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Batalla de San Juan y Chorrillos

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Batallas de San Juan y Chorrillos

Guerra del Pacífico

Acuarela de Rudolph de Lisle tras la batalla. Rudolph de Lisle fue un oficial


naval británico testigo ocular de la batalla. Pertenecía a un grupo de oficiales
extranjeros observadores del conflicto que fueron admitidos en los estados
mayores de los beligerantes.

Fecha 13 de enero de 1881

Lugar Distrito de San Juan de Miraflores, Perú

Coordenadas 12°10′32″S 76°57′23″OCoordenadas:


12°10′32″S 76°57′23″O (mapa)

Resultado Victoria chilena

Consecuencias Armisticio de San Juan.

Beligerantes

República Peruana República de Chile

Comandantes
Nicolás de Piérola(Comandante en Manuel
Jefe) Baquedano(Comandante en
Pedro Silva Gil Jefe)
(Jefe de Estado Mayor) Marcos Maturana
I Cuerpo: M.Iglesias (Jefe de Estado Mayor)
II Cuerpo: B.Suárez 1.ª División: P.Lynch
III Cuerpo: J.P.Dávila 2.ª División: E.Sotomayor
IV Cuerpo: A.Cáceres 3.ª División: P.Lagos
Reserva: A.Martínez

Fuerzas en combate
Ejercito de Lima: Ejército de Chile:
20.0001 a 22.0002:60soldados 23.129 soldados4

 94 cañones de variado tipo y calibre  80 cañones,


74 Krupp y 6
 20 ametralladoras, entre Claxton, Gatling
Armstrong.
y Nordenfelt3
 Fusiles Chassepot, Peabody, Minié y Remington
 8
ametralladoras Gatling
 Fusiles Comblain
(Ejército de línea, 30%)
 Fusiles Gras
(Guardia Nacional, 70%)

Bajas
4-7000 muertos5:348-349 797 muertos5:348-349
3000 heridos5:348-349 2.521 heridos5:348-349
2-3000 prisioneros5:348-349

[editar datos en Wikidata]

[mostrar]

 v

 d

 e
Campaña de Lima

La batalla de San Juan y Chorrillos fue una acción militar ocurrida el 13 de enero de 1881,
en el marco de la Guerra del Pacífico. En ella se enfrentaron el Ejército de Chile y el Ejército
del Perú.
Esta batalla se desarrolló consecutivamente en Villa, las pampas de San Juan y Santa Teresa,
el cerro Marcavilca, el morro Solar y el pueblo de Chorrillos. Después de ocho horas de
combates en diversos frentes, el ejército chileno resultó victorioso. Luego de la batalla, hubo
incendios y saqueos en Chorrillos y Barranco. También se acordó una tregua, el
llamado Armisticio de San Juan, y se efectuaron negociaciones mientras ambos ejércitos
hacían preparativos para otra posible batalla, que finalmente se produjo por un confuso
incidente que derivó en la batalla de Miraflores, después de la cual las tropas chilenas
entraron a Lima y pusieron fin a la tercera campaña terrestre de la guerra.
Fue la mayor batalla librada durante la guerra y una de las más grandes de América del Sur,
en lo que concierne al número de combatientes. Según algunos historiadores debió finalizar la
Campaña de Lima con este enfrentamiento, ya que los remanentes peruanos en la línea
defensiva de Miraflores no estaban en situación de contener el avance chileno.
Índice

 1Antecedentes
o 1.1Desembarco chileno en Chilca
o 1.2Reconocimiento del terreno
 2Preparación de la batalla
o 2.1Topografía del campo de batalla
o 2.2La propuesta de José Francisco Vergara
o 2.3Línea defensiva peruana
o 2.4Plan chileno de ataque
 3Batalla
o 3.1Inicio de las acciones
o 3.2Villa y Santa Teresa
o 3.3San Juan
o 3.4Carga de la caballería
o 3.5Marcavilca y Morro Solar
o 3.6Chorrillos
 4Después de la batalla
o 4.1Bajas
o 4.2Posiciones chilenas
o 4.3Desórdenes y plan de contraataque
o 4.4Tregua
 5Análisis y consecuencias
 6Ver también
 7Referencias
 8Notas
 9Bibliografía
 10Enlaces externos

Antecedentes[editar]
Véase también: Estados Unidos Perú-Bolivianos

Después de asegurado el dominio chileno en Tarapacá, Arica y Tacna, en Chile se discutió el


siguiente paso a seguir en la guerra. El gobierno mismo había intentado infructuosamente
romper la alianza Perú-Bolivia mediante la oferta de los territorios de Arica como la natural
salida al mar. Una fuerte corriente de opinión desconfiaba del éxito de tal "política boliviana" y
exigía al gobierno continuar la guerra con la invasión a Lima, pero el presidente de
Chile Aníbal Pinto deseaba evitar mas derramamiento de sangre y acabar con los costos del
esfuerzo bélico. Como una solución intermedia, que debía demostrar al gobierno peruano su
incapacidad para defender su territorio y la conveniencia de aceptar las condiciones de paz
exigidas por Chile, el gobierno chileno ordenó la Expedición Lynch con orden de cobrar
contribuciones a los ricos hacendados de las azucareras e impedir los desembarcos de armas
que llegaban desde Panamá. El mismo fin tenía la Expedición a Mollendo. Casi paralelamente
se concretó la intervención estadounidense a través de William Evarts, secretario de
estado del presidente James Garfield, quien promovió la Conferencia de Arica con el fin de
detener el conflicto, que dañaba el comercio y la industria de la región y hacía temer a los
EE.UU. una intervención europea en asuntos hemisféricos contraria a la Doctrina Monroe.
Chile exigía la cesión de Tarapacá, una indemnización monetaria, la devolución del
vapor Rímac y la abrogación del Pacto Secreto Perú – Bolivia de 1873. Arica, según las
exigencias chilenas, debía quedar en manos de Perú, pero desmilitarizada. Sin embargo, el
ministro plenipotenciario de EE.UU. en Bolivia Charles Adams había asegurado a los aliados
que en caso de no llegar los beligerantes a un acuerdo durante la conferencia, los EE.UU.
impondrían a Chile un arbitraje favorable a los aliados. Por esa razón para los gobiernos de
Campero y Piérola era mejor no entregar los territorios ocupados y dejar a los EE.UU. imponer
la paz sin cesión de territorios.6:59-6078:477
Tras el fracaso de la conferencia de Arica, el rechazo boliviano a las ofertas chilenas de dejar
la alianza con Perú y la negación peruana a negociar, el gobierno chileno, deseoso de
terminar la guerra, decidió la ocupación de Lima.
Desembarco chileno en Chilca[editar]
Artículo principal: Desembarco chileno en Chilca

