Está en la página 1de 112

Penologíía y Derecho Penitenciario

Para Cuello Calón es el conjunto de doctrinas e investigaciones relativas a


todas las penas y medidas y a su ejecución.

1.1.1 Contenido de la Penología.-

La Penología contiene toda clase de penas y medidas de seguridad, así


como los medios de ejecución y aplicación de las mismas. Dentro de ella
ocupa un sector muy importante la ciencia penitenciaria, concebida como
rama de la penología que se ocupa de la pena de prisión, de sus métodos de
ejecución y aplicación, y de toda la problemática que la vida en prisión
plantea.

Los modernos medios de tratamiento en libertad trascienden de lo


puramente penitenciario, pero quedan dentro de los límites de la penología.

1.2 Relaciones de la Penología con algunas ramas del


derecho.-

1.2.1 La penología y el Derecho Penal.-

El Derecho Penal sustancial o material, es aquel de que se vale el Estado


para reglamentar los delitos y las penas, los cuales sólo pueden existir a
partir de que el Código Penal o leyes especiales los reglamenten de manera
clara e inequívoca.

La relación que guarda la penología con el derecho penal es fundamental


ya que siguiendo la idea del principio de legalidad de las penas establecido
en el artículo 4 del Código Penal Dominicano, tanto las penas como las
Papeleríía D’oleo Paí gina 1
Penologíía y Derecho Penitenciario

medidas de seguridad deben estar contempladas en un título del código


penal para que el juzgador pueda echar mano de ellas al momento de dictar
sentencia condenatoria.

El derecho penal abarca todo el ámbito de la penología, ya que no hay más


penas que las que dicen el código penal. El Código Penal también dice las
reglas de determinación y ejecución de las penas.

1.2.2 La Penología y el Derecho Procesal Penal.-

Con el Derecho Procesal Penal, la relación también es intensa, ya que en el


proceso penal se va a determinar si el sujeto es imputable o inimputable, lo
que nos lleva a determinar pena o medida de seguridad, y su alcance y
extensión.

El derecho procesal penal corresponde al derecho sancionador, su


diferencia con el Derecho Penal material, es que éste último, establece a
priori, e in abstracto el delito y la pena imponible, mientras que el Derecho
Procesal Penal lo hace a posteriori y específicamente a un hecho material
probado mediante la actividad del proceso. Para que una persona pueda ser
sometida a un proceso, es necesaria la existencia de una ley previa que
sancione el hecho imputado. Este principio rige además en todo lo
concerniente a la ejecución de la pena o medida de seguridad ordenada por
los tribunales.

1.2.3 La Penología y el Derecho Constitucional.-

También se relaciona con el derecho constitucional, donde encontramos los


límites del legislador.

Papeleríía D’oleo Paí gina 2


Penologíía y Derecho Penitenciario

El Derecho Constitucional tiene una tarea más amplia que la de organizar


los poderes públicos del Estado. Su más cercana relación con la Penología
ha de encontrársela vinculada a los principios y el sistema de garantías
establecidas en la Constitución y los Pactos Internacionales de Derechos
Humanos, particularmente en lo tocante a la fase ejecutiva del control
penal.

La constitución es un pilar del Derecho Constitucional, la cual ha de ser


vista no como un simple documento que organiza los poderes del Estado,
sino como un instrumento de carácter supremo, ya que todos los poderes
del Estado deben su existencia a esta Ley Suprema, a la cual están
subordinada las demás leyes por la que se ha de regir la sociedad. Una
muestra de ello lo constituye la disposición del artículo 6 de la Constitución
Dominicana, cuando prescribe que: “Son nulos de pleno derecho toda ley,
decreto, resolución o reglamento o actos contrario a la constitución”.

1.2.4 La Penología y el Derecho Penitenciario.-

Con el derecho penitenciario, encontramos su relación con la pena de


prisión, que es una rama autónoma, ya que incluso tiene propia
jurisdicción, que es la del juez de vigilancia penitenciaria. La relación es
especialmente intensa, ya que las penas privativas de libertad son la
columna vertical de nuestro sistema penal.

1.2.5 La Penología y la Criminología.-

La Criminología es la ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del


delito, del delincuente, de la víctima y del control social del

Papeleríía D’oleo Paí gina 3


Penologíía y Derecho Penitenciario

comportamiento desviado y basa sus fundamentos en conocimientos


propios de la psicología, la psicopatología y de la sociología, tomando para
ello el marco conceptual que delimita el derecho penal.

Por lo tanto la criminología es una ciencia causal explicativa, que trata de


averiguar, cuáles son las causas que hacen que una persona se convierta en
infractor, estudia la figura del delincuente y las consecuencias sociales de la
conducta punible.

La Penología, se encarga de diseñar políticas que resulten idóneas para la


aplicación de la pena; por lo que su relación con la Criminología es muy
cercana, por el hecho de que para diseñar una política penológica adecuada,
se requiere conocer las causas de la criminalidad, para determinar si
procede una pena privativa de libertad o restrictiva de libertad, o si procede
sustituir la pena de prisión por trabajos comunitarios o por multas, según
las circunstancias de cada caso.

La Criminología, también puede ofrecer informaciones al legislador, que


conlleve a que se legisle para abolir penas, modificar o crear otras.

1.8 Relación de la penología con otras ciencias


sociales: Sociología del Derecho, la Política
Criminal y Penitenciaria.

1.8.1 La Penología y la Sociología del Derecho.-

La Sociología del Derecho y la Penología se relacionan en el sentido de que


a la sociología le interesa e interviene en los aspectos sociológicos de la
pena, estudiando básicamente las causas y consecuencias sociales de la

Papeleríía D’oleo Paí gina 4


Penologíía y Derecho Penitenciario

misma, y las repercusiones sociales que conlleva su aplicación y ejecución.


La Sociología del Derecho, se interesa también por el estudio sociológico
del sistema penitenciario, ya que la prisión no debe ser estudiada de manera
aislada, porque hay que tomar en cuenta cuáles son los beneficios de la
misma, tanto para el condenado, como para la sociedad, de ahí su
vinculación con la Penología.

1.8.2 La Penología y la Política Criminal.-

La Política Criminal es la ciencia de la lucha contra el delito, es la que


sugiere al Estado cuál es la actividad idónea para prevenir y reprimir la
criminalidad.

Cada vez que se redactan códigos, se crean nuevas sanciones, se eliminan


otras, se crean nuevas figuras jurídicas y se definen políticas para mejorar
las condiciones necesarias, se hace Política Criminal.

Penología y la Política Criminal guardan mucha afinidad porque la primera


se ocupa del estudio de la pena en toda su amplitud, su creación ejecución y
también estudia al delincuente aún después que haya salido de la prisión,
estableciendo mecanismos para que éste vuelva a su estado natural de
libertad como un ente sano y capaz de respetar las normas morales y
legales, con lo cual se asemeja mucho a la Política Criminal, al extrema de
que algunos autores concuerdan que la Penología cae en el campo de dicha
ciencia.

1.8.3 La Penología y la Política Penitenciaria.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 5


Penologíía y Derecho Penitenciario

La Política Penitenciaria y la Penología andan de las manos. La Política


Penitenciaria deberá preocuparse fundamentalmente por formular
explícitamente los grandes objetos del sistema penitenciario y deberá
establecer además cómo funcionará ese sistema para lograrlo.

1.9 La Penología y la Antropología Criminal y


Penitenciaria.-

La Antropología es la ciencia que estudia al ser humano, en sus caracteres


físicos y psíquicos, en su poder de idealización y de sentimiento.
Lombroso, efectuaba sus investigaciones antropológico-criminales
teniendo como presupuesto al atavismo en el delincuente. Además intentó
establecer cuál era el tipo criminal, mediante la búsqueda de ciertos rasgos
fisonómicos. Sus aportes más valiosos fueron sus investigaciones sobre la
herencia como causa directa de la delincuencia.

Los antropólogos criminalistas, también llamados positivistas, consideraron


que el delincuente es fruto de un retorno atávico, degenerado por herencia,
variedad bien definida de la especie humana. Otro aporte importante de
dicha escuela fue haber atraído la atención hacia el estudio del delito en sí y
como consecuencia, haber provocado la educación y humanización de las
sanciones.

1.10 La Penología y la Psicología Criminal y Forense.-

La Psicología Criminal, es una parte de la psicología general que tiene por


objeto de estudio al individuo delincuente dentro del sistema de la
criminalidad.

Papeleríía D’oleo Paí gina 6


Penologíía y Derecho Penitenciario

La relación de la Psicología Criminal con la Penología se justifica en el


sentido, de que la primera sirve de auxiliar al juez en el proceso penal, ya
que en ocasiones para determinar la responsabilidad penal del imputado, y
tomar una decisión con equidad es necesario auxiliarse de la Psicología
Criminal, y como ya se ha dicho la Penología tiene como eje fundamental
el estudio de la pena, por eso en la medida en que el Psicólogo Criminal
oriente al juez, en la conducta del imputado, podría conducir al Magistrado
a adoptar la decisión más justa.

1.11 La Penología y Derechos Humanos.-

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos,
sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen
nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Estos
derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

En el 1955, siete años después de la Declaración Universal de los Derechos


Humanos, el Primer Congreso de las Naciones Unidas para la Prevención
del Delito celebrado en Ginebra aprueba las Reglas Mínimas para el
Tratamientos de los Reclusos, cuerpo normativo que regula la interacción
entre los agentes del Estado encargados de operar la ejecución de penas y
quienes deben estar recluidos por orden de un tribunal.

Este cuerpo normativo recoge no sólo los principios de esa declaración


sobre los derechos sino también mucho de su articulado, y se ha ido
transformando con el correr del tiempo en un modelo de sistema
penitenciario al cual la gran mayoría de los países en proceso de
modernización aspira.

Papeleríía D’oleo Paí gina 7


Penologíía y Derecho Penitenciario

Entre los principios que recoge la declaración universal de los Derechos


Humanos y que guardan una estricta vinculación con la justicia penal y por
ende con la Penología se pueden mencionar:

a) El derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.


b) Ninguna persona podrá ser sometida a torturas ni a penas o tratos
crueles, inhumanos o degradantes.

c) Todos los individuos son iguales ante la ley y se le debe proteger por
igual.,

d) Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrada.

e) Toda persona tiene derecho en igualdad de condiciones, a ser oída


pública y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para
la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de
cualquier acusación que se formule en su perjuicio en materia penal.

f) Toda persona acusada de la comisión de una infracción penal, tiene


derecho a que se le presuma inocente, hasta que la autoridad
competente determine su culpabilidad, en el juicio, oral, público y
contradictorio, donde se le hayan asegurado todas las garantías
necesarias para su defensa.

g) Ninguna persona podrá ser condenada por actos y omisiones que en


el momento de cometerse no constituían infracciones penales.
Tampoco se podrá aplicar una pena mayor que la establecida, al
momento de la comisión de la acción delictuosa.

Papeleríía D’oleo Paí gina 8


Penologíía y Derecho Penitenciario

TEMA II

Fundamento del Derecho del Estado


de imponer penas

2.1 Principios generales.-

Los principios generales del derecho son, criterios o entes de razón que
expresan un juicio acerca de la conducta humana a seguir en cierta
situación; cada uno de estos principios generales del derecho, es un criterio
que expresa el comportamiento que han de tener los hombres en sus
relaciones de intercambio, este criterio es real, tiene entidad, no como un
ser que pueda ser captado por los sentidos del hombre (no como ser
sensible), sino como un ser que subsiste en la inteligencia que la concibe
(como ser mental).

El fundamento de estos principios, es la naturaleza humana racional, social


y libre; ellos expresan el comportamiento que conviene al hombre seguir en
orden a su perfeccionamiento como ser humano. Así, el principio de dar a
cada quien lo suyo, indica el comportamiento que el hombre ha de tener
con otros hombres, a fin de mantener la convivencia social.

2.2 Teoría contractual.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 9


Penologíía y Derecho Penitenciario

La Teoría contractual, también conocida como teoría del pacto social


encuentra en HOBBES, LOCKE y ROUSSEAU sus máximos exponentes.
La idea del tránsito de una sociedad salvaje, en estado natural, a una
sociedad civilizada, se materializa a través de un contrato entre poseedores
y desposeídos en el que se conviene sobre las formas más favorables de
gobierno.

Postula que el origen esencial de la sociedad humana está en el libre


acuerdo entre los individuos, que deciden hacer un pacto o contrato social,
en el que tienen su origen y su fundamento las sociedades humanas.

Esta teoría planteaba que los hombres al abandonar el derecho penal y


entrar en sociedad mediante la elaboración de una especie de contrato
social, bajo la función del contrato social entra a un estado fe convivencia y
aceptaban anticipadamente la puesta de una sanción (penal) ante el
quebrantamiento del orden.

Su mayor exponente es Juan Rousseau que dijo "Que a pesar que el


hombre nació libre vive encadenado y sujeto a una disciplina que supone el
vivir en el orden estatal, es decir, que ha hecho un pacto social con el cual
cambia su libertad natural por una libertad civil más restringida pero con
mayor garantía de sobrevivir.

Los integrantes de la sociedad aceptaron de manera anticipada la sanción


penal indispensable, cuando se traspasen los límites que los mismos
asociados habían trazado al ejercicio de sus derechos individuales. Esas
ideas tuvieron gran influencia en los hombres de la época, sobre todo
cuando se publicó la obra de Rousseau intitulada “Contracto Social”.

Papeleríía D’oleo Paí gina 10


Penologíía y Derecho Penitenciario

2.2.1 Teoría utilitaria.-

Teoría Utilitaria: planteada por el Revolucionario del Derecho Penal


Jeremías Bentham, creador de la filosofía utilitaria (el utilitarismo),
también por Platón y Aristóteles. Sostenían que la pena concebida como
medio de intimidación o reparación es legítima porque es útil y necesaria al
orden social. La teoría utilitaria, que busca el origen y naturaleza de la
moralidad en la utilidad, bien sea individual, bien sea social

Esta teoría tiene por fundamento en que la legitimidad de la represión


resulta de la responsabilidad del criminal frente a la sociedad por eso decía
Bentham “Lo que justifica la pena es su utilidad, o mejor dicho su
necesidad. La sociedad se defiende por medio de la pena, y la legitimidad
de esta resulta de su finalidad”.

La teoría utilitaria justifica el castigo exclusivamente en términos de sus


consecuencias buenas. El castigo no se considera un bien en sí. Por el
contrario, dado que el castigo priva a los culpables de algo que aprecian, si
se considera al margen de sus consecuencias es algo malo.

El utilitarista considera malo en sí todo tipo de sufrimiento, algo sólo


justificable si evita un sufrimiento mayor, o si procura un bien mayor. Así
pues, si al castigar a los culpables se les impide repetir sus delitos, o se
disuade a los delincuentes potenciales de cometer delitos semejantes, el
castigo produce consecuencias deseables que pesan más que su daño para
el culpable. La principal función del castigo es la de reducir los delitos.

2.2.2 Teoría moral y de la justicia absoluta.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 11


Penologíía y Derecho Penitenciario

Teoría Moral o de la Justicia Absoluta: sustentada por pensadores como


Manuel Kant, Hegel, etc. Sostenían que el delincuente debe ser castigado
porque es justo que quien ha hecho un mal pague por su pecado. La pena
en este caso garantiza la integridad del deber moral.
La teoría absoluta, sigue la máxima de que es justo devolver mal por mal,
y considera a la pena como un fin en sí mismo; se trata del “castigo
merecido” que sustituye a la venganza privada adoptando la forma de pena
pública en el siglo XIII. La teoría absoluta se sustenta en la idea de justicia
retributiva, y se inspira en una evolución de la regla del talión,
reemplazando la venganza de sangre.

Los principales expositores de la teoría absoluta han sido Kant, brindando


una fundamentación ética; mientras que Hegel acude a un fundamento
jurídico. La postura Kantiana refiere que el castigo se justifica por el valor
moral de la ley penal infringida, y la necesidad de conservar el estado ético,
siendo la ética una pauta de convivencia social. Por ello se sostiene que la
retribución consiste en infligir un dolor equivalente al injustamente
producido, para de ese modo garantizar la ética frente a una acción que
objetivamente la contradice.

Para estos pensadores la pena no tiene un carácter de utilidad social,


puesto que ésta solo tiende a restablecer en su integridad el deber moral, y
conduce, según Kant, a la enmienda del transgresor para el porvenir.

2.2.3 Teoría ecléctica.-

Robert Gagné postulo la teoría ecléctica, denominada así porque se


encuentra racionalmente organizada y considerada verdaderamente

Papeleríía D’oleo Paí gina 12


Penologíía y Derecho Penitenciario

sistemática. Existe en ella una unión importante entre conceptos y variables


del conductismo y el cognoscitivismo.

La teoría ecléctica, también denominada "mixta", porque se conjugan ideas


diversas de autores aislados, fue elaborada de modo paralelo a la teoría de
la protección, interviniendo en su formulación, a diferencia de las
anteriores, juristas alemanes, italianos y franceses. El primero en sostener
una concepción ecléctica o "mixta" fue Georg Jellinek. Para este autor, el
derecho subjetivo era un bien o un interés protegido por el poder de la
voluntad perteneciente al individuo

En esta teoría se combina la teoría de la justicia absoluta y la utilitaria. Se


afirma que la ley debe castigar y puede castigar ciertos actos, porque ello es
necesario para mantener y asegurar el buen funcionamiento de la sociedad.
La sociedad debe castigar conforme a la justicia y en los límites de ésta.
Para la referida escuela debe estar contenida en este doble límite, la pena
debe imponerse cuando sea justa y necesaria.

La teoría plantea que ciertos hechos deben ser castigados para asegurar el
funcionamiento del orden social.

