Está en la página 1de 20

Portafolio de evidencias.

Nombre: Francisco Javier Juárez Villasana


Grupo: 4to “A”
Materia: Psicopatología infantil.
Maestra: Lic. Lorena Josefina Dávalos Hernández

Trastorno negativista desafiante


Incluso los niños que tienen un buen comportamiento pueden ser
difíciles y desafiantes en ocasiones. Pero si tu hijo pequeño o
adolescente manifiesta un patrón frecuente y persistente de ira,
irritabilidad, discusión, desobediencia o resentimiento hacia ti y hacia
otras figuras de autoridad, es posible que padezca el trastorno
negativista desafiante.

Como padre, no tienes que intentar controlar a un niño con trastorno


negativista desafiante tú solo. Puedes recibir ayuda de médicos,
profesionales de salud mental y expertos en desarrollo infantil.

Síntomas
A veces, es difícil reconocer la diferencia entre un niño de carácter
fuerte o emocional y un niño con trastorno negativista desafiante. Es
normal observar una conducta negativista en ciertas etapas del
desarrollo de un niño.

Los signos del trastorno negativista desafiante, por lo general,


comienzan durante los años preescolares. A veces, el trastorno
negativista desafiante puede manifestarse más tarde pero, casi siempre,
antes de los primeros años de la adolescencia. Estos comportamientos
causan un deterioro importante en la vida familiar, en las actividades
sociales y en la vida escolar y laboral.

El Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5 (Manual


diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-5), publicado
por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de
Psiquiatría), enumera los criterios para diagnosticar el trastorno
negativista desafiante. Los criterios del DSM-5 comprenden síntomas
emocionales y del comportamiento que duran seis meses como mínimo.

El trastorno negativista desafiante puede variar en gravedad:

 Leve. Los síntomas se presentan en un solo entorno, por ejemplo,


solo en el hogar, en la escuela, en el trabajo o con los pares.

 Moderado. Algunos síntomas se dan en al menos dos entornos.

 Grave. Algunos síntomas se presentan en tres o más entornos.


Trastorno de ansiedad por separación
El trastorno de ansiedad por separación (SAD) se define como la preocupación y temor
excesivos de estar separado de los miembros de la familia o individuos con los que el niño
está más ligado. Los niños con trastorno de ansiedad por separación temen perderse de
su familia o temen que algo malo le suceda a un miembro de su familia si se separan de
ellos. Los síntomas de la ansiedad o temor a ser separados de los miembros de su familia
deben durar por un periodo de al menos 4 semanas para ser considerados SAD. Es
diferente de la ansiedad por extraños, que es normal y por lo general la experimentan los
niños entre los 7 y 11 meses de edad. Los síntomas del SAD son más severos que la
ansiedad de separación normal que casi todos los niños experimentan en algún grado
entre las edades de 18 meses y 3 años.

¿Qué causa el trastorno de ansiedad por separación?


Se cree que los trastornos de ansiedad tienen factores biológicos, familiares y
ambientales que contribuyen a la causa. Un desequilibrio químico que involucra a dos
productos químicos en el cerebro (norepinefrina y serotonina) muy probablemente
contribuyen a la causa de los trastornos de ansiedad. Mientras que un niño o adolescente
pueden heredar una tendencia biológica a ser ansiosos, la ansiedad y el temor también se
pueden aprender de los miembros de la familia y otros que muestren frecuentemente un
incremento de la ansiedad cerca del niño. Una experiencia traumática también puede
desencadenar la ansiedad.

¿Quién resulta afectado por el trastorno de ansiedad por separación?


Todos los niños y adolescentes experimentan algo de ansiedad. Es una parte normal del
crecimiento. Sin embargo, cuando las preocupaciones y temores son inapropiadas para el
desarrollo sobre la separación del hogar o familia, el trastorno de ansiedad por separación
puede estar presente. El SAD ocurre de igual manera en hombres y mujeres. Los
primeros síntomas del SAD por lo general aparecen cerca del tercer o cuarto grado.
Normalmente, el inicio de los síntomas ocurre luego de un receso de la escuela, como las
fiestas Navideñas o una enfermedad extendida. Los hijos de padres con un trastorno de
ansiedad están más propensos a tener un trastorno de ansiedad.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de ansiedad por separación?


