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Encomiendas y corregimientos

Las instituciones que llegaron de España fueron de tipo privadas, políticas y religiosas.
Las encomiendas eran una de esas instituciones privadas cuyo sistema era de alta explotación indígena,
demasiado agresiva, bajo la autoridad española; consistía en dar en consignación a los colonizadores
españoles, llamados encomenderos, a grupos de indígenas que les eran entregados como si fueran
cualquier cosa. Los encomenderos contaban con amplios privilegios y derechos de cobro de tributo y
trabajo, a costa de los grupos indígenas.
Las encomiendas establecieron la esclavitud, semejante a lo que después se dio en la etapa feudal,
pronto los encomenderos fueron una clase privilegiada y rica; pero en poco tiempo los encomenderos
tuvieron que enfrentar a una monarquía que les exigía más impuestos; surge también otro grupo con gran
poder –los hacendados- que concentraban la tierra, el dominio de la mano de obra y el tributo indígena.

Hernán Cortés repartió encomiendas a sus soldados en el Valle de México, pero entra en controversia
con la corona real que le prohibió la repartición, cuestión que une a los encomenderos para desafiar al
mismo rey. Los encomenderos se desarrollaron de tal forma que cubrían casi todo el valle y fuera de éste.
Cortés por ser muy ambicioso; (tenía la pretensión de apropiarse para sí Tenochtitlán al oponerse a
entregar la ciudad a la Corona), pero a finales de 1526, la entregó al gobierno real de España; en cambio,
aseguró para él –en forma de encomienda- Texcoco, Chalco, Otumba y Coyoacán de las cuales las dos
últimas eran cabeceras importantes con sus respectivos sujetos. Texcoco se consideraba una provincia
con extensiones: Huexotla, Chiauhtla, Tezayuca y Coatlichan; recibió además en 1529 títulos de un gran
número de pueblos mexicanos con casi 23 mil vasallos indígenas; le dieron el título nobiliario de marqués.
Los encomenderos, ahora con Cortés mantuvieron una poderosa influencia sobre españoles e indígenas
en 1530; entonces se establecieron nuevas leyes que estipulaban que en las encomiendas no podía
haber herencias, eso fue así para que a la muerte del poseedor pasara la encomienda a la corona
española.

A pesar de que los encomenderos cometieron grandes abusos como la usurpación de tierras, la bárbara
recaudación de tributos, la explotación de mano de obra y el dominio político sobre los indígenas, no
lograron suprimir a la sociedad indígena.
Los principales representantes del gobierno real eran: el virrey, los oidores o miembros de la audiencia y
los magistrados locales llamados corregidores. En la audiencia emitida en 1530 el corregimiento surge
como alternativa a la encomienda y tenía como objetivo concreto la recaudación de impuestos o tributos,
para los indígenas, es decir, directamente de la corona, lo que ocasionó discrepancias y hostilidades entre
encomenderos y corregidores.

Aunque los corregidores tenían cargos civiles en pretendida relación con los indígenas, éstos casi no los
tomaron en cuenta; la vida religiosa de los indígenas no era supervisada por el corregidor, las relaciones
sólo eran de tipo de orden, es decir, aplicación de multas por vender sin permiso, etc. La costumbre y la
ley, las tradiciones y la conducta eran vigiladas por el corregimiento, pero era limitado para la sociedad
indígena, el virrey y las leyes españolas, eran poco ineficaces para controlar a los propios funcionarios
administradores de la Corona.
Algunos datos bibliográficos fueron tomados del libro “Los Aztecas bajo el dominio español, 1519-
1810” de Charles Gibson. Siglo XXI América Nuestra.

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