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MARTINEZ BAUTISTA GEORGINA ROCIO Y

YOGA ESPACIO, S.C.


VS.
VERONICA ARANDA VOLLMER
JUICIO: ORDINARIO CIVIL
EXPEDIENTE: 734/2013
SECRETARÍA “B”

C. JUEZ 52° DE LO CIVIL DEL DISTRITO FEDERAL.

VERONICA ARANDA VOLLMER, por mi propio derecho, respetuosamente


comparezco y expongo:

Que por medio del presente escrito vengo a señalado como nuevo domicilio para
oír y recibir notificaciones el ubicado en Av. San Jerónimo #550, cuarto piso, Colonia
Jardines del Pedregal, Delegación Álvaro Obregón, México D.F. 01900; lo anterior para
todos los efectos legales a que haya lugar, y a autorizar a los señores licenciados: Lic. LUIS
NAZARIO COLIN RIVERO, en términos de lo descrito por el cuarto párrafo del artículo 112
del Código de Procedimientos Civiles vigente para el Distrito Federal, quien es titular de la
Cedula Profesional No. 1636628, expedida por la Dirección General de Profesiones, el Lic.
Oscar Alejandro Cruz Ramírez, quien es titular de la Cedula Profesional No. 5108822,
expedida por la Dirección General de Profesiones, el Lic. Oscar Alejandro Cruz Ramírez, la
que se acredita en términos de la copia simple de la misma; así mismo se autoriza al
pasante en derecho Jesús Samuel Rodríguez Barrera, para oír, recibir, recoger todo tipo
de notificaciones y documentos, respetuosamente comparezco y expongo:

Que por medio del presente escrito y estando dentro del término legal establecido,
vengo a dar contestación a la vista que se me manda dar por medio del auto de fecha 19
de agosto del año en curso, y 24 de septiembre del año en curso y veintiocho de octubre
del año en curso, con el escrito de demanda de la parte Actora, para las que manifiesto lo
siguiente:

MANIFESTACIONES

I.- En relación al Primer Agravio expresado por la Apelante, que por medio del
presente escrito manifiesto que son de desestimarse los agravios que pretende hacer valer
la parte apelante, en virtud de con fecha que la A quo, al observar el contenido del escrito
de la parte Demandada en el principal, el escrito de contestación, oposición de
excepciones y defensas, así como de las pruebas ofrecidas por las partes, la A Quo
mediante Considerando 2. tomó y valoró correctamente el contenido de los escritos de
ambas partes, y aplicando correctamente lo descrito por el artículo 1198 del Código de
Comercio, ya que el ofrecimiento que hace la parte demandada y no la hoy apelante, se
ofrecieron las pruebas conforme a las reglas de la prueba Documentales por parte de la
Demandada; el apelante no demuestra ni expresa las razones por las que se dejaron de
valorar o se valoraron erróneamente para determinar que no es procedente el pago
parcial realizado por mi representada, con dicha prueba pretende demostrar, y sus
aseveraciones son de forma vaga y sin consistencia, para lo cual transcribo para el
conocimiento de mi contra parte:

“ARTICULO 1198. Las pruebas deben ofrecerse expresando claramente el


hecho o hechos que se trata demostrar con las mismas, así como las
razones por los que el oferente considera que demostrarán sus
afirmaciones; si a juicio del tribunal las ofrecidas no cumplen con las
condiciones apuntadas, serán desechadas, observándose lo dispuesto en el
artículo 1203 de este ordenamiento.”
Así mismo el Artículo 1203 menciona:

“... En ningún caso se admitirán pruebas contra el derecho o a la moral;


que se hayan ofrecido extemporáneamente, sobre hechos no
controvertidos o ajenos a la litis; sobre hechos que no reúnan los
requisitos establecidos en el artículo 1198 de este Código... ”

Con lo que se demuestra la falta de conocimiento más elemental de la Legislación


Mercantil, así como del Derecho en general. Para dar solidez a mis afirmaciones,
transcribo la siguientes Tesis emitidas por los Diversos Tribunales de la Suprema Corte de
Justicia:

Octava Época
Instancia: QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: II Segunda Parte-2
Página: 438

PRUEBAS, DESECHAMIENTO DE LAS, CUANDO CARECEN DE RELACIÓN CON


LOS HECHOS CONTROVERTIDOS. Si el actor debe probar los hechos
constitutivos de su acción y el demandado los de sus excepciones, de
conformidad con lo dispuesto por los artículos 285 y 291 del Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, deben desecharse las
pruebas ofrecidas que no guarden relación con cada uno de los hechos
controvertidos, por ser incongruentes respecto de ellos, pues todo medio
de prueba que no conduce directamente a justificar los hechos materia del
litigio debe ser desechado o desestimado por el juzgador, ya que la
totalidad del proceso debe guardar congruencia con los puntos debatidos
conforme a la realidad o la fijación de la litis y, por tanto, sobre aquello que
no exista controversia la prueba es inconducente.

QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 2860/88. Miguel Ángel Pineda. 6 de octubre de 1988.


Unanimidad de votos. Ponente: Efraín Ochoa Ochoa. Secretario: Amado
Lemus Quintero.

Octava Época
Instancia: PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO
CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XIV-Agosto
Tesis: VII. C. 52 C
Página: 648

PRUEBAS, DESECHAMIENTO DE, EN PRIMERA INSTANCIA. DEBE


REITERARSE SU OFRECIMIENTO EN LA ALZADA, COMO PRESUPUESTO
PARA SU ADMISIÓN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ. Si el
juzgador de primera instancia desecha, por determinada circunstancia,
algunos de los medios de convicción que ofrecieron las partes, y el acuerdo
relativo que fue combatido a través del recurso de revocación, previsto en el
artículo 506 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de
Veracruz, es confirmado, el oferente de tales pruebas debe reiterar su
ofrecimiento en la alzada, conforme al diverso artículo 522 del mismo
ordenamiento, porque si no lo hace así, además de que precluye su
derecho, el Tribunal de apelación estará imposibilitado legalmente para
ordenar el desahogo de dichas probanzas, aun cuando se declarara fundado
el agravio de que éstas fueron desechadas en forma injustificada.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO CIRCUITO.

Amparo directo 209/93. Pedro del Ángel del Ángel. 30 de abril de 1993.
Mayoría de votos. Ponente: Omar Losson Ovando. Secretario: Alberto
Quinto Camacho. Disidente: Adrián Avendaño Constantino.

Octava Época
Semanario Judicial de la Federación
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Época: OCTAVA ÉPOCA
Tomo: XIV-Agosto
Tesis: VII. C. 52 C
Página: 648

PRUEBAS, DESECHAMIENTO DE, EN PRIMERA INSTANCIA. DEBE


REITERARSE SU OFRECIMIENTO EN LA ALZADA, COMO PRESUPUESTO
PARA SU ADMISIÓN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ.

