo-
fusional. Vibra aquí lo que descalifica desde el brillar de una potencia
, a una alteridad que parece no tener lugar. El goce ,
siempre con su impronta concupiscente , tanto en el psicótico ,
como en el que fantasmatiza el perverso , y en esto ,
aún en lo que lo puede alcanzar al neurótico bajo el formato renegatorio
, se configura aquí en la creencia en su potencia ,
su inconmensurabilidad , su ferocidad , etc.
La locura que el Otro del goce instala ,
proyecta la desmedida y lo totalizador del goce ,
al hacer pie en él y entonces el alcance hacia a lo que sólo se le puede prestar u
, que es lo esperable que tendría que venir ,
traído por el discurso legalizador del falo… Así ,
se puede llegar hasta dejar aún vacante a toda la alteridad ,
que lo fálico sería lo llamado a reforzar ,
en ese su propio ordenar que deben haber dos
posiciones sexuales. De esta suerte , en la clínica ,
el goce siempre aparecerá así con su característica de reinar mejor en el auto-
erotismo , en un ni-ni sexual o en lo a-sexuado. Es decir ,
aquí lo que aparece con total primacía es , si se quiere ,
el goce mismo… Ubicándose en un “después” (o un “nunca”) ,
todo lo que podrá aparecer por ser traído en la trama lenguajera sexuada y mortal.

… Y otro

de los aspectos que aparecen en este campo del teorizar la diferencia que surge en
-que implica el hablar , como se intentó exponer ,
del concurso allí de una alteridad con el Otro-
se puede hallar también en la secuencia lógica que Freud describe cuando se refier
Allí , a su manera ,
plantea que el primer tiempo de ella sería la acción misma en juego ,
en esa “casi”
ausencia de alteridad con el otro/Otro materno de la prematuración ,
en donde se percibe la falacia en el decir de la dualidad opositiva entre la
, que hace buscar y entonces depender de lo que “se necesita”,
y así el surgir de la acción de tomarlo… (¿se podría decir que ,
pasivamente?)... del que lo provee.
El segundo tiempo es “auto” , por así decir ,
en la medida en que realizar la acción sobre sí mismo , es comer-se ,
es mirar-se , es escuchar-se , es tocar-se… y , masturbar-se…
en donde no se dice de la presencia del Otro ,
pero está éste ya en el todo fantasear de su escena.
El tercer tiempo ,
implica la ya más activa búsqueda de lo corroborante de la presencia del
se hacer (Machen) , por él ,
en el ya pleno funcionar de la demanda y el deseo.

​ oooooOOOOOooooo

Tales hasta aquí parecen ser algunas de las diferencias pretendidas de localizar
, entre el otro especular , que está en línea con el semejante
; el Otro completo y totalizante de la locura o la psicosis , y el Otro
barrado que le es compatible al ex-sistente neurótico ,
ante la estructural barradura actuante , devenida de la hiancia lenguajera
,
que él no cesa de compartir en su posicionarse en especial de esta forma
, con el sujeto del deseo Inconsciente.

(*)Seguramente podrá “hacer ruido” este enunciar ente ficcional. Sobre todo porque
,
puede pensarse que no se debiera considerar la posibilidad de un ente que no sea
porque en su proceder cogitante con la verdad , no lo admite… Pero…
pero… es que aquí ya no se trata de
la metafísica… Y estando el horizonte del Ser (Seyn) de la ex-sistencia
, que es lo alcanzable par“EL” Inconsciente… La Pulsión

a) “EL” – “Lo” – Inconsciente


En psicoanálisis surge a menudo la problemática de encontrar a la palabra adecuad
, que será en última instancia del orden de lo hallado en lo clínico.
El asunto , desde luego se eleva , pero ya a un orden exponencial ,
cuando se dan sus producciones al trabajo de su traducción a los distintos idiomas
apareciendo aquí a veces hasta la tragi-
comedia de las acusaciones de traidor por parte del autor ,
dirigidas al que se ha tomado la tarea de hacer tal traslado idiomático… Es que se
,
al igual que otras que cargan con su complejidad por ser eminentemente palabreras
, adolece en este sentido , si se quiere ,
de la desventaja agregada del tener que serle fiel a su verdad ,
aquí tan abierta al equívoco… Cosa directamente hallable ,
aún para el hecho de la lengua con la que opera el eventual creador del texto de
Y entonces más allá de toda “Babel”.
Así , para este sempiterno asunto ,
que es aquí el caso del cómo se lo bien-dice al Inconsciente hacia
(Zum) su condición más verdadera (Certum) ,
se tendrán que considerar para tal dificultad a varias cuestiones que son de su deri
, que se le vienen a entrelazar… Pero… pero ,
que en última instancia en forma indudable ,
parten del no poder dejar de hacerse , en principio ,
desde su complejo qué es.
De entrada se conviene en que en él se juega algo absolutamente principal y
, sin poder decirse -precisamente-
que su orden sea el de una sustancia. No se presenta como un objeto
,
como sería el de un habitual conocer a los entes que le cabe a cualquier ciencia
,
si bien se plantea el acordar en que el Inconsciente se objetiviza en lo que hace
, que son las formaciones subjetivas a las que da lugar.
Entonces , se dice que es una estructura -
como tal algo sistemático y articulado- que a su vez estructura a su
campo ,
que no es otro que el del despliegue del discurso desde la edípica ficción
hecho que no tendrá que dejar de admitir la ciencia ,
si se acuerda que todo se está planteando en un orden riguroso ,
bajo una forma que no es dada a la habitualidad de lo “visible” o “a la mano”
, en una suerte de homologar aquí a Saint-Exupèry.
Desde luego que no se quiere nombrar con él a algo que sea sólo de lo que escap
si bien la palabra misma , inconsciente , como algo de lo “oculto” ,
o lo “latente” , etc ,
participa de la polisemia que aporta a este decir perceptual. Ya Freud por ello
, parecía indicar a esta particular característica ,
precisamente en el guión con el que separaba a la percepción respecto de la
, en “La Interpretación…”.
Se trata de un discurrir que para su estofa ya había encarado la clásica
, pero aquí se lo hace desde un ángulo totalmente distinto , transpuesto
(Entstellung) , por el des-encubrimiento freudiano y su asunto ,
extraído de la clínica que mostraban al comienzo sus amadas histéricas.

Justamente , se lo nombra Inconsciente ,


pero por su característica de estar operando con una manera muy específica en un
, que no tiene entonces que ver con algo neutro ,
y tratarse de lo que es precisamente eficaz en su ocultarse , estando
siempre antepuesto a ese polo diferenciado que le es propio a la Consciencia
, en su primera tópica Freud pretendió transmitir tal complejidad ,
con el deseo de que no quedara su asunto circunscripto al sólo campo de ser una
, en el sentido de lo que aparece y no… Pero… pero ,
por las dificultades que traía el abarcar a su cosa en su decirlo para todo el teoriz
, al mostrar lo verdadero y sin duda novísimo de su asunto ,
el mismo descubrimiento en el que estaba lo llevó en los alrededores de 1920 a in
,
buscando el que se diera cuenta de lo múltiple que para su conceptualización le em

Siempre si se habla con una habitual rapidez en este tipo de temas ,


su cosa cual liebre , parece escaparse ,
al mediar las inevitables improntas que se le suponen a toda obviedad…
,
habilitándose el decirse en curso ya con el determinante “el” desplegado en el artí
En este sentido , a mi modesto modo de ver ,
también el enunciar “lo” Inconsciente ,
adolecería de la misma estofa de resonar forzador y objetivante si no se lo lleva
(Lichtung) de donde proviene… Aunque pareciera poder dársele a esta palabra “lo
, un mayor horizonte de adecuación ,
por darse con ella un más abierto sentido hacia el mejor permitir nombrar al
A su vez históricamente y en otro sentido asociado ,
se trató en psicoanálisis ,
de no dejar caer al conceptualizar al Inconsciente en lo que sería ,
si se quiere ,
una “bolsa de contenidos” que serían del “uso” de un supuesto “Yo” que como tal
, que daría la imagen de que en cada una de sus aperturas ,
éste descargaría sobre el Yo de la Consciencia sus productos. Esto ,
conducido por una simple manera de tomarlo ,
que lleva finalmente al pensar a que Inconsciente
y Consciencia son cosas absolutamente separadas y no articuladas ,
no supera la alegoría o lo explicativo por la parábola ,
por lo que no merece comentarios.

… Así , avanzando en la pretensión de hacer mayor surco en el tema ,


recurramos al famoso enunciar de Lacan
: “El Inconsciente está estructurado como un lenguaje”.
Aquí , ya dándoselo al Inconsciente como un hecho ,
y por ser lo activamente buscado en el formato propio de todo aforismo
, se introducen varios aspectos , siendo el primero ,
el que viene con la misma palabra lenguaje. Por él ya se puede tomar la senda q
, que sería el del llevarlo todo a objetivarlo en la mentada estructura ,
que aunque se lo haga hacia lo abstracto de su sí ,
lograría presentarlo como tal , siguiendo sus acepciones ,
en el sentido en que las conceptualiza Levy-Strauss.
Pero , el hecho es que al considerarlo como un lenguaje ,
se tendrá que en principio poner la condición que éste último tiene ,
en el sentido de no tomarlo como algo asimilable a un código de lo binario instin
, ante el aspecto absolutamente eminente aquí en juego ,
de ser el lenguaje con su hiancia ,
la estructura con la que se vale el ex-sistente para serlo como tal…
y entonces el hacerse de la complejidad que trae su misma dimensión…
En este sentido , cabe la pregunta de si existe en el universo (o , bueno
, en principio en la tierra) otra criatura que sea como es el hombre ,
por el lenguaje…
Se trata entonces ,
del intento de orientar a su temática en el núcleo que afirmo que tiene (ver
:”Conjeturas”).
Si se lo pretende de-sustancializar ,
el Inconsciente debe ser encarado en el horizonte discursivo de aquello que acaece
sistente constantemente en forma activa ,
por serle algo propio a su funcionar lenguajero y estar éste totalmente entramado
, se afirma aquí que se aproxima más su temática ,
si se plantea que hay en el propio funcionar del lenguaje un doble producir de su
: hay por el lenguaje además de su aparecer “en superficie” ,
la existencia de su andar “latente u oculto”…
porque no hay otra manera de ser en el acontecer hablado del hombre
-su pensar- que no sea en su doble condición de devenir
con la Consciencia de su Yo Pienso y al mismo tiempo hacerlo con su discurrir
Así , al plantear el “estar estructurado como un lenguaje” ,
¿no quiso decir Lacan , además de otras acepciones ,
que entonces el Inconsciente no puede ser sino con la manera en que -
con su hiancia- procede aquél , al darse en su área de andar oculto ,
que es en síntesis ,
el sentido aquí verdadero a considerar?. Desde luego que es el Inconsciente
,
pero al nombrárselo así no se puede dejar de hacer el máximo hincapié en el
forma -
cómo ésta es- precisamente para no caer en que su fundamento real sea el de otra
si se pretende primero a un bien-decir sobre lo que él es-
que tanto complejiza desde su darse palpitante ante un imposible decirlo exhaustivo
, se centra en el modo hiancioso que lo caracteriza ,
por no provenir de un código de lo natural… Se entenderá entonces ,
que aquí se está tratando de decir que el mentadísimo aforismo ,
no se refiere a “un” lenguaje , sino al lenguaje mismo con su hiancia ,
que es la estructura que le va propia a lo humano… Se da así con él ese “omblig
, por ejemplo , que se da a conocer en éste ,
como en sus otras formaciones , en cualquier hombre…

Se pondrá entonces el acento y la mira en que es el mismo lenguaje ,
el que hace posible a la ex-sistencia -
como insustancial vacío imposible de presentarse , pero ardiente que es-
el que, con su entramarse significante , se
toma precisamente más del Inconsciente que de la Consciencia ,
para participar así en mayor escala que ésta ,
de la verdad de lo que es en sí su estofa gozante. Se erige entonces en ser la
,
agrupa a lo oculto reprimido que constantemente tiende a atravesar en forma contin
, que es el argumentar habitual de la significación proveniente del falo.

Fundamental secuencia discursiva entonces a la que se llega ,


en donde la ex-sistencia participa del Ser
(Seyn) aquí en tanto lenguajero…
y el Inconsciente así participa de la ex-sistencia ,
por su condición venida del lenguaje… En donde ,
de lo inquietante y hasta siniestro ,
que pueda darse en el goce del ex-sistir sin argumento ,
se podrá pasar al fantasmático argumentar del goce fálico.

​ oooooOOOOOooooo
Creo a todo esto que a su vez , con sus 130 años y pico ,
ya el psicoanálisis con sus evidencias en el hombre ,
no tiene siquiera porqué mencionar -para diferenciarse-
a los decires de un Von Hartmann ,
ni verse absolutamente ninguneado o disuelto en cierto elucubrar técnico actual de
, cuando ésta -que debiera dirigirse al todo de lo humano-
se toma del recurrir a esos algoritmos posmodernos ,
desvalorizantes tanto del Habla como de su andar poético.

b) “La Pulsión y sus destinos”…


pero aquí también en tanto sus modos del cómo se la dice…

Freud apela en sus escritos para el término Pulsión ,


a una conceptualización de raíz clásica originada más claramente en Aristóteles
, en donde éste ,
apoyándose en especial en la característica que encontraba en su empuje
, daba su definición acerca del Ser
(Seyn). A tal punto el griego así lo hacía ,
que lo nombraba a éste con la palabra Energeia ,
a la que ubicaba en la base de todas las cosas… Pero… pero ,
al mismo tiempo , dejando abierta una senda paradójica ,
al concebirla desde las cualidades ya dadas desde Parménides ,
en lo homogéneo , eterno e inmóvil…
Es de aquí que esta cuestión contradictoria referida a la movilidad y a lo cambiant
o no… del Ser -tan enraizada para la discusión ,
ya desde los tiempos del decir del mismo Parménides y de Heráclito-
campeará en los 2600 años que siguieron ,
que han estado bajo la incidencia de esta palabra fundamental… Precisamente esto
, comenzada con Kierkegaard en el siglo XIX.
Es sobre tal aspecto -
que no cesa de tener sus raíces en el ámbito del hacer
del acto y en el acontecer-
que Freud se pronuncia para aplicarlo a su novísimo campo ,
con la Triebe ,
por encontrarse ante la evidencia de eso que en lo general -
y desde luego tan expuesto en la clínica en la que se introducía-
lo llevaba a anteponerse a lo que es lo propio del abordaje médico ,
del que provenía. Así ,
intentaba marcar la fundamental diferencia presente en lo humano respecto del
,
que es el habitual movilizador en lo biológico… Y esto planteándolo con distintos
… Es desde este ángulo de mira freudiano ,
en que la teoría psicoanalítica se hubo de encolumnar en su inicio ,
adoptando el horizonte del conceptualizar energético ,
que se hacía tan presente desde lo académico ,
en los comienzos del siglo XX. La pulsión fue entonces el empuje
fundamental de lo humano y de su Inconsciente.

Y Lacan , como se sabe , retoma al término pulsión ,


por ser de estofa insoslayable y de abierta conceptualización…
Pero lo hace en nueva vuelta ,
apoyándose en especial en lo que ya había acontecido en la fina sagacidad de Fre
-al evidenciársele en su “talking cure”- con el valor constitutivo en sí ,
que tiene y que le encontraba a la palabra. Partiendo de De
Saussure y su amigo Jakobson , Lacan retoma a los estoicos ,
y con su propio pensar plantea el discurrir del sujeto del deseo Inconsciente
Es por tal senda que define ya a la pulsión ,
como ese “entendimiento” palabrero -explícito o no- del sujeto ,
con el campo de su Otro. Se trata de la Demanda indudable que entabla con ese
-
que debe estar encarnado por su deseo en alguien semejante encumbrado-
y que Freud ya había encontrado en aquel Otro al que llamó “inolvidable”. Fue a
-
en tanto este empuje ya ubicado en el discurso como Demanda hacia aquél y con
Lacan la inscribió como Sujeto barrado , losange , Demanda.
Será en entramados posteriores ,
en donde prácticamente por la deriva ya dada a su pensar ,
que hasta parece disolver a la palabra Pulsión , por esa otra ,
tan de su uso : directamente , goce.
… Concluyendo y para finalizar ,
expongo la ocurrencia de mi conjetura al respecto de estos decires…
planteada desde el intertexto que anima al hilo de estos escritos…
Se pretende aquí nombrar al conjunto de cuerdas que creo que confluyen
, para la constitución de esta palabra , que desde luego ,
es nodal. Se trata del decirla desde el ser-ahí-siendo de alguien ,
por el instar palabrero.
Es entonces , la Pulsión : el lenguajero empuje del goce de ex-sistir ,
inaugurado con el advenimiento del ex-sistente , que es sentido por ser-
corporal y encontrándose compelido a co-rresponderlo…
hasta que ya no… mediante el discurso ficcional al que apela ,
ante lo múltiple de los lugares corporales en donde se formatea al hacerse desde lo
y entramándose entonces en las discursivas vertientes que para su canalizarse serán
, como hecho que habrá de buscar en el invocar del Otro.
… Discurso ficcional que habrá de presentarse entonces ,
mediante el Yo Pienso de su Consciencia , con-juntado
en forma continua a lo que se le aparece ,
del sujeto/sujetado de su Inconsciente.
a lo propio humano ,
las cosas tienen que decirse en el camino que a ella le va. Es que es a lo
, a lo que aquí se convoca.
ELLO
Se convendrá en que la palabra ELLO trae discusiones desde el momento en que
, tanto en su traducción (ESO , CA , etc) ,
como también en el horizonte al que apunta su uso… De si se refiere a un mero
, por así decir de la teoría , o por el contrario ,
a una estructura determinada ,
tal como la presenta en su segunda tópica ante la lectura del aporte de la obra de
, digamos , evanescencia , o ,
el apuntar a que es una instancia de horizonte más entitativo ,
que comparte con alguna positividad su articulación con el Super-
Yo y el Yo , como estructuras del aparato llamado “psíquico” ,
postulado en los años veinte del siglo pasado ,
ante la necesidad teórica que empujaba a Freud a encontrarle ,
entre otras cuestiones , un lugar teórico al narcisismo.
​ ​-------------------------------------------
El elucubrar sobre su cosa hacia uno de los aspectos que abre y sin forzar demasi
,
se lleva a asociarlo a lo que para la metafísica clásica de Occidente fue una de su
,
como es la cuestión planteada y vista por Heidegger… de la duplicidad
, que campeó desde la iniciación presocrática ,
para ir después hacia la senda tomada finalmente por la filosofía de Platón y Arist
Planteando brevemente este asunto , se dirá que cada uno a su manera ,
tanto Heráclito como Parménides , ubicaban a la primacía del Ser
(aquí como Fisis) ,
como aquello que por su potencia hace brotar o emerger a todo lo que se
,
mientras que Parménides lo veía como lo que después tanto Platón y sobre todo A
, con su “¿Qué es el Ente?” , definían , como lo eterno , homogéneo
e inmóvil.
Fue después , llevándose así su tema hacia un campo más “científico” -
acepción que cabe bien a lo moderno y actual- en donde el Ente
con su “conocerlo” y su Saber sobre él , se entronizó… Y el Ser
así terminó por caer en el lugar de una abstracción… siendo no obstante aquello -
que en acto , en acaecer- es lo que hace que ,
mediante su propio ocultarse , el Ente sea , con su presentarse… Así ,
fue quedando cada vez más velado ante el omnisciente pensar sobre la
(su verdad o falsedad). Y en el Medioevo ,
no podía sino suceder que el Ente Supremo lo fuera Dios ,
como garante de la verdad en todo esto… Con Newton y Galileo ,
y desde luego con Descartes ,
el Ente comenzó a tomar su total primacía cientista ,
para el logro del saber de un concepto como enunciado adecuado y
verdadero de una certeza ,
que la ciencia y la técnica necesitaban para la sin duda consecuente industrializació
hasta la actual globalización de plusvalía financiera y robótico-
digitalización industrial actual…
Heidegger ,
completando la desconstrucción de la metafísica iniciada por Kierkegaard
, la emprende así contra tal “olvido del Ser” ,
como llamó a todo este proceso. Vio como necesario el reubicar a la duplicidad
, es decir : aquello que quedaba oculto -el ausentarse del Ser ,
ante la realidad efectiva que todo lo cubría del segundo-
trayendo entonces a consideración la no presencia del primero…
como hecho relevante de no faltarle a la Verdad. Retoma durante la segunda gue
, desde una nueva vía (como Ereignis : Advenimiento Apropiador) ,
este juego entre la negatividad y la positividad que la cuestión tiene ,
ocurriendo que en el hombre -ya no como en la naturaleza-
debe hacerse clara la cuestión que en esto lo involucra en forma aplicada
, por su condición lenguajera.

Volviendo de este ex-cursus ,


vemos que cabe tal temática de la duplicidad , porque se puede percibir
, desde una perspectiva verdadera , que el Ello/Eso ,
no es más que un vacío ardiente… Es un palpitante agujero ,
de imposible presencia. Es algo advenido por una lazada del lenguaje
sobre la compacidad inerte de lo natural ,
que justamente allí por esto empieza a comportarse en su condición ,
al creársele como nada constituida (Heidegger la llamaría manifiesta)…
Que aunque siempre queda conectada a aquella nada absoluta -
al abismo del que surge- se insistirá : entonces ,
no puede ser lo mismo que él.
Es una “nada” que al querérsela decir como lenguajera que es ,
bien se la puede nombrar como una nada de un supuesto no ,
realizado ex-nihilo , sobre aquella absoluta inex-sistencia… Es decir ,
lo que se crea ahí , no es un : eso no es nada ,
como lo afirmaría el nihilista , el melancólico.
Es una negatividad de activa potencia que apremia ,
que exige imperativamente un co-rresponderle , como goce del ex-
sistente que ahí ya es… Pero… pero ,
con la característica de que nunca puede hacerse de éste ,
un Ente común , porque no es mediante esta forma en que la ex-
sistencia es. Sólo aparecerán de ella y por ella ,
elementos discursivos traídos por la misma lazada ,
que vienen ya a su vez ,
con el argumento constituyente del falo y su propia falta.
Es un vacío que detenta la paradoja (para el elucubrar) ,
de que pese a su incoercible silencio está “lleno” de goce ,
y entonces así se da el atraer desde allí ,
a todo lo que arrastra para que se inscriba y se diga de él ,
en lo que se va constituyendo ahí como una unidad topológica y poiética
, para el considerar a sus consecuencias , que en este asunto ,
es entonces ,
tan importante lo que se presenta como lo que se oculta…
pero en su característica de no poder ser un Ente ,
no poder ser un objeto , como lo exigiría la metafísica o la ciencia.
Así , por ser éste su contexto , no es el Ello algo objetivo…
Sólo puede detentar objetalidad ,
ante el sólo “aparecer” áfono o mudo del empuje que atrae hacia él. Entonces
,
no puede exigírsele el ser una instancia entitativa. Alcanza con decir que es una
, sólo por lo que “insta a”… (ver “das Ding”).
Así ,“…Eso…” sólo hace , mostrando lo que se presenta… Por ejemplo
,
a través de una producción onírica que le es propia al Inconsciente… Puede rastreá
, en lo que queda del desciframiento , como ombligo del sueño ,
que es la “nada” fugada que resta ,
siendo señalada por la serie significante allí surgida ,
cuando se dispone el percibirla en una suerte de leer hacia atrás.
Y es tomando toda esta forma de su configurarse y de encarar así su dinámica
, por donde se ubica y percibe que Lacan “inventa” a su objeto a…

… Ahora bien , yendo a la temática que esta palabra ELLO concita ,


le cuadran diversas consideraciones…
Por ejemplo , si se la pone en serie con otras -
por el peso que también tienen en la teoría-
se puede observar a lo múltiple que se abre en este lugar.
… Así , surge para el caso , una recurrida serie ,
una secuencia de palabras de un tenor parecido , que se van con-
formando en la ex-sistencia , en esta región que comparten. Son aquí ,
palabras fundamentales.
En primer lugar está la que se viene nombrando ELLO ,
que indica a la tal “sustancia gozante” , a una ausencia ardiente
(¡vaya oxímoron!) que como tal es absolutamente muda , y que es ,
lo que de manera incuestionable ,
señala a su imposibilidad de que se la diga “toda”… Pero no obstante
“todo” a ella orienta con su sin-sentido (sólo hay sentido hacia ella) ,
y así el siempre volverse a su lugar.
Le sigue FALO , que ya es un significante -
aunque con su especial privilegio de estar faltante-
por el argumentar que trae y atrae desde su falta propia ,
dirigiendo hacia el goce al que ya le pone su nombre (el goce fálico) ,
queriendo llevarlo todo al horizonte que totalice a lo sexual ,
erotizando. Trae él , y por esto , al dos del debido posicionarse del sexo
,
como también a toda la significación fálica en donde se ubicará el neurótico. El F
, hace decir , llama a su tejer… pero él como tal no “dice” nada.
Por último , los NOMBRES del PADRE ,
que son dichos traídos por ese tan especial hombre/Otro que nombrando
, ejerce la castración. Partiendo del empleo por él
de esta negación interdictiva que trae ,
son esas palabras que aparecen para la novela fálica de todo su tramar
,
con su prohibición del incesto y el onírico crimen que abre hacia la conceptualizac

oooooOOOOOooooo

… Para terminar , y siguiendo un escorzo de este breve trabajo ,


queda la reflexión sobre lo que puede surgir de cierto encarar el teorizar
, que siempre deberá ser sobre la clínica. Su lectura y su pensarla ,
que lleva sin duda a una forma determinada del concebirla.
Tomando como ejemplo cualquier relato de un caso ,
todo parece culminar , todo conduce a definir ,
que en el punto final de su discurrir , “hay como un ombligo” …
si se sigue la imagen del formateo generalizable que Freud le dio al decir sobre e
, en la práctica del suceder de su despliegue clínico ,
por parte de los decires del psicoanalizante ,
no hay la posibilidad de que las cosas no se den así…
Aquí no hay nada que plantear ,
porque no puede ser de otra manera el posicionarse a la espera del secuenciar disc
, como gradiente inexorable.
Pero si se quiere hacer referencia al teorizar ,
con el fin buscado de aportar a una posible más perfectible escucha ,
creo que se hace menester el avanzar sobre el modo de encarar a su cosa. Hay p
, no en el sentido del mero sentido ,
sino en el de toda argumentación con su cierre requerido desde su gramática y su
Si se dijo aquí -y si en esto se acuerda- que todo deviene del acto ,
del advenimiento de una hiancia primordial del propio lenguaje ,
que entonces ya queda actuante trayendo una ex-sistencia gozante…
¿Por qué no considerar como primero el enfoque del horizonte que abre entonces
y así tener un dirigirse anamorfósico de la escucha hacia él ,
como forma de poner de entrada la consideración del mismo ex-sistir ,
y ,
deliberadamente hacer la maniobra de no ser sepultado esto como algo de lo
, del sólo alcanzar hasta el nombrar a este “ombligo” generalizado ,
por así decirlo , como si todo lo pensable ,
fecundo en sus consecuencias ,
cayera en la suerte de un “para después”? … Tendría ,
el transponer este posicionarse ,
el efecto de una posible eficacia en la escucha ,
que intentaría ya no dejar afuera y entonces así proveer a que fulgure la
de lo que ahí se ha producido… hecho que va a lo directamente propiciado desde
Porque una cosa es plantear que el sueño ,
como ejemplo del teorizar tiene su “ombligo” , y ahí él culmina…
Y otra muy distinta sería la del pensar más específico para el psicoanálisis
porque ahora ya se trataría de afinarlo- en el sentido de lo despertador de un más
decir , empezando por aquél , por así decir ,
por estar él en el fundamento del inicio -ubicado en lo pre-
ontológico- de todo ser-hablante que así ex-
siste… Y entonces el ya ubicarse en una suerte de teorizar “a contrapelo” del rela
,
su palpitar permite el más cercano aproximarse al goce/conejo de esta galera…
Serían grandes las consecuencias a obtenerse… Aparecerían ,
quizás en su mayor relieve alcanzable para el ex-
sistente que está aquí finalmente implicado ,
las evidencias de su entramar ,
en un apuntar deliberado a lograr un mejor discriminar entre la ficción y la
Y entonces un propiciar para el proveer a un despertar de lo que padece.

oooooOOOOOooooo

Sutil diferencia la de un saber y hacer que tiene ante sí todo psicoanalista


,
que es el marco eminentemente clínico de la temática que aquí se expone…
si es que desde ya existe de él un abierto ofrecimiento a exponerse a una
-el que trae-
que debe ser tachado porque sabe que si hay algo que debe saber ,
es que lo fundamental para él es saber escuchar. Y es un hacer entonces
, un barrarse ,
cuando propicia al acto fecundo posible… por haber sabido escuchar…
… Así , el tan mentado “apostar al sujeto” de nuestro medio ,
sólo implica el propiciar al despliegue de su aparición ,
en un nuevo significante de lo que ya tiene que estar en su acerbo como reprimid
, y que no puede dejar de ser dependiente -para que se presente- ,
de su propia de-cisión…
Es que el “deseo del analista” no puede ser más que eso ,
en donde un alguien que ahí se autoriza ,
pretende operar profesionalmente ,
en el campo de la estofa de ese tan específico y formal deseo…
que implica el propiciar el hacer de hueco/pantalla ,
para que el psicoanalizante encuentre a ese discurso ,
que lo haga más pleno en su ex-sistencia.

​ ¿Es el “deliria” del neurótico , igual


al delirio psicótico?
Desde luego , que no… pero , veamos…

​ “… sus pasos , que quizás no volverán…


​ Y a veces me parece que ellos detienen su andar ,
​ sin atreverse luego a entrar… Pero no hay nadie y
​ ella no viene , es un fantasma que crea mi ilusión…”

​“Soledad” -tango-
​C. Gardel y A. Le Pera

La clínica de lo totalmente “ya jugado” -por así decírselo-


de lo que hasta que puede que grave en sus situaciones límite , plantea
, interroga constantemente ,
en lo nuevo traído por el psicoanálisis sobre la clásica mirada psicológica o psiqui
aunque ya hoy con sus ciento-
veinte y pico de años del haberse producido el des-encubrimiento
(Aleteia) freudiano.
Para el caso que aquí se pretende traer -
la cuestión de visos diagnósticos que en verdad tiene-
se presenta albergando a veces a una dificultad extrema ,
que siempre puede llevar a poner en crisis a la prosecución de la cura… Surgen
, habituales sospechas hasta atribuladas , por criterios de si se está o no
-
ante las muestras de gravedad que ahí él percibe- habilitado para avanzar en su se
, o de si se está bien posicionado para esto , etc ,
etc… En otras palabras : aquello de si esa viga , ese soporte que él es ,
para que en acto transcurra ahí un sujeto ,
diciéndose en su deseo y así poder estar en lo abierto
(Das Offene) del de-cidir algo con eso ,
estructuralmente tiene ahí la posibilidad o no , de darse…
Y entonces… seguir o no sosteniendo ,
las mismas condiciones propuestas en su ofrecer clínico.

