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La justicia francesa anula la condena al electricista de Picasso

Pierre Le Guennec, acusado de robar 271 obras del pintor, será juzgado otra vez. Las pruebas que

lo inculparon fueron insuficientes, según la Corte de Casación.

https://elpais.com/cultura/2018/03/06/actualidad/1520337122_910749.html

La justicia francesa acaba de anular la condena de dos años de cárcel en suspensión que
recibió el antiguo electricista de Pablo Picasso, Pierre Le Guennec, por haber escondido en
su domicilio 271 obras del pintor malagueño, cuyo valor oscilaría entre los 60 y 80 millones
de euros.

La Corte de Casación francesa, institución encargada de revisar si las normas del derecho
fueron aplicadas correctamente en un juicio determinado, hizo público su veredicto el
pasado miércoles: el tribunal que juzgó el caso en diciembre de 2016 fue incapaz de
demostrar que “los bienes en posesión de los acusados procedieran de un robo”. Por ese
motivo, el magistrado no debió “pronunciar una pena sin haber indicado todos los
elementos constitutivos de infracción”, señala la Corte, que ha ordenado que el caso vuelva
a ser juzgado por el Tribunal de Apelaciones de Lyon.

Le Guennec, electricista de Picasso durante los últimos años de su vida, es sospechoso,


junto a su esposa Danielle, de haber robado 180 obras del pintor y un cuaderno de 91
dibujos que no estaban inventariados en el momento de su muerte, en 1973. En ese lote
se encuentran seis óleos, nueve collages cubistas y 28 litografías. Las obras estarían
fechadas entre 1900 y 1932. Reaparecieron en 2010 cuando Le Guennec se puso en
contacto con uno de los hijos del artista, Claude Picasso, para que las identificara. La familia
las consideró auténticas. Y, acto seguido, presentó una denuncia por robo, considerando
improbable que Picasso hubiera hecho una donación de tanta importancia. En especial,
porque las obras no iban firmadas y tampoco llevaban fecha, hecho inédito en los regalos
que solía hacer el artista malagueño.

El electricista defendió durante años que se trataba de un obsequio que le habría hecho
Picasso en 1971 o 1972, en agradecimiento a los servicios prestados. Después, durante el
juicio de 2016, Le Guennec cambió su versión y sostuvo que había sido su viuda, Jacqueline
Roque, quien se los regaló. Roque le habría pedido, según la versión de Le Guennec, que
guardara “algunas bolsas de basura” en su casa. “Entre 15 y 17”, según su testimonio
durante el juicio, posiblemente para que no figuraran en el inventario que se realizó a la
muerte del pintor. Más tarde le pidió que se las devolviera. A excepción de una, que le dejó
como compensación. “Guárdela, es para usted”, le habría dicho, según la versión de Le
Guennec. Jacqueline Roque se suicidó en 1986, a los 59 años.

“Es una decisión formidable que valida la tesis que siempre ha defendido la pareja Le
Guennec. Es decir, la ausencia total de robo”, reaccionó uno de los abogados del
matrimonio, Antoine Vey, a la agencia France Presse, añadiendo que este nuevo juicio será
la ocasión de “establecer, por fin, la verdad”.
LA FULMINANTE MUERTE DE UN TORERO

"Pali, este toro me ha matado", fueron Ias últimas palabras de Yiyo antes de morir
https://elpais.com/diario/1985/08/31/cultura/494287205_850215.html

LUIS MARTÍNEZ MORCILLO

Colmenar Viejo 31 AGO 1985

Pali, éste me ha matado fueron las últimas palabras del torero José Cubero, Yiyo, instantes después

de recibir la mortal cornada que el toro Burlero le asestó en el corazón. El Pali, uno de los peones

de Yiyo, que entraba junto al matador a la enfermería, pudo oir las agónicas palabras del joven

diestro. Yiyo, de 21 años de edad, nacido en Burdeos (Francia), pero criado en el barrio madrileño

de Canillejas, murió ayer cuando terminaba la faena del sexto toro de la tarde del último festejo

taurino que se celebraba en Colmenar Viejo (Madrid). Yiyo salía ya de la suerte de matar cuando el

toro le empitonó por la espalda, atravesándole el corazón. Hace tan sólo 11 meses, Yiyo asistió como

testigo de excepción a la muerte de Paquirri. En aquella ocasión, el joven diestro madrileño tuvo que

rematar al toro Avispado, que acababa de herir de muerte al torero de Barbate. En Colmenar Viejo,

la muerte de Yiyo fue fulminante. Entró muerto en la enfermería. Ante las peticiones del público, el

presidente concedió al torero muerto las dos orejas de Burlero

El matador de toros José Cubero, Yiyo, toreaba ayer en Colmenar Viejo (Madrid) en sustitución de

