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EJÉRCITO ARGENTINO

ROD - 78 – 02 Público Militar

TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS DE
COMBATE EN LOCALIDADES

REPÚBLICA ARGENTINA
Impreso en el Departamento Doctrina
AÑO 2010
CAPÍTULO I

CONCEPTOS TÁCTICOS SOBRE EL COMBATE EN LOCALIDADES

SECCION I

CONCEPTOS GENERALES

1.001. Alcance

Este capítulo establecerá las bases tácticas específicas del combate en zonas urbanizadas
propias de las menores fracciones y necesaria para la comprensión y desarrollo de los proce-
dimientos y técnicas derivadas.

1.002. Preeminencia de escenarios urbanizados

El incremento de la población mundial con el consecuente crecimiento de las zonas urbani-


zadas en el mundo, junto a la alta letalidad de las actuales armas en zonas abiertas, han trans-
formado a las localidades en los principales escenarios donde se desarrollarán los combates.

1.003. El combate en localidades

El combate en localidades es una acción violenta entre dos fuerzas militares de relativa im-
portancia desarrollada en un terreno con construcciones edilicias, independientemente de la
magnitud de la zona urbanizada donde se desarrollen las acciones , donde participan las armas,
tropas técnicas, servicios y tropas para operaciones especiales, respondiendo a funciones de
combate determinadas y claramente diferenciadas.

Cabe distinguir conceptualmente el alcance de este concepto de combate en localidades


con respecto al de combate urbano restringido. Este último responde a acciones sumamente
restrictivas , de características particulares , que normalmente serán desarrolladas por tropas pa-
ra operaciones especiales que buscarán la recuperación de instalaciones críticas, rescate de
prisioneros o destrucción de elementos de comando y control, ejecutados con gran sincronismo
y coordinación por efectivos reducidos altamente entrenados.

1.004. Características generales del combate en localidades

El combate en localidades es complejo, violento y metódico. En él las construcciones im -


pondrán un marco de confusión, oscuridad, incertidumbre, falta de contacto, amenaza constan-
te y peligro que dificultará todas las acciones que se emprendan, aun hasta las que puedan
considerarse como más sencillas . En dicho entorno podrán identificarse las siguientes caracte-
rísticas distintivas:

a. Las edificaciones y estructuras de todo tipo que existen en una localidad brindarán gran cu-
bierta y encubrimiento tanto para el atacante como para el defensor.

b. Los campos de observación y tiro se verán notablemente reducidos. Las áreas abiertas co-
mo plazas, calles, baldíos, patios, etc., constituirán zonas peligrosas. Producto de esto, por
lo general, edificios o terrenos dominantes adquirirán importancia determinante en este tipo
de combate.

c. Por lo general, tendrá una mayor preponderancia el empleo de armas de tiro tendido por
sobre las de tiro curvo. Normalmente utilizadas estas últimas para lograr el aislamiento y
cegamiento del enemigo.

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d. Por lo general, el combate y los desplazamientos con vehículos en una localidad deberán
ser precedidos por infantería, a fin de equilibrar sus vulnerabilidades.

e. La posibilidad de efectuar desplazamientos y combates debajo de la superficie (túneles,


cloacas, subterráneos, desagües, etc.), al nivel de la superficie o a diferentes niveles por
encima de ella (edificios de varios pisos) transformará el escenario urbano en una zona de
combate tridimensional, donde el enemigo podrá afectar a las propias tropas desde cual-
quier dirección y en cualquier momento.

f. Los combates se desarrollarán a distancias próximas , normalmente en forma de combates


de encuentro, presentándose los blancos de manera difusa, por cortos periodos de tiempo
esto requerirá el empleo de técnicas y procedimientos de tiro particulares , a fin de poder
adquirirlos con eficacia.

g. La compartimentación del terreno afectará el enlace dentro de las fracciones, por lo general,
las acciones serán desarrolladas por menores fracciones , lo cual impondrá a sus jefes la
necesidad de aplicar la iniciativa a la luz de la intención del escalón superior. Jefes de pe-
queñas fracciones operando agresivamente serán determinantes en este tipo de operacio-
nes.

h. Los combatientes alcanzarán importantes niveles de estrés de combate. Principalmente du-


rante las operaciones ofensivas, el gran desgaste físico y psíquico de los elementos que
asaltan los edificios provocarán la necesidad de rotación permanente para evitar perder el
ritmo de ataque y con ello la ventaja de la sorpresa y superioridad de combate.

i. Atendiendo a la peligrosidad del ambiente urbano (combate multidimensional) y a la gran


cantidad de posibles esquirlas producidas por fragmentos de las construcciones, surgirá la
necesidad del empleo de equipos especiales de protección individual, tales como chalecos
antibala, protectores visuales, de rodillas, etc.

j. La evacuación de bajas, prisioneros y civiles impondrá la necesidad de asignar personal y


medios para estas tareas que, por lo general, deberán realizarse a caballo de la operación
táctica.

k. La eventual presencia de civiles afectará negativamente a las operaciones militares . En es-


te sentido, será fundamental asegurar el control y cuidado de los mismos.

1. La población civil simpatizante podrá contribuir notablemente a los planeamientos


propios proveyendo importante información respecto a las características de la ciu-
dad, edificios, desagües y todo aquello que sea necesario.

2. La población civil hostil podrá acarrear serios problemas de seguridad, tanto para las
tropas en la retaguardia como para las que se encuentran en primera línea.

l. Se considerará la necesidad de evitar daños en edificios históricos . Estas dificultades se


minimizarán con reglas de empeñamiento claramente establecidas.

m. Producto de la gran variedad de estructuras , se incrementarán las probabilidades de em-


boscada antiaéreas sobre los medios de helitransportados, especialmente cuando estos se
encuentren ejecutando vuelo estacionario. El riesgo principal provendrá de las armas anti-
aéreas, pero no deberá descartarse el empleo de cohetes anti-tanque disparados hacia las
aeronaves de fuego reunidas de armas portátiles.

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SECCIÓN II

OPERACIONES OFENSIVAS EN ZONAS URBANIZADAS

1.005. Características particulares del ataque

a. A partir de conquistado el linde de la zona urbanizada, el ataque se realizará mediante una


serie de cortas aproximaciones y asaltos , asignando efectivos en relación proporcional a
cada uno de los objetivos que se vayan alcanzando.

b. Cada ataque variará con la situación, la magnitud y clase de construcción de la zona urba-
nizada que se ataque.

c. Cuando la zona urbanizada sea de pequeña magnitud, se podrá ejecutar un ataque audaz,
basado en la rapidez de ejecución. La condición previa para ello será la carencia de una de-
fensa de firme cohesión.

d. Los objetivos materiales para conquistar se seleccionarán próximos para evitar perder el
ímpetu.

e. Los frentes serán más estrechos en relación a otros ataques, para aislar las edificaciones
que se asalten y lograr una progresión del avance en profundidad.

f. Existirán ciertas posibilidades de encontrar resistencia enemiga desde posiciones defens i-


vas no localizadas inicialmente.

g. Habrá necesidad de reducir cada edificación mediante un asalto semejante al contemplado


para las áreas fortificadas.

h. Existirá una permanente necesidad de ejecutar tareas particulares de limpieza.

i. El empeñamiento de reservas locales será más frecuente.

j. Los ataques nocturnos serán especialmente difíciles de ejecutar por la compartimentación


de las zonas urbanizadas . En tales circunstancias, las ventajas estarán casi exclusivamente
del lado del defensor. Por lo general, se tratará de ataques con objetivos limitados, contra
un determinado edificio aislado que facilitará la continuación del ataque en horas diurnas.
Se tendrá presente que no será posible la limpieza y registro de las partes tomadas durante
la oscuridad sin adecuados medios de visión y puntería nocturna, con la consiguiente ins-
trucción y adiestramiento específico que conlleva.

k. La tropa atacante probablemente reciba el apoyo de tropas de ingenieros.

l. Se emplearán materiales especiales, particularmente para la remoción de obstáculos.

m. Demandará un gran consumo de explosivos, fumígenos, granadas fragmentarias de mano,


de fusil y munición de las armas antitanques de los grupos apoyo y de las armas antitan-
ques y lanzagranadas de la sección apoyo.

1.006. Consideraciones tácticas de un ataque

a. Generales.

1) Siempre se procurará evitar ataques frontales, buscando el éxito mediante envolvi-


mientos, que se materializarán por otras direcciones de aproximación.

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2) Especialmente exitoso será el ataque desde distintas direcciones contra partes se-
paradas o lindes opuestos de un sector urbanizado. Este procedimiento exigirá una
conducción muy estrecha de los elementos que ataquen separadamente.

3) Será conveniente que el ataque principal esté dirigido de tal forma que coincida con
la parte que presente menor profundidad de la zona urbana asignada; de manera tal
que si es de relativa poca extensión, pueda ser atravesada en una sola embestida
potente. De esta manera, se diseminará el poder del enemigo que la ocupe y se
romperá su cohesión.

b. Ventajas.

1) El atacante podrá elegir el lugar de penetración a la zona urbanizada. El ataque po-


drá ser ejecutado desde cualquier dirección.

2) Se podrá obtener información detallada de la zona urbanizada que se atacará me-


diante planos, desertores y civiles que hayan vivido allí.

c. Desventajas.

1) Dentro de la zona urbanizada, habrá dificultad para distinguir los frentes, flancos y
retaguardia tanto propios como del enemigo.

2) Cada edificación podrá ser un punto fuerte en potencia. Al atacar le será imposible
hasta bien adentrado el combate; determinar cuál de ellos será fuerte, ligeramente
defendido o no estar defendido.

3) Cada edificación conquistada sobre la cual se pierda el control correrá el riesgo de


caer nuevamente bajo el poder del enemigo, ya que el control efectivo y minucioso
de cada edificación requerirá una gran cantidad de medios .

1.007. Particularidades de la conducción de un ataque en localidades

a. El jefe del elemento atacante velará por mantener permanente el impulso del ataque hasta
la conquista de las últimas posiciones asignadas para cada fase sin sobrepasar el punto
culm inante del ataque.

b. Se ajustarán permanentemente las resoluciones de la conducción táctica a los nuevos ele-


mentos de juicio que la propia observación y los partes recibidos de las fracciones más ade-
lantadas transmitan a medida que progrese el ataque dentro de la zona urbanizada.

c. Se deberá recordar que la descentralización de la ejecución de las operaciones y las res-


tricciones en las comunicaciones dificultarán la reorientación de las acciones, por lo que se-
rá conveniente utilizar eficientemente medidas de coordinación y control (MCC).

d. Se asegurará una permanente y estrecha coordinación entre las acciones descentralizadas


de asalto con el apoyo de fuego oportuno, principalmente de las armas de tiro tendido.

e. Si bien las acciones de asalto se descentralizarán, se controlará la secuencia de las accio-


nes dentro de la dinámica prevista en el plan y la sincronización de efectos pretendidos.