Porque todo puede verse desmantelado de repente cuando se juega algo de lo que
se palpa como lo que es del orden de la convicción ,
en la interfaz que se le presenta al psicoanalizante en lo que está creyendo
, respecto de lo que él trae entre su ficción y su creencia.
Podría afirmarse sintéticamente que en términos generales habría -
acerca del tema y sin que este proceder esté en forma clara definido en lo que le
diagnóstica- este aforismo : a mayor primacía de la creencia -
ya encaminada quizás hacia la certeza-
mayor dificultad y menor capacidad para la ficción…
siendo ésta no más que lo que se expresa en un más libre poderse disponer de
Es que cuesta tomar nota del grado de la total articulación que su caso tiene con
sistente , como es el discurso que porta ,
según el estar él en posición de-
cidida de querer saber algo de todas sus aristas... o no… Es decir ,
su disposición.

Ocurre que el discurso tiene la característica estructural de no ser sólo
sino que es también aquello que por cuestiones de imposibilidad “queda olvidado”
cosa ser aludida en su totalidad ,
al haberse ocultado y quedado con su ardor lo que lo inició... Es decir
, el giro dado en su enunciado , termina alojado en el vacío/agujero
ardiente que ahí se causó como enunciación , y éste , entonces ,
tiende a capturar desde allí , animado por su impulso atractor…
El que tenderá de acuerdo a su cuantía ,
a avanzar finalmente en la moción del llegar a constituirse como objeto...
resultando ser así ,
lo que muestra el don básico de concentrar a todo lo que desde él impele en la
sistente… La primacía de su atracción…
Se reafirma así el hecho de que en el decir , siempre se trata ,
de aquello que aparece con lo que se oculta ,
siendo esto último lo que puede dar más cuenta de lo que efectivamente
le-sucede …
si se le pretende escuchar a todo esto alguna verdad. En esto consiste la trama m
Así ,
aunque en la cura no deje de ser importante que el psicoanalizante “diga la verdad
, no se pretenderá referir su dicho ,
sólo al redoblar la importancia de lo que ha hecho presencia en lo enunciado
, respecto de aquello que ha quedado "afuera" ,
habiéndose apelado a una mera elección intencional… Y entonces el estarse en la
, que es eso que “queda olvidado” , aquí es extrema ,
pero con su caso de que no obstante no cesa en el ardor de “no inscribirse” y de
Insistiéndose en que no hay un ex-sistir que pueda darse sin esta con-
junción entre lo que se presenta y lo que se oculta en el palabrerear.
Y es por esto que el psicoanálisis no puede dejar de ser tributario de esta estofa q
, levantando sus fueros de novísima disciplina ,
al reivindicarse desde sus albores para el teorizar a su clínica ,
en la posición de pretender poner a su sujeto en ese lugar que deviene en ser
, precisamente en donde siempre ha sido para el pensar académico ,
de una competencia de la representación...

Y en esta temática...
mucho se ha tenido que ir moviendo en el pensar sistemátic
-por lo pronto , de Occidente- para poderse ejercer su transposición
(Entstellung) y alcanzar el arribo al conceptualizar freudiano… Se ha insistido en v
, en la cuestión ya histórica para la metafísica y la ciencia ,
que fue tan encarada por Heidegger en lo que él definió como duplicidad
y el Ente en su tesis de des-construir a la metafísica… Así ,
de lo criticable del implicarse en ubicar en primacía al Ente como paradigma de lo
,
y entonces meramente por esto ser pasible de representación… No se desarrollarán
,
pero el punto de mira que de ello surge no puede ser dejado de lado…
En este sentido , Lacan ha aludido -a su manera- al tema con firmeza ,
en su esfuerzo por llevar al teorizar del psicoanálisis desde el ángulo que indudabl
, como es la lógica del significante en la estructura del lenguaje ,
que es lo propio de lo humano. Constantemente la cuestión aparece en los meandr
, al encarar él la problemática de la identificación , el rasgo unario , el
representante de la representación , la letra y el significante , etc , etc.
Es decir , le incumbe esta temática al psicoanálisis ,
por centrarse éste en lo que le es propio para la conceptualización de su
,
que son el a y los significantes acuñados en el Otro mediante el argumento del
… En otras palabras , se trata siempre del falo con el a ,
cuando se encara el campo de las neurosis.
Con ellos se hace presente la posibilidad de la mentada polémica surgida en la his
, o no , en lo que respecta al significante ,
sólo a la consideración de lo aparecido -
a lo que se presenta en el signar-
y no se lo toma a esto en su condición verdadera de ser solamente uno
-que en última instancia , es la de la inscripcionalidad-
está abarcada por esta posible apertura a la equivocación sobre su aporía… Y el p
si su enfoque se encuentra en el buscar de diferenciarse con su rigurosidad
, respecto de los postulados que pretende el discurso de toda Ciencia ,
que siempre abomina de todo lo que siquiera se acerque al no-
ser… como Ente , por su buscado positivismo.
Por esto , como se viene afirmando en todos estos trabajos ,
el operar mediante el matema ,
parece abrir la vía del quedar en esta dificultad aquí aludida ,
cooptado… Observando que al mismo tiempo -
como cosa digna de tener en cuenta-
son los poetas y sobre todo los pensadores poéticos ,
los que se diría que más cómodamente parecen encarar tal problemática
, alcanzándola con eficacia al decirla en lo que su cosa es…
Este tema no se lo plantea aquí como la vía única del encarar a la
clínica , sino como la forma a escuchar , para investigar a sus recursos.
“El Ser ama el ocultarse…” , decía Heráclito , hace unos 2700 años…
aforismo al que aquí se le agregará : “…
y de esta manera obliga al que el hombre lo piense y diga”. El “Esóteros”
(oscuro) de Efeso , le daba así lugar a “eso” oculto ,
sin pretender a su vez el llegar a decírselo como lo que es más importante
, porque desde luego que si nada se presentase ,
no podría decirse nada de ello y de lo que es…
sino haciendo hincapié en el hacerle lugar en lo tocante a lo que tiene
-como oculto- de importante ,
en tanto que precisamente así pueda esperarse que se dé toda inscripción
, llamada a un lugar más pleno.

… Entonces ,
ya enfocando a la problemática planteada en el inicio de este artículo
, es lo que Le
Pera parece probar con su poema tanguero. No elide en él a eso que lo tiene a to
, de la que sabe cuál es su autora ,
pero que no puede nombrar exhaustivamente nada ,
sobre su penoso qué es.
Freud , ya en el “Proyecto…” , decía de “eso” que afecta ;
de “eso” de lo que se es corporalmente afectado ,
que habrá que ir a buscársele en el afecto ,
porque por ahí se lo localiza …
Que permanece ardientemente oculto para el alcance exhaustivo del dicho
,
con la enorme paradoja de que nadie siquiera duda de que está ahí en él..
, muestra su perfil de ser posible “hablante” de su diferencia ,
en tanto reflejarse y poder ser tomado entonces , para una en este caso
, eventual diferenciación en un elucubrar psicopatológico.
El poeta no deja de aludir a “eso” que se presenta como el ardor o brillo que es
, que resulta ser mudo o áfono…
Que por su característica también resulta ser de disposición a perderse a veces defi
, porque al no hacerse presente ,
a su hecho estos no lo consideran… Y que puede ser ,
en circunstancias de otro tipo ,
también motivo de hasta meterse en esperables “sospechas” de oscurantismo para e
Pero… pero ,
que tal resulta ser el habitual discurrir discursivo del aspecto
“oculto” de lo lenguajero… que está en el juego de las lazadas de ida y vuelta q
Y que Freud define como entre “lo que va” al Inconsciente como represión
, y “lo que vuelve” de él como retorno ,
al tratarse de los movimientos esperables del configurarse al modo moebiano
, dado en la represión secundaria.
Tal tramar le es propio al hablante por estructura ,
que le da la condición del poder ser así considerado y entonces la posibilidad de n
, en el operar cotidiano , que se hace desde el inicio de la ex-
sistencia y que por su ardor de goce ,
dota a las experiencias de satisfacción del brillo de lo buscado -
como también , a las de displacer , por lo que se las rechaza-
para su posible signarse. Esto oficiará de motivo para el repetirse constante del qu
, o , contrariamente , el pretender no hacerlo nunca a los otros ,
en base a esa primaria “identidad de percepción” que resulta ser
siempre caída en lo imposible , por ser del orden de lo supuesto…
Movimiento que será desencadenado, puede que en cada vez ,
por algún evento que le sea semejante en la realidad del suceder y lo dispare por
, al modo de réplica.
Tejer de ida y de retorno , que permite en repetición ,
por sus sucesivas e innumerables pasadas , el ya
armado argumental del decir pacificante traído por el falo sobre
el goce “en bruto -
excesivo éste y desmedido en su infinitud surgido desde lo arcaico-
cuando se llega a alcanzar todo el esperable despliegue discursivo de aquel
, que como faltante , ha venido en el decir paterno.

... Volviendo al ejemplo ,


al amante aquí convocado por el poeta se lo encuentra diciendo claramente en lo c
,
del grado de su arrobamiento por la espera de los pasos de su amada...
"Casi" los escucha en lo que parece rozar ya lo alucinatorio perceptual en lo que
Pero… pero , "es un fantasma que crea su ilusión..." ,
a sí mismo se dice. Se rescata ,
mediante un movimiento con el que puede alcanzar a un
pensar que es siempre el apelar al constructo ficcional que provee el mismo
lenguaje ,
claramente dado aquí no por una necesidad de suplencia. Por decirlo rápidamente
: puede "darse cuenta" ,
del calibre de la ficción en la que está... En una palabra ,
no "cree" en este casi “alucinar”...

... Y entonces ,
yendo a la diferencia palpable que podría darse aquí con el delirio
psicótico ,
se puede ver que en éste lo decisivo es el quantum superlativo de su indudable
perceptual ya en carácter de “cosa” ,
venida en última instancia de lo que a él parece afirmarlo como dato para el pode
siste... al ex-sistir con eso , y , digamos , “agarrarse
de ahí”… Creencia que puede llevar a esos nombrados momentos críticos en la
ya entablada por el giro del exigir ser compartida -
al calor del Uno único que aquí la impele-
en una acción que termina excluyendo ya a toda esperable alteridad...
No hay en el psicótico , un movimiento al modo de vuelta moebiana ,
producido entre los materiales puestos a signar. Hay una falla
en el constituirse discursivo , que a esto no lo permite ,
ubicada por Lacan en el esquema “I” de su “Cuestión preliminar…”,
nombrándola en el cero sub-
indicado en el lugar en donde debieran haber estado los Nombre del Padre
, los significantes siempre fálicos traídos desde el nominar paterno ,
que darían su significación esperable para lo habitual neurótico ,
aquí no han sido de la partida... Al no haber un vacío de goce
constituido y así delimitado , y sí por el contrario , sí se quiere ,
una "anfractuosidad" en la trama lenguajera productora de una fuga inconmensurabl
aquello que cae precipitado en ella ya no puede tener un volver capaz de articular
-y entonces así su todo queda asido al modo del rechazo consumado-
dificultándose enormemente entonces el poder ser bien tomado en el constante tram
, en tanto su ajenidad no moebiana. Es decir ,
lo rechazado de la ficción lenguajera -siendo una verdad- puede
volver entonces desanudado ,
orlado con toda su primariedad obscena y feroz…
No se hace posible con tal material , amalgamarlo a un modo esperable
-
el que no obstante no deja de participar del juego elemental de toda memoria
, que para el caso no tiene por qué estar dificultada como función-
y poderlo tejer así mediante un argumentar significante que desde lo fálico pacifiqu
sistir hacia el orden de la castración... Si esto hubiese ocurrido ,
se mostraría su eficacia para orientar al discurso en dirección al deseo…
A Schreber , por ejemplo , de habérsele dado esta posibilidad ,
no le habría aparecido la construcción de su estrambótico “empuje a la mujer”
, o , al "Hombre de los Lobos" , no le hubiera sido imposible
(o dificultoso ,
si aquí se prolonga el tema a lo que llevaría a una polémica diagnóstica) tramitar
, el terror ante la alucinación de su dedo cortado ,
que lo habría conducido a la posibilidad de elevar al plano ficcional de lo simbóli
castración ,
a tal escena emasculante… Ambos quedaron así como lo posible de darse en otros
, constantemente abiertos -pero claro ,
en el sentido aquí de una desgarradura-
al horror de toda presencia senso-perceptual de este tipo ,
sin una lazada fecunda que los pacifique con su enlace…
del tipo de la que aquí el poeta nombra como “ilusión”…
Se hace necesario visualizar por esto el valor fundamental que tiene la intervención
fusional con la Madre. Cuando se da , se logra transponer
(Entstellung) al discurso ,
al conjunto abierto de llevarlo todo a la significación del falo.
... Pero
hay otra cuestión -
pretendiendo concluir con este discursear que ha pretendido hacer una incursión en
diferenciada de la
forclusión antes considerada… Se produciría bajo el tratarse del caso clínico de un
renegación (Verleugnung).
En ella se ubica el operar , si se quiere , de una contra-acción ,
apuntada al orden de la castración que un Padre actuante pudo haber insinuado o
desde ya , de haber existido-
quizás hasta puede haberse visto denostado por el gozante "deseo" de la
, asociado al sujeto aquí en cuestión , de manera fusional. Es decir
, es la ley...
de la castración lo que es allí rechazado... Es por esto que la renegación
, no desconoce -puede decirse- a la significación venida con el falo ,
sino que es una apuesta para su sortearla. Así , por no ser una
falla sino un desvío activado en lo secuencial discursivo ,
no se implica como absolutamente ignorante de la ficción en juego en todo hablan
,
como sería el modo de la forclusión… Se trata de alguien que “sabe” e incursiona
, acerca del goce. A la renegación entonces la alcanza una ética ,
y no escapa a la responsabilidad de lo que le sucede.
Por otro lado , así mismo , hay que reconocerle una gama ,
un gradiente en el logro de su operar ,
que la lleva hasta su máximo en la perversión vera ,
presentándose en otros cuadros con menor cuantía en ese su incidir contrario a la
, hasta las adicciones , el desistimiento ,
las actuaciones y los casos de impulsividad y violencia.

​ oooooOOOOOooooo

Concluyendo , se ha buscado , en este escrito ,


de aproximar aspectos de algunas cuestiones que aparecen en diferentes cuadros de
, observando lo estructural de la ficción
y la creencia en ellos convocado ,
con el intento de mostrar su incidir en momentos a veces complicados de la
,
al ponerse allí en juego la carga de absolutismo con la que a veces se la inviste a
… Pero… pero -volviendo- creencia , que no obstante en lo habitual ,
en algún grado debe de estar presente ,
para el prestarle el necesario sostén a los constructos esperables de la ficción
, sin los cuales se haría imposible aún el ex-sistir del neurótico.
Esta generalidad última , bien lo confirma y muestra la clínica ,
cuando se hace presente la increencia (Unglauben) , por ejemplo ,
del paranoico , y se le
oblitera en forma abyecta la posibilidad de confiar en algún semejante…
​ Estructuras del Inicio
Con el Juicio de atribución (en “La Negación”) ,
Freud introduce una temática pertinente en su con él naciente psicoanálisis
, seguramente devenida -puede presumirse-
de aquellas clases que tomaba en su momento con su maestro Brentano… Clases e
,
un después prestigioso filósofo llamado Martin Heidegger… Y ya esto puede
hablar de cierto incidir del maestro ,
en algunas pistas originarias acerca de un posible pensar que lleve a un
, aunque sus campos aparezcan como tan diferenciados.
Así , en el sentido de apuntar aquí a un escenario verosímil ,
se viene postulando en estos trabajos bajo distintas entradas ,
que el goce venido con el ex-sistir -
al haberse iniciado en la potencia del Advenimiento (Ereignis)-
lleva al novel ex-
sistente a ser esa suerte de “burbuja activa” horadada (Ex-
nihilo) en acto por lo invocante lenguajero ,
sobre la compacidad natural , que es de lo inex-sistente…
Este es el formato central de todo este pensar… Así entonces ,
queda abierto
el sitio del goce que por tal acto ahora se le comporta y ser constantemente todo
,
al erigirse en él el lugar en donde aquella referencia se le concentra… G
, que en el avance del discurso del ex-sistir ,
es transportado en el constante operar de la hiancia que le es propia al tramar len
Potencia , entonces , venida con el Advenimiento ,
al anteponerse él a la nada de la inex-sistencia -ahora llamada Muerte-
que por la primaria y entonces extra-ordinaria referencia de su goce ,
le exigirá el constante volver en repetición…
Y de la que obtendrá la marca fundamental para su sopesar sobre todo con lo que
, al hacerse pauta del calibrar el brillo o valor de su ex-sistir…
Lo arroja al ex-sistente así tal partir ,
a la condición precisamente arrojada que se le presenta en los avatares con su me
, con el que en forma inevitable tendrá que hacer su mundo…
Además del tener que hacerlo con lo que le viene de su historia y el discurso de
como también con lo que le es lo propio cotidiano de lo que deviene del
el que no cesa en su apremiarlo por ser de característica siempre excesiva
, desmedida , vociferante , totalitaria…

Se trata entonces de su proveniencia de ese lugar de silencioso y ardiente vacío in
De “fuera de significado” , lo llamó Lacan
(Seminario 7) por no ser posible de inscribirse , que es el das Ding…
del que a su manera Freud habló para definir a lo fundamentalmente actuante en e

​ ooooOOOOOoooo

Palpitante , ardiente , recién cavado en acto ante el acaecer de su Ser


(Seyn) , por haberse hecho así de entrada ,
la primordial lazada del Logos que ya lo pone en lo abierto
(Das Offene) de la dimensión del ex-sistir… No implicará ,
en lo que deviene en el escenario de este primitivísimo estado ,
a algo que no sea de la estofa ,
con la que Freud definió a su menesterosidad (Hilflosigkeit)…
Desamparo del ex-sistente -campo de su proveniencia prematura-
en donde en la forma más “clara” posible se presenta el orden de lo que también
en lo que siempre se estampará la marca de lo hostil
(Fremde). Ámbito de percepción de su más elemental carencia en el sentido más g
, que es también como se entiende ,
no el de estarse meramente sumido en un abismo de nada ,
sino precisamente el de la condición del estar ex-
sistiendo en medio de ella ,
y en la manera arrojada del como tal vívidamente percibirlo… No es tal
,
todo lo contrario… Es la excepción de algo abierto en lo absoluto del no-
ser.
Implica el estar ahora anegado , sobrepasado ,
por algo que lo excede… y que percibe por el ya ex-sistir…
Se trata de una animalidad superada , transpuesta ,
pero que no obstante constantemente envía sus imputs originarios…
Es que al ser de Habla ,
ya no se está en la dimensión que la biología tiene para con sus seres en el orden
que le comporta lo necesario ,
que es lo propio a lo humano y que no cesa en su apremiarlo...
Así , si se recurre al fraseo de “Yo , la verdad hablo” -
tan mentado por Lacan desde su escrito “La Cosa freudiana” ,
para utilizar el decir en una más rutilante si se quiere sarcástica primera persona-
este inicial ex-sistente , quizás llegaría a exclamar , de poder hacerlo :
“Estoy menesteroso y privado ,
viéndome ahora sin otro mecanismo que no sea entonces el recurso a la
, que sobrepasa mi mero ritmo del comer , del dormir , respirar y el pipí
, popo , etc...”
… Por lo que ya hay algo primitivo/primario que debe ser expulsado ,
rechazado como tal de
su sí… aquí como única posibilidad del cumplimentar al forzamiento que
le trae la misma ex-
sistencia con el hecho de imponerle su deber de continuarse , con su :
¡Goza!… Que es eso que más allá de estar fuera de toda valoración ,
lo obliga al persistir -y a su vez ,
con el mandato de que sea en la forma más plena- en su ser-ahí-
siendo siempre metonímico…
Hasta que ya no… Todo aquí es forzamiento…
Todo aquí es imperativo…
cosa que a lo que después se lo podrá ficcionalizar como de haber sido de una
cisión forzada…

Pero por eso se reafirma ahora… que a la propia hechura de este movimiento
, en el que el ya ex-sistente se ve implicado -que no es más que ,
se insiste ,
la continuidad de aquel primer horadar por lo invocante a la compacidad natural
, en la que se le abrió su vacío palpitante-
se le va haciendo a su vez presente la capacidad que ya trae en su operar la prop
sistir. Le aparece así la facultad lenguajera del discernir ,
del atribuir entre “lo malo” , a lo que despeja para expulsar ,
y “lo bueno” que quiere guardar para poder sostenerse y de esta forma
al haber mediado aquel oculto mandato de persistencia -
suerte de ley primera ,
del anteponerse a la muerte- venido con su condición ,
que es el llamado aquí : empuje del goce del ex-sistir… Al que además
se le debe sumar -
se reafirma- la especial característica de estar teñido con la imposición de que sus
,
que se consiga con su concurso el logro de la mayor plenitud posible…
Se sostiene entonces aquí la idea por esto , de que si para la ex-
sistencia hay la consecución de un “soberano bien”
(y esto al modo del decir aristotélico) ,
éste es aquí el del logro de su mayor plenitud.

…Y es por el contexto que en todo esto se plantea entonces ,


que no se le deja de hacer lugar al aporte que encontrará en la Incorporación…
que es lo que se le co-
rresponde con el ámbito estructural del identificarse. Se trata de considerar aquí a
Resulta ser ésta lo que se le ha dado desde el nacer al ex-sistente -
planteándolo recién ahora por la dinámica de la exposición-
estando el compromiso de una clara y más compleja actividad buscada mediante el
, por darse todo en una alteridad ,
y no en una acción solipsista de rechazo sin retorno… Un más allá de lo sólo pas
,
Möbius el que debe ser tenido en cuenta. Se opera intentando hacerle lugar
, en donde se puede percibir el movimiento en que se implica ,
al ser confirmatorio de sí… y tal como ya lo supone… Se trata del orden de la
,
montada sobre el hecho de darse tal alteridad al aparecer la forma de un
, un perfilársele. Entonces ,
el recurso de algo de lo podido tomar de “afuera” ,
aportado por ese otro/Otro -
que es investido desde lo indudablemente propio-
quien concurriría supuestamente con su amor y su deseo mediante su asentimiento…
, por así decir , éste ya estuvo ,
debiendo estar corroborado en lo fáctico por un alguien entrañable. Lugar
,
en donde se comienza a operar con aquello a lo que viene considerado como “mal
-que es sólo lo selectivamente expulsado- y con lo “bueno” ,
que es a lo que se quiere para sí. Es lo que primero se logra argumentar
Se está así empezándose a pensar…
Por eso ,
quizás aquí el pequeño personaje del caso alcanzaría a decir algo de este estilo
: ”Si pretendo a lo bueno (en tanto , desde luego ,
que ya he valorado que lo soy)…
debo incorporarlo y al mismo tiempo no expulsarlo”… Movimiento per-
formativo que entonces resulta en constituirse en forma ya configurada ,
en el “soy , con mi cuerpo”…
operando también en el rechazar a lo “malo”. He aquí el presentársele del
, quizás en la forma más precisa de definirlo , porque ese soy
no puede ser de otra manera… Es el nombre que a su vez ,
Freud le daba a su Yo Real definitivo , al que llamó precisamente ,
“corporal”.
Es así que se le va conformando el campo de la egoidad ,
en un tramar que incluye necesariamente al amor venido en esa primordial
,
y que no dejará de dar sus reflejos en el narcisismo… Egoidad a la que mal se
,
por tener que considerársele al mismo tiempo que su cosa viene siendo devenida d
mismo innegable , que es , como ya se percibirá ,
de un orden más amplio , no proveniente de una en sí oscura “esentia”
, sino de algo que se le confirma cada vez -que “se esencia”
(Wessen)- cada vez ,
al estar inmerso en el juego de una exigencia de corroboración por el otro
Es decir , se hace necesario de ubicar en lo teórico ,
esta arcaica pero crucial área del ser-
hablante. El plantearse mediante esta suerte de “diálogo” interno (¿con quien?
: ¡pues , se insiste ,
ya con su Otro!) esa moción que le va con su propia condición de ex-
sistente , que consiste en subjetivarse , argumentarse ,
mediante el medio que lo hace posible con la fruición de su avidez de
,
que es siempre fundamentalmente de lo palabrero… Es que se trata del
-aunque nunca lo registre su cogitar consciente-
con el “darse cuenta” que sólo lo rescata del abismo ,
ese último recurso invocante que logra en la toma indudablemente amorosa
lenguajero… Y así al dar curso a su pretender salirse de su más elemental
,
el lugar de donde surge su más primario empuje a constituir lo que es finalmente
,
la que consiste en el escenario edípico planteado por Freud… Padre/Otro
sistente… Este es el meollo con el que tramita la “Not des Lebens” (Apremio de
, en donde no se trata de la “vida” biológica sino de la ex-
sistencia misma.
…Es por estos bucles laberínticos que alguna vez en su historia ,
la Humanidad ha creído en el fantasma de la comida totémica ,
con su indudable mención a lo oral -
verdadera escenificación ya cultural de la incorporación-
y aún lo hace con su religiosidad , mediante un trozo de pan ácimo ,
por su fe…

oooooOOOOOooooo

Ahora bien… Se trata en este proceso -


como se entenderá- del estar conjeturando sobre los por qué y los cómo
aparecido en el movimiento des-encubridor freudiano…
Se abre aquí un expansivo ramillete discursivo , en su interrogar :
¿De dónde puede surgir eso que lo faculte para su discriminar lo que le es “bueno
, de lo que le es “malo”?... ¿Cómo lo hace?...
¿De qué extrae la pauta de esto?... Pauta que como se entenderá ,
es imposible de extraer de lo natural y que proviene de una lógica ,
entonces pensable...
Porque si ha logrado exclamarse a sí mismo : “Lo bueno , lo soy…” ,
en esa maniobra del Ser (Seyn) en donde el ex-sistente aquí “salta”
(Einsprung) a identificarse directamente en el “ser”lo ,
consumando así a la nombrada identificación ,
se puede interpretar que ahí , en esta Alienación ,
ya está operando un determinado discursivo pensar…
Y entonces no quedará otra posibilidad que el ubicar allí ,
a la incidencia del falo…
Es que es preciso entender que , llevado por su ser lenguajero ,
el falo ya le ha venido “provisto” en el lugar que miraría hacia
(Zum) el horizonte de lo encumbrado ,
de lo que tiende a conformarse como de una potencia…
tal es su impulso que lleva al polimorfismo , a la transgresión… Pero…
pero , haciéndolo con su singular formato faltante…
para que así se le prefigure el conjunto al que el mismo sujeto pertenece y al que
junta” tal significante excepcional. A su manera constata que en estos iniciales mo
, su necesario y valorado Otro -
que es en su presente encarnado por su Madre-
tiene una cuestión poderosa que nota que excede el ámbito que está con-
formando con él ,
y que parece darle a eso la posibilidad de otorgarle a ella un estar más pleno…
en medio del llevarle al pensar que entonces ella no lo tiene. No le resta así a él
-ante la primacía indudable de esta “Matrem”- para “decirse”
a sí mismo : “…Si se trata aquí , también -para ella- de lo “bueno” ,
entonces , eso lo soy Yo…” Maniobra muy rara la de este pequeño ,
pero universal , por lo insoslayable…
Poder del falo lenguajero ,
que hace uso de un aún no desplegado sentido sexual de la dupla que él impondrá
, del cada quien. Es el que viene a darle aquí por lo planteado ,
sustento argumental a la economía del Principio del Placer ,
que es el encargado de ponerle cifra límite al goce desmedido ,
tan presente en la con-fusión con la Madre. Por el falo , todo placer
del goce adquiere así el sabor de lo sexual y le provee la variancia de sus máscar
, a lo que si sólo fuera goce “puro” no le quedaría lugar -
por el exceso que a éste lo anima- hasta a la misma ex-sistencia.

