Está en la página 1de 4

República Bolivariana de Venezuela

Universidad del Zulia


Facultad Experimental de Arte
Escuela de Música
Licenciatura en Música

Informe de Lectura

Las Escuelas Franco-Flamencas

Realizado por Gabriela Vega

Asignatura: Historia de la Música II


Profesora: MSc. Jacqueline Vílchez Farías
Las Escuelas Franco-Flamencas

Hacia el siglo XV, el ducado de Borgoña comprendía muchas de las tierras que circundan
las bocas del Rhin, y que corresponden a los actuales territorios de Holanda, Bélgica y el
norte de Francia. Los dominios de la casa de Borgoña, gobernada sucesivamente por los
duques: Felipe el Atrevido (1384-1404), Juan sin Miedo (1404-14019), Felipe El Bueno
(1419-14679 y Carlos El temerario (1467-1477), se convirtieron en el escenario de una
floreciente actividad musical. En dicho territorio surgieron las dos escuelas franco-
flamencas. La primera de ellas ocupó la primera mitad del siglo XV y la segunda se
desarrolló en la segunda mitad del mismo siglo.
El centro de difusión más importante de estas escuelas fue la Catedral de Cambray (Norte
de Francia). Durante el renacimiento, los monasterios dejaron de ser los principales
espacios donde se componía la música sacra, pasando a desarrollarse en instituciones como
la capilla papal, las capillas palaciegas de los nobles y las catedrales seculares. Una
característica del mundo musical de principios del renacimiento era su carácter
cosmopolita, ya que los principales compositores, al trabajar para príncipes y nobles, se
movilizaban por el continente europeo, siguiendo en sus viajes a sus mecenas.
Algunas de los elementos que merecen destacarse de la música de los siglos XV y XVI,
período al que pertenecen las dos escuelas franco-flamencas son: la creación de la
polifonía coral; el contrapunto imitativo, en el cual el material musical es compartido por
todas las partes vocales en porciones iguales, y en la que cada fragmento de música está
estructurado sobre la base de un tema corto que pasa de una voz a otra; las líneas de la
polifonía por estratificación dan inicio a la consolidación del acorde; las terceras y sextas
predominan sobre las quintas y octavas; la melodía sencilla reemplaza a la compleja línea
gótica; la complicada rítmica del período precedente cede su lugar a formas más sencillas.
La influencia de la música de los compositores de estas dos escuelas llegó a la mayoría de
las cortes europeas: Italia, Inglaterra, Aragón, Castilla, Portugal y Alemania.
Los principales géneros musicales que cultivaron los compositores franco-flamencos fueron
la misa, el motete y la canción.
Los representantes más importantes de la primera Escuela Franco-Flamenca o Escuela
Borgoñona fueron: Guillaume Dufay y Gilles Binchois.
Guillaume Dufay nació en Hainautt (hoy provincia de Bélgica) en 1400 y murió en
Cambray en 1474. A temprana edad ingresó en la escuela de Cambray donde formó parte
del coro de la catedral. Hacia 1420 sirvió a la familia de los Malatesta, en Italia, y
posteriormente, hacia 1428, trabajó en la capilla papal. Frecuentó la corte de Saboya, y
regresó a Cambray en 1445, ciudad en la que participó activamente en el mundo musical de
la catedral, en sus últimos 30 años.
La misa, el motete y la canción fueron los principales géneros de su producción.
Compuso 9 misas completas, y se conocen 38 fragmentos de otras misas, escritas a tres o
cuatro voces. Escribió además 80 motetes y un número similar de canciones francesas.
Algunas de sus obras más célebres son las misas: “se la face ay pale” (si tienes pálido el
rostro), cuyo tema proviene de una canción popular de la época (compuso una balada con
ese nombre) y “Ave Regina Caelorum”. También destacan su motete “Nuper Rosarum
Flores” y las obras “Flos Florum” para contralto, tenor, dos recorders (flauta dulce de pico)
y órgano portátil, y “Resvelons nus resvelons amoureux” para contralto, tenor, recorder,
viola y órgano portátil.
Dufay alcanzó grandes logros en materia polifónica, reuniendo en sus obras sensibilidad y
técnica. Hizo uso reiterado de la imitación. Compuso sus misas con un solo tema, tomado
ya sea del canto gregoriano o de la canción popular. Le concedió mayor importancia a la
voz superior. Con su arte se inició la gestación del concepto de tonalidad, a través del uso
de la sensible y la dominante.
Guilles Binchois nació en Mons (Bélgica) en 1400 y murió, probablemente en territorio
belga, en 1460. Se ordenó salcedote. No se conocen datos precisos sobre su formación
musical. Además de compositor fue teórico y pedagogo. Hacia 1424 estuvo en Inglaterra.
Posiblemente fue alumno de Dunstable. Compuso la mayor parte de su obra estando al
servicio del duque de Borgoña, Felipe el Bueno, a partir del 1452. Compuso música
religiosa y profana. De su obra se han conservado motetes, himnos, magnificats y
