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SEÑOR JUEZ DEL JUZGADO PÚBLICO DE TURNO EN LO CIVIL Y

COMERCIAL

Demanda de adquisición de derecho propietario por usucapión ordinaria

OTROSÍES. -

JUAN CARLOS MEDINA ROJAS, mayor de edad, con C.I. N° 928756 Cbba.,
electricista, con domicilio en la calle Mejillones N° 421 entre Tocopilla y Atacama, hábil por
derecho, ante Ud. con respeto expongo y pido:

FUNDAMENTACIÓN DE HECHO

Señor juez, soy poseedor de un bien inmueble ubicado en la calle Mejillones N° 421
entre Tocopilla y Atacama, comuna Molle, sub-distrito 21, zona Sarcobamba, manzana 002,
lote N° 20, predio 010, de 230 m2 de extensión superficial en la ciudad de Cochabamba.
Adquirí la posesión de este inmueble mediante un contrato de arrendamiento de fecha 2 de
abril de 2007, celebrado entre mi persona y el Sr. RAMIRO GÓMEZ GARCÍA. Desde dicha
fecha habito el inmueble junto a mi familia.

Desde el primer mes de arrendamiento, el Sr. Ramiro Gómez García se hacía presente
a la vivienda para hacer el respectivo cobro cada 5 del mes sin falta, hasta que, a partir del
mes de enero de 2008 dejó de hacer acto de presencia. Sorprendido por su inasistencia, realicé
varias llamadas al número de teléfono celular que él nos había proporcionado, cuando
finalmente pude contactarme con el arrendador; él me manifestó que le había surgido una
emergencia personal y que debía emprender un viaje por un par de semanas. Al cabo de esas
dos semanas volví a llamar al número sin obtener respuesta hasta un mes después, febrero de
2008, cuando al poder lograr conversar brevemente con el arrendador, éste me indicó que
pasaría por el inmueble el mes de marzo de ese año para cobrar los meses retrasados.

Desde ese momento, Sr. Juez, no he tenido más noticias de Ramiro Gómez García,
desconozco su domicilio o paradero actual y el número de contacto que me brindó ya
pertenece a otra persona. Pero, para mi gran sorpresa, en septiembre del año 2010 apareció
en mi puerta una persona que se identificó como el hijo del arrendador una persona que dijo
llamarse René Gómez Ríos, comunicándonos que su padre, al cual describió en detalle, había
fallecido en un trágico accidente de carretera. Siendo él el como único heredero, nos
manifestó que estaba dispuesto a vendernos el inmueble a un precio bajo porque, según él,
quería deshacerse rápidamente de todos los recuerdos dolorosos de su padre tan querido, por
lo que nos pidió el monto de 30.000 $us (TREINTA MIL DÓLARES DE LOS ESTADOS
UNIDOS DE AMÉRICA 00/100) por la vivienda.

Elaboramos y firmamos ambas partes una minuta de transferencia de bien inmueble


en fecha 18 de septiembre de 2010. El Sr. René Gómez Ríos, aduciendo que era día sábado
y que no encontraríamos notarios, sugirió que nos veamos en la calle Sucre entre San Martín
y 25 de mayo el día lunes 20 de septiembre de ese mismo año. Al presentarnos en el lugar y
extrañando su presencia, llamé a su número de celular para recibir la rocambolesca respuesta
de que había decidido irse del país y que se encontraba en el aeropuerto, para después no
contestar nunca más mis insistentes llamadas. A consecuencia de ésta situación, al verme
sorprendido en mi buena fe al haber pensado que había adquirido la propiedad del bien
inmueble de su legítimo propietario es que han existido distintas observaciones y requisitos
del Servicio de Derechos Reales que me han impedido registrar el bien inmueble a mi
nombre.

Señor juez, habito el bien inmueble junto a mi familia desde el año 2007, es decir,
por más de 12 años desde el contrato de arrendamiento, más de 11 años desde que el Sr.
Gómez vino por la casa a cobrar el canon y casi ya 9 años desde la aparición del supuesto
hijo del Sr. Gómez. Desde ese momento yo me hice cargo de todos los arreglos, mejoras y
reparaciones necesarias para que sea factible la habitabilidad en el inmueble, asimismo,
cumplí con el pago de impuestos municipales con dinero de mi bolsillo hasta la gestión 2018.

Debo manifestar también, Sr. Juez, que vengo ocupando el inmueble de manera
pública y continua, desde las fechas anteriormente manifestadas y hasta el presente, sin que
ninguna persona alguna haya perturbado nuestra quieta y pacífica posesión, por lo que me
veo obligado a interponer la presente demanda para adquirir la propiedad del inmueble
anteriormente descrito y que tiene como límites: al Norte con la calle Mejillones, al Este con
el lote de Cirilo Ramos, al Oeste con el lote de Alejandra Murillo y al Sud con el lote de
Mario Vargas.