… Y el otro elemento

-retomando desde el comienzo-


que en esto se le agrega al mentado Juicio de atribución ,
en un juego entre ambos que aparece como dual ,
es el juicio de realidad , que ya co-rresponde a una otra cosa…
Pero… pero , del mismo asunto ex-
sistenciario… Porque es de la realidad psíquica de lo que aquí se trata… Él tamb
En otras palabras ,
y trayendo aquí a cierta metafísica… Si por lo que se viene exponiendo se da por
sistente -“su” verdad no puede ser sino lo que se mostraría como discursiva
no se hace posible el ubicarla a ésta
sólo en el campo de lo cogitable para un Yo ,
entre lo verdadero y lo falso… Que sería de lo atribuírsele a todo ente
, al modo de un juego entre entes , como es la manera imbuida de
Ciencia para el alcanzar al autorizarse al agente ahí en juego ,
que fue inaugurada en el siglo XVII por Descartes.
Aquí entonces no se trata de esa relación allí postulada entre el sujeto y el
, por ser limitada su pertinencia… Pues el sujeto “humano” -
y vale el redundar-
nunca alcanza el poder hacerse él un ente en el modo natural. A su vez el
y que resulta ser pretendido él de re-encontrar -siguiéndolo a Freud-
en la realidad… del mundo…
al ser eso que se diferencia con la impronta del das Ding… y que no llegará ento
, nunca a ser tal objeto
(gegenstand) por su carencia de realidad objetiva… Así ,
meramente sólo se podrá apelar a confirmar el hecho de que no se lo está fantase
, tal como lo alcanzaría a dictaminar simplemente la Consciencia…
Y a lo que sólo por esto , si la pretensión “científica” se cumpliera ,
hasta se lo podría medir o calcular en su exactitud… Nuevamente ,
no…
Es que en verdad sólo se trata aquí del despliegue de ese movimiento venido “de
,
cuando dibuja a esa banda diagonal a la que llama R por querer hacer con ella un
real” … que es una Banda de Moebius , con su pliegue por semi-
torsión que aloja a la hiancia
habiente en tanto su estructuración lenguajera… Se trata sí ,
para dar un ejemplo “carnal” e inmediato ,
de ese pezón al que se lo ha “tenido” como absolutamente propio ,
al que los labios enmarcaron con su agujero ,
dándose así pié a su ficcional homólogo formato -
hecho que ha quedado para darle configuración al empuje de su ahora objetalidad
y que insistentemente retorna en cada apertura de lo Inconsciente que cuando al da
, le concierne en su caso. Es algo ardiente de buscada objetalidad ,
a la que nunca ningún ente objetivo de la realidad puede colmar ,
pese al empuje con que se carga a su búsqueda ,
con la pretendida identidad de percepción… Se trata ,
como se reafirma nuevamente , del lugar del das Ding ,
que habrá de ser ocupado por los sucesivos “aes” del ex-
sistir del sujeto…

Limitada , errónea y pobre pretensión entonces de toda Consciencia ,


la de querer re-encontrar aquí algo así en la realidad ,
por ser los recursos de ella sólo los de poder discernir en última instancia
, de si se está cabalmente en lo vigil , o no…

​ oooooOOOOOooooo

A su vez…
tomando otro aspecto de las estructuras del inicio -
siendo tan abordado desde De Saussure y la Escuela de Praga-
confluye aquí lo fonemático ,
que es aquello fundamental de lo discursivo del hablante que se le va constituyend
,
de entre lo que él emite y lo que escucha… Es tomado del “ruido ambiente”
,
de lo que selectivamente pueden ser planteadas como esas “partículas elementales”
, que el novel ex-sistente se escucha de sí mismo y de su Otro ,
a las que ha investido por las diferencias que les encuentra desde una fruición que
, por así decir. Diferenciar absoluto ,
en donde ya se le selecciona en primacía aquello que se le configurará propiament
,
porque no es de otro orden lo buscado lenguajero y que se le concentra en lo que
Mediante el concurso de procesos sonoros que ya vienen utilizados para su con-
formarse -y entonces si se quiere ,
confirmarse- ya discriminados en la historia humana desde “la noche de los tiempo
Y desde luego ,
estando a su vez él mismo dispuesto y capacitado a captar… se da
(Es Gibt) ,
que en la abrazada lengua materna se presenten unidades de uso lo bastante comu
,
capaces de emerger como siendo de la máxima diferenciación respecto de las otras

Oposición entre sí que queda para ser ofrecida para su uso en la combinación
, al estar con-formado con unidades necesitadas de las otras ,
por el hecho de no poder significarse a sí mismas. Entonces todo ,
será a cuenta del logro de poder arribar en el campo semántico ,
venido éste en última instancia de lo surgido , como ex-
sistente que se es... Es decir , el ficcionalizar de un sentido ,
que pretenderá para lo que percibe entre su ser-ahí-siendo y la muerte
, y lo que se desplegará como lo sexual , por el argumentar del falo ,
en la esperada palabra o frase venida del otro/Otro del enunciar habitual.
Aportando a su complejidad ,
en base a lo unitario que resulta ser el Ser-Corporal -al ser con-
formado éste en su índole palabrera-
la piel y los orificios del pequeño son también indudablemente fuentes de este sign
, en sus gorjeos , laleos y aún gritos y por supuesto en el ya llamado ,
en el circuito que se le completa con la propia escucha de sí. Esto resulta fundam
sistente , pues nada de lo a veces planteado como sólo “gestual” ,
o a lo que se lo define como “preverbal” ,
puede quedar excluido en él como siendo de fuera del lenguaje.
Se le va dando así la configuración en su singularidad ,
de sucesivas transposiciones en su temporación -si se quiere ,
a través del uso constituyente que está implicado en la negación-
que co-
rresponden a lo que ordenan las leyes de la gramática que impera en la arquitectó
, cualquier percepción de su mundo siempre gozante ,
que se le aparece por atender a su brillo y a su carencia ,
recibirá alguna de aquellas “partículas” con la que así entrará inscripcionalmente en
formando , metiéndose con su tan especial “materialidad” ,
en el juego equívoco de lo que habrá de significarla. Son estos los giros de lengu
, con el mudo goce incluido ,
que se constituye su “tesoro de significantes” ,
al anudarse como se entenderá , al “material” venido de la piel , la boca
, el ano , sus ojos y oídos ,
todos aportantes a la combinatoria de su significancia. Y así el signar particular so
,
cuando llevado a su pensarlo hasta llegue a ponerlo en el plano de una escritura q
,
podrá ahora aparecer más claramente en el campo de la ya entronizada
,
con su propio juego particular de ser el más logrado sostenedor del pensar.

… Pero… pero -se reafirma- este estructurar lenguajero ,


este ser configurado por la estructura que es el lenguaje , se activa ,
opera en acto , por el acto que le abrió al ex-
sistente su propia condición de ex-sistencia…
La potencia del Advenimiento (Ereignis) , su fuerza ,
inaugura el mentado empuje del goce de ex-sistir ,
y es entonces a su presencia en exceso ,
a la desmedida de los vaivenes con su carencia -
en una especie de paradoja en la que constantemente se encuentra ,
hasta que muere- a la que el ex-sistente debe tramitar ,
ante el sino de que su imposición le puede hasta ser letal ,
si no lo hace… Ejerciéndolo con el juego de su represión
o mediante lo que sublima ,
sobre lo que en forma continua de aquel goce , le retorna.

​ oooooOOOOOooooo

… Y se hace
necesario a esta altura en este trabajo ,
siguiendo la huella del pensar freudiano , el retorsionar ,
con el aporte de sus elementos ,
la temática de La Negación traída por Freud en 1925 ,
en donde se la pretende tomar a ésta como se notará ,
en un enfoque más estructural ,
excediendo su uso habitual como Aufhebung de lo comprometido inconsciente.
Surge así como capaz de ser captada una primera forma de decir ,
si se quiere , un no , cuando se adviene ,
por acto del acaecer lenguajero del Ser (Seyn), a la condición ex-
sistente , a través de la lazada que con su hiancia entonces ahí , despide
a la compacidad natural de lo instintivo. Es la Negación Primordial de lo biológic
, si se pretende llamarla así , con-
formante del vacío ardiente que se despliega en ese ser novel advenido a la
sistencia.
El mismo Freud parece haber querido captar a lo estructural de esta temática en lo
con la ficción fundamental de su toma del mito de Edipo… Crucial momento
, por ejemplo ,
al resonar de la escena del jefe simio muerto/asesinado de la “horda primitiva”
, como “hecho” del pasaje a lo hablante ,
que en su ya imposible volver por esto ,
le deja su lugar al Padre Otro/lenguajero…
Diferente es el formato de la negación , que ahora sí , en sí mismo ,
ya puede usar el ex-sistente , por el hecho de ex-
sistir… Será el valor aquí que puedan tener , primero ,
la negación interdictiva , como también
la que le compete a la devenida por la posición sexual y por último ,
la que surge cotidianamente en el mero uso palabrero.
La primera de éstas , es , vía moebiana ,
el circuito de operación paterna incluido por su constatable primacía ,
cuando se da y es llamado a hacerlo ,
interviniendo ahí y en lazadas retroactivas. Se podría ubicar su mover ,
en dos lugares de la temporación del sujeto ,
absolutamente articulados entre sí por provenir del momento de la consagración del
: uno , es el directo destronar a “Su Majestad” ,
del lugar cuasi fusional -fantasmático- que tiene con su “Reina” ,
en una acción a la que su ejecución tampoco ella parece desear. Es el formato m
, compartido con el que se dirige hacia la prohibición del parricidio ,
al estar referida al goce omnipresente allí con-formado en tal ámbito.
El otro no , deviniente de aquel ,
es el empleo lenguajero que ya da aquí el posible no ,
en sus diferenciadas inflexiones referidas a la asunción de la posición sexual
, que el ex-
sistente tomará respecto del falo al hacer uso de la libertad que se le posibilita po
,
que más en principio del lado de los masculinos se encuentre la conspicua
, como muestra de lo prendados que los tiene su asunto…
Por lo que podrán quedar entonces en su área ,
tan cautivados por su resolución… con lo fecundo que no obstante y finalmente le
,
al poder terminar ya por desear y amar a una que no los lleva a la culpa del ince
, del lado femenino para este bucle de lo sexual , se da que
no hay un no ,
porque no existe la que pueda decirlo para su esperable conjunto… Pero…
pero ,
habrá para ellas lo posible de una adscripción al mentado discurso del
, en el horizonte del No-Todo ,
en el que a su vez no cesa a su manera de estar también referido -
en lo que le compete- el varón…
Al tercer y último formato de la negación se lo entenderá como la del común ope
, a diferencia del animal ,
puede hasta llegar simplemente a fingir que finge.

​ oooOOOooo

Completando
a su ámbito ,
hay otra área en que la negación aparece también nombrada en la teoría que nos
Es en el de las diferentes formas en que opera ella en la lógica modal
, en donde el no parece mostrarse , si se quiere ,
en un pautarse activo o pasivo. Allí ,
si se toma el no cesa de no inscribirse propio de lo imposible
, se ve reflejarse un no , por así decirlo , en toda su potencia ,
hecho que también -
yendo a la instancia opuesta- lo muestra la insistencia activa del no en lo
, que es aquello que no cesa de aparecer o de inscribirse.
Con estos no ,
parece presentarse como totalmente cerrada cualquier posibilidad para un cambio de
,
si es que se quiere hacer mención aquí a un sendero alternativo a esto que se tra
, precisamente , lo posible tendrá que tener una cualidad del no ,
capaz de atravesar tal cierre. Así ,
su cesa de inscribirse ejercido sobre lo hasta ese momento presente como
, producirá la apertura , el hueco -entonces lo abierto (Das Offene)-
para que algo aparecido de lo eventual o contingente pueda cesar de no
, que hasta ese momento era lo propio de lo imposible ,
haciéndole lugar.
Se entenderá que el salto (Einsprung) hacia la dimensión ex-sistente ,
se tendrá que haber hecho en una muy especial forma de advenimiento
(Ereignis) , en donde un no potente y activo ,
hizo vacío sobre la compacidad natural ,
trayendo lo posible con el cese de tal presentarse ,
adosado a lo contingente de la aparición de lo lenguajero (ver
“Aporte a lo modal”).

​ oooooOOOOOooooo

… Economía invasora , la del goce ,


pero del que no hay que olvidar que es el que siempre estará en lo posible de la
sistencia ,
por ser lo único que inexcusablemente define la cercanía o la lejanía con el
apropiación subtendida con el Ser
(Seyn). Es lo que ha llevado al punto de la constitución de lo Inconsciente
, y entonces la insistencia repetitiva de sus formaciones y síntomas ,
que son siempre por el compromiso en juego.
Es en esto en donde se termina percibiendo que la tribulación por su levedad
sistente -su indigencia- al estar en lo abierto entre los entes , es decir ,
su mundo ,
no es más que la estancia a la que lo lleva su condición lenguajera.
Y así , la afánisis del Sujeto del deseo Inconsciente ,
su desaparición colándose entre significantes ,
siendo que es su más prístina verdad ,
es donde precisamente más se muestra , la endeblez implicada en su ex-
sistencia… La que desde la hiancia
que la constituye desde el mismo lenguaje ,
a su vez le exige al que la porta , que su ex-sistir sea en plenitud ,
tanto en la tribulación como en la alegría.

…Así , se ha dado en la historia del hombre ,


que la reminiscencia de la histérica -por ejemplo-
fue planteada por Freud a la manera de un constructo entre aquella memoria
hecha de “partículas elementales” ,
tomada en un momento como “una psicología para neurólogos” , con-
juntada a lo que el goce ex-sistencial insistentemente repite ,
empujando ya como especial rememoración , desde lo Inconsciente.

Goces
El goce no bien-apalabrado ,
puede llegar a ser de muerte… Y es de ex-
sistencia y aún puede que hasta de un gozar de ella
,
cuando la palabra fálica del Padre llega a cumplir su cometido.

… Como ya parecen haberlo sabido desde siempre los poetas ,


en la medida en que “… No tenemos cuerpo , somos-corporales…”
(Heidegger) -es decir , es así nuestra ex-
sistencia- no puede el cuerpo dejar de percibirse “tocado” ,
si algo verdadero en lo que le sucede , se le hace presente…
Algo ahí se le localiza , como cosa que le es propia al sentir-se-
siendo de cualquiera… Tal es entonces la indudable responsabilidad que le habrá d
,
lo que atañe a su concupiscencia… en la medida que el goce que ahí lo toma al
, es venido en el propio empuje de su ex-sistir…
Así se es por ser palabrero…
Y esto -buscando aquí ya en forma directa la apelación al intertexto ,
constante en estos escritos- es lo que se “in-corpora” desde el inicio ,
en el momento en que “toma cuerpo” la operación de incorporación
(Einverleibung) -como desde su lugar y a su manera , lo dice Freud-
ya al hacerse presente la constitutiva Identificación Primaria.
… Poema éste de lo invocante que él ubicó desde el inicio ,
en el “Amor al Padre” , fijado y re-
encontrado en el discursivo drama de vuelta moebiana ,
apalabrado en el mito como recurso argumental ,
de aquel asesinato perpetrado por sus hijos y allegados varones implicados en este
en un escenario , si se quiere ,
que tomó después deriva “antropofágica”…
Así , boca y oídos , aquí entonces traídos , ante el salto (Einsprung)
realizado sobre la animalidad biológica con la llegada del hombre…
apropiándose éste del universal y múltiplemente heteróclito uso de lo oral
, con que se le ficcionaliza lo en última instancia invocante…
Estando toda esta operación anudada a la escucha y producción de aquél
, que lo traería , como Otro
lenguajero venido en la estructura… Y esta no es si no ,
de la estofa de lo que los griegos presocráticos ,
le remitían al Logos…
… Y a propósito de esto ,
en relación a este decir en donde aparece la susodicha , si se quiere
, “incorporación del cuerpo” y en su marco , su así nombrarlo ,
surge de las vicisitudes de su entramado ,
un aspecto digno de ser considerado que ya quedó abierto desde los albores de la
, en Occidente.
En este sentido , Aristóteles , con su especial pensar “desde el alma” ,
fue el que más claramente dejó por esto al siempre nombrado cuerpo ,
“afuera”. Y a tal punto es todavía su incidencia ,
que a su vez en rápida lectura puede ocurrir que con el aforismo de Lacan
: “No hay goce sino del cuerpo” (“La lógica…”) ,
se deslice con él con toda facilidad ,
aquella histórica disyunción de Descartes entre su res cogitans y su res extensa
nominar a la platónica/aristotélica separación entre la mente
(ó alma) y el cuerpo. Se hace pasible así ,
al encontrarse con la inevitable equivocidad de tal dicho lacaniano ,
la posibilidad de lo que puede considerarse un mal-entender…
del que hay que abrir y redefinir constantemente su senda ,
para no caer en lo neutro -y entonces des-humanizante-
de la sustancialización , a veces de hasta un impensado sesgo biológico
, en esta temática.
El considerar al anudamiento del Ser-
Corporal para el sortear tal equívoco , así lo impone. Veamos.
Al respecto , es una acepción , la de Descartes ,
a la que se la trae aquí a la crítica ,
pues habiendo éste llevado a presencia en el siglo XVII -¡al fin!-
al sujeto ,
anteponiéndose así con incuestionable valentía y rigurosidad a la escolástica clásica
, lo hizo mediante el razonar del cogito
desde el campo de la Consciencia de su Yo… Desde un sí mismo que concentraba
, sólo en el unitariante Yo Pienso consciente. Es decir , no aún ,
desde un pensar capaz de ser más cercano a la Verdad de su cosa ,
y poder hacer entonces cada vez más filoso al discurso que le surgiera precisamen
(Certum) que de él se pretendía. (ver: “Vico”)
Se entenderá que si bien todo se inscribe en el intento de cumplir con el “no falta
(Verum) -
que debe ser aquí en la manera específica que a nuestro campo concierne
, pero sí avanzar en su conocer mediante aproximaciones ,
como afirmaba Marx… Es decir ,
el meterse en un discursear que constantemente empuje a un mejor bien
decir…
A su vez , desde la ya tri-centenaria modernidad ,
tampoco se trataría aquí de reflotar ,
para un decir más ajustado sobre el goce -por ejemplo-
a lo que anidaba en el desplazamiento hacia el esclavo ,
con el intento de interrogársele en el sentido del saber de éste de un goce
, o del cuerpo” , en esa escena supuesta del haber quedado esto
escindido del cogitar del amo antiguo y del que
propondría aún Hégel con su dialéctica…
Aparece así la senda del empuje , desde esta novísima aparición
“científica” del sujeto , a interrogársele igualitariamente ,
en una suerte de frescor “democrático” por su asunto a un Todos ,
en un operar con el pensar al que no podía recurrirse en lo clásico… Así
,
aquí el moderno psicoanálisis no pudo ni puede dejar de ampliar los bordes de est
, en la constante movilidad discursiva que por transposiciones
(Entstellungs) ,
epocalmente acaecen en la intersección entre el saber y la verdad.
De esta manera , al ser el goce del hombre un constructo lenguajero ,
es algo transpuesto -
pero aquí siendo esto un hecho de calibre estructural-
devenido del Salto
(Einsprung) que lo hace dimensionalmente diferente al impulso instintivo del Bios…
Resultando ser lo que “calienta” con incoercible ardor desde su no obstante imposi
, áfono silencio. De esta manera ,
por él se afirmará que “utilitariamente” convoca con su wünsch a la invocación
, para iniciar un apalabrarlo hasta como una lectura… Pero… pero ,
a guisa de saber que no se podrá nunca alcanzar al enunciado que a su Todo lo n
,
porque se hace imposible su consecución ante la hiancia que el mismo Habla tiene
en la medida en que aquella Verdad de su acto “ya se ha ido” -
si así se lo quiere decir-
y no puede nombrársele por esto en la forma que la rescate toda de tal activo
Es que en todo esto se debe considerar a lo que efectivamente aquí está en juego
: se trata del Ser (Seyn) ,
que es la potencia que se activa en su acto engendrador ,
para luego ocultarse…
… Y ocurre que a su vez se le agrega al tema -
por lo humano de su cosa- otro avatar ,
completando su operatoria de ser una específica ficción :
que tal imposibilidad terminará siendo apalabrada ,
ante el artilugio discursivo de estar tomada por el hallarse en ser el producto de u
, que caería sobre el sujeto por parte de la imposición del Otro ,
ante el que todo se pone en juego… Y al que al ser éste último ,
de una indudable suposición , se puede tornar como posible finalmente -
por algún , quizás , sostén transferencial- el llegarse a saber que él ,
como tal , no existe…
Entonces , enfocando al aspecto más crucial ,
no es posible dejar de considerarse , que su caso así se da -
con tan singular estructurarse- por ser un hecho de ex-sistencia…
que no existe en el mundo natural. Esta es su configuración y por ende entonces
, la evanescente condición de su goce.
… Así -volviendo- no hay goce si no porque se es un ser-corporal ,
por su dimensión palabrera… Y el goce , su verdad ,
es lo que “toca” al todo absoluto del ex-sistir…
que no es sin el cuerpo.

…Y su cosa ,

en la historia discursiva que pretendió darle cuenta ,


tuvo , podría decirse , un formato de nuevo cuño desde el acto de des-
encubrimiento
(Aleteia) producido por Freud hace unos 130 y pico de años… La llamada por La
, “peste” freudiana , transpuso
a la naciente sexología positivista de la época ,
trayendo el valorizar sin tapujos , el percibir la fuerza ,
la potencia anidada en principio en el deseo sexual del hombre y su erotismo. Fre
, en todo lo que muestra equívocamente el goce -
aquí en su tramado sexual- con su brillar ,
a veces apremiante. Genialidad que hizo ver esa capacidad que la sexualidad tiene
, para hacer fantasmatizar de la manera en que lo hace ,
desde el momento en que se nace… De la enorme pregnancia que este tan especia
, al punto de configurársele con lo sexual , el Ser-en-el-
Mundo de su específico sujeto…

… Pero… pero , a su vez , en otro aspecto del pensar psicoanalítico ,


completando aquí el campo del desenvolvimiento de su complejo despliegue
, y apareciendo esto más reafirmado en Lacan ,
se hizo necesario el traer al pensar ese extremo de si se quiere lo más “puro” del
nombrando a su asunto precisamente como “a”-sexuado…
Poniendo ahí todo el brillo que se despliega con esa “a” ,
en la palabra que lo viene a decir como “objeto” -
por estar en el lugar en que a éste se lo espera… pero
sin efectivamente nunca llegar a serlo él como tal-
y ser no obstante la causa del deseo inconsciente. Es a este giro discursivo
, traído con él -con su novísimo aporte a la teoría-
a lo que Lacan reivindica como su “invento”…
Es que con el dicho , si se quiere ya fantasmatizado como ¡Goza! -
una invocación al/del vacío ardiente que parece obligar desde tal vociferarlo…
y nombrado en el Eclesiastés- se impele así ,
mediante el empuje de este a y el argumentar del falo ,
a la sistemática ficción del Edipo ,
produciendo ese más allá de la teatralidad que muestra esta tragedia.
Se trata de la genialidad del escuchar freudiano en el decir de todo neurótico
, que en el incesto y en el supuesto crimen -en especial sobre el padre-
se juega todo lo discursivo que estructura al hombre en tanto en esto darse el em
, por el uso que ya se puede hacer de la palabra…
porque ha obrado el Advenimiento que ha hecho a lo humano ,
y entonces a su insoslayable estructurarse en lo lenguajero.
Es por ello el erigirse el Edipo , como “El” mito ,
de todos los mitos que pueden tramarse en el tragi-
comediar habitual. Es decir ,
se trata de un “mito” que por su estofa constitutiva ,
ha limitado de tal forma a sus perfiles más “imaginarios” ,
que ya no deja a su cosa discernirse de lo que le compete a la propia
, que le da sustento al hombre… Su cosa es estructural…

… Y Freud , entonces , en este re-des-encubrir a esa evidencia ancestral


,
que encontró corroborada en las miles de “familiares” historias de las culturas de t
, afirmó a su manera y con su prosa ,
que la ficción escenificada en el sentir-se-ahí-siendo de lo sexual ,
se encuentra con-juntada aquí por el falo.
… Con este impar significante primordial ,
se trata de considerar a eso que gestiona trayendo el hueco discursivo de su conju
-haciéndolo por su inexistencia en él ,
que es la manera con la que se da lo excepcional de su modo de “estar afuera”
(Boole)-
imponiendo desde allí su especial libreto sobre lo que debiera ser en la
, lo correspondiente a la división en dos sexos…
si se considerase que ésta sería la forma que en la realidad aquello debiera
, es decir , su procreación…
Se habrá de incluir entonces la ficción lenguajera también en esto ,
y desde ya el particular plus de aporte que el falo ,
con este dos traído por él ,
le realiza a la universal alteridad siempre en juego en el campo del hombre…
Entendiéndose finalmente que la estofa de este dos venido con este aspecto propio
fálico , tendrá aquí la función de su incidir “agujereador” sobre el uno
del goce autoerótico y la potencia de éste de aferrarse al órgano…
Y he aquí por esto ,
la aparición de las vicisitudes complejas del cuerpo ante el sexo.
… Es decir… por darse todo en el lenguaje ,
el falo desde su lugar impone el inevitable dos legal del sexo ,
pero en su forma de llevar su cosa a lo particular y aún singular ,
sobre lo que deberán “apalabrarse” mediante un proceso de posicionamiento entonce
, un masculino con un femenino… y no un macho con una hembra ,
como sería en lo esperable animal… en donde nadie
de su dimensión parece reivindicarlo…
Esto hace al “humano apareamiento”… pero… pero…
en el que por su particularidad ,
no se hace posible que su despliegue se dé en una esperable y formal
relación/proporción que logre escribirse entre la habitualidad de los sexos…
sistir… la existencia del código binario propio de lo biológico en su
, para esto , relacionarse ,
sino que se lo hace mediante el operar del lenguaje con su hiancia…
Y entonces , por ello así les devienen ,
las vicisitudes habitualmente complejas que a los ex-
sistentes les surgen en el trámite relacional de sus cuerpos ,
ante tal condición estructuralmente “hianciosa”…
Es que por ser discursivos , por ser de lenguaje ,
hombre y mujer están llevados a ficcionalizar en su pensar lo que es su ex-
sistir sexuado y mortal ,
intentando así tramar a sus argumentos. Así son , por estructura…

… Y entonces será el poema del amar y el del desear ,


el que hilará sexualmente , al anudamiento a tramitarse ,
sobre la presencia excesiva , sobre lo des-
mesurado que implica el wünsch del goce. La cosa del goce es tal -
conjeturando aquí mediante la metáfora freudiana del “Proyecto…” :
aquello de la economía entre una energía libre y otra ligada ,
enunciada por Breuer- que requiere que , con su formato paradójico ,
si no existiera su “fuerza” , no habría nada… es decir , sería la inex-
sistencia propia de la nada… Pero… pero , que al mismo tiempo ,
si no se diera un no que lo inter-dicta ,
si no hubiera para su tramar discursivo una Ley/denegación que lo tramite en
, para poder alojárselo a éste en forma eficaz en un desear -
por lo que por esto se abre tal posibilidad para el juego lenguajero-
tampoco entonces algo pleno ya de la misma ex-sistencia habría…
Y a su vez , ante tal hecho anegante ,
hasta lo que pudiera llegar a arrollarse a toda posible constitución subjetiva
,
así como también el despliegue esperable de poder darse toda la gama psicopatológ
como se intentará considerar.
Se percibe aquí lo necesario de la función de un Padre ,
que en primacía ejerza esa interdicción que desencadene tal instalación de la tram
, para que campee la ley que en definitiva , fecundamente ,
le abra al sujeto la senda del logro de la posibilidad de una mayor plenitud.

​oooooOOOOOooooo

… Así se notará a esta altura del palabrerear ,


que hay aquí la reunión discursiva de un empuje incontenible y ciego a sus propia
, que es lo propio del goce… pretendido a con-
juntarse y ser acotado en un tramar que le co-rresponda ,
siendo éste el del falo… No es otra cosa que esto ,
lo más amplio que habrá de esperarse de su significación…
No es más que esto lo que se pretende alcanzar con el despliegue fantasmático al

Siguiendo con el operar de su constituirse ,


se puede percibir la posible economía de la dinámica puesta en juego con el
, llamado entonces , fálico…
Pero …pero ,
también se tendrá que hacer necesario el considerar la posibilidad de eso
, que al no haber sido tomado en primacía dentro de la trama de aquél
, se erige como su más allá… Es que , en otro abarcador sentido ,
la universalidad del discurso fálico ,
tiene en su despliegue lo antes mentado que se da dentro de su campo
: la significación fálica… y así entonces tendrá que entenderse también
, de lo aquello que puede quedar afuera de ella ,
con consecuencias que se podrán hasta llegar a incluir en la psicopatología… produ
cisión del ex-sistente… Es decir ,
se trata aquí de lo que aparece para esa suerte de apuesta siempre en juego
, por lo que se intenta ganar ,
para que algo esperado se logre… “Apuesta” que se hace entonces con su caracte
, de si se quiere dada en una tan singular “teoría de los juegos” ,
que por no haber el concurso real de un contendiente ,
se la tendrá que considerar muy singular…
… Es que hay que considerar en esto ,
que hay un brillo por lo expansivo placentero , en el goce… pero…
pero que también abarca hasta a su contrario ,
de ser el ardor apremiante de un mortal dolor abismal…
y entonces las vicisitudes de su todo , devenidas de lo :
qué hacer con él…
Campo inconmensurable que no obstante no dejará de ser el meollo del mismo ex
sistir -desde ya ,
por ser planteado desde el empuje a lo metonímico impuesto por una continuidad
, que debe de entrada ser puesta en el picadero-
de lo que Freud definió como su homeostático Principio del Placer pautado desde
,
para que se logre tal subsistencia… O que aún en cierta medida a veces a aquel t
, para llevarlo al hacerle lugar al despuntar hasta a una verdadera
(Verum) y nueva plenitud de la ex-sistencia ,
por una transgresión… En síntesis , el goce campeará -
específicamente por él-
entre lo que culminaría en lo que puede considerarse como expansivo placer
, o terminar en el dis-placer o el dolor… O aún en la muerte.

A su vez ,

se tiene que considerar el caso de la oposición ,


en este uno por uno de diversidad ,
entre lo que Lacan nombró para lo arriba mentado del goce fálico -
el que queda “interno” , insistimos , al propio campo del falo-
respecto de ese que ya es un goce “otro” ,
que ha quedado no totalmente concitado a su discurso. En su decir ,
ocurre que a éste último ,
lo adscribirá primero a la variancia formal y estética del que venía designando com
,
como una configuración subjetivada del campo de la general alteridad que encuentr
sistente … aunque teniendo que plantearse a su vez aquí ,
la inexistencia de tal encumbrado agente y reafirmarse el hecho de que no hay un
Se escuchará en esto la polisemia de la torsión discursiva que parece querer instala
,
entre lo heteróclito de este goce que ha quedado fuera de lo fálico “puro”
, por así llamarlo ,
y la cuestión final de que no hay un “más allá” del propio sujeto para lo todo est
Este goce no fálico -al que algunos ya lo definirían como “a-izado”-
con el que Lacan parece hasta jugar sarcásticamente en el nombrarlo ,
se inmiscuye en la clínica ,
en especial en las múltiples formas con las que el ex-
sistente semblantea en su fantasear sintomal común y aún psicopatológico. Se lo p
-en uno de sus aspectos-
en aquel goce que en una suerte de “estar afuera” ,
está moebianamente adscripto -pero aquí sin presentar ninguna falla-
a lo abarcado por el falo ,
en donde su ejemplo más paradigmático en esto es el goce femenino.
… Pero… pero , también se hace presente , y ahora ya teñido de exceso -
y de hasta desvío- en el adulto ,
en el campo abigarrado de las “locuras” , las perversiones ,
en las adicciones , en el amor místico o en el impulso actuador ,
en donde el discurso fálico se ve dificultado fuertemente en aquellos aspectos en d
Se trata aquí de la temática de eso que por estar configurado en la esperable tram
, en retroacción , se lo podría llevar específicamente a denostarlo -
si cuadra para el caso- de ser incestuoso ,
al darse la situación sintomal de su vicisitud…
si es que hubiese mediado el proclamarse la castración por ya haber actuado la in
(Verleugnung) ,
impuesta en cada caso ante el operar de la ley de aquella ,
en medio de ese aspecto hasta estético de las formas surgidas de su mismo propon
,
como hecho siempre abierto al tiempo y al movedizo discurso legal de cada época
… Pero… siguiendo…
que también se presenta en aquel caso que despliega ya fallas defectuales
,
en que desde el lugar inevitable y bizarro de un Otro aquí aparecido como desquic
, aplasta al sujeto con el delirio o la incoercible sensopercepción ,
al haber quedado en ese “afuera” ya absoluto y abismal ,
del agujero de falla de la Verwerfung. Aquí -en ésta , por así decir ,
anfractuosidad-
se ha perdido toda adscripción a lo que pudiera referirse de alguna forma al discur
habiendo quedado totalmente fuera de su significación… Es decir ,
ya no se tiene en este Goce del Otro -o como sugiero Otro del goce
(ver)- a la clara característica sexual y mortal ,
que es la que se presentaría bajo lo ya plenamente instalado en lo discursivo por e
, como más arriba se ha planteado… el que sí ,
para este caso a su manera y sin fallas ,
viene de estar desde el inicio en el histórico goce del cuerpo del Otro
, de impronta arcaica materna.

