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DOLOR

El dolor es una experiencia angustiosa, asociada a un daño tisular real o


potencial, con componentes sensoriales, emocionales, cognitivos y sociales. Es
necesario entender que el dolor tiene un valor funcional y adaptativo dentro de
un rango de comportamientos no verbales, por lo que el dolor puede ser
percibido de diferentes maneras.

La escala de dolor infantil se tuvo en cuenta en1980 donde se discutió que la


percepción era diferente de los adultos debido a la inmadurez de su sistema
nervioso, además de distintos cambios que pueden provocar una alteración en
la subjetividad del dolor. El resultado de este dolor provocaba en los niños
cambios a nivel fisiológico, social y conductual.

La correcta valoración del dolor en niños es indispensable para un óptimo


tratamiento y desarrollo evolutivo, permitiendo evaluar adecuadamente sus
niveles de dolor, por lo que se utilizan distintas clases de escalas de valoración
con el fin de medir la intensidad del dolor y proporcionar un valor más exacto
del uso de tópicos como los analgésicos
Escalas de dolor en pediatría y déficit de comunicación
- Escala LLANTO: Permite medir el dolor agudo en los niños, en las cuales
tienen en cuenta 5 parámetros; El llanto, la actitud, la respiración, el tono
postural y la observación facial. Usando valores de 0 a 2 hasta un máximo de
10, siendo 0 sin presencia de dolor y 10 un dolor intenso.

Escala FLACC: Escala utilizada para evaluar el grado de dolor en niño de 1-3
años, los cuales no pueden expresar su nivel dolor, su nombre hace referencia a
los parámetros que evalúa (Cara, piernas, actividad, llanto y consuelo)

Escala CHEOPS: Es un instrumento que se emplea para medir el dolor postoperatorio en niños de 1
– 5 años. Interpreta el dolor del niño en base a su comportamiento y observación externa.
Escala NIPS: Valora las reacciones del comportamiento facial como respuesta
al estímulo doloroso del pinchazo de una aguja en el talón. Describe cambios
en la expresión facial, llanto, patrón respiratorio, movimientos de brazos y
piernas, y el estado al despertar. Esta escala no debe utilizarse de forma
aislada, debe tenerse en cuenta el estado global del niño y su ambiente. Rango
0 = no dolor; Rango 7 = máximo dolor.

Escala Visual Analógica (EVA): En esta escala la intensidad del dolor se


representa en una línea de 10 cm. En uno de los extremos consta la frase de «sin
dolor» y en el extremo opuesto «máximo dolor imaginable». La distancia en
centímetros desde el punto de «sin dolor» a la marcada por el paciente
representa la intensidad del dolor. Un valor inferior a 4 en la EVA significa
dolor leve o leve-moderado, un valor entre 4 y 6 implica la presencia de dolor
moderado-grave, y un valor superior a 6 implica la presencia de un dolor muy
intenso.

Escala de Oucher: Dentro de esta escala existen dos modalidades: fotográfica


(empleada en niños de 3 a 12 años), y de puntuación numérica de 0 a 10
(empleada en niños mayores de 8 años). Los niños son capaces de clasificar las
fotografías y sus correspondientes escalas. 0 significa ningún dolor; 1 – 3 dolor
leve; 3 -6 dolor moderado; 6 – 9 dolor intenso; 10 máximo dolor imaginable.
Escala numérica del dolor: Escala numerada del 1-10, donde 0 es la ausencia y
10 la mayor intensidad, el paciente selecciona el número que mejor evalúa la
intensidad del síntoma. Es importante registrar, no solo la intensidad o tipo de
dolor, sino también la localización y las características del mismo.

Los métodos unidimensionales:

Escala de valoración verbal (Verbal Rating Scale, VRS)

Descrita por keele en 1948. Es una escala de intensidad que se Utiliza para que el paciente
realice una autoevaluación global de la Intensidad de su dolor utilizando unos adjetivos que
se denominan Descriptores.

Se emplean cinco adjetivos entre los que el paciente debe escoger el que describa mejor
la intensidad del dolor.

Por ejemplo, ausencia de dolor, dolor leve, dolor moderado, dolor intenso y dolor
insoportable.
Escala numérica (Numerical Rating Scale, NRS)

Descrita por Downie en 1978. Una de las formas de evaluar esta escala es trazar una línea
de 10 cm en un folio de papel. En los extremos de la línea se colocan los números 0 y 10 (0
–100). Esta línea ha de estar dividida en 10 partes iguales. Cada parte corresponde a un
nivel mayor de dolor, y otra forma de emplearse es una escala verbal y entonces se pide
al paciente que nos de su valoración del dolor de 1a 10, siendo uno el dolor más leve y 10
el dolor insoportable.

Escala Analógica Visual (Visual Analogical Scale, VAS)

Descrita por Scott y Huskinsson en 1976.Consiste en un segmento de usualmente 10 cm de


longitud, cuyos extremos representan los límites extremos de una experiencia dolorosa; así,
un extremo se define como “sin dolor” y el otro se denomina “máximo dolor soportable”. Al
paciente se le explica la lógica de la escala y se le pide que marque con una línea el punto
que considere que corresponde a la intensidad de su dolor.

Escalas analógicas en pediatría.

Descrita por Dona Wong una enfermera y Connie Baker, una especialista en vida infantil en
1981 consiste en un dibujo seis caras con distintas expresiones desde una cara feliz hasta
una muy triste e instruyó a niños de seis años para organizarlas de “la más alegre” a “la
más triste” a fin de que correspondieran a una persona con “nada de dolor” hasta “mucho
dolor”. Posteriormente asignó un número del 0 al 5 a cada cara en orden ascendente. Esta
numeración se utilizó únicamente para la recogida de datos por parte del investigador.

Métodos multidimensionales:

MPQ-SV (McGill Pain Questionnaire-Spanish Version)

Descrita por Melzack y Torgerson en 1971. Consta de 15 subclases en la categoría sensorial,


3 en la emocional (Tensión emocional, Signos vegetativos, Miedo) y una en la Valorativa.
Para aplicarlo el médico debe leer cada uno de los descriptores de cada subclase y pedir al
paciente que escoja uno o ninguno. Finalmente se procede a contar el valor de los
descriptores de forma ordinal (1 el primero, 2 el segundo, 3 el tercero...) dentro de cada
subclase. Ello permite obtener una serie de puntuaciones que permiten evaluar la evolución
del dolor y la eficacia del tratamiento.
INDICACIONES: No existen signos físicos ni siquiera en el comportamiento
del niño, que constituyan un indicador absoluto ni específico del dolor, pero sí
deberemos tener en cuenta las diferentes respuestas, tanto fisiológicas como
comportamentales, que la presencia de dolor provoca en el niño y que nos
pueden servir de indicador

Datos fisiológicos: Variaciones en frecuencia cardiaca, tensión arterial,


frecuencia respiratoria y aumento de la sudoración
Modificaciones del comportamiento: Expresiones faciales, movimientos
corporales, llantos o gritos
Si el niño realmente presenta dolor, tener en cuenta: Intensidad del llanto,
expresión facial del niño, respuesta vegetativa (nerviosa), actividad motora o
expresión verbal