Curro Romero, que no pudo asistir debido a una lesión sufrida en Linares. Yiyo fue contratado para

el festejo de ayer urgentemente en la madrugada del viernes. Fue el sexto toro de la tarde, Burlero,

el que córneó gravísimamente al diestro, que murió casi instantáneamente. Yiyo le había propinado

ya al sexto toro una estocada, a la que había precedido un pinchazo. Al salir del encuentro, el torero

se dirigió sonriente al estribo. La faena había sido muy completa y el público pedía, unánimemente,

las orejas para el diestro. En ese momento, el toro se arrancó inesperadamente y levantó al torero

del suelo por una pierna, para volver a levantarlo cuando se hallaba caído en el suelo. Fue, en ese

momento cuando le metió el pitón por la axila izquierda y lo volvió a levantar, manteniéndolo sujeto

unos escalofriantes segundos. Yiyo cayó de nuevo con trágica rigidez de muñeco y todos se dieron

cuenta de que la cogida era gravísima, pues el torero movió espasmódicamente sus miembros y

quedó inerte. El toro, seguidamente, rodó sin puntilla, como consecuencia de la estocada. El Pali,

uno de los peones de la cuadrilla, corría por el callejón junto a Yiyo, al que llevaban en volandas a la
enfermería, cuando le oyó decir sus últimas palabras: "Pali, este toro me ha matado".En esa

angustiosa carrera por el callejón, Yiyo llevaba los ojos vueltos y apagados y una fuerte impresión

recorrió los tendidos La celeridad en el traslado, la actitud del torero y las expresiones de sus

compañeros parecían anunciar lo peor. Juan Cubero, hermano del matador, que va de banderillero

en su cuadrilla, corría por fuera del callejón, al hilo de las tablas, sin apartar los ojos de su hermano

en una expresión desolada.

Rabia y lágrimas

Antoñete arrojó el capote con rabia y se cubrió el rostro con la manos, y el matador de toros José

Ortega Cano, que presenciaba la corrida, se abrió paso entre el público del tendido y se lanzó al

callejón para correr detrás de los que transportaban a Yiyo. Todos estos signos llevaron al público la

impresión de que el percance podía haber tenido fatales resultados. Tras unos segundos de estupor,

los espectadores pidieron con insistencia las dos orejas para el diestro, que el presidente concedió.

La cuadrilla no se hizo cargo de los trofeos, pues todos se hallaban en la enfermería y por los

tendidos empezó a correr el rumor de que el torero había fallecido.José Luis Palomar, que

completaba la terna de matadores, se dirigió a la enfermería llorando a lágrima viva. También iba

llorando su cuadrilla, y Antoñete, apesadumbrado, se incorporó a sus compañeros.

La enfermería fue rodeada inmediatamente por numeroso público, que intercambiaba, nervioso y

alterado, funestos presagios con noticias esperanzadoras. "Ha muerto, ha muerto", decían algunos.

"No, no, está muy grave, pero no ha muerto", respondían otros. Entre los que transmitían noticias

optimistas se hallaba un hermano de Antoñete, que aseguraba que Yiyo estaba muy grave, pero que

no había fallecido. El torero había entrado prácticamente muerto en la enfermería, según el parte

facultativo. En sus instalaciones el ambiente era de incredulidad ante lo ocurrido y los íntimos del

diestro se abrazaban llorando y repetían, como sonámbulos, "no puede ser, no puede ser". El padre

del diestro,que había presenciado la corrida, se encontraba materialmente deshecho, así como sus

hermanos. El periodista Antonio D. Olano trataba de consolar a los familiares, sin poder evitar las

lágrimas. Uno de los más afectados era Juan Bellido, Chocolate, mozo de espadas del torero muerto,

que lloraba inconsolable y se movía, aturdido, por entre los grupos que se arracimaban en la puerta

de la enfermería.
La llegada del juez

En los alrededores de la plaza se congregó una multitud,de unas 2.000 personas, que comentaban

las noticias que llegaban de la enfermería, todas confirmativas de la tragedia. La llegada del juez,

que acudió a cumplir los requisitos legales de levantamiento del cadáver, fue el dato infalible que

convenció a los más incrédulos a creer finalmente en la fatal noticia de la muerte del torero. A pesar