Final

La fuerza/empuje del goce lenguajero ,


llegará a veces hasta despertar el hacer creer que pueda desplegarse en su habitual
(*) ,
un calibre capaz de lograr el tener por resultado el constituir exhaustivo del logro
, a la manera de un discurso que podría decir al Todo…
Pero el neurótico está privado de esto…
En su horizonte está la castración… Que es la constante levedad presente en su
(Seyn) , que aquí es el de la ex-
sistencia… Se trata de aquello que en el poema fálico aparece escenificado
, “podría verse” , en la imagen de la detumescencia…
Aquí -se reafirma-
el universal y constantemente variable empuje del goce ,
se muestra siempre culminado en la también universal y aparecida ,
endeblez del ex-sistir… su elemental indigencia…
Y esto es precisamente lo que le hace posible el límite -
el lugar en que se produce el giro del bucle en la trama-
que le otorga al hombre el abrirse en forma de-cisoria ,
a la libertad del desear y del amar ,
apartándolo de la tiranía del apremio que impondría la insistente locura desmedida
, con su también incoercible variancia de su constante potencia…
La hiancia que trae el mismo lenguaje y su argumento del poema de la
, traída en el falo… al fin , podrá imponer en el conjunto neurótico ,
su ley… Como ya lo ha hecho con Ícaro ,
al fundirle con el abrasar del sol ,
la cera puesta en la raíz de las plumas de sus alas…

​ oooooOOOOOooooo
Goce que está tan “vivo” , como se intenta plantear ,
tan primarizado en el escenario del llamado deseo materno ,
cuando no es éste “pasado a denominador” ,
mediante el metaforizar de un Padre que prohíbe el
incesto… Con lo que podría quedar así anunciada la superación de aquel indiscrim
, mediante la castración.
Goce que siempre abonará al trauma del “Más allá…” freudiano ,
y entonces como se insiste , al que debe bien-apalabrarse… Pero… pero
, esto , al punto “feliz” entonces ,
de tenerlo cercano en su lejanía… Porque “como todo el mundo sabe”
, sin el goce , la ex-
sistencia aparece como no pudiendo y/o no queriendo ser vivida ,
al hacérsele “vano el universo”…

(*) Agradezco a Carlos Koury lo que me aporta este decir.


Identificaciones

Palabra que trae la fundamental temática del acaecer


de un acto en el hombre , en donde algo se transpone (Entstellung) -
se produce un cambio verdadero- llevado por la cuestión traída por el Ser
(Seyn) lenguajero ,
en tanto que se le está dando lugar al nombrar aquí al “identificar-
se con…” … Entonces… entonces ,
en lo que hay que escuchar siempre y capturar a eso ,
que habiéndose dado en el inevitable horizonte del Ser (Seyn) ahí
convocado… termina para nuestro caso , en el investirse con él del ex-
sistente ahí implicado ,
en la forma muy particular del pretender el “ser”lo…
Así , se tendrá que entender en principio ,
que sólo un alguien puede acceder a este “loco” pensar del tal proponérselo
, sabér-selo.
Se hace evidente entonces ,
que el operar lenguajero de la identificación aparece dándose en un supuesto
, volcado en los soy , como espejismos del Ser (Seyn) ,
que aquí se nombra , y que aquí por ello se lo entrecomilla… Pero…
pero… planteándose que en su campo discursivo ya recurrido por Freud y por Lac
, se juega una instancia objetivada del ser con el tener ,
presentándose más en este último aspecto el caso de la pretendida prueba de que
, y así aparece entificado , en esto de habérsele tomado como una cosa
, al Otro.
… Entonces , surge que es necesario considerar , que al darse en la ex-
sistencia , su asunto se produce en un área de su Ser (Seyn) -
jugada en el lenguaje , entre un alguien y su otro/Otro-
que no puede alcanzar aquí a quedar conformada en la mera consistencia del llega
-
como sería para lo esperable en las maneras de la compacidad natural
sino por lo que deviene para su caso en contingencia ,
ante lo que a aquél lo toca en el hecho de su ex-sistir ,
y entonces por tal contexto , el pretender así , el “ser”lo.
De esta forma , la identificación podrá emerger
finalmente con su palabra más empleada :
el “Soy”… que es la primaria apelación lenguajera al cierre de la cuestión aquí
(Seyn) , mediante el identificarse en ese tal serlo ,
en tanto el haberse puesto a trabajar el juego del reino de la nominación
, al ser aquí Todo , como se insiste , del orden de la palabra…

Y estando como se percibe esencialmente implicada esta fundante escena
, en el concurso demandado hacia el Otro ,
por en esto estar jugándose el básico necesitarse de la corroboración de la propia
sistencia… Es decir : este último -el Otro-
se erige como el sostén verdadero de la búsqueda de su pretendido logro
, y es por tales cuestiones de este calibre ,
que su asunto es constitutivo.
Así , es el “Soy” la suerte de un aparecer ,
como la respuesta resolutiva más elemental e inmediata al interrogar ,
al que lo lleva el no sin apremio : “Ex-sisto”…
Que siempre es lo ubicable como el dicho primordial ,
al todo partir de él…
En síntesis , en una manera más concreta de esto decirlo ,
se puede afirmar que en la identificación ,
siempre está en juego el intervalo que comienza en el “…Ex-
sisto…” y culmina en los “… Soy…”(*)... con el Otro mediante.

Como tal ,
se tendrá que hacer hincapié en la crucial esencia universal y constitutiva que impl
como área por la que ningún ex-
sistente podrá proclamar el haber estado o estar librado de ella ,
porque al ser de estructura , no puede haber ex-
sistencia sin su concurso.
Así , habría -como intento de poner en coordenadas-
un quizás pretendido fraseo en su enunciación que desde luego se entiende que esc
, en la forma del , “Yo quiero ser… Yo deseo ser…” …
planteado en busca de articularse con un esperado : “Tú eres…” ,
que es lo que siempre se le estará demandando al otro/Otro como respuesta…

Es que hay entonces con éste Otro ,


la escena de un ida y vuelta en el marco de un básico a él suponérsele
pero al ejercerse tal disposición se lo puede investir , por ejemplo ,
del hecho del ya aparecer éste ,
“superado” de toda tribulación… Por eso el concurso de este llamado ,
al estar orlado el Otro de ser ese ente ficcional propio -
en tanto lugar relevante- que tiene en la estructura del Habla…
Pero ahí con el suponer del sujeto ,
de que es a él al que se le dirige a su vez el palpitar deseante de aquél
,
por haberse él puesto en el lugar en donde pueda ser valorado en este ser deseado
… Y así , el Otro , por tanto , podrá presentarse encarnado ,
para el caso del inicio del ex-sistir ,
por los semejantes más primarios parentales ,
que son una Madre y un Padre… cuando esto felizmente sucede.

Juntura , la identificación jugada con el Otro ,


allí activa y como se percibe , asociante ,
que al acaecer con los distintos formatos de su presentarse heteróclito ,
Freud supo encontrar , como al más primario ,
a la incorporación por amor al Padre ,
a la que se le suman por otra parte el rasgo
o el trazo que de él se tome ,
y también esa suerte de epifanía que parece percibirse cuando acaece la pretendid
, aquí se tendrán que tener en cuenta las características de su proceso ,
con-figurado en el tramar lenguajero ,
en donde no se hace a su vez posible el concebir entonces a esas tres identificaci
-en tanto evolutiva-
sino como la existencia de una primacía que cada una de ellas al presentarse
, pueda estar teniendo respecto de las otras , en el acto
de su anudamiento…
con la específica y estructural sincronía que entre sí ellas tienen ,
en el “combo” que las hace ser.
… Así , resulta ser la identificación , el intento más arcaico del ex-
sistente de colmar a eso que le surge discursivamente como lo que quiere o desea
, con su suponer de ese Otro -que es , como se reafirma ,
el constructo ficcional que él se hace de aquél ,
quien portaría la potencia nominativa de sus significantes amo-
y que también éste accedería a desearlo y amarlo por lo que él le desea.
Se entenderá , con el posible surgir y el avance de esta escena primaria
, el cómo puede estar configurándosele su proceso al sujeto , es decir ,
el aspecto de su propia incidencia en la de-
cisión a tomar que aquí no deja de estar en juego… Por ejemplo ,
en uno de sus aspectos ,
el de si persiste o no en ese rasgo de característica pasiva
estructural que como maniobra se percibe que tiene y trae -por su con-
formación , pero no porque se deje de ser activo-
de una posición a la que bien se la valoraría como masoquista en su goce
A su vez , se entiende que surge en términos generales ,
por el apremio que aquí se le pone de manifiesto ,
se insistirá que para que las cosas funcionen “bien” en lo real ,
este Otro primordial debe aportar con su deseo y su amor ,
el llevarle con actitud propiciatoria en tal dismetría ,
la sanción ficcional de su “Tú eres”.

… Desde ya ,

entonces que en su secuencia se desplegará por esto el juego tan m


, que opera en todo acto identificatorio ,
por siempre estar convocada una indudable decisión forzada al ser su ámbito
, aunque no obstante estando presente una ya , alteridad.
… Pero… pero , muy en su consideración , surge que para su caso -
observando otro área en la escena de su despliegue ,
que le es fundamental y que abre a la conjetura-
se tendrá que darle lugar ,
de acuerdo a lo que se hace evidente en la clínica ,
a que además de este clásico triple formato freudiano dado para las identificaciones
,
se presenta el hecho de que en su campo se dan situaciones diferentes
, relacionadas con el hecho de su temporación (Zeitlichkeit)…
Es decir ,
la identificación deberá ser encarada como un proceso unitario de anudamiento
, como algo confluyente y articulado ,
sin dejarse de enfocar el momento en que se da esa reunión ,
con su propia manera de giro estructurante , entre el ex-
sistente y su otro/Otro. Este apelar aquí a lo temporal lo trae el hecho de observ
, si se quiere en lo formal ,
del hasta dónde se encuentra discriminado en alteridad ,
el dos que conforman el propio sujeto con ese Otro ,
en especial en lo referido a la incidencia pautante del discurso ex-
sistente y fálico venido de lo paterno , que ya pudo haber acaecido -
o no- con su esperable despliegue “madurativo”… Se trata de ese rasgo
,
llamado a presentarle una alternativa al arcaico y pretendido uno único que
fusional del inicio , cuando casi él/la sólo campea con su Madre…
En otras palabras ,
las vicisitudes de las marcas de toda identificación en tanto las consecuencias que
, serán diferentes como operaciones sobre-impresas ,
si éstas ocurren posteriormente a la escena edípica ya desencadenada en el context
, al producirse la proclama de
la primacía paterna que blande la castración… Respecto de lo que sucede
indiscriminada , que se entabla entre el niño/a y su Madre ,
aún sin tal esperable despliegue de la intervención paterna.
Sobre esta última ,
el denostar al incesto aporta a darle ímpetu “libertario” a la separación
, que ya viene actuando desde la propia ex-
sistencia irrespectiva del pequeño/a en relación a su Madre ,
y que lo impele a su autonomía.

Habría…

de esta manera que reconocer ,


en la sagacidad clínica de M. Klein -
imbuida de un conceptualizar no tan tomado desde el falo-
castración freudiano , de incidencia paterna-
su aporte en la observación del posible tramado ficcional de lo que -
para ella-
era la suerte de hasta un complejo deseo matricida en el niño. Algo de esto
, podría ya estar jugando en este vínculo primario con la Madre ,
el que aparece por el contrario en lo habitual ,
tan ubicado siempre en el discurso teórico como siendo el del “reinado del
,
y que lo hace permanecer alejado aún de lo legal que traerá la prohibición del inc
-como se expondrá-
en algo que parece ya estar hablando de un goce escaso todavía de trámite
,
que se presenta tan especialmente cuando aparecen las quebraduras que provoca…
Es que sobre todo aquí el niño/a se encuentra aún en posibilidad poco velada
, con la situación del sentirse-ahí-siendo en su Menesterosidad
(Hilflosigkeit) , dada en el orden primario y tan “poco” terciario ,
de la Privación.

Y en el intento de seguir abriendo el pensar de su temática y pudiéndose proyecta


-a la que por lo que ya ha venido planteándose ,
no necesariamente se la deberá considerar sólo para el niño-
éste muestra estar entonces inmerso como personaje ,
en ese campo de menesterosidad a la que enmarca su prematuración…
Pero… pero ,
bajo el hecho indudable por el que además se dirá de que no es posible el dejar d
,
como es el apremio al que lo arroja la propia condición lenguajera de todo
sistente…
que lo hace quedar totalmente afuera de lo que sería el sólo proceso madurativo e
Es que hay que considerar que nadie , como alguien que es , puede ex-
sistir afuera de la “Casa del Ser” que es el lenguaje ,
como diría Heidegger… aunque esto pueda ser para cualquiera ,
el colmo de su ignorancia… Condición lenguajera de inter-
pertenencia que le debe el hombre al Ser (Seyn) ,
al habérsele desde éste , transferido (Über-eignung)…

Se trata de su más elemental desiderátum… que le viene de esa su necesidad hum
,
conjuntado al meterse en el hacer desde ellos como operación lenguajera requerida
, una trama , un tejido ,
en donde precisamente antes no había nada en tanto ex-
sistencia y entonces el acaecer relevante de su ser-ahí-
siendo… por el empuje invocante que lo apremia , del goce del ex-
sistir… Es ese , ¡Goza! , es ese
momento atribulado y exigente del pretender goce ,
por entonces estar ya metido en la imposición de continuidad traído por la misma
sistencia… y su condición , al mismo tiempo ,
del tener que responder por estar en ella en lo que ésta trae ,
que es su exigencia de la mayor plenitud.
Estar “arrojado” aquí en su propio “necesario” abismo ,
es un requerimiento del hallarse en una apuesta intransferible ,
“sabiendo” que sólo la puede hacer en el formato del todo o nada que le impone
sistiendo metonímico , tan abierto a las posibilidades del ya no ser , y/o
, por el ya estar en su cosa ,
con la imposición de ser más pleno como su única posibilidad…
Ésta , es la oposición más crucial ,
a la que lo lleva su discursivo Ser lenguajero , pudiendo afirmarse así ,
que ante lo acuciante del vacío que lo apremia -ese del ardiente sin-
sentido y su imposible nombrarle en forma exhaustiva ,
aunque al mismo tiempo sea el que lo plante como antepuesto al “vano universo”
no apele él a otro argumento , a otro significado ,
que el que halla en decretar interdicto a tal goce que lo anima…
en la ahí mismo ,
maravilla ficcional que encuentra mediante el creer que
esto proviene de la imposición ,
por la potencia de un Otro al que supone -que hasta puede vociferar ,
pero que ordena- con el que hasta se “acompaña” con su concurso…
Y entonces también al respecto , la ya posible saga por esto , de la tragi-
comedia de culpas y etcéteras ,
ante sus propios e inevitables incumplimientos de sus mandatos e inconfesables odi
Estructural torsión ésta en el discurso que enroca imposibilidad con impotencia
, a la que toma como más amigable para su medida y sus alcances ,
pero de la que a su vez padecerá una mayor levedad en su estar arrojado.
… Juego , entonces como se percibe , que en principio ,
sólo todo puede hacerlo o realizarlo en el marco que le da la demanda
, al él así haberle hecho “un lugar” como él cree tenerlo en aquel ,
en deseada y “perfecta” armónica homología. Él ,
a sí mismo todo se lo “cava” por su goce ,
y en la espera de que de esta manera , aquél lo propicie con su amor
y su deseo…
He ahí entonces su ferviente dependencia en la sola posición pasiva
que activamente primero le surge ,
en esta compleja relación con su Otro…
Tal es , el campo en el que se da aquí , con sus vicisitudes ,
la insoslayable identificación.

Se entenderá…

que en estos lugares primarios del que ex-siste ,


lo que prima es el goce ,
que es aquello que apremia en lo corporal impuesto por “ser de palabra”
, y al que entonces se lo pretende co-
rresponder recurriendo a una trama discursiva que le es advenidera… Porque de no
,
sucedería el directo presentarse del exceso y desmedida infinita de aquel
,
que podría llevar a una psicopatología o aun hasta a la imposibilidad del ex-
sistir… Es por esto que se dirá que ante el apremio de la potencia del
venido con el mismo ex-sistir , de comienzo ya le aparece al ex-
sistente esa crucial disyuntiva habida entre la violencia y el cuidado
(Sorge) , implicando este último cura o pre-ocupación.
Así , la violencia es la verdad del goce ,
en su forma de realización inmediata ,
que no pretende en lo más mínimo ,
incluir en su haber un desarrollo histórico del suceder. El cuidado ,
con su apalabrar ,
es contrariamente la verdad de la forma de ser alcanzado un goce posible
sistencia , que constituye un habitar libidinizado ,
en donde se pueda permitir un esperable desarrollo del ciclo ex-sistente
, que es sexual y mortal. Se trata aquí de esas lazadas del Habla ,
que en sus idas y vueltas ,
empujadas por un movimiento de vocación “objetalizadora” ,
configuran primero en su despedida por el ocultarse ,
a eso que quedará ahora ya objetivizado por una marca aquí como de letra
-es decir , entonces a ser leída-
pudiendo apremiar a su manera desde ahí…
a la que Lacan llamó objeto a , reivindicándola como de su invención.
… Confluyendo desde su pensar en esto ,
Heidegger ya había nombrado para el Ser (Seyn) en general ,
“noedora” a su potencia , cuando se da (Es Gibt) ,
con el acaecer del Ereignis (Advenimiento apropiador) ,
la posibilidad de que algo , como ente , sea. Así ,
en el humano su caso sucede con el concurso del Ser del lenguaje y la introducc
, al horadar a la compacidad
natural con el resonar ahuecante de sus dichos ,
dándose entonces el inicio del goce de aquél que ahora , por este acto
, ex-siste…

​ ​ oooooOOOOOooooo

… A su vez , y pretendiendo hacer base sobre lo mismo


(Autó) para este posible encuentro en inter-texto de discursos ,
se lo puede ver a Freud interrogado por el enigma que lo movía en las cuestiones
siglo ,
cuando cada vez más obligaba el teorizar de la novísima clínica en la que cada ve
,
hacia el percibir que todo no podía ya ser pensado en el marco impuesto por el
, por ejemplo , el por qué se repetía y repetía , en ciertos pacientes ,
lo traumático… Aquí ,
en el hallazgo del famoso juego de su nieto con su Fort-Da ,
a su manera nos quiere reflejar el enorme poder del goce del ex-sistir ,
su valor en sí , el que como arriba se trató de expresar ,
constantemente apremia con el empuje de su hacer (Machen).

… El asunto es que , si todo se queda en estos momentos primarios ,


es más , si se da que eventualmente por alguna razón ,
se cae en situaciones repetitivas de este calibre en las que el ex-
sistente queda inmerso en la fijación
(Fixierung) por no hallarle alternativas al goce ahí en juego ,
se pueden entrever las circunstancias del mentado todo o nada ,
en las que a veces finalmente no se sale del quedar en esto atrapado. Ahí pueden
Es que aquí parece darse una dinámica económica de puja ,
entre la primacía de un goce no bien-
tramitado y la que eventualmente pueda desplegar con potencia de entrada
, el goce fálico propuesto por un Padre
en alguna forma interviniente en el lenguaje , sin duda ,
con su gesto o su voz… En otras palabras ,
si la potencia queda ahora por alguna razón ,
casi circunscripta al goce de lo expulsivo (Ausstossung) -
a la desmedida pregnancia de esta contingencia-
produciéndose así una no-
valoración o aún descalificación de la senda de lo que debe ser afirmado
(Bejahung) por un posterior secuenciar discursivo… puede sobrevenir lo que le suc
, por ejemplo ,
al melancólico… Que llega a quedar finalmente identificando a su sí mismo
,
pudiendo por esto hasta llegar a argumentar a la abyección de pasar al acto
Pero ahora ya del mundo…
… Al respecto a esto cabe hacerle su consideración ,
por ser indudable la ética en juego ,
al hecho del juicio valorativo sobre esta clínica -
como en todo pretendido operar hacia un bien-tramar-
del proveer siempre a la acción profesional que propicie el tender a “cerrar la her
, para su caso ,
el de abstenerse ante el hecho de percibir que el padeciente ha quedado atrapado
, en su solitario gozar con ella…
Es decir ,
el llevar la cura al lugar de que de alguna forma se perciba el que es imposible
no hay- un discurso que no fuera de semblante… Y es así el ex-sistir…
Y entonces el llegar a tener que de-cidir… dando señales de que no se
retrocede en la convicción que invoca a aquello que avanza en el querer llevar a
del darle una mayor plenitud a la ex-sistencia. Puede considerarse aquí
-por ejemplo-
el estar ante el galimatías clínico que implicó la “cura” de Alejandra Pizarnik…
En este sentido , así también puede un otro sujeto , siguiendo tal bucle ,
obtener un plus para su goce en tal posición pasiva , que es -
como se viene apreciando- un hecho que está en lo constitutivo ,
pero no porque se cierna desde un formato definitivamente masoquista. Así
, lo dicho del que se le configure ahora su deseo ,
mediante lo más elaborado de un fantasma masoquista ,
recurriendo ya claramente al concurso supuesto para esto de un otro/Otro

Es que , el empuje del goce de ex-sistir ,


llegado al lugar en donde el absoluto de la ex-
sistencia se logra espejar con el absoluto de la muerte ,
se percibirá en esos casos en donde se ha podido hasta de-
cidir si se transpuso -o , no- el creerse eterno , o , si se quiere -o , no- ,
con deseo y con amor , el reivindicar al mismo ex-sistir.

“…
Mis padres no supieron qué hacer conmigo… Era un niño
,
entiendes que es la única forma de resolver los conflictos.
, pero eso nos daba poder…”
Carlos Cruz ,
de “Cauce Ciudadano”- Méjico -

En la escena del Fort-Da ,


aparecida como el desencadenamiento que le producía la ausencia de su madre al n
, Freud pudo observar genialmente en un solo pantallazo ,
una síntesis del secuenciar de su constituir lenguajero ,
hasta ese momento acopiado en el propio ex-sistir.
Es decir , sus posicionarse habituales : del hacer-se devorar-defecar-ver-
escuchar , a los que me permito sumarles el hacer-se tocar o abrazar ,
le provienen de la cotidiana economía de goce con el otro/Otro. Son las formas e
sistencia ,
bajo una configuración en la que se dan aún las distintas posturas de esta
del hacer-se-hacer en lo pasivo.
… Pero… pero , es llamativamente en su escrito ,
en un imperdible pie de página ,
en donde Freud resalta el valor asociado al tan mentado juego :
el del hacer-se él mismo , desaparecer ,
que su nietito había encontrado con sus o-ó activos , en el “estar ,
o el irse” de su figura en un espejo… ¿Cómo no interpretar en esto ,
que él hasta llega a “rifar” ahí a su sin duda recientemente obtenida imagen espec
, en una suerte de “decir-
se” que no llega ésta aún a “convencerlo” en lo que está ,
y hace así él ,
la solitaria suerte del jugar a sobrepasarla por el empuje de su reivindicarse?... Co
,
a todo su desear y todo el potencial amor que sustenta en su ser palabrero
-todo su plus- estando en su caso desde luego excluida ,
la proyección intencional de una supuesta eternidad
que se le diese en un goce temerario. Él ahí , en directa posición ,
parece poner de una vez y a todo o nada -
bajo esta forma de juego fantasmatizado , ficcionalizado-
a aquella más primitiva opción que “habría” encontrado a partir del acto
, si se lo pone , por ejemplo , en estas coordenadas : el ex-
sistir o la nada… como el principio de todo.
Ex-sistir ,
porque es el goce que ya tiene y que entonces no cesa de hostigarlo… Y
Es ya ese acto activo -y vale el todo de esta redundancia-
con el que se regocija por su ardor , por ser con el que “rememora” -
aunque ni siquiera lo “sepa”- a ese momento del salto
(Einsprung) de su acto hacia la ex-sistencia ,
con el que dejó “atrás” y se “impuso” sobre la muerte ,
que es la nada sí ya absoluta , de todo ex-sistente. Es decir ,
repica a aquello verdadero que hubo de darse en la potencia
de “cavar” su vacío primordial , que es a no dudarlo ,
lo que sostiene y pretende el sentido reminiscente que tiene todo este afamado jueg
La otra palabra en cuestión : la Muerte ,
como se ve está convocada aquí ,
al sustentarla precisamente el remanente constante
(**) de la nombrada primaria potencia
que está puesta en juego al ser “ello” lo que sustenta al mismo ex-
sistir…
y entonces así estar habilitado a poder anteponérsele a “eso” también absoluto
, como nada absoluta.
… Pero… pero , anudamiento éste que siempre , por su estofa , tendrá
que bien-tramitarse… Porque , ante el no hacérselo , ese goce
despótico que trae como puro exceso ,
puede hasta llegar a ser mortal… En otras palabras ,
se insiste en aclarar que : el goce venido con el hecho de ex-sistir ,
necesariamente no tiene el mismo calibre que el obtenido trabajosamente para pod
, de la ex-sistencia… Como ocurre -con sentidos diversos ,
aun citando a lo peor- cuando se presenta ,
en lo que puede ser infringido hacia sí mismo ,
en el citado paradigma melancólico , ó sin duda también ,
y contrariamente si se lo quiere en un sentido valorar ,
en el origen de todas las agresividades o aún asesinatos -
por esto el epígrafe-
que el sujeto en su fantasear o en lo real pueda perpetrar sobre su otro/Otro
Se cumple en esto el precepto que anida en el Ser-hacia-la-
muerte… Porque es siempre confrontativamente ante la muerte -
por el resto que aquí en esta forma extrema le surge ,
haciéndose entonces así posible el alterizársele-
en donde se reivindicará el formato del mayor goce de la ex-
sistencia… Y/o aún , el de seguir ex-
sistiendo ante la eventual Muerte del otro/Otro… Es por esto que Heidegger parece
, al verdadero relucir y resonar del Ser (Seyn) , reivindicable en la ex-
sistencia.

Al respecto ,
insisto aquí en mi postura de no acordar sobre la existencia de una Pulsión
,
con este problemático genitivo que tanto merodea en este pensar freudiano… Es de
, sería que el goce mismo blandiría ya él tal objetivo específico…
Y esto no tiene en sí la obligatoriedad del pensarse ,
salvo que se pretenda a ultranza hacérselo desde la vocación del sostener a una ló
y muerte , del todo criticable.
Sostengo contrariamente que en el ex-
sistente se podrá sí configurar para el caso ,
un deseo de muerte de impronta parricida , o también -
como se percibe desde lo expuesto-
el exceso de la “energía libre” de un goce no bien-tramitado ,
por el que es el único discurso que para esto se dispone ,
que es el del falo...
que es de vía paterna y siendo el que puede proveer además del tramar
, a la expectativa de la contingencia del amor , según su ley.

Considero ya desde el Otro Pensar , que de esta forma -


con “pulsión de…”- se mal-dice a la Muerte ,
quitándosele en todo esto lo que a ella siempre la puede implicar con su dignidad
, aun cuando el ex-
sistente a él eventualmente recurra casi como herramienta para hacer-
se de un corte o separación de un goce que lo anega ,
no tiene porqué a la muerte vinculársele ,
al pertenecer su empuje en forma indudable , si se quiere ,
a una reivindicación de la misma ex-sistencia.

​ ​ oooooOOOOOooooo

(*)Temática ésta en la que conviene recordar que al nombrarse aquí a la


sistencia -que es lo propio de lo humano-
no se trata de esa otra acepción ,
en donde por una mal instalada sinonimia ,
se emplee aquí la palabra existencia ,
que mienta al hecho de la realidad efectiva de algo o de algún objeto
(Gegenstand) del mundo. Así , llevado por el gozante
“volverlo a encontrar” freudiano , se puede dar para el sujeto
el intento de que pretenda atribuirle a éste ,
algún rasgo que lo corrobore o no en la realidad ,
para las escenas de sus vicisitudes con él. Se cumple para esto último
, la secuencia ya planteada por la metafísica clásica ,
de que primero está el juicio de atribución y después el de existencia…
… Pero… pero , aquí se trata de otra cosa ,
que no niega en absoluto a lo anterior…
en la medida en que cualquiera sabe que el apremio de la ex-sistencia
, es lo primero.

(**) Pretendo dar una manera aquí , bajo esta forma de decirlo ,
a lo que Freud nombraba desde su teorizar
mediante el formato energético , como fuerza constante (Constant Kraft).

LA LOCURA…
​“…
A Maradona no se le puede hacer esto…”
​Maradona

Esta es una de esas frases con las que solía sorprendernos en sus sucesivas aparici
,
nuestro afamado futbolista… Por lo menos así puede darse este nombrado “sorpren
,
porque nos toca a ese cierto percibir al que nos lleva la actividad en la que estam
-en sí- no implica nada más que esto…

Es que el que ha usado en cierto momento culminante de regocijo para nuestras
sistencias a su “mano de Dios” ,
se ubica allí como haciendo del personaje/ente que parece que incuestionablemente
, y desde allí le surge esa convicción tan firme para él ,
como sería la del hasta poder ubicarse en esa suerte de cima del estar dotado del
-por qué no- también a su decir…
Moderno “Dios impuro” ,
como lo definía por su amor hacia él un Galeano…
tan hallable en la escena cotidiana en la que cualquiera se ve inmerso en participa
, que este enunciar muestra -y por tanto ser así su diario pensar-
no cesa de serle y hacerle-hacer a Maradona ,
estando ya fuera de la gloria de las canchas ,
las abigarradas escenas de locura , hiper-desarrolladas por los medios ,
que a él lo nutren , también nos nutren y entonces devienen en ser ,
con lo que aquellos siempre se han nutrido…

… La locura , más verdadera y simple -pero hablando ahora de todo ex-


sistente , por esto hacerse en una habitualidad-
es en un sentido aquí un creer que sea posible “gobernar”
en forma absoluta a la cadena significante con la que se ex-
siste y habla… que lleva a veces hasta a no creer en lo que se ve ,
sino a sólo ver lo que se quiere creer. Aparece el “no saber” que lo que se dice
,
porque constantemente ya se ha “ocultado” su no obstante ardor gozante en el
,
a lo que con ello se expidió… trayendo a su vez este suceder de significar lengua
, a su propia e inevitable falta. Así , “…
El sujeto sabe más de lo que cree y dice al respecto más de lo que quiere…”(Lac
, es que pese a este panorama de aparecer anegado de “pérdidas” ,
en los habituales decires de diván -
y por el nombrarse aquí como en no claro repetidero , “sus faltas”-
se da que se encuentra en la situación de un constante decir “más” de lo que dice
,
en inquebrantable ignorancia previa… Abriéndose entonces a la posibilidad eventual
Y entonces lo abierto a un operar -si tal es el caso-
estando en transferencia…
Hay en este mentado “desgobierno” ,
un juego que también parte del hecho de que el significante -
aunque muestre su propio brillo-
no se pueda significar a sí mismo. El llamado “efecto sujeto” -
que es el que deriva hacia/del Inconsciente-
se debe a este estructural continuo des-doblarse de los significantes ,
por estar abiertos “a la espera” del siguiente que lo signifique. Esto es por la con
, venida con el propio configurarse así del lenguaje…
Dada en lo que sólo se trama moebianamente con el concurso del Otro
,
en todo el operar de la significación. Se produce así lo posible del juego disruptiv
de un “creído” Yo en su discurso cotidiano…
Haciéndose claro a su vez en esto ,
que la cosa del Inconsciente se despliega a veces apareciendo en inusual refulgenci
, pareciera precisamente que para su caso ,
nuestro héroe no le hace mucho lugar al hecho de percibir a los entuertos descript
de cuño palabrero…

… Pero su sintomatología puede abonar para la teoría…


Del que se demuestra que se le tiene que hacer necesario al ex-
sistente , el considerar a ese su estar estructurado en lo lenguajero ,
que lo pone en el doble andar cotidiano entre su maniobrar vigil
del Yo Pienso de su Consciencia -a veces tan locamente creída de sí-
junto al constante chispearle contingente y sintomal del operar inconsciente
, el que sin duda refleja más cabalmente al operar del lenguaje
con su hiancia y al acontecer que más mira a lo verdadero de lo que ahí le suced
Se debe por todo esto entonces , no dejar de insistir en que :
el lenguaje es la estructura.
Es lo que logra con-formar con sus combinatorias al hablado/ex-sistente
,
ocupando ese lugar que en la compacidad natural se daría con lo que son en ella
Hecho el lenguaje en lo terciario -
haciendo referencia aquí a su estructuración-
porque básicamente su operar lo hace entre dos
de sus partículas elementales -los significantes-
ensamblados al concurso de la hiancia que ahí también anida ,
él avanza con su temporalidad a su vez en anudarlos a aquellos en una forma sing
, de dualidad asociativa ,
al ser estos los elementos con los que cuenta para hacer su despliegue de cuño mo
, en distinta manera para lo que será definitivamente Inconsciente ,
que lo que irá para el acontecer del Yo Pienso de la Consciencia.