2.3 La escuela clásica.-

Es una corriente de origen Italiano que apareció en el siglo XVIII a raíz de


las nuevas ideas surgidas como reacción vigorosa a la venganza y a la
antigua forma de ver el Derecho Penal y alcanzo su esplendor en el siglo
XIX. Se propuso la humanización por medio del respeto a la ley, el
reconocimiento a las garantías individuales y de la limitación al poder
dominante del Estado.
Papeleríía D’oleo Paí gina 13
Penologíía y Derecho Penitenciario

La escuela clásica nace con el tratado con los delitos y de las penas, de
Becaria y finaliza con Carrara, “escuela clásica y tenía como misión hacer
digna la justicia penal y buscar la armonía entre el derecho objetivo y
subjetivo. La escuela clásica se amparó principalmente en los ideales de la
revolución francesa

Los representantes de esta corriente y que dieron origen a la misma son:


Ferri como creador, Carrara como el máximo exponente clásico, además de
Giandoménico Romagnossi, Pellegrino Rossi, Hegel, Giovanni
Carmignani, entre otros.

2.4 La escuela neoclásica.-

Se considerada como un método que se distancia de las investigaciones


criminológicas, sociológicas y antropológicas para poder precisar lo único
que consideran importante para el derecho penal, que es la norma, ya que el
delito, el delincuente y la pena son interpretaciones gramatical o literal con
ayuda del espíritu de las normas (dogmática). Sus principales autores
fueron Ortolan, Rossi, Grizot y Jouffroy.

2.5 Escuela positivista.-

Surge como reacción contraria a la escuela clásica. La Escuela positivista


se fundamentó en bases científicas que corresponden a las ciencias
naturales, dándoles importancia a la antropología y la psiquiatría
resaltando el estudio del delincuente y no del delito, además proponiendo
que se prestara más atención a la sociedad que al individuo.

Papeleríía D’oleo Paí gina 14


Penologíía y Derecho Penitenciario

Sus principales seguidores son: Enrico Ferri, Rafael Garófalo y Cesar


Lombroso. Enrique Ferri encaró aspectos sociológicos, Rafael Garófalo,
se encargó de los elementos jurídicos y Cesar Lombroso aportó
conocimientos médicos.
Los postulados de la escuela positiva constituyen la negación de los
señalados por la clásica y son los siguientes:

Para los positivistas el delincuente es una persona a quien debe prestársele


atención profesional para readaptarlo y que debe ser apartado de la
sociedad para protección de esta.

Para los positivistas el delito no es el centro de atención, sino la persona


que lo comete; a su vez, el delincuente es el objeto de estudio, mientras que
el delito es solo la consecuencia. Ven el delito como un fenómeno natural,
producido por el medio en que se desarrolla el hombre que lo comete (raza,
analfabetismo, factores antropológicos, físicos, sociales, religiosas,
políticas, etc.). Por esta razón que los positivistas no admiten la pena como
castigo, si no como medio de defender la sociedad.

Los positivistas creen que, al igual que la medicina, es más conveniente


prevenir que curar.

La responsabilidad para los positivistas es legal o social y para ellos debe


responder tanto a los que tratamos como imputables como a los
inimputables. La colectividad, al tener en cuenta la posible predisposición
hacia el delito en determinados sujeto, debe tomar las medidas necesarias
para prevenirlo y, en un momento dado, defenderse.

Papeleríía D’oleo Paí gina 15


Penologíía y Derecho Penitenciario

En esta corriente se niega que la pena tenga o deba tener proporcionalidad


directa con el delito, y se asegura que debe ser proporcional al estado
peligroso, independientemente del tipo y gravedad del delito.

La pena para ellos equivale a una medida de seguridad social y a una


manera de readaptar al delincuente. La medida de la seguridad es más
importante que la pena. En vez de castigar se debe prevenir y, por tanto,
aplicar las medidas de seguridad para evitar las penas.

A diferencia de los clásicos niega el libre albedrío. Esta escuela afirma que
el hombre no escoge libremente y de manera consiente el mal sobre el bien;
dado que es un ente natural y, en algunos casos, con anormalidades que
evitan su sano y libre discernimiento, no puede elegir. Los positivistas lo
fundamentan en la actividad psicofísica del agente inimputable

Los positivistas utilizaron el método inductivo (ir de lo particular a lo


general), conocido también como experimental. A partir de estudios
realizados acerca de un delincuente o sujeto antisocial concreto, llegan a
sus conclusiones y desarrollan hipótesis, con lo que crean sus tesis
relacionadas con el comportamiento criminal.

Se proponen los sustitutivos penales como medios para evitar la


abundancia y crueldad de las penas. Los positivistas consideran ineficaces a
las penas y se plantean numerosos sustitutivos: religiosos, médicos,
psicológicos, etcétera.

2.6 La escuela de defensa social.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 16


Penologíía y Derecho Penitenciario

Es un movimiento de política criminal Esta escuela que apareció en el 1947


con el maestro Filippo Gramático en Italia y el sabio Marc Ancel en
Francia, a la que le importa fundamentalmente la efectiva defensa de la
sociedad de las conductas delictivas, coordinando la criminología y las
políticas criminales con el derecho penal.
La Escuela de defensa social a diferencia de la positiva no desliga el
derecho penal de la criminología y pretender ver el proceso penal como
único, haciendo de la ejecución de la pena de una etapa imprescindible e
inseparable del mismo.

Teoría de la Defensa social: es una reflexión de la escuela positivista


italiana. Se fundamenta en la defensa de la persona consignada en tres
modalidades de penas:

1. Penas de intimidación.
2. Medidas de seguridad
3. Penas reformadoras.

2.7 La nueva defensa social.-

Marc Ancel, bajo el nombre de “Nueva Defensa Social”, lucha por su


ejecución con miras a una política criminal humanitaria centrada en el
tratamiento de delincuente. La medida de defensa social la establece como
curativa, educativa, orientada a proteger a la sociedad contra las empresas
criminales, prima así, la llamada prevención individual sobre la prevención
colectiva. La personalidad del criminal es eje de esta “nueva” concepción.

Papeleríía D’oleo Paí gina 17


Penologíía y Derecho Penitenciario

La teoría de la nueva defensa social se trata de un replanteamiento de la


Criminología Tradicional consistente en que la persona debe protegerse de
quien le causa daño.

Actualmente se considera la defensa social como “el conjunto armónico de


acciones destinadas a alcanzar la justicia social”. “Se trata de
multidisciplinas en interdisciplinas, se trata de nociones y criterios
dinámicos”.

Actualmente la defensa social se preocupa por un problema más amplio de


política criminológica.

2.8 La escuela humanitaria de los criminalistas


modernos.-

Esta escuela nació desde un principio a la luz del día, inaugurándose con el
sistema penitenciario. Fortificada por los abusos las antiguas penas
desmoralizadoras y la perversión de la viejas cárceles.

La nueva escuela quiso hacerse señora de la justicia: quiso prescribir la


medida de los castigos, erigir barreras más allá de las cuales no pudiese
aquella llenar su misión y consiguió al fin mirar su trono, negándole la
autoridad de castigar a los malvados, si no tenía por objeto el obtener su
enmienda.

Es por ello que esta nueva escuela entiende que la autoridad sólo debe
castigar a los malvados si es para enmendarlos y no más.

Papeleríía D’oleo Paí gina 18


Penologíía y Derecho Penitenciario

Esta escuela plantea fundamento de la pena la enmienda del reo, de ahí su


frase célebre “No ya castigar, sino corregir”.

2.9 Deslegitimación del sistema penal.-

La deslegitimación del Sistema Penal es una realidad actual que puede


analizarse desde diferentes puntos de vista, ubicando la reflexión crítica en
el ámbito carcelario o en la actuación pos penitenciario de aquéllos, que
han sido sometidos como consecuencia de una conducta delictiva, a la pena
de prisión.

De la deslegitimación del sistema penal han surgido dos grandes corrientes


de propuesta políticos criminales, las cuales son:

a) La Mínima intervención penal;


b) El abolicionismo penal.

2.10 La mínima intervención penal.-

La intervención penal mínima significa básicamente reservar la sanción


penal para aquellos casos que reúnan dos condiciones: que los bienes
jurídicos lesionados por los delitos sean de especial significación y que los
demás recursos jurídicos de un estado se hayan revelado insuficientes.

Papeleríía D’oleo Paí gina 19


Penologíía y Derecho Penitenciario

El Derecho penal sólo debe intervenir en aquellos actos que atenten


gravemente contra bienes jurídicos protegidos. Su intervención debe ser
útil de lo contrario pierde su justificación.

Por lo que al Derecho penal se debe acudir como último recurso, como
última respuesta del Derecho frente al conflicto. Una respuesta innecesaria
del Derecho penal, deslegitima su aplicación. Pero además el Derecho
penal sólo debe proteger los bienes jurídicos más importantes frente a los
ataques más grave

Zaffaroni, apunta que se postula una mínima intervención penal, con una
descriminalización considerable, es decir, con la reducción radical de la
pena de prisión, pero con recuperación de todos los límites del llamado
derecho penal liberal.

2.11 El abolicionismo penal.-

Es una corriente teórico-práctica que de manera radical critica al Sistema


Judicial en su conjunto y plantea su reemplazo.

Plantean tanto la abolición del Derecho Penal al que consideran ilegitimo,


como de las instituciones que le son inherentes, esto es, las estructuras que
integran la procuración y administración de justicia y las cárceles.

Se identifican dos modelos de pensamiento abolicionista, el denominado


abolicionismo radical de Hulsman y el abolicionismo institucional de
Mathiesen.

Papeleríía D’oleo Paí gina 20


Penologíía y Derecho Penitenciario

1.- El modelo abolicionista radical de Hulsman, propone la eliminación


misma del sistema penal, esto es, al Derecho penal tanto sustantivo,
adjetivo y ejecutivo, como a la Criminología y a la Política Criminal.

Según Hulsman el sistema penal está concebido para hacer daño y


corresponde denunciar a la organización investida del poder de producir ese
mal fuera de todo acuerdo con las personas interesadas.
Hulsman afirma que hay tres razones fundamentales que abogan por su
abolición:

a) Que el sistema penal causa sufrimientos innecesarios que se reparten


socialmente de modo injusto.

b) No tiene efecto positivo sobre las personas involucradas en los


conflictos; y

c) Es sumamente difícil someterlo a control.

2.- El abolicionismo institucional de Mathiesen solo pretende la supresión


de las cárceles y de los demás centros segregatorios.

Para Mathiensen la cárcel es un instrumento de acción política contra las


clases sociales más pobres; que no resuelve sino que crea dificultades tanto
para la sociedad como para la propia efectividad del sistema penal.

2.12 Reconstrucción del concepto de la pena.-

La Reconstrucción, es el proceso que consiste en evocar recuerdos y tratar


de reunirlos para completar un concepto o el conocimiento de un hecho.
Papeleríía D’oleo Paí gina 21
Penologíía y Derecho Penitenciario

En virtud de que el concepto de pena es recortado artificialmente por


distintas teorías que tratan de legitimarla, se hace necesario reconstruirlo,
desde su deslegitimación para así poder establecer cuales son límites reales
del discurso jurídico penal.

2.13 Funciones de la pena.-

La pena cumplirá las funciones de prevención general, retribución justa,


prevención especial, reinserción social y protección al condenado. La
prevención especial y la reinserción social operan en el momento de la
ejecución de la pena de prisión.

Por lo que la pena no debe ser aplicada como un castigo contra el


delincuente, sino como una medida de seguridad social y de reeducación,
pero cuando ésta se impone jamás debe sobrepasar los límites del daño
causado.

2.14 Efectos de la pena.-

La pena es el medio con que cuenta el Estado para reaccionar frente al


delito, expresándose como la "restricción de derechos del responsable". Por
ello, el Derecho que regula los delitos se denomina habitualmente Derecho
penal.

La pena produce una serie de efectos en el conjunto de individuos que


componen la sociedad que se suponen positivos para ésta, y que según la
teoría relativa de la pena, serían los objetivos en los que se fundamentaría

Papeleríía D’oleo Paí gina 22


Penologíía y Derecho Penitenciario

la aplicación coactiva de la pena. Así, tanto la teoría retributiva de la pena


(o teoría absoluta de la pena), como la teoría relativa antes mencionada
coinciden en que la pena, tanto en su vertiente coactiva como en su
vertiente coercitiva tiene, o han de tener los siguientes efectos:

a) Prevención general: Dirigida al conjunto de la sociedad.


b) Prevención especial: Dirigida al sujeto que ya ha sido penado.

2.15 Eficacia de la pena.-

La eficacia es la capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera. Se


ha afirmado que para que la pena sea eficaz debe cumplir con las siguientes
características, porque la eficacia de la pena no está en su gravedad, sino
más bien en su certeza:

 Será aflictiva para el reo desde el punto de vista físico moral.


Ejemplar, generadora de la convicción de que con ella se salvaguarda
el orden social.

 Cierta, es decir de real aplicación en los casos a que está destinada,


no existen solo como la amenaza de un mal irrealizable;

 Pronta, evitando que el intervalo entre el delito y su aplicación sea


prodigo en la difusión de los funestos efectos de la obra ilícita;

 Publica, porque el secreto lleva en si la idea de la venganza personal


más bien que la del reproche ejemplar que la sociedad formula e
inflige contra quienes violan sus reglas;

Papeleríía D’oleo Paí gina 23


Penologíía y Derecho Penitenciario

 Protectora de la integridad moral del reo, en el sentido de evitar


previsión”.

TEMA III

La pena. Su clasificación y su estudio


individualizado

3.1 Evolución de la pena y sus diferentes períodos.-

Al estudiar la evolución del derecho penal, que es en gran medida la


evolución de la pena, nos encontramos que se trata de un proceso
estrechamente vinculado con la marcha de la sociedad y con el grado de
civilización que se va alcanzando paulatinamente. La constante es que la
sociedad atrasada utiliza penas graves de forma indiscriminada, sin
embargo, las sociedades avanzadas tienden a racionalizar la de-
terminación de las penas, solo recurriendo a los tipos de penas altamente
lesivas de forma excepcional y para conjurar apremios de seguridad o
tendencias conductuales altamente peligrosas para la paz.

La pena existe desde que surgieron las formaciones sociales más básicas.
Tradicionalmente se ha planteado que su aplicación fue inicialmente
impulsada por el deseo de venganza en contra del hombre que incurría en la
comisión de hechos considerados dañosos. El ejercicio de la venganza

Papeleríía D’oleo Paí gina 24


Penologíía y Derecho Penitenciario

como derecho en principio residía en la persona del ofendido (venganza


privada). Luego esta facultad le fue traspasada al jefe religioso quien
actuaba por mandato de los dioses (venganza divina). Sin embargo, con la
aparición del Estado como institución de poder, este hizo suya de forma
monopólica la potestad de imponer pena, originándose así el concepto de
venganza pública.

No cabe duda que al ser la venganza el sentimiento primario impulsor de la


actividad punitiva, ésta sirviera de instrumento para que a través de ella
aforaran los sentimientos más oscuros y las manifestaciones humanas más
brutales. De ahí que la historia de la pena es la historia de las formas más
crueles e inhumanas de atentar contra la integridad física y moral de una
persona, siendo a través de su aplicación en que el hombre ha puesto de
manifiesto sus más desalmados instintos de agresión contra sus semejantes.

La pena de muerte en sus diversas formas ha sido el instrumento de castigo


más utilizado por el derecho penal. La crucifixión, el descuartizamiento, la
horca, la rueda, el fuego, las tenazas, son apenas algunos de los brutales
métodos utilizados para aplicar la pena de muerte a través de la historia.

3.2 Periodo de la venganza.-

La idea de la venganza es un movimiento natural y por mucho tiempo se


consideró esta idea no sólo como natural, sino como legítima y necesaria.
La Venganza privada era realizada de familia a familia, de tribu a tribu, de
clan a clan, por lo que se afirma que la responsabilidad penal, antes que
individual, fue social.

Papeleríía D’oleo Paí gina 25


Penologíía y Derecho Penitenciario

A esta etapa se le conoce como venganza de la sangre o época bárbara en el


periodo de formación del derecho penal.

El período de la venganza se caracterizó por que la acción penalizadora no


se ejercía como función política del Estado, sino que el ofensor era víctima
de una reacción desorbitada y sin medida, sin que la sociedad como
organización política intervenga para nada. Es una reacción punitiva entre
el ofendido y el ofensor, o entre un grupo familiar y el ofensor.
Asumió un carácter colectivo, siendo un derecho y un deber a la vez, de la
familia. En caso de agravios menores, era alterada, imponiendo el pago de
una multa, o golpeando o azotando al culpable. Poco a poco este derecho se
va restringiendo y sólo comprende a los parientes más próximos.

3.3 Diferentes concepciones de la pena.-

La pena es el medio con que cuenta el Estado para reaccionar frente al


delito, expresándose como la "restricción de derechos del responsable". Por
ello, el Derecho que regula los delitos se denomina habitualmente Derecho
penal. La pena también se define como una sanción que produce la pérdida
o restricción de derechos personales, contemplada en la ley e impuesta por
el órgano jurisdiccional, mediante un proceso, al individuo responsable de
la comisión de un delito.

Es el medio coactivo más contundente con que cuenta el Estado para


reaccionar frente A los hechos punibles. Desde el punto de vista de quien la
sufre, la pena siempre implicará la privación forzosa de derechos
subjetivos, como la vida, la libertad, o el derecho de propiedad sobre bienes
materiales, impuesta a quien es declarado culpable de la realización de un
acto considerado socialmente dañoso y relevante para el derecho Penal. A
Papeleríía D’oleo Paí gina 26
Penologíía y Derecho Penitenciario

través de la pena el Estado persigue fines retributivos o de justicia o fines


preventivos o de utilidad.

El término pena deriva del término en latín poena y posee una connotación
de dolor causado por un castigo.

El Derecho Penal moderno aboga por la proporcionalidad entre el delito y


la pena. En muchos países se busca también que la pena sirva para la
rehabilitación del criminal (lo cual excluye la aplicación de penas como la
pena de muerte o la cadena perpetua).

3.4 Principios que rigen la pena.-

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su Art. 10, inciso


1, establece que: "Toda persona privada de su libertad será tratada
humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser
humano; y en su inciso 3, se consagra que: “El régimen penitenciario
consistirá en un tratamiento cuya finalidad esencial será la reforma y la
readaptación social de los penados.