Los siguientes son los síntomas más comunes del SAD. Sin embargo, cada niño puede
experimentar los síntomas de manera diferente. Los síntomas pueden incluir:

 Rehusarse a dormir solo


 Pesadillas repetidas con un tema de separación

 Angustia excesiva cuando ocurre o se anticipa la separación del hogar o de la


familia

Trastorno de ansiedad generalizada


Es normal sentirse ansioso en algunos momentos, en especial, si tu vida es estresante.
Sin embargo, la ansiedad y la preocupación excesivas y continuas que son difíciles de
controlar e interfieren en las actividades diarias pueden ser signo de un trastorno de
ansiedad generalizada.

Es posible padecer un trastorno de ansiedad generalizada en la niñez o en la edad adulta.


El trastorno de ansiedad generalizada tiene síntomas similares a los del trastorno de
pánico, el trastorno obsesivo compulsivo y otros tipos de ansiedad, pero todas son
enfermedades diferentes.

Vivir con trastorno de ansiedad generalizada puede ser un desafío de largo plazo. En
muchos casos, se produce junto con otros trastornos de ansiedad o emocionales. En la
mayoría de los casos, el trastorno de ansiedad generalizada mejora con psicoterapia o
medicamentos. También puede ser útil hacer cambios en el estilo de vida, aprender a
hacer frente a desafíos o situaciones y practicar técnicas de relajación.

Síntomas

Los síntomas del trastorno de ansiedad generalizada pueden variar. Algunos de ellos son
los siguientes:

 Pensar demasiado los planes y las soluciones a todos los peores resultados
posibles

 Percibir situaciones y acontecimientos como amenazantes, incluso cuando no lo


son

 Dificultad para concentrarse, o sensación de que la mente se «pone en blanco»

Los signos y síntomas físicos pueden ser los siguientes:

 Fatiga
 Trastornos del sueño

 Tensión muscular o dolores musculares

 Temblor, agitación

Fobia especifica
Una fobia es un miedo intenso y progresivo o ansiedad por un determinado objeto, animal,
actividad o situación que ofrece poco o ningún peligro real.

Causas
Las fobias específicas son un tipo de trastorno de ansiedad en el cual una persona puede
sentirse extremadamente ansiosa o tener un ataque de pánico cuando es expuesta al
objeto del miedo. Las fobias específicas son un trastorno psiquiátrico común.

Las fobias comunes son, entre otras, el miedo a:

 Estar en lugares donde es difícil escapar, como entre multitudes, puentes o estar
solo en el exterior

 Sangre, inyecciones y otros procedimientos médicos

 Ciertos animales (por ejemplo, perros o serpientes)

 Espacios encerrados

 Volar

 Lugares altos

 Insectos o arañas

 Relámpagos

Síntomas
Estar expuesto al objeto de la fobia o incluso pensar en estar expuesto a dicho objeto
provoca una reacción de ansiedad.
 Este miedo o ansiedad es mucho más fuerte que la amenaza real.

 Se puede experimentar sudoración excesiva, tener problemas para controlar los


músculos o las acciones, o frecuencia cardíaca rápida.
Usted evita situaciones en las cuales se puede presentar contacto con el objeto o animal
que causa el miedo. Por ejemplo, evitar conducir a través de túneles, si estos son su
fobia. Este tipo de evasión puede interferir con el trabajo y la vida social.

Pruebas y exámenes
El proveedor de atención médica preguntará por los antecedentes de la fobia y obtendrá
una descripción del comportamiento de parte suya, de su familia y de amigos.

Fobia Social
¿Qué es el trastorno de ansiedad social?

El trastorno de ansiedad social es un tipo común de trastorno de ansiedad. Las personas


con este trastorno tienen síntomas de ansiedad o miedo en ciertas o todas las situaciones
sociales, como cuando conocen a personas nuevas, salen en citas, tienen una entrevista
de trabajo, responden a una pregunta en clase o tienen que hablar con un cajero de una
tienda. Incluso, hacer cosas sencillas frente a otras personas, como comer o beber
delante de otros o usar un baño público, les puede causar ansiedad o temor. Tienen
miedo de ser humilladas, juzgadas y rechazadas.

El temor que tienen las personas con este trastorno en situaciones sociales es tan fuerte
que piensan que controlarlo está más allá de su capacidad. Como resultado, el temor se
interpone con su capacidad para ir al trabajo, asistir a la escuela o hacer cosas cotidianas.
Las personas con trastorno de ansiedad social pueden preocuparse por éstas y otras
cosas por semanas antes de que ocurran. A veces, terminan no yéndose a lugares o
eventos donde creen que podrían tener que hacer algo que les avergüence.