VOTO PARTICULAR del Magistrado Adrián Avendaño Constantino: Ningún


precepto del Código de Procedimientos Civiles de la entidad dispone que si
las partes no reiteran expresamente el ofrecimiento de las pruebas que
consideran desechas injustificadamente en primera instancia, el Tribunal de
alzada quedará impedido para resolver el agravio de apelación en que se
aduzca ilegalidad del juez natural al decretar el desechamiento; ello es
explicable si se tiene en consideración el imperativo contenido en el artículo
57 del citado ordenamiento respecto de que bajo ningún pretexto los jueces
o Tribunales pueden negarse a resolver las cuestiones que hayan sido
discutidas en el pleito. Es equivocado entonces pretender que del derecho
previsto en el artículo 522 del referido código se desprende tal sanción,
pues eso no lo dice ese precepto, ni es su sentido, que en todo caso debe
interpretarse de modo que la técnica procesal no resulte rigorista y
compleja, a grado tal que los propios recursos y medios de defensa con que
cuentan los particulares para hacer valer sus derechos, se conviertan en
muros de contención en los que se estrellen y hagan nugatorias las
posibilidades de las partes para probar sus pretensiones. Luego, resulta
injustificado convalidar la omisión de resolver la violación procesal
planteada en la apelación, cuando la Ad Quem concluye que aún
advirtiendo ilegal el desechamiento de las pruebas decretado por el juez
natural, basta con no ofrecer en segunda instancia esas mismas probanzas
para desestimar el agravio "sin mayores comentarios", ya que es inconcuso
que se trata de dos hipótesis distintas, una en la que se plantea la apelación,
y otra en la que se ofrecen pruebas en segunda instancia, y el derecho a que
se resuelva la apelación a la que se refiere la primera, no se anula por no
hacer valer la segunda, porque como ya se dijo, no hay disposición legal que
así lo establezca, además de que, en todo caso, siendo el tópico toral del
agravio la insistencia para que se reciban las pruebas desechadas, ello
implica la misma razón de pedir, por lo que aun no reiterando en la forma
acostumbrada el ofrecimiento, es válido entender que la interposición del
recurso de apelación conlleva la insistencia en tal ofrecimiento y petición de
su desahogo, cuando el agravio no tiene otra finalidad sino demostrar que
las pruebas del apelante fueron ofrecidas legalmente y que debe
subsanarse por el Tribunal de segunda instancia la violación cometida por el
juez de primer grado, pues ningún impedimento tiene el Tribunal de alzada,
de estimar fundado el agravio, para reparar la violación procesal aducida,
máxime tratándose de pruebas que se desahogan por su propia naturaleza.
Novena Época
Instancia: SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: VIII, Agosto de 1998
Tesis: I.6o.C. J/11
Página: 700

CONCEPTOS DE VIOLACIÓN INOPERANTES, CUANDO ATACAN CUESTIONES


QUE NO FORMARON PARTE DE LA LITIS DE PRIMERA INSTANCIA
(LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL). Aunque el tribunal de apelación
indebidamente haya resuelto al contestar los agravios propuestos por el
recurrente, sobre determinado aspecto que no fue materia de la litis de
primera instancia, los conceptos de violación que en el amparo directo se
enderecen en contra de tal pronunciamiento son inoperantes, tomando en
consideración que en términos de lo prescrito en el artículo 81 del Código
de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, la sentencia sólo debe
ocuparse de estudiar y dirimir sobre las acciones deducidas y las defensas y
excepciones opuestas en el procedimiento de origen.

SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 2746/97. Ernesto Sánchez Real. 6 de mayo de 1997.


Unanimidad de votos. Ponente: Ana María Nava Ortega, secretaria de
tribunal autorizada por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal para
desempeñar las funciones de Magistrada. Secretario: Filemón Moreno
Peñaloza.

Amparo directo 5060/97. Fernando Esquivel Durán. 3 de julio de 1997.


Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez. Secretario:
José Guadalupe Sánchez González.

Amparo directo 10516/97. Gerardo Manuel Hernández Sánchez. 5 de marzo


de 1998. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez.
Secretario: José Guadalupe Sánchez González.

Amparo en revisión 396/98. Jorge Ismael Alonso González. 28 de mayo de


1998. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez.
Secretario: José Guadalupe Sánchez González.

Amparo directo 3256/98. Mantenimiento y Desarrollo Arquitectónico, S.A.


de C.V. 6 de agosto de 1998. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R.
Parrao Rodríguez. Secretario: José Guadalupe Sánchez González.

Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época,


Tomo II, agosto de 1995, página 310, tesis VI.2o. J/23, de rubro:
"CONCEPTOS DE VIOLACIÓN INOPERANTES, CUANDO ATACAN CUESTIONES
QUE NO FORMARON PARTE DE LA LITIS DE PRIMERA INSTANCIA.".

Así mismo, es de desechar los agravios presentados por la Apelante, ya que en


diverso escrito de fecha 9 de junio del año 2006, se presentaron diversos documentos para
el desahogo de la pericial en contabilidad ofrecida por la Demandada, aceptada del cargo
mediante auto de fecha Dos de Junio del año 2006, periciales las que no se objetaron, y las
documentos a que hace referencia la Apelante, lo cual es inaceptable jurídicamente, ya
que nuevamente apela al mismo auto mencionando nuevos agravios, lo cual contrario a lo
descrito por el artículo 1342 del Código de Comercio, en el que se establece claramente las
reglas que se deben observar para el efecto de la exhibición del escrito y de la expresión
de agravios, de lo cual transcribo lo conducente del artículo 1342 que a la letra dice: “....
Las apelaciones se admitirán o se negarán de plano y se substanciarán con un solo escrito
de cada parte...” lo que en la especie no sucedió, sino que arteramente la parte
Demandada y apelante, nuevamente expresa agravios respecto de un mismo auto, siendo
esto violatorio de todas las normas de Derecho, y en especial de las Apelaciones.

Así mismo mediante el desahogo de la prueba confesional a cargo de la Actora,


Válvulas Urrea, S.A. de C.V. fue declarada confesa de todas y cada una de las posiciones,
mediante audiencia de fecha 20 de junio de 2006, situación la que se da cuenta mediante
auto de fecha tres de julio del año 2006.

Para el caso transcribo las siguientes Jurisprudencias y Tesis Jurisprudenciales


emitidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación:

Novena Época
Instancia: SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL
SEGUNDO CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: VI, Agosto de 1997
Tesis: II.2o.C.60 C
Página: 664

APELACIÓN EN MATERIA MERCANTIL. OPORTUNIDAD PARA EXPRESAR


AGRAVIOS. Una correcta interpretación del artículo 1342 del Código de
Comercio permite concluir que el "único escrito" a que aludió el legislador
para la sustanciación de la apelación, es el que corresponde a la
interposición del recurso y, en su caso, a la expresión ahí de los agravios. A
ese respecto, dicho precepto resulta aplicable al caso, y con mayor razón si
el diverso numeral 1344 del propio código, vigente a partir del veinticuatro
de julio de mil novecientos noventa y seis, por reforma publicada en el
Diario Oficial de la Federación de veinticuatro de mayo de dicho año, en
forma específica establece que en el "... mismo escrito se expresarán por el
recurrente los motivos de inconformidad o agravios que formule...". De
consiguiente, si el tribunal ad Quem declaró la deserción del recurso, sin
advertir que los agravios se formularon oportunamente en el escrito en que
se interpuso la apelación, su proceder sobre el particular es incorrecto y, así,
resulta trasgresor de las garantías de legalidad y seguridad jurídica.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO


CIRCUITO.

Amparo directo 310/97. Víctor Manuel Salgado Gómez. 25 de junio de


1997. Unanimidad de votos. Ponente: Virgilio A. Solorio Campos. Secretaria:
Sonia Gómez Díaz González.

Es por lo antes comentado y fundado que el Apelante quiere sorprender a su


Señoría, buscando confundir con una apelación, respecto de un auto el cual debió apelar
en el momento procesal oportuno, lo que en la especie es a todas luces inoperante y
contrario a derecho, por lo que es de desecharse y dejando insubsistentes los agravios
expresados en la segunda apelación.

