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Luis Enrique Olvera Mendoza - Mat.

138488
Prácticas II - Profra. Dra. Nancy Alejandra Amador Esparza
Reporte de lectura (Código Ético del Psicólogo)

Prólogo, Antecedentes y Capítulo 1

La Sociedad Mexicana de Psicología se propuso a dejarnos claro, casi desde las primeras líneas de este nuevo
código ético, que la edición anterior tuvo diversos vacios; después de que dicha versión fue revisada se dieron
cuenta de que ciertas normas se prestaban a malas interpretaciones por ser bastante generales, o bien, ambiguas,
y que además en ésta no se tomaba en cuenta a las distintas ramas de la psicología que comenzaban a surgir.
Fue entonces que se decidieron a expedir un nuevo código ético en el que se llenaran dichos vacíos.

Dos fueron los estudios que se realizaron para darle forma al nuevo código ético. En el primero de éstos
se sometió la edición anterior a revisión para encontrar las deficiencias que ésta presentaba. El resultado de esta
revisión fue el planteamiento de diversas preguntas que no contestaba dicha edición. Por lo tanto, la conclusión
de este primer estudio fue la proposición de lo que debería contener una nueva edición del código ético, para
que éste sea más rico en normas e igualmente le proporcione solución a las demandas actuales del psicólogo en
el país Azteca.

El segundo estudio se llevó a cabo para conocer los problemas éticos a los que se enfrenta el psicólogo
mexicano actual en su lugar de trabajo. Gracias a este estudio fue que se lograron identificar los dilemas éticos
que se han presentado; por ejemplo, por mencionar algunos, en la docencia (enseñanza de la psicología), en la
investigación (generación de nuevos conocimientos psicológicos), en las valoraciones psicológicas (uso de
pruebas psicométricas) y en las intervenciones en comunidades que forman parte de las distintas culturas de
México; y entonces fue que se acentuó la importancia de la elaboración de un nuevo código ético que diera
respuesta a los conflictos éticos que se han presentado en este país en los últimos años. Se había reunido la
evidencia necesaria para redactar un nuevo documento que se conformara por las normas que habrán de regular
las actividades de los profesionales de la psicología.

Estas primeras 30 páginas del nuevo código ético del psicólogo me dejan en claro la necesidad latente
que existe en nuestro país para que los profesionales de la psicología tengan presente qué es y qué no es lo que
tenemos que hacer para ejercer de manera sana nuestra noble labor. Hago un llamado entonces a mis colegas en
formación para acatar este código para dejar en claro a estas nuevas generaciones lo que en realidad es la
psicología y lo que en realidad puede hacer un psicólogo, así como lo que no podemos permitir que hagan
nuestros colegas o personas no psicólogas.
Luis Enrique Olvera Mendoza - Mat. 138488
Prácticas II - Profra. Dra. Nancy Alejandra Amador Esparza
Reporte de lectura (Código Ético del Psicólogo)

Capítulo 2

En este segundo capítulo comenzamos a ver los artículos que dan las pautas en cuanto al comportamiento ético
del psicólogo en ciertas áreas.

Primeramente se aborda la competencia y la honestidad del psicólogo. Se enfatiza en que este


profesional de la salud mental puede ofrecer servicios para los cuales ha tenido la preparación necesaria,
siempre y cuando tenga cómo comprobar que ha adquirido ese conocimiento; es decir, debe tener las licencias
necesarias para ejercer sus labores. Esta parte también resalta que el psicólogo debe mantenerse en constante
actualización en cuanto a información científica y profesional respecta, con el fin de mantenerse competente en
su ejercicio cotidiano. De igual manera, se hace un llamado al psicólogo para que identifique si tiene problemas
con alguna persona, ya sea ésta un colega, un paciente o algún estudiante con el que esté trabajando, para que
tome las medidas necesarias y estos problemas no interfieran con su desempeño.

Como segundo punto se habla acerca de la calidad de la valoración y/o evaluación psicológica. Aquí
nos dice que el psicólogo debe utilizar técnicas o pruebas basadas en la investigación científica. Por lo tanto,
éstas deben de garantizar confiabilidad y validez, y no pueden ser obsoletas o inutilizables debido a que no han
sido previamente estandarizadas en México (incluyendo sus diversos grupos étnicos). De igual forma, se nos
comunica que el psicólogo no debe permitir que las técnicas o pruebas de valoración sean utilizadas por
individuos no psicólogos; es decir, personas que no han estudiado psicología, y que por lo tanto no tienen el
conocimiento necesario para manejar de manera adecuada dichas herramientas.

El tercer punto es sobre la calidad de las intervenciones psicológicas, y es bastante similar en sus
artículos a los dos puntos anteriores, reiterando que: (1) el psicólogo solamente efectuará intervenciones para las
cuales posee la pericia necesaria, (2) debe utilizar herramientas que tengan respaldo empírico (investigación
científica), y (3) no debe permitir que personas no psicólogas intervengan con procedimientos psicológicos.

El cuarto y último punto se enfoca en la calidad de la enseñanza, de la supervisión y de la investigación.


Aquí, por un lado nos dice que los psicólogos encargados de la investigación deben cerciorarse de que ésta
cumpla con los lineamientos éticos con el fin de respetar la dignidad de los participantes, ya sean humanos o
animales. Por otro lado, hace un llamado a los psicólogos encargados de la docencia para que formen a los
estudiantes para que éstos sean psicólogos competentes en su ejercicio profesional futuro, y para que los
encargados de este proceso no lo entorpezcan, sino lo enriquezcan.