Desembarcos del ejército chileno entre Pisco y Lurín durante la Campaña de Lima.

Por la falta de capacidad de transporte marítimo, los desembarcos chilenos debían ocurrir en
forma escalonada. El puerto de Chilca, situado 70 km al sur de Lima, fue elegido como punto
de desembarco por estado mayor chileno dado que se pensaba que la presencia de fuerzas
peruanas importantes era poco probable.
El 20 de noviembre de 1880 desembarcó en Paracas, cerca de Pisco, proveniente desde
Arica, al mando del general José Antonio Villagrán Correas, la 1.ª División del Ejército chileno
de 8.800 hombres, embarcada en 15 transportes y las corbetas Chacabuco y O'Higgins. La
División fue reforzada con 3.500 soldados que llegaron el 2 de diciembre en la corbeta Abtao y
la cañonera Magallanes al mando del coronel José Francisco Gana Castro. Esta división debía
marchar hacia el norte, pero por falta de medios solo continuó la brigada bajo el mando
de Patricio Lynch, y el resto de la división debió volver a Pisco desde donde se reembarcó al
norte. Tras este inconveniente, el Jefe del Ejército chileno ordenó el regreso de Villagrán a
Chile y su reemplazo por Lynch.
El 22 de diciembre desembarcaron en Curayaco y Lurín 15.000 soldados chilenos y el material
de guerra desde 29 transportes bajo la protección de los blindados Blanco
Encalada y Cochrane, la corbeta O'Higgins y el transporte Angamos. El 25 y 26 de diciembre
llegaron sucesivamente, después de ocho días de marcha, las dos mitades de la brigada
Lynch, que se seguían con 24 horas de intervalo para facilitar el aprovechamiento en víveres y
agua. Este trayecto de 180 km se hizo casi sin resistencia peruana, que consistió
principalmente en ataques de montoneras locales.
Las tropas chilenas establecieron su campamento en el valle de Lurín que ofrecía agua,
forrajes y alimentos a las fuerzas expedicionarias.
El mando peruano envió al coronel Pedro José Sevilla y los Cazadores del Rímac, con 200
jinetes armados con carabinas, a vigilar el avance de los chilenos, enfrentándolos en Yerba
Buena (Cañete) y luego en Bujama (Mala). El mando chileno envió a la brigada del
coronel Orozimbo Barbosa a enfrentar las tropas peruanas, librándose el combate del
Manzano el 27 de diciembre de 1880 donde Sevilla es tomado prisionero.
Las tropas chilenas realizaron confiscaciones de dinero y ganado a los ricos propietarios del
valle de Cañete. A su paso liberaron culís que eran mantenidos semi-esclavizados en las
haciendas de la zona, los que se pusieron al servicio del ejército y ayudaron en el transporte
de material, apertura de senderos, excavación de trincheras, desactivación de minas, atención
de los heridos y entierro de los muertos. De las haciendas confiscadas fueron requisados más
de seiscientos asnos, los que fueron cargados con sacos, armas y utensilios de cocina.8:629
Reconocimiento del terreno[editar]
Para reconocer el terreno, el ejército expedicionario realizó varias expediciones a la zona entre
la línea de defensa peruana y Lurín. El mismo jefe de las fuerzas chilenas, Baquedano, salió al
terreno tres veces: por el camino a Ate y por la Tablada de Lurín (lado costero). También
efectuaron reconocimientos Barbosa y Carlos Wood. El más intensivo fue el de Orozimbo
Barbosa, que llevo efectivos de las tres armas (infantería, caballería y artillería), con el fin de
dilucidar la factibilidad de un ataque envolvente por Ate.8:651-652
Combate de La Rinconada de Ate
Véase también: Combate de La Rinconada de Ate

En la Rinconada de Ate se encontraba desde el 4 de enero de 1881 el coronel peruano


Mariano Vargas con una fuerza de 340 soldados, compuesta por los hacendados y pobladores
de la zona armados con fusiles Minié y piezas de artillería. Vargas dispuso su artillería en el
cerro Vásquez. El 9 de enero de 1881, la división chilena de Barbosa llegó a Pampa Grande
(Musa, La Planicie) después de una marcha por la quebrada de Manchay desde Pachacámac
(Lurín). La división de Barbosa se enfrentó con los hombres de Vargas en el combate de La
Rinconada de Ate, logrando la retirada de Vargas hasta el cerro Vásquez, donde la artillería
peruana entra en acción pero sin ocasionar pérdidas de consideración a la división chilena,
que después de inspeccionar la zona se retira a Pampa Grande.

Preparación de la batalla[editar]
Topografía del campo de batalla[editar]
Movimientos de las tropas chilenas antes de la batalla, según Francisco Machuca, "Las cuatro
Campañas de la Guerra del Pacífico", Tomo 3. La propuesta de J. F. Vergara es el trayecto color
naranja.