Para alcanzar el fin y justificación de las penas y medidas privativas de


libertad el régimen penitenciario debe de aplicar, conforme a las
necesidades y tratamiento individual de los delincuentes, todos los medios
curativos, educativos, morales, espirituales y de otra naturaleza, y todas las
formas de asistencia de que puede disponer, según lo prescribe las Reglas
Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones Unidas, en su
numeral 59.

Papeleríía D’oleo Paí gina 27


Penologíía y Derecho Penitenciario

Para los fines de la efectiva ejecución judicial de la pena, son principios


rectores los siguientes:

 Principio de legalidad
 Principio de dignidad de la persona
 Principio de no discriminación
 Principio de humanización en la ejecución de la pena
 Principio de sujeción especial del condenado
 Principios del debido proceso de ley
1.- Principio de legalidad.-

El Principio de Legalidad es un principio de valoración de lo justo por una


sociedad en virtud del cual no se puede aplicar una sanción si no está
escrita previamente en una ley cierta.

En el ámbito del derecho penal se traduce en que nadie puede ser procesado
ni sancionado sino como consecuencia de una ley existente previamente al
hecho imputado. Principio que se extiende hasta la ejecución de la pena.

2.- Principio de dignidad de la persona.-

La dignidad de la persona es el valor. Son los valores de la comprensión, el


respeto, la tolerancia y la compasión. Toda persona al nacer igual y libre
merece un trato digno como tal y no debe ser expuesta nunca a maltratos,
discriminación, insultos.

El principio de dignidad de la persona se respalda en la justicia. Ninguna


persona está capacitada con el criterio de la justicia para ejecutar por si solo
la justicia.

Papeleríía D’oleo Paí gina 28


Penologíía y Derecho Penitenciario

3.- Principio de no discriminación.-

El principio de no discriminación tiene por objeto garantizar la igualdad de


trato entre los individuos. Todas las personas tienen iguales derechos e
igual dignidad y ninguna de ellas debe ser discriminada en relación con
otra.

4.- Principio de humanización en la ejecución de la


pena.-

La humanización de la pena es la evolución sufrida por el Derecho Penal en


cuanto a la intensidad y motivación del castigo impuesto al condenado.

En la actualidad el castigo o pena puede ser entendida como el medio con


que cuenta el Estado para reaccionar frente al delito, expresándose como la
"restricción de derechos del responsable"

El principio de humanización de la pena conduce necesariamente a


manifestar respecto de la persona humana del procesado y sentenciado y
procura su reducción y rehabilitación social. El principio también reposa en
la “Mínima Intervención del Estado”, y en el Derecho Penal como “última
ratio legis”.

5.- Principio de sujeción especial del condenado.-

Este principio conlleva a que el status del condenado en un establecimiento


penitenciario no puede significar la eliminación de sus derechos
fundamentales, lo que envuelve el reconocimiento de que el condenado

Papeleríía D’oleo Paí gina 29


Penologíía y Derecho Penitenciario

disfruta de los derechos de todo ser humano, con la restricción que resulte
de la aplicación de la pena.

6.- Principios del debido proceso de ley.-

El debido proceso es un principio legal por el cual el gobierno debe


respetar todos los derechos legales que posee una persona según la ley. El
debido proceso es un principio jurídico procesal según el cual toda persona
tiene derecho a ciertas garantías mínimas, tendientes a asegurar un
resultado justo y equitativo dentro del proceso, a permitirle tener
oportunidad de ser oído y a hacer valer sus pretensiones legitimas frente al
juez

3.5 Clasificación de las penas. Clasificación tripartita


de las penas.

El artículo 1 del CP establece una clasificación básica de las infracciones y


de las penas de carácter tripartito. Las infracciones las clasifica según su
gravedad en crímenes, delitos y contravenciones, siendo el tipo de pena
aplicable en cada caso el elemento que permite distinguir si en un caso en
concreto estamos frente a un crimen, un delito o una contravención. En ese
sentido el legislador dispuso que los crímenes son las infracciones que
conllevan un tipo de penas denominadas “aflictivas o infamantes”, que los
delitos son aquellas infracciones que la ley castiga con “penas
correccionales” y las contravenciones son aquellas infracciones que
conllevan las “penas de simple policía”.

Dentro de este esquema clasificatorio tripartito los crímenes constituyen las


acciones delictivas consideradas más dañosas, los delitos son aquellos actos

Papeleríía D’oleo Paí gina 30


Penologíía y Derecho Penitenciario

menos graves y las contravenciones en sí se reputan de escasa importancia


punitiva, no constituyendo su ocurrencia un nivel de peligrosidad tal que
amerite una punición relevante.

Con respecto a la determinación de los tipos de penas, es decir las que son
aflictivas o infamantes, correccionales o de simple policía, el propio CP en
sus artículos 7, 8, 9 y 464, las identifica de forma expresa:

El artículo 7, incorporando los cambios que se han producidos desde su


redacción original, establece que son penas aflictivas e infamantes: 1) la
reclusión mayor, 2) La detención y 3) La reclusión menor.

Las penas correccionales de acuerdo al artículo 9 CP, son: 1) el destierro; 2)


el confinamiento, 3) la prisión temporal, 4) la interdicción por determinado
tiempo de ciertos derechos cívicos, civiles y de familia; 5) las penas de
simple policía están identificadas en el artículo 464 CP. Son: 1) el arresto,
2) la multa y 3) el comiso de ciertos bienes embargados.

Las penas denominadas aflictivas e infamantes constituyen los supuestos de


sanción más graves establecidas en nuestro ordenamiento para ser aplicadas
en los casos de infracciones altamente lesivas. Los tipos de infracciones a
las que le son aplicables las penas aflictivas y las infamantes son las que el
propio código denomina crímenes, tal y como lo establece el artículo uno
en su parte final: “La infracción que las leyes castigan con una pena
aflictiva o infamante, es un crimen”.

3.6 Penas principales, accesorias y complementarias.-

Penas Principales
Papeleríía D’oleo Paí gina 31
Penologíía y Derecho Penitenciario

Son Principales aquellas cuya imposición no está subordinada a la


aplicación de otra pena. Son las que se vienen indicadas directamente en
cada delito. Según el Código Penal, tienen ese carácter las penas de:

a- Privativas de la libertad (reclusión, prisión).


b- Patrimoniales (multa).
c- Privativas de derechos (inhabilitación).
Penas accesorias y complementarias

Son aquellas que acompañan a otras penas por disposición legal, o sea que
su aplicación está subordinada a la imposición de una pena principal. A
saber:

a- Inhabilitación absoluta accesoria


b- Decomiso o comiso
c- Incapacidad civil del condenado
d- Pérdida de la carta de ciudadanía y expulsión del país
e- Clausura y otras consecuencias penales previstas en leyes especiales.
f- Reclusión accesoria por tiempo indeterminado, según algunos
autores se trata de una medida de seguridad y no de una pena.

3.7 Penas derecho común y penas políticas.-

El delito político y la pena, son los elementos de las sanciones. La pena es


la más grave de las sanciones, no solo para quien la padece sino para el
Estado que la impone.

El derecho penal común se ocupa de los delitos o crímenes. Son penas


comunes a las materias criminales y correccionales: la sujeción del
condenado a la vigilancia de la alta policía, la multa y la confiscación

Papeleríía D’oleo Paí gina 32


Penologíía y Derecho Penitenciario

especial del cuerpo del delito, cuando sea propiedad del condenado, la de
las cosas producidas por el delito, y por último, la de aquellas que sirvieron
para su comisión o que se destinaron a ese fin.

3.8 Distintas categorías de las penas.-

En función del bien jurídico afectado

1. Privativas o restrictivas de libertad;


2. Privativas o restrictivas de derecho, y
3. Pecuniarias.

En función de su naturaleza y duración

1. Penas graves
2. Penas menos graves
3. Penas leves

En función del carácter con el cual se imponen

1. Penas principales
2. Penas accesorias

En función de quien las reciba

1. Penas personales: para personas físicas


2. Penas impersonales: para personas jurídicas

Papeleríía D’oleo Paí gina 33


Penologíía y Derecho Penitenciario

3.9 Penas aplicables a las personas físicas y morales.-

Penas aplicables a las personas fiscas

Las penas aplicables a las personas físicas imputables de alguna infracción


grave son:

1. La prisión mayor;
2. La multa, y
3. Las penas complementarias.

Penas aplicables a las personas morales

Las penas aplicables a las personas morales responsables de alguna


infracción grave o menos grave son:

1. La multa, y
2. Las penas complementarias.

La multa

Para la aplicación de la pena de multa, se procederá a multiplicar por dos,


la cuantía que de ordinario se dispone para las personas físicas imputables
ante igual infracción.

Las penas complementarias son:


Papeleríía D’oleo Paí gina 34
Penologíía y Derecho Penitenciario

1. La confiscación o decomiso del producto, los bienes, objetos, y los


haberes procedentes directa o indirectamente de la infracción, sin
perjuicio de los derechos de terceros de buena fe;
2. La clausura temporal por un período no mayor de tres años de uno o
varios del o de los establecimiento(s) comercial(es) operado(s) por la
sociedad, o de parte o la totalidad de su explotación comercial, o su
disolución legal;

3. La revocación temporal por un período no mayor de cinco años o


definitiva de alguna habilitación legal que le concediera determinada
institución pública para la prestación de la actividad comercial o el
servicio público de que se trate, sin considerar la naturaleza del título
habilitante, ya sea mediante concesión, licencia, permiso,
autorización o cualquier otro;

4. La inhabilitación temporal por un período no mayor de cinco años o


definitiva de hacer llamado público al ahorro, en los sectores
financieros, bursátiles o comerciales, a los fines de colocar títulos y
valores de cualquier otro orden que fueran, y

5. La disolución y remisión de esta por ante el tribunal de comercio


competente para que proceda a su liquidación judicial.

3.10 Acumulación de penas.-

En el Art. 30 (131).-La imposición de una pena de prisión, con o sin multa,


no excluye la posibilidad de que el tribunal ordene también la imposición,
simultánea o posteriormente con ésta, de una o varias penas

Papeleríía D’oleo Paí gina 35


Penologíía y Derecho Penitenciario

complementarias o medidas de seguimiento socio judicial, conforme lo


dispone este Código.

Art. 31 (131).- La pena de días-multa no puede pronunciarse


acumulativamente con la pena de multa.

3.11 Estudio individualizado de las penas.-

La individualización de la pena es la precisión que en cada caso concreto se


hace para determinar la cantidad y calidad de los bienes jurídicos de que
es necesario y posible privar al autor de un delito para procurar su
resocialización. Es decir, es el procedimiento por el cual la pena
abstractamente determinada por la ley se adecua al delito cometido por el
concreto autor.

La individualización la realiza el juez en su sentencia (es judicial) en base a


las especificaciones del tipo y a las pautas de la parte general (respecto de
las cuales se habla de una individualización legal, aunque impropiamente)
y se va adecuando a la persona del condenado mediante la ejecución de la
pena en procura de su fin de prevención especial (se habla entonces de una
individualización ejecutiva o administrativa)

3.12 Penas privativas de libertad. Su ejecución.-

La pena privativa de libertad es la privación de la capacidad ambulatoria y


de movimientos de un individuo.

Supone la privación de la libertad del sujeto, y dependiendo del grado de


tal privación, pueden distinguirse las siguientes:

Papeleríía D’oleo Paí gina 36


Penologíía y Derecho Penitenciario

 Prisión
 Arresto Domiciliario
 Destierro
 Trabajo comunitario o Trabajos de Utilidad Publica

El ideal humanitario asigna funciones como la educación y preparación


para la vuelta a la vida en libertad a la ejecución.

Surge el Derecho Penitenciario como conjunto de normas que regulan el


funcionamiento interno de las prisiones.

3.13 La pena de muerte y sus diferentes corrientes.-

La pena de muerte, es la sanción jurídica capital, la más rigurosa de todas y


la más radical y brutal, consiste en quitar la vida a un condenado mediante
los procedimientos y órganos de ejecución establecidos por el orden
jurídico que la instituye.

Privación de la vida impuesta por los tribunales del Estado. La pena


consiste en ejecutar al condenado.

Para Ignacio Villalobos la pena de muerte o pena capital es: "la privación
de la vida o supresión radical de los delincuentes que se considera que son
incorregibles y altamente peligrosos".

Por lo tanto se concluye que la pena de muerte es la eliminación definitiva


de los delincuentes que han demostrado ser incorregibles y por lo tanto un
grave peligro para la sociedad.

Papeleríía D’oleo Paí gina 37


Penologíía y Derecho Penitenciario

Diferentes corrientes que han justificado la pena de


muerte.-

PLATÓN justificó la pena de muerte como medio político para eliminar de


la sociedad a un elemento nocivo y pernicioso, y sostiene que: "En cuanto
aquellos cuyo cuerpo está mal constituido, se les dejará morir y se castigará
con la muerte, a aquellos otros cuya alma sea naturalmente mala e
incorregible. Es lo mejor que puede hacerse por ellos y por el Estado".

PLATÓN considera que el delincuente es incorregible por ser un enfermo


anímico incurable y que por lo mismo constituye el germen de
perturbaciones y aberraciones de otros hombres. Por tal razón para esta
especie de hombres, la vida no es una situación ideal y la muerte es el
recurso que existe para solucionar socialmente el problema.

SANTO TOMÁS DE AQUINO, en su máxima obra "La Summa


teológica" (parte II, cap. 2, párrafo 64), sostiene que "todo poder correctivo
y sancionarlo proviene de Dios, quien lo delega a la sociedad de hombres;
por lo cual el poder público está facultado como representante divino, para
imponer toda clase de sanciones jurídicas debidamente instituidas con el
objeto de defender la salud de la sociedad. De la misma manera que es
conveniente y lícito amputar un miembro putrefacto para salvar la salud del
resto del cuerpo, de la misma manera lo es también eliminar al criminal
pervertido mediante la pena de muerte para salvar al resto de la sociedad".

IGNACIO VILLALOBOS afirma que a la pena de muerte se le puede


considerar justa, eliminatoria y selectiva; ya que es un medio de defensa

Papeleríía D’oleo Paí gina 38


Penologíía y Derecho Penitenciario

con la que cuenta la sociedad y es eliminatoria para sujetos


excepcionalmente peligrosos y nocivos que aun estando en las cárceles,
resulta en vano intentar corregirlos y selectiva porque previene
reproducción.

Para algunos, la pena de muerte es lícita porque la sociedad la utiliza como


medio de conservación; insustituible porque es ejemplar como ninguna otra
pena; para otros es necesaria porque constituye un medio de legítima
defensa para la sociedad; y otros opinan que la pena de muerte es
eliminatoria y selectiva, así como intimidatoria y justa.

CESARE BECCARIA, en su tratado "De los delitos y de las Penas" y al


principio del estudio de "La pena de muerte" escribe:

"Esta inútil prodigalidad de los suplicios que no han hecho nunca mejores a
los hombres, me ha impulsado a examinar si la pena de muerte es
verdaderamente útil y justa en un gobierno bien organizado".

El gran pensador prosigue diciendo que ningún hombre tiene derecho a


matar cruelmente a sus semejantes y que la pena de muerte no es un
derecho; añadiendo con claridad:

"No puede considerarse necesaria la muerte de un ciudadano más por dos


motivos. El primero cuando aún privado de su libertad tenga todavía tales
relaciones y tal poder, que interese a la seguridad de la nación”

3.14 Penas privativas de derechos.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 39


Penologíía y Derecho Penitenciario

Son aquellas que impiden del ejercicio de ciertos derechos (generalmente


políticos como el voto o familiares como la patria potestad), privan de
ciertos cargos o profesiones o inhabilitan para su ejercicio. Hoy en día
también son muy comunes la privación del derecho de conducción de
vehículos de motor, y la privación del derecho al uso de armas. También
son importantes las inhabilitaciones para el ejercicio de cargos públicos
durante un tiempo determinado.

3.15 Las penas pecuniarias.-

Pena pecuniaria es la denominación de la sanción que consiste en el pago


de una multa al estado como castigo por haber cometido un delito.

La pena pecuniaria es una de las más leves que se pueden imponer dentro
del derecho penal, y es utilizada también en derecho administrativo como
forma para sancionar los incumplimientos.

La pena pecuniaria es aquella que afecta al patrimonio del penado. Es


decir, se paga con dinero y se ejecuta sobre los bienes del inculpado.

 Multa
 Comiso (Embargo, o Confiscación)
 Caución (Fianza)

3.16 La multa y su clasificación.-

Es una pena pecuniaria, debe pagarse en dinero en efectivo. Las multas no


tienen un carácter regenerativo, sino más bien, se trata de una sanción
donde el Estado percibe cierta suma de dinero.

Papeleríía D’oleo Paí gina 40


Penologíía y Derecho Penitenciario

Clasificación de las Multas.-

Las multas pueden ser: penal, civil, fiscal, y administrativa.

 La Multas Penales.

Esta se impone como consecuencia de una infracción penal: crimen, delito


o contravención de simple policía

 La Multa Civil.

Las multas civiles son aquellas impuestas por el Juez de Paz, por falta de
comparecer para la integrar un consejo de familia, “Todo pariente, afín o
amigo que haya sido convocado y no comparezca, sin excusa legítima”.

La multa civil, no es una pena, por lo tanto no se puede compensar con


prisión como ocurre con la multa penal.

 La Multa Fiscal.

La multa fiscal se impone no para castigar un acto contrario a la moral sino


cuando se ha cometido un acto que perjudica al fisco, donde se le priva de
percibir ciertas sumas de dinero, para la satisfacción de las necesidades
sociales, tales son: las violaciones a las leyes aduanales, Código Tributario
y cualquier otra ley fiscal.

Papeleríía D’oleo Paí gina 41


Penologíía y Derecho Penitenciario

 La Multa Administrativa

Es la sanción de carácter pecuniaria que consiste en la imposición del pago


de una suma de dinero y que se deriva de la verificación de la comisión de
una conducta que contraviene disposiciones administrativas de
competencia municipal.

