Está en la página 1de 8

“AÑO DE LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCION E IMPUNIDAD”

UNIVERSIDAD PRIVADA DE ICA

TEMA:
LA VERDAD MORAL: CERTEZA PRÁCTICA

ASIGNATURA:
PENSAMIENTO CRÍTICO

DOCENTE:
WILLIAM JESUS CARDENAS ZEDANO

ALUMNOS:
MENDOZA FLORES, MARIPAZ
LLIULLI TAYPE, CYNTHIA
CÓNDOR GUTIERREZ, SILVIA CINTHYA
CARDENAS MANCHEGO, SOFÍA
PARVINA SAYRITUPAC, JANETTE
CONTRERAS VALENZUELA, JOAQUIN JOSE

CICLO Y SECCIÓN:
I

ICA - PERÚ
2019

CARATULA

i
DEDICATORIA

A nuestros padres, quienes a lo largo de nuestra


vida han velado por nuestro bienestar y
educación siendo nuestro apoyo en todo
momento.

A nuestros maestros que, en este andar por la


vida, influyeron con sus lecciones y
experiencias en formarnos como una persona de
bien y preparada para los retos que pone la vida,
a todos y cada uno de ellos les dedicamos este
trabajo monográfico.

ii
INDICE

CARATULA ......................................................................................................................i

DEDICATORIA ................................................................................................................ii

INDICE ............................................................................................................................. iii

INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 1

LA VERDAD MORAL .................................................................................................... 2

CERTEZA PRÁCTICA ................................................................................................ 3

CONCLUSIÓN ................................................................................................................ 4

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS ............................................................................. 5

iii
INTRODUCCIÓN

La verdad moral, por otra parte, existe constantemente que el que habla expresa lo que

está en su mente incluso si de facto está errado, a condición de que él diga lo que cree ser

verdadero. Esta última condición, sin embargo, es necesaria. De ahí que una definición

mejor de la verdad moral sería “la correspondencia de la expresión exterior del

pensamiento con la cosa tal como es concebida por el que habla”. La verdad moral, por

tanto, no implica conocimiento verdadero. Pero, aunque una desviación de la verdad

moral sería sólo materialmente una mentira, y por tanto no censurable, salvo que el uso

de las palabras o signos sea intencionalmente incorrecto, la verdad moral implica la

utilización correcta de palabras y signos. Una mentira por tanto, es una desviación

intencionada de la verdad moral, y se define como una locutio contra mente, esto es, es

la expresión externa de un pensamiento que es intencionadamente distinto de la cosa tal

como es concebida por el que habla.

La certeza es la conciencia de saber que conocemos la verdad. En este sentido, como

certeza denominamos el conocimiento seguro y claro que se tiene de algo y que no deja

lugar a dudas. Certeza es correlativa a verdad, pues verdad es el objeto del intelecto.

Conocimiento significa conocimiento de la verdad; y de ahí que tenemos el hábito de

decir simplemente de una proposición que "es cierta", para expresar que es verdad, y que

su verdad es tan evidente como legítimamente para producir certeza. La certeza se

contrasta con otros estados de la mente en referencia a una proposición: el estado de

ignorancia, el estado de duda y el estado de opinión. Este último significa, en el uso

estricto del término, el mantener una proposición como probable, aunque en el lenguaje

común se utiliza libremente en un sentido más amplio.

1
LA VERDAD MORAL

Hablar de habilidades cognitivas, aunque sea brevemente, nos remite al ámbito de las
aptitudes e implica, en primer lugar, introducirnos en el estudio del pensamiento, como
proceso o sistemas de procesos complejos que abarcan desde la captación de estímulos,
hasta su almacenaje en memoria y su posterior utilización, en su evolución y su relación
con el lenguaje; abordar el estudio de la inteligencia y su evolución, como herramienta
básica del pensamiento; y profundizar en el estudio del aprendizaje, como cambio
relativamente estable del comportamiento producido por la experiencia.

Para, en segundo lugar, con mayor profusión y especificidad, pasar al estudio del binomio
cognición-metacognición y su relación con aquellas variables que más le afectan, como
es el caso de las afectivas, tales como: la motivación, el autoconcepto, la autoestima, la
autoeficacia, la ansiedad, etc. De manera que los términos “aprender a pensar”, “aprender
a aprender” y “pensar para aprender”, cada vez nos sean menos ajenos. Así pues, aquí nos
proponemos hacer una revisión de los principales conceptos y teorías, formas de
evaluación e intervención ofrecidos en este ámbito; aunque, como es obvio, de forma
sucinta (1).