Así mismo, es de desecharse el agravio vertido, en el sentido de que los


documentos, ofrecidos por la parte Demandada, no fueron suficientes para acreditar los
pagos realizados por la Demandada, ya que de los mismos se desprende que no fueron
objetados y por lo que es de desestimarse los agravios vertidos.
II.- En relación al Primer Agravio expresado por la Apelante, que por medio del presente
escrito manifiesto que son de desestimarse los agravios que pretende hacer valer la parte
apelante, en virtud de con fecha que la A quo, al observar el contenido del escrito de la
parte Demandada en el principal, el escrito de contestación, oposición de excepciones y
defensas, así como de las pruebas ofrecidas por las partes, la A Quo tomó y valoró
correctamente el contenido de los escritos de ambas partes y las pruebas ofrecidas por
nuestra parte, y aplicando correctamente lo descrito por el artículo 1198 del Código de
Comercio, ya que el ofrecimiento que hace la parte demandada y hoy apelante, no ofrece
debidamente sus pruebas conforme a las reglas de la prueba Documentales, y no
desahoga la Confesional a su cargo, lo que en la especie sucede y deviene en que sea
declarado confeso de todas y cada una de las posiciones articuladas en su contra,
mediante auto de fecha Tres de Julio de 2006, aunado a que, el apelante no demuestra ni
expresa las razones por las que con dicha prueba pretende demostrar, y sus aseveraciones
son de forma vaga y sin consistencia, para lo cual transcribo para el conocimiento de mi
contra parte:

“ARTICULO 1198. Las pruebas deben ofrecerse expresando claramente el


hecho o hechos que se trata demostrar con las mismas, así como las
razones por los que el oferente considera que demostrarán sus
afirmaciones; si a juicio del tribunal las ofrecidas no cumplen con las
condiciones apuntadas, serán desechadas, observándose lo dispuesto en el
artículo 1203 de este ordenamiento.”

Así mismo el Artículo 1203 menciona:

“... En ningún caso se admitirán pruebas contra el derecho o a la moral;


que se hayan ofrecido extemporáneamente, sobre hechos no
controvertidos o ajenos a la litis; sobre hechos que no reúnan los
requisitos establecidos en el artículo 1198 de este Código... ”

Para dar solidez a mis afirmaciones, transcribo la siguientes Tesis emitidas por los
Diversos Tribunales de la Suprema Corte de Justicia:

Octava Época
Instancia: QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: II Segunda Parte-2
Página: 438

PRUEBAS, DESECHAMIENTO DE LAS, CUANDO CARECEN DE RELACIÓN CON


LOS HECHOS CONTROVERTIDOS. Si el actor debe probar los hechos
constitutivos de su acción y el demandado los de sus excepciones, de
conformidad con lo dispuesto por los artículos 285 y 291 del Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, deben desecharse las
pruebas ofrecidas que no guarden relación con cada uno de los hechos
controvertidos, por ser incongruentes respecto de ellos, pues todo medio
de prueba que no conduce directamente a justificar los hechos materia del
litigio debe ser desechado o desestimado por el juzgador, ya que la
totalidad del proceso debe guardar congruencia con los puntos debatidos
conforme a la realidad o la fijación de la litis y, por tanto, sobre aquello que
no exista controversia la prueba es inconducente.

QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 2860/88. Miguel Ángel Pineda. 6 de octubre de 1988.


Unanimidad de votos. Ponente: Efraín Ochoa Ochoa. Secretario: Amado
Lemus Quintero.
Octava Época
Instancia: PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO
CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XIV-Agosto
Tesis: VII. C. 52 C
Página: 648

PRUEBAS, DESECHAMIENTO DE, EN PRIMERA INSTANCIA. DEBE


REITERARSE SU OFRECIMIENTO EN LA ALZADA, COMO PRESUPUESTO
PARA SU ADMISIÓN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ. Si el
juzgador de primera instancia desecha, por determinada circunstancia,
algunos de los medios de convicción que ofrecieron las partes, y el acuerdo
relativo que fue combatido a través del recurso de revocación, previsto en el
artículo 506 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de
Veracruz, es confirmado, el oferente de tales pruebas debe reiterar su
ofrecimiento en la alzada, conforme al diverso artículo 522 del mismo
ordenamiento, porque si no lo hace así, además de que precluye su
derecho, el Tribunal de apelación estará imposibilitado legalmente para
ordenar el desahogo de dichas probanzas, aun cuando se declarara fundado
el agravio de que éstas fueron desechadas en forma injustificada.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO CIRCUITO.

Amparo directo 209/93. Pedro del Ángel del Ángel. 30 de abril de 1993.
Mayoría de votos. Ponente: Omar Losson Ovando. Secretario: Alberto
Quinto Camacho. Disidente: Adrián Avendaño Constantino.

Octava Época
Semanario Judicial de la Federación
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Época: OCTAVA ÉPOCA
Tomo: XIV-Agosto
Tesis: VII. C. 52 C
Página: 648

PRUEBAS, DESECHAMIENTO DE, EN PRIMERA INSTANCIA. DEBE


REITERARSE SU OFRECIMIENTO EN LA ALZADA, COMO PRESUPUESTO
PARA SU ADMISIÓN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ.

VOTO PARTICULAR del Magistrado Adrián Avendaño Constantino: Ningún


precepto del Código de Procedimientos Civiles de la entidad dispone que si
las partes no reiteran expresamente el ofrecimiento de las pruebas que
consideran desechas injustificadamente en primera instancia, el Tribunal de
alzada quedará impedido para resolver el agravio de apelación en que se
aduzca ilegalidad del juez natural al decretar el desechamiento; ello es
explicable si se tiene en consideración el imperativo contenido en el artículo
57 del citado ordenamiento respecto de que bajo ningún pretexto los jueces
o Tribunales pueden negarse a resolver las cuestiones que hayan sido
discutidas en el pleito. Es equivocado entonces pretender que del derecho
previsto en el artículo 522 del referido código se desprende tal sanción,
pues eso no lo dice ese precepto, ni es su sentido, que en todo caso debe
interpretarse de modo que la técnica procesal no resulte rigorista y
compleja, a grado tal que los propios recursos y medios de defensa con que
cuentan los particulares para hacer valer sus derechos, se conviertan en
muros de contención en los que se estrellen y hagan nugatorias las
posibilidades de las partes para probar sus pretensiones. Luego, resulta
injustificado convalidar la omisión de resolver la violación procesal
planteada en la apelación, cuando la Ad Quem concluye que aún
advirtiendo ilegal el desechamiento de las pruebas decretado por el juez
natural, basta con no ofrecer en segunda instancia esas mismas probanzas
para desestimar el agravio "sin mayores comentarios", ya que es inconcuso
que se trata de dos hipótesis distintas, una en la que se plantea la apelación,
y otra en la que se ofrecen pruebas en segunda instancia, y el derecho a que
se resuelva la apelación a la que se refiere la primera, no se anula por no
hacer valer la segunda, porque como ya se dijo, no hay disposición legal que
así lo establezca, además de que, en todo caso, siendo el tópico toral del
agravio la insistencia para que se reciban las pruebas desechadas, ello
implica la misma razón de pedir, por lo que aun no reiterando en la forma
acostumbrada el ofrecimiento, es válido entender que la interposición del
recurso de apelación conlleva la insistencia en tal ofrecimiento y petición de
su desahogo, cuando el agravio no tiene otra finalidad sino demostrar que
las pruebas del apelante fueron ofrecidas legalmente y que debe
subsanarse por el Tribunal de segunda instancia la violación cometida por el
juez de primer grado, pues ningún impedimento tiene el Tribunal de alzada,
de estimar fundado el agravio, para reparar la violación procesal aducida,
máxime tratándose de pruebas que se desahogan por su propia naturaleza.

