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Reflexión del Pastor David Decena: el ABC


de lo imposible - MisionesOnline
Enero 20, 2019  8:14 am

9-11 minutos

Necesitamos levantarnos como modelos para la sociedad,


la familia, y la generación que nos observa, con la certeza
que lo único que nos distingue del resto es poder vivir lo
que humanamente no es posible de ser vivido. La iglesia
no es más que un club social si todo lo que hacemos y
vivimos, podría ser hecho y vivido de manera natural, sin la
necesidad del Espíritu Santo. Necesitamos volvernos
modelos de la fe para ser imitables. Veamos lo que nos
dice la Palabra de Dios sobre el ABC de lo imposible.

1. MODELOS DE FE.
Los seres humanos no necesitamos tanto que nos digan
qué hacer, sino que nos muestren cómo hacerlo. La
ausencia de modelos en la familia, en el trabajo, en los
centros educativos, en la iglesia, y en la sociedad, es un
problema que no figura en las estadísticas y nos está
llevando a la decadencia. Lo bueno es saber que todos
podemos constituirnos en un modelo a seguir imitando a
Jesús. Solo debemos volvernos conscientes de que cada
decisión que tomamos no solo nos afecta a nosotros, sino
a quienes nos rodean y a las generaciones que vendrán.
Que podamos decir, con plena seguridad interior, cómo el
querido apóstol Pablo: “Imítenme a mi, cómo yo imito a
Cristo.” (1 Corintios 11:1)

Necesitamos levantarnos como modelos para la sociedad,


la familia, y la generación que nos observa. Con la certeza
que lo único que nos distingue del resto es poder vivir lo
que humanamente no es posible de ser vivido. La iglesia
no es más que un club social si todo lo que hacemos y
vivimos, podría ser hecho y vivido de manera natural, sin la
necesidad del Espíritu Santo. Necesitamos volvernos
modelos de la fe para ser imitables. Que nuestro caminar
sea un faro, así todos verán los frutos, y querrán venir
corriendo a Jesús.

¿Qué es lo imposible?

Es todo aquello que sólo Dios puede hacer. Humanamente


no podríamos hacerlo. Lo imposible es todo aquello que
sólo puede ser gestado por la fe.

1. El ABC DE LO IMPOSIBLE.
2. AMA LO IMPOSIBLE.

La expresión del deseo de experimentar lo sobrenatural


diariamente debe poseernos. Que este año podamos lo
sobrenatural primeramente desde lo profundo. “Yo sé que
tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has
enseñado sabiduría.”(Salmo 51:6 NVI)

Este principio nos sirve para todo en la vida cristiana. Nos


hace entender que las verdades que mantengamos en lo
más íntimo de nuestro ser, nos darán la sabiduría para
caminar en lo que desatan. En otras palabras, amar es
desear profundamente eso que amamos. La única manera
de caminar viendo cómo lo imposible se hace real es
amando lo sobrenatural.

¿Los deseos que tenemos en lo profundo de nuestro


corazón nos desafían a depender de nuestro Padre?
Porque si todos nuestros sueños y deseos, en los que
meditamos constantemente, no necesitan de Él para ser
cumplidos quizás estamos amando lo incorrecto.

Amar lo imposible es amar la hacedor de lo imposible. Es


desear continuamente su intervención sobrenatural para
que se vean suplidas las necesidades de Su corazón. ¿Por
qué de Su corazón? Porque sus nosotros vivimos sobre al
tierra para cumplir los sueños y los planes de Dios. Los
que Él puso en nosotros, y en la gente que nos rodea.

Jesús vivía con ese deseo de ver lo imposible. Por eso un


día, un hombre con lepra le dijo:

“—Señor, si quieres, puedes limpiarme —le dijo. Jesús


extendió la mano y tocó al hombre. —Sí quiero —le dijo—.
¡Queda limpio! Y al instante quedó sano de la lepra.”
(Mateo 8:2-3 NVI)

Creo que Jesús le quiso decir: ¡Siempre quiero, porque ese


es el deseo del Padre, y yo amo lo que Él ama!

Que podamos desear siempre lo que Dios desea, y amar


siempre lo que Dios ama. Él ama irrumpir de manera
sobrenatural, así que amamos lo mismo.
1. BUSCA LO IMPOSIBLE.

Nuestra intención de vivir lo sobrenatural se debe expresar


en la vida de buscadores incansables de esto. No solo
debe reflejarse en nuestros deseos. También debe verse
en nuestras acciones. Jesús mismo dijo:

“»Sigue pidiendo y recibirás lo que pides; sigue buscando y


encontrarás; sigue llamando, y la puerta se te abrirá. Pues
todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a
todo el que llama, se le abrirá la puerta.”(Mateo 7:7-8 NTV)

Empezando por nuestra búsqueda espiritual. El fervor de


nuestra oración debe ser un clamar que no conozca
límites. Nuestra oración debe provocar a Dios, y debe
movilizarlo. Que cada día nos pueda encontrar en una
búsqueda continua que nazca de lo profundo de nuestro
ser interior, para que lo sobrenatural acontezca.