1.008. Lugar del jefe en un ataque en zona urbanizada

Durante el combate dentro de la zona urbanizada, el jefe de la fuerza atacante observará

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el progreso del ataque desde puntos de observación apropiados, que le permitan mantener
visión de conjunto sobre los lugares críticos de la maniobra y el efecto del fuego en apoyo.

Como el enlace radioeléctrico estará obstaculizado por los edificios, será necesario em-
plear m ayor cantidad de estafetas.

1.009. Actividades previas al ataque

a. Apresto.

La conducción basada exclusivamente en cartas topográficas a escalas habituales difícil-


mente se produzca; esto impondrá la reducción de cartas a una escala mayor, confección
de croquis y, en ellos, la numeración de las diferentes edificaciones; así como también, el
bautismo de calles que faciliten una rápida ubicación. Ejemplo: una calle con fajas de árbo-
les se podrá denominar calle arbolada; una calle con acequia, calle de la acequia, calle del
supermercado, etc. Serán especialmente ventajosos los planos urbanos de la zona.

Se tratará de poner a disposición de cada jefe de fracción menor una carta a escala mayor
y un plano o croquis con las edificaciones numeradas y calles bautizadas, a fin de poder
coordinar el lenguaje.

b. Exploración.

1) Normalmente, tendrá una reducida profundidad y alcance.

2) La exploración por el procedimiento de la observación ejecutada de manera continua


y minuciosa cobrará un papel fundamental.

3) Inicialmente estará limitada al linde, y al terreno situado delante del mismo.

4) A partir de la conquista del linde la exploración tratará de reunir información sobre:

a) Ubicación y naturaleza de los obstáculos y posiciones defensivas.

b) Tipo y disposición de las edificaciones.

c) Ubicación y orientación de las avenidas de aproximación que proporcionen cu-


biertas.

d) Eventuales pasajes subterráneos.

5) A medida que progrese el ataque, la exploración se extenderá a modo de un sondeo


en profundidad, de acuerdo con los próximos objetivos que se atacarán.

1.010. Plan de ataque

De un modo general, deberán distinguirse las siguientes fases:

a. El ataque contra terrenos llaves que dominen el linde de la zona urbanizada.

1) Con frecuencia, recién mediante la toma de posiciones adelantadas o situadas late-


ralmente se crearán las condiciones previas para lanzar el ataque contra el linde de
la zona urbanizada.

2) Cuando se trate de zonas urbanizadas de pequeña magnitud, como lo son poblados

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rurales, cascos de estancias o el predio de algún complejo fabril aislado; esta fase
estará destinada a aislar la zona urbanizada mediante la conquista de terrenos lla-
ves que dominen las avenidas de aproximación hacia y desde la zona.

3) Desde estos terrenos llaves se apoyará el ataque hacia el linde de la zona urbaniza-
da.

b. El ataque contra el linde propiamente dicho de la zona urbanizada.

1) Consiste en el avance desde los terrenos llaves conquistados en la fase anterior,


ataque, asalto y conquista de edificaciones del perímetro seleccionado, desde donde
se reducirá o eliminará la observación enemiga para dirigir los fuegos de apoyo indi-
recto y el fuego directo de armas de tiro tendido sobre las avenidas de aproximación
seleccionadas por el atacante y se retardará luego el ataque en profundidad.

2) A partir de su conquista, se aprovechará su encubrimiento y cubiertas para:

a) Apreciar y ajustar el plan de ataque.

b) Descentralizar el control de la maniobra a órdenes de los jefes de menores frac-


ciones según las misiones particulares impartidas.

c) Desplazar hacia delante el fuego de las armas pesadas de tiro directo.

d) Reorganizarse.

c. El combate en la profundidad de la zona urbanizada. Modalidades.

Su principal dificultad será el control y la coordinación de las fracciones. Podrá responder a


una de las siguientes modalidades:

1) Ataque sistemático.

a) Estará basado en una limpieza metódica edificación por edificación.

b) Durante su ejecución, los elementos de asalto, protegidos por los fuegos de los
elementos de apoyo, avanzarán lentamente en un mismo sentido, eliminando to-
da resistencia enemiga.

2) Ataque selectivo.

a) Consiste en un ataque rápido inicial para controlar los terrenos llaves apreciadas
como esenciales , en orden a dislocar el dispositivo defensivo enemigo en el inter-
ior de la zona urbanizada, seguido por una posterior limpieza.

b) Por lo general, se efectuará el ataque a caballo de una avenida de aproximación


que conduzca rápidamente hacia los objetivos seleccionados , que garantice
además la seguridad del movimiento y el posterior asalto.

3) El trazado urbano, las características de terrenos llaves en su interior y el dispositivo


defensivo del enemigo harán que prevalezca una por sobre otra modalidad. Cada
vez que sea posible aplicar la modalidad de ataque selectivo, al alcance le insumirá
menos tiempo y, probablemente, menos desgaste.

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Figura 1. Ejemplo esquemático de la modalidad de ataque sistemático.

Figura 2. Ejemplo esquemático de modalidad de ataque selectivo

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1.011. Plan de maniobra

a. Inicialmente no se podrá establecer un plan de maniobra con detalles más allá de la irrup-
ción al linde de la zona urbanizada.

b. Después de la conquista de las primeras edificaciones que compongan el linde, con fre-
cuencia se tendrá una visión, si bien todavía limitada, sobre la zona de acción y con ella se-
rá posible planear la posterior ejecución de la maniobra.

c. Se designará como puntos de aplicación de la maniobra en determinados lugares caracte-


rísticos situados en el interior de la zona que figuren en la carta distribuida a las fracciones
tales como ser plazas, puentes, cruce de calles, etc.

1) Cuando se trate de la modalidad de ataque basado en la limpieza sistemática, gene-


ralmente, cada uno de estos objetivos obrará como línea límite de avance de la jor-
nada de ataque.

2) Cuando se trate de un ataque selectivo para controlar los terrenos llaves esenciales,
cada uno de ellos será el objetivo material que conformará la sucesión de terrenos
llaves para conquistar.

d. Dentro de la zona urbanizada, la maniobra progresará según las siguientes prem isas:

1) Las edificaciones con posiciones enemigas que se apoyen mutuamente se atacarán


simultáneamente.

2) Se buscará acceder a las posiciones enemigas emplazadas en edificaciones desde


las partes que presenten mayor ángulo muerto.

3) Será mantenido el máximo apoyo mutuo entre las fracciones atacantes.

1.012. Plan de apoyo de fuego

a. El plan de apoyo de fuego deberá fijar básicamente:

1) El apoyo al trabajo de aproximación al linde.

2) La interdicción contra la acción de las partes de la zona urbanizada no atacadas.

3) El apoyo cercano durante el combate dentro de la zona urbanizada.

b. Empleo del fuego:

1) Se establecerán en el plan las concentraciones que deberán, ante todo:

a) Mantener neutralizadas las posiciones que se hallan fuera de las edificaciones.

b) Impedir la utilización de las azoteas de los edificios .

c) Impedir la observación desde las edificaciones.

d) Dificultar la ocupación de posiciones dentro de las edificaciones.

2) Se evitará un fuego indiscriminado que genere escombros. No sólo las edificaciones

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proporcionarán adecuadas posiciones de defensa al enemigo, sino precisamente los
escombros le ofrecerán escondites desde donde hacer fuego.

3) Empleo del fuego de las armas de apoyo de tiro tendido.

a) Conformará el principal apoyo de fuego cercano a la maniobra.

b) Se preverá el apoyo a la maniobra con las armas de tiro tendido mediante el em-
pleo de piezas aisladas , que a modo de acompañamiento, ejecutarán fuego de
precisión sobre todos los blancos de oportunidad que se vayan adquiriendo.

c) En la medida de lo posible, el plan contemplará mantener piezas alistadas para


batir blancos que aparecerán después de la iniciación del ataque.

4) Las armas antitanques, cuando haya amenaza antitanque, se desplegarán en pro-


fundidad, a acaballo de la principal avenida de aproximación aptas para mecaniza-
dos o blindados. Caso contrario, se emplearán bajo el concepto anterior, comple-
mentando las otras armas de tiro tendido

5) Empleo del fuego de las armas de tiro curvo. El fuego indirecto, a partir de que el
ataque haya penetrado al linde, será dirigido contra blancos del interior de la zona
urbanizada de fuego que se encuentren bajo la protección de ángulos muertos, me-
diante los pedidos que efectúen los observadores adelantados agregados a los ele-
mentos de maniobra y que avancen con ellas.

6) Será conveniente planificar la suspensión del fuego por cortos plazos, varias veces,
a fin de inducir al enemigo a salir de sus cubiertas.

c. Asignación de blancos.

1) Será necesaria una asignación precisa y minuciosa de los blancos. Manteniendo la


observación de los mismos para efectuar las correcciones.

2) Los sectores de la zona urbanizada no atacada será interdictada con fuego en sus
principales avenidas de aproximación, para que fuerzas enemigas no puedan flan-
quear el ataque.

SECCIÓN III

PLANEAMIENTO DE UN ATAQUE EN ZONAS URBANIZADAS

1.013. Obtención de la información

Como en toda operación militar, será necesaria la obtención de información acerca del te-
rreno (obstáculos, avenidas de aproximación, terrenos llave, cubiertas y encubrimiento y obser-
vación y campo de tiro), la influencia de las condiciones meteorológicas y del enemigo.

Como norma, la información deberá de ser proporcionada por el oficial de inteligencia de la


unidad táctica. Dicha información, por lo general, carecerá del detalle que los niveles inferiores
necesitarán para el desarrollo de sus operaciones , será por ello conveniente la utilización de la
propia exploración de combate para satisfacer dichas necesidades.

a. La búsqueda de información, en general, deberá orientarse a los siguientes aspectos:

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1) Población. Tamaño, actitud general y particular de sus líderes, religión y cultura (po-
drá resultar importante cuando sea vital lograr el apoyo de los civiles).

2) Construcciones. Altura y tipo de edificios, materiales empleados en la construcción,


patrón y ancho de calles, métodos empleados para edificar, áreas abiertas de impor-
tancia, edificios de importancia histórica, religiosa, pública o política, hospitales,
puertos, diques, canales, puentes, construcciones subterráneas (pasajes, centros
comerciales, túneles de inspección, desagües), etc.

3) Enemigo. Composición, dispositivo absoluto y relativo apreciado dentro de la zona


urbana, efectivos, actividades importantes recientes y actuales, peculiaridades que
emplea en el combate en localidad, relación con la población, tiempo de preparación
de las posiciones, moral, equipamiento, etc.

4) Sistemas de transporte. Estaciones y líneas de ferrocarriles , subterráneos, colecti-


vos, aeropuertos y aeródromos, terminales fluviales, etc.