Y articulado como “fogoneando” a este juego opositivo entre significantes
hombre , se da que hay con tal hiancia , eso que es el goce ,
que es lo que lo mueve por el hecho de su ex-
sistir… El lenguaje lo arroja -por su salto
(Einsprung) a su excepcional dimensión-
al estar animado de ese goce… El que al mismo tiempo requiere del trabajo de su
, por tenérselo que “apalabrar” ,
pues de no ser así estaría abierto a la desmedida y exceso que éste trae
,
con sus consecuencias para abonarle a una psicopatología o aún el poder llegar has
al goce , como la manera de semblantear a lo imposible de
la buscada posibilidad del poderlo abarcar al Todo , con un enunciado.

… Es , lo planteado ,
del suceder de esta mencionada significación inconsciente…
Y ocurre que -
quizás por esto se complejize el tema mediante una mayor “complejización”-
que puede ser “imaginado” el habitual formato topológico con el que se puede
, haciéndose como aquí se afirma , en una Banda de Möbius
(ver “Conjeturas”)…
al pensarla en el “espacio” al que así se nos aproxima por haberla puesto a ésta e
-como podría decirse-
que es la nombrada Consciencia… Se puede dar entonces en esta figuración el hec
, si sobre áreas de la tal banda en que se da la ex-
sistencia se realiza un corte por el medio ,
se lleva a quitarle en gran parte su condición hianciosa ,
constituyendo con tal pase a una superficie cilíndrica y par… Postulándose así el
apareciendo por ejemplo ,
el pensar pretendidamente claro entre un adentro y un afuera ,
un presente/ausente , un blanco y un negro , un Yo y un Tú , etc ,
etc. Al tomarse esta cotidiana vía para el constante vigil velamiento ,
tiende a bloquearse así parcialmente el efecto instalado del andar del Sujeto del Inc
,
y se presenta como todo ámbito lo ya más conformado y placentero y por tanto m
,
al haberse librado de la propia afanísica levedad que se muestra prioritariamente co
, al des-implicarse de “lo que efectivamente mira” ,
con lo que se le apacigua la habitual endeblez movida por el goce. Se pretende a
, con la respuesta común y habitual esperable ,
ante el apremio del goce que siempre está ,
moviendo desde el agujero ardiente de su sin-sentido…
Se entenderá entonces este insistir en que el ex-
sistir palabrero del hombre transcurre entre su pretenciosa Consciencia y aquello qu
del deseo Inconsciente , que tiene a su manera ,
a una mayor investidura de un bien-decir a la Verdad ,
y ser la otra producción co-rrespondiente causada por el Ser
(Seyn) acaecedor del lenguaje. Así se le constituyen al ex-
sistente entonces , esos dos formatos en su mostrarse :
el pretendido como exhaustivo y esférico ,
“Yo Pienso” de su Consciencia ,
y el intrusivo y más “contaminado” por su carga de indudable verdad ,
que es el “discursear” de lo Inconsciente.

​oooooOOOOOooooo


Y a tal punto se ha llegado a saber hoy de la verdad de esta estructural disyunció
encriptada en el habitual pensar del hablante ,
e impensable así antes de Freud-
que hasta se puede a esta altura ensayar seriamente -
por verse como posible en lo que ya ha hecho serie y ser riguroso como
un despliegue de estas dos
formas del discurrir histórico que tiene lo humano. Veamos una aproximación.
Por un lado ,
se propone a aquello que deviene de la clásica Metafísica de Occidente
, que se vio torsionada por el Cristianismo y al mismo tiempo -
es de destacar- por la Ciencia moderna ,
que es la posición dedicada al conocer del sujeto sobre los entes ,
interrogándose por su condición de verdad o falsedad. Éste
es el habitual operar de la Consciencia de un Yo que “ve” hasta lo que alcanza d
, desde un vigil cualificar fundamentalmente técnico ,
sin poder considerar de dónde y cómo él “mira”. Su formato discursivo básico lo
, que le son cruciales para su avance : el espacio y el tiempo.
Por otro lado ,
puede decirse que hay en nuestra área de disciplinas un pensar de otro cuño
,
que es el que más concierne a lo específico de lo humano. Se presenta en el disc
, al que en maniobra de intertexto ,
se lo articula aquí al aporte del Otro Pensar heideggeriano.
Su desarrollo fundamental tiene la particularidad en él de producirse ,
mediante sus dos
componentes argumentales con los que trama en lo básico ,
dependiendo todo del acto de nominación en juego. Tal son :
la sexualidad , ordenada por el significante fálico en las dos posiciones
con las que ella se despliega , en el soy hombre y soy mujer. Y ,
directamente , la oposición entre ex-sistencia y muerte.
Insistiendo y recapitulando ,
se hace necesario decir que estas formas palabreras de estructurarse ,
sólo se dan en el hecho de la ex-sistencia. Los “Ex-sisto…
Soy…” que le surgen en su interno palabrerear ,
son las afirmaciones del hablante que en su ex-sistir
sexuado se ve continuamente confrontado a su mortalidad…
aunque a todo esto no lo quiera saber , al tratarse de un “saber-
se” que excede al discursear del Yo Pienso al que alcanza la Consciencia

… Y así para el caso aquí ensayado y concluyendo…


al haber invocado a Maradona… sin cesar de amarlo ,
pero pretendiendo llevar a lo pensable su significación…
se dirá que también nuestro ídolo nos ha permitido apreciar que la locura
es pasible de darse en él , porque él como cualquiera de nosotros ,
es lenguajero y ex-siste.

“Padre , ¿no ves que estoy ardiendo?...”


“…
Leerán allí el sueño des Alten Mann
,
del anciano cuya fatiga lo obligó a
, vivo ,
que se acerca a su lecho
,
lo toma del brazo y le dice con una
Padre ,
¿no ves que estoy ardiendo
-

- Sem.
XVI “De un Otro al otro”

Mucho se ha trabajado sobre este sueño traíd


,
Lacan a él ha recurrido con diversas entradas para marcar las varia
,
tanto en términos generales como en índole psicoanalítica
,
al respecto de cualquier psicología o de toda neurología
,
las que sólo apuntan al apalabrar Preconsciente sobre la
Así ,
él lo hace bajo una forma particular de inclusión y sin poner en d
, necesaria para el sostenerse de la ex-sistencia.
Es que parece imponerse el buscar
, para encarar a la complejidad de su asunto ,
a una vía que tratase de ensamblar ,
con vocación de no perder la singularidad de cada una de las
-para un decir topológico adecuado-
que es lo que finalmente se intenta cercar… Con el fin de “no fal

Al encararlo en este artículo -


y entonces hacer aparecer nuevamente a su asunto-
se plantea para comenzar ,
el concurso inevitable de un primer eslabón en su configurarse
, que es el del signar de un signo que está , que se presenta ,
pero al que se lo habrá de transformar con la vorágine del anudar
Y éste es el fuego…

Eso que arde. Nada ni nadie hace pensar sobre la dramática escena
-ante la indudable eficacia del alerta que aquél impone-
que se estaría abonando por ello a clamar ,
como hecho principal ,
a que un bombero concurra prestamente a apagar el incendio formado en l
,
al modo de lo que se esperaría si se quisiese referir a un pulular de
,
la insinuación del montarse indudable del humano ardor que en ella está im
, cuando atribuye que a eso que es de lo sensorial-
perceptual para el visor de la consciencia en un Principio de Realidad
, se lo ve trasegado y acaparado -básicamente-
por el “capitalista” del deseo de dormir que impele al soñar ,
como tratando así de conseguir ese plus que implica el seguir fisiológicam
pero , claro ,
hasta que la angustia del caso se lo demande… Porque ocurre que desde l
, la Cosa de este sueño , no queda ahí…
Con el dormir
hay un deseo de hacer un indispensable alto en el hostigamiento insistente que ha
hacia su realización ,
que es la forma habitual de la exigencia hacia lo más pleno de una ex-
sistencia que no cesa de imponérsele al hablante desde su ardor de goce
pero ,
se trata del percibir que no obstante el seguir durmiendo mediante el hecho de par
, también hace que se abra -le despeja el camino- a ese “otro ardor”
significante que nunca duerme… Hay algo ahí que atrapa al todo lenguajero de la
, al disponer ésta de más capital ,
y que lo tiene no sólo en dólares si no ,
en una suerte de “canasta de monedas”… Y así tiene en su haber ,
al desear
con sus productos de un constituir fantasmático que ha sido indudablemente un pro
que es nada menos que la muerte de un hijo… Y tiene , al escenógrafo
, al iluminador , al intérprete ,
finalmente al aspirador también causante de esta escena terrible ,
que es la Muerte ,
aquí tan presente en su trono del féretro de lo tan amado. Porque ambos
: deseo -venido con la ex-sistencia- y Muerte ,
confluyen en su tirar de este famoso sueño ,
configurando su flamígera representabilidad , hasta escópica.
Hay inmixionado ese amargo reproche que le hace su propio Otro al viejo
, mediante la voz , adorada voz recordada aunque no la escuche -
porque su brillo no alcanza aquí a lo senso-
perceptual dado en el delirio-
con que lo reclama su hijo. ¿Qué será aquello que él ya en vida efectivamente
-si así fue-
y/o la naturaleza de ese algo de entretelón que le pudo haber venido a cuenta por
Yo que quizás siempre lo ha acorralado y que mucho más lo puede hacer ahora q
… Velatorio…
a su vez lugar en donde se trata de acercar a unas llamas de velas en donde el to
sistir se ha extinguido y que aquí hasta le sirven en ese instante a este padre para
-ahora sí- a su hijo “de pie y vivo” , como apremiante regalo…
Escena , en donde el peso de la Muerte acerca , si se quiere ,
en última instancia , su dignidad…
De ser la que con su certeza irremediable puede dar cuenta de la verdad de lo
sistencia , dándole marco y haciéndo brillar , al goce que ésta implica ,
cuando es dable confrontar a su absoluto con el absoluto implicado en la misma
sistir deseante.
¿Qué es
“la identificación a lo real del Otro real”?
… Yendo a la escucha de lo que presenta este enunciado ,
a veces usado en las publicaciones y en los diálogos del idiolecto puesto a compar
,
circulante en especial en el lacanismo… comento de entrada lo que a mí me prod
:
¿No impacta por lo oscuro y por su hacerlo con un formato excesivamente abstrac
Se descarta , desde luego ,
el “no tenerse idea” de lo que se ha querido decir aquí… Más bien ,
se trata de que se lo pretende seguir en su lectura… Aclaro de esta manera de en
,
que busco el apuntar a si así la cosa a la que se quiere hacer referencia
, está bien dicha ,
o no… Y entonces el hacerme cargo de posibles diatribas…
por la posición ya tomada de no darle lugar ,
a alguna posible reverencia hacia lo que pudiera resonar por ahí como un “palabre
Porque de no hacerlo sólo podría terminarse en el extravío… En fin…
… No se da en él el formato de un aforismo ,
de los que Lacan a veces hace gala ,
en donde se indicaría una temática abierta con la que se pretende dar cuenta del h
, algo múltiple del tipo de , por ejemplo :
“El Inconsciente está estructurado como un lenguaje…”, o ,
“El significante representa al sujeto…”, etc , etc…
No. Aquí parece extremarse una afirmación ,
una Bejahung sin más. Con este decir ,
se quiere demostrar algo que así es… Lo cual no tiene por qué estar mal el que e
, o que esté prohibido el hacerlo… Pero… pero , su caso ,
que aquí se enfoca para llevarlo a crítica , es , se insiste , el de si…
¿estará bien-dicho?...

Tampoco se trata de exigirle a los maestros que digan “la verdad ,


sobre la verdad”… A esta altura ,
se podría casi asegurar que no es esa la intención… Pero sí lo puede ser
,
la demanda de encontrarle sentido a la vibración que se experimenta en lo propio
ahí-siendo , al ser tocado por el concentrarse para el caso ,
en la escucha/lectura de esta frase…
que me hace volver al planteo de tomarla como una abstracción.
Es decir ,
si en nuestro campo psicoanalítico se ha pretendido y pretende -para mí
, de manera errónea-
recurrir a la abstracción del matema para acceder a una rigurosidad… aquí cabalme
… O si fuera el de encontrar en el poema
el giro lenguajero que logra por su exactitud tan especial ,
el producir ese sentido “ser tocado”…
se percibe que la susodicha frase tampoco apuntaría a ser del orden del
, ¿hasta dónde se puede avanzar en este operar discursivo?...
cuando sus términos , es decir , donde “termina” ,
es la región de lo oscuro con la mera opacidad de lo críptico ,
cuya única cuestión pareciera concluir en la de tener que ser asumida ,
o no , como tal? …
Y a lo que se le agrega a su vez la característica que se percibe como tan especia
,
que aparece en la de ser colectivamente tan aceptada en nuestra singular comunidad
... Así , leo por ahí la frase traída -y otras-
debiendo reconocer que se me cruzan ,
reflejando aquello de lo compartido entre colegas al pretender buscar claridad en el
,
asumiendo inevitablemente el idiolecto que se presenta como lo ya establecido
-desde luego ,
con todo el peso que en esto aquí tiene el amor de transferencia a los maestros-
para que todos
nos veamos encontrados en el plantear su apalabrar y se dé el dar a entender a qu
Y así con tal giro , en su movida mucho no se discuta ,
si al asunto en la misma teoría se lo puede estar diciendo bien…
o no…
Son los gajes sempiternos de todo conceptualizar que toma algo complejo y
, al darse un aceptar colectivo , con términos “claramente”
oscuros… Descartes , por ejemplo ,
lo hizo “iluminando” con la opacidad de su recién inventado Yo Pienso de la
De todas maneras , en todo esto ,
siempre se esperará a que estas cosas como otras de su estilo ,
decanten en sus resultados… pero…

…Pero… pero… en su movida se da a su vez ,


a manera de simple ejemplo , esa otra cosa…
que es lo que ocurre en el contexto del pensar :
siempre cuando algo interroga , es porque desde luego , ya está actuando
, percibiéndose con ello cierta alteridad ,
venida de lo que nunca deja de brotar ,
que es la intuición que arranca desde el Ser
(Seyn) y toma desde ahí… Y entonces ya su cosa “hace señas” ,
asoma el horizonte de su asunto…
ya aparecen los brotes de posibles respuestas que serán sin duda argumentales. Es
, es porque ya barrunta alguna respuesta…
Cabe aquí la frase de Heidegger : “En el preguntar ,
se da la piedad del pensar…”
… Y no se trata aquí más que de ese estarse simplón ,
tan significativamente ubicable en aquél brillo del niño preguntón con sus
, su rechazo , son las cosas del “Uno” (Das Man) -
el del aceptado compartir colectivo-
al que Heidegger se refirió… Reflejos de su operar en el que cada quien pretende
, “porque , si no…”

… De ahí que tratando de sacudirme de mis propios enredos…


y desde ya sin pretender siquiera tener la convicción de haber acertado en el “cóm
Pero… pero ,
ya con el querer adentrarme en el inquirir que me produce el título ,
me viene esta forma de plantear lo propio de la temática de lo que creo que aquí
sistente ,
que se le plantea venido del escenario de la Identificación Primaria...
Dada -por qué no decirlo- en y desde el nacer ,
al estar sostenida ahí por alguien que lo hace , sí , en lo fáctico ,
y que se pone en juego “dialogal” con lo que es el propio Otro del sujeto
, que le es Primordial… Y no hay ex-sistencia sin esto…
Es decir : la Identificación Primaria es la principal y primera ,
fundante del propio discurso y el mismo ex-sistir ,
dada con el sostén primero de una , a quien se la llama Madre ,
que comparte la potencia nombradora de la voz ,
que logra ser eficaz por provenirle también a ella de un Padre/Otro
lenguajero , al que se lo supone ,
y que será retomada en nuevo resonar ante el niño/a en su momento ,
ya por un Padre… si su actuar alcanza a ser verdadero…
En esto Lacan es claro ,
cuando recurre a la topología de los toros combinados ,
oficiando más en lo cierto
(Certum) de ubicar de esta manera a la articulación entre los vacíos/“alma”
sistencia -es más , no habría ella-
si así esto no se diera. En otras palabras , no se daría la dimensión
del ex-sistir ,
si la lazada lenguajera a considerar del que estaría en este caso naciendo
, se pretendiera hacerla entre un su propio vacío
central y la mera nada absoluta… Es que nunca se está en una total “intemperie”
, por así decir , si ya se ex-siste…
Nunca se puede dar tal posibilidad de estar “tan” solo…
desprovisto de ese Otro venido con el estructurar del lenguaje con el que constante
Y que siempre se será dependiente de la suerte
de que alguien fundamental en lo real lo “personifique” ,
amándolo y deseándolo en su discurso para el poder así sostenerse ,
para la mejor manera de con-formarse…

… Y aquí -volviendo a la frase-


además del concurso planteado del Otro,
se presenta la palabra “Real”.
Se puede decir sobre ella ,
desde la promoción que ha tenido en la teoría en especial por Lacan,
que aparece en la maniobra de , si se quiere , pretender simplificar -
y entonces haciendo operar allí a una reducción-
en el lugar de esa otra palabra a la que parece que ya no se la quiere nombrar
,
estando también Lacan ubicado en esta suerte de prejuicio intelectual posmoderno…
Es decir , al pretenderse -al fin en buena forma-
efectuar el esperado rechazo a la Metafísica y a la “Onto-teología”
(como la llamaría Heidegger) , directamente
se trató en los círculos académicos ,
casi hasta de eliminarla del diccionario ,
por las dificultades “semánticas” que siempre arrastró…
Y que no es otra cosa , que la palabra Ser (Seyn)… Es decir ,
aquí real aparece como ocupando el lugar correspondiente a la verdad del Ser…
… Sí. Se invoca en este escrito , al Ser (Seyn) ,
pero se lo trae en tanto su verdad de ser la acepción del Advenimiento
Apropiador (Er-eignis) : que es -en el caso aquí , del hombre-
el acto de haberse arribado a la dimensión de la ex-
sistencia… Y que no puede ser sino de cuño lenguajero , por el Salto
(Einsprung) dado con el lenguaje , sobre el bios.
Este acto , al ser de lenguaje ,
resulta imposible que se realice fuera de la estructura de la especial terceridad
-aún con sus fallas-
que aloja en su constitución la hiancia que lo especifica ,
al quedar ella tomando casi directamente a su cargo la potencia adquirida en el
sistente , ya cese de serlo…
Y es por esto que conviene no olvidar entonces ,
que al ser su todo de lenguaje y su constitución terciaria ,
aquél “Real” , nombrado en el aparecer como uno en la críptica frase ,
no puede en principio estar “solo” ,
por así decir… Se trata de afirmar aquí ,
que él no puede dejar de ser un aspecto de los -se dice- tres
venidos con el acaecer lenguajero que entonces lo porta ,
como así se lo hace para todas las construcciones de sus poemas.
Es entonces , totalmente -por no haber otro giro discursivo-
que a la temática aquí traída se la puede aproximar al poema
que se configura con la Identificación Primaria.
Se ven las vueltas que dan Freud y Lacan para tratar de ensamblar ,
pero observando sus caídas en adiciones y complementos o aún en abstracciones de
,
sobre cosas que sólo se dan anudadas o articuladas en un alguien que ahí ex-
siste , con y por lo uniente del lenguaje. Cuando Heidegger dice :
“La ex-sistencia es el ser del Dasein”… plantea lo que para el hombre
, se le da lo que es su absoluto ,
que es el hecho de su condición de ex-sistente. Se pretende aquí ,
con este absoluto ,
consignar aquello que abarca a las cualidades que lo con-
forman… y real es una parte de ellas por mentar a lo que le es verdadero
lo que es su verdad.
La ex-sistencia es eso devenido del lenguaje con su hiancia ,
como estructura capaz de haber transpuesto
(Entstellung) por su terceridad tan especial ,
a lo binario de la compacidad natural del instinto. Es un acto realizado
nihilo sobre un soma indudablemente ya dispuesto , dejando-ser al ex-
sistente , en donde antes no lo había…
Y se hace difícil de entender a su cosa ,
si se la encara desde lo que puede ofrecer el mero pensar cogitante…
Es decir , si no se le hace lugar en esto al Salto
(Einsprung) de dimensión que en ello está implicado ,
por el hecho incontrovertible de pensar ,
de que antes de este acto tampoco había lenguaje ,
pues sólo funcionaban los códigos de la biología.
Sostengo que no se accede cabalmente a un bien-
decir de lo que nos concierne ,
si no se considera en el pensar a este verdadero salto
(Einsprung) sobre lo biológico
que está implicado en todo acto de Advenimiento (Er-
eignis) en que nace un ex-sistente. Lo absoluto de su ex-
sistencia es la autopista sobre la que él así ya se coloca ,
estableciéndola… Y entonces , extremando su campo ,
ya no es procedente el seguir con el esfuerzo intelectual de articular en modo
, entes -sí , ya verdaderos y existentes de la biología -
con aquellos otros “entes” tan especiales a los que me atrevo en estos escritos a ll
, con los que ex-siste todo hombre como ser-corporal que es.

Así , se puede percibir en la frase traída en el título ,


un formato que criticablemente tiende a des-
construir al poema que está aquí mentado ,
que siempre será de estofa argumental ,
si se habla dándole sólo prioridad a uno de los componentes de su anudamiento…
, ha constituido un goce , al que desde el falo -
puede que bien o mal- se lo trata de subjetivizar…
como manera de operar sobre su desmedida excesiva ,
primariamente devenida con la potencia del Advenimiento. Falo que entonces desde
comedias ,
manda a las posiciones sexuales para el deseo y puede así dar camino al encuentro

…Y acerca del rasgo unario…


a esta altura de lo que se expone…
si se acuerda que es así su cosa… se podría observar ,
como en otras entradas en estos escritos por la senda seguida ,
que el llamado “rasgo unario” de Freud/Lacan no puede ser sino ,
en principio , un tres ya entramado , con-
formado entre el agujero palpitante ahí creado y su marcarlo palabrero…
Dicho en otras palabras :
resulta ser la marca del anudamiento configurado por el vacío ardiente que se ve
, articulado , a lo que lo señala ,
quedando así abierto al discurso que le dé argumento…
De esta manera , si se analiza a este Einziger Zug de Freud ,
no es posible tomarlo sino como lo que es ,
al ser un hecho de lenguaje… No puede ser de otro formato ,
aunque su “primitivismo” sea manifiesto. Es que el lenguaje ya es trama terciaria
, orientado hacia la sexualidad del falo y a la ex-
sistencia con la muerte.
Resulta ser evidente que en el teorizar psicoanalítico clásico ,
a lo advenido como “unario” se lo ha ido finalmente ubicando como ese palote id
Pero la que no es más que sólo “una” de las “consistencias”
que le confluyen a su nudo , venida de esa su manera ,
si se quiere categorizante , surgida en su escrito de 1953 ,
de escindir en R-S-I ,
a lo que en sí son aspectos de lo “unitariado” de la estructura misma ,
que al advenir con ella ya están en el propio operar lenguajero.
Acerca de este tres último ,
en un intento propio de aproximar a una mayor de-
sustancialización categorizante en su decirlo -
entendiendo que debe ser algo promocionado a un constante investigar-
podría proponerse que : lo Simbólico sería la potencia nominativa
del acto lenguajero ; lo Imaginario , la ficción de su argumento ,
y lo Real , su verdad.
Al apoyarse Lacan a partir de su Seminario IX ,
en el decir freudiano sobre la segunda identificación (de ahí ,
el llamado “rasgo”) para hacer arrancar desde ella su teorización del Sujeto del des
,
deja como saldo remanente en una mayor penumbra a lo que Freud quería aproxim
, operando éste sobre la primera identificación
mediante el “amor al padre”…
como queriendo él así afirmar con esto a la manera más inicial
en que se hace su cuerpo significante con él y así darse la posibilidad del tramar
Se puede percibir entonces que este giro freudiano sigue siendo una bella manera d
sistir , porque se lo impele su Ser de lenguaje. Es decir ,
su cuerpo no puede ser sino lenguajero… diferenciado del que es propio del anima
, que así no lo es… Y al respecto , recién en “L´Insu…” ,
Lacan torsiona para el caso su teorización anterior ,
al haber ya “triplificado” a cada una de sus consistencias ,
como forma de mostrar el anudamiento que de por sí ya ha advenido con lo palab
,
quitándoles de esta manera a la posible primacía que a una sola de ella se le pudi

Es que a su vez , para toda la temática de la identificación


(ver “Identificaciones”) , no puede haber en el ex-
sistente sino una unitaria manera de operar sincrónica ,
que tienen los tres modos de presentarse ellas ,
tal como las definió Freud , con el momento prioritario de alguna ,
mediante el marco de ser indudablemente fundamental la primera.
Ellas son : el acto de incorporar-
se por adscripción amorosa a lo traído lenguajero por un Padre/Otro…
El aferrarse a la trama de los rasgos que el Otro podrá presentar… Y el hacerlo a
encubiertas por Freud ,
que no hacen más que corroborar a la plasticidad que anida en el propio
,
en una temática que invita a avanzar sobre sus senderos teóricos discursivos
, aún requeridos de ser totalmente desplegados.
FORCLUSIÓN – RENEGACIÓN……..
DESISTIMIENTO
La Forclusión -propia del psicótico- implica a un agujero/defecto
acontecido en el esperable tejido habitual lenguajero del ex-sistente ,
en donde , de no haberse producido tal cataclismo en el que está ,
tendrían que haber operado los Nombres de un Padre con su esperable
, tramador del Ser-en-el-
Mundo propio de la castración. Es a esta carencia a lo que Lacan se refiere
, cuando escribe como NP sub cero y falo sub cero ,
en su esquema “I” del Escrito de la “Cuestión preliminar…” Corresponde a una
, que por lo inconmensurable y no finita ,
impide el estructurarse sobre ella ,
en el lugar entonces en donde debiera aparecer
, una falta activa con su esperable aparato de tramar ,
como elemento constitutivo que le va al mismo hacerse de la lengua. Se provoca a
, si se quiere , desgarro , la posible sucesión de un tejer desquiciante ,
en lugar del entramado discursivo que le es habitual al neurótico ,
conllevando entonces a la total ignorancia en el que de esto se padece
,
de lo que debiera haber ocurrido si el desdichado fenómeno no se hubiera producid
Ante tal hecho , lo hallable en ese abismal agujero ,
cuando algo significativo para él se le presenta al sujeto del caso y tiende a acopl
a lo que lo remite a lo ya experienciado -
en la medida en que aquí no se trata de un trastorno de memoria a considerar-
aparecido en el constante y ya constituido “volver” del entramado por ser estructur
,
sólo podrá conducirse haciéndolo en la forma de lo que sería un simulacro
Lo hace entonces así ,
ya no en el orden de aquel material que se reportaría con el modo moebiano que
, al loco o al perverso ,
mediante su trabajo entonces de “familiarizarlo” con lo que ya dispone en su acerv
, sino mediante producciones absolutamente bizarras para el ex-
sistente que allí las padece y que por lo precarias e intrusivas no cesan en su hos
A las que sólo se acerca a “domesticar” con el posible hallazgo de un
-es decir , finalmente un argumentar ,
en su tramar de ser cosa repetitiva- con su rígido cercar ,
o en la forma más pacificante para él , de un sinthome…
Es decir , padece de un hostigamiento que , a todo esto desde luego ,
también les pasa a sus allegados… Él hará lo que pueda aquí ,
entre la aceptación o el terror ,
con ese mentado encontrarse de índole claramente senso-perceptual ,
pretendiendo estabilizarse , como se afirmó ,
apelando a la construcción delirante , o ,
en el mejor de los casos para esto , al sinthome ,
en el maniobrar de empalmarlo ,
reconociéndolo y haciéndolo jugar en el discurso propio que ha podido tramar
, que le ha quedado remanente al desencadenamiento.

