Está en la página 1de 3

GÉNEROS LITERARIOS DENTRO DE LA LITERATURA

MEDIEVAL

La literatura medieval es toda la manifestación escrita que se produjo en la Edad


Media, la cual inicia luego de la caída del Impero Romano hasta el inicio del
Renacimiento. El lugar de desarrollo de la literatura es el continente europeo. Se
caracterizó por generar obras que en su mayoría eran de autores desconocidos,
donde se tocaban temas relacionados con la moral y la religión, las historias de
caballería, textos religiosos, entre otros. Fue escrita inicialmente en latín y luego
en las lenguas nacionales de algunos países.

Épica
La épica medieval española es un género compuesto en verso de carácter
narrativo, cuyo objeto es la exposición de los sucesos históricos, narrados desde
una perspectiva ficcional. Los primeros textos épicos hispánicos fijados por escrito
datan de finales del siglo XI y principios del siglo XII.

El argumento de la épica se desarrolla con la existencia de determinadas


circunstancias que afectan a la concepción de la humanidad y del honor. La
narración gira en torno a la actividad de unos héroes cuya única meta es recuperar
el honor, tras alguna afrenta, con las más nobles acciones y arriesgados
esfuerzos.

Ya que es un género que se consolida a través de un largo proceso oral, las


variantes son una constante de la poesía épica y sólo desaparecen cuando el
texto es fijado por escrito. En este sentido, se puede señalar que el lenguaje de la
poesía heroica está condicionado de manera muy directa por la improvisación: el
elemento más característico son las fórmulas que se utilizan con gran frecuencia.

La épica hispánica se caracteriza por la escasez de testimonios en comparación


con la francesa o incluso con la franco-italiana, pues sólo se han conservado
cuatro cantares de gesta: el Poema de Mio Cid, el Roncesvalles, el Poema de
Fernán González y las Mocedades de Rodrigo. Ninguno de estos testimonios está
completo, ya que todos ellos presentan lagunas de diversa consideración y
relevancia. Sin embargo, la épica española se apoya en una serie de testimonios
indirectos de gran importancia: se trata de las prosificaciones en crónicas y de la
pervivencia de elementos épicos en la tradición oral representada por el
romancero.

Lírica
La lírica popular medieval comprende una variada tradición de composiciones
propias del acervo popular, predominantemente rural, utilizadas preferentemente
durante el trabajo y las fiestas, por lo que, a menudo, eran canciones asociadas al
baile (también, hay canciones de camino, rimas infantiles, etc.). Así, pues,
considerados como textos puestos por escrito, hay que tener en cuenta que bajo
tal versión aparecen como textos poéticos aislados de su primitiva unidad artística,
que reunía letra y música.6

Desde finales del siglo xv muchas de estas composiciones fueron fijadas


textualmente e incluidas en los grandes cancioneros de los siglos xv y xvi.f

La lírica popular castellana comparte una serie de elementos que resultan una
constante en la expresión literaria de diferentes tradiciones europeas, de ahí, por
ejemplo, que muchos de sus textos recuerden a las cantigas de amigo
gallegoportuguesas.

Los contenidos, casi siempre vinculados al amor (la muerte por amor, la pena por
la separación, etc.), se centran en motivos tales como la descripción de la mujer
(por ejemplo, fijándose en sus cabellos, muchas veces símbolo de virginidad), las
localizaciones en ámbitos naturales donde hay agua (que simboliza la cita
amorosa y el erotismo) o flores (también de simbología sexual), o con la presencia
del aire o el viento, símbolos de la comunicación amorosa.

Teatro
El teatro medieval castellano cuenta con testimonios confusos, escasos e
irregulares, hasta el punto de haberse puesto en duda su existencia hasta finales
del siglo xv.
1. De la segunda mitad del siglo xii consideramos el primer ejemplo de
teatro castellano. Es el Auto de los Reyes Magos, procedente de la catedral
de Toledo. La lengua del fragmento desconcierta y apunta a una posible
fuente francesa.
2. Es probable que en la Península se hayan perdido más textos de
representaciones teatrales que de otros géneros literarios. Algunas leyes de
Alfonso X o normas de sínodos eclesiásticos apuntan a manifestaciones
dramáticas imprecisas, realizadas por juglares de diversa formación.
3. Hasta finales del siglo xv, no publicará sus representaciones quien se
considera padre del teatro castellano: Juan del Encina(1469-1529). La
estructura de sus obras se irá complicando a medida que va adquiriendo
una mayor maestría en el género. Fundamental —por lo que respecta al
aprendizaje de nuevas técnicas— es su viaje a Roma en 1499. Su última
obra es la más ambiciosa fue la Égloga de Plácida y Vitoriano.

También podría gustarte