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La Cábala y el código cifrado

La concepción del Mundo según la Cábala se generó a partir de una


ecuación primordial resultante de la combinación de 22 Estados de
Conciencia que evolucionan. Se trata de un código que nos permite integrar
la existencia del universo, del macro y microcosmos.

La unidad de trabajo de estos Estados de Conciencia es un conjunto


semántico que nos descubre un Lenguaje Sagrado, los Authiot, 22
ideogramas que componen el Alfabeto Hebraico. Estas Letras, que vibran a
una determinada frecuencia, dan origen a todo lo creado y nos permiten
experimentar y comprender el mundo en el que estamos, su densidad, su
propósito, su vibración y su estructura. Estos estados, que el Sepher
Yetsirah, o libro de la Formación traduce como las 32 Vías de experiencia
primordial, nos abren al conocimiento trascendente. El baile de esas Letras
Sagradas son el soplo mediante el cual podemos conectar con la energía
viva. Se trata de una tarea compleja, tal y como lo es el estudio de este
idioma mágico, porque remueve profundamente nuestros cimientos.
Negro sobre blanco

En el principio fue el Punto. La Creación, ‫יצירה‬, de beriya, el principio, surge


el tohu, ‫טוהא‬, o caos, y el punto o quark, unidad más pequeña del universo,
se desarrolla y engendra la vida, se extiende hacia la línea en todos los
sentidos y crea al fin el espacio Interior. Es en el inaprensible
éter, ‫( אויר‬Avir), donde se produce la concentración de donde emana la
luz, ‫( אור‬Aur). El punto es un símbolo de unidad, el principio de la extensión,
que aún no existe más que en la mente que lo crea y que sólo se despliega
y se integra trazándose a sí mismo. La emanación de la luz cobra vida y se
extiende, se expande después de la concentración, de lo inmanifestado al
manifestado. La segunda fase de la Creación, Yetsirah, se forma una
realidad. El punto evoluciona, se perfila y se convierte en una fuerza que
desde la línea dibuja el plano. Así tenemos que todas las grafías de las
Letras se componen de punto, línea y plano. Este desarrollo da lugar a la
ciencia de la Guematría, que proviene del griego y significa geometría, la
geometría sagrada que combina la equivalencia de letras y números. Para
entender el valor de las formas y construir un mundo “perfecto”, hay que
diseñar formas armónicas y vibraciones equilibradas. El estudio de la
Lengua Hebraica nos ayuda a percibir ese baile creativo que dibuja las
diferentes dimensiones.
La exégesis cabalística es un mundo hermético y apasionante, de su
interpretación para aplicarlo a la vida cotidiana. En las clases de Cábala
abordamos la hermenéutica cabalística, pero también la asociación de
conceptos que nos facilitará el aprendizaje en esta escuela que es el
mundo.

No se pretende ahora abordar el estudio de las Letras Hebraicas, tema que


tratamos ampliamente en las clases, sino de descifrar una de las máximas
cabalísticas más importantes, el Tetragramaton que es Yod-He-Vav-He

Para entender el juego de 4 letras de este idioma sagrado, Yod-He-Vav-He,


siendo el último He una repetición de la segunda letra, hay que penetrar no
solo en la esencia de su significado y su etimología sagrada, sino
entenderlo en su conjunto.

El Tetragramaton representa una unidad que se descompone en 4 letras.


Se trata de una combinación de energías que nos hablan de eternidad, de
los porqués de la existencia divina y por ende, la existencia terrenal. YHVH
se ha convertido en Yaveh, que proviene del verbo hebreo hawáh, que
representa ese “llegar a existir”, dar forma a la vida. Aunque también se
maneja otra acepción, Yaveh como “Yah” que significa: “Yo Soy que yo
seré”, y que acabó transformándose en “Yo Soy el que Soy”.

Lo cierto es que para la Cábala, y los estudiosos de la mística hebrea, la


palabra, el nombre con el que se designan las cosas y las personas lo es
todo porque representa su esencia, de ahí el valor de la guematria y la
temurah, cuando se considera que el valor numérico de una palabra y otra
coinciden, reflejando una común en cuanto a su significado profundo. Por lo
tanto toda cosa designada por un nombre, o sea por las letras que
componen ese nombre, tiene un valor extraordinario y único, aunque
relacionado con otros valores extraordinarios y únicos. Aquí tenemos una
perfecta analogía del concepto holístico. El idioma sagrado es pura
abstracción y Yod-He-Vav-He es el sumum de la metafísica, pero también
se refiere a hechos y personas físicas.

El Tratagrama compuesto de esas 4 Letras suman en sus valores totales,


72. Las 72 fuerzas Arquetípicas de los 72 Genios de la Cábala.

Por impaciencia, el hombre ha perdido su paraíso y por pereza no vuelve ahí.