5) Instalaciones sanitarias y servicios. Plantas de telecomunicaciones, agua potable,


gas y electricidad, estaciones de radio, canales de televisión, estaciones de bombe-
ros, policía, defensa civil, centrales telefónicas.

b. Algunos de los lugares a los que se podrá acudir para la obtención de la información nece-
saria podrán ser los siguientes:

1) Planos de la localidad y edificios.

2) Diagramas y croquis de subterráneos, redes cloacales y túneles.

3) Guía telefónica.

4) Folletos turísticos.

5) Planes de Defensa Civil.

6) Informantes

7) Imágenes satelitales disponible e información vinculado a la zona en Internet.

1.014. Obstáculos

a. La localidad de por sí será un obstáculo, dado que canalizará y dificultará el ataque. El


combate tendrá un ritmo lento, debido a la necesidad de la limpieza de cuartos y la búsque-
da permanente de trampas .

b. Las calles podrán encontrarse cubiertas por escombros o bloqueadas con vehículos. Los
muebles dentro de edificios dificultarán el movimiento.

c. El grado de peligrosidad de las áreas abiertas (plazas, playas de estacionamiento, etc.) y en


algunos casos incluso hasta las calles podrán restringir e incluso negar los desplazamien-
tos.

d. Cuando se empleen vehículos, deberá tenerse en cuenta el ancho de las calles tanto para
los desplazamientos como para el tiro y, eventualmente, la posibilidad de tener que dar gi-
ros. Con los vehículos de la línea TAM los problemas serán menores , dada su capacidad de

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giro sobre su propio eje. Con el resto de los vehículos a rueda o de combate el análisis de-
berá hacerse para cada caso en particular.

1.015. Avenidas de aproximación

a. Las particularidades de los elementos empleados indicarán la existencia de las avenidas de


aproximación (empleo de vehículos Bl o Mec, vehículos ligeros).

b. En este tipo de ambientes, para infantería desembarcada, podrán considerarse también


como avenidas de aproximación el desplazamiento de edificio en edificio utilizando las azo-
teas, efectuando boquetes de habitación en habitación o desplazamientos utilizando siste-
mas subterráneos de túneles .

c. En algunos casos deberá tenerse en cuenta la necesidad del empleo de equipos especia-
les , tales como escaleras portables, garfios o material de descenso en cuerdas.

d. Será conveniente evitar el desplazamiento por las calles.

e. En el análisis acotado a un edificio en particular donde se combata, deberán tenerse en


cuenta los corredores, pasillos y escaleras como avenidas de aproximación que deberán
ser controlados.

1.016. Terrenos llaves

a. Por lo general, serán considerados terrenos llave a aquellos edificios que por su altura do-
minen el sector de responsabilidad. Los edificios elevados permitirán observar y adquirir
blancos a mayores distancias que el personal que se encuentre al nivel de la calles.

b. Edificios que dominen las rotondas dentro de un área urbana cobrarán importancia, dado
que las mismas controlarán numerosas calles. Por la misma razón adquirirán importancia
relevante aquellas construcciones que dominen áreas abiertas , tales como parques, plazas,
estacionamientos, etc. Cuando existan obstáculos de importancia tales como ríos, canales,
terraplenes, etc. cobrarán importancia aquellos terrenos que controlen los lugares de paso
sobre los mismos.

c. A mayores niveles, serán considerados terrenos llave las instalaciones de los servicios pú-
blicos (agua, gas, electricidad), puertos, edificios públicos , etc., principalmente para preser-
varlos a fin de utilizarlos luego de la consolidación. También podrán considerarse aquellas
instalaciones u objetos (monumentos que tengan una connotación psicológica, moral, histó-
rica o religiosa).

1.017. Observación y campos de tiro

a. En una zona urbanizada se encontrarán numerosos obstáculos dentro y fuera de los edifi-
cios que limitarán la observación y el campo de tiro. Como resultado, normalmente, no será
factible encontrar campos de observación y tiro mayores a 200 metros , donde la distancia
de combate promedio será a 25-50 metros , siendo, en consecuencia, prominente el comba-
te cercano a distancias próximas .

b. Para determinar los campos de tiro propios , deberá tenerse en cuenta que el tirador efec-
tuará los disparos aplicando las técnicas propias del combate en localidades (desde dentro
de la habitación, sin exponer su arma fuera del marco de una ventana, etc.) lo cual, en oca-
siones , restringirá aún más el campo de tiro.

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c. Deberá considerarse el efecto del humo sobre la observación, en localidades este efecto se
incrementará producto de la existencia de edificios que encajonarán el mismo. En este sen-
tido deberá tenerse en cuenta que el mismo no afecte a la propia tropa.

1.018. Cubiertas y encubrimiento

a. Este aspecto deberá ser analizado en conjunto con la observación y el campo de tiro dado
que ambos se interrelacionarán. Por lo general, los terrenos fuera de los edificios dispon-
drán de pocas cubiertas y encubrimiento.

b. Para determinar las cubiertas será necesario analizar los materiales con los que se encuen-
tran construidos y su relación con el calibre y tipos de munición que emplea el enem igo y la
propia tropa (ver Anexo 6).

c. Será importante tener en cuenta que la protección la darán las paredes, los pisos y techos;
reforzándolos con elementos que se tenga a mano.

1.019. Actualización del análisis de los factores militares del terreno

Debido a que la mayor cantidad de datos inicialmente se obtendrá a través del análisis de la
información básica disponible y se incrementará con los obtenidos por la exploración de com-
bate, será necesario actualizar el análisis simultáneamente al desarrollo de las acciones.

La naturaleza de este tipo de combates podrá alterar radicalmente el terreno en cortos pe-
riodos de tiempo. Accidentalmente o intencionalmente la demolición de una edificación cambia-
rá topográficamente el área destruyendo los puntos de referencia, creando nuevos obstáculos
a la movilidad y dando al defensor nuevas alternativas para su defensa; es decir, frecuente-
mente se alterará el análisis inicial de los factores militares del terreno.

1.020. Medidas de coordinación y control en el combate en localidades

La naturaleza restrictiva de la localidad dificultará la coordinación de los fuegos de apoyo y


los desplazamientos de los elementos de maniobra.

Respecto a las medidas de coordinación y control más utilizadas serán:

a. Zona de acción y límites.

1) La restricción del campo de observación determinará la necesidad de asignar límites


hasta el nivel de sección inclusive. Esto evitará el entrecruzamiento de elementos
propios y los cons ecuentes accidentes.

2) Variará el ancho de la zona de acción según el poder de combate que se busque


concentrar sobre un determinado objetivo y las características del terreno in situ
(cuanto más cerrada sea la construcción, menor deberá ser la zona de acción asig-
nada a los elementos).

3) El criterio para la asignación de los límites será el mismo que se contempla en situa-
ciones de zonas abiertas , ajustándose a las características destacadas del terreno
urbano. (Ejemplo: calles, plazas, edificios característicos, etc.).

4) Cuando estos límites coincidan con una calle, teniendo en cuenta la peligrosidad de
las mismas, será necesario asignarle la responsabilidad de esta a solo un jefe de
fracción. El error más común en este sentido lo constituirá el marcar el límite en el
centro de la calle, cuando lo correcto será marcar el límite sobre una de las veredas ,

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dejando claro quién tiene responsabilidad sobre el control de la avenida de aproxi-
mación.

BIEN MAL

Figura 3. Correcta asignación de los límites entre las fracciones.

b. Objetivo.

1) Los criterios para la determinación de objetivos en combate en localidades guardará


relación con la modalidad de ataque (sistemático o selectivo) que fuera impuesto o
seleccionado.

2) Normalmente, estarán determinados a través de puntos de aplicación de la maniobra


con referencia a puntos característicos del terreno.

3) En este tipo de ambiente, por lo general, se asignarán numerosos objetivos interm e-


dios que permitan la conquista de un objetivo final.

4) Cobrará fundamental importancia respetar la proporcionalidad objetivos – medios


mediante una exhaustiva apreciación y dimensionamiento de los objetivos materiales
(cantidad de pisos y habitaciones que dispone el edificio, etc.).

5) Generalmente, serán poco extensos, variando su magnitud acorde con las caracte-
rísticas de la localidad. Se materializarán en uno o más edificios o estructuras, según
el nivel de conducción y tipo de localidad o construcción en que se opere. Se asigna-
rán objetivos que puedan ser alcanzados en plazos relativamente cortos (máximo
por jornadas).

6) En todos los casos será conveniente numerar los edificios durante el planeamiento,
de manera de reconocerlos e individualizarlos fácilmente. Normalmente, a las man-
zanas se les asignará un código de letras , mientras que cada edificio en la manzana
recibirá un número. De esta manera, el edificio quedará identificado con un código
alfanumérico (E -3), a su vez las caras del edifico serán identificadas con colores, el
frente será BLANCO, la cara posterior será NEGRO, derecha AZUL e izquierda RO-
JO. Complementando lo anterior, en edificios que tengan más de un piso o nivel se
los identificará como planta baja, 1er piso, etc.

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J K

D E

Figura 4. Identificación de manzanas con código de letras.

C4 C C3

C1 C2

3
1
2

Figura 5. Identificación de los edificios con código alfanumérico.

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IDENTIFICACION DE LAS CARAS DE LA EDIFICACION

NEGRO
3

1
AZUL ROJO

BLANCO

Dir Gral Atq

Figura 6. Identificación de los edificios con código alfanumérico.

7) Cuando se trate de objetivos de ataques selectivos, su designación responderá a la


necesidad de penetrar el dispositivo enemigo, sobrepasando y aislando sus puntos
fuertes para alcanzar su retaguardia. La reducción de los elementos enemigos aisla-
dos podrá ser asignada a elementos de reserva.

8) Cuando se establezcan objetivos de un ataque sistemático, se designará un objetivo


final y uno o varios intermedios. Esto determinará la necesidad de efectuar una lim-
pieza sistemática de la zona de acción asignada hasta alcanzar el objetivo final.

c. Puntos de comprobación.

1) Se fijarán puntos que, a modo de referencia, por sus características sean especial-
mente llamativos y fáciles de observar desde diferentes lugares .

2) Normalmente, serán utilizados puntos propios de las localidades, como por ejemplo
esquinas, edificios característicos, puentes, cruces de vías, monumentos , etc.

d. Líneas de fase.

1) Podrán ser empleadas en lugar de objetivos intermedios o complementando la de-


signación de estos para acrecentar el control sobre el ritmo y secuencia de la ma-
niobra.

2) Serán de importancia para regular el avance de los elementos de maniobra.

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3) Convendrá utilizar para su determinación accidentes del terreno, tales como vías fe-
rroviarias, avenidas con bulevares, calles, callejones, pasillos, muros y medianeras,
canales, etc., de manera tal que no se dé lugar a dudas.

Figura 7. Medidas de coordinación y control.

e. Dirección de ataque.

Se establecerán sobre la base de puntos de comprobación, trazado de calles y eventual-


mente rumbos y distancias.

f. Posiciones de partida para el ataque.

