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Bibliografía mínima obligatoria constitucional

- Jose Luis Cea tomo I y II


- Profesora Vivanco II y III
- Molina guaita
- Mauricio Zapata Larraín

14/03/19

Concepción de la persona humana, la familia, los grupos intermedios y el estado.

Sociológicamente sobre el concepto de familia se reconocen dos grandes tesis que señala
simplificadamente se denominan “clásica” y “moderna”.

La clásica: Se basa en el modelo de Claude levi-strauss (antropólogo y etnólogo francés, 1908-


2009). Es una institución natural, presente siempre en la historia, que se basa en el matrimonio
entre progenitores y en los lazos biológicos que unen a sus integrantes, sus dos grandes funciones
son permitir el nacimiento de nuevas personas y generar un contexto de desarrollo para estas y su
integración en la sociedad.

La moderna: Basada en el concepto de radhika coomaraswamy representante especial del


secretario general para la cuestión de los niños y los conflictos armados de la ONU (2006-2009).
Como se refiere el profesor García pino, esta concepción de familia señala que ella no es una
institución natural sino un producto cultural. Así no se debería definir la familia mediante una
construcción formalista, nuclear, la de marido… falta

El profesor García pino y sus coautores detallan a nivel legal se ha reconocido distintos tipos de
familia. Al modelo o concepto tradicional, presente en el CC, se agregan las familias de hecho o
convivientes. (así en el CP ej. Art 11 N°4 circunstancias atenuantes; 390, parricidio, femicidio) se
les reconoce el derecho a optar a subsidio de vivienda; las familias de convivientes civiles (ley
20.830), contrato celebrado entre dos personas que comparten un hogar, reconoce los efectos
jurídicos de su vida afectiva en común, de carácter estable y permanente. Se les confiere el estado
civil de “conviviente civil” y la existencia de parentesco entre ellos y por afinidad entre un
conviviente civil y los consanguíneos de aquel con quien se está unido por acuerdo de unión civil
vigente. Reconoce además los acuerdos o contratos equivalentes celebrados en el extranjero que
no sean matrimonio; las familias monoparentales (e. ley de adopción) y las familias reconstituidas
(propósito de cuidado personal).

La ley 19.947, de 2004 (nueva ley de matrimonio civil y divorcio declara en su art. 1 “la familia es el
núcleo fundamental de la sociedad, el matrimonio es la base principal de la familia”

Dicho que no tiene la constitución una definición de familia, ¿protege entonces a todas las
familias? Les ha dado protección a distintos tipos de familia, más al rol de la familia, que al tipo de
formación de esta.

La reconoce como núcleo esencial de la sociedad, proclama como deber del estado dar protección
a la familia y propender a su fortalecimiento (Art.1). asegura el respeto y protección a la vida
privada y a la honra de la persona y su familia (art. 19 N°4); asegura la inviolabilidad del hogar
(art.19 N°5)
La justicia de familia, especializada, va en la dirección de proteger a la familia.

La sociedad y los grupos intermedios

Las personas, naturalmente sociales, tienden a formar vínculos: para satisfacer diversas
necesidades, inquietudes o metas, protección, educación, desarrollo de la cultura, las ciencias, el
trabajo, el emprendimiento, problemas como la salubridad, la preocupación por los grupos
vulnerables, el cuidado del medioambiente, los riesgos, el esparcimiento, el deporte, la religión,
múltiples intereses y áreas de la vida van dando formas a diversas formas asociativas y en
definitiva a la sociedad.

Son organizaciones voluntariamente formadas por los seres humanos, que se encuentran
entonces entre el individuo y el estado.

En tanto más compleja se vuelve la sociedad, mas y nuevos intereses surgen y se desarrollan, más
variados y también específicos se vuelven los grupos intermedios.

1. La constitución no los crea ni los define, es un reconocimiento como realidad preexistente,


igual que a la persona y a la familia” como la forma en la que “se organiza y estructura la
sociedad”.
2. Los ampara; es decir, los declara sujeto de protección.
3. Les garantiza la adecuada autonomía para cumplir sus propios fines específicos.

Se les garantiza una adecuada autonomía, es decir un grado de libertad “relativo” (en relación);
para configurar sus propia forma o estructura, su organización y forma de funcionar para la
consecución d sus propios fines específicos. Adecuada porque ella debe someterse por una parte
al bien común, y por otra al marco que configuran sus propios específicos.