Algunas personas con este trastorno no tienen ansiedad en los contextos sociales, sino
que más bien tienen ansiedad de rendimiento. Es decir, sienten síntomas físicos de
ansiedad en situaciones tales como cuando tienen que dar un discurso, participar en
deportes, o bailar o tocar un instrumento musical en el escenario.

En las personas que son extremadamente tímidas, el trastorno de ansiedad social suele
comenzar en la juventud. Este trastorno no es tan raro. La investigación sugiere que
alrededor del 7 por ciento de las personas en los Estados Unidos están afectadas. Sin
tratamiento, el trastorno de ansiedad social puede durar muchos años o toda la vida y
puede impedir que una persona alcance su máximo potencial.

¿Cuáles son las señales y los síntomas del trastorno de ansiedad social?

Cuando están rodeadas de otras personas o cuando tienen que actuar frente a alguien,
las personas con ansiedad social tienden a:

 Enrojecerse, sudar, temblar, o sentir que el corazón les late muy rápido o que su
“mente se pone en blanco”

 Tener náuseas o malestar estomacal


 Mostrar una postura corporal rígida, hacer poco contacto visual o hablar con una
voz sumamente baja

 Sentirse asustados o dificultárseles estar con otras personas, especialmente si aún


no las conocen, y tener dificultad para hablar con ellas por más que quisieran hacerlo

 Ser muy conscientes de sí mismas frente a otras personas y sentirse


avergonzadas y torpes

Trastorno obsesivo compulsivo.


El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno mental en el cual las personas
tienen pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones (obsesiones) y comportamientos
repetitivos e indeseables que los impulsan a hacer algo una y otra vez (compulsiones).

Con frecuencia, la persona se comporta de cierta manera para librarse de los


pensamientos obsesivos, pero esto solo brinda alivio a corto plazo. No llevar a cabo los
rituales obsesivos puede causar una enorme ansiedad y sufrimiento.

Causas
Los proveedores de atención médica no conocen la causa exacta del TOC. Los factores
que pueden influir incluyen lesiones en la cabeza, infecciones y funcionamiento anormal
en ciertas zonas del cerebro. Los genes (antecedentes familiares) parecen jugar un fuerte
papel. Los antecedentes de abuso físico o sexual también parecen incrementar el riesgo
de TOC.

Los padres y los profesores a menudo reconocen los síntomas del TOC en los niños. La
mayoría de las personas recibe un diagnóstico a los 19 o 20, pero algunas no muestran
síntomas hasta la edad de 30 años.

Síntomas
Las personas con TOC tienen pensamientos, impulsos o imágenes mentales repetitivos
que causan ansiedad. Estos son llamados obsesiones.

Algunos ejemplos son:

 Miedo excesivo a los microbios

 Pensamientos prohibidos relacionados con el sexo, la religión, o sobre dañar a


otros o a sí mismos
 La necesidad de que exista orden

También realizan comportamientos repetitivos en respuesta a sus pensamientos y


obsesiones. Los ejemplos incluyen:

 Verificar una y otra vez las acciones (como apagar las luces y cerrar la puerta)

 Conteo excesivo

 Ordenar las cosas de una cierta manera

 Lavarse las manos repetidas veces para evitar una infección

 Repetir las palabras en silencio.

Tricotilomania
La tricotilomanía es un trastorno que consiste en arrancarse compulsivamente los pelos
de distintas partes del cuerpo, produciendo un fuerte sufrimiento porque desfigura la
imagen de la persona o porque incrementa el estrés y la ansiedad. Se presenta también
un tratamiento psicológico cognitivo conductual que ha demostrado su eficacia.

Definición

El DSM-IV la define como su característica esencial el arrancamiento recurrente del


cabello que da lugar a una pérdida perceptible de pelo.

Sin embargo, tirarse del pelo puede darse sin que se note la pérdida del pelo y sin que se
asocie ningún malestar. Esto indica que tirarse del pelo se puede considerar como un
continuo que va desde un hábito sin trascendencia ni consecuencias hasta una
tricotilomanía, que supone un problema psicológico importante, cuando desfigura a la
persona y va asociado a un estrés notable (Duke y otros, 2010).

El lugar de donde más frecuentemente se arranca el pelo es del cuero cabelludo, pero
también es frecuente de las cejas, las pestañas, la barba y del vello púbico. Una persona
puede arrancarse el pelo de un único lugar; pero también puede hacerlo de distintos
sitios. Con el tiempo los afectados se suelen ir arrancando pelo de más sitios.
Típicamente el pelo se arranca de uno en uno, aunque también se pueden arrancar en
manojos (Duke y otros, 2010).