3.17 Procedimiento sobre la ejecución de la multa.-

Si el condenado no paga la multa fijada en la sentencia condenatoria dentro


del plazo fijado en la misma, es citado por ante el Juez de la Ejecución de
la Pena. El Juez de la Ejecución de la Pena puede sustituir la multa por
otras alternativas, esta facultad es con la finalidad de preservar la vigencia
de los principios, en este caso el Estatuto de la Libertad, esto significa que
de acuerdo a la Resolución No. 296-05, la multa puede ser sustituida por:

a) Trabajo Comunitario
b) Otorgar plazo para pagarla
c) Autorizar el pago en cuotas,
d) Autorizar la entrega de bienes del solicitante para cubrir la multa,
e) Autorizar el Embargo y posterior Venta en Pública Subasta de dichos

bienes conforme a las reglas del procedimiento civil,


f) En último caso se puede sustituir la multa por prisión.

TEMA IV

Circunstancias que agravan y


disminuyen la pena
Papeleríía D’oleo Paí gina 42
Penologíía y Derecho Penitenciario

4.1 Circunstancias agravantes y su clasificación.-

Son circunstancias determinadas por la ley, que se unen a los elementos


generales y a los específicos de la infracción, y tienen como consecuencia
necesaria, una pena mayor que la establecida en la ley, al definir las
diversas figuras de delitos.

Son aquellas circunstancias accidentales al delito y concurrentes con la


acción delictiva que producen el efecto de modificar la responsabilidad
criminal del sujeto determinando un mayor quantum de pena por
representar una mayor antijuridicidad de la acción y/o un plus de
culpabilidad en el agente.

Son circunstancias agravantes:

1. Ejecutar el hecho con alevosía (traición).

2. Ejecutar el hecho mediante disfraz, con abuso de superioridad o


aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras
personas que debiliten la defensa del ofendido o faciliten la
impunidad del delincuente.

3. Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa.

4. Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima,


causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del
delito, entre otras.

Papeleríía D’oleo Paí gina 43


Penologíía y Derecho Penitenciario

4.2. Circunstancias que pueden disminuir la pena.-

La atenuación significa la disminución de la malicia de un delito; tal es, por


ejemplo, la provocación que mueve a un hombre a hacer mal.

Es lógico que la circunstancia que disminuye la gravedad del delito,


disminuya también la cuantía de la pena.

4.3. Las circunstancias atenuantes.-

Las circunstancias atenuantes son hechos accidentales de la infracción, no


previstos taxativamente por la ley, que el juez aprecia soberanamente y
cuyo efecto es disminuir la pena normalmente aplicable a la infracción.

Así como existen, circunstancias agravantes legales y judiciales, en nuestro


derecho penal, existen circunstancias, que en vez de agravar, atenúan la
pena o impiden su aplicación. Estas instituciones jurídicas están
consagradas en los artículos 463 y 483 del Código Penal

La circunstancias atenuantes son situaciones que rodean la infracción penal


y permite al Juez disminuir la pena, no de manera antojadiza, sino,
tomando en consideración la escala establecida en el Art. 463 (modificado
Por la Ley No. 224-1984 y por la Ley No. 46-99) del Código Penal.

4.4. ¿Cómo se determinan las circunstancias


atenuantes?

Papeleríía D’oleo Paí gina 44


Penologíía y Derecho Penitenciario

El Código Penal no señala las circunstancias atenuantes, sino que el Juez


las aprecias soberanamente y decide si aplicarlas o no porque nada lo
obliga a ello.

Entre las cosas que el Juez puede tomar en consideración para acoger
circunstancias atenuantes son las siguientes:

1. Que se trate de una persona que comete una infracción penal por
primera vez.

2. El hábito de trabajo.

3. La edad del imputado

4. El comportamiento que ha observado en la sociedad antes de


infringir la ley, en ese mismo momento y durante la prisión
preventiva.

5. La formación profesional.

6. La actitud del procesado durante el conocimiento del juicio de


fondo.

7. La participación el imputado en la comisión del delito.

8. La participación o colaboración de la víctima en la producción del


daño.

9. La peligrosidad del imputado.

10. La magnitud del daño producido.

11. El interés de la víctima en que su daño sea reparado.

Papeleríía D’oleo Paí gina 45


Penologíía y Derecho Penitenciario

4.5. Las circunstancias atenuantes en materia criminal


y correccional.-

De acuerdo al Art. 463 del Código Penal, en materia criminal cuando el


Juez aprecia circunstancias atenuantes está obligado a observar la escala
que dicho texto legal le señala para los casos criminales, toda vez que
cuando el texto dice: “Los Tribunales modificaran la pena conforme a la
siguiente escala”, le está señalando al Juez que debe ceñirse a esa escala de
manera estricta; en tanto que en materia correccional dice que: “Los
Tribunales están autorizados para reducir el tiempo de la prisión”.

De donde se deduce que en materia criminal es obligatorio para el Juez


reducir la pena conforme a la escala establecida en dicho texto, cuando
aprecia circunstancias atenuantes; en cuanto a materia correccional es una
facultad, porque el Legislador le da cierta libertad para el pronunciamiento
de la pena.

4.6. Las excusas y su clasificación.-

Las excusas son los hechos estipulados por ley que tienen por objeto abolir
totalmente la pena o disminuirla parcialmente al mínimo establecido por
ley. Estas pueden ser absolutorias o atenuantes; cuando absuelven a la
persona son absolutorias, cuando disminuyen la pena son atenuantes.

Clasificación de las excusas.-

El Código Penal no clasifica las excusas, por lo que dicha tarea le ha tocado
a la doctrina y la ha dividido en:

Papeleríía D’oleo Paí gina 46


Penologíía y Derecho Penitenciario

 Excusas Atenuantes: Son aquellas que tienen por efecto atenuar la


pena impuesta por la ley. Por ejemplo: para los casos de homicidio,
las heridas y los golpes son excusables, si de parte del ofendido han
precedido inmediatamente provocación, amenaza, o violencia grave.

La provocación es una excusa atenuante general que puede


manifestarse de distintas maneras, según las circunstancias en que
ella tenga lugar.

 Excusas Absolutorias: Son aquellas que tienen por efecto, no


declarar que el hecho no ha sido cometido, o la no culpabilidad del
agente, sino que a pesar de todo no se le debe imponer la pena
establecida por la ley.

4.7. ¿Cuál es la sanción a aplicar cuando se ha


comprobado la excusa?

El Artículo 326 del Código Penal Dominicano prevé que “Cuando se


pruebe la circunstancia de excusa, las penas se reducirán del modo
siguiente:

Si se trata de un crimen que amerite pena de treinta años de reclusión


mayor, la pena será la de prisión correccional de seis meses a dos años.

Si se trata de cualquier otro crimen, la pena será la de prisión de tres meses


a un año.

Papeleríía D’oleo Paí gina 47


Penologíía y Derecho Penitenciario

En tales casos, los culpables quedarán por la misma sentencia de


condenación, sujetos a la vigilancia de la alta policía durante el tiempo
igual al de la condena.

Si la acción se califica delito, la pena se reducirá a prisión correccional de


seis días a tres meses”.

4.8. ¿En cuales casos se acepta la excusa?

Son excusables el homicidio, las heridas y los golpes, cuando son


provocados por golpes, heridas u otros maltratos graves de obra, o fuertes
ataques a la honra o dignidad, inferidos en el mismo acto al autor del
hecho, o a su cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos, o afines
dentro del segundo grado, arts. 321, 322, y 325 del Código Penal.

Por ello, si el agraviado mata o golpea a un ofensor, no acepta su acto como


legítima defensa, sino que simplemente lo excusa, es decir disminuye
sensiblemente su rigor.

4.9. Inexcusabilidad del parricidio y casos que lo


justifican.-

El parricidio, es un delito cometido por el que da muerte a sus padres, hijos


o cualquier otro de sus descendientes o ascendientes legítimos ilegítimos, o
a su cónyuge.

El fundamento de la no excusabilidad del parricidio se remonta a la antigua


legislación francesa, según la cual el respeto religioso que se debe a los

Papeleríía D’oleo Paí gina 48


Penologíía y Derecho Penitenciario

padres o a quien la ley coloca en el mismo rango, impone el deber de


sufrirlo todo antes de levantar la mano sacrílega.

Para que una infracción no sea excusable debe estar expresamente prevista
en la ley penal como es el caso del artículo 323 del Código Penal, el cual
establece que el parricidio nunca es excusable.

Aunque el parricidio no es excusable, el Juez puede acoger a favor del


imputado las circunstancias atenuantes previstas en el Art. 463 del C. P.,
porque la ley no se lo prohíbe.

Casos que Justifican al Parricidio.

Los casos en los cuales el parricidio se justifica, es si el hijo es demente o


comete el hecho en estado de necesidad, constreñimiento, orden de la ley,
mandato de la autoridad o falta de discernimiento.

4.10. ¿Cuál es la naturaleza jurídica de la infracción


excusable?

El Art. 1, del C.P. prevé que la infracción que las leyes castigan con penas
de policía es una contravención. La infracción que las leyes castigan con
penas correccionales, es un delito. La infracción que las leyes castigan con
una pena aflictiva o infamante, es un crimen.

De conformidad con el Art. 326 del C.P., siempre que se comete una
infracción excusable la pena a aplicar es correccional.
4.11. La excusa absolutoria de la legítima defensa. Su
fundamento.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 49


Penologíía y Derecho Penitenciario

La legítima defensa es universal y la puede ejercer cualquiera en contra de


quien le amenace la vida, incluso contra sus padres, contra los cuales no se
acepta la excusa legal de la provocación, pero si se acepta la legítima
defensa.

La legítima defensa se ejerce, única y exclusivamente, en contra de la


persona que viola el derecho y ataca por medio de violencias. No se puede
bajo ningún concepto atacar a otra persona. Sin embargo, un tercero amigo
o pariente del atacado, si puede hacer uso de la legítima defensa en contra
del que agrede. La legítima defensa se encuentra reglamentada en los Arts.
328 y 329 del Código Penal.

Para Hegel, la legítima defensa se fundamenta en “la falta de justicia, la


agresión es la negación del derecho, la defensa es la negación de esta
negación, es decir, la afirmación del derecho”.

Meyer, sostiene que el fundamento se encuentra en “la necesidad de


retribuir el mal con el mal: es una agresión anticipada debida a la injusticia
de la agresión”.

Garraud, establece que la legítima defensa consiste en salvaguardar, por el


empleo de la fuerza, un bien jurídico que un agresor nos quiere quitar o
disminuir.

Para Leoncio Ramos, la legítima defensa se fundamenta en: “Para que un


caso sea jurídico, debe tener su origen o respaldo en un derecho, el cual en
nuestro caso, es el de defensor en sí mismo o en otro, un bien jurídico
Papeleríía D’oleo Paí gina 50
Penologíía y Derecho Penitenciario

injustamente atacado, con lo cual provee a la defensa de los intereses


sociales o bienes jurídicos protegidos por las normas, pero no a quienes se
oponen a su violación”.

4.12. Legítima defensa y complicidad.-

La Legítima Defensa es una causa de justificación nacida para eximir la


responsabilidad a quien causa una muerte. Para poder alegar legítima
defensa, teniendo en cuenta el delito que estamos tratando se ha de
comprobar rigurosamente que se cumplen los requisitos exigidos: debe
existir una agresión ilegítima, un ánimo de defenderse.

Puede ocurrir que un sujeto sea cómplice de un caso donde se actúe en


legítima defensa.

Por ejemplo: “A” se pone de acuerdo con “B” para que le avise cuando “C”
pase por un lugar para que “A” le de muerte. Si “C” agrede a “A” de una
manera inminente, y el ataque es tan fuerte que “A” no lo puede resistir, y
para defender su vida le da muerte a “C”. En este caso “B” es cómplice de
esa acción criminal, porque si “B” no le hubiese avisado a “A” que “C” iba
a pasar por un lugar a una hora tal, ese caso no hubiese ocurrido.

4.13. La demencia como excusa absolutoria de la


pena.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 51


Penologíía y Derecho Penitenciario

La palabra demencia significa: “ausencia de razón, inconsciencia,


incapacidad de una persona de dirigir sus actos y de prever las
consecuencias de los mismos”.

El Art. 64 Código Penal, prevé que si al momento de cometer la acción el


inculpado estuviese en estado de demencia, o cuando se hubiese visto
violentado a ello por una fuerza a la cual no hubiese podido resistir, no hay
crimen ni delito.

La razón que tuvo el Legislador para excusar de toda responsabilidad penal


a aquél individuo que al momento de cometer la acción estaba en estado de
demencia es que la persona con esa anomalía mental, actúa sin medir las
consecuencias del acto.

4.14. El constreñimiento o fuerza irresistible como


causa de excusa.-

El Art. 64 del C.P. prevé que cuando se comete un crimen o delito bajo
constreñimiento o una fuerza irresistible, no hay crimen ni delito, y aunque
la ley no dice nada en relación a las contravenciones, ha de interpretarse de
que también es aplicable, aunque en las contravenciones no es necesario
probar la intención delictuosa del agente.

4.15. La violencia física y el constreñimiento moral.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 52


Penologíía y Derecho Penitenciario

Se ejerce violencia cuando una persona valiéndose de la fuerza, ya sea


material, o la que le presta la superioridad o autoridad que tenga contra
otros, los mueve a hacer lo que ellos no quieren.

Es decir, que si una persona comete una acción porque se vio violentado
por una fuerza física no puede comprometer su responsabilidad penal, por
lo tanto no debe ser castigado, porque se vio constreñido a realizar una
acción no querida.

El Constreñimiento Moral

El Art. 64 se refiere únicamente al constreñimiento físico, pero nada dice


del constreñimiento moral, por lo que debe interpretarse que los casos de
constreñimiento moral, deben eximir de responsabilidad penal al individuo
que comete una acción delictual bajo esas condiciones.

4.16. El estado de necesidad.-

Hay estado de Necesidad cuando “una persona, a causa de un suceso


natural o humano, se ve forzado a realizar un acto delictuoso para salvar su
vida, su integridad corporal, su libertad, su honor, sus bienes y los de otros,
de un mal imprevisto, presente, inminente, y de otro modo inevitable.

TEMA V

Papeleríía D’oleo Paí gina 53


Penologíía y Derecho Penitenciario

La Sentencia Penal, la Ejecución Penal y la


Extinción de la Pena.

5.1 La sentencia penal y su vinculación con la


acusación.-

La Sentencia es un acto jurisdiccional que emana de un juez competente


que pone fin al proceso o a una etapa del mismo, la cual tiene como
objetivo reconocer, modificar o extinguir una situación jurídica así como
formular órdenes y prohibiciones.

La sentencia y la acusación guardan una estrecha relación, ya que el


imputado no puede ser condenado por otros hechos diferentes a los que se
les imputan.

El juez, al pronunciar la sentencia determina la pena tomando en


consideración la enunciación que el legislador ha hecho para una
determinada infracción, pero el juez tiene facultad para apreciar
circunstancias atenuantes o agravantes y aplicar la sanción que se
corresponda con la gravedad del caso, pero nunca podrá imponer otra pena
que la establecida por la ley.

5.2 Sentencia absolutoria y condenatoria.-

La Sentencia Absolutoria, es la que acoge la defensa del demandado,


rechazando la demanda del demandante. Esta es un tipo de Sentencia
Contradictoria.

Papeleríía D’oleo Paí gina 54


Penologíía y Derecho Penitenciario

La sentencia absolutoria ordena la libertad del imputado, la cesación de las


medidas de coerción, la restitución de los objetos secuestrados que no estén
sujetos a decomiso o destrucción, las inscripciones necesarias y fija las
costas. La libertad del imputado se hace efectiva directamente desde la sala
de audiencias y se otorga aun cuando la sentencia absolutoria no sea
irrevocable o se haya presentado recurso.

Según el Artículo 337 del Código Procesal Penal establece que Se dicta
sentencia absolutoria cuando:

1) No se haya probado la acusación o ésta haya sido retirada del juicio

2) La prueba aportada no sea suficiente para establecer la


responsabilidad penal del imputado;

3) No pueda ser demostrado que el hecho existió o cuando éste no


constituye un hecho punible o el imputado no participó en él;

4) Exista cualquier causa eximente de responsabilidad penal;

5) El ministerio público y el querellante hayan solicitado la absolución.

Sentencia condenatoria.-

La sentencia condenatoria no podrá exceder el contenido de la acusación.


En consecuencia, no se podrá condenar por hechos o circunstancias no
contenidos en ella.

Papeleríía D’oleo Paí gina 55


Penologíía y Derecho Penitenciario

La Sentencia Condenatoria, es la que impone a la parte vencida en juicio el


cumplimiento de una prestación ya sea positiva de hacer o de dar, ya sea
negativa de no hacer, al ser esta es una Sentencia Contradictoria es pasible
de los recursos ya descritos en estos tipos de Sentencia.

El tribunal podrá dar al hecho una calificación jurídica distinta de aquella


contenida en la acusación o apreciar la concurrencia de causales
modificatorias agravantes de la responsabilidad penal no incluidas en ella,
siempre que hubiere advertido a los intervinientes durante la audiencia.

El Juez dicta sentencia condenatoria cuando que el Ministerio Público y la


parte civil, han aportado al tribunal pruebas suficientes, que no le dejan
duda al tribunal de que los hechos objetos de la prevención fueron
cometidos por el imputado que está siendo juzgado. Esas pruebas que se
someten al tribunal deben ser pruebas legales y obtenidas conforme a las
reglas que rigen la materia procesal penal es decir, no pueden haber sido
obtenidas por medios ilícitos.

La sentencia debe establecer con claridad los autores y cómplices, y las


penas a imponer a cada uno, las indemnizaciones, tomando en
consideración la personalidad del imputado y a la naturaleza del delito
cometido.

5.3. Criterios para determinar la pena.-

La determinación de la pena en un fallo judicial constituye un deber


constitucional de todo juez, quien está obligado a justificar,
motivadamente, con absoluta claridad y rigor jurídico, la pena o sanción

Papeleríía D’oleo Paí gina 56


Penologíía y Derecho Penitenciario

impuesta, con observancia de los principios rectores previstos en el Código


Penal, como son la legalidad, proporcionalidad, lesividad y culpabilidad.