La franja costera entre el río Rimac y el río Lurin tiene un ancho promedio de 4 km y esta
limitada al este por las últimas estribaciones occidentales de la cordillera de los Andes y al
oeste por el océano Pacífico. Casi en su centro corre una línea de cerros que comienza a la
orilla del mar con el Morro Solar (de hasta 280 m de altura), continua con los cerros de Santa
Teresa, Zigzag, San Juan, Viva El Perú (todos ellos con una altura de hasta 180 m) y por
último los cerros Pamplona (280 m) que cierran el paso al norte por el lado este con su
conexión al cerro Cascajal. Los flancos son arenosos y de difícil acceso.9:353notas 1
La línea semeja vagamente una "W". Al norte de la línea se ubicaban terrenos de cultivos
regados por el río Surco que era extraído del Rímac. Aparte de Lima tenía algunos poblados
como Barranco, Miraflores, Teves y Chorrillos.
Al sur de la "W" se extendía una zona arenosa, casi despoblada hasta Lurín, con excepción de
"Villa", un poblado a 2 kilómetros al sur de Santa Teresa. Se le llamaba a toda la extensión la
"Tablada de Lurín".
Mas al este, existía un camino, a veces solo sendero, desde Manchay hasta Ate y desde allí a
Lima. Ese camino pasaba por el lado norte del cerro Monterrico Chico.
La propuesta de José Francisco Vergara[editar]
Existieron en el estado mayor chileno dos alternativas para derrotar las defensas peruanas. La
de un ataque frontal, propuesta por Baquedano, y la de un movimiento envolvente por el ala
derecha chilena, que fue impulsada por el ministro de guerra en campaña José Francisco
Vergara.
La propuesta de Vergara consistía en seguir por el valle del Lurín río arriba hasta Manchay y
luego seguir al norte a través de terrenos blandos y valles cerrados, sin agua, para llegar al
este de Lima por Ate (ver mapa de F. Machuca). Las tropas chilenas llegarían así a las
espaldas de las defensas peruanas que, descolocadas, no opondrían una resistencia eficaz.
El plan tenía varias ventajas: evitaba un sangriento ataque frontal, tenía un gran efecto
psicológico y facilitaba la captura de los vencidos.
Sin embargo también existían problemas difíciles de solucionar. El camino no era expedito
sino solo huellas en terrenos por los el transporte de cargas pesadas de artillería y bagajes
solo podían ser hechas con gran esfuerzo, demora y quizás eran imposibles. Además, no
había agua hasta llegar a Lima y en los valles era fácil para el ejército peruano detener la
marcha de los expedicionarios en los valles cerrados que debían atravesar.
Finalmente, en un consejo de guerra efectuado el 11 de enero con la participación de
Baquedano, José Francisco Vergara, todos los generales, los coroneles Velásquez, Lynch,
Altamirano, Lira y el enviado presidencial Joquín Godoy, el estado mayor chileno decidió el
ataque frontal. Se argumentó que la marcha directa de Lurín a San Juan era de 17 kilómetros,
en cambio la envolvente por Ate era tres veces mayor por caminos arenosos, sin el apoyo de
la escuadra, y en una línea muy extendida vulnerable a un ataque por los flancos.
Línea defensiva peruana[editar]
Conocido el desembarco chileno en Chilca, Nicolás de Piérola dispuso construir las líneas de
defensa al sur de Lima, en San Juan y Miraflores, las que estuvieron bajo la asesoría del
ingeniero alemán Máximo Gorbitz11:143 y el ingeniero peruano Felipe Arancivia.11:145 En el cerro
San Cristóbal se construyó una fortaleza llamada "Ciudadela Piérola" encargada al marino
Manuel Villavicencio.
La línea de San Juan, de 15 km de largo, se encontraba a 12 km de Lima y se extendía sobre
las colinas descritas anteriormente. También se fortaleció las alturas del cerro Monterrico,
aisladas de la línea de San Juan y de la de Miraflores, que debían repeler un posible ataque
chileno según el plan de J. F. Vergara. Las defensas tenían parapetos, fosas y campo de tiro
despejado de arbóles y cercas que pudiesen cubrir a los atacantes:
Las pircas tenían de un metro a metro y medio de altura y eran formadas por la
superposición de pequeños trozos de rocas o "lajas" acomodadas cuidadosamente. Su
espesor era de 80 cm a un metro, lo que bastaba para detener las balas de fusil, pero
no de cañón que desmoronaban el inestable amontonamiento.10:327
En el abra de Santa Teresa, San Juan y otros lugares, los defensores habían instalado
minas que estallaban bajo el peso de un soldado. En la vía férrea Miraflores-Chorrillos se
contaba con un tren blindado dotado de cañones y paralelo a la línea férrea había una
línea telegráfica que comunicaba el estado mayor con el frente. Los cerros Marcavilca y
Morro Solar, a orillas del mar, contaban con trincheras y baterías que defenderían contra
un posible desembarco por Chorrillos o La Chira. Entre San Juan y los cerros Pamplona
existía una angostura plana de 500 metros de ancho en la que fue cavada una fosa para
reforzar las defensas.
El gobierno peruano encargó la construcción de cañones a las fábricas
peruanas White, Grieve y Selay. Las tropas peruanas contaban con armamento de
diversas fabricaciones y calibres, como fusiles Chassepot, fusiles Peabody, fusiles Minié
de avancarga, carabinas Remington de calibre .43 y calibre .50. Desde diciembre de 1879
hasta el comienzo de la campaña de Lima, Perú había importado 30.000 fusiles y 60
ametralladoras además de otros materiales de guerra como torpedos, dinamita, alambres,
etc. Esta información es conocida, pero ha sido desdeñada más tarde bajo el influjo de la
derrota y de la pasión política por la historia peruana, afirma Jorge Basadre.11:124
Orden de batalla del Ejército de Perú durante las bata