de ello, la noticia era dificil de creer para muchos de los presentes. El espectáculo había transcurrido

con absoluta normalidad: Yiyo había hecho una faena larga en el tercero, sin terminar de acoplarse

con él, pues el toro era un manso que se iba suelto de las suertes. En el sexto, que embestía con

casta, pero con nobleza, hizo una faena muy completa, con algunos muletazos espléndidos, aunque

con la frialdad habitual en el infortunado torero. Antoñete había dado la vuelta al ruedo en su primero,

tras una faena muy de su estilo, en la que destacaron los pases de pecho y en el cuarto, un manso

huido, lo hizo pasar por el pitón izquierdo después de unos tanteos sin confiarse. José Luis Palomar

se quitó de enmedio al tercero, que estaba inválido, e hizo una faena desigual en el quinto, del que

se le concedió una oreja.Cumplidos los trámites oficiales, el cadáver del torero fue sacado de la

enfermería en una ambulancia. En ese momento, el gentío que aguardaba en los alrededores de la

plaza prorrumpió en una emocionante ovación, como último adiós al diestro.

Los colmenareños quedaron fuertemente impresionados y permanecieron en el exterior del coso,

después de partir la ambulancia, intercambiando impresiones y comentarios. Algunas mujeres

lloraban.

La opinión general entre los congregados alrededor de la plaza era la de que se deberían suspender

los festejos del pueblo. Esa misma noche ya quedaron suprimidos todos los previstos y se adoptó la

decisión de que no sonara música alguna en los altavoces e instalaciones de la feria.

Por la mayoría de las calles del pueblo la gente se aproximaba a los automóviles que tenían la radio

puesta y escuchaban en silencio y con rostros graves las informaciones de las distintas emisoras.
Condenan a los ladrones de diamantes de Hatton Garden, el robo del siglo en Reino
Unido
RedacciónBBC Mundo
https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2016/03/160309_condenan_robo_jubilados_reino_unido_amvmplicados en el
caso fueron capturados en el mes de mayo de 2015.

Cinco hombres recibieron este miércoles condenas de seis a siete años de cárcel por
el famoso robo de joyas en centro de Londres durante la Semana Santa de 2015.
Los cinco hombres se hicieron famosos después de robar un depósito de seguridad lleno
de piedras preciosas valoradas en US$20 millones en el distrito de Hatton Garden y que
fue considerado el robo del siglo en Reino Unido.
 ¿Cómo el dinero del "robo del siglo" acabó en un humilde apartamento en
Escocia?

John "Kenny" Collins, de 75 años; Terry Perkins, de 67 años; y Daniel Jones, de 61,
recibieron una condena de siete años de prisión por ser los autores materiales del hecho.

Otros dos miembros de la banda, Carl Wood y William Lincoln, recibieron penas de seis y
siete años respectivamente.
Los cinco implicados se habían declarado culpables del hecho en los últimos meses
y aguardaban por la sentencia.

Sin embargo, Brian Reader, quien está acusado de ser el autor intelectual del robo y la
mente maestra detrás de la ejecución, no pudo asistir al recinto judicial debido a
complicaciones de salud.
Image captionEste fue el orificio que abrieron los ladrones en el depósito de seguridad.

Los miembros de la banda ejecutaron el robo durante los cuatro días de la Semana Santa
del año anterior y fueron capturados un par de meses después en distintos operativos en el
sur de Reino Unido.

A la antigua

Lejos de los hackeos a códigos de seguridad o los deslizamientos del tipo "Misión
Imposible", los ladrones de Hatton Garden utilizaron equipos pesados para ingresar a una
bóveda utilizada principalmente por joyeros y negociantes de oro.
Norman Bean, uno de los empleados de la bóveda del Hatton Garden Safe Deposit
Company, señaló que le dijeron que los delincuentes entraron por el hueco del ascensor.
"Bajaron por el hueco del ascensor, hicieron un gran hoyo en la pared, entraron a la
bóveda y taladraron hasta llegar a las cajas", le dijo a la BBC el exjefe del departamento de
la policía londinense encargado de investigar robos comerciales armados, Roy Ramm.

"Hay una suerte de audacia de la vieja escuela en el asalto".


Image captionLa zona es conocida sus bóvedas que albergan diamantes.

Según Ramm, el monto de los bienes sustraídos no será revelado nunca, "pero no me
sorprendería que ande por los £200 millones (US$300 millones)".
Sin embargo, después se conoció que la cifra era más cercana a los US$22 millones.