En el inmueble objeto de la presente demanda también he ejecutado las siguientes


mejoras:

 Elevación de la muralla perimetral


 Reemplazo de cañerías
 Reemplazo del piso de cerámica de la cocina y living
 Instalación de un tanque de agua de 2000 litros
 Instalación de puertas en habitaciones que no contaban con ellas
 Instalación de cableado eléctrico a habitaciones que no contaba con él

Asimismo, hice instalar los servicios de gas domiciliario, teléfono e internet, hechos
ampliamente conocidos por los vecinos colindantes y la OTB del sector, lo que hace suponer
que fuera de mi posesión corporal existe la posesión civil con ánimo de dueño.

FUNDAMENTACIÓN DE DERECHO

El Auto Supremo Nº 377 del 3 de noviembre de 2010 indica que: “…la usucapión
quinquenal u ordinaria, se produce cuando en virtud de un título idóneo para transferir la
propiedad, se adquiere de buena fe un inmueble de alguien que no es el dueño, cumple
usucapión a su favor poseyéndolo durante cinco años contados desde la fecha en que el título
fue inscrito. La usucapión quinquenal u ordinaria, prevista en el art. 134 del Código Civil,
supone la comprobación judicial de cuatro requisitos, esto es, justo título, buena fe, posesión
continuada y transcurso del tiempo.” Por su parte el Tribunal Constitucional mediante la
Sentencia Constitucional Nº 0773/2011-R de fecha 20 de mayo del mismo año, estableció
que: “…la usucapión en nuestro país constituye una forma de adquirir la propiedad mediante
la posesión pacífica y continuada por el tiempo que la ley señala. Así, cuando la persona
adquiere de buena fe un inmueble en virtud de título idóneo, de alguien que no es el
propietario, y posee el mismo durante cinco años, desde la inscripción del título, puede
adquirir la propiedad a través de la usucapión denominada ordinaria.”.

Por su parte la doctrina con referencia a la Buena Fe y el Justo Título estableció que,
el primero consiste en la creencia del usucapiente de no haber actuado en contra de la norma
existente y se basa en la convicción de que la persona de quien se recibió la cosa era dueña
de ella y podía trasmitir su dominio; el segundo entendido como al título traslativo del
derecho real, de la misma forma con referencia al justo título, Guillermo A. Borda indica:
“Se llama justo título aquel que es suficiente para la transmisión del dominio y que realmente
lo hubiera transmitido de haber sido el transmitente el verdadero propietario del inmueble.
Es decir, se trata de un título que está rodeado de todas las formalidades y demás requisitos
indispensables para la transmisión del dominio, a punto tal que de haber emanado del
verdadero propietario, la transmisión sería perfecta y no se plantearía ya la cuestión de la
prescripción porque bastaría con ese título para adquirir el dominio…”

El Auto Supremo Nº 986/2015 señaló que: “Acudiendo a la doctrina podemos citar a


Carlos Morales Guillem, quien en su obra Código Civil, Comentado y Concordado en cuanto
al tema de la usucapión refiere: “La usucapión es la prescripción adquisitiva del régimen
anterior, o modo de adquirir la propiedad de una cosa por la posesión de la misma, durante
un tiempo prolongado.” De todo lo referido se puede advertir que el elemento esencial en
este tipo de acción es la posesión, criterio que se encuentra en consonancia con el aforismo
"sine possesione usucapio contingere non potest" el cual significa "sin la posesión no puede
tener lugar usucapión alguna", el art. 87 del citado Código, señala que la posesión consiste
en el poder de hecho ejercido sobre una cosa mediante actos que denotan la intención de tener
sobre ella el derecho de propiedad, empero, a través de la doctrina y la jurisprudencia se ha
establecido que para la procedencia de la posesión es necesario entre otros la existencia de
dos elementos constitutivos, uno objetivo, el otro subjetivo: a) el corpus possessionis, es
decir, el poder de hecho del sujeto sobre la cosa, el elemento material de la posesión, b) el
ánimus possidendi o intención de actuar por su propia cuenta o de alegar para sí un derecho
real sobre la cosa.

De lo que se concluye, que la posesión está integrada por dos elementos el corpus y
el ánimus (objetivo y subjetivo), al respecto Ihering citado por Néstor Jorge Musto nos indica
“…la determinación del elemento corpus depende fundamentalmente de la naturaleza de las
cosas y de la forma habitual u ordinaria en que el dueño se comporta frente a ellas, según su
especie y según el destino económico que cumplan (…), y lo mismo ocurre con los inmuebles
que pueden estar defendidos por obstáculos materiales o, por el contrario, estar abiertos y
libres, de modo que no se trata de posibilidades físicas sobre las cosas y de exclusión, también
física, de injerencias de extraños, sino más bien de las invisibles barreras creadas por el orden
jurídico que hacen posible el uso económico de las cosas, en orden a la satisfacción de las
necesidades humanas”.

