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DIEZ HABITOS DE LA VIDA EN SANTIDAD

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¿Qué sucede cuando recibo a Cristo?


- Pasas una nueva dimensión:
Hch 26:18 para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del
poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados y una herencia entre los
santificados por la fe en mí.
- Naces de nuevo:
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

INTRODUCCIÓN:
¿Qué sucede cuando recibo a Cristo?

- Pasas una nueva dimensión: Hch 26:18 "para abrir sus ojos, para que se
conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban
perdón de pecados y una herencia entre los santificados por la fe en mí"
- Naces de nuevo: 2Co 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas"

Ahora q ya conoces estas dos verdades, tienes que desaprender algunos


hábitos y aprender nuevos tipos de conducta,

¿Qué es un hábito?
Es un patrón de conducta, consciente o inconsciente, que se adquiere por
repetición constante. Es una manera de comportarse en forma continua o repetitiva.
Por ejemplo:
- Comer tres veces al día.
- Despertarse y agarrar el celular.
- Lavarse el rostro al levantarse.
- Etc. Etc.

¿Cómo se crea un hábito?


La única forma de lograr crear un nuevo hábito es repetirlo las veces que
haga falta hasta que se vuelva automático. Para esto hace falta constancia,
motivación y fuerza de voluntad.

¿Qué es una vida en santidad?

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Una vida en santidad a Dios es una vida que hace la voluntad de Dios y que
se ajusta a su carácter. Es vivir una vida alejada del pecado. Rom 6:12-14:
"No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus
concupiscencias; Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por
instrumento de iniquidad; antes presentaos a Dios como vivos de los muertos, y
vuestros miembros a Dios por instrumentos de justicia. Porque el pecado no se
enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia"

Vivir una vida en santidad es depender del Señor, por cierto no es una vida
perfecta, sino una vida rendida a los pies de Dios...

1ER HÁBITO: “ORAR ANTE EL TRONO DE DIOS”


Vivimos y nos desenvolvemos en un contexto donde
respiramos situaciones pecaminosas, observamos situaciones
de pecado, escuchamos sonidos que nos arrastran al pecado,
tenemos una naturaleza que nos empuja al pecado. El hombre
natural está dominado por esa naturaleza, El cristiano
igualmente tiende a ser arrastrado al pecado y sino forjamos
nuevos hábitos espirituales en nuestra manera de actuar
siempre vamos a vivir una vida cristiana mediocre.
El primer hábito que tenemos y debemos aprender es orar. Orar ante el trono
de Dios.
Uno de los pasajes impresionantes esta en Marcos 1,35-37: "Y levantándose
muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí
oraba. Y le siguió Simón, y los que estaban con él; Y hallándole, le dicen: Todos
te buscan"
Orar es hablar con Dios. Ahora tenemos acceso directo a la misma presencia
del Dios trino. Jesucristo ha comprado la entrada ante el mismísimo trono del Dios
del universo.
He 4:16 nos invita: "Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro
Dios lleno de amor, para que tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos
ayude en la hora de la necesidad"
La oración te conecta con Dios y nosotros podemos acercarnos al Señor con
total libertad, para adorarle, pedirle, suplicarle, etc.
Una vida de oración que te lleve a la santidad, no es orar ocasionalmente,
todos oramos ocasionalmente (en los alimentos, cuando estamos en peligro,
cuando percibimos una bendición, etc.) sino es evidenciar la necesidad vital de
tener cercanía con Dios. En Jesús era un hábito motivante, en el evangelio de Luc
11:1 "Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus
discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus
discípulos"
La oración de Jesús era muy diferente a la oración común de los religiosos
judíos, su oración contenía, sinceridad, emotividad, veracidad, direccionalidad, etc.

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No podemos vivir en santidad, sin una vida de oración. Sabemos claramente
que a la carne no le gusta orar tenemos que forzar a la carne hasta educarla y
convertir en un hábito o una conducta permanente.