A partir de la conquista del linde, generalmente, se emplearán como posiciones de partida


para el ataque las edificaciones y sectores conquistados, lo más próximos posible a los
nuevos objetivos de ataque.

g. Señalización de edificios despejados.

Deberá establecerse claramente cómo se identificarán y señalizarán aquellos edificios “lim-


pios” y los accesos liberados de trampas a los mismos (esto se debe a que posiblemente se
ocupen edificios recientemente conquistados que aún no hayan sido liberados de trampas y
obstáculos), así como proveerse los materiales necesarios para cumplirlo. Por lo general,
se utilizarán tizas, pinturas en aerosol, etc.

h. Señales que marquen el progreso de la fracción que asalta.

Debido a la gran compartimentación del terreno, la cercanía a la que se realizará el comba-


te, deberán tomarse medidas para reducir el fratricidio. Podrán incluir la utilización de paños
u objetos para marcar a través de las ventanas , a las armas de apoyo de fuego los espacios
y cuartos que han sido despejados por el elemento asalto.

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Paños de colores Gasas de colores

Pintura o cal Tiza, ladrillo, carbón, etc.

Figura 8. Marcación de edificios despejados .

Figura 9. Jalonamiento del avance por medio de banderas.

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SECCIÓN IV

EJECUCIÓN DE UN ATAQUE EN ZONAS URBANIZADAS

1.021. Ejecución de un ataque en zona urbanizada

a. Norma general para conducir la ejecución del ataque.

El combate en el interior de las zonas urbanizadas se basará en un alto grado de iniciativa y


la capacidad de resolución de los jefes subalternos. Será tarea del jefe atacante alimentarla
y asegurarla por todos los medios a su disposición, especialmente durante la educación en
tiempos de paz.

b. Formaciones y dispositivo de ataque.

1) La fuerza que atacará dentro de una zona urbanizada lo hará con un escalón asalto
sobre la base de hasta dos elementos de maniobra para asaltar, con el apoyo de
fuego de las armas de tiro tendido a corta distancia de acompañamiento y un tercer
elemento a modo de reserva.

2) El escalón asalto podrá ejecutar sus acciones:

a) En columna, sobre objetivos sucesivos manteniendo una dirección de ataque.

b) En línea, sobre objetivos simultáneos o sucesivos manteniendo hasta dos direc-


ciones de ataque simultaneas.

3) Generalmente, seguirá desde retaguardia o escalonando la protección de un flanco


débil una reserva que se empeñará mediante el relevo por sobrepasaje o desde una
nueva dirección de ataque.

4) Las armas de apoyo colectivo apoyarán desde la retaguardia y próximo al escalón


asalto y reserva avanzando por saltos, en función del alcance de sus armas.

c. Ataque al linde.

1) El trabajo de aproximación al linde no se diferenciará esencialmente de lo estableci-


do para el ataque en general, salvo en cuanto al apoyo de fuego.

2) Conquistado el linde, de acuerdo con la observación personal y las necesidades de


continuación del ataque, habrá un lapso que se aprovechará para reorganizar la
fuerza dentro del linde.

d. Trabajo de aproximación del ataque dentro de la zona urbanizada.

1) Las fracciones avanzarán, evitando las calles , en la dirección de ataque establecida.


En su lugar, aprovecharán los patios, jardines, etc.

2) Cuando la resistencia que encuentre sea fuertemente organizadas se preverá hacer


prevalecer un avance por el interior de las edificaciones y parcelas, abriendo, de ser
neces ario, boquetes en las paredes.

a) Las calles que a simple vista representarán avenidas de aproximación serán di-
recciones de ataque que se antepondrán a los fuegos y obstáculos preparados
por una defensa fuertemente organizada, con escasa posibilidad de prosperar.

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b) El interior de las parcelas de los vecindarios y edificaciones que a la simple ob-
servación representarán un obstáculo al movimiento, en casos de defensas fuer-
temente organizadas, se transformarán en las direcciones de ataque que ofrece-
rán menor resistencia y expectativa.

3) Para la penetración a las edificaciones cada jefe de fracción, según la observación


del campo de combate, fijará lo más temprano posible el punto de ingreso al objeti-
vo.

4) Se acotará al mínimo el tiempo de exposición en los perímetros próximos al ingreso,


pues al término de la aproximación a cada edificación, previo a ingresar en los inte-
riores edilicios, estará expuesta al fuego defensivo enemigo desde edificaciones ve-
cinas . Siendo este momento uno de los mas críticos y vulnerables.

5) Cuando se trate de edificaciones menores, el apoyo de fuego estará suministrado


por las armas orgánicas de apoyo colectivo; cuando, por el contrario, se trate de edi-
ficaciones grandes el apoyo de fuego de las armas de tiro tendido en apoyo propor-
cionarán el apoyo el mayor tiempo posible, aun durante la penetración.

6) A fin de procurar los ingresos , se emplearán todos los medios apropiados, de acuer-
do con el tipo de construcción. El empleo del material deberá, en todos los casos,
restringir el poder de resistencia del enemigo. Ellos serán: cargas explosivas, grana-
das de mano y de fusil, humo, medios de combate cercano antitanque.

7) Tan pronto como sea posible, disminuyendo los riesgos por los efectos de las pro-
pias explosiones, las fracciones penetrarán a las edificaciones a menudo por varios
lugares, cuidando que las direcciones de ataque no se crucen.

8) El combate dentro de las edificaciones será un combate que fluctuará con dinamis -
mo de un espacio interior a otro y, llegado el caso, de un nivel a otro. El desconoci-
miento de la distribución interior de dichos espacios hará que se incremente el peli-
gro de ser sorprendido, regirá el principio de mantener siempre libres las espaldas.
Para ello corresponderá mantener seguridad y bloqueos sobre las partes todavía no
ocupadas de la edificación.

9) Una edificación será considerada bajo control propio cuando haya sido conquistada
desde el techo hasta el sótano, será importantísimo asegurar cada edificación tom a-
da. Cabe destacar que es tará conquistada o bajo control mientras esté asegurada.

10) Será inapropiado el incendio de edificaciones , pues el humo, con frecuencia, dificul-
tará más las tareas de las fracciones en lugar de facilitarlas.

e. Apoyo de fuego.

1) Las armas de apoyo de fuego de tiro tendido dirigirán su fuego especialmente sobre
aquellos puntos de las edificaciones organizados para la defensa que presenten par-
ticular resistencia a la propia maniobra.

2) Neutralizarán dichos emplazamientos enemigos para el asalto, mientras se realiza el


trabajo de aproximación, rodeando lateralmente las posiciones enem igas.

3) Dichas armas deberán poder sostener su fuego, sin que signifique un peligro para la
maniobra, durante el mayor tiempo posible. Los jefes de las fracciones que manio-
bren deberán saber, por consiguiente, cuándo y dónde interrumpirán o desplazarán

19
el fuego en la medida que progresen las penetraciones en las edificaciones.

f. Centro de gravedad.

1) Generalmente, lo formará o estructurará el jefe atacante para la conquista de una


zona urbanizada crítica.

2) Podrá ocurrir el caso en el que se deberá atacar bajo cualquiera de las metodologías
señaladas hasta en dos direcciones de ataque simultáneas y luego, basándose en la
evolución del ataque, conformar el centro de gravedad sobre la aproximación que
encuentre menor resistencia y obtenga éxito o una ventaja determinante.

g. Asalto.

Cada fracción ejecutará el asalto sobre la edificación o grupo de pequeñas edificaciones


asignadas como objetivo mediante una serie de armónicas, precisas y sumamente coordi-
nadas acciones de fuego y maniobra.

1) Fuego durante el asalto

a) El apoyo de fuego sobre el objetivo en este momento lo darán, generalmente, las


armas de apoyo orgánicas, reemplazando coordinadamente al apoyo que brinda-
rá inicialmente el nivel superior.

b) El efecto del fuego orgánico sobre el objetivo deberá materializarse previo al


desplazamiento del fuego de las armas de apoyo del nivel superior.

c) El fuego se mantendrá hasta la distancia máxima que permitan las medidas de


seguridad de los proyectiles empleados para no afectar la propia tropa, luego se
desplazará a sectores previamente asignados, a medida que la maniobra se
aproxime; en lo posible tal desplazamiento se hará en el mismo sentido que la di-
rección de la maniobra.

d) Se tratará de cegar la observación enemiga con humo.

e) Las posiciones para el apoyo de fuego tenderán a la perpendicularidad respecto


de la dirección de ataque. Podrán emplearse para ello otras edificaciones o sec-
tores aledaños que proporcionen cubiertas naturales a las armas de apoyo, nor-
malmente protegidos por sombras.

2) Maniobra durante el asalto.

La maniobra se descompondrá para asaltar las edificaciones en la ejecución de tres


tareas que irán rotando a medida que progrese el asalto a otras edificaciones. Cada
tarea se traducirá en misiones particulares.

a) Tarea de apoyo de fuego próximo.

Reemplazará con fuegos próximos precisos los fuegos de apoyo, a medida que
estos se desplacen en instancias de la irrupción dentro de la edificación e inclus i-
ve durante esta.

b) Tarea de irrupción e ingreso a la edificación.

Consistirá en la irrupción por uno o más puntos de ingreso y la destrucción del

20
enemigo que ocupe el interior de la edificación mediante el uso de granadas,
cargas de demolición, tiro preciso de fusiles de asalto y armas cortas.

Dicha irrupción podrá requerir el empleo de material explosivo para ejecutar la


apertura de una brecha, ya sea sobre aberturas o bien sobre paredes.

c) Tarea de protección y seguridad inmediata.

Generalmente, próximo al asalto de la edificación, el enemigo podrá anteponer el


accionar de apoyo mutuo de la posición defensiva desde lugares no previstos .

La tarea descrita consistirá en neutralizar, al momento de ejecutar el asalto, cual-


quier tipo de amenaza enemiga que se produjese próxima al perímetro de la edi-
ficación que se asaltará evitando que este se entorpezca.

h. Continuación del ataque.

1) La continuación del ataque resultará de los factores tácticos que afectan la situación
general del momento.

2) El cambio de dirección de ataque de las fracciones que conformen el escalón asalto


solo será admisible en caso de que no pueda continuar el ataque en la dirección que
venga manteniendo.

3) Si se debe ensanchar lateralmente la zona de acción del elemento atacante, con el


objeto de destruir fuerzas enemigas que presentan resistencia, se dará esa misión a
la fracción menos empeñada.

i. Limpieza y seguridad.

1) Solo entonces el ataque dentro de la zona urbanizada adquirirá una firme base.

2) Será necesario asegurar la parte conquistada de la zona urbanizada que atacó la


fuerza, protegiéndose sobre todo de contraataques locales enemigos desde escondi-
tes y de emboscadas a distancias próximas.

3) La seguridad incluirá la limpieza de las partes conquistadas y los flancos de toda la


zona urbanizada bajo control.