I.º Cuerpo de ejército (Coronel Miguel Iglesias) II.º Cuerpo de ejército (Coronel Belisario Suárez) III.º Cuerpo de ejército (
 1.ª División Norte (Coronel Mariano Noriega):  4.ª División Norte (Coronel Buenaventura Aguirre):  3.ª División Centro (Co
o Batallón Nº1 Guardia Peruana o Batallón Nº17 Huanuco o Batallón Nº67 Pi
o Batallón Nº3 Cajamarca o Batallón Nº19 Paucarpata o Batallón Nº69 23
o Batallón Nº5 9 de Diciembre o Batallón Nº23 Jauja o Batallón Nº71 Li
 2.ª División Norte (Coronel Regino Cano):  5.ª División Norte (Coronel Benigno Cano):  5.ª División Centro (Co
o Batallón Nº7 Tacna o Batallón Nº25 Ancash o Batallón Nº85 Ca
o Batallón Nº9 Callao o Batallón Nº27 Concepción o Batallón Nº87 Un
o Batallón Nº11 Libres de Trujillo o Batallón Nº29 Zepita o Batallón Nº89 Ca
 3.ª División Norte (Coronel Pablo Arguedas):  División Volante (Coro
o Batallón Nº13 Junin o 5 Columnas de la
o Batallón Nº15 Ica o Batallón Nº40 de
o Batallón Nº21 Libres de Cajamarca
Artille

 Marcavilca  Zigzag occidental  Monterico


o Dos Clay, lisos de o 4 White o 8 White
32 o 12 Grieve  Rinconada
o Un Obús de 12 o 2 Selay o 4 White
 Santa Teresa  Cima Morro Solar
o 15 White o 2 Parrott de 70
o 4 Grieve o 1 Rodman de 500
o 4 Walgely o 1 Withwort de 30
o 2 Vavasseur
o 1 Armstrong
Más 20 ametralladoras Nordenfelt, Claxton, Gatling

5.200 soldados desde Chorrillos por Morro Solar hasta Sta.


2.800 soldados de reserva tras San Juan 4.300 soldados desde San Jua
Teresa

Plan chileno de ataque[editar]


En tanto, el Ejército de Chile, al mando del general Manuel Baquedano, desplegó sus
cuatro divisiones; a la izquierda la 1.ª División al mando de Patricio Lynch. Hacia el centro
la 2.ª División dirigida por Emilio Sotomayor y más a la derecha la 3.ª División al mando
del comandante Pedro Lagos. Detrás se ubicaría la Reserva, bajo el mando del
comandante e ingeniero militar Arístides Martínez. De acuerdo a lo propuesto por el
ministro se distribuyó la artillería de montaña entre las tres divisiones y con la artillería de
campaña se organizó un Regimiento de Artillería de Campaña n°2 que junto a la
caballería quedó bajo ordenes directas del comandante en jefe.2:51-52
El plan de Baquedano consistía en embestir con las tres divisiones la línea enemiga y
romperla donde estuviera más débil. Por otra parte, la Armada de Chile, al mando del
almirante Galvarino Riveros Cárdenas había ordenado desplegar en la noche del 13 de
enero los buques chilenos Blanco Encalada, Cochrane, O’Higgins y Pilcomayo al frente
del Morro Solar, con la misión de batir las defensas peruanas de ese lugar durante la
batalla al aclarar el día. Pero al realizarse el ataque desde tierra cuando aún no aclaraba y
al observarse al amanecer el ascenso de las tropas chilenas al Morro, la flota chilena no
pudo cañonear en forma general esa posición. Limitándose entonces a apoyar a las tropas
de tierra con algunos disparos seguros de los buques y una lancha a vapor que ametralló
las posiciones peruanas.2:67
Orden de batalla del Ejército de Chile du

I.º División (Coronel Patricio Lynch) II.ª División (Coronel Emilio Sotomayor Baeza) III.º División (C

 1.ª Brigada (Coronel Juan Martínez)  1.ª Brigada (Coronel José Francisco Gana Castro)  1.ª Brigada (Coronel M
o Regimiento 2.º de Línea o Regimiento 1° de Línea "Buin" o Regimiento Acon
o Regimiento Atacama o Regimiento 7° de Línea "Esmeralda" o Batallón Navales
o Regimiento Colchagua o Regimiento Chillán  2.ª Brigada (Coronel F
o Regimiento Talca  2.ª Brigada (Coronel Orozimbo Barbosa): o Regimiento Conc
o Parte del Regimiento de Artillería de o Regimiento Lautaro o Regimiento 5º de
Marina(infantería)
o Regimiento Curicó o Batallón Bulnes
o Batallón Melipilla
o Batallón Victoria o Batallón Valdivia
 2.ª Brigada (Coronel José Domingo Amunátegui
 Artillería de montaña o Batallón Cívico M
Borgoño):
o Regimiento 4.º de Línea  Artillería de montaña

o Regimiento 6.º de Línea "Chacabuco"


o Regimiento Coquimbo
 Artillería de montaña

Batalla[editar]
La disposición de las fuerzas encontró a Pastor Dávila frente a Pedro Lagos, Andrés
Cáceres a Emilio Sotomayor, y a Miguel Iglesias a Patricio Lynch. En la reserva peruana
estaba Belisario Suárez y en la reserva chilena Arístides Martínez.
Aunque según el plan de Baquedano las tres divisiones chilenas debían actuar
paralelamente, en realidad la niebla de guerra causó primero el retraso de la división de
Sotomayor y el rechazo de Iglesias a la división de Lynch por lo que usualmente se divide
la batalla en fases sucesivas: Santa Teresa, San Juan, Morro Solar y Chorrillos.
Inicio de las acciones[editar]
Esquema de la disposición de fuerzas en las batallas de Chorrillos y Miraflores, basado en un
croquis publicado con el libro de Diego Barros Arana. La línea azul difusa señala el frente de
batalla a las 6:00, 9:00 y 11:00 de la mañana.