Novena Época
Instancia: SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: VIII, Agosto de 1998
Tesis: I.6o.C. J/11
Página: 700

CONCEPTOS DE VIOLACIÓN INOPERANTES, CUANDO ATACAN CUESTIONES


QUE NO FORMARON PARTE DE LA LITIS DE PRIMERA INSTANCIA
(LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL). Aunque el tribunal de apelación
indebidamente haya resuelto al contestar los agravios propuestos por el
recurrente, sobre determinado aspecto que no fue materia de la litis de
primera instancia, los conceptos de violación que en el amparo directo se
enderecen en contra de tal pronunciamiento son inoperantes, tomando en
consideración que en términos de lo prescrito en el artículo 81 del Código
de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, la sentencia sólo debe
ocuparse de estudiar y dirimir sobre las acciones deducidas y las defensas y
excepciones opuestas en el procedimiento de origen.

SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 2746/97. Ernesto Sánchez Real. 6 de mayo de 1997.


Unanimidad de votos. Ponente: Ana María Nava Ortega, secretaria de
tribunal autorizada por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal para
desempeñar las funciones de Magistrada. Secretario: Filemón Moreno
Peñaloza.

Amparo directo 5060/97. Fernando Esquivel Durán. 3 de julio de 1997.


Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez. Secretario:
José Guadalupe Sánchez González.

Amparo directo 10516/97. Gerardo Manuel Hernández Sánchez. 5 de marzo


de 1998. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez.
Secretario: José Guadalupe Sánchez González.
Amparo en revisión 396/98. Jorge Ismael Alonso González. 28 de mayo de
1998. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez.
Secretario: José Guadalupe Sánchez González.

Amparo directo 3256/98. Mantenimiento y Desarrollo Arquitectónico, S.A.


de C.V. 6 de agosto de 1998. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo R.
Parrao Rodríguez. Secretario: José Guadalupe Sánchez González.

Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época,


Tomo II, agosto de 1995, página 310, tesis VI.2o. J/23, de rubro:
"CONCEPTOS DE VIOLACIÓN INOPERANTES, CUANDO ATACAN CUESTIONES
QUE NO FORMARON PARTE DE LA LITIS DE PRIMERA INSTANCIA.".

No. Registro: 224,494


Tesis aislada
Materia(s): Civil
Octava Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: VI, Segunda Parte-1, Julio a Diciembre de 1990
Tesis:
Página: 146

De lo anterior es procedente desestimar los agravios de referencia por


virtud de que las prueba que pretende hacer valer la Apelante, y en especial a lo referente
a que no objetó las pruebas documentales, lo cual carece de seriedad y validez ya que,
mediante escrito de nuestra parte de fecha 9 de junio de 2006, fueron presentados
diversas documentación para el debido desahogo de la Pericial Contable, y pericial la cual
fue desahogada en términos de Ley y por acusada la rebeldía en que incurrió la Actora al
no desahogar la vista concedida 12 de Junio de 2006, así mismo fue declaro por precluido
su derecho al no desahogarla, mediante auto de fecha Veintinueve de Junio de 2006 y
documentos los cuales, no fueron objetados los documentos ofrecidos por la Demandada.

Así mismo mediante el desahogo de la prueba confesional a cargo de la Actora,


Válvulas Urrea, S.A. de C.V. fue declarada confesa de todas y cada una de las posiciones,
mediante audiencia de fecha 20 de junio de 2006, situación la que se da cuenta mediante
auto de fecha tres de julio del año 2006 y se hace efectivo el apercibimiento decretado en
autos mediante auto de fecha Tres de julio del año 2006.

Para el caso transcribo las siguientes Jurisprudencias y Tesis Jurisprudenciales


emitidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación:

No. Registro: 194,347


Tesis aislada
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
IX, Abril de 1999
Tesis: II.2o.C.168 C
Página: 512

CONFESIÓN FICTA EN MATERIA MERCANTIL. TIENE VALOR PROBATORIO


AUN CUANDO NO ESTÉ ADMINICULADA CON OTRA PROBANZA.
Conforme a los artículos 1232, fracción I y 1289 del Código de Comercio, a
quien ha de absolver posiciones se le debe declarar confeso cuando entre
otros supuestos no comparezca a la segunda citación a la audiencia de
desahogo de la prueba confesional; sin embargo, para que se consideren
plenamente probados los hechos sobre los que versen las posiciones que
han sido dadas por absueltas fictamente, se requiere: a) Que el interesado
sea capaz de obligarse; b) Que los hechos sean suyos y concernientes al
pleito, y, c) Que la declaración sea legal. En tales condiciones, si al
contestarse la demanda se opone la excepción de espera y para tal efecto es
ofrecida la prueba confesional, a la que el actor no comparece sin justa
causa, con dicha probanza puede estimarse acreditada la excepción de
referencia, sin que sea necesario su adminiculación con prueba alguna para
que tenga suficiente convicción jurídica, pues al establecer el artículo 1289
del Código de Comercio que los hechos contenidos en las posiciones
pueden ser considerados "plenamente probados", ello implica que la
confesión ficta por sí sola tiene valor probatorio suficiente si reúne los
requisitos mencionados, salvo prueba en contrario, como lo establece el
diverso numeral 1290 del código invocado.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SEGUNDO


CIRCUITO.

Amparo directo 1060/98. Guillermo Manzano Robledo. 2 de marzo de 1999.


Unanimidad de votos. Ponente: Raúl Solís. Secretario: Agustín Archundia
Ortiz.

Nota: Sobre el tema tratado, la Primera Sala resolvió la contradicción de


tesis 76/2006.

Para lo anterior, transcribo la siguiente Jurisprudencia para que su señoría


valore la calidad de abogado representa a la Apelante.

No. Registro: 176,354


Jurisprudencia
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 1a. /J. 69/2005
Página: 223

CONFESIÓN FICTA. ES SUFICIENTE PARA PROBAR PAGOS DE TÍTULOS DE


CRÉDITO.
Si bien el título de crédito en que se funda un juicio ejecutivo es una prueba
preconstituida de la acción, ello no implica que la confesión ficta de la que
se deriven hechos o circunstancias contrarias a las expresadas en él, resulte
inverosímil o pierda valor, ya que la dilación probatoria que se concede en
estos juicios es, precisamente, para desvirtuar ese documento, es decir,
para que la parte demandada justifique sus excepciones; lo que significa
que un título de crédito sea una prueba preconstituida de la acción es que,
por el solo hecho de que se funde la acción en un título de crédito, ya no
debe demostrarse la procedencia de ésta, ni de la relación causal que le dio
origen, pero de ninguna manera puede decirse que sea una prueba
preconstituida del adeudo o de que éste no se ha pagado. La confesión ficta
es una presunción juris tantum que admite prueba en contrario. Los medios
de convicción que pueden probar en contra de una confesión ficta deben
ser distintos a la del documento que se trata, a su vez, de desvirtuar con la
confesión ficta, pues si se considera que cualquiera puede perder valor
ante un título de crédito, por el solo hecho de ser prueba preconstituida,
haría nugatoria la dilación probatoria. De esta manera, cuando en un juicio
ejecutivo mercantil se declara fictamente confesa a la parte actora de que
se ha realizado el pago del adeudo, esta declaración es eficaz y prueba
plenamente ese hecho cuando no existe otra prueba en contrario distinta
del propio título de crédito.

Contradicción de tesis 45/2005-PS. Entre las sustentadas por el Cuarto


Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito y el Tercer Tribunal
Colegiado, actualmente en Materia Civil, del Sexto Circuito. 8 de junio de
2005. Mayoría de tres votos. Disidentes: José de Jesús Gudiño Pelayo y Juan
N. Silva Meza. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Fernando A.
Casasola Mendoza.

Tesis de jurisprudencia 69/2005. Aprobada por la Primera Sala de este Alto


Tribunal, en sesión de fecha ocho de junio de dos mil cinco.

Así mismo, es prudente tomar en consideración la siguiente Tesis:

DOCUMENTO PRIVADO. SU VALOR EN JUICIO MERCANTIL.


