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Expandiendo la llama en el gozo del evangelio

Rubén Parra
(Tomado de diferentes fuentes; Homilía Pbro. Diego Jaramillo YOUTUBE, Boletín ICCRS, Documento de Malinas,
Homilías del Papa San Juan Pablo II)

 Cultura de pentecostés
 Mantener y extender la llama
 Diaconía
 Misión y evangelización
 Transformar la sociedad

Palabras del Papa San Juan Pablo II en diferentes homilías en el día de Pentecostés durante su pontificado

1. El clima de Pentecostés
2. La Espiritualidad de Pentecostés
3. La Cultura de Pentecostés
4. El idioma de Pentecostés

Introducción:

Michelle Moran presidenta del ICCRS nos dice sobre la cultura de pentecostés: “Estamos llamados a ser canales para
las gracias de Pentecostés en nuestra Iglesia y en nuestro mundo. Cuando el Espíritu Santo vino sobre los apóstoles en la
Estancia Superior, todos quedaron llenos del Espíritu Santo. No solo experimentaron una renovación personal sino
también fueron dotados con dones como lenguas/glossolalia y valor que les posibilitó llegar con poder a la cultura que
les rodeaba. Fueron transformados y Pedro, que era un laico analfabeto, fue capaz de convencer a las multitudes con sus
argumentos de que aceptaran su mensaje y fueran bautizados. En ese primer día alrededor de 3.000 nuevos conversos
se añadieron a ellos.”

El documento de Malinas nos dice al respecto “La experiencia que está en la base de la Renovación comienza por un «ver
y oír» (Hech 2, 33; 1 Jn 1, 1-3) y se comunica a un grupo o a una persona, por una fe que rinde testimonio del señorío de
Cristo por el poder del Espíritu. Cuando leemos en los Hechos que los que escucharon la predicación de Pedro «sintieron
el corazón traspasado», el autor ha querido decir que fueron tocados en todo su ser: cuerpo, espíritu, inteligencia,
afectividad, voluntad, por la palabra carismática del apóstol.”
El clima de Pentecostés

DOMINGO DE PENTECOSTÉS
HOMILÍA DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II
31 de mayo de 1998

“Ayer, en esta misma plaza de San Pedro, vivimos un inolvidable encuentro de fiesta, con cantos, oraciones y
testimonios. Experimentamos el clima de Pentecostés, que hizo casi visible la fecundidad inagotable del Espíritu en la
Iglesia. Los movimientos y las nuevas comunidades, que son expresiones providenciales de la nueva primavera
suscitada por el Espíritu con el concilio Vaticano II, constituyen un anuncio de la fuerza del amor de Dios que,
superando todo tipo de divisiones y barreras, renueva la faz de la tierra, para construir en ella la civilización del amor”

Se habla de un cambio climático, huracanes, ciclones, lluvias, calor excesivo, frío extremoso, aquí en Torreón, frío y calor
extremosos…
Así se habla en nuestro entorno, el Papa nos hablaba de que se debe instaurarse el clima de Pentecostés, queriendo
decir que la bendición del ES llegara por todas partes, ¿Cómo pudiéramos hacer un cambio climático? ¿Cómo podemos
hacer para que se establezca el clima de Pentecostés?
Primero que nada me imagino que debe tener un clima que no fastidie a nadie, que no sea extremoso en el sentido que
no se soporte sino más bien es agradable para todos.
Hace 30 años Juan Pablo II nos invitaba a que con una nueva evangelización, nueva en su ardor y nueva en sus formas,
nueva en su expresión, necesita tener un ardor especial, no hablaba de renovar el ardor nos hablaba de un nuevo ardor,
del entusiasmo que nos da el ES.
Todos nosotros con nuestro testimonio tenemos que encender, llevar, impactar a nuestra sociedad, tenemos que
cambiar el clima del mundo que hay en la soledad, en la apatía, en el individualismo, en el egocentrismo, de violencia,
de falta de fe y cambiarlo por el clima de la experiencia de Pentecostés.
Si Dios puede hacer el cambio del clima, de las estaciones del año, del frío, del calor, de las lluvias, etc. También Él tiene
el poder de cambiar el clima del pecado y de la lejanía de Dios por el cambio dela bendición por la instauración de su
reino.
Teniendo la certeza de que cuando oramos junto con la Iglesia “Ven ES y enciende en tus fieles el fuego de tu amor”
esto se haga realidad y se realice sorprendentemente el cambio climático en nuestras comunidades; que el Señor pues
encienda en nosotros el fuego perpetuo de su amor.

La espiritualidad de Pentecostés

Juan Pablo II, 29 Mayo, 2004


«Gracias al movimiento carismático, muchos cristianos, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, han redescubierto
Pentecostés como realidad viva y presente en su existencia cotidiana»

«Deseo que la espiritualidad de Pentecostés se difunda en la Iglesia, como empuje renovado de oración, de santidad,
de comunión y de anuncio»