2DO HÁBITO: "TENER FE EN DIOS"


Dice Isa 26:4”Confiad en Jehová
perpetuamente: porque en el Señor Jehová está la
fortaleza de los siglos"
La declaración de este verso, debe darnos
una plataforma amplia para nuestra seguridad en
Dios. La cita bíblica nos reta para créele a Dios. Su soberanía, su poder, su fortaleza
es para siempre y nunca cambia, es inmutable.
Siempre repito este pensamiento “Dios está en el trono, no tenemos de
que preocuparnos” Nada suyo puede cambiar, su fortaleza es inconmovible. El
autor del libro de Proverbios recita esta verdad: Prov. 3:5-6 "Fíate de Jehová de
todo tu corazón, Y no confíes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus
caminos, Y él enderezará tus veredas"
Esta confianza es resultado de vivir en intimidad, no solo relacional sino en
pensamiento, declara Isa 26:3”Tú guardarás en completa paz, a aquel cuyo
pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado"
Según el verso: La confianza se traduce en que nuestros pensamientos
deben estar dirigidos en él. Los grandes siervos de la Biblia tenían esta práctica en
medio de sus flaquezas porque consideraron que Dios era "su todo"
Una vida consagrada en santidad es una vida de fe y confianza en el Dios
de las Escrituras Bíblicas.
Confiar en Dios es un HÁBITO que debemos desarrollar y ello es más que
un simple declarar, es un vivir, sabiendo que Dios nos va a sostener y proteger
como un Padre a su hijo.

3ER HÁBITO: "MEDITAR EN LAS SAGRADAS


ESCRITURAS"
Quisiera iniciar con una cita del recordado y apreciado Dr.
Billy Graham, que el miércoles 21 de febrero arribó al reino
celestial: "La fe Cristiana no es simplemente cuestión de opinión
personal u optimismo infundado. Se arraiga en la verdad
inmutable de Dios, revelada para nosotros en las páginas de su
Palabra Escrita. La Biblia es la lluvia constante que riega
nuestras raíces de fe. Es la inspiración de la cual bebemos diariamente"
Este paladín de la fe del siglo XX y parte del XXI hace que la Escritura
adquiera relevancia actualizada. Realmente es así, las Escrituras Bíblicas, se
convierten en una necesidad ahora, más que nunca. El Salmista David escribió:
Sal 119:1-4 "BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; Los que andan en la
ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el

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corazón le buscan: Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos. Tú
encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos"
El Salmo 119, que por cierto es el más extenso de los Salmos, es UN HIMNO
DELICIOSO a la Palabra de Dios. El 98% de sus 176 de sus versículos elogian,
exaltan, describen, motivan, etc. a amar las Sagradas Escrituras. El Rey David,
quien es el autor de este Salmo, mostró y plasmo todo su talento, su encanto, toda
su espiritualidad en la composición de este salmodio.
David expresó su NECESIDAD IMPERIOSA de oír y escuchar la voz de Dios,
meditar en ella, consumirla y obedecerla. Lo compara como:
- Miel expresando su dulzura (Salmos 119:103: ¡Cuán dulces son a mi paladar tus
palabras! Más que la miel a mi boca)
- Lámpara en su caminar (Salmos 119:105: Lámpara es a mis pies tu palabra, Y
lumbrera a mi camino.)
- Metal preciado el Oro por lo valioso (Salmos 119:127: Por eso he amado tus
mandamientos, Más que el oro, y más que oro muy puro)
David, rey de Israel, Dios lo describe como el "HOMBRE CONFORME A SU
CORAZON”... ¡Sí que se lo merecía!
El gran profeta Samuel lo describe como el Dulce Cantor de Israel: "... el
ungido del Dios de Jacob, el dulce salmista de Israel" (2Sam. 23.1)
Es maravilloso observar el deleite que este hombre sentía al expresar en el
Salmo 119:97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación" David
se presenta como un referente ejemplar, digno de emular, "COMO UN SIERVO
ANHELANTE DE AMOR A LAS ESCRITURAS"
Para vivir una vida en santidad debemos amar y meditar la palabra Dios
convirtiéndose en nuestro alimento espiritual. El apóstol Pedro, al igual que David
va a recomendar 1Pe 2:2 "Como niños recién nacidos, buscad con ansia la leche
espiritual pura, para que por medio de ella crezcáis y tengáis salvación"
El leer diariamente las Escrituras (La Biblia) es la mejor manera de conocer
a tu Padre y Señor. Leer, meditar y obedecer las Escrituras, es un Habito que el
creyente debe encarnarlo, si desea vivir una vida consagrada en santidad. Recordar
siempre el Salmo 119:9: "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu
palabra"