El día 12 de enero a las 16:00 comenzaron a salir de Lurín los regimientos chilenos para
tomar posiciones frente a la línea de defensa peruana. La amplitud de la pampa (17 km)
significó una marcha dificultosa para las fuerzas chilenas. El regimiento Coquimbo y el
batallón Melipilla de la división Lynch marcharon por el camino (costero) de Conchan
hasta la ladera oeste del Morro Solar y el resto de la división se ubicó frente a Villa y
Santa Teresa. La segunda división (Sotomayor) se extravió o demoró en llegar hasta el
abra de San Juan. La tercera división, de Lagos, marchó por Otocongo para impedir que
Dávila pudiese concurrir en ayuda de Iglesias o Cáceres. A las 03:00 del día 13 los
chilenos llegaron a sus emplazamientos, con excepción de Sotomayor.
Las defensas peruanas, a pesar de la densa niebla y la obscuridad de la noche, estaban
informadas del comienzo de las acciones por dos fuentes independientes, un prisionero
chileno y un soldado peruano que había escapado de sus captores chilenos.8:665 A las
3:00, Cáceres alistó sus tropas ordenando rancho y ron. A las 4:30, el comandante Lynch
entró en acción encontrándose con las fuerzas de Cáceres, siendo el batallón del coronel
Pablo Arguedas el primero en entrar en combate. La 2.ª División bajo el mando de
Sotomayor no alcanzó a intervenir oportunamente, complicada por la oscuridad, la neblina
y las dificultades del terreno, retrasándose 45 minutos.
El general Pedro Silva ordenó a la reserva de Belisario Suárez tomar posición en la zona
había ocupado en días previos, para reforzar así la zona entre San Juan y Pamplona.
Villa y Santa Teresa[editar]
Los hombres de Iglesias estaban dispuestos en guerrilla y se enfrentaron a la división de
Lynch. El Cuerpo IV de Cáceres amagó a la 1.ª división (Lynch). Baquedano notó la
situación y ordenó a Martínez apoyarle con la tropa de reserva, a la vez que instó más
rapidez a Sotomayor para entrar en combate. A las 6:00 ambos ejércitos se encontraron
en acción en todo el frente, resguardados por la artillería.
Lynch atacó el flanco peruano que defendía las casas de Villa, que, asediado por las
tropas de la 2. División chilena, cedió cerca de las 8:00 de la mañana. Iglesias reunió los
batallones Guardia Peruana n.º 1 y Callao n.º 9 que habían combatido en Villa,
combinándolos con los batallones Cajamarca n.º 5, Tacna n.º 7 y Trujillo n.º 11, sumando
en total 2.500 soldados, retirándolos en dirección a Marcavilca.
San Juan[editar]
El general Emilio Sotomayor, que había recibido la orden de atacar el centro de la línea
peruana, pero había perdido el camino hacia el frente y llegó con casi una hora de atraso
para inmediatamente atacar entre San Juan y Pamplona. El coronel Gana, por iniciativa
propia había dirigido al Regimiento Buin hacia las alturas del sur de San Juan, antes que
Sotomayor llegara allí, preparando el lugar para la carga. En el camino entre Lurín y
Pachacamac se enfrentaron a la columna de guardias del coronel Negrón a quienes
diezmaron. Visto el desplazamiento de las fuerzas chilenas, el general Silva ordenó que
los batallones Ayacucho 83 y Libertaddel cuerpo de Dávila que cubrieran el campo entre
San Juan y Pamplona.
Sotomayor inició el ataque entre San Juan y Pamplona, enfrentando la línea peruana en
45.º, dando las espaldas por un momento a la 2.ª División y atacando la izquierda que
defendía Dávila, cubiertos por el Regimiento Buin, dirigiéndose hacia la trinchera donde se
encontraban los batallones Ayacucho 83 y Libertad. Sotomayor también ordenó a la 2.ª
Brigada, comandada por Orozimbo Barbosa que venía más atrás, atacar de frente y por
su flanco izquierdo, las trincheras de Dávila.
Como la carga continuaba en este punto, el general Pedro Silva envió al Huánuco 17 del
cuerpo de Suárez, pero apenas iniciado su ataque, es herido su comandante, el coronel
Mas. Silva decidió enviar también al batallón Paucarpata 19 de la reserva, que no logró
reforzar al Huánuco 17, ya que en pampa Gramadal se enfrentaron a las fuerzas chilenas.
El Regimiento Buin cargó contra el reducto del cerro Viva el Perú atacándolo por el frente
y los flancos. Los batallones peruanos que vendrían a reforzarlos, más los restos de los
defensores del cerro, retrocedieron al ver la posición tomada por los chilenos.
El Paucarpata 19 se desorganizó y se retiró de la línea y con ellos también el Huánuco 17.
El general Silva decidió enviar al batallón Canta, pero el Ayacucho 83 y el Libertad, ya
desbandados, se retiraron de la posición que defendían. Seguidamente la división chilena
se dirigió al este, enfrentándose a los batallones restantes de Dávila, que ordenó el
repliege por La Calera, retirándose de la línea de San Juan.10:342
En el centro, las fuerzas de Canevaro y Cáceres fueron atacadas también por el flanco
izquierdo. El general Silva dispuso enviar al batallón del coronel Augusto Barrenechea y
luego al batallón del coronel Lorenzo Rendón para apoyar a Canevaro. La posición fue
imposible sostener por lo que se retiran de la línea.
Carga de la caballería[editar]
El general Baquedano envió a los Carabineros de Yungay al mando del teniente
coronel Manuel Bulnes Pinto. Apoyados por los Granaderos de Tomás Yávar, con órdenes
de desbandar la retirada peruana. El general Pedro Silva envió a la 5.ª Brigada de
Caballería al mando del coronel Morales Bermúdez, para proteger la retirada de las
fuerzas peruanas.
Los Carabineros y granaderos continuaron su carga, hasta llegar a la Pampa de Tebes,
donde debieron detenerse por la acción de las fuerzas peruanas. En la retirada, Cáceres y
Canevaro se encargaron de reunir a los dispersos, reorganizándolos con el fin de
enfrentar a las tropas chilenas.12
El general Silva ordenó a los batallones restantes de la reserva del cuerpo de Suárez
dirigirse a Chorrillos, sufriendo bajas en la contramarcha. Los coroneles Cáceres, Valle y
Carrillo se encargaron finalmente de reunir a los dispersos para dirigirlos a Barranco en
dirección de la línea de Miraflores.
Marcavilca y Morro Solar[editar]
El coronel Miguel Iglesias, jefe del I Cuerpo de ejército, reunió los batallones Guardia
Peruana n.º 1 y Callao n.º .9 que habían combatido en Villa, los que combinados con los
batallones Cajamarca n.º .5, Tarma n.º 7 y Trujillo n.º 11 sumaban 2.500 soldados en
dirección de Marcavilca.
Luego de las acciones de San Juan, parte de la 2.ª Brigada de la 1.ª División, compuesta
por los regimientos 4.º de Línea, Chacabuco, más el Regimiento de Artillería de