El Artículo 339 del Código Procesal Penal prevé que el juez o tribunal al
momento de fijar la pena, toma en consideración, los siguientes elementos:

1) El grado de participación del imputado en la realización de la


infracción, sus móviles y su conducta posterior al hecho;

2) Las características personales del imputado, su educación, su


situación económica y familiar, sus oportunidades laborales y de
superación personal;

3) Las pautas culturales del grupo al que pertenece el imputado;

4) El contexto social y cultural donde se cometió la infracción;

5) El efecto futuro de la condena en relación al imputado y a sus


familiares, y sus posibilidades reales de reinserción social;

6) El estado de las cárceles y las condiciones reales de cumplimiento de


la pena;

7) La gravedad del daño causado en la víctima, su familia o la sociedad


en general.

Papeleríía D’oleo Paí gina 57


Penologíía y Derecho Penitenciario

5.7 Juicio sobre la pena.-

El Artículo 349 del Código Procesal Penal prevé que en los casos que
procede la división del juicio, al dictar la sentencia que establece la
culpabilidad del imputado, el presidente fija el día y la hora del debate
sobre la pena, que no puede celebrarse ni antes de diez ni después de veinte
días, y dispone la realización del informe previsto en el artículo 351. Las
partes ofrecen prueba en el plazo de cinco días a partir de la lectura de la
sentencia.

5.8. Sentencia sobre el procedimiento penal


abreviado.-

Se puede definir esta figura jurídica como el juicio que se le hace a un


imputado en donde se le impone una pena, por la comisión de un hecho de
carácter penal, prescindiendo de la oralidad, la contradicción, la publicidad
y la producción de pruebas previo a la conformidad entre el ministerio
público y el imputado.

El juicio abreviado tiene su fundamento sustancial en la confesión que


hace el imputado de forma libre y sin presión alguna al ministerio público,
esta confesión le dad la oportunidad al imputado de que el fiscal tenga que
solicitarle al juez juzgador la imposición de la pena mínima del delito
imputable.

El Procedimiento Penal Abreviado es especial y por tanto se recurre a él en


circunstancias excepcionales que especifica el C.P.P.

Papeleríía D’oleo Paí gina 58


Penologíía y Derecho Penitenciario

Con este procedimiento se busca contribuir a una más eficiente


administración de la justicia penal, al simplificar el procedimiento penal, a
propósito de infracciones en las cuales las partes pueden alcanzar acuerdos
importantes sobre los hechos y circunstancias de su comisión, con lo cual
se hace más expedito el trámite procesal.

De acuerdo con lo previsto en los Art. 363, 363 y 365, el Juez en su


sentencia no Podrá, en caso de condena, aumentar la pena requerida en la
acusación, ya que el tribunal no puede suplantar la voluntad acusadora del
fiscal y es aquí el punto en el que más se evidencia el carácter acusatorio de
este instituto con la solicitud de pena que hace el acusador

La sentencia contiene los requisitos previstos en este código, aunque de un


modo sucinto y es apelable.

5.9. El juez de la ejecución penal.-

El Juez de la Ejecución de la Pena entra en función a partir de una


sentencia condenatoria que ha adquirido la autoridad de la cosa
irrevocablemente juzgada, es decir cuando se trata de una sentencia firme.

El Art. 74, del C.P.P. Los jueces de ejecución penal tienen a su cargo el
control de la ejecución de las sentencias, de la suspensión condicional del
procedimiento, de la sustanciación y resolución de todas las cuestiones que
se planteen sobre la ejecución de la condena.

Papeleríía D’oleo Paí gina 59


Penologíía y Derecho Penitenciario

5.10. Restricciones de la sentencia condenatoria.-

La sentencia condenatoria fijará las penas y se pronunciará sobre la


eventual aplicación de alguna de las medidas alternativas a la privación o
restricción de libertad previstas en la ley.

La sentencia que condenare a una pena temporal deberá expresar con toda
precisión el día desde el cual empezará ésta a contarse y fijará el tiempo de
detención o prisión preventiva que deberá servir de abono para su
cumplimiento. La sentencia condenatoria dispondrá también el comiso de
los instrumentos o efectos del delito o su restitución, cuando fuere
procedente.

5.11. Control de la ejecución penal.-

El Art. 437, del C.P.P., prevé que el juez de ejecución controla el


cumplimiento adecuado de las sentencias condenatorias y resuelve todas las
cuestiones que se suscitan durante la ejecución. Las solicitudes planteadas
se resuelven conforme el procedimiento de los incidentes de este título.

El juez de la ejecución dispone las inspecciones y visitas de


establecimientos penitenciarios que sean necesarias, y puede hacer
comparecer ante sí a los condenados o a los encargados de los
establecimientos, con fines de vigilancia y control.

Dicta, aun de oficio, las medidas que juzgue convenientes para corregir y
prevenir las faltas que observe en el funcionamiento del sistema, y ordena a
la autoridad competente para que en el mismo sentido expida las
resoluciones necesarias.

Papeleríía D’oleo Paí gina 60


Penologíía y Derecho Penitenciario

También controla el cumplimiento de las condiciones impuestas en la


suspensión condicional del procedimiento, según los informes recibidos y,
en su caso, los transmite al juez competente para su revocación o para la
declaración de la extinción de la acción penal.

5.12. Prescripción de las penas.-

La prescripción de la pena, es la imposibilidad que el delincuente cumpla la


pena asignada por el tribunal pertinente cuando se da el requisito de que se
haya dictado una sentencia ejecutoriada que aplica una pena por los tipos
de delito en los plazos que se indican:

El tiempo de la prescripción comenzará a correr desde la fecha de la


sentencia de término o desde el quebrantamiento de la condena si hubiere
esta principiado a cumplirse.

El Art. 439, del C.P.P. establece que las penas señaladas para hechos
punibles prescriben:

1) A los diez años para las penas privativas de libertad superiores a


cinco años;

2) A los cinco años, para las penas privativas de libertad iguales o


menores de cinco años;

3) Al año, para las contravenciones y penas no privativas de libertad.

La prescripción de la pena se computa a partir del pronunciamiento de la


sentencia irrevocable o desde el quebrantamiento de la condena.
Papeleríía D’oleo Paí gina 61
Penologíía y Derecho Penitenciario

5.13. Maneras de computar las penas.-

El Art. 440, del C.P.P., prevé que el juez de ejecución revisa el cómputo de
la pena dispuesto en la sentencia, tomando en cuenta la privación de
libertad sufrida por el imputado desde el día de su arresto para determinar
con precisión la fecha en que finaliza la condena, y en su caso, la fecha a
partir de la cual el imputado puede solicitar su libertad condicional o su
rehabilitación.

El cómputo es siempre reformable, aun de oficio, si se comprueba un error


o cuando nuevas circunstancias lo tornen necesario.

5.14. Unificación de penas o condenas.-

El Art. 441, del C.P.P.,prevé que la unificación de penas o condenas le


corresponde al juez de ejecución, de oficio o a solicitud de parte, la
unificación de las penas o condenas en los casos previstos en el Código
Penal, conforme el trámite de los incidentes.

Cuando la unificación pueda modificar sustancialmente la cuantía, monto o


régimen de cumplimiento de la pena, el juez de ejecución, a solicitud de
parte, realiza un nuevo juicio sobre la pena.

5.15. Incidentes relativos a la ejecución de las penas.-

En virtud de lo estipulado en el Art. 442, C.P.P., El ministerio público o el


condenado pueden plantear incidentes relativos a la ejecución y extinción
de la pena.

Papeleríía D’oleo Paí gina 62


Penologíía y Derecho Penitenciario

Las solicitudes de los condenados no están sujetas a ninguna formalidad,


pueden ser presentadas directamente por el condenado o por cualquier
persona en su favor, o a través de la autoridad administrativa. En este
último caso, el funcionario que recibe la solicitud debe transmitirla
inmediatamente al juez de ejecución penal.

Notificados los interesados, el juez de la ejecución resuelve los incidentes,


salvo que haya prueba que producir, en cuyo caso convoca a una audiencia
para tales fines. El juez decide por resolución motivada y contra ésta
procede el recurso de apelación, cuya interposición no suspende la
ejecución de la pena, salvo que así lo disponga la Corte de Apelación.

5.16. Condiciones especiales de ejecución.-

El Art. 443, del C.P.P. prevé que en los casos en que la sentencia incluye
un régimen especial de cumplimiento de la pena, el juez de ejecución vela
por que se cumpla satisfactoriamente.

El régimen previsto en la sentencia se puede modificar si sobreviniere uno


de los casos indicados en el artículo 342.

Por ejemplo: cuando el imputado sobre pase los setenta años de edad,
cuando padezca una enfermedad terminar o un estado de demencia, cuando
la imputada se encuentre en estado de embarazo o lactancia.

Papeleríía D’oleo Paí gina 63


Penologíía y Derecho Penitenciario

5.17. La libertad condicional. Procedimiento.-

Es una forma de seguir cumpliendo condena, pero en libertad, otorgando el


Estado su confianza a quien ya está a punto de terminar su condena y
quiere volver a ser parte activa de la sociedad.

Se concederá y mantendrá siempre y cuando se observen las condiciones


impuestas por el J.V.P. (Juez de Vigilancia Penitenciaria) y no se delinca
durante este periodo

Se establece la libertad condicional en las penas privativas de libertad para


aquellos sentenciados en quienes concurran las siguientes circunstancias:

1) Que se encuentran en el tercer grado de tratamiento penitenciario.

2) Que hayan extinguido las tres cuartas partes de la condena impuesta.

3) Que hayan observado buena conducta y exista respecto de los


mismos un pronóstico individualizado y favorable de reinserción
social, emitido por los expertos que el juez de Vigilancia estime
convenientes.

Procedimiento de la Libertad Condicional.-

El director del establecimiento penitenciario debe remitir al juez los


informes necesarios para resolver sobre la libertad condicional, un mes
antes del cumplimiento del plazo fijado al practicar el cómputo.

La libertad condicional puede ser promovida de oficio o a solicitud del


condenado o su defensor.

Papeleríía D’oleo Paí gina 64


Penologíía y Derecho Penitenciario

El juez puede rechazar la solicitud, cuando sea manifiestamente


improcedente o cuando estime que no transcurrió el tiempo suficiente para
que hayan variado las condiciones que motivaron el rechazo anterior.

Si la solicitud es denegada, el condenado no puede renovarla antes de


transcurridos tres meses desde el rechazo, en cuyo caso un nuevo informe
debe ser requerido al director del establecimiento penitenciario.

Cuando la libertad sea otorgada, en la resolución que lo disponga se fijan


las condiciones e instrucciones, según lo establecido por la ley.

El juez vigila el cumplimiento de las condiciones impuestas, las cuales son


reformables de oficio o a petición del condenado, Art. 444, del C.P.P.

5.18. Suspensión condicional del procedimiento.-

En los casos en que sea previsible la aplicación de la suspensión


condicional de la pena, el ministerio público, de oficio o a petición de
parte, puede solicitar al juez la suspensión condicional del procedimiento
en cualquier momento previo a que se ordene la apertura de juicio.

El juez puede disponer la suspensión condicional del procedimiento cuando


el imputado ha declarado su conformidad con la suspensión, ha admitido
los hechos que se le atribuyen y ha reparado los daños causados en ocasión
de la infracción, firmado un acuerdo con la víctima o prestado garantía
suficiente para cumplir con esa obligación. Art. 40, del C.P.P. La reglas
para dicho procedimiento están establecida en el Art. 41, del mencionado
código.

Papeleríía D’oleo Paí gina 65


Penologíía y Derecho Penitenciario

5.19. Suspensión condicional de la pena. Requisitos.-

El tribunal puede suspender la ejecución parcial o total de la pena, de modo


condicional, cuando ocurren los siguientes elementos:

1) Que la condena conlleve una pena privativa de libertad igual o


inferior a cinco años.

2) Que el imputado no haya sido condenado penalmente con


anterioridad, Art. 341 del C.P.P.

5.20 El perdón judicial.-

El perdón judicial previsto en el Art. 340, del C.P.P., procede en caso de


circunstancias extraordinarias de atenuación.

El perdón judicial no es más que eximir al condenado del cumplimiento de


la pena o su reducción incluso por debajo del mínimo legal, siempre que la
pena imponible no supere los diez años de prisión, atendiendo a las
siguientes razones:

1) La participación mínima del imputado durante la comisión de la


infracción.

2) La provocación del incidente por parte de la víctima o de otras


personas

3) La ocurrencia de la infracción en circunstancias poco usuales

Papeleríía D’oleo Paí gina 66


Penologíía y Derecho Penitenciario

4) La participación del imputado en la comisión de la infracción bajo


coacción, sin llegar a constituir una excusa legal absolutoria.

5) El grado de insignificancia social del daño provocado

6) El error del imputado en relación al objeto de la infracción o debido


a su creencia de que su actuación era legal o permitida.
7) La actuación del imputado motivada en el deseo de proveer las
necesidades básicas de su familia o de sí mismo.

8) El sufrimiento de un grave daño físico o síquico del imputado en


ocasión de la comisión de la infracción.

9) El grado de aceptación social del hecho cometido.

5.21. ¿Cómo se extingue la pena?

La responsabilidad criminal se extingue:

1) Por la muerte del reo.

2) Por el cumplimiento de la condena.

3) Por la remisión definitiva de la pena.

4) Por el indulto.

5) Por el perdón del ofendido, cuando la Ley así lo prevea.

6) Por la prescripción del delito.

7) Por la prescripción de la pena o de la medida de seguridad.

Papeleríía D’oleo Paí gina 67


Penologíía y Derecho Penitenciario

TEMA VI

Origen del Sistema Penitenciario

6.1. Evolución arquitectónica penitenciaria.-

La arquitectónicas, surge de manera definitiva durante la segunda mitad del


siglo XVIII como coadyuvante de la reforma penal que se lleva a cabo en
ese momento en Europa.

Su evolución se encuentra íntimamente ligada a las ideas penales del


momento. Con anterioridad a ese período existe la cárcel, institución
orientada a retener al reo y asegurar su presencia ante el juez y en la
ejecución de su sentencia. Arquitectónicamente la cárcel se encontraba casi
siempre comprendida dentro de una estructura mayor generalmente
destinada a fines muy distintos: castillos, fortalezas, palacios, murallas,
torres y otras construcciones las tuvieron en su interior, donde en buena
parte fue subterránea. La seguridad, sobre todo para evitar la fuga del reo,
fue su característica principal y excluyente.

A partir de este momento surgen tres antecedentes arquitectónicos.

El primero, es la Casa de Corrección de San Miguel en Roma proyectado


por el arquitecto Carlos Fontana, por iniciativa del Papa Clemente XI.

El edificio, concebido como una nave eclesial, tuvo a cada lado tres niveles
de celdas individuales. Cada celda contaba con servicio sanitario y desde
allí los internados podían seguir los oficios religiosos que se celebraban en
el altar ubicado en uno de los extremos de la nave. Ésta, a su vez, era

Papeleríía D’oleo Paí gina 68


Penologíía y Derecho Penitenciario

utilizada durante el día para la realización de tareas bajo la supervisión de


los encargados. La nave fue coronada con una bóveda de cañón corrido y se
encontraba iluminada cenitalmente.

El Segundo, es la Maison de Force, en Gante (Bélgica) con patios radiados


desde uno central, antecedente de lo que será el partido radial que fue
proyectado por los jesuitas Malfaison y Klukman.

El Tercero, es el proyecto del jurisconsulto inglés Jeremías Bentham, el


famoso panóptico. Que nunca fue construido como tal, pero tuvo una gran
influencia más teórica que práctica- en el desarrollo de la arquitectura de
cárceles y prisiones.

El edificio creado consistía en un volumen cilíndrico en cuyo perímetro se


ubicaban las celdas, cuyo frente interno era enrejado permitiendo ver su
interior desde el lugar del gobernador ubicado en el centro, conformando
así el principio de inspección central.

Con el tiempo, estos nuevos diseños en arquitectura se unen a distintas


nociones sobre administración, seguridad, régimen de trabajo e higiene y
pasan a formar parte del cuerpo teórico-práctico conocido como Ciencia
Penitenciaria. Este conjunto de ideas alcanza su mayor desarrollo en la
primera mitad del siglo XIX.

En el siglo XX, El proyecto de la prisión departamental de Fresnes-les-


Rungins en las afueras de París produjo un cambio en el paradigma
arquitectónico.

Papeleríía D’oleo Paí gina 69


Penologíía y Derecho Penitenciario

Este edificio de partido paralelo, proyectado por el arquitecto francés Henri


Poussin y habilitado en 1898, se convirtió en el nuevo modelo a seguir,
especialmente desde que a comienzos del siglo XX el arquitecto
norteamericano Alfred Hopkins se transformara en su principal difusor,
pasando a ser la tipología dominante a lo largo de casi todo el siglo.

El partido paralelo, de mayor flexibilidad a la hora de incorporar los


cambios que se fueron desarrollando en la penología, permitió a los
establecimientos penitenciarios mejorar las condiciones higiénicas, proveer
mayores espacios para programas y permitir una mayor movilidad de la
población penal en su interior.

6.2. Procedimientos que se han utilizado para castigar


o corregirá los delincuentes.-

Las formas más comunes que se han utilizado para castigar o corregir a los
delincuentes, son:

 Sistema de comunidad.

 Sistema de clasificación.

 Sistema de celular.

 Modelos estructurales.

Papeleríía D’oleo Paí gina 70


Penologíía y Derecho Penitenciario

6.2.1 Sistema de comunidad.-

Es el sistema en el que encerraban a los delincuentes haciendo vida


común, pero cayó en desuso porque resultó ineficaz, por el hacinamiento en
que se encontraban los presos.

6.2.2 Sistema de clasificación.-

Sistema en el que se clasifican a los delincuentes tomando como parámetro


el delito cometido, la edad, la personalidad, educación y presión del
recluso.

6.2.3 Sistema de celular.-

El sistema celular conocido también como filadelfiano sepárate system,


fue puesto en vigor en Pennsylvania en 1786.

Este se consistió en aislar cada recluso en celdas individuales. Este sistema


supone el empleo de estrategias individualizadas para la corrección.

