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PLAN MAESTRO DE CENTRO HISTRICO DE LIMA

PMCHL 2019

PROLIMA

Evaluación de la

Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Arte

FAUA UNI

Marzo 2019

El texto que sigue, es producto del análisis del documento presentado por PROLIMA para la opinión
ciudadana. Sintetiza el análisis de los especialistas convocados por la FAUA UNI a través de su Unidad
de Pos grado (UPG) y el Instituto de Investigación (INIFAUA).

Es el producto de tres mesas de trabajo dedicadas a cada uno de los ejes estratégicos planteados en
el documento y de los dos plenarios. Fue redactado por una Comisión y presentado públicamente
en la sede de INICTEL de la UNI, el 20 de marzo del 2019.

Es deseable que la MML, cambie el estilo de gobierno precedente y disponga de una política y
herramientas de gestión actuales, consistentes y pertinentes.

Preocupa que el denominado Plan Maestro del centro histórico (PMCHL) haya sido elaborado
prescindiendo de una visión multidisciplinaria, notándose la ausencia de la dimensión social,
económica y legal. Los serios vacíos conceptuales y metodológicos detectados, provienen de ese
severo error de origen.

Por el contrario, la casi exclusiva concentración en los aspectos físicos, proporciona algunos aportes
que resultan insuficientes, a veces inconsistentes y contraproducentes con los objetivos que debe
cumplir un PMCHL.

Mag. Arq. José Luis Beingolea Del Carpio

Decano

FAUA UNI

OBSERVACIONES

El PMCHL no contiene los componentes que todo plan urbano exige:

No expresa un entendimiento urbano integral del CH, como parte de la metrópoli.


No formula cuál debe ser el rol del CHL a nivel distrital, interdistrital, metropolitano, regional,
nacional e internacional, en sus diversas dimensiones económicas y sociales.

Sin mayor sustentación se han reducido los ejes estratégicos y por tanto se han obviado varios
objetivos a lograr.

Al plantear las estrategias relacionadas al logro de los objetivos no se los han planteado en el tiempo,
ni se han fijado metas cuantificadas que conduzcan a la definición de prioridades. Sólo se plantean
códigos arquitectónicos y urbanos como imagen objetivo, bastante detallados pero varios de ellos
sin mayor consistencia.

El documento se divide en tres cuerpos principales, que a continuación se observan.

Lineamientos

Se concentran en la definición de la imagen arquitectónica del CH, según un cuadro de valoración


de componentes arquitectónicos.

Asumen sólo nominalmente el concepto de Paisaje histórico cultural, sin sus correspondientes
implicancias. Los conceptos planteados en los lineamientos pocas veces se articulan con las
propuestas.

A diferencia del Plan Maestro de 1998, que consideró 7 ejes estratégicos, el presente se reduce a 2,
manifestándose así la visión parcial del problema que se suma a la disminución del Área de estudio.

No definen un marco teórico ni urbano con el cual realizar el diagnóstico.

El marco histórico enuncia esquemáticamente con algunas ilustraciones las características


arquitectónicas y urbanas, pero no hay una comprensión ni reflexión sobre la razón y sentido de la
historia de la ciudad, capaz de alimentar la comprensión del presente y la visión de futuro.

Diagnóstico

En general se trata más bien de un inventario en el que no hay diagnóstico de procesos por medio
del cual se ha llegado a la situación actual y se posibilite la formulación de objetivos. Más
específicamente:

No presenta data que demuestre las aseveraciones.

No incorpora la condición actual como realidad histórica a considerar.

Insuficiente análisis de la problemática de cada subsistema.

Por ejemplo, en el tema de movilidad, el diagnóstico se queda en la descripción de las ampliaciones


de vías que mutilaron el CHL, pero no se incluye un análisis de flujos y demandas efectivas.