Marina avanzaron hacia Marcavilca. El coronel Arnaldo Panizo observó desde el Morro
Solar el repliegue de las fuerzas de Iglesias y apoyó su retirada con la batería
"Provisional", dando resultado su ofensiva. Iglesias organiza el ataque con el I cuerpo y de
ésta forma el avance chileno es detenido cerca del cerro "La Calavera". En ese punto una
parte de la tropa del regimiento Chacabuco fue muerta o herida, cayendo 19 oficiales y
350 soldados, asumiendo el mando el tercer comandante, el mayor Quintavalla. Lo mismo
ocurrió en el Regimiento 4.º de Línea.8:671-673
Patricio Lynch mandó a pedir refuerzos, pero su ordenanza fue muerto y Baquedano no se
enteró de sus dificultades por encontrarse en la villa de Chorrillos. En ese momento
comenzaron a faltar las municiones en la artillería y la infantería debió retroceder. Se
solicitaron refuerzos al comandante Pedro Lagos que se encontraba en las casas de San
Juan. El primer oficial en recurrir a la ayuda de la división de Lynch fue, por su propia
voluntad, Diego Dublé Almeyda comandante del regimiento Atacama, que trajo también
municiones. Esto permitió que se detuviera la retirada chilena y reiniciara su ofensiva.
Iglesias realizó un contraataque liderados por el batallón Libres de Trujillo y el Zepita n.º
.29 de Suárez que atacaron a las tropas chilenas, para luego salir de los parapetos
haciendo retroceder a los atacantes y recuperando las posiciones que habían dejado en
Santa Teresa. El Atacama que fue reducido a la mitad y el Talca llegó tarde a la ofensiva.
A las 7:00 de la mañana, la cañonera Pilcomayo y la lancha Toro empiezan a disparar
contra las posiciones peruanas del Morro Solar, y libran un combate de una hora con los
cañones que miraban al mar.
Los regimientos 4.º de Línea, Chacabuco y la artillería chilena fueron reforzados por un
batallón del regimiento Valparaíso y los Zapadores. Conducida por Francisco Barceló llegó
la 2.ª Brigada de la III división, compuesta por los regimientos Concepción y Santiago,
más los batallones Bulnes, Valdivia y Caupolicán, este último comandado por José María
del Canto.
Ante estos refuerzos chilenos los hombres del I cuerpo de Iglesias se retiran hacia
Marcavilca donde combaten junto con los restos de los batallones que pelearon en Villa y
Santa Teresa.**[cita requerida]13 Miguel Iglesias y otras fuerzas peruanas como el Zepita n.º
.29, al encontrarse ya con la retaguardia chilena, decidieron marchar hacia Chorrillos.
Piérola se encontraba en Marcavilca durante estas acciones y se retiró a Miraflores
cuando retrocedió Iglesias.
Los regimientos Coquimbo y Melipilla se aproximaron por la playa Conchán y fueron
atacados por el batallón Guardia Peruana n.º 1, al mando de Carlos de Piérola y el
batallón Ayacucho n.º 3 desde el cerro Marcavilca, deteniendo su avance.
Patricio Lynch dividió sus fuerzas en dos; una parte atacaría de frente, mientras la otra
marcharía flanqueando el cerro. El comandante Soto atacó por el flanco, pero ante las
descargas de la artillería peruana de Marcavilca hizo detener a su tropa y mandó a cargar
sobre las posiciones peruanas, perdiendo la vida en el intento; el comandante del
regimiento Melipilla debió asumir el mando y junto al comandante del
regimiento Coquimbo, Marcial Pinto Agüero, consiguieron desalojar a los defensores
peruanos.12 A las 12:00, las fuerzas del I Cuerpo peruano dejaban sus posiciones en
Marcavilca y se retiraron en dirección a Chorrillos y otros hacia el Morro Solar, atacados
por los chilenos desde Marcavilca.**[cita requerida]13 El Zepita n.º 29 logra entrar por la calle
Lima y combatir en Chorrillos.
A las 13:45 en la cima del Morro Solar se encuentran los últimos 100 soldados de diversos
batallones del I cuerpo, y los artilleros de la batería "Mártir Olaya" al mando del
coronel Arnaldo Panizo, quienes rodeados defienden sus posiciones. La ametralladora
que operaba el mayor Hurtado y Haza quedó inutilizada y continuó operando una pieza de
12. Finalmente las tropas chilenas ocuparon la planicie del Morro Solar.
Chorrillos[editar]
A la villa de Chorrillos fueron enviados los batallones del cuerpo de Suárez que no habían
participado en San Juan. Suárez, al ver la defensa que realizaba Iglesias en el Morro
Solar continuó con la defensa de la villa.
Luego de las acciones en San Juan, el general Baquedano reorganizó el ejército chileno y
a las 10:30 de la mañana envió hacia Chorrillos la división completa de Emilio
Sotomayor junto a la brigada de Urriola, 2 brigadas de artillería de montaña, la de artillería
de campaña y ordenó además el traslado del cuartel general hacia un punto más cercano
a las futuras acciones. Los regimientos Bulnes y Concepción participarían conjuntamente
en las acciones en el Morro Solar y Chorrillos. La artillería chilena protegió tanto el avance
de la División de Sotomayor hacia Chorrillos como el de la brigada de Francisco Barceló
hacia el Morro Solar.
Al ver el avance chileno hacia la villa de Chorrillos, el coronel Arnaldo Panizo que se
encontraba en la cima del morro, ordenó a la batería Mártir Olaya disparar contra el
avance chileno, logrando detenerlo tres veces en el camino entre San Juan y Chorrillos.
Suárez defendió su posición con el batallón Zepita 29 al mando de Isaac Recabarren, que
fue diezmado, luego envió a los batallones Ancash 25 y Jauja 23, que tuvieron que
retirarse de Chorrillos. Chorrillos fue rodeado por las tropas de Pedro Lagos y Urriola. Los
regimientos chilenos Bulnes y Valdivia se acercaron a la parte del villorio que apuntaba al
Morro. El Regimiento Esmeralda, el 3.º de Línea, un batallón del
regimiento Valparaíso más el 'Regimiento Aconcagua avanzaron por el norte del poblado.
Suárez organizó a los dispersos del Ancash 25 y el Jauja 23 que junto
al Concepción enfrentaron nuevamente a las fuerzas chilenas. Los detalles de esta acción
sólo pueden ser narrados en general, pues los defensores peruanos se parapetaron en
cada casa, esquina y habitación, y los atacantes chilenos con el fin de desalojarlos,
prendieron fuego a las casas. Desde la línea de Miraflores se enviaron refuerzos por
medio del tren blindado, siendo éste detenido por el fuego de artillería y la infantería
chilena. Las tropas de Suárez finalmente se retiraron hacia Barranco con dirección a
la línea de Miraflores.
Cerca de tres horas duraron los combates en Chorrillos, que fue destruido casi totalmente
por la acción de la artillería de tierra, el incendio y los combates entre las tropas chilenas y
peruanas.