Los niños se suelen arrancar el pelo inicialmente de forma placentera: pero con el tiempo
conlleva un malestar importante.

Aunque se supone que podría ser igual de frecuente en hombres que en mujeres, en la
práctica clínica se atiende más a las mujeres, quizás porque es más importante para ellas
la estética, mientras que la calva en los hombre está muy aceptada socialmente.

Se suele dar unida a otros hábitos de movimientos repetitivos en el cuerpo, como


pellizcarse o comerse las uñas.
Tipos:

Se distinguen varios tipos:

Comienzo temprano. Empieza antes de los ocho años y suele corregirse solo; pero hay
que revisar como va evolucionando, porque puede que continúe en la edad adulta.

Automático. Se da sin conciencia de lo que se está haciendo, mientras se está


concentrado en otras actividades, como pensar, estudiar, viendo TV etc. Afecta a ¾ de las
personas con tricotilomanía.

Consciente. La persona se concentra en lo que está haciendo y no lo puede evitar. Es el


que se adapta mejor al diagnóstico del DSM –IV, que pone como criterio un impulso
irrefrenable a hacerlo con un aumento de tensión que disminuye cuando se produce el
arranque del pelo. Corresponde a ¼ de los afectados.

Trastorno disocial
El Trastorno Disocial según el DSM-IV con la publicación del DSM-5 ha pasado a llamarse
Trastorno de la Conducta. Se refiere a la presencia recurrente de conductas
distorsionadas, destructivas y de carácter negativo, además de transgresoras de las
normas sociales, en el comportamiento del individuo. Este trastorno supone un problema
clínico importante por sus características intrínsecas - implica un desajuste social-, sus
posibles consecuencias - una parte importante de los niños/as que lo padecen mostrará
algún tipo de desajuste en la edad adulta- y por su frecuencia - es el más comúnmente
diagnosticado.

Rasgos

El rasgo principal del Trastorno disocial es, según el DSM-IV, "un patrón de conducta
persistente en el que se transgreden los derechos básicos de los demás y las principales
normas sociales propias de la edad". El trastorno causa además un deterioro del
funcionamiento a nivel social, académico y/u ocupacional clínicamente significativo. En los
niños/as diagnósticados con este trastorno: frecuentemente intimidan o acosan a otros,
suelen iniciar peleas físicas, han usado algún arma que puede causar un daño físico a
otros, han sido crueles físicamente con animales o con personas, han afrontado y robado
a una víctima, han causado fuegos con la intención de causar un daño serio,
frecuentemente mienten para conseguir favores o evitar obligaciones, huyen del hogar
durante la noche mientras están viviendo en el hogar familiar.

La simple aparición de estas conductas no es, sin embargo, criterio suficiente para la
emisión del diagnóstico, ha de existir un deterioro significativo en el ajuste del individuo, y
se ha de considerar el entorno en el que se dan estas conductas. Existen ciertos ámbitos,
como el carcelario, las guerras, las pandillas juveniles, etc., en los que estos patrones
inadaptados de conducta social, son la respuesta "normal" y por tanto resultan admitidos e
incluso valorados por el colectivo.
Se ofrece en el DSM-5 una diferenciación en función de si el trastorno se da con los
siguientes especificadores: con emociones prosociales limitadas, falta de remordimientos
o culpabilidad; insensible, carente de empatía; despreocupado por su rendimiento; o
afecto superficial deficiente.

Clasificación

El afán objetivista de las clasificaciones psiquiátricas unido a la variedad de matices que


pueden encontrarse en el Trastorno de Conducta, han ocasionado el establecimiento de
distintas clasificaciones de éste. Así, el DSM-IV distingue, según criterios de edad, entre:

Inicio en la Infancia: la aparición de algunos de los criterios propios del Trastorno de


Conducta es anterior a los 10 años.

Inicio en la Adolescencia: la aparición de los criterios del Trastorno de Conducta es


posterior a los 10 años.

Trastorno del apego reactivo.

El trastorno reactivo de la vinculación es una enfermedad excepcional, pero grave, en la


cual un bebé o niño pequeño no establece vínculos saludables con los padres o personas
responsables del cuidado. El trastorno reactivo de la vinculación puede manifestarse si no
se cumplen las necesidades básicas del niño en cuanto a comodidad, afecto y nutrición, ni
se establecen vínculos estables de cariño y cuidados con los demás.

Síntomas

El trastorno reactivo de la vinculación puede comenzar en la infancia. Hay escasas


investigaciones sobre los signos y síntomas del trastorno reactivo de la vinculación más
allá de la primera infancia, y aún sigue sin saberse si ocurre en niños mayores de 5 años.