La información presentada en el documento es insuficiente para el abordaje de los problemas del


C.H. No se abordan aspectos como la población flotante y su ubicación en el espacio, movilidad, la
vivienda social, la vulnerabilidad social, la tenencia de la propiedad (propietarios, inquilinos), la
pérdida de residencialidad por el uso comercial informal, evaluación de éxitos y fracasos de las
experiencias previas de renovación urbana, ley 29415 y las dificultades legales para una
intervención.
No cruza el diagnóstico de los subsistemas para un análisis integral del problema.

Falta un análisis de normas y reglamentos actuales que deban ser cuestionados o afinados.

Propuestas y estrategias

En cuanto a la zonificación, concepto ya de por sí cuestionable, se mantiene un tratamiento


tradicional, se ignoran formas de zonificación distintas y las posibilidades de la creación de Unidades
de Gestión Urbanística.

En el documento prevalece lo reglamentario por encima de la visión de la planificación. Varios de


estos reglamentos no responden a diagnósticos y cuando ellos existen, no son pertinentes ni
consistentes, por eso, corren el riesgo de ser arbitrarios.

En el marco de la colaboración institucional, no se entra en materia, no se subraya la vigencia de


comisiones técnicas no-pensantes y cuya acción además, está condicionada por múltiples barreras
internas.

El documento no tiene una visión de la Planificación del Paisaje, puesto que no tiene un estudio
paisajístico sino sólo un interesante estudio del aspecto agronómico o de aspectos por separado,
tampoco se incluyen las diversas escalas del paisaje como aspectos del urbanismo y el patrimonio.

En cuanto a la gestión de riesgos, la visión se reduce a la prevención de lo físico -el edificio


monumento- ignorando a la población como sujeto de la prevención, eso explica por qué no se
proponen alternativas para promover la educación de la población en materia de prevención social
que constituye el primer escalón de la gestión de riesgos. Sin el sujeto, el objeto carece de sentido.

No se consignan estrategias sino un conjunto de proyectos y definición de áreas de intervención que


no se encuentran sustentadas en el diagnóstico previo. No se indican costos ni tiempos de ejecución.

Igualmente se definen normas y códigos que deben cumplir las edificaciones y las obras en los
espacios públicos, pero su contenido no está adecuadamente sustentado ni refrendado.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En primer lugar, dada las inconsistencias en su formulación, se recomienda no presentarlo a la


instancia política de la MML para su aprobación.

El documento en consulta no puede considerarse un Plan, se trata sólo de una suma de códigos
arquitectónicos y urbanos, de desigual valor y pertinencia para las intervenciones que allí se
realicen.

El capítulo que contiene las propuestas no está estructurado en base a los lineamientos requeridos
para un proceso de planeamiento, que consiste en establecer, en primer lugar, los supuestos del
Plan, definiendo qué se aspira lograr con la implementación, lo que se conoce habitualmente como
la Visión; para luego definir los objetivos de largo y mediano plazo, acordes con esa visión. A partir
de ello se establece la manera cómo se lograrán los objetivos y las políticas que los acompañan y los
procesos que contendrán las actividades a ejecutarse, los que debe contener el marco legal que
permita la ejecución de estos procesos. Asimismo, deben identificarse los recursos de los que se
dispone (suelo, información, conocimiento, capital, tecnología), para luego asignar con claridad, las
responsabilidades (municipalidad, propietarios, inversores posibles, habitantes, ministerios, etc.) y
culminar en forma genérica con los medios de Control, que permitirán reconocer los avances del
Plan y poder efectuar los ajustes en el tiempo. Este capítulo de propuestas, debe ser mucho más
corto y específico, y dejar la reglamentación de detalle (arboles, colores, multas, ejemplos, etc.)
como anexos.

La propuesta parece partir de la idea que el CHL se deteriora o al menos no mejora, por falta de
reglas claras, por ausencia de medidas punitivas para actuar, por incompetencia de los propietarios
del suelo que no reconocen las potencialidades del CHL, por desconocimiento de los medios para
actuar, o porque no existen suficientes incentivos para actuar, y no queda claro cómo esto se ha
establecido. Es posible que las hipótesis de las que se derivan estos supuestos deban incluir otras,
como por ejemplo que no existe un marco suficientemente promotor, que los usos definidos no son
atractivos, que los derechos de propiedad en muchos casos no están claros, que los requisitos son
altos, las autorizaciones rígidas y que los costos de intervención son elevados.