El documento privado que se objeta por una de las partes y no es
reconocido por la persona a quien se atribuye su expedición, no adquiere el
rango de prueba plena, y por lo mismo, pesa sobre la oferente la obligación
de perfeccionarlo con algún otro medio permitido por la ley e idóneo para
ese fin, dado que en términos del artículo 1241 del Código de Comercio, los
instrumentos privados deben ser reconocidos por su suscriptor para hacer
fe.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMO PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 233/90. María Catalina Mendiola Guijosa. 14 de agosto de


1990. Unanimidad de votos. Ponente: Leonel Valdez García. Secretario: Luis
Ángel Hernández Hernández.

Por lo antes expuesto; A USTED C. JUEZ, atentamente pido se sirva:

PRIMERO.- Tenerme por presentado en los términos del presente escrito desahogando la
vista que se me mandó dar con motivo de la apelación interpuesta por la Actora, respecto
de la sentencia de fecha 21 de Marzo de 2007.

SEGUNDO. - Solicito se pase a la calificación de grado y resolución en su caso.

México D.F. a 22 de agosto de 2019

PROTESTAMOS LO NECESARIO.
AGRAVIOS

I.- Incongruencia.-

La sentencia impugnada viola, considerando “III” (parcialmente) y


resolutivos segundo, en perjuicio de la parte actora, lo previsto por los artículos 1077,
1327 y demás relativos del Código de Comercio, de acuerdo con lo siguiente:

El A Quo, en el resultando 1 (uno) de la sentencia recurrida,


solamente hace una mención generalizada de las pretensiones reclamadas por la parte
actora, mencionando que se tienen por ahí reproducidas transcribiendo al efecto todos los
incisos del proemio del escrito inicial de demanda. Sin embargo, la resolución combatida
es incongruente porque no entra al estudio de todas esas pretensiones y deja de resolver,
incluso, respecto de todas las causas que provocaron el ejercicio de las acciones de nulidad
y rescisión reclamadas; así como también, de las demás cuestiones deducidas
oportunamente en el pleito.

Efectivamente, el A Quo no entra al estudio, ni resuelve, respecto de


las pretensiones contenidas en el escrito inicial de demanda, por virtud de las cuales se
reclamó el pago de los cheques 0000805 y 0000166 en restitución al patrimonio de la
Actora documentos base de la acción; así como también, de los facturas reclamadas, como
consecuencia de la operación comercial sostenida entre la Demandada y la Actora.

Sí resuelve, en cambio, las demás prestaciones reclamadas por la


parte actora en su demanda; sin embargo, en la resolución combatida el A Quo se abstuvo
de analizar y de resolver respecto de todas y cada una de las causas que ocasionaron el
reclamo de las prestaciones reclamadas.

Las causas generadoras el reclamo de las prestaciones demandadas,


que no fueron analizadas ni resueltas por el A Quo ya que se deja de tomar en
consideración que los cheques 0000166 y 0000805 que sí se reclamaron en la demanda, se
encuentran comprendidas en las prestaciones reclamadas:

Esta cuestión del debate fue deducida oportunamente por la actora,


para integrar la litis, y en el escrito de contestación a las excepciones opuestas por R.L.
COMERCIAL, SA. DE C.V., particularmente, al NO MENCIONAR NI OBJETAR LOS
DOCUMENTOS los cheques 0000166 y 0000805 que sí se reclamaron en la demanda, y que
dar contestación a las excepciones.

Además, VERONICA ARANDA VOLLMER, por conducto de su


representante legal al absolver posiciones planteadas en la diligencia de fecha veintiuno de
agosto del presente año, no desvirtúa en nada lo referido en relación a los cheques
0000166 y 0000805 que sí se reclamaron en la demanda.

Han quedado ya enunciados los puntos del debate con los que no
fue congruente la sentencia recurrida y que fueron deducidos oportunamente en el pleito;
exponiendo a continuación, los razonamientos lógico-jurídicos suficientes para que sea esa
H. Superioridad quien, con plenitud de jurisdicción, entre en esta alzada a su estudio y
resuelva procedentes tanto las causas por las que los cheques 0000166 y 0000805 no
fueron condenado la demandada, relativas y absoluta invocadas, como la rescisión
reclamada, al igual que los consecuentes daños y perjuicios.

Por principio de orden y metodología en la exposición,


procederemos al desarrollo de cada uno de los enunciados a que hemos hecho referencia
con anterioridad, con la misma presentación e identificación de incisos.
1. La Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito establece en
el TÍTULO I. De los títulos de crédito, CAPÍTULO I. De las
diversas clases de títulos de crédito. Sección 1a. Disposiciones
generales.

Artículo 5o. Son títulos de crédito, los documentos necesarios para


ejercitar el derecho literal que en ellos se consigna.

Artículo 7o. Los títulos de crédito dados en pago, se presumen


recibidos bajo la condición "salvo buen cobro".

En efecto, en lo descrito por la Ley General de Títulos y Operaciones


de Crédito descrito párrafos arriba, se estableció que todo documento o título entregado
como forma de pago, deberá de cubrirse en tal sentido para proceder en consecuencia por
la vía intentada.

Así, según se relató en los hechos de la demanda, resulta ser que


procediera la A Quo a condenar a la Demandada al pago del monto de los los cheques
0000166 y 0000805 Documento base de la Acción, como era necesario para su validez.

B) La A Quo, debió condenar a la Demandada al pago de los cheques


0000166 y 0000805, ya que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de ser pagar
los documentos base de la acción los cuales aparecen, como se probó en autos fueron
rechazados para su pago por el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos, lo que
no valoro la A Quo al emitir su Resolución combatida.

Ahora bien existe jurisprudencia emitida por los

Registro IUS: 196840

Localización: Novena Época, Tribunales Colegiados de Circuito,


Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo VII, Febrero
de 1998, p. 556, tesis I.8o.C.161 C, aislada, Civil.

Rubro: TÍTULOS EJECUTIVOS. SON COSAS MERCANTILES, POR LO


QUE ES INDISPENSABLE SU EXHIBICIÓN PARA DEMOSTRAR EL
DERECHO QUE POR MEDIO DE ELLOS FUE CREADO.

Texto: El artículo 1o. de la Ley General de Títulos y Operaciones de


Crédito establece que los títulos de crédito son cosas mercantiles, es
decir, se caracterizan por incorporar derechos que circulan con los
propios títulos, como elementos accesorios de ellos; pero también
son documentos de carácter constitutivo, en virtud de que son
estrictamente necesarios para el nacimiento o constitución del
derecho literal que en los mismos se consigna, tal como lo establece
el artículo 5o. de dicha ley; de manera que éstos son indispensables
para demostrar el derecho que por medio de ellos fue creado, ya
que no es posible probar la relación cambiaria incorporada en el
título, si no es mediante su exhibición.

OCTAVO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER


CIRCUITO.

Precedentes: Amparo directo 149/97. José Ramón Álvarez Bilbao y


otros. 28 de febrero de 1997. Unanimidad de votos. Ponente:
Guillermo Antonio Muñoz Jiménez. Secretaria: Luz Delfina Abatía
Gutiérrez.
Véase: Semanario Judicial de la Federación, Quinta Época, Tercera
Sala, Tomo LXX, página 3145, tesis de rubro: "JUICIOS EJECUTIVOS
MERCANTILES, NECESIDAD DE EXHIBIR LOS TÍTULOS DE CRÉDITO,
BASE DE LA ACCIÓN, PARA EXIGIR EL PAGO.".

Registro IUS: 202023

Localización: Novena Época, Tribunales Colegiados de Circuito,


Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo III, Junio de
1996, p. 799, tesis I.9o.C.35 C, aislada, Civil.