Algunos de los signos y síntomas son:

 No buscar consuelo o no reaccionar cuando se recibe consuelo

 Incapacidad de tender la mano cuando alguien ofrece ayuda

 Desinterés en jugar a las escondidas u otros juegos interactivos

Causas

Para sentirse seguros y desarrollar confianza, los bebés y los niños pequeños necesitan
crecer en un entorno estable y cariñoso. Necesitan que sus necesidades básicas, tanto
emocionales como físicas, se satisfagan de manera regular. Por ejemplo, cuando un bebé
llora, es necesario satisfacer la necesidad que tiene de alimentarse o de que le cambien
los pañales, pero siempre acompañado con un intercambio emocional que puede consistir
en contacto visual, una sonrisa o caricias.

Cuando se desatienden las necesidades de un pequeño o se satisfacen sin ningún tipo de


respuesta emocional por parte de la persona responsable del cuidado, el niño no esperará
atención ni comodidad de parte de dicha persona, ni formará un lazo estable con ella.

No está claro por qué algunos bebés y niños manifiestan un trastorno reactivo de la
vinculación y otros no. Existen varias teorías en relación con el trastorno reactivo de la
vinculación y a sus causas, pero se necesitan más investigaciones para comprender
mejor este trastorno y mejorar las opciones de diagnóstico y tratamiento.

Trastorno del pica


El trastorno de pica es una enfermedad psiquiátrica en la que el paciente ingiere
sustancias que no son nutritivas, como tierra, piedras, papel o sustancias biológicas. La
denominación del trastorno viene del nombre científico de la urraca, Pica pica, por la
costumbre de este animal de ingerir y robar objetos inertes no alimenticios.

Causa
La ingesta de sustancias no alimenticias es algo normal por debajo de los dos años y
suele autolimitarse alrededor de esa edad. Se calcula que entre un 10% y un 30% de los
niños por debajo de 6 años de edad presentan este tipo de conducta sin consecuencias
posteriores. La ingesta de sustancias no nutritivas también se ha observado en
las mujeres embarazadas con frecuencia, cediendo en general tras el parto.

Con frecuencia este fenómeno se ha descrito en pacientes con un retraso mental


importante. Asimismo, el trastorno de pica se ha visto también en
pacientes esquizofrénicos, obsesivos compulsivos, en pacientes ansiosos o como forma
de llamar la atención.

Desde un punto de vista antropológico es común en muchas culturas la ingesta de tierra,


sin que esto sea de por sí patológico. En muchos casos responde a un déficit de hierro o
de zinc que se intenta suplir con la ingesta de estos minerales en la tierra, sin que la
persona sea consciente de su carencia. En otras ocasiones la ingesta de estas sustancias
es para aliviar ciertos síntomas digestivos como ardor de estómago (pirosis), náuseas o
vómitos. A nivel psicológico, diversas teorías enfocan este trastorno como un retraso
madurativo. Como ya se ha dicho, es normal llevarse cualquier objeto a la boca hasta
aproximadamente los dos años de edad.

Síntomas
Los pacientes con trastorno de pica suelen comer las sustancias a escondidas y en
general les produce una sensación de alivio y de sosiego, les ayuda a disminuir los
niveles de ansiedad. En otras ocasiones, cuando la motivación de la ingesta es para
llamar la atención, lo hacen públicamente y el hecho de hacerles caso refuerza la
conducta.
Estos pacientes no comen lo primero que encuentran, sino que en general su fijación es
con una sustancia en concreto. Las principales sustancias que ingieren son:

 tierra y barro

 tiza y yeso

 pintura

 piedras

 cabello

 lana y otros tejidos

 hielo

 papel

 excrementos

 moco

 sangre

Los pacientes con dicho trastorno suelen presentar síntomas digestivos como náuseas,
vómitos y diarreas. Es frecuente que presenten dolor abdominal (gástrico o
generalizado), aumento de la salivación y alteraciones del gusto y del olfato.