Después de la batalla[editar]
Fotografías tomadas después de la batalla

Un depósito de heridos y fallecidos.

Antonio Santibañez, chileno.

Los restos de soldados caídos son llevados al fondo de un valle.

Francisco López, del Buin.


Urriola, Maturana y enfermeros observan a los sirvientes de un cañón.

Adolfo Barrera, del Curicó.

Escombros y cenizas del balneario de Chorrillos.

Bajas[editar]
Según William F. Sater, los peruanos muertos en la batalla fueron entre 4000-7000, sus
heridos 3000 y entre 2000 a 3000 fueron hechos prisioneros por los chilenos. Las bajas
chilenas, también según Sater, fueron 797 muertos y 2522 heridos.5:348-349 En su parte
oficial del 28 de enero al gobierno, el jefe del Estado Mayor peruano general Pedro Silva,
manifiesta que es imposible dar una cifra oficial de las bajas peruanas. Así mismo la cifra
dada por Baquedano en su parte oficial es solo una estimación.2:75;137 De hecho Sater cita
mayoritariamente fuentes chilenas como fuente de su información y previene que son
imprecisas porque no dan información sobre los que murieron posteriormente a
consecuencia de sus heridas.5:348-349
Todos los autores coinciden en la magnitud de las bajas chilenas y peruanas con
excepción de Jorge Basadre, quien, sin dar fuentes, asegura que los chilenos tuvieron
entre 5000 y 6000 muertos en la batalla.11:152
En las acciones de Marcavilca hasta el Morro Solar, el ejército chileno sufrió la pérdida de
88 oficiales y 1873 soldados entre muertos y heridos. De los 520014 hombres de Iglesias
que combatían aquí, fueron hechos prisioneros 280 hombres. Entre los prisioneros se
encontraban el coronel Miguel Iglesias,2:74 Guillermo Billingurst,2:74 Carlos de Piérola,
hermano de Nicolás de Piérola. Entre los muertos se encontraba Alejandro Iglesias, hijo
de Miguel Iglesias.
Posiciones chilenas[editar]
Tras la batalla las divisiones Lynch y Martínez (reserva) quedaron al pie del Morro, la
Sotomayor, Lagos y la caballería quedaron entre Chorrillos y San Juan. Al día siguiente a
Lagos le fue ordenado colocarse inmediatamente al sur de Barranco, poblado que fue
quemado hasta los cimientos por orden de Baquedano.10:349
Desórdenes y plan de contraataque[editar]
Como consecuencia de los encarnizados combates, el balneario de Chorrillos fue
incendiado y destruido y también saqueado, en eso coinciden todos los autores.2:12315
:183
Más aún, civiles indefensos, en número desconocido, fueron víctimas de la violencia.
Sergio Villalobos lo describe como sigue:15:183
El choque fue desordenado por ambas partes y tomó el carácter irregular, lleno de
sorpresas que es propio de los encuentros en los centros urbanos, con el agregado del
alcohol y del robo.
Sin embargo, los historiadores difieren en quienes participaron en los hechos y sus
causas finales. Los historiadores peruanos Dellepiane16 y Basadre17 sostienen que
sólo los soldados chilenos cometieron desmanes en Chorrillos. Pero Sergio Villalobos
advierte que también los peruanos saqueaban y se embriagaban.18 El historiador
Wilhelm Ekdahl considera que la responsabilidad de los hechos recae sobre el alto
mando peruano que ordenó continuar la resistencia en un lugar poblado con civiles
indefensos.2:114
Durante la noche Cáceres y César Canevaro insistieron en avanzar hacia Chorrillos,
al frente cinco mil o más soldados peruanos, para hacer un ataque sorpresa a los
chilenos. Piérola se negó a autorizar esta operación que consideró muy riesgosa.
Aunque Cáceres, en sus memorias, insiste en sostener que se perdió una oportunidad
única para infligir al enemigo un grave revés, lo cierto era que, descontando a los
soldados chilenos ebrios e indisciplinados (quienes, según cálculos del
historiador Carlos Dellepiane, no sobrepasaban el número de dos mil11:153), el grueso
del ejército chileno se hallaba a cubierto de una sorpresa.19
Tregua[editar]
Artículo principal: Armisticio de San Juan