Rubro: CHEQUE. LITERALIDAD DEL TITULO E INCONDICIONALIDAD


DE SU PAGO.

Texto: La norma contemplada en el artículo 5o. de la Ley General de


Títulos y Operaciones de Crédito, es el fundamento de la teoría
sobre la literalidad de los documentos relativos; de ahí que, se
estima satisfecho el requisito contemplado en la fracción III del
artículo 176 de la citada legislación, si en el cheque la orden de pago
es determinante y en el texto del título no existe condición alguna
para su pago. En consecuencia, si se escribió que se pagara por el
cheque base de la acción una cantidad determinada al beneficiario,
pero no se hizo el pago por carecer de fondos el librador, no por ello
dejó de contener el cheque la orden incondicional de pagar la
referida suma de dinero, en atención a que el texto del documento
no señaló condición alguna para su pago, lo cual es diferente a que
el cheque tenga fondos suficientes para hacerse efectivo.

NOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER


CIRCUITO.

Precedentes: Amparo directo 590/96. Esteban Molet Arquitectura


Urbanismo Interiores, S.A. de C.V. 21 de febrero de 1996.
Unanimidad de votos. Ponente: Guadalupe Olga Mejía Sánchez.
Secretaria: María Elena Rosas López.

Registro IUS: 231871

Localización: Octava Época, Tribunales Colegiados de Circuito,


Semanario Judicial de la Federación, Tomo I, Segunda Parte-2, Enero
a Junio de 1988, p. 734, aislada, Civil.

Rubro: TITULOS DE CREDITO, AUTONOMIA DE LOS.

Texto: Si en un contrato de compraventa se estipula que parte del


precio de la misma se pagará por medio de letras de cambio, la
circunstancia de que éstas se hayan suscrito para documentar los
abonos pactados del precio, no les quita su carácter de títulos de
crédito y, por ende, de documentos ejecutivos en los términos del
artículo 167 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito,
dado que en ésta no existe ninguna disposición que así lo prevenga y
sí, en cambio, conforme al artículo 5 de la misma, la letra de cambio
goza del atributo de autonomía, lo que permite su existencia
autónoma, independiente por completo de la operación que le dio
origen.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER
CIRCUITO.

Precedentes: Amparo directo 3323/87. Miguel Ángel García


Martínez, por sí y como representante legal de Mapare, S.A. 25 de
marzo de 1988. Unanimidad de votos. Ponente: José Rojas Aja.
Secretario: Francisco Taboada González.

Sin embargo, tal y como se expuso en párrafos anteriores los


cheques de referencia se debieron incluir en las cantidades sentenciadas por la A Quo, por
virtud de formar parte del adeudo; es decir, una cifra reclamada en la demanda. Es
importante resaltar que la Demandada VERONICA ARANDA VOLLMER, al contestar la
demanda, confiesa haber ENTREGADO LOS DOCUMENTOS BASE DE LA ACCIÓN, ASÍ COMO
CUANDO SE LE ARTICULAN LAS POSICIONES A LA REPRESENTANTE LEGAL DE VERONICA
ARANDA VOLLMER; razón por la cual, tenía pleno conocimiento de la situación real y no
obstante a ello, procedió a aceptar los documentos base de la acción en la forma que
ahora se impugna la nulidad.

Luego entonces, existe clara evidencia de una grosera manipulación


falsaria en no aceptar los documentos de referencia, los cheques 0000166 y 0000805, ya
que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de ser pagar los documentos base de
la acción los cuales aparecen, como se probó en autos fueron rechazados para su pago por
el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos, lo que no valoro la A Quo al emitir su
Resolución combatida.

No obstante, cabe concluir que, independientemente de la


ilegitimidad de VERONICA ARANDA VOLLMER para actuar como lo hizo, si no hubiera
existido la simulación de actos señalado en la contestación de la demanda, cantidad
efectivamente adeudada como saldo de las operaciones con la Actora, MARTINEZ
BAUTISTA GEORGINA ROCIO Y YOGA ESPACIO, S.C. a su favor, aplicable en términos de lo
que establece el artículos de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

En consecuencia, con la simulación de los actos en comento se


perjudicó a la parte actora dejando de condenar a la Demandada al pago de los
documentos base de la acción transmitiéndose indebidamente en propiedad, a la
supuesta fideicomisaria y por vía de adjudicación, el inmueble ubicado en la calle de Brisa
número doscientos treinta, Fraccionamiento Jardines del pedregal de San Ángel, México,
Distrito Federal; y no restituyéndole a la fiduciaria, para que a su vez lo entregara a las
actoras, el saldo de la operación a su favor que hubiere ascendido aproximadamente a
más de veinte millones de pesos actuales.

2.- En la demanda se expuso que el importe del adeudo a cargo de


VERONICA ARANDA VOLLMER, que fuera garantizado con los Cheques base de la acción,
los cheques 0000166 y 0000805, ya que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado
de ser pagar los documentos base de la acción los cuales aparecen, como se probó en
autos fueron rechazados para su pago por el Banco emisor, por virtud de que no tenían
fondos, lo que no valoro la A Quo al emitir su Resolución combatida, por lo que, fue
simulado por la supuesta transacción de pago que esgrime la Demandada porque el valor
de lo adeudado efectivamente se adeuda.

No obstante, el veintiuno de agosto del año en curso, la Demandada,


por conducto de su representante legal, reconoció adeudar el monto de los cheques,
según resulta de sumar los documentos base de la acción correspondiente.

Luego entonces, resulta que en tan solo se condena a la Demandada


a pagar el monto de las facturas y no así el monto de los cheques 0000166 y 0000805, ya
que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de ser pagar los documentos base
de la acción los cuales aparecen, como se probó en autos fueron rechazados para su pago
por el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos, lo que no valoro la A Quo al
emitir su Resolución combatida, por lo que, fue simulado por la supuesta transacción de
pago que esgrime la Demandada porque el valor de lo adeudado efectivamente se
adeuda.

3.- VERONICA ARANDA VOLLMER, ostentó, al dar


contestación a la demanda, que la Actora no tenia la Acción y derecho para reclamar el
pago de las cantidades reclamadas, confesando el veintiuno de agosto del año en curso,
la Demandada, por conducto de su representante legal, reconoció adeudar el monto de
los cheques, según resulta de sumar los documentos base de la acción correspondiente.

Luego entonces, resulta que en tan solo se condena a la Demandada


a pagar el monto de las facturas y no así el monto de los cheques 0000166 y 0000805, ya
que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de ser pagar los documentos base
de la acción los cuales aparecen, como se probó en autos fueron rechazados para su pago
por el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos, lo que no valoro la A Quo al
emitir su Resolución combatida, por lo que, fue simulado por la supuesta transacción de
pago que esgrime la Demandada porque el valor de lo adeudado efectivamente se
adeuda.

Esta cuestión del debate fue deducida oportunamente por la


actora, para integrar la litis, en el escrito de contestación a las excepciones opuestas por
VERONICA ARANDA VOLLMER.

Tal afirmación es falsa y carente de sustento jurídico, siendo que con


ello la demandada pretendió modificar los términos de la demanda para crear la ficción de
una “supuesta transacción de pago”, lo que contractualmente, no se llevó a cabo, como ha
quedado probado y sentenciado en beneficio exclusivo de MARTINEZ BAUTISTA
GEORGINA ROCIO Y YOGA ESPACIO, S.C.; sin que se tenga en dicho contrato, por cierto,
disposición alguna que permita la sustitución de la deuda a que la demandada se refiere.