4) Si los efectivos atacantes no alcanzan para cumplir estas tareas, se informará al jefe
del escalón superior, quien podrá emplear su reserva, haciéndola adelantar.

j. Aproximación al linde opuesto.

1) Cuanto más se aproxime el ataque al linde opuesto de la zona urbanizada, tanta


mayor importancia adquirirá la coordinación del ataque con posibles fuerzas envol-
ventes del escalón superior que posiblemente cortarán los caminos de repliegue del
enemigo o harán fracasar contraataques enemigos conducidos desde afuera antes
que la fuerza atacante alcance el mencionado linde.

2) Si se ha conquistado el objetivo principal ordenado, o si después de alcanzar el linde


opuesto de la zona urbanizada, el elemento deba detener el ataque, entonces las
fuerzas deberán alistarse para el rechazo de contraataques enemigos o esperar que
se le brinde seguridad desde el exterior.

21
3) Entre otras de las medidas para adoptar en situaciones semejantes, estará el ade-
lantamiento de fracciones para apoderarse de edificaciones aisladas y terrenos lla-
ves que se hallen delante del linde posterior de la zona urbanizada y, desde allí, ase-
gurar la organización de la misma para la defensa. En caso contrario, dichas edifica-
ciones y terrenos llaves servirán al enemigo como puntos de apoyo para ataques ul-
teriores contra la zona urbanizada conquistada.

4) De mucha importancia será la limpieza completa de la zona urbanizada conquistada,


capturando o destruyendo los últimos restos del enemigo.

k. Reserva.

1) Generalmente, se establecerá a modo de reserva y segundo escalón de ataque el


tercer elemento de maniobra que no forme parte del escalón asalto. Se empleará
como tal desde un principio.

2) Su movimiento podrá seguir el ataque a modo de 2do escalón de ataque o irá sal-
tando de un sector a otro, evitando entrar en combate. Para ello se tendrá en cuenta
que, dentro de la zona urbanizada, el jefe atacante buscará mantener a su reserva
tan cerca que pueda ser un sostén para las fracciones que se hallan más adelanta-
das combatiendo y ser, de esta manera, empleada con rapidez.

3) Normalmente, no será conveniente que el jefe emplee su reserva exclusivamente


para cubrir los claros producidos en las fracciones cuyo poder de combate haya
quedado muy debilitado.

4) Será frecuente el sobrepasaje de elementos, debido al gran desgaste que producen


las zonas urbanizadas en los sistemas de armas atacantes, por lo que tal rotación
será conveniente realizarla con los mencionados elementos de la reserva del propio
nivel que se trate.

5) En situaciones normales , al concluir la conquista de objetivos intermedios , el rol de


reserva será rotado con la fracción m ás desgastada del escalón asalto.

1.022. Conquista de un puente en una zona urbanizada

Será conveniente seguir los siguientes lineamientos :

a. Asaltar y limpiar los edificios de primera orilla, a fin de poder tener un dominio visual del
puente y de segunda orilla. El jefe atacante deberá analizar cuál será el edificio que permita
controlar la aproximación al puente. Empleará el elemento asalto para limpiarlos, mientras
que el apoyo por medio de sus fuegos evita refuerzos desde segunda orilla.

b. La neutralización de segunda orilla deberá ser hecha con directos e indirectos y empleo de
humo para negar la observación. Dichos fuegos estarán dirigidos a posibles pos iciones
enemigas tanto en las azoteas, en las aberturas como también en boquetes.

22
Figura 10. Neutralización de los edificios de la segunda orilla.

c. Establecidas las condiciones iniciales , el elemento asalto irrumpirá a través del puente y
conquistará aquellos edificios en segunda orilla que controlen el puente desde la orilla. Para
ello empleará las cubiertas y encubrimiento disponible utilizando en forma exhaustiva el
humo (generado por el propio elemento y por el apoyo).

d. De identificar dónde se encuentra la central de voladura del puente, el ataque principal de-
berá ser dirigido sin vacilación hacia ese punto.

e. Para la realización de este asalto será fundamental la coordinación con el elemento apoyo
para el desplazamiento de los fuegos en relación con la irrupción y progreso del asalto.

f. De disponer de botes para el franqueo, será conveniente utilizarlos en un sector defendido


por el enemigo. Deberá tenerse en cuenta la distancia de este sector de franqueo en rela-
ción al puente para evitar que el mismo quede alejado y se pierda la posibilidad de ejecutar
una maniobra en oportunidad.

g. La última acción, una vez conquistada la segunda orilla, será la de establecer el perímetro
de seguridad, la limpieza del puente de explosivos por parte del elemento de ingenieros, la
expansión del perímetro para prevenir contraataques enemigos.

1.023. Conquista de una rotonda en una zona urbanizada

Esta acción consistirá en la conquista y posterior limpieza de aquellos edificios que contro-
len la rotonda, para crear las condiciones a fin de atacar en forma sistemática el resto de los
edificios que se encuentren alrededor de la rotonda. Se tendrán en cuenta los siguientes as-
pectos:

a. Se considerará a la rotonda permanentemente como zona de muerte, donde la propia tropa


no deberá aventurarse hasta que no esté asegurada.

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b. Normalmente, se utilizará una organización para el combate manteniendo los tres roles bá-
sicos descriptos .

c. Requerirá conquistar y limpiar los edificios y áreas que afecten a la acción en el objetivo.

d. El elemento apoyo deberá aislar el objetivo y brindar seguridad aferrando al enemigo y evi-
tando que reciba refuerzos.

e. La misión de la reserva será la de continuar el ataque a orden, colaborando con el aisla-


miento del objetivo.

f. El relevo entre los roles (asalto y reserva) será una constante durante el combate, a fin de
mantener el ímpetu del ataque.

Figura 11. Relevo entre los diferentes roles.

SECCIÓN V

MOVIMIENTOS DE TROPAS EN EL COMBATE EN LOCALIDADES

1.024. Conceptos generales

Debido a las características del ambiente operacional anteriormente descripto (comparti-


mentación, transitabilidad, combate multidimensional, etc.), los movimientos de tropas , por lo
general, se ejecutarán con fracciones del orden de una subunidad e inferiores por cada aveni-
da de aproximación. Esto comprimirá las columnas de marcha, reduciendo los tiempos de pa-
saje por las zonas peligrosas que se encuentren en el área urbana, mientras que se mantenga
un poder de combate adecuado ante la probabilidad de contacto con el enemigo.

24
1.025. Particularidades de los movimientos en el combate en localidades

a. Normalmente, los movimientos revestirán las características de un avance para tomar con-
tacto y se ejecutarán por elementos de nivel subunidad.

b. Su ejecución presentará, alternadamente, momentos de alta movilidad para cubrir grandes


espacios abiertos y momentos donde los movimientos serán más lentos primando la segu-
ridad (espacios compartimentados).

c. La velocidad del movimiento estará en relación directa con el terreno y la situación del
enemigo, siendo esta marcadamente menor que la empleada en combates en otros am-
bientes .

d. En situaciones donde sea necesario priorizar la seguridad (gran posibilidad de contacto con
el enemigo), el movimiento se ejecutará por saltos alternados o sucesivos.

e. Los fuegos indirectos serán planeados a lo largo del eje de avance de poseer el apoyo de
tropas de ingenieros , estas tendrás prioridad con la vanguardia para asegurar la movilidad.

f. El cruce de las áreas peligrosas dependerá de la probabilidad de contacto con el enemigo;


si este fuera poco probable, se cruzará rápidamente. Por el contrario, si el contacto fuera
probable, deberán despejarse las posibles posiciones enemigas o se asegurará el área pe-
ligrosa.

SECCIÓN VI

OPERACIONES DEFENSIVAS EN UNA ZONA URBANIZADA

1.026. Finalidades

a. La ejecución de la defensa de una localidad o zona urbanizada buscará cumplir con algu-
nos de los siguientes propósitos generales:

1) Negar el acceso o control de un área urbana o parte de ella.

2) Destruir al enemigo dentro de la zona urbanizada.

3) Reducir la capacidad de combate del enemigo.

4) Mantener el control sobre determinadas instalaciones críticas.

5) Impedir el aprovechamiento de recursos de la zona urbanizada.

6) Proteger a población civil.

7) Obtener una ventaja política.

8) Economizar fuerzas aprovechando la natural fortaleza del terreno.

9) Canalizar al enemigo.

10) Ganar tiempo.

25
b. Cualquiera de las finalidades mencionadas tendrá objeto cuando el enemigo tenga que
atravesar la zona urbanizada en la que la defensa ha sido instalada o cuando desista del
ataque.

1.027. Características de la zona urbanizada en la defensa

a. La zona urbanizada incluida dentro de un sector defensivo proporcionará una gran ventaja
al defensor. No se deberá, empero, basarse exclusivamente en dicha ventaja.

b. Una pequeña fuerza con doctrina, formación apropiada, equipo adecuado y coordinación
sobre la base de efectos para lograr, podrá defender con eficacia un área urbana contra
fuerzas enemigas muy superiores en número durante un período significativo de tiempo.

El área urbana será un excelente multiplicador de fuerza para el defensor y permitirá que
pocos efectivos puedan lograr muy buenos resultados. El tamaño de las áreas urbanas, su
posibilidad de ser atacada desde cualquier dirección y el aislamiento que el atacante seguro
intentará imponer a la zona urbanizada impondrán la necesidad de una gran cantidad de
fuerzas enemigas atacantes que no siempre estarán disponibles.

c. La defensa de una zona urbanizada se concebirá tomando como base las características de
los terrenos llaves que se dispongan y que hagan factible mantener cierta integridad defen-
siva, proporcionando al defensor facilidad de movimiento.

d. Una característica que distinguirá la defensa de zonas urbanizadas es la posibilidad


de tener que ejecutar distintos procedimientos defensivos simultáneos en varios sectores de
la localidad. Será posible defender un lugar crítico en un extremo, un barrio entero en otro y
permitir el ingreso del enemigo en otro lugar para destruirlo mediante pequeñas acciones de
naturaleza ofensivas.

e. Se tendrá especialmente en cuenta la aplicación del concepto defensivo en todas direccio-


nes y el apoyo mutuo para impedir la infiltración enemiga. La configuración circular de las
áreas urbanas conjugada con su posible aislamiento conllevará a adoptar un dispositivo de-
fensa perimétrica, cuyos límites entre las diferentes zonas defensivas será en muchos ca-
sos difusos y dinámicos.

f. Se requerirá un particular esfuerzo por mantener definidos y actualizados los lím ites de las
diferentes zonas defensivas y sectores de responsabilidad. La descentralización de las ac-
ciones , la dificultad de las comunicaciones, las escasas oportunidades de proporcionarse
apoyo mutuo entre las fracciones y las posibilidades de infiltración del atacante demandarán
que cada fracción vele por el control de sus sectores.

g. Para poder realizar la defensa exitosamente, será necesario que esté articulada con pos i-
ciones fuera de la misma. Esto regirá sobre todo para las posiciones en alturas dominantes
o en bosques situados en las proximidades desde donde se deberá impedir un envolvimien-
to de la zona urbanizada. Esas posiciones podrán tener una importancia mayor para la de-
fensa total que la de la zona urbanizada misma.

h. La zona urbanizada asumirá un papel trascendente a causa de sus construcciones y su re-


ducido dominio por la observación para los combates antitanques .

i. En las zonas urbanizadas existirán numerosas posibilidades de establecer obras defens ivas
bien ocultas, aprovechando edificaciones sólidas.