La espiritualidad es un camino que nos lleva al encuentro con Jesús, existen muchas espiritualidades en la iglesia,
franciscana, benedictina, carmelita
A nosotros en la renovación carismática la espiritualidad de pentecostés, a donde nos lleva por donde nos lleva…
Él dijo “el carisma de ustedes es una especial devoción al Espíritu Santo”, esta espiritualidad primero que nada nos hace
sentirnos como hijos del Padre, nos hace llamados por Jesús, discípulos de Jesús, hermanos de Jesús, redimidos por el
Señor, el Espíritu Santo de ¿Qué es lo que nos habla, sino es de Jesús? Pablo VI, nos dice en la Evangelii Nuntiandi que
el Espíritu Santo es el primer evangelizador y el Papa Juan Pablo II nos dice que el Espíritu Santo es el primer catequista,
de manera quesolo el Espíritu Santo sabe hablar de Jesús, por eso al invocarle, y nos llenamos de Él, vamos a tener que
decir Jesús, a proclamarlo, a testificarlo, no hay de otra. El ES es el cemento que une a las piedras vivas que somos
nosotros, la iglesia…
No lleva a lo fundamental, hijos del Padre, hermanos de Jesús y a que llenos del ES, nos congreguemos en la Iglesia. Es
por eso que estamos invitados a vivir la espiritualidad de Pentecostés.
El idioma de Pentecostés

La lengua maternal de la Iglesia es la lengua que inspira el Espíritu Santo, cuando dice el sacerdote en la Eucaristía, “esto
es mi cuerpo, esto es mi sangre” ese es el idioma del ES, que trasforma en pan y vino en el cuerpo y sangre de Cristo…
cuando dice el sacerdote “yo te absuelvo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” ese es el idioma del
Espíritu Santo, y el añadió es que la Iglesia tienen que emplear el lenguaje del ES en su predicación, en su enseñanza, en
sus testimonios, en sus libros, en su conducta, es por eso necesario hablar con el ACENTO del Espíritu Santo, uno
distingue fácilmente cuando alguien viene del sur, del norte, de USA, de otro país, los cristianos necesitamos tener un
acento para hablar del amor de Dios, para hablar de la presencia del Espíritu Santo, ese el lenguaje que necesitamos
aprender, es el lenguaje que necesitamos aprender o reaprender para hablar de la salvación, del señorío de Cristo.

La Cultura de Pentecostés

¡Tarea imposible para el hombre apoyado sólo en sus capacidades humanas, pero no para Dios! Por eso el Santo Padre
Juan Pablo II, dirigiéndose a varios responsables de la Renovación Carismática Católica en el año 2002, nos daba una
tarea urgente: “En nuestro tiempo que tiene tanta hambre de esperanza, haced al Espíritu Santo conocido y amado.
Ayudad a reavivar la “Cultura de Pentecostés” que es lo único que puede hacer fructífera la civilización del amor y la
coexistencia amistosa entre los pueblos. Con insistencia ferviente, nunca os canséis de pedir “ ¡Ven, Espíritu Santo!
¡Ven! ¡Ven!” (Discurso a delegados Rinovamento nello Spirito)”

Es decir que esa fe nuestra, llegue a todas partes, que esa fe sea el ambiente en el cual nos movemos, en el cual
respiramos, en el cual nos fundamentamos y tomamos como principio de vida integra, sea el ambiente en el cual respire
nuestra sociedad, el Espíritu Santo es el aroma que se respira en la iglesia, así debería ser, el aroma que se esparce y
respira en nuestro entorno y se manifiesta por doquier, las familias renovadas con la fuerza del Espíritu de Dios, los
grupos de oración cada vez más fervorosos invocando la presencia de Dios en sus vidas, las parroquias, las diócesis, las
comunidades, las empresas, la predicación que proclamamos, lo que escuchamos, en nuestras emisoras de radio, en la
televisión, en nuestras empresas, en nuestros colegios, en nuestras escuelas y universidades totalmente renovadas por
la cultura de pentecostés, en los periódicos, en los ministerios de música, que llenos del poder de Dios no solo llegamos
por así decirlo a nuestras comunidades, sino, llegando a todo nuestro ámbito nacional, cuando tenemos escultura,
cuando tenemos arquitectura, cuando tenemos todo el arte en su total manifestación del Espíritu Santo, en los medios
modernos, el internet, cuando invadiremos esos medios, como dice San Pablo a los romanos en el capítulo 15 verso 19
“… tanto que desde Jerusalén y en todas direcciones hasta el mar Ilírico he dado cumplimiento al Evangelio de Cristo”
¿Cuándo podemos decir que desde Torreón, hasta Viesca, desde Viesca hasta San Pedro y desde San Pedro hasta Fco. I
Madero, tenemos lleno del evangelio de Jesucristo” como una esponja que queda embebido en todos lugares… ¿Quién
lo va a hacer? ¿Quiénes serán los valientes de Dios dispuestos a culturizar la cultura del mundo por la cultura de
Pentecostés? ¿Quiénes serán los jóvenes que estén dispuestos a culturizar sus escuelas, sus universidades? ¿Quiénes
son los empresarios, los empleados y los obreros, dispuestos a sembrar la cultura de pentecostés en su entorno?
¿Quiénes son las comunidades dispuestas a tener el estilo de vida como la Iglesia Primitiva? Y como dice la escritura:
Rm 10,14-15 “Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído?
¿Cómo oirán sin que se les predique? Y ¿cómo predicarán si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Cuán hermosos
los pies de los que anuncian el bien!” a nosotros nos toca llevar la cultura de Pentecostés…

¿Qué necesitamos pues hermanos para experimentar estas 4 palabritas? Clima, espiritualidad, cultura, lenguaje.

Pedir una nueva EFUSIÓN DEL ESPÍRITU SANTO, y que significa efusión sino DERRAMAMIENTO poderoso del Espíritu
Santo

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