4TO HABITO: “OBEDIENCIA A DIOS”


El libro de Juan dice: "El que tiene mis
mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el
que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y
me manifestaré a él Respondió Jesús y le dijo: El que me
ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y
vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me
ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis
oído no es mía, sino del Padre que me envió" Juan14,
21. 23

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Nosotros, hemos recibido a Cristo, y al hacerlo hemos decidido regirnos con
los parámetros y estándares morales más altos, en comparación del mundo, piense
en esto, pregúntese ¿Cómo vive el mundo? Significa que nuestro estilo de vida está
ajustada a la voluntad de Dios. La forma más sabia de vivir es confiar en Dios, y
dejar las consecuencias en sus manos. Esta forma de vivir es consecuencia de los
tres hábitos anteriores, vivir en oración, vivir confianza y meditación de la palabra
de Dios. Estos hábitos nos llevan a vivir una vida como Dios quiere que sea.
Tenemos que decidir entre seguir a otros o a Dios. Hay solo dos caminos para
elegir, la senda del mundo o la de Dios.
La razón de formar hábitos es una decisión, es elección de prioridad, si no
ponemos la debida importancia en una cosa, sencillamente no tiene importancia
para mi vida o la tuya. Así también son los hábitos sagrados.
No importa cuanta educación tengas, o cuan adinerado seas, sino obedeces
a Dios no puedes vivir una vida en santidad. ¿Qué hace usted cuando su niño le
desobedece? Cristo fue muy puntual y preciso en esto, cuando dijo en
Juan 14,15: "Si me amáis, guardad mis mandamientos"
Este hábito va marcar un estilo de vida reflejando el carácter de Dios en tu
vida y sobretodo nos volvemos AMIGOS DE CRISTO: Juan 15:14 "Vosotros sois
mis amigos, si hacéis lo que yo os mando"

5TO HÁBITO: "DEPENDENCIA DEL ESPÍRITU SANTO"


Dice la biblia en Efesios 5,18: "No os embriaguéis con
vino, en lo cual hay disolución; antes bien SED LLENOS
DEL ESPÍRITU SANTO"
¿Qué Significa eso? Rendir nuestra vida a la
presencia residente del Espíritu Santo. Cristo, antes de
partir dijo a sus discípulos que él enviaría su Espíritu para
guiarlos "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os
guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará
todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir" (Juan 16,13)
El cumplió, envió a su Espíritu en pentecostés y fueron llenos del Espíritu e
hicieron cosas que nunca se hubieran atrevido.
Todo creyente tiene el Espíritu Santo, así lo declara la biblia en Rom 8,1
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que
no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu… 5 Porque los que son de
la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las
cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse
del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad
contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que
viven según la carne no pueden agradar a Dios. 9 Más vosotros no vivís según la
carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si
alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él"
Entonces, lo que tendríamos que hacer cada mañana es decir “Dios lléname,
este día de tu Santo Espíritu”. Usted recordará esta petición inicial durante el día

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hasta la noche en que irá a acostarse, y evaluará que como le fue ese día y
agradecerá a Dios por ese día. Vivir en dependencia del Espíritu es vivir una vida
pensando y confiando en que Dios está presente en nuestra existencia cotidiana.
Dice la Biblia: 1Tes 5 17 "Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es
la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19 NO APAGUEIS AL
ESPIRITU"

La predicación de hoy en día, no considera esta vital doctrina. Por ello se


evidencia mucha carnalidad en nuestras iglesias. Si no dependemos del Espíritu no
podremos vivir una vida en santidad, ni una vida consagrada. Recuerden somos
morada de Dios, templo del Espíritu Santo. LA DEPENDENCIA DEL ESPIRITU
SANTO ES UN HABITO QUE DEBEMOS DESARROLLAR.