Se justifican por sus fines específicos e interesan a la sociedad porque realizan partes parciales de
bien común. Allí radica su valor. Si se desvían de esos fines, su reconocimiento y amparo se
comprometen, lo que se relaciona con los deberes constitucionales, al desviarse empieza a
encontrar limites (art. 23 CPR). Son formas sociales estructuradas y porque en definitiva van
construyendo el bien común y por eso son valiosas, el hombre decide libremente cuáles son sus
objetivos o fines y si decide asociarse para ello.

Se les otorga garantías porque se reconoce como la forma en que se organiza la sociedad, propio
de los hombres en que buscan asociados conseguir sus bienes específicos y lograr el bien común.

Es desde aquí donde arranca el principio de subsidiariedad; como la base del derecho de los
grupos intermedios, frente al estado, a realizar por su esfuerzo e iniciativas (autonomía) la
consecución de sus fines, subordinados al bien común.

En virtud de él, “ninguna sociedad o grupo superior puede arrogarse el campo de acción que
respecto de su propio fin específico pueden satisfacer las sociedades menores puede lograr por si
mismas dentro del campo se su autonomía”

Siempre se busca proteger a las menores frente a las mayores para que las mayores no absorban
las riquezas y autonomías de las menores conformadas por hombres libres e iguales. La sociedad
mayor más grande es el estado, quien actuara en subsidio después o que no haya funcionado, o no
haya sido suficiente, la autonomía de los grupos intermedios, para alcanzar sus fines específicos.

Bien común:

Consta en actas oficiales el consenso de la CENC, en torno a la necesidad de fijar la misión del
estado, determinando que no tiene otra finalidad más que promover el bien común. En opinión
del comisionado Jaime Guzmán;

“…Cuyas definiciones pueden ser muchas, pero cuyo sentido fundamental es el de la creación de
un conjunto de condiciones que le permita a todos y a c/u de los miembros que componen la
comunidad nacional acercarse, en la máxima medida posible, a su pleno desarrollo personal.”

No es una simple suma de bienes individuales, ni el bien de un todo colectivo, donde la persona
humana quede disuelta o absorbida enteramente como una parte del todo. No se puede concebir
un modo de relación entre los hombres ni tampoco un bien común que vulnere los derechos
esenciales de la persona humana.

El estado: Finalidad y deberes (Art. 1, inc. 4° y 5°)

La persona humana es anterior y superior al estado.

El estado es creado o establecido por las personas, como la mayor de sus organizaciones, para
satisfacer sus necesidades y aspiraciones colectivas, es una construcción posterior al hombre.

Bajo esta concepción, nunca puede entonces el estado justificarse en sí mismo ni anteponerse a la
persona, y a la sociedad civil o grupos intermedios al menos mientras estos últimos se conformen
y actúen legítimamente.

El estado se encuentra al servicio de la persona humana: es el principio de la servicialidad del


estado, esa es su tarea “permanente e interminable”; a la que deben dedicarse en la mayor
medida de sus posibilidades y en toda la medida de esas posibilidades, siempre. Siempre funcional
hombre, a la familia, grupos intermedios. ¿Cuanto? En la medida de sus posibilidades, pero todas
sus posibilidades, la acción del estado no se puede justificar a sí misma, no trabaja para sí mismo.
Los miembros de las funcionales estatales no se representan a si mismos, anteponer el bien
general, y bien público ante su interés personal.

Deberes del estado. (art. 1 Inc. 5)

Son obligaciones generales y establecidas cada una en sentido amplio, pero no las únicas:

1. La seguridad nacional: en sentido amplio, preservación del orden jurídico institucional, de


modo que asegure el libre ejercicio de la soberanía en el interior como en el exterior.
2. Dar protección a la población y a la familia: generar un clima de respeto generalizado, dar
eficacia al derecho; generar condiciones que permitan la vida digna de las familias y sus
miembros (trabajadores, niñez, adultos mayores, etc.)
3. Propender al fortalecimiento de la familia: porque es también previa y anterior a él, el
núcleo fundamental de la sociedad.
4. Asegurar el derecho a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional:
también en sentido amplio; reconociendo la dignidad y el valor de cada persona,
independiente y aun en razón de sus diferencias, de sus distintas capacidades, de sus
distintos contextos, y situaciones específicas.
5. Promover integración armónica de la nación a todos los sectores de la sociedad: la
cohesión social; sin exclusiones ni marginaciones, discriminaciones arbitrarias.