De acuerdo al relato de la policía, la banda de ladrones estuvo trabajando en perforar la


pared durante cuatro días seguidos debido a problemas técnicos.
"Fue un escándalo, pareciera sacado de una película", dijo Ramm.

Lo cierto es que a pesar de no dejar ni un solo rastro, la policía logró seguir el rastro de
nueve personas mediante la interceptación de líneas teléfonicas. A mediados del mes de
mayo se procedió con la captura de ellas.

La Meca de las joyas londinenses


El área de Hatton Garden concentra 300 negocios y más de 55 tiendas de joyería.

El área de Hatton Garden se ubica entre la City y el West End, en el centro de Londres. Es
conocida por el comercio de diamantes y oro, y por albergar las cajas de seguridad de las
piedras preciosas, principalmente diamantes, que no han sido enviadas a las joyerías.

En el área se estima que hay unos 300 negocios y más de 55 tiendas especializadas en
joyas. Esta es la mayor concentración de joyeros en Reino Unido.

Lewis Malka, experto en joyería de diamantes que trabaja en el área de Hatton Garden,
comenta:

"Con los ladrones teniendo cuatro días durante la Semana Santa, es bastante probable que
hubieran revisado todo".
Fracasa Profepa en búsqueda y captura del
tigre Ankor
enero 12, 2016 829 facebook, Interés General, Sociedad, Uncategorized

El felino sigue merodeando las huertas de cocos y temen que vuelva su instinto salvaje

http://www.revistacostabrava.com/uncategorized/fracasa-profepa-en-busqueda-y-captura-del-tigre-ankor/
OSSIEL PACHECO

El tigre de bengala Ankor que escapó del complejo turístico Paraíso Los Manglares sigue vivo
y merodeando por las noches las huertas de cocoteros, los esteros y manglares de la laguna
de Coyuca, en un radio que va de El Bordonal a la Aceitera dentro del municipio de Coyuca de
Benítez, donde se han registrado los últimos avistamientos a través de las cámaras colocadas
en sitios estratégicos, como parte de las acciones implementadas para su captura.

No obstante, el felino además como parte de su territorio que ha marcado atraviesa a nado los
canales lagunares para tornarse en la zona de playa que va de la colonia 3 de Abril a Los
Mogotes, donde ha sido visto merodeando por pobladores de esas comunidades, y se han
encontrado huellas a orilla del vaso lagunar. Las acciones de búsqueda de Ankor se han
intensificado en los últimos días ante el creciente temor de que el animal recupere su instinto
salvaje.
El director de Protección Civil de Coyuca de Benítez, Víctor Manuel de los Santos Heredia
confirmó que el felino está vivo porque han sido registrados sus movimientos en las cámaras
colocadas, y su último avistamiento fue registrado cerca de la Aceitera, sitio al que se le llama
a las instalaciones abandonadas de Agroindustrias del Sur que procesaban el coco en aceite,
cerca de la Cabecera municipal, y se han encontrado restos de potrillos, y becerros en las
inmediaciones de esa zona.

El funcionario municipal desmintió así la versión que dieron pobladores de Luces en el Mar en
el sentido de que el felino fue abatido de un escopetazo la madrugada del pasado lunes 7 de
diciembre por habitantes de esa comunidad y de San Nicolás de las Playas, cerca de los límites
con el municipios de Coyuca de Benítez y Acapulco de Juárez, luego de que un día antes, el
domingo 6 fuera visto merodeando en las calles de esos poblados provocando la alerta de sus
habitantes que se habrían organizado para salir a darle muerte, pues lo consideraban una
amenaza.

Días después de la versión de la muerte de Ankor dada a conocer por los pobladores de Luces
en el Mar, fue echada abajo porque el felino fue avistado por una de las cámaras colocadas,
cerca de la Aceitera; no obstante, el caso es que a casi dos meses de que escapara de su jaula
en Paraíso Los Manglares los esfuerzos para su captura con vida han sido infructuosas. Esto,
pese a que ha sido buscado por cielo, laguna y tierra por todas las corporaciones del Estado
mexicano.

En los operativos de su búsqueda de Ankor participan soldados del Ejército mexicano, la Marina
Armada, policías federales, estatales y municipales, así como personal de Protección Civil
estatal y municipal, los inspectores de la Profepa, y un grupo de veterinarios expertos en captura
de felinos que llegó hace casi un mes al puerto de Acapulco para encabezar las acciones para
capturar con vida al felino que sigue siendo un dolor de cabeza para las autoridades de los tres
niveles de gobierno.