6TO HABITO: “DAR A DIOS”


En Luc 6 38 dice: "Dad, y se os dará;
medida buena, apretada, remecida y rebosando
darán en vuestro regazo; porque con la misma
medida con que medís, os volverán a medir"
El hábito de dar, te capacita para ser
desprendido. Cristo puso como competidor más
grande de Dios, son las riquezas. Mat. 6 24 "Ninguno puede servir a dos señores;
porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al
otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas"
Cuando tenemos esta actitud de desprendimiento, a mas que honramos a
Dios, nos capacita para pensar en el prójimo demostrando así el amor de Dios.
1Juan 3,17 "Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en
necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en
él?" Nunca podremos superar a Dios en generosidad, el mostró su generosidad
absoluta enviando a unigénito hijo al sacrificio.
Debemos preguntarnos ¿Será el dar a Dios uno los hábitos en mi vida? El
dar a Dios es manifestarle que él es dueño de todo. La tendencia humana es dada
al egocentrismo, pero al ser generosos crucificamos esa tendencia. La biblia dice
claramente que nuestro Dios ama al dador alegre. 2Corintios 9 7 Cada uno dé como
propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador
alegre. Cultivemos el hábito de DAR A DIOS y así estaremos afinando nuestra
consagración al Señor.

7MO HÁBITO: “PERDONAR A LOS DEMAS”


Declara la Biblia: "Airaos, pero no pequéis; no se ponga
el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo… Y no
contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis
sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda
amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos,

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perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
(Efesios 4,26-32)
¿Es fácil perdonar? No siempre es fácil perdonar. Una de las cosas más
detestables es ser traicionados. Nuestra sociedad sufre las consecuencias porque
está imperando el odio, la traición, el resentimiento, la venganza, el rechazo, la falta
de confianza, etc. Son consecuencias de la carencia del Perdón en nuestra
sociedad.
Los creyentes en Cristo, por la gracia de Dios, tenemos el recurso pertinente
para perdonar a los demás: "la presencia del Espíritu Santo". Menciona el texto
"...el Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención"
(Efes. 1,13) Entonces sino perdonas a tu prójimo cabe la posibilidad de que no eres
hijo de Dios o eres un hijo que no ha iniciado y desarrollado pertinentemente la vida
en santidad y sigues en estado de inmadurez espiritual como los creyentes de la
iglesia de Corinto (1Cor. 3,1)
¿Por qué tengo que perdonar? Según el texto en meditación: "Quítense de
vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes
sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como
Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. (Efesios 4,31-32)
- 1ro. POR QUE EL PERDON ES LIBERADORA. Libera de toda amargura
que quita nuestra paz llenándonos de incomodidad y mal carácter.
- 2do. POR QUE EL PERDON NOS CAPACITA A DESARROLLAR
VIRTUDES SANAS. Como a benignidad, la misericordia tan pertinentes en las
relaciones cristianas y sociales
- 3do. PORQUE PER DONANDO ME ASEMEJO AL PADRE " ... como Dios
también os perdonó a vosotros en Cristo"
Ninguna acción humana podrá superar el perdón que Dios hizo al perdonarnos
entregándonos a lo más valioso que tuvo, su propio hijo.
No podemos vivir una vida en santidad ni una vida consagrada sino
desarrollamos el hábito de perdonar a los demás o si existe alguna raíz de amargura
en el corazón.

8VO HÁBITO: “TESTIFICAR DE CRISTO”


Declara la Escritura en Marcos 8:38: "Porque
cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en
esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre
también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria
de su Padre con los santos ángeles"
Esta advertencia es muy seria, pero a la vez
alentadora para todos los hijos de Dios ¿Porque? Porque El hablar de tu salvador
ahora debe ser un deleite. El que ha nacido de nuevo, es como el recién
enamorado, desea contarle a todos que encontró su verdadero amor. Cristo se
constituye en nuestro nuevo amor. Hemos hallado la preciosa gran perla que hemos
andado buscando durante nuestra ignorancia esclavizada. El apóstol Pablo es el
referente más grande de este hecho, el declaró ante un auditorio, denominado

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como la cuna de la civilización, la capital de imperio romano: "Porque no me
avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el
que cree; del judío primeramente y también del griego" (Romanos 1:16)
El apóstol Pablo era un erudito que conocía la magnitud de la obra
cosmológica que ejerció el sacrificio de Cristo, por ello tiene la convicción de decir:
"Aún más, a nada concedo valor cuando lo comparo con el bien supremo de
conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por causa de Cristo lo he perdido todo, y todo lo
considero basura a cambio de ganarlo a él" (Flp 3:8)
¡QUE IMPRESIONANTE!
Este hábito debería ser una inspiración natural para todo aquel que ha
experimentado el nuevo nacimiento.