El trastorno de rumiación

Es una alteración de la salud poco frecuente, y se incluye dentro del capítulo del DSM 5
sobre Trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos (APA, 2013). El foco del
problema de este trastorno es la regurgitación, que se produce por una contracción del
estómago.
El término “rumiación” procede de la palabra en latín ruminare, que significa “masticar el
bolo alimenticio”. Fue mencionado en la antigüedad en los escritos de Aristóteles, y se
documentó clínicamente por primera vez en el siglo XVII por el anatomista italiano
Fabricus ab Aquapendende.
La denominación de este trastorno se debe a la regurgitación análoga de los animales
herbívoros, la “rumia”. En este artículo vamos a abordar sus síntomas y su prevalencia,
así como las causas que lo originan y su tratamiento.
Síntomas del trastorno de rumiación
El trastorno de rumiación consiste en la regurgitación repetida de alimentos durante un
período mínimo de un mes. Además, estos alimentos regurgitados se pueden volver a
masticar, tragar, o escupir por la persona que lo padece, sin mostrar síntomas de asco,
repulsión o náuseas.
Además, el trastorno de rumiación no se produce únicamente en el curso de la anorexia
nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno de atracones o el trastorno de
evitación/restricción de la ingestión de alimentos.
La regurgitación debe ser frecuente, ocurriendo al menos varias veces por semana,
típicamente de forma diaria. A diferencia de los vómitos involuntarios que cualquier
persona puede padecer (incontrolables), la regurgitación puede ser voluntaria. Los adultos
que lo padecen afirman que no tienen control sobre este trastorno y que no pueden dejar
de hacerlo.

Causas del trastorno de rumiación

El síndrome de rumia es un fenómeno poco conocido, y varias son las especulaciones


acerca de las causas de la regurgitación.
El mecanismo orgánico más ampliamente documentado es que la ingesta de alimentos
genera distensión gástrica, que es seguida por la compresión abdominal y la posterior
relajación del esfínter esofágico inferior (EEI). Se crea una cavidad entre el estómago y la
orofaringe que conduce a que el material parcialmente digerido vuelva a la boca.

Anorexia verviosa

La anorexia nerviosa, a menudo simplemente denominada «anorexia», es un trastorno de


la alimentación que se caracteriza por el peso corporal anormalmente bajo, el temor
intenso a aumentar de peso y la percepción distorsionada del peso. Para las personas
con anorexia, es muy importante controlar su peso y su figura corporal, y hacen todo tipo
de sacrificios que suelen interferir en su vida de forma significativa.

Para evitar aumentar de peso o para seguir adelgazando, las personas anoréxicas suelen
restringir demasiado la cantidad de comida que consumen. Para controlar el consumo de
calorías, pueden vomitar después de comer o usar de modo indebido laxantes,
suplementos dietéticos, diuréticos o enemas. Además, para intentar bajar de peso,
pueden ejercitarse en exceso. No importa cuánto baje de peso, la persona continúa
sintiendo temor a aumentar de peso.
En realidad, la anorexia no se trata de la comida. Es una manera extremadamente poco
saludable y, en ocasiones, mortal de intentar afrontar los problemas emocionales. Cuando
tienes anorexia, lo que haces con frecuencia es equiparar la delgadez con la autoestima.

Síntomas

Los signos y síntomas físicos de la anorexia nerviosa están relacionados con la inanición.
Este trastorno también incluye problemas emocionales y conductuales asociados con una
percepción irreal del peso corporal y con un temor muy intenso a aumentar de peso o a
engordar.

Síntomas físicos

Los signos y síntomas físicos de la anorexia pueden ser los siguientes:

Pérdida de peso excesiva, o no lograr el aumento de peso previsto para el desarrollo


Pigmentación azulada en los dedos de la mano
Vello suave como pelusa que cubre el cuerpo
Ausencia de menstruación

Algunas personas con anorexia tienen episodios de atracones y purgas, similar a lo que
les ocurre a las que tienen bulimia. Sin embargo, las personas que padecen anorexia por
lo general luchan contra un peso corporal anormalmente bajo, mientras que aquellas que
padecen bulimia suelen tener un peso normal o por encima de lo normal.

Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa es un trastorno de la alimentación que se caracteriza


por episodios repetidos de ingesta excesiva de alimentos en un periodo
corto de tiempo. Esto se une a una preocupación excesiva por el control
del peso corporal, lo cual le puede llevar a utilizar métodos para controlar
el aumento de peso.

La persona que padece bulimia se ve gorda, tiene una idea distorsionada


de su propio cuerpo, aunque presenta un peso normal y presenta
sentimientos permanentes de insatisfacción corporal, miedo a engordar, no
es capaz de controlar sus impulsos con la comida y no puede resistir el
deseo de realizar un atracón.
Se contemplan dos abordajes terapéuticos: el farmacológico y el
psicoterapéutico.

La terapia cognitivo-conductual ha dado muy buenos resultados. Es muy


importante que los padres acudan al médico porque los pacientes muchas
veces niegan los síntomas y tratan de ocultar la gravedad del problema.