F. Kafka.

El código sagrado contiene todas las energías primordiales que se


despliegan hasta el infinito. El Tetragrama revela una estructura en su
esencia trinitaria. El Sepher Ha Zohar formula: La Espada del Santo, bendito
sea, está formada por el tetragrama: el Yod es el pomo, el Vav su hoja, los
dos He, sus filos. Es el arquetipo del Hombre, Adam Kadmon en su
estructura trinitaria.

El análisis de estos shemas nos lleva a la comprensión del por qué el


hombre está hecho a imagen y semejanza de Ha-Shem, a imagen y
semejanza porque está constituido por las mismas energías en un registro
de densidad inferior, y vive en la intimidad de un mundo de experiencias que
le llevan a identificarse con el cuerpo, el alma, el espíritu.

Yod – He – Vav - He

Yod

La décima letra-fuerza es el Yod. Es el estado de conciencia


opuesto al Aleph. Es la imagen de la manifestación del Aleph, (1), en el
aspecto de vida-muerte-vida-muerte, para permitir a la forma materializarse.
Con Yod se produce un intercambio, punto de partida de lo que Es y retorno
a la unidad. Es una fuerza que actúa desde nuestro interior y nos da la
posibilidad de crear. Es el poder divino plantado en nuestra tierra humana
que es el cuerpo físico, estableciendo así en nosotros la base racional para
la comprensión de la obra divina, puesto que nada puede comprenderse si
no se posee la clave que ha de permitir esa comprensión. Yod es el más
pequeño de los ideogramas, como una coma, y sin embargo su luz es de
una vitalidad inmensa. El 10 es la unidad en su plenitud. Así tenemos los 10
Sephiroth, los 10 dedos de la mano, como mano de la Providencia del Ser,
ese Yod de la Creación.

HE, 5 (Hé, Simple)

El 5º día Dios manifestó: Hiervan de animales las aguas y vuelen las aves
por encima de la tierra atravesando los cielos y Dios los bendijo y dijo:
creced y multiplicaos…

La quinta letra-fuerza es el He (el aliento), lo que da la vida, el aire, el ser, la


existencia absoluta, la existencia que asimila la Vida Universal. Se atribuye
al He el poder del elemento Agua como arquetipo en el que la vida se mece
y se mueve, pero no se trata aquí del elemento acuoso en sí, sino que se
trata del elemento filosófico, el que permite la formación de los sentimientos,
de las emociones, de los deseos. Es el inicio de un nuevo ciclo, ya que He
es la letra que se encuentra también al final del Tetragramaton, además de
ser la segunda letra y portadora de emoción interna que llena todo el
espacio, que está presente en toda creación, que inunda la Tierra
susceptible de ser fecundada. Un soplo de Vida que, sensible a todo lo que
le rodea, penetra en forma de chispa, que expresa su potencial de
sentimientos con la fuerza de la sensibilidad femenina de la que es
portadora esta letra. Es la Luz del Agua Primordial. Vida absoluta o vida
arquetípica, idea abstracta, lo cierto es que cuando comprendemos la fuerza
He en nuestro interior, cuando la dejamos actuar, nos sentimos en
comunión con toda la creación. El soplo de Vida de Hé es la garantía de
salud, es la curación, es el eterno compromiso de la existencia consigo
misma, es la conciencia de existir para llenar la naturaleza de nuestra mejor
intención.

WAV, 6 (Vav, Simple)

Es para ti el privilegio de estar en mí, junto con Hé, participáis al misterio de


mi Nombre, estáis por siempre talladas en mí (El Zohar).
La sexta letra-fuerza es el Vav. (oído, sonido, vacío). Vemos en esa
letra doble la fuerza de fecundación. Es la única letra que se compone de sí
misma, lo que nos da una idea de la energía que transmite. Vav es el
eslabón, el nudo que reúne y que separa, la nada, el ser, es un convertidor
de energía, o sea, que nos da la idea que la fuerza de nuestro potencial
maleable, adaptable al viento, al movimiento, a la luz, al sonido, a la
presencia de la conciencia que se hace, está, o no está, dependerá de
nuestra presencia activa en cada acto. Es el agente que engendra el deseo
de existir. Si el He constituye la semilla de los sentimientos internos, el Vav
representa el arraigo de esos sentimientos en nuestro interior para ser
exaltados al exterior. Vav tiene el poder de enlazar unas energías con otras,
hace de puente de comunicación entre dos estados. Su energía de unión
hace posible que comprendamos que lo antagónico es reconciliable, sólo
hace falta llenar el espacio con las energías adecuadas para que el puzle
acabe encajando. Vav crea ese nudo, ese eslabón perdido entre el hombre
y la divinidad. En el nombre divino Yod-He-Vav-He ‫י ה ו ה‬encontramos el
Vav entre los dos Hé, transmitiendo vida, uniendo estos dos estados.