Al respecto Savigny, a tiempo de desarrollar la teoría subjetiva de la posesión, sostuvo


que la misma se distingue de la mera tenencia por el hecho de que consta no solo del dominio
físico sobre el objeto (o corpus) sino también de la voluntad de comportarse en cuanto a ese
objeto como dueño y propietario (animus domini o “intención de tratar como propia la cosa
que debe formar el objeto de la posesión”). A partir de esa postulación se conoce y acepta
que la posesión supone la existencia de dos elementos que la componen: el corpus y el
ánimus, referidos a la relación de hecho del hombre con las cosas y su provecho material sin
dependencia o subordinación a otra voluntad.”

Por lo expuesto, amparado en los arts. 56, parágrafo I de la Constitución Política del
Estado, 87, 89, 93, 100 y 134 del Código Civil y 110 de la Ley N° 439, demando LA
ADQUISICIÓN DEL DERECHO PROPIETARIO POR USUCAPIÓN ORDINARIA del
inmueble mencionado anteriormente a mi favor.
OBJETO Y/O COSA QUE SE DEMANDA

El bien inmueble que se demanda es una vivienda ubicada en la calle Mejillones N°


421 entre Tocopilla y Atacama, comuna Molle, sub-distrito 21, zona Sarcobamba, manzana
002, lote N° 20, predio 010, de 230 m2 de extensión superficial en la provincia Cercado de
la ciudad de Cochabamba descrito y que tiene como límites: al Norte con la calle Mejillones,
al Este con el lote de Cirilo Ramos, al Oeste con el lote de Alejandra Murillo y al Sud con el
lote de Mario Vargas.

PERSONAS DEMANDADAS

La presente demanda la dirijo en contra del Sr. RAMIRO GÓMEZ GARCÍA, mayor
de edad, con C.I. N° 234621 Cbba., hábil por derecho y con domicilio desconocido.
Asimismo, dirijo esta demanda en contra de presuntos interesados.

PETITORIO

Solicito a su autoridad que previo trámite de ley se sirva dictar sentencia declarando
PROBADA la demanda y extender la escritura de derecho propietario a nombre de mi
persona para su registro en Derechos Reales.

CITACIÓN AL GOBIERNO MUNICIPAL

En cumplimiento a las circulares n° 015/94 y 035/94, emitidos por la R. Corte


Superior de Justicia y Art. 131 de la ley N° 2028, dirijo la presente demanda contra el Sr.
Iván Marcelo Tellería Arévalo, Alcalde del Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba,
mayor de edad, con domicilio legal en la Plaza Principal, para que se cite con la demanda y
actuados de ley, a objeto que responda conforme a derecho.

CUANTÍA

OTROSÍ II.- La cuantía estimada del bien inmueble motivo de la Litis es de Bs.
450.000 (BOLIVIANOS CUATROSCIENTOS CINCUENTA MIL 00/100), conforme se
adjunta con el avalúo recabado de Oficinas de Catastro de la G.A.M.C..

PRUEBAS

OTROSÍ III.- En calidad de pruebas documentales acompaño:

 Fotocopia simple de mi cédula de identidad;


 Croquis del bien inmueble mencionado;
 certificados de nacimiento de mis hijos Marcela y Ricardo Medina Aramayo;
 certificaciones emitidas por la Alcaldía de Cochabamba;
 facturas de servicios básicos;
 plano del inmueble mencionado;
 documento de comprobante de caja de pago de cuantía;
 formularios y boletas de pago de impuestos;
 fotografías del inmueble y las mejoras realizadas;
 contrato de arrendamiento de fecha 2 de abril de 2007; y
 minuta de transferencia de inmueble de fecha 18 de septiembre de 2010

OTROSÍ IV.- Como pruebas testificales señalo a:

1. JULIO ROCA CASTRO, mayor de edad, con C.I. N° 7286432 LP, casado,
carpintero, con domicilio en la calle Mejillones N° 467, quien dará testimonio
sobre los años que llevo viviendo en la zona de forma pacífica y continua, además
de las mejoras realizadas en el inmueble.
2. PAMELA AGUILAR LARA, mayor de edad, con C.I. N° 578461 Cbba, casada,
ama de casa, con domicilio en la calle Mejillones N° 417, quien dará testimonio
sobre los años que llevo viviendo en la zona de forma pacífica y continua.
3. ISRAEL CORO POZO, mayor de edad, con C.I. N° 3812913 Cbba., casado,
arquitecto, con domicilio en la calle Mejillones N° 327, quien dará testimonio
sobre los años que llevo viviendo en la zona de forma pacífica y continua.
4. DANIEL ROJAS VERA, mayor de edad, con C.I. N° 7286432 LP, casado,
albañil, con domicilio en la calle Mejillones N° 467, quien dará testimonio sobre
el levantamiento del muro perimetral, reemplazo de cañerías y mejoras varias.

OTROSÍ V.- El honorario profesional se atendrá al arancel fijado por el Colegio


Nacional de Abogados.

OTROSÍ VI.- Señalo domicilio procesal en la Av. San Martín N° 328, entre Sucre y
Jordán, edificio de la Cooperativa Loyola, primer piso, oficina 14 del profesional que
suscribe.

OTROSÍ VII.- Notificaciones se comisione a funcionario público.

Cochabamba, 8 de agosto de 2019