El sistema resulto muy perjudicial para la salud del recluso, razón por la
cual fue objeto de fuerte críticas, ya que el aislamiento conlleva al suicidio
y a la locura, invencibilidad, perdida de hábitos sociales y produce personas
sin cultura e incapaces.

Papeleríía D’oleo Paí gina 71


Penologíía y Derecho Penitenciario

6.2.4 Modelos estructurales.-

Los modelos estructurales son los sistemas penitenciarios estructurados de


elementos el diseño de estrategias de compromiso social es uno de sus
elementos característicos, normativos, técnicos y científicos que definen la
naturaleza de los centros penitenciarios.

Los objetivos principales son lograr la resocialización del privado o la


privada de libertad sobre la base de un adecuado tratamiento penitenciario,
el trabajo, la capacitación, la educación y la práctica de valores morales.

El sistema penitenciario se encuentra estructurado tomando como modelo


al varón.

Las mujeres son, en todo caso, una especie de apéndice que se agrega a
dicho modelo. Basta mirar el diseño arquitectónico de las prisiones, la
distribución de sus espacios, o bien sus normas, reglamentos, discursos y
manuales, para corroborar que en ellos no se toman en cuenta las
necesidades específicas de las mujeres.

6.3 El elemento humano de la prisión.-

El elemento humano se define como el conjunto de persona necesaria para


llevar a cabo una laboral determinada.

Se debe poner mayor atención en la selección del personal encargado de


ejecutar la pena de prisión, pues en la mayoría de los casos se adolece de
verdaderos esquemas de selección y capacitación del personal, ya que el
factor humano es determinante en la crisis de la prisión.

Papeleríía D’oleo Paí gina 72


Penologíía y Derecho Penitenciario

Es necesario instruir no solo a las autoridades encargadas de procurar y


administrar justicia sino a la población en general para que paulatinamente
se impongan medidas más humanas para el sentenciado y benéficas para la
comunidad.

La primera reclusión causa en el individuo el trauma del cautiverio, el cual


consiste en que el individuo pierde todo contacto con el mundo que lo
rodea y se siente amenazado por la nueva situación que tiene que afrontar.
También lo conlleva a una tendencia a la segregación, lo cual puede ser
motivado, por la indiferencia que tienen las autoridades de la prisión por
los problemas parciales del recluso.

6.4 La prisionalización.-

La prisionalización consiste en la adaptación del recluso a la vida del penal,


donde ya el sujeto se identifica con los grupos que hacen vida en la cárcel.
Para ello el recluso pasa por diversas etapas como son:

 El rechazo institucional.

 La intransigencia.

 La colonización.

 La conversión

 La vida institucional.

Papeleríía D’oleo Paí gina 73


Penologíía y Derecho Penitenciario

6.4.1 El rechazo institucional.-

Es en el cual el recluso comienza a mirarse de forma diferente y a veces no


cree que se trate de él mismo, por los nuevos aspectos que no conocía con
anterioridad. A eso se le llama psicosis carcelaria, entendiéndose ésta como
la despersonalización del individuo.

6.4.2 La intransigencia.-

Es la fase el recluso se niega a cooperar con el penal, lo repudia, pero es


una fase temporera.

6.4.3 La colonización.-

Fase en la que el recluso comienza a ver el penal como algo normal y lo


acepta como su hogar.

6.4.4 La convención.-

Es la etapa de la transformación en la que el recluso ya está adaptado al


penal e incluso participa en las actividades comunitarias de la institución y
los reclusos.

La adaptación del recluso, depende a veces de la duración de la pena, ya


que se ha demostrado que los condenados a penas largas se adaptan a través
del tiempo.

Papeleríía D’oleo Paí gina 74


Penologíía y Derecho Penitenciario

6.4.5 La vida institucional.-

El castigo es la función de la sanción penal, por lo que la función de la


misma consistirá en el sometimiento del recluso de manera incondicional a
la autoridad administrativa.

Si la sanción tiene por finalidad la reinserción del recluso a la sociedad


como un ente sano y capaz de respetar la norma, entonces se debe aplicar
un tratamiento individualizado, porque cada persona es individual y no
padece de los mismos problemas y por lo tanto no se puede aplicar un
tratamiento para todos los reclusos, porque la finalidad de la prisión debe
ser prevenir y destruir la delincuencia en el ser humano y no destruyendo al
individuo.

6.5 La observación de la personalidad como


presupuesto necesario para la selección del
tratamiento.-

El primer paso consiste en realizar un diagnóstico al recluso sobre su


personalidad. Este consistirá en una observación científica del recluso por
un periodo subsiguiente a la intervención de la sentencia, durante el cual
será sometido a análisis de carácter biológico, morfológico, psicológico y
social.

La observación de la personalidad es necesario que se le haga a todo


recluso, porque para saber el tratamiento a aplicar a un convicto, es
necesario saber qué es lo que ha motivado su comportamiento delictual,
aunque como primer paso propondría ese mismo estudio pero

Papeleríía D’oleo Paí gina 75


Penologíía y Derecho Penitenciario

inmediatamente el individuo llega a la prisión, porque eso servirá para


conocer la personalidad del recluso, ya que la personalidad puede ser
alterada en la nueva sociedad carcelaria.

6.6 Medidas sustitutivas.-

Las medidas sustitutivas o medidas alternativas, son medios jurídicos


procesales que ofrece el Código Procesal Penal a la prisión preventiva, de
los que dispone el órgano jurisdiccional para aplicar el principio de
excepcionalidad en el proceso penal, limitando todo tipo de medida
coercitiva que restringa la libertad del sindicado, haciendo patente, los
derechos y garantías constitucionales del imputado

Clases de medidas sustitutivas

Las medidas sustitutivas enumeradas en el artículo 264 del CPP., que se


pueden aplicar a un imputado son las siguientes:

1. El arresto domiciliario

2. La obligación de someterse al cuidado o vigilancia de una persona o


institución determinada.

6.7 Medidas ejecutivas de progresión.-

Las penas privativas de libertad se ejecutan según el sistema de


individualización científica separado en grados, el último de los cuales es el
de libertad condicional, conforme determina el Código Penal.

Papeleríía D’oleo Paí gina 76


Penologíía y Derecho Penitenciario

La libertad condicional es una medida alternativa a una pena privativa de


libertad, como la prisión o el arresto domiciliario, que contemplan los
ordenamientos jurídicos de algunos países, y que es posible imponer en la
sentencia cuando se cumplen ciertos requisitos establecidos en la ley que le
permite al condenado por un delito cumplir su sanción penal en libertad,
aunque sujeto a ciertas obligaciones o bajo ciertas condiciones, por
ejemplo, no cometer nuevos delitos o faltas.

El sistema o clasificación en grados supone una profunda modificación del


sistema progresivo clásico

Los grados son nominados correlativamente, de manera que:

 El Primer Grado corresponde a un régimen en el que las medidas de


control y seguridad son más restrictivas (régimen cerrado)

 El Segundo Grado se corresponde con el régimen ordinario.

 El Tercer Grado coincide con el (régimen abierto) en cualquiera de


sus modalidades.

En primer grado se realiza a propuesta de la Junta de Tratamiento, que


requiere de los informes razonados del Jefe de Servicios y del Equipo
Técnico, y habrá de ser motivada. El acuerdo por el Centro Directivo, se
pone en conocimiento del Juez de Vigilancia Penitenciaria y el interno o
interna tendrá derecho a recurrir dicho acuerdo.

Papeleríía D’oleo Paí gina 77


Penologíía y Derecho Penitenciario

Son clasificados en segundo grado los penados en quienes concurren unas


circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin
capacidad para vivir, por el momento, en semi-libertad.

El tercer grado se aplica a los internos o internas que, por sus


circunstancias personales y penitenciarias, estén capacitados para llevar a
cabo un régimen de vida en semi-libertad.

6.8 Ventajas de las medidas de ejecución penal en


libertad.-

a) Es menos costoso para el Estado por los gastos que tienen las
penitenciarias.

b) Se le da oportunidad a la sociedad de revisar su actitud respecto a


los delincuentes.

c) Disminuye el aislamiento del condenado, porque puede realizar


trabajo fuera del penal y llevar las contribuciones de la vida en
sociedad.

d) Ofrece la posibilidad de que la sentencia puede desempeñar un


papel

e) La ejecución de la pena en libertad, permite también que el


condenado, mejore su estado de salud, ya que en República
Dominicana y otros países el preso se enferma en el penal por la
inhabilitación de mismo.

Papeleríía D’oleo Paí gina 78


Penologíía y Derecho Penitenciario

f) Permite además que la familia del condenado se beneficie del


afecto que éste le puede brindar, ya que en ocasión el condenado
es un padre de familia que prácticamente ha dejado sus hijos en la
orfandad, sin la protección moral y material que éstos merecen; y
por esa situación se ven afectados.

6.9 La libertad anticipada.-

Es un mecanismo de semi-libertad, el cual consiste en reducir el periodo de


reclusión, tomando en cuenta la buena conducta del condenado, o cuando
ya ha demostrado un grado de rehabilitación que le permite reintegrarse a
la sociedad como un buen ciudadano. Los efectos de reducción de la pena,
tiene por efecto dar por cumplida la sentencia impuesta.

Papeleríía D’oleo Paí gina 79


Penologíía y Derecho Penitenciario

TEMA VII

El Sistema Penitenciario en República


Dominicana y el Nuevo Modelo de Gestión
Penitenciaria

7.1 Antecedentes históricos.-

El 1492, en nuestra isla marco con la llegada de los españoles a nuestro


marco el inicio de los acontecimientos sociales, económicos y jurídicos. En
esta época, según los historiadores y las propias narraciones de indias,
tuvieron su origen los establecimientos carcelarios, como consecuencia de
que la isla pasaba hacer una colonia de la monarquía europea.

El primer antecedente con el que consta el sistema penitenciario


Dominicano para alojar a los sentenciados o condenados, es el Fuerte de la
Navidad, la cual se construyó con los restos de la carabela Santa María, que
se había encallado frente a las costas de la isla, ya que en esta fortaleza se
dispuso un área para los detenidos; más tarde se construyeron otros recintos
para la guarnición de los soldados y pertrechos de los conquistadores; en
ellas, también, se construyeron pabellones para alojar a los que eran
arrestados.

En el 1916, el Gobierno Militar, intervención norteamericana, que


mediante Órdenes Ejecutivas inicio el proceso de organizar el sistema
carcelario.

La Ordenanza No. 258, del 17 de febrero del 1919, prohibía el uso de


barras, cepos y cualquier otro instrumento de tortura o de castigo que

Papeleríía D’oleo Paí gina 80


Penologíía y Derecho Penitenciario

impidiera al preso moverse o caminar dentro del recinto, además el uso de


manera innecesaria de grillos, cadenas o esposas.

El padre de la Criminología Dominicana Profesor Leoncio Ramos, plantea


que fue en el año 1921, época de la intervención norteamericana, cuando
comenzó a tratarse en República Dominicana lo relativo al mejoramiento
de la situación penitenciaria.

El gobierno militar dictó las órdenes ejecutivas número 384 y 435. La


primera, se emitió el 14 de enero de 1921, la cual, en su artículo 1,
establecía: el Poder Ejecutivo queda investido con autoridad para conceder
indultos, suspensión provisional, prórrogas o conmutaciones de sentencias
criminales, correccionales y de policía; cancelar multas y condicionales.

7.1.1 El Sistema Penitenciario durante la Era de


Trujillo.-

Partir del año 1930 al 1960, es que aparece la gran pesadilla, porque
durante esa época se comienza a cometer, en las cárceles dominicanas, las
más crueles barbaridades en nuestra historia, en la que cabe citar la famosa
cárcel la 40.

En la era del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina, fueron creadas 14


comisiones, integradas por un total de 52 mujeres, designadas en 1936,
para que velaran por el buen funcionamiento de las cárceles del país y las
visitaran, cuando menos, una vez por semana.

En el 1936, en nuestro país, el régimen estaba distribuido como a


continuación se señala: una cárcel pública en el Distrito Nacional, una
Papeleríía D’oleo Paí gina 81
Penologíía y Derecho Penitenciario

penitenciaría ubicada en el poblado de Nigua y once cárceles ubicadas en


San Cristóbal, Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís, Puerto Plata,
San Pedro de Macorís, Montecristi, Azua, Moca, Barahona, El Seibo y
Samaná.

7.1.2 Castigo a los Presos durante la Tiranía de


Trujillo.-

En el Régimen se mantuvo a los reclusos en condiciones inhumanas, de


ahí que quienes cometían hechos delictuosos eran aborrecidos hasta por sus
familiares, marcados para toda la vida por la sociedad.

Las personas acusadas de crímenes o de robos, se les torturaba dándoles


pelas de ablandamientos, para que fueran condicionándose a las normas
carcelarias. De igual manera, se dispuso que los presos comunes vistieran
de raya. Los reclusos eran utilizados en labores agrícolas en colonias,
propiedad del tirano.

7.1.3 Métodos de Torturas usados en la Era de Trujillo.-

El Potro: Fue un instrumento de tortura, utilizado por los seguidores del


Tirano, el cual consistió en poner al prisionero boca arriba y halarle los
brazos y piernas en direcciones opuestas, con torturas manivelas hasta que
hable o pierda la conciencia por el dolor o el desmembramiento de sus
extremidades.

La Prensa para la Cabeza: Consistía en una prensa hecha con tablones y


un tornillo sin punta, en la que se le ponía la cabeza al recluso y comenzaba
a aprestarla hasta que admitiera los hechos que se les imputaban.
Papeleríía D’oleo Paí gina 82
Penologíía y Derecho Penitenciario

La Tenaza: Consistió en darles mordiscos, con pinzas, en los testículos a


los reclusos, y parte del dolor que provoca, por lo regular, castraba al que se
le aplicaba.

La Silla Eléctrica: Constituyó una modalidad en la época de la década de


1950, se construyó en el país. Esta consistía en un sillón de madera, pero
con abrazaderas metálicas en los brazos, pies y cabeza, conectado a unos
interruptores, que aumentaba el voltaje acorde con el deseo del
manipulador. Fueron motivos de diversión final de la dictadura por los
hijos del tirano (Ramfis y Radhamés), quienes llevaban a los presos
políticos a esa silla para divertirse mientras los veían morir lentamente.

Bastones Eléctricos: Fueron artefactos utilizados para provocar un


impacto de corriente, y en la mayoría de las ocasiones causaban la muerte.

7.2 Ley No. 224 del 26 de junio del 1984, (G.O. 1940)
Sobre el Régimen Penitenciario.-

La ley 224 del año 1984, fue Dada en Santo Domingo de Guzmán, Distrito
Nacional, Capital de la República Dominicana, a los 26 días del mes de
junio del año 1984. La misma está compuesta de (26 Capítulos) y (107
Artículos).

La ley 224, acorde con la constitución es la ley que crea el régimen


penitenciario en la República Dominicana. Un régimen que armoniza las
penas privativas de libertad y los derechos fundamentales. El legislador
Dominicano en el texto de la ley establece como su principal fin que
mediante las penas privativas de libertad se llegue a la protección social y

Papeleríía D’oleo Paí gina 83


Penologíía y Derecho Penitenciario

la readaptación del condenado, para restituirlo a la sociedad en voluntad y


capacidad para respetar la ley.

Nuestra Carta Magna establece en su artículo 8, que la finalidad principal


del estado es la protección efectiva de los derechos de la persona humana y
el mantenimiento de los medios que le permitan al individuo perfeccionarse
progresivamente. En este fundamental articulo y en todos los pactos
internacionales de derechos humanos suscritos con la Republica
Dominicana es que el legislador se inspira para establecer en el régimen
penitenciario toda un catálogo de derechos que permitan como ya dice el
citado artículo 8 proteger los derechos de las personas, y mantener los
medios que le permitan perfeccionarse progresivamente, en este caso, para
ser devuelto a la sociedad en capacidad de respeto a la ley.

7.2.1 Establecimientos penitenciarios. Clasificación.-

Los establecimientos penitenciarios son edificios públicos con fines


custodiales y aseguramientos, destinados igualmente al cumplimiento de
penas y medidas de privación de libertad, y sin que ello signifique que no
se pueden cumplir penas y medidas de privación de libertad en otro marco
físico y con régimen de vida especial propio (Unidades Extra-
penitenciarias).

Clasificación.-

Para el cumplimiento de las penas privativas de libertad, la Ley 224 del 26


de junio de 1984, crea varios establecimientos donde deben ser cumplidas
dichas penas. En este orden el Artículo 1 de la citada ley expresa “Los

Papeleríía D’oleo Paí gina 84


Penologíía y Derecho Penitenciario

establecimientos penales se clasifican en penitenciarías, cárceles, presidios


e institutos especiales.

 En las penitenciarías: cumplirán sus condenas los reclusos sujetos a


penas de privación de libertad superiores a dos años;

 En las cárceles: permanecerán los reclusos mientras dure su prisión


preventiva.

 En los presidios: lo harán los condenados a penas inferiores a dos


años;

 Institutos especiales: son aquellos donde son recluidos condenados


con características especiales, tales como: enfermos mentales,
reclusos primarios o que se encuentren dentro del período de prueba.
Podrán ser establecimientos abiertos o granjas agrícolas.

7.3 Sanciones por casos de torturas.-

La tortura es el acto de causar daños físico o psicológico ya sea por medio


de máquinas, artefactos o sin ellos, sin el consentimiento y en contra de la
voluntad de la víctima generándose la figura legal de apremio ilegítimo, o
bien con el consentimiento de la víctima, vinculado principalmente al dolor
físico o quebrantamiento moral que puede o no desembocar en la muerte.

El derecho internacional establece que las personas no pueden ser


sometidas a tortura o trato o pena cruel, inhumana o degradante.
Exponiendo que es deber de los Estados demostrar su condena absoluta a

Papeleríía D’oleo Paí gina 85


Penologíía y Derecho Penitenciario

tales actos, tanto en el plano de su legislación interna como en las


actuaciones de todos sus funcionarios. Además de respetar la prohibición
de la tortura y los malos tratos, es obligación de los Estados investigar de
forma inmediata tales actos, someter a los responsables a un proceso justo,
imponerles un castigo y ofrecer a las víctimas una reparación adecuada.