Trastorno por atracón

El trastorno de apetito desenfrenado es un trastorno grave de la alimentación en el que


sueles consumir cantidades extraordinariamente grandes de alimentos y te sientes
incapaz de parar de comer.

Casi todos comemos de más en algunas ocasiones, por ejemplo, cuando nos servimos
una segunda o una tercera porción de una comida durante las fiestas. Sin embargo, para
algunas personas, comer de manera excesiva con la sensación de que se pierde el
control y que esto se vuelva algo habitual pasa a ser un trastorno de apetito
desenfrenado.

Cuando tienes el trastorno de apetito desenfrenado, puedes sentirte avergonzado por


comer en exceso y prometer que vas a dejar de hacerlo. No obstante, sientes una
compulsión tan fuerte que no puedes resistir la necesidad y continúas comiendo en
exceso. Si padeces el trastorno de apetito desenfrenado, el tratamiento puede ser de
ayuda.

Síntomas

La mayoría de las personas con trastorno por atracones tienen sobrepeso o son obesas,
pero tú puedes tener un peso normal. Los signos y síntomas conductuales y emocionales
del trastorno por atracones incluyen los siguientes:

 Comer cantidades inusualmente grandes de comida en un tiempo determinado,


por ejemplo, durante un período de dos horas.

 Sentir que la conducta alimenticia está fuera de control.

 Comer incluso cuando estás lleno o no tienes hambre.

Causas

Se desconocen las causas del trastorno por atracones y purgas. Sin embargo, la genética,
los factores biológicos, las dietas prolongadas y los problemas psicológicos aumentan tu
riesgo.

Trastorno de tic transitorio.


Es una afección en la cual una persona hace uno o muchos movimientos o ruidos (tics)
breves y repetitivos. Estos movimientos o ruidos son involuntarios (sin proponérselo).

Causas
El trastorno de tic transitorio es común en los niños.

La causa de este trastorno puede ser física o mental (psicológica). Puede ser una forma
leve del síndrome de Tourette.
Síntomas
El niño puede presentar tics faciales o tics que involucren el movimiento de brazos,
piernas u otras zonas.
Los tics pueden involucrar:
 Movimientos que ocurren una y otra vez y sin ritmo

 Una abrumadora urgencia de hacer el movimiento

 Movimientos breves y espasmódicos que incluyen por ejemplo: parpadear, apretar


los puños, mover las manos de forma espasmódica, patear, levantar las cejas, sacar la
lengua

Los tics a menudo lucen como un comportamiento nervioso. Parecen empeorar con el
estrés y no se presentan durante el sueño.

También se pueden presentar sonidos como:

 Chasqueo

 Gruñido

 Silbido

 Gemido

 Olfateo

 Resoplido

 Chillido

 Carraspeo

Posibles complicaciones
Por lo general no existen complicaciones. Se puede desarrollar un trastorno de tic motor o
vocal crónico.
Trastorno de taurette
¿Qué es el Síndrome de Tourette?

El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos,


estereotipados e involuntarios y la emisión de sonidos vocales llamados tics. El trastorno lleva
el nombre del doctor Georges Gilles de la Tourette, neurólogo pionero francés quien en 1885
diagnosticó la enfermedad en una noble francesa de 86 años.

Los primeros síntomas del síndrome de Tourette se observan casi siempre a partir de la niñez,
iniciándose generalmente entre los 7 y 10 años de edad. El síndrome de Tourette afecta a
personas de todos los grupos étnicos, aunque los varones se ven afectados con una
frecuencia entre tres o cuatro veces mayor que las mujeres. Se calcula que 200,000
norteamericanos padecen de la forma más severa del síndrome de Tourette mientras que una
de cada cien personas presenta síntomas más leves y menos complejos, tales como tics
motores o vocales crónicos o los tics pasajeros de la niñez. Aunque el síndrome de Tourette
puede manifestarse como condición crónica con síntomas que persisten durante toda la vida,
la mayoría de las personas que padecen del mal presentan los síntomas más severos durante
los primeros años de adolescencia y van mejorando al avanzar hacia la fase más tardía de la
adolescencia y posteriormente en la madurez.

¿Cuáles son los síntomas?