26
j. Si el tiempo lo permitiera, el planeamiento será particularmente centralizado y lo más deta-
llado posible, debido a que las acciones defensivas , generalmente, serán ejecutadas en for-
ma aislada por fracciones menores.

k. En todos los casos el defensor poseerá la ventaja del mejor conocimiento de la zona urba-
nizada, lo que a veces le permitirá atacar por la retaguardia al enemigo que haya penetrado
en ella.

l. Se dará gran importancia a la preparación de obstáculos en las calles y al empleo de las


armas de tiro directo, dado que las características de la zona conducirán, normalmente, al
combate cercano.

m. Construcciones urbanas

1) Las zonas urbanizadas construidas con materiales de fácil combustión proveerán


poca protección y podrán llegar a ser un peligro para el defensor mientras que las
construcciones de mampostería podrán ser fácilmente organizadas como posiciones
defensivas fuertemente organizadas o puntos fuertes.

2) Cada edificación, cada sector urbanizado, constituirá una fortificación en potencia y


provocará tal encubrimiento que el atacante será incapaz de determinar cuáles se
encontrarán fuerte o débilmente organizados. Esto lo obligará a diseminar sus fue-
gos y ejecutar un elevado consumo de munición.

3) Los escombros y destrucciones resultantes perturbarán su avance y aumentarán la


protección del defensor.

4) Sótanos, túneles, subterráneos, paredes gruesas, pisos y terrazas de concreto brin-


darán cubiertas al defensor. Cuando el fuego sea alargado, le será posible salir rápi-
damente de las mismas para enfrentar el asalto.

1.028. Consideraciones tácticas particulares de la defensa de una zona urbanizada

a. Evaluar el valor táctico de los edificios en el sector de responsabilidad.

1) El control de los sectores que dominen las avenidas de aproximación será prioritario.

2) Dentro de cada sector de responsabilidad asignado se apreciará el valor de los edifi-


cios, priorizando la ocupación de los edificios que por sus características o ubica-
ción relativa sean puntos llaves.

b. Flexibilidad de la defensa.

1) El plan de defensa deberá posibilitar obrar por acción en todo momento del combate
defensivo asegurando la obtención de la iniciativa, tan pronto como el atacante de-
mostrase alguna debilidad.

2) La flexibilidad táctica en la defensa de la zona urbanizada deberá permitir modificar


rápidamente la orientación del esfuerzo defensivo de acuerdo con los requerimientos
de las circunstancias. En un terreno tan compartimentado este concepto se podrá
concretar a partir de una adecuada preparación de itinerarios que faciliten los cam-
bios de dispositivo sin que el enemigo lo perciba.

3) Contribuirá además a su obtención:

27
a) La formación y traslado de reservas por los itinerarios preparados descritos.

b) Un dispositivo defensivo radial extendido hacia todas las direcciones de la zona


urbanizada.

c) El establecimiento de puntos de apoyo ubicados en puntos llaves de la zona, ar-


ticulados entre sí y complementado con posiciones defensivas en edificaciones
aledañas .

d) Una adecuada selección y preparación de posiciones de cambio y suplementa-


rias dentro de las edificaciones.

e) La coordinación de acciones alternativas ante una gran multiplicidad de posibles


acciones que pueda concretar el atacante.

f) Un sistema de comunicaciones redundante que haya dado probada eficiencia


dentro de la compartimentación urbana y que permita ejercer la conducción de la
defensa aun en los momentos más críticos, garantizando el enlace de las distin-
tas partes que conformarán el dispositivo defensivo signado por la dispersión.

c. Profundidad de la defensa.

1) Un requisito básico para la ocupación del campo principal de combate será la pro-
fundidad.

2) El combate en la profundidad del sector defensivo en una zona urbanizada adquirirá


con frecuencia un valor decisivo.

3) La profundidad ayudará sustancialmente a conservar la integridad de la defensa ur-


bana en caso de que el enemigo penetre en el campo principal de combate.

4) En consecuencia, no se defenderá en líneas, ni zonas taxativamente definidas . El


enemigo atacante siempre deberá volver a encontrarse frente a nuevas posiciones
defensivas, aun si ha podido irrumpir en el campo principal de combate y; ante múl-
tiples acciones de naturaleza ofensiva que formarán parte de la dinámica de la de-
fensa.

5) Se obtendrá profundidad mediante:

a) Un dispositivo constituido por posiciones primarias, de cambio y suplementarias,


estrechamente coordinadas entre sí y articuladas con puntos de apoyo y accio-
nes ofensivas de envergadura local.

b) El emplazamiento de reservas escalonadas.

c) La previsión y preparación de efectos de obstáculos, combinados con fuegos de


apoyo sobre las principales avenidas de aproximación urbanas y coordinadas
con obras de fortificación establecidas en edificaciones lindantes.

d) Ubicación de puestos observatorios adelantados sobre edificaciones que dom i-


nen por las vistas las principales avenidas de aproximación, que permitirán dirigir
los fuegos de morteros y artillería, como así también obtener información.

d. Aprovechamiento del terreno.

28
1) El terreno urbano jugará una influencia decisiva, en consecuencia, será el factor de-
terminante en:

a) La selección del sector de responsabilidad y determinación de las zonas defens i-


vas dentro de él.

b) La repartición de la tropa en escalones defensivos.

2) En la medida de lo posible, buscará apoyarse en las edificaciones y obstáculos natu-


rales que ofrezca la zona urbanizada.

3) Con frecuencia, empero, se aprovechará mejor un terreno poco destacado que otro
más fuerte y llamativo que permitirá al enemigo reconocer con mayor facilidad dónde
y cómo está dispuesta la defensa dentro de la localidad.

e. Dispositivo defensivo.

1) El dispositivo de defensa más adecuado se obtendrá mediante una efectiva valoriza-


ción de los terrenos llaves y de las avenidas de aproximación del enemigo atacante.

2) El dispositivo deberá facilitar una ejecución defensiva dinámica y coherente, sobre la


base del apoyo mutuo, mediante bloqueos, emboscadas, contraataques y concen-
traciones de fuerza, en los momentos y lugares oportunos.

3) En todos los casos, el dispositivo defensivo deberá asegurar:

a) Efectivo comando y control de la operación.

b) Seguridad mediante previsiones defensivas en todas direcciones.

c) Apoyo mutuo entre las fracciones dependientes combinado con una equilibrada
dispersión de las fuerzas.

f. Seguridad destinada a evitar el aislamiento del dispositivo defensivo.

1) Las disposiciones de seguridad que se adopten buscará, preponderantemente, evi-


tar que el enemigo logre aislar la zona.

El atacante buscará a mayores niveles sobrepasar y aislar la localidad entera, ocu-


pando los puntos dominantes que le permitan controlar las avenidas de aproxima-
ción hacia y dentro de la misma, así como también coordinar adecuadamente sus
fuegos de apoyo.

En los menores niveles pretenderá dominar aquellas estructuras y edificios que per-
mitan aislar su objetivo, apoyando el asalto y evitando los refuerzos o repliegues de
la propia tropa.

2) Para contrarrestar el aislamiento descripto, será esencial considerar la adecuada in-


tegración de la defensa en los 360º, el apoyo mutuo de las posiciones y el empleo de
la reserva.

3) Una eficiente instrumentación de los aspectos descritos al abordar la flexibilidad y


profundidad de la defensa permitirá cambiar la ubicación de las tropas y de los fue-
gos para hacer frente a distintas contingencias; siendo el resultante de tal capacidad
la disposición práctica de previsiones defensivas en todas direcciones.

29
4) Las actividades de la defensa que puedan ser descubiertas por el enemigo y expon-
gan a las tropas al riesgo de ser sometidas a sus fuegos antes de comenzar el ata-
que deberán llevarse a cabo por la noche o bien amparados por movimientos inter-
nos a las edificaciones.

g. Apoyo mutuo del dispositivo defensivo.

1) Será un aspecto más difícil de lograr en este tipo de ambiente por su compartimen-
tación.

2) Al adoptar el dispositivo, proyectar las acciones de la dinámica de la defensa y pla-


near los fuegos, se tendrá en cuenta permanentemente la implementación del apoyo
mutuo.

3) La capacidad de apoyo mutuo podrá lograrse en forma lateral o en profundidad.

4) Su eficiente concreción requerirá el establecimiento de coordinaciones previas entre


los jefes de las fracciones que se brinden tal apoyo.

5) El control de los claros entre fracciones será efectuado mediante el empleo de la vi-
gilancia, obstáculos, fuegos preparados, patrullas y previsiones para que las fraccio-
nes dependientes puedan ocuparlos físicamente si el avance enemigo los amenaza-
ra.

6) El apoyo mutuo podrá darse mediante:

a) Observación y vigilancia.

b) Fuegos.

c) Maniobra y choque.

h. Dispersión del dispositivo.

1) En la organización de la defensa, se distribuirán los efectivos de manera tal que pre-


senten un blanco lo menos vulnerable posible a los fuegos del enemigo, sin llegar a
una dispersión discrecional.

2) La dispersión de fuerzas será un concepto que se potenciará en este tipo de defen-


sas por las características urbanas enunciadas.

3) La dispersión en profundidad será preferible a la dispersión puramente lateral, ya


que:

a) Evitará la formación de frentes sobreextendidos dentro de la localidad.

b) Permitirá que mayores porcentajes de las fuerzas sean mantenidas como reser-
va.

c) Evitará la necesidad de que se efectúen desplazamientos laterales ante un ata-


que enemigo.

d) Reducirá la capacidad de adquisición de blancos por parte del enemigo.

30
e) Facilitará la localización y destrucción de fuerzas enemigas infiltradas.

f) Proporcionará una mejor ubicación para lanzar un contraataque local.

4) Para evitar una dispersión discrecional se tendrá en cuenta:

a) La posibilidad de reunir en cualquier momento y en el sector urbano (donde se


requiera partes importantes de las fuerzas).

b) Guardar una relación de equilibrio con la implementación del concepto de apoyo


mutuo.

i. Dinámica de la defensa.

La maniobra general defensiva incluirá una combinación dinámica de acciones dentro de su


sector de responsabilidad, cuya naturaleza, en algunos casos , será defensiva y en otras
ofensiva.

1) Acciones de naturaleza defensiva:

a) Combate desde las posiciones.

b) Bloqueos.

c) Acciones retardantes como parte de la defensa.