En virtud de los ante planteado el Artículo 5 de la Ley 224 Sobre Régimen


Penitenciario prevés que los reclusos no podrán ser objeto de torturas,
maltratos, vejaciones o humillaciones de ninguna especie. Solamente
podrán usarse medidas de seguridad en los casos que esta misma ley
contempla. El o los miembros del penal que ordenen o realicen tales
excesos serán sancionados con suspensión de su empleo, sin disfrute de
sueldo hasta por treinta días, sin perjuicio de la responsabilidad penal que
le correspondiere. En caso de reincidencia serán sancionados con la
destitución.

7.4 Ejecución de las penas. Objetivos.-

La Pena es la impuesta por un Juez o Tribunal como consecuencia de un


proceso penal y que consiste en quitarle al reo su efectiva libertad personal
ambulatoria (es decir, su libertad para desplazarse por donde desee), fijando
que para el cumplimiento de esta pena el sentenciado quede recluido dentro
de un establecimiento especial para tal fin.

El Artículo 2 de la Ley 224 Sobre Régimen Penitenciario establece que La


Ejecución de las penas privativas de libertad, tiene por objeto fundamental,
la protección social y la readaptación del condenado a la sociedad, con
capacidad de respetar la ley, para tales fines el régimen penitenciario deberá
usar de acuerdo con cada caso, el tratamiento educativo y asistencial de que
Papeleríía D’oleo Paí gina 86
Penologíía y Derecho Penitenciario

pueda disponer conforme a los progresos científicos que se realizan en la


materia.

El citado artículo quizás sea el más importante que puede contener la ley
224 sobre el Régimen Penitenciario, en razón de que pretende hacer de la
pena, no un castigo, sino una manera de proteger a la sociedad y reeducar
al condenado para que cuando adquiera su libertad, obre para bien, sin
transgredir los preceptos legales.

7.4.1 Objetivos.-

El fin y justificación de las penas y medidas privativas de libertad son


proteger a la sociedad contra el crimen, para ello se debe aprovechar el
período de privación de libertad, para que el delincuente, al recobrar la
libertad, no sólo quiera respetar la ley sino que sea capaz la ley sino que sea
capaz de hacerlo.

El objeto del régimen penal es un actuar constante, como acción correctiva


sobre la personalidad del condenado. Sus fines estarán determinados para
obtener la rectificación en su conducta, promoviendo su sentido de la
responsabilidad social y dotándole de los medios para poder hacerlo
efectivo. La privación de la libertad debe entenderse así, como un medio
por el cual el tratamiento correccional tiende a obtener, primeramente, la
adaptación del recluso a la propia vida individual y luego, a la de su
recuperación para la vida social".

Papeleríía D’oleo Paí gina 87


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.5 La Dirección General de Prisiones.-

Es un organismo central dependiente de la Procuraduría General de la


República Dominicana, creada mediante el Artículo 6, de la Ley 224 Sobre
Régimen Penitenciario, bajo cuya dirección y control estarán todos los
establecimientos penales del país”.

De acuerdo al Art. 7, de la mencionada ley, La Dirección General de


Prisiones tendrá a su cargo, de manera principal, la atención de los reclusos
y elementos antisociales que la ley designe, con miras a obtener su
readaptación, eliminar o disminuir su peligrosidad y atender sus
necesidades de orden moral o material, en coordinación con otros servicios
afines, sean éstos de carácter público o privado.

El Art. 8 prevés que la Dirección General de Prisiones velará por la fiel


ejecución y cumplimiento de todas las leyes y reglamentos relativos al
servicio de prisiones, cuyas normas, postulados y principios constituyen los
medios más eficaces para lograr la rehabilitación social de los reclusos y la
base del sistema penitenciario dominicano.

7.6 Segregación de los reclusos.-

La segregación es el acto de separar o apartar una cosa de otra de la que


forma parte y generar divisiones dentro de los grupos sociales que
conforman una comunidad penitenciaria. Los Arts. 11 y 12, de la Ley
224Sobre Régimen Penitenciarioestablecen:

“Que Habrá establecimientos separados para hombres y mujeres. En


aquellas localidades en que esto no fuere posible, se habilitarán, en un

Papeleríía D’oleo Paí gina 88


Penologíía y Derecho Penitenciario

mismo establecimiento, secciones totalmente independientes, de tal modo


que no pueda existir comunicación alguna entre las clases de reclusos
mencionados. Los establecimientos para menores seguirán regidos por su
ley especial”.

“Que deberá existir en los establecimientos carcelarios, clasificación entre


los reclusos mayores y menores de 21 años de edad, y respecto de los
pertenecientes a la primera clase, entre los que hayan cometido delitos de
sangre o que atenten contra el sexo, y los demás delitos establecidos por el
Código Penal y las leyes especiales”.

7.7 Periodos Progresivos de Régimen Penitenciario.-

El sistema progresivo consiste en obtener la rehabilitación social mediante


etapas o grados, es estrictamente científico, porque está basado en el
estudio del sujeto y en su progresivo tratamiento, con una base técnica.
También incluye una elemental clasificación y diversificación de
establecimientos, es el adoptado por las Naciones Unidas en sus
recomendaciones y por casi todos los países del mundo en vías de
transformación penitenciaria.

El Artículo 11 de la Ley 224Sobre Régimen Penitenciario establece que El


régimen penitenciario aplicable a los condenados por sentencias definitivas,
en aquellas penas que por su duración lo permitan, tendrá carácter
progresivo y contará de tres períodos fundamentales:

1) De observación
2) De tratamiento
3) De prueba

Papeleríía D’oleo Paí gina 89


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.7.1 Periodo de Observación.-

El Artículo 14 de la Ley 224, Sobre Régimen Penitenciario prevés que


durante el período de observación que durará entre diez y treinta días se
mantendrá al recluso en dependencia separada del resto de la población
penal que se encuentre en otros períodos de tratamientos, y se efectuará el
estudio de su personalidad, de su medio social y de sus antecedentes
personales, para determinar la sección o establecimiento a que deba ser
destinado y la naturaleza del tratamiento que sea conveniente aplicarle.

7.7.2 Periodo de Tratamiento.-

El Artículo 15 de la mencionada ley, prevés que durante el período de


tratamiento se intentará la rehabilitación del recluso, mediante la
instrucción, el trabajo, la asistencia espiritual, la disciplina, la práctica de
ejercicios y de sanos pasatiempos y demás métodos que la naturaleza del
caso aconseje.

7.7.3 Periodo de Prueba.-

El periodo de prueba, es el tiempo aprecia las aptitudes del condenado.


Como parte del sistema de progresividad, el interno que se encuentre
dentro del período de prueba pueda solicitar, sucesivamente, la
incorporación a un establecimiento abierto y el beneficio de las salidas
transitorias. Serán consideradas como medidas de prueba del recluso:

a) El permiso de salidas del establecimiento por el tiempo que rigen los


reglamentos.

b) El alojamiento en instituciones especiales.

Papeleríía D’oleo Paí gina 90


Penologíía y Derecho Penitenciario

c) La concesión de su libertad condicional.

De acuerdo al Artículo 16 de la Ley 224, Sobre Régimen Penitenciario, el


período de prueba comenzará a aplicarse de la manera siguiente: Para
aquellos condenados hasta 5 años después del cumplimiento de un tercio de
la pena; para los condenados a más de 5 años después de un cuarto de la
pena; en situaciones especiales se podrá proponer la puesta en prueba de
algún recluso que no caiga dentro de estas disposiciones, en cuyo caso la
decisión quedará a cargo de la Comisión de Vigilancia, Evaluación y
Sanción creada por esta ley.

Párrafo.- En todos los casos, cuando la pena es superior a 5 años el período


de prueba no podrá ser menor a 20 meses.

7.8 Comisión de vigilancia, evaluación y sanción.-

La definición y funciones del órgano colegiado, están reguladas en el Art.


20 de la Ley No.224, y recibe el nombre de Comisión de vigilancia,
evaluación y sanción. El cual prevés que en cada penitenciaria, presidios,
cárceles y centros abiertos funcionará una comisión de vigilancia,
evaluación y sanción, quienes se reunirán una vez al mes y tratarán sobre el
progreso, tratamiento, adaptación, permisos y sanciones de los reclusos que
se encuentren en el penal.

Podrá ser convocada una reunión que no sea en la fecha señalada cuando el
caso lo amerite. Los miembros de la Comisión de Vigilancia, Evaluación y
Sanción tienen voz y voto a excepción del secretario, quien es el secretario
del penal.

Papeleríía D’oleo Paí gina 91


Penologíía y Derecho Penitenciario

La comisión resolverá sobre el avance, retroceso, sanciones y permisos de


los reclusos sometidos a tratamiento.

Los pormenores de las reuniones se asentarán en dos libros de actas que se


lleven al efecto.

Ante esta comisión pueden dirigirse los reclusos a realizar sus reclamos o
solicitudes, siempre y cuando no sean atendidos por el director del penal.

La comisión remitirá copia de las actas o resoluciones a la Dirección


General de Prisiones.

Esta misma comisión decidirá acerca de las quejas que pueda tener
cualquier funcionario o empleado del penal relacionada con el
comportamiento de cualquier recluso.

Funcionará como Comisión de Apelación, la que estará formada por el


Procurador General de la República o su representante y el Director
General de Prisiones, quienes tienen voz y voto y estarán obligados a fallar
el mismo día que se reúnan a conocer el caso.

Papeleríía D’oleo Paí gina 92


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.9 Higiene, Alojamiento y vestimenta, Alimentación y


recreo, Derecho de participación, Visitas y
correspondencia.-

7.9.1 Higiene.-

La higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que aplican


los individuos para el control de los factores que ejercen o pueden ejercer
efectos nocivos sobre su salud. La higiene personal es el concepto básico
del aseo, de la limpieza y del cuidado del cuerpo humano.

El Artículo 23, de la ley 224, sobre el Régimen Penitenciario, prevés que


las condiciones higiénicas de los establecimientos penitenciarios deberán
ajustarse a los principios y normas que fije la Secretaría de Estado de Salud
Pública y Asistencia Social, teniendo como finalidad la conservación y el
mejoramiento de la salud física y mental del recluso.

El Artículo 24, prevés que el aseo personal del recluso será obligatorio.
Para tal objeto, los establecimientos dispondrán de las instalaciones
adecuadas y estarán provistos de los elementos indispensables para su
higienización.

7.9.2 Alojamiento y Vestimenta.-

Alojamiento: Los reclusos se alojarán en celdas o dormitorios individuales


o colectivos. Cuando fueren de la segunda clase siempre lo harán en
número impar Art. 25, la dirección del establecimiento efectuará la
distribución de las celdas tomando en consideración lo dispuesto en el

Papeleríía D’oleo Paí gina 93


Penologíía y Derecho Penitenciario

artículo 7. Se proporcionará a los reclusos camas individuales con ropa


adecuada y limpia.
Vestimenta: Nuestro texto legal nos habla de que solo los reclusos pueden
portar uniforme y estos no pueden ser degradantes ni humillantes. Estos
tienen que ser proporcionados por el estado.

En tal virtud el Art. 26 prevés que el establecimiento proporcionará a los


reclusos condenados vestimenta uniforme. Las prendas no deberán ser en
modo alguno degradantes ni humillantes. Cuando, de acuerdo a las
disposiciones de la presente ley, pueda el recluso salir del establecimiento,
usará sus ropas personales o la vestimenta apropiada que pueda
proporcionársele, si no las tuviere.

El Art. 28, hace a los reclusos responsables personalmente del estado de


conservación e higiene de las vestimentas, ropas de cama y demás objetos
que se le proporcione para su vida en reclusión.

7.9.3 Alimentación y recreo.-

Es política del estado dominicano proporcionar a los reclusos la totalidad


de sus requerimientos alimenticios mientras dure su privación de libertad.
El estado debe cubrir esta necesidad porque las personas solo están
condenadas a perder la libertad, no el derecho de subsistencia. A sí lo
prevés el Artículo 29, en cuanto estableces que todo recluso recibirá
alimentación adecuada en cantidad y calidad, para el mantenimiento de la
salud. La prohibición de bebidas alcohólicas en los establecimientos
penales es absoluta.

Papeleríía D’oleo Paí gina 94


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.9.3.1 Recreo de los Reclusos.-

El Recreo es el pecio de diversión, distracción o entretenimiento, con el


propósito de posibilitar el mejor estado general de salud de los reclusos y el
cumplimiento de lo dispuesto en las reglas mínimas de tratamiento del
recluso de las naciones unidas, los reclusos deben salir diariamente a los
patios u otros recintos al aire libre durante un tiempo no menor de una hora.
Este tiempo diario del cual dispone todo recluso de acuerdo con la ley y las
políticas penitenciarias modernas en su Art. 30, debe ser utilizado para
posibilitarles la ejecución de ejercicios físicos, juegos o deportes adecuados
a su edad. Este acápite es de suma importancia en el tratamiento de los
reclusos porque las actividades deportivo-recreativas constituyen un
elemento terapéutico y de salud física y mental para los reclusos.

Son también una oportunidad para inculcar hábitos de sana competencia,


respeto y autodisciplina. Y permiten mantener ocupada y entretenida a una
población penal habitualmente inactiva.

7.9.4 Derecho y Participación de los Reclusos.-

Todo interno tiene derecho a:

1. Que se preserve su vida y su integridad física

2. Que se preserve su dignidad así como su intimidad

Papeleríía D’oleo Paí gina 95


Penologíía y Derecho Penitenciario

3. Ejercer sus derechos civiles, personales y políticos. Salvo los


suspendido por del cumplimiento de la sanción penal.
4. Recibir un trato adecuado y a participar de los programas
establecidos sin distinción alguna de sexo, raza, color de piel,
idioma, religión, opinión política, origen o posición económica.

5. No ser sometido a torturas, tratos crueles inhumanos ni degradantes.

6. A recibir alimentación adecuada en cantidad y calidad para el


mantenimiento de su salud.

7. A participar de la actividades recreativas activas e interactiva


provistas en los diferentes programas.

8. Un espacio físico, ventilado e iluminado, que sea adecuado para


asearse, descansar y dormir.

9. Recibir visitas de familiares, amigos y relacionados que gocen de


buena reputación y no tengan antecedentes penales.

10.Participar de las actividades del centro según el régimen y los


horarios establecidos

11.Formular sus peticiones y quejas a la dirección del centro y demás


autoridades, siempre que se realicen por las vías correspondientes.
12.Recibir información completa, actualizada sobre su situación
judicial, procesal y de ejecución penitenciaria.

Papeleríía D’oleo Paí gina 96


Penologíía y Derecho Penitenciario

13.Recibir asistencia religiosa de su predilección siempre que no


violente el orden ni las normas del centro.
14.Comunicarse de forma oral o escrita con sus familiares, abogados,
amigos y relacionados. Salvo los casos que se restrinja por razón
judicial o por algún tipo de sanción.

7.9.5 Visitas y Correspondencias.-

Los Arts. 35, 36 y 37, sobre el Régimen Penitenciario prevén que: Los
reclusos podrán recibir, con la frecuencia que determinen los reglamentos,
visitas de sus parientes, abogados, curadores, amigos de buena reputación o
de personas representantes de organismos o instituciones oficiales o
privadas que se interesen por su protección y rehabilitación.

Cuando el establecimiento lo permita, podrán autorizarse visitas en


departamentos privados.

Los reclusos podrán despachar y recibir correspondencia bajo la censura


que establezcan los reglamentos.

7.10 Ingreso del recluso al establecimiento


penitenciario. Traslado.-

Uno de las momentos más difíciles por las que debe pasar toda persona
imputada o condenada es el proceso de ingreso a un Centro penitenciario.
Por lo tanto no sólo se deberá ser cuidadoso con la integridad física y el
derecho a la vida sino especialmente delicado en lo relativo al estado
anímico y psicológico del ingresado.

Papeleríía D’oleo Paí gina 97


Penologíía y Derecho Penitenciario

El primer contacto con la institución será determinante en su conducta


futura y el ingresado deberá percibir desde este primer contacto las
características básicas del lugar en que va a permanecer recluido, por lo
tanto la actitud del personal responsable del ingreso deberá ser a un tiempo
firme, como corresponde a una institución donde debe primar el orden y el
respeto a la normativa, pero no rigurosa en exceso sino más bien
comprensiva y proactiva.

En virtud de lo estipulado en el Art. 40, ninguna persona podrá dársele


entrada en calidad de recluso en los establecimientos penales, si no en
virtud de una orden emanada de autoridad judicial competente, la que se
registrará en el libro de ingreso correspondiente.

7.10.1 Traslado del recluso.-

Los Artículos 42 y 43 de la mencionada ley, prevés que los reclusos serán


trasladados de un establecimiento a otro, o de una sección a otra dentro de
un mismo establecimiento, cuando así lo exigiere la extensión de la pena o
la naturaleza de tratamiento señalado en su caso.

Se dejará especial constancia de los traslados en ambos establecimientos o


secciones de establecimientos únicamente, y se remitirá conjuntamente con
el recluso copia de sus antecedentes penitenciarios. Los traslados se
efectuarán en virtud de orden firmada por el Director General de Prisiones.
Los traslados de reclusos desde un establecimiento a otro, a los tribunales
de justicia, hospitales, o en los demás casos que autorice la ley, se harán en
carros celulares especialmente destinados para tal trabajo. En todo caso se

Papeleríía D’oleo Paí gina 98


Penologíía y Derecho Penitenciario

sustraerá el recluso de la curiosidad pública, estará exento de publicidad y


el traslado se llevará a cabo respetando la dignidad de su persona.

7.11 Calificaciones de los Reclusos.-

El concepto de calificación, está asociado al de evaluación, que menciona


al acto de estimar, considerar, apreciar, evaluar o calcular el valor de algo.
Así, una evaluación constituye una opción para calificar las aptitudes y el
rendimiento de estudiantes o empleados.