. Las vocalizaciones sencillas pueden incluir el aclarar la garganta repetidamente, olfatear o


hacer gruñidos. Los tics complejos son patrones de movimientos específicos que abarcan
varios grupos musculares. Los tics motores complejos pueden incluir muecas faciales
combinadas con torcedura de la cabeza y encogimiento de hombros. Otros tics motores
complejos pueden parecer deliberados, incluyendo el olfateo o manoseo de objetos, saltar,
brincar, agacharse o retorcer o doblar el cuerpo. Los tics vocales simples pueden incluir el
aclarar la garganta, el olfateo/resoplido, gruñidos o ladridos. Los tics vocales aún más
complejos incluyen el emitir palabras o frases. Quizás los tics más dramáticos y que producen
mayor discapacidad incluyen los movimientos motores automutilantes, tales como golpearse la
cara o tics que incluyen la coprolalia (el decir obscenidades) o ecolalia (repetir palabras o
frases de otras personas). Algunos tics son precedidos por un impulso irrefrenable o sensación
en el grupo muscular afectado, lo que se llama un impulso premonitorio. Algunas personas con
el síndrome de Tourette describen su necesidad de completar un tic de cierta manera o cierto
número de veces con el fin de aliviar la necesidad o disminuir la sensación.

Los tics a menudo empeoran cuando la persona está excitada o padece de ansiedad y se
atenúan durante la realización de actividades calmadas o que requieren de concentración.
Algunas experiencias físicas pueden provocar los tics o aumentarlos. Por ejemplo, el usar ropa
que apriete el cuello puede provocar tics en el cuello o el escuchar a otra persona olfatear o
aclarar la garganta puede llevar a que el afectado emita sonidos similares. Los tics no
desaparecen durante el sueño pero generalmente disminuyen notablemente.

¿Cuál es la causa del síndrome de Tourette?

Aunque la causa del síndrome de Tourette es desconocida, las investigaciones actuales


revelan la existencia de anormalidades en ciertas regiones del cerebro (incluyendo los
ganglios basales, lóbulos frontales y corteza cerebral), los circuitos que hacen interconexión
entre esas regiones y los neurotransmisores (dopamina, serotonina y norepinefrina) que llevan
a cabo la comunicación entre las células nerviosas. Dada la presentación frecuentemente
compleja del síndrome de Tourette, la causa del trastorno seguramente es igualmente
compleja.

Tic´s Cronicos
El trastorno crónico de tic motor consiste en arrebatos verbales o movimientos rápidos e
incontrolables (pero no ambos).

Causas

El trastorno crónico del tic motor es más común que el síndrome de Tourette. Los tics
crónicos pueden ser formas del síndrome de Tourette. Por lo regular, los tics comienzan a
los 5 o 6 años y empeoran hasta los 12 años. Con frecuencia mejoran durante la adultez.

Síntomas

Un tic es un movimiento o sonido repentino, rápido y repetitivo que no tiene ningún


propósito u objetivo. Los tics pueden involucrar:
Parpadeo excesivo

Gestos faciales

Movimientos rápidos de brazos, piernas u otras zonas

Sonidos (gruñidos, carraspeo, contracciones abdominales o diafragmáticas)

Algunas personas tienen muchos tipos de tics.

Una persona que presenta este padecimiento puede contener estos síntomas durante un
período de tiempo breve. Sin embargo, experimentan una sensación de alivio cuando
realizan estos movimientos. A menudo los describen como una respuesta a un deseo
interno. Algunos dicen tener sensaciones anormales en la zona del tic antes de que se
presente.

Los tics pueden continuar durante todas las etapas del sueño. Pueden empeorar con:

Excitación

Fatiga

Calor

Estrés

Pruebas y exámenes

Por lo general, el médico puede diagnosticar un tic durante un examen físico.


Normalmente no se necesitan exámenes.

Este trastorno se diagnostica cuando:

Una persona tuvo tics casi a diario durante más de un año.

Una persona no tuvo un período sin la presencia de tics por más de 3 meses.

Tratamiento

El tratamiento depende de la gravedad de los tics y de la forma en la que este trastorno lo


afecte. Se utilizan medicamentos y terapia de conversación (terapia conductual cognitiva)
cuando los tics tienen un impacto significativo en las actividades diarias, tales como el
desempeño escolar y laboral.

Las medicinas pueden ayudar a controlar o reducir los tics. Sin embargo, tienen efectos
secundarios como dificultades del movimiento y el pensamiento.
Expectativas (pronóstico)

El pronóstico para los niños que desarrollan este trastorno entre los 6 y los 8 años por lo
regular es muy bueno. Los síntomas pueden durar unos 4 a 6 años y luego cesan sin
tratamiento a principios de la adolescencia.

Cuando el trastorno comienza en niños mayores y continúa hasta los 20 años, se puede
convertir en una afección de por vida.

Posibles complicaciones

No suele haber complicaciones.

También podría gustarte