fragmentos de misa. Destacan sus canciones polifónicas profanas.
Otros músicos pertenecientes a la primera escuela fueron Antonio Squarcialupi, Johannes
de Limburgia y Wilhemus Legrant.
La segunda Escuela Franco-Flamenca o Escuela de Flandes floreció durante el mandato del
duque Carlos El Temerario, quien fue un entusiasta protector de la música.
Los principales representantes de esta escuela fueron Johannes Ockeghem, Antonie
Busnois, Jacob Obrecht y Josquin Des Pres. La tendencia musical de esta nueva escuela se
caracterizó por la composición de frases más amplias y sin articulaciones mediante
cadencias, así como por el desarrollo de un contrapunto más libre.
Johannes Okeghem nació en la región de Flandes Oriental en 1425. Sus contemporáneos lo
llamaron “tesoro de la música”. Fue alumno de Binchois y ejerció influencia en los músicos
de su siguiente generación, ya que fue profesor de muchos de ellos. Se desempeñó como
chantre de la escuela de Notre Dame de Anvers y, posteriormente, fue maestro de capilla de
los reyes de Francia Carlos VII, Luis XI y Carlos VIII.
Elevó el contrapunto a un mayor grado de complejidad que sus antecesores. Con él se
alcanzó la simultaneidad en la escritura de las voces. Su estilo muestra finas curvas y
contracurvas melódicas, y se caracteriza por su amplia variedad. Utilizó las disonancias. En
sus obras se conjugan el virtuosismo técnico y la expresividad musical. Compuso 13 misas,
motetes y canciones. Entre sus obras es célebre su canon a 36 voces “Deo Gratias”.
Antonie Busnois murió en Brujas en 1942. Fue alabado por el teórico Tinctoris. Compuso
principalmente canciones polifónicas, con las voces en condición de igualdad, anunciando
al tratamiento vocal del siglo XVI.
Jacob Obrecht nació en Bergen en 1453 y falleció en Ferrara (Italia) en 1505. Ocupó altos
cargos en centros musicales como Utrech, Cambray y Amberes. Su música posee orden
rítmico y estructural. En ella la tonalidad aparece claramente definida, así como las
cadencias empleadas. Le da prioridad a la expresión musical. Utilizó la fórmula de las
secuencias.
De él se conservan 25 misas, más de treinta motetes e himnos. Se le atribuye una “Pasión”.
Fue autor de una “Fuga”, publicada por el teórico Glareannus, en 1547.
Heninrich Isaac, nacido en 1450, fue un compositor flamenco que se inició en la escuela de
Flandes. A partir de su trabajo en la corte de Maximiliano I se creó la nueva escuela de
compositores de lengua alemana. Fue impulsor del Coral, y de la canción instrumental de
estilo imitativo, la cual sería precursora del “Lied” alemán.
Josquin De Pres nació en 1450 en Condé (en Hainaut, provincia de Bélgica) y murió en
1521. Es considerado el más alto representante de la segunda escuela franco-flamenca. En
su época tuvo gran fama como compositor, la cual ha trascendido hasta nuestros días.
Recibió el calificativo de “príncipe de la música” por parte de sus contemporáneos.
Se desempeñó como chantre en la capilla de la Catedral de Milán. Hacia 1474 estuvo al
servicio del príncipe Galeazzo Marís Sforza y, posteriormente sirvió en la capilla papal y al
duque Hércules I de Ferrara. En 1505 regresó a Francia, donde estuvo en contacto con el
rey Luis XII.
De la música de Josquin se realizaron tres recopilaciones y publicaciones durante las dos
primeras décadas del siglo XVI.
Se distinguió de Okeghem por la búsqueda de la simplicidad y la claridad en la técnica.
Alcanzó un estilo contrapuntístico altamente desarrollado. En sus misas hace uso de la
imitación, ya sea libremente o con una técnica rigurosa. Su música muestra igualdad en la
escritura de las voces. Empleó cánones a la segunda, a la cuarta, a la quinta y a la octava.
En sus misas utilizó tanto técnicas de composición tradicional, como el procedimiento de la
secuencia.
Compuso alrededor de 20 misas, 80 motetes, salmos, “Ave María”, “Stabat mater” y más de
30 canciones. Dentro de su obra destacan la misa “Hercules dux Ferrara”, la obra
instrumental “Bernardina” para dos recorders y órgano portátil y “Basiez Moy”, para
contralto, tenor, recorder y viola.
Uno de los discípulos de Josquin fue el compositor flamenco Adrian Willaert (1480-1562),
fundador de la Escuela Veneciana.

Fuentes Bibliográficas:

NOLÉ, Oswaldo. Guías de Historia de la Música. Cátedra de Historia de la Música II.


Conservatorio de Música “José Luís Paz”. Maracaibo, 2001.

PEREZ PERAZZO, Jesús Ignacio. Las Escuelas Franco-Flamencas.


En: (http://www.histomusica.com/libros/hitos.php?capitulo=15).

PLAZA, Juan Bautista. Escritos Completos. Compilador y Editor Felipe Sangiorgi.


CDROM. Fundación Juan Bautista Plaza, caracas, 2004.
En: (http://fundacionjuanbautistaplaza.com/his06.htm).

ROBERTSON, Alec. Historia General de la Música. Desde el Renacimiento hasta el


Barroco. Editorial Alpuerto, s.a. Madrid, 1982.