2) Acciones de naturaleza ofensiva:

a) Ataques con objetivos limitados.

b) Incursiones.

c) Contraataques locales.

3) De seguridad en el campo principal de combate, mediante acciones contra fuerzas


enemigas que operen en la zona desde los flancos o retaguardia.

1.029. Comando y control de la defensa

a. Se explotará a favor de las dificultades que el área urbana presenta al comando y control
mediante el conocimiento previo del campo de combate, la posibilidad de adoptar exactas
medidas de coordinación y control, la señalización de calles , edificios y demás medidas de
coordinación y control que se adopten.

b. Un conocimiento detallado de la zona urbanizada y un planeamiento exhaustivo centraliza-


do posibilitará descentralizar casi completamente la ejecución de las acciones . La ejecución
quedará prácticamente en manos de los menores niveles de conducción, quienes tendrán
amplia libertad para resolver en función de las tareas asignadas.

1.030. Defensa de zona en una localidad

Forma de defensa que se ejecutará para negar al enemigo el acceso a una zona urbaniza-
da, durante un cierto tiempo. Dentro de esa finalidad, presenta dos variantes:

a. Defensa de área.

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1) En esta variante se buscará la retención física o control de un determinado terreno
urbanizado.

2) Podrá establecerse a partir del linde o bien dentro de una zona de la localidad, en
uno o varios anillos concéntricos .

3) Demandará una gran cantidad de fuerzas, a pesar de las ventajas que proporcionará
la propia fortaleza del terreno, debido a la exigencia de defender en 360º.

4) Esta defensa será apropiada cuando la zona urbanizada para defender ocupe una
superficie horizontal reducida, posea edificaciones sólidas, tenga límites claros y de-
finidos, la disposición de sus principales arterias sea transversal al eje de avance del
enemigo y los espacios adyacentes a la localidad no dispongan de terrenos dom i-
nantes.

b. Defensa por sectores.

1) Será la variante de la defensa de zona que se empleará eventualmente cuando se le


asigne a la fuerza defensora una zona defensiva en un espacio urbano mayor al
normal.

2) Se buscará negar al enemigo el dominio total de la zona urbanizada, desgastándolo


o demorando su avance, aprovechando al máximo las ventajas que la localidad brin-
de al defensor.

3) Podrá aplicarse sobre toda la localidad, sobre un sector o barrio de la misma; as i-


mismo podrá emplearse combinando su ejecución con la modalidad de área en otra
parte de la zona urbana.

4) Este tipo de defensa resultará muy factible de ejecutar cuando la superficie horizon-
tal sea extensa, posea un contorno irregular, con anchas avenidas de aproximación
a favor del enemigo y sectores edificados que dominen esas avenidas y otros espa-
cios abiertos donde se prevea destruir al enemigo canalizado.

5) Cuando la estructura urbana sea muy cerrada, no será recomendable utilizar este ti-
po de defensa, ya que las posibilidades de destruir al enemigo mediante acciones
ofensivas se reducirán, como también disminuirá considerablemente la capacidad de
apoyo mutuo de las propias posiciones, permitiendo convertir a la penetración ene-
miga a su vez en un punto de apoyo desde donde reorganizarse y continuar con su
ataque.

6) Como en una defensa de sectores en terreno abierto, esta defensa se basará en el


mantenimiento de ciertos puntos de apoyo, la canalización del enemigo mediante
penetraciones previstas en el plan y su destrucción mediante fuegos cruzados y con-
traataques locales.

7) Los puntos de apoyo se conformarán sobre terrenos llaves esenciales. Serán defen-
didos , generalmente, a modo de un anillo con posiciones fortificadas en las edifica-
ciones próximas.

8) Los terrenos llaves seleccionados se asociarán, por lo general, a instalaciones de


servicios, facilidades de comunicaciones, FFCC, campos de aviación, nudos camine-
ros, etc.

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1.031. Particularidades de las zonas defensivas

a. Zona defensiva de primera línea.

1) Límite anterior del campo principal de combate en una zona urbanizada.

a) Estará normalmente ubicado cerca del linde anterior de las edificaciones más
cercanas al perímetro externo. Esto evitará que el enemigo penetre fácilmente en
los suburbios y que concentre sus tropas o armas de fuego, bajo la protección de
las edificaciones con facilidad. Sin embargo, no deberá aparecer tan claramente
definido que el atacante pueda concentrar sobre él todos sus fuegos de apoyo.

b) Cuando fuere conveniente ubicarlo detrás del linde anterior de la zona edificada,
todas las avenidas de aproximación a ella y dicho linde deberán ser cubiertos por
elementos de seguridad (avanzadas de combate, puestos de observación, etc.).
Estos brindarán observación, alarmarán sobre la aproximación enemiga, reglarán
el fuego y engañarán al enemigo sobre la verdadera ubicación de la posición.

2) Posición defensiva de primera línea.

a) De acuerdo con la magnitud de la zona urbanizada, generalmente, se formará


sobre la base de puntos de apoyo, los que según sean los efectivos disponibles
se extenderán sobre la profundidad de la misma.

b) Los puntos de apoyo en el interior de la zona urbanizada se establecerán en edi-


ficios sólidos en tal forma que, aprovechando todos los pisos y techos , puedan
apoyarse mutuamente. De ese modo se reemplazará parcialmente y en forma
eficiente el campo de tiro que a menudo será reducido.

c) Los puntos de apoyo se instalarán sobre todo en los lindes de espacios abiertos
y en los cruces de calles.

d) Especialmente apropiados para ello serán las edificaciones en esquinas que


permitan enfilar la observación y fuego en varias direcciones.

e) En lugares sustraídos a las vistas y que no puedan ser batidos por el fuego, so-
bre todo entre grupos de edificaciones o edificaciones aisladas se organizarán
posiciones que deberán impedir la infiltración enemiga.

f) Asimismo en las calles, cuyo trazado coincida con la probable dirección del ata-
que principal, deberán poder ser batidas en toda su extensión mediante la insta-
lación de posiciones en las esquinas. Con ese mismo fin se podrán aprovechar
como posiciones de fuego las salientes de edificaciones (balcones, miradores,
etc.).

g) A veces podrá ser conveniente instalar dichas posiciones en tal forma que desde
ellas sea factible batir la retaguardia del enemigo cuando ataque un punto de
apoyo.

3) Asignación de límites.

a) A las fracciones , dentro de la posición defensiva del elemento que defiende, se le


asignarán sectores de responsabilidad específicos para ser defendidos, clara-
mente definidos por límites, los que serán normalmente fijados siguiendo las ca-
lles u otras características del terreno fácilmente identificables.

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b) Cuando sea designada una calle como límite, la responsabilidad de ella será
asignada a una sola fracción.

c) Normalmente serán designados límites de retaguardia, para establecer una de-


fensa coordinada.

b. Zona de seguridad.

1) Cuando el límite anterior del campo principal de combate se encuentre cercano al


linde, las avanzadas se encontrarán sobre terrenos llaves que dominen la aproxima-
ción al linde desde el exterior a una distancia tal que las armas de apoyo le propor-
cionen apoyo de fuego desde la zona urbanizada, con posiciones próximas al linde.

2) Cuando el límite anterior del campo principal de combate esté ubicado detrás del lin-
de anterior de la zona edificada, todas las avenidas de aproximación a ella y dicho
linde deberán ser cubiertos por las avanzadas de combate.

c. Zona de reserva.

1) Posición de la reserva en la zona de reserva.

a) Generalmente, la reserva organizará una posición en la zona de reserva, a reta-


guardia del escalón defensivo de primera línea, para completar la defensa en to-
das direcciones.

b) Después de completar la organización de la posición, se dejarán en ella peque-


ñas fracciones y el resto será emplazado en refugios, en lo posible a prueba de
bombas.

c) Algunos elementos de la reserva podrán ser empleados en misiones de seguri-


dad.

2) Los caminos para la aproximación desde la zona de reserva se señalarán en forma


que no llamen la atención. Se buscarán itinerarios a cubierto de la observación ene-
miga.

3) Cuando se trate de pequeñas zonas urbanizadas, podrá ocurrir que la reserva se


halle fuera de la zona urbanizada, desde donde pueda emprender ataques envolven-
tes.

1.032. Organización de la posición defensiva

a. La organización deberá extenderse en profundidad de la zona urbanizada, en la medida


que esté incluida en el sector de responsabilidad de la fuerza.

b. Selección de edificaciones.

1) Cada edificación seleccionada para integrar a la defensa será estudiada para deter-
minar sus características, en lo que respecta a sus partes débiles y fuertes.

2) Serán ocupadas aquellas edificaciones que en mayor grado puedan contribuir a la


defensa de la zona y que puedan apoyarse mutuamente.

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3) En lo posible, deberán ofrecer los mismos campos de tiro y observación, defensa en
todas las direcciones y buenas cubiertas.

c. Preparación de edificaciones.

1) Se buscará transformar cada edificación en un punto de apoyo “estanco” mediante el


sellado u obstaculización al pasaje de tropa enemiga, de manera tal que aún puedan
ser defendidos en el caso de que el enemigo irrumpa en algunos lugares.

2) Las aberturas serán bloqueadas y las puertas preparadas a prueba de proyectiles,


esto último también se hará con los pisos de las plantas superiores, mediante el em-
pleo de bolsas de arena que darán protección contra el fuego dirigido desde abajo.
En lugar de las ventanas clausuradas, se abrirán troneras de tiro en las paredes.

3) Las ventanas inferiores se asegurarán contra el lanzamiento de granadas de mano y


cargas explosivas mediante tejidos de alambre.

4) Se contemplará asimismo obstaculizar los pasajes a sótanos, escaleras, pasos de


unión entre edificaciones.

5) Cada edificación deberá mantener asegurada una salida. Cuando el enemigo logre
penetrar en una edificación, las tropas se replegarán hacia las salidas preparadas.
Las estructuras que faciliten el escalamiento del enemigo serán retiradas durante la
preparación de la defensa.

6) Se prepararán posiciones de fuego primarias, con numerosas posiciones de cambio


y suplementarias en todos los pisos.

1.033. Ejecución del plan general de maniobra

a. Combate del escalón seguridad.

1) Cuando se encuentren sobre terrenos llaves que dominen la aproximación al linde


desde el exterior, las avanzadas de combate procederán de igual manera que en
una defensa de zona en terrenos abiertos.

2) Cuando las avanzadas de combate estén ubicadas sobre el linde, serán más efecti-
vas en su acción, por la limitada observación que dispondrá el enemigo y la ventaja
de observación y campos de tiro que se dispondrá desde las primeras edificaciones.
Puestos de observación serán instalados en las partes superiores de las edificacio-
nes. Estos puestos podrán servir asimismo de posiciones para armas de tiro preciso
y contribuirán a prevenir infiltraciones enemigas por las azoteas.