​ oooOOOooo

La Renegación (Verleugnung) , cuya característica principal -


a diferencia de lo anterior-
es la de ser un trastorno que no deja de orbitar con su referencia en la
, deviene en ser en lo fundamental ,
el formato de un desvío aplicado sobre lo que ésta trae. Es decir ,
abarca a un abierto de estructuras que la tienen , si se quiere ,
como operatoria de un rechazo sobre el reconocimiento e incidencia de la
Sobre un indudable saber sobre ella…
Se trata entonces aquí de un oponerse activo a lo que trae el resonar de aquel asp
, presente en el total despliegue del discurso fálico. En otras palabras :
hay que suponer que la renegación discurre no en un desconocimiento de la
paterno en juego , sino en la potencia de un contra-efecto sobre esta ,
con el aparecer , entonces , de sus consecuencias.
Abarcará así a áreas que inciden sobre el descalificar a la ley que trae el nominar
, al estar presentando este último para el caso una complicada potencia.
Su operación resulta ser de un amplio abarcar en los cuadros psicopatológicos. Cu
, por lo que ya no puede correrse de lo iterativo de su escena ,
que es la de avasallar a la voluntad del semejante eventual ,
al que anega por esto de angustia. Oficia él en todo su operar como el
,
quien como amo le ordena el total cumplimiento de su “obediencia debida”…
Se trata del muestreo de esa leyenda habiente en su pensar ,
en la que el perverso cree que su Otro sin más ,
“ha logrado mandar al infinito” a su propia castración y entonces el alcanzar a no
Al encontrarse , en el
funcionar que mediante esta pirueta discursiva arma impensadamente en su cabeza
,
le surge el hecho de que la función castratoria a él tampoco puede efectuársele…
al ser tan “obediente”… Se ve así liberado por su no aparecerle…
¡Vaya , su manera impensada de argumentar al goce que lo apremia!...
Es por este giro ,
si se quiere “oblicuo” de disponerse para con el discurso fálico ,
que la Renegación parece permitirse el hacerse además presente -
con distinta incidencia y variancia de acuerdo a la rigidez de su operar-
en todas las formas de la locura ,
como en las adicciones y en las que se basan en el devenir de un impulso

​ oooOOOooo

…Y llegado a este punto de lo que se viene planteando ,


se pretende aquí conjeturar sobre lo que se presenta en la clínica en esa estructura
Se hace referencia aquí a la melancolía… Veamos.
En sus formas veras , parece presentarse en ella con todo su exceso ,
la potencia de lo que puede llamársele : goce del desistimiento.
Trayendo en homología en esto a Heidegger ,
él planteaba para el Ser(Seyn) en general ,
la potencia que éste trae en su acto -del que seguidamente no obstante
, se oculta- para que el ente por esto , sea… Es célebre el aforismo ,
que él toma aquí de Heráclito , cuando dice : “El Ser
(Seyn) ama el ocultarse…” Es decir ,
trata de plantear de esta manera aquello de su acto ,
necesario para la aparición de algo verdadero ,
con el consecuente posterior desaparecer , para el así lograrlo…
Heidegger también llamaba a esto su potencia “noedora” ,
la que no está exenta de su característica abismal… Así ,
llevando este pensar al suceder ya no general del Ereignis
(Advenimiento Apropiador) de todo ente ,
y haciéndolo aquí sobre lo que le sucede al lenguajero ex-sistente ,
se hace posible el aproximarse a pensar la dinámica del padecer de un
Al sentir-se-ahí , “tragado” , identificado todo él a la fuerza del goce
de este movimiento , ya no puede -
ni siquiera pretende- entramarse con el ente ficcional que es lo esperable discursivo
rresponda en un eventual fantasma… Su “puro” goce de indudable impronta
, a quien se encuentra jugando todas sus fichas en el allí atraparse ,
al haberse identificado a la fuerza del ardor de tal desistimiento. Es el
sistir ,
el que de ninguna manera es homologable a la tribulación del neurótico que corres
sistencia… Por estar llevado a este lugar y aferrarse a tal posición ,
no busca entramarse en el “poco sentido” que encuentra aquél en su esperable tram
Es bajo esta estofa del pensar que Lacan plantea a su melancólico como ubicándol
a ese formato del a que tiene aquí lo esencial de ser un único y puro


Y al sólo partir él de lo omnisciente de este goce en el que está atrapado
,
se podrá “acordar” ya de culpar al Padre/Otro lenguajero por no darle lugar…
en la medida en que a su vez , al no estar privado de la palabra ,
puede desarrollar tal argumentar… Y de esta manera ,
en este si se quiere cortísimo periplo moebiano casi carente de alteridad con aquél
, le “escuchará” , en pretendido juego dual ya ,
la atronante palabra feroz y obscena que lo culpabiliza ,
“teniendo razón” ésta ,
al estar él enancado en tal desborde de su fusión , en última instancia ,
de goce pasivo. Éste Otro no es sino el Uno único que se le arma en su escena c
, sin haber ya real dualidad ni mutua barradura en esto ,
que acaece en ser la figura que le va a su propia versión del Super-
Yo…
Así , es posible que le surja un “discursear” atribuible al Super-
Yo freudiano , pero venido de un Padre “malvado” y excesivo ,
con la forma en que lo muestra por su carga de fusión. Se trata del argumento int
,
que le pudo haber entrado en forma oblicua como rasgo de aquél… Pero que al h
,
no lo puede tomar como venido por la senda amorosa y tierna que hace fecunda a
, al estar él tan posicionado en tal punto enloquecedor y gozante.
Se entenderá por esto también ,
que al no operar en él ninguna falla/agujero en su trama discursiva ,
su orden no es el de la Forclusión. Y su productividad hasta delirante
, derivada de la incidencia en él de lo fusional ,
tampoco es del tipo del de los cuadros mixtos con abarque en la afectividad
, que suelen presentarse con el defecto esquizofrénico.

REPRESIÓN… SUBLIMACIÓN

La Represión del neurótico deviene en ese “no querer saber” de la castración


,
que se le da habitualmente en el tejido ficcional Inconsciente en donde se articula
, al ser llevado su discurrir a un proceso de guarda ,
entramado al retorno de lo reprimido.
Así la represión habitual , que es en sí ,
secundaria respecto de esa otra llamada primaria (Urverdrängung),
fundante de la estructura ,
se presenta como necesaria para el funcionamiento del aparato psíquico
, porque mediante su ciclar en el anudar lenguajero ,
aporta al tramado co-rrespondedor del goce ,
en el juego de aprovecharse a su vez de la potencia de éste sin eliminarlo. El cas
, en principio , si no se diese un operar de este tipo ,
por el exceso y des-medida del propio goce ,
se haría hasta imposible el ex-sistir.
Puede pensarse que la represión se constituye por esto en el funcionar básico del
,
ligado a lo necesario de la homeostasis a la que se trata de imponer desde el
, desde el falo , del goce arribado con la ex-sistencia.
Ese “no querer saber” que produce y se le atribuye , no implica ,
desde luego , un operar voluntario , pero que de no hacerse en rigidez ,
puede llevarlo a acceder al despliegue de una verdad que le concerniese…
Es decir ,
no es la represión un trabajo de oposición oclusiva sobre el material lenguajero
,
porque más bien su caso lo que hace es precisamente el abrir al tejer fantasmático
,
propiciándolo. Hay aquí entonces un total operar en el orden de un dos
,
por estar su todo incluido en la total legalidad de la terceridad del lenguaje
En su contexto , los nombres del Padre como operadores de ella ,
son las palabras con las que se nomina a los distintos entes que constituyen la
, en forma proferida o no ,
pero indicados por un Padre en su momento actuante en primacía. Estos son cons
en-el-mundo en que se ex-siste como sexuado y mortal.
En este operar ,
que en su tramar lenguajero se constituye como Inconsciente -
el que es además en su calidad de así serlo-
el desear surge a su vez de ese empuje que trae para toda ex-
sistencia su goce. Así se rescata ese plus
que impele el goce para el mismo desear , cuando la potencia de aquél
-que resulta ser a su vez desde el inicio ,
nada menos que la “vaciadora” de toda compacidad inex-
sistente y entonces así , propiciadora de toda poiesis- se ve con-juntada
al discurso del falo lenguajero.
Se subraya aquí el “desear” -como acto-
a ese “accionar” que el verbo quiere reivindicar en su palabra…
Poema en el que se trata de decir que como Cosa indudablemente articulada
, anudada ,
aparecerá con el formato definido ya de la configuración de un deseo ,
el que tendrá siempre su escenario dado por un fantasma.
… Es decir , en este sentido ,
se tendrá que considerar que siempre estará “sujetado” este ciclar de todo neurótico
, al formato venido del trabajo , si se quiere “interpretante”,
de su Inconsciente… llevándolo todo hacia lo que finalmente le podrá devenir hast
, como insatisfacción , imposibilidad o evitación…
Resulta así lo que se ha podido sujetar ,
finalmente con ese Padre/Otro lenguajero en co-
rrespondencia con cada emerger de un a de su goce.

… Y en todo esto , el goce en esta trama ,


tiene a su vez como se entiende , su párrafo aparte.
Su desmedida resulta ser siempre “retro” -
continuamente “tira hacia atrás”- porque no le es posible al ex-
sistente el superar el quantum de lo que ha experienciado en el Advenimiento
, sumado al hecho de haber gozado del cuerpo de su madre ,
a la que ubica como su Otro Primordial ,
en los trámites más primarios que le impone el mismo Habla… Se trata entonces
, dado en repetición ,
y así lo lógico indudable del pensar que se incurre en regresión porque ha habido
(Befriedigung)...
a la que se habrá localizado corporalmente al irrumpir la insatisfacción de su
… Así ,
cualquiera de las apariciones del goce que le sucedan en lo cotidiano -
en cualquier posible “tocarle” al cuerpo como verdad-
llamará y disparará a aquel otro ardor “guardado” tenido como arcaico
, en una pretendida búsqueda con identidad de percepción ,
al haberle supuesto una directa identidad a “esa” percepción arcaica ,
que ha quedado con una atribución en su experiencia… y entonces ,
pudiéndose ser elevado el goce al marco que lo entroniza como habiéndole dado a
, que ahora se le mostrará en repetición… Es decir , como necesidad de
repetición… Y así -bajo estas condiciones de básico apremio-
se lo irá tramando al goce en el discurso estructuralmente instalado del
argumentándolo en transformación -
por el movimiento de carácter transgresor y al mismo tiempo interdicto que tiene e
al encontrarse con el hecho de que en su tiempo hubo de operar el nombrar de un
, posicionado en primacía.

oooOOOooo

… Pero… pero ,
se tratará ahora de captar aquí la total variancia en las posibilidades que pueden su
sistente y lo que finalmente le adviene como producto en estos avatares discursivos
Así ,
enfocando precisamente el argumentar freudiano del funcionar Inconsciente
, el que a su manera en su tópica , como se intentó hacer alusión ,
“interpreta” y ordena ,
ocurre que también entre los “destinos” con los que éste opera ,
está la posibilidad del sublimar…(Ver :”das Ding”)
Éste es un término que atrae en Psicoanálisis porque parece llevar a lo expansivo
sistencia , cuando por sublimación
ha logrado “esquivar” a la habitualidad de la represión… Pero… pero ,
en una forma en que para ello ser ,
requiere del específico concurso del anudar castrante…
En otras palabras : no hay en la Sublimación , ni activo rechazo o re-
negación , ni por supuesto forclusión ,
en su trato con la estructural castración… El ámbito que se le abre entonces será
sistir con su acaecido bien-decir.
Se plantea a su vez que los que habitualmente en el mundo se animan a operar
-hasta profesionalmente , en maniobra de aportarle a su propia plenitud-
son los artistas… Desde luego ,
también estos con su vocación de atrapar ojos u oídos… Pero… pero ,
es preciso decirlo ,
no vendría para el caso el intento de abrazar totalmente a la senda del desiderátum
, al arte ,
porque para el psicoanálisis siempre se tratará del considerar a una técnica
, a un hacer , que es su razón de ser ante una demanda mórbida ,
en un pensar que no es motivado , desde luego , por el hecho de
lo estético… De un operar desde su clara disciplina que es referida a la totalidad
Se trataría , aquí sí , de explorar sus mecanismos ,
enfocando a lo que abre a una eficacia ,
que siempre llamará en deriva a conjeturar sobre los actos
a encontrarse en toda clínica.

Con sublimación , para la Física ,


se trata de un sólido que por alguna razón de energía operada sobre él se transfor
, es de imagen ,
pero puede tomarse tal aspecto a lo que se intenta aludir en tal transformación
Se tiene que también considerar a la palabra “sublime” ,
que sí anida en algo ubicable hacia lo expansivo o pleno…
En eso que puede enfocarse en lo que siempre tuvo la característica de lo abierto
…A su vez , si se opera con licencia desde cierta área filológica ,
se puede presentar esta versión : lo sub-lime…
Lo “lime” que habla de limitación , de muro ,
de lo que aparece como claro “hasta aquí” (Peyron)…
Sub así mismo se entronca con lo que se da en lo por “abajo” -
su historia viene del Hipokeymenon griego ,
de aquello que subyace como Ser- que se pone u opone como “sub” ,
a una versión ya constituida , ya erigida como límite ,
propia del nombrado “hasta aquí”. Como ejemplo , a sub-versión ,
acción de subvertir ,
Lacan la tomó en su formato de subvertir pero ahora ya al sujeto cogitante de De
De esta forma , Sublimación entonces ,
puede ser un producto del sublimar ,
como acto que atravesaría en un más allá ,
al formato sintomal que le pudo haber dado el fantasma al desear mediante el
Podría decirse sin forzar demasiado ,
que a una lógica del fantasma aquí la superaría más directamente una
En este sentido…
¿Se podría fantasear al respecto el disparate de una “teleología imaginaria” y poner
como “diciéndose” :
“hasta aquí he llegado con mi omnipresente represión… pero a ver…
cómo habría que arreglárselas de otra manera con el goce…” (¿¡?)…
El deseante , estará siempre en la espera de una resolución ,
la que al parecer se muestra aquí estructuralmente a su alcance. Bajo otra forma d
,
sublimar parece estar en un plus expansivo en la realización de un ex-
sistir más pleno , si se quiere “escapado” del atrapamiento fantasmático ,
que es siempre el eventual generador del síntoma… Desde luego ,
insistiéndose ,
sin que se anote su eficacia en una forma en que pudiese estar excluida la
Lacan en su retornar a Freud ,
sabiamente avanza en ubicar a la Sublimación
en el horizonte que campea al pre-ontológico vacío primordial -
el das Ding- por lo que lo toma desde el lugar de la causa verdadera ,
y en principio en el juego de asociarlo ,
pero en tanto cosa ya objetivada operando ahí ,
mediante el argumentar kleiniano ,
que evocaba el momento que pudo haber experienciado el novel ex-
sistente en el cuerpo de su madre. Pero hay aquí ,
en casi todo el desarrollo de su Seminario VII (“La Ética”) ,
la profusa mención a “la Cosa” heideggeriana referida para su caso al acto
en donde se adviene al ex-sistir ,
previo a toda la constitución significante
que se le desencadenará a partir de este acontecimiento ,
con la esperable entonces , posterior “sujeción” inconsciente.
Plantea que desde las cavernas , el hombre -con goce en su hacerlo-
ha regredido a ese momento preciso , del mayor goce habiente ,
que encontró en su haber nacido al ex-sistir en el vacío ardiente ,
que por ser lenguajero , allí también por su propio concurso protagónico
, se le creó. Afirma que cualquier artista lo hace ,
en su búsqueda de inspiración tratando de recrear a su estofa ,
así como lo pretende el científico cuando ávidamente procura el conocer
Y el amante ,
que se interna en el amor cuando por empuje contingente ,
transpone al nivel erógeno de su ser-corporal , por el elevarse
a integrarlo con el cuerpo de quien ama.
… Goce del das Ding cual paradigma de la creación ,
al que en juego de rememoración , se intenta re-crear/re-
presentar en vuelta pretendida de lograr ,
apelándolo precisamente para el acto creador de toda obra. Aparece como la antípo
, en un sentido ,
de aquel más arriba nombrado que fue el mismo de la violencia atrapante con la
Pero en éste por no haber podido avanzar en el discurso castratorio de un
, que lo pudiera haber habilitado hasta para el sublimar ,
y así sin perder el horizonte efectivo que sólo da el concurso pleno de un
Conjeturo que podría pensarse a la Sublimación como en el orden de un
hacer”
(el “saber y hacer” traído por Lacan) al que ya le podría caber su asociación con
logrado… si se constata en éste que ha operado la eficacia de un hacer
, por sobre la tachadura de un saber ya constituido ,
al pretender el “algo más” de un saber ahora nuevo ,
capturado en ese acto que le abriría puertas a la libertad de una mayor plenitud de
sistir… Lacanianamente hablando , se tratará siempre de un resonar
(en última instancia de un a) que desmarca al constante razonar
secundario ,
en el juego mediado por la diferencia entre ellos… Pero en donde ,
desde ya , no puede haber el uno sin el concurso del otro.

… Resuena inevitablemente en esta temática ,


lo ya pensado por un poeta : aquel “soplo” excedente ,
traído en la moción de Rilke…

​ ………………………………….

… Pero , finalizando , porque también es dable pensarlo…


Sublimación es la imagen por último de aquello que no se da para ubicarlo necesa
, con lo Justo ,
con lo Bello… O aún con el Mal… Sublimación al igual que Represión
, cuando operan ,
cumplen cada una con su función discursiva y nada más…

Por eso es que si se hablase de la ley de una Ética ,


sólo me viene al pensar a lo que en sí definitivamente se espera que provea a lo
sistencia , en lo sagrado del cuidado que como tal ella requiere.
La identificación y sus derivaciones clínicas…

“…
Se trata de la increíble transmutación de
, a la existencia
del sujeto…”

Ésta es una frase de Lacan , en la clase 14 de su seminario 9 ,


en donde trata de plantear una maniobra que siendo fundamental en todo
sistente , se ve exacerbada en algunos neuróticos …
los que siempre en menor o mayor grado se desplazan anegados en los síntomas
(*)… Hay en esto , por cierto en la cura ,
una cuestión fundamental que consiste en lo que ella aporta -
o puede llegar a hacerlo-
en la discriminación que el psicoanalizante tiene que efectuar entre su
… Se trata del hecho de que , la transferencia , en psicoanálisis ,
“pone en acto” -dice Lacan-
“a la realidad sexual del Inconsciente”… a lo que se le podría sumar el decirse q
-
cuando se entabla- es que se ha tocado el haberse asentido de alguna forma
configurada , a la demanda del psicoanalizante ,
y así verse éste corroborado en su ex-sistencia ,
quizás ahí apremiantemente planteada… y por eso su demanda…
Y esto dado como siempre ,
en formatos derivados propios del discurso común…
… Así ,
las experiencias con algunos obsesivos que pretenden por todos sus medios
, de hacerle ver al otro (en verdad , a su Otro) en lo fundamental ,
de “hacerle llegar” a su “saber” -en este
caso en la esperable situación de encontrarse considerado en su asunto
de que el intríngulis en el que está metido es absolutamente “insoluble”… transm
por lo que es por este sendero que Lacan utilizaría aquí la palabra real.
Llevado esto al concurso de que siempre ya habrá un cierto amor ahí entablado
, el sujeto pretende que el otro/Otro , ante el que ahora está -
creído pues ya como propio , al tenerlo “en su recinto”- crea con él ,
esto que lo atribula… Él ahí no encuentra otra forma entonces de decir
, que no sea culminantemente ésta…
Y este “entonces no encontrar” es indudable que aquí es central ,
según el modo en el que se le ha entramado aquí la transferencia. Por eso parec
, produciendo en deriva el efecto sobre sí ,
de que de esta manera se le corrobore y canalice su tan paradójico deseo…
en lo imposible… Cosa que logra desde ya en los que lo rodean ,
generar distintas cantidades de fastidio , del tipo : “…
No me vengas con esto , etc , etc…”.
Se tendrá que maniobrar de alguna manera ,
para exponer lo que tiene el caso , de insoslayable :
el lograr mostrar a la irrespectiva alteridad ahí en juego -
ante el hecho inamovible de que sólo así se puede ser eficaz-
con el concurso de un cierto : “… Me doy cuenta de que para Ud ,
la cosa le es imposible…”… Pero , pero ,
esto dándose en el bemol de que tal postura resulta ser algo ,
que de planteársela como tal ,
se erige a veces en el motivo del traspiés de una difícil prosecución de la cura…

… Viñeta general que es fundamental en el disponerse del neurótico ,


en especial en su versión obsesiva más que en la histérica. En sus entrevistas pr
, surgen estas cuestiones.
… Y se dirá para el caso : por la identificación en juego. Veamos…
Es que ese “Real” ,
planteado aquí como surgiendo en la mera conducta ,
no es más que la forma de ser , el presentarse ,
de un alguien sintiéndose-ahí-
siendo cooptado todo él por tal imposible ,
en el casi impensable formato para el pensar común ,
del estar asumiendo en ello su identidad… Es decir
: todo un “id” del “ente” , tal como él a sí mismo se relata.
En otras palabras :
como ejerciendo el modo de una suerte de estar él ahí dándose su propia
… Pero… pero , claro…
ocurre que hay que considerar que este “imposible” que está en su decir
, no es igual a lo Real que es lo propio del Ser (Seyn) ,
en tanto su verdad… No se trata de esto... Es su caso ,
un “imposible” al que el sujeto manipula en creencia ,
ubicándolo en ese lugar de lo verdadero… sobre el que “él sabe”…
y no… Es decir , “sabe” indudablemente del lugar de la Verdad ,
como que no es un psicótico y esto es algo incuestionable , etc ,
etc… pero afectándola ahora a ella , en el lugar de la creencia.
Es únicamente por esto que se tiene que hablar aquí ,
de identificación…
Por darse en esa suerte de pirueta mental/discursiva en donde el “ser como ente”
-en donde siempre finalmente se mienta al Ser (Seyn) ,
porque de él proviene-
parece transmutársele aquí en el serlo. Es ese en este caso ,
“loco” operar , del habitual : “Eso , lo soy” ,
que lleva el así presentarse por ser ex-sistente.
Pero… ¿Cómo alguien puede llegar a creer que ex-
siste en/mediante esa asunción de lo “imposible”? Pues sí ,
para ese sujeto , tan “cerrado” en su vicisitud ,
le es esto incontrovertible , en ese goce de él de estar en su palabra ,
y verse en la necesidad de así transmitirlo a su otro/Otro ,
haciéndolo con toda su potencia…
Con ese plus además aquí de que lo efectúa -
jugándose en esto su “aporte” a la transferencia-
en la creída única manera que ve que tiene ,
que es la de que se le crea. Sería así el formato indiscriminado ,
ubícuo , atemporal , de toda identificación , para el caso ,
en pretendido aquí redoble recíproco “interpersonal”…
Resulta ser esto algo buscado ,
por estar investido su accionar con el empuje de una apuesta ,
que anida en el meollo de ser confirmatoria de sí…
Al estar metido en un posible ya no tener límite de este torbellino de torsionarse
, llega al extremo del no alcanzar al pensar ,
mediante una escansión que le apareciera ,
de algo que le abonaría a una alteridad… Porque aquí hasta pretende con su
eventual -al no poder cesar de estar presente- el corroborarse ex-
sistencialmente … pero… pero…
con su maniobrar ya como un Uno único…

Este es el juego que inevitablemente toca a lo que se anida en el horizonte de to


,
aquí nombrada por Lacan como “real”… Es que no es posible aunque se lo quier
, escapar a la responsabilidad de lo que ella exige del decirla ,
desde el wünsch de goce que le viene por la misma ex-sistencia…
Pero , si es que a ésta se la deja-ser…
Porque ella , la verdad ,
constantemente apremia con la concreción del cierre discursivo que le co-
responda ,
en la forma más aproximada que se le acerque… quedándose en el :
aunque no pueda llegarse a escribirla o a decirla toda… O si no ,
el síntoma… Es decir : este
último estar directamente corroborado en el extravío ,
con las vicisitudes que trae ,
al meter en el bemol clínico de si se lo engorda o no en alguna esperada interve

… Se notará que en toda esta temática , no se deja de estar invocando


, a lo que no es sino algo de la estofa del objeto
a… que es el formato de objetalidad que se le pretende -
al decir de Lacan- para atribuirle , para “darle forma” ,
al goce y hacerle un lugar mediante lo que denominó su plus-de-
gozar (Sem. XVI)… En otras palabras ,
darle forma a algo a lo que se quiere que se presente como objetivo. Es que en
, si por él fuera , ocurre que siempre propenderá al cuño fusional…
Que es lo denostado de incestuoso -pero que es en sí a-sexuado-
surgido de la supuesta identidad de
percepción venida de la reminiscencia del goce del cuerpo de la madre
-en el que también el falo faltante (aquí , como Fi) ya estaría
(si en verdad se diera el caso de poder hacerlo) ,
cada vez más incidiendo en el pequeñito-
haciéndole lugar a estas “locuras” de oficiarse como el maravilloso y potente “
Son de esta etapa las cuestiones que no cesan de tramarse al modo borromeo. El
: Necesidad-Demanda-Deseo ,
sustentadas en el formato del goce fusional materno. El sentido más logrado aquí
, consistiría en el alcanzar a ser el falo de esa Madre…
fogoneando así la necedad de su Yo Pienso. Si bien tal potencia
le dará para hacer hasta juegos de su dominio ante la ausencia de aquella
(el Fort-Da del nieto de Freud es un ejemplo brillante) ,
la discriminación en su ex-
sistencia desde luego no es aún muy marcada ,
aunque el absoluto de ésta nunca cese de apremiarlo con su empuje hacia la
, por esto ,
al deseo… ¡Pero qué cosa loca es el identificarse con el ser el “falo de mamá”
… Como que es por esto -y se tratará de insistirlo-
la manera “conocida” que despliega cualquier neurótico… Y es ,
si se quiere ,
la sin lugar a dudas promotora de la totalmente respetable valentía que los trae a
, como es el caso de nuestro paciente arriba planteado.
… De esta manera , el pasaje al contexto paterno del Edipo -
el Padre ya ubicado en primacía en el lugar del Otro- trae como se sabe
, una torsión colosal en el discurso ,
que ahora queda más centrado en el deseo… pero ya no de aquel “de la Madre”
,
sino en lo que se le abre al sujeto hacia el propio… La castración a-
traída por ese padre en su propio discurso ,
hará en el mejor de los casos , sus frutos.
Así , la ex-sistencia , inmixionada de goce fusional -
planteada como se vio para el primer estadio- sólo casi estará con-
formada por lo que produce el goce que ella trae con el ya desplegado primer a
Pero ocurrirá que con la operatoria del Padre -
si es eficaz su negación interdictiva en el discurso-
se proveerá a que se pase a funcionar ya claramente en el trenzar que le es co-
rrespondido. Éste es entre Deseo-Goce-Amor.
El despliegue temporal esperable en el discurso lenguajero ,
producirá en este nuevo estadio de su entramado , la posibilidad -
a completarse en la vicisitud del Ser-hacia-la-Muerte ,
con el arribar al saber-se mortal ,
y entonces ante el concurso de tal alterizársele la muerte- del ser capaz de un
, pero ahora ya de la ex-sistencia , en lo abierto hacia la de-
cisión de una mayor plenitud.
Se le posibilita así en su contexto entonces ,
un mejor acceso a la discriminación actuante entre la ficción ,
que le es estructural , y lo que le va a la creencia ,
sobre la que podrá incidir sobre sus alcances.

Para finalizar ,

podría decirse que todo el asunto complejo y equívoco que perm


, por el : “si no me es posible la identidad ,
apostaré a la identificación”… Que nunca deja de estar en la enunciación
, pero ella es incontrastable.
Es que la verdad que se plantea con el “Yo Pienso” -
traído por el cuño cartesiano- puede dar , y nuevamente puede hacerlo ,
para el pensar variaciones sobre él…
Así , ocurre que el hecho verdadero del pensar… porque se ex-siste…
es indudable , pudiéndose por esto , ante el resonar de su cosa ,
adquirir una potencia difícil de discriminar en lo inmediato… Pero…
pero , que en otro sentido ,
no alcanza su despliegue para el desplazar y llevarlo todo a afirmar que “entonce
, lo que pienso es verdad”… Escansión ésta que se logra ,
si se considera -y entonces así se la pueda valorar- a la propia ex-
sistencia… Pero Grullo diría que pensar -como acción del ex-
sistente de hacerlo- y pensamiento -lo por aquél constituido-
no son lo mismo , pero aquí es crucial no olvidarlo.
Haciendo un transporte de esto al caso de la identificación que se viene desarroll
, se puede captar tal “con-
fusión” puesta en juego en el epígrafe traído por Lacan ,
entre el sujeto y el objeto ,
estando su hecho en pleno lugar del “eso lo soy”… De cómo aquí al ser encand
, queda atrapado , capturado ,
por una objetalidad que viene estando ahí anidada ,
que ha sido activada , puesta en juego ,
pero como operatoria tramada a su propio pensar. Al respecto ,
quizás podría decir algo así en un esperable “despertar” ,
de poderlo atisbar : “Como Yo Pienso ,
es mi pensar lo que puede llegar a hacerme tener tal creencia…
Pero… pero… es por el juego equívoco significante ,
ejercido sobre la egoidad del Soy -
aquí un tanto insuflada- que “se la cree”… Al punto del llegar a hacerme decir e
, Soy eso”.
Se trata aquí de encontrar la diferencia crucial presente al nombrarse estas dos pa
: “Ex-sisto… Soy…” ,
en donde la primera se muestra como el dicho de una verdad absoluta
, que lo toma al ex-sistente como tal ,
apremiándolo con el encontrarle sostén con un sentido
… y la segunda que es la suerte de respuesta ,
puede que hasta sintomal , que ante la otra , es la palabra
que en su vicisitud , ha podido sacar de la galera , ya como Yo…
Las posibilidades del análisis ,
sus logros sobre el tratar de abrir el cierre en el que se debate el sintomal neuró
, que lo puedan llevar a una ex-sistencia más plena -
siempre afuera de toda nueva forma de identificación ,
o por lo menos hacia algo no “tan” identificado-
no es más que lo que se habrá de hallar en el caso por caso…
… Pero esto es tema para otra oportunidad…
por Jorge Linietsky , al que me une una gran amistad.
(*) Por ayudarme a exponer en esto ,
agradezco el material de lo que en sí fue una clase realizada
Sentidos primarios
El sentido (Sinn) es una tendencia del pensar -
presente por el mismo tramar discursivo ,
y entonces así adquiriendo su rasgo imperativo-
que siempre está en la ex-sistencia ,
mediante el proveer de ficción y su necesaria constitución de semblantes
Siendo un hecho que surge ante la imposición que se encuentra -
como entonces paradójico horizonte-
proveniente precisamente del agujero hallable en el sin-sentido ,
que en forma constante para el habitual operar esférico de su Yo ,
le surge a aquella.
Se erige en el intento del argumentar con coherencia -
desde una gramática y una lógica-
sobre eso propio y ajeno que va encontrando en su secuencial avance gozante en
(Das Offene) ,
producido sobre la compacidad natural… hasta que ya cesa en su hacerlo… Lo tie
, el : ¡goza! ,
en su metonímica imposición de continuidad… tan presente en el mismo ex-
sistir.

… Se pretenderá en lo que sigue ,


plantear algunos senderos que digan de su complejidad ,
conjeturando en un más allá del definir al sentido como aquello devenido en prim
Así , debe entenderse que básicamente todo el suceder ex-
sistente parece no admitir el carecer de sentido…
aunque su aserto no se pueda lograr en la forma exhaustiva que se requeriría para
-si se tratase de esta pretensión-
y sus consecuencias totales lleguen difícilmente a proferirse ,
siendo que la mayor parte de su producido esté sepultado en lo Inconsciente
Es decir , se plantea el sentido , como algo buscado como necesario :
no se cesa del intentar inscribírsele ,
en un campo que no puede sino ser argumental. Es clara a su vez ,
la tendencia al cierre que tiene todo argumentar ,
con un gradiente de exigencia que es leve en el Inconsciente y fuerte en la
,
la que entonces cargará con el no poder sortear la tal imposición también lenguaje
,
en una legalidad en la que se proclama… Su cosa de imposición aquí finalmente p
, cuando un Yo ,
deba él demostrar los blasones de la coherencia lógica de su decir…
siempre requerido por el horizonte que impone… o no…
la consideración de la verdad.