Un Plan de esta importancia y magnitud requiere coordinación cercana e intensa con el Gobierno
Central, y especialmente con el Ministerio de Vivienda, quien tiene planes de renovación urbana
propios. Igualmente deben reconocerse con claridad las aspiraciones de los actores (propietarios,
ocupantes, inquilinos, comerciantes, usuarios)

La definición de los usos y potencialidades debe ser mucho más específica, y no por sectores, sino
por ejes de articulación urbana, además de reconocer que Lima no es sólo lo que existió en sus
épocas fundacionales, sino una sucesión de intervenciones valiosas que respondieron a los
diferentes momentos de la historia, que tienen un gran valor, no sólo como edificios, sino como
contenedores de actividades urbanas vitales. A pesar que hacen suyo el concepto de Paisaje
histórico cultural, no asumen sus consecuencias, manteniendo más bien un criterio anacrónico.

Queda claro que el PMCHL debe estar inmerso en el Plan de Desarrollo Urbano de Lima
Metropolitana. No puede formularse de manera autárquica sin entender que, siendo la ciudad un
sistema, todo plan de revitalización y preservación del patrimonio del CHL requerirá la actuación en
todos los componentes del sistema de manera estratégica y abarcando acciones externas a su
demarcación propia.

Finalmente, el ciclo de PROLIMA parece haberse cumplido, la gestión del CHL requiere de un ente
con prerrogativas, composición y alcances superiores, a la altura de sus altos fines.

Participaron en las reuniones de las tres mesas de trabajo, en los dos plenarios y suscribieron el
presente documento:

a) Mag. Arq. José Luis Beingolea Del Carpio


b) Mag. Arq. Ana Elisa Berenguel Paredes
c) Mag. Freddy Cabanillas Delgadillo
d) Dr. Julio Calderón Cockbrun
e) Mag. Patricia Ciriani Espejo
f) Mag. Arq. Luis De las Casas Orozco
g) Mag. Arq. Silvia De los Ríos Bernardini
h) Arq. Alvaro Espejo Chávez
i) Arq. Alberto Fernández Dávila-Anaya
j) Arq. Manuel Flores Caballero
k) Mag. Arq. Raúl Flórez García-Rada
l) Mg. Arq. Manuel Fujii Obana
m) Mag. Abg. José Girau Mendoza
n) Mag. Arq. Álvaro González Quijano
o) Mag. Arq. Carlos Enrique Guzmán García
p) Dr. Arq. José Hayakawa Casas
q) Dr. Arq. Pedro Hurtado Valdez
r) Dr. Arq. César Lama More
s) Mag. Arq. Diego La Rosa Jaimez
t) Mag. Arq. Sharo López Javier
u) Dr. Abg. Alberto Martorell Carreño
v) Dra. Mariana Mould de Pease
w) Bach. Arq. Johnathan Ravines Casas
x) Arq. Edgar Santa Cruz Arana
y) MBA. Arq. Rodolfo Santa María Razzeto
z) Mag. Arq. Yamelí Segura Moreno
aa) Mag. Arq. José Carlos Soldevilla
bb) Arq. Luis Tagle Pizarro
cc) Mag. Arq. José Antonio Vallarino Vinatea
dd) Arq. José Vargas Vía
ee) MSc. Arq. Miguel Ángel Vidal Valladolid
ff) Arq. Teresa Vilcapoma Huapaya
gg) Mag. Arq. Adriana Yong Velasco
hh) Mag. Arq. Manuel Zubiate

Nota: el documento ha sido redactado por los Arqs. Alberto Fernández Dávila Anaya, Manuel
Zubiate Vidal y revisado por José Antonio Valslarino y José Luis Beingolea Del Carpio, en base a las
ponencias presentadas y las plenaria realizadas.