En la mayoría de los casos es la misma situación, la realidad, la que obliga a la razón


moral a trabajar intensivamente para ir más allá de los patrones de comportamiento
heredados de la tradición. En las situaciones de crisis, de desorientación, la razón se ve
obligada a interrogarse acerca de qué es el ser humano en la realidad, ya sea porque esa
sociedad se enfrente a circunstancias completamente nuevas para las que la moral vigente
ha quedado obsoleta o por el choque entre varios esbozos. Es lo que vamos a ver a
continuación, lo cual exigen entrar en la segunda forma de experiencia moral: la
compenetración (2).

2
CERTEZA PRÁCTICA

La certeza es el conocimiento claro y seguro de algo. Quien tiene una certeza está

convencido de que sabe algo sin posibilidad de equivocarse, aunque la certeza no implica

veracidad o exactitud. Esto quiere decir que una persona puede afirmar que tiene una

certeza y, sin embargo, la información que maneja es falsa o errónea.

La certeza, por lo tanto, se basa en una evidencia, o en lo que el sujeto toma como una

evidencia de carácter irrefutable. Lo evidente del conocimiento posibilita la afirmación y

la posesión de la verdad (3).

A lo largo de la Historia muchos son los estudiosos, filósofos y pensadores en general

que han abordado la certeza en sí y también su similitud o su diferenciación respecto a lo

que sería opinión. Entre aquellos se encuentran, por ejemplo, clásicos de la filosofía

griega como Aristóteles y Platón que basaron sus ideas en pilares tales como el

conocimiento, el entendimiento, la experiencia y los sentidos (4).

La certeza, en este sentido, no se limita a la idea de que sabemos la verdad, sino que se

refiere al estado de conocimiento según el cual estamos conscientes de que poseemos la

verdad.

De allí que tener certeza de algo es saberlo con convicción, con seguridad e, incluso, con

evidencia de que lo que se sabe es, efectivamente, verdadero: “Tengo la certeza de que

llovió durante la madrugada, pues el suelo del parque está mojado”. Así, la certeza

también se asocia a la confianza que se tiene en la información que se maneja (4).

3
CONCLUSIÓN

Dado que la moral se funda en las estructuras antropológicas (lo moral), puede ser tratada

como una forma de conocimiento. Si aplicamos al asunto el marco conceptual de

Inteligencia sentiente, podemos hablar de una experiencia racional moral con un ámbito

de veracidad propio, en las formas, principalmente, de conformación y encuentro (o

compenetración). Desde este punto de vista, no es posible hacer referencia a una

fundamentación último y universal de la moral, ya que las verdades morales, en tanto que

verdades racionales, están sometidas al devenir social e histórico de toda verdad racional.

Cabría la posibilidad de situar los intentos de fundamentación moral en el ámbito previo

al de la razón, es decir, en el logos, pero hemos mostrado que este logos se halla refluido

por las verdades racionales y por lo tanto poseído por su mismo devenir. En conclusión,

la posibilidad de un ámbito de universalidad en moral sólo tiene cabida como ideal

regulativo de la experiencia racional.

La duda, por lo tanto, tiene lugar cuando existe una insuficiencia del conocimiento para

tener la confianza sobre su certeza. El conocimiento, en definitiva, aparece como

imperfecto y la persona no posee confianza absoluta en la verdad de sus proposiciones.

Por esta razón, la certeza también se asocia al conocimiento exacto o preciso que se tiene

sobre determinado asunto, materia o fenómeno.

Sinónimos de certeza, por su parte, son certidumbre, convencimiento, seguridad o

confianza. Por otro lado, antónimos serían duda, incertidumbre o vacilación, es decir, el

estado de conciencia que tenemos hacia aquello que ignoramos o no conocemos

completamente.

4
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1) Walker, Leslie. "Truth." The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert

Appleton Company, 1912: Traducido por Francisco Vázquez.

Disponible en: https://ec.aciprensa.com/wiki/Verdad#Verdad_Moral_o_Veracidad

2) Copyright (c) 2016 Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Disponible en: http://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/view/2129/2810#S13

3) Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2010. Actualizado: 2014.

Disponible en: https://definicion.de/certeza/

4) Ryan, Michael James. "Certitude." The Catholic Encyclopedia. Vol. 3, pp 539-542. New

York:

Disponible en: https://ec.aciprensa.com/wiki/Certeza