En la mañana del día 14 de enero, el ministro chileno José Francisco Vergara, por
petición de gran parte del alto mando chileno y en aras de que no se repitieran los
hechos pasados, envió al coronel Miguel Iglesias junto a Isidoro Errazúriz como
emisarios al dictador Nicolás de Piérola para señalar la "inutilidad de derramar más
sangre". Iglesias pudo conversar con Piérola, pero Errazúriz no fue recibido, ya que
Piérola solo hablaría con un ministro oficial. Iglesias cumplió su palabra de regresar
como prisionero.
Con el interés de salvaguardar las propiedades de la ciudad, entre ellas las
propiedades de extranjeros, se establecieron como parlamentarios de la tregua los
cónsules extranjeros M. de Vorges de Francia, Spencer Saint John de Gran Bretaña y
Jorge Tezanos Pinto de El Salvador, que llegaron en un tren con bandera blanca a
Chorrillos desde Lima. En la tarde del día 14 se reunieron con el alto mando chileno,
pero Baquedano los citó para el día 15 en la mañana porque consideró que era ya
muy tarde.
El día 15 de enero se reunieron los diplomáticos extranjeros y los chilenos Manuel
Baquedano, Guillermo Lira y José Francisco Vergara. Manuel Baquedano exigió la
rendición incondicional del Callao. Los negociadores le pidieron tiempo para
consultarlo con Piérola. Entonces se acordó de palabra que se detenían las
hostilidades hasta las 12:00 horas. Las tropas chilenas realizaron algunos
desplazamientos.
Mientras Nicolás de Piérola se encontraba en Miraflores recibiendo a los extranjeros
Tezanos Pinto, De Vorges, Saint John, Sterling y Bergasse du Petit Thouars,
considerando las condiciones pedidas por los chilenos, el general Manuel Baquedano,
el coronel Pedro Lagos y otros oficiales se encontraban por su lado practicando
reconocimientos en el terreno. Un confuso incidente (un tiroteo cruzado) dio inicio a
la Batalla de Mirafloresa las 2:30 pm del 15 de enero de 1881.

Análisis y consecuencias[editar]
Según el historiador peruano Dellepiane, la línea de defensa estaba mal concebida
por varios motivos. Primero, su larga extensión no podía ser cubierta adecuadamente
por el limitado número de defensores. Esto implicaba una falta de profundidad en la
defensa: si la línea era atravesada por los atacantes, estos podrían atacar libremente
a los restantes defensores por la espalda. Tampoco se pensó en preparar
contraataques cuando se diese la posibilidad. Sobre la construcción de la pirca,
Dellepiane sostiene que si bien detenía los disparos de fusil, multiplicaba los efectos
de los disparos de cañón pues cada piedra se rompía y disparaba en su entorno sus
pedazos como esquirlas.10:326-327
El establecimiento de dos líneas de defensa paralelas es también causa de la crítica
de Dellepiane: se impide la acumulación de fuerzas en el momento de la batalla, un
concepto básico de la teoría militar, y moralmente se da entender al defensor de la
primera línea que su comandante no cree que la línea resistirá.
La opinión de Dellepiane sobre Baquedano no es positiva en parte debido a que hizo
un ataque lineal en todo el frente en vez de concentrar su ataque en el punto más
débil de la defensa. Casualmente, el envío de las reservas a su flanco izquierdo
concentró el peso sobre la parte más fuerte de la defensa, el Morro Solar en vez del
paso al lado del Cerro Pamplona y el Cascajal, que era el más apropiado.10:340-360
Sobre la efectividad de las líneas peruanas, el diplomático argentino Dámaso Uriburu,
dice que "El ejército que él [el Dictador] había organizado para concurrir a la defensa
de la capital sólo tenía de ejército el nombre".20 El ingeniero estadounidense Paul
Boyton narra que "Las tropas eran de indígenas quienes habían sido reclutados en las
cordilleras y casi forzados a luchar [...] cientos de ellos nunca habían visto antes una
ciudad".21 El escritor Robert Scheina, recogiendo el relato del marino Theodorus
Mason, indica que "La artillería peruana no era efectiva y las tropas estaban armadas
con rifles de calibres diferentes que frecuentemente tenían municiones incorrectas"22
En vista de que los oficiales perdieron el control de la tropa cuando esta saqueó y se
embriagó en Chorrillos, Baquedano ordenó el 14 de enero quemar el poblado de
Barranco antes de enfrentar las fortificaciones de Miraflores para así evitar los peligros
de indisciplina y su efecto sobre su eficiencia,.239:443
En esta batalla participaron seis oficiales que luego serían presidentes del
Perú: Justiniano Borgoño, Lizardo Montero, Guillermo Billinghurst, Miguel
Iglesias, Andrés Avelino Cáceres y el entonces mandatario Nicolás de Piérola.