Finalmente y toda vez que la Demandada, VERONICA ARANDA


VOLLMER se remitió en su contestación de demanda, en la excepción que opuso, que la
Demandada, había celebrado con la Actora, un convenio de pago con la entrega de dos
facturas, la 388 y 399 por un importe de $78,610.78 y $39,610.94 así como un cheque
0000263 por la cantidad de $100,000.00 lo que el A Quo, valoró congruentemente en la
sentencia que se impugna, debió considerar lo expresado por la actora al darle
contestación.

Por consiguiente, el importe total de los conceptos vertidos por la


demandada, procedentes ascendería a $218,221.72, que sumados; y aplicándolo al saldo
del adeudo a cargo de R.L. COMERCIAL, S.A. DE .C.V...

Con lo anterior se demuestra que para disfrazar la operación


fraudulenta de la demandada, simuló actos jurídicos e inventó conceptos y cifras
supuestamente pagadas, que son del todo improcedentes;

Declarada la nulidad por la A Quo en la sentencia impugnada, o una


vez que en esta alzada se decreten las demás nulidades reclamadas, y toda vez que ésas
tienen su origen en hechos u omisiones que también constituyen incumplimientos a las
obligaciones contenidas en el contrato de compraventa al entregar documentos los
cheques 0000166 y 0000805, ya que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de
ser pagar los documentos base de la acción los cuales aparecen, como se probó en autos
fueron rechazados para su pago por el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos,
lo que no valoro la A Quo al emitir su Resolución combatida, por lo que, fue simulado por
la supuesta transacción de pago que esgrime la Demandada porque el valor de lo
adeudado efectivamente se adeuda.

A ojos de la Ley, al declarar procedente el pago de las facturas,


necesariamente deberá también decretarse el pago de los cheques reclamados; pues unas
y otras tienen su origen en las mismas causas.

Segundo. Por su parte, VERONICA ARANDA VOLLMER, en su


carácter de Demandada, incumplió también con las obligaciones asumidas a su cargo tanto
en el pago de las facturas reclamadas y del pago de los cheques, documentos base de la
acción como en la falsedad del supuesto convenio de pago, que celebró con mi
representada.

En consecuencia, ha dado causa al pago de las prestaciones


reclamadas, y por consiguiente debe ser condenada al pago de daños y perjuicios, según
se señaló en la demanda, ya que:

1. ° Al haber celebrado operaciones de tipo comercial con la Actora,


la demandada tiene una obligación de tipo económica de liquidar a la Actora, MARTINEZ
BAUTISTA GEORGINA ROCIO Y YOGA ESPACIO, S.C. las cantidades reclamadas, así como de
que, maquinó su ilegal sustitución de pago en favor de aquélla, engañando en el que se
pudo encontrar la Actora al extenderle la carta de fecha 20 de agosto de 2004.

2. ° Se abstuvo de probas debidamente que había realizado pago


alguno a la Actora a los documentos base de la acción; permitiendo que VERONICA
ARANDA VOLLMER, quien se ostentara como que ya había realizado pagos al adeudo.

3.° En consecuencia, permitió que los cheques documentos los


cheques 0000166 y 0000805, ya que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de
ser pagar los documentos base de la acción los cuales aparecen, como se probó en autos
fueron rechazados para su pago por el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos,
lo que no valoro la A Quo al emitir su Resolución combatida, por lo que, fue simulado por
la supuesta transacción de pago que esgrime la Demandada porque el valor de lo
adeudado efectivamente se adeuda.

4. ° La Demandada se abstuvo de pagar a la Actora, cumpliendo con


las obligaciones garantizadas con los documentos base de la acción, absteniéndose de
liquidar de alguna manera el importe del adeudo y realizando de forma unilateral
VERONICA ARANDA VOLLMER, realizó simulaciones de actos en perjuicio de nuestra
representada.

II.- Falta o indebida valoración de pruebas.

La sentencia impugnada viola, considerando “III” (parcialmente) y


resolutivos Primero, Segundo, lo previsto por los artículos 1287 a 1306 del Código de
Comercio, toda vez que deja de valorar o lo hace indebidamente, en perjuicio de la parte
actora, todas y cada una de las pruebas que en seguida se relacionan y que fueron
ofrecidas, admitidas y desahogadas en juicio por la parte que represento:

1.- La documental pública consistente en los cheques 0000166 y


0000805, ya que VERONICA ARANDA VOLLMER, por haber dejado de ser pagar los
documentos base de la acción los cuales aparecen, como se probó en autos fueron
rechazados para su pago por el Banco emisor, por virtud de que no tenían fondos, lo que
no valoro la A Quo al emitir su Resolución combatida, por lo que, fue simulado por la
supuesta transacción de pago que esgrime la Demandada porque el valor de lo adeudado
efectivamente se adeuda y que fueron acompañados con la demanda.

Con esta prueba se acreditó y probó la preexistencia documental del


adeudo, con base de la acción; el contenido de todas y cada una de las obligaciones
asumidas por las partes, lo que adminiculado con las demás pruebas ofrecidas por la
actora y las confesiones del representante de la demandada, da lugar a la procedencia de
la acción y cobro sobre los cheques 0000166 y 0000805, en ejecución.

Asimismo se probó la existencia de los diversos incumplimientos a


las obligaciones contraídas por la parte demandada, especialmente respecto del pago de
las facturas reclamadas y, en última instancia, la consecuente reivindicación y restitución,
al patrimonio de la hoy actora. De tal suerte con esta prueba, adminiculada con las demás
ofrecidas, quedaron probados los hechos de la demanda con que la relaciono y
razonamientos de derecho plasmados en la propia demanda.

Si bien es cierto que la A Quo, en el “III” considerando de la


sentencia impugnada, hace valoración respecto de la documentales consistentes en los
cheques 0000166 y 0000805 para concluir que con la misma se acredita la relación
contractual, su valoración resulta ser insuficiente, puesto que, los documentos en estudio
se desprende, además de la existencia de la relación contractual, los términos y
condiciones originales de la misma, puesto que se acreditó el vínculo y las obligaciones
específicas del mismo. Por ello, el razonamiento lógico jurídico de la A Quo debió ir mucha
mas allá de lo expresado en la sentencia recurrida; para llevarla a resolver, las cuales no
fueron analizadas por el A Quo en la sentencia.

Igualmente, la A Quo debió valorar las documentales de referencia, a


efecto de considerar satisfecho el requisito de acreditamiento, por la parte actora, de la
existencia de las obligaciones de las partes y el incumplimiento de éstas por la
demandada; a fin de concluir decretando la rescisión reclamada y haciendo condena al
pago de daños y perjuicios.

Así mismo la A Quo debió llevar a cabo los procesos valorativo del
caso respecto de la documental en estudio, para determinar respecto de la existencia y
condiciones de las obligaciones pactadas y las obligaciones específicas garantizadas
mediante los cheques 0000166 y 0000805 base de la acción; descubriendo que, al no
haberse llevado a cabo el pago o restitución de los bienes adquiridos de mi representada
MARTINEZ BAUTISTA GEORGINA ROCIO Y YOGA ESPACIO, S.C., en beneficio de la
Demandada VERONICA ARANDA VOLLMER, constituye, en sí, una causa de nulidad
absoluta (que fue traída a la litis por la parte demandada) y respecto de la cual debió
pronunciarse la A Quo, con las consecuencias legales del caso.

De tal suerte resulta que la A Quo valoró inadecuada e


insuficientemente la prueba documental de referencia, irrogando con ello el agravio que
aquí se hace valer.

2.- La Confesional consistente en el testimonio vertido por parte de


la señora MARITZA DEL CARMEN HARTZ ROCHA con la que confiesa el no haber liquidado
el adeudo con mi representada.