Siguiendo a Freud y observando en este contexto al proceder de un bebé


, se lo puede ver a éste en el avance de su despertar en la ex-sistencia
-activando desde la aceptación y el rechazo-
en la toma de lo que alcanzará a valorar como “lo bueno” ,
así como a lo “malo” que podrá llegar a considerar ,
intentándolo expulsar. Es que si bien son oscuras sus razones para este dirimir en
-que le cabrá en lo fundamental como cosa hostil (Fremde)-
logrará finalmente hacerlo desde el sentido de su placer ,
al que se lo entiende como el de la legalidad de un Principio en donde se marca
,
al ser éste ese empuje desmedido que lo apremia y al que le es preciso acotar
, para no terminar en ser arrastrado por su exceso…
Tratándose entonces del hecho crucial de que si esto así no se lograra
,
se le presentaría el posible padecer de una psicopatología o hasta quizás
, un no llegar a ser…
Se trata de entender que cada “bueno” y cada “malo” ,
resulta ser percibido en forma discursiva en el horizonte que despliega el
(Ver :”Del amor“)… Es decir ,
consiste en aquello valorado tanto en su piel ,
como en el pasaje de entrada o salida por algún orificio corporal ,
que por esto quedará libidinizado ,
habida cuenta del también concurso gozante que cada a trae en la misma lazada y
parcial…
Entonces ,
cada modalidad pulsional imprimirá su parcialidad en la básica indiscriminación cu
fusional , subtendida en el comienzo entre el niño y ese ente ficcional
al que él supone como su Otro ,
presente aquí encarnado por su Madre…
en esa característica que le es incontrastable ,
de no dejar ella de ser percibida por él como algo propio.
Así ocurre que éste , si se quiere entendimiento inmixional con su Otro
, es en ese momento primario , múltiplemente variado , caótico ,
sumido en lo cuasi-fusional de la etapa ,
aún alejado de lo capaz de ser asimilado por la unidad corpórea que daría la prete
aunque , ya esté presente para él desde su nacer ,
lo que es el Uno absoluto de su ex-sistencia ,
en la medida en que esto no deja de ser tomado por su ser-ahí-siendo
, dotándolo de su singular sí mismo…
el que no obstante nunca podrá proclamarse el serle “así mismo” un reivindicador
, sobre ese tal emergido Uno.

A su vez el movimiento aquí entre las mentadas acciones de ausstossung


, resulta ser sin duda articulado… No es posible concebir ,
algo que se aloje y entonces así quedar presentable ahí , o ,
ser aquello que haya quedado de alguna forma en potencia de des-
ocultarse ,
sin el concurso del hueco o vacío que le haya hecho lugar… Es decir
, no hay Ser de la ex-sistencia ,
sin el concurso de esa ausencia ardiente ,
que por el tramar moebiano/borromeico del lenguaje le habrá quedado por su
Y que es oculta y áfona. Se cumple en esto el precepto básico de la cosa del
(Seyn) traída por Heidegger : lo que aparece , lo que se presenta ,
es tan importante como lo que se oculta… En otras palabras para su decirlo
, quizás en forma más precisa :
el agujero logrado tiene la misma importancia que el órgano/significante actuante
… Y es por aquí por donde le va apareciendo al novel ex-sistente ,
cada vez con mayor fuerza , la con-
figuración de un sentido en este todo que recepta ,
avanzando en el uso discursivo y sobre su prematuración.

Senda impuesta como ley del funcionar del mismo lenguaje que “pide” el
, ese Uno uniente de su ex-
sistir va entramándosele con lo que se le acopia de sus “buenos” ,
a los que ha tomado para ser y así sentirse serlo ,
conjuntados a la concomitante expulsión de los “malos” , en el hacer-
se de su tramar. Desde luego ,
son fundamentalmente aquellos mencionados “buenos” como caricias ,
o como orales , anales , escópicos o invocantes -
al perfilársele en lo valorativo como lo más propio-
los que “le dirán” de una unidad que se le puede ir constituyendo…

Y todo ,

así parece aproximarse al momento crítico de un salto


(Einsprung) , que en torsión discursiva ,
hace que de alguna forma llegue a “decirse” a sí mismo : “lo bueno ,
lo soy”… Tensión constitutiva que lo llevará a la mascarada del Yo…
Es que este Soy es la palabra esencial que ya concentra a sus goces y a sus nomb
, como campo del sí mismo de una egoidad ,
que claramente excede al mismo Yo -palabra que luego usará-
aunque no sepa , ni pretenda saber de su proceso configurativo…
Es que en este contexto de empujes constitutivos ,
se le han ido presentando entonces dos elementos claves en la conformación de su
,
lo representa la percepción cada vez más clara de ser el protagonista central del di
, que es lo fálico. El falo -significante tan paradójico y primordial ,
pero siempre faltante-
aquí en su primitiva versión imaginada más fuerte y rutilante (Fi) ,
parece ir a ubicarse en el pequeño ,
porque al percibir éste ese deseo en tan encumbrado Otro que es su Madre
-al hacérsele el pensar que por tanto ella no lo tiene-
hace consistir en él , el formato palabrero , del : “Si quieres el falo ,
entonces lo soy Yo”… Es esto allí , como se entenderá ,
la culminación mayor quizás del sentido en la maniobra del pretender el
, pero universal al fin. Y una otra -concomitante- es la clave que ,
escenificada escópicamente en el espejo con la confirmación deseante y amorosa de
, adopta la consistencia ya unificada de la imagen de su cuerpo ,
afirmándosele con ella el otro aspecto esencial constitutivo de su Ser corporal
Se considera que en este movimiento de doble vía ,
hay la imposición discursiva arriba mencionada ,
como hallazgo de un sentido. El “ser el falo” , como “único” ,
y la “unitariada” -si se permite el neologismo- imagen de su cuerpo ,
parecen completar totalmente a ese Uno buscado , en el que cree
alcanzar la cima de un goce en sí venido desde lo fusional de la etapa
, al no dejar de ser éste su cuño… Es decir ,
el cuño desde donde se proveerá a lo que será -
al tomarlo a la manera de una plantilla-
el operar habitual de su imaginario… Y además ,
si se trata de incluir en estos “maravillosos” momentos al lugar del amor
puede resultar que lo “bueno” con lo “bello” quizás lleven al desvío de que esto s
, como le ocurrió a Narciso en el famoso estanque.

… Pero… pero ,
es palpable que el grado de la alienación a la que todo este movimiento con-
lleva , comporta a una ex-
sistencia mochada de un otro horizonte de plenitud que no deja de ser atisbado co
, al que se lo percibe
siempre en el juego inevitable al que conduce el concurso con esa configuración su
, que es el Otro… Con el Otro , en este caso materno ,
se darán siempre alternativas de ambivalencia -amor/odio-
en especial cuando comienza a aparecer con fuerza la pretensión de una
, el empuje de una libertad ,
ahora ya ésta aparecida como palabra clara de sentido…
Se completa finalmente el escenario de esta etapa cuando se presenta lo activo de
, quien desde un lugar renovado de primacía ,
parece darle otra esperada versión a las cosas.

… Y ampliando

su asunto ,
en la propia dinámica que el sentido tiene en la consecución del discurso
, se debe considerar para el peso de sus consecuencias -
que puede llegar a incurrirse en la paradoja de toda creencia-
que es que cuanto más completo se presenta lo alcanzado a creer ,
más propenso al resquebrajamiento el sujeto se encuentra… Más y más parece acer
pudiendo caer , por ejemplo la imagen corporal ,
en el hecho creído de padecer un penoso despedazamiento. En este extremo ahí lo
entramado de una separación que mal se efectúe , puede que sólo lleve
, por ejemplo , a tal fantasma o al de la emasculación…
al no haberse ejercido -por falla o desvío allí conformado-
lo fecundo del acto de ese Padre que trae la castración ,
el que con su tramar habría podido destrabar la aporía alienante y abrir a la conse
Es que es menester considerar que todo este contexto incluye a lo que le va a una
cisión… Porque separación es siempre con pérdida… Pero… pero ,
que puede ser pérdida de la inercia de aquel goce fusional ,
con su lastre de lo finalmente asfixiante. Separación implica entonces aquí a una
hacia la verdad de algo que podría ser verosímilmente mejor…
Y dicho esto en un “sentido” de lo que de esta forma no escapa a lo que se vien
, de proponerse también como del orden del sentido.
Así , castración es entonces ,
abrirse a la libertad del posible desear o aún sublimar ,
siendo para el niño la alternativa de su correrse de lo que no sería sino sólo emas
,
o aún para el gozador la salida del agobio del tener que sostener constantemente a
,
que es siempre para el otro/Otro… y para la niña el horizonte del goce
, ahora sí ya hasta denostado de incestuoso ,
por el resonar de la intervención paterna eficaz.

​ oooooOOOOOooooo

“… S I A T I E N D E N N O A M Í ,
sino al Logos ,
estarán de acuerdo en que…”

La frase es parte del Fragmento 50 de Heráclito ,


en una de sus innumerables supuestas traducciones…
Allí trata él de decir , en decidido carácter de agente ,
algo que siendo ya una verdad -aunque , decimos aquí ,
sólo “una parte” de ella , pero instalando su irradiar-
aparece referida como venida del Logos ,
que es esa palabra de tan complejo significado y recurrida por los presocrático
Dejada ésta indudablemente para que se la piense (*)…

La alusión viene al caso al modo de como en sus comienzos ya lo haría Freud
“Proyecto… para neurólogos”,
en el sentido de ser un escrito dirigido a “unos cuantos” -
pero precisamente- no para hacer con él neurología…
y entonces el bemol de su dificultad que lo llevó a nunca presentarlo…
Es decir , se trata de la escena del intento del decir algo
crucial para el que lo está ahí planteando como “nuevo” ,
a aquellos que más específicamente puedan escucharlo… o no…
… Es iniciar un pensar -
y de recoger ese aspecto que sacude o impacta-
cuando alguien quiere afirmar algo fuertemente. Ya se lo asociará sin duda
, a lo que viene de un amo ,
a su decir incontrovertible e imperativo…
Hasta se lo podrá tomar como de una rechazante soberbia… Pero…
pero -se nota en la frase- el resalte que trae su “…
no a mí…”. De modo ,
que Heráclito también parece plantear ponerse él bajo
el mismo Logos…
Debajo de eso que resulta convocado a sostener e igualar al Todos ,
y en tanto llevado a decir , por percibirse sujetado a un discurso ,
que a él también lo lleva.
… Desde su lugar de analista , pero tramando creo ,
en la semejanza del estar en el mismo lugar del posicionarse ,
dice Lacan en “L´Insu…” : “…Es así que se presenta el
famoso Inconsciente, al fin de cuentas imposible de aprehender…
El inconsciente se limita a una atribución , a una sustancia ,
a algo que es supuesto ser/estar
(ètre) debajo. Lo que enuncia el psicoanálisis ,
es que esto no es más que una deducción. Deducción supuesta ,
nada más. Eso es a lo que traté de darle cuerpo ,
con la creación de lo simbólico… ¿Cómo es posible que ello se enuncie?...”
, aun dicha casi en el final de su producción… Y todo dirigido a sus
“seminaristas”… estando él ahí posicionado en ser un muy especial
“psicoanalizante”
concernido en el escuchársele por lo que planteaba…
Así , en una faz de lo que aquí se expone ,
resurge aquello de que aunque mediando 2600 años entre un enunciado y otro
, en principio parece no existir un progreso…
cuando hay un brete en el decir de un :
“¿cómo lo digo?” y estar implicado el aparecer de una verdad ,
la que con su absoluto apremia aquí con el plus de ser pretendida de transmi
Es que desde que el sapiens empezó a hablar y a esculpir la piedra
, es el mismo. Y esto -se entenderá- no habla de ninguna eternidad ,
sino de esa cuestión que se aloja en su esencia ex-sistente ,
que al ser lenguajera , la
hiancia que tiene en su estructura lo posiciona en eso que es el propio “tembl
a su castración…
Hasta que su tiempo se acaba y ya cesa en su hacerlo…

… Pero sigamos al Lacan del : “…


¿cómo es posible que ello se enuncie?...”.
Porque tampoco aquí se llevarán las cosas a lo que trabajó la metafísica
Ésta , desde mi manera de ver, llegó hasta un Heidegger…
Y del genio de éste se pueden tomar aspectos de lo que hizo recomenzar con
(Seyn) y su Tiempo , al encarar la destrucción de tal disciplina.

…Y así ,
por tomar un ejemplo para este asunto ,
en donde se plantea incluir a lo equívoco que abona a la levedad en el
, se puede recurrir a la palabra no ,
en donde hay que reconocerle en su caso ,
diferentes formatos que muestra aquel para su operar ,
que a ella la contiene como negación y fue de tanto uso en el conceptualizar d
Así , la negatividad más originaria -por lo estructural-
resulta ser ese aspecto del Ser (Seyn) , que es aquí lenguajero ,
al que Heidegger llamó precisamente “noedor” ,
en su constante búsqueda como pensador de poros discursivos. Implica esto al
(Ex-nihilo) sobre la Nada de inex-sistencia…
Se trata de ese especial negar aquí a esa tal estofa de lo biológico ,
para que algo de lo humano pudiese ser…
Es decir , enfocando el caso y apelando a cierta agudeza ,
se puede decir que a la compacidad natural que nos concierne -
en tanto lo inex-sistente que nos rodea ,
que implica al necesario estar del hombre entre entes-
se la percibe en forma constante en un interminable aquí y allá ,
dándose la situación de que además y al mismo tiempo ,
su asunto se presenta habitualmente velado por el bla-bla-
bla de la esférica palabra vacía cotidiana.
… Pero… pero , como se ha mentado ,
ha ocurrido que ya sobre esta inermidad o vacío de ex-
sistencia se pudo dar el que se lo llegó a negar , es decir ,
el hecho de que se lo interrumpiera…
Se habilitó a que se dé un cese de su constante manera de estar o inscribirse
, mediante una suerte de no (o un , ¡basta!) diferenciado -
desde luego ,
no tratándose éste de ser necesariamente de lo proferido-
para que se permita que algo ahora totalmente nuevo suceda ,
al fin como posible… Así además , por estar en su misma movida ,
en una suerte de “sacar provecho” de esto devenido en la manera de un anud
, se dio la aparición contingente , nada menos
que de la totalidad del despliegue de lo lenguajero… Y entonces ,
ahora sí , lo humano ahí apareció con su fluir ex-sistente…
Desde luego que aquel “no” primero y mítico ,
ya no está y ni siquiera es posible nombrárselo… Pero… pero…
estará no obstante haciendo señas por lo que lo diferencia en forma indudable
, que cotidianamente niegan la posibilidad , por ejemplo ,
de que todo esto suceda , y que logran a
veces que sus considerandos queden así alojados hasta en el lugar de la fijació
Imagen entonces del campo de lucha , si se quiere ,
de lo inconmensurable eufemístico de la elisión ,
apareciendo en su senda -para dar ejemplos muy cercanos-
esos códigos de la inmediata actualidad algorítmico-
digital que repiten hasta simulacros de lo humano con sus tecnicismos…
mundo… Y entonces , el ya no pensar , al cubrir toda la plana ,
llegando hasta el no dejar a la ex-sistencia aparecer , in-
nombrándola… o aún hasta el no dejarla-ser…
Es que en el hombre , al tenerse la forma del ser-hablado , su salto
(Einsprung) sobre lo natural biológico lo ha hecho mediante el recurso ya
, que es por su Habla. Es lo que determina a su “dicho-mansión”…
y es lo único que ninguna tecno-ciencia puede alcanzar ,
aunque se lo plantee más allá de sus “como si”… Mediante aquél ,
el Ser (Seyn) se mediatiza como Logos , y así ,
como lo dice poemáticamente Heidegger , lo
humano puede “habitar” a su casa , que es el lenguaje ,
estando dotado de la capacidad comprensora de su pensar.
Es decir , es esta negatividad -ahora si se quiere ,
esta lenguajera forma de “decir” no- la que hace surco ,
la que cava un vacío con su accionar y lo constituye al hombre como
hablado y ex-sistente ,
al punto de que entonces ya puede con sus habituales no ,
operar sobre las apuestas que ahora hace en la economía de su goce.
, en el hecho fluente de que existe y ex-siste ,
por el remanente de aquella potencia primera de su Advenimiento
(Ereignis) , que ha quedado alojada en el vacío que él tiene
portado en su Habla y así gozar… hasta que muere…
… Entonces ,
se percibirá que son diferentes las negaciones que profiere o usa el
sistente/hablado en su cotidianeidad…
Podrá decir que no resolutivamente ,
cuando algo lo emplace y oprima ,
desde el horizonte de una verdad para él ,
quizás surgida o no de su fantasía… O hasta se refugiará en un no
, cuando quiera velarla o huir de su acoso…
La gama discursiva ya subtendida entre la ficción
y la creencia se lo permite por estructura ,
y así puede darse que en transferencia en un análisis , por ejemplo ,
quizás sus “seguramente no es mi madre”,
logren transponerse hacia una resolución que destrabe un deseo hacia un
y entonces un habilitarse a ex-sistir de otra manera , para el caso ,
si ocurre que se le dé el instante de un buen
corte en el continuo y “bobo-
volver” sobre la banda de Möbius propia ,
implicada en su posible padecer gozante.
… Es que el reino del mortal es el equívoco.
Ya esta palabra del latín (equi : igual – voce : decir) ,
pinta de entrada a lo que aloja a su cosa :
hasta algo dicho o escrito igual ,
puede tener derivas discursivas diferentes. Se percibe en esto al sustrato engañ
,
porque ninguna puede escapar a lo que la determina desde su trama que es la
Cuando la gramática por sí sola no puede dar cuenta de la ex-
sistencia…

Así , se tratará de entender que para estar más cerca en el conocer


sobre su/la verdad -que es desde ya imposible , y más aquí ,
de decirla toda-
hay que apelar a vías continuamente necesitadas de instalarse sobre lo habitua
,
cuyo horizonte surge de la observancia de lo fallido de los senderos de discurs
,
siendo el lugar en que el psicoanálisis constantemente intenta y debe ensayar a
Vías que no pueden hacerse a su vez , mediante una transposición
(Enstellung) que escape al orden mismo de la palabra -
en el punto del pretender orbitar afuera de ella-
porque es sólo en ella con su tocar ,
en donde se puede dar con una ex-sistencia
que hasta pueda afirmar su plenitud. No hay forma de escaparle a esta
(Es Gibt) como discursiva , precisamente por así serlo…

… Sí , en el “¿cómo lo digo?”
anida lo complejo de la misma estructura ex-sistente ,
capaz de “estafar” , como dice Lacan en “L´Insu…” ,
en eso que fue siempre para él su “romperse la cabeza”. Porque plantea él al
,
en donde aparece con fuerza ese intento vocacional de su ir más allá de los d
freudianos -y aún del mismo teorizar de Freud-
al dirigirse al rescate constante de lo que éste trajo como un pensar soberano
dicho discurso…
Con el valor flamígero que se le encuentra desde su inicio en el presentarse p

oooooOOOOOooooo

La inscripcionalidad

Y llegado a este punto del aquí también propio “romperme la cabeza”…


esbozaré , desde luego , hasta donde llegue ,
un aspecto para mí crucial ,
en este “¿cómo es posible que se enuncie…?” ,
si se lo pone como tal en la mira ,
traído constantemente por Lacan.
Continuaré con esta equivocidad anidada en la estructura ex-sistente
, y que precisamente , como no podría ser de otra manera ,
surge en forma ejemplar cuando hay una equivocación , o un lapsus
, o un chiste , cuando algo emerge entonces capaz de ser percibido ,
en un “despertar” del adormecedor road-
show de lengua cotidiano…
O también cuando se pretende transmitir eso que afecta o apasiona desde la a
, por haberse producido de hecho una escansión ,
y así hacerse presente.
Se trata de observar que todo esto tiene su recorrido. Y que volviendo al
: “Si atienden no a mí , sino al Logos…” ,
pretendo ubicarlo en lo que tiene como centro a la cuestión de la inscripciona
,
en la que es de observar que su importancia no pasa sólo por lo que merame
-
que siempre habrá de llevar su cosa a la cuestión de los contenidos
, al significado-
sino por lo que se juega en el hecho mismo de lo que se implica con la
Es decir , en su acto.
En esto , puede afirmarse que ya tuvo su trabajo la Metafísica ,
aunque haya llegado hasta sus impasses al no poder atravesar el pensarse ella
, y entonces no advertir sus propios no precisados fundamentos…
como aun hasta el no tenerlos. Sólo en especial Heidegger ,
con su des-construirla , logró decir mejor ,
por encarar directamente al Ser (Seyn) -y entonces así aquí a la ex-
sistencia , que es lo más propio del hombre-
al iniciar su constante brega en el pensar de que no quede encandilado todo e
,
aquello sobre lo que desde lo clásico se ha querido conceptualizar como
, por tomarse del hecho aquí de ser
lo único que surge a presencia. Se pretendió así que por este presentarse
, sólo él , era.
… Pero se trata aquí de percibir que el ente que
nos concierne para el pensar a los que nos movemos en este campo
, y el “peatón” en general ,
no es el que le va a la compacidad natural. No es el de la relación sujeto-
objeto cartesiano/kantiana ,
propia del discurso cogitante devenido en lo actual en tecno-
ciencia… Aquí , él es lenguajero
(¿y cuándo para el hombre no lo sería?)…
Se requiere para su abordarlo , de una “acción específica” ,
de un “entendimiento” con ese “Otro inolvidable” freudiano ,
que opere con su invocar ,
sobre este conceptualizar… Y entonces las consecuencias de tener que hacérselo
Así ,
se deberá reflexionar que cuando se nombra al significante lacaniano
, cabe el preguntarse sobre tal postulación…
El cómo esos significantes
que anidan en ese plus que excede a la mera lingüística , son los
que incontrastablemente detentarán en la ex-sistencia ,
la existencia allí del sujeto del deseo Inconsciente…
… Al respecto , y condensado en este mismo orden temático ,
el también usado a veces por Lacan : “Ser sólo un significante…” ,
posibilita el conducir a un impensado desvío... Porque precisamente por la men
,
en el marco del posible caer en el darle sólo primacía a la presencia
,
puede surgir el hecho de que en la frase se permita el llegar a considerar
, al elemento inscripcional aparecido… cuando más bien ,
hay que observar que el ardiente y mudo Ser (Seyn) del goce de la
ex-sistencia no puede sino estar entramado/metido allí ,
haciéndolo por la equidimensionalidad que tienen ambos órdenes. El
hablado y su hecho de ex-sistencia ,
no se implican así en una simple equivalencia ,
sino en un anudamiento dado ya en el estructurarse de lo que les va a su pro
Se produce el estrago entonces ,
cuando se escinde a la significancia respecto de su articulación con la
sistencia ,
y se hace un corte por omisión de su equipotencialidad unitaria.
Al respecto , por ejemplo , en la disyunción que se hace presente -
por la hiancia del lenguaje- en el hecho de que “…
el significante sea un sujeto para otro significante…” ,
quedando aquél barrado ,
se debe contemplar que no se hace referencia directa a que se entra para el c
,
como podría llegar a conceptualizarlo una Lingüística. No se refiere aquí a ese
, propio , “interno” por así decir , al mismo sujeto
en su estructurarse discursivo , al referirse al goce para él en juego ,
por ejemplo , cuando campea ahí el chispear de la alteridad ,
subjetivada hacia el deseo o el goce del Otro.
Son éstas , temáticas diferenciables puestas en la inscripción ,
del cómo funciona el lenguaje…
en lo que siempre se planteará que se hace con la ficción
del concurso de un Otro…
Y en donde además hay que distinguir lo que se tiene de trabajo para con el
sentido -con el que se está obligado a hacer metáfora-
respecto de lo que está empeñado en la dificultad aquí mentada del hacerle un
al goce que se juega mediante el metonímico empuje a seguir ,
propio de la constitución lenguajera.
Son como se ve ,
muy diversos los mecanismos constitutivos del mismo lenguaje ,
a tomarse en cuenta por lo estructural a considerar ,
en el funcionamiento ya del sujeto del deseo inconsciente.

Para avanzar en esto , ya estuvo nombrado más arriba el Ser


(Seyn) y su violencia de acto ,
que es el hecho de su Advenimiento apropiador (Ereignis)…
Es ese “hacer un vacío” ,
en el que se juega su necesario ausentarse ,
su “ocultarse” para que algo sea ,
en el presentarse del siempre llamado ente. Se coligará entonces ,
reafirmando lo dicho ,
que este universal proceso acontecimiental del Ser
(Seyn) para lo general , se da
(Es Gibt) en el hombre con su manera de ser discursiva ,
porque a él -al saltar a su dimensión de ex-sistente- el Ser (Seyn)
se le ha dado mediante su Logos.
… Es decir ,
que por el formato tan especial que tiene el “ente” humano ,
al hacerse en interdependencia o interapropiación con el Ser (Seyn)
-por el habérsele éste transferido-
“eso” se ha ocultado pero no se ha ausentado de su ahí ,
al encontrarlo en el ardor que lleva la misma hiancia del lenguaje en su
constante tramar… quedándole como remanente al hombre ,
la imposibilidad estructural de poder a su manera ,
dejar de pensar en todo este hecho… Tal hecho es a lo que lo impele la
(aquí como das Ding) no se ha “perdido” , si no ,
no lo apremiaría como goce que es… Es que si esto así no fuera ,
no se le daría su ex-sistencia…
Así , en el ex-sistente ,
la serie de los “que se diga” mediante las lazadas de su lenguaje ,
hacen esos vacíos (ahora ya
palpitantes silencios) en sus sentidos de ida o entrada ,
atravesantes de su piel o de algún orificio de su soma
(ahora ya erógenos) ,
con el latente ardor de su goce como brillo especificado en su constitución
,
que entonces le quedará para un repetirse por el hecho de que ahí hubo una
por el significante que aferrará ya en su vuelta o salida,
nominándolo…
Se trata aquí de la compleja y torsionada hechura de una hiancia -
un agujero tramado en un ahí de acto por el lenguaje ,
portado por él-
operando en una forma dimensionalmente diferente a como se daría en la bina
,
que sería lo propio de la compacidad natural… en donde cada elemento al n
, se encadena inequívocamente con otro , de no producirse una falla.

… Se percibirá a esta altura -


avanzando en este “tembladeral teórico” de toda inscripción -
la huella del pasaje de una nada a un algo… Algo que aquí tiene la singularid
Produciendo el despuntar que esta dificultad resulta ser insalvable y desde ya
, y que así emerge por momentos ,
en las formas habituales conque se la pretende encarar… Es que hurgando en
,
aquí se insistirá en que no se podrá tener una expectativa que no incluya ade
(Seyn) lenguajero , y entonces , de la ex-sistencia
en tanto su dimensión discursiva…
… En esto ,
Lacan se vio necesitado de encaminar a su pensar ya adentrado en
la exposición de su enseñanza , en el contexto mostrativo (y
no demostrativo) que tomó de la topología ,
“palabrereando” además con el poema ,
indudablemente al proseguir por el sendero en el que ya estaba encausado. As
-afirmo- no se podrá pretender , que a lo que es aquí del Ser
(Seyn) y lo devenido con su hiancia lenguajera ,
se lo quiera formalizar en lo exacto matemático , que es la manera
-esperable para ellos- de los entes naturales…
porque de lo que se trata en esto como condición sine qua non ,
es que en su caso , al tratarse de la ex-sistencia ,
es su cosa la que obliga a su re-pensársela…
Se insistirá entonces , por dar un ejemplo ,
que el agujero que le va al ex-sistir ,
no puede ni tiene dimensionalmente que ver ,
con el cero matemático ,
el que sólo se adecua para su representárselo…
Cuando se apela a él ,
no se le puede pretender un alcance verdadero desde su habitual enmarque
,
por plantear una estética pobre y reductora para el abarcar lo humano.

La ex-sistencia es el verdadero sin-


sentido que queda afuera de todo lo calculable…
pero que está no obstante articulado. Su verdad indemostrable ,
sólo apunta a decir que es…
Porque así son sus cosas metidas en el clásico no-ser...

Así se llega ,

a que por este inquirir ,


se encuentre ese algo que ya la Retórica clásica en su momento ,
pretendió precisamente ,
“darle forma”. Se tomará a ésta por lo que aporta,
pero no para específicamente fundamentarse en ella como recurso ,
pues es a la misma Retórica
a la que habría que llevarla a cuestión… Quizás desde el toro ,
al decir de Lacan…
Pareciera aquí , que el pensar binario -lo “bobo” de la esfera ;
la necesidad de que algo deba ser puesto en plano ,
para poder ser escrito en paridad o ser captado por una mirada ,
etc- siempre logrará avasallar… Por eso es que Heráclito ,
aquí en un bemol semejante en su querer decir atravesante ,
parece que anhela imponerse ante los que habla ,
diciendo el mentado : “Si atienden , no a mí…”,
en maniobra de pretender atravesar este impedimento y ser escuchado.
… Se trata entonces , del pensar en el formato del oxímoron…
De una palabra que dice “de lo imposible” ,
que es lo que la lógica modal define con su : “lo que no cesa -
precisamente- de no inscribirse”.
Parece que todo tiembla , por ejemplo , cuando un significante ,
ya nombrado y brillante (como venido de un pretendido amo) ,
no encuentra a otro ya inscripto que lo corrobore y co-rresponda.
Puede hablarse , en esto de lo indecible o inefable…
de algo hasta atribulante…
Clásicamente ya desde los tiempos de Parménides ,
en los medios académicos se le tuvo horror a tal “vacuidad”… A esa
senda sospechada del conducir al formato
del desencadenamiento de algo al que se lo ubicaría en el desvío…
que hasta podría completarse en un formato psicótico ,
ante el quizás aterrador arribo incoercible de una palabra absoluta…
Pero… pero , también con este rulo de lenguaje ,
se quiere apuntar aquí a lo que habitualmente le pasa al ex-
sistente en más “pequeña escala” ,
por haber una similitud de otro orden… Es que toca , le sucede ,
en medio de este imperio en el que está del “que se diga”… el
tener -ante la endeblez que lo anima- que confirmarse en su ex-
sistencia… en un hecho siempre produciéndose articulado a la
demanda de algún pretendido “Tú eres”, esperado del otro/Otro…
Y esto , desde luego , que se erige como algo muy especial ,
sobre todo en “esos ciertos momentos” ,
en que aparece el concentrarse del inconmovible absoluto del ex-
sistir… ahora apremiando. Algo semejante sucede en la teoría ,
cuando ella se enfrenta con lo que Lacan llamó lo real ,
que lo hace apelar a sus diversos sarcasmos : “Yo , la verdad ,
hablo” , iniciados en su escrito : “La Cosa freudiana”. .