3) En todos los casos el defensor estará alerta contra ataques sorpresivos. A tal efecto
se tomarán las medidas correspondientes.

b. Combate del escalón defensivo de primera línea.

1) El éxito de los combates defensivos dependerá de la acción que desarrollen las frac-
ciones en su sector de responsabilidad. Cada una de ellas, deberá asegurar la de-
fensa de su posición a toda costa, a menos que reciba otra orden del comando su-
perior.

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2) Todo punto de apoyo, toda posición será defendida como si fuera una pequeña for-
taleza. Deberá ser un combate de un cuarto a otro, de un piso a otro y de una edifi-
cación a otra.

3) Las armas pesadas de trayectoria tendida, las armas individuales y las granadas de
mano serán los medios principales que se emplearán en la defensa de la zona edifi-
cada.

4) El reducido campo de tiro de las armas y las limitaciones del apoyo de fuego serán
compensados por un combate cercano defensivo basado en la movilidad.

5) La desintegración de las fuerzas defensivas – un peligro constante del combate de-


fensivo en la zona de primera línea – se contrarrestará mediante un estrecho enlace
entre los puntos de apoyo y posiciones; para ello será de mucha importancia la de-
signación de caminos o itinerarios de enlace encubiertos.

6) Los jefes de las menores fracciones deberán mantener sus posiciones y cerrar los
claros por medio del fuego o por el empleo de reservas locales.

7) Dentro de las edificaciones organizadas como puntos de apoyo, el combate se reali-


zará de día preferentemente desde los pisos altos y de noche desde los inferiores.

8) Cuando el atacante alcanzare una zona desde la cual pueda lanzar su asalto, los
fuegos de protección final de todas las armas deberán ser ubicados delante del lím i-
te anterior del campo principal de combate. Estos fuegos protegerán los obstáculos
construidos delante del campo principal de combate, sobre las avenidas de aproxi-
mación más favorables para el enemigo.

9) Si el atacante lograra penetrar, la resistencia será continuada por el fuego y el com-


bate cuerpo a cuerpo, en las calles y dentro de los edificios.

c. Acciones ofensivas como parte de la dinámica defensiva.

1) Más que en ningún otro ambiente o situación particular defensiva se procurará un


máximo empleo de las acciones ofensivas.

2) La base del éxito será la sorpresa, el movimiento permanente, el engaño, la rapidez,


la violencia de las acciones, la libertad de acción de las menores fracciones y el co-
nocimiento profundo de la zona urbana.

3) Se generarán muchas situaciones que serán verdaderas oportunidades para des-


arrollar iniciativas locales mediante numerosas acciones ofensivas de pequeña
magnitud.

4) Al enemigo le será permitido el ingreso a ciertas zonas urbanizadas con variable re-
sistencia, donde se intentará primeramente aislarlo, desorientarlo, dividirlo por partes
para, finalmente, destruirlo cercado mediante el empleo de pequeños y ligeros agru-
pamientos de combate que actuarán convergentemente sobre el.

d. Combate del escalón reserva.

1) Se buscará emplearla sucesivamente sobre múltiples puentes y acciones con gran


dinamismo.

2) La reserva podrá ser empleada en el interior de una zona urbanizada para:

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a) Prevenir un envolvimiento.

b) Bloquear una penetración enemiga.

c) Defender un flanco o la retaguardia de la propia fuerza.

d) Contraatacar.

3) Contraataque.

a) Los contraataques locales de la reserva serán más frecuentes que en una defen-
sa normal.

b) Generalmente, buscarán reconquistar edificios en puntos llaves de gran trascen-


dencia.

c) Tendrán éxito especialmente si se lanzan sin pérdida de tiempo, sin dar al ene-
migo oportunidad para instalarse en los interiores y reorganizarse.

d) Para ello la reserva deberá estar muy familiarizada con los diferentes caminos e
itinerarios que opere la fuerza, incluso aquellos que pasen por sótanos, techos y
espacios internos entre las edificaciones .

e) Con anterioridad se prepararán caminos, a través de los edificios, para el movi-


miento de la fuerza de contraataque.

1.034. Combate antitanque en zonas urbanizadas

a. Aun cuando la falta de observación, campo de tiro y una reducida posibilidad de movimiento
dificulten considerablemente el ataque de tanques en el interior de zonas urbanizadas, y en
muchos casos hasta los haga casi imposibles, se deberá establecer un plan de combate an-
titanque, con amplia utilización de todos los escondites contra tanques aislados que apoyen
el ataque enemigo.

b. El esfuerzo principal del combate antitanque inicialmente se hallará junto a los combates
defensivos que se produzcan en el linde de la zona urbanizada. Luego, en el interior de la
zona urbanizada, el esfuerzo principal se desplazará sobre las calles principales. De esta
manera, las armas antitanques de la sección apoyo cubrirán las avenidas de aproximación
más peligrosas sobre el frente y los flancos; normalmente en las zonas defensivas de pri-
mera línea de cada sección de tiradores.

c. Generalmente, las posiciones de las armas antitanques serán de acecho cultas en todo tipo
de edificaciones y, en algunos casos , se comunicarán con las diferentes posiciones abrien-
do pasajes en paredes. Cuando cubran cruces de calles o avenidas, podrán ser ubicadas
aisladamente.

d. Una importancia particular tendrá el combate antitanque a distancia cercana. Para ello, las
armas antitanques de las menores fracciones , de manera reunida, complementarán y darán
profundidad a la posición. Este se ejecutará desde los pisos superiores y aberturas en sub-
suelos o sótanos, buscando ángulos negativos para los tanques y mayor posibilidad de pun-
tería sobre partes más vulnerables de los vehículos.

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1.035. Apoyo de fuego en la defensa de una zona urbanizada

a. Inicialmente s e intentará ante todo batir el ataque enemigo delante de la zona urbanizada.

b. Deberá tenerse presente la posibilidad de actuar contra ataques envolventes del enemigo.

c. Se establecerá un plan de fuego para cada edificación defendida, el que abarcará a todas
las armas de los integrantes de la posición. Deberá prestarse atención a que el fuego desde
distintos pisos se complemente y que domine a las edificaciones situadas al frente hasta el
pie de las mismas.

d. Debido a los frentes reducidos, será posible ejecutar fuegos sostenidos para quebrar el
asalto enemigo.

e. Los lanzagranadas apoyarán desde posiciones lo más cercanas posibles a las secciones de
tiradores.

f. Los morteros.

1) Apoyarán ocupando posiciones próximas a la reserva del dispositivo.

2) Cuando se trate de zonas urbanizadas pequeñas, las zonas de posiciones se halla-


rán, por lo común, fuera de la urbanización.

3) En el caso de zonas urbanizadas con altas edificaciones, se encontrarán en el linde


de extensos lugares libres, plazas, parques, etc.

4) En caso de haber deficiencias en las comunicaciones radioeléctricas entre los ob-


servadores adelantados y el centro de dirección de tiro, serán emplazados dentro de
las pos iciones defensivas de primera línea.

g. Apoyo de las ametralladoras.

1) El plan de apoyo de fuego dentro de las zonas urbanizadas abarcará, en mayor me-
dida, a las ametralladoras.

2) Carentes de campos de tiro, generalmente, serán empleadas en forma aislada, ocu-


pando posiciones desde donde puedan ejecutar fuegos progresivos sobre las calles.

3) Se emplearán, particularmente, en calles perpendiculares al frente defensivo, donde


se podrá aprovechar mejor sus ventajas para batir en profundidad.

4) Se prepararán entrecruzamientos de sectores de fuego sobre espacios libres, gran-


des patios y cruces de calles.

5) Las ametralladoras que tengan la misión de ejecutar fuegos defensivos próximos


ocuparán posiciones sobre o inmediatamente arriba del nivel de las calles, con pos i-
bilidades de efectuar fuego rasante sobre las avenidas de aproximación del enem i-
go.

6) Las ametralladoras que serán empleadas en apoyo a las fracciones de primera línea
deberán ser ubicadas en los pisos superiores de edificios sólidos.

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7) Con frecuencia por escasez de fuerzas , será necesario asignar a un arma varias di-
recciones principales de tiro. A este fin se prestarán especialmente edificaciones ubi-
cadas en esquinas.

1.036. Obstáculos en la defensa de una zona urbanizada

a. Generalmente, la ubicación de obstáculos de contramovilidad se relacionará con:

1) Las probables avenidas de aproximación al sector defensivo. Se dará prioridad a la


construcción de obstáculos que impidan el movimiento de los vehículos del enemigo.

2) Los intervalos entre edificaciones; en caso contrario, se correrá el riesgo de sufrir in-
filtraciones.

3) Detrás de las curvas de las calles , en forma tal que no pueda ser observado a la dis-
tancia.

4) Los lugares abiertos y despejados serán bloqueados por grandes cráteres, escom-
bros o barricadas hechas con materiales del lugar (rieles, vigas, etc.).

5) En el interior de los complejos edilicios, sobre los ingresos, cercos y las tapias.

b. En todos los casos requerirá el dominio por el fuego sobre el lado enemigo desde los pisos
de las edificaciones cercanas.

c. Se tendrá presente que con materiales encontrados las fracciones defensoras , convenien-
temente asesoradas por tropa de ingenieros , podrán clausurar con rapidez entradas a edifi-
caciones, portones, etc.

1.037. Apoyo de ingenieros en la defensa de una zona urbanizada

a. Participarán intensamente en el asesoramiento y ejecución del plan de obstáculos.

b. Además los ingenieros en apoyo asistirán en la organización de la posición defensa y cons-


truirán fortificaciones especiales más allá de la capacidad de las tropas defensivas.

c. Además mantendrán los caminos dentro de la zona edificada.

1.038. Comunicaciones en la defensa de una zona urbanizada

a. Telefónicas.

1) Serán empleadas al máximo para la transmisión de órdenes y la difusión de inform a-


ción.

2) Si se dispusiera, se proveerán teléfonos adicionales a las fracciones de primera lí-


nea, para la comunicación entre las fracciones subordinadas.

3) De ser posible, la instalación inalámbrica será subterránea o aérea.

b. Radioeléctricas. El empleo de la radio será restringido, debido a las desfavorables condicio-


nes de operación en la zona edificada.

c. Estafetas. Se emplearán al máximo utilizando caminos e iteraciones que posean cubiertas,


particularmente subterráneos y por los interiores .

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1.039 Apoyo logístico en la defensa de una zona urbanizada

a. Todo tipo de abastecimiento será distribuido y almacenado en suficiente cantidad, como pa-
ra sostener cada posición por un período prolongado, en caso de ser aislada.

b. La munición, víveres, agua y otros efectos críticos deberán ser almacenados en abrigos a
prueba de bombas y del fuego.

c. El abastecimiento y distribución de agua para el personal y lucha contra el fuego podrán lle-
gar a ser el mayor problema, por la contaminación o destrucción de las fuentes locales de
agua.

d. El plan de abastecimiento deberá prever el abastecimiento aéreo, en caso de emergencia.

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