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10.

1 Analisis de las diferentes especialidades de la ingeniería para deducir su


participación especifica en el desarrollo integral del país.

A mediados de los años 70’s existían en México, para Petróleos Mexicanos (PEMEX),
casi veinte millones de horas hombre (HH) al año, compuestas por el grupo interno de
PEMEX, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y las firmas de ingeniería privadas,
mismas que aportaban cerca de la mitad de las necesidades de PEMEX. En este
periodo se llevaron a cabo los proyectos de las refinerías de Tula, Cadereyta y Salina
Cruz, los complejos Petroquímicos de Pajaritos, Cangrejera, Morelos, Tula y Escolín, los
centros de procesamiento de gas de Cactus, Nuevo Pemex, Cd. Pemex, Huimanguillo,
El Tejar y Matapionche, así como las primeras instalaciones costa afuera, proyectos en
los cuales se alcanzó una participación en bienes y servicios de origen mexicano,
superior al 85%.

A partir de 1984, se inició un descenso considerable en la demanda de ingeniería,


causado por la crisis de los 80’s, por la cual se cancelaron muchos proyectos, así como
por los nuevos criterios de competencia global, la entrada de México al GATT y las
decisiones de menor participación del Estado en la economía.

Debido a los créditos obtenidos para financiar los proyectos fue necesario llevar a cabo
licitaciones internacionales, por lo que el mercado de ingeniería pasó de ser local
nacional a un mercado competido internacionalmente.

A principios de los 90’s, aunque se reactivó la construcción de plantas industriales con


el “Paquete Ecológico”, se inició una competencia más severa entre firmas nacionales y
extranjeras.

PEMEX generó, en esta época, los concursos del tipo “Llave en Mano”, los cuales
incluyeron la ingeniería, la procura y la construcción de las plantas, partiendo
normalmente de ingenierías básicas previamente licitadas. Este tipo de proyectos
permitieron una alta participación de empresas extranjeras de países tales como:
Japón, Corea, España, Estados Unidos, Canadá, etc., y una participación limitada de
las empresas constructoras y las firmas de ingeniería mexicanas.

Las empresas de origen asiático, motivadas probablemente por las crisis que a su vez
tuvieron en sus países, ofrecieron precios muy por debajo de los que pudieron ofrecer
otras empresas, posiblemente con apoyos de sus propios gobiernos, logrando
desplazar aún más a las empresas mexicanas, debido a que, de los trabajos de
ingeniería un mínimo fue subcontratado en México.

En esta misma época, se desmantelaron los cuadros de ingeniería y construcción de


PEMEX, agrupados en la Subdirección de Proyectos y Construcción de Obra (SPCO) y
se redujeron las superintendencias de proceso.

La crisis del 95 causó una disminución drástica en la tasa de crecimiento del sector de
la construcción y por ende en el de la ingeniería, al que está directamente relacionado.

La firma del Tratado de Libre Comercio con Norte América, agudizó aun más la crisis
de las empresas de ingeniería, ya que obligó a las compañia
́ s mexicanas a competir en
condiciones desventajosas, debido a que no se consideró ningún tipo de protección
para esta clase de empresas.
A finales de los 90’s nuevamente se modificó el esquema de contratación,
principalmente por la reconfiguración de las refinerías de Cadereyta, Cd. Madero,
Salamanca y Tula, mediante la licitación de megaproyectos que involucraban un
paquete completo de ingeniería y construcción de varias plantas y su integración, en
ocasiones, con financiamiento externo.

Lo anterior causó que muchas firmas de ingeniería mexicanas enfrentaran severos


problemas financieros y, en algunos casos, hasta su desaparición.

Las repetidas crisis de la economía mexicana, aunadas con los distintos criterios de
competencia para los cuales la ingeniería mexicana no estaba preparada, causaron un
gran deterioro en la ingeniería nacional.

Debido a lo anterior, la ingeniería de proyecto que en una época fue una atractiva
opción de empleo para los egresados de las escuelas de educación superior, dejó de
ser un objetivo importante para un gran número de profesionistas, los cuales buscaron
otras fuentes de trabajo más estables.

10.2 Conclusiones

El análisis mencionado tiene un enfoque desde diversos ángulos, ya que se contemplan


aspectos de la economía nacional, del mercado, la reglamentación, los tipos de
contratos y de concursos de obra, la tecnología de diseño y los puntos de vista de los
usuarios y los oferentes de la ingeniería.

A pesar de que la inversión en infraestructura se ha mantenido con una tendencia


creciente, la oferta nacional de ingeniería se ha venido debilitando, lo que nos llevó a
concluir que la problemática gira en torno a un eje central que es la falta de
integración de las empresas del sector, por lo que las propuestas están en la vertiente
de fomentar la colaboración, la comunicación, la formación de alianzas para compartir
capacidades, para fortalecer la competitividad y lograr una oferta consolidada de
ingeniería para el país.