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Pedro Simón Abril

(Alcaraz,Albacete1530-Medina de
Rioseco, Valladolid, 1595), humanista, helenista, pedagogo, religioso, traductor español.

Profesor de artes, filosofía y gramática en Uncastillo (Zaragoza) entre 1566 y 1570; este último
año la Universidad Sertoriana de Huesca lo procesó por enseñar en ese lugar las disciplinas de
Artes y Filosofía, lo que era entonces privilegio único de esa institución académica. Como el
maestro se negó a suspender sus enseñanzas, fue declarado contumaz y excomulgado desde
los púlpitos y tuvo que ceder finalmente, suplicando la absolución en mayo de 1571, jurando
que sólo enseñaría Gramática y que defendería los antiguos privilegios de la universidad
oscense. El episodio da fe de la importancia del estudio de Artes, que competía con la
Universidad, pero también del esfuerzo de la Universidad de Huesca por mantener en Aragón
el monopolio de la enseñanza superior, que no tardaría en perder con la fundación de la
universidad de Zaragoza. Pedro Simón Abril enseñó también griego, filosofía y poesía
en Tudela, ciudad a la que siempre se referirá con nostalgia, en Zaragoza (1574-1576), y en su
ciudad natal, Alcaraz (Albacete), donde pudo conocer al bachiller Sabuco y tener como discípula
a su hija, la célebre doña Oliva Sabuco de Nantes. Fue nombrado uno de los primeros
catedráticos de la Universidad de Zaragoza (que data del 24 de mayo de 1583), en esta
universidad enseñó Latinidad, Griego y Retórica, allí tuvo por colega a Pedro Malón de Chaide.
En noviembre de 1583 incorporó el grado de licenciado al de maestro, que seguramente había
obtenido en la universidad de Valencia.

Como una de las figuras más importantes del Humanismo español, fue autor de gramáticas
latinas (Latini idiomatis docendi ac discendi methodus, 1561 y De lingua latina vel de arte
grammatica, 1567) y otra griega, así como de otras obras gramaticales escritas, contra lo usual
entonces, en lengua castellana, siguiendo en ello la recomendación deNebrija en
sus Introducciones latinae. Abril sostiene este principio de la enseñanza en lengua vulgar
también como norma pedagógica aplicable a cualquier otra disciplina en susApuntamientos de
cómo se deben reformar las doctrinas y la manera de enseñallas (Madrid: P. Madrigal, 1589 y
aparecido en Libros escogidos de Filósofos R. A. E., 1953, p. 294-300). Simón Abril afirma en
esta obra que los errores didácticos provienen de enseñar en lenguas extrañas (latín y griego)
que el pueblo no entiende; deduce que es necesario usar la lengua propia para mejorar el
entendimiento y para ello el uso de la lengua vulgar en la enseñanza es condición primordial
para conocer antes y mejor la gramática griega y latina. Sostiene que las matemáticas se
enseñen en lengua vulgar; en el ámbito de las Facultades Mayores afirma que es un grave error
enseñar la Medicina en latín o en griego, porque el médico no llega a conocer con perfección la
anatomía del cuerpo humano ni la terapia natural y apropiada para cada enfermedad. Sugiere
la traducción al castellano de los grandes tratados de los médicos griegos,
como Hipócrates o Galeno, así como los de los árabes españoles. De la misma forma sostiene
que el Derecho debe regirse por leyes escritas en lengua castellana y no en otra lengua. El
esfuerzo de Pedro Simón Abril fue seguido por otros autores de la época, quienes dirigieron sus
trabajos para que el uso del castellano en las aulas universitarias tuviese lugar preferente en
detrimento del latín.

Pedro Simón Abril es recordado sobre todo por su eminente traducción de las obras
de Aristóteles, aunque también tradujo seis comedias de Terencio (1577),
las Fábulas deEsopo (Zaragoza, 1584) y otras muchas obras
de Platón (Cratilo, Gorgias), Eurípides (Medea), Aristófanes (Pluto) y Cicerón. Como traductor
afirmaba en su prólogo a la Éticade Aristóteles: «el que vierte ha de transformar en sí el ánimo
y sentencia del actor que vierte, y decirla en la lengua en que lo vierte como de suyo, sin que
quede rastro de la lengua peregrina en que fue primero escrito». Juan Antonio Pellicer, a fines
del siglo XVIII, lo tuvo como el mejor traductor español antiguo. Hizo doce traducciones
bilingües.