Con esta prueba se acreditó la existencia y reconocimiento de las


partes, de la obligación de pago, por parte de VERONICA ARANDA VOLLMER respecto del
adeudo que tiene para con la Actora, así como de los documentos base de la acción;

Asimismo se probó la existencia de los diversos incumplimientos a


las obligaciones contraídas por la parte demandada, si bien es cierto que la A Quo, en el
“III” considerando de la sentencia impugnada, hace valoración respecto de la documental
para concluir que con la misma no se acredita la relación contractual, su valoración resulta
ser insuficiente, puesto que, del documento en estudio se desprende, además de la
existencia de la relación contractual, los términos y condiciones originales de la misma,
puesto que se acreditó el vínculo y las obligaciones específicas del mismo. Por ello, el
razonamiento lógico jurídico de la A Quo debió ir mucha mas allá de lo expresado en la
sentencia recurrida; para llevarla a resolver, además de las declaratoria de pago de los
cheques 0000166 y 0000805 que hace por la falta de forma, la nulidad derivada de las
otras diversas causas demandadas, las cuales no fueron analizadas por el A Quo en la
sentencia.

Igualmente, la A Quo debió valorar la documental de referencia, a


efecto de considerar satisfecho el requisito de acreditamiento, por la parte actora, de la
existencia de las obligaciones de las partes y el incumplimiento de éstas por la
demandada;

De tal suerte resulta que la A Quo valoró inadecuada e


insuficientemente la prueba documental de referencia, irrogando con ello el agravio que
aquí se hace valer.

Todos estos elementos que acreditan la simulación causal de pago


de las cantidades reclamadas, no fue debidamente valorado por el A Quo, causando así a
la parte apelante el agravio que aquí se hace valer.

3.- La presuncional, en su doble aspecto, legal y humana, la


Instrumental de actuaciones y las confesionales desahogadas por las codemandadas,
sirven, adminiculadas con las demás pruebas rendidas, para que la parte actora haya
probado los extremos de su demanda y la veracidad de los hechos planteados en la
misma, de suerte que hubiera procedido la condena a s demandadas de todos y cada una
de las prestaciones que se les ha reclamado, y aquella nulidad de pleno derecho que las
codemandadas incluyeron dentro de la litis al incluirla en sus excepciones y defensas
plantadas.

4.- La confesional de la demandada por conducto de la señora


MARITZA DEL CARMEN HARTZ ROCHA al dar contestación a la demanda.

La demanda presentada por mi patrocinada, el día agosto veinte de


2005, se formó por dos hechos, en cuanto a su capítulo de hechos, con un total de dos
hechos.

Todos y cada uno de los dos apartados que conforman los hechos de
la demanda, han sido confesados por la parte demandada, de suerte que tales
confesiones, en su conjunto, deberán ser tomadas en consideración como confesiones
espontáneas de las codemandadas al momento de dictar sentencia definitiva en apelación.

Analizando así las cosas, resulta ser que las confesiones de la


demandada la señora MARITZA DEL CARMEN HARTZ ROCHA se dieron de la siguiente
manera:

1.- VERONICA ARANDA VOLLMER, mediante su escrito de


contestación a los hechos de la demanda, de la siguiente manera:

a) Confesó como ciertos los hechos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8,


9,10,11,12; si bien, en algunos de ellos, hace adiciones a los mimos, sin alterar lo afirmado
por la actora.
b) Niega parcialmente los hechos marcados con los números
primera verbal, negándolos parcialmente respecto de algunas de las cuestiones de hecho
planteadas.

c) Niega los hechos marcados con los números 14, 15,

Conforme con lo dispuesto por el artículo 1194 del Código de


Comercio, el actor debe probar su acción y el reo sus excepciones; por otro lado, el
artículo 1197 del citado Código señala que sólo los hechos están sujetos a prueba. El texto
de estas disposiciones nos permite afirmar que la materia de prueba se encuentra
constituida solamente sobre los hechos controvertidos, que se integran con los expresados
en los escritos que fijan la litis.

Así las cosas, resulta que las codemandadas, al haber dado


contestación a los hechos en los términos referidos, han incurrido en los presupuestos que
determinan que la acción intentada ha quedado probada, precisamente en virtud de la
confesión de los hechos en base a los cuales se fijó la litis respecto de la acción y las
prestaciones reclamadas por la actora.

En tal orden de ideas, con independencia de que la simple confesión


de los hechos es suficiente para decretar la procedencia de todas y cada una de las
prestaciones demandadas, puesto que los hechos narrados en la propia demanda son
suficiente causa de pedir de tales prestaciones, tales confesiones adminiculadas con las
demás pruebas, debieron conducir a la A Quo a llevar a cabo las declaraciones de nulidad
por las diversas causas invocadas por las actoras, a la rescisión del contrato, al pago de
daños y perjuicios y a la restitución de los inmuebles, primero al fideicomiso en razón de
las nulidades y, después, a los actores en razón de la rescisión.

Debido a la falta de valoración de las pruebas referidas, o a la


indebida o insuficiente valoración de ellas, el A Quo violó en perjuicio de la parte actora lo
dispuesto por los preceptos normativos invocados, dejándola en pleno estado de
indefensión, pues con tales elementos probatorios se acreditaron procesalmente todos y
cada uno de los extremos de las nulidades y rescisión reclamadas; razón por la cual será
esa H. Superioridad quien, en plenitud de jurisdicción, dé la correcta tasación de las
pruebas en relación con los hechos que cada una fue relacionada, en términos de lo
previsto por los artículos 1287 a 1306 del Código de Comercio.

III.- Falta de fundamentación legal

La sentencia recurrida, en su considerando “III” y sus resolutivos


Segundo y Tercero, incurrió en violación a la obligación legal, prevista en al artículo 1324
del Código de Comercio, el cual ordena que toda sentencia debe fundarse en derecho,
siendo que el A Quo se abstiene de referir en los resolutivos indicados de la sentencia,
preceptos legales que sustenten la nulidad, inexistencia y rescisión de los actos
reclamados, por lo cual deberá ser revocada en esta instancia.

IV.- Falta de aplicación del artículo 1084 fracción V del Código de


Comercio.

El artículo 1084 del Código de Comercio señala los casos en los


cuales se deberá condenar al pago de gastos y costas de juicio, especificando que siempre
se condenará a quien oponga excepciones que sean improcedentes.

En tal orden de ideas, en esa alzada deberá de considerarse que el A


Quo dejó de aplicar tal precepto al absolver a las demandadas del pago de tal prestación
reclamada, toda vez que incurrieron, todas ellas, en el tipo legal, por haber opuesto
excepciones que resultaron ser infundadas e insuficientes, habiéndoseles condenado en
sentencia definitiva, razón por la cual deberá, revocarse la sentencia impugnada, en su
considerando “III” y resolutivo Segundo.

De cualquier forma, al dictar la sentencia de alzada deberá de


hacerse tal condena al pago de gastos y costas, en ambas instancias, a cada una de las
codemandadas, aplicando así el precepto legal citado.

Por lo expuesto; A USTED C. JUEZ, pido atentamente se sirva:

PRIMERO.- Tener por interpuesto, en tiempo y forma, el presente


recurso de apelación en contra de la sentencia definitiva dictada en autos.

SEGUNDO.- Tener por formulados los agravios que se hacen valer,


mandando correr traslado a las codemandadas, con las copias simples que se exhiben para
el efecto, para que produzcan su contestación.

TERCERO.- Admitir a trámite la apelación, calificando el grado.

CUARTO.- Continuar con la substanciación del recurso planteado en


los términos y plazos establecidos por la Ley.

QUINTO.- Tener por hechas las anteriores manifestaciones para los


efectos legales a que haya lugar.

ESPERO SE PROVEERÁ DE CONFORMIDAD


22 de agosto de 2019