Lo Arts.52, 53, establecen los siguientes respecto a cada recluso:

Se llevará una hoja de vida, en la que se anotarán las medidas disciplinarias


aplicadas a la calificación mensual, que merezca su conducta y su grado de
rehabilitación, expresados en una escala que comprenderá los grados
siguientes:

1. Optima;
2. Muy buena;
3. Buena;
4. Regular;
5. Menos que regular;
6. Mala; y
7. Pésima.

La calificación de conducta tendrá valor para la concesión de beneficios


tales como: recibir visitas con mayor frecuencia, prolongación de recreos,
asistencia a actividades deportivas, culturales o recreativas y demás
prerrogativas que establezcan los reglamentos.

Papeleríía D’oleo Paí gina 99


Penologíía y Derecho Penitenciario

Las calificaciones de conducta y de grado de rehabilitación servirán de


antecedentes para la concesión de beneficios tales como: salidas
temporales, libertad condicional o indulto y reducción de la pena de
acuerdo con las regulaciones reglamentarias que se dicten al efecto.

7.12 El trabajo, Educación y vida religiosa, asistencia


social y sistema de salud, de los Reclusos.-

7.12.1 El trabajo.-

Los artículos 55, 56 y 57, del Capítulo XVI sobre el trabo de recluso de la
citada Ley establecen que:El trabajo de los reclusos en los establecimientos
carcelarios constituirá un medio de tratamiento penitenciario y no se
considerará como castigo adicional.

El trabajo penitenciario estará encaminado fundamentalmente a la


rehabilitación del recluso y en su planificación y administración se
considerará dicha circunstancia y no el beneficio pecuniario del Estado.

El trabajo será obligatorio para todo recluso condenado por sentencia


definitiva. Aquel que se negare a trabajar o voluntariamente lo hiciere en
forma imperfecta será sancionado con alguna de las medidas disciplinarias
mencionadas en la presente ley, sin que pueda obligársele coactivamente a
trabajar.

Artículo61, de las remuneraciones que perciban los reclusos, sean éstas


obtenidas en talleres estatales, particulares o en trabajo por cuenta propia,
se distribuirán en la siguiente forma:

Papeleríía D’oleo Paí gina 100


Penologíía y Derecho Penitenciario

a) Un 10% para la Dirección General de Prisiones a fin de contribuir a


los gastos de permanencia en el establecimiento.

b) Un 50% para la manutención de sus familiares o de las personas que


determinen los reclusos.

c) Un 30% para la formación de un fondo de reservas que se les


entregará a sus egresos; y

d) Un 10% para el uso personal de los reclusos.

7.12.2 Educación de los Reclusos.-

Es el proceso de socialización de los individuos. Al educarse, una persona


asimila y aprende conocimiento.

La educación también implica una concienciación cultural y conductual,


donde las nuevas generaciones adquieren los modos de ser de generaciones
anteriores.

El proceso educativo se materializa en una serie de habilidades y valores,


que producen cambios intelectuales, emocionales y sociales en el
individuo.

El capítulo de la Instrucción de la Ley 224, sobre el Régimen Penitenciario,


prevés en sus Art. 68 al 74 que:

La instrucción constituirá uno de los medios fundamentales en la


rehabilitación de los reclusos. Se adoptarán las disposiciones de lugar para
mejorar la instrucción de todos los reclusos capaces de aprovecharla. La
Papeleríía D’oleo Paí gina 101
Penologíía y Derecho Penitenciario

instrucción de los analfabetos y de aquellos que no hayan alcanzado la


instrucción primaria será obligatoria.

La instrucción a los reclusos deberá coordinarse con el sistema de


instrucción pública, a fin de que al ser puestos en libertad puedan continuar
su preparación.

La dirección del establecimiento podrá eximir de la asistencia a la escuela a


los reclusos que por su edad, salud mental o preparación cultural no les
haya de resultar provechosa.

Las escuelas funcionarán en locales especialmente destinados para ellas y


serán servidas por profesores titulados, quienes estarán bajo el control del
director del establecimiento.

En todo establecimiento penitenciario existirá una biblioteca adecuada al


número y categoría de reclusos que albergue. Se efectuará una prolija
selección de material de lectura y se instará a los reclusos a que se sirvan de
la biblioteca lo más posible.

Constituirá especial preocupación de la dirección del establecimiento la


organización de cursos, charlas, conferencias y toda clase de actos
culturales en los establecimientos.

La asiduidad en la asistencia y la aplicación de los reclusos en las


actividades relacionadas con la instrucción constituirán importantes
elementos para la calificación de conducta.

Papeleríía D’oleo Paí gina 102


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.12.3 Vida Religiosa de los Reclusos.-

La Vida Religiosa es una forma de vida que ayuda a que se realicen,


humana y espiritualmente sus miembros, desde el seguimiento específico
de Jesucristo, a través del servicio y la presencia en el mundo y en la
Iglesia.

El Art. 75 y 76 sobre la vida religiosa de los reclusos establecen que: Los


reclusos tendrán derecho a comunicarse y mantener contacto con
representantes autorizados de su religión.

En la medida en que sea posible, se autorizará a todo recluso a cumplir los


preceptos de su religión, permitiéndole participar en los servicios religiosos
organizados en el establecimiento y tener en su poder libros piadosos y de
instrucción religiosa. Toda actividad religiosa por parte de los reclusos será
absolutamente voluntaria.

7.12.4 La Asistencia Social.-

De acuerdo a lo estipulado en los Art. 77, 78 y 79, de la Ley 224, el trabajo


social penitenciario es una disciplina de las ciencias sociales, enmarcada en
la política penitenciaria, que se basa en el respeto de los derechos humanos
y dignidad de la persona que ha quebrantado el ordenamiento legal; el
quehacer profesional está orientado al logro de un cambio social, la
resolución de problemas en las relaciones humanas que promueve la
resocialización del interno y la prevención del delito, mediante una
metodología de intervención profesional individual, grupal y familiar.

Papeleríía D’oleo Paí gina 103


Penologíía y Derecho Penitenciario

El tratamiento social en los Establecimientos Penitenciarios cobra su vital


importancia al tener en cuenta que una persona privada de su libertad va a
producir un impacto social en la persona y su entorno familiar; que trae
como consecuencia la modificación de la dinámica familiar; constituyendo
este el campo de intervención de las trabajadoras sociales del Instituto
Nacional Penitenciario; quienes dirigen su accionar en la restitución,
mantenimiento y fortalecimiento del vínculo familiar para el logro de la
resocialización del interno y la prevención del delito.

El trabajo de la Asistencia Social consiste en:

1. Realizar consejería personalizada al interno buscando la reflexión


sobre las actitudes negativas que lo han llevado a delinquir y asuma
una posición responsable para la integración a su medio socio-
familiar.

2. Coordinar permanentemente con los servicios asistenciales de


tratamiento, a fin de brindar un tratamiento integral y especializado
al binomio interno-familia.

3. Orientar a los internos nuevos y su familia; brindando información


sobre el régimen de vida en el establecimiento penitenciario y sobre
la labor de los servicios asistenciales de tratamiento; con la finalidad
de lograr que la familia participe y motive al interno a descubrir y
potenciar sus capacidades.

4. Diseñar, organizar, ejecutar y evaluar programas de tratamiento


social de acuerdo a cada régimen penitenciario.

5. Efectuar visitas domiciliarias periódicas a los familiares de los


internos con el propósito de evaluar la aplicación de los programas

Papeleríía D’oleo Paí gina 104


Penologíía y Derecho Penitenciario

familiares, la que permitirá registrar hechos y situaciones que


prevalecen en el funcionamiento familiar, brindando el apoyo y las
orientaciones correspondientes. Entre otras.

7.12.5 Sistema de Salud de los Reclusos.-

De acuerdo a lo que prevén los Artículos del 80 al 85. Es política del


Estado Dominicano otorgar a las personas recluidas una atención en salud
adecuada a sus necesidades, de tal suerte que la permanencia en prisión no
afecte su estado general de salud, tanto en los aspectos médicos como
dentales.

A su ingreso cada recluso será objeto de un examen diagnóstico, destinado


a establecer su estado de salud general y sus eventuales necesidades de
atención o tratamiento médico, con especial atención a las enfermedades
transmisibles.

Para el cumplimiento de estas políticas y algunas otras más, el estado se


compromete a que en cada establecimiento penal deberá haber por lo
menos una enfermería dotada de recursos humanos, materiales y técnicos
necesarios para atender emergencias penitenciarias, especialmente
traumatismos y enfermedades infectocontagiosas.

En el chequeo inicial, se llevara a cabo con el objeto de delimitar las


responsabilidades en caso de que los reclusos lleguen golpeados o heridos a
su ingreso al penal, con el fin de prestarles la atención médica o sanitaria
que puedan requerir en forma más o menos inmediata, para separar o
segregar a reclusos con necesidades especiales (enfermedades
infectocontagiosas, subprograma SIDA).
Papeleríía D’oleo Paí gina 105
Penologíía y Derecho Penitenciario

Las funciones del área de salud en un establecimiento penal son las


siguientes:

1. El mantenimiento del penal en condiciones de higiene ambiental que


sean dignas y aceptables y que permitan prevenir enfermedades o
epidemias.

2. La atención regular de salud a quienes la requieran (enfermedades y


prestaciones normales o habituales, tanto medicas como dentales).

3. La atención de urgencia en emergencias, sean estas penitenciarias o


no.

4. La organización, operación y control de un sistema de derivación a


hospitales externos cuando sea necesario (diagnóstico y pronostico,
incluyendo una primera evaluación de las medidas de seguridad
necesarias.

7.13.- Asistencia Post-Penitenciaria.-

El más grave inconveniente que tradicionalmente ha tenido la pena


privativa de libertad es la marginación social del delincuente, no sólo
durante el cumplimiento de la condena sino aún después de haber egresado
del Establecimiento Penitenciario.

Los efectos nocivos de la ejecución de la pena privativa de libertad se


extienden a los familiares del interno que frecuentemente quedan en una
situación grave de desamparo material y moral. El problema del delito
también involucra a la víctima y sus familiares.

Papeleríía D’oleo Paí gina 106


Penologíía y Derecho Penitenciario

Con el objeto de atenuar en lo posible estos efectos negativos que inciden


sobre la vida del liberado y de sus familiares, la ciencia penitenciaria
aconseja reforzar los lazos que lo unen a su familia y amistades creando
una serie de relaciones para que no se produzca ese aislamiento y apoyarlo
para que esté en condiciones de reincorporarse plenamente a la sociedad.
Arts. 93 y 94.

Esta labor post penitenciaria debe descansar fundamentalmente en los


asistentes sociales, que son los profesionales que están mejor capacitados
para desempeñar las funciones que establece el proyecto, conjuntamente
con los otros profesionales que determine el reglamento.

7.14 Aspectos generales del Nuevo Modelo de Gestión


Penitenciaria.-

Resolución 78 de fecha 22 de Noviembre del Año 2007, que crea la Unidad


Coordinadora del Modelo de Gestión Penitenciario y la Oficina Nacional
de Coordinación de los Centros de Corrección y Rehabilitación, ha definido
el Nuevo Modelo de Gestión Penitenciario, " como el modelo de gestión
basado en el sistema progresivo, establecido por la ley 224, de fecha 26 de
junio de 1984, que consiste en obtener la rehabilitación social mediante la
etapa de grado, apoyado en herramientas de gestión moderna consignadas
en el manual de gestión penitenciaria y otras herramientas normativas y
procedimentales existente o por crearse ".
La Procuraduría General de la República conjuntamente con la Dirección
General de Prisiones de la República, han comenzado un proceso de
remodelación de las cárceles existentes, atendiendo a las exigencias de los
internos y las críticas de la opinión pública.

Papeleríía D’oleo Paí gina 107


Penologíía y Derecho Penitenciario

Esto se ha comenzado con el fin de que no se repitan hechos lamentables


como los que han denunciado la Comisión de los Derechos Humanos, en
múltiples ocasiones, se ha denunciado al sistema tradicional por las
características que tiene.

Desde la administración penitenciaria se ha manifestado una preocupación


en mejorar la calidad de vida de los internos, ya que se busca cumplir a
cabalidad la prerrogativa que establece ley.

La ejecución de un nuevo sistema penitenciario basado en la filosofía de


respeto a la condición humana de las personas privadas de libertad,
descansa sobre tres pilares fundamentales; Construcción de nuevas plantas
físicas o adecuación de las mismas, talento humano y aplicación del nuevo
sistema de gestión penitenciaria.

Estos factores van íntimamente relacionados, en el sentido de que es


insostenible una Gestión Penitenciaria eficiente en las viejas edificaciones
donde el hacinamiento, la insalubridad y la deshumanización se han
convertido en la realidad imperante, del mismo modo que es inútil una
nueva edificación si no podemos implementar una gestión penitenciaria con
talento humano capacitado en el manejo de la administración penitenciaria,
profesionales de la salud que comprendan la condición del privado de
libertad y Agentes entrenados en Vigilancia y Tratamiento Penitenciario.

En la actualidad están funcionando Trece (13), Centros de Corrección y


Rehabilitación en el país, el primero fue el Centro de Corrección y
Rehabilitación San Felipe en el año 2004, luego le sigue el de Puerto Plata
y el de Najayo Mujeres, Elías Piña y Dajabón y el Centro de Corrección y
Rehabilitación Vista Al Valle San Francisco de Macorís, entre otros.
Papeleríía D’oleo Paí gina 108
Penologíía y Derecho Penitenciario

7.15 Organización de los Centros de Corrección y


Rehabilitación. Actores del Nuevo Modelo
Penitenciario.-

La gestión penitenciaria se desarrollará dentro de los límites establecidos


por la Constitución, las leyes, los reglamentos y los tratados
internacionales.

La organización, es un medio útil para garantizar un buen clima social,


velar por la seguridad del establecimiento y la del propio interno/a y en
consecuencia facilitar el tratamiento y la reinserción del mismo. En la
organización se encuentra el eje central del ordenamiento de un
establecimiento penitenciario.

Los establecimientos penitenciarios se organizarán conforme a los


siguientes principios:

1. Un trato fundamentado en el respeto de los Derechos y los Deberes


de cada Interno/a.

2. El establecimiento de actividades y acciones que conlleven a la


rehabilitación de los internos/as.

3. Un régimen de vigilancia que garantice la seguridad de los


internos/as.

4. Una adecuada gestión y administración para el buen funcionamiento


del centro.

7.15.1 Actores del Nuevo Modelo Penitenciario.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 109


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.15.1.1 La Procuraduría General de la República.-

La Procuraduría General de la Republica como institución responsable,


tiene como misión, ejercer, la acción penal pública, la investigación de los
hechos punibles, la representación y defensa del interés público y social.
Así como la vigilancia y cumplimiento de las normas del debido proceso
legal; garantizando la protección de las víctimas y los testigos y el respeto
de los derechos humanos.

La Visión de la Procuraduría General de la Republica, es ser una


institución del sistema de justicia comprometida con el estado de derecho y
las garantías constitucionales, funcionalmente independientes, eficaces en
la persecución del delito penal, garante de la legalidad y efectivas en la
protección de las víctimas y los testigos.

El artículo 6 de la ley 224-84 sobre régimen penitenciario, es donde se crea


la Dirección General de Prisión, es como un organismo central dependiente
de la Procuraduría General de la República, y bajo cuya dirección y control
estarían en su momento, todos los establecimientos penales del país.

A raíz de todo esto, es que la Procuraduría General de la República ha


iniciado un proceso de remodelación de las cárceles existentes,
implementando un Nuevo Modelo Penitenciario, moderno y respetuoso de
los derechos humanos.

7.15.1.2 Escuela Nacional Penitenciaria.-

Papeleríía D’oleo Paí gina 110


Penologíía y Derecho Penitenciario

Mediante auto No.10468 del entonces Procurador General de la República,


Dr. Víctor Manuel Céspedes Martínez, de fecha treinta (30) de julio de
2003, el ordinal quinto deja establecida la Escuela Nacional Penitenciaria,
destacando su naturaleza, misión y principales funciones.

Naturaleza, Misión y Objetivos

La Escuela Nacional Penitenciaria de la República Dominicana (ENAP) es


un centro de formación y capacitación, dependiente de la Procuraduría
General de la República, cuya misión es la formación y capacitación
técnica del personal del servicio correccional dominicano.

Está dirigida a la elección, formación, calificación y evaluación de los


Recursos Humanos que gestionen el sistema penitenciario, en interés de
poner en ejecución plena la Ley 224-84; así como los reglamentos y
normas trazadas por la Procuraduría General de la República en asuntos
penitenciarios.

La ENAP, también tiene, entre sus múltiples funciones, el establecimiento


de vínculos y relaciones nacionales e internacionales, a fin de realizar
intercambios de índole científico y docente, que permitan el
establecimiento de convenios de cooperación técnica.
En el año 2003, se inició el proceso de diseño e implantación de la Escuela
Nacional Penitenciaria ENAP. En ese mismo año, la ENAP, por
instrucciones de la Procuraduría General de la República inicio el proceso
de selección de jóvenes, hombres y mujeres, en la provincia de Puerto
Plata, para formar el primer grupo de Agentes de Vigilancia y Tratamiento
Penitenciario (VTP) del país.

Papeleríía D’oleo Paí gina 111


Penologíía y Derecho Penitenciario

7.15.1.3 Centros de Corrección y Rehabilitación


(CCRs).-

Los Centros de Corrección y Rehabilitación (CCRs), son los recintos


penitenciarios donde deben permanecer las personas privadas de libertad,
ya sea por prisión preventiva o condenatoria.

Los Centros se encuentran adscrito al Modelo de Gestión Penitenciaria,


dependencia de la Procuraduría General de la República, según resolución
0078, del veintidós (22) de noviembre de 2007, donde fue creada la Unidad
Coordinadora del Modelo de Gestión Penitenciaria y la Oficina Nacional
de Coordinación de los Centros de Corrección y Rehabilitación (CCRs).

Los Centros sustituyen a los policías y militares por Agentes de Vigilancia


y Tratamiento Penitenciario (VTP), capacitados en la Sede Docente de la
Escuela Nacional Penitenciaria, ubicada en el Castillo del Cerro, San
Cristóbal.

Papeleríía D’oleo Paí gina 112

También podría gustarte