9NO HÁBITO: “ASISTIR A LA


CONGREGACIÓN”
La biblia dice: "No dejemos de asistir a
nuestras reuniones, como hacen algunos, sino
animémonos unos a otros; tanto más cuanto que
vemos que el día del Señor se acerca" (He 10:25)
El autor de Hebreos o bien se Adelanta en el
tiempo o bien ya había creyentes que desestimaban la asistencia a la congregación,
por ello advierte la importancia de acudir a las reuniones congregacionales. Usted
se preguntará: Si bien es cierto que Dios está en todo lugar y puede ser adorado
donde sea y la persona puede adorarlo en su casa, en la playa, en tu sala viendo
TV. También mientras que usted está conduciendo, sentado en tu computadora
chateando en el Facebook, etc. En todo momento se puede adorar a Dios, en
cualquier lugar que se encuentre, bajo cualquier tipo de circunstancia o condición,
porque usted es un templo viviendo donde habita Dios. EN OTRAS PALABRAS, LA
ESFERA DE LA ADORACIÓN ES ILIMITADA
Pero no significa que no es necesario asistir al templo. Nosotros los
creyentes en Cristo estamos en el Nuevo Pacto, debemos mirar en otra dimensión.
NUESTRA ASAMBLEA COLECTIVA que también es enseñada en el Nuevo Pacto.
Miremos Efesios 2:19-22 En este párrafo, Pablo describe a la glesia
colectivamente, no como templos desconectados e individuales.
- En primer lugar, él ve a todos nosotros como ciudadanos. “Así pues, ya no
sois extraños ni extranjeros, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de
la familia de Dios” (v. 19). En otras palabras, somos una familia.
- No sólo estamos unidos por una ciudadanía común y unida por la sangre
común como familia, sino que los versículos 20-22 nos dicen que estamos unidos
como un edificio, “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,
siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, en quien todo el edificio, bien ajustado,
va creciendo para ser un templo santo en el Señor, en quien también vosotros sois
juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”
Dios tiene un edificio especial ¿Sabe usted qué es? Es la asamblea visible y
viviente de los santos redimidos. Cuando nos reunimos, constituimos el templo de

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Dios de una manera única. Por lo tanto, no sólo somos templos individuales.
Colectivamente somos un gran templo en el que Dios habita.
1 Pedro 2:5 Pedro dice: “también vosotros, como piedras vivas, sed edificados
como casa espiritual” Somos “piedras vivas”, y cuando nos reunimos constituimos
un lugar de adoración donde Dios se manifiesta en forma única, Dios tiene una
demanda que nos reunamos en una forma colectiva para bendecirnos (Sal 133,1).
En 1Corintios 3,16-17 Pablo tiene una advertencia fuerte a los que
desestiman la reunión de la iglesia “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el
Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo
destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y eso es lo que vosotros sois.” A
los que se atreven a rechazar la asistencia a la reunión corporativa o colectiva, la
advertencia es dura y directa.
Alfredo, era un Pastor Chileno de la ciudad de punta arenas, una vez fue a
visitar a un hermano que ya no asistía a la iglesia. Fue un, día de invierno frío, y en
punta Arenas dicen que hace un frío infernal. Así que se sentaron junto al fuego y
se calentaban ambos. El pastor dijo: Hermano Fidel ya no estas viniendo a las
reuniones de la iglesia. Fidel le contestó, si pastor porque tengo tanto que hacer,
pero no se preocupe que yo leo mi biblia todos los días y oro regularmente, además
Dios está en todo lugar, así no veo la necesidad de asistir, además el templo es
muy distante. A lo que el pastor dijo: “Te voy a enseñar algo.” A continuación, tomó
unas tenazas al lado de la chimenea, abrió la reja, y comenzó a separar todos los
leños entre sí, de modo que ardía cada leño por su lado. En cuestión de minutos,
los leños se empezaron a consumirse y al final se apagó todo. Hermano Fidel, dijo
el Pastor, eso es lo que pasa en tu vida. Tan pronto como usted se aísla, se apaga
el fuego.”
Estamos para adorar a Dios en todas partes, y en todo momento. Pero
también es muy importante que nos reunamos en la asamblea de su pueblo
redimido para estimularnos unos a otros al amor en las buenas obras y para honrar
y adorar a Dios.
¿Por qué debemos reunirnos?
- Porque es la única forma maravillosa nos convertimos en el templo vivo de Dios.
- Creemos que debemos adorar a Dios en la asamblea de su pueblo redimido para
que podamos “a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras”
- Te otorga sentido de pertenencia y afianza tu Identidad de hijo de Dios.
- Te otorga sentido de comunión y sociabilidad. ¿Cuál es lugar donde puedes
plasmar tus convicciones? Somos seres sociales y necesitamos relacionarnos con
nuestros semejantes.
- El beneficio más grade es la obediencia a Dios.
Sino asistimos a congregarnos difícilmente vamos crecer en una vida de
santidad.