Quizás es por esto que al final de su enseñanza apareó real con ex-
sistencia… Pero a mi juicio sin alcanzar a darle a ésta la vuelta necesaria
, por no apuntar a lo que ella verdaderamente es…
Perspectiva por todos lados complicada , de la teoría en este punto ,
que hasta parece interrogar desde el abismo…
… Pero… pero , no porque aparezca el muro ,
se obligará a caer en lo esotérico… Porque aquí su laberinto conduce al interr
: ¿cómo algo que se ausenta , “que no cesa de no estar…” ,
puede tener tal grado de presencia ,
al no cesar insistente en su acto de ardiente no poder inscribirse? Es de esta
cotidiana , la pregunta…
Que no debiera sorprender porque así es la cosa del Ser (Seyn) ,
del cual no se puede decir si no , sólo que es (¡!)… “Tontería” ,
dice Lacan en su Seminario XVI…
a mi modo de ver un decir hasta desconsiderado …
pero que se da en la medida en que el tipo de verdad que se instala
aquí por lo lenguajero ,
sólo puede hacerlo por el haberse alcanzado a la dimensión de la ex-
sistencia y sólo sostenerse desde ella.
… Vacío ardiente -he aquí el oxímoron que viene siendo tomado-
que no podrá inscribirse , de acuerdo a lo que exige un elucubrar
cogitante , pero que es de lo que continuamente se da en un pensar
o en un decirse ,
si se está dispuesto a enfocar pertinentemente al lugar que convoca…
Porque este bla-bla-bla , que parece producirse también aquí ,
si bien no alcanza a escribir a su todo ,
pretende no caer en somnífera palabra vacía. Vacío ardiente ,
cuya mayor paradoja sea que siendo la más fundamental para el hombre por
sistencia , hace que continuamente se la diga , al mismo
tiempo que se vea privado de nombrar a su todo ,
además de hallarse perdido en una oscuridad para escribirla.

… Y es esta cosa… ese algo que para “querer llenar tal vacío” ,
por estar ardientemente convocado por él , el ex-sistente -
siguiendo a Freud con su “objeto perdido” y después a Lacan-
parece no tener otro recurso que el apelar a enfocarlo buscando el concurso d
,
pretendiéndola a ella como capaz de alcanzar a responder con objetividad
, mediante la única posibilidad de que se dispone ,
que es su ficcionalizarla. Y este campo no es otro que el pregnado por el
de-gozar lacaniano , ubicable en el objeto a.
Es decir , es “eso” que llama , acosa , insta como referencia ,
por el goce que se-le-siente y localiza en lo corporal ,
al que Lacan criticablemente lo llamó “objeto”,
ante el hecho posible de pensarse ,
de no haber hallado el dejar de ser tomado por la conceptualización de su rel
en su oblicua decisión de no cesar de estar referido a la incidencia del Cogito
entre el sujeto y el objeto…
Es que se está obligado a entender en este campo ,
que es de la estofa del si y del no -al mismo tiempo-
que el teorizar de lo lenguajero tiene que ver con el sujeto inventado por Desc
aunque éste así no alcanzara a visualizarlo…
Porque es indudable que históricamente se avanzó con su sujeto al hacerlo apa
,
pero se “falta a la verdad” si se lo ancla en el reducido ámbito fundado en e
la
Consciencia… Se hace necesario ante la indudablemente fecunda aparición del
, el considerar la polisemia que anida en su asunto.
… Y son los a , ya en la ex-sistencia constituida ,
los que irán a ocupar el lugar incuestionable dado por
aquella primera lazada constituyente del vacío
dejado por el Advenimiento y que ahora llamará a ser tomado a su manera po
, que junto a su atraer a los significantes fálicos -
por venir con su misma lazada-
ofician el orientar hacia estos objetos , que son los del deseo ,
al que causan.
… Con esto , el goce , que no tiene sentido y sólo muestra su empuje
(Drang) en exceso ,
logra tener el encausamiento de un horizonte sexual ,
al que el falo promoverá en transgresión como polimorfismo y hará declinar co
, en la novela edípica que instala ,
prohibiendo al incesto y al parricidio.

… Y esta temática
-se
puede decir ,
de lo “difícil de apalabrar en lo inscribible”-
es con su esperable sinuosidad ,
encarada en toda su enseñanza por Lacan ,
en una secuencia que es tomada con distintos componentes en los que se reflej
, primero será el escenario del Einziger
Zug freudiano al que él rebautiza como rasgo unario. Aquí ya está aquello de
-como presente- (si se quiere ,
algo más claramente del orden del ente) ,
a la que planteó en esa marca ,
escenificada por el famoso cazador del neolítico ,
quien al vanagloriarse del contar a su caza ,
patentiza indudablemente a su ex-sistencia , contándo-se él ,
y así luego poder ir por ahí con sus historias ,
proclamándose “Yo”… Es que algo ahí , para poderse afirmar
(Bejahung) , habrá ya tenido que expulsarse
(Aufftossung) y vaciar… En este caso ya como metáfora lograda ,
viene bien la marca en el asta del ciervo…
Otro fue el momento en que retornando/polemizando con Freud por su “Vorst
Representanz” ,
desplegó su teorización del representante- representativo ,
en donde quiso de esta manera meterse con eso que al ser extraño al orden d
, ubicaba como representando a tal “rareza” teórica de su plantear.
… Y llega a ese lugar , tomado como el del otro/Otro -
en el que hay que ubicar el contexto que se le da a esos elementos
, precisamente para “garantizar” una inscripción-
el que va a ser ocupado por la larga y variada teorización del S1 con-
juntado ya a la del S2 y así , el S barrado del intervalo. Aquí ,
con el par ordenado ya constituido ,
le aparece el ir todo sobre rieles en la teoría ,
porque se ha entrado en la “feliz” etapa del , por así decir ,
“sujeto inscripcional”… pero desvanesciente ,
que es la de su célebre aforismo , con el que clausuró su pelea
(necesaria) con sus luego excomulgantes colegas.

… Pero… pero , es desde lo no dicho -


que es el horizonte de la verdad , como requirente teórico-
que la temática reaparece y cuestiona… Y así ,
su sujeto del significante parece que tuvo que tener finalmente que seguir busc
Se le irá consolidando su discurso en el que todavía nombrará ,
como Freud , a la Pulsión , hasta llegar en forma definitiva ,
a operar fundamentalmente con la palabra goce ,
a la que recurre desde su Seminario VII. A su vez aquí ya desde el Seminari
4 , al trabajar la falta del objeto , venía iniciando a su objeto
a. Es en este punto , en donde pretendo inferir que este goce ,
venido con el lenguaje y su hiancia ,
surgido en el mismo tiempo del salto a la dimensión ex-
sistente ejercido sobre el byos , es tomado por Lacan ,
en un entramado ya de significancia ,
que partiendo de la letra terminará en los significantes que aquí con su “lógica
, le darán el sustento equívoco a las palabras. Es decir ,
ubicará a la instancia de la letra ,
como el elemento inicial del lenguaje , que “llama” -por el goce
que este conceptualizar le asigna-
al total despliegue de una significancia que será fálica ,
nombrando a su a como letra iniciática…

…Pero… pero , si hemos acordado hasta aquí…


la pregunta sigue insistiendo… Aunque desde ya ,
más acotada por el trabajo teorizante…
Pues , ¿cómo es que esa “nada” ,
inscripta con la letra con que se la nombra , (a) ,
se pretende que se haga presente , como inscripción?...
al ubicarla expresamente como esa
“…parte material del significante…”(“La instancia….”). Lacan jugará aquí con
(de palabra) , cuando ya se sabe que no se trata de una sustancia…
Pero parece seguirse aquí con el fraseo de casi un error , un mal-
decir , para aquellos que observan desde una rigurosidad…
Como se percibirá , esta senda de inquirir -aunque desde luego ,
se plantee adecuadamente que aquí , en este “ente” ,
ya no se trata de una “nada” a la manera del “nihil absolutum” ,
sino de una nada “constituida”- tiene ,
para lo que se viene planteando como inscripcionalidad ,
un límite irrebasable…
… Pero… pero , he aquí a lo que pretendo que se puede arribar…
¿Y si se permitiese preguntar mediante otras condiciones ,
y se diera el paso de asumirlas como tal?...
¿Si se planteara el interrogar desde otro ángulo de enfoque ,
desde una suerte de un “Otro preguntar”… El que -
siendo desde ya riguroso- no sería el llevado por la fuerte impronta
, por así decir , de lo cogitante… metiéndose en el decir :
¿Cómo es que “una nada” ,
aparece como “no siéndolo”?... ¿Cómo es que “una nada” tan incoercible en su
, adolezca de tal insistente falta de inscripción?...
Quizás , hasta el conformar de esta manera al preguntar , ayude ,
porque ya el habilitarse a esto abre -por plantar objetivamente
a una alteridad-
al campo de un posible responder que por esta disposición se le configura…
Quizás -ya operando en torsión-
el no hacerla orbitar a su cosa de manera tan
excluyente sobre su forma aparecida ,
permita acceder más adecuadamente para lo que incumbe a la palabra “inscri
, que aquí es más de brizna que de sustancia ,
aunque sin menoscabo de su potencia… Y sin descalificar a su
sentido verdadero ,
se dé un poro por donde en su fuga pueda entramarse una mejor consideració
decir aquí requerido…
Quizás una tesis que encamine su cosa en lo poemático ,
pueda decir algo más , al modo de un “soplo” ,
como diría Rilke. Porque esta senda abre
a algo que no se pretende exhaustivo en lo que refiere a lo inscripcional
, que es lo tan arraigado hasta hoy ,
traído en la ruta exigida por una demostración para el conceptualizar a todo ent
, y que aquí siempre
termina en el encubrimiento e inconsideración de lo que en este campo se muev
A su vez ocurre que el quedar transitando en esto último -
el constante querer habitual del tramar desde el calibre del concepto-
puede afirmarse que es lo que lleva finalmente al idealizado camino calculante
, al ser la culminación del horizonte de un tipo de certeza
(Certum) encumbrada como inconmovible ,
que se fortaleció con el invento del Cogito (ver : “Vico”)…
Y que hoy se hace tan omnipresente en la hasta anhelada respuesta que pueda
Con la atroz pobreza en la que entonces parece terminar -
que por el matema y sus algoritmos , le es propia-
del conducirlo todo a la inex-sistencia ,
al no contemplar la cosa del ex-sistir…

El poema , resulta ser el formato discursivo específico ,


con el que al ex-sistente se le amalgama en importancia ,
tanto lo que se le presenta como lo que se le oculta con su ardor ,
en su decir. Ya en él , de entrada , se trata de un “warding” ,
un permitirse jugar con las palabras , abierto al neologizar , o,
a la homofonía -desde luego ,
no convocados aquí por un mero divertimento o por una estética atrapante-
que le haría más honor a su ex-sistencia.
Presenta el poema otros parámetros de rigurosidad ,
en donde se prioriza en que más que quedar asentado un trazo ,
se busca ser dicho o escrito de alguna manera un goce ,
por la verdad del haberse tocado al cuerpo.
Se trata de una manera de encontrarle un desplazamiento a la forma del discu
Digo yo : Sin necesidad del re-plantearse un “humanismo” ,
porque todos sabemos a qué conduce -
y en especial haciendo mención , por experiencia ,
a ciertas almas bellas , que si se trata del “conducir” a otros ,
se percibe cómo lo hacen cuando les toca el hacerlo-
diré que sólo exaltándolo , al centrarse más , si se quiere ,
en la dignidad de su Ser (Seyn) -que es su ex-sistencia-
puede el hombre posicionarse hasta en un concebir mejor ,
precisamente ,
tanto sobre la verdad como sobre la “mentira” de sus entes ,
tratándose de su condición y su sentido… Sería de un mejor hacerse cargo en
, de la ficción en la que está ,
por ser constituido desde el lenguaje…
Un interrogarse al modo ya no metafísico y a lo que a esto le debe la ciencia
en la forma del como , por ejemplo , lo poematiza un Juan Gelman ,
cuando plantea : “…¿Qué hay en el no-Ser del Ser?...”

He aquí un meollo de incuestionable importancia ,


que no cesa de conmover lo clínico. Se inquiere y se trabaja así en una vía m
, que en aquello del mero símbolo que termina en lo habitual ,
“matando a la cosa”…
… Habría que adentrarse en un mayor experienciarlo ,
para comprobar la real eficacia de los senderos que se le abren…

(*)Planteo aquí mi esbozo de definición sobre el Logos ,


palabra que concentra en ella las múltiples aristas de la cosa lenguajera.
que le trae el Ser (Seyn) al hombre…
Lo que media para que como hablante/ex-sistente , éste sea ,
a través del juego del transferírsele o transapropiársele el Ser. Logoy
,
implica el tener que traducirse en sus dos componentes fundamentales
: como Lógica y como Habla , que constituyen al pensar
y el hablar humano. Bajo su constituir ,
el habitar en el mundo como ex-sistente ,
es el estar en la Casa del Ser , que es el Lenguaje.
Soy mi Tiempo…
Corporalmente estoy-siendo-sido en lo que me adviene ,
como ser lenguajero que soy… Hasta que ya no sea…

Continúo con mi conjeturar , en un discurso que me lleva…


Al Tiempo , se lo ha intentado representar en múltiples maneras ,
desde que el hombre ex-siste… Al parecer ,
antes nadie lo había hecho… porque hasta que aparezca “nueva orden” -
y no parece haber en la Tierra algo que lo niegue-
aquél se erige en ser la única “criatura” que podría decir
alguna palabra , al respecto…
Así , se lo ha podido representar al Tiempo , por ejemplo ,
como lo pensaba Kant con bastante certeza (Certum) ,
por medio de una sucesión/serie de “ahoras” que como eventos irían produciéndose
, pero ,
sin que para él en esto importase el aspecto del sentirse “tocado” el alguien
, por el hecho relevante en sí de que si bien está percibiendo el
transcurso de lo que ahí sucede ,
sólo pretende capturar el “eureka” de lo que posiblemente aparezca en lo que está
En esto ,
el invento de los hermanos Lumiére podría tomarse como una metáfora de asociaci
, si se quiere científico ,
al determinarse que “por persistencia de las imágenes en la retina” ,
ésta pudiera haberse hecho cargo de la sucesión que indudablemente ahí se da
, como manera de querer dar cuenta -así , de esta forma-
de lo que realmente se está aquí inquiriendo ,
al tratarse de lo que toca al ser de esta “película”.
Se quiere considerar aquí , que por lo menos para Occidente ,
la cuestión
(Sache) del Tiempo siempre estuvo vedada para un acceder a decírselo serio
,
hacia lo que sólo finalmente quedase nombrado como algo de lo atemporal de una
, porque ante tanta imposibilidad para el inscribirle ,
era a lo único a lo que se arribaba ,
por su omisión o tal dejarla en lo incólume. Valoración de lo que desde ya da a
… Es que , estos “ahoras” del Tiempo del decir kantiano ,
son tomados de la generalidad que remite a los únicos entes hacia los que siemp
, que son los de la impronta que muestran los entes naturales…
Se tiene ahí , si se quiere ,
el derecho de plantear a las cosas de esta manera ,
pues no están cada uno de estos elementos ,
convocados más que por sus propios sentidos de permanencia en la Tierra o en el
, de acuerdo al código binario con el que son aparecidos ,
tal como los determina su ser dimensional físico-
químico o biológico. Son sus hechos , o su tipo de fenómenos ,
los que podrán tener su avance , su permanecer o su involución ,
al sólo estar movidos por la lógica interna de sus procesos ,
en donde se considerarán -“pobremente” para el caso que nos concierne-
las infinitas magnitudes de la velocidad en su espacio que es físico…
Los kantianos a sabiendas o no ,
que hacen hoy sus creaciones en Silicon Valley , por ejemplo ,
lo tienen a esto muy presente ,
cuando continuamente pretenden más y más capacidad y velocidad en sus chips
,
en lo que parece quererse ubicar allí la senda de una complejidad para una ansiad
pero que en general esto no parece serles de la importancia de la estofa de lo que
, aunque todo tenga indudablemente su jerarquía…
Es que es la ex-sistencia del hombre , como su goce ,
lo que siempre se mostrará inter-dicto… entre-dicho…
Se hace evidente que para Kant insistía aquí el rasgo de que no existe en la consi
-o se lo toma como obvio ,
que es la forma más directa del no considerarlo- el que ahí ex-
sista alguien que lo está pensando… Y esto ,
hasta teniendo el criterio voluntariamente explícito ,
enfocándolo todo en el hecho de no caer en la “falsedad” de lo subjetivo.
Y , siempre -hay que reconocer-
apareciendo al respecto de ese otro rasgo del no saberse porqué ,
cuando a la ex-sistencia se la atisba -es decir ,
se la entra en consideración-
se hace presente en esta historia la idea de Dios… pero esto ,
si se ha dado por superada ya en la Humanidad su etapa de animismo…
Porque vaya a saberse si no… Aunque aún se trate precisamente de un
Pero no se quiere convocar aquí a Dios , ni aún al monoteísmo ,
sino al pensar a esta cosa… aunque Él estaría en esto implicado ,
como lo cree ahora sí , con pasión , el ex-sistente que en Él cree…

… Pero… pero , no obstante sonará entonces a obviedad ,


de que algo tiene que haber cambiado respecto de tal nombrada manera única de
, si se quiere convocar aquí a una historia… Y a su vez aún ,
si a esto se lo quiere considerar…
Ya habían hecho su cuestionado y cuestionable aporte algunos sofistas y empezó a
,
quien meramente pretendía abarcarlo todo desde el Yo Pienso de la consciencia…
Y su caso importó , cuando en tal movimiento que involucra ,
se hizo capaz de meterse con lo propio de su dimensión ,
dada entre el juego de los “eternos” entes…
Es que la ex-sistencia ya implica una diferencia dimensional ,
respecto de la mera existencia física de los entes naturales…
Ya el Tiempo es aquí algo que “cuenta” ,
precisamente porque la cosa ahora “sabe” a finitud ,
ya sea en el común contexto cotidiano de la castración…
o finalmente en forma directa , cuando se trata de la Muerte…
Hasta se podría decir que la palabra Tiempo ,
más allá de podérsela “proferir” ante el mero disponerse de la lengua ,
surge con la aparición del hombre y lo que es traído en él por el Logos
, que es su Ser lenguajero. En el ex-sistir todo aparece distinto ,
todo se diferencia , del simple estar o el ya no ser de los entes
que en el byos ,
terminan… porque está dado en el hombre el juego del goce venido con lo que le
,
como excepción que en la naturaleza él es. Hay en él tal empuje del ser-
ahí-siendo , que aquí su Muerte implica a un encontrarse contingente ,
con la nada absoluta. Por eso es que para él ,
el Tiempo es lo finalmente calibrado desde el acontecer del mismo ex-
sistir... Hasta que ya no…
Es decir ,
cuando se superan las marcas de sus previos atisbos y se accede al saber
se mortal ,
aparece claramente el irrespectivo acontecer histórico ya pensable del goce
(Es Gibt) por el hecho mismo de ex-
sistir… Se trata del incontrastable operar de la dinámica de su economía
, aplicada ahora al Tiempo que le resta ,
con el empuje de un requerir ético del acontecérselo en la mayor plenitud. Y por
, intentando reflejar el brillo que esta afección (Stimmung) le merecía ,
Heidegger llamó a su ex-sistencia , como Ser-hacia-la-Muerte ,
y también a su propio habitar el Mundo , como Ser-en-el-Mundo.
Podría plantearse -enfocando a este particular-
que en su pensar primero , para Heidegger (en “Ser y Tiempo”
(1927)) el Tiempo , o lo temporal ,
estaba aún muy improntado en lo advenidero… Como si tomara ,
haciéndole lugar de manera especial así ,
a un aspecto que enfocaría hacia lo parmenídeo/platónico del Ser (Seyn)
,
dándole pie a la “idea” entonces aquí de su horizonte aun insinuado de
, al contemplar al Ereignis
(Advenimiento Apropiador) en su “vuelta” durante la guerra ,
en la acepción del Ser como acaecer -
que en el hombre se sostiene eminentemente con el juego arriba nombrado del has
se terminó de presentar el conceptualizar más acertado ,
del hacia lo que en forma constante , le resta todavía a él de su Ser
(Seyn)… El que como goce de su ex-sistir ,
es lo que continuamente lo lleva a su repique y lo relanza…
Ahora sí , ya claramente con este decir ,
quedó eliminada la eternidad y entonces también su variada resaca al uniformizarlo
El ser lenguajero del hombre ,
por la hiancia que porta el propio lenguaje ,
en su acto de ser ya no un mero código de lo natural ,
le permite ese ex-
sistir hablante que lo caracteriza… Esto significa que ya ,
en determinado y contingente momento -si deja-ser a su percibir-
puede alcanzar al saber-se mortal y llegar a calibrar en vera dimensión
, lo que implica el Ser-hacia-la-
Muerte y el posible dignificar al goce de lo que le resta ,
en el marco de lo que no deja de estar convocada como asociada a tal campo
, la contingencia de una libertad…

​ oooooOOOOOooooo

...Y en un intento de dar cuenta más formalizadamente del poema


del Tiempo aquí planteado ,
se puede apelar a una conjetural manera de decir sobre su estructura. La constituye
, si se quiere ,
especial lectura del aporte que trae Lacan con sus Toros combinados. Veamos.
Se trata de exponer sobre la particular disposición que presenta el ser lenguajero d
sistente como toro combinado a su Otro con el que transcurre en ex-
sistencia. Se podría decir que es con el otro toro -
haciendo éste de su Otro-
con el que él avanza… Hasta que no… Es decir , se juega con él ,
el avatar de su ex-sistir y su Muerte…
El alma de este toro , se constituye en el
“albergue o la casa” que moebianamente es buscada en demanda discursiva por el
,
dado el apremio de su goce… Toro Otro con el que “dialogará” en su suceder len
,
en reducida forma solipsista para la temática aquí encarada de la cuestión
,
y en forma más alterizada en la correspondiente al argumentar al sexo. Es por esto
, articulada a lo que viene a ser ,
el alma de ese toro Otro al que se lo supone como dador lenguajero venido desde
Primaria ,
por un estructural hecho de amor… “Fenómeno” al que Freud a su manera argume
-o hacia aquél , y vale aquí el equívoco propio del genitivo-
Padre/Otro inolvidable…
De esta disposición , surge que el ex-sistente nunca está abierto ,
por así decir , a la nada abismal en forma directa ,
que sería aquella localizable en la nada exterior que rodea de manera general a to
,
como sería de lo pensable para todo animal… Se muestra entonces que es la estru
y la Muerte ,
por lo que con su mediante se le presentará inexorable la configuración del
Para mostrar esto se hace necesario avanzar
sobre la disposición de los Toros combinados ,
cortándolos y disponiéndolos abiertos en su transcurrir temporal ,
ya sin su cierre circular… Se propone esta presentación porque de no ser así
,
surgiría la posibilidad de pensárselo en un movimiento que hablase de algo
-tomando esto en un figurado sentido- que sería circular… Y a esto ,
la finitud del hombre no lo permite…
Decididamente siempre se trata de un “volver” pero nunca resultará alcanzable aq
Así , en el toro Otro , que se insiste es propio ,
estaría el Tiempo que se toma el Ser lenguajero para darse al ex-
sistente hasta que ya no es y muere de su vicisitud.
Una imagen topológica de esto , sería disponiendo un cilindro -
que haría las veces del toro cotidiano del sujeto implicado en su Tiempo
sistencia- con el toro Otro que lo rodea en vueltas de avance ,
en donde cada una de sus lazadas se articulan “en rodeo” a la que forman con las
del ex-
sistente… Representan al continuo mover moebiano y lenguajero que sustenta el su
siste… Hasta que no…

​oooooOOOOOooooo

…“Soy mi Tiempo” -volviendo al título-


podría entonces ser un enunciado posible en lo interpretable de alguien
que así lo reconoce en un instante
que puede serle de lo resolutivo. Una manera de decir-
se que no escapa al considerar al poema de su estructura.
“… Ex-sisto… Soy…” , son las afirmaciones primordiales
del Ser de la ex-sistencia que al afirmar “ex-sisto” queda abierto
así al posible nominar buscado de una atribución que le vaya ,
de cualquier sentido sexual o mortal ,
pero sin que esto pueda representar algo del orden de una demostración
, “mi Tiempo” , será el nombrar-se en el ser-ahí-siendo ,
del mortal que ha arribado con certeza
(Certum) en determinado momento , a que su único Ser de ex-
sistencia plena no está más que en los actos que lo implican en su propio

… Son cosas tan básicas -en su fondo tan elementales-


que hasta a veces parecen convocar a algo del sabor de lo ingenuo ,
por lo simple de su opaca y no obstante brutal obviedad… Pero que quizás el acc
​ Vico
Giambattista Vico (1688-
1744) viene planteándonos desde hace ya más de 300 años con su obra
, una polémica atractiva ,
que en su “política” si se quiere de anteponerse al cartesianismo ha encontrado suc
, en todo este tiempo.
Intentando aquí en apretadísima síntesis ,
de abrir puertas al conocimiento de su profuso discurso , surgen ,
como aspectos para su encararlo ,
el considerar a la competencia de tres de sus promovidas palabras que han sido in
: verum , certum y factum.
En versión novedosa sobre éstas , toma Vico al respecto ,
el argumento de que sólo el creador y productor de algo -
en lo correspondiente a ser agente de su factum-
puede entender cabalmente y con verdad (verum) de lo que se trata ,
al estar esencialmente implicado con el proceso de conformación de su obra.
Así , cobra aquel en forma indudable una diferencia ,
en lo que respecta en lo absoluto para el creyente sobre la obra de Dios
, ante lo relativo de toda obra humana. Porque desde luego ,
que en esto para el marco escolástico de su época -
por sus distintas razones-
el único “agente” que podía ser más paradigmáticamente congregado aquí era Dios
,
como Ente Supremo creador de todo el universo de acuerdo a su Plan Divino
, con capacidad así de acceder al Saber Absoluto ,
aquí planteado como verdadero (verum).
Ante estas condiciones en las que se encontraría incluido que incumben a lo fáctic
,
la alternativa del hombre entonces es la de sólo poder alcanzar a un conocer.
,
por no haber intervenido en su constitución. Por tanto hay una ignorancia de la es
didad del sentido de su Creación ,
y un resultar así tomado en el marco de este movimiento ,
por ser a su vez precisamente él ,
un ser creatum en la obra del Creador.
Así , el conocer del hombre -su saber-
le cabe en lo que puede orientarse en el operar de lo que le es propio
, como es su pensar , al él ex-sistir en su condición lenguajera. Éste ,
su construir discursivo , es lo que le permite ,
por la imposición de la propia legalidad interna de la lengua ,
el arribar a lo que tiene de cierto o falso en su posible plantear ,
que es en la manera en que no puede hacerlo si no con el formato característico d
, su hacer (factum) que es en última instancia discursivo , sólo puede -
si pretende orientarse en la verdad-
alcanzar la verosimilitud más lograda de un certum…
Que corresponderá a un enunciar lo más adecuado posible al horizonte en donde s
,
lugar éste último que para Vico sólo puede ser del orden de lo divino.
… Pero… pero , ocurre que también afirma ,
que hay formas en las que el hombre puede él constituir un verum -
un saber verdadero- giro , con lo que logra trascender al escepticismo ,
mentado ya en la época ,
y es sobre aquello en que él ha podido actuar como creador… Son ,
por dar un ejemplo ,
los eventos en que efectivamente ha actuado como realizador político ,
o como constructor social de sus instituciones. Aquí es él el que adquiere un
,
porque lo ha hecho sin otra mediación. Se percibirá que en esto Vico trata de apl
, que entonces rige también para el hombre como para el Creador ,
al ser agente directo de un factum. Insiste en esto de que únicamente el estar imp
, permite el alcanzar a un verum.
Así , casi primer y sagaz crítico de Descartes ,
Vico aplicó su elucubrar teórico para cuestionar ahora en especial a los exégetas y
,
que en su época aparecían como tan numerosos blandiendo la avasallante presencia
, en los claustros universitarios ,
desde su discreta sede napolitana. Y lo hizo en la vía de oponerse al enunciado ca
-el basarse en esto como algo incuestionable-
ya se puede estar dando una pauta verdadera que lleve entonces oposición al escep
, con la que se polemizaba. Es que -con el Cogito-
Descartes afirmaba una materialidad para él indudable ,
capaz de darle al hombre el acceso a un certum… Pero… pero ,
haciendo pie en la maniobra tan particular , de homologar ahora certeza
(certum) con
verdad. Es decir homologaba con esto la indudable “verdad” puesta en juego en la
,
en el hecho de volcarla ya sobre el propio contenido del pensamiento. Pretendía el
-con la lógica que de su elucubrar extraía-
que podía así alcanzar hasta el acceder al mismo modo en que Dios opera en la n
Universalis del More Geometricum ,
según su manera del considerarlo… Es que para Descartes entonces ,
lo matemático venido ya desde la saga platónica y aristotélica ,
se anida en aquel modo de ser un saber verdadero ,
incuestionable. Así concluía…
Al respecto se percibirá la enorme tarea que se toma Vico al emprenderla muy en
, contra el peso de esta loza en el pensar que llega hasta nuestros días
, cuando al mismo tiempo , se ubica muy lejos de pretender reinstaurar ,
como se planteó ,
al escepticismo que afirmaba que sólo Dios es el que “sabe”. Su tesis contraria a
, aún en lo depurado de un enunciado adecuado ,
nunca accederá al entendimiento total del verum… pero a su vez incluyendo aquel
Esta es la manera simple pero enormemente fecunda del decir viquiano que le perm
,
ante el ser éste el operar intransferible de su Habla… Que es lo que le da el Ser
(Seyn) de su ex-sistencia en su transposición
(Entstellung) sobre la compacidad natural… se dirá aquí…
Así , por su ser lenguajero , el hombre , sí ,
pudo haber “inventado” una matesis , una ficción matemática
en lo discursivo ,
como algo factum para operar en la búsqueda de la mayor adecuatio a la que pue
,
en esa exactitud que a ésta le es propia en el marco de su serie infinita…
Pero no puede llegar a entender el sentido de la cosa del universo ,
como tampoco el sentido de la cosa de lo propio…
Esta es su imposibilidad , que lo lleva a lo indecidible.
A su vez , parece también querer decir ,
que para su verum como Plan Divino ,
Dios no ha necesitado de ningún discurso ,
al ser su factum lo que es sin mediación.
Lo humano entonces para Vico es finalmente , la dimensión
del Habla que le permite constituir al mundo en el que ex-
siste. Rescata así lo que le viene a mano para esa época ,
a los formatos de la Retórica. Con la metáfora ,
la metonimia y la sinécdoque intenta acceder a lo que llama sabiduría poética
,
en el marco de esta posición crítica que despliega contra el saber cartesiano
, eh!...

A Vico se lo considera como el primer historiador riguroso ,


ubicándoselo más allá del relator historiográfico ,
al tomar partido de lo que desarrolla como tesis ,
del basarse en el posible factum del hombre en las cosas de su Mundo. Mucho se
,
como siendo el que produjo la apertura del historicismo romántico y el ser anteces
Como se entenderá , me sumo con este breve escrito ,
al lote de los que investigan y reivindican al pensar viquiano…