Es necesario que nos carguemos con la necesidad que


esta en el corazón del Padre, y busquemos de todas las
formas posibles la intervención de Dios en ese ámbito.

La fuerza para buscar lo imposible va a ser querer


responder a cualquier necesidad que nazca del corazón
del Padre. Si sabemos lo que Dios desea realizar, y nos
alineamos a ellos, podremos buscar Su intervención con la
certeza de que Él va a actuar.

-Este principio también se encuentra sustentado en que si


no podemos hacer lo posible, jamás viviremos lo
imposible. Cuando Santiago hablo acerca de la fe y las
obras dejo claro esto: “Así también la fe por sí sola, si no
tiene obras, está muerta.”(Santiago 2:17 NVI)

Si vemos todos los milagros y sanidades del ministerio de


Jesús, cada uno de ellos involucró una acción. O de parte
de Jesús (una orden, un toque, una palabra), o de la
persona que tenía la necesidad.

III. CULTIVA LO IMPOSIBLE.

Cultivar se define como la acción de hacer en la tierra las


labores agrícolas necesarias para plantar en ella plantas y
semillas o para cuidar lo plantado y obtener frutos de ello.

Jesús dijo que se nos va a conocer por los frutos que


tengamos:

“Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de


los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo
árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto
malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol
malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen
fruto se corta y se arroja al fuego. Así que por sus frutos
los conocerán.”(Mateo 7:16-20 NVI)

Para que un árbol de determinado fruto debemos realizar


el trabajo de cultivar como dicha planta lo necesita. Es la
manera en la que cultivamos eso que un día fue una
semilla lo que determina que un día gocemos de los frutos
esperados. Si descuidamos la tarea de cultivar, también
podemos esperar que los frutos no sean los deseados.

Cultivar lo imposible es llevar adelante el proceso que


Jesús describió con la semilla de mostaza:

“Les contó otra parábola: «El reino de los cielos es como


un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando
crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en
árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus
ramas».” (Mateo 13:31-32 NVI)

¿Cómo el Reino va a llenar la tierra si no estamos


trabajando en el cultivo? Su Reino llena la tierra, cuando lo
imposible es lo normal. Y esa realidad sobrenatural
interviene en cada ámbito para establecer su gobierno, y
hacer que todo sea reconciliado con Cristo. El cielo en la
tierra es eso. Por eso necesitamos cultivar lo imposible.
Como una planta, lo sobrenatural depende de algunos
factores:

1. a) El ambiente: Para cultivar lo imposible necesitamos


estar rodeados de gente que tenga hambre por lo
mismo. Hablo de la gente que tiene influencia sobre
nosotros. Estar rodeado de gente de fe es estar
expuesto al ambiente perfecto para el desarrollo de lo
sobrenatural.
2. b) El alimento: La planta obtiene su alimento mediante
el proceso que se conoce como fotosíntesis. En donde
el sol, el agua, los minerales de la tierra y el dióxido de
carbono, son fundamentales.

Así también, debemos cultivar lo imposible exponiéndonos


a la luz de Dios. Su luz expone lo que debe ser cambiado,
pero también nos empapa de su santidad. Alimentémonos
de la santidad de Dios. Porque Su santidad es el sustento
de lo sobrenatural.

Debemos cultivar lo imposible regando esta semilla con


las aguas del Espíritu. Eso implica estar en el Espíritu
constantemente. Depender de Él y de su dirección para
nuestras vidas.

Los minerales son los principios y revelaciones que vienen


de la Palabra de Dios. Comamos de ella constantemente,
porque nos dará el cimiento sobre el que Dios desarrollará
todo lo demás.

Además, el dióxido de carbono es como la función que un


testimonio tiene para nuestras vidas. Consumir lo que Dios
hizo y está haciendo inflama nuestro vientre de fe, para ver
nacer un milagro en una imposibilidad. Consumamos
testimonios y compartamos testimonios. Para que Dios
sea glorificado, y nuestra fe alimentada.

1. c) La poda: Por último, en toda plantación que da los


frutos que se esperan, hay un momento de poda. En
nosotros también. Constantemente deberíamos revisar
si no hay algo en nuestras vidas que está impidiendo
la manifestación sobrenatural de Dios que debe ser
tirado. No tengamos miedo al cambio. No tengamos
miedo a cortar con lo que debamos cortar. El temor
que enfrentemos hoy será una puerta abierta para el
milagro del mañana.

-Si no podemos entender que el mundo es chico, la vida es


corta, y nuestras decisiones tienen la posibilidad de ser
trascendentes, jamás tendremos nuestra mente alineada
para caminar viendo la gloria de Dios.

Que Dios te bendiga y tengas una semana de completa


victoria!

Pastor David Decena- Centro Familiar Cristiano Eldorado