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10MO HÁBITO: “LA CONFESIÓN PERMANENTE ANTE
DIOS POR LOS PECADOS COMETIDOS”
Tu posición ante Dios ahora es una posición de santo y
perfecto por la gracia de Dios en Cristo. Desde esa posición
de santo, ahora inicias una carrera de santificación. Dice la
biblia en Filipenses 1:6 "Estoy seguro de que Dios, que
comenzó a hacer en vosotros su BUENA OBRA, la irá
llevando a buen fin mientras llega el día en que Jesucristo
regrese" (versión Dios habla hoy)
Durante ese proceso hay las posibilidades de tropezar con la duda, las
tentaciones, algunos pecados escondidos, algunos malos pensamientos,
sentimientos y acciones y para ello Dios ha provisto una salida, VIVIR UNA VIDA
DE CONFESIÓN CONSTANTE. Dice la Escritura en 1Jn 2:1 "Hijitos míos, os
escribo estas cosas para que no cometáis pecado. Aunque si alguno comete
pecado, tenemos ante el Padre un abogado, que es Jesucristo el Justo"
Muchos creyentes se esfuerzan en hacer o no hacer tales acciones,
tropiezan y caen; luego se desaniman al notar que no pueden salir de una acción
pecaminosa. Pueden ser pecados inmorales, mal carácter, sentimientos malos,
falta de perdón, resentimientos, etc. Aquellas personas están viviendo la vida
cristiana con sus fuerzas, sus buenas obras y sus legalismos. Tales creyentes han
caído de la gracia al confiar en sus buenas acciones y buenas obras.
Bíblicamente, las buenas obras no generan vida santa. Somos seres
humanos y como tales no podemos cumplir el "Standar" de Dios de santidad debido
a nuestra vieja naturaleza que aun habita en nosotros (el pecado). Para ello Dios
ha provisto el camino de LA CONFESION en la vida cristiana como un recurso
necesario para evitar la actitud farisaica de pretender ser perfectos a través de
nuestros propios méritos. Pensando en ello escribe Juan en su carta a los creyentes
en 1ª Juan 1:8-10 "Si DECIMOS que no tenemos pecado, nos engañamos a
nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si CONFESAMOS nuestros
pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda
maldad. Si DECIMOS que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su
palabra no está en nosotros.
Tenemos que dar gloria y gratitud al Señor por el recurso de LA CONFESIÓN
PERMANENTE ante su presencia.
TALLER
1. ¿Cómo crear hábitos espirituales con la presión del pecado y la carne? Medite en Rom.
7,14-24.
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2. ¿Qué recursos espirituales me da la Escritura para crear hábitos espirituales?
Analice:
1Cor. 9,27 __________________________________________________________________
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2 Corintios 10:4-6 ____________________________________________________________
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Rom. 8,5-6 _________________________________________________________________
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