HE (segundo He)
Será la continuidad de la vida, de la acción y el principio de un nuevo Yod.
El misterio del YHVH queda aquí revelado, porque Yod es esa promesa de
crear la vida, la continuidad de la existencia. La ecuación de la vida: Yod,
imagen potencial de la existencia que se une a He, al arquetipo de la Vida
Universal, semilla, aliento, para utilizar el Vav, eslabón, la sustancia
fecundadora que engendra el deseo de existir, transmite la vida al 2º He
final que exalta esa emoción, ese aliento de seguir perpetuándose. El Yod
nos invita a penetrar en la consciencia de la forma, pero también en la
conciencia del Amor, recordemos que se compone de un Vav y un Dâleth
(lazo que une luz y tinieblas y alimento). El Yod nos hace comprender que
somos la promesa del hombre a imagen y semejanza de la divinidad, Adam
Kadmon.

Toda acción en nuestra vida contiene las fuerzas del Tetragramaton YHVH,
porque representan los 4 estadios por los cuales nace, se interioriza, se
exterioriza y se perpetúa desde el espíritu a la materia.

 En el nivel YOD se moviliza la voluntad de cualquier objetivo o acción.


Es la personalidad que debe actuar de acuerdo con los designios o
propósitos del ser o Yo Superior. Yod es la semilla, la potencialidad, el
inicio, la voluntad en acción. Es el Padre, el germen, el Principio fecundador.
 En el nivel HE se movilizan los sentimientos, las emociones, la
interiorización de la experiencia. Tenemos que tomar conciencia de lo que
hemos iniciado, poseerlo, darle cobijo, hacerle un hueco en nuestras vidas
para que pueda existir.
He representa la Madre, la tierra en la que el Yod se fecunda. Es el periodo
de formación interna, la gestación, el medio material, la fecundidad.

 En el nivel VAV, se moviliza el pensamiento con el fin de vehicular la acción


hacia el exterior y que esos impulsos se ejecuten. Es la puesta en marcha
del dispositivo que hará que esa acción pueda ser inminente.
Vav es el Hijo, el resultado de la acción del Yod sobre el He. Es el elemento
activo y actuante. Recoge las potencialidades del Yod y el He la crea, la
convierte en actos.

 En el nivel 2° HE hace que todo lo anterior se transforme en un acto, en una


anécdota, en algo concreto y palpable. Es la realización práctica de las
experiencias programadas.
 El 2º He el resultado final de este ciclo de actividad da el fruto que da a su
vez el Hijo, cuya acción modifica las condiciones en que se encontraban la
cosas en estado Yod. Este 2º He se convierte pues en un nuevo YOD
potencial.

Cualquier experiencia conlleva seguir estos 4 pasos sin los cuales no


podremos obtener el resultado esperado. Cuando no observamos estas 4
fases la secuencia queda incompleta. Como hemos señalado, YHVH
representa el Ser en potencia, su autentificación, y por lo tanto su razón de
ser y de existir. Todo lo creado está sometido a la fuerza del Yod-He-Vav-
He que desarrolla la vida a todos los niveles. Si dejamos que nuestras vidas
se acompasen a este ritmo universal de 4 tiempos nuestras obras serán
sólidas, lógicas, armoniosas. En cambio el contrario, la alteración propicia
retrasos, impaciencia y falta de concreción.
Ejemplos de Yod-He-Vav-He.

 Yod, (Fuego): Amanecer -- Primavera -- Infancia


 He, (Agua): Mediodía -- Verano -- Adolescencia
 Vav, (Aire): Atardecer – Otoño – Adulto
 2º He, (Tierra): Anochecer - Invierno - Madurez

 Luna Nueva a cuarto Creciente,(Yod)


 Cuarto Creciente a Luna Llena,(He)
 Luna Llena a Cuarto Menguante,(Vav)
 Cuarto Menguante a Luna Nueva, (2º He).

 Inspirar, Yod
 Retener, He
 Expirar, Vav
 Retomar aliento, 2º He

 Tensión, Yod
 Carga, He
 Relajación, Vav
 Recomponer, 2ºHe

 A la 1… Yod
 A las 2… He
 Y a las 3….Vav
 2º He… la acción, mi padre que venía persiguiéndonos con el tridente, o
sea, bronca segura...

Cualquier empresa, situación, relación se rige por sistema, desde hacer una
receta de cocina, a la creación de una empresa o cuando iniciamos una
relación:

 Enamoramiento: periodo Yod


 Ensoñación, vivencias idílicas: periodo He
 Afirmación del amor: vivencia Vav
 Cristalización del objetivo amoroso, compromiso, me caso, me embargo,
periodo 2ºHe.

Que cada cual saque sus conclusiones. Es un ejercicio que suelo poner en
mis clases. Resulta muy útil reflexionar sobre los procesos YHVH de
nuestras vidas. Cuando las circunstancias fueron más favorables, o cuando
no se alcanzaron los objetivos propuestos,
¿Se alteró el proceso Yod-He-Vav-He? Puede ser un buen divertimento
para terminar el periodo He y adentrarnos en el Vav otoñal.